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Asignatura:

Literatura infantil

Tarea # III

Nombre:

Roselin De Jesús

Matricula

13-3276

Facilitador

Yenmy yasmaira medrano


1. Realiza un reporte escrito sobre la unidad.

LOS GÉNEROS LITERARIOS

3.1. Concepto de género literario

3.2. Clasificación de los géneros literarios: lirico, narrativa o épico,


dramático y didáctico.

3.3. Sub-clasificación de los géneros literarios: rimas y canciones, relatos y


cuentos tradicionales y populares, comics.

3.4. La Importancia de los géneros literarios.

3.5. Fantasía, creatividad y literatura infantil.

3.6. Rol de la escuela y la promoción y desarrollo de los géneros literarios

Concepto de género literario:

Los géneros literarios son los distintos grupos o


categorías en que podemos clasificar las obras literarias
atendiendo a su contenido y estructura. La retórica los ha
clasificado en tres grupos importantes: épico o narrativo,
lírico y dramático, a los que se añade con frecuencia el
género didáctico, convirtiéndose en un punto de
referencia para el análisis de la literatura.1 Así mismo, y
desde el punto de vista del autor, los géneros literarios
son modelos de estructuración formal y temática que le
permiten establecer un esquema previo a la creación de
su obra.

La clasificación de las obras literarias en géneros y subgéneros se atiene a


criterios semánticos, sintácticos, fonológicos, discursivos, formales, contextuales,
situacionales y afines. En la historia, ha habido varias clasificaciones de los
géneros literarios, por lo que no se puede determinar una categorización de todas
las obras siguiendo un criterio común.

Clasificación de los géneros literarios: lirico, narrativa o épico, dramático


y didáctico:

La clasificación de los géneros literarios se inicia con Aristóteles, quien en su obra


La Poética distingue los siguientes:

El género épico, actualmente asimilado al género narrativo. En su origen fue un


género literario en el que el autor presentaba hechos legendarios, generalmente
haciéndolos pasar por verdaderos o basados en la verdad. Su forma de expresión
habitual es la narración, aunque pueden entremezclarse también la descripción y
el diálogo. En algunos casos, la épica no es escrita, sino contada oralmente por
los rapsodas.

El género lírico, en el que el autor transmite sentimientos, emociones o


sensaciones respecto a una persona u objeto de inspiración. La expresión habitual
del género lírico es el poema. Aunque los textos líricos suelen utilizar como forma
de expresión el verso, hay también textos líricos en prosa (prosa poética).

El género dramático, fundamentalmente ligado al teatro, es aquel que representa


algún episodio o conflicto de la vida de los seres humanos por medio del diálogo
de los personajes. Sus rasgos más característicos son el uso del diálogo y que no
aparece la figura del narrador. Este género está destinado a ser representado, por
lo que abarca todo lo escrito para el teatro. El fin de una obra del género
dramático, aunque puede ser leída, es su representación en un escenario ante
unos espectadores. Esta tarea es llevada a cabo por los actores, que encarnan a
los personajes y que son conducidos por un director.

Cada uno de estos géneros vendría definido por un modo de expresión y un estilo
propio que debía adecuarse a su finalidad estética. Cualquiera de ellos puede
expresarse en verso o en prosa.

En la civilización romana fue el poeta Horacio quien recogió las teorías griegas
referentes a la creación literaria, en su Epístola a los pisones, también conocida
como Arte poética.
Sub-clasificación de los géneros literarios: rimas y canciones, relatos y
cuentos tradicionales y populares, comics:

Subgéneros:

Los cuatro grandes géneros literarios bajo la visión moderna (narrativa, lírica,
dramática y didáctica) comprenden cada uno de ellos una variedad de
subgéneros, en algunos textos definidos como «formas literarias».

Fundamentalmente son:

Subgéneros narrativos:

La épica: referida a las hazañas de uno o más héroes y las luchas reales o
imaginarias en las que han participado. Su forma de expresión tradicional ha sido
el verso, bajo la forma de poemas épicos cuya finalidad última es la exaltación o
engrandecimiento de un pueblo.

La epopeya: en una edad antigua de carácter mítico. Sus personajes son dioses y
seres mitológicos. Entre las epopeyas más importantes se encuentran la Ilíada y la
Odisea.

El cantar de gesta: cuenta hazañas realizadas por los caballeros de la Edad


Media. Generalmente son leyendas heroicas de un pueblo, como el Cantar de los
nibelungos y el Cantar de mio Cid.

El cuento: una narración breve basada o no en hechos reales, inspirada o no en


anteriores escritos o leyendas, cuya trama es protagonizada por un grupo reducido
de personajes, y que tiene un argumento relativamente sencillo.

La novela: una obra literaria en prosa en la que se narra una acción fingida en
todo o en parte, y cuyo fin es causar placer estético a los lectores con la
descripción o pintura de sucesos o lances interesantes, así como de caracteres,
pasiones y costumbres. Es la forma literaria más practicada en la actualidad.
Existe una gran diversidad de tipos o géneros de novelas. Según el teórico
Michael Bajtín, la novela es el género que representa un mayor grado de
complejidad en la construcción de sus ideas.
La fábula: composición literaria breve en la que los personajes casi siempre son
animales que presentan características humanas como el hablar. Estas historias
incluyen una enseñanza o moraleja de carácter instructivo que suele figurar al final
del texto, por lo que se considera que poseen un carácter mixto narrativo y
didáctico.

Subgéneros líricos antiguos:

La lírica coral de la Grecia clásica (Oda, himno, anacreóntica, epitalamio, peán).

Canción: Un poema admirativo que expresa una emoción o sentimiento.

Himno: Una canción muy exaltada (religiosa, nacional o patriótica).

Oda: Un poema reflexivo y meditativo que tiende a exaltar y elogiar un tema o


asunto.

Elegía: Un poema meditativo y melancólico.

Égloga: Un poema bucólico.

Sátira: Un poema mordaz.

Epigrama: poema mordaz, conciso, generalmente escrito en verso.

Romance: poema narrativo característico de la tradición oral compuesto usando la


combinación métrica homónima.

Subgéneros líricos modernos y contemporáneos:

Soneto: Composición poética formada por catorce versos de arte mayor,


generalmente endecasílabos, y rima consonante, que se distribuyen en dos
cuartetos y dos tercetos. "el soneto castellano es de influencia italiana y se
empieza a ensayar en el siglo XV".

Madrigal: Poema lírico breve, generalmente amoroso, que expresa un cumplido


elogioso dirigido a una dama, y en el que se combinan versos de 11 y 7 sílabas.
Composición musical renacentista escrita para varias voces, con o sin
acompañamiento de instrumentos, de tema profano, generalmente amoroso, y
cuya letra solía ser un poema culto.

Subgéneros dramáticos:
Son las distintas variedades del drama u obra de teatro, constituida por diálogos
entre personajes y con un cierto orden.

La tragedia, en la que los personajes protagónicos se ven enfrentados de manera


misteriosa, invencible e inevitable contra el destino o los dioses.

La comedia, una obra que presenta una mayoría de escenas y situaciones


humorísticas o festivas.

El melodrama, en la que los aspectos sentimentales, patéticos o lacrimógenos de


la obra se exageran con la intención de provocar emociones en el público.

La tragicomedia, en la que se mezclan los elementos trágicos y cómicos, aunque


también hay lugar para el sarcasmo y la parodia.

La farsa, cuya estructura y trama están basadas en situaciones en que los


personajes se comportan de manera extravagante y extraña, aunque por lo
general manteniendo una cuota de credibilidad.

Subgéneros didácticos:

Actualmente también se consideran formas literarias aquellas que son didácticas


como:

El ensayo.

La biografía.

La crónica.

La oratoria: discurso forense, festivo, político; pregón, arenga, exaltación...

La epístola o carta.

El tratado científico o filosófico.

La fábula, con carácter mixto entre narrativo y didáctico.

La novela didáctica.

La Importancia de los géneros literarios:

La literatura como una forma de arte puesta en palabras. La literatura como forma
de arte es una de las más antiguas siendo que existe desde tiempos inmemoriales
en los que los pueblos escribían sus historias y sus hazañas para la posteridad. La
literatura es hoy en día un conjunto complejo de formas artísticas que si bien
comparten entre sí la palabra escrita mucho difieren en cuanto a las formas,
estilos, longitud e interés u objetivo de lo que se compone.

Es así que surgen los géneros literarios, distintos tipos de composición literaria
que apunta a diferentes objetivos y a expresar distintas formas de tal vez la misma
realidad. La importancia de los géneros literarios es
que son la base de toda elaboración escrita
siempre que hablemos de la escritura como arte.
Así, cada género literario aporta su riqueza propia a
un hecho que puede ser contado de diversas
maneras. Cuando hablamos de géneros literarios
debemos mencionar tres géneros principales: el
género épico-narrativo, el lírico y el dramático.

Fantasía, creatividad y literatura infantil:

Desarrollo de la fantasía y la creatividad en la etapa de Educación


Infantil.

En esta etapa de Educación infantil, podemos trabajar


con multitud de aspectos y uno de ellos es trabajar con
la innata espontaneidad que los más pequeños tienen
desde su comienzo en la exploración del mundo y van
desarrollando de forma progresiva y activa a lo largo de
toda su vida. Para que este periodo creativo y
manipulativo sea duradero, nosotros como docentes,
debemos estimular esa espontaneidad partiendo
siempre de sus conocimientos previos para poder
desarrollar en ellos su capacidad creadora y avivar la
llama de la fantasía.

En el desarrollo de la creatividad en etapas tempranas, nos ayuda a que el niño


amplíe la percepción que éste tiene del mundo y la conciencia del mismo,
reteniendo en su memoria todo aquello que observa, experimenta y manipula.
Todo ello le ayudará a que su proceso de enseñanza-aprendizaje evolucione
satisfactoriamente. Como docentes y responsables de un aula, debemos trabajar
la creatividad entorno a un ambiente rico en estímulos creativos, que inciten al
niño a explorar y manipular por sí mismo, despierte su interés y la necesidad de
crear, todo ello fomentará su curiosidad intelectual, ayudará a formar su auto
concepto y desarrollar su autoestima así como ser un elemento motivador del
aprendizaje.

La fantasía es una facultad mental en la que la imaginación juega un papel


esencial, pues nos ayuda a imaginarnos objetos inexistentes, es capaz de dar
forma sensible a las ideas y alterar nuestra realidad. En la etapa infantil, la
fantasía juega un papel esencial en la vida de nuestros pequeños imaginadores.
En el estadio preoperacional que Piagetnos mostró, se despierta el interés de
interacción más activa con el entorno, surgiendo lo que denominamos juego
simbólico.

En el juego simbólico se desarrollan aptitudes


imaginativas y creativas en los niños, pues
estos son capaces de imaginarse cualquier
tipo de situación o vivencia a través de la
fantasía. En el aula debemos disponer de
material suficiente que ayude a los niños a
estimular su capacidad imaginativa y puedan
crear a partir de ahí, todo tipo de situaciones o
creaciones, es una necesidad básica y vital en
el proceso de enseñanza y aprendizaje. Para
que su desarrollo e interacción con los materiales, objetos y entorno sea
motivadora y activa, debemos disponer de varios rincones. Algunos han de ser
permanentes como por ejemplo el rincón de la biblioteca el cual ha de contener
numerosos libros de diferentes tipologías y todos ellos adaptados a las edades de
nuestro grupo de alumnos, el rincón de la asamblea, en el que poder imitar las
acciones propias de la entrada y la salida, contar y repasar números, estaciones,
fotografía de los compañeros, etc. Un rincón movible o cambiante pueden ser por
ejemplo aquellos que son específicos para el juego simbólico como el rincón de
los disfraces, rincón del supermercado o el rincón de los médicos, entre otros. Otra
actividad interesante para el desarrollo de la imaginación y la creatividad son las
pequeñas representaciones teatrales de cuentos y fábulas que se hayan trabajado
previamente en el aula.
Rol de la escuela y la promoción y desarrollo de los géneros literarios:

No se trata de una opinión, sino de participar de una convicción acerca de la


importancia de la literatura en el desarrollo cultural del niño, a partir de las
primeras manifestaciones de su relación con el mundo. Las canciones de cuna
mediante el halago de sus sonidos, la repetición y sus ritmos transmitidos en el
vínculo emocional con su madre- establecen su primer contacto con la literatura.

El contacto temprano con los libros manipulables que se ponen a su alcance


familiariza al niño con el objeto esencial de la cultura escrita, su aspecto, su
manejo.
Los libros con imágenes concitan su atención y la experiencia de secuencia
temporal del antes y después. La lectura que oye cuando su madre le lee, lo
familiariza con el lenguaje gramaticalmente mejor configurado, con más
vocabulario y mejor pronunciado. Y con el cuento, realiza una primera experiencia
de la macro estructura coherente de un texto, como esencia de la comprensión,
con la intensidad de un aprendizaje que se realiza en una catarsis profundamente
emocional como es la que se establece en la relación de la madre, el padre u otro
adulto en el acto compartido de una lectura que despierta la fantasía y la
creatividad del pequeño.

El rol que debe ocupar la escuela en el acercamiento de los niños a la


lectura de obras literarias:

Si en la familia tiene lugar la prehistoria del lenguaje escrito, también se confirma


que en la escuela comienza su historia, es decir, la posibilidad de llegar al dominio
pleno de la lengua escrita, con todo el valor simbólico que tiene como álgebra del
lenguaje. Por eso, -teniendo en cuenta los cambios críticos del desarrollo natural y
cultural durante la infancia y la adolescencia y las características individuales de
su medio social-, la escuela debe cumplir con la misión de promover
intencionalmente su aprendizaje a través de amplios repertorios de estrategias.
Por cierto que en esas estrategias ocupan un lugar importantísimo las obras
literarias. Pero no por didactismo, sino por el papel esencial que ellas tienen para
la adquisición de la lengua escrita generando el amor por la lectura.

Respecto al rol del nivel inicial y de los diferentes ciclos de la escuela en el


acercamiento a la lectura:

En el nivel inicial, sobre todo en el preparatorio y en el primer grado, la repetición


de la lectura de cuentos y poesías -junto al placer-, permite que los niños
relacionen la visión con el sonido cuando manipulan el libro que le fue leído por el
maestro. Al oír y ver nuevas palabras, además de enriquecer su caudal lingüístico,
pueden desarrollar la toma de conciencia lingüística, que se inicia con la
comprobación de que le escritura es un lenguaje que reproduce lo que se habla.
Mientras tanto, a través de la obra literaria, fortalecen su desarrollo emocional,
social, cognitivo y moral. Aunque al principio no puedan verbalizar los temas y
símbolos literarios, reconocen la bondad y la lealtad de un personaje para cumplir
una promesa, su desventura ante una injusticia, su coraje para vencer el miedo, su
ingenio para vencer contrariedades. Progresivamente, a medida que vencen las
dificultades que presenta el sistema alfabético de escritura,- con la ayuda,
además, de estrategias específicas, los niños irán desarrollando los procesos
superiores de la mente que les faciliten el acceso a la comprensión profunda del
simbolismo de los signos escritos.

A lo largo de la escolaridad, para desarrollar la comprensión y la imaginación,


deben estar a disposición de la escuela y su currículo, todas las formas y géneros
literarios que el maestro necesita manejar: prosa y poesía, realidad y ficción,
exposición y narración, tradicional y contemporáneo. Desde el primer ciclo pero
especialmente a partir del segundo, las estrategias -y en particular las preguntas
de alto nivel-, conducen a la formación de conceptos mientras se adquieren los
conocimientos.

El rol del maestro, en particular, en la promoción de la lectura:

El rol del maestro es, desde luego, un rol esencial, muy complejo y muy
gratificante. Ante todo, debe ser él mismo un lector apasionado para transmitirle al
alumno el entusiasmo por la lectura y estar interesado en todos los géneros
literarios.

Pero, al mismo tiempo, debe tener una excelente formación profesional para
conocer a los alumnos en su nivel evolutivo y las experiencias culturales en el
medio social y cultural de cada uno según cual fuere la lengua o el nivel
educacional de la familia en que se desarrolló.
Debe tener conocimientos sobre la lengua escrita y saber enseñarla, con
habilidades para aplicar estrategias grupales, individuales y contextuales
estableciendo, además, relaciones fluidas con la familia y la comunidad. Debe
confiar en la aptitud de sus alumnos y en sí mismo para influir en su desarrollo.
El maestro necesita armonizar sus acciones en un contexto escolar propicio,
discutiendo y planificando sus acciones en un proyecto compartido, en
colaboración con sus colegas, a su vez coordinados por una dirección
comprometida en un plan de colaboración entre pares que le dé sustento a cada
uno y continuidad en el trabajo de todos.
Mucho podría decirse, además, sobre la responsabilidad del Estado en la
jerarquización de los maestros como profesionales eficientes.