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4 La

historia de Israel: monarquía y profetismo


Tabla de contenido
4 La historia de Israel: monarquía y profetismo ........................................................................ 1
4.1 Introducción ........................................................................................................................................................................... 1
4.2 La llamada a David .............................................................................................................................................................. 1
4.3 La elección de David ........................................................................................................................................................... 2
4.4 El rey David y la promesa del Mesías .......................................................................................................................... 3
4.5 Los poderosos y los profetas ........................................................................................................................................... 5
4.6 Los profetas ............................................................................................................................................................................ 6
4.7 El papa Juan XXIII ................................................................................................................................................................. 7
4.8 Autoevaluación ..................................................................................................................................................................... 7

4.1 Introducción
Una vez que el pueblo superó las dificultades y se instaló en Palestina, la tierra prometida, se
inició un período de gran prosperidad. Jerusalén se convirtió en la capital del reino, y en la
ciudad donde florecieron los reyes David y Salomón.

4.2 La llamada a David


Moisés, antes de morir, nombró a Josué como nuevo jefe del pueblo. A él le correspondió la
conquista de la tierra prometida, empezando por la ciudad de Jericó. Esto sucedía hacia el año
1200 antes de Cristo.
Josué fue repartiendo las tierras entre las doce tribus de Israel que llevaban el nombre de los
doce hijos de Jacob. Una vez instalados, Josué recordó al pueblo en una asamblea general la
alianza hecha con Dios en el Sinaí y, por tanto, la necesidad de ser fieles a Dios.
Tras la conquista de Canaán, los israelitas sufrieron ataques de los pueblos vecinos, por lo que
volvieron a dirigirse a Dios. De nuevo, Dios escuchó su voz, como lo hizo en Egipto, y llamó a
algunos hombres y mujeres para que asumieran la defensa de las tribus unidas: eran los
jueces.

La Biblia menciona doce jueces. El más conocido es Sansón, juez famoso por su extraordinaria
fuerza. Pero Sansón perdió su fuerza cuando una mujer le cortó el pelo mientras dormía.

Según fue pasando el tiempo, las tribus israelitas se dieron cuenta de que necesitaban un
sistema mejor para defenderse. Observaron que los pueblos vecinos más fuertes tenían al
frente un rey, y consideraron que ellos también necesitaban uno. Así que se lo pidieron a Dios.

Dios les advirtió de que un rey poderoso podría oprimirles y exigirles riquezas, tierras y
obediencia. Pero el pueblo quería un rey que uniera a las tribus, y Saúl fue el primer rey de
Israel. Saúl, a diferencia de Abrahán y Moisés, confiaba demasiado en sus propias fuerzas y
dejó de seguir la voluntad de Dios. Saúl no fue el mediador justo entre Dios y el pueblo.

Unidad Didáctica 4 1

4.3 La elección de David
Dios había rechazado a Saúl por su infidelidad, así que encargó al profeta Samuel que buscase
un nuevo rey para Israel.

El profeta Samuel recibe el encargo de buscar un nuevo rey para Israel. Llega a la casa de Jesé,
en Belén, y este le presenta a sus hijos..

SAMUEL ANTE LOS HIJOS DE JESÉ

“Cuando estos llegaron, vio a Eliab y se dijo: -Seguro que está su ungido ante el Señor. Pero el
Señor dijo a Samuel:
-No te fijes en su apariencia ni en lo elevado de su estatura, porque lo he descartado. No se trata
de lo que vea el hombre. Pues el hombre mira a los ojos, mas el Señor mira el corazón.
Jesé presentó a sus siete hijos ante Samuel. Pero Samuel dijo a Jesé:
-El Señor no ha elegido a estos. ¿No hay más muchachos? Y le respondió:
-Todavía queda el menor, que está pastoreando el rebaño. Samuel le dijo:
-Manda a buscarlo, porque no nos sentaremos a la mesa, mientras no venga. Jesé mandó a por él
y lo hizo venir. Era rubio, de hermosos ojos y buena presencia El Señor dijo a Samuel:
-Levántate y úngelo de parte del Señor, pues es este.
Samuel cogió el cuerno de aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. Y el espíritu del Señor
vino sobre David desde aquel día en adelante. Samuel emprendió luego el camino de Ramá.”
Ex 1,8-9

El pueblo de Israel, tras su llegada a la tierra prometida, tuvo que enfrentarse a los pueblos
que habitaban Palestina en aquella época para conseguir su espacio. Uno de estos pueblos
eran los filisteos. Este relato narra uno de esos enfrentamientos.


DAVID ANTE GOLIAT

“De las huestes filisteas salió entonces un guerrero. Se llamaba Goliat, medía unos tres metros.
Goliat se puso en pie y gritó a los escuadrones de Israel:
-¿Por qué salís en orden de batalla? Escoged a uno de vosotros para bajar contra mí. Si puede
conmigo en el combate y me mata, seremos vuestros esclavos. Pero, si yo puedo con él y lo mato,
seréis nuestros esclavos.
David dijo a Saúl:
-Que no desmaye el corazón de nadie por causa de ese hombre. Tu siervo irá a luchar contra ese
filisteo. Entonces Saúl le dijo:
-Vete, y que el Señor esté contigo.
Y David avanzó hacia el filisteo con la honda en mano. Goliat lo despreció.
Le respondió David:
-Vienes contra mí con espada, lanza y jabalina. En cambio, yo voy contra ti en nombre del Señor
del universo, Dios de Israel al que has insultado.
David metió su mano en el zurrón, cogió una piedra, la lanzó con la honda e hirió al filisteo en la
frente que cayó de bruces. Los filisteos huyeron al ver muerto a su campeón.”
1 Sam 17 (selección)

2 Unidad Didáctica 4

Samuel se dirigió a Belén en busca de la familia de Jesé. Allí conoció a los hijos de Jesé, que
eran altos y fuertes, de gran apariencia. Pero Dios eligió al hijo menor, a David, que estaba
fuera pastoreando los rebaños.

"El Señor ve el corazón", no las apariencias. Saúl era alto y fuerte también y, sin embargo, su
corazón no estaba abierto a confiar en Dios.

David aceptó la misión que Dios le encomendó, y confió completamente en su ayuda. Así lo
demostró en su lucha contra el gigante Goliat, que amenazaba a los israelitas con su
superioridad física. David sorprendió a todos y lo venció con un lanzamiento de su honda, con
la que defendía sus rebaños de las fieras.

Dios ya ayudaba y protegía a David cuando estaba con el ganado en el campo. Y siguió
ayudándole cuando David se presentó ante el rey Saúl como voluntario para enfrentarse a
Goliat. Todos se rieron de él, el rey le dijo que no podía enfrentarse a ese filisteo, porque él era
joven y no sabía luchar. Sin embargo, David se sabe débil y por eso confió en la fuerza de Dios,
que es fiel y siempre cumple sus promesas de salvación.

Tras su victoria sobre Goliat, David pasó a formar parte de la corte de Saúl. Pero Saúl comenzó
a sentir envidia de David porque Dios le protegía. Así que David tuvo que huir, a pesar de que
siempre había sido leal al rey. Esto sucedió en torno al año 1000 antes de Cristo.

4.4 El rey David y la promesa del Mesías


A la muerte de Saúl, David es elegido rey por todas las tribus de Israel.


LA CONQUISTA DE JERUSALÉN

“Todas las tribus de Israel se presentaron ante David en Hebrón y le dijeron: -Hueso tuyo y carne
tuya somos. Desde hace tiempo, cuando Saúl reinaba sobre nosotros, eras tú el que dirigía las
salidas y entradas de Israel. Por su parte, el Señor te ha dicho: "Tú pastorearás a mi pueblo
Israel, tú serás el jefe de Israel".

Los ancianos de Israel vinieron a ver al rey en Hebrón. El rey hizo una alianza con ellos en
Hebrón, en presencia del Señor, y ellos le ungieron como rey de Israel. David se dirigió con sus
hombres a Jerusalén contra los jebuseos que habitaban en el país. David tomó la fortaleza de
Sión, que es la ciudad de David. David iba engrandeciéndose, pues el Señor, Dios del universo,
estaba con él. David reunió una vez más a los selectos de Israel, treinta mil hombres. Se puso en
marcha con la gente de Baalá de Judá que estaba con él para trasladar de allí el arca de Dios,
designada con el nombre de "Señor del universo, que se sienta sobre querubines". David y toda la
casa de Israel bailaban ante el Señor con instrumentos de ciprés, cítaras, arpas, tambores, sistros
y címbalos. Cuando el arca del Señor entraba en la ciudad de David, Mical, la hija de Saúl, se
asomó a la ventana, vio al rey David saltando y danzando ante el Señor, y lo menospreció en su
corazón.”
2 Sam 5,1-3

El profeta Natán acompaña a David durante su reinado, y le comunica una promesa de Dios
para él y para el pueblo de Israel


Unidad Didáctica 4 3

PROMESA A DAVID

“Aquella noche vino esta palabra del Señor a Natán: "Pues bien, di a mi siervo David: «Así dice el
Señor del universo. Yo te tomé del pastizal, de andar tras el rebaño, para que fueras jefe de mi
pueblo Israel. He estado a tu lado por donde quiera que has ido, he suprimido a todos tus
enemigos ante ti y te he hecho tan famoso como los grandes de la tierra. En efecto, cuando se
cumplan tus días y reposes con tus padres, yo suscitaré descendencia tuya después de ti. Al que
salga de tus entrañas le afirmaré su reino. Será él quien construya una casa a mi nombre y yo
consolidaré el trono de su realeza para siempre. Yo seré para él un padre y él será para mí un
hijo. Tu casa y tu reino se mantendrán siempre firmes ante mí, tu trono durará para siempre»".

Entonces el rey David vino a presentarse ante el Señor y dijo: "¿ Quién soy yo, mi dueño y Señor, y
quién la casa de mi padre, para que me hayas engrandecido hasta tal punto? ¿ Y qué más podría
decirte David? Tú conoces a tu siervo, dueño mío y Señor mío. Has realizado esta gran proeza
por tu palabra y según tu corazón, manifestándosela a tu siervo. Por ello eres grande, mi dueño y
Señor, y no hay nadie como tú ni dios alguno fuera de ti, como hemos escuchado con nuestros
oídos.”
2 Sam 7, 4

A la muerte de Saúl, las tribus eligieron como rey a David, que se había ganado el respeto del
pueblo. Confiando siempre en la fuerza de Dios, David fue venciendo a los pueblos de
alrededor y conquistó Jerusalén, que se convirtió en la capital del reino y en la ciudad
principal de la religión judía.

Para mostrar que Dios es el centro de la vida del pueblo y su fuerza salvadora, David introdujo
solemnemente en la ciudad el arca de la alianza, que contenía las Tablas de la Ley de Moisés. A
algunos les pareció ridículo que el mismo rey fuera danzando y bailando delante del arca,
aunque así David manifestaba su adoración a Dios.

David también cometió pecados. El más conocido de los que cuenta la Biblia es que se
aprovechó de ser rey para conquistar a una mujer; la Biblia narra después su arrepentimiento.

Pero la Biblia describe a David en todo momento como un hombre de gran corazón. Sufrió
mucho cuando su propio hijo Absalón se rebeló contra él. A pesar de la traición, la pena de
David fue inmensa al enterarse de la muerte de su hijo a manos de sus soldados.

David es, sin duda, el modelo de servidor de Dios. David es fiel a Dios, y Dios cumple con su
promesa de ser la fuerza salvadora del pueblo.

Además, David es el modelo del auténtico rey servidor. Su recuerdo es constante en la historia
de Israel.

Un día, el profeta Natán anunció a David que su casa, es decir, su descendencia ocuparía el
trono para siempre. Esta promesa hecha por Dios a David dio la esperanza al pueblo de Israel
de que su descendiente instauraría un reino definitivo con capital en Jerusalén. Esta
esperanza desembocó en la idea de la llegada del Mesías, que traería la liberación definitiva
para el pueblo. Mesías significa 'ungido' con aceite. La persona ungida se la consideraba
elegida por Dios, por eso David fue ungido por Samuel.

4 Unidad Didáctica 4

Por eso, cuando Jesús inició su predicación, los judíos se preguntaban si él era el Mesías que
esperaban, ellos esperaban que el Mesías fuera fuerte y poderoso como un rey, como lo fue el
rey David. Pero Jesús no era así, y por eso muchos judíos no reconocieron a Jesús como el
Mesías salvador.

Esto explica que en los evangelios se insista en relacionar a Jesús con David a través de los
ascendientes de su padre José y por nacer en Belén, como David. Para los cristianos, tal como
se refleja en los evangelios en numerosas ocasiones, Jesús es el libertador definitivo que Dios
le prometió al rey David.

De esta manera, la Iglesia fue respondiendo a la necesidad de definir las formulaciones de la fe
cristiana en lo que se llaman los dogmas, al mismo tiempo que se reforzaba la autoridad de un
magisterio que garantizaba la autenticidad de la fe.

4.5 Los poderosos y los profetas


A David le sucedió su hijo Salomón

REINADO DE SALOMÓN

“Aquella noche el Señor se apareció allí en sueños a Salomón y le dijo: -Pídeme lo que deseas que
te dé.
Salomón respondió:
-Concede, pues, a tu siervo, un corazón atento para juzgar a tu pueblo y discernir entre el bien y
el mal. Pues, cierto, ¿quién podrá hacer justicia a este pueblo tuyo tan inmenso?
Agradó al Señor esta súplica de Salomón. Entonces le dijo Dios:
-Por haberme pedido esto y no una vida larga o riquezas para ti, por no haberme pedido la vida
de tus enemigos sino inteligencia para atender a la justicia, yo obraré según tu palabra: te
concedo, pues, un corazón sabio e inteligente, como no ha habido antes de ti ni surgirá otro igual
después de ti.
Ahora, el Señor, mi Dios, me ha concedido tranquilidad a mi alrededor, pues no tengo adversario
alguno ni se producen acciones hostiles. Me propongo construir un templo al Nombre del Señor,
mi Dios.
Pero pasado el tiempo, se enojó el Señor contra Salomón por haber desviado su corazón del
Señor, Dios de Israel.
El Señor dijo a Salomón:
-Por haber actuado así y no guardar mi alianza y las leyes que te ordené, voy a arrancar el reino
de tus manos y lo daré a un siervo tuyo.”
1 Re 3,5.9-12


Cuando Dios quiere intervenir en la vida del pueblo y comunicar su voluntad y su palabra,
necesita personas que puedan llevar a cabo esa misión. Estas personas son los profetas, que
son figuras esenciales en la historia de Israel

DIOS LLAMA A LOS PROFETAS

Entonces escuché la voz del Señor, que decía: -¿A quién enviaré? ¿Y quién irá por nosotros?
Contesté:
-Aquí estoy, mándame. Él me dijo:

Unidad Didáctica 4 5

-Ve y di a esta gente: "Por más que escuchéis no entenderéis, por más que miréis, no
comprenderéis"
Is 6,8-9


No les tengas miedo, que yo estoy contigo para librarte -oráculo del Señor.
El Señor extendió la mano, tocó mi boca y me dijo: -Voy a poner mis palabras en tu boca. Desde
hoy te doy poder sobre pueblos y reinos para arrancar y arrasar, para destruir y demoler, para
reedificar y plantar.
Jr 1,8-10


Tras la muerte de David, subió al trono su hijo Salomón. El inicio de su reinado fue muy
positivo. Pidió a Dios sabiduría para gobernar, y Dios se la concedió. Así, Salomón adquirió
fama de sabio reconocida por todos. Construyó el Templo de Jerusalén para guardar el arca de
la alianza.

El Templo se convirtió en el centro religioso del pueblo de Israel. En él residían sacerdotes y
se daba culto a Dios mediante oraciones y sacrificios. La primera mitad del reinado de
Salomón fue una época floreciente para el pueblo de Israel.

Pero el rey Salomón, que al principio de su reinado había confiado en Dios, fue poco a poco
preocupándose más por el dinero, las grandezas y el poder que por su pueblo. Eso afectó al
bienestar de las personas, y se dieron situaciones de injusticia y de opresión, que son
contrarias a lo que Dios quiere para su pueblo. Además, el rey se dejó influir por las
costumbres de otras naciones y volvió a aparecer la gran tentación de la idolatría, es decir,
adorar a otros dioses.

En el libro de los Reyes se cuenta toda esta historia. En sus textos se repite una y otra vez esta
frase: "Hizo lo que era reprobable a los ojos de Dios". Los reyes abandonaron el camino de la
alianza, y eso trajo la injusticia y la división en el pueblo.

4.6 Los profetas


Pero el rey Salomón, que al principio de su reinado había confiado en Dios, fue poco a poco
preocupándose más por el dinero, las grandezas y el poder que por su pueblo. Eso afectó al
bienestar de las personas, y se dieron situaciones de injusticia y de opresión, que son
contrarias a lo que Dios quiere para su pueblo. Además, el rey se dejó influir por las
costumbres de otras naciones y volvió a aparecer la gran tentación de la idolatría, es decir,
adorar a otros dioses.

En el libro de los Reyes se cuenta toda esta historia. En sus textos se repite una y otra vez esta
frase: "Hizo lo que era reprobable a los ojos de Dios". Los reyes abandonaron el camino de la
alianza, y eso trajo la injusticia y la división en el pueblo.

El profeta proclama que Dios nunca abandona al pobre y al desvalido, y anuncia la llegada del
Mesías enviado por Dios. El Mesías traerá la liberación y la salvación definitiva, tal como se le
anunció a David. Los profetas transmiten un mensaje de esperanza a los que sufren, a los
pobres y desvalidos. Así, los profetas refuerzan la esperanza en el Mesías.

6 Unidad Didáctica 4

Por eso, los profetas son los "centinelas de la alianza", porque ponen de relieve las injusticias
y vuelven a anunciar aquello que Dios prometió a Abrahán, a Moisés y a David.

En Jesús se cumplieron definitivamente todas esas promesas. Jesús fue el Mesías esperado
que anunciaron los profetas.

4.7 El papa Juan XXIII


En ocasiones, las personas que son elegidas para un cargo no son las que muchos esperaban.
Son personas desconocidas en las que los demás depositan su confianza. Esto sucedió en la
elección del papa Juan y del papa Francisco.

En el año 1958, fue elegido Papa cuando nadie lo esperaba, a sus setenta y siete años de edad.
Sin embargo, su pontificado fue uno de los más intensos porque convocó el Concilio Vaticano
II. En este Concilio se reunieron todos los obispos del mundo para decidir grandes cambios en
la vida de la Iglesia. A Juan XXIII se le conocía por el "papa bueno", debido a su cercanía y buen
humor. El papa Juan tuvo una especial preocupación por la paz en el mundo y por la justicia.

4.8 Autoevaluación
1. ¿Cuál es el nombre de la tierra prometida?
2. ¿Cómo se llama el profeta que recibe el encargo de buscar un nuevo rey para Israel?
3. ¿Cómo se llama el pueblo con el que tiene que enfrentarse el pueblo de Israel tras su
llegada a la tierra prometida?
4. Tras la conquista de Canaán los israelitas sufrieron ataques de los pueblos vecinos.
¿Quiénes asumieron la defensa de las tribus unidas?
5. ¿Cómo se llama el juez más conocido?
6. Las tribus israelitas se dieron cuenta de que necesitaban un sistema mejor para
defenderse. ¿Qué sistema eligieron?
7. Dios había rechazado a Saúl por su infidelidad. ¿Quién es el encargado de buscar a un
nuevo rey?
8. ¿Qué profeta acompaña a David durante su reinado? ¿Qué es lo que le comunica a
David?
9. ¿Qué contenía el arca de la alianza?
10. ¿Quién es el sucesor de David?
11. ¿Qué misión tienen los profetas?
12. ¿Qué sucedió con Salomón a medida que avanzaba su reinado?
13. ¿Quiénes son los “centinelas de la alianza”?

Unidad Didáctica 4 7

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