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Traducción de lsmaol Attrach€

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t Títdo original ¡1rr0 r, ptal tfu piaru

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Indice
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Discffo dc colccción: Sctenta

@ dc la ilust¡eción dc cubicrta: D¿vid dc l¡s Hcras 1. ¿Por qué tocar el piano ) J


@ dc I¡¡ ilust¡¡cio¡cs dc i¡tc¡ior: Ambcr A¡dc¡son

@ dcl tcxto: JamcsRh.d"6;\ 2. Las nociones básicas 73


P:fr
g "np"{p![cada]i duc.cts Editions Ltd, cr.n BEt¿ñ.,2016
de le traducción: Ismacl Att¡ache, ¿o¡6
@ dc l¡ cdición: Blackic Book S.L.U.
Cdlc Esglésie, 4-ro 3. El preludio 39
o8oz4 Barcclooa
www.blackicbooks.org
info@bla&icboola.org
4. La interpretación 77
Maqueación: Sergi Puyol
Impresión: Liberdúplcx
Imprcso cn España 5. ¿Y ahora qué ) 81
Prime¡a edición: noüembrc de zo¡6
ISBN: 978-84-r6:9o17-a
Dcpósito lcgel B 1935o-zo16

Todos los derechos cstán rcscrrzdos.


Qrcda prohibida la rcproducción total o parcial
de cstc libro por cualquicr mcdio o proccdimicnto,
comprcndidos la reprografia y cl tratamiento informático,
la fotocopie o la gr¡bación sin cl pcrmiso ocprcso
de los tinrlarcs dcl cop¡ight.
\

¿
Por qué tocar el piano?

Las teclas del piano son blancas y negras,


pero suenan como mil colores en tu mente.

MenÍn CnrsrrNe Mr¡'¡e


s

{r

q
Aprender a tocar un instrumento puede abrirnos la
puerta a una nueva dimensión que muchos de nosotros
4
hemos olüdado incluso que existe. Si escuchar música
resulta balsámico para el alma, tocarla eq,tivale a alcan-
¿l
zar la iluminación. Es un proceso semejante a empezar
dándole patadas a un balón con unos colegas en el par-
que y acabar jugando junto a Iniesta.
i
Te voy a prometer una cosa: este lib¡o te dará todas
las herramientas necesarias para interpretar una ob¡a
maestra del piano, de Johann Sebastian Bach, en el
transcurso de seis semanas. Lo único que necesitas son
dos manos, un ojo o, si puede ser, dos, este libro y un
piano o un teclado electrónico. Si hablamos de un te-
clado, asegúrate de que al menos cuente con un rango
de cuatro octavas y un pedal de resonancia (cosa que la

5
\
m yoría de ellos tiene). En Internet los encontrarás por bas algún instrumento cuando eras Pequeño pero luego
unos treinta euros. También podrías hacerte con un pia- lo dejaste, mucho mejor: ahora podrás hacerlo de nuevo
no de cola Steinway de ochenta mil euros. Dejo la elec- sin que el profesor te dé la lata con la importancia del
ción en tus manos. Si te puedes permitir semejante gas- ritmo, y sin que tus padres te obliguen a ensayar las es-
to, enhorabuena. Estaría bien que me invitases a tocar calas ad infinitum.
tu piano nuevo y reluciente. Voy a ser sincero: con este libro no vas a conseguir
Hay una cosa aún mejor: solo te hará falta encontrar tocar conciertos de Rajmáninov ni sonatas de Chopin.
cuarenta y cinco minutos diarios para practicar. Si tene- Si después de esto quieres seguir avanzando hasta el si-
mos en cuenta que el músico profesional medio estudia guiente nivel, tendrás que buscarte un Profesor y emPe-
entre cuatro y seis horas al día, tampoco es para tanto. zar a estudiar de forma algo más profunda. Lo que es-
Además, puedes descansar un día a la semana. parece pero es que este libro sea una suerte de droga iniciática
asequible, ¿no? para algunas personas, y que logre que más gente dedi-
Siguiendo el espíritu del mundo en que vivimos, he que su tiempo a tocar el piano.
creado este método de la forma más sencilla, más in- Para simplific¿r las cosas y ayudarme a exPlicar al-
mediata y más instantáneamente gratificante posible. Es gunas de las partes más complejas del libro, he crea-
un Tinder para aspirantes a pianista, solo que con un fi- do unos breves vídeos que se pueden ver en la página
nolfehz diferente. Al final del proceso (o del despertar, wwwjamesrhodes.tv. No dudes en utilizarlos junto al
si quieres ponerte espiritual), podrás sentarte ante un te- texto, porque te a¡rdarán a avanzaf más deprisa. AIIí
clado, electrónico o no, y ejecutar luna pieza musical de también encontrarás una copia de la partitura por si
Bach. Podrás hacerlo aunque no hayas tocado un pia- quieres descargarla.
no en tu vida, aunque no sepas leer partituras, incluso Lz píeza que he elegido, el Preludio n.o 7 en Do Ma-
aunque estés convencido de que no tienes oído para la yor de Bach,, tiene únicamente treinta y cinco compases.
música (esto es algo que se oye mucho, pero es una au- De forma muy ingeniosa, cada uno de ellos solo incluye
téntica chorada. Más tarde explicaré por qué). Si toca- ocho notas, la mayoría de las cuales casi siempre se re-

6
7
q
piten hasta l7egar alas dieciséis notas \
por compás. Esto por el que los médicos están recetando ansiolíticos a
6 impüca que, si le adjudicamos dos
+ compases a cada día, mansalva.
solo tienes que aprender orecrsɡs
¡.¡oras diarias. Te Lo curioso es que desarrollar una actividad creativa
doy una semana para asimilar los
6t conceptos básicos del tiene una maravillosa consecuencia: por su propia de-
piano y aprender a leer partiruras;
otras tres para estu_ finición, nos lleva a mirar a nuestro interior, no al ex-
diar un compás diario, y luego otras
dos para fusionar terior. Se trata de una especie de sosegada meditación
6 estos compases de modo que formen
I una piezacontinua para el alma. Cuando estás sentado ante el teclado, no
y puedan considerarse una interpretación
musical te dedicas a tuitear ni a darle a <<me gusta» en publica-
(j Evidentemente, si te sientes inspirado,
puedes acortar ciones de Facebook, tampoco te acosan los anuncios, ni
el proceso y esrudiar tres o cuatro
compases diarios. Lo engulles comida basura, ni estás viendo vídeos de gati-
importante, y quizálo sorprendente,
ú es hasta qué punto tos por Internet o Gran Hertnano. Eres tu y estás con-
te Io vas a pasar bien en el proceso.
Conffa en mí. centrado, entregado, pierdes el tiempo en el buen sen-
También cabe la posibiüdad de que
quiera s avanzar tido del término y accedes a esa posibilidad que todos
t de forma deliberadamente lenta.
Vivimos en un mundo tenemos de dar rienda suelta a nuestra creatividad. Qre
Ileno de distracciones, trabajamos
más
horas que nunca, es exactamente para lo que sirve la meditación. Al final
t aguantamos presiones tremendas
y nos vemos someti_ no solo te sientes más relajado y zen, sino que además
dos a cambios insólitos en todos los
ámbitos, desde la tocas el piano de maravifa. Todo son ventajas. Cabe in-
medicina a la tecnología. En multiples
( aspectos, la so_ cluso la posibilidad de que consigas que ese alguien se
ciedad en que vivimos se mueve
más deprisa que nunca, enamore de ti, o de que tus hijos adolescentes partici-
y, en tanto que especie, luchamos
por mantener los pies pen en algo nuevo y glorioso.
en el suelo, aunque es cierto que
cuesta. Ér. ., .r, p"r_ Esos tres cuartos de hora al día dedicados a esta ac-
te el motivo por el que el ntindfulness
dispone de una tividad producirán resultados importantes, tanto en lo
sección propia en las librerías,
por el que la psicoterapia referente a tu capacidad de tocar el piano como en lo re-
se ha convertido en uno de
los sectores que más crecen,
lativo a tu estado de ánimo. Las ultimas investigaciones

8
9
(de Susan Hallam, profesora de Educación \
en el Uni_ tro aislamiento creciente y nuestra alarmante costumbre
versity College de Londres) demuestran que aprender a de olvidar cómo conectar con los demás. En Estados
tocar un instrumento mejora la disciplina, la. confta¡za Unidos, no hace demasiado tiempo, había más pianos
en uno mismo, la concentración, la aptitud para resolver que bañeras. Y estoy segurísimo de que la gente era en-
problemas, el lenguaje, la capacidad de analizar textos, tonces más feliz y vivít con menos Presiones, aunque
el pensamiento matemático y el bienestar personal. todo oliese un poco peor. Esto hace que sea todavía más
Au_
menta la memoria, ayuda a gestionar el tiempo y a or_ deprimente el declive de la educación musical a lo largo
ganizarse, incrementa la coordinación, mitiga el de la ultima década. La verdad es que este libro no ten-
estrés,
mejora el sistema respiratorio y fomenta la felicidad en dría que existir: todos los niños deberían tener la posi-
tu vida y en la de quienes te rodean. Tocar un instru_ bitidad de aprender a tocx piezas musicales como parte
mento puede ser una forma eñcaz de estimular el cere_ integral de su educación, y estar haciéndolo. Sin embar-
bro, de establecer conexiones nuevas y de reforzar otras go, los gobiernos, uno tras otro, han ido erosionando la
ya existentes, de desarrollar muchas de sus regiones y educación musical, y la situación hoy es crítica. Por eso,
funciones cognitivas, lo que crea una onda expansiva a esto mos a tener que lograrlo sin ayuda de nadie.
lo largo de las décadas (¿necesitas que siga?). Esto su_ El tiempo, eüdentemente, es la gran excusa de nues-
cede sea cual sea tu cociente intelectual. Es decir, que tra época. Muchos a;fumarán que dedicarle cuarenta
puedes ser todo un memo (como es mi caso, sin ir más y cinco minutos diarios a algo resulta imposible. ¡Fal-
lejos), y aun ¿sí beneficiarte del hecho de que aprender so! ¡Yo he llegado a pasar en el cuarto de baño más de
a
tocar el piano te convierte en una persona más desarrolla_ cuarenta y cinco minutos! Vamos a a¡alizal. un poco la
da y satisfecha. situación: duermes ocho horas (siendo generoso), traba-
También puede volverte más sociable, contrariamen_ jas otras diez, dedicas otras cuatro a dar de comer a los
te a lo que puedas pensar en un primer momento. pue_ niños, vestirte, ducharte, etcétera. Nos quedan dos. Dos
des tocar junto a tus hijos, tu pareja, un amigo. puede horas valiosas, maravillosas, extensas, y ¿qué hacemos
ser algo inclusivo que mitigue, hasta cierto punto, con ellas? Vemos el último programa de telerrealidad,
nues_

IO II
*
nos quejamos de cosas por Internet,
F*¡"
nos sent¿mos en el
sofá atontados, contemplamos Yi
n)
nuestras pantallas, habla_
mos del culo de la última Kardashian
por Twitter. Lo
que sea con tal de eütar quedarnos
a solas con nuestros
pensamientos.
Ya basta. II
El tiempo de relajación resulta esencial, desde lue_
go, pero te prometo que hay lugar
para todo. yo dejé
Las nociones básicas
mi trabajo en la City con veintiocho
años y decidí, pese
a llevar una década sin tocar (y
después de haber sido,
como mucho, un adolescente mediocre),
convertirme en
concertista de piano. Reconozco
que es pasarse un poco.
Sin embargo, estoy convencido Esrudiad a Bach: en él encontraréis todo.
de que h"y ,r, p.rrrto 1o

medio en el que el trabajo y las responsabiüdades


fami_ JoHeNNes Bnen¡r,rs
liares pueden atenderse sin dejar
de encontrar espacio
para nuestras inquietudes creativas.
Pongámonos manos a la obra.

12
Lee este capítulo lentamente. Debo avisarte de que el
rollo de que vayas lento te 1o voy a repeth unas cuantas
veces a lo largo del übro. Es probable que te entren ga-
nas de darme un puñetazo varias veces, pero te Prometo
que a largo plazo ahorrxás mucho tiempo. En muchas
ocasiones te dará la impresión de haber vuelto al cole-
gio, con sus frustraciones y esa sensación de que eres
imbécil (no solo me pasó a mí, ¿no?); sin embargo, en
cuanto domines estos puntos básicos estarás preparado.
Allá vamos.

r5
\
El teclado :i ! _1: !_1: :-i: 3i: ::-
I f95

El piano tiene ochenta y ocho teclas (cincuenta y dos I f I f I 5 I I á 9 I 8 f tI 8 ,I 2 ¡I I


blancas y treinta y seis negras). Las blancas representan
las notas musicales do, re, mi,fa, sol, la, si. Las negras se
Estas teclas son el alfabeto del piano. Las blancas van
diferencian de las blancas en que representan semitonos
de do a si,y las negras, los sostenidos y bemoles, son un
(denominados «sostenidos» y ubemoles") situados en-
semitono más agudo (sostenido) o más grave (bemol)
tre las diversas notas. IJn grupo de siete teclas blancas y
que la nota a la que acompañan.
cinco negras conforman las doce notas a las que damos
Cuando empiezas a tocar el piano, todo empieza por
el nombre de «octava»:
el do central, que es, como cabría esperar, la nota que
queda justo en medio del teclado: el mejor sitio para
_§- c\ -§ _§ orientarte cuando te sientas ante el instrumento.
I

tt DO CENTR,II
Dol oo2 Do3 Doa Do5 Do5 Doó Do7
¡ ¡ I ¡
I
rlll rll! rl rllll
I ilil ill [1 I II
DO RE IMI FA SOL LA SI DO

Ahora dedica cierto tiempo a examinar el teclado y a

La buena noticia, por tanto, es que solo tienes que explorar las notas, a acostumbrarte al nombre de cada
aprenderte los nombres de estas doce notas: todas las una. Explora, deja que tus dedos se posen en algunas
octavas están colocadas exactamente del mismo modo notas al az r,zver si puedes decir cuáles son. Si quieres,
a lo largo de todo el teclado; las del extremo izquierdo utilíza la imagen de las ochenta y ocho teclas de antes
suenan más graves y las del derecho, pues... más agudas. para ayudarte.

¡6 t7
\
) DO CENTRAL favor no sl s hasta uc das cual tecla al
J azar y decir cuál es sin demasiados titubeos.

) Ahora que ya lo has pillado, busca un rz i (quizá el


que queda justo a la derecha del do central) y prueba a
tocarlo tres veces. Ahora pulsa el mismo mi otras tres.
) »
'? A continuación, toca el mi, eL sol q.u'e queda a la derecha
y después el do y el /¿ que están por debajo, y luego otra
¡
L tr
¡¡l vez el mi (consulta la imagen de abajo si necesitas aluda
&
Í ,t
con las notas).

) t
4
_§ _§ _§.

) U)

.t
o
ta
»
No solo te dediques a la octava del do eentral, sino tam-
bién a las de arriba y a las de abajo; fíjate en cómo se

repiten los patrones y grupos a lo largo de toda la ex- DO RE MI FA SOL LA SI DO


)
tensión del teclado. No es muy distinto (en realidad, es
más ficil) que aprender dónde están las letras en el te-
I clado de un ordenador y ser cap z de localizarlas, cosa
Ahora sal a celebrarlo, porque acabas de tocar el inicio
que seguramente casi todos podemos hacer sin proble-
de Jingle Bells, y porque hace un par de días ni siquiera
mas y sin pensar. Pronto te pasará lo mismo con las te-
) habrías sabido por dóndeimp ezar si te hubiera pedido
clas del piano. El primer paso para aprender a tocarlo
que 1o hicieras.
consiste en ser capaz de nombrar todas las teclas. Por
I
r8 ,9
D
\
Pentagramas y claves
Qré aspecto tiene la música

Aquí viene la parte verdaderamente importante, aquélla La música para piano siempre se escribe con dos penta-
en la que invertirás más tiempo: aprender a,!geroal-- gramas. Cada uno se compone de cinco líneas y cuaffo

tituras. Con esto me refiero a que vas a ser capaz de espacios:


===-
traslada¡ los puntos negros de una parti tura al teclado a
través de los dedos, devolverás a la vida algo compues-
to hace trescientos años, una pieza que sigue dejando
perplejas y asombradas a las mejores mentes de nuestro
tiempo.
Antes de que pienses qu€ esto queda por encima de Normalmente, cada uno de los dos pentagramas está en
tus posibilidades y tires este libro, no olvides que los una clave distinta.
niños aprenden esto mismo de forma sencilla y sin es- Al trasladarlas al papel, las notas musicales se coloc¿n
fuerzo. Así que no te quejes, ponte a ello y quítatelo de fa. Por lo gene-
en dos claves: la clave de sol y la clatte de

encima. Tardarás una hora en entender las ideas bási- ral, con la mano derecha se interpreta lo que está en la
cas, y un par más en consolidar la información hasta que de sol, en el pentagrama de arriba, y la izquierda ejecuta
te salga de forma natural. Lo único que vas a hacer es 1o que está enla de fa, en el pentagrama de abajo.
aprender a leer una nueva y sencilla lengua, compuesta
únicamente por doce letras.
MANO DERECHA:
Así es como funciona la notación musical: (crevr or sor-) a ¡.-

Los tres elementos más sencillos que componen la
MANO IZqUIERDA:
música en la partitura son las notas, los pentagramas y
(clavr or re)
las claves. Ya conocemos las notas, ahora vamos a fijar-
nos en los pentagramas y las claves.

20 2t
Laclave de sol (mano derecha) DO CENTRAL

II'I
II
,h i III -l
!§ , I
Ahora vamos a aprender qué aspecto tiene cada nota en
+
el pentagrama, y a qué nota del teclado corresponde. :-\.o
tstr
,a III I
I
)

Advertirás que hay una nota que queda por debajo de la

o
DO MI SOL SI RE FA
ultima línea de la clave de sol (aparece justo Por encima
del do central y por tanto, de forma muy pre decible, se
CENTR-A.L
trata de un ra). Ahora vincula las notas de los penta-

I
gramas de arriba a las teclas: a ver si puedes tocarlas.
( Primero mi, sol, si, re,fay despuésfa, la, do, mi.Uiüza
, (I el esquema de abajo como ayuda:
o
DO FA LA DO MI
CENTRAL MANO DERECHA

A estas alturas ya sabes dónde están esas notas en el


teclado, porque lo has aprendido al principio de este
capítulo. Las notas del pentagrama en clave de sol, el
t-/t SI DO RE MI FA soL t-/t SI DO RE MI FA t-/l ST

de arriba, empiezan por el mi, que queda dos notas por


encima del /a.
a

f,
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ttt ---ltl tt II

l
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-----r----- I
't¡l ¡IIII
\§t- III

23
\
Por favor, dedícale a este ejercicio todo el tiempo nece- Te habrás fijado en que hay una nota por encima de
sario hasta llegar a dominarlo. Considéralo el pilar del la línea superior de la clave de fa, en la imagen de la
aprendizaje del piano: sin esto, todo se desmoronará y página 23 (en la lÍnea de arriba hay tn la, así que esta

se vendrá abajo. Sé que parezco un profesor especial- nota es un s). Vuelve a dedicarle cierto tiempo a des-
mente pesado a quien acosaron de pequeño y que al fin cubrir con qué notas del diagrama de la página anterior
puede vengarse haciendo sufrir a otros, pero te prometo se corresponden las teclas, e intenta comprender cómo
que aJ final rcabaurá mereciendo muchísimo la pena. encajan y por qué. ¿Percibes la progresión melódica a
medida que tocas las notas? La imagen de abajo te ser-
virá de ayuda:
La clave de fa (mano izquierda)

MANO IZQUIERDA
Las notas de las líneas de la clave de fa son sol, si, re,

fa, la; mientrrs que las notas de los espacios son la, do,
mi, sol. No olvides que todas estas notas quedan a la iz-
quierda del do eentral:
Il
I,

a
o DO RE MI FA SOL t-ll SI DO RE fI FA tá SI DO RE

DO
SOL SI RE FA I"4. CENTRAL ri E l II T-T-T- ,
II
II
I¡ -t- ll
IT-
IIIII
o
(I
1t
DO
LA DO MI SOL CENTRAI

2,5
) Aqui aparecen las dos claves juntas:
MANO IZQUIERDA MANO DERECHA

Nor^s EN ¿Í¡ras
) NOTAS EN ESPACIOS
t
)
MI SOL SI RE FA FA LA DO MI DO RE MI FA LA SI DO RE MI FÁ LA SI DO
,)

§OL SI RE FA LA LA DO M¡
) SOL

a)
+
Prueba a tocar todas estas notas empleando
la mano
) derecha para la clave de sol, y la izquierda
para la de fa.

) ESTO ES IMPORTANTE:
Sostenidos y bemoles
Dedícale media ho¡a a relacionar la
nota del pentagra_
ma con la nota pertinente del teclado,
) recur.iendo a la ¿Recuerdas que las teclas negras se conocen como sos-
guía de la página siguiente. lJtlliza tenidos o bemoles, en función de si son un semitono
la mano izquierda
para las notas que quedan por debajo más agudas o más graves que la nota que les da nombre?
del do central y la
) derecha para las que quedan por encima
del do central. En realidad no vamos a detenernos demasiado en ellas,
pero tienes que saber qué son y a qué teclas se refieren,
I puesto que algunas sí aparecen en el preludio de Bach.

26

) 27
\
)
I
É.t". ,on las teclas negras que corresponden a los ,,sos- Es fundamental que puedas trasladar las notas de la
tenidos" (f): partiora a las teclas del piano.
PoR FAvoR, no continúes hasta que esto se te dé me-
)
dianamente bien. En cuanto 1o domines, podtás
^varrzal
mucho más rápido.
) I

a ñ
^ ^
RECAPITULEMO S
l

) Haz este pequeño ejercicio y comprueba si estás listo


P¿rra Pasar a la siguiente fase.
) Utilizando la mano derecha, observa este gráfico y
cerciórate de que puedes toc¿r todas las notas que aPa-
recen en él:
¡ Y aquí están las teclas negras que representan obemo-
les" (h):
NOTAS DE LA CLAVE DE SOL
)
<- CLAVE DE sOL
r

¿
¡
ñ MI FA SOL LA SI DO RE MI FA

) NOTAS EN LINEAS NOTAS EN ESPACIOS

rlr;=- I
(
I (
)
MI SOL SI RE FA rA LA DO MI

)
zB 29

)
DO CENTRAL
) Y ahora, con la mano izquierda: ¿

NOTAS DE LA CLAVE DE FA
) CLAVE DE FA
t/- I
NOTAS DE LA CLAVE DE FA NOTAS DE LA CLAVE DE SOL

)
SOL LA SI DO RE MI FA SOL LA ¿Cuánto duran?

) NOTAS EN LINEAS NOTAS EN ESPACIOS


Al margen de decirnos qué tecla concreta debemos to-
( car, las notas del pentagrama también nos indican du-
(
D rante cuánto tiempo debemos pulsarlas, es decir, cuánto
SOL SI RE FA LA LA DO MI SOL tiempo tenemos que dejar los dedos encima de ellas.
) Los principales tipos de notas y sus corespondientes
Cabe destacar que hay siete notas que pueden escribir- silencios presentan este aspecto:

se tanto en clave de sol como de fa pero que en reali-


D NOMBRES DE LAS NOTAS Y SU DURACIóN
dad son la misma, lo que produce un solapamiento que
puede llegar a confundir. Espero que el siguiente gráfi- FICUR¡. NOMBRE VALOR oun¡.clóN srLENc¡o
RELÁTIVO
co te ayude:
o REDONDA NOTA ENTEN¡ 4 T¡EMPOS

aL NC^ MED¡A NOTA 2 T¡EMPO§


)
v l I I af I I I I I
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CORCHEA ¡/t o¿ r¡oTA t/z rtem¡o tl
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sEM¡coRcHE^ r/ró DE Nor r/4T reuro I
)
3o Jr
\
Esto puede agobiar un poco, pero tranquilo: he elegido la derecha y repetirás las mismas pautas a lo largo de
esta pieza precisamente porque no tendrás que preo- toda su duración.
cuparte por las diferencias entre blancas, negras, semi-
corcheas, etcétera. De 1o que sí debes preocuparte es de Digitación
saber leer las notas básicas. Y de los banqueros.
Tampoco tienes que preocuparte de los compases Veamos lo que se puede hacer con los dedos, y nada de
(la longitud del pentagrama que queda entre las lín€as
sonfisltas.
verticales), ni de cuántos tiempos hay en cada uno de Al aprender una pieza musical, lo más importante
ellos (los tiempos son la medida que utüzas cuando das
es averiguar qué dedo debe utilizarse con cada nota. Te
palmas o golpes en el suelo al seguir el ritmo de una sorprendería saber la cantidad de horas que ahorro pro-
canción). Resulta que la pieza que vas a aprender cuen- bando distintas posiciones de dedos mientras aprendo
ta con los cuatro tiempos por compás típicos, y eso es
una pieza nueva, en vez de limita¡me a tocar las not¿s
lo único que debes saber. Ya te he dicho que te lo iba a
tal como parecen encajarme bajo las manos. Hacer esto
poner fácil...
no solo me ayuda a la hora de interpretar la pieza, sino
que también hace que las notas suenen muchísimo me-
RECAPITULEMOS jor y la melodía sea más clara. Además impide que las
¡Puedes leer una partitura! Felicidades. Esto quiere manos se cansen. Del mismo modo en que, si le envías
decir que sabes con qué nota del pentagrama se co- a alguien un mensaje de texto recurriendo únicamente
rresponde cada tecla del piano. Si no es así, por favor, al pulgar, tardarás diez veces más que si empleas las dos
retrocede y practica hasta que te salga. manos, aprender cuál es la posición correcta de los de-
Aquí va otro aliciente: lo maravilloso de la pieza que dos contribuirá a que este preludio resulte más fácil de
vas a aprender es que en ningún momento tocarás con asimilar y suene mucho mejor.
las dos manos a la vez. Utilizarás la izquierda, después A cada dedo de la mano se le asigna un número: el
pulgar es el 1 y el meñique, el 5.

32 3i
\
4
J J
4 Vamos a probar otia cosa. Primero, coloca los dedos en
2 2
la siguiente posición:
5 5
Z'1 ,i21
DO MI SOL DO MI
11 S
l

'l $d t \{' L

.N '//,-

IZqUI ERDA DERECHA


'4,6
4, {,§
En el plano más básico, empecemos por aquí:

Mano izquierda: oo 3, rrar 1 (el 3 es el dedo corazón y el

¡l DO R!l

54321
MI st DO R}:

72345
MI §ot-
uno el pulgar, etcétera).
Mano derecha: sot- 1, oo 2,wt 4.

MANO IZQUIERDA MANO DERECHA


Así es como queda sobre el papel:
MANO DERECHA

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MANO IZQUIERDA

l5
34
@c
\
Ahora, toca estas notas, una tras otra muy lentamen- Y hagamos esto: a \
4 P.
te. Otra vez. Repítelo varias veces hast¿ que sientas E IA F€
FA LA
que suenan bien, de modo uniforme y a una velocidad
decente.
Y después otra vez, pero ahora toca dos veces las no- ¿

tas de la mano derecha.


Acabas de interpretar el primer compás del Preludio
n.o 1 en Do Mayar de Bach.

6it'4 $s
RECAPITULEMOS
Si ya sabes qué nota se corresponde con qué tecla, y
puedes nombrar todas las teclas del piano y de la parti
tura sin esfuerzo y con facilidad, pasemos a lo siguiente:
Si lo logras, estoy orgullosísimo de ti.

135 Ya dispones de los conocimientos necesarios para


aprender tu primera pieza musical. Imagina que este
//ja-j
tv l .EI
af preludio es la tía o el tío más guapo del bar: ya has roto
el hielo y has bailado como un imbécil; sin embargo, de
un modo u otro, has logrado que te dé su teléfono. Aho-
¡ ra, por fin, llegamos a lo divertido.

H.,E
U,:i.i
36 37 E,r-^a
(;
ITI

El preludio

Creo que, si tuüera que pasar el resto de la üda en una


isla desierta, y allí dedic¿se mi tiempo a escuchar o a toc:r
la música de cualquier compositor, éste seía, estoy casi
convencido, Bach. No se me ocurre ninguna otra música
que abarque tanto, que me conmuel'a tan profunda y tan
continuamente, que no solo sea valiosa, por utilizar una palabra
imprecisa, por su brillantez y su técnica, sino por algo que
tiene un significado mucho más profundo: su hum¿nidad.

GreNN Gou¡-o
La pieza, que vas a interpretar es el primero de los cua-
renta y ocho preludios que compuso J. S. Bach' Llegó a
crear dos tomos de veinticuatro preludios y fugas, uno
en cada tonalidad; en conjunto, estas piezas forman una
de las obras más célebres y duraderas del músico: .D/
clave bien temperado. Escribió el primer tomo en 7722,
y lo compuso .,para el beneficio y el uso de jóve nes afi-
cionados a la música y deseosos de aprender,. En dos
palabras: para ti.
Se trata de una pieza gloriosa, engañosamente sim-
ple y ofensivamente bella. Las personas que piensan en
Bach con frecuencia (en total seremos unos dieciséis)
suelen cometer el error de suponer que era una Persona
seca, poco romántica, académica y fría. Falso. A pesar
de que engendró más de veinte hijos, a;ctrmuló grou?ies,
participó en duelos, se metió en peleas y solía ponerse

4t
\
hasta arriba de hidromiel los sábados por la noche, tam- Así que saca la partitur t, aipóyúr. en el piano y sigue
bién üüó importantísimos traumas emocionales. Perdió leyendo..'
a la mayoría de sus hermanos, se quedó huérfano con ü

diez años, sufrió acoso grave en el colegio, y más de la I Vamos a ir examinando todos los comPases en SruPos
detendremos y lo
mitad de sus hijos murieron cuando eran muy peque- de dos. Cada pocos comPases' nos
que hay al
ños o al nacer. Su primera mujer, el amor de su vida, uniremos todo. En ru Partirura' el número
de ese com-
falleció rápida e inesperadamente mientras J. S. estaba principio de cada ünea se refiere al número
en un balneario con su jefe (en esa época se arrastraba pás en particular.
es avan-
a los músicos a todas partes para que sirvieran de en- En este caso, 1o verdaderamente imPortante
digo esto'
tretenimiento). Si hay alguien que merezca un espacio zar lentamente (siento no sentirlo)' Cuando
te entren ga-
en un programa de entreüstas televisivas dedicado a las me refiero a muy lentamente' Tanto que
desgracias, ése es Bach. nas de darte contra la pared por culpa de la
ctlbezazos
de forma
No obstante, su capacidad de trabajo y su actitud eran frustración. Porque si eres cuPzz de ejecutarla
incrementar la
tales que siguió adelante, fue inimaginablemente prolí- superlenta correctamente, no te costará
suele interpre-
fico y creó más de tres mil obras, dio clases de órgano y velocidad hasta llegar al ritmo en que se
tar. Si empiezas dem¿siado rápido, no lo
clavicordio, compuso música para la corte, para la Iglesia conseguirás'

y para sí mismo, dirigió servicios religiosos y, por lo ge- Así todo fusiona sin Problemas'
se
al atención
neral, se dedicó a dejarnos a todos a la altura del betun Te recuerdo brevemente que prestes especi
en lo referente al trabajo. Esta pieza genial, espléndida a la posición de los dedos antes de
emPezar'
comPases'
y romántica de treinta y cinco compases es una de sus Vas ¿ dedicar más tiempo a los primeros
las notas de
muchísimas obras maestras. Casi todos los alumnos de mientras dominas el proceso de interpretar
las teclas corres-
piano intentan tocarla en algún momento de sus estu- la partitura y logras que los dedos pulsen
le pilles el tru-
dios, y con razón: se trata de una obra con la capacidad pondientes. No te desanimes, en cuanto
el momen-
de silenciar a toda una sala mediante un único compás. co te resultará mucho más ficll ava¡za¡' Por

43
42
\
) to,-vamos I lglq¡q completamente el pedal, y también Compases 1-2
la interpretaci ón (el modg el qg9--s9§9cgta unapieza,a.
volumen, a qué velocidad, cómo Fíjate en el primer compás. De nuevo' la posición de la
) -qué se logra quc trans-
mita emoción, etcétera). Nos ocu paremos de todo esto en mano para iniciar esta p\eza debería ser la siguiente:

cuando hayamos aprendido las notas.


L
724
Te sugiero que pases toda una sesión de cuarenta y
--75 - -
iñ'ú--_7____=I
- f-.1
t-
a a
I
I
)ta
cinco minutos con el compás I y otra con el compás 2. T
^I
t-l
I I

aJ
IJ.J.J
l Luego, a.aLnza. todo lo rápido que quieras. Si lo prefie- v It-
¿.4 r

res, puedes hacer cuatro compases


?
alavez.
)
j-
Y no olvides consulta¡ los gráficos de las claves de sol
3 1
y de fa que hay debajo, para recordar cuál es cada nota,
,ll JoL @Hl
por si te pierdes.
)
)-

NorAs EN rÍNBns NorAs EN EspAcros


¡
t-

ttq { ,,J
) MI SOL SI RE FA FA LA DO MI
il
¡-
) Presta atención: la mano izquierda tiene el dedo cora-
SOL SI RE FA LA LA DO MI SOL zó¡ e¡ lt
primera ¡ota (do), y el pulgar de la derecha
) también está en la primera nota de esta mano (el sal
que queda por encima).
Vamos a ensayar primero el fragmento de la mano
)
izquierda.
44
45
)
\
El do se toca con el dedo cortzón (de ahí el 3 que Primero estas doi notas' esPera a que la mano derecha
aparece por debajo), y el mi con el pulgar (1); entonces, ejecute las seis que le tocan, y repítelo.

los dos se mantienen pulsados (que es lo que significa la Acostumbrate a esta sensación. Fácil, ¿verdad? Esto
denominada ligadura, -que aparcce por enci- será lo que haga la izquierda durante toda la pieza: tocar
E3-§r-r,
ma del m), hasta que se repiten. Esto es así a 1o largo de dos notas sencillas y fáciles que varían de forma casi im-
todrla pieza: la izquierda mantiene sus notas pulsadas, a perceptible al principio, y que después se repiten'
diferencia de la derecha, que no deja de moverse. Ahora veamos la mano derecha, en la que tenemos
Ahora toca las dos notas, una tras otra, del siguiente seis simples notas (tres repetidas). Y decían que tocar el
modo: piano era dificil.

1.21 El pulgar en el sol, el índice e¡ el do que le queda


por encima, y el anular en el mi; a continuación' rePetir'
I
Toca estas seis notas una tras otra.
r.l IJ-J-J
I I D---r 124
" \rd*o ? p 1r. ,a
ru
ru ,
"t§-E--r--¡---r--r I , r^l I

31 ll^ r
¿'.4
./-\ ? o

.1 1

-t
li I
I

§
'4,
úr4,
/
.J"d

47
46
I
Alora juntemos la izquierda y la derecha. Estamos ante \
) telo todo entero, sin olüdarte de mantener las notas de
un momento importante, así que no corras. Coloca
las la izquierda pulsadas nn vez que las hayas tocado.
) manos en la posición correcta: el dedo co¡aán
y el pul_ Hazlo todo de nuevo, todavía muy lentamente, y acos-
gar de la izquierda preparados sobre sus dos notas;
y el tumbrate al ritmo y a la sensación que te transmite. Aun-
pulgar, el índice y el anular de la derecha listos
sobre que las notas cambiarán a lo largo dela pieza,las pautas
) sus tres notas.
de dichas notas serán las mismas en todo el preludio.
124
Lo que realmente queremos conseguir es tocar to-
) _l_ L
das las notas de fo¡ma uniforme y sin trabarnos, sin que
suenen titubeantes ni desacompasadas. Esto es r'ruy im-
) I
portante. Imagina que estás leyendo un soliloquio de
Shakespeare en el que se concede distinto énfasis a de-
31
terminadas palabras. ..Ser o no sen»: el conjunto quedaría
ridículo. Aquí se aplica el mismo principio: la primera
nota de la mano i uierda es el punto de partida y pue-
)
de quedar bonita y contundente, pero el resto debe fluir
con suavidad.
) La mejor manera de lograrlo es mediante la prácti-
ca, mediante un estudio pausado y metódico. Qrizá
4,414 {
) te resulte aburrido, pero en cuanto te hayas habituado
a tocar el primer compás con uniformidad, sentarás el
precedente para el resto de la pieza. Si emp iezas a frus-
)
Ahora, muy lentamente,trata de ejecutar las trarte, acuérdate de 1o bueno que es para el cerebro y el
dos notas de
la mano izquierda y después las seis de la bienestar dedicarle tiempo y esfuerzo a esta actividad.
derecha. Repi
¡

48

) 49
¡3'vr
Ya tienes el primer compás; a partir de ahora, solo se Compases 3-4 !oL üq t^t
*;g=ü:
trata de aprender las notas. La verdad es que ya sabes Sol'Q-€'rh 124
135
tocarlas, solo debes cerciorarte de toca¡ las que corres-
ponden y con la tación indicada. ¿' a é-=
En segundo compás, a mano izquierda cambia 'l h^I=E: .l
.lt. l 1 't

I evemente (pero fíjate en que la posición de los dedos


41 , 31
sigue siendo la misma):la segunda nota es un r¿, no un
zri; la mano derecha,ha subil._l*.-!.:T,de modo que Aquí, lo mismo: concéntrate en acertar con las notas y
estás tocando un /a, un rey unfa (con el pulgar, el cora- los dedos. .-.Itir 4
Pl
qug ef 1, así que no es
:: igr"t
zón y el meñique). muy dificil...
th - Ce'!'n
135
RECAPITULEMOS
--r-r
.) 7 CEE V EE,É Ahora, vamos a hacer una Pausa y a toc t los primeros
.t
't
? .lt --,1 e .I--f cuatro compases de principio a fin. Respira, aseSúrate
de tener las manos en la posición de inicio correcta y
31 recofre con la mirada los primeros cuatro comPases an-
tes de empezar a tocar' para buscar los fragmentos que
Vuelve a ensayarlo despacio, y asegúrate de que utilizas
te resulten complicados. Luego, lentamente, emPieza
los dedos correctos, de que tocas las notas que corres-
por el principio y detente en el cua¡to compás' Repite
ponden a una velocidad que no resulta vacilante ni for-
esto unas cuantas veces.
li gg".-4.r. todo fluya, por mucho que a ti te suene ridí-
I

culamente largo.

5o 5r
1r
t'

) \
I I
Compases 5-6 Compases 7-8
l

135 125 135 125


)
---r-]
-' !J !*
ü
l'r^ = L_4
.t I

3J.- J.¡., J.lt..l 1 ,b,-l 1JL-' ,/ N^r ,| jt--.t


)
31 2l 31 21

)
Verás que hay una nota bastante aguda en la mano de- Fíjate en que el compás 7 es igual que el 5, pero todo
recha. Si empiezas por la línea superior de la clave de ha bajado un tono. Las pautas y la distancia son idénti-
) sol (en la que hay w fa), te darás cuenta de que esta cas entre la primera y la última nota, al igual que la di-
nota aguda queda una línea por encima, convirtiéndola gitación. Las notas de la izquierda son las mismas que
) I

i
así en un la. E¡
quinto compás, la mano derecha
este en el tercer compás, pero advierte que la posición de los
I debe abarcar un número algo mayor de notas, porque dedos es algo distinta. Sé también consciente de que,
I
tiene que llegar desde un /¿ hasta el la de la octava su- aunque la primera nota de la izquierda en el compás 8
) I
I
perior. Acosnimbrate a esta sensación. En el sexto com- es la misma que en el 7, el dedo ha cambiado del3 al2.

I
pás aparece la primera tecla negra: elf sostenido.
) I
i RECAPITULEMOS
; Para estar seguro de que estos cuatro comPases que
) a acabas de aprender han quedado consolidados, empieza
por el compás 5 y tócalo todo, hasta el final del comPás

) 8, de forma uniforme y cómoda.


Ahora, solo por divertirnos, empecemos desde el
Tampoco es gran cosa: cerciórate únicamente de em-
principio y toquemos los primeros ocho compases. No
) plear los dedos indicados.
corras. Si te hace falta parar (que te la hará), no te Pre-

52 53
¡
ocupes. Empieza de nuevo desde el principio en cuan- Compases 11-12
to descubras qué era lo que fallaba (imagino que será la 124 124
posición de los dedos o ciertos titubeos con las notas).
Dedícale una sesión únicamente a estos primeros ocho
.t .t
compases, disfruta de 1o que sientes en las manos y del 1 1

sonido que produces.


31 42
¡Oye,ya casi has aprendido a tocar un cuarto de la
pieza! Descansa un momento para felicitarte. El compás 11 es sencillo, pues en él se utiliza la misma
posición de los dedos que en el primero. En el 12, sin
Compases 9-10 embargo, hay un par de teclas negras. Por otro lado, la
125 125 mano izquierda toca un si bemol, ejecutado con el índice,
y la derecha un /a sostenido, interpretado con el anular.
al
Para que lo sepas: normalmente, cuando en un compás
'1 .h.-'J .t
.h--J sJL-l , ll---r una nota aparece marcada como bemol o sostenido, si esa

31 misma nota se repite en el mismo compás, sigue siendo


52
sostenido o bemol a menos que se indique 1o contrario.
En el compás 9, la mano derecha hace lo mismo que en
No obstante, para simplificar, he escrito los bemoles y
el 8, pero veamos cómo la izquierda cambia los dedos,
sostenidos que se repiten, de modo que esto quede claro.
y cómo las notas pasan de un ri y un do a u¡ la y un do.
Practica bien para que no te haga dudar.
El compás 10 tiene otra tecla negra (el mismof sos-
tenido de antes), y la mano izquierda se ha desplazado
un poco hacia abajo, en dirección al re. Fíjate también
en que el tono cambia un poco con respecto al compás
9: ahora aparece la sensación de que se avanza con algo
más de premura.

54 55
\
I RECAPITULEMOS Compases 15-16
Repite todos los compases del 9 al 12 paraasegurarte
125 125
L
de que puedes tocar los cuatro con comod"idad.
o+. .J ¿¿ ¿¿ -+J +¿

L
Compases 13-14 : h^l s [---t , l\_ r ,l\-r
IJ
135 124 51 ¿L

i De nuevo, aquí no se nos presenta un gran reto. En


b el compás 15, la mano derecha vuelve a ejecutar úni-
---_t-
camente dos notas, un do y un sad mientras que la iz-
¡ 51 31 42
quierda toca un mi y un sal. En el decimosexto compás,
verás que las notas de la mano derecha se han despla-'
L
AquÍ la cosa pone fácil. ¡No te equivoques al colocar
se zado un poco hacia abajo, y que empiezan por el /a que
los dedos y préstale atención a la tecla negra (/a bemol) queda debajo del do central. Esto marca el comienzo de
i de la mano izquierda, en el compás 14! un momento verdaderamente increíble que dura varios
compases. Ya entenderás a qué me refiero a medida que

) vayas avanzando, pero éste es el punto en el que aParece


cierta tensión en la, pieza.

Compases 17-18

125 125

1¿ 1¿ 4J 1¿
a)
)¿ )¿ )¿ )¿
I
.g}r I s L- I

31
52
56
57
\
'I Fíjate en que la mano derecha del compás 17 es idén-
clado. Por utüzar una exPresión' de ésas que les gustan
tica a la del anterior. La mano iz4uierda baja una nota
tanto a los ejecutivos de televisión de todo el mundo,
y luego se desplaza un poco más hacia abqo, zl sol del
¡ Bach nos está acompañando en un üaje y, ahora que ya
principio del compás 18 (¡revisa a conciencia la digita-
nos hemos aclimatado, las cosas van a Ponerse algo más
ción!), mie ntras que la mano derecha, en el compás 18,
T marchosas, en un muy buen sentido.
también bajr al sol, una de las notas más graves que vas
a tocar en esta pie2a.
Compases 19-20
L

l9 124 724
RECAPITULEMOS
L Ahora te propongo un pequeño reto. Acabamos de re- a.) 1¿
ú I
1¿- 1¿-
at w.-lr-
basar el ecuador de la pieza y quiero que interpretes .Jt -., h- I r, h- t

esta primera mitad de principio a fin.


! 31 31
Hazlo con lentitud, como siempre, a ver si puedes
terminar los primeros dieciocho compases. Puede que El compás 19 es el mismo que el primero, solo que una
L
tardes un rato y que te hagan fhlta varios intentos, pero, octava más grave. Fácil. Cuidado con la tecla negra
(ri
si eres capaz, ¡vrucnísru¡.s felicidades. No te preocupes bemol) del compás 20.
por cómo suena, céntrate en acertar con las notas y la
posición de los dedos. Considéralo un calentamiento Compases2T-22
musical. Te prometo que, una vez aciertes con las notas,
124 124
la ejecución flui¡á sin esfuerzo.
------=¿--+1
Dedícale un momento a percibir cómo Bach te ha -Ú -- a--)¿- l.- ¿ --
1¿'- 1a-
llevado poco a poco de las alturas agradables y llenas de -., \ r ! lr-l
optimismo de los primeros compases a los sonidos más
graves, los que se encuentran más a la izquierda del te- 51 52

58 59
\
El compás 27 aba¡ca el mayor número de notas de toda Vuelve a fijarte bien en la digitación (¿he insistido lo
la, pieza en la mano izquierda: toda una octava entre suficiente en lo importante que es esto?). En este tramo
vn fa y otro. A no ser que tengas unas manos anor- no hay nada demasiado complicado, excepto qr:izi el la
malmente pequeñas, no te costará utiüzar la digitación bemol del inicio del compás 23.
que aparece marcada en la partitura. El compás 22 es el
mismo que el2l en la mano derecha, con la excepción Compases 25-26
del z¡i bemol. Cuidado con la mano izquierda, que em- 25
124 125
pieza por tnfa sostenido.
4a- 1J- -+a - -+1 1¿1¿{ J
a)
ttJ- ttt )
-n\ J¡.

51 52

Fáciles, fáciles.

Compases2T-28
RECAPITULEMOS 125 124
Aquí haz una pausa, repite los cuatro últimos compa-
ses, del 19 al22,y asegirate de que fluyen.
.) J¿ )¿ J¿ )¿ --+ ¿- -+J 1¿" 1¿

'Jl\ .3r
Comp*es23-24 52 52

123 124
: Q¡izá te trabes un poco en el compás 28, porque la
d J¿-¿- zt7.1eú J¿-J¿- J¿-JJ- mano izquierda tiene que abarcar una incómoda distan-
I
.3\ e \_ cia entre el sol y el mi bemol, así que comprueba que has
¡ ! ñ- r .3 lr r

acertado con las notas y la posición de los dedos, y prac-


41 51 tica la parte de la mano izquierda durante un rato.
óo 6t
7:
\
l RECAPITULEMOS La mano izquierda cambia de dedo a mitad del compás
En cuanto hayas terminado el compás 28, ruelve al23 31, pzr:l- que el movimiento del sol al do de más abajo en

] y toca estos seis de principio a fin. el compás 32 resulte más sencillo' Ese do del comPás 32
es la nota más grave de toda la pieza; sabes que es un
Compases 29-30 /a si cuentas h¿cia la izquierda desde el sal del compás
r25 125 previo. Otra distancia enorme. Y ten mucho cuidado
:-..
con el si bemol de la mano derecha.
d+J1ata 1¿ 1¿ 4J 1¿
1at-¿ L: 1z.
-t ¡Ya casi hemos acabado, solo nos
quedan otros tres
JI Jl\ Jr. r lr r
compases!

,t 51 52
ComPases 33-34
En el vigésimo noveno compás aparece nuestro primer
(y único) símbolo raro: h. No te preocupes por esto. No te voy a mentir: éstos te van a costar un poco' Sé
Solo quiere decir que el mi de la mano izquierda vuelve que visualmente también intimidan. Sin embargo, son

L
a ser una tecla blanca (es decir, un zri natural), y no un perfectamente ejecutables. Solo parecen complicados
mi bemol como el del compás anterior. Bach lo utiliza al echarles el primer vistazo porque la pauta ha cam-
parz empezar reb{J^r la tensión del anterior compás, biado: hasta ahora, todos los compases han seguido la
L ^
lo cual es una pasada desde un punto de vista armónico. misma estructura, Pero estos dos son un Poco distintos
y en ellos tendrás que cambiar la posición de la mano
) Compases 31-32 derecha y de los dedos de un modo nuevo.
Vamos a analizarlos, y después visita mi página web
J1 125 125
ffi para ver los vÍdeos de exPücación.
a)
J¿ AT )¿ JT 7w-at'---1sl--Jr
I

6z
52 31
e
ls l f 63
l La primera mitad del compás 33 es bastante sencilla, 1235 32:l.'¡\ 2t2t
solo que la pauta ha cambiado un poco con respecto a
los anteriores. La mano izquierda hace exactamente lo
I
mismo que en el preüo. l.+.+l

I
| 235 321 2721
I
.i
r
J-{ -la ¿¿ 'l¿r a
1
taI f
a.)
tt
I l..+
P¿semos al compás 34. Del mismo modo, en este caso
el trabajo de la mano izquierda es el sencillo paso de
I
5 1
r w do aun si. El movimiento de la derecha te resul-
tará ficll si ensayas a paso de caracol, igual que 1o has
hecho en el compás anterior, asegurándote de que la
¡La segunda mitad te resultará fácil si te cercioras de
i utllizar la posición de los dedos que te he dado! Aun- posición de los dedos es correcta.

que está escrita en clave de fa, puedes ejecutarla íntegra


I con la mano derecha. Lo más importante aquí es tocar 12 3 5 32 3 211'1.¡ r327
el segundo la con el dedo 4, en vez de con el 2. Ensá-
-- I
yalo superlento h¿sta que la posición de los dedos y el
- -a¡
t, -t,
aJ

cambio de la pauta te resulten naturales.

I r
\*--l

5 1

65
64
\
Compás 35 sin interrupciones. Habrás visto que la última nota del
compás preüo se interpreta con el pulgar de la derecha,
Ésta es la primera ocasión en que vamos a tocar con las
y que la nota que queda más hacia el extremo exterior
dos manos a la vez, y más de una nota al mismo tiem-
de este acorde se toc¿ con el ínüce derecho; esto es Para
po. De hecho, v¿s ¿ acabar la pieza en un único acorde
que las puedas ügar con facilidad.
de Do Mayor. De esta forma Bach completa el círculo,
Así que practica:
vuelve al inicio de la pieza y la acaba en un punto cul-
minante. El acorde no es diffcil, aquí puedes verlo:
12 3 5.1 2321a:1321

I
-rr_+--
o 5

r r
t,4 *''
ii¡
\l r'
5 I

/-t-- .------f

Vas a toca¡ el do, el sol y el mi al mismo tiempo con la


t

mano derecha, tal como aparece arriba; la izquierda va a


pulsar ambas teclas de do alavez.
Cuando ya te hayas acostumbrado a interpretar este
acorde al completo, céntrate en practicar para que la ..1,J J
\.§.§
última nota del compás anterior quede ligada con el
acorde. Todo tiene que quedar cohesionado y unido,

66 67
\
Hazlo hasta que ya no puedas más... ¡realmente hay que El mejor'modo de hacerlo es interpretarlo muy
acabar en un cümax glorioso y armónico! despacio (¿cómo sabías que te iba a decir eso?). Presta
Asegúrate de que todas las notas suenan al mismo atención especial a las uniones entre un compás y otro,
tiempo, y de que todas ellas se ejecutan aI mismo volu- porque queremos que sean lo menos abruPtas posible.
men. Debemos eütar que, por ejemplo, la mano izquier- Considera que toda la pieza es un único compás que
da quede muy fuerte y domine al acorde de la mano de- fluye sin esfuerzo de principio a fin. Al tocarla entera
recha. Tenemos un precioso y claro final en do,,y debería sin pedal, será inevitable que no quede perfectamen-
quedar bien equilibrado y uniforme. te ensamblada, pero no pasa nada. Asegúrate de que la
Dedica a estos dos últimos compases todo el tiempo posición de los dedos es la correcta, y de que todas las
que sea necesario, porque son cruciales. Cuando ya te notas fluyen sin interrupciones ni vacilaciones. Como
salgan que ni pintados, toca los últimos seis compases siempre, si llegas a un fragmento que te resulta compli-
(del 30 al 35), y asegriLrate de que te salen. cado por el motivo que sea, Para, retrocede, y rePásalo
una y otra vez hasta que fluya.

RECAPITULEMOS Si puedes hacer eso, entonces casi lo has conseguido


I
Ahora podemos ejecutar toda la segunda mitad de la y tu progreso ha sido enorme. Ahora descansa un Poco y

pieza (desde el compás 19 hasta el final), y darle cohe- celébralo: cuéntales como si tal cosa a tu pareja I amigos

I sión a todo el conjunto, del mismo modo en que hici- I hijos que ya casi has aprendido a tocar una nueva pieza

mos con la primera mitad. No corras. Siempre que te de Bach, y date el gusto de presumir un poco Porque..'

atasques, IARA, y descubre dónde está el problema. Re- bueno, porque es un logro notable. Reconoce 1o que has
I
suélvelo antes de proseguir. conseguido a estas alturas: has pasado de no haber toca-
do el piano en años (o nunca) a aprender a leer partitu-
Por último, vamos a tocarlo todo, desde el principio ras y a ejecutar, aunque sea con lentitud, una pieza mu-

hasta el final. sical que todos los días interpretan concertistas de piano
de todo el mundo. ¡Toma ya!

68 69

tl
\
]
I

IV

La interpretación

j
lt La música le dcbe a Bach lo que la religión a su fundador.
'l
.,i Rosrnr ScHuIt{lNN
I

I
.t
I

l
\
J

¿Por qué utilizar pedales?

Una de las cosas que verdaderamente a¡udan a que


una interpretación sea auténtica es el pedal.
Casi todos los pianos tradicionales tienen dos: el de-
I
recho sostiene las notas (pedal de resonancia), y el iz-
quierdo las amortigua o suaviza (pedal de amortigua-
ción). La mayorir de los teclados electrónicos cuentan
I

con un pedal de resonancia (aunque es posible que ten-


gas que comprarte uno). Prueba a toca¡ los primeros dos
compases empleando el pedal al principio. Al mismo
tiempo que pulsas la primera nota, Pisa el pedal dere-
cho y mantenlo pisado. Nada más emPez^r el siguien-
te compás, levanta el pie y bájalo de nuevo con rapidez
para que la unión quede bien ensamblada.

73
\
Hay que eütar utilizar demasiado el pedal de reso- La interpretación
nancia, pues entonces las notas quedan desdibujadas.
Otro error es no quitar el pie o no volver a ponerlo en Bueno: ya puedes tocar la partitura entera' a un ritmo
el sitio indicado. Dedica cierto tiempo a conocer a fon- decente, sin demasiados tirubeos ni vacilaciones. El pe-
do esta técnica. Si lo sueltas y luego lo vuelves pisar del dal debería servirte Para que el sonido sea uniforme y
modo adecuado (y eres ca;paz de hacerlo con la rapidez permanezca definido. Ahora podemos Pasar de tocar
precisa), no deberÍan notarse los espacios entre las notas. las notas a interpretarlas.
Escucha el sonido que estás creando (puedes grabarte La gente suele decir que es imposible enseñar la
con el móvil y luego escucharlo), y asegúrate de que sea musicalidad, que eso es algo que se tiene o no se tie-
totalmente nítido. ne. Creo que es verdad. Pero también creo que todo el
Si quieres utiüzar el pedal de amortkuación en ciertos mundo nace con una musicalidad inherente. Forma par-
pasajes, no te cortes. Es una forma preciosa y sencilla de te de nuestra estructura: si eres capaz de sentirte de de-
lograr que el sonido resulte más suave como y cuando te terminada manera al escuch¿r una canción o una pieza
parezca necesario. Seguramente lo utilices rlgo más cuan- musical, entonces tienes una musicalidad innata. Y ha
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t do ya entiendas bien los aspectos de la interpretación. llegado la hora de expresarla.
Sin embargo, antes de que pasemos a ese tema, quie- Bach apenas daba detalles de cómo había que inter-
ro que aumentes la velocidad dela pieza. La única for- pretar sus piezas. A partir de Mozart y Beethoven apa-
ma de lograrlo es empezar con lentitud e ir incremen- recieron un sinffn de instrucciones relativas a la veloci-
tando el ritmo poco a poco. Ve a tu ritmo, y dedica un dad, el volumen, el fraseo, etcétera. Sin embargo, había
par de días a lograr una velocidad adecuada y uniforme. ocasiones en que Bach ni siquiera aclaraba en qué ins-
Emplea los pedales y disfruta del proceso (y, un uez trumento se debía tocar determinada pieza, menos aún
más, acude a mis vídeos expücativos en la web). qué tiempo se debía adoptar. Esto es estupendo, porque
nos permite interpretarla como nos Püezca mejor y sin

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preocuparnos por estar contraüniendo los deseos del de esta pieza se ejecutan muy bajo, mientras que otras
compositor. tienen sonidos más marcados)? ¿O es por los paisajes
La mejor manera de lograr una interpretación que otoñales cursis y las melancólicas imágenes de cascadas
funcione es sencilla: te sientas y tocas toda la pieza- me¡- con que siempre acompañan a este tipo de música en el
talmente. Sfbala, cántala, repítela interiormente una y condenado YouTube? (Si se trata de esto, pide ayuda.)
oúa vez, busca qué te hace sentir bien (aunque, si es po- Yo te recomiendo algunas grabaciones extraordina¡ias:
sible, trata de no hacerlo en el metro). Es posible que las de Glenn Gould, Friedrich Gulda, Héléne Grimaud

prefieras un ritmo bonito y lento en el que emplees mu- y Grigory Sokolov (todas están en YouTübe). Escúcha-
cho el pedal, que le dé a Ia obra un sonido romántico; o las y fíjate en las enormes diferencias en cuanto a ve-
es posible que prefieras un ritmo más animado y rápido locidad, tono y sentimiento de todas ellas: hay mucho
en el que recurras muy poco al pedal. Qrerrás decidir espacio para la individualidad.
si la primera nota de la mano izquierda es la dominan- Fíjate en los compases 5 y 6. En ellos da la impre-
j: l
te en lo relativo a la melodía, o si la última nota de la sión de que se produce un diálogo entre dos registros
mano derecha funciona mejor en ese aspecto. ¡Juega con distintos del piano. El quinto quizá debería sonar un
las posibilidades! Explora y experimenta, disfruta de la poco más fuerte, para que después el sexto resPonda má§
sensación de libertad que esto puede darte. Considéralo bajo. Esto se repite después en el 7 y el 8: el séptimo
una forma de meditación en la que no existe 1o correcto más fuerte, y el octavo responde más bajo.
o 1o incorrecto. Fíjate también en los compases que van del 24 al 30.
Eso sí, escucha grabaciones de esta pieza. En YouTü- Tiata de tocarlos empezando bajo y subiendo ctda vez
be y Spotifr las hay por docenas. Encuentra una que te más el volumen. Puedes oír como la presión crece, y se

guste, y pregúntate por qué la prefieres. ¿Es por el ritmo, observa una necesidad natural, no expresada, de aumen-
quiá por el modo en que el pianista ralentiza las cosas o tar el volumen mientras eso sucede. Después, a mi juicio,
les da más velocidad? ¿Por el sentimiento que le infun- éste debe disminui¡ en torno a los compases 30 y 31.

j de? ¿O el volumen al que toca (ciertas interpretaciones Diviértete al explorar la partitura, convive con ella

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cierto tiempo, empápate de ella y hrzla tuya, descubre do llegues a un compás que se te ha olvidado, detente.
qué te funciona a ti. Puede que esto suene excesivo, in- Consulta la partitura y apréndete ese compás concreto,
cluso un poco ridículo, pero tal como dijo el difunto y Iuego retrocede dos o tres compases y tócalo todo se-
gran E. M. Forster, este tipo de música es "la más Pro- guido hasta dos o tres compases por detrás del que te
funda de las a¡tes a la vez que ocupa un sitio mucho más ha causado el problema. Repítelo hasta que te salga. Si
profundo que las artes". Podemos sumergirnos en ella y puedes interpretar una pieza de memoria con la veloci-

utiüzarla como üa de escape, como nuestro sitio más allá dad reducida a la mitad, no te costará hacerlo a la velo-
del pensamiento. Y necesitamos algo así, qué duda cabe. cidad normal. Plantéatelo como si fueras un actor que se
Descubre qué es lo que te encanta de ciertas interpre- aprende un monólogo: si éste puede hacer una pausa de

taciones y piensa si ésa es la forma en que te gustaría to- un segundo entre palabra y palabra, y acabarlo sin co-
car la píeza.Intenta imitarlas al practicar, utilízalas qui- meter ningún fallo, se puede afirmar que Io conoce de
zá como trampolín pÍua encontrar tu propia ejecución. arriba abajo.
Otro truco estupendo consiste en ensayar sin tener
un piano delante. Resulta asombroso cuánto se puede
RECAPITULEMOS
lograr de este modo. Visualiza mentalmente tus manos
Es muy posible que a estas alturas se s clpaz de recor-
sobre el teclado y ejecuta la. pieza sin moverlos física-
dar las notas y que puedas prescindir de la partitura.
mente mientras 1o haces. Tiata de ver todas las not¿s
Cuando ensayamos correctamente, el cerebro asimila
en el teclado mientras las vas tocando, y siemPre que te
una cantidad ¿sombrosa de cosas sin que nos demos
quedes en blanco, detente, consulta la partitura y estudia
cuenta. No hace falta que te la aprendas de memoria,
el problema hasta que lo tengas resuelto.
pero, si quieres hacerlo y necesitas algo de ayuda, prue-
I
ba lo siguiente (son cosas que yo hago para memorizar
y prepararme los conciertos).
Tocala pieza de memoria a una velocidad por lo me-
nos el doble de lenta que la de la interpretación. Cuan-

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Z8
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¿Y ahora qué?

La reügión es un mundo interior, espiritual'


Yo tengo la mía propia, y su dios es Johann
Sebastian Bach. A ver, ¿y por qué no?

Jec« KrvonrteN

ii'
Vamos a acabar dedicándole un momento a fijarnos en
lo lejos que has llegado.
A estas alturas, deberías ser capaz de interpretar la
pieza entera de principio a fn, quizi incluso de memo-
ria. Tienes una idea mental de cómo debería sonar y de
cómo quieres que lo haga; puedes, recurriendo al pedal,
a tu propia musicalidad innata, y a la práctica pausada,
trasladar esa idea a la realidad. Puedes ejecutar lt pieza
al completo.
A lo largo de muy pocas semanas, gracias a la dedica-
ción, la concentración y el esfuerzo, has pasado de ape-
nas toca¡ una nota a inte¡pretar a Bach al piano. Se trata
de un logro asombroso, épico y maravilloso.
Piensa en lo que eso significa. En vez de enseña¡les a
tus amigos las mil fotos que has hecho en tus últimas va-

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caciones en Siciüa, o de formar espirales con calabacines Esposib1equequierassubirtuinterpretaciónaYou.
y zanahorias pÍua una cena, ¡les puedes tocar esta pieza! Tübe, y por supuesto eres libre de mandá¡mela porTwit- :
Un par de palabras sobre los nervios. Cabe la posi- ter. Qrizá, simplemente, quieras disfrutar del hecho de
bilidad de que cuando toques el piano delante de otras que has logrado algo extraordinario. También es posible
personas, sientas algo distinto a cuando lo haces tu solo; que a continuación quieras aprender L tocar Beetho-
^
es posible que se te seque la boca, que te tiemblen las ven, por ejemplo, el. pri-Eerrmovimiento de la sonata.
manos, que una irritante voz interior te diga que la vas Claro de luna, o el Preludio n.' 4 en mi menor de Chopin.
a pifiar. Esto es de una normalidad absoluta e irritante. En ese caso deberías buscar a un buen profesor de piano
A mí me pasa muchas veces sobre el escenario, y la for- y seguir avanzando con é1, explorar este instrumento a

ma de superarlo es convencerte de que conoces la preza. un nivel más profundo. También cabe la posibilidad de

Has pasado semanas trabajándola, has estudiado todas que hayas logrado aquello que te habías proPuesto y que
y cada una de las notas y puedes, sin atisbo de duda, to- te baste con esto. En cualquier caso, te deseo 1o mejor y
carla. Por eso, al ejecutarla delante de otra persona o de estoy contentísimo de que hayas dado un primer paso,
un grupo de amigos, si te pones nervioso, piensa única- tan valiente y brillante, hacia la creatividad. Qrizá algun
mente que vas a hacer algo que no te cuesta esfuerzo, día tenga la suerte de verte tocar.
como ver una peü o salir de paseo con ellos. Esas cosas El propio.Bach_ düo 1o siguiente: oEs fácil tocar cual-
no te pondrían nervioso, y además te lo pasarías genial quier instrumento musical: l"g únicg qqg hay que hac-g¡-
haciéndolas. Lo mismo se aplica en este caso: no hace es pulsar la tecla indicada en el momento indicadony el
falta ponerse nervioso, basta con que te diüertas hacien- instrumento se tocará solou. Y, aunque es posible que,
do algo que te resulta tan fácil como quedar con un par hasta cierto punto, estas palabras Parezcan una chorrada
de colegas para cenar por ahí. Cuanto más lo veas desde (bueno, vale, lo son), mediante tu esfuerzo, ahora ya eres
este punto de üsta, m€nos te costará hacerlo. Es asom- capaz de pulsar la tecla indicada en el momento indica-
broso el modo en que podemos entrenar a la mente para do. Qré logro tan extraordinario.
no desquiciarse (a veces).

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Jaurs Rnonrs nació en Londres en 7975. Para entender su
vida, es tan importante saber que trabajó en un Burger King
o como hombre de negocios en la City londinense, como que
ahora es uno de los principales renovadores de Ia (así llamada)
qI música clásica y un prestigioso columnista e¡ The Guardian,
Para entender su éxito en España, basta con saber qu.e Instru-
mental, su libro de memorias, donde explica los abusos infan-
tiles que padeció y ensalza el poder sanador de la música, lleva
vendidos 75.000 ejemplares. En los riltimos meses ha actuado
en festivales tan alejados de su música como Sónar o Primera
Persona. Pero, en realidad, el éxito no es tan importante como
lo que se hace con él: Rhodes ha dirigido su fama a visibili-
zx y fomentx el debate alrededor de las violaciones a niños,
la enfermedad mental o los suicidios, ofreciendo charlas TED
y conferencias en actos de Save the Children. Encariñadísi-
mo con sus lectores españoles, se ha creado un ünculo emo-
cional muy especial: Rhodes pasa casi tanto tiempo aquí como
en Gran Bretaña ¡ aun así, sus lectores y seguidores 1o echan
de menos cadr vez que se marcha. Ahora, por suerte, vuelve
para invitarnos a tocar un instrumento con él en Toca el piano.
Porque sabe que a aquello que no la
"la música es la respuesta
tiene". Y porque si ya nos inspiró con sus palabras, ahora quie-
re hacerlo con la música de Bach, su compositor favorito, cuyo
nombre siempre lleva estampado en su sudadera favorita cuan-
do nos visita.

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así que las anotaciones son mías.
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