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INTRODUCCION

El presente “Protocolo de intervención psicológica en los pacientes con trastornos


de ansiedad generalizada”, se ha elaborado a partir de un trabajo conjunto
buscando la mejoría de los síntomas, sabiendo que el síntoma principal es la
presencia frecuente de preocupación o, incluso cuando hay poca o ninguna causa
clara. Las preocupaciones parecen flotar de un problema a otro. Los problemas
pueden involucrar la familia, las relaciones interpersonales, el trabajo, el dinero y la
salud. Incluso estando consciente de que sus preocupaciones o miedos son más
fuertes de lo necesario.

La persona también puede presentar otros síntomas físicos. Estos pueden incluir
tensión muscular, problemas estomacales, sudoración o dificultad para respirar, de
esta manera se busca con este trabajo el bienestar y reducción de los síntomas del
paciente para una mejor calidad de vida.
JUSTIFICACIÓN

TAG, se conoce como el trastorno de ansiedad generalizada, la cual es


diagnosticable, sin embargo en el mundo es una enfermedad llamada
“camafluda”, pues al parecer no es fácilmente indetectable, pues las
personas que lo padecen sintomátizan signos clínicos- médicos como
síntomas primarios, dejando en segundo lugar los síntomas de la
ANSIEDAD; A su vez cabe resaltar que a pesar de su prevalencia, los
profesionales de la salud mental informan que raramente ven pacientes con
un TAG, en comparación con la mayor frecuencia de otros trastornos por
ansiedad. Esta aparente contradicción puede explicarse de dos maneras. En
primer lugar, los individuos con un TAG no suelen buscar ayuda para su
problema. Comparado con otros trastornos por ansiedad, como el trastorno
por pánico, el TAG está asociado a un malestar que presenta menos
síntomas y un deterioro social inferior. Por consiguiente, los pacientes con
dicho trastorno suelen esperar muchos años antes de acudir a un profesional
de la salud mental. Igualmente, el 80% de los individuos con un TAG no
recuerdan sus primeros síntomas e informan haber estado preocupados y
ansiosos toda su vida. Por esta razón, a menudo los interpretan como rasgos
no modificables de la personalidad y no buscan ayuda. En segundo lugar,
cuando estos individuos deciden acudir a la consulta de un profesional,
puede que no se diagnostique apropiadamente el TAG. A menudo se recurre
en principio al médico de cabecera y se suele limitar la exploración a los
síntomas somáticos del TAG, como fatiga e insomnio. Además, los pacientes
con TAG frecuentemente se deprimen, se desmoralizan y se vuelven
socialmente ansiosos. Si estas consecuencias son lo suficientemente graves,
pueden considerarse como el problema principal y el TAG seguirá sin
descubrirse.
Es por ello necesario plantear diferentes técnicas psicoterapéuticas en las
que el individuo aprenda a lidiar con sus preocupaciones excesivas y
persistentes. Por tanto se entiende que las personas presenten problemas
psicológicos cuando, Las expectativas son negativas y catastróficas sobre
una amplía pluralidad de temas como el trabajo, los estudios, la familia, la
salud propia o bien la de otros, el dinero o bien otros temas de menor
relevancia como pueden ser las labores familiares, hacer gestiones,
reparaciones del turismo o bien cualquier pequeño inconveniente que surja
en las relaciones interpersonales.

Este programa de Intervención pretende cumplir con las expectativas de


intervención psicoterapéuticas bajo un enfoque COGNITIVO
CONDUCTUAL.
MARCO TEÓRICO

La característica principal del Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) es


tener una preocupación y ansiedad excesivas (expectativa aprensiva o
aprensión ansiosa), persistentes (más de la mitad de los días durante al
menos 6 meses) y difíciles de controlar sobre un número de acontecimientos
o actividades tales como el rendimiento laboral o escolar. Que la
preocupación y ansiedad son excesivas significa que su intensidad, duración
o frecuencia son desproporcionadas con relación a la probabilidad o impacto
real del evento temido.

- Las personas con TAG se preocupan por cosas que es improbable que
sucedan o que si ocurren son mucho más manejables y menos dramáticas
de lo que aquellas piensan. Los pacientes con TAG presentan
preocupaciones relativamente constantes y, por lo general, únicamente
suelen ser capaces de dejar de lado un tema de preocupación ante la
aparición de un nuevo tema de preocupación. Como ha afirmado
Deffenbacher (1997): “El individuo tiende a darle vueltas en su cabeza a
estas cuestiones, siendo incapaz de alcanzar una solución, de tomar
decisiones, de llevar a cabo una actuación decisiva y de vivir con relativa
tranquilidad con las consecuencias. Por el contrario, suelen darle vueltas y
más vueltas a, y preocuparse con, las posibilidades negativas, los errores y
equivocaciones potenciales, y los fracasos y dificultades reales e imaginarios.
Es como si estuvieran petrificados en las primeras etapas de una solución de
problemas.” Es muy posible que las preocupaciones estén muy relacionadas
con la intolerancia a la incertidumbre (Dugas y Ladouceur, 1997; Dugas y
cols., 1998).

- En general, se piensa que no hay diferencias en el contenido de las


preocupaciones de las personas “normales” y de las personas con TAG,
aunque Dugas y Ladouceur (1997) han señalado que los últimos se
preocupan por una mayor variedad de situaciones y se preocupan más por
cuestiones menores. Por otra parte, está claro que en el caso del TAG las
preocupaciones son más frecuentes, duraderas, intensas y difíciles de
controlar que en sujetos normales (para una posible matización de esto
último). Estas preocupaciones excesivas van asociadas a una hipervigilancia
hacia los estímulos amenazantes y a una sensación de incontrolabilidad de
los mismos. En comparación a sujetos “normales”, las personas con TAG se
pasan más tiempo preocupados diariamente (55 ± 63 contra 310 ± 195
minutos en el estudio de Dupuy y cols., 2001), informan de más
preocupaciones no precipitadas por algo y tienen preocupaciones menos
realistas, percepciones de menor controlabilidad y más áreas de
preocupación (Brown, O'- Leary y Barlow, 2001). Por otra parte, Butler
(1994) indica que la observación clínica revela que el foco de las
preocupaciones de los pacientes con TAG cambia repetidamente, aunque
hay una gran variabilidad individual en la velocidad con que se producen
estos cambios.

- Dugas y Ladouceur (1997) distinguieron tres tipos de preocupaciones en


el TAG que se refieren a:

a) Problemas inmediatos anclados en la realidad y modificables; por ejemplo,


conflictos interpersonales, reparaciones, puntualidad, forma de vestirse para
una ocasión.
b) Problemas inmediatos anclados en la realidad e inmodificables; así,
enfermedad crónica de un ser querido, economía del país, pobreza y
violencia en el mundo, situaciones injustas no controlables.
c) Acontecimientos muy improbables no basados en la realidad y, por tanto,
inmodificables; ejemplos serían la posibilidad de arruinarse o de caer
gravemente enfermo en ausencia de dificultades económicas o de salud.

Posteriormente, los tipos de preocupaciones se han reducido a dos. Así,


Dugas y cols. (1998) han clasificado las preocupaciones según se refieran
a problemas actuales (cumplir con los plazos fijados en el trabajo, conflictos
interpersonales) o a eventos futuros improbables (muerte del hijo en un
accidente de coche).

Por otra parte, Ladouceur y cols. (2000) han distinguido dos tipos de
preocupaciones:

a) sobre situaciones modificables (tratables mediante resolución de


problemas)

b) sobre situaciones no modificables (y que frecuentemente no existen


todavía). Como se discutirá más adelante, los autores citados indican que
cada tipo de preocupación requiere una intervención diferente.

- Rapee (1991) puntualiza que desde una perspectiva psicológica raramente


se ha estudiado la tendencia general a ser ansioso. Este autor distingue entre
la ansiedad generalizada y el trastorno de ansiedad generalizada (TAG). La
primera puede ser identificada en todas las personas en mayor o menor
grado y el segundo puede ser un trastorno relativamente puro. Algunos
autores coinciden en que la ansiedad crónica está presente de manera más
obvia en el TAG, pero también en toda clase de psicopatología, ya que es un
rasgo esencial, una dimensión de muchos síntomas diferentes, que puede
encontrarse en la depresión mayor, trastorno bipolar, esquizofrenia, abuso
de sustancias, bulimia, trastornos psicofisiológicos y muchos otros trastornos.
- El modelo cognitivo se basa en la idea de que los pensamientos negativos
producen ansiedad. Cada vez que se siente angustiado o asustado es porque
se está diciendo a sí mismo que va a suceder algo terrible.

- El modelo de la exposición Se basa en la idea de que la causa de toda


ansiedad es la evitación, usted se siente angustiado porque evita las cosas
que teme. Si siente tímido, lo más probable es que evite a la gente. Según
esta teoría, vencerá sus miedos en cuanto deje de huir y haga frente a lo que
le angustia.

- El modelo biológico se basa en la idea de que la ansiedad y la depresión


son consecuencia de un desequilibrio químico del cerebro y de que usted que
tendrá que tomarse una pastilla para corregirlo.

- El modelo de terapia gestalt aborda la ansiedad desde el nivel de


pensamientos. Bilbao Angie (2010), refiere lo siguiente respecto de este
modelo: Es en la zona de la fantasía donde se encuentran ubicados los
pensamientos, creencias, fantasías y situaciones hipotéticas. El objetivo es
cambiar las creencias y expectativas que el paciente tiene a cerca de sí
mismo, de los demás y del mundo, rastreando poco a apoco los
pensamientos distorsionados que lo han llevado a fabricar una autoimagen
negativa y a expectativas catastróficas de su futuro y de su mundo.
MARCO OPERACIONAL

Tratamiento cognitivo conductual clásico del trastorno de ansiedad


generalizada

Los métodos cognitivo conductuales que se han empleado clásicamente para


manejar el trastorno de ansiedad generalizada son técnicas para reducir los
aspectos somáticos de la ansiedad, técnicas de afrontamiento, y
reestructuración cognitiva para reducir la percepción de amenaza que
dispara la preocupación. El plan de tratamiento incluye generalmente:
Psicoeducación, detección pronta de los signos de ansiedad y manejo de la
respuesta ansiosa, relajación, exposición en la imaginación,
desensibilización, ensayos de afrontamiento de conducta y reestructuración
cognitiva (Roemer y Orsillo, 2002).

Si bien el tratamiento cognitivo conductual es el único que ha demostrado ser


eficaz en el tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada, su eficacia
no llega al nivel que se ha conseguido en la mayoría de los trastornos de
ansiedad. En este trastorno cerca del 50% de los pacientes tratados con
terapia cognitivo conductual clásica no obtienen mejoras suficientes con el
tratamiento (Borkovec, 2002; Dugas, et al, 1998, Dugas, Ladouceur, 2000,
Borkovec y Ruscio, 2001). Las técnicas cognitivas no dan el resultado
esperado. La terapia cognitiva con la reestructuración y su disputa de la
racionalidad de los pensamientos no siempre es efectiva en estos casos
(Craske y Hazlett-Stevens, 2002); la exposición es difícil de aplicar porque
los estímulos a los que se tiene miedo varían mucho y la relajación también
tiene una aplicación limitada porque la activación no se asocia a la
preocupación, (Lehay, 2004).

PROCEDIMIENTOS COGNITIVO CONDUCTUAL

Thomas Borkovec, uno de los primeros investigadores sobre el tratamiento


del tag, revisó recientemente la investigación sobre este trastorno y sugirió
que las intervenciones cognitivo-conductuales para el tag deberían incluir las
siguientes características:

1. Enfatizar la importancia de la autoobservación para descubrir los pro-


cesos de ansiedad.
2. Prestar especial atención a los pensamientos de preocupación, como
una de las primeras señales cruciales para la iniciación de las habilidades de
afrontamiento.
3. Proporcionar un entrenamiento completo en habilidades de relajación
aplicada.
4. Emplear múltiples métodos de relajación.
5. Exponer al paciente a imágenes provocadoras de ansiedad.
6. Emplear la práctica frecuente dentro de las sesiones sobre habilidades
de afrontamiento.
7. Utilizar la terapia cognitiva para el pensamiento catastrófico, de preo-
cupación.

Como se señalará más adelante, proporciona un método consistente y


secuencial para el desarrollo de las habilidades de afrontamiento por medio
de la relajación y satisface las seis primeras condiciones, dejando
únicamente de incluir la terapia cognitiva.
Se introduce generalmente en el tratamiento del tag y de otros trastornos por
ansiedad o estrés cuando la evaluación ha sugerido una implicación
emocional y fisiológica significativa en el trastorno. Se ha desarrollado según
un modelo de autocontrol progresivo sobre la activación ansiosa por parte del
paciente. Se lleva a cabo entrenando a éste a que reconozca las señales
cognitivas, emocionales y fisiológicas de la activación ansiosa y que emplee
las “habilidades de afrontamiento por medio de la relajación” cuando estas
señales se encuentran presentes. Esto aumenta la sensación de tranquilidad
y claridad mental, liberando otras habilidades cognitivas y conductuales de
afrontamiento con las que enfrentarse a la situación externa o a
preocupaciones internas. Para lograrlo, implica seis objetivos mezclados, que
se solapan. Se intenta desarrollar:

1. Una explicación convincente del autocontrol.


2. Un patrón de respuesta de relajación básico a partir del cual desarrollar
“habilidades de afrontamiento por medio de la relajación”.
3. “Habilidades de afrontamiento por medio de la relajación” específicas
que puedan aplicarse rápida y fácilmente en situaciones reales.
4. Un aumento del darse cuenta de las señales internas de la activación
ansiosa, de modo que la percepción de estas señales pueda servir como
estímulo para la iniciación de las “habilidades de afrontamiento por medio de
la relajación”.
5. Competencia y confianza dentro de las sesiones para llegar a darse
cuenta de la activación ansiosa y el empleo de las “habilidades de afronta-
miento por medio de la relajación” para reducir la ansiedad.

6. La aplicación segura de las “habilidades de afrontamiento por medio


de la relajación” en la vida diaria para controlar la ansiedad y otros estados
emocionales negativos, como la ira y la depresión.

Los procedimientos clínicos para alcanzar estos objetivos se desarrollan


habitualmente a lo largo de 6 a 10 sesiones. El pasar a una sesión con nuevo
contenido se basa en el progreso individual. Teniendo en cuenta esta
advertencia, se describirá el programa sesión por sesión. Después de la
primera de ellas, cada una empieza habitualmente con una breve entrevista
que revisa las tareas para casa y el progreso logrado entre sesiones, y
finaliza con otra breve entrevista para evaluar las experiencias y el progreso
dentro de la sesión. Basándose en el progreso dentro y entre sesiones, se
plantea la tarea para casa a realizar durante la semana siguiente.
OBJETIVOS

1. Objetivo General:

- Generar un autoconocimiento y estrategias de afrontamiento para


controlar la ansiedad mejorando su calidad de vida.

2. Objetivos Específicos:

- Adquisición de un conocimiento sobre la ansiedad y las preocupaciones.

- Generar el autoconocimiento de las señales externas e internas


(cognitivas, emocionales y fisiológicas) de la activación ansiosa.

- Fomentar habilidades de afrontamiento por medio de la relajación


específicas que puedan aplicarse rápida y fácilmente en situaciones reales.

- brindar habilidades de afrontamiento por medio de la relajación en la vida


diaria para controlar la ansiedad.

- Restructurar los pensamientos distorsionados que venía prestando,


generando pensamientos nuevos y funcionales.

- Tomar conciencia de la imagen que tenemos de nosotros mismos

- Aprender a conocerse mejor: fortalezas y áreas de mejoras

- Desarrollar habilidades para una adecuada comunicación y expresión de


sus emociones

METODOLOGÍA
El siguiente plan de intervención constara de 8 sesiones terapéuticas, cada
sesión se dará una vez por semana, la duración de cada sesión es de 80
minutos.
El abordaje será bajo las técnicas de la terapia “Cognitivo – Conductual” tales
como habilidades de relajación, autorregistros, tareas, reestructuración
cognitiva, debate cognitivo, validaciones, técnicas de exposición,
desensibilización sistemática.
RECURSOS

1. Humano :

- Paciente
- Terapeuta

2. Logístico :

- Trípticos
- Dípticos
- Radio
- Hojas bond
- Plumones y lapiceros
- Pruebas Psicológicas
- Folder
- Hojas de registros

BENEFICIARIOS

Para pacientes diagnosticados con trastorno de Ansiedad Generalizada


(TAG)

CRONOGRAMA