Está en la página 1de 4
S.E Michelle Bachelet Jeria Presidenta de la República Presente Estimada Presidenta: Santiago de Chile, 26

S.E Michelle Bachelet Jeria Presidenta de la República Presente

Estimada Presidenta:

Presidenta de la República Presente Estimada Presidenta: Santiago de Chile, 26 de julio de 2017. En

Santiago de Chile, 26 de julio de 2017.

En marzo de 2014, tuve el honor de ser llamado a participar de su gobierno para hacerme cargo del Departamento de Extranjería y Migración del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, tarea que asumí para hacer todo lo posible por lograr que Chile sea un país más inclusivo, justo y acogedor para las y los migrantes que eligieron vivir entre nosotros, y para que la sociedad chilena en su conjunto pudiera aprovechar y valorar su valioso aporte.

Hoy, tres años y medio después, creo que ha llegado el momento de partir. No lo deseo en lo más

mínimo, pero es la mejor manera de resolver el conflicto ético que me tensiona desde hace meses,

y que, desde la dignidad que atribuyo a la función pública que desempeño, no me deja más alternativa que la que hoy concreto.

La lealtad a su gestión y a su persona sigue incólume; la convicción sobre la misión, inalterada; y el agradecimiento por su confianza y apoyo hacen esta carta mezquina.

Sin embargo, hay sectores de nuestro gobierno que han promovido situaciones y decisiones con las que no puedo estar de acuerdo y que, aunque por lealtad he intentado sobrellevarlas, siento

haber llegado a un punto en el que se hace irresistible la contradicción entre lo que creo y lo que,

al parecer, se espera de mí en este cargo.

La Ley de Migraciones, que diseñamos con la participación de amplios sectores de la sociedad civil,

la academia y el gobierno, ha sufrido dilaciones y distorsiones que nos alejan de cumplir el

objetivo de dotar a Chile de una respuesta moderna y con enfoque de derechos que le permita aprovechar la gran oportunidad que importa la migración. En cambio, será enviada al Congreso en

el peor momento posible: en pleno período electoral haciéndola presa de los eslóganes, prejuicios

y falsos mitos que alimentan el racismo, la xenofobia selectiva y el oportunismo político. Con ella,

no tendremos un Servicio de Migraciones capaz de gestionar la migración (y no sólo la extranjería)

a la altura del desafío que imponen los más de medio millón de extranjeros que viven en Chile.

No puedo, asimismo, permitir que las comodidades de un cargo me lleven a mirar para otro lado cuando, sin un estudio integral, se pretende imponer una visa a los haitianos, o se valora como útil

y beneficiosa la que, en 2012, se impuso a los dominicanos, sin que se atienda a la contundente

evidencia que hace desaconsejable la primera y cuestionable la segunda.

Del mismo modo, la desatención a las necesidades financieras de este Departamento para dar

respuesta suficiente y oportuna al sostenido crecimiento de las demandas de atención y trámites que a diario recibe, así como las constantes señales en el sentido de privarle de sus atribuciones y

medios para cumplir con su valioso trabajo, me hacen entender que mi permanencia en su conducción está comprometiendo el adecuado funcionamiento de una repartición clave para

todos.

Finalmente, los estilos que se han ido imponiendo en nuestra forma de relacionarnos con nuestros adversarios políticos y entre nosotros mismos, distan de los que creo deben caracterizar al

gobierno y a la coalición de los que me siento parte. La última demostración de ello, y que me ha llevado en definitiva a concretar esta meditada y postergada decisión, es la convocatoria recibida

el día de hoy a una actividad en la que se anunciará “…la regularización de niños, niñas y adolescentes migrantes y firmará el Decreto que los exime del pago de visas, en el marco del Programa “Chile te recibe”” iniciativa que de la que me impongo recién y que demuestra la

incoherencia y descordinación entre las políticas impulsadas desde este Departamento y aquéllas que se generan desde otras instancias de nuestro Ministerio, a mi modo de ver, en forma

precipitada y riesgosa.

El tratamiento de la migración requiere un nivel de madurez y seriedad en las decisiones que se tomen, a fin de evitar generar afectación de derechos por un lado, pero al mismo tiempo teniendo

cuidado de generar incentivos equivocados que terminen llevando a nuestro país a situaciones que no está en condiciones de enfrentar. Veo con preocupación una manera simplista de abordar el fenómeno migratorio, el cual no solo no comparto, sino que creo nos lleva a resultados cuyos graves efectos veremos en un futuro no muy lejano.

La forma inadvertida en que se ha previsto esta actividad, me hace constatar que el punto de vista del Departamento a mi cargo, la institución técnica en materia migratoria, ha quedado marginada en la resolución de estas cuestiones, lo que sólo puedo interpretar como una falta de confianza,de suyo invalidante para un correcto ejercicio de mi labor.

Creo haber respondido a la confianza depositada: Usted honró nuestro trabajo inaugurando la segunda sucursal de Migraciones en Santiago, la que se suma a la también reciente sucursal del Aeropuerto; nuevas visas han contribuido a crear mejores condiciones para que los extranjeros puedan aportar al desarrollo económico y social de nuestro país (Visa por Motivos Laborales, Visa de Unión Civil, Visa Infractores, y Visa Tech); su especial interés en la protección a la niñez migrante nos llevó a eliminar las multas a NNA, a igualar y rebajar el costo de sus visas sin discriminación de nacionalidad y a promover la regularidad de todos nuestros estudiantes con el Programa “Escuela Somos Todos”; se ha reconocido su nacionalidad chilena a los nacidos en nuestro territorio mediante el Programa “ChileReconoce”; y hoy el “Sello Migrante” es una concreta realidad en los municipios que trabajan por ser territorios interculturales libres de discriminación. Todo ello, entre muchas otras medidas administrativas que han cambiado el trato de Chile con sus migrantes. Todo ello, además de realizar un amplio esfuerzo para sensibilizar y capacitar a nuestros funcionarios, a los de muchos servicios del Estado, y a la sociedad chilena en la comprensión de la nueva realidad migratoria.

En materia de Refugio, además de culminar exitosamente el Plan de Reasentamiento para los refugiados palestinos provenientes del conflicto en Irak, con la entrega de cartas de nacionalización a todos ellos, hoy ya se ha dado inicio a un nuevo plan que traerá esta vez a personas provenientes del conflicto en Siria y que, antes de fin de año, tendrá en nuestro territorio al primer grupo de éstos.

Entrego, en consecuencia, un Departamento muy distinto al que recibí, no sólo en lo material, sino de cara y reconocido por la sociedad civil como un interlocutor legítimo y dialogante, promotor de los derechos de las personas migrantes, articulador de los esfuerzos intersectoriales en la materia,

pero, sobre todo, preocupado de proponer a la sociedad chilena, una mirada distinta de la migración. Nunca antes hubo tanta información pública, con profusión de datos, contrastada a nivel internacional, enfocada desde el factor humano, para que los medios de comunicación, tradicionales y nuevos, pusieran al alcance de nuestro pueblo la realidad de las personas que migran y buscan refugio en Chile, así como del valioso aporte y oportunidad que su llegada representa para nuestra sociedad. Nunca antes del suyo un Gobierno, habló, explicó, mostró, motivó, y puso en contacto a la prensa con esta diversidad cultural que surge (imparable) en cada rincón de nuestro cada vez más multicultural país.

En ello, en forma especial, quiero reconocer el trabajo, la lealtad y la confianza de mis colegas del Departamento de Extranjería y Migración quienes, con su trabajo y sacrificio, sufren y salvan día a día las falencias de una institucionalidad sobrepasada.

No puedo terminar estas líneas y cerrar este ciclo sin pedir perdón por mis limitaciones y errores, pero sobre todo por la arrogancia de distraer su atención con esta carta, lo que sólo puedo justificar en que, siendo Ud. la inspiración de nuestro trabajo, correspondía que fuera a sólo a Ud. a quien me siento obligado a dar la explicación de mi alejamiento.

Quedo a su disposición, ya no como funcionario de su gobierno, sino sólo como su más leal y reconocido admirador y conciudadano.

Afectuosamente,

su gobierno, sino sólo como su más leal y reconocido admirador y conciudadano. Afectuosamente, Rodrigo Sandoval

Rodrigo Sandoval Ducoing