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Universidad Nacional de Rosario

Facultad de Humanidades y Artes


Escuela de Historia
Historia de Asia y África I
Prof. tit.: María Rosa Oliver

Snell, D. (2010). “Slavery in the ancient Near East,” en K. Bradley y P. Cartledge, eds. The
Cambridge World History of Slavery, v. 1. The Ancient Mediterranean World. Cambridge:
Cambridge University Press, pp. 4-21. Traducción: Andrea Seri, 2016.

La esclavitud en el Cercano Oriente antiguo


Daniel Snell

Definiendo la esclavitud en el Cercano Oriente Antiguo

El estudio del Cercano Oriente antiguo, el Medio Oriente moderno desde Irán hasta
Turquía y Egipto, se ha realizado en los dos últimos siglos en sociedades de Europa y de las
Américas que, en sí mismas, han estado enredadas en la esclavitud industrial. Los estudiosos
de las regiones antiguas han sido, en consecuencia, rápidos al señalar que en ninguna parte
vemos la clase de explotación masiva que encontramos a partir del siglo XVI de nuestra era.
Algunos han tratado de negar, incluso, que hubiese esclavos en el Cercano Oriente y han
sugerido que no deberíamos llamar esclavos a algunas personas dependientes.1
Es cierto que había otras clases de dependencia en el Cercano Oriente antiguo
además de la esclavitud, y legisladores antiguos y otros que reflejaban a sus sociedades
claramente no estaban preocupados por definir a los estatus más bajos. Pero no hay duda de
que las personas podían y eran compradas y vendidas desde un período muy temprano, esas
transacciones encajan con la definición tradicional de lo que es la esclavitud. Patterson
(1982), sin embargo, cuestiona si esto es suficiente. Sostiene que en sociedades con un
amplio rango de documentación, un componente más general de las vidas de las personas
esclavizadas era el deshonor sistemático de parte del grupo esclavizante. También habla de la
alienación natal, quiere decir que el grupo esclavizante se esforzó por negar las verdaderas
relaciones familiares de los esclavizados y por negar una nueva identidad subordinada para
ellos, planeando su muerte social para sus formas de vidas previas en libertad.
La evidencia del Cercano Oriente antiguo en general no es lo suficientemente
detallada como para decir algo sobre el deshonor, cómo se sentía o si incluso existía. Pero sí
sabemos que a quienes se encontraban esclavizados a menudo les habían cambiado los
nombres; en especial, los nombres extranjeros parecen haber sido reemplazados por otros
más locales, y los nombres de las esclavas, en especial, parecen pertenecer a una categoría
distintiva usados sólo para esclavos. 2 Para nosotros, eso tiene la función de oscurecer los
orígenes del esclavizado, pero para ellos tenía la función de desarraigarlos y re-crearlos como
pequeños Mesopotámicos de [4] bajo estatus. Si leemos con cuidado los documentos sobre

1
Adams 1966:103.
2
Harris 1977: 48-9; Baker 2001: 23.
2

esclavitud a lo largo de los tres milenios que cubren las sociedades que usaban cuneiforme, es
reiteradamente claro que había ejemplos de imposición tímida de muerte social y de
deshonor. Y si no podemos acordar de manera absoluta sobre la terminología, es claro, sin
embargo, que las instituciones que le daban poder a las élites en las ciudades Mesopotámicas
parecen haber sido el lugar donde se concentraban las personas dependientes.3
Es legítimo, por consiguiente, comparar ejemplos de opresión en el Cercano Oriente
antiguo con fenómenos más tardíos. Para la esclavitud tenemos muchos textos de archivo,
textos que estaban destinados a mantenerse sólo por un tiempo breve para eludir las disputas
sobre la propiedad. Por lo general son lacónicos y de estructura simple, con muy poco detalle
innecesario. En general, el objetivo es nombrar a los testigos vivientes que podrían confirmar
el acuerdo de las partes interesadas. De manera que esas listas de nombres eran mucho más
importantes para los participantes que cualquier elaboración de lo que exactamente estaba o
no estaba permitido, y normalmente no escuchamos nada sobre los pensamientos de la
persona vendida.
También tenemos colecciones legales hechas en su mayoría por reyes. Probablemente
estos no eran códigos en el sentido moderno de colecciones de leyes pensadas para aplicarse
en una jurisdicción. Pero pueden haber sido resoluciones de la comunidad que esbozan
ejemplos de comportamiento humano correcto y de justicia que podían dispensar
gobernantes humanos. Parecen haber sido textos de enseñanza más que documentos para la
práctica de la ley.4 Aun así, son invaluables como esbozo de las posibilidades concebidas por
sus sociedades. Notoriamente, no definieron sus términos, pero sí muestran cómo se suponía
que la gente interactuara. Y eso nos permite examinar las normas de esas sociedades en
tiempos ideales, cosa que, en verdad, pudo no haber existido nunca.
También hay referencias casuales a la esclavitud en cartas, en especial entre
funcionarios. Y en la propaganda real a veces hay menciones, por lo general, no a la
esclavitud real, sino a una subordinación política denunciada como esclavitud.5 Aunque esto
no nos ayude a comprender cómo funcionaba la esclavitud, nos ayuda a ver cuáles eran las
actitudes de la gente hacia ella, en todas partes era un estado lamentable a ser evitado a
cualquier precio.
La aparición de esclavos en textos literarios es más limitado y no tan sugerente como
las categorías recién mencionadas. Pero, otra vez, el esclavo era un tipo social del que a veces
había que ocuparse en textos que se copiaban para la educación de los escribas en la
tradición cuneiforme.
Más allá de la tradición, la evidencia sobre la esclavitud es más irregular y se
comprende mejor a la luz de la evidencia de sociedades mejor documentadas. Aun así, en
Egipto y en las áreas de habla semita noroccidental de las costas de Siria y Palestina, hay
evidencia de algo como la práctica de la esclavitud en el Cercano Oriente antiguo. La Biblia
hebrea transmitió textos copiados [5] a lo largo de generaciones que afirman referirse al
primer milenio a.C., y, aunque haya pocas dudas de que los escribas los actualizaban al
copiarlos, frecuentemente pudieron representar condiciones tempranas. Como la evidencia

3
Adams 1966: 103-4.
4
Finkelstein 1961: 103.
5
Snell 2001: 75-6.
3

es escasa, hay por cierto más margen para imponer las propias nociones preconcebidas al
respecto.

La invención de la esclavitud

Aunque los escritos más tempranos que tenemos son del Cercano Oriente antiguo, podemos
estar seguros de que no registran los comienzos de la esclavitud. Creemos que aquellos se
remontan mucho más atrás en el pasado, antes del surgimiento de las sociedades organizadas
como estados, a formas de gobiernos más simples que han sido llamadas jefaturas. Esas eran
conglomerados de comunidades de aldeas agrícolas unidas por la creencia en su descendencia
común y organizadas de manera laxa por líderes conocidos por su riqueza, su generosidad, y
sus habilidades para hacer que la gente hiciese lo que ellos querían. Las áreas controladas
podían variar, y probablemente no sea posible definir con absoluta claridad la relación de las
jefaturas con el estado. Podemos decir que un estado es una organización que en teoría al
menos no está directamente ligada a la personalidad del líder, pero la jefatura lo estaba. 6
Cuando el jefe moría, se abrían todas las posibilidades; su hijo o sucesor podía tomar su rol,
pero eso era algo negociable y podía, de hecho, no ser negociable. Las jefaturas eran mejor y
más eficientes al hacer la guerra que las sociedades más simples, pero también lo eran para
establecer la paz.7
Aparentemente, todas esas sociedades, e incluso los grupos nómades,8 tenían esclavos.
No se sabe por qué esas formas de gobierno generaron la esclavitud y aunque haya una
cantidad creciente de literatura sobre las jefaturas, no hay prácticamente nada que las
considere en relación con los esclavos. La suposición es que, aunque ciertamente había
conflictos en sociedades más simples entre aldeas vecinas que podían conducir a la guerra y al
derramamiento de sangre, la necesidad de continuar las relaciones pacíficas después de la
guerra minimizaba la tentación de explotar a los prisioneros de guerra y conducía al
intercambio de prisioneros como condiciones para la paz. Pero las sociedades organizadas a
mayor escala podían permitirse ignorar las sensibilidades de una aldea de gente que había
sido enemiga. La avaricia de adquirir más manos para trabajar sobrepasó la necesidad de
establecer una paz estable, y los prisioneros fueron retenidos. Es lógico, aunque la evidencia
sea débil, que los primeros de esos prisioneros eran mujeres, ya que los hombres enemigos
eran propensos a ser asesinados o, como veremos más abajo, mutilados. Los hombres eran
una amenaza constante, especialmente aquellos que habían sido hábiles en la guerra. Pero las
mujeres, puede haberse creído, podían ser sometidas, violadas y explotadas más fácilmente, y
podían ser doblegadas en el sistema de esposas secundarias. Las jefaturas nunca podrían
haberse dedicado a explotar demasiada gente de esta manera, y todos habrían sido utilizados
en capacidades domésticas, al servicio del liderazgo relacionado con los [6] jefes. Las mujeres
podían escapar, pero no si eran de una aldea distante, no si estaban embarazadas o si ya
tenían hijos en la comunidad.
En la propia Mesopotamia no hay evidencia física de esclavitud en los períodos
tempranos. Pero se ha sugerido que en el período Ubaid (5500-4000 a.C.) pudo haber

6
Service 1975: 293.
7
Service 1975: 271.
8
Nieboer 1900: Sáenz 1991.
4

habido cambios que correspondían a las organizaciones de jefatura.9 La principal evidencia es


la creación de edificios públicos, generalmente comprendidos como templos, dentro de
asentamientos bastante pequeños se encuentra la explotación de riego a lo largo de los ríos
del sur de Iraq.
En los textos más tempranos encontramos signos que probablemente significan
“esclavo” y “esclava”; más tarde, uno se convirtió en un signo para “montaña” y “país
extranjero”. Otro pasó a significar “mujer”. Hay también otros signos que no se pueden
interpretar porque más tarde dejaron de usarse. Los textos más tempranos tenían grupos de
algo más de cincuenta divididos casi de igual manera entre hombres y mujeres. 10 Una forma
más tardía del signo para “esclavo” en sumerio tenía un signo para “hombre” con un signo
para “montaña” asociado, y en realidad muchos esclavos parecen haber sido capturados en
las laderas iraníes y traídos a las planicies mesopotámicas.
La posterior palabra sumeria para “esclavo”, arad, es o bien la misma o directamente
derivada de la palabra acadia, wardum.11 Las montañas pueden no estar lejos de esa palabra,
ya que hay un verbo acadio posiblemente afín que significa “descender, bajar,” aunque eso
pudo haberse interpretado socialmente y no físicamente. Otros han buscado una etimología
de las palabras sumerias para “hombre”, ur, y “mujer”, eme, que aparece en sumerio tardío
como geme “muchacha (trabajadora).”12
La especulación sobre la etimología no nos lleva a los orígenes de los términos, pero
había varias otras maneras de referirse a los esclavos. Una era listarlos como “cabeza,
hombre,” o “cabeza, mujer.”13 Esto no nos dice nada sobre los orígenes, pero era la manera
en la que también se contaban los animales, y probablemente esto significaba reducir a los
esclavos a animales. Otro término temprano es “ciego”, literalmente “ojos no ven.” Tal vez la
palabra se originó en la práctica generalmente sugerida de matar a los prisioneros de guerra
pero preservando a las prisioneras para el trabajo y la reproducción, en tanto se mutilaba a
otros pocos. La ceguera se conoce desde los esclavos de los escitas como una manera de hacer
que los esclavos no trataran de huir.14
En los períodos tempranos los esclavos eran a veces denominados subur,
vinculándolos con el territorio llamado Subar, en el extremo norte de la Mesopotamia. La
idea de que sólo esto indica que la esclavitud fue importada del norte parece improbable a la
luz de material comparativo.15 [7]
Otro término que aparece a partir del período Paleobabilónico (2004-1595 a.C.) en
adelante es shubaru “muchacho, joven.” La palabra puede no implicar nada sobre el estatus de
esclavo, pero a veces es obvio que significaba esclavo. El escritor de una carta ruega, “Por
favor, lleva a mis muchachos y véndelos.” Y otro menciona plata “por el precio de un buey y
un muchacho.” Otra carta aconseja, “No hay muchacho que sea confiable”. 16 De manera

9
Porada, Hansen, Dunham y Babcock 1992; Stein 1994.
10
Vajman 1989.
11
Gelb 1982.
12
Krecher 1987.
13
Gelb 1982: 89.
14
Taylor 2001: 38.
15
Gelb 1982: 89-90.
16
Gelb et al. 1956: E 232.
5

similar, en períodos más tardíos se menciona al esclavo como un qallu, palabra


probablemente relacionada a nociones de liviandad, insignificante, e inferioridad.17

Estado y corvée

En tanto la ciudad-estado mesopotámica rehízo su medioambiente y trató de irrigar más y


más tierra, no hizo esto organizando esclavos sino obligando a los campesinos de los
alrededores a trabajar en canales como trabajo forzado. Esto incluía darles raciones y
dirección, aunque pudo no haber incluido mucho castigo físico. La gente sujeta a esta corvée
–dullu “trabajo forzado, miseria” en acadio, dusu “cesta” en sumerio—pudo haber sido
movilizada a cierta distancia de sus hogares y establecida en campamentos. Pero la obligación
probablemente ocurría durante la temporada agrícola baja y no duraba más de uno o dos
meses. En toda la historia de la Mesopotama, la corvée era un poder de estado importante,
siempre más importante que la esclavitud. Y no es obvio que la corvée de trabajadores haya
sido necesariamente vista como un deshonor.18 Los escribas y los funcionarios también eran
en ocasiones reclutados para la corvée, y los trabajadores de la corvée y su trabajo no se
vendían. Aun así, el trabajo meticuloso de los textos del período de Ur III (212-2004 a.C.)
muestra que un pequeño número de trabajadores intentaban huir.19

Los esclavos de Ur III en la corte

Los textos del sur de la Mesopotamia documentan las “sentencias definitivas” de las cortes en
un par de ciudades. Doce de los textos muestran resultados de casos en los que los esclavos
tratan de disputar su estatus de esclavo, y sus argumentos revelan algunos detalles sobre la
vida esclava que de otra manera no conoceríamos. En un caso, la corte reafirma el estatus de
una mujer que había huido con sus hijas de su amo. El amo mantenía a las esclavas como
castigo ya que su esposo había asesinado al padre del amo, un músico de la corte. La fugitiva
había pasado la mayor parte de su vida como una mujer libre y había sido esclava sólo por
cinco años. Claramente sabía cómo hacerse pasar por libre, y quizás algunos de sus viejos
amigos le dieron refugio, ya que eludió a su amo por algún tiempo.20 [8]
Un caso más típico involucró a un esclavo que sostenía que su padre había sido
liberado hacía más de quince años. Pero el amo actual presentó testigos que afirmaron que
habían visto al padre recibir raciones de la casa, aparentemente sugiriendo que aún debía
haber sido un esclavo. No estaba claro si el padre había estado viviendo fuera de la casa y tal
vez pagándole un importe al amo, por lo que parecía ser un artesano libre. El hijo pudo
haberse confundido sobre el estatus del padre, pero la corte estaba en contra suyo.21 No había
barrera legal para que un esclavo aparezca en la corte, al menos para discutir sobre su
libertad. Esta sociedad dividía los roles de los esclavos como cosas y como personas de

17
Gelb et al. 1956: Q 64-6.
18
Sharashenidze 1989.
19
Snell 2001: 48-54.
20
Falkenstein 1956: no. 41.
21
Falkenstein 1956-7; no. 34.
6

manera diferente a las sociedades influidas por el derecho romano, con la que estamos más
familiarizados.
Unos pocos casos muestran que había una clase reconocida de libertos que tenían un
estatus más bajo que el de los nacidos libres, pero podían reclamar ser locales de nacimiento.
El liberto, sin embargo, no era “hijo de la ciudad,” con derechos políticos, sino simplemente
un “hijo libre.”22

Precios

Los “ciegos” eran más baratos que los “cabezas” en el período Dinástico Temprano (ca. 2400
a.C.), en un caso el costo era de catorce siclos de plata contra veinte, 23 pero los precios
podían variar. El siclo pesaba cerca de 8,33 gramos, y sesenta a veces equivalían a un mes de
paga para un trabajador no especializado. La plata se pagaba fraccionándola y pesando las
piezas. En el período Paleoacadio (2334-2195 a.C.), el escritor de una carta pidió dos esclavos
a cambio de quince siclos, aunque ambos debían ser “jóvenes e imberbes,” y así tal vez
baratos.24 En Ur III (2112-2004 a.C), el precio de los esclavos variaba de dos tercios de siclo a
cincuenta y cinco, pero la mayoría costaba menos de diez siclos. 25 En el período Neo-
babilónico y más tarde (605-33 a.C.), los precios oscilaban de diecinueve a más de cien
siclos.26
A partir del período Paleobabilónico (ca. 2004-1595 a.C.), tenemos un número de
documentos que nos permiten por primera vez estudiar los cambios de precio en el tiempo.
Tan temprano como durante el período Dinástico Temprano, los esclavos costaban alrededor
de quince siclos de plata. Pero había fluctuaciones. Ya que tenemos el precio de varias otras
mercancías en el período, podemos ver que la inflación en el precio de los esclavos
correspondía a la inflación en otros precios, especialmente en el reinado de uno de los reyes
paleobabilónicos, Abi-eshuh (1711-1684 a.C.), cuya pérdida de territorio pudo haber
afectado la habilidad de su ciudad para procurar granos y esclavos. 27 La disponibilidad de
esclavos del norte de la Mesopotamia cayó bajo los posteriores reyes de Babilonia,
probablemente debido al surgimiento del estado de Mitanni [9] en lo que hoy es el norte de
Siria.28 En una carta paleobabilónica se aconseja sobre la venta de “muchachos”:

Si el muchacho no tiene buen aspecto, no consideres comprarlo. Además, la


esclava… si no tiene buen aspecto y es pequeña, no consideres comprarla…
Compramos dos esclavas por un tercio de mina y tres siclos [23 siclos u 11,5 cada
una]. Ya que eran delgadas, nadie las compró. Hice que ahora estén saludables, y las
venderé. No prestes atención al bajo costo y no compres esclavos que no tengan
buen aspecto. Si un esclavo o una esclava no tienen buen aspecto, no consideres
comprarlos!29

22
Westbrook 2003b.
23
Nikol’skii 1908: 293.
24
Michalowski 1993:45, texto 58.
25
Falkenstein 1956-7, I: 88-90.
26
Dandamaev 1984: 200-95.
27
Farber 1978.
28
van Koppen 2004: 23.
29
Kraus 1964: texto 139, 12.
7

La visión de Hammurapi

A partir del período Paleobabilónico temprano, tenemos dos textos monumentales que
muestran cómo funcionaba la esclavitud en teoría. El Edicto de Ammisaduga, rey de
Babilonia ca. 1626 a.C., decretaba la remisión de algunas clases de deudas, probablemente en
respuesta a una crisis agrícola. Aunque el rey ordenó que las personas libres que habían sido
esclavizadas por deuda debían ser liberadas, tuvo cuidado de aclarar que otros esclavos no
fueran liberados en absoluto. El edicto debe haber sido pensado como un “edicto de
libertad,” pero no se aplicaba a los esclavos regulares.30
El otro documento, mucho más famoso, es el llamado código de Hammurapi, que
registra cerca de 282 “decisiones de justicia,” algunas de las cuales se refieren a los esclavos.
Mientras debemos advertir que la conexión del texto con la práctica es remota, el código nos
permite ver de manera bastante clara las ideas sobre la justicia, y a veces podemos ver
prácticas sociales subyacentes.31
Probablemente la más duradera de esas prácticas sea el sistema de ascendencia, en el
que el casamiento entre una persona libre y un esclavo resultaba en un hijo de estatus libre.
En el código era obvio que esta manera de considerar la ascendencia no se aplicaba sin
excepción. Si el padre nunca reconocía que el hijo era suyo, el hijo no participaría en la
división de la herencia con los medio-hermanos libres, pero sin embargo sería libre. Si el
padre había reconocido al hijo, a su muerte el hijo heredaba una porción igual a la de
cualquier otro hijo, y la madre esclava se volvía libre.32 Esta forma de proceder se volvió la
manera más común de trazar la ascendencia desde que fuera adoptada por el derecho
islámico.33 Su práctica significaba que las esclavas generalmente podían contar con que sus
hijos fueran reconocidos y con obtener su propia libertad si tenían hijos con sus amos. En la
Mari paleobabilónica, las mujeres esclavizadas en realidad cambiaban sus nombres cuando
nacían sus hijos libres, quizás para conmemorar este cambio eventual de estatus.34 [10]
El estatus de una esclava en la legislación del Cercano Oriente estaba a veces
dominado por la actitud de los propietarios de verlas como propiedad y a veces como una
mujer casadera. Su personalidad legal se dividía entre su propietario y su marido, si aquellos
hubiesen sido diferentes personas. En un texto paleobabilónico, un hombre libre se casó con
una esclava pero se le advirtió que si ella le reafirmaba su libertad a su ama, su ama podía
simplemente venderla y quedarse con cualquier propiedad que hubiese pertenecido a la
esclava. Al esposo se lo dejaba sin derechos.35
Otro claro rasgo breve de la esclavitud en el código es el asunto de cómo distinguir a
un esclavo. No se podía contar con que el esclavo tuviera aspecto de extranjero o un acento,
de manera que se le podían imponer “marcas”, posiblemente tatuajes, grilletes, o un corte de
cabello esclavo. No sabemos cómo era ese corte de cabello, pero los legisladores sabían que se

30
Pritchard 1969: 526-8, párrafo 21.
31
Westbrook 2003a: 12-13, 16; Roth 1997: 76-142.
32
Roth 1997: 113-14, párrafos 170-1.
33
Juynboll 1974: 3.
34
Charpin 2003.
35
Westbrook 1998:234.
8

podía afeitar y de esa manera prohibían esa acción a no ser que estuviera autorizada por el
amo.36 Los esclavos fugitivos eran castigados con marcas, posiblemente tatuajes.37
Patterson (1982:60) sostuvo que ya que el pelo era con frecuencia un signo de honor
en muchas sociedades, al esclavo se le cortaba o cambiaba el pelo. Sin embargo, cortar el vello
púbico no era costumbre en Mesopotamia (contra Patterson 1982:60-62). Esta idea se deriva
de una traducción de una cláusula de castigo por el repudio de una relación adoptiva o de un
esclavo, como en “El día que (una esclava) le diga a su ama, ‘Tú no eres mi ama,’ ella le
cortará su pelo [frontal] y la venderá por dinero.”38 Petterson, y quizás también Mendelson,
consideran que “pelo [frontal]” significaba vello púbico. Esta traducción se remonta a un
antiguo académico que tradujo Stirnhaar, explícitamente como “pelo de la frente” y no como
vello púbico,39 pero el original sólo dice “ella le cortará” y no menciona pelo de ninguna
clase.
Las afirmaciones de que la muerte de los esclavos era una práctica extendida en el
Cercano Oriente antiguo son también incorrectas. 40 La fuente para esta idea discutió las
tumbas de Ur, donde pudo haber habido algunas víctimas de sacrificio, pero no hay indicios
de que esas personas fueran esclavos.41 La única evidencia real para el sacrificio humano en
enterramientos son los funerales de los reyes sustitutos, designados para evitar o para sufrir
un mal que se le predijo al rey; las tumbas de Ur posiblemente pueden haber sido ejemplos
tempranos de esa práctica, 42 pero no se sabe si esas personas eran esclavos antes de que
fueran elegidos para este dudoso honor.
Los actos de las personas libres de tomar y albergar a los esclavos fugitivos y de usarlos
como propios les interesaban a los legisladores más que cualquier otro aspecto de la
esclavitud. Claramente, darles albergue era un problema mayor. El castigo por eso era
básicamente la restauración. Debe haber sido generalizada la tentación de [11] aumentar la
fuerza de trabajo propia con manos que deseaban trabajar aunque sólo haya sido para escapar
el antiguo amo. 43 Vemos un caso de dar refugio en una carta paleobabilónica donde el
escritor, que era propietario de un cocinero, protestaba, “Entonces corrompiste las opiniones
de mi esclavo, de manera que mi esclavo se escapó de Babilonia y fue hacia ti. Tuviste al
esclavo que no te pertenecía, te lo llevaste, y luego se lo vendiste a alguien más.”44 El poder
desigual entre las personas libres le permitió al cocinero elegir a su amo, pero luego lo
vendieron.
La visión de Hammurapi sobre la justicia no se extendía a la libertad de los esclavos,
pero incluía las injusticias en contra de los esclavos en su lista de hechos punibles, sin
importar quién podía haber sido el infractor. Quien hiciera daño a un esclavo tenía que ser
castigado de manera más leve que quien hiciera daño a un “hombre, un ciudadano
completamente libre, o incluso a “un súbdito”, de entre las clases más bajas. Aun así era

36
Roth 1997: 124, párrafos 226-7.
37
Reiner 2004.
38
Mendelsohn 1948: 9.
39
Schorr 1913: 522.
40
Patterson 1982: 191, 222.
41
Finegan 1979: 32, 53.
42
Scurlock 1995: 1885.
43
Snell 2001: 79-86.
44
Kraus 1968: texto 155.
9

castigado e incluido entre los débiles a quienes el rey quería proteger de los fuertes, aunque
este texto estaba especialmente dedicado a la protección de los derechos de propiedad, en las
que los esclavos estaban incluidos de manera categórica. Incluso los esclavos de confianza no
podían celebrar contratos para sus amos. Como a los niños y a los imbéciles, a los esclavos no
se los consideraba personas con plena competencia legal.45
De este período tenemos un conjunto notable de textos sapienciales que reflejan
actitudes hacia los esclavos. Se los veía como haraganes, desmotivados, como la caricatura del
negro en la esclavitud del Nuevo Mundo. Las esclavas eran criticadas por la queja constante.
A los jóvenes ricos, a quienes estaban dirigidos esos textos, se les aconsejaba no tener sexo
con esclavas porque se les volverían en contra. Traían “placer, pero también perjuicios.”46
Entre esos textos hay un conjunto sorprendente de consejos para no ser capturado
por los esclavistas de las montañas iraníes, y se podía contar con gente de la Mesopotamia
para no esclavizar a otros mesopotámicos.47 Esclavizar, casi por definición, estaba fuera del
área controlada por gobiernos fuertes, de manera que esas líneas de los textos literarios sirven
como complemento para nuestra comprensión.48
La mayoría de las casas tenía sólo un pequeño número de esclavos. Pero en un
documento de herencia, se mencionan 32 esclavas y esclavos, junto con una gran cantidad de
plata, 644 bueyes para arar y 120 vacas.49

Explotación en el período Babilónico Medio

Después del ca. 1500 a.C., Mesopotamia experimentó una edad oscura, en el sentido de que
los archivos de gobierno se interrumpieron, e incluso se desconoce la duración de los
reinados de los reyes. Esas condiciones pudieron haber sido ideales para alentar [12] el
esclavizar de manera deshonesta, y parece que la población continuaba descendiendo. Pero
cuando los textos reaparecen, la situación para los esclavos no parece haber cambiado
mucho. En el período Babilónico Medio, vemos que la palabra “hombre” claramente se
usaba para designar a gente vendible, junto con otros términos más comunes conocidos
desde antes. Tales “hombres” y “mujeres” podían recibir raciones por un año entero, y sus
rangos incluían todos los grupos etarios excepto los ancianos. Las “muchachas”, el
equivalente femenino de “muchachos” del período paleobabilónico, aparecen recibiendo
raciones, mientras que los “muchachos” trabajaban como lavadores, carniceros, eunucos e
incluso vaqueros de caballos.50
Las fuentes para los esclavos que no eran esclavos por deudas estaban más allá del
área central de la Mesopotamia. En Nuzi, al norte de Iraq, los esclavos por lo general, aunque
no siempre, eran del grupo étnico denominado Lullubis, quizás localizados en las montañas
allende Nuzi.51

45
Roth 1997: 82, párrafo 7.
46
Snell 2003: 16.
47
Snell 2003: 17-18.
48
James 1988.
49
Kraus 1972: texto 244.
50
Sassmannshausen 2001; 117-26.
51
Maidman 1987: 163-6.
10

El segundo milenio tardío vio un lento derrumbe de la economía centrada en el


palacio, especialmente en el área Sirio-Palestina. Además se incrementó el número de un
fenómeno atestiguado desde hacía tiempo, el de las clases marginales urbanas que se unían a
nómades para saquear el campo, y esto pudo haber alentado a que los esclavos se escaparan
para unírseles. 52 Las cartas de Amarna al rey egipcio de parte de los señores asiáticos
mencionan la transferencia de mujeres, en especial de potentado a potentado, y muchos
pudieron no haber tenido opción en este asunto, aunque podrían no haber sido esclavas
(Moran 1992: textos 64; 268; 301: 209; 365 tiene trabajadores de corvée).
Los arqueólogos encontraron un elemento interesante de evidencia de esclavitud en
una tumba en una ladera en el sitio de la Pella clásica, con vista al valle del Jordán, posterior
al 1350 a.C. Dos hombres de clase alta estaban enterrados allí con su ajuar funerario, pero
junto a ellos había otro hombre con grilletes en el tobillo. El hombre sujeto pudo haber sido
sólo un criminal o un prisionero de guerra, aunque por supuesto tanto criminales como
prisioneros eran a veces esclavizados. El hombre engrilletado fue aparentemente ejecutado y
murió de manera violenta en el lugar.53 No hay textos de Pella para este período, de manera
que no podemos reconstruir la historia de estos hombres, pero podemos suponer que el caso
estaba relacionado con la esclavitud y la opresión. Más hacia adentro, un santuario cerca del
aeropuerto moderno de Amman que data de alrededor del 1300-1200 a.C., era sin dudas un
centro para sacrificios humanos. El estatus de las personas asesinadas es imposible de
determinar, e incluso sus edades y sexos son problemáticos, pero es posible que fuesen
esclavos.54

Primer milenio

Los fenicios y su apogeo marítimo tenían la reputación de ser notoriamente buenos raptando
gente para ser vendida como esclavos en tierras lejanas.55 [13] La historia de Homero (Odisea
15.400-50) sobre un muchacho esclavizado por los taimados fenicios reflejan lo que los
griegos sentían por ellos.56 Y más tarde, sus descendientes, los cartagineses, tenían esclavos
para todo tipo de trabajos.57
Un grupo de textos cuneiformes de la ciudad de Harran, ahora en el límite entre
Turquía y Siria, muestra una clase de censo o informe de población del gobierno asirio
alrededor del 750 a.C., relacionado con el asentamiento de agricultores. Estas personas eran
más siervos que esclavos ya que aparentemente no podían ser vendidos, pero le debían
servicio al gobierno, y no debían dejar sus puestos. 58 No está claro si esas personas eran
deportadas, pero había al menos un millón de personas a las que el gobierno asirio desarraigó
en los 250 años de actividad imperial. La mayoría no eran esclavizados pero se los obligaba a
caminar desde sus hogares hasta el núcleo del territorio asirio en el norte de Iraq, donde se
los asentaba en tierras de labranza y se les prohibía marcharse. Más temprano se los “contaba

52
Liverani 1988: 541-52.
53
Routledge 2003: 70-1.
54
Hennessy 1985.
55
Markoe 2000: 105.
56
Fitzgerald 1963: 279-83.
57
Tsirkin 1987: 134; Markoe 2000: 91.
58
Fales 2001: 171-8.
11

como ciudadanos de Asiria” y supuestamente se les permitía o se los forzaba a servir en el


ejército. Pero posteriormente se consideraba a los deportados como extranjeros, quizás
porque eran más numerosos.59
Los esclavos más interesantes bajo los asirios pueden haber sido los eunucos. Aunque
hay evidencia de ambigüedad de género en la estatua de un cantante de la Mari del período
Dinástico Temprano (c. 2400 a.C.), ahora en el límite entre Siria e Iraq,60 sólo más tarde
encontramos al ša reši, “el de la cabeza”, quien, a veces, era un eunuco. Esas personas
ocupaban altos cargos en la corte y trabajaban en los harenes reales porque no podían
fecundar a las mujeres. Pero personas con ese título a veces eran generales y gobernadores, y
algunos tenían incluso familias, tal vez por adopción si es que realmente estaban castrados.
Los eunucos podían haber sido los “máximos esclavos,” personas que estaban
alienadas de su pasado y que no podían tener descendencia futura.61 Pero no tenemos certeza
sobre si la gente “de la cabeza”, ša/šut reši, estaba realmente castrada, un procedimiento que,
como podría esperarse, no se discute en los textos. 62 En la Biblia, sarisim, ciertamente un
cognado del acadio, se refiere a altos funcionarios extranjeros, pero no se puede estar seguro
de que fueran eunucos.63
Los primeros eunucos asirios se vieron en el siglo XIII bajo Tukulti-Ninurta I. No está
claro si en la Mari paleobabilónica el uso del mismo término en contextos militares
realmente significa que las personas en cuestión eran eunucos. La etimología puede ser en
realidad “alguien con dos cabezas”, como un eufemismo para alguien sin testículos. 64 El
material hitita no parece indicar que los empleados designados con el término acadio y el
jeroglífico luwio fueran en verdad eunucos físicos. 65 En el período Neo-asirio, el eunuco
principal [14] jugaba un papel importante en la administración y con frecuencia conducía el
ejército.66

Ricos y pobres

En el período Neo-babilónico (605-333 a.C.), hay una abundancia de documentos sobre los
esclavos que trabajaban en tres capacidades. Primero, había un pequeño número de esclavos
reales que realizaban trabajos domésticos en el palacio y que no tenían la posibilidad de
llamar la atención u obtener favores de sus amos. No está claro cómo se transformaba un
esclavo en esclavo real. Quizás esos esclavos eran prisioneros de guerra retenidos por el rey.
Luego había esclavos que eran porteros de los templos, que continuaban siendo centros
económicos y religiosos. En este caso el amo ni siquiera era una persona real sino un dios, de
esa manera el trato preferencial o la manumisión parecían imposibles. Por último, el grupo
más grande y mejor conocido de esclavos eran aquellos cuyos propietarios eran personas

59
Oded 1979.
60
McCaffrey 2002: 380-1.
61
Patterson 1982: 315.
62
Meier 1938.
63
Wolf 1962; Kedar-Kopfstein 1999.
64
Deller 1999: 304-5; 309-11.
65
Hawkins 2002.
66
Tadmor 2002.
12

privadas. Entre ellos vemos una gran variedad en el trabajo que realizaban, desde agricultores
hasta usureros.67
Alguien se volvía un esclavo al ser capturado como prisionero de guerra, vendido
como esclavo por deudas, o, en caso de los esclavos del templo, al ser “dedicado” por una
familia acosada por malas cosechas e incapaz de continuar cuidando de un niño. Los esclavos
usureros podían llegar a ser muy ricos y de alguna manera bastante poderosos. Se podían
casar en bodas legalmente reconocidas y debían conocer a los encumbrados y poderosos que
les prestaban. Es posible que hayan tenido acceso a servicios a los que sólo pocos babilónicos
libres podían acceder, y muchos aparentemente invertían a la vez para su propio beneficio y
así controlaban su propio dinero como peculium. También poseían sus propios esclavos. Pero
nunca podían acumular lo suficiente para comprar su propia libertad o la libertad de sus
seres queridos. Una vez el amo de uno de los esclavos ricos lo vendió junto a su mujer e
hijos. El esclavo tenía su propio dinero, pero no el suficiente como para igualar o superar la
cantidad que gastó su nuevo propietario.68
Aquí se puede ver un ejemplo de la idea de que el estatus de esclavo no era lo mismo
que el estatus económico. Los esclavos ricos no podían protegerse o proteger a su familia del
deshonor, aunque por supuesto le costaban gran cantidad de dinero al nuevo comprador, 24
minas (1.440 siclos) de plata, lo que compró al principal y a su familia de siete junto con los
préstamos que le debían.69
Una vez se le ordenó a un esclavo estudiar para escriba;70 otro fue aprendiz de un
tallador de sellos, otro fue panadero y otro atendía una taberna.71 Un texto único muestra a
una princesa Neo-babilónica liberando a un esclavo, diciendo “él es libre; pertenece a sí
mismo.”72 [15]
Parece haber habido un crecimiento en el número de esclavos a lo largo del primer
milenio, pero los textos declinan después del período seléucida temprano, alrededor del 270
a.C. Un texto del período arsácida o parto de alrededor del 247 a.C. muestra a niñitas de
cinco años dadas como esclavas para trabajos de edificación, de manera que la institución
continuaba, pero no así la evidencia.73

Egipto

En Egipto la historia de la esclavitud es más difícil de rastrear que la de Iraq antiguo, pero se
sabido que había pequeños números de esclavos en los períodos tempranos. Se los
denominaba ḥm , “servidor,” de un término para “cuerpo”, y las personas libres a veces se
denominaban a sí mismas el Om de dios o del rey. Sabemos que se enviaban expediciones al
sur para secuestras trabajadores denominados sgr.w-ʿnḫ “, obligado de por vida”.74 Se sostuvo

67
Dandamaev 1984.
68
Dandamaev 1984: 345-71, 451-2.
69
Dandavaev 1984: 361-2, 395.
70
Dietrich 2001.
71
Baker 2001; 23.
72
MacGinnis 1993: 102.
73
Oelsner 1995: 120-2, 147-8.
74
Loprieno 1997: 193.
13

que los “obligados de por vida” podían haber sido tratados como esclavos, pero no
constituían un estatus legal separado en el Reino Antiguo (2575-2125).75
No había muchos “cuerpos” en los períodos más tempranos. En el Reino Medio
(1975-1640 a.C.), había muchos “esclavos del rey,” algunos de los cuales eran identificados
como asiáticos. Estos eran, presumiblemente, prisioneros de guerra o gente capturada por
otros asiáticos y vendida a los egipcios. En el período esos “cuerpos” podían ser capturados y
vendidos. Los esclavos que se escapaban en repetidas oportunidades podían ser castigados
con la muerte. Sabemos que grupos de fugitivos, incluyendo a fugitivos de la obligación de la
corvée, se refugiaban en los oasis del desierto y eran atacados por la policía del rey. Había
también casos de propietarios individuales que manumitían a esclavos favorecidos. Algunos
esclavos eran propietarios de campos, y la mayoría tenía nombres que tenían sentido en
egipcio y no los segregaba. 76 Los fugitivos junto a sus familias podían ser condenados a
trabajar de por vida para el estado. Es notable el uso de tp.w “cabezas” para un número de
esclavos, de la misma manera que en Mesopotamia. El hijo de una esclava era esclavo, sin
importar quien fuera el padre.77
Fue en el período expansionista del Reino Nuevo (1558-1080 a.C.) cuando vemos un
gran número de esclavos ingresando como prisioneros de guerra desde Asia y desde el Nilo
arriba en África. Se los llamaba bʒk.wi “trabajadores”, lo que difícilmente explique su estatus.
El gobierno ejercía una vigilancia activa sobre los esclavos extranjeros.78 Los amos confiaban
en los desiertos inhóspitos a ambos lados de Egipto para prevenir que los esclavos se escapen
al Este o al Oeste, limitando el problema del control al estrecho valle del río, excepto en el
Delta, donde los pantanos hacían posible que los fugitivos desaparecieran.
El Reino Nuevo era la época de la intervención sostenida de Egipto en Asia y en
África subsahariana. Pero los precios en el Reino Nuevo parecen estables [16], donde los
hombres costaban 2 dbn (unidad de peso) de plata, o casi 40 siclos de plata. Las mujeres
costaban más, 4 dbn y 80 siclos,79 presumiblemente porque eran valuadas por los hijos que
podían tener. El estatus de esclavo se podía heredar para un sirviente real o para un esclavo
asiático, y había también un porcentaje considerable en algunos textos que eran egipcios
nativos.80 Los esclavos a veces podían obtener la libertad alistándose en el ejército.81
Un documento del tiempo de Ramsés II (1279-1212 a.C.) detalla la compra que hace
una mujer de una muchacha Siria a cambio de un número de textiles y algunos recipientes de
cobre. La propietaria le puso un nombre egipcio a la muchacha. El documento también
muestra a una persona que compró una tumba a cambio de un esclavo.82
Aunque el Reino Nuevo tenía “casas de esclavas”, aparentemente dedicadas a
producir más niños esclavos, también es claro que algunos esclavos podían ser propietarios de
tierra. En períodos tardíos del primer milenio, el rol de los esclavos aparece de nuevo

75
Poláček 1970: 161, 165.
76
Helck 1984: 983-4.
77
Loprieno 1997: 198-200.
78
Bakir 1952.
79
Helck 1984: 984-5.
80
Loprieno 1997: 200.
81
Shaw y Nicholson 1995: 38.
82
Gardiner 1935.
14

nebuloso. Parece que algunas formas de dependencia eran más parecidas al clientelismo que
a la esclavitud.83
Los esclavos de tarea eran forzados a prestar desde servicio doméstico hasta agrícola.
Una carta de la dinastía XII (1979-1805 a.C.) ordenaba que a un esclavo real se le enseñara a
leer y escribir “sin que se le permita escaparse.”84

La esclavitud israelita

En los textos copiados en los círculos religiosos del antiguo Israel se discutió por primera vez
la preocupación por los esclavos de los grupos de hebreos. Los legisladores ignoraban a los
esclavos no hebreos y parecen haber sido tratados como el resto del Cercano Oriente. Las
historias indican que se aplicaban las reglas de ascendencia del Cercano Oriente, y la esclava
que daba a luz al hijo de un hombre libre, en este caso Abraham, era libre junto con su hijo
incluso antes de la muerte del padre (Gen. 21: 1-21). Los pensadores legales hebreos
limitaban la duración de la esclavitud por deuda. Un hebreo podía soportar seis años,
mientras que Hammurapi había limitado la esclavitud por deuda a tres años (Exod. 21: 2).85
Los legalistas hebreos también propusieron la institución del año jubileo después de cuarenta
y nueve años, que vería el retorno de la tierra que había sido vendida; los esclavos por deuda
también volverían a casa (Lev. 25:25-8).86 Es sabido que esta era una idea utópica aplicada a
esclavos no hebreos. En la tradición tardía, si un esclavo se convertía al judaísmo, entonces se
lo consideraba libre.87 Pero en el tiempo de Jeremías, cerca del 587 a.C., en tanto Jerusalén
estaba cayendo ante los babilónicos, el profeta se quejaba de que el límite de seis años no se
había observado por años y que debía aplicarse a todos los esclavos. Esta vez los propietarios
aceptaron [17] liberar a los esclavos pero luego los recapturaron, para gran disgusto del
profeta (Jer. 34: 6-22).
Una importante revelación de actitudes hacia la esclavitud eran las reformas
deuteronómicas, en las que pensadores posteriores revisaron partes del temprano Código de
la Alianza en una dirección más compasiva para los esclavos y otras personas oprimidas.
Debían ser tratados bien “porque ustedes fueron esclavos en Egipto” (Deut. 5:15). La
afirmación última era el llamado a rechazar el retorno de los esclavos fugitivos a sus
propietarios (Deut. 23:15). Si se hubiese aplicado consistentemente, esa prohibición habría
erosionado toda la institución de la esclavitud. Más tarde se la interpretó como algo que se
aplicaba sólo a los esclavos hebreos que habían regresado como fugitivos a la tierra de Israel.
Pero la afirmación puede tomarse al pie de la letra como un llamado para atender a las
necesidades y los deseos de todos los humanos, incluso los esclavos.88 Es también una especie
de juego con los tratados del Cercano Oriente. Esos tratados les prestaban mucha atención a
asegurar que los fugitivos fuesen retornados a sus países de origen, presumiblemente para que
sus amos los castiguen. Todo el Deuteronomio tiene la forma de un tratado del Cercano

83
Loprieno 1997: 206; 208; 213-14.
84
Wente 1990: 86, texto 107.
85
Roth 1997: 103, párrafo 117.
86
Chirichigno 1993: 329-39.
87
Mielziner 1894: 3, n. 3.
88
Snell 2001: 129-30; 143.
15

Oriente, y el hecho de que diga lo contrario de lo que esos tratados decían en general sobre
los fugitivos subraya la originalidad del esfuerzo.89
El término común para esclavo en hebreo era ʿeved, un término que también se usaba
para las personas libres para mostrar sumisión. Probablemente sólo significaba “trabajador”,
como la palabra egipcia.90
Las fuentes bíblicas se interesaban por la esposa esclava, y el matrimonio implicaba la
libertad para los hijos y probablemente para la esposa. Una esposa esclava podía ser la esposa
primera o primaria de un hombre libre.91
Los hebreos tenía además de los esclavos privados un grupo de esclavos del templo
llamados netinim, gente “dada”, que trabajaban en el templo desde que éste existía. Su origen
y su estatus de esclavo no son claros, pero han sido comparados con los contemporáneos
esclavos de los templos Neo-babilónicos llamados širku, que también significa “dado.”92
Cuando los persas les permitieron a la gente de Judá volver a Israel una generación
después del exilio cerca del 520 a.C., muchos trajeron esclavos con ellos. Los libros de Esdras
y Nehemías listan los nombres de gente libre que retornó, y las síntesis dicen que de los
42.360 que hicieron la travesía 7.337 eran esclavos, casi uno de cada seis (Esdras 2:64-5 =
Neh. 7: 67-8).93 Esto no hizo de los que regresaron del exilio una sociedad esclavista, pero
pueden haberse aproximado a la proporción de esclavos de la sociedad neo-babilónica que
habían dejado atrás.94 La ironía de un Israel recreado celebrando su libertad con la ayuda de
esclavos pasó desapercibida para los exiliados [18].

Esclavos hititas

Las leyes de los hititas en Anatolia central, lo que hoy es Turquía, entre el 1400 y el 1200
a.C. muestran tres clases de siervos manipulados por el gobierno: los deportados, “los
tomados” –que probablemente signifique prisioneros de guerra- y los artesanos. Un término
que se extendió en versiones más nuevas de las leyes, escrito como “prisionero,” usando la
palabra acadia como un logograma, puede reconocerse por hittita/eipparas, que podría estar
relacionado con el verbo para comprar; esos pueden haber sido esclavos. 95 Los esclavos se
podían casar con mujeres libres, y se suponía que ellos podían pagar el precio de la novia;
pudo haber sucedido que las mujeres libres se convertían en esclavas por tres años como
castigo por esto, pero luego retornaban a su estatus libre. Los hijos de esas uniones se
suponían libres. La flexibilidad de este arreglo pudo haberse debido a la falta de trabajo, de
manera que a los esclavos se los recompensaba por permanecer en la tierra y acumular
riqueza.96
Los esclavos con frecuencia eran usados como pastores en la lucrativa industria del
pastoreo; este era un trabajo solitario e indeseable, aunque probablemente daba

89
Weinfeld 1992: 169-71.
90
Westermann 1975.
91
Kessler 2002.
92
Healey 1992; Dandamaev 1984: 469/
93
Mowinckel 1964.
94
Dandamaev 1984: 218; 648.
95
Güterbock 1972; Roth 1997: 224-5, párrafos 48-9.
96
Bryce 2002: 51-5; 121-3.
16

oportunidades para escaparse.97 Los precios en las leyes hititas eran de 20 siclos de plata para
esclavos comunes, y esto era el equivalente al precio de un caballo de tiro; un esclavo
entrenado como experto en presagios podía costar 25 siclos.98 Alquilar uno costaba 1 siclo al
mes para un trabajador hombre y medio para una mujer.99

Esclavos egeos

Los minoicos en el tercer y en el temprano segundo milenio a.C. pueden haber usado
esclavos en capacidades domésticas.100 La evidencia, por supuesto, proviene en su totalidad
del arte y de las continuidades con la cultura tardía, ya que los escritos minoicos no han sido
descifrados.
Los documentos micénicos sobre tablillas de arcilla en escritura silábica Lineal B
muestran un número de esclavos en la fuerza laboral, denominados do-e-ro y do-e-ra para el
posterior doulos y doula. Los esclavos parecen haber derivado de los cautivos. La mayor
cantidad de esclavos eran esclavos de un dios o diosa, de manera que estaban vinculados a los
templos. Algunos tenían asignaciones de tierra que trabajaban como parte de sus
obligaciones. Un texto sugiere que los hijos de un padre esclavo y una madre libre eran
esclavos. Esto iría en contra de la práctica de la Grecia arcaica y de la costumbre del Cercano
Oriente en general, donde un padre libre tendía a confirmar la libertad. Pero el pasaje no es
inequívoco (Ventris y Chadwick 1973; 123-4, 166-8: “Seis mujeres, segadoras, su padre un
esclavo y su madre de [un lugar]”). [19]
Aunque la sumisión de los esclavos parece obvia, probablemente no se los
consideraba como propiedad privada, sino que los “esclavos del dios” eran el grupo más
grande de pequeños agricultores de la tierra en Pilos. Parecen haber sido dependientes de
individuos privados, dioses, y otra clase social de personas libres o más libres.101

Esclavos africanos

Aparte de las expediciones de los egipcios, sabemos poco sobre las condiciones africanas en
épocas antiguas. Había muchos niveles de sociedades de jefatura que probablemente
permitían la esclavitud, y algunos estados con certeza lo hacían. Un aspecto del pensamiento
africano sobre la propiedad y en consecuencia sobre la esclavitud cobraría importancia más
tarde. Muchos africanos aparentemente no veían a la tierra como algo apto para la
propiedad.102 Tal vez este sentimiento derivaba de la fecundidad del medioambiente africano
donde casi todo puede crecer con facilidad. Tener la propiedad de parcelas de tierra
particular no tenía sentido, ya que había más que suficiente en derredor. Pero la propiedad
de la tierra en áreas musulmanas a veces coexistía con la esclavitud, y los esclavos podían ser
asignados para trabajar los campos particulares de sus amos.103

97
Bryce 2002: 83.
98
Bryce 2002: 52, refiriéndose al párrafo 177 de las leyes.
99
Bryce 2002: 80 ley 158.
100
Castleden 1990: 25-6.
101
Uchitel 1985: 137-8; 173, 177.
102
Bohannan and Curtin 1971: 120-8.
103
Fisher 2001: 216-17, 277.
17

El camino al poder era controlar a la gente, y una manera de obtener más gente era
esclavizándola. El estatus de los esclavos era hereditario, aunque los esclavos en África
probablemente no se reproducían lo suficiente como para reponer sus cantidades en la
generación siguiente. A los esclavos útiles se los premiaría otorgándoles más libertades y
eventualmente podían llegar a ser miembros plenos de la comunidad del amo.104
Como en otras partes del mundo antiguo, ese acceso a la eventual libertad para
algunos no mitigaba el deshonor o el horror de la explotación, y la pertenencia a un grupo de
parentesco podía no incluir una asimilación completa.105 La distinción entre sirvientes que
podían ser pagados y los esclavos que no lo eran se conoce en varias sociedades africanas, y la
historia feliz en la que la esclavitud terminaba en parentesco no era necesariamente
representada de manera frecuente.106

Conclusión

El Cercano Oriente letrado tenía al menos dos mil años de experiencia en la esclavitud al
tiempo en que los griegos bajo el mando de Alejandro arribaron con su propia cuota de la
institución. Y las variedades de experiencias que los esclavos tenían han estado compitiendo
sólo en los dos mil años desde de entonces. Para las discusiones de que esa gente esclavizada
no eran esclavos (chattel slaves), debemos responder que es verdad que la mayoría [20] de los
esclavos no eran vendidos en el curso de sus vidas. Pero muchos esclavos podían ser
vendidos. Y los derechos de los esclavos para aparecer ante la corte, casarse y hacer otras cosas
que algunos esclavos en otras sociedades no podían hacer, no disminuye el deshonor que
sentían. Cuando se vendió a uno de los hombres más ricos de Babilonia, él no estaba en
posición de objetar, aunque sin dudas tenía muchos amigos en posiciones elevadas. La
sociedad se las había ideado para denigrarlo y explotar a su familia, que fue vendida junto
con él.107 Y aun a través de los tiempos, resuena la afirmación en una corte de finales del
tercer milenio sobre un sentimiento compartido por todos los que alguna vez serían
explotados por su trabajo y privados de su humanidad. A la corte que estaría en su contra y
que continuaría su esclavitud un hombre le afirmó: “No soy un esclavo.”108

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