Está en la página 1de 273

ExDresión

2 . L t t ' .

poéticudel Beni
Seleccióny notasde
CésarChávezTaborga
Mi gratitud aI jooenIudn BarbaSanjinéspor haberme
mlaboradaen la lecturay transcripcióndelospoemas.

a Ingrid Aaila Chtíaez,


Mí agradecimiento Arnaldo
LijerónCasanoons,CarolinaBarthelemy y HansDeIIien
Salazarpor habermeproporcionado algunasobrasde
poetas benianos.

a ChrisKrueger,
Mi agradecimiento RitaMurilllo,
CarlosUrquízo,FedorPérez,Oscar Vargasy EoaZamora
por haberhechoposibleestapublicacíón.
Índice

Ambrosio GarcíaRivera .....................;.............................. 151


10
Prólogo

En 7974 Césat Chávez Taborga publicó la primera ver-


sión del libro que el lector tiene entre manos,1ohizo baio el
.. . . ^ ..: ,
rótulo de PerfildeIapoesíabeniana(Ed. Urquizo, La Paz).En
ella el autor nos ofreció a lo largo de más de 230 páginas,
una expresiva selecciónde la poesía compuestaen el de-
partamentoboliviano del Beni, desdesu fundación en 1842
ñasta el citado año de 7974,es decir durante casi un siglo y
medio. Siendo estala primera antología de los escritospoéti-
cosbenianos, su efecto fue colocar inmediatamente a eseex-
tenso territo¡io departamental en el mismo nivel literario del
resto del país. Parececuestión de orgullo regional, pero cada
una de estasocho circunscripciones,excepciónhecha, quizá,
de Pandg cuenta con sendosflorilegios que ponen al alcance
de los estudiosos una especie de visión esquemática de la
producción en verso de cada departamento.
Chávez Taborgatuvo en cuenta en 1974la obra de 24
portaliras benianos de ayer y de hoy, varones y mujeres.
Los poemasde estos autorespudieron así cotejarsecon la
obra de los demás poetas boiivia¡os como J. É. Bedregal,
Chirveches, Villalobos, Capriles, Peñaranda, Reynolds,
Campero Echazú, Ameller Ramallo, Gómez Cornejo,
ViscarraFabre,Luksic, pues, con la antología,los benianos
ouedaron hermanados con estosúlümos en el culto a la poe-
ía v en las inquietudes estéticasrespectivas
Treinta y un años han transcu¡rido desde entoncesy
ahora, al coTurremorarse un nuevo aniversario cÍvico dél
Beni, CésarChávez Taborgabrinda a los lectoresuna edi-
ción nueva, ampliada y revisada de su trabajo de 1.974.La
renovaciónempiezaen el ltulo mismo del iibro, que pasaa
llamarse Expresiónpoéticadel Benl, un nombre menos técni-
co y más elocuente,que hacereferenciaa la emanacióndel
arte, de la poesí4 a su exteriorizacióryrealizacióny ejecu-
ción diríamos espontánea,como brote natural del alma de
un pueblo. ChávezTaborgano ha hechosino analizat aten-
tamenteesefenómenoy recogerlo,recopilarlo,para poner-
lo en manosde los estudiosos.
Otras modificaciones resultantesde que el material aho-
ra es más extensoy se ha producido con mejor espíritu
creativo son las siguientes:

a) Los poetasincluidos ya no son 24,sino 33 (nuevemás).


Los nombresañadidosson:Asunta Limpias de Parada,
Lidia Paradade Brown, ElenaMuzucoi, RubénDarío
Parada,Ruber Carvalho Urey, Nicómedes SuárezAraú2,
Germán Lecaro Durán, Homero Carvalho Oliva y
RosarioAquim Chávez(hansido retiradosJesúsRíosy
Luis Leigue).
b) Las autorasmujereshan aumentadode dos a seis:Lola
Sierrade Méndez,Asunta Limpias de Parada,Lidia Pa-
rada de Brown,ElenaMuzucoi, Mary MonjeLandívar
y RosarioAquim, cuatro de estosnombres constituyen
novedad absoluta.

A través de Chávez Taborgavemos dibujarse de este


modo el panoramapoético de1Beni:
Fabi¿ínVacaChávezposeefibra sentimentaly por ello
es un poeta de la línea posromántica.
Félix Sattori Román se acomodaa su épocay sigue las
inquietudes modernistas.
Hormando Ortiz Chávez,parnasianoy simbolista, su
técnica le viene de Rubén Darío. Es también nativista.
telúrico y vernacular.Su prosa sigue los "ismos" subver-
S1VOS,
Félix Pinto Saucedoes poeta lorquiano. Sus versospo-
seenun ritmo fácilmentepercepüble.Es versolibrista.
Ambrosio GarcíaRivera. Es e1principal poeta neoro-
mántico del Beni.Escribeun versoneto, firme, de notassen-
sualesy eróticas.La inquietud existencialmarca su poseía.
Ruber Ca¡valho Urey. Estáposeídopor el encantoque
le provoca el mágico mundo de la mujer. Su alma es soña-
dora y tiene presente constantemente el medio geográfico
de su tierra. Sus manos retienenuna pluma que construye
versos robustos, repletos de contenido, no precisamente
densos,pero sí ricos en mensajesy significaciones.
Pedro Shimose,poeta de prestigio internacional. Su poe-
sía ha conocido inquietudes religiosas,satíricasy profun-
damente humanas. En su obra premiada en Cuba, Quiero
escribir,peromesaleespunxa, se sientela influencia del perua-
no César Vallejo y tambiéru aunque en menor escala,del
chileno Nerud4 cuya presenciapodría esta4más bieru en
Poemaspara un pueblo,obra muy personal y sinceraen su
expresión.La poesíamás terrígenay sensualde Shimosees
la que se copia acertadamenteen estelibro:""Moxitania".
Nicómedes SuárezAratlz. Su poesía,dice Chávez Ta-
borga,le creauna tensiónentrela réalidady la subrealidad.
Contiene creaciónlingüística y poética. Es surrealistapor
convicción. Pasasobre él -añade- la nueva ¡ealidad en la
que vive el poeta, influyendo en su vivencia creadora.Es
beniano, escribey crea en los EstadosUnidos. Con origi-
nalidad concibió una teoría estéticainspirada en 1areali-
dad amazónica.Como poeta ha transformado en versos
muchas de sus ideas renovadoras.
En estegrupo, el autor colocaa importantes esc¡itoras
del sexofemenino,veamosalgunosnombres:
RosarioAquim Chávez es el nombre sobresaliente.Su
poesí4 dice el auto4 es surrealista,cálida y erótica.Estáto-
talmente empapadaen la geografíabeniana,hecha de sel-
va, corrientesde agua, luna, brillos de relámpagos,signos
de lluvia. Navega en los caucesdel existencialismoy el su-
rrealismo. Estees un nombre de la poesíaactual digno de
tomarse en cuenta. Shimosey Aquim seríanen estemomen-
to los poetasmayores del Beni. Ambos nacieron en Riberalta.
Asunta Limpias de Paradaha puesto una agradablepoe-
sía a destacadascancionesde la tierra beniana.Lidia Para-
da de Brown proyecta su alma en delicadosversoshechos
de nostalgi4 amor y confesiones.Mary Monie Landívar tiene
una poesía leve, graciosa y a veces voluptuosa, no exenta
de inquietudessociales,principalmenterelacionadascon el
trabajadorde las minas de Bolivia. ElenaMuzucos confiere
a su poesía un sabor propio y regional con el empleo de
símbolosnativos y 1avisión lírica de personajesde Ia tierra.
Deseamoséxito a esterevelador e ilustrativo volumen
de CésarChávezTaborsa.

La Paz,octubrcde2005

14
Leitmotiv
Nuestroscríticosd¿hoy seobsünan
en buscaren eI poema
"el contenidograoey serio"
mmo si eI oalor estéticodel poema
resiilieraen lo quesedice
y no en la manerade decirlo.

lean Cohen
Estructura del lenguajepoético
Fabián Vaca Chávez
(kinidad, 22 dejunio de 1883
La Paz,22 defefuerode 1949)

Abogado y periodista. Fue diputado, senadory Canciller


de la República.También diplomáüco. Ha dirigido El eco del
BenLde Trinidad;El Diario y La Razón,deLaPaz.Sele consi-
dera, en el periodismo, uno de los mejores editorialistas del
país.
E1 movimiento posromántico del Beni tuvo en Vaca
Chávez a uno de sus valoresmás descollantes.Acaso por-
que es obra de juventud, su poesíase ahoga en un caudal
retó¡ico, con saborerótico y cromatismosensual.
" Sobretu caderareciay prominente/ caentus cabelloscon
sensualidad, I semejandoun río deraudacorrienteI hechodeper-
fumesy deobscuridad" , canfaen Criolla,poemade construc-
ción clásica,de inspiración fácil y adjetivaciónsonora.
Como prosistacultivó un estiio sobrio,elegante,ajusta-
do. Escribió prólogos, estudios, bocetos costumbristas y
paisajiles,con gusto refinado y visión aristocrática.

Ob¡a:
Paraellas,La Paz, González y Medtna, 1972.
Escribiótambién CarmenRosa(texto teatrai en tres actos),
LaPaz, Gonzá\ezy Medina, 19L2.

17
Madrigal
La necia multitud alborotada
vio con asomb¡oen ocasiónpasada
un eclipselunar;
y yo, que en mi aposento estrecho
escuchabael bullicio desdeel lecho,
me puse a murlnurar:

Con júbilo profundo


anuncianlos astrónomosal mundo
de un eclipseIa próxima ocasión;
y no saberylos tontos, que en 1osdías
en que abrir la ventanano solías,
¡hubo eclipsede sol en tu balcón!

Tristezas
No me puedesnegar que siemprelloras:
el resplandor que en tus pupilas arde
ya no tiene la luz de las auroras,
sino las palidecesde la tarde.

El extraño fulgor de tu mirad4


de tu mirada pudorosa y be114
es una claridad arrebatada
de alguna errante y solitaria estrella.

Por eso la nostalgia te consume


y en tu cerebro el desencanto anida;
y el mundo, que es tan necio,no presume
los ignotos doloresde tu vida

Yo también, como fii no encuentro calma


y vago por el mundo, triste y solo,
llevando en las estepasde mi alma
la nieve de los páramosdel polo.

18
Nuestro mufuo sufrir Dios 1oha querido.
Tal vez la comunión de nuestrapéna
nos salvarámañana del olvido
pudiendo ya exclamar:"la vida es buena"

Criolla
Bajo de tus finas cejasencarnadas
refulgen tus ojos de brillo andaluz,
y son un poema tus negrasmiradas
de amor de ternur4 de fuego y de luz.

Sobretu caderareciay prominente


caentus cabelloscon sensualidad,
semeiandoun río de ¡auda corriente
hecho de perfumes y de obscuridad.

Nada hay que superetu graciadivina


cuando vas tendida sobreun carretón,
o cuando contemplasel sol que declina
desdeel camarotede una embarcación.

Cuando sus ardoresagita la siesta


y en la hamacaentonasalguna cancióry
vibran en las notas de tu voz de fiesta
todas las ternezasde tu corazón.

A veces navegas en una canoa/


coqueta,sorúiente,graciosay veloz;
y aI ver que se yergue tu busto en la proa
tordos y maticosmodulan su voz.

¡Quévoz más suaveque tu voz canoral


¡Qué rosa más frescaque tu frescatez!
De todas las almaseresla señora,
púdica y mimosay altiva, alavez.
Frescurasy trinos te ofrecenlas frondas:
el sol sus cariciag su luz, su calor...
En tu cuerpo dejan sus besoslas frondas
y sobretus labios los deja el amor.

Por las verdespampas,ricas de palmeras,


llevan los corcelestu busto gentif
con un movimiento que da a tus caderas
el ritmo ondulante, sensualy sutil.

La luna te besacon su luz de plata,


las avesmodulan sus voz de cristal;
y mientras tú escuchasesaserenata,
yo sueñocon una pasión tropical...

Trinidad, 1906

Un suspirodeamor
En el llano. La siesta.P¡imavera.
El sol llueve su luz torrencialmente
sobrela esplendidezde la pradera
a la que adora con pasión fervrente.

La luz sobrela fuente reverbera:


creyéraseque el astro sonriente
sueña con una erótica quimera
al contemplar su faz sobrela fuente.

Los tordos pasanen veloz bandada


como si sorprendieranla mirada
de alguna oculta y enemigafiera.

El viento norte los ramajesmece


y su vaSo susurro me parece
un suspiro de amor de la pradera.
La muertedelasflores
Sobre la fresca lozanía del parque el Invierno imprime sus
ósculosde hielo.
Las flo¡es se estremecen.Y el sol, que las contempla y que
las ama"sufre...
El sol estáceloso.

¡Ol¡ qué triste es Ia cariciade la nieve!


Al reclamo constante del invierno las flores han cedido.
Y el sol, que las ha visto cobijarse con el manto del inviemo,
creeque asistedesdearriba a lasbodasde las florescon el hielo.
Y se escuchaen el espacioel rugir de una tormenta.

Las flores no perfuman...


Las flores estánmustias,deshojadasy marchitas.
Y el sol, que las contempla y aún las am4 ha observado que
1asfloreg al cubrirse con el manto del inviemo y al abrir a las
caricias de la nieve sus corolag no han sentido 1asardientes
übraciones de la vida ni ha brillado la sonrisa del color sobre
suspétalos...
El sol duda.

¡Ot9 cuán lúgub¡e es el sueñode las flores!


Y el sol, que las contempla sin descanso,ya no duda que las
flores --cuyo aliento no percibe- jamásfueron desposadascon
el hielo; que las flores, sus amantes,están muertasi y que eI
manto que las cubre no es el velo de las novias, sino el üenzo
de la muerte.

¡Y el sol llora y seestremecey no fulgura!...

21
r'@
@
-tlrt
é-'

S+í¡res='--

Fabtán VacaChávez

22
RafaelArteaga Terrazas
(Trinidad,24 deoctubrede'1885¡

Con Fabián VacaChávez, Félix Sattori Romiín y Octavio


Limpias Saucedo,pertenecióal grupo intelectual de El eco
del Beni a comienzos del siglo, en Trinidad.
Los cuentosque logró publicaX,inspirados en lenguas
mojeñas,llamaron la atenciónpor la eleganciade su prosa
antesque por su técnicanarrativa, en un ambientedespro-
visto, sobretodo, de narradores.Como poet4 fue escasode
producción. Los pocos versos que ha sido posible recoger
nos muestran un poeta romaíntico,descriptivo, con fugaces
destellospremodernistas.Su inspiración estuvo dominada
por el amor y el paisaje,y su poesíaluce frondosa y colorista.

Rosasmuertas
¡Semurieron!... No han sentido
ni el halago de tus rizos perfumados,
no han sentido el calor puro y ardiente
de tus besosfebricentes;
no han sentido la cariciade tus manos.

Los claveles,tus hermanos,


no se han muerto de tristu¡a
porque sueñar¡ sueño ardiente
en forrnar una corona/
en tus sienescolocarla
con un halo a tu hermosura.

Y en la tumba de las flores


que murie¡on en tu ausencia,
de las rosasque perdieron sus colo¡es
extrañandotu presencia;
que murieron despreciandolos amores
de los bellos picaflores.

En el vaso donde yacenpara siempre


oigo a vocesun lamento:
¡esel alma de tus rosas
que murieron silenciosas
sin decir su sufrimiento !

Paisajebeniano
Ya no canta el ave tuiste en la floresta:
alegresus trinos entona el zorzal
y son sus gorjeospreludios de orquesta
en los arrozalesy en el naranjal.

El aire en sus alasenüa la fragancia


de un perfume suave que viene del llano.
Extraños rumores transmite la estancia
que a vecessemejanun gemir humano.

Mientras caminandovoy por la llanura


el sol selevantacomouna hostiaroja
y tiñe el paisajede rara hermosura
que alejadel alma toda su congoja.

Bajo las palmerasque la brisa mueve,


dentro del arroyo que corre sutil
baña su plumaje de armiño y de nieve,
irguiéndose airosa, la garza gentil.

Allá en la espesuradel bosquefrondoso


se oyen las candencias que murmura el río,
y en la frescayerba brilla esplendoroso,
nítidg el diamante que finge el rocío.

El llano semejauna inrnensaesmeralda


que fulgura extraños, claros resplandores;
el cielo reflejala púrpura y gualda
del astro que luce sus bellos colores.

Después que describen grandes espirales


bandadas de patos en torno del lago,
hunden su plumaje dentro sus cristales
y allá se acariciancon dúlcido halago.

Nada hay que superetan bello paisaje,


nada hay que reúna tan gratos primores:
el ave que ostentavistoso plumaje
en las copasteie su nido entre flores.

25
@

Sttfr't?s--

BafaelAfteaga Terrazas

26
Félix Sattori Román
(Trinidad,il demarzode 1893)

Desde su adolescenciauna fuerte vocación determina


su ingreso al periodismo. Primero en Trinidad, en El Eco
del Beni, con los Leigue, VacaCh ávez y ArteagaTeftazaq y
luego en Riberaltaen La Gacetadel Norte, E1Espectadory
Sagitario. La revista Moxos, que fundara en 1936con Gil
Coimbra y JesúsRioja Aponte -hasta hoy la mejor tribuna
de ias letrasbenianas-1oconsagracomo críticoliterario con
ensayosde alguna jerarquía.
Su producción poética,fecunda,no ha logrado el libro
impreso,lamentablemente.Só1operiódicosy revistasdifun-
den su obra primigenia. Poesíasencillay evocativala suya,
es también luminosa y sugerenteporque sabedescubrir en
el paisajealgunos "estadosde alma" que traduce sin afec-
tacióry casimonologando.
Su primera experiencialírica está asistida por la "ale-
goría nocturna" de JoséAsunción Silva. Después,con Darío,
cultiva el simbolismo y la libertad rítmica. Sin embargo, una
adjetivaciónreiteraday preciosista1o1lev4 peligrosamente,
hasta las puertas del barroquismo de Carrere-Moreno,con
quien tiene ademásuna honda afinidad espiritual a partir
del quehacerperiodístico.Ya en su vida otoñal, Sattori pa-
rece refugiarse definitivamente en la "soledad sonora" de
SanJuande la Cruz y en la imagen diáfana de JuanRamón
Jiménez.
Soirée
Tibia y clara es la noche.El palacio está de fiesta;
ya 1aslocasparejasinundan el salór¡
y vaga en el ambiente e1preludio de una orquesta
que añora de Versalleslas fiestasdel Trianón.

Y mientras que se escuchael sonar de las botellaq


se aviva el escenariocon profusión de luz;
Ios gallardosmancebospaseana las doncellas
que ostentanpedreríasy brocadosde Ormuz.

Risueñaslas hermosasrelucenya sus galas,


es cadauna de ellasbulliciosa y cortés;
se aprestanlas parejascual sílfidescon alag
y brindan los muchachoslas copasde Jerez.

Entre el sexo galante de frívolas palabras,


las miradas son flechas que van al corazón;
y en medio del entusiasmo,con sus risas macabras,
aplauden las coquetaslas graciasde un bufón.

La dama más honrada de una gentil comparsa


blasonade prudente si la asediaun galán;
y se aristocratizacon le champánde la farsa...
y llegan semiocultosDon Cupido y Satán.

¡O[ huéspedespaganos,que perdidas ofrendas,


entre otras cosasaúreas,venís a proponer;
vosotrossois los héroesde todas 1asleyendas,
y estáisdonde ios hombres deifican a la mujerf

LaPaz,1915

28
Alamedianoche
A la media noche
al filo de mi espada
frente a fus ojos velados
por tu1esde silencio.

A la media noche
tus encantos
luces de obsesión
en mis sueñosromiínticos.

Los dedos finos


de tus manos puras
ürios de la luna
en la media noche.
Cirios del deseo
los trírgidos pezones
de tus senosrosados.

Y junto a la estatuamarmórea
mi ansiahiperbórea
rompiendo el vaso
de Ia media luna
en la media noche.

EI poemadela angustia
Por la sendaobscurecida
iban lentos los jamelgos.
Ibal lentos baio el pesode los sueños
como sombrasde misteriosnuesttos cuerpos.

La nocheestabanegra.
Nada más que dos luceros
-los lucerosde tus ojos
que guiaban el sendero-
alumbrabannuestrossueños.

Tus ojos en la nocheeran cirios encendidos.


los cirios luminosos de tu alma
coruscabanen la noche
la noche de mi angusüa.

M alma atormentadalargo tiempo


por deseoslargo tiempo comprimidos,
asomábasea los labios,
asomábasea las sombras
en acechode un amor irrevelado.

Mas la nocheera muy negra


y mi pena era más pena.

Mi pena era más negra


que la pena de la noche
en Ia selvapoblada de luciérnagas.

Mi noche era más noche


que la noche infinita del Ave¡no.

En la nochesin estrellas
iban lentos los jamelgos,
y dos sombras de misterio
en la sendasejuntaban.

Trasla luz coruscantede tus oios


se acercabanen las sombras
los fluidos de dos cuerpos,
y las sombrasde dos almas
en la nochesejuntaban...

¡Ol¡ la nochede mi angustia!


¡tagábamos la noche,éramosde la noche,
y hi eras mía en la noche de mi pena!
Tierraaerde,tierracamba
Tierra verde, verde, verde,
verde de esperarmachetes.
Verde con sueñosde siglos.
¡Tierra camba, camba"camba!

Aguas que vienen del Ande


besantu entraña ignorada,
pasan buscando otros lares
y se aduermen suspirando.

¡Que nunca lleguen hombres


a perturbar este sueño,
tierra verde, verde, verde
tierra camb4 camba, camba!

¿Cuándo abrirás nuevos su¡cos


y tendrás cielosnuevos?
¿Cuándohabrásde redimirte.
tierra camba, camba, camba?

La duda
Esto de acostumbrarse a querer
sin querer,
para terminar queriendo
y no queriendo.

Esto de no saberiniciar
la parüda
con la bien Elegida
Pafa muleI.

Y siempre querer
y siempre luchar
sangrandola herida...
¡Un ete¡no dudar
es toda la vida!

Yoheztistounosojos
En la tarde cálida
de un día domingo,
yo he visto unos ojos
sobreuna tez pálida.

Ojos hechicerog
negros y profundos,
bellos,luminosog
como dos luceros.

Qos refulgentes,
grandes, atrayentes.
Ojos que acarician.
¡Ojosque electrizan!

Qos en que vaga


algo de misterio,
de dolor secreto,
pena y cautiverio.

Miran soñadores,
y parecehablaran
de tristezas hondas,
ensueñosy amores.

Junto a unos cabellos


negroscomo el ébano,
sobreuna tez perla
lanzan sus destellos.

32
¡Qué fulgor más lindo
sobreesatez pálid4
en la tarde cálida
de un día domingo!

Losbueuesdemi tierra
Estos bueyes de mi tierra
parecenhombres esclavos.
Cabizbajos, taciturnos,
uncidos al carretón
cargado,tosco,pesado,
simbolizan el ambiente,
\a pobteza, 1ainacción.

A vecesalzan la testa
como si fuesenaltivos.
Pero cae sob¡e su frente
el chasquidoque haceroncha
y en la epidermis asesta
rojos puntos suspensivos.

¡Sontan rnansos!...van jalando


lentamentela carreta
-¡jí...Usa!¡jí...Jí...Usa!
les grita el carretero
y el,Iáf,.golos azuza,
aunque en el charco se hundan
en los días caniculares
y hasta en las nochessin luna.

¡Qué filosofía profunda


encierraesavil pereza!
Paso a paso, caminado,
Van rumiando su tristeza.
Y esatristeza se aduna
a esta mi angustiosa pena
de ver que en mi tierra hermosa
-de amor propio, toda llena-
aún existe la coyunda,
símbolo de otros tiempos
de servidumbre y cadena.

Al atardecer
Como cantael ruiseñor
ella canta...
son sus notas tan suaves
de tristeza o de dolot,
cual si el ritmo de las aves
estuvleseen su garganta.
ElIa canta
como canta el ruiseñor.

Y en las tardes, cuando canta,


melancólic4
Ie revela grave al piano
cual si fuera un arpa exótica
la inquietud de su alba mano.
Mano fina...
EIla canta
en las tardes,melancólicat
como canta e1ruiseñor.

El huertoolaidado
En la paz aisladade esteviejo huerto
donde Ios amantesun día se unierory
hay gravesmisteriosy hondas nostalgias
de amoreslocos que ha tiempo fueron...
Ya resuena un eco de palabras muertas
donde florecieronlas idealidades.
Ya todas las rosasde oro del ensueño
fueron deshojadas por las tempestades.

Hay en cadasombra ignorados secretos,


hay en cada senda perfumes de idilio,
comunión de penasde los que se aman
con amor supnemohasta en el exilio...

Hay lamentaciones de sedientas bocas


que un día besaron con arnor lunado.
Son plegarias tristes que el viento se lleva
con las hojas secasdel huerto olvidado.

J)
Hormando Ortíz Chávez
(SantaAna, 4 de noaiembre de 1896
kinidad, 1 defebrerode 1950)

Aunque ejerció la docencia hasta su muerte, Ortiz


Chávez fue, ante todo, poeta. Desde la cátedra divulga a
románticos,comentaa parnasianos,esfudia a simbolistas.
Poetadeclamado¡,en su mundo interior transitan los cuer-
vos de Poe,los ruiseñoresde Heine, el águila de Hugo, el
faisán de Daríq 1as"mariposas" de Baudelaire.Y Verlaine
-"¡el maldito Verlaine!"- también puso sus gotas de "ajen-
jo" en su alma receptivay creadora.
En Ortiz Chávezhubo una concienciaestéticay una téc-
nica verbal que le venían del indio chorotegade "los pausa-
dos giros". Y si admira a Hugo y Baudelaire,a Darío le ama
con delectacióncasimorbosa.De Azul prefierclas prosas.Y
de Prosas profanas, los versosque declamasiempre.Perode
Cantosd.eaiday esperanzahace swlibro de ensueñoy vigitia.
A su inspiración alada y caudalosa,une una rara habi-
lidad para el manejotécnicodel verso que le permite, inclu-
so,improvisar.Espontáneo,imaginativo, acusatransparen-
cia lírica y armonía verbal, aunque peca, a ratos, de
desenfrenodeclamatorio.
Construye su orbe poético con elementosarrancados
del ámbito nativo y ello le da vivacidad telúrica y vigor ver-
nacular.Pero no faltan en su poesí4 a manera de "fugas",
algunasinfiltraciones exóticas:princesas,marquesitas,pa-
jeg cisnesen aguaslamartinianas...
Orgullo
Mulütud que vejó mis harapos
allá en Ia mañana sin sol de mi vida.
Quise hacerternil vecesguiñapos:
hoy veo que tus odios me hicieron panida.

Tú supiste dolor en mis horas.


¿Dolor es dardo? ¡Dolor son 1asglorias!
De dolor son 1asnotas sonotas:
¡1odicen 1oshimnos que cantanvictorias!

No busquéisal Artista en el solio:


buscadleentre el pueblo que sufre y que 11or4
que el Artista no amó el Capitolio:
¡él ama los lirios que besala aurora!

Multitud: ¡trí me hiciste poeta!


Me disteel enormecaudalde mi verso.
Y fundido en mi angustia secreta
¡me creomás vasto que el vasto Universo!

Anhelo
Me ha mordido el recuerdo,como un can. Estatarde
siento un ansiainvencible de soñary cantar...
Me he bañadoen el río,mas mi espirituarde
y quisieralanzarme,comoel viento,a volar.

Cómo es bello ser astro,sugerir ilusioneg


en los viejos telaresponer luz y calor,
y después,como el ave,llevar a otras regiones
el alígero soplo de un ensueño de amor.

Me ha mordido el recuerdo, como un can. En mi infancia


yo corrí por los camposde mi pueblo natal,
y mis risas tenían la exquisita fragancia
de la rosa más frescadel más bello rosal.

Quién trajera una nota de esalírica ris4


corretearpor los camposy tendersea soñar...
y después ser perfume, transfundirse en la brisa
y volar a otras playas, ¡convertidoen cantar!

Desconfiada
¿Porqué eseceñoadusto,si dices que me quieres?
¡Sitodas mis palabraspara ti son de miel!
Te eligieron rnis sueños y mi reina hí eres
y ni miro a ninguna" ¡para no serte infiel!

¿Mi pasadote inquieta? ¡Perono seastontina!


¡El pasadoes la nube que no vuelve jamás!
Yo encontréen los arpegiosde tu voz cristalina
la expresiónque dice: "¡Yano vuelvas atrás|".

Mira: secaesaperla que humedecetus ojos.


Te daré la caricia que a ninguna le di
y en la cálida alcobacalmarétus enojos
con el besornásdulce que guardé para ti.

Y despuéscruzaremoscomo rayos gemelos,


derramando en Ia nochenuestro aporte de luz.
;Porqueel mundo no sabede los cástosanhelos
de dos almas que se arnana pesar de su cruz!

Cuadrobeniano
Un sol de ocasobaña en las ondas
sus resplandoresde oro y rubi
mientras los tordos, entre las frondas,
cuentan arnores y penas üondas
a las gacelasy al colibrí.

Sobre la margen del arroyuelo,


la india más bella de hispano harem
vierte su llanto de desconsuelo
porque el infante de1reyezuelo
la hizo su esclavacon su poder.

Sobrelas aguasde una laguna


tiende susb¡azos el quitasol:
Victoria Regia,Blancade Luna,
la flor más bella cual no hay ninguna,
la enamoradadel padre sol.

Por las orillas de los esteros


tiende su nieve I a garza rcal
y hacia los ojos de un cocotero
viene un gran loro dicharachero
con su "bullanga"de colegial.

Y al fin la tarde se pierde lenta:


ruge en los bosquesel Rey Jaguar
y la gran comba surge opulenta
con sus luceros, que son la ofrenda
de las fogatasdel regioAduar.

Al Mamoré
Como una cintaazul hechade encaje
c¡uzasrozando tu florida gualda,
y al escucharfus vocesel ramaje
te ofrenda con su veste de esmeralda.

Los silfos de tu orilla enamorados


cultivan para ti pálidos lirios.
los gnomos de 1anoche enfusiasmados
forjaron en tu Ioor múitiples cirios.

La luna hunde su faz en tus cristales


y al zambullir, en tu pasión fogos4
pareceque celebranesponsales
los diamantes,las perlas y las rosas.

Y cruzasmurmurando ritornelos
hacia ia mar voraz, do no regresas,
y te cubre la muerte con sus velos
y sucumbenlos cisnesde t¡isteza.

Volaer...
Volver...para soñarei mismo sueño
que se fue para siempreenvuelto en duelo,
para beber el néctar del beleño
en la copainefable del consuelo.

Besarlos mismos labios que mintieron


la misrna adoraciónver derrumbarse,
pero vivir los sueños que se fueror!
aunque de nuevo tenga que ilorarse.

¿Acasoen el volver, si seha gozado,


no se vuelvea gozar?..- Todoes quimera
y vive en los altaresdel pasado
la primeramujer que nosquisiera.

¿Quéimporta si mintió? Sela ha querido,


y volverla a quere¡,es ser sincero;
pues las tinieblas cruelesdel olüdo
no empaian los fulgores del lucero.

Y luce¡o es Ia fe que nos juraron


en la primera edad que no se olvida,
Por esolos amoresque Pasaron
son el recuerdo,herenciade la vida.

En tu qra
De allende mi provincia donde brota
en lágrimas de almíbar la corriente,
donde el trino es azul y cadagota
deja un rayo de luz sobrela frente.

Vine con mis endechasde vidente


armado con mi péñola y mi cota,
para rendir con la canciónvehemente
un chispazode amor en cadanota.

Recíbemeen tu ara y pon la seda


de tu mano gentil -blanca reseda-
sobreel cálido sol de rnis orgullos.

Y en el lago de amor serásmi Leda


que en el cómplice estol de la arboleda
adormezcasmi fiebre, con arrullos.

Paradormir...
Vieja casonasilenciosay fea
donde reposanlas leyendasgrises
de monjessoñadoregdonde ondea
la estelade mis lucesmás felices.

Cuando en la nochetu pavor deslices


y graznela comejaen tu azotea,
mand4 para curar mis cicatrices,
un besodel lucero de mi aldea.
Tú me hiciste soñar cuando 1asuerte
era sonrisay flor y melodía...
Hoy que triste y sin fe no puedo verte,

pídote me reservessiempre pía


un oscurorincón de tu abadía
¡paradormir estrechocon la muerte!...

AMagdalena
Vieja ciudad de mágicasleyendas
tejidasen amparo de tus frondas,
quiero sumar mi ofrenda a las ofrendas
de bardos que jugaron en tus ondas...

En la linfa sutil de1Itonamas


y en "El Chorro" que irizan las auroras,
desgranael sol el fuego de sus flamas
y se inspiran las mentessoñadoras.

Te canto sin haberte conocido


porque ya te presientotriste y sola,
y quisiera arrancartedel olvido
en el lomo brillante de tu ola.

Yo quisiera tejer mis madrigales


al dulce ¡oce de unos labios rojos,
e imitando a los ba¡dos medioevales
dejar a tus portalesmis despojos.

Cual la bella durmiente en 1afloresta,


bañadaspor tus aguascristalinas,
te acaricianlas avescon Ia orquesta
de viajerasy amantesgolondrinas.
¡Cómo aspiro bañar en tus quietudes
el calor de mis férvidos anhelos,
e infundi¡ en tus bravasiuventudes
el ansiade volar por otros cielos!

Arroaito de Trinidad
Como una hebrita de plata
que da vida a Trinidad,
va escurriéndoseal Ibare
tu cristalino caudal.

Acarician tus orillas


flores de carmín y gualda,
y un gran campo de esmeraldas
te circunda por doquier.

fuegan en tus limpias aguas


como náyades,los niños
y entre saltitosy guiños
el chuchío te da rumor.

Arroyito de mis sueños,


de mis horas juveniles,
en mis dolencias febriles
tti disipas rni penar.

En una débil canoa


bañé rnis añosmejores
y mis primeros amores
por tus linfas paseé.

Zambullendo cual los peces


de oro, escarlatay seda
como el gran cisnede Leda,
tus ga¡zasson uri primor.
Bien sabéslo que te digo
nadie se importa de vos,
y lo que sos se lo debés
sólo a tus cambas y a Dios.

Sólo te adoran los hijos


nacidos en fus ribe¡as;
que arín en playas extranjeras
sienten tu leve rumo¡,

4t5
N
\ , {%
\,
x Í
HormandoOñrzChávez
SamuelAramavo García J
(Trinidad,2 denoaiembre de 1901
Cobija,25 dejulio de 1941)

Aramayo Garcíarecoge,en su verso,el colorido del pai-


sajey la expresiónnativista de su tierra. El árbol, la pampa
el río, el carretón,\a danza,todo ha sido incorporado a su
lírica bucólica y panteísta.
Fue el primer poeta de los niños del Beni. Su poesía
infantil tiene una francaintención pedagógicaque ahogael
l.uelo lírico y el mensajeestético.Sin embargo,algunas de
suscomposiciones -Campanitasdemi escuela, Lasztacaciones-
son dueñasde una frescuramatinal encantadora.

Losmacheteros
TorL tort tontochi, ton-tory
suenanlos tambores
de los macheteros.
Y en sus cascabeles y flautas sonoras
evocala ¡aza sus tiempos primeros.

Un fuego de luces refulge el plumaje


oue en la testallevan como real diadema.
V hay en 1acadenciade su danza suave
de las moperonasla gracia suprema
y el trinar sonoro de las bellas aves.
¡Oh, danza sagrada
que cual dulce ofrenda
en el Gran Paititi resuenasonora.
Hay en tu sancuti sabor de leyenda
y un eco lejano que el Beni atesoral

Crepúsculo
beniano
Vienen rechinando desde la laguna
las lerdas carreterasde los leñateros.
Las yuntas uncidas, sin protestaalguna,
tiran al "ii-úsa" de los carrete¡os.

Por los caminitos de la pampa extensa


se alejael ganado rumbo a los corrales,
canta e1guajojó su tristeza inmensa
y los tordos trinan en 1osmato¡rales.

Una suavebrisa peina los follajes


poblados de avesy sembradosde trinos.
lnvade Ia sombratodoslos ramajes
y negrosfantasmascruzan los caminos.

Torcazasy loros pasanen bandadas


en buscadel blando refugio del nido,
los grillos rechinan desdelas aguas
llenando el espaciosu agudo chirrido.

SobreIa arboledaque esfumael ocaso


la tarde diluye su llanto de oro.
La nocheha llegado con taimado paso
y a la luna entonar¡ las ranas,su coro.

¡Ot¡ tierra benianade simpar be11ez4


de gratos encantosy dulce ambrosía,
puso en tus ocasosla naturaleza
la nota más tie¡na de amor v poesía!
Leñador
Leñador:
no hieras al ¿írbol
donde cuelga el ave
su nido de amor.

Leñador:
detiene tu acero
y esecorte fiero
no des por favor.

Leñador:
no hieras al árbo1
que te da su fruto,
su sombr4 su flor.

Leñador:
cambia tu tarea
por otra melor:
¡haztesembrador!

Sembrador
Sembrado¡,;siembratu grano!
Que una mies lozana y rubia
brotará cuando el verano
se derrame en clara lluvia.

Sembradorque vas arando


con vuestra yunta jadeante
y en los surcosvas dejando
la semilla fecundante.

Ya cesóla cruel pelea


que marchitó tu sembrado.
Sembrador, a tu tarea
¡quela paz ha retornado!

Sembrado¡,mi buen amigo:


siembra granos,siembraflores,
porque el pan nacedel trigo
y el perfume, de las flores.

,@,,,6
( -/)
r'
\ ,/iY\, ,\
l, /r*\
"'g

SamuelAramayoGarcía

50
Gilberto RocaCasanovas
(SantaAna, 5 dejunio de 1904
La Paz,2 dediciembrede 1935)

La producción de RocaCasanovascomienzaen su pue-


blo natal y en Trinidad, pero adquiere definición al fragor
de la metralla en la guerra de1 Chaco, como la de Ote¡o
Reiche,el gran lírico c¡uceño.
Fue un temperamento melancólico, reminiscente, pero
también exclamativo. En su verso alternan la fluidez, la
penetracióny el vigor lírico, signos prometedoresde una
poesíaesencial.

Poemarojo
(Fragmento)

¡Lashoras son un signo irrevelado!


Al impulso de manos misteriosas
ellas tuercenen ruecasinvisibles
el hilo enmarañadode la vida.
Son risueñas, alegres,juguetonas;
y son negras/ amargas y dolientes;
son profundas, serenas,apacibles,
y propicias,ligeras,sensitivas,
volubles, caprichosas,fugitivas.

51
¡Lashoras son un alma de muier|
Yo he sentido su paso sobreel sueño
que üvimos en plenaFlorencia,
y en los añosde penasprematuras.
Hoy que pasantan largas,como siglos,
he intentado escrutar en 10profundo
de esaesfingediabólica y térrible:
¡Me he perdido en 1onegro de las sombras!
¡Entreescombrosya mustios y sin alma
encontréun co¡azónde dura oiedra
y unos oiosprofundosque lloiaban
la arenadei reloj de mi destino!

¡Cómo danzan las horas


de mi angustiasecreta!
¡Cómopasanlas horas!...
Fluyen tristes, pausadas,
con misterio de enigma indescifrado.
Ellas guardan la urdirnbre de los tiempos
que sepulta la noche del olvido
y siembradudas cruelesde 1oarcano
con sus danzasmacabras,silenciosas.
Hacen luego sus gritos
multiformes y alados
como tenuessuspiros
"i como errante tristeza
que dice la amargura de los siglos
y sollozael dolor de 1asedades!".
Enseguidase cimbran
como arcosluminosos que vibran
sacudiendosu rígido reposo,
y suscuerdassufiles,de oro viejo,
que agitaranlas penasde1pasado
sepreparan al vuelo de las flechas.
Surgeentoncesla luz, huyen 1assornbras,
y ocultando sus muecasel espanto
se diseña el fulgor de una son¡rsa...
Anheloíntimo
Cuaíntodiera por verla un solo instante
y encontrarle las penas que he sentido
en 1anoche infinita de la ausencia,
más amargaen las horas del combate.

¡Mirándomeen el cielode susojos


cómo anhelo me besensus caricias!
Yo vagando por bosquescorpulentos.
cantandonuestro amor bajo 1assombras.

Y cercade un arroyo murmurante


adormirmeen su pechocomo un niño
inocentedel crimen de la guerra.

Sentir la eternidad en eseinstante,


y la brisa jugando con las hojas
y las hojas,¡en dulce cuchicheol

Yohesoñado
Yo he soñado en mis noches que transito la sertda
toda llena de flores que conduce al parnaso
y en despiertohe seguido,caminando a1acaso,
un camino distinto de esamágica senda...

Cuando mi cuerpo duerme gran poeta me siento


porque entoncesel a1ma,volando hacia otros mundos,
recibede las musase1misterioso aliento
que cristalizaen versos1osidealesprofundos.

Y es por esoque apuro las horas de mi vid


matando en estecuerpo la arcilla miserable
con éter y morfina... ¡y con gozo inefable!
Camino hacia la muerte que serábienvenid4
porque durmiendo el sueño, que nunca se termin4
¡recibirélos besosde una musa divina!

(Al<
@p\-

G¡/beftoRoca Casanovas

54
LucianoDurán Bóger
(SantaAna,12 denooiembre
de 1904)

Poeta,novelist4 crítico de arte. Es el escritor más re-


presentativode1Beni.Su narrativa, caprichosaen 1oformal,
alientauna temáticaraigalmentebeniana:cálida,exuberan-
te, llena de 1uz.Los elementostelúricos y húmedos de Se-
quía,Inundacióny En las tierrasde Enín han sido captados
con los instrumentos de 1oque Lukacs denomina el realis-
mo crítico vitalista. La de Du¡án Bóger es ademásuna voz
rebelde, románticamente revolucionari4 aunque erizada de
lujuria tropical.
En DuraínBógerse da un casoextraño:esmás poeta en
su prosaque en su verso,aunquese mueve con solturay
limpidez en e1verso libre, de estructurameno¡.Susmetáfo-
ras, sencillas,recreanla realidad en forma traslativa:-"Por
los paüros del alba / viven tus ojosmuy negros".Y susimá-
genespoéticasconjuganelementosvitales con ingredientes
psicológicos:-"Esta I vez / con soledadsin remos / te mi-
ran mis hombros doloridos".
Es dueño de una larga experiencia lírica y ha recorrido
va¡iados escenarios.Su verso, por esomismo, exhibe formas
que van desdeel simbolismo hasta el vanguardismo, sin per-
del, esencialmente,su acento vital y su colorido. Junto con
Horacio Rive¡o Egüez y Wilfredo Cortez Candia, sepresenta
como un ¡enovador formal de la poesía beniana dentro de
'los
"ismos subversivos"entrevistoi por Guillermo de Torre.
Pero Durrín Bóger, ahna tensa, espíritu nervioso y ágil,
parece haberse definido por una inspiración futurista a 1o
Maiakovski: -"Lo que ahora / es una esperanzaextraña /
mañana / seráuna realidad vestida de overol".

Obra: GeografadeIasangre,LaP az,Imprenta del Estado,1963.

Bienaenida
Ansioso
estabael corazón
por verte.

Has
llegado contenta
con el traje sencillo
de mis primeros versos.

Primavera
de las son¡isas
mañaneras
abre la alcoba
de la tristeza vieja
y en el espejo
¡inconero del alma
mírenselas auroras
de tus ojos.

La supremadicha
Viniste
hacia mí
con el tranquilo paso
del agua
entre las yerbas.
Mi anhelo
atisbandola alegría
secreta
de mis profundos ríos
besótus ojos
y tu alma.

Tus manos
cogidaspor ias rnías:
dos instanteslejanos
del barranco
en una eternidad
de esperas.

Pongo
¡Pongo,
centinelaavanzadode insomnio!
¿No conmueve a tu alma broncínea
la desnudafrialdad de la noche?

Tu vida olvidada en la puna


cierra y abre incansable
una muda protesta nocturna
que lastima a la Tierra.

Tú acechasmedroso
la soledadviviente
sin gritar al destino.. .
que encadenafus horas.
¡Pongo:
Abandona el umbral de tu angustia
y cosechaen tu poncho
llamaradasde auroras!

¡Tú abrirás la gran puerta futura


de la casade todos!
Si somoseI alma
¡Poetas
altivos!
Nos duele el tormento
pesadode sombras
que anuda la Noche
en los ojos
hambrientosde luz.

Sufrimos
al ver que las calles
burguesas
se tragan:placer
de los sueños
que es trigo y amor
de los homb¡es.

Sufrimos
al ver que las calles
burguesas
nos venden las horas
arnargas
-trajín de miserias-
voceando:¡comprad!,
son más blandas
que todas las piedras.

Nos duele
la enorme y profunda
mudez de la Tierra
que no puede gritar
ni al Sol
ni a los vientos
el dolor silencioso
de pueblos famélicos.

58
¡Sisomosel alma
poetasaltivos!
los hijos del hambre,
¡si somos el alma
poetasaltivos!
los hijos del hambre,
si somos eI alma
insaciable
de amor y belleza,
¡que a[aiguen protestas
en nuest¡asheridas!

¡Sisomosel alma
poetasalüvos!
--el alma de todas las cosas-
derecho tenemos
a decir a los mares
que son infinitos los seres
que ignoran la Dichay laPaz
de la Vida.

Silencios
Dlgno
Srave
en el fondo
de estedébil tic-tac
de nuestra sangre.

¡Oh! responder
de piedra
en la agrietada
redondez
de nuestrasvidas.
Prolongado
correr de río
es esta interrogante
de ser y no ser
de lo que somos.

¡Hay silencios
de siglos en mis pasos!

Poblana
Esta
vez
con soledad sin remos
te miran
mis hombros dolo¡idos.

El tiempo desprecia
tu virginidad de malva
y tus uñas pintadas
por la Aurora.

Eres remanso de ternura


con olor de vainilla
y ausenciade poblados pretéritos.

Desdeestelabe¡into
ciudadano
sin amor que me hiere:
-muchac-hita de selva
y de pampas azules-
recién ¡ecuerdo ahora
el cariño de mi pueblo
en olvido.
Sehan trenzadotus cabellos
Por
los paüros del alba
viven tus ojos muy negros
y en tu espejito sorüíen
cuando te sigo con ansias
de tigre o dé toro negro.

No sueltes tu cabellera
ni en el vértice indiscreto
de la adusta catedral,
ni en la esquinaque adivina
las colinasdel deseo,
los ba¡rancosdel secreto
donde un día pasajero
quiso abrazar tu cintura
la travesuradel viento.

Cabellerade rnis pampas.


Danzarina de la danza
del taquirari movima.

Brisa y brisa. Por la brisa


sehan trenzado tus cabellos.

Flor de leche.Flor de espuma


de la estanciade mis versos
donde trotan los surazos,
donde enlazo los luce¡os
sobreel potro del Yacuma.

No sueltestu cabellera
que terno enredarme en ella
como se enreda entre lianas
el cervatillo de seda
del bosquede mis estrofas.

61
Por la Virgen de Cotoca,
por SanRoque con amor,
por mis manos que te tocan
trenza siempre, siempre trenza.

¡OL¡el trigal de tu cabeza


más redondinga que el sol!

Quisieraaolaer
Perfil
borroso de mis pueblos.
Nadie tiene derecho a custodiar
el canto de la vida
ni la soledad del árbol.

La selva
es la matriz total
sin tesorosrecelosos
ni rascacielos
de tumbas colectivas.

Felicesmuchachuelas
antes de ser cimbradas
por eI puño
laceadorde soledades.

Añoro Ia tristeza
inmotivada
que se alza en el barranco.

Quisiera volver
pero no puedo.

La ciudad esclavizórni espíritu


y ya no soy el hombre sencillo
y bueno de la Tierra.
Soy un microcosmodel tumulto
despavoridotras el centavoque huye
dejando en nuestrasmanos
una llaga de siglos descarnados.

No semezquina
a nadie
Pan
de la materia eterna,
mira con te¡nura
y henchido de horizontes.

(Lo mismo miro yo).

Es así de grande,
mundo en síntesis
para los niños
de las esquinaspálidas.

El pan de mis caminos


no cabeen los navíos
de los grandes señores
del desprecio.

Ni cuchillos de oro
ni manos con anillos
para estepan que adoro
parüdo por la gracia
de quien 1opuede todo.

¡Panmío! ¡Pande mayorías!


¡No semezquina a nadie!
Sacrificio de sal de trigo
y leños encendidos.

En el convite de la vida
te multiplico cadadía
cortado sin dolor
con el templado acero
de rni verso
sobreel mantel de todos.

S+ffi,."s:

LucianoDuránBóger

64
Floracio Rivero Egiez
(Reyes,12dejulio de1905
Trinidad,20deagostode 1.973)

Su producción literaria -inédita, en general- va de la


poesíaal cuentoy de la biografía al ensayo.Junto a suspro-
fesoresmás calificados-Rafael Seghers,Mario Saielli,Fé1ix
SattoriRomáryJoséChávezSuárez- siembrainquietudesy
comparteresponsabilidadesintelectualesdesdemuy joven.
Colaboraliterariamenteen E1Diario, de La Paz;también en
El eco del Beni, Vanguardia y El pueblo, de Trinidad. En
1951obtuvo el Primer premio en los juegos florales nacio-
nales,con su poemaEn elogiodelBenl.El Ministerio de Edu-
caciónle ha condecoradocon el grado de "Caba11ero" y en
19621eotorgó La gran ordendela EducaciónBoliaiana.
Admirador, en un comienzo, de Gutiérrez Nájera y
Amado Nervo, sin incidenciasen su poesía,Rivero Egüez
ingresaen e1modernismo por la puerta de Chocano.Joven
ya, el torrente épico y sinfónico de "los claros clarines" 1o
incorpora como uno de sus adalides.Sin embargo,el poeta,
en impaciente búsqued4 allega reservasy reajustarecur-
sos para crea{, con expresión típica, esa suerte de poesía
camba que se anuncia en El tontochi,reminiscenciasrítmi-
casde la Marchatriunfal.
Su rápida incursión en ei vanguardismo en compañía
de Durifir Bóger no le sirve sino para tomar concienciade
que el tropo futurista -"peinetas de la luna", "cabalgatasde
nubes"* es ajeno a su temperamentoy a su expresiónes-
tética. Porque la suya es una poesía musculosa, enfátic4 de
imagen directa y objetiva, con elementossustantivos:vórtice
y cachuela,remo y batelón, mayordomo y siringuero. Hay
en estapoesí4 ademát un ritmo de plurales asonanciasy de
versificación libre que contribuye a que la voz del poeta sea
más profunda y más clara cuando descifra el problema de la
inundación. O cuando en su c anto En elogiodel Beni dice:

¡Otr,estehombre del Beni hecho de agua


de hamaca,de melazay de torrente!;
¡oh, estehombre del Beni hecho de lodo
que es dornador,delfin y siringuero!;
¡oh, estehombre del Beni hecho de luna
que es cachafaz,caporaf poeta!
ciñe en la frente sus diademas plumes,
si es en la fiesta corifeo y tontochí;
chontilesdardos en la diestra ciñe,
si es en la tribu pacaguarao chama;
¡y atado en su corcelcorta los vientos
con la fayancade su lazo ocho
para enredarel testuz del torol

Nunca el romancefue i¡strumento adecuadopara su voz.


A1 dar paso en su rftima producción al octosílabo rimado,
vino perdiendo plasticidad iírica y vigor conceptual.Su San-
tos Noco -nombre que toma de un personajehistórico de los
Moxos-pretende imitar al Martín Fierro de los predios
platenses.Poemacon "transposición" de ambiente,hombre y
paisaje esteSantosNoco carecede la reflefóru sabidu¡ía crio-
lla, color terrígenay, sobretodo,de esaarroganciacampecha-
na y romiíntica de1personajegaucho. Tiene si como expre-
sión suy4 anécdotaentusiastay vivacidad tropical que 1ohan
hecho agradable al paladar estéticodel moxeño.

Obra:
La Paz,Imp, Burillo, Municipalidad de La
Hojasy cáscarus,
Paz,1968.
Losconquistadores
Rasgóen el camino
el tropel glorioso de los horizontes;
fornidos y bravos parecencentaurot
parecenbisontes.

Parecenlos ecosde la edad de piedra,


los que fueran sueñosy hoy son realidades;
traerán el imperio de las Doce Tablas
y el de las Verdades.

Susyelmos son blancos,


blancasson sus lanzas,
son los mensajerosde los quijotismos
y las esperanzas.

Estaínempolvados,
nos tren la noticia de los continentes
en el oro opacode sus charreteras
y en sus alabardassemirrelucientes.

Y en medio de 1a¡oca
plantarán su tienda los conquistadores,
y en la cima enhiesta cantariín el himno
de los redentores.

Y entre sus t¡ompetas y sus cometines,


fornidos y bravos como los bisontes,
canta¡án sus himnos de bronce y de piedra
todas las gargantasde los horizontes.

Nos dirrín después:"Ya somos


los que fueran sueñosy hoy son realidades:
somos el irnperio de las Doce Tablas
y el de las Verdades".
VoIar
Volar como pájaro,
¿Pordónde? ¿Haciadónde? ¿Porqué?
Posatseun instante en las ramas,
y, volar otra vez.

Ir en pos de otro cielo,


de otro Dios ir en pos;
mas, despuésde apagadoesevuelo
no alcanzaresecielo,
ni siquiera el consuelo
de encontrar eseDios.

Y pasar solitariosy errantes,


sin fe en nuestrospechos,
sin techo,
ni hogar.

Con la etema quimera de cantar,


siempre adelante;
de saberque podemos,
sl queremos
volar.

No vivir en un sitio:
esperarla mañanaen un valle florido;
cuando venga la tarde estar lejos del nido,
y volar
por el mar...

No pensarmás en la vida,
sentir el pasadocual un yermo vacío,
no llorar las nostalgiasde la fe destruida,
ni sentir más tristezassi en invierno hacefrío.
No vivir la misma hora en un día,
cambiar de facetascomo el orisma de Inés:
cantar hoy la pena más honda y más fría,
cantar enseguidael placer rnásfecundo:
cantandola pena primero,
que venga el placer un segundo,
después.

Volar como un pájaro.


¿Pordónde?¿Haciadónde?¿Porqué?
Posarseun instante en las ramas,
y, ivolar ofia vez!

Inundación
Seoye un rumor de ola y de torrente,
que se anuncia distante y que se acetc4
rumor que se atropella y se agiganta
como eclosiónde ruidos ancestrales;
amalgamainefable de estampidos
que en el duro boscajese haceneco
y horadan sin cesarlos albañales:
los cedralesse inclinan, caenvencidos;
los barrancosse rajan, caena plomo;
se maceranlas piedras con las piedras;
la corriente se ma¡ca en borbollones
y en el son unisón de las acústicas
hay locuacesindicios, prepotencia
de algo que es irrupción y que es catástrofe,
quejumbrecolosalde cordillera
que se derrama por tonantesbrechas
y se resueiveen pánico y desastre.

Es la voz de la sierra,el Puma Punko,


el San Benito,el Amboró, el Tunari;
un espantode piedras que se quiebran
en los obscuroscamposdel Vandiola;
son 1oshielos al sol oue se desatan
en diluvio, en raudal, en cataratas
por la jungla estivalde Moxitania;
y es la tremenda inundación que vuelve
por las tierras de Job,que son del Beni.

Cuarentadías y cuarentanoches
el cielo es tromb4 ducha y batahola;
los potentescaudalesde febrero
desde1oalto caencomo trallazos;
mecidospor el viento los garceros
emigran hacia el norte de susbandadas;
¡todo se acab4 se hunde, se destruye
bajo la ira del caudal celeste!;
los nidales se caende los aleros,
los paujiles se va¡ de los boscajes;
los bú-hos,los caranchos,las cornejas
apavoradosdejan su escondite;
Ias callesson raudalesy torrentes
y las moradas caenen las ciudades.

El Chimoré, el Chapare,el Iz arzama,


el Mamoré, el Sécure,e1Río Grande
ahora son monstruos los que fueron ríos,
bocanadassin ley fuera de madre,
monstfuos que andan por los barrancones
como lengüetazosde un océanoinmenso
sobreel que flotan en coma y agonía
cornamentas,mastrnet avestruces,
carpinchos,mariguanas,papenores
mezcladosa la espumay 1apaliza
en los giros sin fin de 1osremansos.

La trabazón de palos, de ruidos,


de excremento,de impértigo y de cieno;
en el fondo del caosy la corriente,
a bubuy4 al garete,aguasabajo
se pone a flote, se encabrita" ambula
y empieza a fluir en caravanas
hacia 1osmaresinsondablesy ávidos,
inefablesviajerosde la muerte
como si fueran gránulos y olvidos.

El hombre de a caballoy de arboled4


el peón de lazaday de carreta,
el que era herramienta de montaña
y hacíafructificar la sementera
es ahora un hombre delfír1 hombre de agua
que en la cañuelay los rebullos bufa
tratando de agrupar en las ciudades
a la madre, a la mujer, los hijos
los bártulos y ensereshabituales,
su magra propiedad de bestezuelas
que en las casucasy los entretechos
libran batalla con el caosy e1lodo.

¡La era del caballoy la carreta,


del machete,del lazo y de la espiga
es ahora la era tempesfuosa
de ia tromba, el ciclón, la bufonada,
del remo, el batelón y la canoa!

Los druidas del bosque,los druidas


que atisban entre sátiros y endriagos;
el puma, la panter4 el ocelote
que con terror y con asombroescrutan
hacenla corte colosal,silvestre,
del aluvión que se desbordaen todo
y que se aúpa en la voraz catást¡ofe.

Seoye como un tremor en la hojarasca


del cacaotalque en los barrancoscede;
las boas se trenzan en los higuerones
y el anta emigra de los bejucales;
como en el A¡ca Bíblic4 por pares,
la fauna toda entre bufidos corre
y en las tierras de Dios, en los oteros,
en cordial relación pacen y sufren
la cascabel,el toro, los antílopes,
la iguana,el armadillo,las vulpejas,
el perezoso,el puma y hasta el hombre.

La sensación,la angustiadel peligro


los ha hermanadoen el común despojo
y el instinto bestial de hombres y fieras
seha ¡esumido en la hermandad cristiana
que regirá lo que los camposduerman
bajo el pesobrutal de tantasaguas.

Cuandoyo muera
Cuando yo muera que nadie
bañe rni rostro con lágrimas.
Cuando yo muera que todos
me canten la Marsellesa,
la Ma¡sellesaolvidada,
la que cantamos los pocos
que hemos vivido soñando.

Vayan cantando a mi enüerro


como quien hace una fiesta;
la muerte será rni novia
mi novia y mi casamiento.

Cuando yo muera que planten


plantitas de tamarindo
de tamarindo plantitas
que planten sobre mi tumba.
pa' cuando el sol esté fuerte
salga pa' e1fresco a sentame,
pa' cuando nadie me mire
salgaa sentarmea la sombra.

Cambatrinitario
Camba trinitario,
como urina matrera te has metió nel monte
acosaopor los perros;
esosperros cochinos
que redaman fu sangre
y la de tus hijos,
que entropaos te ladran
cuando vas p'al pueblo.

Esos:
prestación viar
tienda,
sordao,
polecía
¡Esos!

Pero no es pa' tanto,


saHpa' lo raso
mirá que eso es güeno;
vientito e' Ia pampa
mata sabandija;
vientito e' la pampa
rimedio es pa' pena;
vientito e' Ia pampa
corazónno yora;
vientito e' la pampa
sirrucho es pa' rico;
vientito e' Ia pampa
venenoes Pa' Pefro.

Cambatrinitario, salí pa' 1oraso;


afilá tu jacha
y despuésque siestajuiga de pascana
metete ner puebro
y jacetee' loco
y gorpeá con jacha,
joradá cabeza
y acabácon perro,
como en monte jacéschaqueao
y amontonásleña.

Camba trinitario,
puebro es también tuyo:
"¡mardición de suchano mata cabayo!"
¡Cormiyo de perro no e' tigre pa' camba!
¡Cambatiene jacha cuando ladra perro!

El tontochí
Tory torL tontochÍ
to& tory tontochíi
tory tory tontochí;
torv ton., .

Ya viene el tontochí,
ya se oye muy cercasu sonoroson:
tort toD tontochí;
tort ton, tontochí;
ton, ton, tontochí;
tolL ton...

Los viejos druidas,


popesengoladosde ancianaraza,
blandiendo sus toscospalos homicidas
entran en la plaza.

Vienen de la entrañapascualde los siglos


portando sus cruelesangustiasmitayas,
y adoptan severasposesde vestiglos
tocando con luengasplumas guacamayas.
Cien plumajesbaten en los altarespatrios
aI son de los pífanos que alegranla fiesta"
cien tamborescrujen al pie de los atrios
y es coro y es trueno la infernal orquesta;
cien ecosrepiten su sonoro son:
torL tory tontochí;
tort tory tontochí;
tory ton, tontochí;
tory ton...

Son los hipocampos que traen su amenaza


tallada en los gules rampantesde Tho¿
son las cornucopiasde la ancianaraza
que hilvanan su danza ritual en la plaza,
mecidos del ronco tronar del tambor:
tory tory tontochí;
torU torL tontochí;
tory tory tontochí;
ton, ton...

Ya co¡tan los aireslos toscosmachetes


como cercenandomonstruos invisibles;
las caudastroncales,como gallardetes,
transmiten al viento consignas terribles.
Belígerossignos,truécanos,rondeles
trazan sobre el fosco vientre de la tierra,
a1par que el chirrido de cien cascabeles
repiten cien gritos llamando a la guerra.

La mirada inmóvil, los gestoshieráticos,


los labios resecos,1afaz levantada,
Parecen austeros santos asiáticos
deponiendo el rito de Ia edad sagrada.
Las blancasgualdrapasde sus camisetas,
que se abren al viento con hostiles bríos,
simulan fantasmas con torsos de atletas
que traen bendicionesy hacendesafíos.

A ratos evocansalvajescontiendas
'libradas
al raudo vaivénde los pies;
a vecespareceque fueran ofrendas
que entregan,piadosos,al SupremoJuez;
y la escuadraaustera,santay ermitaña,
que es ola/ que es tromba, brisa y huraciín
nos muestra en su frente sudosa y huraña
todo el sortilegio que hay en la montaña,
toda la fierezaritual de Satán.

Ya se va el tontochí,
ya se oye más lejos su sonoro son:
torL torl, tontochí;
to& tory tontochí;
torU torU tontochí;
tofL ton.. .

Los pífanos chil1an,


los regios plumajescontra el cielo brillan;
los santosdruidas se van del palacio;
Ias roncastrompetasvaten el espacio;
las indias beodas,con garbosotalle
siguen a Ia escuadraque va por la calle;
y junto a los popes de enormescabezas
van también danzandoviejasy abadesa¿
mientras a 1olejos se oye más despacio,
más ronco y marchito y satánico el son:
ton, tory tontochí;
tory toru tontochí;
tolL torL tontochí;
ton, ton...

Volve¡iín mañan4 después de un invierno,


nautas sempitemos de la tradiciór!
trayendo en la frente su abanico etemo
y el sueño glorioso de su rendición
Volveriín con paso de rito solemne,
como un holocausto de la eternidad,
con los taumaturgos de sangre perenne
a honrar los festejos de la Trinidad.

¡Honor a los bravos que dejan la plaza!


¡Hurra por los popes santosy altaneros!
¡Honor por a la antigua danza de la raza!
¡Hurra por la danza de "Los Macheteros"!

77
RenéChávezMuñoz
(Magdalena,
19 dejunio de 1906)

Tiene producción lírica y épica. Las modalidades del


romance y del soneto le resultan particularmente adecua-
das para su inspiración y su lenguaje. Hay en é1 gracia
expresiva y temática folclórica, aunque a vecesel poema
se afecta de consonancias.Su poesía está saturada de
objetivismodescriptivoque restá fuerzaa la imagen.Por
su lenguaje, es el poeta que ha sabido recoger,con afecto
entrañable,1osmodos de expresiónpopular y nativista del
homb¡e beniano.

Obra:
Antologíapóstuma(LaPaz, 20041

Beni
Tierra de olor de arrocillo,
de sangre movida y fuerte
que con vehemenciayo aspiro.
Quiero desde mi retiro
y hasta que llegue la muerte,
cual bramadero al novillo,
que me mancornetu suerte.
Desde la orilla del río
quiero subir fu barranco
con fardos para tus bienes,
ya que eres rico y no tienes
lo elemental pa' üvir

¿De qué te sirven las flores?


¿Dequé tus finas maderas?
¿Dequé tus verdespraderas
y el emporio de montes?

¿De qué el oro de fus venas,


la goma de tus cabañas
y eI petróleo en tus entrañas?

¿De qué tus lindos vergeles


y tus preciosasmujeres
de puro olor de azahar?

¿Dequé tus inmensaspampas,


todo el caudal de tus ríos,
los juncos de tus bajíos,
las miles clasesde aves,
los pecesde tus agualeg
los enjambresde animales
de tu acervotropical?

¿De qué tu bello horizonte,


tu paisajede üistal
tupujanzaytuideaf
si de la popa a la proa
de riquezasde canoa
no halla puerto pa' encostar?

Tienes que abrirte camino


hacia altura y océanos,
desafiando a tu sino
con la conchade tus manos.
Tierra fecunda del bien.
Tie¡¡a de vida en potencia.
Tienesque alzar tu existencia
cual tor¡e móvil gigante,
hastala orilla del mar
y hasta las crestasdel Ande,
porque tu destino es grande
y no puedessucumbir
tras rejasde piedra y tierra.

Vuelcatu pasión salvaie,


los músculos de tus ¡íos
y de tus hijos 1osbríos
para romper tu prisión,

¡porqueno puedesvivir
encarceladoen tu prendio,
sin reclama¡el remedio
que te libre de morir!

Moxanía
Tierra feraz do mi cuna
meció su hamacasieste¡a
entre bejucosy palmas
con mil jaguaresde lun4
donde las vocesde agua
dejan cancionesmuy puras
y gotas de tierno arrullo.

Sobrelos lomos del río


cabalgandiestrosluceros
portando fardos de lirios
chipenos de cien auroras,
y donde el hondo suspiro
es el llo¡a¡ de los remos
con sus plegadassonoras
para los hombres del Beni.

La verde piel de tu pamp4


esterade hoja y junquillo,
ya tienes rota la falda
hechade goma y castaña,
y nadie quiere besarla
bajo una lluvia de luna
ni con alcohol de membrillo
ni con fulgores de sol.

El almohadón de tu playas,
sílice en polvo animado,
conocetu desvelo
por eselargo abandono
que no has podido vence4,
pues tus gaviotashan vuelto
despuésde un viajemuy largo
con esa antigua semilla
y con la vieja promesa
que torna el pan muy amargo

Tierra de olor a siringa,


sobre el buyón de tu sueño
defumas sangrede goma.
Tu níveo afán se coagula
y tu jornada concluye
cuando la noche asoma
con su sonatade grillos
y su invasión de luceros
para alumbrar tu destino.

¡Despiertael so1de verano


la chirimoya e' tus senos!
¡Llevetu cuello de garza
sobrela cimba enroscada
esatinaja de auroras
que moverá tu cinfura
como la mueve mi mano
cuando bailamos aleg¡es
por la pampa y por la llanura!

¡Sobreel cristal de tus aguas


canta tu remo viajero,
río abajo,úo atiba,
hasta arrancar al lucero
el imperial pa' tu enagua
y un pañuelo de auroras
para la nueva partida!

¡Oh Beni, hijo del Beni,


tierra de sol y junquillo!

¡Oh Beni, padre del Beni,


abre conmigo el camino
de otra luna y otro sol!

SaludoaI Beni
Sobreel nido de esperanzasy sueños
que guardó e1continente
en la alfomb¡a flotante que anida
sus mejorestesoros.
Sobre el ancho y verde mar
^,,^-,¡ ^ ., ^-..1

de la pampa y la selva
cual crisálida en el hilo suül
de sus empeños,
el Beni, corazóndel hijo de Colón,
sobrepanal de miel y seda
construyósu morada.
Sudor y lágrimas del Ande sempiterno,
son tus ¡íos,
¡oh Beni!
la sangre que aviva y vitaliza
tu pujante vivir.

Mimado por los besosdel viento


sobrelas t¡eintidós madres cariñosasdel horizonte,
en tu grávida entrañapalpita
la preñez de los siglos.

Germen fecundo y caro


que latesen la ola de sangre,
en el grano de la espiga
en el pico del ave y en el corazónde la semi114
en el ala de1átomo
y en el rayo de sol,
en la gota del agua
y en el grano de arena.

Tüya es la sonrisadel tiempo


y tuyos los trinos de1aire y de la aurora.
Tüyas fueron las entrañas del mar
y tuya la canciónde sus olas,
como tuyo es el verbo de sus ninfas y fus hombres
y aún del propio corazón del continente.

Tuyasfueron las perlas y sus nidos de nácat


y el picaflor de luces que alumbró sus alcobas.

Tuya fue Ia gota de rocío


con que apagó su sed el moribundo.

Tuyo el pétalo rosado de la luna


que iluminó el camino de tus hombres en marcha...

Es tuyo, Beni, el canto


del tordo que pregonatu tibio amanecer
desdeel cogollo en gema
de la palmera de tus horas de luz.

Son tuyos la vainilla y el cedro


y e1vino del achachainí que endulza tu sola¡,
la leche espumante en e1vaso de cristal de fus
empeños
y el carretóncargadode granosy racimos.

Siempre serán tuyos


el néctar y el perfume, la torcazay el polen,
los trinos de la aurora,
el oro de la espiga
y las flores del jardín azul de autoctonía.

Siempreserátuyo el donaire,
cuello de garza y cintura de palmera,
el susurro del viento sobreel cañaveral,
la gambetade 1asbrisas sobrelos arrozales
y el amor de1bibosi
besandoal motacú.

Beni.
Tierra fundida en el crisol cósmicode Améric4
con fuego de la sangre
de dos continenteg
vencedordel pasado,triunfador del presente,
adalid del futu¡o.

Beni.
Paladín del trabajo.
En el día de tus días y de tus glorias,
¡yo te saludo!

85
Eaocación
al Beni
Yo de tu suelo nací
brotando como brota el agua de tus paüros,
como nace la hierba en tu campo
y como florecen y perfuman
los tararaquisy los arrocillaresde tus bajíos,
los chupurujumes de tus arrabales
Ias calenturasde tus pampas
y de tus bosqueslos vainillosy arraiganes.

Dame a beberen tutuma


el zomó de tus tinajag
tu aloja de tamarindo
y tu guarapo de caña.
Pa' mi amargo tu payuje
y pa' mi sed tu chivé.

Dame masaco y cheruje,


quesillos y cuñapé,
capirotaday pasoca,
chipilos y tujuré
porque con ello, en muriendo
hastael cielo llegaré.

Yo del mate de ordeñar


quiero la espuma de leche
tomar con hoja e' sinini,
quiero chupar cantarillos
llenitos de miel de abeja,
cual una amada de besos
de madrugada en su reja.

Quiero volver a pescar


en tus lagunastranquilas,
y en la corriente del río
o en el mesón del recodo
Ia sabrosapalometa.
O en el anzuelo colgar,
o de buyuga en chalup4
con mi liñada saca¡
coronel o surubí.

Quiero de nuevo mangaba,


achachairú y aguahí
motojobobo y ca¡aí
cedrillos y cupesi
quiero chupar totaí
tureres y paquió
y escucharal seboí
al tordo y a1guajojó.

Quiero sentir los corcobos


del ternero en el corral;
quiero devorar la pampa
montando en pelo el tordillo,
y hasta tus playas llegar
con gaviotasy cuyabos
montando en cuello suave
sobre tu garza morena.

Sueloedén donde nací


jirón de1cielo en la tierra,
naturalezaen tu predio
puso la grande que encierra.

Te evoco, tierra querida


con cariño y emociór¡
porque me diste la vida
como nota en fu canción.

87
_---t%ff
ú-*g ,
x . )

René ChávezMuñoz

88
Wilfredo Cortez Candia
(Trinidad,28 dediciembrcde 1906)

Cortez Candia poseemayor afinidad estéticacon Rive¡o


Egüezque conDunín Bóger.Peroa diferenciade RiveroEgüez,
es un poeta cuya inspiración se eleva del paisajebeniano
para refugiarseen lo psicológico,inespacialy permanente:
el ideal y la duda, el amor y la angustia.
En la literatura beniana ocupa un puesto significativo,
tanto por sus relatoscomo por su producción lírica. En este
último campo se 1o reconoce como innovadoq, sobre todo
por haber ensayado"un decir" vanguardista.

Año Nueao
I

Con un hopel de carcajadaslocas,


como risa de niños,
despacharonlas campanas
los cobresdel silencio.
Ei Año Viejo dislocó una mueca
y el Año Nuevo desgranó una risa.

89
II

La nochevolcando sus ánforasnegras


derramó el miiagro de un narcóticodulce
que invita a soñar.

E1champaña prendiendo inquietud en los ojos


ha florecido en los labios un bouquet de promesas
que parecenllorar.

Y en el terciopelode una crespapestaña


como un trapo que engarzala rama espinosa,
la sombraha olvidado un jirón de dolor.

Mientras tanto allá lejos,en los camposllorosos,


va quebrando una mueca que quiere ser risa
Ia bocapintada del clown de recuerdo.

Y en el mismo lindero de la luz y la sombra


y en Ia misma frontera de ayer y maiana,
ha brotado una gema
que huele a esperanza.

¡Oh el vino del milagro que ar¡astranlos tiempos


y el rictus que prestala maidad del licor!
¡Oh la hipócrita entraña
que prefiere reír
cuando toca llorar!

m
Yo no quiero alegrarme
ni puedo tampoco.
El año que pasase l1evemi vida
y el año que viene no sé qué me trae.

¿Porqué he de alegrarme?
¿Talvez porque el año extinguido
1otraga el olvido?
¿Quizá porque el año que muere
es un paso a la tumba
y un sorbo al dolor?

¡No!...No hay nadie que ría


su propia desgracia"
ni nadie que sueñe
mirando el sepulcro.

Por eso,Año Nuevo,


si quieres que ensaye otra vez mi canciór¡
despuésque repartastu estuchede dichas
dale un brote risueño a mi vida
¡un poquito de fe al corazón!

Deseo
¡Quién tuvier4 otra vez,
el sabor de tu boca maldita!

¡Y quién tuviera" otta vez,


la cariciainaudita
que alisó la melena
del león que, sumiso,
a tus piet
como un Perro/
te pidió más amor!

El corazón que no tiene otro oficio


que reandar el camino que hicimos,
con la sed insaciable
de un enorme espongiario
va chupando, el silencio,
la miel
y la hiel
que destila el recuerdo.
Yo te hallo en la espuma más crespa
del azul, más azul de mis sueños,
pero siempre, tan lejos,
tan etére4
intangible,
que a pesar de mis ansiaq
voy creyendo que sigo
y también que persigo
un tremendo y tenaz imposible.

¡Quién tuviera, otra vez,


el sabor de tu boca maldita!

¡Y quién tuvier4 otfa vez,


la caricia inaudita
que alisó la melena
del león que, sumiso,
a tus pres,
como un perlo/
te pidió más amor!

El amorquellegñ
I

¡Por fin
el divino milagro ha surtido!
Ya el amor ha golpeado la puerta,
y como un niño extraviado en la noche
reclam4 llorando,
un pedazo de techo
y un calor de rincón.

¡Corazón,
deschapa el arcón marfileño
en que guardas tus sueños;
y cual esos¡azmines enonnes
que se embriagan con besos de 1un4
emboffacha tu vida con besos de amor!

¿Cómo?¿Tiemblas?
Tú que has mirado
cara a cara la muerte/
¿esposible que ahora
al amor que te reta
lo dejespasar?

Y trí que siempre


supiste decirme:
-pala hinchar de temura una vida
hacefalta el amor...

Puesbien:
sábeloque la vida
es un trago de almíbar
y dos tragos de hiel.

De Ia cuna al sepulcro
es un viaje muy largo
que no üene más posta
que el regio castillo
en que vive el amor.

¡Y el viajero que al cruzar el desierto


no llega al oasis,
perecede sed!

II

Ahora,
sigue solo el cardosocamino;
y cuando mires un rancho
que mancha de blanco
la azul lejaría,
¡no piensesque puedes
allí descansar!

Nocturno
Azota la lluvia los viejos cristales,
cristalespolvososde antigua ventana.
El cielo despliegasus brunos cendales
y el viento blasfemacon voz casihumana...

Remedanlas nubesborrón de esfumino,


un irdice enorme,la torre parlera.
Las gotasde agua rematan en hilos,
la iglesia pareceuna vieja hilandera...

El alma del agua traslucesu angustia,


su queja denuncia dolor comprimido,
pues cuando enhetejesu cofia de espuma/
entre sus murmullos se escapaun gemido.

En tanto la iglesi4 templando en la sombra


reclamasu besode luna rogando,
y así suplicante,mintiendo temura,
remedauna monja enlutada,rezando...

Y sigue lloviendo, lloviendo en silencio,


y siemprela iglesia que espera:le asombra
no venga la 1un4 no venga a besarla,
y al fin sientecelosdel agua y la somb¡a.

94
Lola Sierrade Méndez
(Trinidad,24dediciembre
de 1914)

Alma deücada,creador4 Lola Sierra de Méndez tam-


bién escribepoemas/aunque-¡así esde sencilla!- seresiste
a confesarsepoeta. Su poesíarezuma inocenciay ternura
femenina.
Las huellas espirituales que en ella dejaron el río, la pam-
pa y el cielo de su tierra son como surcosfloridos inulda-
dos de luz y fragancia.

Fuegoe'chala
Fuegoe'chala
me quemasteenteringo el corazón.
fuego e'chalame quemastey te apagaste,
fuego e'chal4 sin razón.

Grande fue tu llamarada fuego e'chala,


como pampa en quemazón.
Mas tan pronto te encendiste
como pronto te apagaste,
fuego e'chal4
y en el pecho me dejaste
chamuscaoel corazón.
La llama que en ¡ní encendiste
fue llamita vacilante,
pero luego fue constante
la brasa que en mí quedó.

La tuya fue llamarad4


pero se quedó en Ia nada.
por esofuego e'chala
es como te llamo yo.

Beni
Desnuda de artificios vuelo a ti, mi Beni,
olvidando mis años de efstencia
me torno niña, niña como lo fue¡a
allí en tu selva.

Cabalgando voy, ligera,


en mi corcelgallardo de chuchío.
Cruzo tus pampas y tus montes,
vadeo tus anchos ríog
cabalgandocomo entonces,niña,
en mi corcel gallardo de chuchío.

Estoy en ti, mi Beni


te siento, Beni, Beni mío.
Aspiro y lleno rnis pulmones
de tus aires sin vicios
y picaíndoleespuelas,corro a galope
en mi corcel galla¡do de chuchío.

¡Oh ilusoria amazonade los verdesbajíos!


Cortando sur y chilchi,
y desafiandoel solazoembravecido
voy veloz como un rayo
en mi co¡cel gallardo de chuchío.
Temblando está mi arco
con ansias de infinito
y lanzo al horizonte de rni venablo
con fuerza incontenible,
desbordando de amor por ti, mi Beni,
Beni mío.

Borrasca
Como débil a¡busto
en borrascosovendaval me agito,
me doblego me debatoy gimo,
y mi tallo que roza ellodazal
lo inclino hasta tocar
las aguas del inmundo limo,
y venciendo el vendaval
vuelvo a elevarme.

¡En ansiaspuras mi armazón empino


buscando el agua clara del rnanantial divino!

Mi permanenciaes ésta:
Raíz profunda asida a tierra,
nutriéndose en tu savia.
¡Mi armazón erguida hacia 1oalto,
embebidaen la luz de los divinos astros!

97
@^,@
.,r%A ,\\,

Lola Sierrade Méndez

98
Asunta Limpias de Parada
(Trinidad,11deabril de 1915)

Asunta Limpias de Paradatiene una producción litera-


ria y musical bastísimay ha logrado mucho éxito en graba-
cionesde discos.Ha compuestotaquiraris de sedosaternu-
ra, como Canita al sire, No estósen mí, Callaronlas guitarras,
que conmovieron e1alma no solamentede 1osbenianos,sino
de gente del valle de Cochabamb4 de Tarija y aun del alti-
plano. En lo poético, ha entregado ve¡sos alegóricos, de co-
municación íntima, delicados y sugestivos.Y en lo musicaf
composiciones llenas de ternura y de fragancia a tierra hú-
meda y tropical.

Versosparauna canción
A vecesdesdee1fondo de la nada
va surgiendo tu figura toda en mí,
y me ahogo en eseamor que fue mi vida
y hoy es só1ouna sonrisadel ayer.
funto al río, entrejuncos y maizales,
nos besamos,de eseamor al florecer
hoy estamosfrente a frente y nos miramos
sin amo¡,pobre amor que es tan sólo
una triste sonrisadel ayer.
Fue torrenteque todo sellevó,
pdmavera de sol
y nos hizo enloquecer
mas tan sólo nos ha dejado
esatriste sonrisa del ayer.

ParnRaúl OteroReiche
Hombre inmenso.
Pintor del verso
melodía cortada en retacitos
pensadoren caminosy llanuras
soñadoren taperascon la luna
buceadoren el viento sin forfuna.

Cuando estés ante Aquel


que ayer nombraste,
despuésde "sentir
un sollozo en la gatganta" ,
una estela de luz que se agiganta,
habrásdejado marcadotu sendero.

Te inmolaste esperando el gran silencio


y esoscactusde espinas
-fu calvario-
nos moskaron tu imagen, hombre entero,
montañ4 ventarrór¡ pampa, lucero,
fiera, brasa,dolo¡, ternura, vida.

No te olvides de enviar desdela lu¡ra


tu "sortija ensartadaen un cuchillo",
ya beestáagotandonuestro vino,
ya no hay rosasde luz en la laguna
y en el alma en suspensoseha quedado
una sola ilusión adormecida.

100
Bebiendo
deaauelaino
Piloteamos el propio pensamiento
por regiones de luz y debelleza,
esquivandodoloresy histezas,
alejandoel pesary el desaliento.

Fabricamosen nuestro corazón


de tanto en tanto una colmena llena
con el almíbar que prestala ilusión
y una esperanzatierna, pequeña,dulce, buena.

Todo momento que pasa


es un recuerdo,toda puestade sol
es una vida oue se va
y lrrelve a renacer
igual que el día
en cada amanecer,
en cada amanecer.

Pero vuelve a b¡illar en el camino


con nueva luz aquella estrella
y otra vez bebemos de aquel vrno
que nos haceexclamar:"la vida es Bella",

101
Arnaldo MejíaJustiniano
(Sanlgnacio,28 de mayode1921)

Cultiva con preferenciael romance para revivir moti-


vos vernacularescon el "... pañuelo rojo fiestero/ pendien-
te del horizonte".
Aunque canta a la naturaleza "con guitarreo de ca-
chuelas",Mejía gustamás de la músicay del colorido de su
tierra para expresarlosen romances.Altema el lenguajedes-
criptivo con la metáforaligada al tema nativo en un perma-
nente diálogo con e1paisaje.

Poemademi tierra
Susurro indefinido de remansos
que se desliza del río.

Clamor loco de torrente


desesperadode ausencia.

Silbo estridentede selva


que fusila la alborada
y se pierde en la lejanía.

Bramido secode jaguares


gue rompe el horizonte.

103
Nerviosismo de flora virgen
camívora y gigante
en suprema excitación.

Poemaclaro de miradas
que incendia arterias y venas
del lirismo campesino.
Caderasde mozas guapas
retorcidasen la danza
al compásde taquiraris.

Pañuelo rojo fiestero


pendiente del horizonte,
que engalanacon destelios
la pampa verde esperanza.

Tipoyes multicolores
impregnados de siyeyes,
desfile interminable
de carnijetasblanca
que proyectan con fus pliegues
tragarsetoda la fiesta.

Voz sonora de mi pueblo


hecho de ola, suspiro y paisaje,
embriagadade crepúscu1os.

Poemalírico del bosque


con guitarreo de cachuelas
para la cancióndel agrra.

Canto de mi pueblo
bravío y lujurioso,
parido por la distancia
en una tarde de sangre.

104
ATOrAAA A rclqnm

Y surgió de la selva
preñadade poemas
y de músicassalvajes,
trayendo engarzada en sus pestañas
la roja proyeccióndel horizonte.

Fue una noche de estrellas


y de grandesalborozos...

La cachuela y el torrente,
el palomaúa y la mara,
en romancehuracanado
pronunciaron vivamente
el lenguajede los bosques.

El río Beni estaba quieto,


luego se puso nervioso:
hubo cariciade re¡nos
y mil besosde remansos.

Las gaviotasdel barranco


en sus alas se llevaron
la ternura del paisaje
aI claroscurodel cielo.

La aurora que estabapálida


se enrojeciócomo nunca,
pintando con sus cabellos
la sonrisade los campos.

Los tiluchis despertaron


al rumor de la alborada
y entonaron locamente
la cancióndel Universo.
Es que había nacido un hombre
de la enmarañadajungl4
con la vista en lejanía
para tragarsedistancias.

JoséCarlos fue su nombre.


Así lo bautizó el río
con agua turbia y bravía
en una noche de fiesta
mecida por mil relámpagos.

Pulsodela tierra
Parami hijo ArnaldoMejíaM.

Trompo gigante y sonoro


bailando en alas del Cosmos.

Playór¡ balneario,barranco,
cordiller4 llanura y valle.
Arenal calcinadodel desierto,
donde cantael horizonte
sus himnos de sol y viento.

Fardo descolorido
de histezas y ansiedades,
rodando por callesgrises
de ciudadesignoradas.

Miradas piadosas
de mujerescampesinas
incendiándoseen la tarde.
Y el bostezode la tierra,
adormece,entristecido,
el espíritu del mundo.

1.06
Tierra morena y duice,
saladay movediza.
Saviade maíz dorado,
de plátano isleño,
de caféy cacao.

La tierra con su aliento


genera la vida
del hombre,
del árbol
y del buey.
Del gusanoque se esconde
en la hojarasc4
y de la mariposa viajera.

En su senose oculta
el espíritu de las cosas.

La canción de los trigales


sediluye en la distancia.
Y en los jardines de ensueño
se escapandulcessuspiros
de libélulas dormidas.

Paisajede otoño intenso.


Sonrisade primavera.

Por los caminosetéreos


transita desesperado
el espectrode la vida.

Estrucfuras milenarias
de aceroy piedra caliza
abrazan su cuerpo inmenso;
y de su corazón ígneo
su¡gen torrentesde fuego...

107
Un grito de dolor retumba
en las bóvedasdel cielo;
y el pulso de 1atierra
airosose renueva
sobreIa espaldadel tiempo.

S+.-u,os---

ArnaldoMe.¡íaJustiniano

108
Assad Simón
(SantaRosa,2-l dejunio de 1921)

"Nombre nacido bajo el sol y el agua, / sin fmites ni


estrellas,/ nombre medido sólo por el grito / del relámpa-
go azul de la espetanza". Cuando asíse expresael poeta es
dable afirmar que está frente a un ser ternperamental.El
cosmosdramático y profundo del Beni ha embriagadode
emoción al poeta, pero también ha puesto en é1un cierto
saborbucólico y panteísta.
En el Assad Simón de la juventud estuvo presentela
técnica lorquiana/ aunque él supo utilizarla discretamen-
te: "E1viento corrió sus manos / bajo tu cuerpo y el mío /
y en tus pisadas menudas / los caracolesdel viento / te-
jían guirnaldas de luna". Ahora, tras habe¡ transitado bre-
vemente por el movimiento "estridentista" mexicano,
Simón ha preferido quedarsecon los recursosexpresivos
de Neruda.

Obra:
Poesías (1,999)
dispersas

Al pueblodeReyes
Mil setecientosseit
sobrela arista curva de la tierra

109
Diego Ignacio Femríndez galopaba en la luna
Del más claro crepúsculollanero...

Mil setecientosseis,
sobreIa tie¡ra no madurada aún
surgeuna chozacon olor a pueblo,
rompe un crepúsculocon sabora patria.

Tu nombre,
nombre nacido bajo el sol y el agu+
sin límites ni estrellas,
nombre medido sólo por e1gnto
del relámpagoazul de la esperanza.

Alma de un pueblo...
nombre de un pueblo,
mi reyesana tierra que revienta
en rocío, corazóny estrella...

Así naciste,
como nace el hombre,
como nacela planta y el rocío.
Así naciste,
así el hombre que nació en tu suelo
bebió tu sangre gota a gota,
en el oscuro¡ío de hr cuerpo...

Diego Ignacio seguía galopando,


pero hí te quedaste para siempre,
pariendo hijos, tradición, leyend4
haciendohistoria,
levantandopueblos...

Yo soy tu hijo, reyesanatierra.


¡Soyun árbol que quiere,cuando muera,
devolverte la tierra que le diste
para nacerde nuevo entre fus brazos!...

110
CanciónturbiaN" L
Estabacorriendo esperas
en las horas en que el viento
se arruga tras Ia tarde.

El pentagramadel cielo
bordaba est¡ellasde agua
y un galopar de querencias
sacudelas sietecalles.

Miré tu cuerpo alargado


hambriento de manzanares
resbalarbajo la luna.

Y en tus pisadasmenudas
los caracolesdel viento
tejían guirnaldas de luna...

Cuerpo fragantetu cue¡po


de licor y enredaderas
desnudoy tibio de soles
cornola fruta primera.

¡Ay! aroma de tu sangre


que hizo fragante1omío.

¡Ay! aroma de tu sangre


manzanar co¡riendo al río...

El viento corrió sus manos


entre sus senosdesnudos.

El pasto se estremecía
bajo tu cuerpo y el mío.

Mi boca mordió la tuya


con hambre de mil querencias.
Mi mano corrió en tus muslos
como una cinta de fiesta...

Nunca penséque unos ojos


brillaran con tanto brillo
ni que tus muslos quemaran
como ortigas del río...

Tuvo la nochesu aroma


de muslos y de manzana.

¡El cinturón de mi sangre


ciñó corolasde calma
y un viento frescodel cielo
rió con risa de fiesta!

CanciónturbiaN" 3
Yo cosechabaestrellas
en la nochefragantede tus senos,
en la huraña embriaguez de tu cintura
naufragabanmis manos.

Yo üajaba en la tierra
de límite infinito de tu cuerpo.

La awora desgranadade rnis besos


postergabalas flores.

Yo estabaen todas partes.


Y el crepúsculo herido de mi grito
midió la dimensión nunca medida
del rosal de tu sangre.

¡Oh! tu cuerpo lejano


donde se agranda e1trigo de mrs manos,
donde la oscura üerra de mi cuerpo
tiene sed de rocío.

¡Oh! tu cuerpo tatuado


de caricias paganas y de uva,
ctrerpo en manzana que florece y canta,
luz de lumbre y de luna.

Lecho tibio tu lecho...


tu transparenciade a¡enamachacada
galopabaen al aurora de mis manos
y en la flor de rnis dedos.

Yo cosechabaest¡ellas.
Y el pliegue acorralabade la arena
despertabaen el viento de la noche
y en la luz de la noche.

Así viajé contigo


por eI camino de la luz prohibida...
En el amor profundo de la tierra
murió todo Io tuyo.

Así viajé contigo


asÍ mi corazónsehizo cansancio...
Brasa sin lumbre, luz sin lumbre toda,
así tu cuerpo se fundió en el mío.

El sembrador
(ParaAldo y HortensiaBraao,queluchanpor un mundomejor
y mdshumano)

Sembraba la fecunda simiente


aquella con olor a leche de mujer y
corazón de tierra
aquella con sabor a pan de trigo.
Mi voz, como arado de doble filo,
quebrabael surco de color de metal de
l'íbora.

Y caía ia simiente
y el viento derretido, con figura de nada,
prendía en cadabocaun trigo
fecundado.

Sembrando siempre,
siempre sembrando
una vez y otra v ez, mi voz hizo surco en tie¡ra
fértil
y también hizo surco en la arenaque nunca tuvo agua.

Mi vida, como 1avida de muchos,


esun constantesembrar
para que los que lleguen cuando las
lejanías
sehayan prendido en nuestrosojos y
nuestro corazón
tengan abundantecosechade lechey trigo.

Sembrando.

Crepusculariosde distanciasnos han visto


Pasar
con los ojos cansadosde caminos,
pero firme el paso.

Sembrandosiempre.

Cuando florezcanlos trigales


y en el campo el fruto fecundado
l'uelque su aroma grig
cuando sobrela tierra preñada de dolor
vibre el canto que tiene sabor a mundo
y corazónde tierra hrímeda.

774
Cuando el látigo nb sepa
de espaldasdoloridas
y carneshumeantes...

entonces...sólo entonces...

y nada más que entonces,


sembradorfatigado
echaré mi cansancioen mitad de la
tierra,
y mis órbitas oscuras,
lloraraínde gozo
con llanto de mujer y de níño.

PoemadecadenteNo 2
En estecorazóntan humano y tan mío
estamossiemprejuntos,
trí igual que nunca,
yo con mi frente sobre todo el mundo.

La lluvia de la tarde
te acercaba a mi vida nuevamente,
qué distantesy qué distintos somos.
I ^^ ^-. ^^ !.-L: ^^

cortan el cielo de amapolasverdes.


Luz sin lumbre,
abanicode lluvia y distancias
cuántasestrellasahogaronen tus ojos
sus luces y su frío tiritante.

Por mi ventana miro abierto el mundo


sobrelos árboles,
más allá de1mundo
el cornpásmonótono del tiempo
Io sientoBotaa gota...
La lluvia siempre igual,
como el hombre
como la sed y el vino.

Tú... qué importa que estésen la distancia


sobre la cumbre ploma
que se agarradel cielo de 1atarde.

La lluvia golpea cadaherida,


y en cadaherida brotas
llena de espumasy constelaciones.

Mi corazóntan mío,
hoy secuajade vocesy de lluvias,
vocesde esperanzajover¡
desesperanzade tu amor y el mío.

CantoaI lagoTiticaca
Yo no sé si fue est¡ella
o una gota de cielo desprendidaen el
alba
apretada en la fría garganta terciopelo
de la piedra y el sueño,
bajo el viento que canta
sin medida ni tiempo,
soñando a veces,
a vecesseñalando
el rumbo en que la cosecharnás allá de las
aguas...

Titicaca,
los diosesdel incario
sumergidosen la fría claridad de fus
aguas
nacenpara morir hechosleyenda
dejando el resplandor de sus miradas,

176
y la fragancia de sus cuerpos de oro
en las extensasondas
de tu esperainfinita.

En ti meto mis manos,


estasmanos tan mías y tan fuyas,
porque a veces/tambiéru
mis manos fueron lagos,
claroslagos prendidos
de un fusil y una estrella.

Titicac4
Rosade Alauca, fraganciaatormentada,
libélula sagrada,
molécula de agua
sumaday agrupada
en clarosbatallonesverticales.

El viento te perfuma
con su canción de sierras olvidadas,
y en tu espuma de aristas salpicadas,
una canción de ñustas
pueblan de vocesel escorpióndel agua.

Titicaca...
te miro suspendido
en fus sueños,
con cuerdasde metal y de nieve
meciéndoseen la hamaca
pensativadel Ande.

Titicac4
en ti mojo mis manos
para dejarlasnuevas,
sin manch4 sin rencores,
sin arcilla enlodada
con sólo una diadema
de sol entre los dedos...
Assad Stmón

118
Lidia Paradade Brown
(Tiinidad,16 deagostode1-921.)

Es profesorade Filosofíay Letras,egresadael año 1944


de la Escuela Nacional de Maestros. En 1971 obtiene
masteradoen Literatura Hispanoamericanaotorgado por
la Universidad GeorgeWashington.Lidia Paradafue des-
de temprano una inquieta buscadora de expresioneslíri-
cas,que rnástarde habr¿índe concretatseen poemas.Tam-
bién esautorade novelasy cuentosde caráctercostumbrista
y popular. Su último poemario se divide en dos pa¡tes:Sln-
foníaamazónica e intimidades
. RuberCarvalho apreciaIa pro-
ducción contenida en Sinfoníaamazónica e intimidadescon
los siguientesconceptos:"Florecenlas confesiones,donde
el amor y los valoreshumanos semoldean con pesq color y
medida a lo largo de las páginas repletasde nostalgia". Y
Emilio Vegaestima que Lidia Parada"proyecta su ser y su
sabiduríaen forma de poemasy relatos".Su inquietud lite-
raria la va haciendo conoceren rnuchospaísesde América
y Europa.

Obra:
Sinfoníaamazónica e intimidades(2004)
Horaspreferidas(1997)
Recuerdos(1989\

(Fragmentosde Sinfoníaamazónica
e intimidades)

1r9
Intimidades
-I-

Las aristasdel monte


son de colores dife¡entes.
El verde resecodel otoño
canta melodías en el cuchiche<r
de sus hojas.
El viento ondea entre la
arboleda,
tiñendo de rosa y azul
el alma de la gente.
Deshojesde tempestad
sacuden el ambiente.
Los mares se engarzan
en la travesurade los peces.

-ru-
El amor se incrustó
en rni cuerpo,
con su hondo sentimiento
de temura.
Ahora duermo soñando
en esevendaval apasionado
que pasófugaz.
En mis manos arrugadas
por los años,
temblorosaspor el miedo
al desprecio
se volvetán suaves
al enroscarseen tus cabellos.
Como dos lucerosazules
brillarán tus ojos;
y en la roca pulida
Por torrnentas/
los protegeré con mis labios
enrojecidospor el deseo
y la pasión.

-XXV-

Una sonrisa fuya


se prendió en una flor;
y el sol se desteñía
en tu piel.
Las mariposasrevoloteaban
en tu costado,
como trayéndote noticias
de mundos lejanos.

XVIII

Un silbido nostiílgico
musicalizabala mañana,
miré a través de la ventana
y era el viento que sacudía
la melena otoñal
de la arboleda.

121
Félix Pinto Saucedo
(Trinidad,29dejulío de 1922)

Como Campero Echazú en Tarija.Pinto Saucedoes el


poeta de inspiración lorquiana másrepresentativode1Beni.
La metáfora y la imagen del lírico granadino han sido to-
madas en su espírihr, en su esencialidad,y con ese"alien-
to" Pinto Saucedorecrealas tradicionesfolclóricasy revive
ios ¡nodos de ser del hombre de su tierra cáIiday sonora.
En Félix Pinto se da un lenguajelírico-expresionistay
un depurado sentido del ritmo: "A11íla camba morena /
regalo de la llanura / escribecartasde amores/ en el papel
de luna". O tambiérucon mayor colorido: "Barrio de bom-
bos y flautas / enemigo del silencio / déjameentrar en tu
fiesta / con el violín de mis sueños".
En otros casoscultiva el verso libre, directo, con fuerza
de cataratay ritmo de cachuela.De é1se sirve para e1canto
épico, género en e1cual tiene más de una composición afor-
tunada,con acentosrubendarianos.

Rondaitonama
"Yorebabasté
yonayá
mi sanimi oiestá
.',
sa lvlalalena .
Y el eco seensanchabacon sonesde fiesta
girando en el alb4
con múlüples cimbasque amarran la aurora
y gestossoruientesque alegranel alma.
Desdeel campanario
las blancaspalomasde cien campanadas
lavaron sus voces añejas
con la última gota de la madrugada.

"Yorebabasté
yonayá"...

Desdelos caminosde los cuatrospuntos


por sendasdistintas
., -.,¡^^ J:^t^-!^^
)/ ¡ uLdD llrDLdrrLE¡,
formando huracanes de sol y de tierra
llegan peregrinos fervientes y místicos,
ebrios de ilusiones,con ansiasde fiest4
a rendi¡ tributos a la Magdalena.

"Yorebabasté
yonayá"...

¡Escuchadqué dulce la ronda itonama!


tompo de coloreg
matiz de la pampa,
r^::L^l 4^-:-J^
r4,¡udr rrur.rr.rt,,
frescurade agua,
clamor de mil notas que tras la alborada
enciendeemociones
y agita esperanzas.

"Yorebabasté
yonayá"...

Ritmo... danza...y fiesta


fiesta...ritmo... y danza.
Agiles machetes degollando brisas
en Ia tarde pálida;
cajasy flautines robando al silencio
mil notas alegresque invaden la pampa.
Danza que agiganta la lírica estirpe
que es fuerza y corajesobrelos rodeos
cuando el toro asalta.
¡Huracaínde notas!
¡Ciclón de tipoyes!
¡hrcendiode almas!
¡Cómonos seducela ronda itonama!

"Yorebabasté
yonayá"...

La noche sepuebla con notas aladas,


ardiendo emociones,
moviendo esperanzas,
y de allá de "El Chorro" donde surge el agua
saltarinay ágil
transparente y clara"
üene la flautilla destruyendo penas,
girando en la noche
con olor de pampa.

"Yo¡ebabasté
yonayá"...

Mi emoción me lleva con rítmicos pasos


tras la alegre danza,
y agitando al viento mi pañuelo camba
teñido con el tinte de los horizontes
que incendian el alba,
grito con las vocesde cien campanadas
este altivo canto,
privado de angustias,
lleno de esperanzas;
estealtivo canto que salió del alma
como agua de "El Chorro"
saltarina y ágif
transparentey clara.

"Yorebabasté
yonayá"...

¡Cómonos seducela ronda itonama!

Romance
delbarrioindio
Barrio de bombos y flautas
enemigodel silencio,
déjame entrar en tu fiesta
como el violín de mis sueños.

Deja que beba en tu copa


la chichade los ¡ecuerdos,
que quiero bailar 1aronda
bajo el azul de tu cielo.

Ya el viento de la distancia
ha enlazadoalegresritmos,
ritmos que rompen silencio
cual serenatade grillos.

A11íla cambamorena,
regalo de la ilanura,
esc¡ibecartasde amores
en e1papel de la luna.

Otra aprisiona en sus ojos


como castañamadura,
la lechede sus antojos
y el jugo de su amargura.
Tienzas que amarran quereret
cantaresde Ia esperanza,
¡ay barrio, barrio sonoro,
ecossonorosde flautas!

Con plumas y cascabeles


el paisajeseha vestido,
piumajes del horizonte
y cascabelesde grillos.

Cascabelesde1ensueño
ritmos sonorosde guerra,
machete del machetero,
machete¡ode mi tierra.

¡Tontochi...Tonto... Tontochi,
Tontochi... Tontochi... Tonto!
Camijetasy topiyes
a los compasesdel bombo.

¡Ay,móper4 moperita,
con jaricJrisde gitana,
gitana de mis lianuras,
alegríade mis pampas!

Estoy lejos,pero escucho


tu música y tus cantares,
tus cantaresy tus músicas
que alegranmis soledades.

Los farolescampesinos
se enciendencon tus miradas,
sonajasdel barrio indio,
encantadorassonajas.

En las cajaslos jerures


saludan a la alborada,
en la flauta el taquirari
rompe las brumas del alma.

Tipoyestomasoladot
primavera de mis ansias,
ansiasque encierranquereres
con la mópera más guapa.

Sancutisroncosy duros,
dureza de mis nostalgias,
pífanos que arrancan tontos
de la brisa de mis pampas.

¡Ay,barrio, barrio sonoro,


barrio de bombos y flautas,
yo bailo con los recuerdos
que se agolpan en mi alma!

Así hablóeI Grigotd


Miremos al pretérito.
La América era un sueñoengarzadoen los párpados
de los azulesoios del océano
y la forma terrestre se encerraba en el antro
de las vagasideas.
A1láen la banda opuestade la llanura fquida
cien sabios y filósofos hilvanaban teorías
y el mito de la atlántida 1ue era la banda nuestra-
vagabaen las tinieblas.

¡AsÍhablóel Crigotá,dios de caciques,


al grabar nuestrahistoria sobree1tiempo!

Y pasaronlos siglos
y crecieronlos pueblos.
Las razasen la tierra bifurcaron sus ramas
y la Europa era un grano germinante
sobreel desierto azul.
No eran malos los hombres,pero quisieron serlo,
los bárbarosde1norte, sajonesy germanos,
alanosy burgundas y 1ostemiblesvándalos
dispararon sus flechas
y eclipsaronel sol.
Y fue un gran nubarrón lleno de sombras
tendido sobreel cielo de la historia.
Los mongolesy los tártaros,en Catay y Cipango
escalabanmurallas
y el negro de la pólvora
tiñó la porcelana.
Los signosfaraónicosde Scheopsy Miscerino
ya apuntabanal cielo sus tres vértices
desdela masa gris del gran desierto;
y sabiospensadores,herejesde la época,
enseñabanal mundo la forma de la Tierra
basadosen la cienciade Copérruco.

Pero el roda¡ de1tiempo no se detuvo allí.


Vinieron otros hombres,
se cruzaron las razas,
florecieronimperios
y la luz de la idea destruyó el nubarrón.
Mientras allá en Oriente las perlas diamantinas
aprisionabanvidas y encerrabanmisterios,
de un muelle de la Españ4 dominante y heroica,
zarparon tres gaviotascon rumbo hacia el poniente
a despertarel sol.

¡Un mundo habíanacido!...


¡Del senode las aguas,como un canto a 1avida,
el mito de la Atlántida sehacíarealidad!

¡Oh Grigotá divino!


¿Quiénplantó la semilla del gran Tahuantinsuyo
donde Atahuallpa un día reta¡a al invasor?
¿Quién implantó los géirnenes que formaron la vida
de los heroicoshombres del gran Cuauhtémoc?
Tú sabes,pero ocultasen la urna del misterio
los divinos secretosde aquellatransfusión.

Ilusión de El Dorado.
Riquezasfabulosasen paísesde leyenda,
misterios infinitos
en la estrucfuravirgen de un rnundo secular.
Visionesde grandeza.
Y el destino gitano que se encarnóenla raza
como una fuerza cósmica
izó las velasblancasdel barco aventurero
y lo lanzó a los mares
a buscarEl Dorado legendario
y a conquistarel mundo de Colón.

Por las cumbresandinas,imponentesy blancas,


y por las selvasvírgenes,oscutasy sombrías,
el árbol de la lberia desarrollósusramas
injertando en el tallo de la razalnca.

¡Conquistasy conquistasl
Macabrosespectáculosde sanguinariasluchas,
egoísmoy ambición.
Y el alma de Pizarro,fundida en Atahuallpa,
surgida de las piedras misteriosasdel Cuico,
atravesabael cielo del continente nuevo
nublando para siemore
los dominios del sol.

¡Riquezay más riqueza!


Rumoresde otras tier¡as exóticasy vírgenes
donde los reyesindios guardabanEl Dorado
que buscaraimpaciente
el gran conquistador:
¡la tierra de los Moxos!
Y en la maraña oscu¡a, brutal, inextricable,
la planta de Castilla,poderosay valiente,
erguida floreció.
Recuerdodel pasado.
Retratosde la historia de la tieÍa camba
escritos con la sangre
y con Ia cruz.
Y entre la caravanade un pueblo aventurero,
la mano redentoradel bravo m isionero
grababaen el espíritu de nuestra raza india
la imagen de Jesús.

Almácigo de pueblos.
Floración de una épocaque nunca volverá.
Y en el altar sagradodel corazónmoxeño
se grabó para siempre,con el cincel del tiempo,
la imagen veneradade Baracey Marbán.

¡Edaddel oro negro!


Ronquido de cachuelasescalandopiedras
por donde tumbo en tumbo pasaronlas caucheras
a saludar a1mar.
¡Emporio de grandeza!
Y en los cristalesturbios del hondo Amarumayu,
de1Mamoré y Yacuma,del Beni y del Madera,
las libras esterlinasreflejaronsus formas
que la corrientemisma las hubo de borrar.

¡Divino Grigotál
Qué fue de E1Dorado misteriosoy profundo
oue buscaronansiososaquí en el nuevo mundo
lós homb¡es del ayer?
¿Quésehizo aquel emporio de espiendory grandeza,
donde el disco atrayentede las libras inglesas
como ilusión efímerallegó...pasóy se fue?

¡Vivamosel presente!
No esperernosIa gloria de encontrarEl Dorado

131
que no existiójamás.
Destruyamosel mito, salgamosde la fábuIa,
y vivamos la vida como es en realidad.

Las llanuras intérminas. . .


E1caudalde los ríos...
Nuestrasselvasfecundas
y ei corazónhumano con su empuje bravío
tal vez...
¡Talvez en días cercanoscon accióny trabajo
en las tierras de Moxos se forjará El Dorado
como un culto presente
y como un canto al porvenir!

Cantael aalle
Aquí donde nau fraga la fiisteza
en un mar de infinitas melodías,
donde Ia uva es el tiempoen vino añejo
y la chichaes fermento de alegrí4
cantael valle su canto de esperanza
en el ronco charangode 1avida.

Aquí donde anochecenplenilunios


iluminando cimasy quebradas,
donde el perfil gigantedel Tunari
proyectasobreel cielo su mirada,
con el ritmo vibrantede los huayños
cantael valle su eglógicatonada.

Aquí donde 1a1uzmadura el día


y 1osríos amasantorrenteras,
donde el üento sacudelos trigales
derramando sus granosen las eras,
cantael valle con vocesinfernales
cuando el trueno rebota de 1aherra.
Aquí región de ciélos luminosos
con resplandor de rosasy claveles,
donde se rinde culto a la belleza
en cadafloración de amaneceres,
cantael valleen la voz de su campiña
y en el garbosin par de sus muieres.

Aquí donde dejó la primavera


la ilusión en coralesmultiformes,
aquí donde la imilla quinceañera
es la reina en la feria de las flores,
cantael valle en la voz de las guitarras
con la cuecaque enlazacorazones.

Aquí donde los surcosde la tierra


dan al hombre vitales sementeras,
donde el sol fecundiza las mazorcas
y la papa es 1adiosa sempiterna,
cantael valle en la ronda de las mreses
el pasacallealegrede 1asierra.

Aquí donde el ocasoesprematuro


porquela luz sepierdeen los peñascos,
donde el río agonizaentre las piedras
muriéndose de sed y de cansancio,
el caluyo se expandepor el valle
en el canto invernal de un viento helado.

Aquí donde dejó Ia geografía


un corazónde fibras sensitivas,
donde el hombre renuevasu esperanza
al lucharpor el pan de cadadía,
cantael valle tonadasmisteriosas
en la mágicaflauta de la brisa.

Aquí donde el corajefundó el bronce


y unificó las ansiaslibertarias,
donde el pueblo esbastión de rebeldía
y el amor al terruño se agigant4
repercute en el valle un canto heroico
que es el himno sagradode la patria.

Aquí donde germinan inquietudes


en juveniles pechosa¡¡ogantes,
donde hay fermento de una patria nueva
pata alzarla friunfal sobre los Andeg
con polífonasvocesproletarias
se identifica 1acancióndel valle.

Aquí donde palpitan corazones


al compásde telúrica armonía,
donde el verso aparecea flor de labios
y e1amor es eterna sinfonía"
cantael valle en la voz de sus poetas
que son los pregonerosde Ia vlda.

Seha enraizadoestecanto en 10profundo


de la roja florestade mi pecho,
donde un estambrede emoción fecunda
la infinita semilla de mis sueñog
y con el valle cantaremostodos
la tonada marcial de un canto nuev<.r.

134
Pablo Dermizaki Peredo
(Trinidad,24 de marzode 1923)

Poetaque sabede los recursosdel verso.Su adjetivaciór¡


a veces recargada, es sin embargo espontiínea y elegante,
con cierto gocesensual.
Algunos de sus poemas están tallados al modo
parnasianoy simbolista. Otros, los primeros de su juven-
tud, recuerdana Darío y a1Neruda de los Veintepoemas...
En Dermizaki estono significa ausenciade voz propia.

Poemaaerde
En mi patrio blasór¡ bajo los pliegues
de gules y topacio
forjó la augustatrinidad del iris
el verde tropical.
Y en el himno de gloria
que espadasvictoriosasnos legaror¡
vibra la estrofaverde,
perennemente verde, que modula
el coro forestal.

Verdees el emblema de la tierra inmensa


sembradade horizontes,
cuyas verdes entrañas
desgarrael sol con sus puñales rojos
en los ensangrentadosavatares
de todos los crepúsculosy auroras...
Esmerald4 Sinople,Serpentina,
Color-Alma de un pueblo
que mira al i¡finito
con sus pupilas anchas,
verdes como la vida,
grandescomo e1dolor.

Verdees la selva que piadosaeleva


^ . . (^J- r^<^t'L. rA( ^J r r ^ 1 ^ - ^ - .
Du a rd Pd¿,

verde la pampa que embriagadaabsorbe


la quietud sideral;
verdegayson los ríos numerosos
que sevuelcan al mar;
verdinegro el torrente,hecho de breñas
., l^ ,^-^^ ^^-+^*.

ve¡de-azuladoel cielo que a la tierra


de su brazo eternal;
verde es 1asavia,verde el pensamiento,
y verde la esperanzaque aún palpita
sin poder florecer...

Quisiera
Me encantascuando pasas,altiva, vaporosa,
leve como la brisa que sopla en el albor;
me encantascuando pasas,radiante, presurosa,
con aire de princesay paso triunfador.

Parecesuna reina de estirpe luminosa


venida de un corte y de pompa y esplendor;
tal vez la protegida de un hada misteriosa
o acasoel sortilegio de un mago encantador.
Tu mirada perdida, mirada desdeños4
(canciónde desenfadoque entonae1desamor)
refleja la inocencia de tu alrna candorosa
que no ha sentido nunca la llama del amor.

Cuántasveceste he visto como una mariposa


volar por los jardines de mi reino interior;
o en mis dorados sueños,subir como una diosa
al trono que te h a alzado mi erótico fervor.

Yo quisiera el perfume de tu boca de rosa


y el marfil intocado de tus senosen flor.
Yo quisiera ei aroma,la fragancraestuosa
de tu cuerpo que embruja con su andar seductor.

O quisiera e1alivio de tus manos sedosas,


o una tiema mirada que me dé su calor;
una dulce sonrisade esaboca preciosa,
cualquier cos4 mi vida, que me hablara de amor.

Ausencia
¡Cómopasanlas horas de la ausencia!
En un lejano so1entristecido
murió toda 1avaga transparencia
de esaquimera azul... que no he vivido.

Pensar que en mi silencio la he querido:


que saquéde mi amor toda la esencia
para estrujar mi corazónherido
y hablarle a mi pasión de su existencia.

Hoy que ha partido hacia distanteslares


seráel ídolo ya de otros altares
o la causa,tal vez, de otros dolores.
Nada depioro más, que en mis temores
no le hubiera cantado mis amorcs
y tenga que cantarlehoy mis pesares...

\
)
I
/ \ )

PabloDermizakiPeredo

138
Alfredo VacaMedrano
(Trinidad,17 deabril de1924)

Costumbrista,lírico y festivo.Todasu producción -cxcep-


tuando la épica: Lucesen El Topótn y Cantoal soldado-está
permeada de gracia crioll4 con expresionesy giros del len-
guaje campesinq que la hacen amable y contagiosa.Sus te-
maspreferidos sonla pampa y el "camba" estancierodel Beni.
En esto tiene simütud temática con Horacio Rivero, aunque
su realización es diferente. Seha dedicado también a Ia na-
nativa.

Obra:
Trópico(poesíasy prosas,1983)
Flor de tajibo(novela,1992)

La tapera
Te han dejado solitaria,
pensativ4 triste y frí4
como espectrode lo viejo
que se aparta de la vía.
Como harapo, como tiesto,
como enorme cascarón.
Son tus mudos paredones
cuatro cirios encendidos.
Ellos velan silenciosos
arboledasy bajíos.
Ellos cuentande una estancia
una vieja üadición.. .

¡Oh estami pobre tapera!


Me albergaste aquí en tu alero
cuando yo con el primero
de mis amoressufrí...
Y ahor4 bajo tu sombta,
hay una voz que me nombra
cual un canto de perdiz.

Variedades hay de "marcas"


bien pintadas en tus puertas.
¿Quédirán esaspalmeras?
Me parecencien alertas
que vigilan en silencio
y en silencio, ¿qué dirrín?

Tüs corralessehan caído


y amontonado, tu potreroi
ya no vienen del bajío
esostoros corraleros:
aquel "Taita" y "Eloverc"
y el "Bandeño"... ¿dóndeestán?

Alma ben{ita sea


la de mi viejo Romualdo:
me recuerda que un novillo
en su pierna "sacósaldo"
y dejó de largo a largo
rojo de sangreun galón.
Era un día de septiembre,
rojo sol en la enramada
presenció la cruel cornada
cuando estabaen marcación:

140
por mucho tiempo callada
quedó Ia criolla mozada
hilvanando una oración.

Yo presencié una jugada


que se apostó en tus corrales:
de enlazarlos animales
coir Ia lazada al revés.
¡Eraen los tiempos de antes
-tiempos que no volverán-
cuando en-lazaban Ailán,
Vallejos,Nieva y Cortez!

¡Pobremi vieja tapera!:


yo derramo aquí rni llanto
porque eres leyenda, encanto
de otros tiempos que se van.
Fuiste arboleday bajío
albergue tibio y querido,
fuiste cuna techo y pan.

¡Caminog corrales,palmeras,
trinos de avesmañanerag
¡todo lo traga e1olvido!
¡Pobretapera querid4
ya no estaremosios dos,
ya aunque te debo la vida
yo también te digo adiós!...

Tristeza
deIa tarde
Por la huella silenciosa y polvorienta del camino
va silbando el carretero, va llorando su destino,
va silbando tristemente al compás del carretón.
Cuatro bueyes pachorrientos siguen rumbo al paradero,
dos barrosos adelante, más at¡ás un par de overos,
fijo yrgo entre los cuemos, van tirando de1ümón.

L4L
Cabizbajoel cambaviejo ve la tarde agonizando
y la noche con su velo que muy ienta estállegando
mientras cantala arboledacon tuistezael guajojó.
En 1apalca de una estacasu tapequetamboiea:
é11otienta, 1odescuelgamient¡as silba la zarce4
y 1ocuelganuevamente,porque el eje se quebró.

Mensajerasdel olvido, mensajerasde la tarde,


van pasandopor las nubes sin hacerningún alarde,
van pasandoblancasgarzas,pasarány pasarán...
Mensajerastaciturnasque e1espaciovan cruzando
y en muy lenta caravanaa la luna estánviajando,
a la luna estánviajando... ¡O quién sabeadónde irán!

El poemadelztaquero
Del puebloa lo lejostras blancocamino,
pasandoun bajío se llega al palmar
allí dos taperascuentane1destino
de mozos vaquerosque supieron amar.

AI1í se ve la nochesolemney pavoros4


allí se ve la luna al sol des#iar,
también allí una tarde, de negro y silenciosa,
por el blanco camino vi a Melpómene llegar.

Era una mozatdetrenzascastañas,


de senosturgentes,descalzoslos pies,
y eraun vaquerobebedorde cañas
que andababorracho por el1atal vez.

La nocheserenacolocósu manto
sobrelas casitasde la viejaestancia,
cien aves nocturnas ahogaron su canto
y las flores al morir daban más fragancia.

1.42
La noche avanzabaseguidade estrellas
y antesque amanezcadespertóeI vaquero,
ensilló al castañobuscadorde huellas
y a poco bordeabael silentepotrero.

Llegó hasta la sombra de añosotajibo


vecino al alero en que estabasu amada,
la llamó en silencioconhondo susoiro
pues que su destinode allí lo apariaba.

Oculto en las sombrasdel árbol frondoso


dejó con su lazo al potro amarrao
y caminando triste y receloso
descolgósu guitarra de un palo rosao.

De triste vidala se acordaronlas cuerdas


y pronto gimieron con la dulce canción,
Iloraba la prim4 la bordona lerd4
robándofea la moza ente¡o el corazón.

Él deió en la estanciaa sus tres barcinos


porque su jomada era hasta La Palm4
cuán larga es su pena como los caminos
que al atravesarlossuspira con alma.

Brama en-furecidala cer¡il manada


y se desbandapor el monte la torada montaraz,
arrolla en su mano diestra el lacerosu lazada
.r , ,
y tibmbla su brío el potro al chají del chajá.

Pasarondos días de un crudo surazo


en los que el vaquero no oyó una canción
y al ir pal' tercero,envuelto en su lazo,
un toro salvajele ensartóel corazón.

Era ya la tarde de un aciagodí4


cuando la penumbra se asomóal palmaq,

L43
los perros aullaban, la muerte vení4
y al potro castaño se oyó relinchar.

Salió ella al encuentro y a abrir las tranqueras


por ver a su amante,que no regresó,
tan sólo el castañoliegó a la tapera
y la buena moza un grito lanzó.

Torrentes de lágrimas sus ojos


llenaron
y a su amante/ joven/ a
Dios lo enüegó.

Es triste que un joven se muera temprano


-dijo el mayordomo con hondo dolor-
era un buen lacero, pa' mí un hermano,
y brindo por su alma este trago 'e licor.

Los rojos fulgores de un sol agostino


allá en la arboleda perdían su luz,
y cual un misterio que hiciera el destino
cantaron1osbríhos la canciónde la cruz.

1,M
Mario Ojara Agreda
(Trinidad,30 deenerode 1925)

Ojara pertenecióal movimiento cultural GestaBárba-


ra, de Cochabamba,cuando estudiaba.Y fue laureado en
los JuegosFloralesUniversitariosde 1945.Esun poeta sub-
jetivo, reminiscente,impregnado de alegoría simbolista y
circunstanciahnente"atrapado" por el remansosurrealista
de los Aragón y los Eluard. Ausencia y lejanía son para él
temas de aprehensiónpsicológica:"Hay en cada puerto /
donde yo te miro / un aliento de pinos solitarios".
El viaje para Ojara no esun viaje auroral, optimista, em-
briagado de solesy pájaros.Esmásbien una fuga nocturna,
desgarradora:"Miraba ayer impasible todavía / la augusta
prominenciade las islas / lavadaspor la muerte, / el hundi-
miento oscurodel ocaso/ en las alasde cuervo de las olas".
Pero a vecessiente-y la expresabreve, como en voz baja-
una dulce alegría!e vivir: "Vocaciónde tu aima / para el
momento y el aire".
Ojara es un beniano que no pudo jamás penetrar en e1
paisajeni supo expresarel espíritu de su pueblo natal. La
suya esuna poesíaexotista, trashumante, univelsalista, pero
delicadav pura.

1.45
Losbarcosgrises
Hay en cadapuerto
donde yo te miro
un aliento de pinos solitarios.

Yo que puse en alcohol los nomeolvides


y beleños sembré en mi arteria rnaga,
he sentido tu nombre de ansiedades
como un üfón de vientos y mareas
llegar a mi retiro.

Miraba ayer impasible todavía


la augustaprominencia de las islas
Iavadaspor la muerte,
el hundimiento oscu¡ode1ocaso
en las alasde cuervo de las o1as.

Pero estanoche de saucestacirurnos


los huesosdel amo¡ desenterrados
destapansu crujir a los recuerdos.

¿Dóndeestuvistecuando yo portaba
un retazo de pena por tu ausencia
junto a un nudo de llanto en mi garganta?

Ya no puedo o{recertelas luciérnagas


del prado de otro tiempo en mi vida,
mira la puesta del sol que nos aleja
y en sus dedos los vientos sin timones.

Hoy llegamoscon hora de olvidados...


¿No es cierto que reza tu memoria
por las vírgenestímidas del alba
huyendo del pecado?

146
Tú que llevaste un viaje en 1amirada
y un pañuelo de adiós entre las manos
concurrea mi festín de travesías...

Esta es una gruta cortada sobre ula plantación


de dulcesvelas,
desdeaquí podría yo contarte
de la niebla de amor en cadamuelle,
del cansanciode barcosencostados,
de marineros ebrios.

Pero ahorabajemosa la sombra


a erigir en silencio una cruz blanca,
¿Quéotra pasiónhumedecida
te fuvo navegafido?

Las gentesvisten a la luna


con el trapo de adiós de las partidas,
hí que sabesde lluvias estivales
embellecela pompa del destino
con mortaia de azulesensoña¡es.

Tiempo
Cuatro estacionesque pasan
a mediodía de1hombre
color de cielo en el alma
sobreel pensarde la tarde,

estrellaque al viento llega


materia que deshace,
líquida forrna pura
de tu alegríaca11ad4

¿quién tiene tu fina muerte?


¿quiéntu desnudaesperanza?

747
en un minuto del tiempó
fue gris la tierra del alma...

Enfuetu ser y mi ser


-la creencia-

Palabranueva en su voz
desgarradacadatarde,
dulce amor crucificado
en el filo de mi sangre.

Entre tu ser y mi ser


-aire y ceniza-

Devorado amor taciturno


que se resigna y calla.

Viento morado viento


más que viento distancia.

Y entre su ser y mi ser


..-- -^^4^l^:^
-,.-ri.ra rruDr4rÉr4-

Cantoalaprimaaera
Canto que sueñaperdurar la vida
bajo un paisajede esmeralday rosa,
y en arrebatoconquistarel cosmos,
¡lírico empeño!

Canto que extiende lumbre cristalina


sobre1asgrisesaguasdel remanso,
donde el céfiro tibio hacia 1asondas
¡lleva la calma!

Canto que deja con mordido beso


amor en surco que tranquilo engendra

L48
cálido inciensode pensil airoso,
,fi^. ¡- +^.-,,'.1

Canto que flota soberanoy grácil


por Ia esparcidacabelleraglauca,
mirar de frescosojos infinitos...
¡ruegolejano!
Canto que impregna su rimado acento
maduro idilio de apaciblevalle
que entre las ramas y 1apiedra dulce
¡amael silencio!
Canto que el tiempo del fervor proclama
en la plegaria que rezó el olvido
rompe su espejola distanciafría
¡oro del Ande!
Canto que esparcesu risueña gracia
en serpentinas de alborada rosa,
lecho de joven que irisada y rubia
jsusbrazos abre!

Canto que arrulla las silentesaguas,


canto que enciendelos lucerosrojos,
y sobre estrelias que en la noche brillar¡
¡tul de esperanza!
Porque a tu paso renacióla dicha
y eresel signo del amor que llega,
alma que fraguatodaslas vehemencias,
,támnrt" r."ll

Musicalia
Nave con siete plumas
cisterna que se levanta,

149
vocacióntiene fu alma
para el momento y el aire.

Tendidaluz de una rosa


dulcificando el ambiente,
lrrelo de pájaro ardiendo
en tus mejillas suaves.

Fronterasque se dilatan
Pez
espiral
y pecado,
y más allá de tu nombre
mis labios firmes se callan.

Madura el cuerpo y la sombra


flor de los camposque pasan.
Para ser como la noche
el hombre cambia en los años

Nave de sieteplumas
jilguero de la alabanza,
la ansiedadde una niña
que vive sin recompensa.

¿Dedónde viene tu influjo?


¿Quéazul penacho1oagranda?
¿Cadadestino es la causa
de Ia espera y la esperanza?

Ciste¡nalluvia de cielos
ahogadaen llantos y sueños
un ángel viene y se muere
¡cuandote ubica mi alma!...

150
Ambrosio GarcíaRivera
(SantaRosa,1.6deagostode1925)

García Rivera es promotor de inquietudes culturales:


ha fundado en La Pazla peña Puerta del sol y el grupo Medio
siglo, ya extinguidos. Pertenecea Fuego de la poesía.
Su poema Ml musa podúa sewirle de arte poéticaen el
sentido de definir no só1osu temperamento,sino el espíri-
tu, la manera de ser de su propia poesía:"trasnochadora,
andariegay pasajera".
En Ambrosio Garcíano existesentimentalidad,nostal-
gia, melancolía,como en el romántico decadente.Hay más
bien un ¡ománticovital, lleno de fuego interior, de un estilo
diáfano. Trabajacon elementospuramente sensualesy eró-
ticos, dentro de una atrnósferacálida, exube¡ante.Su len-
guaje pareceno estimar las sutilezasde la imagen y, aun-
que se sirve de la metáfora, sus recursos son más bien
elocutivos,con musicalidad verbal exterior.
Sin embargo,en su última producciónPoemasbreues(para
una muchacha)existeun caudal existencial y filosófico que la
hace agradable por su penetración rom¿ínticay su lirismo.
En todo poeta romiíntico hay un desvelo que esun desdobla-
miento para encontra¡ en la naturaleza y su paisajelos ingre-
dientesque favorecensu expresiónlírica. Estedesdoblamien-
Io alcanzalas profundidades del sueño y las trasluce en Ia
vigili4 con motivaciones de la flo1, la mujer y el árbol. Así
Ambrosio Garcíaen estepoemario trasluce un lenguajeexul-
tante que hará de esamuchachauna permanenciaaprisio-
nada. El último p oema,Selene,rcpresentatanto la noche que
invade al poeta como el desdoblamientoevocativocuando
se transfiereel nomb¡e de la muchachaa la oaimera.

Obra:
Saudadestuyas,La Paz, Editorial Artística, 1949.
Poemasinactuales, LaPaz, Editorial Fénbc,1956.
Mis árbolesy el oiento,sinEdlt.,1988.
Obrapoética,2005.

Mimusa
Quiero una musa con alma de gitana
que tenga ent¡e sus venasla sangrecon licor,
los labios rojos,rojos rnásrojos que la gran4
así como una herida que parte un corazón.

;Mi musa!Una musa borrachay perfumada,


trasnochadora, inquieta,tenazy pasajera,
que vibre entre las cuerdas-matando madrugadas-
de una guitarra ebria de ensueñoy de quimera.

Que tenga veinte añoscuando el amor le cante,


con su traje de fiesta de cadaprimavera"
y que en su vid seanoctámbula...y que amarre
la luz de las estrellasal carro de su espera.

Que abrigue el loco anhelo de recorrerel mundo


-porque quiero que seaerrante y andariega-,
dejando en cadapuerto de su ambular sin rumbo
retazosde su alma de musa aventura.

Que no se cansenunca de amar,y aunque la hierary


-la herida es fuente etern4 pero jamás es tumba-,
que cantesieirpre el versode la ilusión primera
hastaqueDiosle apaguesu voz en la penumbra.

Augurio
Un viento norte sacudiómis huertos
y cayeronlas hojas del pasado.

Me he quedado sin tumbas en el alma,


sin cipreseg
sin pinos
y sin álamos.

(¡Quéextraña sensaciónsentirsenuevo
para sembraren mí tus ojos claros!)

Incineré mi ayer,paséde largo


-i-^-l^ 1..,l ^-
PrD4r rurJ uuu4D
y rumor de dados;
la ceniza a rnis pies me sirve sólo
para evitar olvidosa tu paso.

Me he quedado sin tumbas en el a1m4


sin ayeq,
y sin pinos
y sin álamos.

Un augurio borró mis tentativas


y el augurio llegó sobre tus manos.

Hoy estoy en presente,como un niño,


inventando palabrasen tus labios.

Siembra
Yo te he dejado un mundo, muchacha un mundo entero
porque sembréen tu alma la claridad del verso.
Ahora tienesestrellasen las manos
y un viento de inquietud ciñe tu oerpo
haciendo que te rueden por 1oshombros
las palabrasque puse en tus cabellos.

(Yo soy un hombre que sembró su alma


en las dulcesaristasde tu cuerpo).

Ahora tienestrigales florecidos


y duraznos maduros en el cuello,
un temblor de luciérnagaen los ojos
apretadosde ritmos y de vientos

alrora sabesque el mundo es un carrino


que no tiene regreso.

¿Enqué puerto estarás,parada y sola,


con tu mirada gris dibujando distanciasy luciérnagas?
¿Dóndeestarántus manos ensayandoparábolaq
y dtos,
y saudadet
y tristezas?

Muchacha:
desdeun puerto sin barcosy sin anclas
mis versosmarineros te contemplan.

No preguntesla hora
Amémonos asi como al descuido,
como si fueras mía sin medida
desdeel último caucede tu sangre,
hastatu propia voz herida.

Amemonossin tiempo y sin urgencia,


pensemosque las horas fueron hechas
para enturbiar el agua del sosiego,
como si el día alboreara
para que sólo tú despiertes
inventando la luz en tu sendero.

Amémonos asi como si el viento


hubiera sido hecho solamente
para despeinartelos cabellos.

(El mundo esun juguete de palabras


para que tú lo muevas desdeadentro).

Si es de noche,no importa.
La luna la inventamoslos bohemios
pa¡a ahuyentar la sombra.
Si quieres irte, vete,
que se acercaIa hora de nuest¡o nuevo encuentro.

No vuelvas nunca tarde


porque no existee1nunca.

(No preguntesla hora,


que la sombra nos borra las palabras).

Cuandocaminas
Cuando caminasa rni lado
por callesy senderos,
tu huella va quedando
indeleble en el suelo.

Nadie la borrará,
ni el tiempo ni las lluvias
porque la huella de tus pies
no se queda en la hierb4
se queda en mi pupil4
que te observa.
Yo sé que no caminascomo todas
y no sési Ios ángelescaminan;
y si 1ohacery
que vengan a mirarte y aprender
como se vuela al caminar

y cómo
esahuella se queda en el camino
entre el aire y e1suelo dibujad4
como si en tu andar hubiera un l'uelo
de palomas a pie
tibias de tierra y de sandalias.

Caminemosmuchacha.

En el tiempo
En el tiempo
se conjugalo efímero y 1oeterno.

Vivir es una manera de acabarse,


es ser y seguir siendo
dejando de existir.

Y la palabra oída o pronunciada


es también un camino
por donde transcurreel tiempo.

La pasión es un momento intenso


y la risa
un pedazo frívolo de tiempo;
como la alegríacornpartida.

Y la rosa y el beso
tienen que repetirse
para atrapar el tiempo.
Tiempo,
mensajerode la eternidad"
hilandero de las horaq
taumaturgo sembradorde recuerdos;
fragua sopladapor el viento
para que nada se detenga
empujando la vida
por los caminossin regreso.

Gotadeagua
Gota de agua
burbuja de cristal efímera
equilibrista en una hoja
hermana de las lágrirnas
pariente de una nube
minuciosahabitante de los ¡íos
espuma amotinada
en la crestade una ola
limpia sobrela hierba hecharocío
frescuraamontonadaen un cánta¡o
multiplicado espejode la luna
pequeñezdonde se achicanlas est¡ellas
chaquira en la llovizna
cristal líquido en la lluvia
pendienteestremecidoen un pezón
nonata luz de la alta noche,síntesisde1mar
perla cuajadaen un iazmín
y endulzada en un fruto.

Gota de agua.

L57
Selecciónde Poemasbreaes
(parauna muchacha):
-II-

Amo a estamuchach4
la amo
desdeel borde sencillo de su fald4
amo en ella su gestoy su soffis4
su manera de hablar que me parece
que estáinventando siemprelas palabras.

Cada mujer tiene de nuevo


un poco de rarezasextraüadas,
pero en ella en verdad todo es distinto
y no hay modo de no diferenciarla.

Algo tiene de inédito y de magia


¡no es posible no amarla!
-III-

Amo a esta muchacha,


la amo
en su húmeda piel enamorada
y en el botón de rosa que seesconde
detrás de su marañ4
maraña tersay dócil que si no fue dorada
porque nació en la noche,
no pudo ser más negra
porque crecióen el alba.

Y ahora,
miel sobreunas plumas menudasderramada.

158
-IV-

Amo a esta muchacha,


la amo
en el empeño claro de su ternura intact4
en su tibieza de ¡escoldo
y en la sal endulzada de sus entrañas.

Arno a esta muchacha,


la amo
en su esplendor sin mancha
y en la vertiginosa sensaciónque tengo
cuandome dice que me ama.

Ataviada de ofrendas,a su lado,


hacenguardia mis ansias.

-VIII-

Amo a esta muchacha,


la amo
cuando el agua resbalapor su cuerpo
con su t¡ansparenciailuminada.

Contemplándolaasi
inundada de risas y de gracias,
me imagino que es ella
1alluüa inaugural de primavera
que alardeasu llegada.

Para no caer de sus pezones


unas gotas de luz que se colurnpian
se demoran confiadas.

L59
-XVI-

Selene
La distanciay el tiempo nos separar;
y le he puesto su nombre a una palmera
que seyergue en el huerto solitaria.

El viento apresuradoque se aleja


al pasar evidencia
silueta desnuday espigada.

Hoy sellama Selenela palmera;


esenombre nocturno yo le daba.

Desdeel umbral,cuandola miro,


la saluda el ayer a1recordarla.

W V
¿ W
f" ñ\'@f
\ |
@dl
\--' I
T

-7 /
'' -',

l;r**
(
AmbrosioGarcíaRivera

160
JoséMonje Roca
(Trinidad,13 deseptiembre
de 1925)

Fundó y dirigió por largosañosen Riberaltael semana-


rio La voz del Beni. Despuéscolaboró en Prensalibre de
Cochabamba.
Como casitoda la poesíabenian4 la de Monje Rocase
deslizapor los caucesde ia expresiónnativ4 del folclorismo
depurado,y con una paletaexpresionistaque recogey fun-
de colores:"Agarra luz en tus manos / y en tus ojos,hori-
zontes. / Dale campo a tus ardores / estremeciendoiun-
quillos, / cimbra tu cintura camba / atropellando las noches,
/ sorprendiendolas auroras".

Yorebabasté
Baila mi tierra camba
agitando tus cabellos
y tus jarichis vistosos.

Mueve tus pies de raíces


sobrela alfombra de pastos,
que los tipoyes lustrosos
cubran pampas y horizontes
y los pañuelos al viento
besenel río y los montes.

161
Mueve tus curvas caderas,
luce tus senosardientet
agarraluz en las manos
y en los ojos horizontes.

Con el ritmo de tambores,


flautas,bombos y platillos
dale campo a tus ardores
estremeciendojunquillos.

"Yorebabastéyonayá
mi saní... mi piestá".

Lanza tuvoz de tor¡ente


en tus compasesde fiesta;
cimbra tu cintura camba
con las cadenciasdel ritmo
atropellando1asnoches,
sorprendiendolas aurorat
que la luna esblanco broche
¡sobretus manos sonoras!
"Yorebabastéyonayá..."
Repiteel ecoen los montes
y selos tambores
"mi piestá...piestá"...

Fiestade la tierra camba


tipoyes,flautas,jarichis
fiesta de mis taquiraris
¡almade bombo y de zamba!

Siringuerodel Beni
Siringuero
gigante,
minero de la selva
en socavonesverdes.

L62
Atado a la coyunda
de tichelas y cuchillos
bajo eI trágico signo de los explotados
vas quemando el sernambí de tus años.

Miseria y látex
curtieton tus manos.

Densafumaza
ennegreció tus pulmones.

Y en la oscurabolacha
que ruedas por ia senda
vas empujando tu destino
negro como la goma
torcido como la estrada.

En SantaCruz de la Sierra
reengancharona tus padres
ebrios de alcohol y codicia
con un sol de esterlinasen los ojos.

¿Y qué pasó después


hombre de gom4
harapo de resinas?


ellos
tus hijos
conocen1oque gua¡dó la historia.

Pasauna centuria
que la goma rueda por estradasumbrías.

Millares de cruces
jalonan los dominios de Carón.

toJ
Cada pahuchi es un hito
donde murió tu esperanza.

Todo buyón una tumba


donde agonizantus ansias.

Siringuero solitario,
minero de la selva:
¡arrojalas tichelas
y empuña cuchillos!

¡Que los maderoscuren sus antiguasheridas!


¡Que la hierba crezcade nuevo en las estradasf

¡Corre!.,.¡Corresiringuero
flameando tus harapos
en el mástil gigante de tus b¡azos!...

Hay una savia


más blanca que el látex
aguardandotus manos
y tu sed de justicia.

Los que bebieron tu sangre


convertida en champáry
los que truncaron tus sueños
y te arrugaron el alma"
¡pagaráncon su sangre
tus cien añossin pan!

Siringuero
gigante,
minero de la selva:
en el nuevo horizonte
con un pétalo de aurora
ya no serásel esclavo,
¡sinoel dueño del látex
y del verde madero!

164
Exilio
Como nubes volátiles
erurreltas en sudario de nostalgias,
desfilan las voces
de los años de exilio.

Serraníashoscasque se pierder¡
tierra pedregosaestéril, ¡perotierra!
Y allí el mar violento
rompiendo las pestañasde la tarde
¡y vomitando sus castillosde vieja espuma!
Conocí otras gentes,otros hombres.
Vi que el dolor tiene carta
en todo el o¡be
y pocosson los dueñosde las cosas...

Entonesla patria se hizo grande,


inmensamente grande.
Comprendí que las únicas fronteras
son el azul del cielo
y los rotundos mares
de horizontes lejanos
Me sentímás hombre, más humano,
más sensibleal dolor ajeno
más he¡mano de los hombres.

Escuchéel mensajede las olas


que bañan continentes;
estrujéen mis manos
la morena vid de los surcos;
recogíla espiga
y aventétrigales;
bebí el Verbo Nuevo hecho palabra
en labios de hombrestambién nuevos;
hundí mis manos en negras cabelleras

L65
y mi cuerpo se ahogó estremecido
en el remansode otros cuerpos.

Supeentoncesque el ma4 la tjerra,


el agua de límpidas vertientes,
1aleche que se escurrede los senos,
1apalabra que vuela cual saeta,
el sol que nos alumbr4
todo, ¡todo pertenecea todos!

Creyeronecharmede mi tierra
y encontréseresy cosastan iguales
y la misma tierra
con hombresy mujereslaboriosos
t¡abaiandocomo hormigas
¡paraconstruir un mundo sin fronteras!

4)

9
s+}lnros=_

José Mon/eRoca

1.66
ElenaMuzucos
(SantaRosa,1926)

Su obra poética se halla dispersaen diarios, revistasy


en la Antologíapoéticade \a Unión Nacional de Poetasy Es-
critores,de la cual esmiembro. La poetisaque hay en Elena
Muzucos está1lenade graci4 de símbolosnativos y de me-
táforaselegantesque dicen de su creatividadpoética.EnPa
quéelay,poema de lenguajey esenciacampesina,transitan
esosgiros del alma llanera beniana que hacen que su pro-
ducción,en estamodalidad, guste al sabordel hombre hijo
de so1y de 1apampa. Su dqueza metafórica está presente
en versoscomo: "De pie en el tijerón dela esperanzaf azo-
tas los bueyesdel cansancio/ bajo el lampión dorado de la
luna", "venían las cunumis / con una cachuelade risas / y
sed de tinalas"y "Cuando ia nochepastoreaestrellas/ tú lá
deleitascon tu flauta / que derrama su amor hechocadencia,,.

Mi silencio
Avido el corazón,el alma inqureta,
he recorrido abrilesy septiembres,
he inaugurado eneros,
buscandouna sonrisa
que pueda convivir con mi tristeza
y por entre nidos y polen y cigarrag

167
floración de primavera,
campanariofestivo, efervecente
me llegó tu risa
con burbujas de miel y cascabeles
se adentró mi espera.
Y encontrétus manos
-mariposas prófugas del viente
aguardandopor las mías:
deslumbradoscorrimos a la gloria
para encallarmás luego en el olvido,
resbaló a mi recuerdo tu alegría
y me quedé con ella en mi silencio.

Cambacarretero
Sangrede sol, de río, de aguacero
galopa por fus venasde distancias,
el dia ha marcadosu inclemencia
sobretu piel de paquió, lustrosa
de sudor,de tiempo,de intemperie.
Nacido del linaje
de huracán y cachuela,
creciste"domador de tempestades"
y tu fibra de chonta
supo de madrugones,de sed,
de trasnochadas.
De pie en el tijerón de 1aesperanza
azotaslos bueyesdel cansancio
bajo el lampión dorado de la luna
mientras 1asruedasrechinanrebeldía
resumiendolas leguastrituradas
bajo e1largo teclado de las palmas.
Cuando la nochepastoreaestrellas
ttí la deleitascon tu flauta
que derrama su amor hecho cadencia

"168
rimandoatardeceresy madrugadas
en e1anchoescenariode 1apampa.

Si te acechael tigre de la pena


con tu machete de valor Io enfrentas
como enfrentasla negra cabalgata
de vientos unidos en surazo.
Atleta de las pampas,cambarecio,
atalayade viejos horizontes;
cuando llegues a la última pascana
amarrarásfus guascasen la luna
para templar tu hamacaen lasmañanas.

Pa quéelay
Pa qué elay fui zonzo
de largar los perros
a la Domitila
y amarrarme al yugo;
si es mejor ser chubi
que jochi en la trampa.
Si tuavía jervía
melao en mis venas
y más jichi que yo
no ha nacío otro
pa arrastrarel ala.
Si en cuanto chispeaban
1asprimeras luces
de Ia madrugada;
embramabael sueño
y rajando la pampa,
cogíapa'l curichi
con un taquirari
prendío en mi flauta.
Y elay que horadando el silencio
de la madrugada

L69
venían las cunumis
con una cachuelade risas
y sed de tinajas;
y cuandoiaciendo alboroto
pillaban mi rastro
¡maminga!1aspuertas del cielo
seme derrumbaban.
Pa qué elay fui zonzo
de largar los perros
a la Domitila
y amarrarmeal yugo.
Pero desdeel día
que la vide sola
bañarseen el río:
las cimbasdos gruesos
chorros de oscurana
que se desflecaban
en su altar bruñido,
las negrascaderas
que le relumbraban
corno rejucilos,
jicieron que'l bombo
returnbre en mi pecho
coimao de alegría.
Dispués que al descuido
se agarró el más tierno
cogollo de mi alma;
taitito Io mir4
desdeque los gallos
fatigan el alba,
hasta que radiante
jace el sol pascana
bajo la toldeta
del cielo est¡ellao;
nadies 1odiría,
no me da resuello
ni pa jocheadas
ni pitar mis chalaá.
Y cuando en remanso
de flautas y cajas
pa matar las penas
me mojo por dentro
¡pa qué se las cuento!
amalaya poder charquearle
la lengua daiina
que empolló su magre.
Desdesu mal genio
salen cimbroneando
las negraspalabras
que aunque jago lance,
me dejan su trilla
en el alm4
amarro las sogas
de mi temple camba
y averiao de insultos
me tumbo en mi hamaca.
Pa qué elay jui zonzo.
Pa qué elay.

171,
Hernando CarcíaVespa
(Magdalena,10
deagostode 1927)

Seinició en el periodismo dirigiendo los semanariosHo-


rizontes y Eco estudiantil, de Trinidad y Santa Cruz, res-
pectivamente.Despuésdirigió Antorcha, vocero po1ítico.
Colaborólite¡ariamenteen Presenciay El Diario, deLaPaz.
Fue Secretariode la Presidenciade la República,Ministro
de Educacióny Embajadoren la Unión Soviética.
Espíritu delicadq cultiva una prosarítmica de alta cali-
dad estética.Su estiloparabólicoy sentenciosodenunciaen
é1un alma meditativa, reiigios4 casi panteísta:estima por
igual seresy cosasdel mundo como entesy valoresmetafí-
sicos,pero su vena principal es de inspiración cristiana.
En la poesíade GarcíaVesparefulge la metáforaplásti-
ca y la figura impresionista,con símbolosacuñadosde re-
lámpagos, aurorat crepúsculos,como en Otero Reiche.Y
en su prosa juegan arrnoniosamentelos recursosexpresi-
vos de Gómez de la Sernay el aliento mágico de Tagore,
segin la acertadaestimación del crítico Carlos Castañón
Barrientos.

Obra:
Vendimiaespiritual, SantaCruz, Edit. SantaCruz, 1965.
La aigiliaprofunda,SantaCtuz, Edit. Nueva acrópolis,1988.

773
Poemadelhombrey de la tierra
Estehombre de la selvabravía,
de la llanura indómita,
de los ríos de sangrey de silencio.
Estees e1domador de los surazos,
de la tormenta y el naufragio,
de las inundaciones,
del caimánhomicida que tiene los ojos como ascuas.

Esteesle hornbre de las manos de remo,


hecho de soledad,de boa, de tromba,
de infinito,
carreterode todos los caminos,
gitano del violín de las horas sin sueño.
Estees e1rumbeador de las picadas
sin sol de la siringa.
Hombre fuerte,
que eresárbol, alma y piedra,
vorágine, torrente,greda y lágrimas,
hondero de la lun4
coloratierrayviento,
paisajeinacababledel milagro.
¡Estees el hombre engendradorde auroras!
Yo le he visto en el alba
arreandohacia las abrasdel peügro
la torada cerril de la esperanza.

Tu biografía estáaquí, sobreestemar


caliginoso y verde,
l1enode musgo y hojas,de lagartosfilósofos,
de almendra que madura en el cielo,
donde los lagos son una inmensa
constelaciónde estrellas.

Tú eresel hombre de las espaldasanchas


de horizontes.
Yo te he visto domando las cachuelas
salvajesdel Mamoré y el Beni.
y eresal mismo tiempo dios,
espuma,palizada
maresía
brizna y o14
en una lucha líquida y fantástica
de la vida y la muerte.
Tus ojos ya están ebrios de tantas lejanías.
Tüs brazos ya estánhartos de aprisionar crepúsculos.

Es ya la hora que tus músculos tensos,


puestosde pie,
¡disparenhacia el sol
el flechazoflamígero del rayo!
¡Siereshombre engendradorde auroras!

A unasolapalabra
A una sola palabra de mi boca
volverás suplicantea mis refugios
ebria de dudas y de encanto
en trance de supremas agonías
líquida como el agua de tu llanto.

Después...soltaré a írs rodillas


las oscurasjaurías de mi sangre
para que te devoren las ent¡añas
los ojos y las manos
y la noche total de tus pestañas.

Y antesde que pueda querertede rodillas


como una golondrina sin alero
sin alas y sin ola
¡te has de quedar abandonaday sola!
Inmensidad
Yo amo mucho estasoledadinve¡osímil,
estaapaciblemelancolíade los campos,
estosárbolescoronadosde nidos y de trinos, estoscaminos
abandonadosy difusos que no nos llevan a ninguna parte.

Yo amo mucho a las gentesingenuasy sencillas.


A esoshumildes moradoresde aldeas,con sus manazas
grandesy soleadas,con sus lerdas carretasl1enasde paz,
de miesesy de viento.

Yo estoy enamorado de estosclarospasajesde mi pueblo,


tan cordiales,tan íntimos, tan diáfanos.

Yo amo mucho estosamaneceresestupendosy frescos,


húmedos de rocío,
con el clarín del gallo
-suspendido en e1alba-
tocando a despertara los labriegos.

Cómo me gustan sus caseronespoblados de leyendas,rui-


nososy vetustos,donde suelendecir cuentosde bruias las
dulces,las joviales,las modestísimasabuelas.

Yo estoy enamoradode estascampanasausterasy sonoras,


donde las golondrinas
sehacenel amor y e1viento gime
presagiandoel color de las tormentas.

Cómo me gustan estospequeñosríos de mi pueblo,


retorcidoscomo raíces,nostalgiasde ma¡, con sus
barrancosllenos de plantas trepadorasy de musgos,
con su greda multicolor y sus clarosojos
de agua cayendomansamentea 1asorillas.

176
Allí estánlas
alegres,las guapas,las picarescas
lavanderas,con susmanosmorenastendiendo al horizonte
la ropa limpia y blanca,
que huele a flor silvestre,
agramayabajío.

Y más allí la pampa inacabable,la pampa inmensa,


la pampa desesperante,donde un toro brama su soledad
en el augusto silenciode la tarde.

Yo anio estapaz infinita de los campos.

Sembrador
Camina, sembrador,
al encuentrodel alba.

Camina de una vez hacia las erag


donde el río fecunda las raíceg
el viento avienta los malojos
y el sol dora la espigade las mieses.

Decídete,sembrador.
Ya el gallo de oro dei crepúsculo
anuncia tu presencia.

Lo quepuedodarte
Todolo que puedo darteahora,
hermano,
es la parábola del viento
el oro de la espiga,
la claridad del agu4
la fraganciadel pétalo,
la dulzura del t¡ino.
Hermano
Cualquiera seatu origen,
o el continente que habites,
o Ia lengua que hables,
o el trabajo que desernpeñes,
o el techo que te cobija,
o la alegríaque te colme,
o el dolor que te curve,
t]d.,
hombre de todas las latitudes del mundo, incansable
poblador de la tierra, explorador del cosmot
hombre blanco
neSro
o amarillo
cualquiera que seatu origen o la sangreque caminapor
tus venat
yo soy tu prójimo,
fu hermano.

Camino
Camino, avenida de árboles.Sintoníade pájaros.Centinela
de Ia naturaleza.Arquitectura de torrente.

Caminos, hermano de flor. Camaradadel viento. Coplero


de la luna. Solar de peregrino.Ruta de la ansiedady la es-
pefanza-

Río que anda.Hilo de sol y de sombra.Tajode la montaña.


Cinta del horizonte. Tú no sabes,
camlno/
de cansanciomi sueño,
Erescomo Ia nube, en movimiento.
Erescomo Ia sangre,
nutriendo las raícesperpetuasde la vida.
7

Todo lo que puedo darte ahora, hermano, es la parábola del


viento, el oro de la espiga, la claridad del agua,
la fragancia del pétalo,
la dulzura del trino.

39

En la garganta de los pájaros compuso Dios la sinfonía de


la naturaleza.

45

¡Cómo cubre la tierra su virginidad y su pudor con el velo


de la hierba!

179
V.D)

'@
¡elu*'\ wffi
\ffi
: )

@M@b

Su+^-*-:-
HernandoGarcía Vespa

180
Rubén Darío Parada
(Cachuela
Esperanza,13
de mayode1928)

El nombre de Rubén Darío Parada es, en criterio de


Shimose,sonoro y constituye "una proclama lí¡ica". Tiene
un estilo propio del ambientebeniano y por ello su poesía
se recita en los ambientesde sensibilidad populaq,asimis-
mo su poesíaes anecdótica,gustay divierte. Shimoseagre-
ga: "Pertenecea la vertiente(...) de la cultura oral, de la poe-
sía recitativa,más intuitiva que académica.Por esoel tono
de su poesíaesdeclamatorio, didáctico, primitivo, en el exac-
to sentido del término".

Obra poética:
Mi zrieioBeni(1997)

Cantonl hombredemi pueblo


(fragmento)

Pa¡acantarlea mi pueblo
para cantarleal hombre de mi pueblo
quiero la voz del trueno que sacudeel universo
un gdto rotundo que se escuchemás allá de 1ainjusticia,
un libro de alboradasnuevaspara la juventud que labra
su futu¡o, un hogar fraterno donde vivan felices
los niños de mi oueblo.

181
jHombre amazónico!
¡Hombre nuevo!
¡A1viento tus banderascolosales!
Enciende la aurora triu¡fal en las venturas de tu pueblo,
reafirma en nuevos esplendores tu tradición y tu estirpe
y sea,por siempre,Ia noblezay el temple indómito de 1a
raza cambae1sitial donde florezcatu destino.

Un adiósparael amigo
(fragmento)

Seva el hombre, el amigo, el artista.


Seva el riberalteño que le puso letra y música
Al corazóndel pueblo.

Seva pa' SantaCruz


pa' el bello poblao
llevando en las cuerdasde su guitarra
el pentagramaverde de los montes,
el encantode las playas,el a¡rullo de los ríot
la inspiración que fluye en las alasmusicalesdel viento.

FéIix SattoriRomón
(fragmento)

se fue con el alba


por el verde valle
sembrando,cantando,
las estrofasblancas
de su soledad

por el horizonte
de las tardes rosas
camina el poeta
soñandoun edén.

182
La inundación
Día de verano. Descolorido.Soñoliento.
La luna aceníía 1atonalidad gris del paisaje.
Borroso se divisa el perfil ondulado del bosque.
El río, de aguasturbulentas,pasaraudo en su caudal.

En la isla del frente, parceladay ve¡de, las aguasvan


minando 1oscultivos que alimentan ia ciudad.

En el umbral de una viejachoza,una mujerjoven,moren¿


como ia tierra, da de mamar a una criatura casi desnuda.
El río, en su creciente,pasalamiendo la rústica vivienda"
alagandosuscontornosy anegandola espigadasementera.

Un campesino,empapado y tiritante, seadentra en las aguas


Iodosaspara quitarleal rÍo )a preciosaespiga.
Un perro olfatea el viento y ladra.
La lluvia arrecia.SiguecreciendoeI río.

El paisajedesoladose confunde con la bruma. Sesiente


ext¡aña sensaciónde lejaníag de abandono,de tristeza.
Seahondan las penasde las farnilias ribereñas,
de los que sufrenen calladaresignación.
Todo e1trabajo del año perdido.
Toda 1acosechapara la voracidad del río.

Cercay lejos el monte se derrumba con estruendo.


Sordoholocaustopara ia furia de la corriente
que va cobrandointensidad. Oscurosnubarrones
presagiandolor y privacionespara los hogarescampesinos.

Con fuerza inconteniblelos caudalososríos


se desbordan,destruyeryarrasan.
Las aguasturbulentas sevuelven salvajes.
Ha llesado la inundación.

183
CarlosRioja Ortega
(kinidad, 15 demarzodeL932)

Los ve¡sos que escribeCarlos Rioja tienen un "aire fa-


miliar" con los de Ambrioso García.Y es que ambos culti-
van el mismo lenguajey padecende la misma "enferme-
dad": un romanticismo vital sensualizado.
En Rioja hay flexibilidad elocutiva con alternaciónde
tiempos verbales:"La luna se inventó para que alumbre /
cuando sus ojos claros se durmieran". Además, una cie¡ta
tipicidad en la expresión:"Esta tierra de euforia y de ale-
gría / donde la vida toda es un pechazo".

AI Beni
Estatier¡a de euforia y de alegría
donde la vida toda es un pechazo
para el hombre de agua y del remazo
que vence siempreen Ia vital porfía.

Estatiera tan nuestra,tan bravía,


hechade luz, de vértigo y surazo.
Estatierra nacida en un abrazo
entre Dios y la inmensalejanía.

Madu¡ó en su carneestremecida
el milagro de luz y de quimera
que floreceen la tibia primavera
de algunos ojos donde estáIa vida.

A unadamacriolla
No sédóndenació,pero diría
que la nochefue azul
para lucir mejor su piel,
y que el trigal entoncessehizo rubio
para que el viento errante
pudiera besarsu pelo en cualquier parte.

No sé dónde nació, pero diría


que la antigua miel aprendió el dulce
en el rojo panal de su sonrisa,
y que la luna inventó para que alumbre
cuando sus ojos clarosse durmreran.

No se dónde nació,
pero cuando la vi, por prirnera vez,
tenía un vestido gris como la tarde.

Puedo deci1,
ahora,
que siempreestuvo en mí.
Perohoy
que ya Ia conocí,¡la siento ausente!

Remembranzas
El ocasoque estáruborizado
por las sombrasnocturnasque se acercan
para encenderquimerasy pecado;
el ocaso,que presientela noctu¡na obscuridad
donde se enciendentodas las tormentas,

186
me estáhablando de ti y de tu ausencia,
porque al ver los taropesflorecidos
ya me pes4 en verdad, que te hayasido.

Todo me habla de ü y de tu ausencia,


de tus manos que se hacen lejanía.

Todo me habla de entonces,cuando estabas


junto a mí, transida y embriagada,

Tu recuerdoseha quedadoprendidoen las palmeras


que te vie¡on partir cuando erasmía.
y el arroyg que amabatu sonrrsa,
me pregunta por ü todos los días.

Te recuerdala siestadel bajío


cuando duerrne en silencio calcinada,
y estaínllenas de ti todas las cosas
que juntos, sin saber,hemos amado.

Cómo duelen las sombrasde tu ausencia


estatarde borrachade recuerdos
y aún me queman los besosde tu boc4
tus besoscon sabora despedida.

El ocaso,que estáruborizado
por las sombrasnocfumas que se acercan,
me estáhablando de ti y de tu ausencia
porque al ver 1ostaropesflorecidos
ya me pesa,en verdad, ¡quete hayasido!...

187
*--5-

ÉlFu,os--._

Car/osRioja Ortega

188
Mary Monje Landívar
(Trinidad,21 deseptiembre
de1936)

Hay en la poesíade Mary Monje eiementoscotidianos,


sencillos,a los que ella infunde graciay una leve voluptuo-
sidad nocturna.
Su voz, asordinada,traduce un sentimiento cordial, a
ratos crepuscular,con honda vivencia humana. La econo-
mía de su lenguajeseresuelveen fórmulas simples,escue-
tas,de estructurasemejantea los "hai-kais" japoneses.Y eI
humor lírico que le viene con sabora tierra caliente-su pro-
pia tierra beniana- es fuente de reminiscenciaonírica de
anchoscaudales.
No todo en ella, sin embargo,es sentimientofemenino
destinadoa "sembrar la tierra / y ver retoñar mi vientre". . .
Su poesíaadquieretambién temperatúrasocialy se extien-
de hasta1a"mujer de voz y lágrima estañada",compañera
de esehombre "herenciade mitayo" que habita y muere en
los socavones.

PoemaL4
Es agradablerecordarte.
Contigo me siento
- I ^--^ -. ¡-^^^^
4rsÉrs y lrrDLd
como un barco de papel
en la ribera.
Recordarte
es casinecesario.
Tu presenciame arranca
de la rutina y el silencio.

PoemaL7
Vendrás.
Hay fragancia de musgo
y de pantanos.
La luna manoseala escalera
y las estrellasse refractan
en los cristalesde mi alcoba
donde ya juega
el pez escurridizo de tus pupilas.

Poema19
Te llevaré allí donde puedas
cha¡lar con el alba
y dormir con los gorriones.
Podrásser flor,
o pasto simplemente,
y alguna pareja amante
te hará partícipe de sus sueños.
No habrá cruz que delatetu presencia.
Aprenderás
el morsede lasIuciérnagas
y el canto del rocío entre las hojas.
Te llevaré conmigo.
No voy a abandonarte
en esahorrible colmenade cemento.

190
Poema2l
Soy yo
como cenizade cigarro
en tu tlaie oscuro.

Soy yo quien regatea al aire


el derecho de ent¡a¡
en fus pulmones.

Tú no me sientes
porque ignoras que el amor
es el rínico hechicero que subsiste.

24
Poema
Este el es grifo
que vierte agua
sin cesar,
me llevaré las manos...

Qué diera yo
por lavar también
todo el recuerdo
amontonado en mi alma.

Poema25
Leviántate. ¡Vamos!
Dejaré en el río
la huella de tus besos
para que algo nuestro
platique eternamente.
La nochesebaña en la ¡ibera
y junto con el agua
me alejarécantando.

En el río
lavaré el cansanciode tus brazos
y el triste color de mis ojeras.

Levántate,vamos,
ahora que aún quedan retazosde oscuridad
en 1ahiedra
y estoy sedientade ti.
No me acuses.
Yo sé que tú me quieres
para sembrarla tierra
y ver retoñar mi vientre
hasta que la ruina nos destruya.
Quiero irme hoy que tengo tu nombre
Paracompartir mis soledades

Poema29
Teníastanta soledad
como yo ternura
nrro lrrin¡l rrto

Escogisteel sendero
y pafií
con todo eseamor
quemándomela piel.

Otras manos
hicieron historia
en el prólogo que iniciaste.

192
De tanto llamar a tu puerta
sehan quebradolos nudos de mis dedos.
Tienes que oírme.
¿Sabes?
Soy minero:
Un ser que nace,
crece/
se aliment4
se reproducey muere.
A vecesIo asesinan...cuando grita su hambre.

Estarnujer de voz y lágdma estañada


es madre de mis hijos.
Hace siglos que lleva pollera ensangrentada,
el cuerpo tatuado de sus niños desnudos
que mañana seránhombres descalzos.

Tendrías que llamarme hermano


a pesar del cuarto de pulmón que me sostienede pie
frente a tu asombro.
¡Tienesque oírme, si tienes que oírme!

Vine con Ia mita.


Dante minero
ya encontró el infierno bajo la tierra.
La nochede 1amina
se traga mi presencia
sin sombra ni huella
y me tiene vagando
en Ia oscuramatrü de la montaña.

Los huesoslicuados al calor de la tierra


sevan con el agua que me lava... Estampilla
debajode la beta brillante
que espíami paso

1.93
hablándomedesdeadentro
con voz de trigo maduro,
de agricultor en pie,
moza de campo y de limón.

Entre callapoy veta


centinela
aguanto que mi aiiento retorne
dentro de una piel joven
con mi olor y mi saliva.

Soy copajira
sin angustiani alegría.Bailando.. .
domingo de fiesta.
Tendré con alcohol
un pedazo de cielo
con sol hurtando sombra al juguete
que tanto me hizo llorar cuando era niño.

Seréfeliz.
Tú,
ellos har¿firestrellas
con e1estañode sus venas.

Al amanecer
tal vez no quiera oír tu llanto
ni sentir eI frío
de los niños cuyasplantas
cabenen mi mano
y decida ser flor,
nube,
o remendar el firmamento
con mi piel expandida con un "cacho¡ro"
encendidaen el vacío del calendariogris de mí destino.

Encontrarásla recibida herenciade mi clase:


un atadode hambre,angustia...,soledad...,
alborada sin trino.

194
Vine hastatu corázónllamándotehermano.

No busquesmi pisada
ni te duelas de mis cuencasvacías.
El"Tío" de la mina aguardami retorno
"tijchando" mis ojos
en el fondo de su llanto sin eco.

No puedo ver tu gesto indiferente,


pero sé que has roto el eslabón fraterno
negándomela mano.

No temas.No robaré tu espaciovital.

Retornaré al hambre,
a la noche detenida eternamenre
en la misma hora;
a estaansiedadsin tiempo.

Por esoestánmis cuencasvacías,


para que el estañode mi sangre
no se pierda
en la fría limosna de las ciudades.

Cansadode morir inútilrnente


de hablarte con voz de dinamita,
de maldicióru de llanto en acullico,
vine a decirte
-con el poco aliento que me queda-
que tu sangre es la mía,
herenciade mitayo con pulso de Tupaj Amaru.

Debíamostratamos como hermanos,


sin tambor en redoble ni metralla.
El pan que comesen tu mesa
estápagado con estaño.
No le pongassabor de niño huérfano.
Entra en mi angustiay dime:
¿noes ironía que en nuestra época,
donde se gana el Cosmospara el homb¡e,
existanseressin mañana?

¡Muéstrameun minero anciano!


No me tildes de rojo.. .
Desesperadoa vecesme afer¡o
al cañón de un fusil que me exterrnine.
Fusil, espejo,iágrima sin llanto.
Funeral sin responso.Entierro a la escondida...

No olvides que de tanto llamar a tu puerta


se ensangrentaronlos nudos de mis dedos...

7 7 1
NOCneS
Aenosottal
Esasnochesde hospital
con sus horas de cuatrocientosminutos
-los contéen 1agota
del drebaje-.

El tono impersonal de los hombres


de guardapolvo blanco
que buscaronmi dolor
con el ansia de sus yemas.

-¿Hay so1?
Sin saberloingresé
al paréntesisdel éter
pensando
que era bueno morir
en día del sol.

Necesitéde ti.
Te invoqué con tanta fuerza

196
que te supe regalando temura
a mis ayes desvelados.

Había una lágrima cayendo y no


de tus ojos inusitadamente tristes.

...Hoy me dices
que no lo sabías.

Tomaste mi ausencia
como un enojo entre amantes.

Amí
se me quebró la voz de tanto llamarte
ytld
tri no lo sabias.

197
f:
€l

\5n,.'5*

Ma4/ MonléLandt'val

198
Ruber Carvalho Urey
(SantaAna del Yacuma,10demaVode 1938)

La poesíade Ruber Cawalho Urey esjubilosa, enamora-


da un poco a Io nerudiano, y sobre todo romiíntica y lírica,
que se acuestaen la noche llena de magia y embrujo. Es un
hombre que se enamora de la belleza de 1amujer y de su en-
canto femenino: ama a las mujeres a través de su propia mu-
je¡, a quien venera,exaltay pone en el limbo de todos los amo-
res.Sencilloy amistoso,franco y abierto a la luz de un hópico
que semueve por todos los caminos.Estehombre sabede su
tierra, de susríos y del propio mar por donde ha navegadoen
buscadel sortilegio que no conocelímites y sepierde en todos
los azules del ho¡izonte. Es un romiíntico que se flrnerge en
la raíz antropológica del serbeniano y descubreen él todas las
virtualidades que tiene su espaciovital, su pampa y su geo-
grafía: " Mamorémágico,misterioso,sepulcral.lnmensasicurí de
aguadesesperada por llegara los océanos;columnaaertebraldemi
paísde llanuras". Pero también las que poseeel hombre urú-
versal detrás de los océanosy se solidariza con su estilo de
vida y sus grandes probiemas.Ruber Carvalho es poeta más
allá de la existenciacircunstancial que se faja con el cinturón
de la solidaridad y de 1alucha revolucionaria. Y aquí está su
humildad y su grandezade hombrey de poeta.

Obra:
Por tu mododeandary miforma desoñarte(1990)
CantoCantumCantorum(7991)
Ahí te dejoel mar (7993)
Del tiempoy los exilios (1993)
Lascartasqueescribímientrasdormías(7996)
Cuandola luna sebajaparabañarseen el mar (1996)
Versario(2002)

Prosa:
lmproperia(1995)
La mitadde Ia sangre(2000)

Canto
Por tu modo de a¡rdar y rni forma de soñarte

Mi amor es la paz indescifrable


de tus alasy tus mares,

es también un caballorojo de furias desbocado


entre toros espectralesy mil tigres noctumos
buscandoel surco de las sangres...

Y vuelve a ser la flor


cuando el viento y la palabra
son un solo sueñode músicasazules.

Csrtasdelsinfin (1)
¿Serántus pechos caoba, metal, taiibo, y luz tus largas piemas,
canela, sudor y clavel el dncón irredento de tu came?

Amor y mar:
Hoy, mientras dormía+ amoq,hablé con el mar... de tantas
cosas...
Hablamosde anclas,velerosy gaviotas,de brisas,maresías
y bitácoras;hablamos de ia razón redonda de la uva, del
amor y la mujer de la aurora que engendracadarosa,de la
vida nocturna de la alondra,de las tardesinvernales,grises
y espectrales,en 1abahía,y el oleajefatigado de sus orillas.

Y le pregunté quién era" cuál su nombre verdadero, cuántas


gotas hacen \a razón de 1osocéanos,cuántaslágrimas, de
cuántaslluvias antiguasnació el profundo fundamento de
su orilla, por qué la saf por qué la espuma y eI coral, por
qué el pez y 1agaviota, por qué 1aperla...

Discutimos sobre las cosassimples de la vida: e1vuelo de


las garzas,el amor del tigre y l,a forcaza, de toros y toreros,
de caballosy jinetes.

Analizamos la etérea consistenciadel suspiro, la mágica


transparenciadel cristal y de la lluvia, y el torrente arrobador
de músicasy vuelos cuando pronunciasluar o sortilége.

Hablamos sobre la caprichosadivisión del tiempo en los


relojes,del valor fundamental de una sonrisa y el origen
paralelo de tus lágrimas con los prismas del rocío, cuando
gota a got4 cadauna, van forjando el mar de mis suspiros.

Nos convencimosde que es inútil resistir al embrujo sutil


de una mirada, como imposible detenerIa sangreen movi-
miento cuando abrasael calor de los abrazoso abstenerse
del perfume que derrama la piel de una mujer enamorada.

Hoy, mientras dormías, amor, hablé con el mar de tantas


cosas...y aprendí a moldear 1ainfinita sensaciónde la ter-
nura, con cincelesde silencio,horadando la blancay vapo-
rosa superficie de la espuma.

Por qué 1aborrascay la paz, por qué se traga los ríos, por
qué mi barca sin mar...
Hoy, amor, viví la soledadde muchas tardes arropadasde
lutos memorables,por cadanota dolida moriburrda en las
guitarras,en medio de duelosterriblesde reiaímpagos
y con-
tiendas de músicasprofanas,universales,eróticas,lejanas.

Hoy, amoq,conocí la inmensa soledad de una paloma en


buscade la mar, perdida de su nido; venía con el alma he-
cha jirones, engarzadade anclas,de redes,de peceg de re-
tratos de viejos marineros solitarios,ebrios de amor y mat
en las cantinasde los puertos.

Hoy, mientras dormías, amor,hablé con e1mar y supe por


fin que su azul estáhecho con todos los azulesde los sue-
ños, de tu azttly mi azul...de todos los azules.

Hoy hablamosde ti..., de qué otra cosapudiera hablarle al


mar, si hi eres e1mar, amor.

(Natal y Fortalez4 01/94 de vacaciones)

El río Mamoré
¿Sabesamor, cómo es el río Mamoré? ¿Razónde ser de mi
I'terra,raíz de agua de mi pueblo?

Río,sólo un río, sin puntas,simplementeun ovillo del tiem-


po que corre, avasalla,se fatiga, se revuelca,se embravece
como cien toros malheridos y haceun tajo en la pampa, se
sumergey arrasaen su prisa y sus ansiasde mar.

( . .).
Pensabaen los que sucumbieron en sus aguas,las canoas
y batelonesque zozobraron en su cauce,sus orillas miste-
riosas que se tragaban la vida como si fuera un inmenso
pez inconmensurableballena insaciable.Mamo¡é mágico,
misterioso, sepulcral. Inmensa sicurí de agua desespera-

202
da por llegar a 1osocéanos;columna vertebral de mi país
de llanuras.

Sin é1,Moxos no tuviera sentido y la pampa moriría de pe-


sadumbre. Mamo¡é... madre y padre, perdónanos en las
inundacionesy en 1ostiempos de sequía.

De día, caballode agua relinchando en medio de la pampa


con su sicurí enroscadaen las patas de sus tornos, de no-
che, espejo largo que retrata la nocturna orgía de estrellas y
cometasen medio de surazos.

Ese,amor, es el río de mi tierra. Dicen que en nuestrasve-


nas, en la sangrede cada hombre del Beni hay un poco de
sus aguas.

¿Serápor esoque mi sed de amor no saciay el color canela


de tu piel, color de Mamori sequedó pegadopara siempre
en rnic nlnilac?
""'.'" r*r"""'

(de Lascartasqueescribímientrasdormíns)

7 a.m.:

alondra y nube,
es también el bosque hecho mujer que se desnuda,
rubia de sol blancade luna, toda desnuda,
luce¡o amanecido en una nube

Un chorro de agu.avacíael universo desdeel baño que moja


tus cabellos.Un diluvio de gotas convocatodas las lluvias
para la fiesta universal de las aguas que escutren por tu
cuerpo mojando tus vellos y el volumen irredento de tus
pechosde paloma, de espejismoy naranjas,de espurnasy
azucenas...¡Cómonacela vida, amor,cómo trepida el rnun-
do en cataclismos que ptovoca el movimiento de tus ca¡-
nes! ¡Cómo tiembla la palma con el viento que esparcela
brisa de tu pelo! ¡Cómosehacerosala estrellay cómo luce-
ro el fantásticodestello de tus ojos! ¡Cómo explicar el uni-
verso que te estallaen madrugada por cadauno de tus po-
ros, cómo definir la primavera sin tu perfume de piel y yerba
buen4 cómonombrar el mundo sin tu nombre!Amo1,¡cómo
seguir sin que te sepanlos caminos,sin que te descubrala
cancióny la poesía...amor!

4 P.m.:

Es hora de 1apausa.Un café colado,una vaso de agua,un


deseode salir por 1aventana tras 1avida diferente de los
campos,donde el ave y la flor acontecensin rutina, sin can-
sancio,sin fatiga. Es1ahora en que te pienso,en que te vivo
a la distancia;es la hora en que ansíoverte siquiera un se-
gundo, mojada de cielos,arropada de soles,deslizando tu
andar sobremis sueños...Además, Ilueve en primavera, y
cadagota es una melodía hechade nubesy üentos.

Cómo me mojo amor, bajo tus lluvias, cómo me esculro por


1osüdrios de las ventanas como si fueran las catedralessa-
gradas de tus piemas, catedralesabiertas cuando llego hasta
ti con la plegaria de poseertey comulgo ante su altar la esen-
cia de tus vinot devorando incontenible la hostia del amor y
de Ia vida para estar más cercade tu perfume y tus ojos.

Cómo lleno los ríos y la fuente para retratar tu figura y tu


sonrisa,cómo hago hilos cristalinospor las callespara ba-
ñar tus pies, para hacerteun camino hacia el mal amor...

8 p.m.:

cometa será mañana, luna temprana, lucero de üento y agua,


cuando desatestus alas, cuando remontes tu \,'uelo, amor...

En inmensosjardines amazónicoslos templos de la luna se


adornan para la ceremonianupcial de nuestrasansias.Un
racimo de planetasconsteladosiluminan tu rostro bello, tu
inigualable ¡ostro color de arena,color de rnara, color de
miel, canciónde azúcary sa1.Ya subeel río y la madreselva
por tus piemas tomeadasque abrela tormenta; ya la palo-
ma y 1agacelaseacomodana tus pies junto a los sietetigres
de Bengalay jaguaresdel Pará;dos luce¡osde oro leposan
en los pezonesde tus pechosy la luna forma un halo de
zaiiros atrás de tu cabeza.

{ . . .I
Ya la golondrina y la cigüeñase posaronen sus nidos.

(de Cuandola luna sebajaparabañarseen el mar)

Mi patriagrande
(ParaCésarChávezTaborga)

Me preguntabas,amo1,¿dedónde vengo, a dónde voy? Aho-


ra, ahora te 1ocuento:

Yo vengo, amor, de Moxos milenario, raíz inaugural de 1a


planicie, esencia subterránea de los ríos, hondón de los
surazosen la esquinaprofunda de la selva,territorio donde
libra su combate incontenible la obstinada rectitud de la
palmera.

Yo vengo de Moxos misterioso,identidad definitiva de la


pampa en medio de la tierra y de la aurora, donde yace el
yomomo y la tacuarajunto ala garza,el tuceíny la bandu-
rria, cercade1ciervo, el caimárLla capihuara,del lado en
que naceel so1y la sucuana,y supura e1caldo de la cañalos
más dulcesmanantialesde rocíos.

Yo vengo y voy al Moxos de mis s¿rngres,arroyos espectrales


de arcilla y miel, de lagunasy salesinventadaspor la luna
en medio de orgías tropicalesbajo el sordo rugir de la ca-
chuela,tigre de agu4 redimido en mara y chonta sobreeI
cielo terrenal del suelo y pasto,sicurí de clorofila.

Yo vengo, amor, del Moxos de mis padres y mis abuelos,


requiebro febril del lazo en la fayanca atajandola quimera
en estampida,simba de sietechorrosrasgandoel aire.

Yo vengo de donde naeenlos misterios insondablesde las


razas,escondidosal pie de centenariostajibales,testigosde
las lluvias en medio de la pampa, donde el verde es más
verde y el cielo se de¡rite en los azulesde las aguas.

Yo vengo de donde abrevael ciervo y la torcazay semira la


esbeltezde la movima, la reciaitonama y canichan4el gue-
rrero cayuabab4el baure misteriosoy el moxeño libertario.

Yo vengo, amo1,de Moxos que los siglos inventaron para


que en el parto primero de la tierra, el árbol y el surazo,1o
mismo que la garza y elbibosi, al igual que el duende y el
silbacoanuncienel inicio del tiempo y de la vida.

¿Dóndemás podría germinarsee1achachairú,la manga y


ta guayaba?¿Dóndee1silbo del tordo curichero?¿Dóndeel
agua dulce de los ríos?¿Dóndepodría vesürsey desvestir-
se con tanta maravilla de colores?¿En qué otro lugar po-
drían transformarselos camposde la quema fundando pri-
maveras? ¿En qué rincón, en qué utopía, en qué lejana
antigüedad de historias y geografas olvidadas habría otro
lugar que acuneel sueñoy la palabra, la hembra como fií,
incomparable,la brisa acariciante,la fiera brava, la arcilla
única, la rosaeterna,la rotunda libertad de madrugadas,la
supremamajestadde Ia llanura?

De dónde más podría veni¡ el astroy la palmera,1aestrella


hechamuje¡, surazo y pampa, turbión que arrasala candi-
dez de la laguna, y se hace Mamoré furioso y turbio, toro
cerril y loco balando herido tras el mar en medio de 1ase1-
va, para que 1opierda la maraña de los siglos.
¿De ilónde más podría venir, amor, sino de Moxos?

PD. Sólo voy tras tu anda4 arno4,sobre ancha pamp4 sobre


espesornonte huelleando tus caminos,y andando, andandq
descubrítus ojosen los míos extraviados,en el dulce atardecer
de tus pupilas.

(de Lascartasqueescribímímtras darmías)

207
ManuelJesúsTaborga
(Magdalena,
25 demarzode 1939)

Estudió Filosofíay Letras en la Universidad Mayor de


SanAndrés (L\4SA),de La Paz.Magister en Filosofíaen la
Sorbona,de París.Catedráticode Historia del pensamiento
político, en la utr,tsa.Ha publicado Ensayosfilosóficos(LaP az,
2001),El pensamiento filosóficoenBoliaia(LaPaz,2002)y Fuga
de la prisión aeñe (La Paz, 2004).
De formación marxist4 ha sabido enfrenta¡,con valentía,
a las dictadurasfascistasy a 1aoligarquía c¡iolla. En su creación
poética hay una vertebración testimonial y revolucionaria de
su üda y de su lucha. Maneja una poesía plástic4 consubs-
tanciadacon el homb¡e y el paisajebenianos.Su intencio-
nalidad trasciendeel ¿ímbitoemocional y l1egaa las regiones
ideológicas.En estecampo ha sabido combina4 en ecuaciones
líquidas, ciertoselementoslíricos con tópicos socialesy pofti-
cos,logrando una instrumentación épica simbolista.

Surcoy tragediadelBeni
Beni mío,
y de todos los hombres
que luchan por los frutos y el camino,
cómo siguespor Ia fronda y la cachuela
con murmullo de palabra y golondrina.
En la línea de la selva
hemos visto la quietud del surco,
la paz del grito.
Hemos visto abierto para el mundo
-' ^... oI Lnmhra

un granerorojo de racimos
y de avesen revancha.

El Beni fue creciendo


de la espigay el silencio.
De susbanderascrecía
1" ^^- .'o"A¡¡a

Surcosde agua
era en el primer tiempo el árbof
las sombraslo envolvían
y palpitaba de amor la serenataumbría.
Despuésfue látigo, puñal y hambre
de esterlinasy vendimias,
del patrón nauseabundoque llegó sediento
de lujuria, de vicios, de sangreen rnaldiciones.
La patria estabaen el Beni,
en la mitad del fuego, de la masa,
y de1golpe, de la herida;
la patria era mi madre y el obrero explotado
que dormía en un rincón de ratas muertas.

Fue errante la lluvia


convocandoel nivel de la alborada,
cubriendo de besosel cansancio
de la tierra traicionada
toda llenade presagiosy retoños.

La siringa quiso entonces


agarrar los cabellosdel relámpago
y encontral 3u lmagen con sus manos/

210
pero el humo y la envidia
de 1asangre traicionera
cubrió de lodo las pupilas de los árboles.

Sangredura de los indios que aspiraban


la leche del trillaie.
Sangreabierta de raícesen la tierra
por la savia de las horas,
vas siguiendo el océanoy eI gdto.

El Beni caminó errante


por acerosafilados y vocesenterradas,
tropezó laberintosy azotesfantasmales
para esperarluego
la promesaque no llega a sus heridas.

¡Otu Beni, fuiste árbol, piedra y hueso roto


que nadie semiraba en tus orillas!

Pasoa paso
han hecho de ti yunque, fusil y arado,
han golpeadotus sílabasverdes
de pueblo desterrado.
Han roto tus entrañas y tu verbo
para probar si erasmanso o legendario.

¡Pueblomío, levanta tus palabras


Hasta tocar la plenitud del grito!

Beni verde
donde el cambaen su leyenda
llena su alforja de cansancioen muchas lunas,
y la mujer recogeen su destino
un clavel y una lágrima de madre.

E1faguar,el león o la gacela


auscultanen sus ojos
y sus anslas
un perfil de pampa en lejaní4
un aroma de castañao de vainilla,
y pregonanen suslomasla caricia
de la vida que übra en la distancra.

Cuando el alba
tiñe de gallos al tordo, los grillos, los tajibos,
y el caimán redondealas arenas
con su larga caricia de horizonte,
bulle el carretónen la ¡ibera
de la tierra prometida,
arrastrandoel aroma de la vida
que ha de cantar con la risa de las aguas.

La flor con sus diamantes


ha seguido la ruta de las nubes,
el hachacon su fuerza
ha limpiado el veneno de las sombras.

Siprnhra v fnrfn

siemprefueron las cigarrasde las horas;


primavera florida con ausenciade malicia
consumelas espigasen el año,
con transparenciade palomassiderales.

Alegre y clara va 1amujer del campo


llevando en la cintura
la flor, 1amúsic4 la lluvia
que ha de formar la altura de la sangre.

Beni mío y de todos los hombres libres


que preludian los frutos y el camino,
cómo te siguen amando el sol y la luciérnaga
en estaho¡a de piedra y caracoles,
por el dulce amor de la cascada.
¿Quiénno pulsa tu guitarra
o fu cuerdade río o de cachuela?
¿Quiénno consumetu miel o tu fragancia
en la quietud de patria?

La patria la hemoshecho todos


con sabor de valle, selvay pampa.

Resucitascadahora
en el limo y las raíces,
porque nunca la muerte cogió tu vienhe
contra ei polvo o las cenizas.

Renacescadadía
porque todos los pueblos de la Tierra
conügo estáncantando
la canciónde las vidas.

Otro puerto yo he mirado


otro fruto amasado
por un ansia de limpias multitudes
que piden par¡ übros,belleza,
y una rosa para dorar sus penas
y alumbrar al pueblo victorioso.

El homb¡e desdeentonces
ya no es piedra, sino sangre;
ya no es arco/srno surco;
ya no es luna, sino puño;
¡ya no es selva"sino hombre!

Estoy cercade ti
como estácercael hombre del racimo;
ya no cantascon voz nocturna de la tórtola;
ahora cantas,gritaq golpeasy avanzas
porque tu nombre va ganando el horizonte.
Poemaa Liu Hu Lang
¡HermanaLiu Hu Lang
terrestreaurora!
Espigaroja
de multitud y canto
sobfe tu colazón
la voz del pueblo
renace y se acrecienta
-hora y día
noche y alba-
hastapalpar Ia libertad
de1hombre.

Al escuchar
tus palpitacionesestelares
-sangre virgen madurada
en el camino y el relámpago-
te encuentro en 1amontaña,
en la mano luminosa
del obrero,
del jovery en la fragua ,
del ejército,
en la sonrisarural
de los ancianos,
en la mirada vertical
de1niño
o en el último rincón
de la esperanza.

¡La luz de tus palabras


la blanca vestidura
de tu ejemplo,
tu majestadde árbol redimido,
tu mensajerenovado
de semilla proletaria
encarna la canción triunfai
de los GuardiasRojos
de la amada China!

Hija del partido


y gloria de su nombre,
Mao Tse Tung forjó
tu sangle
con el rayo refulgente
del marxismo.
La estaturaheroica
de tu ejemplo
ha cimentadola libertad
de mis alas
y ha devuelto
la espadaazul
a mi patria traicionada.

¡Yü Chou Shi Chuen


Sagradatierra,
hogar florido
de loto ensangrentado
en Liu Hu tang
depositasteel mijo y el fusil:
la libertad de China
y e1horizonte claro para e1mundo!

Madre
Madre,
estami voz
traducida en canto
por obra de tu nombre en largaspenas.

Una noche
-cualquier noche anduvo el hombre
entre rejas y entre lágrimas-
previeron que tu sangre fuera fruto
de caminosy palabras,
y arrollaron tu dolor y lo botaron
a mis pies de caminante.

Madre,
estamt voz
no tiene, tal vez, el aroma que tus manos
alnasaronpara el fru to de mis oios,
o la flor calcinantede ternura
estámuerta en mi silencio.

Sin embargo,
pienso en las ojerasde tu sangre
y amo renovarla en otros brazos
en alas de mi pueblo.

Extenderétu dolor a mi palabra


en multitud de vocespor e1alba.
Madre,
estami voz
apacible,silábica,desnuda,
por el pan de los salarios,
no temo prodigarla en el besoque ttí dabas
a los niños y a los hombres
por el sol de Ia mañana,
ni ensancharel grito acumulado en siglos
de angustia de 1amujer y su esperanza.

Madre,
estami voz
-puiante y apagadapor mi canto-
hacia ella camina en buscade tu nombre.

276
Poemaaerde
Estoy sentadosob¡eun ¿írbol
-de aquellosárbolesque mueren cada día
y renacencadanoche-.
Es un árbol mensajerode recuerdos
postrado a mis pies para decirme:"Ya estiempo de que vueles
sobreel ámbito sideral de los ensueños
y rompas el silenciode la tardei
es necesariatu presenciaen estosmontes
para que el hombre -los hombres prisionerosde la selva-
encuentren1alibertad y los caminos".

Entoncesun águila blanca


(que habita aquellosmontes)
se apoderade mis sueñoq
viene a socorrernoscon su fuerza colosal,a transportarnos
-uno a uno de nosotroslos presos- a otras sendas
que dejaron los labriegosde otros tiempos
en buscade la tierra del Gran Paititi.
Aouellas sendasoerdidas
coirducena 1atieira del embrujo prometido,
a la ciudadelainexpugnable
donde se guarda el oro y la plata codiciados
por el hombre de barba y piel blanca
-ávido de riquezas,pero vacío de esperanzas-.

Pero a esteseñorno le estuvo reservado


ni los sueñosni e1tesoroinalcanzable;
sino a nosotrostodos,
los de abajo a los rniles de harapososy desposeídosde la tierr4
a los lázarosde 1ascruentasluchas sociales
a ios que hemos sufrido "el tiempo del desprecio",
a los que amamose1pan de los salarios,
a ios habitantesprimordiales del sol y de la lluvia.
A nosotrosnos estabareservado
caminar por la tierra siempre en fuga
(resplandeciente y fabulosa),
pero siempre asida por nuestras plantas
y nuestrosbrazos inmortales.

¡Oh fabulosa tierra prometida"


al alcancede mi lágrima
y mis sueños!
¡Ahora vuelo en alas del crepúsculo
a la tierra prometida de hombres libres y valientes!

Campo de Concentración de Alto Madidi, 29 de octubre de


7971..

218
Pedro Shimose
(Riberalta.30 demarzode1940)

Catedrático,columnist4 cuentista, crítico literario, es


tambiéndibujantey compositorde música.Ha recibido,con
merecimiento, el Premío Nacional de Cultura. Con Shimose
se estáfrente a una vocaciónplural, multifacética.Su poe-
sía,de recia arquitectur4 adquiereverticalidad y toma ele-
vación y luz cuando invoca a Dios y al hombre.
Stt Triludioen el exilioexhibe un universo espiritual de
hondas raícescristianasy metafísicasy acusaun tempera-
mento subietivo,profundo, de anchabasehumana: aquí su
sed y su dolor son sed y dolor del mundo. Como en Jean
Pierre Jouve, en Shimosehay mística y éxtasis,pero tam-
bién soly frut4 aire y agua,flor y músicapara elhombre Y
es que l1evamuy adentro los ingredientestelúricos de su
paisaje que sustantivan la metáfora y la imagen como en
Otero Reichey CamperoEchazú.
Sin embargo, en Sardoniaha ensayadouna poesía
satíricay acrobática:zambulle su musa en la pulpa misma
de la sociedadmecanizada,en el ma¡ caóticoy angustiado
de hoy, y lanza una carcajadade espanto,un grito de pro-
testapor la alienaciónque padecela sociedadcontemporá-
nea.Serespira en ella, al mismo üempo, una atmósferape-
simistay un nihilismo acentuadomás allá de los cuales,sin
embargo,el poeta encuentl4 con recursospuramente líri-
cos, una nueva jerarquía de valores espirituales.En 1oes-

219
trictamente formal ha tomado el utillaje "subversivo" del
dadaísmo tzaraniano y el futurismo marinettista: palabra
compuesta,signosmatemáticos,símbolosquímicos,juegos
onomatopéyicospara dar a su creaturalírica el ropaje esté-
tico adecuado.
Pero donde Shimosemanejauna temática social y ex-
presaun mensajepolítico es en Poemas pafirun pueblo.Aquí
el misticismo, aun conservandosu raigambre ontológica,
revierte una conciencialúcida, históric4 sobre e1proceso
que vive América Latina y especiaimentesobreel "aquí" y
e1"ahora" de Bolivia. Y por estecaucesocialy político, cada
vez mejor interpretado, avanzay tiende velas en el mar de
la poesíarevolucionariay militante. Otro testimonio,en este
sentido, es Quieroescribir,peromesaleespuma,premio lati-
noamericanode Casade las Américas, 1972.
Gran parte de su obra ha sido traducida al alemány a1
japonés.Un libro suyo,Reflexiones maquiaaéIícas,
queha sido
traducido al italiano en una hermosaedición,fue oresenta-
do hacepoco en La Paz.Estelibro abordael pensamiento
del filósofo florentino: "No 1efue concedidaI la graciaI de
ia belleza / pero las mujeres1equerían I y I cosalzlra, I le
/ respetaban."
Aunque ha estado más de treinta años fuera de Boli-
via nuncá ha olvidado sus raíceshumanas y telúricas.E1lo
se evidencia en todo ei sentido y el estilo de su obra, esto
se manifiesta sobre todo en su poemario Riberalta.Pero
donde Shimose ha descolgadosu vena humorística y ha
cambiadofundamentalmentede temáticaesen el ooemario
No Ie lo aasa oeer. Aquihabla del amor y su erotismo con
lenguajepopular y una sonrienteironía que no deja de ser
festiva.

Obra:

-Triludio en el exilio,LaPaz, EdicionesSigno, 1961.


-Sardonia,La Paz,Facultadde Filosofíay Letas, 1967.
-Poemasparaun pueblo,LaPaz, Editorial Difusión, 1968.

220
-Quiero escribir,peromesaleespuma,LaHabana, Casade las
Arnéticas, 1972.
-Caducidaddelfuego,Madrid, EdicionesCultura Hispánic4
1975.
-Al pie de Ia letua,Jaen,EdicionesEl Olivo, 1976.
-Reflexiones maquiaoélicas,Madrid, Editorial Playor,1980.
-Bolerodecaballería, Madrid, Editorial Playo¡,1985.
-Riberaltay otrospoemas, SantaCruz de la Sierra,Ediciones
EIPaís, L996.
-No te lo Trasa creer,Santa Cruz de la Sierra, EdicionesEl
País,2001..

Moxitania
Agua de luz, rocío y esmeralda.

India vegetal tallada en esmeralda,


cuando la nochesacudiósus alas
y estrellas cayeron en tus cuencas,
en fus ojos se miraron
la selva antesde ser selv4
la pradera antesde ser pradera
y el río
cuando no era más que una gota suspendidaen el aire.

Antes
de que se fueran tus ce¡ros de leche
allá donde se oculta e1crepúsculo
despuésde su espectáculo,
el puma afilaba su rugido
en tus cachuelasdesesperadasen el ímpetu;

antes
de posesionarseel fruto en su gajo
la hoja ya presentía
tu territorio de agua y de madera;
antes
de que 1asangrese fugara de la balsamina
la garza cortegíasu vuelo melancólico,
el loro lustraba su plumaje
bañado por los rayos de luz descompuesta;

antes
de que los dedos se alargaran
hastae1pensamientode 1acifra,
el caimán arrastrabasu sombra por el légamo,
el piyo igualaba su velocidad con la de1grito
y el motaoi ensayabasu abrazocon el bibosi
antesdel júbilo interplanetario.

Antes de la forrna pero despuésdel tacto,


antesdel sonido pero despuésdel silencio,
antesdel color pero despuésde la luz
yo te amaba,
mujer de lluvia cernida por las manos de1verano,
con mi co¡azónhecho de luna.

Pero Dios borró tu sexo


para convertirte en barranco
donde el hombre
construye¡asu cabañacon cogollosde palmera;
para convertirte en pampa donde los caballos
machacarantus huesoscon sus cascosde diamante
y donde los toros
embistierantu sonrisacon sus cuernosde itaúba;
para convertirte en limo donde los arados
rasgarantu morena espaldacomo la yuca morena;
para convertirte en siringa
donde la cuchilla hendiera su filo
para ahogarla sed de 1atichela
y para convertirte en laguna
donde los peces
te recorrieranen presenciade los pájaros.
Ahora
que estoy lejos del instante en que te conoci
lejos,
como la palabra estálejos de la piedra,
lejos
de tus labios que ignoraban el beso del metal
y lejos
del metal que ignoraba la existenciadel callapg
el carretón, 1aflecha de chonta y la canoa,
recordandotu cuerpo de rocío vertido en otro tiempo,
antesde la almendra como almendra
y despuésdel ambaibocomo ambaibo,
te escriboestosversosolorososa vainilla.

Hembra fecunda
que te revuelcas en la savia caliente del tajibo,
hija del viento que deja su apellido en cadarosa,
pese a que e1tiempo te vendió por hectáreas,
pesea que la gaviota te cambió por el océano,
pesea que la nieve te desapreciópor la nube,
pesea que la golondrina
te abandonópor la guitarra y el beso,
pesea todo,
¡cómote sigue amando mi corazónlleno de cielo!...

Oceanode saaias
Cornearla nodre y restaurartu trizada aurora.

Hijos del tiempo joven somosla juventud del tiempo


y nada nos abate.
Por toda molicie y blandura nos dan tus labiosde jugo dulce
y tu ultrajado cuerpo
Detonosoüos
que hemos visto al toro cornearla noche en el rugido del
puma,
que hemos vencido la pesadezdel fuego en las llanuras
solitarias
y hemos mezcladonuestra sombra
con el agua de las inundaciones,
nada queremosque no searestaurartu trizada aurora
desdeestaprovincia con sushéroesreciénnacidos.

1.
En el nombre del Padre,Moxitani4 tie¡ra de motaoí y bibosi,
en el nombre del Hijo y del Espíritu Santo,
tierra bañada en lechede zayal y almendra,
cuando el verano alargala claridad del día"
huevo larva crisálida mariposahuevo,
verde esmeraldalimón sobretu pief rosaleqrosasglaucas,
rosas/
sol, sol en corcel
brasay tizón
canto canción
hidromiel,
y el hombre de las tierras cálidas,el de flameanteshogueras
y emplumados trajes,
aguardaal jinete que atraviesacarbonesencendidos
sin vaquillas ni terneros,
con candelay talismán de so1de agostoque caesob¡e
el jinete que llora en los camposquemadospor el so1
de agostoque caesobre
e1jinete que esperael milagro de la lluvia
aolacadora
del odio del sol de agostoque caesobre
el iinete que aspira el pesadoaire
hediondo a resesmuertas y buitres que graznan
el sol de agosto
que caesobre
el jinete que cabalgaun cementeriode sol y lágrimas.

Polvo, sol, Moxitani4 polvo sol


polvo sol, sol, sol,
sol, un iinete
persigueeI sol para vengarse.

2.
Moxitania,Moxitania,tierradel pan caliente
y de la cuajadill4
cuando la luna de invierno crepita en las hogueras,
te vas a la doma de caballossalvajesy a la caceríadel tigre
con el hombre de las hondas pupilas. Collares
de colmillos de panterasadornaránsu cue11o,
refumbar¿ín1ostamboresy sonaránlos cascabeles
en el baile de los guerreroscon sus banderasde furia,
sus sonaiasy atabales;arderáel aire
en las praderas,
temblar¿ínlas pampas y los bosquesnos darán su autono-
rriía,
son, son de cedrón,
son de tu sorLmachetero.
Lluvia sobreel mamuri y las peoniasde lluvia, Moxitania,
tierra de lluvia champadaen aguacate,chapaleala lluvia,
madreselva,ortig4 lluvia, voz flotante,
aguasdel note ¡paraqué os reúnen?
¿Esesto,acaso,una asambleao una feria para arrebañaros,
aguasvenidasen balsasy yeguasde aguacero?
El hombre de los anchosríos, hombre agua que se pierde
por la oscuridaden pos de los caimanes,
nos dará el viento
cue late en cadahoia
y si te siguesyendo, navega,r.'uelacon tu coronade plumas
a flor de primavera.

Aguas de tamarindo trepan los muros de 1astinajasnegras


e invaden el tabacalcon sus gusanosde agua.
Ante las puertas del agua celebráisl'uestrasvictotias
enarbolandobanderasde víborasy mosquitos.
Seva la tierra y l1eganlos ahogadoscon helechos
en las manos apretadasde espanto.
¡Detenéos,serpienteconjulada contra los pájarosdel agua!
Hato de palometas,ratasy carachupas,¡idos a la cárcel
de la anguila!
¡Oh aguas,el triunfo es del papayo en e1agua de sapos
con nidos aguachentos
en las raícesdel agua!
¡Retiraos,lagartijas,hasta que la granada
con su carnede rosaenciendacirios en los lagos!

3.
Con violines llegaron hastala flecha de chonta y la canoa.
llegaron con espejos.
Caminantessiemprecaminando,
caminándotechocolatalverdiazul
y senday carretóny potros
llegando al cogollo de tu boca
te punzaron la sangre
en la cortezade 1osárboles
y te azotarone1hijo
en el alcohol de torturas.
¿Dóndeestabala ciudad de Enim con sus mutallas de oro;
e1reino de El Dorado con sus pirámides áureas,
dónde estaba?

Mientras hi no erasmás que el astro que se miraba


en las aguasde la noche
y caminabassobretu propia sombra,
mientrasestabassola en tu hambre saciadaen a las semillas
del río,
pisoteandotu rostro,
negándote,
dudando de ti misma en ei palomaría de gemasengatzado,
nosotroséramosIa músic4
la canción,
la flaut4
el cálamo,
el viento sunfuoso
de pájarosque trinaba aI sur
de los enviadosde 1avida y de la muerte.

Reverdeceel gajo y tuesta


su néctar el café en la media noche,
el abanico del aire
que empuja el río sobrelos fogonesdel llano,
va y viene en mañanade toronjascuando enhiesto
se alza el promontorio desdeel cual tú y nosotros,
oh pequeñapatria,
contemplamostus caminossin látigos ni espinas.
El báIsamode copaibase esparcesobrela isla
en las cachuelasseraja
el fuego bajo Ia yuca asada.
Y los lagartosparten e1aire en buscade una
gota de rocío.
Las cigarrascantany la tarde fosforece
de luciérnagas.
Estaes la tierra que nosotrosconocemogla tierra
que aman
quienesla tensavida vieron de los bosques
y e1llanto de los camposcompartimos.

Moxitania tierra de saúcoy tierra


de gualusay copra,poesía
del hombre que te suelta en serenatas,
camineracaminastecon tus hijos, tierra de bejucoy lazo,
desdeñandootras glorias por la gloria pura de la Patria.

loaquimPereirs
Ningrín riberalteñosabepor qué dejasteLisboa,
por qué cogisteun rosa de Coimbra
y despreciastea Setúbalen ebriedad de Oporto.
Nadie sabepor qué tomasteun barco,
cómo llegasteaquí, desdecuándo,
r:or cual río v dónde te abandonaste.
Siemprete han visto solo,Joaquim,
solo,Joaquim ca¡retillero,
herniado cargadode tanta pena,
con tu molde de quesoal hombro,
con tu sacode harina al hombro,
con el hombre rico al hombro,
con el hombre pobre al hombro,
¡Joaquimcon Joaquim a1hombro!

Despuésde maldecir a1mundo


y sacarteel sudor con la manga de tu camisa,
liabas tu tabaconegro al caerla tarde,
conversábamossobrelas rosasde Coimbra
y sobreun poeta portugués que se ocultaba
detrás de cuatro puertas.
Quizás no sabiasde estascosat Joaquim,
pero me comprendías,viejo capitán de la tristez4
por esome escuchabas,sonreías
y pintabas silenciosamentetu soledadsin hijos,
sin amigos,sin esposa,
sin club de beneficenciani asociacióny asi1o.

¡Cienquilos de maderapara tus exequias,JoaquimPereira!


;Cincoarrobasde azúcarpara tu amargura!
JoaquimPereira,¡quincelatas de llanto!

Nací en la esperaviendo cómo obedecías,


crecíviendo cómo te mandabanlos r:atrones
y aquíestoymirando cómo te pagan,
viejo amigo de1alma.
"-Joaquim, ven a mi casa".
"-Eu nao tenho tempo, menino...".
Y te vas con tus palabrasa tu cuarto,
solitario y sin sombra
a descansarcon una cafeteraal lado de tu cama,
una ca¡ta de amor,un pan y una cebolla...
¡Buenprovecho Joaquim!
¡Saludpor tu abandono
mientras los briboneslegislan tu agonía!

JoaquimPereira,he l'uelto al pueblo.


Veolágrimas en tus ojos de viejo combatiente,
ul collar de venasen tu cuello armgado,
veo fu cuerpo,tu boca,
tu pecho,tus brazos
y tus piernassin misasni domingos,
pero también veo que tus ojos penetranotros ojos,
que tu cuello sosüenela cabezade un hombre,
que tu cuerpo cobija a un niño reciénnacido,
que tu boca ya no maldice ni escupala tierra,
que tus brazos alzan la vida con todo su corajey desafío
y que tus piernas
caminan al silencio donde yo me extingo.

Cuando vuelva, Joaquim,


te t¡aeré una rosablanc4 cualquier día.
Joaquimde Lusitani4 viejo caminante,
Pereirade las lluvias.

LA 0AtrM U tA AtStAnCtA

Quiero saber
qué pasaen tus lejanoscrepúsculos.

A la piedra interrogo
qué lluvias golpean tus caminos.

A la flor de la papa,
qué hielo, qré grarizo, qué manos sucias de violencia.

Interrogo al colibrí
qué ángelesde la muerte destruyenlas puertas de la vida.
Si el destino es fuego y la verdad ceniza
¿vienesdel fuego? ¿Yasala cerrjza?

Quierosabersi mis pasosy mis voces


concluyen en tu aylltl
bajo un cielo de falenas.

Quiero sabersi el cóndor alcanzarála cumbre


donde el azul es agua de luz para tu herida.

Dame tu verdad, yo quiero tu verdad.


Dame tu esperanza,
cuéntametu dolor y tu ternura.
Anchata munakuyki, Boliviamanta
(Tequiero mucho, pueblo de Bolivia).
Quiero saberde ti, de tus trabajos.
Madre: escríbeme
Amor: espérame.
Amigo: no me olvides.

En mi pecho la nocheha descendido


y un ciervo oculto
respira
dolorosamente.

Riberalta
Me han cambiadoel país,pero tú siguesintact4
Cuando vuelvo a ü, conversocon mis muertos
y mi amor saleganando.
No hay nada más lindo que contemplartus crepúsculos.
Soñarsueñosque soñaronnuestrospadres.
Circular por el color violeta de1aire anochecido
y terminar echándotede menos.
Renaceren tu fragancia húmeda"
buscándomeen Ia niebla de los arroyos
más recónditos,
lejos de mí mismo, en los ríos y curichis,
en el naufragio de la isla que descubrimosjuntos
cuando tus barcosde vapor reco¡ríanmi infancia.

No quiero ser la herida que llora el siringo,


ni acabarmeen esta aLmendraamarga,
en esteestruendode árbol derribado,
dolor de cielo oscurecido
entre relámpagosy truenos.

Llueve.
Llueve
y combatoestadulce costumb¡een las hamacas.

Llueve
y me pierdo en borracherasque no acabannunc4
allá donde mi madre sigue,la pobre,regandosuspetunias.

Llueve
y mis amigos cantan a la vida que seva, mientras los
peladitos corren por la calle detrás de una pelota.

Llueve.
Llueve sin parar, afuera,
en un paisajecon canoasque bogan río abaio.

Hasta el arcoiris
sigue lloviendo en mí.

Ni Ia gom4
ni el oro,
ni la almendr4
pueden compararsea su decoronatural.
Y no Ie digo más.
Al escuchar su nombre veo mi infancia
y me despierto dando brincos de alegría
como si alguna vez hubieseestadoen el paraíso.
Manifestación
Con la rabia en el aji
salgo con mi cóndor bajo el brazo,
cruzo la calle,
camino con un policía vigilándorne el hambre,
busco e1oído y el ojo de la noche,
pego carteles,corro por las plazas,
grito con una brasa en la lengua,
pinto las paredes:"viva el Che"
me dan agua en manguera/
soy eI fuego;
me dan relámpagoazul en humo,
soy la tierra;
me abrenuna herida donde sea,
soy el pueblo;
me persiguer¡ rne encarcelan,me torturan.
Cantomi libertad,muevo adoquines,
rompo maderasy cdstales,canto,
voy a la huelga con mi miedo natural y un sorbo
de cafécaliente;
vuelo por la ciudad a fuerza de decir verdades,
rasgo el aire,trizo las vitrinas,
golpeo las páginasde los periódicoq
derribo puertas,venzo rnáscarasy cachiporras,
traspasolos umbrales de la histori4
¡soy!
(de Quieroescribir,peromesaleespuma)

La musaaisitaal aiejopoeta
Llegasa mí
con los recelos
de una joven divorciada
y el recato
de una colegialavirgen.

232
En mi cuartucho te recibo
sin afeitar,
en calzoncillos,
con una pinta
que me induce a cambiar de tema
por no hacer el ridículo.

Te hago un campito
entre rnis papelesamarillentos
y, de un salto,
te metes en mi cama,
sin consultarme
si estoy en condiciones
de repetir
las gestasdel pasado.

Te hacesla sorprendida
cuando te meto la mano,
como si no me conocieras,
como si no fuéramos amantes
desde hace tanto tiempo
que ya ni me acuerdo.

Te quitas
los pantalonesvaqueros
(las musas de hoy no usan
sosténni bragas)
y, entre besosy caricias,
me dictas sueños al oído
que transcriboen verso.

Ojalá, rnusa mía,


tomes las debidas precauciones;
no vaya ser que,
a mi edad provecta,
yo me entere,
por ahí,
que aún puedo
ser papá de un bastardito.

Rito
Habitamos el tiempo y e1tiempo nos habita.
En el tiempo te sueñoy en el sueñote busco.
Tu morada me encuentray no puedo pensarme.

Mis brazoste recibeny tu cuerpo me agrada.

En tu tiempo me pierdo y en él me voy muriendo


hastaencontrarmevivo, más vivo entre tus piernas.

EI tiempo, sólo el üempo que nos va complementando,


nos conocemosrealmente
mient¡as nos acabamos.

Sensaciones
1..

Déjame tenerte
más allá de 1amirada y los gestos,

Hasta que la punta de tu lengua


nos convoquea la junta de las sombras
en el río.

Serétu boca húmeda y tu aliento


a noche estremecida.

2.

Que nada se inte¡ponga entre nosotros;


que no haya trapos ni cristales
que oculten tu ferocidad más tierna.
Quiero agonizar en tu inocencia.

3.

Alguien me nombra. ¿Eresacasotú?


¿fruta jugosa en mi apetito insomne?

Sostienen mis temores tus manos delicadas


y, lentas, me conducen a donde quieren ellas.

Tu gratitud se mezcla con mi ardor reprimido.


La luz desaparece.

o.

Queda un limpio temblor entre las sábanas.

Te celebro y te canto
entre flores azules
y zumbido de abejas.

7.

No hay rnejor recompensa que la noche en tu cuerpo


ni estipendiomás grato que tu abandonoconsentido.

Llévame a donde los sentimientos no se pudren.

Bórrame del mundo y su quebranto.

8.

Allí estaré,dolido de quererte,


donde tus muslos acabansin remedio
y todo nace.

(de No te lo aasa creer)


La piedray losespejos
Estees e1país de los espejos.
Desdela cordillera veo sus horizonteslíquidos,
veo cómo la noria de1tiempo cargay descargala lluvia y
los granizos.
(Sederrama en la noche tu silencio,aroma de infinito).

Piedra azul inmersa en los espejos,el hombre te llevó por


sus caminosa lomo de vicuñas y en alas de cóndores.
¡A[ por fin, el aguade la auroraprometida!
Pequeño y dulce mar donde e1hombre de los ojos liángui-
dos contempla su abandono.
Tehundes en Ia espiral del tiempo, piedra de sol y de 1una,
pero nada puede ¡escata¡tedel fondo de las aguas.

Desdeel rencor y el cierzo veo tus cristalescongelados.


Salido de mi cuerpo aI contemplarte,desciendoa 1osespe-
jos
con los hombres que no saben1oque quieren,
con los homb¡es que no sabensi te amaso te odias,
solt¿índoteen carrerade guanacos,
¡ay,los cristalesde nieve!
Ojos de llamas en la piedr4
balseraen los espeiosde la tarde,
¡ay,los cristalesde 1alluvia!
¡Oh poesíade caminar sobrela nieve, de navegartus lagos
y cosecharlas rosasdel crepúsculo!

A Ia oraciónme elevo hastalas nubes,sobrevueloel totoral


vencido por el sueño y regresoa combatir contra las fuer-
zas oscurasde la vida,
sufriendo entre las piedras mi ignorancia,mientras la luna
desenüerralos fuegos de la noche.

236
Analesdela piedra
La piedra iluminada y el poderío de la sangre.

Yola describoasí honda,infinita, con solesy arciírgelesy luna.


En sus manos florecen las antorchasv en su oecho crece
una ciudad de ahorcados.
Su amor esun tajo en el caminoy ella perdura en el resplan-
do¡ de sus montañas.

Subepor e1amor y su materia hechade luz.


A veces
me detengoen sus plazuelas
a contemplar sus palaciosincendiadog su g¡anito quema-
do y sus papeles,
a escucharsus discursosy mentrrag
a meditar sus muertes,
a ver cómo la arrojan desde1osbalcones,
a recorrer sus callescarcomidaspor los ácidosdel tiempo.

Su piedra perseguid4 sus laderas de cobre derrumbado,


sus kantutas, refue¡zan el poderío de la sangreagitada en
las banderas.
Me pierdo en sus colinas,
en su erosiónterrible
y me encuentroen el frío, junto a las mu¡allas de 1amuerte.
En su carácterse desploman las sombras,brilla como un
lago iluminado po¡ la noche ciara.
Seenciendenlas lucesde las casas,Ios faros de los cochesy
fluyen los aceitesde un odio espeso.

En la patri4 me digo, estehier¡o candente,esta asfixia de


gorguerasde lino almidonado, de armadurasde hierro, de
pepitas de oro lavadasen las cribasde la lluvia.

Por sus alambresy derrumbesvoy,


por un río de aguayosy sombreros.Veo su fuerza
por los autobuses,por el sudor y las botellas,
por los hombres y mujeres que salen de las fábricas,que
van de la oficina a los desfilesa aplaudir el llanto y los em-
bustes;
por su salario y su jornal sin tiempo,
por su fronda de lucesy ruidos,
por sus hilos y avisosluminosos,
por su grito, por el gas azulencode las represiones,
voy por los cerrosllenándomede la bellezahiriente
de su cielo azul.

Yo la describoasí:tormento, herida, dulcemente,


cúpula de luz, resplandeciente
latido indestructible de
la libertad.

Losreinosdeln muerte
1..

Altiplánica sed,hondo tormento


de no poder rememorartu olvido,
soledadflorecida en viento y puna,
crezcoen tu horizonte polvoriento,
sobreel invierno de tu sol caído,
bajo el otoño de tu amargaluna,
me vuelvo escarchaen tu congelamiento.

Las hormigas arrastrantu suplicio,


tierra desnuda,tiempo de sequía,
tu arenade sombra coagulada
conoce1averdad del maleficio:
"soy un hombre que niega su alegría".
(Sobremi piel goteaempecinada
fría ia sal que te sostienefría).
En pardos movimientos la serpiente
tritura tus charangosy tus quenas.
Camino por tu mapa sin caminos,
por tu estepa,tu helada y tu aguardiente.
Oru¡o de mi amor y de mis penas:
¿cuiíndorespetaránlos asesinos
tu sangresoñadoray combatiente?

Como el hambre nuestra de cadadía


dwa es nuestrapatria, perdurable
como el fuego, la piedra y las montañas.
Yo voy por tu silencio y tu agorua,
muriendo en tu metal impenetrable
con cuajarónde sangreen las entrañas,
a pura dinamita y rebeldía.

Te cercanlos fusiles del soldado,


me punzan los cuchillos de tu muerte,
mi desamr:a¡oaumenta en tu abandono
junto al chillar y el viento desollado.
Tanto te quieren para no quererte
que toda nuestra fuerza y nuestro encono
estallanen un grito amotinado.

Pero despuésde 1assublevaciones


somosIa paramerasolitaria,
, i
somosel hambre que reclamay grita,
huelgas,sindicatosy prisiones,
pólvoraen la músicaincendiaria,
labrada luz en bloque de andesit4
dolor endurecido en las traiciones.

Parajede flamencosy armadillos,


de lago azul y ríos pequeños,
nubes de polvo frío y pajabtava,
agua de copajiraen los bolsillos,
en el mondero borracheray sueños,
barro en abarcas,en las manos,Iava,
y cocamaceradaen 1oscolmillos.

Me endeudarébailando, en pulpería
con tu bestiario y pasión a cuestas;
devoraré tu estañoen mi f¡acaso,
tus alpacasde ceray platería,
tus cóndores,tus yelmos, tus protestas,
tus escudosde espejosy tu atraso
y tus boleros de caballería.

Frustrado vivir{ sin esperanzas,


(vivo desengañadode mí mismo)
y en 1ascavernasdonde me encarcelas
me sitiarán las nochesde tus lanzas,
la angustia del vacío de tu abismo
donde unos diablos lavan sus espuelas
con lágrimas de hórridas matanzas.

Sueñoen la llanura
Desdeel delirio

Corazón de estrellaflorecido en la piedra.


Desdela madurez de un sueñode oro hastael árbol dei pan
y las orquídeas
Llegaron con el canto de las o1as,con sal y espuma en la
mirada,
Con vientos en 1asmanos.
Atrás quedabanlos temoresvaciadosante la redondez del
mundo;
atrás quedabaei sol encadenadoal horizonte.

SantaCruz de la Sierra,no hay más sombra que tu sombra


en la perdida concienciadel retorno
de aquí para allá sin miedo,
de aquí para allá sin tregu4
por el vendaval y la arenisca
a sangre y fuego,
juran despedazartu territorio, profiriendo
maldicionespalmo a palmo,
poseyéndotede hoja en hoja
de flor en árbol.

Te adornaron cuando los relámpagosvolaban a otro cielo,


cuando los grillos anunciabanla llegada de las sombras
y pájarosnocturnos cantaban1arnuerte de los héroes.

Entre el rayo y las tinieblas,


SantaCruz de Ia Sierra.
Entre misionerosy soldados,
SantaCruz de Ia Sierra.
Entre capitanesy virreyes
tu primavera perfumó el arroyo
y un poema de amor recorrió tus bosques,
tus ríos y palmares.

SantaCruz de la Sier¡aperegrina,
así llegastea mi tierra: a puro sueño,
abrazo parttdo,
a galope tendido,
cuando yo no era sino amor y amabala esperanza.

Aguaceros
Ca¡rciónde los remosy lucesde nueva autora.

SantaCruz de la Sierra,despiertasy te vas


a fundar pueblos selvaadentro, al pie de la palmera,
a la sombra de los árboles
en el canto de los pájaros,SantaCruz de la Sierra.
Así te fuiste,
como si nada te importara,
sangrándotelas manos en los remos,
hiriéndote la vida en cada muerte,
desatandotempestades,
deteniendoríos,
desbordandolluvias...

Mi madre vino en mi abuelaoyendomadurar las pitahayas,


Homeando soles,
dibujando au¡oras,
saboreandoIa vida a cadapaso,
sintiendo Ia herida de la luz como una cosamuy suya.

Detrás de todo esto


(más allá de 1osáboles de goma)
tus hijos, los de siempre, asaronyuca y desgranaronma-
zofcas
y se quedaron allá, junto al rocío,
haciendopuertas y ventanaspara el viento.

Tiwanqku
Tü nombre amarillea"
oscurecey
cael
gastado,
al fondo de la piedra.
Todo es muerte en ti
figuración del tiempo,
muerte que no acabade morir.
Profundo,
el sueñode la piedra intenta definirte
pero el frío
se filtra por tus ojos,
sehacenocheen ti,
tristeas,
tus siglos son escombros,
tu sombra
se derrumba
a cada instante,
se agrieta
a cadainstante,
se desplomaen el polvo
a cadainstante.
Tu funeral
camina
por telarañasy tormentas.
El olor de la muerte te persigue:
tu escarchaenvejecid4
tu pacienciaarrugada,
tu cí¡culo,
tus sellos.

Ya no estás,
piedra vencid4 ciega,
piedra de soledad,
de la noche a la noche,
tu nombre es nada"
piedra sometid4
piedra de silencio,
piedra.

Biografíademi padre
El sol de oriente, la primavera del árbol y la canción del río
generaron la voz del poeta.

Hombre que se hizo homb¡e, universal


semilla de mí,
isla de viento derramadaen el viento,
por su ola retumban caracolasy volcanes.
El sabíade una tier¡a donde las tortugasseasoleabanen las
playas,
donde las centellasdorabanel plumaje de la noche
y los árbolesde1pan
ardían bajo las lluvias tropicales.

Anduvo
por senderosde tigres y maderas.
(Entreárbolesazulesy ríos de oro
contemplabansu muerte),
musitaba canciones
y encordabalaúdes.
Aró la tierra
y 1earrebatópoemasal aire.
El me educabacon parábolasde vientos y bambúes.
(Los pecesen el cielo)
Navegábamospor redesy colores,
surgíamosdel agua,
soñábamosla luz y las naranjas.
É1venía de la pólvora emplumada con su estruendooscu-
to.
¿Quéculpa tenía estehombre de otras culpas?

Aún le veo en la humedadde susprisiones:


Serenoen su altivez sombríay silenciosa.

Cuando las lluvias se alejaron, él volvió al bosque de


guayacány almendra.
Juntos
Parlamos la sandíade fuego con su agua fresca.
Juntos
dábamosgraciasa la patria infinita del olvido.
Juntos
pintábamosorquídeasy maticosen las ramas del caobo.

Así estácomo está:más joven


cadavez que vengo a visitarlo,
rodeado de sushijos y de nuevas amistades.
Yo llevo la guitarra para adornar la casade música.

EI
me muestra su jardín de crisantemos,
me dice que está construyendo un barco y me pregunta
por mis amigos que son también suyos,
y si aprendí a fumaq,
y si tengo novia...

Él sabede su humilde grandeza de hombre y sabe


que como él respeta le respetan,
y que le aman como él ama.

Estees mi nadre.
7 W
%'t'Sm
. =.4
fi=- ',y
, ./((r\ l'
'A'-
N
\\--zZ lz:r.-*.
l--c1-
[ \r/
Pedlo Shmose
Nicómedes Suárez Aratiz
(SantaAna del Yacuma,24 deagostode 1946)

Autor de dive¡sa vocaciórLes poeta, cuentista,crítico,


teórico de las artesy artista plástico.
SaIiódel país,ha estadoestudiando y creandoen Estados
Unidos. Es doctor en Literatura Comparada de la Universi-
dad de Ohio y profesor en la Universidad de Smith,
Massachusetts.Sus publicacionesincluyen once librot entre
ios cualesfiguran 1ospoemarios los escribanw de Loen(1974,
1982),Caballoal anocfucer(1977),yCinmpoetasamamnicos (1995).
En 1973,Suá'rezAraúz publicó Amnesis,una teoría estética
inspirada en la realidad amazónica:es una tentativa que se
basaen la amnesiacomo metáfora estructwal para la creación
de obrasen todaslas artesy ha inflüdo en otros artistas.
Vivir en otro país, alrnque seaun hecho voluntario, no
deja de ser un exilio. En el eflio, aunque se estébien, siem-
pre se vive con el alma tensionad4 portando ingredientes
propios a la nueva realidad que se habita. Ese parece ser el
caso de Nicómedes Suá¡ez Araú2, su poemática así 1o de-
nuncia. Entre los dos mundos, e1de la realidad y el de Ia
surrealidad" hay un cieto intercalar: a vecesuno irrumPe a
vecesotro, creando cosasque üquidan un territorio que Per-
tenece sólo al espíritu creador y al lengraje que traduce su
vivencia. Y en ese desafío va creando una voz específic4 a
vecesextrañ4 que une ambosmundos para construir el poe-
ma. Ahí la imagen y la metáfora se diviertery pero también
se relacionan en un incesanteduelo, donde el triunfo corres-
ponde, al final, a 1acreaciónlingiística y poética. Y así mien-
tras habla de pechosde agu4 de tortugas crepuscularesy del
harapiento cantar de los sapos,no abandona el mundo de lo
reaf ya que habla también de árbol, río, pampa y estancia.
En este tr¿ínsito,el poeta surge como inventor de rnundos
con lenguajesy cuerpos diferentes.Una presenciaesmítica y
la otra es objetiva, entre ambashay un enfrentamiento cuyo
triunfo corresponde a lo subreal. El nuevo lenguaje crea la
nueva realidad, donde el poeta seinstala y vive su mejor sue-
ño, su mejor vida y su mejor expresiónpoética.De estemodq
Nicómedes Suá¡ezAraúz sepresenta como uno de los mejo-
respoetassurrealistasde Boüvra.

Perrossaturados
delluaia
Tortugascrepuscularesy ladridos románticosde perros.

Estálloviendo
las tejascon sus cuerposde tortugas crepusculares
recortadasen ambaspuntas
se confunden en la oscuridad
v los perros saturadosde lluvia
iadran bocanadasde humo lenguasy garganras
lejana
una vitrola anuncia el desvelo
de los oios del borracho,
pero ahí junto a la mujer encinta
la luz de Ia vela seha inflamado
con los aromasde la lluvia que respira.

Caballoblanco
Entre sombrasde árboles
baja el arroyo
un caballoblanco.

248
Las carnes trémulas dei verde
vibran de luto ajeno
sólo un pueril brillo de luna
rubrica sus caras.

El arroyo erur:elve al caballo


con su gasalíquida
y todo caeen la indolencia
de un solo plano.

Caballo agua y ramales


se sorbenunos a otros.

Surazo
I

Rasgandoalmanaquesha llegado el sur


ya se escuchabajo tierra
su galope de ganado
y en las mesasse esparceel día
manchado de la muerte
de golondrinas congeladas

las bisagrasdel día se tornan polvo


y el ladrido de los peÍos arena

en la pampa
una boca muerta forma gritos
y los pastizalesseincendian
en una densidad de gestos

m
La tormenta
va robando nuestrassombras
envuelve árbolescallescasas
cierra los párpados de las ventanas
rehacefósilesprehistóricos

perdemos nuestros pasos


nos sumimos en la oscu¡idad
en el densofollaje de los siglos.

Luciérnagas
rotas
El croar de un sapo
luz espinosade iuciérnagasrotas
sobrevive en su arteria persistente

colganteestála cintura vaga


de la noche

y la laguna es un iris luminoso.

Chaparrón
Cabalgamos

y una sombra verde


se nos pega a la espalda

las primeras gotas


chocancontra la geometríade la tarde
y la disuelven

detrás de las miradas


el chaparrónpace
con su pelo de animal salvaje.

250
El aiejoCalixto
Silencio de la guitarra y aullido del viento.

Tenía esqueleto de cuero arrugado


laluz ya desprendidade sus ojos
y una rnanera de hablar desPacio
como si las palabrasfueron hongos
en su boca

siempre se probabalos días


como si fueran pantalones mal ajustados
sólo esperab4 decí4
el río que cruza
la guitarra rota de los esqueletos
que se hacen polvo
como todo en la pamPa
para volar con el viento.

Elhongo
El hongo crececorno la madera muere:
tuerce y retuerce
las hebrasdel sol,
abulta momentosovales,
distingue canales,escondenubes
y un ojo de buey
y suma manchasde cenizay aire
en su cabeza.

Es fiel compañero
del harapiento cantar de los sapos.

251
Cercadela estancia
Polleras de humo y ecos de sombra.

Eco de sombras
infancia de los bosques
largo pastizal creciendo
como el polvo
en el ocaso.

Distante de un tajibo
salta en sus flo¡es rosas
hacia un cielo dpspejado.

El üento arrastra
largaspolleras de seda
en un nuevo casamiento
con la distancia.

Estelade humo
aullidos de perros.

Estamoscercade la estancia.

Naipesdela nocheafricana
Cantar es remar
entre bosques con remos de aire

llorar
es un trigo amargo
nacido de recónditas
raíces

amatrafse
al cielo
ser lluüa
sin ojos
llorar
sin aparente razón
sabiendotan sólo
que el azul esblanco
en nuestra ebriedad
en nuest¡o día
de carne

que el tiempo albo


barajanuestra suerte
con cercenantes
naipes de acero,
- pero ya no Para srempre.

A BalbinaChaima,mouimadepuracepa
¿Dónde termina tu presente
y tu pasadoempieza?
La sangre verde del presente es fría
y se asemejaa las frutas de la selva.
cáscarasecay centro ácido que resuena
como nubes cargadasde agua y eiectricidad
ent¡e las arboledas.

¿Yla madera destrozada


y nuestroscadávereshambrientos
en qué cementerioyacen?
Sólo sabesque junto a tu lámpara
de kerosene,un espejoverde sefue tornando rojo:
tu pasadoindio en el presente
con un inconfundible sabor de extravío.

Semillas
amazónicas
Quizás un día
hacia el fin de 1otangible
hablemoscon nuestrasbocas
fundidas en las semillas
de una fuente de sol.

Así iremos disecándonos


hasta ser sólo semillas
esperandobajo tierra
el nuevo fulgor del verde
en nuestro centro.

RíoMamoré,septiembre
de 1966

Aurora altialdnica
Un lloro de quenas se ent¡evera con el viento.

Sobrela roca
con su silencio
de santa
el viento
de cuerdas
larga cabellera
de la noche

soledadhueca
la aurora
ave de brillante pico
va sorbiendosombras

II

La llama
delicado ca¡do sedoso
con dos ojos
de distancia

254
la montaña
desenvuelve su vejez
el cráneoazul
del cielo
queda limpio
de pensamientos

il

Un quedo lamento
de kena
cuelga
én sus plumas amarillas

y el aymara
con movimientos
de lejanosrecuerdos
desciende por el cerro
su rebañode ovejas
azucenasajadas

y el zumbido
mitológico del viento
anuda el cerro al valle

LaPaz, jleJiode 1970

Apuntesy lbseraaciones
deldiaristqdeLoén
19

Las luces de las campanasde Loén


borrar¡ por un instante, el perfume de la flor
del limóru el sonido quebrado de los grilloq
y el palpitar de las ranas.
Cabalgandoaúr¡ de lejos la hacienda
es un ramo de luces.Ciertosojos
de avesnocturnasbrillan
cornomonedasde luna.
La luna se estremececarcomida
por el aullar de los perros.
Va en canoasrepletasde frutas o leña.
Los campesinosla llevan durmiente en sus caras,
pálidas por los senderosdel agua.

En e1silencio de una laguna


caeel rocío con llanto de lana oscura,
dejando ombligos de corta vida
en la superficiedel agua.

N" 2.089
Cartaa la amnesia
(aersiónmodernizada)

/f¡ao¡npnlnc\
\___ó__''_"vvl

Por el camino vienen


mujeresde sombrablanca
cantandola cancióndel río.

Y a la orilla de1río
una mujer lava su ropa
lava su cuerpo oscuro.

Balbucientey fragosa
viene la corrientey le roba
su sombra desnuda.

Y la mujer seva cantando


con las mujeres
de sombra blanca.
Canciónloeniana
Aquella que al despertar ardió,
remontóse, periódico incendiado.

"Hace ya tanto:
Ella tenía los senosde agua,
como niños encerrados
en cántarosredondos".

Y al desoertaren el alba
¿Recueráas? Fue el principio
de lo nuestro. ¿Recuerda¿amor?

N" 2.091
Cartaa la amnesia
El cazador1legóal río con su corazónde pelo al acecho
de las presasmás codiciadascon dientes tan blancos que
rayaban la unifor¡nidad de la noche los lirios mordían el
aire oscuroansiabanevadir a la nocheservid de vaporbian-
co llegar donde los lirios se tornan agua para luego caeren
lluvia.
Una somb¡a blanca cual un esqueleto calcinado por
grandes distanciasrecorridas venía por el camino llegó hasta
el cerrojode los vientos que cruzan a Loén y separó con sus
ojos un manojo de llaves con gran estruendo de pronto cayó
y a través de los repiques del campanario de Loén creció
musgo blanco.
En el valle tan brillante el cazadory su mosquetecarga-
do de munición un sonido de la gargantaa su amada con
su cuello un bostezointerior y blanco el sol en tendonesel
sol a los bordesde su sangreen cielo y un puma dorado por
el so1,pero abrumado de tanta luna hasta el arcanuevo de
sn -utro agigantada.
La garganta dei río se iba distendiendo como la noche
en enunciacionessin verbos y el cazador sepreguntó: ¿quién
hablará con ias vocesabultadasde las lavanderasmuertas
oue frecuentabanal río?
Así llegó al río desnudo con su corazón de pelo y vio
tantas figrrras reflejos de la suya esparcidas por el llano.
El cazador se sintió ascender a la deriva entre una vid
de vapor blanco viendo a las lavanderasmuertas con sus
pechos de barro cocido quebradosel agua de sus pechos
derramándose en hombres y mujeres parte de ellos bestia o
insecto o árbol o metal pa¡te de ellos humano.

¿JÓ
GermánLecaroDurán
(kinidad, I defebrerode 1950)

Tieneuna raíz místic4 de vocacióncristiana,que sesu-


rnergeen el mundo de la luz, del mar, de los ríos y las cosas,
pidiendo comprensión para el hombre, el árbol y la flor.
Poseeun ruego lleno de ternura y de amor. Pero en sus
estrofas se encuentra también algo de panteísmo, cuando
invoca el misterio y Ia grandezade la naturaleza.Uno de
sus prologuistas,Arturo Vilela, ha dicho que el poeta lleva
en el alma "el verde cambiante,oscurecidoa veces,pero
casisiemprenítido, imitando el paisajede sombrasy de ria-
das, por vecesobsesivasque resulta ser la tónica casi per-
manentede aquellosbellos amaneceresbenianos".

Obra:
Vordginede luz y sombra(1993)
Resplandoren la senda(1996)
Entornos hoguera(2005)
de

PermitaeI quequiera
Permita el que quiera escucharme
oue me ate
al instante
para probar mis alas
enamoradasdel aire
para ver la piel del orbe
hollada en los tiempos
y comparar
al llanto con el verso
al surco con el hamb¡e
y al desamparoy al sueño
a Ia sombra de un árbol
y a la sed del desierto.

Para atrapar un trino


entre el rugir del odio
y apurar los maüces
de la luz sin barreras

reposarla pupila
en mi piélago abierto...
cubrir a los sin techo
con los mantos del cielo
y navegar la aurora
hastaencontrarun puerto.
El que quiera escucharme
recogeráeI rescoldo
de la palabra que une
a Ia cumbre a las olas,
Ia playa con la lluvia
que reconciliael viento
con el canto del río,
con la fronda
1ohermoso
la tierra con la espiga
a 1abesüay a1hombre
y a la flor con los niños.

Quien oiga todo eso


sabrá entonces que el fuego
con la piedra silente
lo pequeñoo lo irunenso

260
las estrellas
y el orto
son la vida en esencia
y mientras fructifique
surcarernos1oetemo.

Disyuntioa
Cada vez que entreabro
la puerta frontal
del mundo
me veo
venir
arrasandola calmaimplícita
de mi inquietud
y transformarse en pugna de impulsos
lanzados a 1oincierto

igual a una humanidad


devoradapor pasiones
amorfas
navegandoen un viaje sin principio
ni llegada
y discurro entre mis luces
y mis sombras:

Debo abrazarla turbulencia del río


que entremezclafango y agu;.
haciendohuella
o el tranquilo deslizar del arroyuelo
arrullo de los paisajes...
¿sentirme águila en acecho
aI infinito
o golondrina encadenada
a una etema primavera?
Ser tormenta

261
O la plegaria que surcasombrasy cielos
cantándoleal gran misterio
o lágrima borea-l
que en cadaorto de la vida
se adueña
rle mis quimeras...

lanzarme en raudo desvarío


hasta avasallarmi anhelo
o aletargarmeen el sueño
y esperarun nuevo día

Respóndemesombra mía:
¿cuáles e1mejor camino
dónde queda mi lugar?

Nostalgiassaladas
Cuando caiganlas hojas
seguirécabalgandomis olas de ensueño
para ho1larlas distancias
que encadenannostalgias
a un amargo destierro
porque soy marinero
con las velas arriadas
que le canta a las selvas
confidenciasdel río
sedientode tus playas.

Cuando caiganlas hojas


cantarémi añoranzapor tu brisa salada
y en indómito gesto
remontarélas cumbres
en ala de los vientos
para oír de la nube
la historia de mil puertos
y sentinne gaviota
alrnque no abra las alas
pues mi barca está quieta
mar que enciendesmis mañanas...

La aurora sangra en el alma


y el sol quema la esperanza
porque soy marinero
oue se acuna entre montañas.

263
Homero Carvalho Oliva
(SantaAna del Yacuma,1957)

Homero Carvalho no ha escrito sino un pequeño


poemario, lo suficientemente expresivo como para develar
todo su mundo interioq, cargado de un cierto erotismo que
despiertaagudassensaciones en quien lee.Su lenguajepoé-
tico es breve, pero sugerente; allí el ve¡bo amar se conjuga
implícita y explícitamente.En este poemario, las palabras
sacudeny despiertan las sensacionesdel otro cuerpo; las
palabrasse introducen al mundo erótico de la muier hasta
fatigarla. El verso es corto, elegantey de significaciónpro-
funda.

Ob¡a:
Cuerpos(1995)

Prosa:
Biografíade un otoño
El rey deilusión
Seresdepalabrus
Tenitorios int¡adidos
Ajustedecuentos
Memoriadelosespelos (PremioMunicipal de Novela en 1995)
EI espíritudelas cosas(novela,2001)
Santooituperio(novela,2003)
Ln ciudadde los inmortales(2005)
Tu piel
es Ia página
que deseanmis dedos
para imprimir sus memorias.

Limpia oscuridad -la noche- es un pretexto


para escribir en mi cuerpo
que en el tuyo se resumentodos los cuerposde mi vida.

Rumor de cuerposen el aire.


Infinito lecho en el universo.
Tú y yo -hembra y macho- inventamosnuevos dioses.

Si quieres senti¡me feliz


bésame
donde hí sabeshacerlo.

Nada importa
luego de 1adicha
si fuiste hí o si fui yo quien 1ohizo primero.

Tü cuerpo y el mío no conocenlas distancias.

¿Serándistancias
las palabrasque olvidamos confesaren la plenitud del or-
gasmo?

¿Lo sory tal vez,


las caricias que se quedaron atrapadas entre nuestras ropas?

¿Oseránlas distancias
esosprofundos silenciosque precedentodos nuestrosen-
cuentros?
Esossilencios
tan necesariospara que nuestroscuerposapaciblesy satis-
fechos
conjuguen eI verbo amar.

Mis palabras son aves cristalinas que


inképidas y perseverantes
vuelan en el territorio de fu cuerpo.

Seposan en tus mojadoslabios


y beben sus secretos.

Arrancan hebrasde tu escarlatacabellera


-fuego ligero que escapade los vientos-
y construyen sueños
para no perderseen tus cálidosparajes.

Sobrevuelan tus blancas lunas


sonrojando al paso tus tímidos pezones.

Vuelven al ombligo
y descubren la estirpe de tu piel
puerto de origen de toda ansiedad.

Incansables
las palabraspresientenel final de su búsqueda.

Divisan el Monte de Venus y descienden jadeantes


atropellándoseen eI apuro.

Abierto en la espesura
se revela el húmedo surco
-huella de todos los colores-
prirnordial metáfora de las orillas.
enceguecidascaen-una a una- por la hendidura.

Confundidas y mudas regresanlas palabras.


Quisieran cantar lo que sintieron
y sus letras no sehallan entre ellas.

Cuerpo a cuerpo la música encuentrasu ritrno.


Uno, instrumento. Otro, artista.
Tuyasson las clavesy rníoslos arpegios.

En el cent¡o del fuego me fue dado conocer


que el deseoy e1crimen son gemelos
así pude -al fin- comprender
que el tuyo es el cuerpo de mi delito.

Sombraen las sombrassomos


cue¡po que se vuelve otro,
arañandola luz del alba
para cantar en la madrugada
y esperaren alma
el reto¡no de la noche.

Hoy despertéasustado:
los espejosno reflejabanmis ojeras
ni mis anteojosaparecíanpor lado alguno.
No podía recordarel color de la aurora
y los nombreseran callesinfinitas.
Creí que tu olor de hembra amada
y tus palabrascolor de fuego
se ausentaronmientras do¡mía.

Me senl perdido.

Fue suficienteun guiño tuyo para encontrarmeen tus pupilas.


Lejos de ti
el sueño es el camino
para encontrar tu cuerpo junto al mío.

Muje1,
dueña ya de todo lo mío,
sospechasque nada te es desconocido.

Lo siento, amada mía:


aún me guardo palabras y sorpresaspara despertarte en las
mañanas.

I
Infinitas
las puertas
nos aguardan.

Una de ellas
innominada y celosa
se¡ála nuestra.

I\/

Estapuerta
de madera maciza
de vitrales de latón insulado
soberbios cerrojos de nobles metales
alucinadosen las fraguas toledanas
cruzó mares y conquistó sirenas
para alcanzar destino final.

Opulenta y magnífica
tuvieron que tumbar la casa
para lucir la puerta.

(Fragmentos del poemario inédito Las puertas, poemas de


un narrador)
RosarioAquim Chávez
(Riberalta,T deseptiembre
de1964)

Es licenciada en Comunicación Social (1.990)y cuenta


con dos maestrías:una en Cienciasdel Desarrollo (1994),
otra en Filosofa y CienciaPolítica (2001);actualmentecur-
sa un Doctorado Multidisciplinario en Cienciasdel Desa-
rro11o.Su obra literaria es rica y novedos4 está contenida
en tres Doemarios.
Es una poetisaque sabede la fraganciade la selva,del
misterio del crepúsculo, de la ternura de la luna, del correr
de los ríos,pero sobretodo de los hondos caucesdel amor y
de la vida. Hija de la Amazonia, encantaday mítica/ seem-
briaga con el hechizo del correr del agua y la belieza del
relámpago. Recogecon voz apasionadael signo morboso
de la lluvia:

Comencéa amarte,
en estatarde lluviosa y fría
a pensarte,
a Densarme
déspeinandocon mis dedos largos
tus cabellos,
a repasar tu rostro con mis iabios,
suave, lenta, lentamente
como deshojandopétalosde rosa
en Dr[navera...
Hay también una suerte de embrujo tropical en el cas-
cabeleode la lluvia que sehaceremansode luz enamorada.
El eroscultivado por la poetisabenianano esel exacerbado
y lujurioso de la excitaciónerótica,sino un eroslatino, refi-
nado y galante. Un eros mítico, el dibujado por el poeta
chorotega"de los pausadosgiros" en su interpretaciónle-
gendaria de los amoresde Leda y el cisne.
En la poesíade estasirena de 1oscaudalososríos hay un
desdoblamiento de la voz poética en un procesofilosófico de
identidad.Susdesdoblamientospsicoiógicossontransferen-
cias de su yo existencial,problemático y diverso. A 1a" Otra"
le esdado padecero ensoñarla cargametafóricade 1ovivido
por la transferencia.Así altemada la vivenci4 seestáfrente a
un diáogo patético entre dos entesmetamorfoseadosque se
unimisman para configurar una totaiidad lírica o seseparan
para conservarsu propia identidad metafórica.

Un hilo violeta
estremecetu vientre,
mivoz,
habitando distancias,
cabalgandotiempos,
alli yo
en la ilusión de ser y no,
de amarte, amando
te srento.

Estatransfe¡enciahaceque su expresióneróticaseamás
auténticay vital. Su poesíatraduce, entonces,su universo
existencial,donde la entregaes profundamente humana y
a la vez rebeldecontra las vocesimDe¡antes.
Por otra parte, el vientre femeninó esgeneradorde poesía
y de belleza humana; esúnico y univercal: abristetu cuerpoI y
mi lenguapenetrótu místerio/ sembrando mariposasen tu aientre.
Y mariposasde múltiples formas y colorespara saciarla curio-
sidad de los ojos del mundo. De estamaner4 RosarioAquim
sepresentacomo la mujer dueña de un poema c¿ílidoy erótico
que navega en los caucessedientosy profundos del existen-
cialismo y del surrealismo,donde el símbolo buscarefugio en
los senosfragantes de la otra. Se muestra como una de las
mujeres que luce un poema muy novedoso por su sinceridad
y su estéticade tono filosófico. Esuna poetisacuya inspiración
semoviliza en las espiralesmayores de la poesíaboliviana.

Obra:
Detrdsdel cristal,LaPaz,Plural edítores,1997
Memoriasdela piel,LaPaz, Plural editores,2001
Oiosdelcuerpo,La Paz,Plural editores,2004

Mis dedoslargos
Mis dedoslargog
afilados,
se sumergen en tu rosal
húmedo de besos
deshojando tus diciembres
fríos,
sin luna.
Mis labios inventan burbujas
en tu vientre estremecido,
tu superficie morena,
sedienta,
me consume.
Recorrotus confines
como fiera enjaulada
ahogando mis quirneras
en la noche de tus ojos.
Tus manos cálidas
acaricianmi espalda
congelada,
y me pierdo, derretida
en 1asinrazón de un cometa en el vacío.
Temblando.
Comencé
a amarte
Comencéa amarte,
en estatarde lluviosay fría,
a Pensarre/
a PensaÍne
despeinandocon mis dedos largos
tus cabellos,
a repasarfu rostro con mis labios,
suave, lenta, lentamente
como deshojandopétalosde rosa
en Prnnavera...
Mis manos acariciando
tus pechos
montañasblancas,
mistedosas...
Tu vientre infinito, profundo
y tu sexo/
leche y miel,
en esta ilusión
de tarde y lluvia,

Mis labios
en ti,
buscandoabrigo
arnot
invent¿índote.

Estossueñosdeamor
Estossueñosde amor
:ár/ éc+rc r'1aire

buscanconsuelo!
sepierden en la nostalgia"
cansadasde recuerdos.
Fiebre, fuego,
amargosabor...
Noche, frío
y hi no estás.
Aní
recorriendo tus bosques rosados,
arrullando hojas muertas
me tienes,
atrapadaen tu boc4
deshojando tu cuerpo
mi aliento te toca.
Un hilo violeta
estrernecetu vientre,
fi1VOz,
habitando distanciat
cabalgando tiempos,
allí, yo
en la ilusión de ser y no,
de amarte,amando
te siento.
Ay, soledad,
estossueñosde amor
estasansias.

Esashojas
Esashojas
de bosquesamarillos,
esoscaminos,
. , , , & .
te naolan 1Tu;
de mi primavera de cerros derretidos,
de mi corazón de selva,
solitario, lejano,aquí vencido.,.
Por toda estadistancia,tan larg4
poblada de fantasmas...
Esashojas de otoño,
mariposas sin tiempo,
te cuentan secretosde este amo¡,
de mi nombre grabado en tierra colorada,
en almendros,en guayabos,
en la profundidad de la arboledaazul;
mi corazón de fiera.
Desdeaquí te amo,
te amo y te habito,
te habito y me perteneces.
Mía" profundarnente, mía
Corno hojas de otoño
eternas entre tus manos.

No auedoabandonar
No puedo abandonar
eI sabor de tu vientre
en la noche callada.
Las huellas de la pasión
aún palpitan en mis dedos.
No hay olvido en mi corazón
sólo ansiedad,temo4
cuando tu nombre
hiere las est¡ellas.

Estoyebriadeti
Estoy ebria de ti,
te he bebido hastael cansancio,
tragándomela noche
que se destila en el tiempo.

Suspendida
como una luna vagabundaen el vacío,
mi espíritu no encuentrasosiego.
Barco sin horizonte
en el mar de los sueños,
mis fantasíasno imaginan puertos.

No te has ido
y ya siento tu ausencia.

Mil fantasmas congelan mis huesos,


la soledadl'uelve a habitarme,
el silenciome sepultaen su est¡emecimiento.

¿Y qué de tus besos?


¿Detu sabora mangosverdeq de tu olor a jazmineq
de tu cuerpo derretido en mis labios?

No te has ido
y ya siento estaselvasin aves,
fu nombre en el aire
circula sin sentido.

entremisdedos
Tucuerposeescurre
Tu cuerpo se escurreentre mis dedos
derritiéndoseen mis labios,
ansiedad,necesidad,deseo...
Me elevo por tu horizonte púrpura
oloroso a tierr4
como un niño en un sueño sin cadenas,
y vivo de morir en tus océanos,
sin aliento,
evaporadaen tu piel húmeda de besos,
en el aire embriagado
de palabrassin sentido.

277
La tardemuere
La tarde muere
en su nada.
Un pájaro aleteaen el paisaje
donde tu recuerdo desafía la inconstancia
del olvido.
Túy yo, ansiedadde encuentro
en las calles solitarias,
torbellino que ha saciado mis entrañas,
descolgadode las sombras," algrien"
filtrado silenciosamente en mis sueños...

Una
Una mujer
toca mis profundidades
como cuerdas de guitarra,
roba mis lágrimas para sembrarlas
en Prfnavefa
y pintar corazones
en las estrellas.

Virgendelosdeseos
Virgen de los deseos
uñas negrasrasgandola incertidumbre.

Manos como pájaros,


grafi teando el universo.

Mi libertad,
escapandopor los poros.

Labios negros.
Mi noche sedientade vida.
Mi vacío repleto de tus ojos y sus rniradas,
las palabrasprisionerasen mi boca,
cuerpo mío,
alberguede tus pasiones.

Deseo
Expandir mis galaxias
en tu universo
poblado de flores.
Mi libertad,
en ftr planeta moreno.
Acariciar los pétalos
de tus jardines
y mirarme en el agua
de tus profundidades.

Quiero,
mis surcossembrados
y ver crecer
rosasen tu piel.

Cuerpo
Explora¡,
universos explosivosdel alma.
Senür.
Buscaren las piedras
pájaroslibres.
Pintar arco iris en tu boca abierta,
encontrar tu mirada
testigo de otoños amarillos
y detener el grito.
Pecesasustadosen mi vientre.
Las horas
Ios aullidos
las velas en la sombra.
Unicornios azules,
en las praderasetemas
de tu cuerpo.

En tu silencio
Este devenir
y explotar en cadainvierno,
conmover el corazón de la luna
con 1asoledad del grito.
Perdermesin cadenas
en el laberinto de tu vida
que se desvanece
en el eco de mil tambores.
Confundir tus oios con los agujerosnegros,
saltar a los barrancosde tus enredaderas
devoradapor el fuego de tus socavones...
w vnlar cin alac

mares de orquídeasque nacende ti.

Tu nombre
Estasflores de cactu
solitarios solesdel desierto
te sienten.
Hay huellas de tu nombre
en el viento que canta.
Tierra de quirquinchoi
diablos,socavones.

Descubrítu nombre en estecuerpo moreno,


amé los cascabelesde tu risa
que danzan en el silencio.
Angusti4
que hiere las piedras.

Soy un corazón de cacfu


floreciendo soles
entre las espinas.

Recuerdo
Este anaranjado atardecer
de garzas soñadoras,
de ríog
de riberas rojas,
de raíces,
de memoria.
Del tiempo que no olvid4
del ansia que retorna,
del alma que cabalga
en buscade sí rnisma.
Mientras los perros aúllan
a los fantasmas,
los amo¡esse desvanecen.
Colgada de la noche
que arrulla su nostalgia,
sumergí mis pupilas
recordándote.

28L
Vocabularioregional

El presente vocabulario corresponde a la región orien-


tal de Bolivia: Beni Santa Cruz y Pando. Sin embargo, debi-
do a que algunos poetas benianos han tenido residencia en
los últimos años en la región andin4 usan ocasionalmente
en su producción términos de origen quechua o aymara, en
cuyo caso se indica [a procedencia.
Las descripciones que van entre comillas corresponden
al escritor oriental Juan B. Coimbra en su obra Siringa, La
Paz. Cruz deI Sttr. 1946.

ACULLICAR(Quecha):Masticar la hoia de cocamezclándolacon


llijta, para atenuar el hambre.
ACULLICO(Quecha):Bollo de coca con llijta que se rer.r.relveen la
boca y luego se mantiene en uno de los carrillos. Momento
en el cual los indígenas, a modo de descanso,se dedican a
acullicar
AMARL\4AYU:Nombre dado por 1osaraonas al actual río Madre
de Dios en la Amazonia boliviana. al norte del oaís.
AMBAJBA: Frutodel ambaibo,dispuestode forma de "páncascomo
manos de dedos largos y sarmentosos",pubescentes,cu-
yas semillasson dulces.
AMONIADO:Cubrirse de arbustosy malezasel prado del predio,
por abandono.
ARROCILLO:Hierba gramínea silvestre, semejarte al arroz, que
creceen los bajíosy sirve de pasto al ganado.
AVERIAo:Malherido.
BAJfo:Praderacubiertade ar¡ocillaresy junquillos, con brisa per-
manente,donde pastael ganadovacuno.
BAIELÓN:Embarcación a remo, de mediano calado, que sirve PaIa
la navegacióny el transpode por líos y arroyos.
BIBoSI:Ficus sp. higuera de cuya cortezamaceradase extraenfi-
bras para tejidos indígenas. Creceenvolviendo generalmen-
te a urLtipo de palmera denominado Motacrí.
BOLACHA:Bola gigante formada por sucesivascaPasde caucho,
con peso de hasta cinco arrobas, destinada a la exportación.
BURI:Fiestabailablede carácterpopular en los pueblosorientales
de SantaCruz, Beni y Pando.
BüYóN: "Hornillo subterráneodonde sefumiga la goma".
CACHUELA: Cascadao torrenteraen los ríos, originadapor la pre-
senciade afloramientosrocososen su cauce.
CAMAROTE: Cobertizo de cuero o de hojas de palmera (palla o
motacú) que se pone a las embarcacionesa remo y a los
carretonespara protegersedel sol y la lluvia durante los
viaies.
CAMBA:Nombre con el que se designa al campesino indígena en
el orienteboliüano. Por extensiórttoda personanacida en
esaregión.
CARAYANA:"Nombre que dan al blanco los cambas". Calificativo
que denota estirpe:sangrecarayana,apellido carayana.
COPAIIRA (Quechua):Desperdicio.Agua verdosaprovenientedel
lavado de los minerales,sobretodo estaño.
CUNUM; "Niño indígena puesto al servicio doméstico.Por regla ge-
neraf sellama así a los hijos de los siwientes". DesPectivo.
CURICHI:Pafltano fangoso formado por patujuzales y junquillares,
originado por "ojos de agta" ,brazos de ríos, arroyos o la-
gunas.
cUYABo:Ave nocturna, semejantea la lechuza,que seposasobre
los caminosy que, con su vuelo, esPantaa los caballosdu-
rante los viajes.
CFTAMA:Tribu salvaje cuyo escenario primiüvo lo constituyeron
las proüncias Iturralde, de La Paz,y Ma¡bán, del Beni.
CHM: Harina tostadade yuca que sirve Para acompañarlas co-
midas, especialmenteel asado.Seusa también para prepa-
ral lefrescos.
CHUBI:Ave de raDiña.

?84
cHUcHfo: Caña crecidaen 1osbajíos.Delgaday fin4 es temblo-
rosa a los vientos. "Los choris construyensus flechas,mi-
tad chuchío y mitad chonta".
DoRADo (EL):Región imaginaria donde, segrÍnla fantasía del con-
quistador españof se encontrabanriquezas fabulosas,es-
pecialmente palacios construidos con oro. Se lo sifiia, se-
grín la leyendabeniana,en la provincia Moxos.
EMBRAMAR:Acción de suietar.
EMPANIZAo:Chancaca.Pan de azúcar, de forma cuadrada o rec-
tangular,fabricadode la miel de caña.
ESTANCIA:Hacienda destinada a la cría de ganado vacuno, la ot-
deña y la fabricaciónde productos lácteos.
ESTRADA:Senda que abren los siringueros siguiendo el curso de
los árboles de siringa para extraer el 1átexmediante inci-
sionesen la cortezade los árboles.
FU8,U(J L CHJ1LA: ¡lg. AmOreS Oe Dreve OUraCtOn, que nO egan
al matrimonio.
FAYANCA: Lazada experta con la cual los peonessuelenerüedar
nor las oatas a las resescuando intentan desviarse del arreo.
F'LJMAtA:Combustión de leña verde y semambí que produce hu-
maredadensay calientedestinadaa coagularlos bañosde
látex en la fabricaciónde las bolachas.
GUAGUA(Quechua): Hijo pequeño, criatura. Expresión de cariño
entre los adultos de la región andina de Bolivia.
cUAJoJó: Urutaú. Ave zancuda de plumaje pardo cuyo canto me-
lancólico en las altas horas de la noche se asemejaal la-
mento huma¡o.
GUASIPLNGO(Quechua. Preferible huasipungo): Originariamen-
te, domésücoque cuida la puerta principal de las casasde
hacienda."Parcelade tierra que otorga el dueño de la ha-
cienda a la famiüa india por parte de su trabajo diario" (Jor-
ge Icaza).
HUAYño (A)'mara): Ritmo musical y baile entre las clasespopula-
res de la zona andina de Bolivia.
IMILLA(Aymara):India púber dedicadaal serviciodomésticoo al
pastoreode ovejasen los valles y el altiplano de Bolivia.
ITONAMA:Grupo gentilicio, ya extinguido, en 1aprovincia Iténez,
departamento del Beni. Patronímico de toda personanacida
en Magdalen4 capital de la provincia. Nombr€ del río que
circunda al pueblo de Magdalena y recorre toda la región.
JARICHI: Trenzasde colorescon las cualessetrenzanel cabellolas
mujeres del pueblo, especialmentedurante 1osdías fesüvos.
JASAYE: Canastode forma alargada,cerradopor su parte inferior
y por los costados,teiido con hojasde palla o cusi que sirve
pa¡a portar yuc4 plátanos,etc.
JENECF{ERIJ: "Tronco que arde todo el tiempo, expresamente,para
conservarel fuego". Lo utilizan, sobretodo, los campesi-
nos. Fig. Amor ardientey prolongado.
IICHI:Diestro
¡JI-USA!:Expresiónutilizada para animar a los bueyesdurante la
labranzay en los viajesen carretón.
JOCHI:Cerdo de monte.
JUMECHI: Aguardiente ordinario, de resaca,con que se prepara
deierminadabebida para los buris.
KALUYO(Aymara):Tonadatriste, ejecutadacon pinquillo y flauta
en la zona andina. Baile popular.
LLUTA(Quechua): Bollo de ceniza preparado especialmentepara
acullicar.
MACHETERoS: Grupo danzante,de porte guerrero y dtmo mar-
cial.Lleva por atuendouna coronade plumas de parabasy
guacamayos,ttinica larga de lienzo sostenida por un cintu-
rón tejido en colores,y en los tobillos luce cascabeles.Lle-
varLen la mano derechaun machetede madera con e1cual
cortan los airesa izquierda y derecha,durante la danza.
MoxEño: Gentilicio de la región de Moxos. Tambiénpatronímico
de linaje indígena:los Moxos.
MóPERA:Muüacha campesin4 llena de graciay donairepor sus
formas femeninas y su modo de andar.
MoRÉ:Tribu selvícola,ahora civilizada. Pueblo cuyo origen fue
una escuelade reducciónde los indios Moré, en la marg€n
izouierda del río lténez.
MOTACIJ: Palmeratosca,de tallo grueso,cuyashojassirvan para
techarcasascampesinas.El "abrazo" delbibosiy el motacú
es un símbolo románüco.
MoVIMA: Linaie indígena en Ia provincia Yacuma, del Beni. Gen-
tilicjo de toda personanacida en la región.
Mo)GNfA: Poét.Derivado de Moxos.
MoXITANIA:Poét.Derivado de Moxos.
MoXoS (Ahora Moios): Nombrc con que conocieronlos españo-
les la región hoy denominadadepartamentodel Beni.
PADUCA: Padre,abuelo,en dialectoitonama.Por extensió4 trato
que se da a todo ancianodel pueblo.
PAHUICHI: Casuchacampesinaconstruidacon techode motacú y
paredes de chuchío, en la que se tienden hamacasy
chinchorros para descansat
PALLIRI(Quechua): India minera cuya acüvidad consiste en reco-
ger los desperdiciosde las rocasque contienenestaño.
PANACIJ:Suerte debolsa alargad4 tejida toscamentecon hojasde
motacú, que sirve para portar yuca: panacú de yuca. Poét.
"Panacúde amores".
PASCANA: Lugar campestre,imptovisadamente arreglado para co-
mer el "tapeque" y descansar,haciendoetaP4 en 1osviaies
prolongados.
PATUIJ:"Platanácea. Se cría en matas de mucha hoja, en lugares
pantanosos,curiches,yomomales,lagunetas."
PAüRo:Manantial de agua,como "ojos" que la expulsana borbo-
tones, y que forma acequiasy vertientes donde lavan la
ropa sebañan 1aslavanderas.
PAYI¡E:Plátanomaduro asadoen las brasasy luego estrujadoy
mezclado con agua o leche, que sirve de alirnento.
PICADA:Sendaestrechaque abren los siringueros, siguiendo el or-
den en que seencuentran los iírboles,para facilitar la "pica" .
Pryu: Avestruz semeÍanteal ñandú de la pampa argentina. Fig:
Personaque escondela cabezao corre velozmente.
PoNGo (Quechua):Originariamente,el cuidador de la Puerta de
la casa.Trabaioservil: el indígena que realiza trabajosdo-
mésticos o de labranza, sin derecho a sueldo y sólo por la
comida y para dormir en el zaguán.
puJuSó:"Sedice de las cosasque, con la humedad,críanuna caPa
musgosablanca" . Fig. Personaenvejecida,canosa,mugrien-
ta y sin aliento.
sAHó: Pajafina, como la jipijap4 conla cual fabricanlos campesi-
nos sombrerosde copa alta y redonda y alasmuy anchas.
SERNAMBf: "Goma recogida de la corteza de la siringuer4 llena de
impurezas". Fig. Personamaleable,sin conviccionesfirmes.
SIRARI: Semillaherbáceaovalada,muy pequeña,de coloresrojo y
negro con la cual los indígenas hacen collares y aretes
'i,'rstosos.
suRAzo: Viento frío austral, que dura tres o cuatro días y cuya
temperaturaalcanzagrados muy bajos.
TAITITo:Dios.
TAPEQUE:Avío del viajero, hecho de charque asado y molido,
mezdado con drivé. Cualquier otro üpo de comesübledu-
rante los üajes.
TIPoY: Túnica usada por las muieres del pueblo, confeccionada
de saraza de vistosos colores y adornada con chaquiras y
cuentas de vid¡io. Se usa sobre todo en las fesüvidades cí-
vicas, religiosas y folclóricas.
TRILLA:Huella.
YOREBABASTE: Danza folclórica de los itonamas, que se baila en
ruedas y por las calles para el 22 de julio en homenaje a la
patrona del pueblo; Santa María Magdalena.

288

Intereses relacionados