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TERREMOTO 19 SEPTIEMBRE DE 2017

El terremoto de 2017 se produjo a las 13:14:40 horas, hora local (UTC −5) del martes 19 de
septiembre. Tuvo una magnitud de 7.1 (escala de magnitud de momento). Su epicentro se localizó
12 km al sureste de Axochiapan (Morelos), según el informe especial preliminar del Servicio
Sismológico Nacional de México. El Servicio Geológico de los Estados Unidos ubicó el epicentro a
un kilómetro de San Felipe Ayutla (Puebla) El sismo ocurrió apenas doce días después del
terremoto de Chiapas

La prensa destacó profusamente la coincidencia en la fecha de este sismo con la del terremoto
ocurrido en 1985, el que también sucedió un 19 de septiembre. Sin embargo, aparte de la fecha,
no existe mayor relación entre ellos, pues el de 1985 tuvo epicentro en la costa del estado de
Michoacán a una profundidad de 15 km, mientras que el sismo del 2017 tuvo epicentro bajo la
superficie del país, donde el proceso de subducción ejecuta un tipo diferente de esfuerzos
extensivos entre las placas de Cocos y Norteamérica. Específicamente, a este tipo de movimiento
se le conoce con el nombre de sismo intraplaca.

Este terremoto dejó cuantiosos daños en los estados del centro del país. Principalmente en la
Ciudad de México, ya que es la entidad donde se concentra el mayor número de víctimas
mortales, debido a la densidad de población y la estructura compleja del subsuelo. Por primera vez
desde la instalación de la alerta sísmica en la ciudad, ésta no sonó momentos antes para prevenir
a la población. La alerta se activó hasta pasados once segundos de iniciado el sismo, lo que no
permitió una evacuación completa. Esto se debió a la cercanía del epicentro a la Ciudad de
México y no se activó la alarma sísmica pronto. En Morelos, la zona en torno al volcán
Popocatépetl y el sureste del estado presentó los mayores daños, siendo Jojutla una de las
localidades más afectadas.12 Por el lado de Puebla, la Mixteca, la región de los valles de Izúcar y
Atlixco y el centro histórico de Puebla de Zaragoza registraron importantes afectaciones.
PRIMEROS AUXILIOS DESPUÉS DE UN SISMO

En los sismos, la precaución inicial es mantenerse con calma para no entrar en estado de paranoia como
muchas personas lo sufren. Una de las mejores instrucciones que puede acatar en el instante que ocurre el
sismo es buscar un área segura en donde pueda cubrir su cabeza de cualquier derrumbe que provenga del
techo, como lámparas, tubos o de algún material que lo contenga. La velocidad para salir del
establecimiento es recomendado que lo haga de manera rápida y precavida caminando lo más pegado
posible desde los extremos de las paredes o del área donde se encuentra ubicado. Es importante que utilice
las escaleras de emergencia para evacuar el edificio, casa o sitio encerrado en el que se encuentre sin usar el
elevador.

En caso de quedar atrapado, no desespere y utilice cualquier objeto que tenga cercano o de ser necesario
con su propio cuerpo o voz, en gritar o golpeando las paredes a finalidad de que lo escuchen y sea
rescatado.

Primeros Auxilios

En el caso de recurrir a los primeros auxilios en un sismo o terremoto, se pueden encontrar varios indicios
de accidente en edificaciones y principalmente en las personas.

Estos puntos son lo más recomendable para ayudar a sanar y cuidar a un lisiado durante el suceso:

1. Coloque al herido en posición cómoda y sin levantarlo antes de revisar la presencia de fracturas.

2. No aplique alcohol como remedio para que la persona despierte en caso de desmayo o para responder
algún signo vital.

3. En caso de que exista hemorragia, no se alarme por el sangrado y actúe de manera fría y calculable para
usar los objetos que tenga a la mano, en materia de contrarrestar el fluido.

4. Cuide la respiración del individuo y transmita confianza, preséntese y deje que él lo haga con la finalidad
de que no se quede dormido y pueda recordar los hechos.

5. El último de los casos es esperar o buscar la ayuda de paramédicos o profesionistas para que sigan el
cuidado con el herido.

Debemos tomar en cuenta que todos estamos sujetos a padecer este tipo de situaciones. Por eso es
importante obedecer las indicaciones que nos dan los brigadistas y paramédicos durante la catástrofe
ocurrida y primordialmente conservar la calma para poder ayudar a los demás como a nosotros mismos.