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Ladrillo Con Colillas De Cigarrillo

Desde hace más de diez años, Abbas Mohajerani, catedrático de la universidad


australiana Royal Melbourne Institute of Technology (RMIT), se mostró preocupado
por los efectos nocivos de los químicos y metales pesados que se encuentran en
las colillas de cigarrillos (como arsénico, níquel, cromo, cadmio), las cuales se
lanzan en sitios públicos. Entonces se propuso encontrar una solución.
De sus indagaciones, Mohajerani corroboró que en el mundo se producen alrededor
de seis trillones de cigarrillos al año. Estos dejan como resultado 1.2 millones de
toneladas de estas molestas colillas, que tienen una pobre biodegradabilidad y
pueden durar años en descomponerse.
"No estaba contento de verlas en nuestras calles, parques y ríos. Quise encontrar
una salida a este problema ambiental. Empecé a pensar sobre diferentes maneras
de reciclar estos desechos. En el 2005, vino a mi mente que usarlas (las colillas de
cigarrillos) en ladrillos cocidos de arcilla podía ser el mejor método para atrapar e
inmovilizar los químicos", explicó a La Nación el ingeniero civil, quien justamente en
el 2005 inició su investigación y ha supervisado a más de diez estudiantes quienes
han participado en el estudio, que aún continúa.

Las colillas de cigarrillo tardan años en descomponerse.


Ahorro De Energía
La investigación se denomina -en español- Una propuesta práctica para solucionar
el problema mundial de las colillas de cigarrillos: reciclarlas en ladrillos cocidos de
arcilla y fue publicada en el Journal of Waste Management. Sus autores son
Mohajerani, Aeslina Abdul Kadir y Luke Larobina.
¿Cuál es su planteamiento? Incluir al menos un 1% de colillas de cigarrillo en la
fabricación de ladrillos.
De acuerdo con el estudio, solo una pequeña porción de ladrillos se tendría que
confeccionar con estos desechos e incluso así habría un impacto positivo sobre el
ambiente.
El usar las colillas no generaría contaminación, pues para elaborar los ladrillos se
lleva a cabo un procedimiento especial. Por ejemplo, en el artículo se explica que
las colillas se desinfectan a una temperatura de 105 grados Celsius durante 24
horas y se colocan en bolsas plásticas selladas.
El catedrático indicó que la calidad de los ladrillos -aquellos hechos con un 1% de
las colillas- es muy similar a la de los ladrillos comunes y, según el porcentaje de
colillas que se añada, se puede ahorrar hasta un 58% de la energía que se utiliza al
cocer los ladrillos.

Durante la investigación, se realizaron varias pruebas con diversos porcentajes de colillas


incorporadas en la mezcla para hacer los ladrillos.

"El estimado de energía de cocción que se ahorra al incorporar solo un 1% de


colillas de cigarrillos a los ladrillos es de aproximadamente 9%", expresó.
El profesor mencionó que esto es muy significativo, si se considera que la
producción de los ladrillos tarda usualmente más de 20 horas y que el consumo de
energía durante el calentamiento y cocción sobrepasa los 1.000 grados Celsius.
Con base en los cálculos de los investigadores, si todo fabricante de ladrillos en el
orbe produjera un 2.5% de sus ladrillos con un 1% de colillas de cigarrillos, en teoría,
todas las colillas producidas en el mundo podrían reciclarse.
Por otro lado, el análisis también permitió ver que los ladrillos hechos de estos
desechos eran más ligeros, con una menor conductividad térmica que los ladrillos
normales.
"Los ladrillos hechos de colillas de cigarrillos son un material potencial de
construcción ligera y sus usos y propiedades pueden variar dependiendo de la
cantidad de colillas de cigarrillos incorporada. Pueden servir de soporte o no y
algunas de las propiedades se pueden mejorar con la incorporación de colillas de
cigarrillos, incluyendo una reducción de la conductividad térmica", explica el artículo
publicado por los investigadores.

La mezcla de la izquierda tiene agua y barro, mientras que la de la derecha tiene agua, barro
y las colillas de cigarrillos.

Consultado sobre cómo podría llevarse a cabo su propuesta y de dónde saldrían las
colillas para hacer los ladrillos, Mohajerani dijo que en Australia, Europa, Estados
Unidos y Canadá existen contenedores que se instalan en la vía pública para
reciclar este tipo de material.
Para él, los sistemas de manejo de las colillas deben extenderse por todo el mundo,
concluyó.
Descubrimiento De Alto Impacto
Esta solución, de llevarse a cabo en serio, podría tener un gran impacto en cuanto
a la reutilización de colillas se trata, ¿por qué?
La producción anual de cigarros generaría 1,2 millones de toneladas en colillas en
el mundo, explican en Business Insider, y se espera que estas cifras aumenten en
más de un 50% en 2025, debido al crecimiento de la población mundial.
La buena noticia es que, según los cálculos de Mohajerani, aplicando un 1% de
colillas en los ladrillos, sólo el 2,5% de la producción anual de estos bloques sería
suficiente para compensar por completo su contaminación a nivel mundial. El
desafío ahora será la recolección.