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Al despertar de su sueño Xena y Gabrielle se percatan que han

intercambiado habilidades físicas. Deberán averiguar cómo revertir eso y


volver a su estado original.
Si fuera como tú, Xena... (El intercambio)

Escrito por Ignacio, con la ayuda de Prado

(Traducido del original inglés por el propio autor).

Aventura y romance alternativo

Renuncias: Lectura para mayores de 18 años.

No demasiada violencia: ni siquiera se rompe un huevo

Todas las escenas de sexo son (después de todo) consensuales

Si no tienes la edad legal o no te gusta leer acerca de amor y sexo entre dos
mujeres, lo siento por ti pero no debes continuar leyendo. Crece o madura y
vuelve entonces.

Todos los personajes son propiedad de Renaissance Pictures, no hay intención


de ruptura de copyright. Ni siquiera pese a que los personajes de Xena y
Gabrielle son universales. Homero no tiene el copyright de Ulises o Aquiles
después de todo, y estoy seguro de que Xena y Gabrielle se harán personajes
universales y eternos también. Entretanto, tengo que agradecer a Renaissance
Pictures que nos permita a los escritores de fanfic usar estos maravillosos
personajes en nuestros escritos.

Yo (Ignacio) quisiera agradecerle a Prado todo el tiempo, ayuda e ilusión que


ella ha puesto en este pequeño escrito

También aprovecho para expresar mi agradecimiento a Femmy de X:WL por


su ayuda en la versión original en inglés.
Si fuera como tú, Xena...

(El intercambio)
If I Were Like You Xena... (The Intercourse)

Ignacio (Iggy)

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Un fuego de campamento arde en medio del bosque. Parece como
si no hubiera nadie junto a él, pero una oscura figura yace y se mueve a
su lado. Pero no es sólo una: son dos abrazadas la una a la otra. Se
mueven más, todavía abrazadas, y una de ellas dice:

—Ayyy, Xena, para un momento, me estás haciendo daño con tu


armadura.

—Vale, vale, Gabrielle. Quítamela. Vamos a hacerlo bien.

Xena se apartó de Gabrielle con una caricia mientras que su


amante, ansiosa de amor, se precipitó sobre la armadura de la guerrera.
Sus ávidos dedos consiguieron liberar en segundos el cuerpo de Xena de
su rígida armadura. Luego el vestido de piel y... Gabrielle, una vez más,
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

se quedó admirada ante la visión de la espalda, fuerte y suave, de su


amante.

Podría estar así, contemplándola, toda la vida, sintió Gabrielle.

Xena le sonrió y Gabrielle, incapaz de esperar más, la abrazó y


besó. Entonces Xena, respondiendo ese gesto, tomó a Gabrielle entre
sus brazos y, con un ágil movimiento, rodó sobre ella acabando encima
de su amante. Sus piernas se entrelazaron firmemente. Sus cuerpos
buscaron la posición ideal. Sus caderas empezaron a moverse rozando
sus tersos muslos en un vaivén cada vez más ansioso.

Gabrielle, a pesar de su estado de excitación, sentía bajo su


espalda cierta incomodidad. Pero Xena sobre ella era algo de lo que no
se podía escapar fácilmente. Y de lo que tampoco quería escaparse, ni
por un instante. Xena buscó ansiosamente sus labios. Su lengua 5
jugueteó con la suya, muy adentro. Gabrielle cerró los ojos. Sólo pudo
sentir el calor que sus cuerpos sudorosos emanaban, la sensación de
sus pieles rozándose, el placer de sus labios húmedos.

De pronto, Xena apartó su rostro del suyo y clavó en el fondo de


sus ojos verdes su profunda mirada. Su expresión revelaba una intensa
necesidad. Gabrielle no pudo contener un gemido. La volvía loca cuando
Xena la miraba de aquel modo, nacía en ella un fuego mucho más
intenso. Sus cuerpos siguieron moviéndose encendidos de placer. Los
gemidos sólo se acallaban cuando sus labios se fundían en un nuevo
beso. Hacían el amor como si se tratase de la última vez.

Despuntaba el alba cuando las dos, agotadas, se echaron sobre la


manta. Xena miró a los ojos de su amante. Brillaba resplandeciente,
satisfecha. Gabrielle observó a su compañera. Había en su expresión
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

una abierta sonrisa y sus ojos la miraban directamente, como desde


otro mundo.

—¿Qué te pasa?, —preguntó.

En Xena había una luz especial. Tardó en responder pero al fin su


voz sonó, emocionada.

—Te quiero, —contestó.

Gabrielle la abrazó. Y así se durmieron, la una junto a la otra bajo


la manta que apenas cubría sus desnudos cuerpos.

X 6

Era temprano por la mañana siguiente, y el fuego se había reducido


a cenizas, cuando Gabrielle oyó un ruido tras ella. Eso la despertó, y vio
la cara de un hombre barbudo de pie sobre ella, sonriendo y mostrando
dientes negros, que dijo:

—Oh-oh. ¿Qué tenemos aquí? Dos bellezas desnudas para nosotros.


¡Parece que los dioses nos las envían!

Gabrielle se levantó de un salto, en posición defensiva. Xena


todavía dormía, pero al fin se despertó, abriendo un ojo. Cuando vio lo
que estaba pasando, se levantó también.
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

—¿Qué queréis?, —preguntó a los hombres. Eran al menos diez,


todos de mal aspecto y sonriendo ante sus cuerpos desnudos—.
¡Marcháos o haré que os arrepintáis!, —gritó.

Pero todos ellos sonrieron aún más y las rodearon. Gabrielle estaba
de pie tras Xena, tratando de tapar sus pechos y vello púbico con sus
manos. Xena, por su lado, estaba situada ante Gabrielle, lista para
atacar y tratando de proteger a su amante.

De repente, los hombres gritaron todos a la vez y se lanzaron


contra Xena. Ella golpeó la cara del primero con una fuerte patada,
haciéndole caer. Pero otro hombre la sujetó por el talón y estiró de él
bruscamente hacia arriba, haciéndola perder el equilibrio y caer sobre su
trasero. Xena pareció confundida, y los hombres también, como
esperando lo que iba a pasar. Entonces Xena se puso en pie y saltó por
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encima de sus cabezas. Pero al fin aterrizó cabeza abajo, quedando
inconsciente.

Gabrielle estaba profundamente sorprendida, pero reaccionó de


inmediato. Empezó a dar rápidas patadas a las caras de los que la
rodeaban, haciéndolos caer. Pero algunos se levantaron, y junto a los
otros la rodearon. Entonces, Gabrielle miró alrededor suyo y saltó alto
por encima de sus cabezas. Rodó en el aire, más y más alto, hasta que
aterrizó encima la rama de un árbol sobre sus pies. Su cara mostró aun
mayor sorpresa, pero entonces sonrió y sujetó la rama con sus manos,
haciendo girar su cuerpo alrededor de la rama, cada vez más rápido. Así
pudo patear las cabezas de los hombres bajo ella y lanzándolos al suelo.
Con una última rotación saltó alto otra vez y aterrizó sobre los hombres
caídos. Los golpeó violentamente a medida que se intentaban
incorporar, hasta que se dieron a la fuga.
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

—... y decidle a vuestras madres la clase de bastardos que sois!,


—gritó Gabrielle hacia los últimos hombres en fuga.

Xena no estaba inconsciente después de todo. Estaba sentada


sobre el suelo, despatarrada y con sus ojos y boca abiertos en una
expresión de profunda sorpresa, mirando a Gabrielle.

—Uh... ¿Qué ha pasado?, —preguntó.

—No lo sé, Xena. Pero les he pateado el culo, ¡de eso puedes estar
segura!, —sonrió Gabrielle.

—No... quiero decir, ¿qué me ha pasado?, —preguntó Xena,


confundida.

—Oh, casi te rompes el cuello con ese salto. ¿Estás bien?,


—contestó Gabrielle, por primera vez preocupada por Xena.
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—Creo que sí... ¡au!, —dijo Xena, tratando de levantarse. Gabrielle
la ayudó, y al poco ya estaban vestidas y sentadas alrededor de un
nuevo fuego.

—Me siento extraña, Gabrielle. No sé lo que me pasa. Me siento


realmente torpe..., —dijo Xena entonces.

—No te preocupes, habrá sido un mal momento. Yo por mi parte


me siento genial. ¡Podría patear algún otro culo!

—¿Cómo hiciste todo eso, Gabrielle? ¿Has estado practicando tus


saltos?

—Oh... bien... eso parece, ¿no?, —contestó Gabrielle—. De todas


formas, olvídalo, de momento no tenemos nada para desayunar.
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

—¿Podrías usar tu chakram y hacer caer algunos huevos de ese nido de


ahí arriba? —Yo los recogeré.

Xena sujetó el chakram en su mano, mirándolo como si lo viera por


primera vez. Miró de reojo a su amiga. Ésta esperaba los huevos con
una gran sonrisa de satisfacción. Xena suspiró, cogió impulso y lanzó su
chakram. Éste voló contra un árbol, rebotó contra él, pasó sobre la
cabeza de Gabrielle, casi cortándole el cuello, y tras un último rebote
contra una roca, cayó a los pies de Gabrielle sin tocar un solo nido o
huevo.

—¿Qué ha pasado, Xena?, —preguntó Gabrielle, sorprendida.

—Eh.. uh... no lo sé... nunca..., —murmuró Xena, sentándose otra


vez—. No me encuentro bien...
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—No te preocupes, ya lo haré yo, —dijo Gabrielle, sujetando el
chakram firmemente en su mano. El chakram voló rápido, rebotando
como un rayo, demasiado rápido para ser visto. De repente, dos huevos
cayeron en la mano de Gabrielle, y el chakram continuó rebotando hasta
que voló justo frente a Xena, cortando una flor que cayó junto a su
mano. El chakram terminó en la mano de Gabrielle, que lo recogió con
gran estilo.

Xena parecía muy asustada, sujetando la temblorosa flor en su


mano. Su labio inferior temblaba también cuando dijo:

—¿Qqu... qué está pasando? Gabrielle, tengo miedo...


Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

Las dos caminaban lado a lado, con Argo tras ellas, conversando.

—Parece que has recibido toda mi fuerza y habilidades, Gabrielle. Y


yo las he perdido. ¿Cómo ha podido pasar?, —preguntó Xena, ya más
calmada.

—¿Tú crees? Pensaba que al fin había conseguido ser una heroína
como tú. No entiendo cómo ha podido pasar. Tal vez sea un nuevo truco
de Ares..., —contestó Gabrielle, ya sin sonreír.

—No creo, parece algo demasiado sofisticado para Ares. Pero podría
ser. De todas formas, necesitamos saber qué es lo que ha pasado.
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Primero: ¿adónde han ido tus habilidades?

—¿Sientes un extraño apremio por escribir todo esto, Xena?,


—preguntó Gabrielle.

—No... nada. No parece que vaya por ahí. Pero tal vez deberíamos
probar algo. Déjame tu cayado, Gabrielle.

—¿Mi cayado? ¿Para qué?, —preguntó Gabrielle.

—Necesito saber si estoy simplemente algo torpe o si he recibido


tus habilidades físicas, si no las intelectuales.

Xena y Gabrielle se detuvieron, y Xena sujetó el cayado de


Gabrielle en sus manos. Empezó a atacar a Gabrielle con él, que pudo
librarse de los ataques de Xena pateando el cayado con sus pies. Pero
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

Xena fue haciendo sus ataques más y más rápidos, hasta que al fin hizo
caer a Gabrielle al suelo alcanzándola en los pies.

—Mmm, parece que soy muy capaz de luchar con esto. Incluso
contra Xena, —dijo Xena, sonriendo ante el cayado en sus manos.

—Au, creía que eras invencible, —dijo Gabrielle levantándose y


acariciándose el trasero.

—Ahora sabes que no lo soy, —sonrió Xena—. Y eso es una primera


respuesta: tenemos las habilidades físicas intercambiadas, Gabrielle.

—Pero segundo y más importante: ¿¿cómo ha ocurrido??,


—preguntó Gabrielle.

—No lo sé, pero vamos adonde lo podremos averiguar. A Delfos;


consultaremos al oráculo.
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—Eso no es barato, Xena. No podremos pagar una consulta al
oráculo, ya lo sabes, —dijo Gabrielle.

—Lo sé. Necesitaremos conseguir dinero, y eso es lo que tendrás


que hacer por mí.

—¿De verdad?... ¡De verdad! Ahora soy Gabrielle, la Princesa


Guerrera, Destructora de Naciones..., —dijo Gabrielle con una sonrisa
que Xena nunca le había visto antes. La interrumpió—: Bueno, bueno,
para un poco, Gabrielle, no será fácil. Después de todo no recibiste mi
experiencia.

—Oh... Bueno, no te preocupes, Xena. Haré lo que sea por


ayudarte. No tienes que preocuparte de nada, yo me encargaré de
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

todo... Yo me encargaré de ti, —contestó Gabrielle, pasando un brazo


alrededor de los hombros de Xena.

Xena y Gabrielle estaban echadas sobre la cima de una colina.


Desde allí, sin ser vistas, podían ver el valle bajo ellas. Y cruzando ese
valle, una caravana se acercaba lentamente. Xena le susurró a
Gabrielle:

—Bien, esa es una caravana de esclavos. El plan es sencillo:


atacamos a los soldados, liberamos a los esclavos y robamos ese sucio
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dinero.

—¿Cómo lo hacemos, Xena? ¿Voy y les doy a todos una buena


paliza?

—Vamos a hacerlo con un poco de estilo. Primero, yo usaré tu


cayado, así que mejor que tú uses mi espada y el chakram. Toma,
cógelos. Ve con cuidado y no le cortes el cuello a nadie con ellos. Pero
supongo que ya sabrás cómo usarlos adecuadamente, —contestó Xena
dándole espada y chakram a Gabrielle—. Lo haremos así...

Xena susurró su plan a Gabrielle, quien asintió a sus palabras. Al


fin, Xena se dirigió abiertamente hacia la cabeza de la caravana,
mientras Gabrielle se deslizaba por detrás.
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

—¡Alto! Hola a todos, soy Xena, —gritó ella a los soldados junto a la
caravana—. Tal vez algunos me conozcáis. El juego de hoy será así:
dejáis libres a los esclavos, me dais vuestro dinero y os largáis. ¿Está
bien?

—¡Arrrggg, Xena, maldición! Ahora tengo muchos soldados,


—contestó el jefe de la caravana—. ¡Tendrás que pelear duro esta vez!

—Oh, no lo creo. De hecho, hoy tengo un ligero dolor de cabeza,


—contestó Xena, llevándose una mano a la frente pero sonriendo—. De
todas formas, ahí está mi ayudante, Gabrielle, que estará contenta de
daros vuestro merecido, —continuó Xena, señalando tras los soldados
hacia Gabrielle, que estaba allí de pie con una fiera sonrisa en su rostro.

—¡Jojojo!... ¡Juajuajua!... Arghh, ¿esa pequeña chica nos va a


pegar? Ohhh por favor Gabrielle, no nos hagas daño, sólo somos pobres 13
mercenarios, —el capitán respondió irónicamente, riendo tanto como
sus hombres.

—Ya te conozco, Xena, —dijo el mercader de esclavos—. Y todo el


mundo sabe de tu por_así_llamarla ayudante. ¡Todo el mundo sabe que
ella sólo sirve para mantener tu cama caliente! ¡¡A por ella!!, —gritó
finalmente.

Los soldados le obedecieron de inmediato. Pero Gabrielle paró todos


sus ataques con la espada, y al mismo tiempo pateó a muchos
mercenarios, enviándolos al suelo. Cuando todos estaban
desparramados por el suelo, parecieron muy sorprendidos, pero al final
se levantaron y rodearon a Gabrielle otra vez.

En ese momento, Gabrielle sonrió y tomó el chakram en su mano.


Lo lanzó, y tras algunos rápidos rebotes cogió un extraño efecto. Voló
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

en círculo a ras de suelo alrededor de Gabrielle, haciendo caer a los


mercenarios de nuevo. Tras eso, voló hacia el mercader de esclavos,
cortándole el cinturón y haciendo caer sus pantalones hasta sus tobillos.
Para cuando el chakram voló de vuelta hasta la mano de Gabrielle, los
mercenarios ya estaban tratando de escapar de ella.

Entonces vieron a Xena, de pie tranquilamente, sonriendo. Uno de


ellos gritó: —¡Por los dioses, si esa es su ayudante, ella nos matará con
un solo dedo! ¡¡Huyamos!!

Y así lo hicieron todos, dejando al mercader de esclavos tras ellos,


incapaz de correr con sus pantalones bajados. Gabrielle lo sujetó por la
camisa, gritándole fieramente a la cara: —¡Puedes salvar tu sucia vida
por hoy, pero tendrás que darme todo tu dinero! ¿¡Eh!?

Él lanzó su bolsa, aterrorizado, y fue lanzado lejos hasta caer al 14


suelo. Al fin se subió sus pantalones y huyó también, echando hacia
Gabrielle una última mirada sorprendida sobre su hombro.

Gabrielle caminó junto a las jaulas, liberando a las esclavas. Eran


chicas jóvenes de Arcadia, su destino los harenes de Persia. —¡Ahora
sois libres! ¡Podéis volver a casa!, —les gritó Gabrielle Las jóvenes
estaban muy contentas de verse libres. Gabrielle parecía muy feliz
también. Buscó, orgullosa, la mirada de su compañera. Pero Xena, más
práctica, se encontraba recogiendo la bolsa y contando las monedas.
Entonces Gabrielle se dirigió directamente hacia ella, la sujetó de un
brazo y la arrastró junto a ella hasta el cercano bosque.

—¿¡Eh, qué estás haciendo, Gabrielle!? ¡Déjame!, —gritó Xena,


pero Gabrielle era mucho más fuerte que ella. Cuando al fin alcanzaron
un árbol junto al linde del bosque, Gabrielle empujó a Xena contra él.
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

—Estoy muy excitada, Xena. ¡Esto es demasiado fuerte! Puedo


sentir mi sangre corriendo tan rápido..., —dijo Gabrielle, su cara muy
cerca de la de Xena, una mirada extraña en sus ojos.

—Eh, Gabrielle... para un poco... ¿qué te ocurre?, —dijo Xena, algo


sorprendida, incluso, aunque parezca increíble, acobardada.

—Te necesito, te necesito más que nunca. Ahora sé cómo te sientes


cuando peleas. No lo puedo resistir, Xena, es demasiado para mí. Te
necesito y voy a tenerte ahora mismo, —dijo Gabrielle, besándole el
cuello a Xena.

—Eh... ¡Eh! Para. Podrían vernos..., —dijo Xena, tratando de


apartar a Gabrielle.

—No me importa si lo hacen. Tal vez aprendan algo. Ahora soy la 15


Princesa Guerrera, y voy a tener a mi preciosa calienta camas ahora
mismo. No sé cómo tú puedes resistir algo como esto, pero yo no
puedo..., —susurró Gabrielle, todavía besándole el cuello a Xena y
desnudándola con manos rápidas y ansiosas.

Al fin se echaron junto al árbol, Xena desnuda y tumbada sobre su


espalda, Gabrielle prácticamente vestida pero con sus ropas en gran
desorden. Gabrielle estaba sobre Xena, sujetándole las manos en alto
contra el suelo, controlándola con su mayor fuerza.

—Ahora estás a mi merced. Yo siempre he estado así para ti, tanto


si lo pretendías como si no. Pero ahora las cosas son diferentes, y eso
me excita tanto, —dijo Gabrielle, su cara muy cerca de la de Xena. Xena
pareció como si fuera a luchar, pero de repente se rindió con una
sonrisa.
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

—Sí, sí Gabrielle. Nunca he experimentado algo como esto. Estoy a


tu merced, haz lo que quieras conmigo, —susurró Xena, suspirando
suavemente.

Gabrielle, todavía sujetando los brazos de Xena contra el suelo,


pero ahora con una sola mano, empezó a acariciar su cuerpo con la
otra. Acarició sus pechos, pellizcando un poco sus pezones, haciendo
gemir a Xena más fuerte. Entonces su mano recorrió su magnífico
cuerpo hasta los oscuros rizos entre sus muslos. Sus dedos juguetearon
allí suavemente, sintiendo una cálida humedad, hasta que dos de ellos
desaparecieron dentro. Xena gemía fuertemente, sus ojos cerrados,
mordiéndose sus labios en intenso placer. Gabrielle la contemplaba
desde su privilegiada posición. Verla así, retorciéndose de placer, con los
ojos entornados, mordiéndose el labio inferior, gimiendo de aquel modo
le encantaba. Se movió sobre ella, aproximándose más, dejando al fin 16
sus manos libres. Su brazo izquierdo rodeó al fin el cuello de Xena, y
besó sus labios, orejas y cuello. Su mano derecha estaba todavía entre
los muslos de Xena, moviéndose allí y enviando intensas ondas de
placer por el cuerpo de Xena.

—¡Oooohhhhhdiossessss!, —gritó con fuerza Xena, sus dedos


incrustados a fondo en el suelo a su lado. Entonces Gabrielle se apartó
un poco de Xena, quitándose sus ropas mientras Xena trataba de
recuperar el aliento. Al fin, Xena abrió sus ojos, miró a Gabrielle y
dijo—: Te adoro, mi Princesa Guerrera.

Gabrielle se sentó junto al árbol, su espalda descansando contra él


y sus piernas abiertas. Entonces dijo: —Aquí, Xena, estoy excitada más
allá de las palabras. Ven, tu guerrera necesita de ti.
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

Xena, todavía sonriendo relajada, miró a Gabrielle. Por un momento


pareció que se iba a negar, pero entonces sonrió y dijo: —Sí, mi
guerrera. Haré todo lo que me pidas. Te daré todo lo que necesites. —Y
entonces se colocó sobre sus manos y rodillas, su cara acercándose al
cuerpo de Gabrielle. Su cara se inclinó un poco, entre los muslos de
Gabrielle, y cerrando los ojos empezó a lamer allí.

—Ohhh sí, Xena, hazlo, hazlo por mí... ohhh te amo Xena, te amo
tanto... —Gabrielle gozaba profundamente, chupando sus propios dedos,
que estuvieron en Xena poco antes. Después de un poco sujetó a Xena
por sus cabellos, gritando—: Ohhhh por favor, eres maravillosa, ven
aquí, por favor déjame acariciar tu cuerpo, acércate, pero no pares, por
favor... ohhhh.

Xena, con su cara todavía enterrada entre las piernas de Gabrielle,


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se movió hacia un lado, dejando a Gabrielle acariciar su cintura y su
redondo trasero. Gabrielle fue excitándose más y más, e incluso dio a
Xena algunos suaves palmetazos en su firme trasero. Las palmadas
sonaron secas y, aunque se quejó, Xena no se detuvo. Al contrario,
sintiendo que el final estaba próximo, continuó haciendo gemir a
Gabrielle hasta que ella le pidió al fin que parara con un último e intenso
gemido. Entonces, Xena se sentó junto a Gabrielle, ambas con un brazo
alrededor de sus cinturas. Se quedaron un momento abrazadas,
respirando con violencia. Xena sonrió, y Gabrielle dijo:

—Uh, Xena, perdona si he sido demasiado extraña, todo eso no iba


en serio.

—No te preocupes, mi amor, a mí también me ha gustado. Ha


sido... diferente. Te amo tanto si eres más fuerte que yo como si no,
—respondió Xena, dándole a Gabrielle un suave beso.
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

—Gracias, Xena, te amo más que..., —estaba diciendo Gabrielle,


cuando las dos oyeron una suave voz detrás de unos arbustos, como si
alguien tratara de evitar la risa. Una vida entera como Princesa Guerrera
hizo saltar en pie de inmediato a Xena y gritar—: ¡Eh! ¿Quién hay ahí?

Las chicas esclavas estaban todas escondidas tras aquellos


arbustos, evidentemente espiando. Se pusieron en pie lentamente,
mirando al suelo, algunas de ellas sonrojadas.

—No sabíamos adónde ir, —una de ellas respondió avergonzada.

—¡Y no pudimos evitar oíros!, —dijo otra, riendo por lo bajo.

—Mmm, me pregunto cuánto habéis visto, —dijo Xena, poniéndose


seria—. Pero mejor no pregunto. Tened, coged este dinero, no lo
necesitamos todo. Os ayudará a viajar de vuelta a casa en Arcadia. 18
—Gracias, muy amable, gracias por liberarnos también, —dijo otra
chica.

—¡Y gracias por el espectáculo!, —dijo intrépidamente la que habló


en segundo lugar.

Al fin se alejaron, mientras una de ellas le decía a otra: —Ohh,


parecen tan enamoradas, ¿no crees?, —mientras que la que caminaba a
su lado respondió—: Sí, pero quién se iba a imaginar eso, ¿eh? Para su
ayudante, la Princesa Guerrera es sólo su..., —pero Xena y Gabrielle ya
no pudieron oír cómo seguía, sólo algunas risas distantes.

Pero una de las chicas todavía estaba allí, de pie y mirando al


suelo.

—¿Qué pasa? ¿Algún problema?, —preguntó Xena, ya sin sonreír.


Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

—Oh, yo... yo pensaba... Tal vez tu ayudante podría necesitar...


otra ayudante para ella... quiero decir..., —respondió, mirándose los
pies y con su cara definitivamente roja.

Gabrielle abrió su boca ampliamente, y por un momento pareció


que iba a responder con un sí. Pero Xena le lanzó La Mirada, y ella cerró
su boca, musitando al fin: —No gracias, no necesitamos a nadie más. Lo
siento, mejor márchate con las otras.

Así lo hizo, y Gabrielle le guiñó un ojo a Xena, que volvió a sonreír.

—Ha sido divertido, ¿no crees?, —susurró Gabrielle.

—Oh, sí, muy divertido, veinte chicas viéndonos follar, —respondió


Xena—, y probablemente contándolo por ahí.

—Lo siento, Xena, —dijo Gabrielle.


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—No importa Gabrielle, —dijo Xena—. Ha sido divertido de todas
formas, y además creo que a partir de ahora no se te volverá a
considerar simplemente como mi calienta camas, —sonrió—. Y ahora,
vistámonos y... ¡A Delfos!

Xena y Gabrielle caminaban una junto a la otra en su camino hacia


Delfos cuando Gabrielle dijo:
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

—¿No estarás enfadada por todo aquello, Xena?

—No, mi amor. Fue divertido, de verdad. Y ahora me conozco un


poco mejor que antes, y a ti también. —Xena se detuvo, abrazó a
Gabrielle y besó su pelo—. ¡Te quiero te quiero te quiero!, —dijo entre
sus cabellos.

—¿Y ahora qué? ¿Qué preguntaremos al oráculo?, —preguntó


Gabrielle, sonriendo ampliamente y caminando otra vez.

—Oh, supongo que deberíamos preguntar qué pasó, ¿no?

—Mmm... Deberíamos pensar acerca de eso. Conviene formular una


pregunta muy clara al oráculo. Una vez leí acerca de un hombre que
preguntó el día en que moriría. La respuesta del oráculo fue: el tercer
día del mes de targelión... Eso fue todo; debería haber preguntado el 20
año. Por no hablar de Edipo..., —dijo Gabrielle.

—Entonces, ¿qué preguntamos, Gabrielle?

—Déjame pensar... sí... espera, lo escribiré. —Gabrielle se detuvo y


escribió—: ¿Cómo podemos intercambiar nuestras habilidades físicas de
nuevo? Firmado: Gabrielle de Potidea y Xena de Anfípolis.

—¿Qué te parece, Xena?, —preguntó después de escribir,


mostrándoselo a Xena.

—Creo que debería funcionar. Gracias, Gabrielle, —contestó Xena.

Cuando llegaron al templo de Apolo en Delfos, tuvieron que esperar


fuera; otros esperaban también para realizar sus consultas al oráculo.
Mientras esperaban, Gabrielle estaba pensativa y callada. Xena le
preguntó el motivo.
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

—Xena, si esto no funciona quiero que sepas que seré leal contigo.
Cosas como esa en el bosque no volverán a pasar. Te respetaré y me
ocuparé de ti, como has estado haciendo conmigo tan gentilmente hasta
ahora.

—Deja de preocuparte, Gabrielle. Todo estará bien, pase lo que


pase. Sabes que sólo necesito tenerte a mi lado, eso es lo único que
quiero de ti: tu compañía y tu amor. He amado el protegerte y cuidarte,
y si sucediera al revés, sería feliz también, —respondió Xena—. Todo lo
demás, lo que el mundo pueda opinar, me trae sin cuidado porque tú
eres mi mundo, Gabrielle, ahora y siempre.

Después de un rato esperando entraron en el templo de Apolo, se


presentaron ante la Sacerdotisa Pitia.

—¿Cuál es vuestra pregunta para Apolo?, —les preguntó. 21


—Aquí, está escrita en este rollo, Sacerdotisa, —dijo Gabrielle,
entregándoselo.

—Y aquí está el dinero, —dijo Xena, entregándole la bolsa.

—Muy bien. Esperad aquí, volveré con la respuesta de Apolo, —dijo


la Sacerdotisa Pitia, marchando al interior de la cueva sagrada.

Tras una espera que pareció muy larga, la Sacerdotisa volvió y dijo:
—Apolo me ha dado la respuesta para vosotras. Esta es: Tenéis que
volver al lugar donde todo empezó y quemar el mal que yacía bajo
vosotras dos.

—¿Eso es todo?, —preguntó Gabrielle, pero Xena le dijo que debían


marcharse, y así lo hicieron.
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

—¿Tienes alguna idea de lo que eso significa? ¿Quemar el mal?


Parece algo poético... No puedo imaginarme..., —dijo Gabrielle,
preocupada, ya de camino.

—No estoy segura. Supongo que debemos volver al campamento


donde notamos por primera vez lo que nos estaba pasando, —contestó
Xena.

—Debes tener razón, pero no sé lo que haremos allí. No esperaba


esa respuesta.

—Tal vez no, pero tenemos que volver, Gabrielle. Vamos, —dijo
Xena, y caminaron por donde habían venido.

22
X

Al fin volvieron al lugar donde hicieron el amor junto a un fuego de


campamento, donde todo empezó. El fuego estaba reducido a cenizas, y
nada parecía extraño alrededor. Pero buscaron aquí y allá, hasta que
Xena se dirigió al lugar exacto donde se echaron aquella noche y dijo:

—Nada parece particularmente maligno aquí. Pero mira esto, —y


señaló una planta que estaba aplastada en el suelo—. Estábamos
echadas sobre eso, ¿no?

—Déjame ver... Sí, creo que es... Arráncalo del suelo, Xena,
—respondió Gabrielle.
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

Xena intentó desarraigar la planta, pero no pudo. —Ohh mierda,


¡no puedo!, —exclamó, frustrada.

—Déjame, yo lo intentaré, —dijo Gabrielle. Fácilmente desenterró


una enorme raíz. Tenía la forma de un hombre, y al verla Gabrielle
gritó—: ¡Es una mandrágora! ¡Dormimos e hicimos el amor sobre una
planta de mandrágora! Eso es lo que pasó. Las mandrágoras tienen
extraños y malignos atributos mágicos... Ahora está claro. Tenemos que
quemarla y todo estará bien de nuevo.

Xena empezaba a hacer un fuego en el mismo lugar en que lo


hicieron antes, cuando Gabrielle dijo:

—¿Estás segura de que quieres que todo vuelva a ser como antes,
Xena? Tal vez deberíamos hablar de ello un poco antes.
23
—Lo quiero. ¿Tú no? Por favor explícate, mi amor, —respondió
Xena con una tierna sonrisa.

—No es que quiera que seas menos que yo, Xena. Te he amado por
todo lo que eras. Pero tal vez yo tendría que tener esa responsabilidad
en tu lugar por un tiempo. Sabes que he amado ser protegida por ti,
pero no es por eso por lo que te amo. Te amo por estar a mi lado, por
ser bondadosa, honesta y maravillosa. Has hecho tanto por mí, me
gustaría hacer lo mismo por ti.

—Mi amor, ¿sabes lo que significa eso? Tendrías que protegerme,


Gabrielle. Eso no me molesta, créeme. Pero en ese caso tendrías que
tomar decisiones difíciles. Tendrías que matar. No quiero que sufras
situaciones como esas. Quiero mantenerte lejos del mal, quiero proteger
tu alma también, mi amor.
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

—Eso es muy dulce, —respondió Gabrielle acercándose a Xena y


besándole suavemente los labios—. Pero tal vez debería aprender cómo
es ser como tú. Me gustaría tanto hacer eso.

—Eh, Gabrielle, —dijo Xena, atrayendo a Gabrielle más cerca de


sí—. Te voy a contar algo que ha estado largo tiempo en mi mente. Sé
que mi destino es el Tártaro. —Gabrielle se estremeció ante esa palabra,
pero Xena continuó—. He hecho demasiado mal en mi vida. Pero al
menos protegeré tu alma. Quiero que vayas a los Campos Elíseos,
donde perteneces. Me odiaría a mí misma si fuera responsable de que
perdieras eso. Eso sí sería una verdadera tortura en el Tártaro, y no lo
que mi destino me depare allí.

—No digas eso, Xena. No quiero eso. No quiero ir a los Campos


Elíseos si tú no estás conmigo allí. Tal vez si tú te has pasado la mitad
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de tu vida matando y yo hago lo mismo con mi otra mitad, entonces
iremos juntas tras la muerte, al Tártaro o a los Campos Elíseos, no me
importa. La felicidad no existiría para mí sin ti, contigo sería feliz en el
Tártaro, Xena, —dijo Gabrielle mientras que una lágrima asomaba a los
verdes ojos de la joven.

—Calla, calla, Gabrielle, por favor no llores. Y no digas eso.


Necesito protegerte, sabes que no puedo evitarlo. Y sabes que podría
escapar del Tártaro cuando quisiera. Te prometo que nunca estaré lejos
de ti, viva o muerta, ni siquiera si todos los ejércitos vivos o muertos
estuvieran entre nosotras. Déjame quemar eso, y nunca estarás lejos de
mí, te lo prometo, —dijo Xena, abrazando y besando a Gabrielle.

Al fin, Xena mantuvo la mandrágora sobre el fuego, mientras


Gabrielle miraba, y la lanzó allí. Entonces volvió junto a Gabrielle,
abrazándola de nuevo. Tras unos momentos de silencio y algunas
Si fuera como tú, Xena… (El intercambio) - Ignacio (Iggy) Traducción: Ignacio

lágrimas después, Xena besó a Gabrielle con infinita ternura. Se


acariciaron y, cuidadosamente, se quitaron las ropas. Empezaron a
hacer el amor junto al fuego, como esa otra vez, no hacía tanto.
Mientras lo hacían, sus fuerzas y habilidades se intercambiaron de
nuevo, pero no lo notaron mientras se hacían tiernamente el amor.

Fin

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