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CAPITULO PRIMERO

EI DOUTNIO MINnRo onI, ESTeoo,


re Rrqurze MnBReL v le Fecur-rlo
¡n IuvnsrtceR
L EI Dominio IUinero del Estado. II. Clasificación Legal de la Riqueza lvlineral.
lll. Algunos Derechos Específicos del Estado. lV La Facultad de Invesrigar.
V Ejecución de Labores Mineras en Ciertos Lugares. VI. Anexos.

' 27. Conceptos gmnales

:,El art. lq del Código de Minería, portada de este cuerpo legal,


,,enumera en forma breve pero adecuada los derechos que al
Estado y a cualquiera persona, respectivamente, corresponden
.en relación con las minas y con las sustancias minerales que las
:,. r conforman.
i,'i,, El inciso primero de dicho precepto, en efecto, reproduce
la disposición constitucional que atribuye al Estado el dominio
de todas las minas.
Inmediatamente de ello, el inciso segundo establece que,
. sin embargo. toda persona tiene:
a) La facultad de catar y cavar para buscar sustancias mine-
rales, y
b) El derecho de constituir concesión minera de exolora-
ción o de explotación sobre las sustancias que la Ley Orgánica
uonstitucional declara concesibles.
En este primer capítulo úataremos el dominio minero que
,la Constitución
Política asigna al Estado; la clasificación qué la
Carta y la ley hacen de la riqueza mineral, y algunos derechos
específicos que el Estado tiene sobre las minas y las
sustancias
mrnerales-
Igualmente, veremos la facultad de investigar que asiste
-
n toda persona, y también -para no abandonaila nbmencla-
tura del Código- la ejecución de labores mineras en ciertos
Iugares.

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TOMO I. TRATADO D¡j DER!.CHO DL MIX ERiA cApt'TULO I. I-l- DONll \ t() Nl l f!.'[RO DEt- ES-I1¡J(). t-A RIQUEZT\ Nl l N l]R-\l- Y LA li\( U I f r\r)

En cuanto a las concesiones mineras, que como hemos dicho Ahora bien, ni la expresión "todas las minas", ni el domtnro
son la institución central de nuestra disciplina, ellas se estudiarán del Esrado se extienden a las arcillas superficiales.
pormenorizadamente en los Capítulos Tercero y Cuarto. Estas arcillas, en cuanto combinaciones de sílice y alúrrnina,
son en verdad susLlncias minerales.
Sin embargo, el constituvente las omitió de dicho concepto,
I. EL DOMINIO MINERO DEL ESTADO entregándolas implícitamente al derecho comúrn, en atención
a que ellas forman parte de casi todos los suelos agrícolas del
22. Características, objeto e ind,epend,encia país. Nótese, empero, que la excepción alcanza solo a las arcillas
;superficiales", y que tampoco obsta a que los yacimientos de
Recordemos que el inciso sexto del número 24 del art. 19 de Ia otras sustancias minerales qtte existan en ellas sigan las reglas
Carta Fundamental señala que el Estado tiene el dominio abso- generales.2
iuto, exclusivo, inalienable e imprescriptible de todas las minas,r
- La referencia a "todas las minas" y al dominio del Estado
comprendiéndose en estas las coladeras, las arenas metalíferas, tampoco alcanz a los desmontes, escorias y relaves, porque
los salares, los depósitos de carbón e hidrocarburos v las demás su origen no es natural. Sin embargo, las sustancias minerales
sustancias fósiles, con excepción de las arcillas superficiales, no concesibles contenidas en ellos pueden ser objeto de concesión
obstante 1a propiedad de las personas naturales ojurídicas sobre minera, por obra de la Ley Orgánica Constitucional, en ciertas
los terrenos en cuyas entrañas estuüeren situadas. El inciso agrega circunstancias.
que los predios superficiales estarán sujetos a las obligactones Por otra parte, la Carta Fundamental estimó conveniente
y limitaciones que la ley señale para facilitar la exploración, la comprender determinadamente en el concepto de minas:
explotación y el beneficio de aquellas minas. - Las covaderas, que el Diccionario define simplemente
Este dominio minero, dentro de la naturaleza específica que como el espacio de tierra de donde se extrae guano, pero que
en cada caso reviste conforme al régimen constitucional que para nuestros efectos entendemos más bien como todo depósito
sea aplicable a la mina a la cual se refiera, tiene las siguientes natural de guano, que es la materia fecal que excretan ciertas
c arac te rístic as: aves marinas y que, pese a su origen orgánico, ha sido sometida
-Es absoluto, en cuanto -dentro del marco jurídico que desde antiguo a 1a legislación minera, por su alta calidad como
corresponda a su naturaleza- es independiente y no está sujeto fertilizantei
a limitaciones o gravámenesl -Las arenas metalíferas, que son aquellas que contienen
-Es exclusivo, es decir, excluye a cualquier otro titular; concenraciones de partículas o trozos de metal nativo o combi-
-Es inalienable, porque no es susceptible de enajenación. y nado que proüenen de la destrucción mecánica, desintegración
-Es imprescriptible, o sea, ni siquiera por el goce o pose- 2 La redacción del precepto constitucional no es clara en cuanto a l¿ fbrma
sión inmemorial podría privarse de él al Estado por Ia vía de la
en que estas arcillas quedaro¡r de*incul¡<las del Estado. Si sc entiende que la frase
prescripción adquisitiva. lnte¡calada que comienz¿ con la expresión "comprendiéndose en estas" termine
En general, se ha entendido que la alusión del constituvente con la expresión ",v las de¡nás sustancias fósiles", debe entenderse también que l¿rs
a "todas las minas'' se refiere a todos los depósitos naturales de arcillas en cuestión fucrr-¡n excluidas directamenre del dominio minero del Esta-
do. En cambir¡, si se acepta que esa frase i¡tercalada finaliza con las palabras 'con
sustancias del reino mineral.
excepcióI de las arcillas superfici¿les", resLrlta qr¡e estas alcillas füeron excluidas
I Los -vacimien()s ¡o perten€ccn al dominio del Estado por naturtlezl, sin,' rndlrectamer)te del do¡nir'rir¡ mine¡o estatal. por la r'ía dc rrr¡ conside¡a¡las nrin¿s
porqrre la lcr los lrJ rle, lrdo J -sc tl,'rrnr,,. o sustancias minerales.

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TONIO I, 'TRA'IAD() DL DERECTIO DE NII\ERIA CApiTULO L El, DOI\I¡)ilo MI).'ERO ¡)El- ESTADO. LA RlQtillZA l\,ll\ERAL Y LA Fr\CUL¡nD...

o erosión de rocas sólidas o vetas y han sido transportadas hasta Lo anterior significa que para los efectos del dominio minero
el lugar de su acnmulación.3 estaral, no existe la distinción que otras legislaciones hacen entre
-Los salares, depósitos salinos superficiales (por cierto, natu- el suelo y el subsuelo, de modo que toda la riqueza mineral est¿i
rales) , constituidos por una costra salina de espesor lariable, corr incluida en este dominio del Estado, sea que se encuentre en
soluciones salinas ocluidas, que descansan generalmente soble ma- Ia superficie o debajo de ella.
terial detrítico, como arcilla, limo u offos similares, en una cuenca Por otro lado, implica que aunque se hallen confundidos
cerrada o con escaso drenaje, que constituye su basamento.a físicamente, desde un punto de üstajurídico la riqueza mineral
-I,os depósitos de carbón, expresión que se refiere al carbón y el terreno en que ella se encuentra son completamente inde-
mineral, llamado también carbón de piedra, y que obr'iamente pendientes, porque sobre una y otro recaen de¡echos que son
no alcanza al carbón vegetal, o de leña; siempre diferentes, incluso en aquellos casos en que el Estado
-Los depósitos de hidrocarburos, que son compuestos quí- es titular de ambos.
micos resultantes de la combinación natural del carbono con Desde el momento que consagró la independenciaju¡ídica de
el hidrógeno y se presentan en estado sólido (v. gr., esquistos las minas respecto del terreno de su ubicación, el constituyente
bituminosos), líquido (petróleo) o gaseoso (v.gr., gas metano, hubo de admitir la posibilidad de que se produjera conrrapo-
gas butano, etc.), y sición de intereses entre el Estado o el concesionario mirrcro,
l
- Las demás sustancias fósiles, expresión que a nuestrojuicio por una parte, y el titular del terreno, por la otra.
se refiere o incluye a los minerales o rocas de cualquier clase, Pues bien,junto con reconocer esa posibilidad, para resoh.er
según se colige de su origen histórico y del contexto en que el el problema dispuso que los predios superficiales esrán sujetos
l
constituyente la emplea.5 a las obligaciones y limitaciones que la ley señale para faciütar
Hecho lo anterio¡ la Constitución Política señala que el la exploración, la explotación y el beneficio de las minas.
I
Estado tiene este dominio sobre las minas, no obstante la pro
piedad de las personas naturales ojurídicas sobre los terrenos
:
en cuvas entrañas estén situadas.o 23. Aproximaciones doctrinarias
3 Nuesra legrslación minera no define las arenas metalíferas, pero sí lo hacía y
- lo sigue haciendo con los placeres metalíferos (arts. 80 del Reglamento del Código En el párrafo anterior nos hemos detenido en el precepto cons-
de 1932 y 60 inc. la del Reglamento ügente), al menos en lo que toca al monto titucional que establece el dominio minero del Estado.
de su patente de amparo. Sobre la base de ese concepto, que pa¡ece apropiado Ahora, en este párrafo y en el que sig"ue, intentaremos dis-
desde el punto de üsta técnico, hemos elaborado nuest¡a definición de estas are-
nas. (Por cierto, la transportación y la acumulación a que alude la definición son
cemir a cuál de las doctrinas que organizan el régimen jurídico
fenómenos natu.ales). de la minería se adscribe la Constitución de 1980. La cuestión
a I-a legislación minera deñne lossala¡es, sibien solo en ¡elación con el ralo¡ de es compleja y su análisis se dificulta por diversos factores, enrre
su patente de amparo (art. 60 del R.C.lvI.). A pesar de esa limitación, la definición ellos la ausencia de una historia fidedigna del establecimiento
es técnicamente adecuada y por ello la reprodujimos.
5 Sin peduicio del alcance que atribuimos a la expresión "demás sustanci¡s de las normas const itucionales oerl ine;tes.
fósiles", en el Anexo 1 describimos el interesante cambio de ideas que se ha desarro-
llado en el ticmpo en torno a ella. Ya las O¡denanzas de Nue\a España empleaban una mina o quedar incluido en el domi¡io minero del Esrado,
todo depósito natural
la expresió1, v luego opinaron sobre ellaJosé Toribio Medina, Alejandro Lira, Julio oe sustancias miner¿¡es hava de encontra¡se necesariamente en el subsuelo. po¡
Io
Ruiz Bolrrgeois, Armando Urib€ )' el Info¡Íe Técnico de la Ley Orgárrica. demás, asíqueda de manifiesto cuando elmismo precepto
constitucional menciona
rj La voz "entrañas", que la Constitución usa al referirse a la ubicación de las mi expllc;t¡men te en trr Ias min¿s ¿ l:rs ¿rrn:rs me Lelil e l-¡s r' ¡ k ¡¡ s¡l¡r er
l ambos. clcpúsiros
nas, es solo un rcsabio del art. 591 del Código Ci\,ily no significa que pam conformai superJicíalAi) r', ademís,
se preoctLpa cle excluir a las arclll¿^s supfffciabs.

6.1 ot
l TOMO ¡. TRATADO T'E DERECHO DE MINERiA
c-ApiTuLo L EL DOMI\IO M¡NERO DEL IISTADO. LA RTQUEZA MINERALY LA IACULTAD

i
Para algunos, Ia Carta Fundamental consagra lisa 1 llanamente Por eso, dicen, no se dan las características que habitual-
la doctrina regalista,T estableciendo en favor del Estado una ¡¡ente definen la doctrina regalista.
propiedad patrimonial -similar a la que define el art. 582 del A lo anterior, añaden que aun suponiendo que luego de su
Código Civil-, perfecta y perpetua, sobre todas las minas sin reforma en 1971, la Constitución de 1925 hubiera consagrado
i'
excepción. una propiedad patrimonial perfecta del Estado sobre las minas,
I Ellas serían de dominio estatal, en calidad de bienes fiscales no cabe sostener que la Cartá de l9B0 también lo hala hecho
v, más todavía, que haya adherido al regalismo, fundando
de naturaleza especial, incluso cuando, por ser todavía descono estos
cidas y por lo tanto indeterminadas, el Estado no puede ejercer asertos en el solo hecho de que los preceptos de unay otra sobre
i actos de dominio a su respecto. el dominio del Estado son similares.
La primera razón que se plantea en abono de la tesis rega- En efecto, si no se hacen comParaciones aisladas y se cotejan
lista, señala que la reforma que la Ley Nq 17.450 introdqjo a la también los demás precePtos que, en uno y otro texto, tratan
Constitución de 1925 en el año 1971 declaró que el Estado dene de la minería, se adüerten importantes diferencias, que no
permiten concluir que el régimen jurídico minero de ambas
.

el dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible de


l
j todas las minas (art. 10 Ne l0 inc. 4q de la C.p de 1925), con lo sea idéntico.
cual quedó conformada una propiedad patrimonial, perfecta Por lo demás, señalan, si el dominio del Estado fuera siem-
:
y perpetua, del Estado sobre los Jacimientos. pre patrimonial, cuando recayera sobre depósitos de sustancias
: Por otro lado, se aduce, las autoridades del régimen militar concesibles le serían inaplicables los calificativos que la misma
i,l
il
no recogieron las proposiciones de la Comisión de Estudios . Constitución le asigna, lo cual indica que la tesis del dominio
rii de la Nueva Constitución y del Consejo de Estado en orden
a incorporar al texto constitucional Ia doctrina del dominio , Los adversarios de la tesis regalista agregan que al atribuir-
eminente. le un dominio sobre "todas" las minas -aun sobre aquellas
I
Por lo tanto, en defrnitiva, el inciso sexto del número 24 cuya existencia se ignora-, el constituyente asigna al Estado
I
del art. 19 de la Carta Fundamental de 1980 se habría limitado . un dominio público especial, diferente del dominio ciüI, que
a reiterar, sin solución de continuidad, que el Estado tiene el recae sobre toda la riqueza minera del país (ya descubierta, o
dominio de todas las minas, con los cuatro calificativos enur solamente potencial) y que es independiente de la propiedad
ciados. de los predios superficiales.
En fin, los regalistas agregan que la tesis de quienes se Empero, ese dominio público autorizaría al Estado solo
oponen a su interpretación no es más que una expresión del para usar y gozar de aquellos yacimientos y sustancias que, por
i
principio del dominio eminente, propio de la doctrina de la excepción, no sean susceptibles de aprovechamiento por los
I

libertad de minas. particulares. Respecto de las demás sustancias, que han de con-
Pm su parte, quimes no cornparten In tesis del regatismo seña\an formar la regla general, el Estado debe respetar y permidr que
que según se desprende del propio rexro consritucional, las aquellos constitulan concesiones mineras de explotación por
minas no son bienes fiscales y el Estado tampoco es libre para medio de resoluciones no discrecionales del PoderJudicial.
enajenarlas, arrendarlas, trabajarlas o ejecutar cualquier acto Por último, quienes niegan la presencia del regalismo en
de dominio sobre ellas. nuesüa Constitución arg'umentan que el Estado es un deposi-
tario a perpetuidad de la riqueza minera nacional, sotrre la cual
7 Véase el párrafo 9, en la Introducción- ejerce una tuición permanente de carácter absoluto, exclttsivo,
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'l ONIO L '|RA'I¡\DO t)l! DI RECHO DL l\'IINLRIA F

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inalienable e imprescriptible, que le pernrite imponerle un
ordenamiento legal, y cuyas líneas generales deben discurrir ii1
sobre las bases constitucionalcs que henros bosquejado en el t.!
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oárrafo 2. E

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