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DISCERNIMIENTO se ha llegado.

Se trata del discernimiento como arte de


seguir a Cristo, tanto en las grandes op ciones de vida y
de trabajo como en las pequeñas, co tidianas. Cuanto
Marko Rupnik más se progresa en la vida espiritual más se camuflan las
tentaciones. Por eso, el discernimiento del seguimiento
de Jesús consiste en gran parte en desenmascarar las
PRÓLOGO ilusiones y en orientarse hacia el realismo y la
objetividad de Cristo, nuestro Señor y Salvador, Mesías
pascual que vive en la Iglesia y en la historia. El
Ya desde hace unos años se está volviendo a ha blar discernimiento lleva a una madurez eclesial y a una
de discernimiento, que en último término es el arte de fidelidad probada.
conocer a Cristo y de reconocerlo como nuestro Señor y Por eso, la segunda parte empieza con un capí tulo
Salvador. La Iglesia por sí misma, con su tradición y el dedicado al principio y fundamento teológico de cómo
magisterio de sus pastores, ha trazado este permanecer en Cristo. El capítulo si guiente está
discernimiento a través del espacio y del tiempo para las dedicado a las tentaciones que el cris tiano experimenta
comunidades ecle- siales en su globalidad. Es ésta una en su camino tras el Señor. Se describen las ilusiones y
primera acepción en la que podemos entender el los mecanismos principales del tentador y el modo como
discernimiento. Puesto que esto vale para la Igles ia en los padres espirituales desenmascaraban esos engaños.
su integridad, para cada comunidad eclesial y para la Después viene un capítulo dedicado a la comprobación
vida individual de cada persona con su propia de nuestra adhesión real a Cristo, en la que no hay
concreción, resulta que se puede hablar del dis- espacio para las ilusiones y los engaños. Y como el
cernimiento de muchos modos. Hay un discerni miento discernimiento no es una técnica para resolver los
de tiene como objeto los espíritus. «Dis cernid los problemas de la vida espiritual sino una realidad situada
espíritus», dice el Apóstol (cfr. I Cor 12,io). Existe un en la relación entre el hombre y Dios -por tanto, en el
discernimiento de las mociones interiores, de los espacio del amor-, es necesario iniciarse y dar los
pensamientos y los sentimientos. Existe el primeros pasos en el ejercicio del discernimiento. Se
discernimiento vocacional, de los estados de vida... explican aquí las circunstancias más adecuadas y los
Existe un discernimiento individual y uno comunitario, y modos más apropiados para empezar en el arte del
también un discernimiento más centrado en los aspectos discernimiento y se concluye con dos de los elementos
morales 1. más significativos de esta segunda fase, que son el
Este libro afronta el discernimiento como el arte de la discernimiento de la vocación y el discernimiento
comunicación y comprensión recíproca entre Dios y el comunitario. De todo ello se deduce que el verdadero
hombre, y, desde este punto de vista, trata de discernimiento es una actitud constante. A lo largo de
desentrañar sus dinámicas. Partiendo de esta todo el texto, casi paralelamente a cada título, se dan
aproximación fundamental al fenóme no del referencias - pr el e re nte m e nte de Ignacio de Loyola y
discernimiento, todas las acepciones men cionadas de autores de la Filocalia- que constituyen, junto al
quedan tratadas de modo transversal. estudio y a los años de praxis pastoral, el ámbito de
En esta clave -el discernimiento como comunicación maduración de las reflexiones que siguen 2.
entre Dios y el hombre- se deben respetar dos fases en Debe quedar claro que, a pesar de que sea im-
el camino. Existe una primera etapa de pu rificación, que portante conocer los textos sobre este tema, el dis -
lleva a un auténtico conocimiento de sí mismo en Dios y cernimiento es, sobre todo, algo a lo que uno debe
de Dios en la propia historia, y una segunda etapa en la iniciarse, algo que requiere una aproximación
cual el discernimiento se vuelve un hábito. experiencial-racional. Por tanto, este pequeño libro no
A causa de las diferentes dinámicas de cada una de exime de aprender el discernimiento con un maestro
las etapas, el texto se divide en dos partes. En la primera espiritual, en el esfuerzo de un cami no que pretende,
parte se tratará la etapa primera, siguien do los paso a paso, ser cada vez más con forme al Señor.
siguientes pasos: el primer capítulo ofrece los referentes
teológicos que encuadran el discerni miento (cuál
concepto de Dios y del hombre da razón del hecho de
que estos dos sujetos puedan co municarse y
comprenderse recíprocamente en el amor y la libertad),
el segundo capítulo explica en qué consiste el
discernimiento, y como final, el ter cer capítulo introduce a
las dinámicas de la primera fase del discernimiento.
En la segunda parte se afronta cómo permanecer
unido a Cristo, cómo no despilfarrar la salvación a la que 2 Señalo algunos textos de autores espirituales que pueden constituir un magnífico
telón de fondo para el tema: el «Discorso sugli otto pen- sieri y Leonzio Igumeno. I
Santi Padri che vivono a Scete. Discorso sommamente utile a proposito del
1 Para un recorrido Mstórico sobre el discernimiento y un tratamiento en detalle de discernimento», de Casiano el Romano en La filocalia, I, traducción italiana de M.
todas las dimensiones mencionadas, véase Ruiz Jurado, M., II discernimento B. Artioli y M. F. Lo- vato, Turín 1985 (de ahora en adelante se designará como
spirituale. Teología, storia, pratica, Cisinello Balsamo 1997. Además se puede Filocalia), 127-169; los escritos de Nil Soirskij, en Bianchi, E. (ed.), N. Sorskij. La vita
consultar el artículo «Discernement des ésprits», en Dictionnaire de spiritualité, III, e gli scritti, Turín 1988, 35-133; Ignacio de Loyola, Autobiografía, ed. de M. Costa,
París I957> I222-I29I- Para el aspecto más práctico y didáctico, véase Fausti, S., Roma 199I; Hausherr, I., Philautia. Dall'amore di sé alia carita, trad. italiana
Ocasión o tentación, PPC, Madrid 1997- Magnano 1999; y Spidlík, T., Ignazio de Loyola e la spiritualitá orientale, Roma 1994"

1
• I PARTE Hacia el gusto de Dios
¿DÓNDE SE COLOCA EL acto primordial del amor recíproco de las tres Personas
DISCERNIMIENTO? divinas o en la creación. Por eso la experiencia de la
libre relación que el hombre experimenta en el discer -
nimiento no es nunca sólo la relación hombre- Dios, sino
¿Existe una relación real entre Dios y el hom bre? Si que incluye la relación hombre-hombre y, además, la
existe, ¿en qué consiste? ¿Posee una ob jetividad relación hombre-creación, desde el momento en que
propia? ¿Pueden Dios y el hombre co municarse y entrar en una relación auténtica con Dios significa
comprenderse en verdad? ¿Qué len guaje usan Dios y el entrar en aquella óptica de amor que es una relación
hombre en su comunicación: unívoco, analógico, vivificante con todo lo que existe. Hacer propia esta
dialéctico? ¿Dios manda y el hombre se limita a visión significa captar la infraestructura de hilos que
obedecer y ejecutar? ¿O más bien el hombre piensa qué conectan y unen entre sí a todos los elemento s de la
complace más a Dios a partir de los mandamientos y lo creación y hacen emerger la comunión de todo lo que
realiza? ¿Existe un espacio de autonomía para el hombre existe en el Ser. Desde el momento en que estos hilos
dentro del gran plan de Dios? indican la misma realidad de lo divino, su pre sencia en
Los maestros de la vida espiritual no estarían de las cosas, los objetos y los productos hu manos les dotan
acuerdo con la forma de formular la cuestión que está de un nuevo significado, a través del cual cada cosa y
por debajo de estos interrogantes. Para ellos, estas dos cada acción pueden asumir un significado más profundo.
realidades no se pueden tratar como si estuvieran Así, se nos ofrece una visión esencialmente sacramental
divididas. La relación entre Dios y el hombre se cumple del mundo, en la que, a través de las cosas, se puede
en el Espíritu Santo, la Persona divina que hace al acceder a su verdad 5 . El discernimiento es, entonces, el
hombre partícipe del amor del Padre en el Hijo 3. Esta parti- arte de autocomprenderse teniendo en cuenta esta
cipación, es decir, la presencia del amor divino en el estructura coherente, de lo global, verse a uno mismo
hombre, hace posible el acceso a Dios y al hombre, en la unidad porque se ve con los ojos de Dios, que ven
creado en este amor. Es más: tal inha- bitación divina en la unidad de la vida.
nosotros hace que Dios no sea ya externo a nuestra
realidad humana, sino que llegue a ser -como dice Pavel
Evdokimov- un factor interno de nuestra naturaleza 4. Comprenderse con Dios
Entre la persona humana y su Señor existe por t anto
Creemos en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Un Dios
una comunicación verdadera que, para tener la garantía
ideal, un Dios-concepto no tendría para nosotros,
de la libertad, se sirve de los pensa mientos y
cristianos, un peso indiscutible y abso luto. Nosotros los
sentimientos del hombre. Los Padres han optado
cristianos lo somos porque la revelación nos comunica
normalmente por el lenguaje simbó lico, considerando
un Dios-Trinidad, al cual nos dirigimos como a tres
que el símbolo es el lenguaje en el que la comun icación
Personas. Invocando cada Persona invocamos a Dios
humano-divina se realiza más auténticamente 5 . Para
todo, puesto que cada Persona existe en una relación de
ellos el discernimiento es oración, un arte propio y
unidad indisoluble y total con las otras dos. Cuando afir -
verdadero de la vida en el Espíritu. El discernimiento
mamos la fe en Dios Padre, decimos al mismo tiempo
forma parte de la relación vital entre el hombre y Dios;
nuestra fe en el Espíritu y el Hijo. Lo mismo vale para cada
es más: es precisamente un espacio en el cual el hombre
una de las Personas divinas: la referencia a una de ellas
experimenta la relación con Dios como experien cia de
implica automáticamente su comunión trinitaria, en
libertad, incluso como posibilidad de cre arse a sí mismo.
referencia a las otras dos Personas. En este sentido, el
En el discernimiento, el hombre experimenta su identidad
primer artículo del Credo, Creo en un solo Dios Padre, es de
como creador de la propia persona. En este sentido, es el
importancia capital. Afirmar sin más la fe en Dios es
arte en el cual el hombre se abre a sí mismo en la
ambiguo, porque ésta es una afirmación abierta a
creatividad de la historia y crea la historia creándose a sí
cualquier tipo de interpretación, comprensión e incluso
mismo.
idolatría (desde las ideas y conceptos hasta las estatuas
El discernimiento es, por tanto, una realidad
y ritos, de lo más abstracto a las realidades más
relacional, como lo es la fe misma. La fe cristia na es, en
sensuales). Sin embargo, creer en Dios Padre sig nifica
efecto, una realidad relacional, porque el Dios que se
que Dios es una concreción más allá de toda posible
revela se comunica como amor y el amor presupone el
manipulación, porque «Padre» significa una persona, y la
reconocimiento de un «tú» 6. Dios es amor porque es
persona nunca es un concepto, sino una realidad, una
comunicación absoluta, eterna relacionalidad, sea en el
concreción 7. Decir «Padre» significa indicar un rostro, y
el rostro - aunque nunca visto- es siempre concreto y
designa una realidad personal, precisa, objetiva en sí
' Cfr. Spidlík, T., La spiritualitá dell'Oriente cristiano. I: Manuale sistemático, Roma misma. Diciendo «Padre» decimos la concreción de Dios
1985, 25-30. Véase también Florenskij, P., Colorína e fondamento deüaveritá, Milán
en las tres Personas, así como la concreción de su
1974, 153-188 y Tenace, M., Diré l'uomo. II: Dall'im- magine di Dio alia
relación. Sin embargo, decir «Creo en Dios Padre»
sommiglianza, Roma 1997' I7~44-
significa también afirmar la propia iden tidad, desvelar el
4 Evdokimov, P., «L'Esprit-Saint et l'Eglise d'aprés la tradition li- turgique», en
L'Esprit-Saint et l'Eglise. Actes du symposium..., París 1969. 9§.
propio rostro, porque quien pronuncia la palabra
5 Véase por ejemplo, Brock, S., «I tre modi dell'autorívelazione di Dio», en id., «Padre» se declara hijo y descubre una filiación
L'occhio luminoso. La visione spirituale di sant'Ejrem, Roma I999- 43"46-
6 Cfr. Ivanov, V., «Ty esi», en Sobr. Soc., III, Bruselas 1979, 263-268 e id.,
«Anima», en ibíd., 27°~293. 7 Cfr. Atanasio, AdSerap., ep. III.

2
precisamente en virtud de la revelación de Dios como comunica al hombre, es decir, a nivel creatural, su seme -
Padre 8. janza. El hombre es imagen de Dios. Pero, por obra de la
El artículo de fe «Creo en un solo Dios Pa dre» redención realizada por Dios mismo y del Espíritu Santo
explícita la relación que existe entre el hom bre y Dios, que nos comunica la salvación operada por Cristo, el
que es precisamente la de filiación. La fe es, por tanto, hombre puede conocer a Dios y realizar este
una relación filial. Esto significa entonces que no se conocimiento como semejanza con El. Dios, de algún
puede abordar la cuestión de la fe con principios o modo, comunica al hombre su modo de ser, que es
terminología abstractos. amor. Por lo tanto, la persona humana se hace
semejante a Dios también cuando entrega su vid a en el
amor, es decir, en la comunión. La semejanza con Dios
El amor como concreción de se realiza en una vida de relaciones libres, en una
relaciones libres adhesión libre como imagen de la Trinidad. El modo de
La persona de Dios en la que creemos, la que vivir que el hombre adquiere en el conocimiento de Dios
contemplamos y adoramos en la unidad del Dios es el propio de la Iglesia y la comunidad, puesto que es
tripersonal, se revela como concreción de rela ciones la Iglesia quien nos genera como creyentes.
libres y de comunicación. El Dios Tripersonal es, ante Creer es amar
todo, revelación de sí mismo en cuanto ausencia de El conocimiento de Dios no es, pues, un co nocimiento
necesidad. En Dios, cada persona subsiste en un amor abstracto, de tipo teórico, que pudiera ser interpretado
absolutamente libre, más allá de cualquier ley de ulteriormente por el hombre en clave práctica o
necesidad. Guando Juan dice que Dios es amor, afirma ético-moral. El Dios Tripersonal nunca se puede reducir
que Dios es libre y que el amor es adhesión libre, a una doctrina, una serie de preceptos o un esfuerzo
relaciona- lidad libre. Si no hay una relación libre, no se ascético, sino que sólo es cognoscible dentro de una
puede hablar de amor, sino de otra realidad. En Dios hay comunicación reciproca, en la que la iniciativa absoluta
un amor libre no sólo entre las tres Personas, sino de pertenece a la libre relacionalidad del amor de D ios
cada Persona hacia la naturaleza divina que cada una de Padre, a la cual el hombre responde con un acto de fe
ellas posee enteramente 9. La relacionalidad libre en Dios que, como ya hemos visto, es un acto relacional, un acto
se debe comprender por tanto en modo interpersonal: que implica al mismo tiempo amor y liber tad, puesto
cada Persona divina posee la naturaleza de Dios dándole una que es reconocer al otro en toda su ob jetividad y
impronta totalmente personal -pro- pia del Padre o del Hijo adherirse a Él hasta el punto de orientarse radicalmente
o del Espíritu Santo-, de modo que su realización incluye hacia El 10. La fe, en cuanto radical afirmación del Otro,
también la naturaleza que todas las Personas poseen de Dios, significa adherirse con todo el ser a la
completamente, cada una a su modo. Se trata, por objetividad de Dios. También la fe en cuanto contenido,
tanto, de una relación compleja, pero completamente enseñanza, mentalidad y moral se despliega ante el
libre, de una adhesión tan libre que Juan puede afirmar: hombre por medio del amor, es decir, de esa actitud de
«Dios es amor». reconocimiento, de éxtasis, de orientar y proyectar el
La relación de Dios en sus Personas santísi mas es una propio ser hacia el Otro. Esto es así porque también en
comunicación no sólo en el sentido de que las Personas Dios mismo, la Persona entendida teológicamente, todo
se comunican entre sí, sino sobre todo en el sentido de se comprende a través del amor y la adhesión libre. Por
que se comunican en el amor recíproco, dándose a sí eso es puede decir que en la persona la objetividad es
mismas en el amor. Esta comunicación intradivina no libertad. La objetividad del otro, de Dios o de cualquier hom-
está separada de la comunicación de Dios para con su bre, es precisamente su relacionalidad libre, que yo
creación. Dios no sólo comunica con su crea ción -y sobre nunca podré poseer. No es posible creer en Dios sino
todo con el hombre, persona cre- ada- sino que se por amor, la única fuerza que, tras el pecado, puede
comunica con su creación. Sólo gracias a que Dios es apartar al hombre de su egoísmo y orientarlo
amor nosotros podemos llegar al conocimiento de Dios, radicalmente hacia el otro". Creer en Dios Padre, Hijo y
porque el amor significa relación, comunicación, Espíritu Santo significa amar a Dios Padre, Hijo y Espíritu
comunicarse 9 . Nuestro conocimiento de Dios no es, por Santo. Esto ya implica un estilo de vida. De hecho, creer
tanto, un conocimiento teórico, abstracto, sino un en Dios, conocer a Dios, amar a Dios son realidades que
conocimiento comunicativo, es decir, una conciencia se comprenden y se realizan sólo en una vivencia dentro
dentro de la cual acontece la comunicación. Dios se comunica de la tradición de la Iglesia. El cisma en tre creer y amar
de modo personal en su relación libre con nosotros, los es un efecto muy dañino del pecado. Tal cisma produce
hombres. El Espíritu Santo -que es el comunicador por en el hombre una infinidad de rupturas que después
excelencia entre la Santísima Trinidad y la creación- ilusoriamente se pretenderán remediar con sucesivos
comunica a Dios de forma personal, en forma de autoco- «-ismos»: dogmatismo, moralismo, psicologismo... Creer
municación. Dios se hace presente a la persona humana en Dios, conocer a Dios, puesto que sólo es posible
cuando ésta se dispone en una actitud cognoscitiva. Tal amándole, abriéndose al Espíritu, es una conver sión,
conocimiento, que podemos lla mar simbólico-sapiencial, una renuncia al principio del mal y de la muerte, que es
lleva a una vida similar a Dios. El conocimiento de Dio s el pecado, para adherirse libremente a Dios como bien
supone también comunicar el arte de vivir: Dios supremo en cuanto amor tripersonal 11.

8 Cfr. Spidlík, Noi nella Trinitá. Breve saggio sulla Trinitá, Roma 2000.
10 Solov'év, V., «La critica dei principi astratti», en id., Sulla Divinou- manitá e altri
9 Sobre este aspecto, véase Rupnü, M. I., Decir el hombre, PPC, Madrid 2000, scritii, Milán 1971, I97~2IO.
IOO-I15. " Solov'év, V., Ifondamenti spirituali della vita, Roma 1998, 27~35-

3
Podemos, por lo tanto, creer sólo si nos deja mos idolatría egoísta de la propia razón hinchada. Aquí
invadir por el amor de Dios, porque la fe cre ce en la podemos evocar
medida del amor 12. En I Cor 13, Pablo no dice «si no Jr 31, en donde el profeta proclama que el fruto de la nueva
amo», sino «sí no tengo amor»: esto indica que Dios nos crea alianza con la casa de Israel será el conocimiento del
dando su amor y que el hombre existe sólo en la medida en Señor a partir de la experiencia de la misericordia: <<No
que el Espíritu Santo le hace ser inhabitado por el amor se deberán instruir uno al otro diciendo: "Reconoced al
de Dios, que no es iniciativa humana, sino acogida del Señor", porque todos me conocerán, del mayor al más
don de Dios. El pecado nos ha aislado del amor de Dios. pequeño. Así dice el Señor: "Yo perdonaré sus
El hombre intenta realizar su vida fuera del amor, iniquidades y no recordaré más sus pecados"». Se trata
siguiendo en sí mismo esa dimensión que Pablo llama de la misma realidad que se anuncia en I Jn 4> en donde
«carne», que es la parte vulnerable, la parte que al claramente se dice que no se puede amar a Dios sin
percibir la fragilidad y la muerte se quiere salva r en la haber experimentado previamente su Amor.
autoafirmación exclusiva, unilateral, reclamando para sí
toda la creación y las relaciones de los demás. La carne
es rebelión contra el espíritu, es decir, aquella El discernimiento como acogida de la
dimensión de la persona capaz de abrirse al Espíritu de salvación para mí
Dios que con su acción inhabita la persona. La carne es
El discernimiento es, por tanto, el arte de la vida
oposición a la apertura, a la relación real, al ágape, a la
espiritual en el que uno comprende cómo Dios se le
caridad, es renunciar a la inteligencia del amor. El gran
comunica o, lo que es igual, cómo Dios salva, cómo
riesgo que pocas veces evitamos es termi nar por
actúa en uno mismo la redención en Cristo Jesús, que el
encerrar a Dios dentro de nuestra reali dad sin redimir,
Espíritu convierte en salvación para mí. El dis -
afirmando un conocimiento de Dios de modo auto
cernimiento es aquel arte en el que se experimen ta la
afirmativo, en donde, de hecho, somos nosotros mismos
libre adhesión a un Dios que libremente se ha entregado
los que damos forma y contenido a la revelación de Dios.
en mis manos en Cristo. Es un arte en el cual mi propia
De hecho, es posible pensar a Dios con la óptica de la
realidad, la de la creación, la de las personas de mi
carne, es decir, con la inteligencia que razona con
entorno, la de mi historia personal y la historia general
criterios carnales. Y quizá no haya cosa peor que pensar
dejan de ser mudas y comienzan a comunicarme el amor
a Dios con una inteligencia ejercitada de modo re -
de Dios 13. No sólo eso: además el discernimiento es el
ductivo, con una racionalidad no integrada. Esta ra -
arte de llegar a evitar el engaño, la ilusión, y llegar a
cionalidad recortada, amputada, se reconoce por su afán
leer y descifrar la realidad de forma verdadera, yendo
de dominio, de posesividad, por su agotamiento de
más allá de los espejismos que se me puedan presentar.
todas las posibilidades y su búsqueda de la
El discernimiento es el arte de hablar con Dios, no el de
omnipotencia. La trampa principal en la que se cae y que
hablar con las tentaciones, ni siquiera aquellas que
nos engaña es la metodología del ra zonamiento, de una
versan sobre Dios mismo.
lógica perfecta, impecable, que evita las sorpresas y
cierra el circuito para sentirse autosuficiente y
omnipotente. Pero esta lógica falla porque no integra la
Para evitar ilusiones sobre el amor
libertad. Es típico su comportamiento dualístico: en lo
ideológico, intenta crear espacios de libertad y para la El discernimiento es expresión de una inteli gencia
libertad pero, de hecho, no promueve la adhesión libre, contemplativa, es un arte que presupone saber
no enciende el corazón como expresión de la integridad contemplar y ver a Dios. Ahora bien, Dios es amor y
del hombre. Por eso no es capaz de suscitar la sabemos que el amor se realiza al modo de Cristo y del
conversión y se contenta con principios éticos e im - Espíritu Santo, que son los dos reveladores del Padre.
perativos morales que se agotan en su fracaso y la llevan Por tanto, el amor posee siempre una dimensión pascual
o a pactos con la mediocridad -puesto que no se llega a y pentecostal, una dimensión sacrificial y de oblatividad
vivir como se piensa- o a una rebaja de los ideales, para -como es la relación Padre-Hijo que representa el lado
no sufrir el fracaso ético. La trampa que, sin embargo, trágico del amor- y una dimensión de superación de la
explotará antes o después por la falsa libertad consiste muerte y la tragedia, del cumplimiento del amor
en querer llegar al conocimiento de Dios, al descifre de sacrificial, es decir, de resurrección y vida inco rruptible,
su voluntad -seguido por la deducción de sus de fiesta puesto que el amor es corres pondido y se vive
consecuencias morales o ascéticas-, sin la experiencia de ya en la plenitud de la adhesión -dimensión
ser redimidos, es decir, sin la experiencia del despertar representada por el Espíritu Santo, el Consolador, Amor
del amor de Dios que nos habita y que es el úni co capaz del amor, gozo hipostático del Padre por el Hijo y del
de asumirnos íntegramente, de hacernos experimentar Hijo por el Padre-' 5 . Pero no es fácil comprender ni
la integralidad y de ponernos en con tacto con una esfera aceptar tal amor que se realiza en modo
de relaciones libres, sea para con Dios o con el prójimo. pascual-pentecostal, por el sacrificio y la resurrección.
Si el conocimiento de Dios no deriva de la experiencia de De hecho, históricamente, la obra del amor de Dios
su amor para con nosotros, comprendido y realizada en Cristo sólo se ka comprendido y aceptado después
experimentado en la redención, es pura ilusión o de Pentecostés y por la gracia del Espíritu Santo. Precisa -
mente una inteligencia que penetra estas realidades es

12 Cfr. Ivanov, V., «Dostoevskj. Tragedija — Mif — Mistika», en Sobr. Soc., IV, Cfr. Efrén el Sirio, Himno sobre la Fe, 31. Traducción parcial en italiano: Brock, S.,
Bruselas 1987, 503-555. L'occhio luminoso, op. cit., 66-68.

4
lo que hemos llamado «inteligencia con templativa» , es El hombre existe porque Dios le ha dirigido la
decir, una inteligencia que colabora en sinergia con el palabra, lo ha llamado a la existencia, llamándole a ser
Espíritu Santo. El hombre usa su inteligencia de forma su interlocutor. La vocación es la palabra que Dios dirige
más total y completa sólo cuando todas sus capacidades al hombre y que lo hace ser, imprimiendo en él la
cognitivas convergen en un intelecto iluminado, abierto impronta dialogal. Casi se puede decir, siguiendo a
y guiado por el Espíritu Santo. El hombre contemplativo Nikolaj Berdjaev 14, que la vocación precede a la misma
es aquel que mira a través de su inteligencia con el ojo persona. El hombre puede comprender su vida como el
luminoso del Espíritu Santo. Sólo así se llega a ver que la tiempo que le ha sido dado para este diálogo con Dios. Si
voluntad de Dios coincide con su Amor y que tal amor se el hombre está creado a partir de la conversación con
realiza en la Pascua. El hombre hace todo lo que puede Dios y así es llamado a hablar, expresarse, comu nicarse y
para evitar la vía pascual, pero todo intento de ese tipo responder, el tiempo que tiene a su disposición se puede
antes o después se revela como una ilusión que reseca el entender como el tiempo del que dispone para realizar su
corazón y vacía la existencia del verdadero sabor de la vocación.
vida. Por esto es conveniente el discernimiento, que es Ahora bien, ¿en qué consiste la vocación del hombre?
el camino contemplativo y sapiencial. El hombre sabe En I Cor 13, Pablo hace notar con mu cha claridad que
que todo lo bello, noble y justo se realiza en medio de cualquier cosa que el hombre haga fuera del amor no le
dificultades, obstáculos y resistencias y así asume la aprovecha para nada, es más, lo vacía y dispersa. Se
dimensión pascual. El camino del Espíritu Sant o no salta pueden hacer sacrificios heroicos, inauditos, tener fe
jamás desde el Jueves Santo al Domingo de Pascua, por como para mover montañas, pero fuera del amor no
encima de Viernes y Sábado. Para comprender esto, sin sirven para nada. Esto significa que la vocación del hom -
embargo, es necesaria una contemplación auténtica y un bre es precisamente la vida en el amor, en aquel amor
gran arte del discernimiento. A veces, para evitar el en el que el hombre se ha creado y del cual es capaz de
camino de la fe auténtica -el camino del amor a Dios, la nuevo por la redención. Por eso, la vocación es la plena
verdadera conversión- el hombre mismo se propone altos realización del hombre en el amor, es decir, dentro del
ideales, proyectos más allá del Evangelio, la imitación de los principio dialógico en el que ha sido creado, con Dios
santos más grandes, y después rechaza, lleno de como primer interlocutor.
amargura, cansancio y decepción, no sólo los ideales que El discernimiento se define entonces como el arte a
se propuso, sino también la fe. O también se puede través del cual el hombre comprende la palabra que se
encerrar en sí mismo, endurecerse y ser severo con le dirige y en esta palabra descubre el ca mino que debe
todos los que no actúan como él. El discernimiento nos recorrer para responder a la Palabra 31 . El discernimiento
protege de las más variadas desviaciones, desde el ayuda al hombre a santificar el tiempo que Dios le ha
fundamentalis- mo al fanatismo, precisamente porque dado para cumplir su vocación, que es el amor, es decir,
nos hace experimentar que no es importante lo que para realizarse en Cristo, plena realización del amor
podamos decidir, sino que hagamos todo en plena ad - pascual. La vocación no es un hecho automático, sino un
hesión libre a Dios, sintonizando con su voluntad. Puesto proceso de maduración en las relaciones a partir de la
que su voluntad es Amor, será difícil rea lizarla si relación fundante con Dios. Es, por tanto, verse a sí
afirmamos la nuestra, aunque lleve etiq uetas de gran mismo y a la historia progresivamente y con los ojos de
santidad. Muchas personas han decidido vi vir una Dios, ver cómo Dios se realiza en uno mismo y en los demás y
pobreza radical, quizá más que san Francisco, pero sin cómo puedo disponerme a esta obra de tal manera que pueda
provecho espiritual. El radicalismo en sí mismo no es hacerme parte de la humanidad que Cristo asume y a través de
nada, si no es una respuesta al amor de Dios. Los la cual asume también la creación, para al final entregar todo
eventos con más significado espiritual de la Iglesia nunca al Padre.
han sucedido porque alguien se ha propuesto realizarlos,
sino porque Dios ha encontrado a alguien disponible
para acogerlos de forma tan radical que El podía
En la Iglesia y por la senda de la tradición
manifestarse y cumplir su redención.
En este diálogo con Dios, en esta conversación con su
Creador y Redentor, el hombre no está so lo, sino que ya
Para descubrir la vocación lo precede una larga memoria de cómo es posible
exponerse al amor para no caer en la trampa de querer
El hombre es creado por medio de la partici pación del
servirlo en la autoafirmación. La sabiduría es la tradición
amor de Dios Padre' 6 . El Espíritu Santo hace que este
de la Iglesia, un tejido vivo, un organismo que hace vivir
amor inhabite en el hombre imprimiendo en él la imagen
la revelación de Dios no sólo como Escritura, sino
del Hijo. Los Padres dicen que somos creados «en el
también como su interpretación multiforme y su incultu -
Hijo» 7 . La creación del hombre es, pues, la participación
ración en las vidas de los cristianos de tantas ge -
del amor de Dios' 8 . Ahora bien, también la redención es
neraciones que nos han precedido, memoria de santidad
acción del mismo amor. Ella habilita al hombre para la
de la cual beber a través de una iniciación espiritual 15.
plena realización del amor de Dios en la forma de Cristo,
La vida espiritual se aprende de modo sapien cial, es
hasta llegar a la plenitud de la filiación que se realiza en
decir, a partir de las personas, y así se evi ta el riesgo de
comunión con los hermanos, entre personas que viven
la ideología, de la teoría, emergiendo un pensamiento
relaciones de fraternidad porque son hijos e hijas que en
Cristo vuelven al Padre. Sobre este fondo de creación y
redención es donde se comprende la vocación' 9 .
14 Berdjaev, N., De l'esclavage et de la liberté de l'hormne, París 1946, 20-25-
" Véase Decir el hombre, op. cit., 221-230.

5
que nace de la vida y una vida iluminada por un int electo
guiado por el Espíritu Santo 16 . Para la memoria son
importantes las imágenes, las figuras, los sabores y
gustos, todas las realidades concretas, como el rostro,
que se encuentran en la comunión con los santos. Por
otra parte, el cristiano no existe sino en la Iglesia, desde
el momento en que, si creer significa amar, la verdadera
realización de la fe es la co munidad y su verdadera
expresión es el arte de las relaciones libres y
espirituales. El cristiano inserto en una comunidad
participa en la vida de la Iglesia y escucha a los pastores
y a los primeros padres en la fe. En su escucha y en
unión con ellos, participando en su vida de caridad, el
cristiano confluye en la liturgia, en donde se entra en
comunión real con el amor de Dios Padre, con la
redención de Cristo y con la acción del Espíritu Santo,
que hace presentes y personales todas estas realidades
santas. Es dentro de este ámbito donde se reconoce si el
discernimiento que se ha hecho es verdadero o falso,
porque cada discernimiento auténtico confluye en la
celebración de Cristo en la Iglesia. La Iglesia cumple en
su tradición, liturgia y magisterio el discernimiento
sobre Cristo y sobre la salvación que sigue surgiendo del
corazón de Dios para todos los hombres de todos los
tiempos. El discernimiento personal hace posible que
esta realidad se convierta en realidad vivida por la per -
sona concreta en las situaciones concretas. La per sona
acoge la salvación responsable y personal mente y se
adhiere a Cristo, su Salvador y Señor, con opciones,
actitudes y pasos concretos que afectan a toda la
persona, incluida su mentalidad, su cultura, entretejiendo
así su historia con la de la Iglesia, entendida ésta no como la
suma de historias individuales, sino como organismo vivo co-
munitario, puesto que en ella se acoge la salvación.

83 Cfr. Bulgakov, S., L'Orthodoxie, Lausana 1980, 17-41.

6
¿QUÉ ES EL DISCERNIMIENTO? sentimientos pueden venir del mundo, del am biente, de
nosotros mismos, del demonio, como también del
Espíritu Santo.
¿Por qué es tan importante saber qué senti mientos
Con qué se conoce surgen con un pensamiento o de cuáles sentimientos
Entre Dios y el hombre existe, como hemos vis to, una nacen ciertas ideas? Porque podemos tener muchas
relación real y, por tanto, una verdadera comunicación. ideas y todas buenas, pero no podemos seguir todos los
Pero, ¿de qué manera habla Dios al hombre? A través de pensamientos. El problema no es tener o no ideas
los pensamientos y sentimientos del mismo hombre. basadas en el Evangelio, sino saber a cuáles de ellas
Dios no actúa en el hombre como un ser ajeno, dedicar la vida, qué pensamientos seguir 4 . Los
introduciendo en él realidades que no le son propias. pensamientos, por una parte, componen la mentalidad
Puesto que Dios es el Amor, y puesto que el hombre de fondo que crea la orientación básica de la persona -y en
participa de este amor en el Espíritu Santo, es éste quien ese plano, es importante tener pensamientos propios buenos
actúa como la realidad más íntima del hombre. Es más: y justos para tener esa mirada sana y espiritual como
en el hombre, el Espíritu Santo actúa en el amor como su telón de fondo desde donde orientar la vida - pero, por
más auténtica identidad. La acción del Espíritu Santo, otra parte, también componen las visiones que motivan
precisamente porque es amor, es percibida por el las opciones y elecciones concretas tanto en la vida
hombre como su verdad misma. Por ello, los entera como en lo cotidiano. Se trata de dos horizontes
pensamientos inspirados por el Espíritu, los sentimientos y niveles distintos, que no pesan lo mismo. Si seguimos
inflamados por él mueven al hombre hacia su plena ciertos pensamientos, se excluyen de por sí otras po-
realización. Para una mejor comprensión, recordemos sibilidades. Por eso, es necesario estar seguro no sólo de
algunos datos de la antropología teológica sobre la que tal pensamiento sea bueno y para la vida, sino
capacidad cognitiva del hombre'. La realidad más además de que sea bueno para mí, para mi vida. Esto es
esencial y fundamental del hombre es el amor de Dios lo que hemos mencionado más arriba, cuando
que lo ha creado y que lo inhabita. La Persona misma del recordábamos que el Espíritu San to es el personalizador
Espíritu Santo garantiza la presencia de este amor. So bre de la salvación, quien consigue que la persona perciba la
este amor se apoya el intelecto con todas sus salvación como algo presente y ofrecido a ella en
dimensiones, a través de las que se realiza la inteligencia primera persona. Ahora bien, el hombre puede
última y más alta, la del amor mismo en cuanto ágape. comprender cuál es el pensamiento espiritual
En efecto, el amor no sólo es inteligible, sino que es experimentándolo íntegramente, es decir, sus
inteligencia. El intelecto se sitúa en el amor y de él toma repercusiones en los sentimientos, de tal forma que
su vitalidad. El intelecto como capacidad de una lectura orienta al amor, al bien y la verdad y resiste las
interior incluye el raciocinio como capacidad analítica, la resistencias del pecado, y así se prefiere tal pensamiento
intuición como capacidad de penetración y visión a otros. La interacción entre el pensamiento y el
sintética, el sentimiento como capacidad de rela ción, el sentimiento es importante porque permite analizar el
afecto y la voluntad (sea en su dimensión axiológica estado de la adhesión personal a Dios o a las realidades
como en la motriz) e incluso la sensio- ralidad. Todas que rae engañan y de hecho me alejan de Dios. El sen -
estas dimensiones cognoscitivas ya fueron descritas en timiento traiciona, es decir, revela mi adhesión o repulsa
la antigüedad precristiana. Los cristianos, desde el y sus motivaciones. Por ejemplo, si un pensamiento es
inicio, han considerado útil esta distinción también para bueno y evangélico y el sentimiento es negativo, surge
la vida espiritual. En la tradición, el intelecto o nous17 ha enseguida la cuestión: ¿qué está oponiendo resistencia a tal
tenido siempre estos registros múltiples, desde la parte idea, en qué punto tal idea toca a la persona como para
más sensible a aquella que se llegaba a identificar con el suscitar sentimientos negativos? Todavía más: ¿el
espíritu, es decir, con la capacidad real de aper tura a sentimiento es negativo porque toda la persona está mal
Dios y al ágape. Por tanto, el conocimien to espiritual se orientada o se trata de un proceso de purificación por el
opera gracias al intelecto, entendí- do en esta integridad que la idea hace brotar todo lo negativo sin que haya
orgánica basada en el ágape. Esta integridad era adhesión personal al mal? La realidad, como se ve, es
identificada en la antigüedad con el «corazón», que es bastante compleja. Los pensamientos pueden ser muy
cifra del hombre íntegro, articulado, no seccionado ni abstractos o no tener nada que ver con lo que se vive.
fragmentado". Los sentimientos, sin embargo, reve- lan más fácilmente
la concreción de la persona, incluso de la memoria, y nos
hacer leer más fácilmente los pensamientos. Las ideas
Dios habla a través de los pensamientos y que en cualquier modo son mediatizadas por la cultura
sentimientos tampoco están exentas de sentimiento y precisamente a
Guando se dice que Dios habla a través de los través de la memoria cultural se viven tantos pre juicios.
pensamientos y sentimientos personales, también es - Dios, sin embargo, siempre habla a la per sona en lo
tamos diciendo que hay ideas y sentimientos a tra vés de concreto y, por tanto, a través de to das estas realidades.
los cuales Dios no habla y que incluso nos pueden
desviar, confundir o engañar. Pensamien tos y
El discernimiento como actitud
La interacción entre pensamiento y sentimien to
afecta al proceso del discernimiento y es en él como el
3 Cfr. Spidlík, T., «II cuore nella spiritualitá delI'Oriente cristiano», en id., Lezioni
papel tornasol que indica la orientación del hombre. De
sulla Divinoumanitá, Roma 1995, 83-98.

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hecho, la orientación concreta de la persona determina Toda sabiduría espiritual, por tanto, no es tal sin la
el modo en que percibe los pensamientos que la asaltan experiencia del amor de Dios. Los ejercicios de
y, a su vez, a causa de una determinada orientación discernimiento llevan a la persona a esta expe riencia
surgen en la persona determinados pensamientos. fundante del amor de Dios que puede lle gar a ser una
Estar atentos a la interacción pensamiento-sentimiento actitud constante, orante, de discernimiento,
aprovecha porque ayuda a identificar el gusto de los adquiriendo la humildad, que es sobre todo docilidad,
pensamientos y del conocimiento mismo. Todos los capacidad de dejarse decir.
grandes maestros espirituales hablan del gusto, del
sabor del conocimiento y éste es precisamente el punto
de llegada del discernimiento. Se trata de llegar a
Dos etapas del discernimiento
identificar los gustos que acompañan un cono cimiento
espiritual y, por tanto, de ejercitarse en hacer propia Los maestros distinguen dos etapas en el dis -
una memoria de tales gustos y sabores espirituales. cernimiento. La primera es purificativa y lleva a un
Cuando se adquiere una certeza del gusto de Dios y de auténtico conocimiento de uno mismo en Dios y de Dios
los pensamientos que de El vienen y a El llevan, nos en la propia historia. En la segunda, el discernimiento se
encontramos ante una actitud de discernimiento. convierte en hábito.
Todos los ejercicios de discernimiento tienen, en La experiencia de Dios más auténtica, la que no
efecto, la finalidad de adquirir una actitud cons tante de ofrece dudas, ambigüedades o ilusiones, es el per dón de
discernimiento. Hay una gran diferencia entre el los pecados. Sólo Dios perdona los peca dos. Sólo la
discernimiento como ejercicio espiritual dentro de un reconciliación consigue regenerar al hombre de tal
momento de oración y la actitud de discernimiento forma que hace de él un hombre nuevo. Por eso la
adquirida ya como habitus, como ac titud constante y primera fase del discernimiento mueve a la persona
orante a la cual llevan todos los ejercicios de oración 18. hacia una conciencia de sí misma y de Dios cada vez
La actitud de discernimiento es un estado de atención mayor. Este conocimiento de sí mismo llega
constante a Dios y al Espíritu, una certeza experiencial inevitablemente a reconocerse como pecador, y el
de que Dios habla, se comunica y de que ya mi atención conocimiento de Dios se traduce en conocimiento de sí
a El es mi conversión más radical. Es un estilo de vida mismo como pecador perdonado. La experiencia del
que invade todo lo que soy y lo que hago. La actitud de infierno del pecado, del camino sin salida que es la vía del pe-
discernimiento consiste en vivir constantemente una relación cado, el encuentro con la muerte como retribución del pecado
abierta, es la certidumbre de que lo que cuenta es fijar la son una dimensión auténtica de la experiencia de Dios
mirada en el Señor y de que no puedo cerrar el proceso como misericordia, como amor absoluto, perdón
de mi razonamiento sin la posibilidad objetiva de que el gratuito, regeneración, resurrección, nueva creación. La
Señor se pueda hacer oír (precisamente porque es libre) experiencia del perdón, experiencia íntegra y total del
y así me haga cambiar de idea. La actitud de Dios Amor, se convierte en ese gusto fundante sobre el
discernimiento es lo que me impide ser testarudo: no me que se basará la capacidad de discernir. La memoria se
puedo encerrar en mi razón, porque yo no soy mi propio hace de este modo la vía privilegiada de la vida espiri -
epicentro, sino que lo es el Señor, a quien reconozco tual. El hombre progresa recordándose lo que está
como la fuente de la cual proviene todo y hacia la que llamado a ser. La memoria es capacidad que se ha de
todo confluye. La actitud de discernimiento es, por desarrollar cuidadosamente y con atención para
tanto, una expresión orante de la fe, en cuanto la aprender a discernir y adquirir una actitud cons tante de
persona permanece como actitud de fondo en el discernimiento. No se trata de simples recuerdos o
reconocimiento radical de la objetividad de Dios Padre, nostalgias, sino de la memoria de Dios, de su acción. Es
Hijo y Espíritu Santo, personas libres, es decir, en la fe. una memoria teúrgica, una memoria en la que Dios
El discernimiento, entonces, no es un cál culo, una mismo actúa. En efecto, tal memoria se basa en la
lógica deductiva, una técnica de ingeniería en la cual liturgia y, siendo memoria litúrgica, se vuelve la eterna
equilibro sin más medios y fines, ni una dis cusión, ni una anámnesis de Dios en la cual conseguimos ver las cosas y
búsqueda de la mayoría, sino un modo de oración, la la historia tal como la recuerda Dios. No se trata
ascesis constante de renunciar al querer y pensar entonces de recordar los propios pecados, defectos y
propios, elaborándolos como si todo dependiese sólo de carencias, sino de cómo Dios se acuerda en su amor de
mí, pero dejándolo todo libre. Una actitud así es todas estas realidades mías. El perdón surge dentro de
imposible a menos que uno esté movido por un gran una liturgia y su memoria arranca de la liturgia y crece
amor, puesto que es necesaria una humildad radical. gracias a la liturgia, por esa eterna anámnesis en la cual
Precisamente es la humildad el sentimiento que me jor toda la vida del cristiano confluye en el Espíritu San to.
garantiza el proceso de discernimiento. Pero sabemos El discernimiento que lleva a este evento fun dante se
bien que la humildad, igual que la libertad, sólo se basa en la integridad cognoscitiva del hombre, para
encuentra en el amor, es una dimensión constante del poder seguir la inspiración y la ilu minación del Espíritu
amor, y fuera del amor no existe, del mismo modo que un Santo, hasta llegar a verse con los ojos de Dios y no
amor sin humildad ya no es amor. encerrarse en las propias consideraciones sobre el
pecado personal. Generalmente, el hombre experimenta
a menudo el reconocimiento de los propios límites,
18 Cfr. Rupnik, M. I., «Paralelismos entre el discernimiento según san Ignacio y el errores e incluso pecados, sabe cómo debería actuar,
discernimiento según algunos autores de la Filocalia», en Las Juentes de los qué debería hacer, y sin embargo no es capaz de
Ejercicios Espirituales de San Ignacio, Simposio Internacional (Loyola, 15-19 de realizarlo. Es más: si consigue hacer algo, en muchos
septiembre de 1997), Bilbao 1998, 241-286.

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casos la situación se agrava, puesto que surge la abrir a esa salvación y cómo puede transmitirla a los
soberbia y aumenta la desintegración interior. Sin demás, llegando a la realización en el amor 19.
embargo, se trata no de conocerse por sí mismo, sino de
conseguir, a través del discernimiento, la actitud fun -
damental de diálogo, apertura, de descubrirse den tro de
Dos ejemplos clásicos de discernimiento
una relación cuidada, de no encontrarse solo con el
pecado, de no reproponerse por enésima vez propósitos Un modo muy sencillo de verificar la conexión entre un
de mejora de los que uno por sí solo, y casi siempre no pensamiento y el resto de las capacidades cognitivas del
salvado, no es capaz. hombre es la repetición. La repetición ayuda a ver la
Tampoco otra persona puede tomar el puesto de Dios relación real entre una idea y la verdad del hombre
en niveles tan profundos de relación. Na die, sino Cristo concreto, es decir, el alcance de un pensamiento para la
médico, puede resanar a un pecador; nadie, sino el vida auténtica de una determinada persona. Por esto la
Espíritu Consolador, puede consolar a un pecador repetición representa uno de los más antiguos métodos de dis-
afligido. A través del discernimiento el hombre alcanza cernimiento. Es un modo que encontramos frecuentemente en
el umbral de esa relación fundante y vivificante que la Biblia y en la liturgia. El hombre moderno siente una
tiene Dios para con el hombre desde el momento de su cierta alergia a la repetición, mientras que en la
creación y que ahora el hombre revive en la redención y antigüedad se valoraba muchísimo. ¿Cómo se usa la
reconciliación, descubriéndose a sí mismo como nueva repetición como modo de discernir? Si una pers ona
criatura. repite a menudo el mismo pensamiento, comienza a
El discernimiento no se hace en solitario advertir dentro de sí mismo una reacción: o comienza a
gustarle, le calienta el corazón y le libera la creativi dad o
Es interesante que los antiguos maestros no es -
bien resulta cada vez más aburrido, extraño hasta el
cribieran reglas para el discernimiento, porque lo
punto de hacerse insoportable. La persona es capaz de
consideraban posible sólo dentro del discipulado y la
acoger e integrar todo lo verdadero y que surge de la
paternidad espiritual. De hecho, uno de los ob jetivos de
vida verdadera. Aunque se trate de algo dramático,
la paternidad espiritual era enseñar a discernir. Esto
puede suscitar una percepción de lo Bello. Sin embargo,
significa que para aprender a discernir es necesario
todo lo que simula o finge verdad pero no lo es, puede
antes que nada aprender una relación, entrar en una
incluso fascinar al inicio, pero tras pocas repeticiones
relación sana. También en Occidente, san Ignacio de
comienza a perder su encanto y puede llegar a ser fas -
Loyola, que elabora reglas muy detalladas para
tidioso. Si, por ejemplo, uno escribe cada día una página
discernir, precisa que en todo caso tales reglas son para
de diario, puede percibir que es muy rica y bella, pero la
quien da los ejercicios, para poder reconocer mejor las
verdad de esa página saldrá a la luz si durante un tiempo
mociones del que los recibe. Por tanto, también él
la lee varias veces cada día y corrige con lápiz las
piensa que esas reglas se deben usar en el marco de un
expresiones que le resultan poco auténticas,
coloquio espiritual, de una relación. Esto indica que
sustituyéndolas por otras. Quién sabe cómo quedará esa
toda nuestra tradición espiritual, al valorar el dis-
página después de algunas semanas...
cernimiento en sí mismo, advierte de los riesgos de
Otro modo que los antiguos usaban para poner a
desviaciones si no se ejercita de modo adecuado.
prueba el pensamiento está basado en la convic ción de
En Casiano se ve que el discernimiento es la virtud
que el pensamiento que hay que evitar es el que viene
que hace que otras virtudes lo sean. Sin discernimiento,
desde fuera, ya sea porque ejerce una fascinación
incluso las realidades más santas pueden ser ilusión y
sensorial o afectiva tal que se le con sidera prioritario, o
engaño, incluso la caridad. También Ignacio de Loyola
ya sea que se presenta con tal vehemencia y presión
habla de la discreción de la caridad, es decir, de la
que, por la prisa, se opta por él como más urgente. Los
caridad con discernimiento. Si el discernimiento es tan
monjes antiguos aconsejaban someter a la idea que
importante, debe existir un motivo por el que los Pa dres
viniera a cuestiones como: «¿De dónde vienes? ¿Vienes
lo hayan conservado dentro de una pedagogía interper -
de mi corazón, en donde inhabita el Señor y por tanto
sonal. El motivo está probablemente en el hecho de que
eres de los nuestros? ¿O vienes del exterior y alguien te
el discernimiento, a pesar de que mantie ne una apertura
ha traído? ¿Quién te ha traído? ¿Qué quieres?». Ya
fundamental, lleva al hombre a una gran certeza personal.
haciendo estas preguntas se percibe que el pensamiento
Se corre, por tanto, el riesgo de una especie de
comienza a reaccionar. Se aconsejaba preguntar
autosuficiencia al plantearse qué o cómo se debería ser o
también: «¿Por qué tanta urgencia, si ahora no tengo
hacer. Es más: estando en una cultura fuertemente
tiempo de ocuparme de ti?». O también: «Tu me metes
tecnológica, racionalista y habituada a ordenar y por
prisa para tomar esta decisión, pero los santos me dicen
ende a dominar, existe un riesgo de que se tomen las
que si es cierto que tanto el demonio como el Espíritu
reglas del discernimiento como una técnica, una especie
quieren que sea santo, el primero desea que esto se
de metodología para comprender a Dios y descifrar su
realice cuanto antes». Al discípulo que pre guntaba en
voluntad, hasta el punto de creerse que uno puede
qué consistía el pecado le respondió el padre espiritual:
poseer a Dios.
en la prisa. A partir de esta «estrategia» de lucha
Debemos entender el coloquio espiritual en su
espiritual, estamos invitados a decirle al pensamiento
auténtico sentido: no es la simple apertura a un a migo
que no se le toma demasiado en serio y, por tanto, a
cualquiera, sino a una persona que sabe de vida
recoger la atención sobre la palabra de Dios, alguna
espiritual, tiene experiencia de ella y, por tan to, está en
disposición de observarte con ojos espirituales, viendo
cómo la salvación opera en ti, cómo tu vida se puede
19 Cfr. Rupnik, M. I., En el fuego de lazarla ardiente, PPC, Madrid 1998.

9
memoria de El o, simplemente, a continuar lo que se Alguno se preguntará si todo esto no está en contraposición
estaba haciendo. Precisamente con esta atención a la con la afirmación de Jesús en Me 7,l4ss., a propósito del hecho
interioridad y con cierto distanciamiento de lo que me de que de dentro del hombre proviene el mal: «Todo lo que
asalta, se puede observar que tal idea no viene de sale del hombre, esto sí contamina al hombre; de dentro,
dentro, que es ajena a mí y que reviste un lenguaje es decir, del corazón del hombre provienen las malas
despersonalizador, moralista, del tipo «tú debes.. .», «no es intenciones, fornicación, robo, adulterio, avaricia,
justo que...», «hay que reaccionar contra...» , «es maldad, engaño, indecencia, envidia, ca lumnia,
necesario defender... », etc... De forma más intensa, estos soberbia, estupidez. Todas estas cosas ma las vienen de
pensamientos se imponen como etiquetas espirituales, dentro y contaminan al hombre». En primer lugar, es
religiosas, morales o éticas que ponen al hombre en una necesario recordar que el contexto es la discusión sobre
situación tal que se olvida de que es libre. Pensamien tos alimentos puros e impuros. Cristo hace ver que comer un
de este tipo recortan la libertad y ciegan al hombre para determinado alimento no es lo que hace a alguien
las relaciones, ocultan los rostros de los demás e impuro, sino que la impureza surge del corazón. L os
infunden el terror del sentido del deber, de la urgencia, Padres han entendido siempre este pasaje en el sentido
hasta hacer que se desenganche del amor y vuelva la de que la tentación llega desde fuera, pero que es en el
espalda a la libre adhesión. Todo pensamiento que me corazón, órgano de la decisión y la opción, donde se
impide adherirme libremente y mantener la conciencia efectúa la adhesión. Es en el corazón donde el hombre
viva de las relaciones es un pensamiento no -propio, aje- hace suyas ciertas realidades. Cuando el hombre se
no. El Espíritu Santo no usa el imperativo «tú debes». En adhiere al pecado, comienza a custodiar una memoria
el pasaje que presenta un discurso más absolutamente del pecado y las imágenes, recuerdos, impresiones,
«programático» -las Bienaventuranzas y el Sermón de la sensaciones y pensamientos de peca dos se presentan al
montaña-, Cristo habla de «dichosos»: el Evangelio es hombre como si fueran propios. La lucha se traslada al
una revelación y son dichosos quienes se adhieren a él. interior del hombre. Sin embargo, el hombre que acoge
Tampoco María en la hora de la anunciación ha la redención y se adhiere a ella renunciando al pecado,
respondido: «Sí, debo ser Madre de Dios porque, si no, acoge la acción del Espíritu Santo y en su corazón centra
el mundo no será salvado». toda su atención y da todo el espacio a la imagen de Dios
Cuando no se hace caso al pensamiento, si el Es píritu que ha permanecido sepultada dentro de él bajo el pecado.
lo suscita, volverá de nuevo, porque el Señor es humilde, En ese momento esta imagen de Dios se revela como
está a nuestra puerta y llama. Si el pensamiento es del verdadera acción suya y, en la sinergia entre hombre y
Tentador, se ofenderá, porque la suya es una lógica de Espíritu Santo, se hace semejanza con Dios. Esto es el
auto afirmación y no soporta no ser considerado. Si no paraíso en la tierra, el «resto» del Edén, la morada de
lo tomamos en consideración, este pensamiento malo se Dios, el templo del Espíritu Santo. En ese momento es
debilita. claro que las imágenes e impresiones pecaminosas que
Pero el cristiano se debe preparar para otro ataque más sutil. se despiertan en el hombre e inhabitan su conciencia,
Guando un pensamiento presiona sobre la persona y ésta lo aunque se perciban como algo inter no, de hecho
resiste, custodiando un cierto recogimiento de corazón, pertenecen al hombre viejo, el hombre carnal ajeno al
la memoria de Dios, de su salvación ya experimentada, hombre espiritual, a quien le impide ser libre y vivir los
en la fidelidad a la propia tarea y a la vida cotidiana, este frutos del Espíritu.
pensamiento se transforma, haciéndose más con forme a LAS DINÁMICAS DE LA PRIMERA FASE DEL DISCERNIMIENTO 20
la persona, a su mentalidad, su carácter y a las
experiencias ya vividas. Esto complica enormemente el
discernimiento y es un fenómeno tí pico de la segunda
Para librarse de la mentalidad del pecado
fase, y como tal se tratará en la segunda parte de este
tratado. Este fenómeno no es frecuente en los La primera fase del discernimiento es la puri ficativa
principiantes, que son más bien tentados de forma más y, como la purificación lleva al conoci miento, es una fase
abierta, sea con bellos pensamientos muy evidentes y de conocimiento de sí y de Dios. Este conocimiento, para
que meten prisa o con tentaciones claramente ser de verdad realista -como ya hemos indicado- se debe
pecaminosas o tendentes al vicio. En uno y otro caso es encontrar en el perdón y en la salvación que Dios va
importante no tomar en consideración el pensamiento ni realizando en el hombre. El pecado se cumple dentro del
tener prisa. Es más, en la tradición espiritual se aconseja amor, porque sólo en el amor es posible la experiencia
a menudo reírse de él, ridiculizarlo. Guando nos agobia de la libertad y por tanto de la no-adhesión21. El pecado
una preocupación, un juicio negativo sobre otra persona, significa comprenderse uno a sí mismo fuera del amor, tener
las ganas de responder violentamen te, la opinión que los una visión de uno mismo desvinculado de los demás, en donde
demás tengan de uno, no hace ningún daño situarse la conciencia más radical de uno mismo no está en tender hacia
delante del espejo y carcajearse a gusto de todos estos
pensamientos, sabiendo que nada malo nos sucederá
mientras no nos los tomemos demasiado en serio. Sin 20 Las páginas que siguen son la elaboración de una larga reflexión a partir de textos
embargo, si los escuchamos, llegaremos bien rápido al de san Ignacio (sobre todo las Reglas de la Primera Semana de los Ejercicios, la
pecado o al menos se nos quitará la paz interior al Autobiografía y algunas cartas del Epistolario), de autores de la Filocalia (Diadoco de
Fótica: Discurso ascético dividido en cien capítulos prácticos de cienciaj discernimiento
ocuparnos de cosas que no tienen peso por sí mis mas y
espiritual, la Paráfrasis de Macario el Egipcio sobre Simeón Metafrasto, el Discurso muy
que incluso no existen si no las comenza mos a considerar,
provechoso sobre el Abad Fi- lemón, las Colaciones de Casiano o las Centurias sobre la
porque les damos existencia con nuestra atención. caridad de san Máximo el Confesor), aparte de la experiencia de 25 años de
predicación de ejercicios.
21 Cfr. Decir el hombre, op. cit., 234"297-

10
los otros, sino en proyectar el devenir en la propia visual y Más allá de una tentación refinada
ver a los demás también desde esta óptica, hasta el La vía purificativa está, pues, llena de engaños e
punto de captarlos sólo en función de uno mismo. El ilusiones. El hombre será tentado continuamen te a
pecado fractura las relaciones y las reorganiza de modo confesarse de pecados, episodios, costumbres, errores,
perverso. Por ejemplo, si antes del pecado el hombre pensando que así cumple la purificación. Normalmente
comprende la tierra como ámbito de encuentro con su se reconoce este engaño por los pro pósitos que se
Creador, después la comprende sólo en función de sí hacen. Se confiesa un pecado, in cluso con gran
mismo, de cómo se puede servir de ella: el hom bre la conmoción afectiva, e inmediata mente se hace un firme
domina con un principio de autoafirma - ción hasta hacer propósito para contrarrestar o reparar ese pecado. Es
de toda la creación servidora de su egoísmo, y así con el necesario estar atento para ver si es un propósito de
resto de las cosas. Lo más grave es que le ocurre así para verdad o, más bien, un modo escondido de llega r a
con Dios. El pecado engorda el ego y presenta todo lo merecer el perdón y la salvación. Es más: podría ser un
que existe como un posible capital para asegurar el modo sutil de afirmarse a sí mismo, el propio ego y la
propio yo que, desenganchado de las relaciones, se da propia voluntad, siguiendo un propósito re ligioso,
cuenta de su fragilidad existencial y de su condena a mo - evangélico e incluso heroico, pero que siempre lo
rir y por ello se debe servir de todo para nutrir la ilusión propone la propia persona. En reali dad, no se ha llegado
de asegurar la vida. Pero es precisamente eso, una a un mayor conocimiento de Dios, porque el corazón no
ilusión, porque lo único que da vida al hom bre es se ha calentado por Él, sino que más bien uno se siente
precisamente el sacrificio del egoísmo, morir al principio incómodo porque no es como debería, porque uno se
autoafirmativo para entrar en la ór bita del amor, la está preocupando por proyectar cómo llegar a ser lo que
única realidad que permanece y por ello tiene vida debería ser, sin que se haya encendido ese amor loco
eterna. El pecado es capaz de convencer al hombre por Dios, ese entusiasmo que se llama celo y que es una
porque le da además una mentalidad de pecado. Ahora bien, pasión profunda por el rostro del Señor y no por
la mentalidad pecaminosa no es necesariamente anti-Dios, cualquier otra idea o realidad. No hay ese corazón
aunque sea anti-amor, una mentalidad que convence al contrito que se derrama en lágrimas que expresan la
hombre de que no conviene amar, que le insinúa la implicación en la pasión de Cristo, precio de nuestra
desconfianza en el sacrificio que exige el amor, que le llena salvación 22.
de miedo ante el morir a sí mismo y le sugiere la El discernimiento de la primera fase consiste en saber
debilidad e insuficiencia de los argumentos del amor elegir los pensamientos que llevan a un reconocimiento
hasta llegar a bloquearlo antes incluso del sacrificio. El radical de Dios, a ceder ante El, a admitir que se ha
amor sólo se realiza al modo de Cristo, es decir, en la elegido muchas veces uno a sí mismo antes que a El, a
pascua del sacrificio y de la resurrección. El pecado es reconocer que el verdadero epicentro ha sido el «yo» y
exactamente vaciarse de esta «lógica pascual» y, por tan- no Dios. La primera fase del discernimiento reparte los
to, de la obra de Cristo. El pecado es capaz de con vencer pensamientos en dos polos-, o Dios o yo. Se trata del co-
al hombre de que la obra de Cristo, su Pascua, no es un nocimiento más profundo de sí mismo, de cómo me
argumento suficiente para su pascua. De hecho, esto es reconozco en la orientación más de fondo que llego a
un ataque frontal contra el Espíritu Santo, porque la entrever: si me percibo como un «yo» que piensa,
obra del Espíritu es la personalización del programa, actúa y protagoniza la vida en so litario, o si
acontecimiento-Cristo en cada bautizado. Es el Espíritu me percibo como persona de relacio nes, lazos, en unión
el que hace de la Salvación mi salvación, de Cristo, mi con los otros y sobre todo en la orientación radical que
Señor. El pecado logra hacer ver que el Espíritu es una da vida, que es el reconocimiento de Dios en Cristo
ilusión y que el hombre debe procurarse por sí mismo lo Jesús. El discernimiento de la primera fase nos lleva a una
necesario para salvarse. Este es el engaño más gran de experiencia sapiencial de radicalismo evangélico: o Cristo o yo.
del pecado: convencer al hombre de que es su ficiente En realidad, no es así como se presenta la verdadera
saber qué hacer para salvarse para, de he cho, ser cuestión espiritual, porque este anta gonismo es
salvado. Desconectando de la relación, indiferente al exactamente la consecuencia del pecado original. Aquí
amor del Espíritu que lo inhabita, el hombre se hace la se está considerando el «yo» como el sujeto
idea de que es capaz de amar a Dios y de hacer lo que él autoafirmativo que se identifica con la «carne» de san
cree haber comprendido que se debe hacer. Puede Pablo. El «yo» se siente realizado si es el centro de todo
actuar así sólo porque hay una dimensión constitutiva lo que existe, de la creación y las relaciones. En esto
del amor que es la libertad: el hombre está inhabitado justamente está el engaño, porque eso significaría religar
del amor de Dios, sin que esto signifique estar las cosas y las relaciones a un centro que no es vital, que
constreñido a vivir según el Bien. Es precisamente en no es la fuente. Si el hombre elige a Cristo, elige to das
esta libertad que se experimenta como elemento cons - las cosas de Cristo y todo le recordará a Cristo y le
titutivo del amor en donde el hombre puede llevará a El y se encontrará a sí mismo con Cristo en
desengancharse del amor y proyectar por su cuen ta un todas las cosas. Si se elige a sí mismo, se dispersará en
presunto amor. Creerá amar porque actúa según ciertos las cosas con las que busca salvarse y se olvidará de
preceptos y mandamientos prefijados sobre un esquema hecho de sí mismo al centrarse en las cosas que se
de valores religiosos que, de hecho, suplantan al Dios volverán su tumba.
viviente, el Dios con rostros, el Dios del amor.

22 Cfr. Rupnik, M. I., Le abrazó y le besó, PPC, Madrid 1999. Roma 1997. 43-45-

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Discernir, entonces, significa descubrir por me dio de persona que se encuentra, una música que se escucha,
los propios sentimientos y pensamientos las mociones una imagen vista, un éxito que se tiene, algo que se
del Espíritu Santo y llegar a admitir el pecado y no sólo come, una fiesta en la que se participa... Casi siempre el
sus consecuencias. Al mismo tiempo, el discernimiento origen es externo. Es una alegría que cre ce rápidamente,
es el arte de evitar las trampas del espíritu enemigo, que muy intensa, y que toma a la persona incluso en el ámbito
querría que el hombre no llegase ja más al verdadero sensorial. Puesto que es ruidosa, obliga a la expresión, a
conocimiento de Dios como Amor y que permaneciese la carcajada estruendosa e inoportuna, a contar cuanto
solitario, fundamentado en sí mismo, pretendiendo que antes lo que se siente. Uno encuentra personas que
cree en Dios y le sigue, a pesar de que, de hecho, se vuelven de alguna experiencia de éstas y comienzan a
sigue a sí mismo, incluso bajo un pretexto religioso. Con hablar sin parar, de forma exagerada, llevadas por esta
una imagen podemos explicar esta lucha: un hombre alegría de comunicar, gritar, hablar vehemen temente. A
descubre que en su cuarto han entrado serpientes. Después de menudo los jóvenes me dicen que experimentan estos
matarlas, se cree seguro y piensa que lo único que debe estados de ánimo en sus fiestas. Y no deja de ser curioso
hacer es vigilar para que no entren de nuevo. El hombre que, a pesar de tanta comunicación, se sienten bastante
confiesa algunos pecados y cree que lo más importante es solos-, el otro me sirve exclusivamente como término de
empeñarse en no repetirlos más. Pero ha olvidado que en un mi necesidad de hablar. Este tipo de alegría lleva a
ángulo escondido del cuarto la serpiente madre ha pensar sólo en sí mismo de tal forma que el otro es sólo
sobrevivido y pronto tendrá nuevas crías, no ya fuera, alguien que escucha pasivamente, al que no se le presta
sino dentro del cuarto. ¿Qué significa esto? Que hasta ninguna atención, con el que no hay una re lación real, al
que el hombre no llega a confesar el pecado, la vida que no se reconoce de verdad. De hecho, uno se acerca
espiritual no fructifica. Es necesario erradicar del al otro sin prestarle atención, sino centrado en lo que se
hombre el amor a hacer su voluntad, que es la madre de está experimentando. Los padres espirituales advierten
todos los pecados y se expresa de forma muy sutil para constantemente sobre el riesgo de centrarse en los
esconder el engaño grosero de autodivinización, de fun - sentimientos, placeres y alegrías, aunque surjan en la
damentación de la vida en y para uno mismo. oración. Si nos concentramos en este estado de
bienestar, podremos comenzar a rezar sólo para
experimentar estos efectos y llegar a olvidar al Señor, del
mismo modo que cuando tenemos esta alegría
Cómo comienza el discernimiento
«efervescente» nos centramos en ella sin to mar en
A menudo se oye decir que el pensamiento que cuenta a nuestro interlocutor.
otorga paz y llena a la persona es un pensamien to Es ésta una alegría que llena de un entusiasmo irreal
espiritual, pero aquel que conoce un poco el dis - y abstracto. Cuando se tiene, uno se siente capaz de
cernimiento sabe que la paz en sí misma no sig nifica todo, se hace presuntuoso y la cabeza se llena de
nada. Será necesario, más bien, ver de qué tipo de paz pensamientos normalmente falsos. Con frecuencia
se trata, por qué causa se provoca y, sobre todo, encontramos gente que se ha equivocado en su elección de
verificar los pensamientos que se generan, adonde me trabajo, de estudios o incluso de pareja o estado de vida
llevan y hacia qué me orientan. porque hizo su opción en un estado de ánimo marcado por esta
El hombre es muy sensible a la serenidad, a la alegría alegría. Es como el telón de fondo de un mundo irreal,
y el bienestar interior. Probablemente por esta razón los porque es el horizonte de una autocom- prensión irreal,
maestros espirituales comienzan a delinear las reglas de puesto que nos hace creer que podemos lo que no está
discernimiento distinguiendo entre paz y paz, entre alegría y en nuestro poder. En esta alegría no hay un espacio
alegría. En Ignacio de Loyola, sea en los Ejercicios como en mínimo para una mirada realista, un recuerdo de las
las cartas o escritos autobiográficos, son muy explícitas enfermedades, equivocaciones y fracasos, sino que se ve
las diferencias entre dos tipos de alegría o gozo. toda la vida de forma rectilínea, en constante progreso
lleno de heroísmo. Es una alegría de breve duración, que
I. La alegría « efe rvescen t e » pasa velozmente, frecuentemente de forma impre vista,
y que cuando se esfuma deja un gran vacío, un
La primera es una alegría que podríamos llamar desagrado que incluso llega a estados de ver dadera
«efervescente», un tipo de alegría muy atrayente, tristeza.
convincente, pero en sí mismo es precisamente un Los jóvenes me han contado cientos de veces que
sentimiento sembrado de tentación, en la que no obra el después de la discoteca se sienten así. Vuelven a casa,
Espíritu Santo. He aquí algunas caracte rísticas de esta cierran la puerta y experimentan un vacío increíble que
alegría. Antes que nada, tal como la hemos definido, se les entristece. Lo mismo puede suceder después de un
comporta como una bebida gaseosa: cuando la sirves en trabajo intenso que ofrece mucha satisfacción: después
el vaso, hace mucha espuma y ruido, pero la espuma del descanso, a menudo surge en el hombre una
desciende velozmente y, si no se bebe rápido, habrá que inquietud extraña, un no saber qué hacer, el reproche de
tirarla. Se trata de una alegría que se presenta de modo que quizá se ha ido más allá de lo debido, que quizá se
fuerte, con emociones intensas y ruidosas, pero de poca ha caído demasiado en el protagonismo. Son los típicos
duración. Guando pasa, deja un poso de amargura, co mo residuos de esta alegría «efervescente». A veces la per -
el cava que se deja demasiado tiempo en el vaso. sona comienza a echarse en cara haber hecho y dicho
Normalmente, se comprende rápidamente con qué ha aquello, haber reído demasiado, haberse de jado llevar
comenzado, qué la ha provocado, y se puede identificar por la euforia. En efecto, cuando se está en este estado
su origen. Con fre- cuencia, está asociada a un lugar de alegría, uno no se mide, calcula en falso y exagera.
visitado, a un evento en el que se ha partic ipado, a una
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Cuando la alegría se esfuma , comienza la tristeza, un la despertase, pero no depende de ello, no es eso lo que
reproche sordo, un vacío que hace problemáticos los te la da. Sientes que te pertenece, que la llevas contigo
momentos de alegría vividos. Aparece una especie de o que brota de improviso. De golpe apa rece, pero no
vergüenza por haber hecho ciertas cosas, hasta el punto depende de nada. Está dentro de ti, pero sólo en un
en que el vacío se hace insoportable y nace el deseo de determinado momento se hace sentir.
actuar tan sólo para colmar ese vacío y acallar el re - Es un gozo de mucha compostura, pacífico, que se
proche que corroe por dentro. A causa del vacío que mueve con elegancia, lentamente, con simplicidad. Una
deja esta alegría ya apagada, se siente la nece sidad de característica inconfundible es que hace que aparezcas
hacer lo que sea, de desviar la atención del mundo luminoso, claro, bello, borrando toda sombra y todo
interior. Entonces las personas en cienden la radio o el mal, haciendo todo transparente. Te hace ver que no
televisor, o se van a la nevera a tomar algo o incluso se posees las cosas y ni siquiera lo deseas. Es un gozo que
rinden a la sensualidad. Muchos vicios y dificultades hace contemplar y que lleva a la contemplación. En este
tienen su raíz en estos momentos de vacío, porque a estado, el recuerdo de Dios es fácil. Incluso aquello que
través de una actividad sensual y sensorial se querría más nos gusta, cuando estamos invadidos de esta
suscitar de nuevo algo de lo que se experimentó cuando alegría, no lo querríamos tener siempre, ni nos lo quisié -
la alegría era intensa. En estos momentos se siente la ramos llevar a casa para ligarnos a ello . La misma actitud
necesidad de salir, de dar una vuelta, de hacer una surge en la relación con las personas. La persona se
llamada, pero de hecho nada de esto satis face en serio y siente en comunión con todos.
al final lo único que se desea es volver al lugar donde se Este gozo no exige a la persona expresarlo en seguida,
ha experimentado tal alegría, repetir lo mismo, exteriorizarlo. Es más: puesto que hace que uno se sienta
encontrar de nuevo la misma compañía. Muchos jóvenes en comunión con los otros, lleva con frecuencia a no-hablar o,
me han comentado que empiezan a vivir con agitación al menos, a no ser ruidoso, porque la persona siente que la co-
en cuanto comienzan a pensar en que el sábado saldrán municación ya se ha dado y advierte que ya llegará el momento
de nuevo y experimentarán otra vez las mismas en que todo madurará y se podrá decir y compartir con los
experiencias. Pero esto sacia sólo un par de veces; demás con naturalidad.
después la persona no se puede satisfacer tan sólo haciendo Desaparece el temor, los miedos se alejan, las pre-
las mismas cosas de antes, porque la alegría ya no es tan ocupaciones disminuyen, aunque permanezcan pre-
intensa como antes. Nace ahora la necesidad de sentes. Cuanto más fuerte es la alegría, menos se siente
aumentar la excitación, porque el estímulo debe ser cada la necesidad de expresarla. Puede parecer una
vez más fuerte. Comienza un deseo irrefre nable de lo contradicción, pero es así: cuanto más avan za uno en la
nuevo, lo distinto, lo atrevido, hasta llegar al nivel de vida espiritual, menos necesita hablar de ella. Por esta
excitación que satisface. Surge así de hecho una ac titud razón, los principiantes hablan mucho de sus
de dependencia. experiencias, mientras que los más avanzados hablan
En nuestro mundo esta lógica se encuentra casi muy poco, porque no tienen necesidad de ello; no
detrás de todo fenómeno, desde las realidades apa - porque se encierren en sí mismos, sino porque no se
rentemente insignificantes e inofensivas hasta las au - sabe qué haya que decir. A menudo la persona, después
ténticas depravaciones. Se entrevé así cómo gran par te de una experiencia fuerte de un retiro o una
de los problemas de nuestra cultura son en realidad de peregrinación, tiene muchos deseos de contar lo que le
índole espiritual. Por eso, las terapias y actuaciones ha pasado, mientras que quien está más avanzado en la
preventivas en el campo psicológico y sociológico, vida espiritual es persona de pocas palabras. Sin embar -
aunque son útiles, no llegan al fon do de la cuestión y go, si se le pregunta, hablará de sí mismo sin di ficultad.
deben completarse con el arte de la lucha espiritual. Si Cuando uno comunica bajo el influjo de esta ale gría,
De Lubac sostiene que el problema de los más grandes de este estado de ánimo, se habla como con fiando algo
pensadores de la Edad Moderna no es tanto filosófico o muy valioso y casi cambia la voz, como cuando se reza
intelectual sino más bien espiritual, lo mismo se podría en serio y cambia el tono de voz, porque se está
decir de muchos fenómenos de hoy, que podrían ser hablando de algo muy precioso. Se comunica con
leídos como problemática de la vida espiritual. atención, para no destruir nada, pero también para no
avasallar al otro, que está presente y al cual queremos
2. La alegría silenciosa prestar atención.
Es un gozo que inspira un gran respeto por la otra persona y
La otra alegría puede llamarse silenciosa o hu milde. por sí mismo. Guando llegan estos momentos, nacen
Se manifiesta en el hombre como un agua que surge de pensamientos de gran respeto llenos de un optimismo muy
la tierra. De golpe, uno se da cuen ta de que está lleno de realista: se percibe que uno es capaz, a pesar de las
un gozo en el que no puede notar grados de desarrollo, dificultades. Es un realismo optimista: se tienen en
pero que ahí está. cuenta todas las dificultades, pero hay una gran
Puede pasar que uno vaya caminando por la calle y de prontitud para la acción. Es una alegría de más larga
repente se siente sereno y los rostros que se le cruzan le duración: puede continuar durante horas, días e incluso
parecen todos bellos, el camino parece fácil y ningún meses. Una persona puede estar largas temporadas en un
pensamiento negativo nos ensombrece la mente. Es más: estado de gran paz interior y belleza. Desarrolla bien su
uno mismo se siente mejor. Normalmente, no vemos el trabajo, sus relaciones son normales, aunque quizá un
origen de este gozo, y es difícil conectarlo a algo año antes peleaba con todos. Se puede es tar mucho
exterior, porque se comprende que tal alegría no tiempo bajo este influjo, como bajo la «cobertura» del
depende de nada de fuera. Podría ser que algo externo Espíritu Santo. Cuando esta alegría desaparece -a veces

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puede desaparecer de golpe, si se vive algo violento- uno y gozo. Maravillado por esta diferencia, comenzó a
no se siente solo, porque se percibe que tal alegría nos reflexionar y a conocer los diversos espíritus que se
pertenece; se ha esfumado, pero permanece dentro de agitaban en su interior. Más tarde llegó a descubrir que
nosotros. Es como los «ojos» del Guadiana, que eran fruto de dos inspiraciones diversas: una del Enemi -
desaparece bajo la tierra para aparecer un poco más go, la otra de Dios.
allá. Antes o después reflorecerá y es ya parte de nues - La regla fundamental
tra personalidad. Esta certeza es bella, y el con - Tomemos ahora en consideración la regla fundamental
vencimiento de que volverá es tan fuerte que pue de para el discernimiento de la primera fase, la que nos
ayudar a que vuelva la alegría, al menos hasta un cierto orienta en la dirección justa de una continua
punto. A veces, con tan sólo traer a la memoria esta profundización en nuestra relación con Dios. Este
alegría, ésta se presenta de nuevo. Si uno con sigue proceso, como ya hemos dicho, culmi nará con un
recordar bien cómo estaba, qué pen samientos tenía, las encuentro real en el perdón.
actitudes y los lugares, con frecuencia la alegría se hace El discernimiento se mueve en el límite entre lo
sentir de nuevo. psicológico y lo espiritual. Se trata de captar dentro de
Los Padres de la Filocalia llamaban a este gozo mi mundo interior qué es lo que viene de Dios, cómo se
«sobriedad»: estar sobrios y vigilantes, mante niendo la comunica. Así, el discernimiento por un lado se ocupa de
atención sobre las cosas verdaderas ya gustadas, la esfera de lo puramente psíquico -la observación de
seguras, y a partir de ahí avanzar, buscando sus huellas sentimientos, pensamientos y cambios de estado
en todo lo que se afronta. En cierto modo, esta alegría anímico- y, por el otro, abre todas estas realidades a su
se puede custodiar. No se trata de volver a una dimensión espiritual.
determinada experiencia precisa, para sentirla en un Esta primera regla considera el estado de paz. En el
lugar especial. Esa alegría la llevas contigo porque te aspecto psicológico, experimentamos la paz cuan do la
pertenece. componente racional y la afectiva están orien tadas hacia
Estas son algunas de las características de esta el mismo objeto. Guando el raciocinio se orienta hacia
alegría, que es espiritual. Cuando se experimentan tales un objeto y la afectividad hacia otro se experimenta
actitudes, el pensamiento que allí nace podría ser inquietud, turbación, abatimiento. Nuestra orientación
verdaderamente espiritual, mientras que en el estado de ya no es íntegra porque con la razón y con el corazón
ánimo determinado por la otra alegría, los pensamientos nos orientamos hacia dos objetos diversos.
que surgen no lo son. Esta alegría es el ámbito en el que
el Espíritu nos habla más.
Surge ahora la pregunta: ¿cómo saber hacia qué se
Los grandes maestros espirituales precisamente co -
está orientando, ya que no basta con sentir paz para
menzaban el discernimiento distinguiendo ent re
estar seguro de tender hacia el objeto justo? En efecto,
sentimientos que en apariencia son muy pareci dos o que
es fácil encontrar personas que, aten tas a sus
incluso se pueden confundir entre sí. Ig nacio de Loyola,
sensaciones, experimentan la paz y deducen de esto
por ejemplo, experimentó todo esto cuando, después de
que el objeto hacia el que se orientan es el bien. Pero
haber sido herido en el asedio de Pamplona, debió
psíquicamente no es así de inmediata la distinción
soportar una larga convalecencia en casa. Comenzó su
entre la paz que acompaña a la persona bien orientada
descubrimiento del discernimiento precisamente
de la paz que acompaña a aquella que se orienta hacia
distinguiendo los dos tipos de alegría ya descritos, que
el objeto equivocado. Precisamente por esto el
se encuentran en toda la literatura ignaciana, aunque
discernimiento es necesario, aunque no sea fácil.
expresados en otros términos. En la Autobiografía Ignacio
Gomo es fácil adivinar, no es tan importante
se describe a sí mismo como «un hombre dado a las
concentrase sobre cómo se siente uno y sobre lo que se
vanidades del mundo». Obligado a guardar cama, leía las
siente cuanto ver de dónde proviene tal senti miento,
novelas de caballería de su época y se en vanecía,
adonde me lleva, qué pensamientos se de rivan de él y
imaginándose en la piel de tal o cual per sonaje, a la
adonde me empujan. Hoy, bajo un gran influjo de la
conquista de las más bellas damas de España y victorioso
psicología, corremos el riesgo de desvirtuar el arte del
en todas las hazañas militares que habría cumplido en su
discernimiento, soslayando la lucha espiritual y, apenas
servicio. Llevado por estos pensamientos, a veces
la persona comienza a no sentirse bien, se saca todo el
durante horas sin darse cuenta, se sentía feliz. Pero
instrumental psicológico para ayudarla a salir fuera del
cuando ya había leído todas las novelas de caballería
atolladero para que se sienta mejor. Siempre hay
que había en casa, terminaron por darle una vida de
alguien dispuesto a ayudarla para que no se sienta mal.
Cristo y un libro de vidas de santos. Visto que no había
Para ello, se cambia su ritmo de trabajo, el ambiente,
otra cosa que leer, Ignacio tuvo que contentarse con
las personas del entorno... Pero esto significa eli minar
esto. Puesto que tenía el esquema mental de sentirse
la posibilidad de una lectura espiritual de la jornada, de
siempre héroe, cuando leía la vida de los santos se
la historia, de la vida misma. En vez de esto, es mucho
identificaba con san Francisco o santo Domingo y se
más importante comenzar a ver cuáles son los
paraba a pensar que si aquellos santos habían ac tuado
pensamientos que vienen en esos estados de ánimo,
así, él debería hacer lo mismo. Después, co menzando a
hacia dónde orientan. Se puede así descubrir, con gran
reflexionar sobre sus lecturas, las de caballería y las de
sorpresa, que un cierto estado de ánimo de
santos, empezó a darse cuenta de dos tipos de alegría -,
incomodidad, tristeza o inquietud puede estar suscitado
una que cuando desaparecía lo dejaba árido y
por el Espíritu Santo, como veremos más adelante.
descontento, y otra que no sólo le daba consolación en
Ahora bien, si no aceptamos que la vida espiritual
vez de euforia, sino que cuando se iba le daba contento,
pueda tener momentos de malestar -que incluso

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pueden ser prolongados- nos escapamos de la acción para confirmar que se está en buen ca mino. Los Padres
del Espíritu y Dios ya no nos dice nada. griegos tenían una palabra para describir este juego: l o
Desde el momento en que en la primera fase del llamaban, dikaioma, intento de autojustificarse incluso
discernimiento los «objetos» hacia los cuales uno se con palabras de la Escritura, de la Regla, de los autores
orienta son sólo dos -Dios y el ego-, es bastante fácil espirituales, para engañarse y creerse en el buen
descubrir que estos objetos se revelan en determinados camino. Con su acción sobre el raciocinio, el enemigo
pensamientos que surgen de un esta do de ánimo intenta dar razones y confirmar lo que en lo afectivo se
determinado. Si nos hacemos la pregunta: ¿voy con está dando, es decir, da motivaciones para aferrarse a
estos pensamientos y sentimien tos hacia Dios, hacia una uno mismo. Tales motivaciones dependen a menudo de
apertura más madura, un amor más realista, o cada vez la cultura de la que proviene el sujeto, de su ca rácter e
me estoy cerrando más, me quiero asegurar cada vez más, historia personal. Se trata de motivacio nes nada fáciles
me defiendo cada vez mejor o me realizo según mi voluntad? de desmantelar, porque pueden tener miles de razones
La respuesta es fácil. Será necesario tan sólo estar para justificar la actitud de fondo, enmascarando la
atentos a no dejarse engañar por las impresiones banalidad del placer sensual.
inmediatas. Cada cual, en efecto, percibe que en lo
cotidiano hay momentos en los que actua mos de modo
egoísta, pensando sólo en nosotros mismos, y que hay El Espíritu Santo en la persona orientada hacia sí
momentos en que actuamos con amor, por amor, por misma
Dios y los demás. Es necesario no dejarse engañar por
¿Qué hace, por el contrario, el Espíritu Santo cuando
estas impresiones ni deducir nuestra orientación
la persona se orienta hacia sí misma? Buscará separar
fundamental de algunos episodios o gestos
razón y sentimiento, provocando así inquietud y
momentáneos. Es necesario fijar la mirada en la
malestar. ¿Con qué fin? Para que el sujeto se detenga,
profundidad donde el hombre se percibe de forma
reflexione y se oriente de otra forma. El Espíritu Santo
unitaria, sin aún articularse en dimensiones múltiples,
actúa sobre todo sobre el raciocinio y, cuando éste
sea en lo psicológico o en lo moral. La persona abraz a la
comienza a separarse de la dirección hacia la que se
salvación, se adhiere al bautismo, a Cristo, en lo más
orientaba y se dirige hacia Dios, la persona comienza a
profundo de su ser, es decir, con todo su corazón, pero
estar mal, porque su componente afectivo -sensorial y el
es evidente que en lo cotidiano continuará
racional no se dirigen unidos hacia el mismo objeto.
equivocándose y pecando. Sin embargo, su estado es
Entonces es claro que en la vida espiritual son necesa-
muy distinto si en su interior no se adhiere a Dios, sino
rios momentos de malestar, de estado de animo bajo
que permanece anclado en sí mismo, lle no de
combate, ele lucha. En el caso de una persona orientada
preocupación sólo por sí mismo, y tan sólo
hacia sí misma, el Espíritu Santo no puede actuar sobre
superficialmente y en lo cotidiano querría actuar según
el sentimiento porque está ocu pado por los placeres
el hombre nuevo. No se recogen uvas de las zarzas, y del
sensuales. El Espíritu no puede actuar, porque el
hombre viejo no se pueden esperar los frut os, acciones
sentimiento no posee ninguna ranura abierta, pues los
y mentalidad del hombre nuevo, si su corazón sigue
sentimientos se hinchan con los placeres sensuales y
como antes.
cuando uno está satisfecho con ellos, no está disponible
La acción del espíritu enemigo sobre la per sona que se
para considerar los placeres espirituales. Sin estos
orienta hacia sí misma
momentos de malestar no es posible la conversión. Se
Intentaremos entender esta dinámica con un ejemplo: la sabe que se está mal cuando hay que abandonar las
persona que en lo más profundo de su ser está vuelta posiciones de placer y las «cánulas» con las que se
hacia sí misma, es decir, que aún se busca a sí misma, chupaba. Cuando, dado que no puede actuar so bre los
quizá se puede camuflar en la vida cotidiana detrás de sentimientos, el Espíritu Santo sugiere ar gumentos para
gestos bellos, religiosos, muy santos que, sin embargo, hacer entender que se está mirando al propio ombligo,
no consiguen que se despegue de su fundamental la persona comienza a estar mal, se siente abatida,
adhesión a la propia voluntad. En este caso, ¿qué turbada e inquieta. Se adivina así lo delicado que puede
intentará hacer el «espíritu enemigo de natura humana», ser el trabajo pastoral si quiere ser respetuoso con la
tal como lo llama san Ignacio de Loyola? Buscará vida espiritual. A veces se quiere tocar a la persona en el
mantener unificados raciocinio y sentimiento. ¿Con qué plano sentimental para atraerla al Evangelio, sin sa ber
fin? Para que se esté bien en una cierta paz y se continúe que una pastoral así difícilmente irá más allá del
adelante por el camino equivocado. En este caso, el pasatiempo, con el riesgo de limitarse a una pas toral de
tentador actúa sobre todo sobre el senti miento : lo «estar con la gente» sin obtener conver siones reales,
alimenta con la sensualidad, con con solaciones y maduras y duraderas. O también, por el otro extremo, se
placeres sensuales. Al decir «sensua les» aludimos a las corre el riesgo de reducir la pastoral a un mero discurso
inclinaciones bajas, pequeñas, mezquinas, como, por sobre valores más o menos compartidos con la sociedad
ejemplo, la preocupación de cómo debería ser para que civil. Se pasa de tocar la tecla del sentimentalismo a una
la gente me acepte, para ser aplaudido, para tener casa pastoral distanciada, racional y «moralística». Si el sen-
caliente, cama blanda y buena comida, para adquirir timiento está atrapado por un fuerte placer sensual y la
gloria, aplausos, salud, un coche bueno, poder... Y sobre persona está aún orientada racionalmente hacia la misma
todo estar seguro de no tener problemas ni d ificultades: actitud, es inútil decirle que, si acep ta a Cristo,
en definitiva, de vivir bien. encontrará la paz, la alegría y la vida. Es como ofrecer un
¿Qué hace el enemigo con lo racional, mien tras va menú a alguien que acaba de comer. La persona no está
alimentando el sentimiento? Buscar cual quier apoyo preparada para dejar nada, porque el placer que posee,

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aunque sea miserable, existe. Quién sabe si se que ninguna satisfacción sensual y se vuelve un punto
encontrará aquello que le prometen... Es ésta la de apoyo para que la voluntad llegue a la adhesión
situación en la que el Espíritu Santo actúa sobre la íntegra a Dios. El sentimiento, que comienza a saborear
razón, que puede más fácilmente ser atraída por un la consolación de un amor real, que tiene un sabor
pensamiento diverso y nuevo... completamente nuevo, se conmueve también por el
Si al raciocinio se le presentan la lógica y las ide as del carácter dramático del amor de Dios en su esfuerzo por
Evangelio, puede que le «tiente» escuchar los. Apenas el alcanzarme. La Pasión del Salvador se hace consol ación
raciocinio atiende a los pensamien tos inspirados por el para la persona tocada por Él y se vuelve el motor de
Evangelio, se le encienden fia ses brevísimos, pero de una adhesión grata, pero libre. Sin esto, la ad hesión a
una claridad y lucidez extraordinarias, que le indican que Dios puede reducirse a lo ideológico, lo no -personal.
ése y no el suyo es el camino para una vida de verdad. Es La acción del Espíritu Santo en la persona orientada
como si de un modo muy profundo, más en la in tuición hacia Dios
que en el razonamiento, comprendiese que el Evangelio Tomemos ahora la segunda regla de san Ignacio.
es verdad y lo es precisamente para él. Pero apenas el Imaginemos una persona que en su ser más pro fundo
raciocinio se detiene sobre el Evangelio, con la esté orientada hacia Dios. Veamos antes la acción del
intrínseca pero breve convicción de que es verdad y Espíritu Santo, teniendo en cuenta que esta persona está
tiene consistencia, el sentimiento comienza a gritar y orientada hacia Dios siguiendo la dinámica con que
llorar en un grito desesperado porque deberá abandonar antes hemos contemplado a la persona orientada hacia
todas las afecciones placenteras de las cuales vive. Y, el pecado, en que sobre todo hemos considerado la
apenas la persona se siente mal, el raciocinio vuelve a la acción del espíritu enemigo, del tentador.
orientación del sentimiento, o sea, la preocupación por ¿Qué intentará hacer en tal persona el Espíri tu?
sí mismo, y as í persona se «reencuentra», está de nuevo Mantener raciocinio y sentimiento orientados hacia
«bien». Dios, para que la persona no cambie. Para hacer esto, el
Esta situación es típica de ciertos estilos pas torales, Espíritu nutrirá y cuidará sus sentimientos, para que el
de cierto tipo de retiros y experiencias espirituales: hombre tenga el alimento que lo haga vivir como
apenas la Palabra comienza a incidir so bre la persona, creyente. Cuando un cristiano cree sólo en el ámbito
asustada de lo que está ocurrien do en ella, se la ideal, sucede fácilmente que tenga un pensamiento muy
abandona para que siga como era en su vida. Pero el elevado, estructurado e incluso profundo, pero sin
Espíritu Santo, actuando sobre el raciocinio por medio sabor, separado del sentir del corazón. La persona,
de estos fiases evidentes, continúa provocando en la entonces, descubre en sí una especie de dualismo: con la
persona un malestar, una inquietud que es casi un cabeza defiende doctrinas a veces incluso austeras y
remordimiento de conciencia por parte de la razón. Si la severas, mientras que con los sentimientos vive inmersa
persona continúa sintiéndose mal un poco más, también en la sensualidad del mundo. Cuando una persona está
el sentimiento comenzará a moverse, por un instante, seriamente orientada hacia Dios, el Es píritu Santo nutre
hacia el Evangelio que el raciocinio ha comenzado a el sentimiento con la consolación espiritual, que, a
considerar. Entramos, aunque sea por unos instantes, en diferencia de la sensual, es un poco como esa alegría
una nueva situación: el hombre se orienta tant o en lo que hemos descrito antes, cuando todo aparece bello, es
racional como en lo afectivo hacia el Evangelio y hacia fácil la relación con el Señor y las cosas no nos atraen
Dios. Y puesto que hemos definido la paz como la inte - por sí mismas ni por querer poseerlas, sino porque nos
gridad en la orientación, la persona experimen ta ahora recuerdan a Dios y nos llevan a alabarle, llenándo nos de
de nuevo la paz, pero una paz distinta. Y es sólo en este gratitud. Se trata de una consolación no en solitario
momento cuando puede captar la diferencia entre los -«estoy bien»- sino en el conjunto de toda la realidad,
dos tipos de paz. Esta diferencia la puede haber oído en una apertura al Creador, en la fa cilidad de una
explicada mil veces, pero sólo se comprende si se ligazón con Él. Esta consolación se reconoce, en efecto,
experimenta. La persona puede comenzar el precisamente en el hecho de que yo no estoy en el
discernimiento cuando capta la diferencia entre estar centro, sino en la presencia del Otro, de Dios, al que
complacido y ser feliz, estar satisfecho y estar sereno, percibo en una relación real, en una pertenencia
estar excitado y estar contento. La consolación que se recíproca. Es pacificarse en el propio Creador. En esta
vive en el sentimiento, cuando por un momento se cercanía con el Señor se inflama el amor, se siente uno
adhiere a la nueva orientación y está en sintonía con el nuevo liberado y atraído por las realidades que sabemos que
pensamiento, consiste a menudo en una dulce tristeza, una no nos engañarán y que permanecerán. Crece la es-
tristeza muy distinta de la que surgía poco antes por el peranza y, aunque se vea la propia debilidad o in cluso el
abatimiento de tener que abandonar sus afecciones. propio pecado, es más fuerte aún la cer teza de la
Ahora en la consolación se puede llegar a las lágrimas y a salvación. Es más: la persona es capaz de llorar y
llorar por la vida equivocada, así como por la fuer za conmoverse profundamente a causa de la salvación
sobrecogedora del amor de Dios que ha llegado hasta mí otorgada por nuestro Señor.
para salvarme. Es una consolación ín tima que se da En esta situación de consolación espiritual, ¿cómo
entre lágrimas, sollozos, conmoción y gozo. Estos breves actúa el Espíritu Santo sobre el racioci nio? Igual que
fiases pueden así convertirse en el criterio que ayuda a actúa el enemigo de natura huma na sobre el hombre
la persona a acoger la nueva paz y, a partir de ella, orientado hacia sí mismo: busca dar razones a lo que se
comenzar a alejarse de la precedente, que ahora se está viviendo. En este sentido, son muy importantes la
comprende y experimenta como falsa. Experimentar así tradición, la Iglesia, la vida de los santos, porque a
un sentimiento espiritual llena el corazón mucho más través de estas realidades Dios actúa para reforzar mi

16
mente, para que sepa lo que me ocurre y por qué me que se está elaborando y la persona siente de nuevo una
ocurre. Así, de esta manera, raciocinio y sentimiento cierta pacificación, al recomponerse por un instante la
confluyen en la misma dirección, en la misma orientación, unidad de orientación, pero en la dirección equivocada.
creando en la persona una integridad. En efecto, la consolación es de tipo sensual y la
orientación está de nuevo centrada en la búsqu eda de sí
mismo.
El espíritu enemigo en la persona orientada hacia Dios
¿Cómo actúa, por el contrario, el espíritu ene migo
sobre la persona orientada hacia Dios? Bus ca separar el La oración que lleva al discernimiento
raciocinio del sentimiento, de manera que se rompa el Toda oración es oración si es de verdad ora ción, pero
equilibrio de la persona y, mien tras el sentimiento no toda oración lleva al discernimien to. Para que una
permanezca orientado hacia donde está, el raciocinio oración ayude al discernimiento, es necesario estar
cambie de orientación y así la persona experimente la atentos a tener al final de ella una cierta evidencia de lo
inquietud. El enemigo actúa sobre todo sobre el que ha sucedido en ella. Para preparar un
raciocinio, suscitando falsos razonamientos, creando o discernimiento es necesario cuidar sobre todo el examen
aumentando impedimentos, engrandeciendo obstáculos de la oración. Los maestros del discernimiento han
o dificultades. insistido siempre en que este examen debería ser
¿Cómo se reconoce un falso razonamiento? Del incluso por escrito. De hecho, a partir de estos
hecho de que concluye siempre con la preocupa ción de exámenes de la oración se recoge el «material» para el
cómo estaré yo, de qué cosa he de hacer..., es decir, que discernimiento. Para la oración se aconseja un pasaje bí -
siempre lleva a preocuparse por el ego. La persona blico, o en todo caso, un texto o imagen auténti camente
puede estar meditando sobre la Trini dad, pero si entra espirituales. En la hora de oración, se puede seguir un
en un falso razonamiento, terminará preocupándose de recorrido similar al que proponemos. Partiendo de
sí misma (cómo será, qué dirá la gente, cuántas algunas indicaciones de Ignacio de Loyola, Orígenes y
dificultades le esperan. ..). O, si medita la Sagrada autores de la Filocalia, propongo los puntos siguientes.
Escritura, comenzarán a surgir razonamientos que Quizá parezcan en inicio un poco esquemáticos, pero en
desacrediten la Palabra de Dios, que duden de su realidad corresponden a la estructura dialogal en la cual
autenticidad o de que haya que tomarla en serio, etc. se desenvuelve todo encuentro interpersonal.
Normalmente, el falso razonamiento se descubre por los
miedos que siembra en el alma, miedos que se centran más o I. Elijo el lugar de la oración, la actitud física y la postura
menos explícitamente en el temor de lo que pueda pasarle al corporal
ego. Es una elección importante, en cuanto que la fal ta de
En general, la estrategia del enemigo es inten tar un lugar fijo lleva a distraerse aún más. Aun que se ore
atraer la atención del razonamiento con una o dos paseando, es importante fijar un espacio determinado
preguntas iniciales, un par de puntos de novedad en donde moverse, porque cada novedad es una
diferentes al pensamiento espiritual previo. A menudo tentación para distraerse. La posición corporal es
esto surge de modo chocante e imprevisto y la persona también importante, porque favorece o dificulta el
se dice-. «Mira, nunca lo había pensado. He sido un coloquio interior. Por un lado, como dice Orígenes en su
iluso, no he verificado todas las posibilidades», y así en tratado sobre la oración, los gestos preparatorios (por
adelante. Pero la tentación ya se ha consumado, porque ejemplo, lavarse) predisponen al acto que se comienza,
la mente ya ha comenzado a ocuparse de las cosas que evidencian la importancia de aquello que iniciamos y,
la tentación ha suscitado. A menudo, estos primeros sobre todo, implican el cuerpo y los sentidos en la
impulsos provienen de una mente que por un tiempo oración. Por otro lado, para nosotros, cristianos, e l
vaga acá y allá, entre recuerdos, personas conocidas, principio vital es el Espíritu Santo que inhabi - ta al
eventos acontecidos... Apenas el raciocinio comienza a hombre y lo penetra con su acción a través del mundo
ocuparse de este pensamiento que el enemigo le suscita, espiritual, psíquico, hasta lo corpóreo. La tradición
el hombre empieza a sentirse mal, se vuelve inquieto, cristiana enseña que, cuando el Espíritu está activo y el
turbado, y la consolación espiritual que colmaba el hombre trabaja espiritual- mente, también la psique y el
sentimiento y captaba el sabor espiritual del intelecto s e cuerpo participan de esta actividad. Guando una persona
descompone y retira. En este momento, el enemigo sigue un espectáculo deportivo en el cual participa una
buscará agravar el malestar, asustando aún más a la persona o un equipo del que es seguidor, vemos cómo en el
persona o quitándole el sabor y el gusto de las co sas, de momento en que su favorito actúa, lo acompaña con los
manera que, habituada al estado preceden te de movimientos de su cuerpo y así participa de la actividad
bienestar espiritual, sufrirá aún más este va cío del otro. Este moverse es instintivo, porque la atención
inquietante. La persona se volverá más deseo sa de psicológica de la persona es tan fuerte que le absorbe
consolación, de pacificación, de un estado placentero, y totalmente. El cuerpo simplemente participa y sigue a la
así el enemigo tiene una oportuni dad de ofrecer una psique. Al mismo tiempo, según san Teófanes el Recluso,
consolación, pero de tipo sen sual. Gomo la persona está cuando la oración interior es muy intensa, en ella
bastante mal, el pensamiento se hunde en las arenas participan sensiblemente el cuerpo y la psique. Ocurre a
movedizas de miedos y temores, recluido en el yo aislado, veces que la persona que se ha metido en oración
y puede ceder a la tentación sensual y experimentarla profunda se da cuenta de que se ha colo cado en una
como consolación. La tentación, por un breve instante, determinada postura. La siguiente vez que vaya a orar,
mueve la atención sentimental sobre el falso pensamiento

17
elige ya esa postura que le acompañaba cuando su más íntegramente con Él. Si el Señor sabe que para mi
oración ha sido fuerte. Así, asu miendo la postura que relación con El es mejor que no me haga gustar lo que he
por experiencia es más favorable para la oración, la deseado, le pido que no me lo haga gustar. Dios viene y
persona comienza ya a recogerse para orar. habla siempre. Para que lo reconozca y lo acepte, no
Los autores de la Filocalia insisten a pesar de esto en debo predeterminar el modo de su venida ni lo que me
no absolutizar el tema de la postura corporal, por muy va a decir ni lo que me hará sentir ni lo que expe-
importante que sea. No se debe ser rí gido en este punto, rimentaré.
para no caer en el extremo de hacer del tema corporal Recordemos que ya una vez los hombres esperaban al
algo más importante que la oración misma. En ese caso, Dios-Mesías determinando por anticipa do cuándo y
la oración termina convirtiéndose en un mero ejercicio cómo debía venir, lo que debería ha cer. .. Guando por fin
de voluntarismo, concentración y resistencia. llegó, de forma diversa a la esperada, no lo pudieron
Hay que recordar que la oración es ante todo reconocer y por fin lo despreciaron. Orígenes recue rda
participación de la vida de Dios en el Espíritu Santo, una que la oración del cristiano es la del Espíritu Santo y éste
toma de conciencia de la filiación di vina en el Hijo. es el que ora de verdad en nosotros, de tal manera que
Nuestro consejo es, pues, tomar la postura corporal que la madurez en la oración es adherirse a lo que el Es píritu
facilite de verdad la atención interior y evitar las que cansan Santo ora en nosotros. Dios Padre escucha la oración del
o adormilan. Para nosotros, cristianos, como ya hemos dicho, el Espíritu Santo, porque pide lo que necesitamos para la
principio vital es el Espíritu Santo: de él nos viene el amor, la salvación. Por eso es bueno para nosotros que el Padre
vida y la luz del conocimiento, y no al contrario. Nunca a causa atienda la oración del Espíritu y así aprendamos poco a
de una posición física, concentración psíquica, poco a someter nuestra oración a la suya.
pensamientos o repetición de palabras o nombres se Sobre todo para los principiantes es muy im portante
puede llegar a vadear el profundo abismo ontológico este tercer paso, porque nos recuerda que no podemos
que nos separa de Dios y llegar a la oración auténtica. depender de los efectos de la oración, sino que hemos
de adquirir una actitud de desprendimiento, libertad y
2- ¿Adonde ir? ¿Qué deseo y quiero en esta hora de apertura, cada vez más conscientes de que el Señor
oración ? escucha nuestra oración siempre, pero en la
Con respecto a la primera pregunta, la respuesta es interpretación que de ella da el Espíritu Santo, y de que
siempre la misma: voy a rezar, voy a mi cora zón para no podemos controlar, dominar o manipular su venida,
estar allá con mi Señor. Para responder a la segunda la modalidad de su gracia ni los sentimientos, los
pregunta aconsejo que se haga por escrito. estados de ánimo o pensamientos que suscita. Dios es li -
Elijo un pasaje bíblico, un texto espiritual, una bre y la oración nos ayuda a disponernos a un e ncuentro
imagen espiritual, una exhortación, homilía o lo que crea con una persona libre.
útil para mi relación con Dios y para adhe rirme más a su Una nota final: con estos tres primeros puntos ya se entra
misión en el mundo-, en otras palabras, lo que más rae en diálogo con Dios. Se ha instaurado así una actitud
aproveche para mi salvación. relacional, nace un coloquio que nos ayuda a asumir el
Los maestros aconsejan preparar el tema de la reconocimiento radical de Dios como Persona libre que
oración el día anterior, o al menos unas horas an tes de suscita en nosotros la misma libertad típica ele un amor
la hora de rezar. Ignacio de Loyola sugiere hacer esto humilde, que no pretende nada. A estos tres puntos
por la noche antes de acostarse. dedico no más de cinco minutos.
Lo que consideremos tan importante como para
dedicarle una oración de una hora lo intentamos 4- El núcleo de la oración
formular en un solo punto y lo expresamos de modo
dialógico. Supongamos que tomo el pasaje evangélico de Verifico que el pensamiento haya calado hasta el
la curación del ciego de Jericó. Después de haberlo corazón. Esto lo hago buscando con atención sentir por
leído, me ha tocado especialmen te el detalle de que el un momento el latido del corazón y re cordando el gusto
ciego, sin ver aún, ha ido de un salto hacia Jesús que lo de un encuentro con Dios anterior. Así conecto con el
llamaba. Entonces pongo por escrito: «Señor, te pido, si hilo de un conocimiento interior ligado a una oración
tú quieres y sabes que es bueno para mí, que rae des la anterior más «saboreada» . Al mismo tiempo, pido el
gracia de experimentar esta fuerza de confianza y esta don del Espíritu Santo.
entrega a ti que el ciego experimentó». Esta for mulación Tomo el pasaje elegido para la oración. Renue vo en
de lo que se quiere pedir en la oración es importante: el mí la conciencia de que esta palabra está llena de
hombre es un ser de sentido y resulta muy eficaz e Espíritu y comienzo a leerla con respeto y empatia de
íntegro que conozca el fin de cada acción que emprende. fondo. Leo y releo el texto hasta que mi atención
Concentrándome en lo que quiero pedir, obtengo una interior se detiene en ciertas pala bras, sacando de ellas
especie de orientación de todo lo que soy hacia esa algún gusto o calor, o hasta que perciba que ciertas
oración y toda mi realidad comienza a disponerse para palabras comienzan a relacionarse vivamente conmigo.
acoger la luz, la iluminación o cualquier otro don que O hasta que comprendo algunas de ellas como
tiene que ver con lo que estoy pidiendo. particularmente importantes para mí, mi situación
personal, mi comunidad eclesial o el momento actual.
3. La oración absoluta (de ab-solutus, no atado a nada) Ahora me detengo y comienzo a repetir en voz baja, con la
atención puesta en el corazón y en mi relación con esa
Con respecto a lo que he pedido en el punto
Palabra, que es una Persona la que me habla. De este modo,
precedente, ahora pido a Dios que sea libre de lo que he
mientras repito estas palabras sagradas durante unos minutos,
pedido. Sólo Dios sabe qué necesito para relacionarme

18
incluso con los ojos cerrados, no centro mi atención en su recitando un padrenuestro, dándome cuenta de que son
significado, sino en de quién son, de qué es tán llenas y las mismas palabras con que el Señor ha rezado. Tengo
adonde querrían llevarme. Se trata de la Palabra de Dios un breve coloquio con algún santo, dirigiéndome a él o
que suscita en mí una veneración llena de temor y simplemente recordándolo.
respeto. Como enseña Orígenes, es una palabra Es muy importante pensar que no se está solo en este
empapada de Espíritu Santo. Cuando escucho la Palabra, camino hacia el Señor, que no se es el único ni el mejor
la repito o simplemente estoy atento a ella, es el Espíritu en este camino. Para nosotros, seres humanos, el
quien actúa en mí. La relación que se instaura con la consenso social en orden a la propia mentalidad y
Palabra es realizada por y en el Espíritu Santo. Es él comportamiento es de importancia vital. Dado que el
quien me abre a la actitud necesaria para que la Palabra hombre es un ser re- lacional y social, crece también a
me hable. Puesto que la Palabra es una Persona viva, través de este consenso. Es una regla que vale tanto en
para conocerla no necesito agredir la con mis ideas y sentido positivo como en negativo. Un marido infiel bus -
preconceptos, sino más bien asumir una actitud humilde cará la complicidad de otros adúlteros para así sen tirse
y acogedora que predispone a que el Otro pueda justificado. Le será, sin embargo, mucho más difícil estar
revelarse. Cuando entre nosotros y la Palabra existe la en compañía de otros maridos fieles. Es la misma actitud
relación que se da entre el Amante y la Amada del del estudiante que no supera un examen y llega a casa
Cantar de los Cantares, entonces se descorren los haciendo una lista a sus padres de todos sus buenos amigos
misterios. que han sido suspendidos como él.
Cada poco -cinco o diez minutos- puedo por un Desde el inicio, los cristianos han percibido cómo en cada
momento pararme a ver qué está suscitando la Pa labra hombre vive todo el Adán natural, todos los miembros del
repetida en mi corazón, qué sentimientos hace nacer y género humano. Esta unidad del género humano explica
qué pensamientos la acompañan (puedo escribir en un por qué todos hemos pecado en Adán y hemos sido
cuaderno con una sola palabra este pensamiento o redimidos en el Nuevo Adán. Esta solidaridad ontológica
sentimiento). También puedo interrumpir la repetición de todos se expresa en la Iglesia, signo e instrumento de
de la Palabra para decir al Señor alguna de mis reflexiones o la unidad de toda la humanidad, tal como la de fine el
sentimientos del momento. Lo importante es que durante todo Vaticano II. En ella, la memoria viva de los santos se une
el tiempo custodie esta fórmula en hablar, pensar y orar a la percepción de su participación en nuestra vida. Si
a un Tú, es decir, que mantenga una relación con Dios. No nos relacionamos continuamente con ellos, estamos «en
hay que tener miedo de contarle, al inicio incluso en voz buena compañía» y así tenemos, ya en el aspecto
baja, mis reflexiones, preguntas, acciones de gracias, psicológico, un consenso relacional social constructivo,
súplicas, llamando al Señor por su nombre. Puedo positivo, capaz de hacernos progresar verdaderamente
también volver al punto fijado para la oración y, al en el camino hacia el Señor. La época moderna, con su
releerlo, intentar ponerlo junto a alguna de las palabras énfasis en todo lo que se puede verificar empíricamente,
encontradas en la Escritura. Busco la relación existente ha hecho olvidar de alguna manera esta dimensión de la
entre el punto de meditación y la Palabra de Dios y así comunión de los santos que, junto a la relación con los
transformo tal punto en oración narrada al Señor. ya difuntos, forma parte de la misma realidad: el sentido
La meta que hay que alcanzar en este cuarto de participación en la Iglesia como convocación
momento es aquietar el corazón en la Palabra y do - sincrónica de los salvados de todas las generaciones, en
mesticarlo con respecto a ella. Por eso es importante la que las relaciones se mantienen a pesar de las
que quien ora entre cada vez más entera mente en la distancias cronológicas.
relación que la Palabra busca instau rar con él. Así va La fe revela con claridad que la muerte no rom pe las
naciendo un diálogo, un hablar con la Palabra. relaciones, sino que en el caso de los san tos, tales
Una nota final: es necesario incluir de forma simple relaciones se potencian. Si un santo ya ha amado mucho
en la oración todas las tentaciones y distracciones que en vida, aún amará más cuando vive glorificado en Cristo y
surjan, contándoselas al Señor. No conviene rechazarlas Cristo glorificado en él o ella. Así, este momento de la oración
en la oración -como tampoco en la vida- porque nos ayuda a tomar conciencia de que somos, no metafórica
tentaciones y distracciones actúan como los perros: sino realmente, cuerpo del Cristo pneumático, en el que
cuanto más los quieres alejar a patadas, más ladran y vivimos una plenitud de relaciones con todos los que en El
muerden. La tentación se rechaza o no dedicándole participan, para disponernos a acoger su ayuda.
ninguna atención o abriéndose al Señor, diciéndole que Para la vida espiritual es muy importante tener al
escuche también estos pensamientos míos, que venga a menos un amigo entre los santos, que invoca mos y a
socorrerme y a estar junto a mí. Apenas haga esto, través del cual crecemos en esta conciencia. Los santos
sentiré cómo la tentación se esfuma, se aleja y de bilita. no son, por tanto, simples modelos para imitar, lo cual
En cualquier caso, conviene tomar nota de ciertas fácilmente deriva hacia el moralismo y la
distracciones o tentaciones particularmen te fuertes o despersonalización psicológica. Son sobre todo una
insistentes. inspiración espiritual que me llega a través de relaciones
Este cuarto momento puede durar alrededor de 45 reales como la Iglesia o la liturgia.
minutos. En este tejido eclesial, en esta amistad espiritual,
puedo dar espacio y cuerpo a la inspiración ini cial,
5- La acción de gracias mientras los santos interceden por mí y re almente me
ayudan. Tener amigos entre los san tos es muy
Doy gracias al Señor por esta hora de oración y por importante también para sanar y nu trir una imaginación
todo lo que en ella haya ocurrido. Conclu yo la oración

19
espiritual, indispensable para una creatividad en lo Cómo usar los exámenes de la oración
espiritual. En este punto, la persona toma en considera ción
todas las «parejas» pensamiento-sentimiento que tenga
6. El examen de la oración escritas y pondera si, siguiendo tal pen samiento o
sentimiento, se acerca más al Señor, se hace más
Este punto es uno de los más importantes de la
humilde, se confiará más a Dios. Si la res puesta es
oración que lleva al discernimiento y se debe ha cer por
positiva, escribe esos pensamientos en otro folio, donde
escrito. El examen de la oración es ya en sí mismo un
coloca sólo los que cree obra del Espíritu Santo. Hará lo mismo
ejercicio de discernimiento, en tanto que el orante debe
con los sentimientos que piensa que son inspiración del Espí-
elegir qué debe poner en este punto. Es ahora cuando se
ritu. Si pensamientos y sentimientos no le ayudan a darse a
recoge el «material» para el discernimiento propiamente
Dios, sino que llevan a resistencias y bloqueos, los transcribe
dicho. Primero se intenta retener lo que se crea sugerido
en folios dedicados respectivamente a pensamientos y
por Dios; más tarde se enumeran las cosas de las cuales
sentimientos inspirados por el espíritu enemigo. Es
no se está seguro ni de su origen ni de su fin.
importante recordar que las parejas
El examen de la oración es útil porque de cuan do en
pensamiento-sentimiento de las hojas de examen ahora
cuando permite ver por medio de cuáles sentimientos
se copian por separado. Para mayor claridad, pongamos
Dios suscita sus pensamientos. Asimismo, uno se puede
un ejemplo.
dar cuenta mejor de dónde se oponen resistencias, a qué
Supongamos que hemos escrito este examen de
se está aferrado, dónde se dan testarudeces o
oración: «En esta hora Dios me ha querido de cir que Él
complacencias sensuales. En el examen se pueden llegar
es santo y fiel y esto ha suscitado en mí un sentimiento
a ver también los engaños y así, de hora en hora, de una
de incomodidad y miedo». El pensa miento
oración a otra podemos mejorar la actitud y estrategia
evidentemente tiende a Dios, y por tanto lo coloco en el
de la oración.
folio de pensamientos sugeridos por el Espíritu Santo. El
El examen de la oración es importante para cre cer en
sentimiento no me ayuda a lanzarme tras el
la relación con el Señor. Fácilmente ocu rre que la
pensamiento, y lo coloco en el folio de sentimientos
oración se convierte en un cliché, una costumbre, y
inspirados por el mal espíritu. Está claro que la santidad
termina por ser un estar solo con los propios
y fidelidad de Dios me dan miedo, quizá porque las
pensamientos, creyéndose en presencia de Dios. Si, por
percibo como exigencias de cambio, renuncia o de
el contrario, se está atento a lo que acontece en cada
fidelidad a algo que no me gusta. Pero para tratar las
encuentro, en cada oración, se crece en sabiduría,
ilusiones, es muy importante ver qué indican otros pen -
porque se da un diálogo abierto y constante, y la
samientos registrados en el examen de la oración,
relación fluye y se continúa de modo orgánico, auténtico
porque a menudo tienen mucho que ver con lo que he
y vivo. Si de cada encuentro con alguien se recuerda
identificado como fruto espiritual de esa hora de
algo, sería una torpeza absurda no tener una memoria
oración. Siguiendo el ejemplo, en algún otro
de los encuentros con Dios. En la Biblia vemos precisa -
pensamiento secundario se podrían aclarar los mo tivos
mente esta memoria de los encuentros. La religión es,
del miedo. Si he consentido con ese miedo, de él han
sobre todo, una memoria espiritual.
nacido los pensamientos que explicitan la causa o el contenido
Para el examen escrito se puede proceder de este modo:
de ese miedo.
PENSAMIENTOS SENTIMIENTOS Así se analiza un buen número de exámenes de oración,
resumiendo en esos cuatro folios los pen samientos que
A. En esta hora Dios me quería ...suscitando en mi los si-
reconozco inspirados por el Espíritu (porque me impulsan
decir... Escribo el pensamiento guientes sentimientos... Escribo
hacia Dios y suscitan mi purificación y una mayor
que creo que Dios me ha los sentimientos
adhesión al Señor), los sentimientos inspirados por el
inspirado. correspondientes. (NB: se
Espíritu (que favo - recen y sostienen mis pasos de
puede también hacer al
entrega a Dios y los pensamientos purificadores), las
contrario: a partir de lo afectivo
ideas inspiradas por el enemigo (que me aconsejan no
suscitar pensamientos)
abrirme radicalmente a Dios, escaparme de El y
ocuparme de mí mismo) y los sentimientos suscitados
por el mal espíritu (que me mantienen ocupado en mí
B. En esta hora, además, me han Estos pensamientos me suscitan mismo y alimentan la desconfianza para con Dios y el
venido los siguientes los siguientes sentimientos.. . pesimismo sobre mí mismo).
pensamientos... Escribo algunos Los escribo en la línea co- Con este material puedo llegar a ver con clari dad
más importantes y/o interesantes. rrespondiente. cómo actúa en mí el Espíritu Santo, cuáles son los
pensamientos que hay que seguir, cuáles son los
razonamientos más espirituales, cuáles los puntos más
C.Me venían a la mente también las Sentimientos suscitados por sensibles del Espíritu, cuáles los estados de ánimo que
siguientes tentaciones y ellas... hay que custodiar y cuáles hay que evitar, no acoger,
distracciones. Las escribo. Las escribo. rechazar o no tomar en cuenta, cuáles no hay que tomar
en serio porque están inspirados por el tentador, con
cuyo consejo no puedo tomar el camino que lleva a la
NB: Para A, B y G lo mejor es escribir una o como mucho dos cosas. vida. Así vamos recomponiendo las parejas
pensamiento-sentimiento y se puede elaborar una
síntesis de los pensamientos que llevan a Dios con los

20
sentimientos correspondientes que favorecen la el Espíritu Santo comienza a actuar sobre todo moviendo
adhesión a El. Así veo los sentimientos y pensamientos el raciocinio hacia pensamientos nuevos y evangélicos.
más significativos para el crecimiento espiritual. Así sé a Entonces, dando al que medita un pasaje de la Escritura
qué debo prestar atención. Lo mismo hago con los de fuerte componente racional, estoy alimentando su
pensamientos y sentimientos a través de los que actúa el raciocinio, la parte más libre de esa persona, la menos
tentador. Se llega así a un notable conocimiento de sí atrapada.
bajo el aspecto espiritual. Se puede llegar incluso a ver Es, en efecto, la racionalidad con su actividad re -
qué tiempos, ambientes, personas, relaciones, lecturas o flexiva quien está más abierta a la acción del Es píritu
trabajos me favorecen una actitud más espiritual, más Santo, si la persona está todavía anclada en su capricho,
tendente a mi salvación y cuáles por el contrario están en su propia voluntad, con fuertes amarras afectivas
más sujetos a tentación o incluso deben evitarse por para con su ego. Si el pensamiento comienza a captar la
riesgo real de pecado. Insistimos que, en todo caso, no propuesta de la Palabra de Dios que el Espíritu ilumina
se trata de negar a priori realidades de noso tros mismos con breves y lúcidos fiases que claramente consta tan
o de ciertas dimensiones, porque se ha llegado a esta que es ése el camino de la vida verdadera, en la persona
conclusión sólo después de que tras mucha oración uno surgen las primeras inquietudes, las primeras turba -
se ha abierto totalmente al Señor. Es ahora cuando se ciones como ya hemos descrito. Así entramos en el
llega a una verdadera sabiduría, que al mismo tiempo es proceso del discernimiento. Es importante que la
sanación para el hombre. persona comience a tomar nota de las mocio nes que
advierte, como hemos indicado en el mé todo de oración.
Si, por el contrario, la persona ya estuviera orientada
Cómo comenzar el proceso de hacia Cristo y no buscase ya afirmar la propia voluntad,
discernimiento sino seguir el camino del Señor, si se le ofrece una
página de la Palabra de Dios con un comentario de tipo
Para comenzar el proceso espiritual del discer -
racional, le estará dando su plato favorito. Gomo el sentimiento
nimiento en la primera fase, es necesario entrar en un
está alimentándose de una consolación espiritual, gracias a
ritmo regular de oración. Se pueden dedicar al gunos días
la Palabra de Dios el Espíritu actúa sobre el raciocinio
de forma exclusiva al ejercicio espiritual, retirados de los
reforzando el conocimiento espiritual, dán dole
ambientes habituales de vida y tra bajo, o bien se puede
motivaciones, disminuyendo los obstáculos, animándolo.
tomar la firme decisión de guardar un tiempo diario para
En ningún caso con este proceder se violenta a la
la oración prolongada, como mínimo de una hora, con el
persona, sino que se le da justo lo que más le aprovecha.
método ya descrito. Lo ideal sería, en cualquier caso, ha -
Sólo tras unos días trabajando así se puede dar una
cer unos días de ejercicios espirituales guiados por la
explicación de la Palabra o de las verdades espirituales
sabiduría de la tradición espiritual de la Iglesia. Con
que tenga una componente afectiva más cálida e
respecto al discernimiento, son preferibles los guías que
inmediata. Actuando así, se favorece el momento
estén empapados de la sabiduría espiritual de la
conclusivo de la purificación, el momento del
tradición y atentos a los movimien tos culturales y
arrepentimiento, del calor afectivo que el hombre siente
psico-espirituales del hombre contemporáneo.
cuando siente sobre él la mirada in finitamente
Se comienza con la Sagrada Escritura y los te mas
misericordiosa del Señor.
fundamentales de nuestra fe, con una expli cación
Dedicar cada cierto tiempo un momento más largo a
prevalentemente racional de la Palabra de Dios. Esto no
la oración aprovecha mucho para obtener una
significa una exégesis racionalista o filológica, ni una
verificación general del propio estado de sa lud
relectura de la Escritura desde alguna corriente
espiritual. En efecto, los que se ocupan «pro -
filosófica. Significa más bien abrir el texto de tal forma
fesionalmente» de la vida espiritual o de la oración
que aparezca una coherencia racionalmente
pueden caer en la trampa de sentirse ya avan zados, en
comprensible de las dinámicas in ternas del pasaje
su sitio, de pensar que han adquirido ya mucha
elegido, que a su vez se comprende en el arco entero de
sabiduría. Guando se encuentran ante un pasaje bíblico
la Biblia y en la orgánica racionalidad de la dinámica de
explicado del modo indicado, pueden reaccionar
la revelación 23. La Sagrada Escritura, en cuanto Palabra
pensando que no se trata de algo nuevo, que ya se lo
de Dios, está impregnada de Espíritu Santo, como el pan
saben. Esto revela que en lo profundo corren el riesgo
que se empapa del vino en el que se sumer ge. Como ya
de volver sobre sí mismos, a una vida dirigida por su
hemos dicho, cuando se escucha la Pa labra y se repite,
propia voluntad. Si estuvieran orientados hacia el Señor
el Espíritu Santo actúa en mí, ilu mina los rincones de mi
de modo transparente, reaccionarían del modo típico de
vida y de mi persona. Puesto que la explicación que se
los que, abiertos a la vida de Dios, disfrutarían del alimento
me ofrece -sea como exhortación o como explicación del
espiritual que han encontrado. Con un ejemplo banal pero
pasaje- es ante todo racional, esto significa que en la oración
elocuente, es como el hombre que ama a una mujer y
estoy poniendo a disposición del Espíritu un amplio radio de
escucha que su dama es bella u otras consideraciones
acción. ¿Cómo así?
dadas por descontadas. No dirá: «Eso ya lo he
Supongamos que la persona esté fundamentalmente
escuchado, nada nuevo», porque escucha una
orientada hacia sí misma. En este caso, recordemos que
confirmación que le agrada. Encontrar placer en
escuchar estas afirmaciones depende de la fuerza de la
relación, del amor y la simpatía que un en a ese hombre
23 Como ejemplos, se pueden ver en Le abrazój le besó, op. cit.; «Busco a mis con esa mujer.
hermanos» (296 y ss.) o Gn 3-4 y la Pasión de Cristo en Decir el hombre, op.
cit., PPC, Madrid 2000.

21
A menudo las personas que se creen espirituales se en la actitud justa, que no sólo es hacer el ejercicio, sino
traicionan mediante este «esnobismo» que re vela unos incluso reaccionar contra estas tendencias.
ciertos celos, una secreta envidia o com petencia con Esta reacción puede ser alargar un poco más la
quien propone el texto o la exhorta ción espiritual. Los oración o decidir renunciar a hacer algo que me es
celos que impiden alegrarse de que otros hablen de Dios placentero, y tomo estas decisiones en el marco dialogal
son el pecado de los que se han desvinculado del amor y de la oración. No es bueno reaccionar contra estos
ya no se sienten implicados por él y, por tanto, ya no estados de acidia apoyándose en el mero voluntarismo o
saben razonar con la mentalidad del amor. Si no fuera en la firmeza de los propios propósitos, porque el
así, el amor por Dios haría que se alegrara n cuando otro enemigo espera justo esto: que nos metamos de nuevo
habla bien de Dios, lo proclama y lo anuncia. en el carril de la autoafir- mación de nuestro propio
A partir de esta reacción al primer impacto con esta querer, contrario a la salvación. La verdadera medicina
oración basada en la Palabra de Dios, co mienza a es reaccionar estrechando la relación con Cristo.
explicitarse qué buscamos de hecho en la vida, qué es lo No detenerse sino ante Cristo crucificado
que nuestro corazón considera prio ritario y, por tanto, Es necesario saber por anticipado que con toda
cuál es nuestra orientación real. A todos estos probabilidad se pasarán momentos difíciles de in-
descubrimientos es mucho más difícil llegar si se comodidad, sequedad espiritual, desánimo, de do lor al
comienza con una predicación de tipo afectivo, que descubrir los errores, equivocaciones y ver daderos
suscitará en la persona una dialéctica poco o nada pecados en la vida pasada. No es muy agra dable llegar a
diversa a la que provoca una predi cación racionalista darse cuenta de que en el fondo he buscado mi
abstracta y sin oración. voluntad, que he usado con elegancia y con
Hasta llegar al perdón razonamientos camuflados bajo motivaciones religiosas
la justificación para una vida gobernada por mí mismo.
Seguir fielmente los pensamientos y sentimientos espirituales Es necesario estar atentos a que en el momento de la
incomodidad, cuando se comienza a advertir el pecado
Emprendiendo este camino, advirtiendo las primeras
como realidad inherente a la propia vida, no se caiga en
mociones interiores, comienza el verdadero proceso de
la trampa de buscar consolación en otras personas. Es
discernimiento que apunta hacia el en cuentro real y
necesario más bien permanecer en el camino, sabiendo
personal con Dios Padre. La persona, si hace bien la
que el verdadero consolador es el Paráclito, el Es píritu
oración y sobre todo el examen, llega a la evidencia de lo
Santo.
que le ocurre. Conviene recordar que no es tan
Precisamente porque se ha buscado asumir esa
importante que nos suceda lo que querríamos y que no
actitud contemplativa en la cual no hay protago nismo,
debemos tomar con demasiado pathos lo que nos pueda
sino que se busca colaborar con la acción del Espíritu
suceder, sino que se hará bien este ejercicio si se ano tan
Santo, o al menos no obstaculizar, tomando conciencia
en una hoja los pensamientos y sentimientos
de mis propios pecados, soy capaz de verlos en clave
significativos que nos vienen, porque así se enriquece el
espiritual, es decir, como un estímulo para buscar al
«material» que nos revelará cómo actúa en nosotros el
Señor. Descubriéndome pecador aumenta la tristeza de
Espíritu Santo y el tentador. Hacemos todo esto para
mi corazón y puede nacer un cierto desprecio de mí
seguir los pensamientos y sentimientos a través de los
mismo, un abatimiento, pero al mismo tiempo intuyo
cuales más actúa el Espíritu Santo y para no seguir, por
que esta toma de conciencia de mis pecados es la
el contrario, los pensamientos y sentimientos que más
urgencia de ver el rostro del Salvador. El encuentro con
estén sujetos a las tentaciones y a través de los cuales
este rostro no es la solución facilona para mi an gustia a
actúa más fácilmente el enemigo.
causa del pecado, sino un gesto de amor en el que Dios
Se trata de adquirir y mantener una actitud de
mismo se compromete. Nacen ahora la tristeza y el
docilidad que, de hecho, es una dimensión de hu mildad
llanto al contemplar la Pasión de Cristo, y mis pecados
auténtica. Es necesario aceptar la lucha espiritual y
comienzan cada vez más a besar sus heridas, no con una
mantener esa actitud contemplativa que se caracteriza
percepción de culpa, sino como una curación, como un
por la ausencia de protagonismo del orante, que acoge
amor incomprensible en su locura que no sólo sana mis
pacientemente. Puede suceder que, después de los
pecados, sino que enciende el amor con su amor que por
primeros movimientos espirituales, la oración se me presente
mí ha sufrido las penas. Así se experimenta de modo real
con una dificultad insuperable y una hora me parece
que El ha cargado con nuestros do lores y ha sido
eterna. Puede suceder que uno pierda de vista la
atravesado por nuestros delitos y hemos sido curados
finalidad y sienta tentaciones de acortarla, de no
con sus heridas (véase Is 53<4~ 5). La verdadera moción
comenzarla ele hecho o de dejarla para más tarde. Quizá
espiritual mueve a la persona hacia el Calvario hasta
el camino nos pueda parecer excesivamente ex igente, y
encontrar al Crucificado en las propias manos, entregado
podemos recordar que tantas personas en el mun do y en
a nosotros, pecadores, para tocarnos con su amor.
la Iglesia no se empeñan tan a fondo y sin embargo
Tenemos un falso temor de Dios, no nos fiamos de El y
están bien. Nos preguntaremos: ¿por qué precisamente
en consecuencia no somos capaces de entregarle nues -
yo me lo he de tomar tan en serio? Nace el pensamiento
tra propia vida. Pero es El quien da el primer paso,
de que esta vida espiritual es demasiado complicada o
amándonos el primero y dándosenos para hacernos ver
exigente, que no es para tanto, que ya es suficiente y no
que nos considera dignos de su au- todonación. Sólo
se ha de querer más. Es más: de que hoy por hoy lo que
cuando la carne del hombre viejo muere en la muerte de
debo hacer es vivir lo que ya he captado y escuchado. En
Cristo, el hombre consigue hacer un gesto de entrega
tales momentos sólo una auténtica actitud
contemplativa, paciente y obediente me pueden colocar
22
total al Señor. Allá sobre el Calvario experimenta así el los pecados que van emergiendo de su vida le pueden caer
hombre su salvación. encima con tanta fuerza que no sólo le pueden hacer caer
Otra trampa muy frecuente sobre todo hoy, cuando en la acidia o pereza espiritual, sino que incluso le pueden
la mente de las generaciones jóvenes es frágil e incapaz hacer sentirse separado de Dios. Y si Dios permanece
de afrontar la soledad es, apenas se presenta un pecado, demasiado lejano, comienza a sufrir un falso «complejo
correr a confesarlo y pensar que así se llega a la purificación. de inferioridad» espiritual, a dejar de creer en el perdón
Está claro que hay pecados tan graves que revelan directa- de Dios, en su salvación y en la posibilidad de vivir una
mente el Pecado, es decir, la actitud que hace del vida nueva. Es una reacción que acontece en un corazón
hombre el epicentro de todo, el amo de todo y de sí mismo, que ha cedido a alguna tentación y que evidencia que la
suplantando a Dios. Pero es también útil recordar la persona no cree que Dios pueda hacerle cambiar de vida
tradición de las Iglesias antiguas que tenían un tiempo y darle la fuerza para ir adelante, sino que per manece
determinado en el que el penitente se preparaba para la anclada a sí misma, a sus propias fuerzas, en donde de
reconciliación. Es conveniente que el penitente no sea hecho no hay esperanza. Se trata de una desconfianza
víctima de presiones psicológicas sobre sí mismo, sino hacia Dios, porque de hecho no hay un movimiento de
que también su psiquismo, con todas sus angustias y entrega a El. En este estado, no se pueden alcanzar ni la
urgencias, se abra a la dinámica espiritual, de modo que fe ni la esperanza ni la caridad, puesto que las tres son
el sacramento de la reconciliación no se viva como un realidades relaciónales.
efecto psicológico, sino, sobre todo, como un acto de fe, Si se está razonando sólo dentro del propio ego, la
del cual también puede nutrirse la psiq ue. Como hemos esperanza se convierte en ilusión o utopía que, una vez
visto ya, se trata de seguir los pensamientos que me llegada la decepción, hundirá a la per sona aún más. La
lleven a admitir el pecado, a descubrirme como pecador caridad se vuelve cansancio de tener que amar siempre,
porque de uno u otro modo me elijo a mí mismo como o bien se pervierte en un amor propio a través del cual
centro de todo, de diversas maneras (a través de la se llega a declarar la imposibilidad de vivir la fe y el
inteligencia y el modo de razonar, de los sentimientos, Evangelio si no es como destrucción de uno mismo. Así,
de los sentidos y una vida sensual, de imponer ba - lo que pide el Evangelio se percibe como un amargo sa -
nalmente mi voluntad, etc.). crificio para la persona, que sólo funciona con los héroes
Estos sutilísimos engaños salen a la luz sobre todo a -y uno no es uno de ellos- que puedan alardear de ser
través de los autocastigos aparentemente sa ludables capaces de ello.
que tientan a la persona en el proceso de la purificación.
La persona comienza a decirse: «Sí, ya lo sé, he pecado, A través de la desolación espiritual
he hecho esto y aquello porque no sabía de verdad
quién es Dios ni cómo me salva. Pero ahora lo sé y lo La persona que sigue las mociones espirituales con
comprendo. A partir de ahora ya no lo haré más. Es más, una serena apertura y se deja ayudar, camina siempre en
Señor: me arrepiento y te prometo que haré tal y tal un gran equilibrio entre desolación y consolación,
penitencia, tal y tal sacrificio, porque he pecado. De puesto que no toma demasiado en serio ni a una ni a la
ahora en adelante, Señor, puedes contar con que haré así, otra, desde el momento en que sabe que son sólo
estaré atento a esto y esto...». Es un razonar to talmente indicaciones, signos, medios, pero que la meta es el
cerrado en el ego. Usa la fórmula dialó- gica, pero teje un encuentro con el Señor. Por este motivo hay que
monólogo. No llega a desembocar en la relación concentrarse en la perseverancia. Se trata de perseverar
verdadera, sino que continúa haciendo su propia en el camino comenzado hasta llegar a la meta, sobre
voluntad, proponiendo sacrificios, me joras, misiones, todo cuando sea difícil y se caiga presa del abatimie nto
actos heroicos y obras muy santas, pero todas inspiradas o la desolación. Puede darse que, desanimado por las
en el propio ego. debilidades y pecados propios o por el mal en el mundo,
Las personas que siguen el movimiento espiritual surja la tentación de detenerse, de no ir más adelante,
correcto y que no observan el propio pecado con sus de disminuir la oración y cosas por el estilo. Las
ojos porque lo han hecho ya durante años sin resultado personas que están en una actitud contemplativa
provechoso, cada vez razonan menos de aquella manera adecuada perseveran, sabiendo que en el momento del
sobre su pecado y comienzan a per cibirlo tal como lo abatimiento, de la desolación o el desánimo, el Espíritu
percibe Cristo y tal como Cristo lo ha asumido. Santo no inspira los pensamientos y por tanto no se
Comienzan, por tanto, a ver cómo Cristo les redime. deben seguir. Es necesario, de todos modos, estar
Cada vez comprenden y constatan con mayor claridad atentos a la desolación y los momentos de vacío y
que no tienen nada que ofrecer, porque no son capaces sequedad y conviene hablar de ellos con alguna persona
de mantener y llevar a cabo las promesas, sino que todo espiritual, porque se podría tratar de momentos
es un don absolutamente gratuito e inmerecido. Cada suscitados por Dios mismo y que querrían proteger a la
vez se reconocen más a sí mismos en la imagen de Pe dro persona de engaños debidos al mismo ejercicio.
en el patio del Sumo Sacerdote, que delante de la criada Hay personas que necesitan compulsivamente
consumó todas sus promesas y juramen tos y, totalmente confirmación por todo lo que hacen y fácilmente
desnudo y desarmado, reducido a la nada el orgu llo de atribuyen los pequeños avances en lo espiritual a los méritos
persona que cree merecerse la misericordia y el perdón, propios, pensando que, siendo buenos en todo y si hacen
resulta alcanzado por una mirada de misericordia y bien la tarea, el resultado se deberá a sí mismos. De esta
bondad inesperadas. manera, se corre el riesgo de encerrarse en el propio yo
Si la persona no reza auténticamente, sino que de y basar la vida espiritual en sus efectos. En esa
cualquier modo finge rezar o protagoniza un monólogo, situación, el Señor puede dejar a la persona en soledad y

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vacío para que se dé cuenta de que es la gracia de Dios hecho, la vocación, la creación y la redención coinciden
quien inflama el corazón y que sólo desde el don del en el hombre espiritual.
amor se puede llegar al sabor del amor, no por que uno El discernimiento de la primera fase se con cluye , por
se lo imagine. Con personas ligeras o tendentes al tanto, dejándose alcanzar por Cristo, de jándose acoger
entusiasmo y la euforia, el Señor puede actuar por Él, cayendo en su abrazo y permitiéndole que se
quitándoles los sentimientos fuertes y los efectos lance a tu cuello y así tú puedas susurrarle con toda tu
psíquicos de la oración para que descubran de forma carne herida y abierta a las tentaciones: «Jesús Cristo,
más objetiva su realidad personal, de qué cosas son mi Señor y Salvador, haz de mí según tu voluntad».
capaces, y no pierdan el tiempo en gran des promesas y Alcanzado por el amor en el resplandor de la nueva cre-
proyectos, si después, a la hora de la verdad, tiran la ación, el hombre puede ahora cumplir el acto su premo
toalla en cuanto no son complacidos suficientemente. del amor y la fe: ofrece la voluntad pro pia a la de Aquel
que no sólo quiere el bien, sino que lo posee realmente
Abrirse a la relación espiritual y puede realizarlo. Este acto es indispensable, si es que el
hombre quiere comenzar a crear, a construir o realizarse a
Los maestros espirituales insisten de modo uná nime sí mismo. Quien no llega a la experiencia de Pedro, que
sobre que no hay que dialogar con la ten tación. En llora en el patio del Sumo Sacerdote y se en cuentra con
cuanto la persona comienza a tener una cierta claridad los ojos del Amor Misericordioso, no puede entender
sobre los pensamientos que orientan hacia el Señor y que en la renuncia a uno mismo se da la autorrealización
cuáles sentimientos le caldean el corazón en relación y en la muerte a la propia voluntad se realiza la
con El, debe sostener con firmeza tal orientación. auténtica voluntad de la persona, a imagen del amor
Cualquier cosa que se le presente con vehemencia o que no muere jamás. Es un acto en el que el amor de
urgencia, turbándole o asustándole, es bueno contarla a una Dios toca el corazón humano en modo sensible, hasta el
persona verdaderamente espiritual que sepa de- punto de que la carne experimenta la redención.
senmascarar las tentaciones. Gomo la mujer de Me 5 sintió en su cuerpo la
Las tentaciones no se deben nunca compartir con quienes curación, advierto que en la fuerza de la Carne de Cristo
no sean expertos en la lucha espiritual, porque pueden expuesta al mal del mundo, encontrando mi carne en sus
caer en la trampa de la misma tentación o pueden hacer heridas, puedo reconocerle como mi Señor. Es un acto
que la persona que se les confía se ocupe de ella, puesto verdadero de fe, en el que yo, alcanzado del éxtasis de
que no consideran a tal persona desde el punto de vista Dios, salgo de mí mismo y, tras las huellas del amor
espiritual. Sobre todo conviene desvelar las tentaciones divino, retorno a El afirmándole como el Señor, el Unico,
que se presentan como algo íntimo, privado, como un el Incomparable. Ahora bien, el hombre no puede por sí
secreto entre dos. La tentación, narra da a una persona mismo realizar ese acto. Esto sólo es posible en el Esp íri-
espiritual, se desvanece como hielo puesto sobre tu Santo, aquel que hace de Dios nuestro Dios y de la
plancha caliente. Es más: es ésta la única medicina salvación mi salvación. La persona ahora ex perimenta
preventiva. ¿Qué ocurre de hecho en este coloquio esta realidad teológica precisamente por que se ha
espiritual? La persona, abriéndose a la relación dejado guiar por el Espíritu y a través del discernimiento
espiritual, se ejercita en la apertura al Señor. Al inicio, está dispuesta para su presencia y acción cada vez de
existe aún el riesgo de que, en la psicología de la forma más plena y radical. Por ello, en el momento en
persona, el Señor sea una realidad abstracta, conceptual que se cae en los brazos del Señor, se sale de la
o marcada por nuestra propia psicología. A través de una dimensión de esclavo y finalmente se pronuncia «Abba,
apertura eclesial o incluso litúrgica, es posi ble dar paso Padre».
a la objetividad del Señor. La co munión con Dios disipa
la oscuridad, vence el mal y vivifica el corazón. 1x4
En ese momento, Cristo, a quien uno se entrega, se vuelve el
La experiencia fundante del Dios-Amor ámbito en que uno se descubre como hijo.
Todo este proceso no es un episodio «místi co» ,
La primera fase del discernimiento toca a su fin cerrado en un autoconvencimiento psicoló gico, sino un
cuando la persona, hundiéndose en lo oscuro de la noche, evento que acontece a la luz del sol, en la Iglesia, en una
llega a sentir el olor de la muerte, como Lázaro envuelto en liturgia como el sacramento de la reconciliación. El
vendas y depositado en la tumba, pero que, como Lázaro, sacramento de perdón es una liturgia y, por tanto, un
siente la Voz que llama fuera del sepulcro. Para el pecador es lenguaje que se dirige a todo el hombre y, por ello, hace
una nueva creación donde revive regenerado. De ahora en hablar a todo el hombre. Por eso mismo se trata de un
adelante, verá la vida siempre con una óptica di versa, encuentro, un evento en el que de forma sensible
porque ya no la sentirá como una carrera de senfrenada acogemos realidades eternas. La reconci liación y el
y trágica hacia una tumba sellada, sino que sentirá cómo perdón no son efectos prevalentemente psico lógicos,
surge de una tumba abierta. Ignacio de Loyola concluye porque la persona, a causa de su historia, de su carácter
la primera fase del camino espiritual en el infierno, u otros motivos puede que duran te mucho tiempo no
donde la persona constata el absurdo y la nada de una pueda sentirse perdonada, pero a partir de la entrega
vida sin Dios en forma percibida podrá creerse pecador perdonado y, poco a
existencial-experiencial-relacional. La vida y Dios son, en poco, este perdón llenará todo su ser.
efecto, realidades que, si se separan, llevan a la ilusión y La reconciliación es una liturgia que, como tal,
el engaño. Ignacio comienza el camino de la segunda expresa toda la verdad de Cristo en toda su obje tividad.
etapa con la llamada de nuestro Señor porque, de Se da en un encuentro real y auténtico entre dos

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objetividades personales, la del pe cador y la del perdón, el sabor de la acción del Espíritu Santo. Hablo
Salvador. El perdón no significa tan sólo que el Señor de gusto y no sólo de sentimiento. El gusto es una
cancele sin más nuestros pecados, sino que la vida realidad que indica una mayor integración que el mero
vivida sin Dios queda asumida por El. Todo lo que el sentimiento. Para individuar un gusto es necesaria la
propio egoísmo vacía, la potencia devastadora que priva participación de toda la persona. El corazón hu mano
a la vida de su sentido, se llena ahora de gracia y se resanado conoce su gusto y reconoce los sabores que le
ilumina con el verdadero sentido. En el perdón, el dan vida.
cristiano reencuentra la vida íntegra, recogida en la mirada Uno de los caminos que hay que recorrer para
misericordiosa de Cristo. Toda la historia propia se vuelve una guardar el sabor y el gusto de Dios es ciertamente
realidad espiritual porque nuevamente aparece el sentido recordar el evento mismo del perdón. ¿Cómo?
orgánico de todo lo vivido con Cristo. También lo Repitiendo, reviviendo la oración que hacía pi diendo con
pecaminoso recuerda a Dios, habla de Él y estrecha al todo mi ser el perdón. Cuando el hombre pide el perdón,
pecador perdonado con su Creador y Salvador. La ya ha sido alcanzado por el amor de Dios. Cuando se
penitencia que se le dé será siempre un pharmakos, una advierte el pecado, se ha superado ya la psicología de las
paideia o camino pedagógico salutífero para tener una culpas, las imperfecciones y los errores y se entra en la
memoria viva del perdón. Lo más importante es que este dimensión de la fe. El pecado sólo se comprende a la luz
perdón no se queda en la persona que lo recibe, sino de la fe y quien se percibe como pecador ya esta viendo
que tiene su sentido más profundo en la Iglesia. Des- en el umbral del propio corazón al Señor que llama con
cubrirse hijo significa descubrir a los hermanos y la misericordia. Fuera de la fe nos percibimos como
hermanas. Comienza entonces un camino para descubrir quien no da la talla, que no es como querría o debería,
los rostros de mis hermanos y hermanas. imperfectos, no según la ley... En la fe uno se siente
pecador, porque sabe que el pecado tiene que ver con la
relación, el amor, el rostro del otro y de Dios.
El arrepentimiento que surge de lo profundo de
Custodiar el gusto del perdón
nosotros es un luto, un sollozo, un dolor como si el
El perdón es el evento fundante de la vida de todo corazón se hiciera mil pedazos. Un dolor que antes el
cristiano. La parábola cristiana comienza con el corazón guardaba en un puño, porque se creía capaz de
bautismo, que, como dice Orígenes, es una am nistía salvarse a sí mismo, y así sus lágrimas eran de tristeza.
general y gratuita. Sin embargo, como nos recuerda Después el dolor llega a ser insoportable y el hombre acoge
Truhlar, el bautismo administrado a ni ños que después al Señor que se le lanza al cuello y todo lo que consideraba
viven en una cultura ajena al bautismo a menudo queda importante se hace pedazos y este dolor se convierte en
sepultado. La reconciliación es así el momento en que dolores de parto, es decir, de recién nacido, de ge-
todo el esplendor, la fuerza y la eficacia del bau tismo nerado, y las lágrimas en llanto de alegría y de fiesta. El
vuelven a la luz. Por eso para muchos cristianos, la corazón no se rompe, sino que el can dado que lo
reconciliación es un principio verdaderamente fundante atrapaba salta en pedazos y así el corazón puede latir
de la vida, cuando se vive conscientemente el perdón. libremente sin estrecheces. El arrepentimiento es un
A menudo se encuentra gente que cuenta su desilusión movimiento que lleva al hombre hacia el abrazo. Es
porque ciertos retiros y oraciones, que se consideraban una como el niño cuando la mamá le dice algo que no le
experiencia auténtica de Dios, con la vida se llega a la gusta. Se ofende, quiere abandonar a la madre, se aleja,
conclusión de que eran en el fondo autosugestiones o una pero inmediatamente se arrepiente, vuelve al cuarto si -
forma de psicoterapia. Por esto, el discernimiento de la lencioso, se siente un sollozo y corre de nuevo a la
primera fase termina haciendo coincidir los recorridos de madre, susurrándole alguna cosa.
reflexión intelectual y las realidades que se afirman El arrepentimiento es un movimiento que pone a la
afectivamente, y así se implica a toda la persona. Cada persona en la onda de la relación libre, don de incluso la
evento tiene un sabor y un gusto característicos, que se culpa se interpreta en la clave de una relación más
puede captar racionalmente, memo- rizar y guardar en el genuina, más estrecha, es decir, en la clave del Rostro.
depósito de la experiencia del sentimiento, mientras que Cuando, por el contrario, se va hacia la reconciliación sin
la voluntad se orienta más bien hacia tal evento arrepentimiento, pidiendo perdón más por la presión
fundante. Los temas fundamentales de la fe (creación, psíquica que por la contrición de corazón, no se siente el
pecado, redención, Iglesia, Trinidad) se convierten, para Rostro, sino el propio desajuste, la regla, la ley y el
la mente del pecador perdonado, en la trayectoria por la mandamiento imposible de cumplir. Es confesa rse más a
que la memoria, el gusto y la creatividad reen cuentran la causa de uno mismo que a causa del loco amor de Dios
unidad rota por el pecado. El cristia no que ha hecho un que nos ha alcanzado. El arrepen timiento es la medida
camino de oración para discernir comienza a pensar de la autenticidad del camino recorrido. Por este
dentro de las coordenadas de la historia de la salvación. motivo, la memoria más segura del perdón, del sabor del
La teología vivida se convierte en horizonte del amor, es la oración que conserva la memoria del perdón.
pensamiento y ya no bastan los maestros que proponen Es una especie de penthos: mantener vivo en el corazón
el pensamiento en el mundo. el efecto del arrepentimiento, que es el amor reen -
Es importante ejercitar la memoria. De ahora en contrado. Al repetir aquella oración por el perdón que
adelante, la vida espiritual no puede ser sana sino con rezaba en el arrepentimiento, lloro, pero son lágrimas
un ejercicio constante de custodia. Una gran parte de la dulces, lágrimas de la fiesta que es reen contrar el amor.
vida espiritual consistirá en con- servar el corazón La mejor memoria es, por tanto, fijar la atención en el
purificado, el sabor de la Palabra de Dios, del gusto del primer toque del Amor sobre el corazón arrepentido.

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Esto significa mantener constantemente viva la atención nuestro tiempo. Quien llega a una memoria de Dios,
sobre el efecto del arrepentimiento, del perdón, que es comienza ya la jornada de una manera diferente, porque
el amor reencontrado. Los Padres de la Filocalia llamarí - comienza a reconocer dentro de los aromas, sabores y
an a tal memoria sobriedad. La sobriedad es po ner la gustos del mundo lo que es de Dios y lo que no. Afronta
atención en las realidades que permanecen, que tienen el día que comienza, la actividad y los encuentros con
peso, es decir, en la realidad de Dios. Cuando la atención una actitud diversa y, por ello, tambi én lo concluye de
está ligada a un gusto es mucho más fácil ejercitarla. forma distinta, recogiendo sus frutos. En un caos de
Allá donde está la atención allí está el intelecto de una sabores, aromas y ofertas que inquietan al hom bre de
persona, entendido en sentido espiritual. Puesto que la hoy, es muy difícil vivir la doctrina y el precepto si no se
atención se coloca en la memoria del amor tiene una convicción interior que llena el corazón y
experimentado, también el intelecto, llamado a esta aporta sabor. La persona que, por el contrario, llega a la
realidad, reencuentra allí exactamente su puesto certeza de que Dios actúa en ella y llega a identificar tal
auténtico, es decir, su verdadera base, que es el amor. El acción, precisamente con este gusto queda preservada
hombre revive así la más verdadera y deseada integra - de dogmatismos y fundamentalismos, así como de laxis -
ción personal. Se reconoce una integración tal porque la mos y psicologismos y se encamina hacia la seg unda fase
persona es creativa de forma transparente, limpia, sin de discernimiento, donde se ejercita en discernir entre
intereses ambiguos, sin buscarse a sí misma, sino con diversas posibilidades de bien, hasta que este gusto de
unos impulsos verdaderamente gratuitos. Una Dios, a través de muchos ejercicios de discernimiento, se
creatividad, por tanto, dirigida a las realidades que consolida como actitud constante de discernimiento.
permanecen, porque parten del amor y hacia él Hoy se habla mucho de discernimiento comunitario.
confluyen: «Permaneced en mi amor». Después de haber recorrido hasta aquí las principales
Una advertencia características de la fase primera del discernimiento,
Como ya hemos recordado, todos los grandes maestros resultará evidente que debemos ser muy cautos con
han reservado el discernimiento para el coloquio espiritual. respecto a tal discernimiento comunitario. Si en una
Llegados a este punto de lectura, probablemente estemos de comunidad hay personas que aún son víctimas de la
acuerdo en que no se trata de un recorrido simple y que propia voluntad y que buscan gestionar su vida -o la de
en él se esconden muchas trampas. Por ello, insistimos su comunidad o congregación- según su propia visión,
en el consejo ya antiguo de no adentrarse en este ca- incluso camuflada bajo etiquetas espirituales, está claro
mino en solitario. que no se puede hacer discernimiento comunitario.
Es necesario además decir que el discernimien to, Realidades como las dificultades, la cruz, las en -
aunque sea el arte que preserva de las exage- raciones y fermedades, las resistencias ajenas o los fallos son
desviaciones y garantiza la sabiduría, que e s una mirada leídos de forma distinta por quien ya ha adquiri do un
sana sobre las cosas, no es un ca mino que todos tengan conocimiento de Dios, y por tanto razona ya con una
que recorrer. Se puede vivir cristianamente, como bien mentalidad espiritual, y por quien no posee a ún esta
sabemos, limitándose a calcar el camino de los que nos mentalidad. Unos podrán llegar a ver en esas realidades
han precedido en el camino de fe, repitiendo gestos, un significado salvífico o exquisitamente espiritual,
hábitos y costumbres y poco a poco ir descubriendo la mientras los otros seguirán aún luchando por realizar la
dimensión consciente y personal de la salvación. El he - visión propia. Los primeros tendrán no sólo el arte, sino
cho está en que los cambios culturales de nuestro incluso una actitud de discernimiento y, por eso,
tiempo hacen extremadamente difícil una vida así, acogerán los eventos de la vida en clave sapiencial,
porque las diferencias culturales se hacen tan enor mes encontrando en ellos un significado espiritual. Los
que dentro de una misma familia se pueden encontrar segundos combatirán todavía las dificultades y acogerán
diferencias de mentalidad más grandes que las que se sólo lo que se realiza según sus ideas. Se pueden en -
dan entre grupos de culturas diversas. El discernimiento, contrar centenares de estas diferencias y todas ellas
por tanto, es una realidad urgen te sobre todo en hacen ver cuán difícil es realizar un discernimien to
momentos en los que el tejido so cial, cultural y eclesial comunitario. Conviene entonces ser coherentes y decir que a
se abre a una época de cambios y a un cambio de época. menudo las comunidades se esfuerzan por llegar a un
También la Iglesia, a través de sus documentos, nos compartir más o menos fraternal, a una conversación o un
invita continuamente a un ejercicio de discernimiento. intercambio de puntos de vista, pero no a un discernimiento
La tradición de la Iglesia testimonia precisamente que el propiamente dicho. En rigor, para un discernimiento
discernimiento es el camino por excelencia del creyente, comunitario es necesario que todos los miem bros de la
un arte de sinergia con el don de Dios, de escucha de la comunidad hayan consolidado la primera fase del
tradición, de incardinación eclesial, de apertura a la discernimiento y coincidan en un punto de partida
historia y de ejercicio psico-espi- ritual. espiritual fundamental. Se debe apreciar, en cualquier
Está claro que para una persona que llega a una caso, el esfuerzo que muchos hacen en este aspecto,
identificación fuerte y personal del sabor y el gusto de la porque la Iglesia posconciliar nos hace ver que allá donde
salvación, la vida será bien distinta de otra que se estén dos, tres personas o más que de verdad se
mueve dentro de las coordenadas típicas de preceptos y comprenden en el Señor, allá florece la vida.
reglas, en el remolino cultural, moral y psicológico de II PARTE Cómo permanecer con Cristo

26
EL PRINCIPIO Y EL FUNDAMENTO DEL Este momento es una realidad totalizante, la ex-
DISCERNIMIENTO: PERMANECER EN periencia de ser sanados, una degustación de la nueva
CRISTO creación que se imprime en nuestro cora zón y en
nuestros sentidos, pero también en nues tro sentimiento
y en nuestra razón. Es un sabor preciso, un gusto
inconfundible. Es un hecho fun dante para todas las
Encontrarse en Cristo 24 facultades de la persona. Para algunos este momento
El discernimiento de la segunda fase 25 , el del se- coincide con el bautismo, para otros -ya bautizados,
guimiento de Cristo, tiene su principio y funda mento en pero con el bautismo «sepultado » por el egoísmo y el
la experiencia a la que se ha llegado si guiendo la cerrarse en sí mismos- es una reconciliación radical. En
dinámica de la primera fase. Hemos visto que los todo caso se trata de una nueva creación, porque nos
movimientos de la primera fase del discernimiento llevan al lleva a vivir la novedad radical que constituye el
creyente a un conocimiento experiencial-racional de sí bautismo, su amnistía general y gratuita.
mismo en Dios y de Dios en la propia historia. Se trata, por La reconciliación es obra del Espíritu Santo,
tanto, de un conocimiento de sí mismo en la propia verdad, de precisamente porque por el Espíritu nos son per donados
verse como Dios nos ve. Al mismo tiempo se trata también de los pecados. Sólo el Espíritu comunica a Dios y su amor
una purificación de la idea de Dios que tenemos, de modo personal y dispone al hombre para acogerlo,
liberándola de las falsas imágenes que le atribuimos, moviendo el corazón humano hacia ese amor maduro que
llegando a un conocimiento realista y verdadero, hasta hace adherirse libremente al Señor que viene, que hace
descubrir a Dios como el «Tú» fundante y absoluto, no entregarse en sus manos. Sólo el Espíritu logra madurar
sólo de la propia vida, sino de toda la historia y del un intelecto de amor gracias al cual comprendemos que
universo. Todo esto sucede en una experiencia de Dios nos salvamos a nosotros mismos sólo si renuncia mos al
como Padre misericordioso, cj\xe se revela como Amor principio egoísta de autoafirmación y de autosalvación.
en la creación y en la revelación. Pero este acto es posible porque es Dios el primero que
El Espíritu Santo hace personal esta revelación para vive el éxtasis y la kenosis. Un éxtasis que para El es la
todo el que busca sinceramente a Dios. Por medio de su kenosis, es decir, el abandono de su carácter de absoluto
acción, experimentamos que Dios es nuestro Padre, que y el descenso hacia lo creado. Toda la Trinidad está
el Hijo -en el cual hemos sido creados y salvados- es implicada en este proceso kenótico. El Dios tripersonal
nuestro Señor y Salvador. El Espíritu Santo obra con una manda al hombre la segunda Persona, el Verbo de Dios,
atracción de amor capaz de hacernos establecer una el Hijo a cuya imagen ha sido creado el hombre. Por eso
relación personal con Dios. Esta relación tiene uno de el Espíritu Santo encarna al Verbo que nace de la Virgen
sus máximos momentos significativos en la exp eriencia como un niño, como un hijo, que crece en medio de
del perdón. En el perdón llegamos a la certeza de la ex - nosotros asumiendo en El todas las dimensiones de la
periencia de Dios y, por tanto, de la salvación que historia y de la vida humana, sobre todo las del pecado y
realmente hemos experimentado. Sólo Dios perdona los de la muerte. Y que en el hecho de su Pascua realiza la
pecados. Sólo El regenera a un hombre muerto, entrega de Dios en nuestras manos y vive la adhesión fi -
convirtiéndolo de pecador, de esclavo de sí mismo y de lial de la humanidad a Dios Padre.
esa fuerza al mismo tiempo autoafir - mativa y Así pues, la relación de nosotros, los hombres, con
autodestructiva, en un hijo capaz de re laciones libres, Dios está fundada y realizada en la venida del Hijo de
tanto consigo mismo como con los otros y el mundo, Dios, en su Encarnación, en su Pascua y en su vuelta al
precisamente porque se ha descubierto locamente Padre. Nuestra relación con Dios es posible porque Dios
amado por el Padre. El hombre muerto, como Lázaro en la se ha relacionado primero con nosotros (cfr. I Jn 4»Io).
tumba, siente la voz que le llama fuera (cfr. Jn 11,43). Cristo, relación acabada de Dios Padre con nosotros, los
Pero, en vez de la piedra que sella el sepulcro encuentra hombres, es también la única y plena relación de
al Padre que se le echa al cuello para abrazarle. En este nosotros, los hombres, con el Padre. Nuestra fe es
hecho experimentamos no sólo el perdón de cada siempre una respuesta al amor con que Dios nos ha
pecado, sino que nos es perdonado el pecado, que amado. Por tanto, es posible creer en Dios, relacionarse
somos lavados de él. Vemos de golpe cómo vivíamos con El porque El se ha relacionado con nosotros y ha
apoyados en nosotros, y quizá la apertura a Dios era sólo abierto la vía de nuestra vuelta a El. Cristo, éxtasis de
fingida, ilusoria, cuando en realidad vivíamos de un Dios hacia la humanidad, es también nues tro éxtasis
modo autorreferencial. hacia Dios. El Espíritu Santo guía a cada creyente en esta
relación con Dios, haciendo que Cristo sea para cada uno
su Señor y que el camino de cada uno en Cristo sea
24 Cfr. Solov'év, V., I fondamenti spirituali della vita, Roma 1998, 87"97¡ Truhlar, V., totalmente personal, aunque junto con los hermanos y
voz «Odresenje» (salvación) en id., Leksikon duhovností, Celje I974> 392; Rupnik, M. hermanas con los que experimenta la humanidad nueva
I., Diré l'uomo. I: Persona, cultura della Pasqua, Roma 1997 (2 a ed.), 227-271. restaurada en Cristo.
a Evidentemente las dos fases del discernimiento, o sea, las dos etapas principales Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre, es la
del crecimiento en la vida espiritual -la purificativa y la creativa en el seguimiento de
Persona divina que encierra en ella la expe riencia del
Cristo- no están tan netamente separadas. Los autores espirituales hablan así para
una mayor comprensión de cómo obran los espíritus en el hombre y de cómo se
amor de Dios y del hombre. Cuando nosotros en la
comporta el hombre cuando se acerca a Dios y cuando es tentado. La persona es un experiencia fundante de la fe -es decir, en el encuentro
organismo, no un esquema. Por eso, sus etapas de crecimiento no son catalogables real con Cristo que nos perdona los pecados y nos salva-
de modo simple y matemático. El crecimiento y la maduración se manifiestan por saboreamos el amor de Dios, gustamos un amor
medio de las diferentes connotaciones que indican determinados movimientos y personal. Cristo nos comunica no algo abstracto, sino
contenidos de la persona.

27
una realidad que nos da para experimentar, gustar y al amor, y por tanto nuestra auténtica integrac ión,
vivir. Por eso, la salvación que Cristo comunica con el nuestra progresiva unidad, en la que las diversas
perdón es una salvación que tiene los rasgos de Cristo, dimensiones de la persona y los diversos hechos de la
sus sabores, su verdad. Son rasgos, sabores y verdad que vida no son vividos como fracturas que causan
experimentamos al mismo tiempo como nue stros. En el sufrimientos y confusiones insoportables. Esto hace que
perdón radical, en la verdadera reconcilia ción, nos la persona vaya experimentando una paz más o menos
reconocemos en Cristo, nos sentimos parte de su amor, constante que va acompañada por una cierta serenidad y
de su realidad, percibimos que Cristo nos pertenece y por una inteligencia inclinada a la creatividad, a la meta,
que todo lo que es de Cristo es nuestro. Salvando las que es exactamente descubrirse y realizarse como hijos
debidas distancias, es una experiencia cercana a la que en el Hijo.
sucede cuando leemos una poesía y se nos ocurre decir: La persona que no ha experimentado todavía algo tan
«¡Esto es lo que yo quería decir, pero no lo sabía fundante y totalizador como poder tener una memoria
expresar!». concreta y viva del gusto del amor, tiene dificultad para
En el perdón, el cristiano se adhiere a Cristo porque concentrarse y reasumirse en una orientación íntegra y
se descubre a sí mismo en Cristo, como si lo que Cristo unitaria. La búsqueda de la superación de las propias
es, lo que Cristo experimenta en su amor fracturas, de las divisiones, podría ser en este ca so más
divino-humano, fuese lo que el hombre de seaba vivir bien un ejercicio de la voluntad, un imperativo moral.
desde la creación. Llega un momento en que la verdad Pero sabemos en qué terminan normalmente estos in -
del bautismo, en la que se funda esta adhesión, se hace tentos. Quien tiene una inteligencia no absorbi da
real, viva, y el corazón del cristiano, con todas su s todavía en buena parte de sus articulaciones por un
articulaciones de capacidad cognoscitiva y sensible, amor real, verdadero, presta fácilmente a tención a todo
comienza a saborear a Cristo, o sea, el amor que une a atractivo, a toda lisonja. Y así, vive la dispersión y la
Dios y al hombre. fragmentación, que pueden extenderse del micromundo
cotidiano a las grandes opciones de la vida. Se parece a
quien tiene siempre hambre y está dispuesto a comer
La memoria de la salvación en Cristo, inmediatamente todo lo que le ofrecen, a quien es cu-
principio del discernimiento 26 rioso y quiere escuchar cada voz y ver cada imagen.
En cambio, una persona sobria, que tiene la
Después de haber experimentado el perdón, el
inteligencia y la atención del corazón atraídas por el
encuentro real con Dios, la persona se adhiere al Señor
Rostro del Hijo, no siente necesidad de dis persarse en
tratando de hacer memoria de este hecho fundante. Es
otras cosas, de buscar diferentes alimentos, algunos de
una memoria de amor que invade todas las facultades
ellos escuálidos, precisamente porque ha saboreado
que en el hombre están basadas e insertadas en el amor:
alimentos excelentes, exquisitos, sabores inconfundibles.
el raciocinio, el sentimiento, la voluntad, la intuición,
Una persona así puede parecer que renuncia a muchas cosas.
etc., y hasta la percepción sensorial. Esta memoria, este
Pero su actitud no está dictada por un ascetismo seco, im-
gusto guardado llega a ser el verdadero principio del dis -
puesto, sino que es consecuencia de una simple fidelidad a
cernimiento. Como el gusto sensorial, si es sano, llega a
lo mejor que ya gusta. Pone su aten ción en el interior
distinguir el buen alimento del malo, así el gusto
del corazón, donde su inteligencia espiritual se dilata en
espiritual guardado en la memoria llega a identificar los
los sentidos espirituales. Por eso es sobrio y no siente ya
gustos que le son connaturales distinguiéndolos de los
atracción por las cosas de segunda o tercera categoría. Y
que no lo son. Algunos autores espirituales antiguos
cuando la memoria de este gusto de Dios sea difícil y se
hablaban de cómo guardar esta memoria constante de lo
pueda probar sequedad, basta con un ejercicio de pa -
que Dios ha realizado ya en nosotros y sugerían, por
ciencia: permanecer allí con plena conciencia de que lo
ejemplo, el ejercicio de la sobriedad. La sobriedad es la
que se ha gustado nos pertenece y que na da puede
actitud espiritual de quien tiene puesta la atención en lo
cancelar aquel hecho fundante en que ha bíamos
que cuenta, en lo que permanece, en lo que tie ne un
regenerado nuestra sensibilidad, nuestros sentidos y
auténtico peso. La atención recoge todas las facultades
nuestro pensamiento.
permaneciendo en Cristo y protege a la persona de las
Cuando parezca que la salvación está demasiado
excitaciones y turbaciones de las pasiones.
lejos, el alma no guste sus efectos y el pensamien to
Desde el momento que el encuentro con Dios se ha
tenga dificultad para concentrarse, la ascesis que el
realizado de modo verdadero y real en el perdón, en el
cristiano ha emprendido tiene, a pesar de todo, su
que el Señor no sólo ha perdonado los pecados sino que
fundamento en un encuentro real, sucedido, y por tanto
me ha salvado a mí, pecador, la sobriedad es mantener
en un amor concreto que está en disposición de emplear
la atención en este amor salvífico experimentado. Es un
la voluntad de modo sano y correcto. La misma
amor que tiene un rostro -Cristo-, pero también un sabor
convicción de haber alcanzado la verdadera vida, el
concreto, una luz precisa, y que para ser guarda do
conocimiento de Aquel que salva, de haber sido besados
necesita penetrar progresivamente en toda la persona.
por el Rostro del Amor, protege la integridad de nuestro
Como nuestras capacidades cognoscitivas crecen con el
camino y nos hace relativizar y desenmascarar las
amor y están fundadas en él, con el ejercicio de la
tentaciones y la presión de tantas atracciones. En
sobriedad se favorece esta adhesión de todo nuestro ser
cambio, quien no tiene esa experiencia fundante puede
hacer este ejercicio de concentración en el Señor sólo
con un gran esfuerzo de voluntad, que no ofrece por sí
26 Marcos el Asceta, «Lettera al Monaco Nicola», en Filocalia, I, 213- Diadoco de mismo la garantía de vivir una verdadera y consciente
Fótica, «Definizioni. Discorso ascético, 3°>;>> en Filocalia, I.

28
relación con El y de tener la certeza de enco ntrarlo, Si se está así orientado hacia el Señor, el ene migo de
puesto que a menudo se permanece demasiado la naturaleza humana 27 obra de modo contrario al
encerrado sólo en el mundo de los comportamientos, Espíritu: obra ante todo sobre los pen samientos,
como desprendidos de la fuente de la savia vital, como estando el sentimiento ocupado por que sentimos y
si los puntos de unión estuviesen cortados. Por eso, una gustamos el amor. El tentador actúa entonces sobre e l
persona así, que basa su vida en un voluntarismo de ese raciocinio con violencia, tratando de disuadir al
tipo, fácilmente tiene reacciones de péndulo: de un pensamiento de esta orientación, de hacerlo tropezar,
comportamiento muy riguroso y ascético puede pasar a presentándole obstáculos, agrandando dificultades,
uno muy libertino. En cambio, para quien tiene esta renuncias, sufrimientos, aumentando las razones para
experiencia fundante, la ascesis es un arte de la no seguir adelante... El enemigo actúa con l a turbación,
protección más que una renuncia: se renuncia por el hace al pensamiento inquieto, provoca un cierto estado
contenido precioso, por el teso ro que nos ha sido dado. de miedo, de temor, de extravío. Presenta el camino
Se abre así una mirada completamente distinta respecto como algo pesado y de repente presenta al pensa miento
a los ejercicios de la ascesis cristiana. La ascesis es lo muchos peligros que nunca habían sido imaginados
que el Espíritu Santo nos incita a vivir como respuesta antes.
nuestra al encuentro con Cristo, pero no es un camino
nuestro para llegar a El. No se llega a creer en Cris to
porque se ha hecho esta opción y se esfuerza uno en El engaño del enemigo que se disfraza de
conseguir lo que ha decidido. No estamos en el punto de ángel de luz28
partida de la fe. La ascesis cristiana está b asada en el
La persona espiritual llega a reconocer la ten tación.
agradecimiento por «haber sido pu rificados de nuestros
Después de haber sido alcanzados por Cris to y haberse
antiguos pecados» (cfr. 2 Pe 1,9), y por eso consiste en
adherido a El, sólo el enemigo turba e inquieta, mientras
tender con gran esfuerzo a una vida cada vez más
que antes de la primera conversión, como hemos visto,
íntegra con el Señor.
pueden inquietar los dos espíritus. Por eso, los
La regla fundamental del discernimiento en el
pensamientos que turban, remuerden, inquietan y
seguimiento de Cristo'
entristecen, en esta fase están evidentemente
Si recordamos el movimiento de los espíritus como lo inspirados por el enemigo.
hemos descrito en la primera fase del discernimiento, Aunque todo eso es verdad, si todo acabase aquí, el
podemos llamar aquí la atención sobre la dinámica enemigo no conseguiría vencer a una persona espiritual,
fundamental de la segunda fase. ¿Cómo obra el Espíritu porque se le reconocería inmediatamen te en el hecho de
Santo en la persona que se ha adherido radicalmente a que inspira pensamientos que turban e inquietan. El
Dios, que se ha dejado alcanzar por El y ha entrado en enemigo sería reconocido enseguida, como un ladrón
esta relación? que trata de entrar en casa no con la llave del
A quien está radicalmente orientado hacia Dios, el propietario sino forzando la puerta. Y aquí está el punto
Espíritu Santo ofrece consuelo espiritual, actúa en la clave de todo el discernimiento de la segunda fase: el
dimensión del sentir y gustar. Luego, como la enemigo, como así no puede vencer porque es
inteligencia de esta persona se nutre de sabores descubierto por su misma manera de obrar, se disfraza,
espirituales, el Espíritu Santo obra también en el mundo de ángel de las tinieblas que es, en ángel de la luz (cfr. 2
de los pensamientos, procurando dar ra zón de esta Cor 11,14), con el fin de infiltrarse en la interioridad de
orientación y de esta adhesión. Entonces los la persona espiritual. Quien se mueve dentro de una
pensamientos buscan todo lo que atañe a Dios, el relación con Dios, que es el ámbito del Hijo, no puede
cumplimiento de su voluntad, etc. Como se pertenece a ser tentado visiblemente porque esta re lación ha sido
Dios y a Él nos hemos entregado, el Señor obra sobre abierta y realizada por El. El ten tador comprende que la
nosotros actuando en nosotros. Dios entra en nuestro persona no aceptará los pensamientos y los estados de
corazón a través de nuestros pensamientos y nuestros ánimo que no son del Hijo o que son contrarios a vivir
sentimientos de modo suave, amable, sin rupturas, sin como hijos en el Hijo. Entonces intenta presentarse con
que percibamos que nos fuerza ninguna acción desde pensamientos y estados de ánimo que parecen espiri -
fuera, extraña a nosotros, que nos pueda turbar, tuales para colarse en el mundo de la persona espiritual
inquietar, entristecer, provocar remordimiento de y después poco a poco desviarla, apartándola de la
conciencia. Los pensamientos y los sentimientos relación con Dios Padre, orientándola de nuevo hacia sí
movidos e inspirados por el Espíritu Santo se presentan
al corazón humano como el dueño entra en su casa, sin
llamar, sin forzar la puerta, simplemente abrien do y 27 Este apelativo tiene su origen ya en la antigüedad cristiana, donde el binomio
entrando, porque está en su casa. Gomo una gota cae en occidental natural/sobrenatural tenía el significado de humano/divino,
creado/increado. Con esto se quería subrayar que el mal no es connatural al hombre
la esponja y es silenciosamente absor bida sin rebotar ni
y que no forma parte integrante del hombre como criatura de Dios. Efectivamente,
hacer ruido, así los movimientos de los pensamientos y
según los antiguos Padres, la naturaleza humana no sólo es buena sino que participa
de los sentimientos movidos por el Espíritu Santo se de la vida divina, y por tanto el hombre que vive según la naturaleza realiza el ideal
presentan al corazón humano, más bien brotan del de la vida espiritual. La expresión «enemigo de la naturaleza humana» se usa
corazón, como un río cárstico, que simplemente precisamente para evitar una visión mani- quea de la vida espiritual, puesto que el
aparece. El corazón reconoce estos movimientos como hombre no está expuesto al influjo de dos potencias que obran a la par sobre él.
suyos, como pertenecientes a él. Véase Spidlík, T., La spiritualitá dell'Oriente cristiano. Manuale sistemático, Roma
1987, 56-58-
28 Macario, «Discorsi. Parafrasi di Simeone Metafrasto 122», en Filocalia, III;
Diadoco, «Definizioni. Discorso ascético 36 y 40>>, en Filocalia, I. Capítulo II.

29
misma, haciéndola volver a una cerrazón de esclavos en otro muchacho fuese astuto, observaría cómo hace el
el propio pequeño mundo autogestionado. Es decir, el novio y actuaría de la misma manera. Llamaría como
enemigo, sabiendo que la persona sólo acepta los llamó él, trataría de imitar su voz y de decir sus mis mas
pensamientos que empujan hacia Cristo y que la hacen palabras. Entonces sí que existiría el riesgo de que la
vivir con El, comienza él también a sugerir al alma este muchacha se engañase y abriese la ventana.
tipo de pensamientos. Este es el arte del enemigo en la segunda fase del
Con una imagen sencilla, para ayudarnos a ha cer discernimiento: intentar entrar por todos los me dios en
visible lo que estamos describiendo, imaginemos un el alma, en el corazón, de la misma ma nera como se
muchacho del pueblo de otro tiempo que iba a llamar a presentan los pensamientos y los sentimientos
la ventana de su novia de noche. La llama, ella abre y inspirados por el Espíritu Santo. El arte de la persona
hablan. Si otro muchacho quisiera que le abriese la espiritual será entonces descubrir los engaños del
ventana y para ello tratase de forzarla, o gritase, o enemigo para crecer en la vida espiritual en una
intentase seducirla con propuestas, la muchacha se daría adhesión cada vez más plena a Cristo, en el modo de
cuenta enseguida de que no era su novio y se aseguraría pensar, sentir, querer y obrar.
de que la ventana estuviese bien cerrada. Pero si este
II El cisma entre fe como relación j como contenido 30
Vamos a tratar ahora de presentar los modos más
LAS TENTACIONES
frecuentes con que el enemigo intenta desviar a la
persona al principio del seguimiento de Cristo.
Las tentaciones en el seguimiento de Cristo, de El objetivo del enemigo es parar a la persona en su
algunas de las cuales trataremos ahora, se diferen cian camino y hacerla centrarse de nuevo en sí misma, de
mucho de las tentaciones que la persona ex perimenta modo que vuelva a la actitud que te nía antes de la
antes de la reconciliación con el Señor. En la fase experiencia del perdón y de la cu ración. El enemigo
precedente, las tentaciones hacen todo lo posible para querría en cierta manera hacer vano el perdón de Dios y
que la persona no llegue a la experiencia real y total del la salvación operada (cfr. 2 Pe 2 , 1 7 - 2 2 ) . pero no puede
perdón, de modo que le falte así la p iedra angular de la hacerlo proponiendo una forma de egoísmo banal, gro -
fe. Ahora, en cambio, las tentaciones tendrán como sero, típico de quien está al principio de la vía de la
objetivo hacer abandonar abiertamente el camino purificación. El enemigo sabe que un co razón caldeado
emprendido, o, en el mismo camino, hacer volver a ser por Cristo y por su amor no está ya dispuesto a volver a
como se era antes. Como si se cambiase la forma o el lo que era antes de haber acogido conscientemente la
hábito de la vida, pero todo el resto permaneciese sin salvación y la vida en el Espíritu Santo. Sabe que esa
cambiar. empresa es prácticamente imposible. Por eso, ataca a
Los famosos ocho pecados capitales 29, en los que se esta persona de manera que la haga volver a asumir la
apoyan las tentaciones en el seguimiento de Cris to, actitud del pecado -o sea, de la persona autoges-
siguen vigentes. El enemigo ya no presenta los vicios de la tionada, apoyada en sí misma, preocupada de sí misma y
misma manera que a una persona es- piritualmente movida por una autoafirmación pasio nal-, pero en el
ordinaria o a un principiante en el camino espiritual. interior del mundo espiritual, del camino que está
Todas las tentaciones se pueden reducir a estos ocho haciendo en Cristo. El enemigo la llevará poco a poco a
vicios, de los que la reina madre es la filaucía o amor no estar realmente con Cristo, sino sólo a hacerle pensar
propio. Ahora están disfrazados de una luz espiritual que lo está. Cristo dejará de ser una persona viviente, de
positiva, de manera que lo que en el vicio es de por sí ser el Señor y Salvador y será sustituid o por un montón
negativo es aceptado porque está envuelto en lo de pensamientos sobre El, incluso por una doctrina bien
positivo, en lo espiritual. Por ejemplo, la vanagloria articulada, o por un intenso sentimiento que parece que
puede ser «soplada» por el enemigo como celo es por El. Pero en realidad la persona se encuentra
apostólico. nuevamente encerrada en su yo y su Cristo es una
En las páginas siguientes trataré de describir al gunas fantasía. El enemigo le llevará a hacer una especie de
tentaciones que a primera vista podrían parecer una proyección en el mundo religioso, pero con una
única realidad. Mi intención es trazar las líneas de mentalidad de pecador, de no salvado, de no re dimido.
algunas tentaciones e ilusiones que son muy próximas, Le hará parecer que vive en Cristo, pero en realidad sin
porque quiero llamar la atención so bre el hecho de que El, que cree, pero de hecho sin estar en relación con
el camino espiritual en el seguimiento de Cristo se hace Dios. El enemigo deberá en cierta manera hacer vana la
refinado y sutil. Además, es evidente que la filaucía y el salvación operada y dejar a la persona en una instalación
amor a la voluntad propia están en el origen de toda la religiosa, con deseos religiosos, con aspiraciones de
problemática de la vida espiritual. santidad, pero con una mentalidad de pecado, o sea,
como quien vive sin haber encontrado a Cristo, des -
vinculado del amor. Con sus engaños, el enemigo quiere
hacernos pasar del realismo a la ilusión, del amor a la

' Evagrio Ka formulado la famosa lista de los ocho pecados capitales (gula,
fornicación, avaricia, tristeza, cólera, tibieza, vanagloria y soberbia). En Occidente 30 Orígenes, Fragm. In Jo. IX, GGS 4> 49°> 24; Macario, «Discorsi II y 135», op. cit.;
esta lista, después de Casiano, fue asumida por Gregorio Magno y tuvo amplia Diacloco, «Definizioni 20-21», op. cit.; Mortari, L. (ed.), Vita e detti dei padri del
fortuna con algún cambio, hasta que en el siglo XIII se estableció la clasificación de deserto, Roma 1986 (2 a ed.), 85, n. 8; Solov'év, V., Ifondamenti spirituali della
los siete pecados capitales conocida en Occidente. Cfr. Spidlík, T., La spiritualitá vita, trad. italiana, Roma1998,
dell'Oriente cristiano, op. cit., 219-221. 26-35-

30
soledad, de la vida al desierto, de estar redimidos a no El enemigo reduce la fe a una ideología según la cual
estarlo. es posible organizar la vida sobre la base de buenos
Seremos así personas religiosas sin Dios, o con un propósitos, de pensamientos elevados, de valores de
Dios nuestro, un Dios reducido a algo que se acomode al alto contenido moral. Pero inevitablemente, día tras día,
hombre viejo, que se cree y se con vence de ser aparece más profunda la grieta entre el propio
espiritual. Incluso podríamos llegar a estar convencidos pensamiento y la propia vida. Se empiezan así a buscar
de nuestra santidad y perfección, pero sin la conversión. componendas, «bajando» los pensamientos para
O de que nos hemos convertido porque hemos cambiado adecuarlos a nuestro comportamiento. Y como así se
un detalle de nuestra vida. El enemigo hará todo lo po - reduce la fe a un mero mundo ideal-moral, se empieza a
sible para que no seamos realmente alcanzados por el constatar la divergencia entre fe y vida. Pero en este punto
amor y no nos expongamos al amor, no nos empeñemos la fe ya no interviene. La vida fluye a través de las
en el amor, sino que simplemente pensemos que lo relaciones y la fe es una afirmación de la relacionalidad y
hacemos. de la comunión. Una fe reducida a la ideología, aunque
El objetivo principal del tentador en la persona sea con etiquetas muy religiosas, se caracteriza por su
espiritual no es agredir a Dios, sino agredir al amor de esterilidad, porque no produce comunión y no crea la
Dios. El tentador tratará de desvincu lar a la persona de comunidad. Pero ésta no es la fe en sen tido cristiano.
un ámbito real espiritual, de u n a ontología del ágape, Cuando el hombre es tocado por Dios y llega al
del amor. De hecho no son muchas las tentaciones sobre conocimiento de El como Salvador, Dios comuni ca
Dios: la palabra «Dios» es demasiado abstracta y se también el modo de vivir, o sea, la semejanza con Él,
presta a infinitas manipulaciones, que pueden ir del in - como hemos visto en la primera parte de dicada al
telectualismo abstracto al ritualismo sensorial y psi - discernimiento. El conocimiento de Dios es
cológico. Por eso, la tentación respecto a Dios para ser transformador, cambia a la persona porque es una
eficaz tiene que tocar lo que Dios es verda deramente: el relación en la que el Espíritu Santo obra en la persona y
amor (cfr. I Jn 4.8). Dios es la comunión del Padre, del con la persona. Si conoce a Dios es porque El se
Hijo y del Espíritu Santo. Este Dios amor se revela en la relaciona con nosotros, nos salva con la donación de sí
historia como un Dios pascual, es decir, del sacrificio de mismo. Y su don nos hace semejantes, porque nos une
sí mismo, de la muerte y de la resurrección. El enemigo radicalmente a su amor. La fe en Dios nos da un estilo de
hará entonces todo lo posible para que la persona vida y una mentalidad que crece en el conocimiento
desacredite el amor de Dios y no crea en la verdad y en espiritual. Por ese motivo crece una cultura cada vez
el carácter absoluto del amor. La persona no aceptará la más fuertemente impregnada del don recibido. Si, al
vía del amor, o sea, la vía pascual, y no creerá en el contrario, el enemigo consigue llevarnos al cisma entre
resultado feliz del sacrificio de sí mismo. Por tanto, Rostro y contenido, aparece cada vez más grave el
vaciará la vía de Cristo. divorcio entre el Evangelio y la cultura. La cuestió n
Incluso la persona puede ser entusiasta de la cultural es preval ente mente una cuestión espiritual, o
novedad de Cristo, de la novedad del amor en contrado, sea, de la vida espiritual.
hablar de El, y hablar abundantemen te, dilatándose en La sensualidad 31
este nuevo mundo, pero cada vez más a la manera del Cuando sentimos fervor por el Señor, sobre todo
hombre viejo. Por eso, el fin de la acción del enemigo es durante algunos ejercicios espirituales, pue de nacer en
exactamente apartar del amor. Creer en Dios significa nosotros el deseo de hacer algún sa crificio por Dios,
reconocerlo tal como es, y esto quiere decir amarlo. En para mostrar al Señor la mayor responsabilidad con la
este éxtasis del amor, el hombre reconoce a Dios en que se ha aceptado su don, para responderle con más
todo aquello en lo que El se revela. Re conoce su rostro, energía, con más determinación. Entonces se pueden
pero también lo que este rostro dice y comunica. Creer en escoger también algunas formas de ascesis (oraciones
Dios significa también amar lo que Dios dice de sí mismo, o prolongadas, algún ayuno, algún sacrificio, alguna
sea, el contenido de la fe. La acción del enemigo renuncia, etc.), y sucede a veces que se sienten alegrías
apuntará a crear un cisma entre estas dos dimensiones espirituales, verdaderas y luces interiores propias que
que en realidad son inseparables: la relación con Dios y dan mucho consuelo. Poco a poco sucede que la persona
el contenido de su revelación, creer en Dios y la realidad se empieza a centrar con atención en este calor interior,
objetiva, articulada y estructurada de la fe. Una vez en esta luz agradable que da satisfacción. Sucede que se
separadas estas dos realidades, el tentador nos prueba prueba mucho consuelo deteniéndose en esta luz que
dentro de una de ellas: o nos llama sólo a Dios, a Cristo, nos visita durante un determinado ejercicio espiritual.
al Espíritu Santo, en un «carismatismo» subjetivo, Los pensamientos que nacen durante este estado
negando toda dimensión objetiva, histórica y en carnada agradable empiezan a estar más definidos, más precisos,
de la fe, o se reducen la objetividad y el contenido de la giran en torno a uno o dos objetos, uno o dos ele mentos
fe a los sistemas de los concep tos, los preceptos y de las que se hacen cada vez más insistentes, que comienzan a
instituciones separados de la Persona vivien te de Cristo, interpelarnos casi en la forma de una pregunta
separando el contenido del Rostro. En los dos casos nos desafiante. Esos pensamientos exigen de nosotros una
comportamos como no creyentes, porque en realidad
estamos ahora solos, sin una relación de verda dera
comunión, sin ese estilo de vida y esa acti tud relacional, 31Diadoco, «Definizioni 31, 36 y 38», op. cit.; Ignacio de Loyola, Autobiografía
agápica, que Dios comunica junto al conocimiento de sí 19-2O; EESS 331 y 333; Gora'inoff, I., Serafino di Sarov. Vita, co- ¡loquio con
mismo. Motovilov, scritti spirituali, trad. italiana, Turín 1981, 156; Teó- fanes el Recluso,
citado por Caritone di Valaam, L'arte dellapreghiera, trad. italiana, Turín 1980,
130.

31
reacción, un compromiso y eleccio nes inmediatas, hasta sugerido un camino espiritual sin imágenes y sin
el punto de ir acompañados a menudo por un afán de imaginación. Baste pensar en Eva- grio el Póntico o, en
ejecución. Y fácilmente empezamos a dialogar con ellos. Occidente, en la escuela de los orantes del Carmelo. Esta
El pensamiento propone un reto, y la persona llega a ser eliminación de la imaginación se debe a querer proteger
cada vez más combativa, deseosa, pero siendo ella la a la persona de los engaños que acabamos de descri bir.
protagonista de esta acción que está haciendo. Se trata Pero hay otros autores espirituales que no han
de un paso muy sutil: de una sensación de ca lor eliminado la imaginación, y más bien nos sugieren cómo
espiritual, de celo, poco a poco se pasa a ser examinarla para evitar las trampas del enemigo (por
protagonista de todo el razonamiento y de toda la lucha ejemplo Diadoco e Ignacio de Loyola).
espiritual: somos nosotros los que nos esta mos ¿Cómo hacer esta verificación? Es importante es tar
empeñando. atentos al proceso de los pensamientos y de los
El enemigo emplea una táctica contraria con las sentimientos en las oraciones y en los momentos
personas que son de carácter más débil, menos creativas espirituales de gran calor e intensidad. Si el pen -
y emprendedoras. Por medio de esa luz in terior, atrae la samiento al principio, durante y al final sigue sien do un
atención de la persona, se hace seguir, inspirando pensamiento evangélico orientado hacia el Señor para
pensamientos de abandono, de quietud, de no hacer, de hacernos más cristoformes, para darle más a El la
no cansarse demasiado. Le hace ver más bien el valor de precedencia, para abrirnos más a El, entonces el calor y
la oración, del si lencio y del abandono a un estado la luz son espirituales. Lo mismo sucede con el
placentero que nace con estos pensamientos. Poco a sentimiento: si al principio, en medio y al final nos
poco la persona misma decide que no tiene sentido una orienta hacia el Señor y nos inflama por El tal como el
lucha espiritual: ya no sirve, basta con gozar de la sal- Señor es presentado por la Palabra de Dios y por la
vación. El enemigo consigue crearle la ilusión de que Iglesia, entonces los pensamientos que acompañan a
basta el bienestar conseguido. Esas personas no se dan esos sentimientos son espirituales. Pero si se descubre que
cuenta de que poco a poco están cediendo a un el pensamiento comienza a inclinarse hacia nosotros,
pensamiento que en realidad ya no es espi ritual. Este suscitando preocupaciones, o bien haciendo nacer en
fenómeno sucede porque, cuando el corazón está nosotros un protagonismo o, al contrario, una resig -
encendido e inflamado por el Señor, los dos espíritus nación placentera, una especie de ocio espiritual,
pueden «soplar sobre el fuego», pero cada uno para su entonces se trata evidentemente de una imagina ción
propio fin: uno para unirnos más a Cristo y llevar los «soplada» por el enemigo. Conviene comprobar los
frutos de Cristo en la vida, el otro para alejarnos de pensamientos, dirigiéndoles réplicas precisas y breves, a
Cristo, para hacer que nos encontremos de nuevo solos, modo de respuesta taxativa. Es el método que los Padres
plegados sobre nosotros mismos, al servicio de nuestra llamaban antirrhésis (contradicción), a ejemplo de Jesús
voluntad. que, tentado por el demonio, replica citando la
Practicar un ejercicio espiritual, o sea, orar, Escritura, sin entrar en discusión con el Maligno (cfr. Le
participar en la liturgia, dar limosna, son realida des que 4>I~12)• Pero lo que se responde debe estar totalmente
se ejecutan con atención y sobriedad, por que al orientado hacia Cristo, debe tener como objeto a Cristo,
principio de un camino espiritual existe el riesgo de mirarle a El. En la réplica hay que hacer ver que el
comenzar a hacer estos ejercicios más por su efecto enemigo no puede darnos realmente ninguna de las
psicológico inmediato que por la relación con Dios. Y cosas que han sido dadas a los hombres con la muerte y
cuando se empieza a buscar el calor, el bienestar, la la resurrección de Cristo. Hay que responder de manera
dulzura y la paz en las oraciones y en los ejercicios que que el enemigo admita que no puede procurarnos una
se hacen, el enemigo es hábil para entrar por la puerta determinada cosa. O bien haciendo ver que a nosotros
de nuestras expectativas y para responder a nuestros no nos interesa ninguna otra cosa que una unión fuerte
deseos, presentándonos imágenes de nosotros, de con el Cristo «del misterio de la pasión y de la re -
nuestra vida espiritual, de Dios, de los santos, toda una surrección. Replicando así, los pensamientos se
imaginación sabrosa que alimenta mucho los afectos, los descubren en su realidad.
sentimientos, y que ocupa nuestra mente, con el fin de El objetivo de la verificación de los pensamien tos y
vendernos así sus pensamientos y hacer que empecemos de los sentimientos es ser mas auténticos en la relación
a razonar a su manera. Cuando se está tan enamorado con Cristo. Se venden las ilusiones y las imaginaciones
de algunos efectos psicológicos del camino espiritual y falsas con el realismo de la relación con El.
se esperan siempre, el enemigo nos los procura Así pues, el enemigo se sirve de una imaginación que
captando nuestra atención para después poco a poco tiene por objeto las cosas de Dios, las co sas santas, las
dirigirnos a su verdadero propósito. personas santas, o bien nosotros mismos, nuestro futuro
Quien camina por la sequela Christi debe tener bien espiritual, con el fin de suscitar en nosotros convicciones
claro que todos los ejercicios de devoción es piritual no y pensamientos que, o nos hacen protagonistas
tienen peso en sí mismos, sino que son sólo medios para «sensuales» de la vida espiritual -deseosos sobre todo
adquirir la vida de Dios, el Espíritu Santo, y para reforzar de esta satisfacción- o bien, nos hacen sentirnos
el amor por El. Por eso, no conviene entusiasmarse contentos de estar en este camino porque es tan
demasiado con ninguna de las modalidades del camino satisfactorio, o incluso nos hacen sentir que ya hemos
espiritual, sino más bien permanecer sobrios. ¿Y qué hacer llegado porque probamos sentimientos tan fuertes. Baj o
con la imaginación como tal? Muchos maestros es- el influjo del enemigo, puede empezar uno a imaginarse
pirituales, precisamente por el engaño que se puede a sí mismo en ciertas prácticas religiosas, o incluso en
ocultar detrás de una imaginación rica y gustosa, han las vocaciones religiosas de manera mundana, o sea,

32
sensual. Se puede imaginar a sí mismo profundamente Sucede también que la persona que da los pri meros
espiritual, pero con muchas satisfac ciones y sensaciones pasos en el seguimiento de Cristo llegue a un cierto
placenteras, con total ausencia de sufrimiento, dolor, conocimiento de Dios e, impulsada por el celo
fracaso: o sea, fuera de todo realismo cristiano. A al - apostólico, trate de comunicarlo y ense ñarlo a los otros.
gunas personas el enemigo puede, en cambio, sus citar También aquí se introduce la acción del enemigo que
grandes satisfacciones imaginándose víctimas, hace que la persona trate de comunicar
perseguidos, en el sufrimiento, etc. prematuramente los conocimientos espirituales. El
En todo caso, la conclusión es siempre la mis ma: por enemigo instiga a la prisa, de modo que la persona lleva
la búsqueda de lo placentero, de lo sa tisfactorio, de lo como un embarazo estas realidades espirituales, pero las
sensual en un ejercicio espiritual, se llega a ser comunica y las enseña a los otros de manera abortiva,
protagonista de la propia vida, también de la vida precipitada. La persona asume un papel que el enemigo
espiritual. convierte en prisión. La persona se convence de que
El apego a la propia misión 32 puede iluminar espiritualmente, pero desde ese mo -
A las personas que progresan en el camino tras el Señor, mento no consigue darse a sí misma el más pequeño
el enemigo tenderá sus trampas bajo la apariencia del consejo espiritual, porque el enemigo le ha indu cido a
celo, de modo que la persona se concentre cada vez más una falsa comprensión de sí misma. Se lle ga así a un
en el bien que hace, en la misión que tiene, en la obra equívoco de fondo en la comprensión que esta persona
que realiza. El enemigo atrae su atención sobre el éxito tiene de sí misma. El enemigo le ha inducido, por medio
que la persona vive en el servicio del Señor. Así, poco a del bien y la prisa, a tener de sí misma una imagen y una
poco, sin que se dé cuenta, la persona empieza a sentir idea que es confirmada por las personas a las que se
importante el servicio que hace y empieza a ligarse a siente enviada. Así, puede dar consejos basándose en
este servicio, se siente responsable, hasta pensar que es esa imagen que ha aceptado de sí misma, que sin em -
imprescindible. Empieza entonces a emerger bargo no es su verdad. Y como la persona empie za a
progresivamente un apego que a primera vista se parece estar mal porque comienza una degradación de la vida
a la propia misión o al bien que la persona siente que espiritual, una vida según la ilusión, el ene migo hace
«debe» continuar haciendo, pero que en realidad se todo lo posible para que la persona no profundice de
trata de un apego a la satisfacción, a lo placentero que nuevo en su verdad delante de Dios. Pero el engaño está
proviene de la obra que realiza. También ésta es una claro en el hecho de que la persona se siente
forma de sensualidad, de filaucía. La persona defiende a incomprendida precisamente por las personas más
capa y espada el bien que hace. Por un idealismo mo - cercanas, culpables a su juicio de no comprender su
ralista puede llegar a frases de total disponibilidad, a grandeza, su preparación, sus do nes, o sea, de no verla
una actitud de obediencia casi ejemplar, pero en como la tentación le ha hecho creer que es. Esta
realidad en cuanto no se hace como él piensa y quiere, discrepancia evidenciada en las relaciones revela el
comienza a estar mal. Este malestar sur giría en todo engaño.
caso aunque la persona continuase su obra con su celo Podría suceder también exactamente lo contra rio,
típico. Porque antes o después emergería la verdad de la como a menudo ha sucedido a los santos, que eran
filaucía o del apego pasional, sensual, al éxito, a la verdaderos y auténticos maestros de la vida espiritual,
satisfacción, al protagonismo. A menudo empieza a buscar buscados por tantos, con largas filas para un coloquio,
pretextos para sostener y justificar su actividad. Estos pero pisoteados por los hermanos más cercanos. La
pretextos versan casi todos sobre el bien que se ha hecho, el verdad de este estado espiritual se descubre en la
éxito que se ha tenido, lo que demuestra todavía más el actitud pascual de la persona, que entra en el
engaño al que le ha inducido el enemigo. sufrimiento sabiendo que la pascua no se la prepara uno
Si tiene un carácter fuerte, la persona llega fá - solo, sino que a menudo la preparan los más próximos.
cilmente a sentirse indispensable para los demás y, en De hecho estos santos se reforzaban en la fe con el
un equívoco de fondo, indispensable también para Dios, Señor, que les enviaba el Consolador de manera que
para su obra. Gomo se ve, logra por medio del bien pudiesen no sólo morir sino también resucitar como
ofuscar el bien uniéndolo a la necesidad de la personas de paz y con rostros misericordiosos.
satisfacción, de la aprobación, por tan to a una
preocupación por sí mismo y, poco a poco, hace que la
mirada de la persona se deslice, por las propias obras, Sentirse los justicieros de Dios 33
del Señor a sí mismo. El tentador consigue que la
Cuando nos adherimos a Cristo de modo tan ra dical,
persona, en pleno celo por el Señor y su servicio, esté
puede suceder que nuestra atención se con centre en un
continuamente atenta a sí misma, a cómo se siente, qué
comportamiento o modo de pensar preciso. Por ejemplo:
experimenta, cómo es aceptada, cómo está de
la obediencia, la ortodoxia, la castidad, algunas prácticas
satisfecha, etc. Aparentemente el celo es por el Señor,
concretas, o bien una escuela teológico-espiritual...
pero en realidad el celo es vivido con una actitud y una
Como si quisiéramos, por medio de eso, expresar
mentalidad de pecado, o sea, del hombre viejo, que
todavía no está salvado y que todavía tiene que
merecerse la atención.
33 Doroteo de Gaza, «Insegnamenti spirituali, 5, 61-68», ed. italiana, op. cit., 1980,
pp. 105-114, y 6, 71, 74-75, 77, pp. 117, I20-I2I, 123-124; Vita e detti deipadri del
deserto, op. cit., I, p. 271, n. 2 y II, p. 99, n. 64; Máximo el Confesor, «Sulla carita. II:
32 Doroteo de Gaza, Vita di san Dositeo, trad. italiana, Roma 198O; id., Centuria 49» III: Centuria 39, 54~55> 84^, en Filocalia, II, op. cit.; Ignacio de
«Insegnamenti spirituali», 5> 66, ibíd. Loyola, Autobiografía op. cit.

33
nuestra voluntad de seguir al Señor. Podemos incluso cristiano, así ahora consigue aislar algunas verdades con
experimentar ese comportamiento o razonamiento como precisas formulaciones verbales, conceptuales o
una gracia particular. El enemigo se aprovecha de esta formales y hacerlas considerar como absolutamente
preferencia nuestra y empieza a atraer nuestra atención sobre indispensables, como la condición para cualquier paso
las actitudes, los pensamientos y los comportamientos de los real en la fe. El enemigo actúa concentrando la aten ción
otros que tienen una gran diferencia con el nuestro. Y como en algunos detalles, haciendo perder de vis ta el
nosotros vivimos este comportamiento como conjunto. La persona empieza a valorar sobre la base de
estrictamente conectado con la adhesión a Dios, estos fragmentos -que considera como el todo- el modo
comenzamos a pensar que los que no hacen o no de hablar y de pensar de todos.
piensan como nosotros no viven una vida espiritual. Sin Sucede así una verdadera y propia ideologización de
que nos demos cuenta, estalla una especie de actitud de la fe, sin que ni siquiera nos demos cuenta de cómo se
«guerra santa» con respecto a los que no viven co mo ha realizado el cisma entre la p ersona de Cristo y su
nosotros juzgamos que se debe vivir. El ene migo ha doctrina. El enemigo ha conseguido separar la doctrina
conseguido así hacer que seamos criterio de juicio de de Cristo del amor y presentarla como algo con entidad
quién vive o no vive la fe, de cómo se vive o no se vive la propia. Si se ama la doctrina, hay que combatir por ella,
adhesión al Señor, pronunciando sentencias o mejor, en nombre de esa doctrina. Evidentemente se
preeminentemente ético-morales con fondo religioso trata de un refinado juego para separar la fe del amor. El
sobre todo lo que sucede a nuestra vista. tentador hace que la persona se sienta entrega da, muy
Cuando el enemigo endurece a las personas, religiosa, cercana a Cristo, y precisamen te por esta
aprovechando su sensibilidad para el juicio moral sobre cercanía a El le hace notar el deber de combatir en
el comportamiento y sobre el razonamien to, las impulsa nombre de una determinada enseñanza, de una
después a una especie de sentimiento de reparación: determinada idea. Combatir por Cristo, pero no al modo
entonces se dedican a la oración, a largas vigilias y a la de Cristo. Así, las ideas se convierten en idolatría, y
penitencia por los que no tienen, a su parecer, las siguiendo ese camino se puede llegar a confundir la fe
actitudes y los razonamientos justos. Pero, con un filón de pensamiento preciso, con una escuela
extrañamente, a pesar de la abundancia de las precisa, incluso con un método preciso, perdiendo así un
oraciones, su veredicto es inamovible, no cambia. El enganche real con Cristo Salvador de los hom bres, ya sin
enemigo, jugando con el carácter, puede también hacer ninguna experiencia viva del amor que salva, juzgándose
más apremiante su acción de manera que quien ha a sí mismo como de Cristo y comprometido en la obra de
cedido a la tentación llore en las oraciones por los salvación. El enemigo consigue manejar a la persona de
errores de los otros, hasta que su actitud se hace de tal modo que le hace considerar una idea sobre Cristo
«justiciero» y ya no es capaz de hablar de los sucesos de la más importante que Cristo mismo, más importante que
vida, de lo que sucede en el mundo, o de expre sar un las personas y su vida.
simple parecer sobre los otros sin que aparezca esta De este modo el tentador llega a fragmentar el
tendencia suya. Una persona así habla siempre como si horizonte del cristiano y su misma vida, consi guiendo
lo hiciese ex cáthedra, con una cer teza inamovible, sin una verdadera desintegración de las virtudes, no sólo de
percibir el peso perjudicial de sus palabras. El enemigo su praxis, sino también de su con cepción. La persona es
ha conseguido así llevarla de una atención espiritual a capaz de defender los valores en un sector de la vida
una actitud que no tiene nada de espiritual, porque se moral y de pisotearlos fuertemente en otro campo, sin
traiciona a la humildad y se traiciona al amor. Pero los notar ningún chirrido. Es incluso difícil que lo note
pasos de este deslizamiento de conciencia no han sido porque el valor que defiende ha adquirido una
banales. Han estado siempre envueltos en un misti cismo dimensión tan totalizadora de la relación con Dios que la
de reparación, de compasión, de dolor por el mundo. hace sentir adecuada, justificada e incluso meritoria. Y
Este «inundo» ha sido reducido a un grupo preciso, a sabemos que cuando uno se considera con mérito es
una zona restringida, o bien ha permanecido difícil que perciba su necesidad de tener que cre cer,
completamente abstracto, porque la persona está porque comienza la lógica de lo «debido».
dominada por un juicio totalmente obcecado, Así el enemigo consigue hacer saltar la autenti cidad
completamente separado de la misericor dia y del amor, de la redención experimentada, porque la persona que
y por tanto ha cerrado las puertas a la relación con Dios mantiene viva la salvación operada en ella tiene una
y con los otros. Se trata de un mecanismo del tentador constante actitud de humildad, porque no olvida de
muy frecuente, sobre todo en nuestro ámbito cultural, dónde la ha sacado el Señor, tanto en lo que respecta a
donde el elemento ético-moral siempre ha sido fuerte. los comportamientos como a la mentalidad. Si mantiene el
Pero tan frecuente es otro mecanismo que a menudo recuerdo de la venida del Señor a ella para redimirla, le es
opera a la vez del que acabamos de des cribir. Puede connatural una mirada benévola hacia los otros, porque
suceder que quien se encamina ha cia una adhesión sabe que si los otros hubiesen recibido las gracias que ha
personal a Cristo, se entusiasme con una verdad recibido ella, estarían ya muy avanzadas en la vida
intelectual, con una estructura de pensamiento que esté espiritual. La persona tiene presente la oscuridad en la
estrechamente unida a este camino hacia el Señor. Como que estaba, la oscuridad de la mente y del obrar, de los
antes el enemigo lograba presentar a quien se esfuerza comportamientos concretos, y sabe que la ha visitado
en ser espiritual una determinada actitud o un comporta- una gracia, un don gratuito, una luz, a la cual ella sólo ha
miento como indispensable y absolutamente necesario, índice podido responder. Por eso mira con amor y ternura a
de la totalidad de lo verdadero, de modo que quien no lo quien todavía se debate en la oscuridad, en el frío.
tiene en esta forma precisa está lejos del recto obrar

34
Pensamientos conformes a la psique 34 que nos expropian y exilian de nuestra verdad y de
Con las personas que han tenido un encuentro con nuestra realidad.
Dios más fuerte, más intenso y más total, que se La psicología nos sirve de ayuda en esta com prensión
encaminan con mucha decisión y llegan también a de nosotros mismos, de nuestra histo ria, de las
guardar la memoria del amor de Dios con más facilidad, interacciones dentro de nuestro mun do psicosomático.
el enemigo obra de manera más refina da, al no Puede facilitar muchas de nuestras reacciones
conseguir vencerles con propuestas ba nales, como en los haciéndolas más pacíficas, limpias, menos dramáticas,
dos primeros ejemplos. Para estas personas el enemigo pero esto no significa que automáticamente somos más
usa su arte de disfrazarse pero obrando sobre la psique. espirituales. Se puede conseguir una cierta tranquilidad
Entonces propone pensamientos conformes a la psicológica, pero no por eso se crece en la fe, en el amor
persona: por ejemplo, a quien es devoto le inspira o en el celo por Cristo. Sólo una psicología que acompaña
pensamientos devotos, a quien es valeroso pensamientos al hombre hacia el misterio íntegro de su per sona sin
valerosos, a quien es generoso pensamientos generosos, excluir el fundamento -tanto de la persona como de la
etc. Dentro de este mismo mundo espiritual religioso, el psicología- en el mundo del Espíritu es una psicología
enemigo llega a fingir que reza con quien reza, ayuna con que puede ayudar de veras a la maduración espiritual.
el que ayuna, que hace caridad con quien da limosna, Además, un conocimiento del mundo espiritual nos
para atraer la atención, entrar por las puertas de la libera de un idealismo formal reductor al que nos puede
persona y después hacerla salir donde él quería llevarla. llevar un «psicologismo» unilateral. Efectivamente, una
Hay una estrecha relación entre la psique y la acción del especie de reduccionismo «psicologista», que insiste en
espíritu, tanto el bueno como el de la tentación. En el bienestar de la persona, no valora el sufrimiento, el
efecto, la persona es también su historia, la memoria, la dolor y la imperfección. Dando una explicación racional
educación recibida, su cultura, incluso la natura leza y el a toda costa, tratando de evitar los choques, las
contexto geográfico en que ha crecido. No sotros incomodidades, etc., puede ilusionar con una vida
comprendemos, percibimos, pensamos, sen timos e humana ajustada, organizada de forma que no tenga que
intuimos con todo lo que somos. Y somos por un lado sufrir, renunciar, asumir la imperfección y la fragilidad.
nuestra historia y la herencia recibi da, y, por otro, las La lógica del Espíritu ve derechas las cosas que nosotros
aspiraciones, los deseos, los impulsos para nuestra vemos torcidas, claro lo que percibimos opaco y llega
realización. también a integrar un sufrimiento psicológico
Se ve con claridad que no es el intelecto el que transfigurándolo en un valor espiritual. No hay que
piensa, el raciocinio el que razona, sino que es la olvidar nunca que el principio vital para el cuerpo es el
persona, el hombre como tal el que piensa, per cibe, alma y para el alma el espíritu. Y para el espíritu el
siente, desea, proyecta y responde. Vale la pena principio vital es el Espíritu Santo. La fuerza y el ámbito
entonces tener un buen conocimiento de sí mismo, de de la integración es, pues, el mundo del espíritu que
las estratificaciones de nuestra memo ria psicológica, de alcanza nuestro meollo. Por eso hace falta un
sus puntos más activos, más fuertes, más dolientes y conocimiento del mundo espiritual por lo menos tan
sensibles, para estar más atentos a qué pensamientos profundo y agudo como el que se tiene del mundo
surgen, dónde se pueden agarrar, por qué experiencias o corpóreo y psíquico, porque hay que conocer el arte con
por qué aspectos del carácter pueden estar el que se ve cómo penetra el Espíritu en nuestro mundo
condicionados, para ser más fácilmente cautos, psicosomático, cuáles son las resistencias y cómo se
prudentes y agudos al ponderar los pensamientos. puede favorecer una disposición nuestra más íntegra. El
Para la vida espiritual, es importante saber que el Espíritu objetivo de ese proceso es la cris- toconformidad hacia
obra por medio de toda la persona, tiene en cuenta toda la cual el Espíritu Santo mueve a cada uno. Y la
nuestra historia, nuestra estructura psicosomática. El cristoconformidad no es una cuestión de claridad de
Espíritu Santo conoce nuestro mundo mejor que nosotros, formas, sino que es un misterio del ágape, o sea, un
tanto el de nuestro espíritu como el de la psique y el misterio del triduo pascual. Sólo el Espíritu Santo conoce
cuerpo. También el espíritu de la tentación conoce nues - cómo se está realizando el amor de Dios en personas ex -
tro mundo interior, y lo tiene en cuenta. Como las tremadamente sufrientes y turbadas. A las perso nas
potencias espirituales consideran lo que se es en espirituales se les concede conocer un poco de este
concreto y obran siempre por medio de esta concreción misterio porque sólo los espirituales pueden juzgar las
nuestra, así también es necesario que no sotros nos cosas espirituales. Así pues, el co nocimiento de la
conozcamos a nosotros mismos para tenerlo en cuenta psicología no puede sustituir al de la espiritualidad, pero
en el diálogo con el Espíritu Santo y para desenmascarar un diálogo entre ellas en su justa jerarquía ilumina el
los engaños de las tentaciones. Para la lógica del misterio de la persona.
espíritu, una ilusión dramática es pensar que basta con Como ya hemos recordado, hay que ser conscientes
organizarse psíquicamente para poder vivir de que el enemigo no puede vencer a quien está muy
espiritualmente. El Espíritu Santo habla a las personas implicado en la vida espiritual más que entrando
concretas y Cristo salva a las personas concretas. Dios íntimamente en las categorías de la per sona, escogiendo
no ama los fantasmas y nuestras proyecciones idealistas, las que le son más propias, a las que más unida está, por
un motivo u otro. Y como el camino está orientado hacia
Cristo, es obvio que la persona lee los pensamientos
desde la óptica de su camino espiritual. Eso quiere decir
34 Macario, «Discorsi, I47^> °P- cit-'> Máximo el Confesor, Ad Thalas- sium, Praef., que los pensamientos inspirados por el maligno no po -
PG 90, 257 B; EESS 33?; Hausherr, I., Philautía. Dalla- more di sé alia carita, op. cit., drán ser juzgados formalmente como negativos o como
81-15O; Spidlík, T., La spiritualitá dell1 Oriente cristiano, op. cit., 96-98.

35
ambiguos, ni siquiera como tentaciones ex plícitas, pensamiento mío, si no lo defiendo yo, no lo defenderá
porque el enemigo hablará de modo con forme a la nadie. Por eso se toma su defensa.
persona y a sus ideales espirituales. En esto está la lucha Pero la señal más reveladora de una trampa es lo que
de la segunda fase del discernimiento. Los pensamientos indica que, mientras se cultivan o se expresan esos
apuntarán exactamente a lo que la persona tiende, en su pensamientos, la mirada permanece funda mentalmente
camino en Cristo. Por ejemplo, a quien está lleno de orientada hacia nosotros y que nuestra preocupación es
celo, el enemigo no sugerirá un pensamiento de pereza, realizar nuestro proyecto, nuestro pensamiento. En el
de atonía: encerrarse en casa, prestar atención a las co - primer lugar ya no está Dios con su gracia, su acción, su
sas propias, etc. El enemigo sabe que la persona no hará voluntad, que quiere que todo sea realizado en el amor,
caso a estas sugestiones. Más bien le inspirará el un amor que se realiza en la pascua.
pensamiento de ofrecerse al obispo para la mi sión, Se puede haber recibido también la inspiración de un
entrar en una orden misionera muy radical, utilizar todo pensamiento pascual. El enemigo es capaz de inspirar un
el tiempo libre para visitar a la gente, para hablar de pensamiento así. Pero se consigue reconocer su
Cristo, de la salvación. Sólo algo de ese tipo podr ía ser verdadera naturaleza si, después de re petirlo, pensarlo y
aceptado por una persona así. A otros, el enemigo orarlo, nos descubrimos con la mirada sobre nosotros,
sugerirá el deseo de hacerse víctimas expiatorias, o de sobre nuestra autoafirma- ción, sobre la preocupación
encerrarse en un eremitorio, de ser rechazados por por nosotros. Secundando también un pensamiento
todos, etc. aparentemente espiritual, orientado hacia Cristo, por el
Pero, si no se trata de la voluntad de Dios, has ta el bien de muchos, se empieza a elaborarlo cada vez más
pensamiento aparentemente más santo, una vez aislado de los demás, de su mismo contexto y de Cristo.
aceptado, hace que la persona se deslice de nivel en la Y aunque ese pensamiento se perciba como si estuviese
calidad de la vida espiritual y en algunos ca sos se puede hecho para nosotros, observando repetidamente su
descubrir que se está en un camino equivocado, un contenido, repensándolo, acabamos por no abrazar
camino que no es para nosotros, aunque sea bueno en sí globalmente el conjunto de nosotros, y empezamos a
mismo. En este camino a la persona le será más difícil exagerar una dimensión nuestra. Lo mismo respecto a
seguir al Señor y cumplirá con más dificultad su voluntad Cristo y los otros. Se termina por no conseguir ya
hasta llegar quizá a perderse tras la propia voluntad. mantener una relación armónica, una mirada de conjunto, y
En la segunda fase del discernimiento, o sea, en el se empieza por apoyarse en algo que de por sí es de
camino sobre cómo seguir al Señor, cómo sa ber elegir en Cristo o para el bien de los otros, pero poco a poco se
lo cotidiano una vida conforme a El, esta astucia del nos olvida lo que los otros necesitan realmen te o lo que
enemigo es la más frecuente para los que andan en la caracteriza radicalmente a Cristo.
vida espiritual. A menudo las personas ni tan siquiera La exageración es siempre un ataque a la uni dad, a la
llegan a darse cuenta de que están siguiendo un armonía, a la belleza. Y cuando es ata cada la armonía lo
«pensamiento-trampa» . Al contrario, como lo sienten siente el corazón. El corazón es el órgano que cuida el
tan suyo, lo abrazan con celo, con la determinación que conjunto, la totalidad, la belleza de la persona. Los
las caracteriza. El indicio de que se trata de una au - pensamientos inspirados que poco a poco se revelan
téntica trampa lo da el hecho de un cierto empe - pensamientos de amor a la voluntad propia y rompen la
cinamiento en este pensamiento. Pero la testaru dez es armonía, traicionan a la persona misma. Los Padres
un síntoma de la enfermedad espiritual llamada filaucía, decían que el phi- ¡autos, el amante de sí mismo es
el amor propio, que a menudo tiene la forma de amor a «amigo de sí mismo contra sí mismo». Se acaba así fuera
la voluntad propia. del amor, ocupándonos de nosotros mismos. Entonces,
Precisamente algunos se dan cuenta de la tram pa un criterio de seria verificación es el del corazón, de
cuando dicen en voz alta, o formulan en la oración: este órgano atento al conjunto. Es como si uno di bujase
«Este pensamiento lo siento tan mío», «este proye cto es una figura femenina donde cada detalle del cuerpo está
para mí, lo siento a mi medida», «esta realidad me gusta hecho con precisión, con elegancia, pero pertenece a
mucho, la siento mía», «ésta es una opción mía»... Este una mujer de edad diferente: el rostro es de una
«mío» tan recalcado debe hacer sospechar a una muchacha, las manos de una mu jer adulta, y así
persona espiritual, que sabe bien que el hecho de que sucesivamente... El detalle de por sí puede ser hermoso,
una cosa le guste o no, la sienta suya o no, cuenta muy pero no forma parte del conjunto, no es de esa persona.
poco. También defender a ultranza un pensamiento es a Hay que observar los pensamientos que nacen du-
menudo el indicio de que se trata de una trampa. rante las oraciones, en nuestras prácticas espirituales,
Muchos autores espirituales antiguos po nían en guardia para ver su desarrollo y verificar si siguen siendo
contra el hecho de empecinarse en un pensamiento y siempre de la misma calidad, integrados siempre en la
defenderlo a toda costa, siempre con categorías globalidad, en el conjunto, o bien si se pervierten
sacrosantas, apoyándose inclu so en las palabras de la cayendo en el aislamiento, en la expropiación,
Escritura o de la Iglesia. Definían esta actitud como consecuencias típicas de una vida que sigue la vo luntad
dikaioma, el intento de autojustificarse para hacerse la propia. Al principio el amor a la propia vo luntad nos
ilusión de estar en el camino justo, y consideraban hace pensar que sacaremos alguna ga nancia de ello, que
también esto como indicio de filaucía. De hecho yo conseguiremos alguna realización. Pero acaba siempre
defiendo este pensamiento porque no es de Dios, el en una expropiación, en un exilio, en una esclavitud
enemigo me agita para luchar por él, porque sabe que, si semejante a la del hijo pródigo, que se encuentra
no, cederá, al no ser un pensamiento vital. Como es un cuidando los cerdos y luchando contra el hambre. El
amor, según Solov'év, es la única realidad absoluta y

36
personal, porque une todo lo que existe. En el amor La tentación de una falsa perfección 35
están fundados los nexos de todo lo que existe. Amarse Otra tentación que se repite es la de la falsa
significa verse en la globalidad, como individualidad y perfección. El enemigo puede actuar así: tentar con
junto a la humanidad. Amarse significa ver los ne xos que tentaciones que las personas pueden superar, vencer,
unen mis diversas dimensiones, las dife rentes etapas de hasta creerse que son buenas luchadoras, que saben
mi historia y que me unen a los otros hombres. El amor vencer las seducciones, que saben superar las
propio, que se presenta al hombre con los pensamientos dificultades. Se cae así en la trampa más peli grosa, la de
urgentes de amor por sí mismo y de los beneficios que la soberbia espiritual. No son los hombres los que
se sacarán, acaba exactamente en lo opuesto de lo que consiguen vencer al príncipe de las ti nieblas, sino que es
es el amor, o sea, en el aislamiento, en la fragmenta - sólo Dios el que vence, es el Espíritu Santo quien nos
ción, en que no se llegan a entrever los lazos vi tales que comunica la fuerza del Señor de la luz para desechar las
crean esa unidad que es la única capaz de suscitar la tinieblas y vencer los engaños del tentador.
felicidad. A quien soporta bien la lucha espiritual y pue de vivir
A las personas con una psique más herida o más la relación con Cristo con mucha alegría, gran gusto,
vulnerable, el enemigo sigue recordando las pro pias celo, entusiasmo e incluso fuerte gra cia sensible, el
debilidades, la propia fragilidad e incapacidad. El enemigo puede hacer creer que ese estado rico del alma
enemigo puede usar todos los medios posibles para es un mérito propio, el fruto de la propia capacidad y del
retener la atención de esta persona fija sobre los propio esfuerzo, en resumen, de la propia rectitud y
propios pecados, aunque haya vivido una ver dadera y destreza. Se trata de un paso sutil: el enemigo al
auténtica reconciliación con el Señor en la Iglesia, y, por principio se deja vencer en algunas tentaciones, de
tanto, también una reconciliación con los hombres, con modo que la persona empieza a sentirse fuerte, capaz.
la comunidad. Pero una fuerza oscura le hace centrarse Después, siguiendo un paso psíquico que se con sidera
continuamente en sus propios pecados, se los muestra bastante natural, induce a pensar que como somos
en toda su crudeza y gravedad, para sumirla cada vez capaces, sabemos hacer, nos esforzamos, el Señor nos
más en la desolación y el desaliento. El enemigo puede da esta alegría, este entusiasmo, este celo. El paso
también jugar la carta de una falsa humildad, lle vando a siguiente es también natural: es ob vio que me siento así
la persona a una verdadera soberbia, ha ciéndole dar más porque soy así, lo merezco. Yo doy, y por eso recibo.
peso a los propios sentimientos, a las propias Vence así una lógica mercantil, una lógica de
sensaciones que a la Iglesia que, oran do sobre ella, ha satisfacción, que es fundamentalmente una auto-
afirmado explícitamente que le son perdonados los satisfacción. La persona comienza a considerar que ha
pecados. Por motivos aparentemente espirituales como alcanzado prácticamente la sabiduría espiritual, que es
la humildad, sentirse pequeña, la persona acaba dando merecedora de gozar de los frutos de la vida espiritual.
más peso a sí misma que a Cristo en la Iglesia. El Empieza a considerarse perfecta, o sea, que es como
enemigo quiere que, por un camino u otro, la persona se debería ser y que por eso experimenta las alegrías
ocupe del mal de modo equivocado. Muchos maestros espirituales propias de esa situación.
espirituales aconsejan acordarse del pecado, pero con Pero esta persona es turbada por los otros y, de
esa actitud de penthos de que ya hemos hablado, es modo indirecto, por la propia memoria. Puede suceder
decir, con la memoria de quien se acuerda de los que se acuerde de alguien que tiene algu na diferencia con
pecados asumidos por el Señor y que se transfor ma así ella, o de una relación no armónica, y de repente
en una memoria de Aquel que ha perdonado. Con esta empiece a estar mal, a repensar en los nudos de la
memoria, la persona guarda la actitud de humildad relación, atribuyendo evidentemente el fastidio y el
sincera que la hace amable y cercana a Dios. El tentador malestar a otros. Pero ella no puede ser cuestionada,
en cambio hará todo lo posible para que la persona se porque es justa. Comienza entonces la lu cha con este
ocupe del mal de manera sensual, o sea, prácticamente pensamiento. discurrir cómo arreglar a esa persona,
disfrutando con ello, aunque sea entre lágrimas. Y si se cómo llamarle la atención, cómo corregirla, etc.
llega a concluir que no se es digno de servir al Señor, de El punto más doloroso es la relación con aque llos de
estar con El, de abrazar una opción definitiva con El, los que se ha recibido alguna injusticia. Esta injusticia
seguimos en una afirmación de la propia voluntad, que viene continuamente a la mente y quema como una gran
es un acto destructivo y peligroso. A menudo la ofensa, porque es una ofensa a una persona de tanto
tentación, recordando los pecados y los sufrimientos valor, de tanto peso espiritual. Pero como la fe enseña
infligidos o sufridos, establece un di namismo malsano en que hay que perdonar, entonces se puede llegar a
las relaciones entre esta persona y quien en cierto modo afirmar que se ha rezado mucho -y de hecho se puede
participaba de estos pecados y estos sufrimientos. La rezar mucho por quien ha cometido esta
persona puede llorar sintiéndose indigna, pero de hecho desconsideración-, pero no podemos ya relacionarnos
todavía está acusando a los otros, y además apuntando normalmente con quien nos ha ofendido. Lo que
con el dedo. Vaciando el significado del perdón, el significa que no se ha dado el perdón. Es evidente que
enemigo poco a poco hace aflorar una realidad no no se trata de ser particularmente obsequioso con quien
perdonada. La persona no siente el perdón ni de Dios ni nos ha hecho mal, pero el perdón lleva la relación a un
de sí misma ni de los otros, ni a sí misma ni a los otros.

35 Macario, «Discorsi, lio y 115^, op. cit.; Máximo el Confesor, «Sulla carita. II
Centuria, 46; III Centuria, 48, 7 5 ^ > °P- cit-; Ignacio de Loyola, Constituciones,
examen general, n. 101, EESS 322; Archimandrita Sofronio, Silvano del Monte Athos.
La vita, la dottrina, gli scritti, trad. italiana, Turín 1978, 127-129.

37
equilibrio, porque es una relación vivida estrechamen te propios pastores, según el criterio de lo que a uno le
en Cristo, que se da a las dos partes de un con flicto, que apetece. Vivir seriamente la eclesia - lidad es el mejor
quiere salvar a los dos. Nuestro perdón es la modo de superar los subjetivismos propios. Es la
participación en el perdón de Cristo. Y es precisamente comunidad, son los otros los que me ayudan a purificar
esta ausencia de perdón la que comienza a chirriar en la mente. Y como lo que realmente purifica es el amor, o
quien se presume perfecto. Porque se vive una sea, la caridad, un ejercicio constante de caridad sirve
espiritualidad encerrada dentro del mundo propio, por de defensa contra este tipo de tentaciones. Si se logra
tanto una fe que es más una proyección que una actitud permanecer en cierta paz, aunque se descubra que
que crece en una relación real con Dios, entre estas dos algunos trabajan contra nosotros, hablan mal de
personas falta el tercero, es decir falta Cristo como nosotros, entorpecen nuestro trabajo o nuestra vida,
fuente de la reconciliación. Más aún, quien se considera significa que vivimos en una dinámica de caridad. La paz
«espiritual » empieza a sentirse un «llamado», enviado a es también una cierta impasibilidad en los mo mentos en
los otros como «profeta», como una llamada a la que vivimos los golpes del mal dados por los otros. Y el
conversión. Pero una llamada muy p recisa, que pone en modo de impedir el éxito del enemigo en las tentaciones
evidencia los males y lo que los otros de berían hacer a es sobre todo no hablar mal de los otros.
partir del propio punto de vista. Sin embargo, él no hace Como dice san Máximo el Confesor, hablar mal de los
más que hincharse e inflarse en una complacencia otros es, por un lado, un pecado de pere za y de no
«mística», «espiritual», falsa porque no exige ningún guardar el corazón puro: quien tiene tiempo de hablar
paso real ulterior en la propia conversión. Por este mal y de buscar el mal en los otros no cumple la propia
motivo su perfección, en la que cree, aunque vocación, la voluntad de Dios, y para esto tiene tiempo
humildemente -puesto que la humildad es una virtud en abundancia. Por otro lado, hablar mal de los otros es
que «hay que tener necesariamente»- le lleva de hecho posible porque uno se considera mejor. Por tanto se ha
al aislamiento. Habla de la compasión, pero es intransi - caído de lleno en la trampa de la propia perfección.
gente con aquellos hacia los cuales él mismo debe ría Quien dedica mucho tiempo a hablar mal de los
tener compasión porque le han hecho mal. demás es una persona encerrada en su mun do, en la
Y precisamente en este campo de la injusticia, esta proyección de la propia perfección, y también la fe
persona que se presume perfecta no ve la injusti cia que forma parte de este mundo ilusorio. No salen de sí
ella ha cometido hacia los otros. Funda mentalmente es mismos para tender hacia los otros y hacia el Otro que
esta perfección suya la que le impide admitir que haya es Dios, sino que caminan en un mundo de creaciones,
podido cometer una injusticia. Pero también aquí el ilusiones y sugestiones. Pueden justificar su perfección
enemigo es hábil: consigue que aparezca como un con razonamientos cerrados, lógicos, demostrativos,
relámpago una huella, un matiz de alguna injusticia pero el simple hecho de dedicarse a señalar el mal de los
suya, de modo que la persona se pueda sentir todavía otros revela esta plaga espiritual -que es una especie de
más perfecta porque reconoce esta imperfección. Una muerte de la vida espiritual- que es la falsa perfección.
«imperfección» que no es aún el reconocimiento del mal La verdadera perfección se reconoce en la dimensión
real cometido y de los rostros de las personas a las que cristológica y pneumatológica de la pascua. Entonces la
se ha perjudicado, sino de algunos deta - lies por los que persona vive su existencia cotidiana en la clave de morir
se es capaz de verter lágrimas qu e pueden convivir al y de resucitar. La verdadera perfección se testimonia
mismo tiempo con palabras muy duras y falsas sobre los con una humildad tal que permite soportar en p az las
otros que entran en este asunto, como si se quisiera dificultades y las cargas de cada día. La perfección no se
justificar religiosamente que a fin de cuentas era justo demuestra y no se realiza en gestos o empresas
comportarse así, y casi se sale del asunto conquistando especiales, sino en la constancia de la humildad y del
un rasgo de virtud, porque se ha combatido a una amor pascual. Las tribulaciones que nos procura cada
especie de enemigo de Dios. día en sus aspectos cotidianos son suficientes para
El aislamiento al que lleva esta falsa perfección probar la verdadera perfección espiritual. Quien soporta
determina la distancia entre quien se cree perfec to y esas tribulaciones y dificultades con paz y sereni dad,
aquellos que piensa que le han hecho mal, ex cepto porque se une cada vez más fuertemente a Cristo, es
algunos que son objeto de su benevolencia, de su espiritualmente maduro. Pero la espina más dolorosa en
perdón, para poder gozar todavía más de la propia estas tribulaciones cotidianas la causan las
«riqueza espiritual». Su modo de hablar, de lanzar enfermedades y las personas que nos son más cercanas.
advertencias, de dárselas de íntegro, todo trasluce esta Son ellas las que nos preparan la pascua.
mentalidad suya de separatismo, de presunta elite, de Un criterio infalible de la verdadera perfección es el
división del mundo en blanco y negro, en el que el eje es amor a los enemigos. Por eso los autores es pirituales
ella misma. Es natural entonces que el resultado normal ponían de relieve el arte espiritual capaz de sufrir
de esta falsa perfección llegue a fanatismos, una vez que oprobios, humillaciones, calumnias e in justicias no con
el tentador, habiendo entrado en posesión del razona - un simple autocontrol, apretando los dientes, sino
miento de la persona, consigue investir al sujeto con acudiendo directamente al Espíritu Santo que da el amor
misiones y vocaciones especiales, sin que ya se pare ni del Padre y que es el único capaz de incluir y
admita la ilusión en la que se encuentra. transfigurar estos sufrimientos y estas muertes en la luz
La mejor medicina para prevenir esta tremen da y en la resurrección.
tentación es la Iglesia. Nadie elige la propia Iglesia, los

38
III Evangelio en una nueva cultura en san Gregorio
Nacianceno, que había escogido como patrono suyo. A
menudo ha sido la amistad con un santo el modo en que
CÓMO VENCER LAS TENTACIONES alguno se ha inspirado después, ha tratado de caminar
con él, de seguir sus huellas, ha estado en un clima de
diálogo y de oración con él. Paralelamente, el moralismo
moderno ha insistido en la imitación de los santos en
La lectura' sentido directo, formal; ése es un camino que mal
En esta fase del crecimiento espiritual, una lec tura entendido corre el riesgo de la despersonalización y de
espiritual es de fundamental importancia. Por lectura toda una serie de patologías psicológicas y espirituales.
espiritual se entiende la lectura de textos que están Las anécdotas y las leyendas, la multitud de imágenes
impregnados del Espíritu Santo y mueven a la persona de santos en diversas circunstancias con las que los
hacia Dios, la unen a El, la hacen cristo - forme, refuerzan antiguos gustaban de rellenar los relatos espirituales,
un razonamiento espiritual y alimentan el gusto servía para favorecer la inspiración espiritual. Pero el
espiritual. Por eso se aconsejan tex tos de los grandes moralismo de los siglos pasados subrayaba la imitación
padres y madres espirituales de la rica tradición de la de los santos. La invitación a imitar todas estas
Iglesia. Como esta lectura puede no resultar sencilla anécdotas y ricas imágenes se convertía en un peligroso
para quien no ha sido introducido en ella, se puede juego psicológico y ha suscitado una violenta reacción
iniciar con autores que saben usar bien a los autores contra un cristianismo moralista y voluntarista. En época
espirituales, haciéndolos alimento accesible para el más reciente, racionalista y positivista, por desgracia
hombre de hoy. hemos quitado de las historias de los santos las par tes
El texto se lee con atención a lo que dice el autor, de de los episodios, de las leyendas, y se ha re ducido todo
modo que nazca un diálogo con él. Com- al seco resultado de la aplicación del método histórico
crítico, resultando que los relatos hagiográficos se han
hecho casi ilegibles e inútiles. Pero hoy que nos
I Spidlík, T., Manuale fondamentale di spiritualitá, Casale encontramos sin imaginación espiritual, se siente la
Monferrato 1993, fuerte urgencia de tener ante los ojos no sólo teorías y
421-424- prendiendo lo que dice el autor, se ve lo que yo ya pensamientos abstractos, sino un estilo de vida,
conozco de esto, lo que he experimentado, y se trata de episodios, imágenes, inspiraciones con los que nuestra
entrar de manera dialógica en una visión en la que las imaginación creativa pueda dialogar y crear. . En
realidades se corresponden, se rela cionan y crecen nuestros días, generaciones enteras se nutren sólo de
orgánicamente. De la misma manera, párrafo tras una imaginación televisiva, por tanto prevalentemente
párrafo, hay que poner de relieve lo que es nuevo o sensorial, sensual y carnal. Más aún, las generaciones
diferente para mí. Conviene leer un texto más veces, más jóvenes están expuestas a la cultura invasora de la
hasta que lo absorba y asimile nuestra mentalidad, que imagen virtual, y la cultura digital crea todo un
cambia a causa de esta asimilación. Se debería llegar paradigma basado en la imaginación que hace que la
también a alguna opción concreta: qué sugiere este sensualidad y la sen- sorialidad sean mucho más intensas
texto a mi experiencia, qué podría comenzar a y totales que la clásicamente televisiva. Esto corre el
experimentar, probar, tanto en el pensamiento como en riesgo de ahogar una verdadera y saboreada vida
la acción. Es útil preguntarse: ¿cómo ilumina esta lec tura espiritual y causa la crisis de las vocaciones, tanto
lo que hasta ahora he experimentado?, ¿cómo me ayuda matrimoniales como sacerdotales y religiosas, pu esto
a leer mi historia de modo sapiencial? ¿Cómo obliga a mi que los jóvenes difícilmente eligen un camino que no
pensamiento a abrirse, a considerar otras realidades, ven que se viva de un modo que les convenza del va lor
otros puntos de vista, a descubrir otros nexos, otras de la elección. Sólo los genios llegan a crear sin una
correspondencias, y cuál de estos pensamientos podría confrontación imaginativa. Pero, algo to davía más grave
ser el mío, y yo podría tratar de incluirlo en mi puede suceder, y está ya sucediendo: que una potente
pensamiento? imaginación sensual -por una especie de «ley del
Otros textos muy importantes son las vidas de los péndulo» por la que a una tendencia unilateral le sigue
santos. Hoy nos quedamos perplejos ante cier tos relatos otra exactamente contraria- promueva una reacción
que evidentemente no tienen ningún cri terio de religiosa idealista, abstracta, desencarnada, etérea. Las
veracidad histórica. Pero las antiguas his torias de los vidas de los santos, junto a esta modalidad de servir de
santos estaban escritas según las categorías de su referencia no en el sentido imitativo formal, sino más
tiempo, también para alimentar una imaginación bien a la manera «inspirativa», contribuirían a hacer
espiritual. La persona es creativa sólo si tiene personas capaces de crear de nuevo.
imaginación y con los ejemplos de los santos se alimenta Además es muy peligrosa una espiritualidad ale jada
la imaginación espiritual y se desarrolla cierta de los santos como personas vivientes. Es perjudicial
creatividad. Muchas imágenes, muchos episodios, muchas para la vida espiritual un enfoque teórico que da la
escenas de los santos sirven para dar una inspiración a quien precedencia a las ciencias humanas en vez de a la vida
lee. realizada en la santidad. Las ciencias sólo pueden servir
Sólo dentro de ese principio dialógico, inspirador, de ayuda para agotar en todas sus dimensiones la
creativo, se puede entender de modo correcto también la repercusión de esas figuras .
imitación de los santos. San Cirilo, apóstol de los La amistad con un santo es una de las realida des que
eslavos, se ha inspirado en su deseo de hacer hablar al más favorece el crecimiento en un camino

39
auténticamente radical. El hombre escoge las amistades padres espirituales filtran estos pensamientos con la
según el acuerdo que siente con las per sonas. Por indiferencia espiritual con la que escu chan.
ejemplo, un marido que no es fiel a su mujer, Efectivamente, si un pensamiento es nues tro y nos
difícilmente elegirá sus amigos entre hom bres fieles y agarramos mucho a él pero el padre espiritual no se
entusiastas de la vida familiar; prefe rirá más bien muestra interesado, sino que, al contrario, pasa por
personas que tengan una actitud parecida a la suya, encima, fácilmente nos sentimos mal. Eso quiere decir
para conseguir de ellos apoyo y aceptación. Se puede que en nuestra misma reacción se descubre su
intuir entonces la importancia que tiene en la vida verdadera naturaleza. Es importante en estos coloquios
espiritual una red de amistades con personas con las expresar también las relaciones que se viven, no para
que se está de acuerdo en la comunidad eclesial, pero hacer inadecuados análisis, sino para poner a la luz del sol los
sobre todo en la Iglesia glorificada. Y si los santos son influjos y condicionamientos que se dan a través de ellas,
las personas que han vivido la caridad, podemos imagi - para comprender mejor la acción tanto del espíritu
nar la ayuda que podrán ofrecer a quien es su amigo y bueno como del tentador.
les invoca.
El coloquio 36
Para desenmascarar las intrigas del enemigo que se La memoria de la obra de Dios 37
disfraza de ángel de luz y trata de entrar en nuestro
Como ya se ha indicado, diferentes autores es -
mundo espiritual, para desviarnos desde dentro y
pirituales sugieren que se mantenga viva la memo ria de
llevarnos a vivir de nuevo como pecadores, es muy útil
lo que Cristo ha operado en nosotros, que se tenga
tener un coloquio regular con una persona espiritual. Es
continuamente la memoria en el hecho fundante, en el
preferible elegir una persona muy adentrada en la gran
éxodo de la muerte. Como para el pueblo elegido el
tradición espiritual cristiana, que sepa no sólo algunas
éxodo se ha convertido en la piedra miliar de su historia
cosas en el ámbito teórico y pedagógico, sino que posea
y como para la Iglesia la Pascua es el acontecimi ento
también los contenidos y sobre todo conozca el
fundante de la salvación, celebrado en cada acto
verdadero camino de la vida en Cristo y de las trampas
cristiano, así el cristiano crece recordando qué aspecto
que tiende el enemigo.
ha asumido para él el acontecimiento fundante, o sea,
No se trata de tener una persona con quien confiarse
cuándo y de qué manera el Espíritu Santo le ha co -
como entre amigos o en la que buscar in cluso consuelo.
municado el misterio pascual como su salvación
Se trata de buscar una persona que nos ponga
personal. En la primera parte he indicado una es pecie de
radicalmente ante el Señor, que tenga en el corazón un
perithos como memoria viviente del perdón. Un ulterior
solo deseo, el de servir al Señor y fomentar en las
desarrollo connatural de este penthos es la
personas que escucha la obra que el Espíritu Santo está
contemplación del Rostro del Salvador. La me moria de
ya cumpliendo. El padre espiritual es el que mira cómo
los beneficios realizados por Dios en mí y de las gracias
se realiza en las personas la salvación y cómo pueden
recibidas supone mirar constantemente el Rostro de
abrirse más esas personas a la redención y servir a
Aquel que se ha inclinado sobre mí, que me ha llamado
Cristo, para que su redención pueda penetrar en el
de la muerte, que me ha perdonado el pecado y que lo
mundo. En estos coloquios no se hacen averiguaciones
ha asumido. Es la contemplación del santo Rostro como
sobre el pasado, sobre los padres, etc., sino que se trata
memoria perenne de los beneficios. Los Padres decían
de desvelar los propios pensamientos, pro pósitos,
que se llega a ser lo que se contempla. Para quien ha
proyectos y deseos, de hablar de la oración, de lo que
vivido conscientemente el acontecimiento fundan te, o
sucede en la oración, de cómo actúa, por que es ahí
sea la pascua del Señor, como salvación de su vida, la
donde el enemigo tiende sus insidias.
memoria de Cristo no es difícil, las lí neas y los rasgos de
Los verdaderos coloquios espirituales son una
su Rostro son cada vez más explícitos. El pensamiento
medicina preventiva. Al padre espiritual no le in teresa
de quien pone su atención en el Rostro del Salvador es
mucho de dónde se viene, porque sabe que todos
un pensamiento siempre vivo, atento, que logra pensar
provenimos del pecado. A él le interesa dón de andamos,
para la vida, porque contempla la vida. Es un
cuáles son nuestras aspiraciones, qué ideas seguimos,
pensamiento que atiende a la persona, porque
qué pensamientos consideramos más inspirados, etc.
contempla la persona, y por eso no puede crear ni
Desvelando a una persona espiritual nuestros proyectos,
pensar de modo despersonalizador, separado de la vida.
nuestras inspiraciones, se pone un auténtico filtro, o
Así la persona camina segura, porque el enemigo no la
sea, una especie de discernimiento, en que los
encuentra perezosa, distraída, dispersa. La oración en
pensamientos movidos por el tentador se descoloran,
esta segunda fase del discernimiento es ya un ejercicio
pierden fuerza. Quizá, antes del coloquio, durante
de la memoria de Dios, el ejercicio de in vocar el nombre
semanas se presentaba un pensamiento con mucha
del Señor lo más frecuentemen te posible, es recorrer de
insistencia inflamando el corazón, encendiendo el celo,
nuevo los fragmentos espirituales leídos, repetir una
y, después de haber hablado con el padre espiritual, no
palabra de la Escritura, consciente de que está llena del
tiene ya ninguna fuerza, ningún poder. A menu do los
Espíritu Santo. La oración se simplifica, se desvincula de
los efectos inmediatos, psicológicos y toma las con -
3 Doroteo de Gaza, «Insegnamenti spirituali, 5.66», op. cit., IIO-III; EESS 17, 2,2 y
notaciones de una relación cada vez más madura. En
326; Hauskerr, I., «Direction spirituelle en Orient autrefois», OCA 144 (1955),
2I2ss.; Spidlík, T., «La direzione spiri- tuale nell'Oriente cristiano», en Centro
Aletti (ed.), In colloquio, Roma 1995. H-54; Rupnik, M. I., En el fuego de la zarza 37 Véase la nota 3 del capítulo I de esta segunda parte. Además, EESS 230-237 y
ardiente, PPG, Madrid 1998. Sieben, H.J., Mnémé Theou, DSX, 1980, col. 1407-1414.

40
momentos fuertes como los retiros, los ejerci cios y a la cual nos entregamos. El cristia no comienza así a
espirituales o al ritmo de una vez por sema na, por recomponer de modo maduro la siempre difícil relación
ejemplo, la persona hace una oración más ordenada, entre eterno y temporal» entre objetivo y subjetivo. Esta
recorriendo de nuevo la estructura de actitud comienza también a caracterizar la relación con
la Iglesia como tal. Se da siempre menos espacio al de-
------------------------------------------- igi oración presentada en la seo subjetivo de crear una Iglesia a la propia imagen,
primera parte. Se trata de un ejercicio extremadamente según nuestros gustos, pero se empieza a sentir
importante para llegar a un cuidadoso examen de respecto a la Iglesia el mismo gusto que se experimenta
oración y, por consiguiente, para poder ser capaz de ver en la mayor madurez litúrgica. Como si en cierto modo
el desarrollo y el proceso de los pensamientos y de los se superase un enfoque prevalentemente psicológico y
sentimientos. sociológico. La verdadera dimensión teológica de la
Cuando he hablado de las tentaciones del ene migo, eclesialidad ya no es una cosa teó rica, sino experiencial,
he dicho a menudo que hay que observar si el y entonces uno se siente parte de la Iglesia tal como la
pensamiento y el sentimiento bajan de calidad encuentra, con determinadas personas, que pueden
espiritual. Entonces, sólo una oración con un exa men gustar o no, con tradiciones concretas, etc. Se comienza
final me ofrece un instrumento para verifi car el estado a sentir con la Iglesia.
de los pensamientos y de los senti mientos. Para esto Nuestra experiencia de la Iglesia comienza con el
conviene tener un cuaderno en el que se anoten las bautismo. Se experimenta que se ha sido engendrado
cosas esenciales que maduran en la oración y en la por la comunidad eclesial, dado a luz a una vida nueva, y
relación con Dios. esto determina un nuevo modo de sentir la Iglesia y de
sentirse parte de la Iglesia. Las dificultades que las
dimensiones cultural, histórica y humana de la Ig lesia
La Iglesia38 pueden hacer vivir, son causa de. sufrimiento, de un
dolor que cada vez más frecuentemente se abre al
Un escollo duro para el tentador es la integra ción del
misterio pascual. Una mirada realista nos acompaña. Y
cristiano en la Iglesia. En el corazón de la Iglesia está
en este realismo divino-humano, transtemporal e his-
Cristo, reconocido y celebrado por la Iglesia como el
tórico, de la santidad y del pecado, de la perfección y de
Señor que se da, que nos salva y nos lleva al Padre. En la
los errores, el cristiano lleva a cumpli miento su misterio
Iglesia, todo acto confluye en la liturgia, en el culto de
pascual, que se convierte así en un filtro infalible de
nuestro Señor, verdadero Dios y verdadero hombre. En
verificación de las eventuales tentaciones del enemigo.
este culto, toda la humanidad se abre a lo divino en Cris -
Los pensamientos que llevan fuera de este realismo
to. En El, el amor absoluto y tripersonal de Dios se abre
eclesial, que no lo consideran o que lo evitan, son
a la humanidad. En la Iglesia, por medio de Cristo, la
reconocidos inmediatamente como una trampa.
Trinidad desciende entre los hombres y en Cristo la
humanidad adquiere la forma filial, y por tanto fraterna,
que puede volver al cielo como comunión, como imagen
de la misma Trinidad. Este misterio del éxtasis de Dios La desolación educativa 39
hacia el hombre en la Iglesia es celebrado en la santa Entre los diversos pasos que atraviesa una per sona
liturgia con la que rendimos culto a nuestro Dios y vivi - espiritual al seguir a Cristo, es importante subrayar la
mos al mismo tiempo nuestro éxtasis hacia Él. Por este desolación educativa. La desolación educativa -así la
motivo, la liturgia tiene una dimensión trans temporal llama Diadoco- es un momento en que el Señor retira del
que alcanza directamente a Cristo, con el cual ella se corazón humano el efecto sensible de la gracia. En
comunica. Por eso, la liturgia debe ser capaz de realidad la gracia permanece en la persona, pero se
presentar y comunicar en su lenguaje la objetividad de esconde su luz, su calor. El Señor permite que una cierta
los dogmas cristológicos que conservan la verdad de tristeza envuelva al alma y llegue la hora de la tentación.
Cristo. Pero, al mismo tiempo, la li turgia tiene una El alma está sin consuelo, sin fervor, desolada y ex -
dimensión temporal, cultural, sellada por la historia perimenta una gran dificultad para cada paso es piritual:
humana. Cuando en la liturgia prevalece un cierto es el momento en que la oración es di fícil, la memoria
subjetivismo, se demuestra la debilidad de la fe, porque de Dios lejana, los recuerdos no se consiguen r eevocar,
el principio subjetivo prevalece sobre el eclesial que no se puede leer la Sagrada Escritura, los santos se
tiene por fundamento, objeto y fin la objetividad de sienten ausentes. De la Iglesia se ven sobre todo las
Cristo. En esta segunda etapa de la maduración cosas que no van y se nos presentan delante todos los
espiritual se comprende que lo que cuenta en la liturgia obstáculos. Nos parece que el Señor nos ha abandonado,
es el Cristo divino-humano que allí se celebra, que no pero no es así. La presencia de la gracia está ahí, la mira-
puede ser organizada de modo subjetivo, según los da benigna del amor de Dios vela sobre nosotros, nada nos
gustos y las inclinaciones de los fieles, porque así podría podrá golpear, herir, hacer daño, ofender, si no perdemos
ser minada la realeza objetiva de Cristo que allí se la cabeza y permanecemos en una situación de paciencia
manifiesta y se nos comunica, que nosotros celebramos invocando el nombre del Señor, sin hacer caso a las

38 EESS 352; Staniloaé, D., II genio deü'ortodoxia, trad. italiana, Milán 1986, 79-125; 39 Diadoco, «Definizioni, 86, 90», op. cit.; Vita e detti deipadri del deserto, op. cit., I,
Taft, R. F., Oltre VOriente e ¡'Occidente. Pero una tradizione litúrgica viva, Roma p. 85, n. 5; Máximo el Confesor, «Sulla caritá. II Centuria, 67^, op. cit.;
I999> 259"28l e id., La liturgia delle ore in Oriente e in Occidente, Roma 200I, Archimandrita Sofronio, Silvano del Monte Athos: La vita, la dottrina, gli scritti, trad.
435-442. italiana, op. cit., 202ss.

41
insidias del enemigo y a los pensamientos que nacen en la asociar demasiado automáticamente a un pensamiento
aflicción. un bienestar, una consolación. Es importante subrayar
Conviene tener firme la regla de que en la tris teza, en que una desolación provocada por el Señor para nuestro
la aflicción, en la desolación, el enemigo siembra sus bien se caracteriza por la ausencia de turbaciones. El
pensamientos, y por eso no hay que darles crédito. Más alma está desolada, puede estar triste, vacía, pero no
bien hay que estar sordos a todo lo que surge del alma y turbada. Permanece en el fondo la certeza de que el
permanecer firmes invocando la ayuda del Señor y de los Señor está ahí y que no permitirá nuestro retorno a la
santos. vida del hombre viejo.
Dios nos hace pasar esta especie de desierto para
darnos la posibilidad de animar también esas di -
mensiones de nuestra persona que quizá en una vida
El pensamiento sin causa 40
más ferviente y más rica en el sentir no están im plicadas
en la salvación. Muchos padres espirituales consideran el pensa -
Dios nos lleva hasta el borde de nuestras posi - miento más espiritual el llamado «pensamiento sin
bilidades, de nuestras fuerzas, de modo que todo lo que causa». ¿De qué se trata? Es el pensamiento que viene
somos sea interpelado, utilizado, al invocar el nombre cuando la persona no está atenta a un objeto del que es
del Señor, al desear la gracia, al negarnos a volver a la comprensible que podría derivar ese pensamiento ni está
muerte, al infierno, a la noche de la fe. Por otra parte, haciendo un ejercicio espiritual que lo podría suscitar. O
hay dimensiones de nuestro espíritu de las que no nos sea, no está reflexionando sobre las cosas espirituales, no
damos cuenta cuando la vida espiritual nos va bastante lee los textos espirituales, no participa en una liturgia ni
bien y el corazón está inflamado por Dios. vive algún hecho de especial intensidad. El pensa miento
Hay aspectos de nuestro espíritu ávidos de glo ria que que le viene no deriva, según una lógica «consecuencial»
en cuanto no todo va bien se abaten y de ellos parte el o deductiva, de una situación o una acción precedente.
abatimiento que tira hacia abajo todo lo que somos. El pensamiento sin causa es posible si el corazón está
Entonces el Señor mismo nos lleva al desierto de modo habitado por el Señor, si la persona le per tenece, si se le
que con estas dimensiones más salientes, y por eso mismo ha entregado, si se siente suya y el Señor puede entrar
más expuestas a la ambigüedad -y exactamente aquí se en ella, según la imagen ya usada, como si entrase en su
introduce el enemigo con la tentación de la perfección, habitación, y puede remover los pensamientos en el
de haber llegado ya-, aprendamos a vivir el realismo, corazón cuando El quiere. El es el principio y el
comprendamos que no se gusta automáticamente la protagonista. Este Señor es el Espíritu Santo, que tiene
dulzura del Señor, el fervor de su presencia, sino que a acceso libre al corazón y puede mover los pensamientos
menudo se crece en el desierto, en la deso lación, porque y sentimientos en la dirección de un más pleno reco -
ahí nuestros deseos se purifican. nocerse hijo, de una más plena filiación. Enton ces «sin
En esa desolación el Señor hace imposible que el causa» significa «libre». En realidad, verdaderamente
enemigo tienda la trampa de la perfección, de la libre es sólo Dios en su amor tri- personal. El hombre
capacidad, de la facilidad, del automatismo. Por un lado entra en el proceso de la liberación y se experimenta a sí
vivimos las tentaciones de toda clase típi cas de la mismo libre en virtud de la relación que Dios y él
desolación, pero puesto que el Señor y su gracia están establecen. Cuanto más responde el hombre a esta
en nuestro corazón, lo importan te es no escuchar el relación, cuanto más se abre, más le hace libre esta
malestar y el vacío, y nada malo puede suceder. En relación.
realidad en ese momento el Señor nos está curando, Un ejemplo muy plástico de este hecho es el episodio
sana un punto nuestro muy vulnerable, que es aquel en evangélico de san Pedro caminando sobre las aguas.
el que el enemigo puede introducir un pensamiento de Según la naturaleza humana, Pedro no puede hacer una
autosuficiencia, de mérito, de autosalvación. Los cosa de ese tipo, pero por la relación con Cristo, por la
momentos de esa desolación son así momentos de respuesta a la llamada de Cristo, Pedro camina sobre el
gracia, porque madura nuestra relación con Dios, de lago. Tanto es así que cuando Pedro iba hacia el Señor y
modo que aprendemos a no seguir al Señor porque nos se basaba en su palabra «ven», caminaba. Cuando le
produce satisfacción de modo sensible con su gracia, agarró el miedo del viento que le soplaba en la cara y de
sino que lo seguimos sólo por amor. Ni por temor ni por la oscuridad del agua bajo sus pies, su atención se
conveniencia, sino por amor. El Señor nos enviará las desliza hacia estos hechos y empieza a hundirse,
desolaciones educativas mientras tengamos necesidad volviendo a la lógica de las leyes naturales.
de ellas, hasta que disminuya al mínimo el riesgo de «Sin causa» es lo que parte de un acto libre que
tener una relación mercantil con Él, que es lo que nos sucede entre dos personas y que hace que el hom bre
hace caer más fácilmente en las trampas del enemigo. supere, gracias al principio agápico, el deter minismo a
En el desierto de esa desolación se queman to dos los que está habituado. En el amor que le viene de Dios,
consuelos y todos los placeres sustitutivos con los que el supera este determinismo, vive una especie de éxodo de
mal disfrazado de ángel de luz tra ta de seducir nuestro las leyes de la «consecuencia- lidad», de la evidencia, y
corazón. Y la persona» pasando por estas humillaciones, tiene relaciones a un nivel superior. El propio san Pedro,
va hacia esa humildad con la que podrá reconocer que la que combatía el dolor contra el que se rebela la
consolación viene sólo de Dios, de su Espíritu Santo, que
es un don gratuito, no merecido, que vale más y es más
segura y preciosa cuando no está causada por nues tro 40 EESS 330; Spidlík, T., «La doctrine spirituelle de Théophane le Reclus. Le Coeur
esfuerzo espiritual. Así la persona sabe ser cau ta para no et l'Esprit», OCA 172 (1965) Roma, 253; id-, La spiritualitá dell'Oriente cristiano, op.
cit., 296; id., Ignacio de Lyiola e la spiri- tualitá orientale, Roma 1994, 86-88.

42
naturaleza humana, que rechazaba el pensamiento de la Salvador personal, nos une con El de modo tan radical y
derrota, que trataba de impedir a Cristo la pasión, re - absoluto que somos y nos hace sentirnos hijos adoptivos
alizará plenamente el principio agápico, o sea, el amor del Padre. Descubrimos de nuevo que somos hijos en el
de Dios en su naturaleza humana, consu mando hasta el Hijo. La naturaleza humana está creada predispuesta a
fondo su martirio. Por un lado hay un movimiento desde ser asumida y unida a un principio personificador hu -
el determinismo hacia una nueva calidad de vida, un mano -o sea, creado- pero puede ser asumida y unida
nuevo nivel de existencia, y por otro, un regreso desde íntegramente a la Persona divina. La segun da Persona de
este nivel de calidad y su realización en este mundo la Santísima Trinidad, el Hijo, que posee plenamente la
natural que estamos llamados a personalizar, asumir y naturaleza divina que le da la impronta de Hijo de Dios,
transfigurar. Por tanto, un pensamiento sin causa es un con la encarnación asume y por tanto posee la
pensamiento que viene con un principio libre, que atrae, naturaleza humana.
implica y se realiza en la vida sobre la base de la libre Ahora bien, como la naturaleza humana es la que
adhesión. Es un pensamiento de gran calidad espiritual, pertenece a las personas humanas que la poseen -
que apunta directamente a la vida en Cristo por el bien puesto que no existe una naturaleza humana abs tracta,
nuestro y de todos. No es violento, no fuerza, no genérica, sin rostros-, cuando Cristo en la encarnación
presiona sobre nosotros y no tiene una carga negativa ha asumido la naturaleza humana, ha enca rnado en ella
hacia nadie. Es un pensamiento que nace libre y así un principio agápico absolutamente personal, como Hijo
permanece. Es un pensamiento que llama a nuestra libre de Dios. Ha establecido así una relación real y
adhesión, un pensamiento libre que nos hace libres. totalmente personal con cada persona existente, que
Cuando aparece un pensamiento así, conviene estar posee la naturaleza humana.
muy atentos a cómo se desarrolla, a qué. cami no toma, a La persona es esta inseparable unidad de la na -
cómo implica al razonamiento y los sentimientos, porque turaleza que es propia de todos los seres que par ticipan
los pensamientos que le siguen más tarde no están en ella y el principio agápico, el principio de amor
necesariamente en línea directa con él. Efectivamente, a personalizador que posee esta naturaleza de tal modo
menudo un pensamiento así inflama el corazón, ilumina que la hace ser una persona única, irrepetible,
la mente, hace percibir que se ha encontrado una intui - inconfundible, con un rostro totalmente personal.
ción, y por este motivo la persona empieza de ma nera Cristo, asumiendo la naturaleza hu mana, la posee como
fácil y veloz a añadir los propios pensamientos, los Hijo de Dios. Lleva así la naturaleza humana a esa
propios razonamientos. Por eso, al observar el verdad marcada en ella desde la creación y al mismo
razonamiento que sigue, conviene estar atentos a la tiempo hace hijos adoptivos a las personas que poseen
dimensión de la libertad. Si en el razonamien to se la misma naturaleza que El ha asumido. Cuando Cristo
manifiestan una presión y una urgencia ma yor, y asume la naturaleza humana, establece con la perso na
disminuye el espacio de la libre adhesión, es ya indicio una relación tan íntima, personal y total que esta
de que estamos deslizándonos fuera del pensamien to persona llega a ser hijo adoptivo de Dios.
originario. Conviene entonces volver al pensamiento Sobre este fondo cristológico-antropológico se ex-
originario, conservarlo y mantener este sentimiento de plícita el camino espiritual del hombre como un a
la libertad. El enemigo hará todo lo posible por entrar y adhesión cada vez mayor al Hijo de Dios, para dar a
agarrarse directamente al pensamiento espiritual, nuestra naturaleza humana una impronta cada vez más
porque ese pensamiento se le ha escapado totalmente, íntegra de hijos. Ésta es nuestra vida en Cristo: Cristo
está fuera de su posible trampa, a causa de su origen nos hace hijos del Padre y el don del
libre. El tentador es por definición no libre, puesto que Espíritu Santo que grita en nosotros «Abba» nos une al
no es agápico, es la peí-versión del ágape. Por eso todo Hijo y nos hace conscientes de nuestra fi liación (cfr. Gal
lo que es libre está fuera de su radio de ac ción. 4,6-7), llevándonos a adherirnos con todo lo que somos
Con la ayuda de los medios indicados, la persona a la obra de Cristo que plasma toda nuestra realidad
consigue más fácilmente individuar los sen timientos y humana a su imagen, es decir, de Hijo. Con el pecado ha
los pensamientos que nacen en las ten taciones, o, al venido la perversión del principio agápico, o sea, del
revés, los que son de inspiración espiritual y nos llevan a principio filial, ya que nosotros, creados como hijos, nos
una recta interpretación de cómo responder a la hemos hecho rebeldes, haciendo de nosotros mis mos el
voluntad de Dios, de cómo razonar como salvados, de centro de todo y de todos, rechazando el estado de
cómo pensar como redimidos dentro de nuestro mundo hijos. En lugar de ser una continua referencia al Padre,
y de nuestra cultura. Siguiendo los pensamientos el pecado nos ha hecho ansiosos de autoafirmación,
reconocidos como buenos, secundándolos, madura la deseosos de sentirnos como creadores en los que todo
realización de la vocación cristiana en el mundo. debe converger y por cuya voluntad debe funcionar
LAS PRUEBAS DE NUESTRA LIBRE ADHESIÓN A CRISTO todo. La salvación de Cristo consiste exactamente en
hacernos entrar siguiendo la estela del hijo pródigo,
muriendo bajo el peso de la consecuencia del pecado,
siendo tratado como pecado, asumiendo así
Hijos en el Hijo 41
íntegramente la catástrofe y el destino del hombre
La redención que Cristo ha operado para toda la rebelde y abriendo el camino de la filiación real, o sea,
humanidad y que el Espíritu Santo abre a cada uno de de la vuelta al Padre.
modo personal, comunicando a Cristo como Señor y Entonces en el camino espiritual hay que ver cómo y
cuánto nos adherimos al amor de Cristo, cómo y cuánto
nos exponemos a la acción del Espíritu Santo que nos
41 Cfr. Rupník, M. I., Decir al hombre, 86-172.

43
hace cristoformes. Así el camino espiritual comprueba lo personas muy generosas, dispuestas a ayudar a todos los
viva que es en nosotros la conciencia de que somos de niveles, pero a duras penas se encuentra a quien sea
Cristo y en El somos hijos, o si en vez de Cristo queda un capaz de pensar con los otros, de dejar que le digan
ideal lejano que imitar, un maestro que seguir, un Dios cosas, de tener una mentalidad de apertura, o sea, una
que adorar, pero de modo externo. Una cosa es mentalidad auténticamente religiosa. Se puede tener
percibirnos a nosotros mismos en Cristo, hijos en el Hijo, una lista de valores religiosos cristianos, un siste ma de
que con el Espíritu Santo tratamos de averiguar cómo pensamiento rigurosamente de acuerdo con el
vivir como hijos, cómo ex- plicitar el hecho de que catecismo, citar de corrido la Palabra de Dios, las
estamos radicados en Cristo y que Cristo vive en encíclicas, los documentos de la Iglesia, etc. Pero eso no
nosotros. Otra cosa es, estando ante Cristo, significa todavía que se esté desvinculado de la
admirándolo, entusiasmándose con El, escuchando su mentalidad propia. Estar ligados a la mentalidad propia
enseñanza, tratar de vivir lo que El pide, rogándo le que significa tener una mentalidad pasional, un modo de
nos ayude a cumplir lo que enseña. Aquí la trampa pensar que es fundamentalmente -aunque de modo
posible es no tener en cuenta suficientemente al Espíritu refinado- pasional, desordenado. Se trata de una
Santo. Adorando al Espíritu Santo, invocándolo, damos mentalidad capaz de elaborar un gran aparato para
toda la disponibilidad a la sinergia, y entonces la fe tie ne proteger un punto pequeño -pero vital y
una base ontológica. De otro modo hacemos de la fe extremadamente sensible- en que la persona ama sobre
algo parecido a una ideología, con brotes vo - luntaristas todo el propio querer. Es esta pasión por el propio
y moralistas. querer, este amolde sí mismo como afirmación unilateral
En este último caso se puede pedir, por ejem plo, que lo que hace a la mentalidad pasional.
Cristo nos ayude a trabajar por la justi cia y a luchar por De aquí se deduce que comprobar si el propio modo
ella, pero como una especie de «programa» p olítico. En de pensar refleja el Evangelio, si comienza a adherirse al
cambio, quien tiene este fondo pneumático sabe que la pensamiento de Cristo, no consiste en contrastar
justicia es Cristo, que es realizada por El y que nosotros formalmente, comprobando, por ejemplo, si se emplean
participamos por el Espíritu en Cristo-Justicia. Y, si las mismas palabras que el Evangelio, que las
estamos llamados a trabajar por la justicia, sabemos que declaraciones oficiales de la Iglesia, que el santo
está ya realizada en El y que nuestra vocación hoy en la fundador de la propia orden... Se trata más bien de ver
historia es vivir la justicia que es Cristo, o sea, al modo si mi mentalidad me permite hacer un razonamiento
de Cristo. sobre cualquier cosa de la vida, de la historia, tanto mía
El Espíritu Santo nos comunica a Cristo de ma nera como de la sociedad o de la Iglesia, basándome en una
que, combatiendo por la justicia, se comba ta como libertad espiritual que me impida que surja la chispa de la
Cristo combate, de modo que se trasluz ca a Cristo. O filaucía. Por eso conviene estar especialmente aten tos a
bien, se puede invocar a Cristo, tenerlo siempre en la qué reacciones se desencadenan en nosotros cuando,
boca, hacer referencias a los valores y buscarlos como por ejemplo, alguien nos trata injusta mente, cuando
un programa que hacer efectivo con la etiqueta de descubrimos que han hablado mal de nosotros; cuando
Cristo, pero no como participación en Él. Por tanto no se nos hacen una injusticia económica, social, cuando se
trasluce a Cristo en el modo en que se actualizan los corre el riesgo de perder algo importante; cuando
valores y proyectos propuestos. La conciencia de que empieza a crujir la salud.. . Son circunstancias que
todas las virtudes son Cristo y de que nuestra par - revelan si nuestra mentalidad, nuestro modo de
ticipación por el Espíritu Santo en las virtudes es la razonar, tiene un fundamento espiritual, y por tanto nos
participación en un organismo vivo, donde cada virtud es estamos adhiriendo íntegramente a Cristo, o si nuestro
camino para otra (donde, por tanto, no se puede ser fundamento es pasional, sensual, según la lógica del
justo y al mismo tiempo violento, o pacífico e injusto), mundo en el sentido juánico, para después cons truir
esta conciencia elimina los riesgos de un cristianismo sobre este fundamento una estructura con toda la
ideológico, de una fe entendida en sentido voluntarista y apariencia de la perfección cristiana, para defender este
moralista y que, como consecuencia, provoca r eacciones lazo pasional subterráneo. Hay que comprobar si
de tendencia contraria. tenemos un enfoque de la mentali dad que puede servir
para pensar el camino hacia la verdadera vida, o bien
una mentalidad que nos lleva a una vida ilusoria, donde
nuestro yo es soberano, pero en realidad estamos
La prueba de la mentalidad 42
aislados. Y el aislamiento es signo de muerte, porque la
Macario el Grande hace notar que la persona puede vida está sólo en el amor, o sea, en las relaciones, en la
estar encadenada con cepos visibles y con ce pos comunión.
invisibles y que puede llegar a liberarse de los cepos El pecado radicado profundamente en nosotros crea
visibles, pensando entonces que es ya libre, y sin esa mentalidad que trata de evitar en nuestra vida el
embargo permanecer su condición de escla vitud. ¿Cuáles triduo pascual. El pecado ha sido aniqui lado por la cruz
son las cadenas invisibles más difí ciles de de Cristo, pero la mentalidad de pecado hace todo lo
desenmascarar? Muchos autores espiritua les están de posible para que el hombre no acepte la lógica pascual, y
acuerdo en que hay que liberarse de la mentalidad permanezca así siempre en el pecado. Pero para evitar el
propia. Efectivamente, cada día vemos que se encuentran camino de la pascua, el pecado debe hacer ver que la
pascua de Cristo no es argumento suficiente para mi
pascua, que El ha sufrido la pasión y ha muerto, pero ése
42 Máximo el Confesor, «Sulla carita. I Centuria, 94; III Centuria, 44; y IV Centuria, no es el recorrido paradigmático para mí y para mi vida;
40, 41», op. cit.; EESS 136-147.

44
hace falta más bien trabajar para sal varse, y salvarse que explícita mi libertad espiritual y mi verdadero fun -
significa sobre todo evitar el triduo pascual. Pero la damento. La unidad entre el modo de pensar y vi vir
salvación viene de la pascua de Cristo, a pesar de que la puede estar basada en mi ideología, en mis principios
mentalidad del pecado se defienda de ella con todas las éticos, o bien en Cristo que es una Per sona viviente. Y en
fuerzas. Cristo esta unidad se realiza de modo absoluto, pero al
El camino para la verdadera vida recorre el camino de mismo tiempo de manera que puedo participar en ella,
Cristo pascual, mientras que la mentali dad del pecado como persona insertada como hijo en el Hijo. El Espíritu
trata de hacerme ver que cualquier otro camino va bien, Santo es el que me abre la salvación de Cristo, en la cual
basta con evitar la pascua. La tentación puede hacerse Cristo asume toda mi realidad en la filiación res pecto al
muy sutil: a algunas personas, ayudadas por su Padre. Entonces, en esta relación estrechísima y real
estructura psíquica o por su historia personal, la entre yo y Cristo, el Espíritu San to me comunica esta
estructura del pecado consigue presentar como camino unidad de pensamiento y de vida, al estilo del
adecuado el de la cruz, de la abnegación, del pensamiento de Cristo, que deriva de una participación
sufrimiento, pero sin la resurrección. Es decir, es una en la persona de Cristo. Vivo en Cristo, y por eso la
especie de auto afirmación en el dolor, en el sufrimiento unidad que está en El es una realidad orgánica en la que
o mediante el dolor y el sufrimiento. De esta forma, la yo me puedo reconocer y que puedo hacer mía. El
mentalidad del pecado usa también el sufrimien to, el Espíritu Santo me la hace sentir mía. Si el fundamento es
dolor y las derrotas para afirmarse. Cristo, mis obras y mi pensamiento tendrán un alto
Hay numerosas realidades del mundo contem poráneo compromiso y valor moral, pero serán vivificados y
y de su cultura que ofrecen muchos estí mulos a la sostenidos por Cristo, que es el fundamento de mi
mentalidad del pecado: vivimos, por ejemplo, en una devenir personal. En eso se funda la unidad en tre la vida
cultura caracterizada por la afirmación del individuo que espiritual y la vida moral.
se impone en formas de vida cada vez más particulares, Esta prueba la pongo por obra haciendo ora ciones en
inconfundibles; una cultura, por otra parte, gobernada las que contemplo la vida de Cristo, so bre todo en la
por las leyes de la economía y las finanzas, que clave del triduo pascual, de la pa sión y de la
determinan una actitud prevalentemente agresiva ante resurrección, y todo el tiempo verifi co la profundidad, la
los otros; una cultura que, sin embargo, está en poder prontitud y la sinceridad de mi oración al Señor, si a Él le
del protagonismo de la forma, sea porque se quiere ser complace darme la gracia de vivir este camino, porque
formalmente perfecto según los dictámenes de moda, es el único que lleva a la verdadera vida, ya que Él es la
sea porque, en la onda de la reacción contraria, se verdad y la vida.
destruyen las formas. Todas estas reali dades culturales,
junto a muchas otras, alimentan una mentalidad de
pecado, que está movida y pro puesta por ellas, mientras
La prueba de la voluntad 43
una mentalidad espiritual es marginada de modo que se
hace difícil razonar según sus criterios también para las En la primera prueba habíamos constatado la
personas espiritualmente muy serias. importancia de la libertad espiritual respecto a la
Por tanto, la prueba de la mentalidad en sen tido voluntad, tratándose de nuestra dimensión más
espiritual consiste en ver si llego a compren der vulnerable al amor propio. Por eso, la segunda prueba
racionalmente que el camino que lleva a la verdadera en nuestra adhesión a Cristo es la prueba de la voluntad.
vida es el triduo pascual del Señor, o sea, un camino en Sucede a menudo que después de una fuerte
que encontraré incomprensiones, sufriré oprobios, seré purificación, después de una verdadera reconciliación, la
juzgado mal a causa de esta actitud cristoforme que voluntad se siente dispuesta a la lucha contra el pecado,
incluso podrá ser considerada estúpida y costarme la contra el mal, dispuesta a renunciar a las insidias del
pobreza, tanto de los bienes materiales como de los mal, y por eso la persona puede fácilmente pensar que
sentimientos fuertes, consoladores, que me podrían dar es verdaderamente libre, o sea, totalmente inclinada a
alimento en el camino del Señor. hacer el bien.
La prueba de la mentalidad está en ver si llego a Pero, como ya hemos visto, la verdadera tram pa es la
comprender racionalmente que la cruz es el ca mino de la de la filaucía. Hay que comprobar si te nemos todavía las
resurrección, o bien si pienso que en la vida, para cadenas interiores de una relación desordenada con
realizarse, hay que tener éxito, poder, gozar de nuestros talentos, nuestras virtudes, o sea, de nuevo
consideración, afirmar las propias ideas, ser estimado por con una mentalidad que aparentemente tiende
todos y aplaudido, ser sano, rico y tener seguridades desde el completamente a cumplir la voluntad de Dios, pero que
punto de vista social y económico. Mientras compruebo si mi en realidad impulsa sus apegos y ataduras. Así, la
modo de pensar parte de este presupuesto de la pascua o persona puede estar muy apegada a su propuesta
lo tiene siempre presente, debo ver si, cuando esté positiva, a su proyecto, a su visión de la misión que ha
pensando en alguna cosa, mi voluntad es libre ante este de cumplir, porque es tan buena, tan evangélica que ni
razonamiento. Eso significa que no soy yo el que debo tan siquiera se da cuenta de que se trata de una
escoger esa forma de pensar y de vivir, sino que, como auténtica filaucía.
orante sincero, pido a Dios la gracia de que, si a El le Efectivamente, la filaucía se puede camuflar de trás
place y si para mi salvación es realmente bueno que yo de un apego a las cosas y a los buenos pro pósitos, a las
viva este camino, pueda yo aceptar mi vida en este ideas y a los proyectos buenos. Puede suceder que la
camino. De esta manera, el modo de pensar se filtra a
través de la petición de una vida según ese pensamiento
43 EESS 149-157; Solov'év, V., I fondamenti spirituatí della vita, op. cit., 37.

45
persona que tiene un apego se dé cuenta de que sería espirituales aconsejan apretar el nexo entre la voluntad
bueno ser completamente libre, porque sólo así y la vida. Para estar seguro de no tener ninguna atadura
podemos confiarnos a Dios y fundar la propia vida sobre y de ser verdaderamente libre, sin ninguna sutil pro-
El. Pero aunque sabe que esto es necesario, no se pensión por una u otra realidad, los maestros espirituales
mueve, no hace nada para ello, aplaza siempre para más aconsejan hacer verdaderas ofrendas, donde en la oración se
adelante la decisión sin usar los medios que la dan al Señor de modo sincero y real los dones por los cuales
espiritualidad cristiana ofrece para este paso. podemos estar atados, los propósitos, los proyectos, etc. Y
Se puede llegar a orar tiempo y tiempo, pero sin si ofrecemos, el Señor puede tomar. Él sabe que, si para
hacerlo de modo que la oración ayude a la liber tad. Se mí es mejor tener estas realidades, me las devolverá, y, si
puede ayunar sin que esto sirva para una mayor libertad no, las retendrá. Y si me devuelve estas cosas, yo las
interior. Por tanto, puede ser que no use los medios de usaré -y por tanto las viviré- de modo verdaderamente
la ascesis cristiana o que los use pero no para este fin. espiritual, porque sabré que no son mías y, por tanto,
La filaucía mantiene en jaque por una especie de podré amar a través de ellas, en vez de hacerme la
tibieza, por la cual la persona nunca se decide con vigor ilusión de amar, pero en realidad buscarme a mí mismo.
a obrar contra este apego que impide una total entrega No puede uno entregarse en manos del Señor, seguir al
a Dios. Normalmente nos convencemos con Señor, servir al amor, tratando de afirmar la propia
razonamientos devotos, protegidos con discursos sobre voluntad.
los valores humanos, de que esta mos ya viviendo bien y Y, para estar seguros de que se está verdadera mente
haciendo más de lo necesario para alcanzar la salvación. ofreciendo, los maestros espirituales acon sejan pedir a
Otro modo de actuar de la filaucía es sabiendo la menudo lo contrario. O sea, si una cosa rae es
persona de qué tiene que liberarse, pero que riendo particularmente querida, pido al Señor que Él se la tome,
hacer de manera que el Señor acepte esta atadura como y si son realidades de las que tengo miedo o que no me
si El la quisiese. Trata así de atraer al Señor a su apego gustan, empiezo a pedir la gracia de poder probar
en vez de liberarse de él para ir a su encuentro. Estas también esas cosas. Los maestros espirituales son
personas normalmente rezan mucho, pero de la forma conscientes de que esto va contra los sentidos de la
mencionada antes, o sea, usan la oración para resolver persona, pero también aquí se ve que es exactamente el
algo muy urgente, muy importante, pero que en realidad nexo con la existencia, con la vida, al ser el campo de la
es artificioso. He aquí un ejemplo para ser más claro: un verdadera prueba.
religioso se ha ligado mucho a un lugar don de estaba en Así pues, la verdadera prueba se cumple en re lación a
misión. Muy buenos amigos, buena co mida, una buena Cristo, porque es Él quien ha realizado una voluntad
habitación, etc. Ahora está en período de discernimiento agápica en plenitud, o sea, una voluntad sacrificada a la
de un nuevo destino para otra misión. El es muy voluntad del Padre. Pero en el sacrificio de su voluntad.
consciente de sus ataduras, pero en vez de orar por la Cristo se revela a sí mismo como Hijo de Dios» Salvador
libertad del corazón, propone al Señor un compromiso de los hombres. En Getsemaní, Cristo se confía todo El al
muy importante en esa ciudad: ¿es más provechoso un querer del Padre, o sea, se adhiere con su voluntad a la
trabajo entre jóvenes marginados y expuestos al mal del voluntad del Padre; quiere lo que quiere el Padre, lo cual
mundo o dedicarse a la pastoral entre los hombres de es más que confiarse simplemente al que rer de otro.
cultura? Se trata de un clásico ejem- pío de En Getsemaní la voluntad de Cristo se expresa en
desplazamiento de la verdadera problemá tica, querer lo que quiere el Padre. Y el Padre quie re la
manteniendo la atadura, el apego que se tie ne. Porque salvación del mundo, o sea, que la humani dad se
con esa oración, poco a poco, el religioso sobrentiende descubra amada por Dios, que vea que es Dios qu ien da
que permanece en ese puesto. el primer paso y se entrega en ma nos de la humanidad,
Para desenmascarar la filaucía y para una real prueba considerando a los hombres dignos de su entrega. Pero
de nuestra voluntad, conviene orar al Se ñor por la gracia esto significa para Cristo entregarse en manos de una
de ser libres de dejar o mantener una realidad que se generación pecadora y enemiga de Dios. Y efectivamente
tiene por buena, de sostener o no un proyecto, pidiendo confiar la propia voluntad al Padre significa para Cristo
que el único objetivo sea el de adherirse a lo que Dios en Getsemaní entregarse en las manos paternas, que son
quiere. las manos de los soldados que vienen a arres tarlo .
No sólo eso. Hay que pedir también al Señor que sea Es verdad que es el sacrificio de la propia vo luntad lo
El mismo quien mueva nuestra voluntad hacia lo que es que salva a la persona, pero esta salva ción se cumple
nuestro bien, y que tengamos la gracia de no quere r ni dentro de un sacrificio muy concreto, real,
esto ni cualquier otra cosa, si la voluntad no es movida absolutamente fuera de todo idealismo y romanticismo
únicamente por el amor del Señor y para el Señor. Así, religioso o moral. Para nosotros los hombres, llegar a la
en cierta manera, para ser más libres, se renuncia libertad de la voluntad significa admitir que todo lo que
también a la ponderación, o sea, a optar por lo que podamos realizar con nuestra voluntad no se inve rtirá en
creeríamos que era lo mejor para caminar tras el Señor y el bien, y antes o después se descubrirá que el bien
servirlo. verdadero permanece más allá de nuestros esfuerzos.
Pero todo esto podría ser algo abstracto, y la persona Nuestro supremo acto religioso consiste en admitir que
podría renunciar a todo y no hacer nada, envolviéndose nosotros podemos sólo pensar el bien, conocerlo,
en una especie de tibieza con el pre texto de la libertad, desearlo y querer ponerlo en obra, pero que en realidad
de estar desligados de todo, dispuestos para todo, sin no sólo no somos capaces de ello, sino que incluso,
dar en realidad ningún paso. Y así la filaucía le habría pensando realizarlo, hacemos el mal. Se quiere hacer el
vencido de nuevo. Para evitar esta trampa, los autores bien, y se hace el mal que no queremos hacer: <<Cuando

46
quiero hacer el bien, el mal está junto a mí» (Rom 7»2l). clarificar si nuestra voluntad se está sacrifi cando
Sólo renunciando a la propia voluntad, haciéndola realmente, está ofreciéndose a la de Dios, desprendida
adherirse a la voluntad de Aquel que no sólo conoce el de todas las ataduras y apegos a las co sas y a los
bien, sino que es el Bien y lo posee y por eso lo reali za, proyectos de por sí buenos, de modo que éstos se
tenemos alguna esperanza de que lo que hace mos sea puedan realizar de veras sólo si Dios los quiere, porque
bueno. Porque nuestra voluntad, renun ciando a hacer de sólo así se realizarán en serio y permanecerán, porque
protagonista, sacrificándose a sí misma, se convierte en son realizados en el amor. La voluntad de Dios quiere
el jarrón preparado para la voluntad del Amor con amor, es amor y por eso se realiza en el amor. Pero,
verdadero, capaz de realizar una vida agápica. en la vida, realizar las cosas con amor significa pasar la
San Ignacio de Loyola, cuando sugiere las ora ciones pascua. El sacrificio de la voluntad propia, un acto
para la prueba de la voluntad, insiste de modo e special interior, pero cargado de la pasión pascual, des pués se
en los coloquios. ¿Qué son estos co loquios de los que realiza en la labor de la historia cotidia na. Vuelven las
san Ignacio habla tan a menudo, subrayando su dos dimensiones de Cristo en Getsemaní•. el Padre y el
importancia ya en la prueba del pensamiento? Una cosa arresto.
es la oración que se hace como una reflexión, e Ignacio i
habla también de la prueba de la reflexión. Pero es muy
consciente, como gran maestro de la oración, de que
cuando se ora reflexionando, pensando, ponderando, fá - La prueba del amor 44
cilmente se puede uno encontrar solo. Es muy fá cil en
La última prueba de la integridad de nuestra
este caso deslizarse fuera de la relación con Dios y
adhesión a Cristo es la de la humildad, o del amor. Se
sumergirse en pensamientos que pueden ser muy
trata de ver hasta qué punto mi actitud de fon do es
religiosos, devotos, tener por objeto rea lidades
verdaderamente de reconocimiento del otro, hasta qué
altamente espirituales, pero sin la seguridad de que se trate de
punto es radical y hasta qué punto, en cambio, hay
una auténtica oración, o sea, de una relación consciente con
todavía reservas y resistencias. San Ig nacio estructura
Dios. Por eso Ignacio subraya la importancia de momentos de
esta prueba según tres grados. El primer grado ayuda a
verdaderos y auténticos coloquios, que expliciten la ver-
ver si de veras Dios es el primero en nuestro corazón, si
dadera naturaleza de la oración, que es este abrir se al
Dios no tiene alternativas, si lo creado no puede
Señor, este tenerle en cuenta a Él, no sólo presentando
competir con el Creador. Es un poco la escena del Edén
nuestros pensamientos, nuestros pro pósitos y nuestros
en el momento de la creación del mundo. El hombre, co -
deseos, sino suplicando, pidiendo, proponiendo,
locado en lo creado, con una relación viva y fuer te con el
esperando, acogiendo, aceptando..., todos ellos
Creador, tiene de Dios el mandamiento de no comer de
términos que expresan una actitud relacional, dialogal,
un árbol preciso. Hasta que el hombre come de ese
de la persona que está en un coloquio verdadero, real,
árbol, la voz a la que sigue, la primera voz de su corazón,
con otra persona viviente.
es la de Dios y ninguna cosa se le puede presentar como
En estas pruebas tan importantes para nuestra libre
alternativa. Los maestros espirituales destacan que ni
adhesión a Cristo en el modo de pensar y de querer, los
tan siquiera la propia vida puede competir con la
coloquios consolidan la autenticidad de nuestra oración
fidelidad a Dios. Dios es el primero. El es la vida y yo,
y de nuestro camino espiritual, porque son posibles sólo
porque he sido redimido por Él, tengo un conoci miento
si nos sentimos vivamente integrados en la Iglesia,
experiencial de la vida y estoy vivo sólo gracias a El. Sin El
teniendo también con los santos una cierta familiaridad,
la vida no existe. Por eso no hay ningún escenario, por mucha
y si dentro de la contemplación del amor de las personas
fascinación y brillo que tenga, que pueda convencerme por
divinas se puede dialogar con ellos respecto a lo que se
un solo momento de que hay alguna vida fuera del amor con
está pidiendo en la oración. Si acudimos a un texto
Dios.
ignaciano, estos coloquios son a menudo pe ticiones,
Este primer grado de la prueba explícita el fun -
solicitudes o propuestas de Ignacio, que expresadas de
damento y el principio religioso, o sea, el reco -
esa manera hacen madurar en él la prontitud en acoger
nocimiento de Dios, afirmar a Dios, postrarse ante El y
lo que Dios le sugiere por medio de las inspiraciones que
admitir que El es el primero, la fuent e, y que yo soy sólo
suscita. Y en esta prueba de la voluntad, la oración debe
una criatura. Así se prueba la humil dad, o sea, si la
ser tanto más auténtica cuanto más grande es el riesgo del
persona ha experimentado ya la sal vación de Dios hasta
engaño, de la ilusión, de la desviación.
el punto de tener la certeza de que sola no puede hacer
La historia de la espiritualidad cristiana testimonia el gran
nada y que sólo encontrando el epicentro en Dios se
riesgo de errores y patologías espirituales, respecto a la no
puede realizar según el Señor. Por tanto, la humildad en
correcta comprensión del papel de la voluntad y su no
el sentido de no tener en sí mismo un apoyo definiti vo y
correcto uso en la vida espiritual. A menudo pensamos con
absoluto, de encontrarlo en el Otro y con el Otro. Pero
una cierta «facilonería» en la importancia de tener
esta actitud de amor hacia Dios se pue de tener sólo si se
propósitos buenos y válidos y después en el empleo de la
sabe amado por Dios, si el amóles ya un conocimiento
voluntad en perseguirlos. Pero ésta es una de las
experiencial, un hecho inquebrantable. Por eso, los
trampas diseminadas en la vida espi ritual. La persona
maestros espirituales sugieren un paso ulterior de
puede usar la voluntad en favor de un yo no purificado y
verificación.
gravemente afectado por la filaucía. Puede incluso
pensar que hace un camino de ascesis ideal, perfecto, y
encontrarse poco a poco amargada, desolada, sin los
frutos de la vida espiritual. La prueba consiste en
44 Macario, «Discorsi, 133 y 136», op. cit.; EESS 164-168.

47
Para que no me haga ilusiones y para que no todo lo que le sucede a Él sucede también a quien lo
pronuncie de forma voluntarista mi adhesión a Cristo, mi ama. No se trata de «imitar» a Cristo de manera formal.
credo incondicional a El, paso otro filtro. Este segundo Es el amor el que nos hace semejantes y el que nos
momento de la prueba del amor nos hace ver si el Señor impulsa a dar los pasos que El ha dado, a hacer los
es tan preciado que no existe nada que podamos hacer, gestos que El ha realizado y a pensar como pien sa El. Si
desear o querer que no sea estar con el Señor y hacer lo se puede pedir la gracia de estar tan es trechamente
que El quiere. Y la humildad entendida como una ac titud unidos a Cristo, de estar tan radicalmente implantados
en la que yo desplazo todo el acento sobre el Otro, hasta en El hasta experimentar el lado más concreto de su
el punto de no osar desear para mí ni una vida larga o breve, amor pascual, entonces se afirma prácticamente que
ni la salud o la enfermedad, aunque una y otra cosa nuestra vida tiene un único valor, el de consumarse por
tuvieran el mismo efecto para mi salvación. La atención se amor junto a la vida del Señor. Quien es capaz de pedir
desplaza así cada vez más sobre dos personas, la del esta gracia ha adquirido esa actitud pascual que sólo el
Señor y la del creyente. El creyente experimenta que el Espíritu Santo puede comunicar e imprimir en el corazón
Señor es todo y, por tanto, no querría perder nada de Él. humano, y está sin duda desvinculado de todos los
y que tiene el deseo de una atención cada vez más «ideologismos», los «moralismos» y los
completa a Él, a considerarlo cada vez más <<psicologismos», y es por eso una persona au -
integralmente. Y así hasta las cosas más obvias que ténticamente religiosa.
afectan a la vida del creyente, su vida, las cosas La característica fundamental de este amor es la
normalmente placenteras, útiles, convenientes, ya no le humildad. La persona llega a ella a través de mu chas
atraen, porque sólo le atrae el Señor y lo que Él quiere humillaciones soportadas en el amor y a causa del amor.
para su vida, porque Él solo sabe, y le preparará la vida y Pero la mayor humillación en el ca mino de seguir al
el camino. En este punto la persona no sólo no está Señor es el pecado. Y sólo en el encuentro con el Rostro
dispuesta a separarse de Dios, por sentirse atraí da por del amor, el cristiano vive esta humillación en su paso a
alguna otra cosa que podría ser para él más preciosa que la humildad. Y una vez llegado a esa humildad, el
Dios, sino que incluso el amor le empuja tanto a la cristiano está en disposición de llevar a término su
intimidad del Señor que no quiere perder ni las más misión, su vocación, porque no está preocupado por sí
mínimas ocasiones de cultivarla. mismo. Por eso puede entregarse y dedicarse completa-
El tercer momento de la prueba es supremo y to tal. mente a lo que Dios le pide. Aunque sufra opro bios,
La persona conoce experiencialmente al Señor como contrariedades o incluso persecuciones, no res ponde a
Mesías pascual. No se trata sólo de un Dios los insultos, no se pone a discutir con los que le
omnipotente, de un mesías taumaturgo, de un pro feta contradicen o combaten. Sufre todo con esta actitud de
poderoso en palabras, de un maestro sabio en doctrina, humildad y de amor que le lleva a participar en la pascua
sino del Señor pascual. El conocimiento entre dos es tan de Cristo.
íntimo e íntegro que el creyente pide la gracia de poder Esta prueba del amor explicita también la madurez
participar en lo que es la verdad más absoluta y al del cristiano respecto a su pertenencia a la Iglesia,
mismo tiempo más histórica, más humana del Señor. puesto que pertenecer a Cristo significa pertenecer a su
Incluso aunque la persona se salvase y viviese espiritualmente Iglesia. Los tres niveles de la verificación co rresponden
de modo intenso en una vida de éxito, de salud, de buena de hecho a diversos grados de madu rez de la
acogida entre la gente, a pesar de esto pide al Señor la pertenencia.
gracia de poder participar con El en los oprobios, de ser Se puede estar en la Iglesia sin una experiencia per -
rechazada como El, de ser considerada loca. Es una sonal de la salvación de Dios aceptada consciente mente,
petición loca, y sólo la puede hacer quien es des - sólo por el simple hecho de haber sido in corporado a la
preocupado y no toma las cosas en serio, no está pre- Iglesia con el bautismo. Se vive lo que vive la Iglesia en
sente en lo que hace, o bien quien ha sido tocado por el su tradición apostólica, aceptando los mandamientos,
amor de Dios y no olvida ya nunca los ras gos de su los preceptos, como una ayuda que nos sostiene en
Rostro y sabe lo que es verdad y lo que no lo es, lo que es nuestro camino hacia el Señor. El precepto es una
ilusión y lo que es realidad, también respecto a Dios, y especie de caridad de la comunidad eclesial. Porque
comprende que el cristianismo no es un discurso sobre están los que viven una relación muy estrecha con
Cristo, sobre los valores y sobre la cultura del Evangelio, Cristo, que han aceptado conscientemente su amor y se
sino el amor loco de Dios por los hombres y de los han entregado a El, las personas más lejanas, viendo a
hombres por El. Es un amor tan loco que ninguna lógica estos cristianos maduros, tratan de vivir como lo hacen
humana puede regir, porque sólo puede ser com - ellos, de acercarse a su modo de pensar y de obrar, a
prendido por una inteligencia agápica. causa de una caridad que se extiende en la Iglesia como
La puerta al conocimiento de Dios es el cono cimiento don del Espíritu Santo y como testimonio del bautismo.
experiencial de este amor, un amor caracterizado por un Está claro que, en un tiempo de pluralismo, quien
encuentro con Él verdaderamente personal. La persona vive la pertenencia a la Iglesia de modo más bien débil
de Dios es tan concreta que nos sentimos impulsados está continuamente tentado de ceder en su fide lidad. La
sólo por el amor. Por ningún otro motivo, ni de misa dominical, por ejemplo, practicada sólo por
conveniencia ni de imperativos éticos, sino sólo por precepto, es un compromiso difícil de mantener en un
amor queremos consumar nuestra vida siguiendo las mundo donde hay miles de ofertas. Y como el
huellas del Señor, junto a El, pasando lo que El ha conocimiento experien- cial del Señor es débil en estos
pasado. Si se está tan estrechamente unido a Cristo, cristianos, en un momento determinado puede disminuir la
motivación para ir el domingo a misa. Pero las personas

48
que tienen un conocimiento personal de la salvación de Estos tres pasos de nuestra unión con el Cris to
Cristo y que viven con Él una relación tan fuerte que pascual se convierten así en una especie de filtro de
piden la gracia de participar también en su destino, de nuestros pensamientos, nuestros propósi tos y nuestros
ser semejantes a Él en su lado más probado de la pascua, proyectos. Los padres espirituales aconsejan tomar un
están deseando encontrarse con Cristo y con los pensamiento nuestro, detenerse en él y, mientras se
hermanos en la liturgia. El amor les impulsa a estar con piensa, tratar de entrar con Cristo en el triduo pascual,
Aquel que ellos aman y que les ama. Así, para estas per- leer la pasión. Si este pensamiento permanece unido a
sonas casi no existe el precepto, puesto que razo nan y Cristo, como si estuviese cosido a El, mientras no sotros
sienten dentro del contenido del precepto. Mientras que recorremos con Cristo su itinerario pascual, entonces
para quien está más alejado el precepto fácilmente se podría ser un pensamiento inspirado por el Espíritu
convierte en la forma, la obligación, la prohibición, el Santo. Pero muy fácilmente sucede que los
impedimento para hacer otra cosa, para el cristiano pensamientos se debilitan, se asustan, desaparecen,
maduro puede ser una ayuda que le sostiene en los porque evidentemente son, o pensa mientos vanos,
momentos de debilidad, en los momentos en que la vacíos, o inspirados por nuestra filaucía disfrazada. Por
relación es difícil y se atraviesa una sequedad espiritual. eso es muy útil, al final de la jornada o de las oraciones,
Además, quien vive una fuerte relación con Cristo ve y escribir algunos puntos clave de lo que ha sucedido
percibe a la Iglesia también en toda su dimen sión durante la oración.
dramática, de purificación. La actitud del discernimiento 46
La persona que combate valerosamente la lucha espiritual
contra todas las ilusiones y trampas con que el tentador
La oración para la adhesión plena a Cristo 45 la acecha, y por medio de mía oración frecuente
adquiere una mentalidad del triduo pascual
Esta prueba no es un acto intelectual, un razo -
consiguiendo una relativa libertad de la vo luntad propia,
namiento ante un alto ideal, sino que es una ora ción
adquiere una purificación de la men te, de los
basada en la contemplación de la vida de Cristo y sobre todo de
sentimientos y del querer. Llega así a una integración del
su misterio pascual. Un cristiano maduro se inclina a menudo
corazón que es capaz de pensar espiritualmente, de
sobre la Sagrada Escritura y especialmente sobre las
sentir espiritualmente, de querer espiritualmente y de
páginas de la pasión, muerte y resurrección del Señor. Lo
obrar espiritualmente. El camino para ello está cubierto
contempla, y gusta su amor para captar el senti miento
de pruebas que son prácticamente una oración continua
de Cristo, que es el sentimiento de Dios hacia los
que graba en el corazón de modo definitivo y estable la
hombres.
figura de Cristo para hacerla crecer hasta la plena ma -
Es una plegaria al Espíritu Santo, para que nos
durez. De este modo el Espíritu Santo, que ha en carnado
implique y nos abra cada vez más plenamente el misterio
el Verbo y que conforma el corazón humano a Cristo,
de Cristo, para que nos una a El.
hace que la persona comience a pensar de veras cada
Es una oración de súplica, de petición.
vez más con Cristo y a la manera de Cristo, comience a
Es una oración de deseos, de compromisos, en que,
descubrir en sí misma el don de experimentar los
basándose en la humildad, se pide la gracia de la
sentimientos de Cristo, comien ce a desear lo que desea
intimidad con Cristo.
Cristo. En pocas palabras, el cristiano comienza a
Conviene hacer estas verificaciones dentro de una
razonar, a sentir y a querer como hijo, comienza a
estructura de oración como hemos visto en la primera
traslucir en su existencia cotidiana un estilo de vida de
parte. Y cuando las verificaciones se han hecho más
hijo en el Hijo. Y este estilo de vida es la garantía de que
veces, conviene pensarlas más veces, también durante la
es capaz de discernir, de poner a prueba a los espíritus,
jornada, contemplar a menudo el rostro, los gestos de
de descubrir las buenas inspiraciones y seguirlas.
Cristo, sus palabras, escucharlas, sentirlas de nuevo.
Una persona así empieza a saberse mover «tan to en
Si estamos en un momento en que debemos ha cer
Babilonia como en Jerusalén». Es una per sona que en lo
grandes opciones y pensamos a menudo en la opción
más profundo de los infiernos descubre los tesoros de la
que nos es más cercana y volvemos con frecuencia al
fe y en las fiestas más grandes puede descubrir el luto.
camino que queremos emprender, está bien que este
Una persona con este grado de madurez no debe ya
pensamiento nuestro sea interrumpido a menudo con la
hacer ejercicios de discernimiento según algunas
oración de las pruebas de la adhesión a Cristo, con la
técnicas precisas, porque está en una actitud que le
contemplación de la vida de Cristo, con nuestras súplicas
permite leer y discernir lo que le está sucediendo y se le
intensas, sinceras, y con nuestros compromisos en el
presenta a la mente. Ha llegado a ese grado de humildad
espíritu ante El. Así los días pasan en una conti nua
que permite a Dios revelarse, a esa actitud de amor
correspondencia entre la oración para una mentalidad
humilde que la dispone de tal manera que pueda acoger
de Cristo, una libertad de Cristo, un amor de Cristo, y
la revelación del Espíritu Santo. Dio s se da a los hu-
nuestros pensamientos, nuestros proyectos y nuestras
mildes y resiste a los soberbios (cfr. I Pe 5 > 5) -
preocupaciones. Así nuestros razonamientos y nuestros
pensamientos se sitúan en una relación constante con
Cristo, una relación cada vez más profunda y hecha de
46Rahner, Hugo, Ignatius von Loyola und das geschichtliche Werden seiner Frómig-
un amor auténtico y purificado.
keit,Graz-Salzburgo-Wien 1947. 4§; Rupnik, M. I., «Paralelismos entre el
discernimiento según san Ignacio y el discernimiento según algunos
autores de la Filocalia», en Plazaola, Juan (ed.), Las fuentes de los Ejercicios
3 «Discorso utilissimo sull'Abate Filemone», en Filocalia, II, trad. italiana Espirituales de San Ignacio, Actas del Simposio Internacional (Loyola, 15-19
cit., 361; EESS 135 c. de septiembre de 1997), Bilbao 1998, 262-280.

49
El mismo san Ignacio, por ejemplo, con toda su en que se encuentra, es decir, a cómo adherirse más
maestría en las reglas y en las técnicas del dis - integralmente a Cristo en la vida que ha escogido.
cernimiento, al cabo de los años no discernía ya se gún Puede también suceder -y de hecho sucede a
sus propias reglas, porque ya no tenía necesidad de menudo- que la persona reconozca con relativa claridad
ellas. Al principio se hacía muchas pregun tas, se ponía que se ha equivocado en la elección del es tado de vida.
muchos interrogantes, ponía en obra muchos intentos Entonces se abraza con fuerza a la elección hecha
por descubrir la voluntad de Dios. Al final lo procurando una actitud de penitente, que es el estado
encontramos mucho más pacífico, sor prendentemente de humildad purificadora que se basa sólo en la
quieto, porque la purificación a la que ha llegado le misericordia de Dios y que permite despojar el corazón
permite contemplar a Dios. Los antiguos hablaban de los deseos propios y escoger en la vida cotidiana los
frecuentemente de la purificación de la mente, de pasos gracias a los cuales se puede exponer más, a pesar
nuestro modo de pensar y de sen tir. El motivo es obvio: de todo, al amor de Dios, para que este amor pueda
llegar a la integración de todas nuestras capacidades pasar por medio de ella y penetrar en la historia, en el
cognoscitivas en el corazón, para llegar lo más posible al ambiente, alcanzando a las personas que le son
corazón puro. El corazón puro es el corazón que no está próximas.
roto y oscurecido por pensamientos en contraste que se Entran en este discernimiento todas las eleccio nes
combaten, por diversas pasiones que desvían nues tro importantes que se pueden presentar en la vida y que
conocimiento, sino que es un corazón que vive la de alguna manera tocan radicalmente el camino
concordia de todas las dimensiones de la existencia que espiritual personal, así como las elecciones de vida ya
se dan el asentimiento en su libre adhesión a Cristo. hechas. Por ejemplo, construirse una casa, qué trabajo
Pero el corazón puro no es un corazón vacío, una emprender, si cambiar de trabajo, el lugar de trabajo,
pizarra limpia, sino un corazón habitado por el amor loco trasladarse a otra zona, etc. Se trata de momentos q ue
por Cristo, hasta el punto de pedir la graci a de ser no se toman a la ligera, porque en ellos podemos
conforme a El y que El pueda tener el primer puesto en empezar a desvincularnos de la adhesión a Cristo y
nuestros pensamientos, en nuestros sentimientos y en encontrarnos poco a poco como protagonistas, aislados,
nuestro querer. En realidad, el bautismo interviene en en manos de poderes auto afirmativos que vacían,
toda la persona, como la reconciliación, que nos habilita depredan y llegan a ser una fuerza destructiva del
para vivir todo su poder y riqueza. Esta intervención de camino hecho hasta ahora.
gracia del Espíritu Santo comporta cambios también en El discernimiento para una mayor adhesión a Cristo
nuestra gnoseología, en el arte del co nocimiento. Hoy no toca también el mundo de las relaciones personales, de
estamos habituados a este pensamiento, pero los las amistades, de los ambientes que se frecuentan, de
antiguos lo recordaban a menudo, así como los grandes las cosas que se miran, escuchan y leen. Tampoco son
autores espirituales modernos. Un corazón purificado inocuos los gastos cotidianos, lo que se compra, el
significa también una gnoseología nueva, un arte del dinero que se gasta, los lugares que se escogen para
conocimiento nuevo, porque es pneumático. O sea, la divertirse y descansar, los modos de vestirse y
persona intuye con certeza lo que la une a Cristo y lo presentarse... Por un lado, todas estas elecciones están
que la aleja, lo que la hace cristoforme y lo que la cierra condicionadas por las grandes visiones, pero, por otro
en sí misma. Llega a comprender lo que es de Cristo y lo lado, son ellas las que con su continuidad condicionan
que no es suyo, porque ha llegado a tal libertad interior las grandes visiones y las grandes orientaciones. Si no
que en todo lo que le sucede no reacciona con su tenemos un enfoque espiritual al tratar estas pequeñas
susceptibilidad sino que tiene la mirada fija sólo en el pero importantes realidades cotidianas o las
Señor. La preocupación por sí misma ya no le hace mal. descuidamos o las tratamos de modo moralista, según la
regla del «esto se hace», «esto no se hace», «esto se
puede hacer hasta aquí», «de aquí no se puede pa sar»,
E l objeto del discernimiento 47 poco a poco van corroyendo el enfoque glo bal de la vida
que creemos tener. Cuántas veces hay que arrepentirse
En nuestra vida, diversas realidades, en dife rentes
por los pasos en que uno se ha engañado, porque se ha
ámbitos, son objeto de decisión y de elec ción. Algunas
ligado a personas equivocadas, porque se ha dejado
elecciones son definitivas, como por ejemplo el
condicionar en momentos inoportunos, porque ha
matrimonio, el sacerdocio y los votos re ligiosos. Estas
escogido un puesto de trabajo equivocado, porque ha
elecciones, por su carácter irrevoca ble, son pasos
fundamentado la vida sobre un pensamiento, sobre una
delicados de la existencia. Aquí cier tamente la lucha
idea, que después se ha revelado fútil. Ha luchado y
espiritual será más intensa, porque el enemigo hará todo
combatido por cosas que parecían fundamentales,
lo posible para que la persona no cumpla la voluntad de
dignas de sacrificar fuerzas y tiempo, y después se han
Dios, para que, de un modo más o menos elegante, haga
revelado como detalles insignificantes, cosas menudas,
pasar la voluntad propia por la del Señor. Si, en cambio,
mezquinas.
la persona se encuentra ya en uno de estos esta dos de
Pero la oración para este discernimiento mira
vida cuando empieza un camino de pro - fundización de
también la capacidad de leer los signos de los tiem pos.
la fe y de acogida consciente de la salvación, entonces
Discernir lo que sucede, ser capaz de ver los significados
las elecciones se dirigen a la mejora del estado de vida
espirituales bajo las escorias de la pu blicidad, de las
formulaciones brillantes de la cultura, de la información,
de los medios de comunicación, de desenmascarar las
hinchazones de los distintos centros de poder que
47 EESS 170-174.

50
magnifican los hechos según su conveniencia... Ser camino, crea ese fondo, ese horizonte valorativo que
capaces, sobre todo, de ver el nexo entre los hechos que puede convertirse en una verdadera y auténtica
suceden y la historia de la salvación que continúa realizán- estructura de pensamiento, una coraza férrea que
dose. Es escoger si leemos la historia e interpretamos las aprisiona el espíritu, ahoga el corazón, mata la fe y nos
realidades contemporáneas a la luz de la historia de la hace rígidos, ásperos, de visiones estrechas y miopes.
salvación, o bien aceptamos, más o menos Sin embargo, el arte de la oración lleva a visiones
conscientemente, una interpretación hecha por los amplias, a un enfoque dinámico, religiosamente
otros. En los dos casos se trata de una elección que, dialógico, en una continua adhesión al Cristo de la
acumulándose a otras elecciones que siguen el mismo pascua eterna.
EJERCITARSE EN EL DISCERNIMIENTO combatir todavía mucho con los pecados propios. Del
mismo modo, la lucha contra los engaños del enemigo
Ya hemos dicho que la persona es un organis mo no se hace de una vez por todas: no se aprende
viviente, dialógico, y que el camino espiritual sigue el definitivamente y se vive siempre así, sino que es una
camino de la sabiduría. A menudo se ha intentado lucha que acompaña a la persona a lo largo de toda su
esquematizar la persona, someterla a di versas teorías, vida. Cuanto más avance, más arduo será el camino y
reducirla al resultado de los análisis hechos sobre ella, más dura será la lucha.
para tratar de comprenderla de un modo total, La oración gracias a la cual se llega a una ma yor
exhaustivo, para explicar sus reacciones, su modo de adhesión con Cristo humillado, rechazado y
ser, y con estas mismas explicaciones condicionarla. Son desamparado en la pascua no se hace de una vez por
muchísimos los sufrimientos causados a la vida de la todas de forma que después se convierta au -
persona por una especie de «violencia de las teorías». tomáticamente en la forma mentís del cristiano. Es un
Violencias que producen reacciones de alergia contra camino continuo, con tiempos fuertes desde luego, pero
todo sistema, todo orden, todo esquema, toda con - que en su núcleo es una memoria de Dios incesante que
ceptualidad. Se trata de reacciones, por ejemplo, a un se consigue por medio de la oración constante en la vida
racionalismo psicológico que llevan al anar quismo de cotidiana. Por eso es obvio que hay que ejercitarse en el
una psique desorientada. Ha sucedido que estas discernimiento para llegar poco a poco, con un a
teorizaciones han entrado en la espiri tualidad por medio sabiduría experiencial, a ese estado que es cada vez más
de diversas conceptualizaciones filosófico -teológicas, una actitud de discernimiento continuo. Y, para
teorizaciones que han asumido el carácter de ejercitarse, teniendo en cuenta que no se está todavía
imposiciones abstractas. Y esas imposiciones abstractas totalmente penetrado de la mentalidad de Cristo, de su
desembocan inevitablemente en el moralismo como querer y de su modo de sentir, la tradición espiritual
único acercamiento a la realidad, como paso ineludible sugiere los momentos más favorables para el dis -
desde esquematizacio - nes abstractas que no rozan la cernimiento, modalidades con las que se pueden ha cer
vida, pero que deben calar en la vida con una decisión elecciones más auténticas, más comprobadas. Está claro
de la voluntad y una organización de la vida según ese que a medida que se sigue por este camino, la persona
planteamiento. no tiene ya necesidad de buscar esos momentos y de
La historia misma de la espiritualidad nos indi ca las atenerse a determinados modos de elección, porque
desviaciones posibles por ese camino y las con - estas cosas le son cada vez más con naturales. Pero en el
secuencias desastrosas que esto tiene para el alma camino hacia esa connaturalidad es útil hacer ejercicios.
humana, para la vida de la fe y, por tanto, para la El ejercicio mismo es posible sólo si se trata de una
salvación misma de la persona. La historia está lle na de verdadera y auténtica elección, o sea, de un verdadero y
conceptualizaciones sobre el hombre que han sido auténtico discernimiento. El ejercicio en este caso no es
verdaderas y auténticas dictaduras de los sistemas de prueba en el sentido de hacer un intento para ver si una
pensamiento, de los modelos a los que era necesario cosa funciona. Se trata de un ejercicio en el sentido
conformarse. A menudo el hombre se ha encontrado espiritual, es decir, encontrarse ante elecciones y, para
esclavo de sistemas de teorizaciones que le tienen por hacerlas bien pudiendo tener la certeza relativa de
objeto a él mismo. Conocerse, comprenderse y realizarse seguir la inspiración de Dios, ob servar los pasos que en la
son realidades radicalmente expuestas a la tentación, y tradición espiritual de la Iglesia se han demostrado el
esto lo podemos constatar a través de todas las páginas mejor camino para llegar a una claridad espiritual.
de la Sagrada Escritura.
Por este motivo hay que explicitar una vez más la
Las circunstancias
advertencia de no buscar en la oración del dis-
cernimiento una técnica que aplicar, una receta que Una primera circunstancia en la que se pueden hacer
seguir, sino que, como el discernimiento es un camino buenas elecciones, o sea, ver las realidades con los ojos
de diálogo apretado entre la persona y Cristo en la de Dios, es cuando por mucho tiempo perdura una
Iglesia, dentro de una memoria comunitaria, de la adhesión a Cristo, una íntima amistad con El. La persona
tradición, exclusivamente a la luz del Espíritu Santo, el se siente atraída de modo intenso por el Señor, por su
mismo discernimiento explícita que el camino de la amor. La atracción es fuerte, la memoria de Cristo es
persona no está estructurado en etapas netas, precisas y constante, brota del corazón. Y, en esta atracción hacia
automáticas de crecimiento espiritual. Está claro que la Cristo, la persona encuentra en el mismo camino la rea -
reconciliación, cuando es radical como la descrita en la lidad respecto a la cual quiere elegir. Esta realidad est á
primera parte, es un acontecimiento que no se repite en el camino hacia Cristo y está totalmente en globada
cada año, pero es también verdad que la persona deberá en esa adhesión íntegra al Cristo pascual. En un fuerte

51
amor a Cristo, no se experimentan ni lejanamente orientación hacia Cristo. La persona sabe bien lo que le
inquietudes, dudas sobre si tomar o dejar eso para una ha sucedido al encontrar a Cristo. Tiene bien claro que la
más radical sequela Christi. Pero la persona es libre, siente salvación le ha llegado como un amor real y palpable de
un fuerte amor por el Señor, ve claramente que la Dios. Este amor permanece para él tan inconfun dible y
realidad de la elección pertenece al ámbito de este fuerte que ve en el Señor el único objetivo de su vida. La
amor, y sin embargo no la percibe como un deber que se persona sabe que el Señor es la única causa y motivo de
le impone, no experimenta esa urgencia que desemboca su vida y que no quiere hacer ninguna otra cosa que
en la prisa o en la presión de los afectos que producen el permanecer con Él, hacer su voluntad, servir al Señor en
apego, como cuando se está poseído por una in tuición o todo lo que puede, para llegar así a la eternidad,
por un pensamiento. Se trata más bien de una encuentro pleno con El que ya ha comenzado a
orientación radical hacia Cristo, hacia el Cristo real, pregustar. La tranquilidad del alma está causada por
verdadero, y en esta orientación la re alidad respecto a la esta justa jerarquía.
cual se debería escoger se presenta como una parte Se trata, por tanto, de un estado de ánimo en cierto
integrante, como un elemento del cumplimiento de la modo semejante al de la primera circuns tancia, sólo que
propia adhesión a Cristo. La libertad interior, fruto real en la circunstancia que estamos tra tando ahora la
del Espíritu Santo, es la que garantiza que no se trata de persona no siente una atracción explícita e inmediata,
un apego camuflado. Una libertad espiritual que se connatural, por aquello respecto a lo cual debe elegir.
reconoce en la prioridad de Cristo, por tanto en una Pero, a causa de la tranquilidad de los afectos y de la
justa jerarquía de las realidades, y en esa au sencia de razón, la persona está en disposición de usar la razón de
dudas, nerviosismos e inquietudes, que son modo espiritual. La razón puede funcionar según su ver -
normalmente signo de la obstinación y del apego dad, o sea, como guía hacia el Creador, indican do los
desordenado que hace temer la pérdida d e aquello a lo pasos que se han de dar para llegar a la propia
que se está apegado. realización en el amor de Dios.
Si la persona se encuentra en esa circunstancia, elige En esta tercera circunstancia, san Ignacio sugiere dos
con tranquilidad lo que está dentro de esta atracción modos para hacer la elección.
hacia Cristo.
La segunda circunstancia en que se puede hacer una El primer modo
buena elección es la de la memoria espiritual, cuando se
tiene una memoria consolidada de las consolaciones y La persona comienza su oración poniendo a la luz el
de las desolaciones que se experimentan en las objetivo de su vida. Renueva toda su perte nencia a
oraciones dedicadas a la reflexión so bre lo que se está Cristo, porque ha sido alcanzada por Él. El corazón es
por elegir. Y como aplicando las reglas de la lucha movido por la gratitud y, en esta actitud de
espiritual expuestas más arriba se discierne cuáles son reconocimiento y respeto, la persona renueva la propia
las inspiraciones que llevan a pacificarse en el amor de adhesión al gran sentido de la vida que es el Señor y la
nuestro Salvador, se llega poco a poco a una gran propia entrega a El, para que El pueda obrar en ella, y
claridad sobre qué estados de ánimo están más por su medio estar presente en el mundo, en la historia.
expuestos al Espíritu Santo y cuáles en cambio a la Después presenta de modo sintético la realidad
cizaña y a las turbaciones provocadas por el tentador. respecto a la cual quiere elegir y verifica su liber tad
Basándose en esta claridad, la persona elige la realidad respecto a ella.
que más comporta adhesión a Cristo, una cercanía y una Invoca al Espíritu Santo para permanecer libre, de
apertura más íntegra al Señor. modo que ningún apego pasional pueda obrar en ella, ni
Se trata, por tanto, de cuidar la memoria espi ritual, para obtener la realidad ni para recha zarla. En la oración
de usar bien los exámenes de la oración, donde se ha al Espíritu Santo trata de ver su indiferencia espiritual
visto lo que sucede en el alma, reflexionando y orando real. Ignacio dice que hay que ser como la aguja de la
respecto a lo que se quiere elegir. Así, con el tiempo, la balanza. Esta aguja se moverá sólo después de un
persona reconoce con bastante precisión qué cosas razonamiento sobre lo que es mejor para nuestra
sirven para la adhesión a Cristo y cuáles en cambio la adhesión más íntegra a Cristo y para su gloria en el
turban. Cuando esta memoria está bien consolidada, se mundo. Por eso, hay que emplear la oración en la que se
ha hecho evidente y se llega a reconocer pide que el Señor mismo solicite nuestra voluntad ha cia
inmediatamente de dónde vienen los movimientos lo que será mejor para nuestra salvación y para una
interiores y adonde llevan, es el momento oportuno para apertura más integral al amor de Cristo.
hacer la elección, porque ya hay poca posibilidad de que Al final de estas oraciones preparatorias, intro-
nos engañemos siguiendo los movimientos equivoca dos, ductivas, pero extremadamente importantes, se em -
puesto que la experiencia enseña a reconocer dónde piezan a ponderar, reflexionando con el propio intelecto,
llevan. las ventajas o la utilidad para la adhesión a Cristo y su
De este modo se elige la realidad que se encuentra dentro presencia en el mundo de tomar o no esa realidad.
de los momentos de consolación espiritual. Después se consideran y se enumeran todas las
La tercera circunstancia en que poder hacer una elec- desventajas que tendría el hecho de tomar esa realidad
ción es en los momentos de tranquilidad del alma. Son para nuestra adhesión a Cristo y para la salvación del
momentos en que el alma no está turbada por distintas mundo.
tentaciones que la agitan y la hacen dispersarse aquí y Y después se hace lo mismo con el hecho de no
allá, momentos de serenidad espiritual y de tranquilidad tomarla (las ventajas y desventajas son siempre res pecto
interior, caracterizados por una firme y radical

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a la propia adhesión íntima a Cristo y a la salvación del íntegra adhesión a Cristo por su salvación. Y en la
mundo). oración, en un diálogo con el Señor, aconsejo a esta
Conviene escribir estas ventajas y desventajas res - persona qué debería elegir y qué debería hacer. Y
pecto a tomar o no tomar la realidad en cuestión. después me atengo a lo que he aconsejado al otro.
Cuando al final nos encontramos con estas cua tro Siempre en una actitud de auténtica oración, me
columnas de ventajas y desventajas, después de in vocar imagino a mí mismo en la hora de la muerte, un
al Espíritu Santo y renovar el gran senti do de nuestra momento en que ya no se tiene la posibilidad de volver
vida, delante del Señor se ve hacia dónde tiende la razón atrás, de cambiar, de probar de nuevo, y tampoco de hacer
y, basándose en este impulso mayor de la razón, se trampas. Aquí las cosas de la vida adquieren un carácter
elige. definitivo y auténtico. Entonces, imaginándome en este
San Ignacio, que ciertamente advierte del ries go de momento, en oración ante el Señor trato de ver el
una esquematización exagerada que pueda servir de comportamiento que querría haber tenido respecto a la
apoyo a una instrumentalización del ejer cicio espiritual elección tomada en consideración. Y así decido ahora.
-y con eso abrir las puertas a una autoafirmación -, Este ejercicio del recuerdo de la muerte ha sido muy
prescribe que se concluya la elección con una oración en estimado por los grandes maestros espirituales de la
la cual se pide al Señor, si es su voluntad y si El lo quiere, tradición cristiana. No hay duda de que es un ejer cicio
que acepte esta propuesta nuestra y la confirme. que lleva a la sobriedad, a lo esencial y redu ce al mínimo
Este ejercicio, que debe ser hecho con mucha la capacidad de engañar, de fingir.
atención y sinceridad, es de capital importancia. Pone a Permaneciendo en el diálogo de la oración, me
la persona en la óptica adecuada, o sea, en la de la imagino cómo querría encontrarme a la hora del juicio
vocación. Las elecciones del cristiano, si son verdaderas, ante Dios sobre la realidad que debo deci dir. La misma
son siempre una respuesta a la llama da, una adhesión al regla que quisiera haber seguido entonces ante el Señor,
querer de Dios, un amor que responde al amor. Son por juez de la historia, la aplico hoy en la elección que tengo
tanto libres, no automáticas. No se puede obligar a Dios que hacer.
a aceptar las elecciones hechas por nosotros pensando Concluyo la oración haciendo, por medio de estos
que deban agradarle. tres pasos, una elección con la que me pre sento delante
En una cultura como la nuestra, prevalente - mente del Señor con toda humildad pidiendo que, si a El le
racionalista, este uso de la razón parece ha cer más complace, la acepte, porque El sabe si esto es el
fiable la elección. Pero, si recordamos lo que decíamos verdadero bien para mí. Su con firmación será la que me
antes sobre la «pasionalidad» de la mente, se trata de mostrará que estoy escogiendo lo adecuado, que estoy
un modo de elegir probablemente de los más respondiendo a su querer.
arriesgados. La «pasionalidad» y el apego pueden Así como en el primer modo es fuerte el ries go de
camuflarse bajo la aparente frialdad y objetividad de la una razón pasional, en el segundo hay que estar atento
razón. Por ese motivo conviene que la persona que se a la estructura psicológica del que de cide, o sea, al
ejercita espiritualmente, si se sirve de este modo de conjunto de su carácter y de su historia, porque los
decidir, someta el proceso y sus motivaciones a una acontecimientos personales, las heridas, los hábitos, los
persona espiritualmente experta, que pueda ver si las vicios o las satisfacciones afectivas que la persona vivía en
ventajas miran sólo al Señor, a mi adhesión a Él y a la el pasado pueden incidir bastante en la imaginación. Por
salvación del mundo, o bien, bajo las ventajas y eso aquí se comprueba la elección sobre todo bajo el
desventajas, se esconden en realidad una camuflada aspecto de la autenticidad de la oración, o sea, hasta
filaucía y muchos apegos desordenados. Aquí se prueba qué punto es radical la apertura y hasta qué punto el
la mentalidad, o sea, si la persona es capaz de razo nar objetivo supremo, que es el del amor de Cristo y por
espiritualmente o no. Cristo, se mantiene firme en la persona también en el
El segundo modo ejercicio de la imaginación. También la cultura actual,
Nos sumergimos en la oración recordando el amor de Dios. profundamente marcada por una imagen sensual y
Al principio de la oración revivo el amor que viene sólo de Dios violenta, a la que la gente hoy llega casi sin criterio,
y que me llega como salvación realmente experimentada, una condiciona ciertamente la imaginación, de forma que sin
salvación que en mí significa la capacidad de amar una purificación es difícil usarla directamente en la
también yo con un amor que tiene su única fuente en el amor oración, sobre todo en puntos tan cualificados como el
con que Cristo me ha amado. Se trata de una fuerte discernimiento respecto a las elecciones importantes.
concienciación del amor de Dios que es el fundamento Los primeros dos momentos, acompañados por un
de mi salir de mí y de mi intento de amar. Tomo guía espiritual, son el ámbito privilegiado para hacer
conciencia de que mi amor es con secuencia del amor de elecciones en la tradición de la Iglesia. El ter cer
Dios. En esta contemplación del amor, renuevo y acepto momento, con los dos modos, está más ex puesto a
como mi gran sentido de la vida esta respuesta al amor. posibles condicionamientos. Por eso, es importante la
No como mérito mío, como obra mía, sino como un don re- presencia junto a nosotros de un guía espiritual. La
cibido y una pronta colaboración al gesto de Dios, a su persona llega a elecciones por medio de un
gracia, a su amor. De este modo, también el amor que discernimiento, pero no de un modo solitario,
puedo sentir hacia la realidad que exa mino es impulsado individualista, sino como parte integrante de un
únicamente por el amor por Cristo, como respuesta a su organismo vivo, sapiencial, o sea, de la Iglesia. Por eso
amor. verifica sus elecciones con personas de gran autoridad
Después me imagino una persona desconocida, para espiritual. Ir a pedir un consejo espiritual, ir a
la cual deseo todo el bien, toda la perfec ción y la más

53
confrontarse con una autoridad espiritual es una praxis propias peculiaridades. Así a menudo se acaba por
permanente de la tradición eclesial. aplicar al ámbito del espíritu algunas proyecciones del
A este respecto, hay que hacer notar dos puntos mundo psíquico o intelectual. Algunos de éstos son los
relacionados entre sí. Uno se refiere a la autoridad espiritual. motivos que han contribuido a hacer hoy más di fícil la
Quien tiene autoridad espiritual no la tiene ex officio, sino búsqueda de una persona experta del espí ritu y de la
como un carisma consolidado en el ministerio del vida en el Espíritu.
acompañamiento espiritual, de la paternidad o de la El segundo punto se refiere a quien va a pedir el
maternidad espiritual. Se trata de personas realmente consejo. Como no se ha iniciado a una vida sa piencial, el
iniciadas en la vida y en la sabiduría espiritual de la consejo a menudo se toma por una teoría y existe la
tradición de la Iglesia. Son personas en las que respiran, tendencia a ejecutar lo que otro dice, corriendo el riesgo
piensan, sienten, se reflejan los santos de la tra dición. así de cambiar las conciencias, las funciones. No se va a
Son personas con un sentido práctico, un sentido innato un padre espiritual para despersonalizarse, para
de la psicología humana, que co nocen y penetran los descargar la propia responsabilidad, sino por la certeza
sutiles pasos entre lo psíquico y lo espiritual, entre lo de que la verdad es el amor y que por tanto se conoce
cultural y lo teológico. Son los maestros de la lucha en la comunión. La auténtica dimensión de la eclesia -
espiritual. lidad es el camino del conocimiento espiritual, y es
Es difícil encontrar verdaderos expertos de la vida en praxis de siempre en nuestra tradición cristia na que se
el Espíritu, no sólo en nuestro tiempo, en que las compartan las luchas espirituales, las in - certidumbres,
autoridades espirituales son a menudo sus tituidas por las decisiones y también las respon sabilidades. Como
personas con competencias en las ciencias humanas, nuestra época está marcada por un acentuado
cosas muy útiles pero todavía auxi liares. Nuestro tiempo individualismo y por la autorrefe- rencialidad, es fácil
está marcado por el inma- nentismo, o sea, por encerrar que se vaya a una persona espiritual con una actitud
al hombre en una estructura psicosomática o dialéctica. Se trata, sin embargo, de ir con esa actitud de
sociocultural, como si no creyésemos en serio en la humildad que la tradición ponía de relieve sobre todo
existencia del espíritu. Estudiamos el cuerpo, como docilidad, o sea, dejar que a uno le digan las cosas.
estudiamos la psique, pero del mismo modo el espíritu. Eso significa estar atento a lo que el otro dice, comenzar
La consecuencia es que se acaba por no considerarlo de a dialogar en la oración con el Señor res pecto a este
modo autónomo, como una realidad que tiene sus pensamiento, encontrarse y enfrentarse con este
propias dinámicas, sus propios conocimientos, sus pensamiento para dejarse fecundar.
LA VOCACIÓN fácilmente vencido por las tentaciones, por los
egoísmos, y otro no. Otro, también en el celibato, podrá
exponerse más al amor y quemar del todo su egoísmo
Uno de los objetos del discernimiento de esta se -
más fácilmente. Esto vale tanto para las vocaciones de
gunda fase es la elección del estado de vida, o sea, la
estado de vida como para las vocaciones como pro -
respuesta a la propia vocación. En este aspecto, es
fesiones, como trabajos. La búsqueda de la propia
importante subrayar algunos puntos indispensables para
vocación significa entonces ver cómo responder a la
una sana elección de la vocación.
voluntad de Dios que quiere que estemos penetrados
La vocación cristiana es la respuesta a la llama da a la
por el amor, que nos hagamos hijos por el Espíritu Santo
vida con la que Dios crea a cada persona. El Espíritu
y vivamos hoy como hijos. Según la visión cristiana, la
Santo hace partícipe al hombre del amor del Padre. La
vocación apunta a la resurrección de nuestros cuerpos, a
voluntad de Dios Padre sobre todo el género humano es
la resurrección de nuestras personas, porque una
una sola: Dios no puede querer otra cosa que lo que El
vocación se realiza muriendo al egoísmo, sacrificando la
es, porque es todo, es la totalidad. Y como Dios es amor,
propia voluntad, exponiéndose al amor de Dios Padre
su voluntad es el amor. Dios quiere que la humani dad se
con el que el Espíritu invade toda nuestra existencia. Y
descubra amada por El, se deje penetrar de su amor y así
todo lo que está empapado del amor del Padre es
realice el destino de la creación según el plan del Padre
arrancado a la muerte para la resurrección, por que el
pasando de las tinieblas a la luz, del pecado a la
amor del Padre dura eternamente.
salvación, de la muerte a la resurrección. La vocación
Hemos dicho que el amor se realiza de modo pas cual.
cristiana es el camino a través del cual más nos
Eso significa que la vocación cristiana es un camino en el
exponemos nosotros mismos al amor que Dios Padre nos
que la persona se consume a sí misma en un sacrificio de
ha dado en la creación y que quiere que nos penetre en
amor, deshaciendo la propia carne, que no se ahorra
todo hasta alcanzar al mundo externo a nosotros. La vocación
sino que se ofrece impulsada por el amor. Quien ama se
cristiana es la llamada a una progresiva penetración del Espíritu
consume, como la semilla que cae en tierra se deshace
Santo que derrama en nuestros corazones el amor del Padre
para germinar la vida nueva. La vocación cristiana es
(cfr. Rom 5 >5)» es un camino para vencer todas las
radical y esencialmente marcada en el camino pascual.
resistencias introducidas en nosotros por el pecado,
En ese camino no hay héroes que se lanzan en un sa-
resistencias que nos hacen rebeldes al amor y que nos
crificio escogido por ellos, sino sólo discípulos de Cristo
hacen encerrarnos en nuestro egoísmo.
que, iluminados por el Espíritu Santo, sos tenidos por su
Es evidente que cada persona tiene su propio ca mino
fortaleza, caminan sobre las huellas de Cristo en
por el que se expone de modo más radical al amor,
conformidad con Él.
realiza la vida y la gracia del bautismo y pone en obra
Si es Dios el que llama, es evidente que la per sona
más eficazmente la gracia del testimonio que se le ha
debe encontrarlo. Es mucho más fácil encontrar la
conferido en la confirmación. No todos pueden andar
propia vocación y sentirla como conna tural si antes se
por el mismo camino. Uno, como célibe, será más

54
experimenta el amor de Dios en una profunda y radical Para llegar al estado en que se puede elegir, hay que
reconciliación con El. Si tenemos una auténtica pasar un proceso de liberación en el que se ofrece al
experiencia de ser salvados por el Señor, seremos muc ho Señor todo: todos los talentos, todo lo que se tiene, lo
más capaces de comprender que es el Señor el que llama que se es y el proyecto que se quiere seguir. Por tanto,
y que nosotros respondemos, evitando así la clásica también la propia vocación. Esa liberación
trampa en el discernimiento de las vocaciones evidentemente es fruto del Espíritu San to y de nuestra
constituida por nuestros buenos propósitos, empujados colaboración con la gracia. Por eso puede suceder sólo
por un deseo de mérito o de aparecer, resarc ir, reha- dentro de la oración. Se ora de modo muy concreto, en
cerse, mejorar, redimirse, etc. Quien ha experi mentado la un diálogo sincero, ofreciendo al Señor todos los dones,
salvación, quien ka sido tocado auténticamente por el amor, todos nuestros pensamientos y proyectos. Puede ser un
no caerá en la trampa de programarse la vida él solo, sino proceso doloroso, porque se están arrancando nuestros
que tratará de ponerse a disposición de Dios, de hacerse apegos desordenados, pasionales. La oración por la
disponible y de proponer a Dios las posibilidades con el liberación se repite muchas veces.
desprendimiento necesario, con un corazón li bre capaz Es necesario que quien trata de pensar en sí mismo
de ver cuáles de estas propuestas son según el querer sobre el camino que tiene que elegir sea ayu dado a
del Señor. La vocación es, pues, una cuestión dialógica y hacer esto en compañía del Cristo del tri duo pascual. No
se realiza en una relación estrecha entre el hombre y pueden faltar las famosas oraciones en las que se
Dios, dentro de la Iglesia, y no según un razonamiento de verifica la autenticidad de la ora ción, y por tanto la
programación de la propia vida, aislados de la autenticidad de la adhesión a Cristo. En la oración la
comunidad. persona empieza a ver el nexo real entre una eventual
Una orientación vocacional inicial comienza re - vocación suya y el misterio de la pasión y resurrección
cogiendo las diversas voces que pueden llamar. Los de Cristo. Cualquier vocación cristiana, si quiere llegar al
talentos personales, el carácter, un condicionamiento cumplimiento en el Señor, debe pasar la pascua. Es más,
cultural, la integración social, una ocupa ción intelectual, como nuestra vocación y nuestra misión se ha cumplido
las amistades, una persona encontrada que ha ejercido ya en Cristo, porque en El todas las promesas se han
un fuerte influjo, la Iglesia que llama según las cumplido ya (2 Cor l , 2 o ) , en nuestra historia la
necesidades del tiempo, las urgencias y los sufrimientos vocación se vive al modo de Cristo, porque es Él quien
de los cristianos en diversas partes del mundo, el vive en nosotros (cfr. Gal 2 , 2 o). Y éste es el motivo por
Evangelio que sufre violencia, así como una situación en el que toda vocación cristiana en su autenticidad es una
la que uno se encuentra sin buscarla, sin programarla ni revelación de Cristo y de su amor por la humanidad.
desearla, pero que puede ser un contexto fuerte, una Hay que estar atentos a no hacer clasificaciones valorativas de
especie de encrucijada de las grandes coordenadas de la las vocaciones sobre un fondo moralista o voluntarista,
historia que exige una respuesta total por parte de quien porque antes o después se romperán. Es necesario
está en disposición de leer el peso y el alcance de los simplemente que la persona en la oración pueda ver con
acontecimientos. La persona considera todas estas suficiente realismo, por ejemplo, en el matrimonio o en el
realidades y poco a poco va entreviendo una especie de sacerdocio el sufrimiento, los fallos, las derrotas, los
consonancia entre ellas, como si el mosaico se empezase a dolores y que llegue a percibirlos en unión con lo que ha
leer porque cada piedrecita ocupa su lugar en el conjunto. sucedido a Cristo y que esto sea insepara ble del sentir
Antes de llegar a la elección, es importante que por un con suficiente realismo el poder de la resurrección (cfr.
tiempo la persona se encamine hacia la dirección sugerida Flp 3,10).
por esta sinfonía de voces, y que use en esa dirección Está bien hacer el discernimiento en días de re tiro de
también su imaginación, tratando de verse en ese estado la vida cotidiana, en la soledad y en la ora ción. Éste es el
de vida, junto a ese partner, en una vida familiar por sentido de los ejercicios espiritua les. La persona recorre
ejemplo, o en una misión, en un convento... Y trate de algunos momentos de oración para llegar después al
activar todas sus capacidades cognoscitivas dentro de momento de las decisiones según las circunstancias y
una oración en la que se observa a sí misma caminando modos descritos más arriba.
en la dirección en que percibe que la Voz, uniendo di - A causa de la frágil e inquieta estructura de la vida
versas voces, llama. interior típica de las generaciones de hoy, está bien que
A medida que se acerca el período de la elec ción, la eventual elección no sea definitiva en seguida, sino
cuando la persona percibe que las cosas ma duran, hay cuando se ve que las personas están verdaderamente
que empezar a trabajar sobre la libertad interior. Aquí maduras, desligadas de voluntarismos o euforias.
hay que subrayar dos dificultades que debemos tener Conviene entonces acompañar a la persona en una
presentes en nuestros días. En su gran mayoría, las elección temporal, en que, en diá logo con el Señor, se
personas son muy lentas en la maduración interior. estipule una especie de alianza con Él en virtud de la
Además, condicionadas por una especie de idealización, cual durante algunos meses o durante un año la persona
no ven nunca llegado el tiempo de la madurez. Y no se vivirá con la identidad interior que ha asumido en esta
trata de un simple miedo al compromiso definitivo. Más elección. Y se pide que, si Dios acepta esta elección, le
bien quieren estar seguras de que la vida que escojan les envíe la gracia de la confirmación. Si no, que le en víe
dará una satisfacción afectiva, sentimental, sin la cual se signos que hagan ver claramente que se está moviendo en una
pueden sentir no realizadas, expropiadas. Por eso, se dirección equivocada. Está claro que los signos de aprobación o
está en un estado de dependencia afectiva prolongada, desaprobación son leídos en clave espiritual y deben mirar
tanto es así que crece el fenómeno de los hijos adul tos los criterios de los movimientos de los espíritus como se
que todavía no son autónomos de sus padres.

55
ha descrito más arriba, no simplemente un estado una mentalidad para la cual la cruz de Cristo es necedad.
emotivo de agrado. Para algunos es evidente, incluso de modo experiencial y
EL DISCERNIMIENTO COMUNITARIO 48 de fe firme, que el camino de cada proyecto debe pasar
el triduo pascual. Los otros podrían rechazarlo radi -
Otro objeto de discernimiento en esta segunda fase calmente. Pero también podrían aceptarlo de pa labra, y
en las comunidades cristianas es a menudo el trabajo en realidad razonar como si el proyecto tu viese que ser
pastoral, la misión, las prioridades apostó licas (cerrar o realizado evitando el triduo pascual.
abrir una comunidad en un determinado lugar, asumir Las personas de la comunidad deberían tener
una tarea pastoral, dejar otra, etc.). Por ese motivo se también una madurez eclesial, una conciencia teológica
ha vuelto a hablar de discernimiento comunitario, en de la Iglesia liberada de determinismos so ciológicos y
cuanto que se quiere que toda la comunidad participe en psicológicos, por una libre comprensión de la autoridad
las decisiones que se tomen. El discernimiento comu - y una actitud libre ante ella. La obediencia es una
nitario, en el sentido propio del término, no s ignifica realidad que se abre sólo dentro de la fe, en la medida
llegar a la elección sumando los discerni mientos en que se cree que la voluntad salvífica de Dios Padre es
individuales, sino que la comunidad se reconoce como mediada, comunicada a cada persona según un principio
un organismo vivo, que las perso nas que la componen de encarnación, puesto que el corazón de nuestra fe es
crean una comunión de corazones tal que el Espíritu se la encarnación.
puede revelar y que ellas lo captan como comunión de Las personas deben estar, al menos en principio,
personas, unidad de entendimiento. El discernimiento dispuestas a entrar en una oración para libe rarse de los
comunitario se apoya sobre el amor en el que vive la co - puntos de vista, los argumentos y los deseos propios.
munidad. La caridad fraterna es la puerta del co - Se requiere la madurez humana de saber hablar de
nocimiento. El amor es el principio cognoscitivo. Por modo desprendido, sosegado y preciso. Se re quiere la
tanto, si realmente se vive en el amor y no sólo se madurez de saber escuchar hasta el final, de no empezar
piensa, se está en el estado privilegiado para el a reaccionar mientras el otro está hablando todavía.
conocimiento de las realidades espirituales y para la Escuchar hasta el final no sólo exteriormente sino
creatividad. Las intuiciones, la capacidad crea tiva, también interiormente. Una madurez psicológica tal que
inventiva, crecen provechosamente sólo des de el amor. se pueda razonar y hablar sin una interacción respecto a
Entonces la comunidad puede estar mucho más segura los otros interlocutores, de modo que no se usen
de seguir la estela de la voluntad de Dios, que intuye, expresiones como «yo, en cambio», «soy contrario», «no
conoce y responde, si discierne como comunidad, a estoy de acuerdo», «pienso más bien», «estoy de
causa del amor fraterno. Así pues, el discernimiento acuerdo con», etc. Hay que evitar la dialéctica entre las
comunitario no es un simple debate sobre un tema, una personas porque fácilmente enciende la «pasionalidad»
reflexión guiada, par ticipada. El discernimiento de la razón y lleva a defender el punto de vista propio y
comunitario no se mueve en las coordenadas de la hasta a exagerarlo o a desacreditar el parecer del otro.
evaluación democrática, con los procesos de votación Si se da esto, las personas ya no se abren más, empiezan
habituales en los parlamentos. a encerrarse en sí mismas y en los puntos de vista pro -
pios, o a lo más en pequeños grupos. La dialécti ca es el
camino más eficaz para impedir una aper tura espiritual.
Por eso conviene ayudarse con pequeñas reglas para no
Las premisas del discernimiento c o
caer en su trampa. Es necesario que todos tiendan hacia
munitari o
el Señor y con Él hacia el objeto del discernimiento,
Son necesarias algunas premisas para que el dis- evitando los obstáculos relaciónales entre las personas.
cernimiento en sentido verdadero se pueda reali zar: Cuanto más se tropieza entre las personas, menos se
Todas las personas de la comunidad deberían estar está en la dirección justa.
en un estadio de vida espiritual caracteriza do por una Además, se requiere un superior, un guía de la comunidad
radical sequela Christi, con una experiencia meditada de capaz de llevar a término el proceso de discernimiento. O
Cristo pascual. Los miembros de la comunidad deben sea, una persona que tenga una autoridad espiritual, no
estar, por tanto, dentro de la lógica pascual y movidos simplemente ex officio, y que conozca las dinámicas del
por un auténtico amor por Cristo que debe ser el primero en discernimiento, de modo que pueda guiar el proceso.
sus corazones. Si hay miembros todavía anclados en los
movimientos del alma típicos de la primera fase del
discernimiento, o sea, que están todavía en cami no
La preparación, inmediata para un discerni miento
hacia una auténtica experiencia de Cristo en la
comunitario
reconciliación, es evidente que el discernimiento no
servirá. Sucederá que la misma realidad será para unos Ante todo, debe haber un objeto de discerni miento,
hermosa y para los otros negativa, como el agua de se debe tratar de una cosa verdadera, evi dentemente
Moisés, que para los hebreos estaba lim pia y para los buena, o sea, que está en el espíritu del Evangelio y de
egipcios sucia. Efectivamente, algu nos tendrán ya la la enseñanza de la Iglesia, pero que sobre todo afecta a
mentalidad de amigos de la cruz de Cristo, y otros, esta comunidad de un modo tan existencial y profundo
aunque puedan hablar de modo muy espiritual, tendrán que de esta elección dependen muchas realidades. Debe
ser, por tanto, una cuestión que se refiere a la voluntad
de Dios sobre la comunidad.
El superior debe oír individualmente a todos los
48 Macario, «Discorsi, 27*", op- cit. ------- 263 miembros de la comunidad, para invitar a to dos a

56
empezar a entrar en un proceso de reflexión y de Se oyen los pareceres de todos, preferentemen te uno
liberación, de verificación de la prioridad de Cristo, del después de otro, en círculo. Cada uno es invitado a
amor por El, etc. hablar brevemente, sosegadamente, ex poniendo sólo el
Al final de los coloquios, el superior explícita el parecer al que él mismo ha llegado. Nadie usa palabras
objeto del discernimiento de modo conciso, bre ve. Sin de confrontación o de dialéctica con los otros, sino que
usar palabras emocionales, palabras que puedan se expresa sólo respecto al objeto de la elección.
favorecer alineamientos, sino de modo so segado, casi Después de la primera vuelta, el guía, que sigue
telegráfico, explícita el objeto del dis cernimiento. Lo atentamente el proceso observando hacia dónde se
hace por escrito, de modo que cada miembro de la mueven los consensos, invita a todos a participar en una
comunidad lo pueda tener, orar y reflexionar sobre él. segunda vuelta en la que cada uno escoge rá el parecer
Es mejor fomentar la soledad en el proceso pre - sugerido en la primera vuelta que le parece más
paratorio, sin hacer reuniones sobre este tema. Si los adecuado, exceptuando el parecer que él mismo ha
miembros de la comunidad hablan entre ellos, se aplica expresado.
la regla de que sólo se puede hablar d e dos en dos y Cuando se habla, no se debe nombrar a la per sona
nunca diciendo lo que otro me ha di cho, comentando que ha expresado el parecer y que ahora tomo yo, sino
que también yo pienso así, etc. Se puede expresar sólo que simplemente acojo su propuesta, la ex plico con mis
el propio parecer y oír el del otro, sin comunicar el palabras, pudiendo añadir las cosas que, al considerar
parecer del otro a un tercero y argumentar mi parecer ese parecer, me vienen a la mente y me parecen
de modo dialéctico con los otros, ni dar valoraciones que importantes. Sucede así que algún parecer empieza a
se refieren a personas. Por ejemplo: «Me parece que el tejer el consenso de muchos. Sólo que, si al principio ese
superior no comprende bien», «está claro que muchos parecer se ha expresado por medio de la afirmación de
en la comunidad no comprenden lo que está enjuego», dos realidades, poco a poco sucede que ese parecer, ad-
etc. quiriendo el consenso de muchos, se profundiza, se
Las personas se toman cada día una hora de oración, amplía y engloba realidades que lo hacen ver -
posiblemente hecha según el esquema de la primera daderamente un parecer sólido, cada vez más com pleto
parte, con un examen escrito al final para ver cómo se y expresión de la comunidad.
mueve el alma, cómo se perciben los movimientos Se pueden repetir estos turnos unas cuant as veces,
espirituales. Respecto al contenido de la oración, es una hasta que el consenso sea prácticamente total.
invocación al Espíritu Santo, tanto para la iluminación, la El guía, que observa todo el tiempo dónde se está
luz, como para la libertad y el amor por Cristo. Y después tejiendo el consenso espiritual, concluye precisan do
la contemplación del misterio pascual de Cristo, para bien el resultado, preguntando si la comunidad está de
empaparse de su modo de obrar, pensar, sentir y querer. acuerdo en cómo ha formulado él el con tenido de la
Es fundamental conservar siempre una dimen sión decisión.
eclesial también en la oración, considerando las De este modo la comunidad puede estar segura de
necesidades de la Iglesia, las indicaciones del ma gisterio que lo que ha escogido no es la afirmación de un
respecto a lo que vamos a elegir. Esto es importante por miembro de la comunidad porque sabe hablar bien,
el aspecto básico del cristianismo que constituye la porque es influyente, porque sabe ganarse a todos,
encarnación y la transfiguración de la realidad y de la porque llega a condicionar a todos, sino que ha salido la
historia en Cristo. propuesta más espiritual, porque ha tejido el consenso,
Se puede también consultar en forma de colo quio que es la obra típica del Espíritu Santo.
espiritual, con mucha discreción, a alguna persona sabia En el caso de que el discernimiento no sea tan fácil,
y prudente. porque las distancias entre algunos sean fuer tes, el guía
puede interrumpir el proceso y llevar de nuevo a la
comunidad a la oración, una ora ción por la liberación de
Cómo se desarrolla un discernimiento los pareceres y los puntos de vista propios. Y se empieza
comunitario de nuevo con otro turno.
Si aun así el proceso no se desbloquea, convie ne que,
, El superior, o quien preside el discernimiento,
tras una nueva oración, se empiecen a escuchar todos
recoge a la comunidad en la capilla para una oración que
diciendo sólo las ventajas espiritua les de escoger esto, y
dirige él mismo. Una oración al Espíri tu Santo, sobre el
después las desventajas. Luego se puede interrumpir con
fondo de una página de la Sagrada Escritura que de
una oración para seguir con las ventajas de no escogerlo
algún modo se refiera al objeto sobre el que se
y después las desventajas.
discierne. La oración prevé internamente los pasos en
Tras esto el guía propone una decisión, argumentada
relación a la libertad de la voluntad propia, la
con las ventajas e indicando también las desventajas. En
mentalidad de la pascua, etc. Esta meditación, que se
esta elección, si todos están en una verdadera actitud de
desarrolla prevalente- mente en silencio después de la
discernimiento, se debería encontrar el consenso. Las
introducción del superior, puede durar media hora.
ventajas y desventajas aquí se entienden exclusivamente
Después la comunidad se reúne para la conver sación.
respecto a la mayor adhesión de la comunidad a Cristo,
El que dirige abre el proceso, exponiendo de modo
la mayor cris- toconformidad de la comunidad en todos
conciso, sin comentarios, sin acentua ciones, el objeto
sus miembros y una mayor presencia de la salvación de
del discernimiento.
Cristo en el mundo por su medio. Cada ventaja o des-
Escoge una persona que como secretario escri ba todo
ventaja puede ser verificada uniéndola al Crist o del
lo que se diga.
triduo pascual, porque ése es el camino del Maestro y de

57
su esposa, que es la Iglesia. El con senso es un verdadero y los engaños del enemigo se hacen más refinado s, el
consenso colegial. También los que han visto más hombre viejo sale y querría con todas sus astucias hacer
desventajas que ventajas en esta decisión, al final se volver al hombre a la cultura del pecado. Como no lo
adhieren a ella haciéndola propia, lo cual es un puede hacer de modo grosero y superficial, trata de
verdadero ejercicio espiritual. En procesos como éste, o hacer que la persona, siguiendo a Cristo tan de cerca,
similares, una comunidad puede llegar a la certeza de comience a ser discípulo de Cristo pero a la manera del
que «han decidido el Espíritu Santo y ellos» (cfr. Hch hombre viejo. Siguiendo el proceso del discernimiento
15,28). de esta segunda etapa, la persona llega a esa mentali dad
CONCLUSIÓN de la pascua de Cristo que la habilita para re conocer lo
que es de Cristo y lo que finge serlo. Entonces las
elecciones que hace, tanto si son importantes como
A lo largo de las dos partes de este libro sobre el
pequeñas, son elecciones que le hacen cristoforme. Esa
discernimiento, hemos visto que todo tiene su eje y su
persona adquiere la sabiduría con la que puede leer la
verificación en la pascua de Jesucristo. Hemos visto que
historia, los hechos que suceden, y comprender cómo a
el discernimiento es un arte de entenderse con Dios, de
través de la historia Dios cumple su proyecto de
comprenderse con el Señor. Está claro entonces que el
salvación.
discernimiento no es una técnica con la cual nos
Puesto que es una empresa que abarca todo el arco
apoderamos del lenguaje de Dios o de su querer. No se
de la vida espiritual, san Ignacio basa la ter cera y cuarta
trata de una metodología en el sentido de las ciencias
semana de los ejercicios completamente sobre el
modernas. El discernimiento, porque es un arte de la co -
misterio pascual. No basta dedicar sólo un período de la
municación entre las personas, no puede reducir se a una
vida a la contemplación de la pascua de Cristo, sino que
mera técnica psicológica para organizar la vida
el verdadero discernimiento nos lleva a vivir una
espiritual.
existencia que ya no se desliga del misterio pascual para
El pecado ha bloqueado la comunicación entre el
llegar a la pascua eterna de Cristo. El discernimiento es
hombre y Dios. Dios, porque es el Amor, se en trega en
por tanto un arte con el cual se mantiene esa actitud
manos del hombre de modo que el hom bre lo pueda
pascual que es el ámbito del encuentro entre el hombre
descubrir de nuevo aunque sea con un acto de violencia
y Dios, que es la revelación de Dios, pero también del
sobre el Hijo de Dios. La relación divino-humana se
hombre. Dios es Amor y el amor se realiza de modo
establece de nuevo en el sacrificio de Jesucristo,
pascual. El hombre es imagen de Dios y se realiza a sí
verdadero Dios y verdadero hombre, en su martirio, en
mismo a la manera del Hijo en el que ha sido creado y
su muerte procurada por los hombres. Jesucristo,
salvado. Y el Espíritu Santo es el que nos hace hijos. El
obediente al Padre, entregado en manos de los hombres,
Espíritu Santo es el que inspira los pensamientos del Hijo
aniquila la divergencia entre el Padre y los hombres. El
para adquirir una mentalidad filial, y El es el que nos da
Espíritu Santo abre este hecho de la reconcilia ción entre
los sentimientos del Hijo. Y sólo con el amor que nos ha
los hombres y Dios a cada persona con creta. El bautismo
sido dado por el Espíritu Santo estos pensamientos y
y la reconciliación, por medio de los cuales la Iglesia
sentimientos nos hacen entrar en la pas cua y vivirla
engendra a sus hijos para la vida nueva, son el ámbito
hasta el fondo, hasta la resurrección. No hay ningún
por excelencia del amor misericordioso de Dios. Es la
acceso espiritual al misterio de la pascua, ni la de Cristo,
pascua de Cristo la que reabre la comunicación entre
ni la nuestra en Cristo, sin el Espíritu Santo.
Dios y el hombre y entre el hombre y Dios. El Espíritu
Santo nos introduce en la pascua del Cordero, y El es el
artífice de nuestro amor a Dios y a los otros y por tanto ***
también el artífice de la comprensión divi - no-humana.
Por este motivo la primera fase del dis cernimiento tiene «Sin el carisma del discernimiento,
su cumplimiento en la acogida de la salvación. Siguiendo ninguna virtud puede subsistir y permanecer firme
los pensamientos y los sentimientos sugeridos por las hasta el final: él es madre y guardián de todas las
reglas del discernimiento de la primera fase, se llega a virtudes.»
admitir la propia verdad de pecador destinado a la Casiano el
muerte, aislado de la vida. Esta admisión es posible Romano
cuando se percibe el rostro de Dios misericordioso que
en la pascua de su Hijo se echa al cuello del pecador
arrepentido para abrazarlo. La persona me mo riza,
imprimiendo en el propio corazón, en todas sus
dimensiones, el gusto, el sabor, la luz y la verdad de
Jesucristo Señor y Salvador. Y esta memoria es base del
discernimiento.
En la segunda parte hemos visto que la vida del
cristiano permanece ligada a la pascua y que el eje del
discernimiento es un ejercicio de oración a través del
cual se hace penetrar la memoria de la pascua de Cristo,
que es la salvación experimentada de modo existencial, en
el propio modo de pensar, sentir, querer y obrar. Se trata
de revestirse de Cristo, de tener sus sentimientos, de ra -
zonar con El y de desear lo que El desea. Las ten taciones

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