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1.

COME FRUTAS Y VERDURAS

Lo ideal es comer nueve porciones de frutas y vegetales al día. Pero si, ya sé que estás abriendo los ojos porque te
parece mucho. Entonces ahí va: cinco. Come cinco porciones de frutas y vegetales al día y te salvarás de varias visitas
al médico. Un estudio realizado en la Universidad Harvard dice que esta cantidad suministra los antioxidantes y la
fibra necesarios para reducir las enfermedades cardíacas y para mantener un peso sano (una porción equivale
aproximadamente a la mitad de una fruta, o media taza de frutas, o media taza de vegetales).

2. REDUCIR LA CANTIDAD DE SAL EN LOS ALIMENTOS

Consumir sal en exceso es la causa de numerosos problemas de salud, no solo relacionados con las enfermedades
cardiovasculares, sino también con insuficiencia renal, osteoporosis y cáncer de estómago. De hecho, según la
Fundación Española del Corazón (FEC), reduciendo al menos la mitad del consumo de sal diario obtendríamos
beneficios en nuestra salud comparables a los derivados de dejar de fumar.

La sal contribuye a la retención de líquidos por parte del organismo, lo que produce una presión sobre las arterias y
favorece la aparición de la hipertensión.

3. NO INGERIR ALIMENTOS PESADOS DESPUES DE LAS 7 DE LA NOCHE

Algunos alimentos son difíciles de digerir para el organismo. A medida que pasa el día nuestro cuerpo va
adquiriendo diferentes estados, y es que la velocidad metabólica no es la misma a lo largo de toda la jornada. En las
últimas horas del día nuestros biorritmos funcionan más despacio, por lo que la digestión no es tan rápida como a lo
largo del día, pues la digestión correcta nos ayudará a relajarnos y mantener un descanso óptimo, para levantarnos
al día siguiente como nuevos

4. Hidratarse

Durante la noche el cuerpo pierde grandes cantidades de líquido, ya que permanecemos muchas horas sin beber
nada. Para cubrir esta falta de hidratación es muy bueno ingerir agua nada más levantarnos.

Otro motivo que hace que beber agua nada más levantarnos sea bueno es que es una buena forma de activar el
metabolismo.

5. EJERCITARSE

Lo ideal sería 30 minutos de ejercicio cardiovascular (o más) 5 días o más a la semana. Pero como ya sé que
a veces te cuesta levantarte del sofá, pues ahí te va una dosis más manejable: ¿qué tal 17 minutos al día?
Esto equivale a dos horas a la semana. ¡Y ni siquiera tienes que hacerlo seguidito! Puedes dividirlo en
segmentos. Y los beneficios son infinitos: corazón sano, peso adecuado, músculos tonificados, estar de muy
buen humor… etc., etc…

6. NO TOMAR MEDICAMENTOS CON AGUA FRIA


Beber agua tibia estimula el apetito, la digestión y el metabolismo, mejora la circulación sanguínea
Además el agua a temperatura ambiente es manejada con mayor eficiencia por nuestro cuerpo

7. DESCANSAR
Si eres de los que siempre duerme entre 7 y 8 horas diarias, vas por el camino correcto. Unos estudios recientes
indican que los que tienen problemas para dormir o duermen menos 7 horas, están incrementando su riesgo de
sufrir hipertensión, enfermedades cardíacas y hasta diabetes. Nuestro cuerpo necesita descansar y recargar sus
energías para tener buena salud.LA MEJOR HORA PARA DORMIR ES DE 10 PM A 5 AM

8.