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Independencia de Centroamérica

Artículo principal: Independencia de Centroamérica

Bandera de Guatemala cerca del Palacio Nacional en el día de la Independencia.

En 1820, Atanasio Tzul, ante el interés de su pueblo por acabar con los impuestos
eclesiásticos y el tributo, unió fuerzas con Lucas Aguilar y con el Alcalde Mayor de
Totonicapán, Narciso Mallol. Juntos lucharon en contra del poder de la colonia española,
manejada por el Capitán General del Reino de Guatemala, el Arzobispo de Guatemala Ramón
Casaus y Torres, la élite ladina local y los caciques de Totonicapán, quienes tenían privilegios
con respecto al resto de la población indígena debido a su apoyo a la conquista europea. Los
tributos reales habían sido suprimidos en 1811 por las cortes de Cádiz, pero fueron impuestos
de nuevo por el rey Fernando VII.

Firma del Acta de Independencia de Centroamérica, 15 de septiembre de 1821, pintura de Luis Vergara
Ahumada.

En México, la revolución obtuvo un completo triunfo y a través del Plan de Iguala declaró su
independencia total del Imperio español el 24 de febrero de 1821. Esta noticia desconcertó a
las autoridades españolas de Guatemala y a la vez sirvió de estímulo a la causa
independentista. El 9 de marzo, presionado por los liberales independentistas, el capitán
general dejó el puesto para que fuese ocupado por el subinspector del ejército Gabino Gaínza.
Gaínza era un hombre de una edad muy avanzada, de carácter débil y voluble. Bajo su
mando, Centroamérica experimentó una agitación social de niveles intolerables que obligó a la
diputación provincial a solicitar a Gaínza una reunión para discutir el difícil tema de la
independencia. El capitán general Gaínza, entonces, atendiendo este llamado, reunió una
junta de notables compuesta por el arzobispo, los diputados, los altos cargos militares, los
prelados de las órdenes religiosas, y empleados de hacienda. En aquella memorable reunión,
presidida por el mismo Gaínza, los criollos presentes manifestaron su opinión con
libertad. José Cecilio del Valle tomó la palabra y en un largo discurso, demostró la necesidad y
la justicia de la independencia, pero manifestando que, para proclamarla, primero debía oírse
el voto de la Provincias.
Tras un breve período de incertidumbre política, el 5 de enero de 1822, las provincias
centroamericanas fueron anexadas al Imperio Mexicano, una idea de Agustín de Iturbide para
contrarrestar la expansión estadounidense. El Imperio Mexicano quería ser una monarquía
que desembocase en una unión de lo que fueron habitantes del Virreinato de Nueva
España bajo una bandera única, católica y poderosa. Sin embargo un año más tarde, el
imperio se colapsó y militares republicanos instauraron una democracia y un estado mexicano;
Guatemala y sus provincias se separaron de él, declarando de nuevo su independencia y
pasando a formar las Provincias Unidas del Centro de América en julio de 1823.
El día 12 de abril de 1829, tras tratar de mantenerse en el poder tras pactar con el presidente
de la Federación Centroamericana, Manuel José Arce y Fagoaga, los conservadores en
Guatemala, liderados por Mariano de Aycinena y Piñol, firmaron un Convenio de Capitulación
con el general liberal hondureño Francisco Morazán, quien había logrado que el resto de
provincias centroamericanas se rebelaran contra el poder conservador de Guatemala.
Aycinena fue enviado a prisión junto con sus compañeros de gobierno; Morazán, por su parte,
anuló el documento el 20 del mismo mes, pues su principal objetivo era eliminar el poder de
los criollos conservadores y la jerarquía de la Iglesia Católica en Guatemala, a quienes los
criollos liberales detestaban por haber estado bajo su dominio durante la colonia española. 23
En los combates participó como soldado Rafael Carrera, quien tenía apenas quince años y
cuya familia sufrió numerosas vejaciones a manos de las tropas de Morazán; 24 también
participaron el poeta y militar José Batres Montúfar y el oficial Miguel García Granados,
quienes fueron hechos prisioneros por las tropas liberales. 25

Mapa de Guatemala en 1839. Obsérvese las fronteras no delimitadas con México en Yucatán y Chiapas,
y que Belice todavía era un asentamiento inglés.26

Para 1837, en el Estado de Guatemala se inicia una lucha armada contra quien gobernaba el
Estado de Guatemala, liberal al igual que Francisco Morazán, el doctor José Mariano Gálvez.
Empujados por las reformas liberales y la propaganda conservadora, movimientos insurgentes
se iniciaron en las montañas de Guatemala y Rafael Carrera y Turcios fue el máximo dirigente
de las mismas; entre las tropas sublevadas se encontraban numerosos indígenas 25 que
lucharon durante dos años para conseguir la secesión guatemalteca de la federación. Los
alzados empezaron por asaltar las poblaciones, sin dar oportunidad de tener encuentros con
las tropas del gobierno y propagaban la idea de los enemigos de Gálvez, que consistía en
acusarlo del envenenamiento de las aguas fluviales para propagar el cólera morbus a la
población. Ahora bien, el gobierno no era el culpable de tal envenenamiento: el crecimiento
poblacional y la poca capacidad de la estructura sanitaria de la ciudad contribuyeron a la
propagación de la enfermedad. Esta acusación favoreció a los objetivos de Carrera, poniendo
a una gran parte de la población en contra de Mariano Gálvez y los liberales; dentro de los
mismos liberales empezaron a atacar a Gálvez: José Francisco Barrundia y María Josefa
García Granados llegaron incluso a publicar periódicos satíricos en su contra. 27
El área de Los Altos estaba poblada mayoritariamente por indígenas, quienes habían
mantenido sus tradiciones ancestrales y sus tierras en el frío altiplano del oeste
guatemalteco.28 Durante toda la época colonial habían existido revueltas en contra del
gobierno español.28 Después de la independencia, los mestizos y criollos locales favorecieron
al partido liberal, en tanto que la mayoría indígena era partidaria de la Iglesia Católica y, por
ende, conservadora.28 Durante la administración del gobierno del Dr. Mariano Gálvez, Los
Altos desaprobaron los cambios introducidos por el jefe del gobierno, pero los líderes de la
región no fueron conservadores, sino liberales que se oponían a Gálvez. 29 Por su parte, los
criollos y ladinos de Los Altos tenían un gran resentimiento contra los comerciantes de
la Ciudad de Guatemala —los miembros del Clan Aycinena—, quienes monopolizaban el
comercio y se oponían rotundamente a la construcción de un puerto en el Pacífico y de una
carretera que le sirviera a Los Altos para comerciar con países extranjeros directamente. 29
Al caer el gobierno de Gálvez, los representantes criollos de Los Altos aprovecharon para
separarse del Estado de Guatemala el 2 de febrero de 1838. El gobernador Valenzuela no
pudo hacer nada al respecto, y el congreso de la Federación Centroamericana reconoció al
Sexto Estado el 5 de junio de 1838 con una junta de gobierno provisional compuesta por
Marcelo Molina Mata, José M. Gálvez y José A. Aguilar, mientras que el general
mexicano Agustín Guzmán —antiguo oficial del ejército de Vicente Filísola que se había
radicado en Quetzaltenango— quedó al mando del ejército del Estado.29 La bandera de Los
Altos era una modificación de la de las Provincias Unidas del Centro de América, con escudo
en el centro mostrando un volcán al fondo y un quetzal resplandeciente —un ave local que
representaba la libertad— delante.
El 18 de marzo de 1840, siendo el líder liberal Morazán el jefe de Estado de El Salvador, este
invadió a Guatemala con 1500 soldados para eliminar de una vez por todas la amenaza
conservadora para Centroamérica que en Guatemala tenía su principal baluarte. Morazán se
apoderó fácilmente de la capital, ya que Carrera fingió una retirada. Cuando los invasores
celebraban e iniciaban el saqueo de la ciudad, Carrera los atacó con 400 soldados y piezas de
artillería y contrasitió la plaza, habiendo triunfado y recuperado la ciudad al día siguiente, 19
de marzo. El desastre fue tal, que Morazán tuvo que huir de Guatemala con sus más
allegados gritando «¡Que viva Carrera!» para salvar la vida, mientras sus soldados quedaron
en la ciudad, a merced de las tropas de Carrera.30 Poco después, Rafael Carrera, al enterarse
que Los Altos se había vuelto a declarar independiente pensando que Morazán lo había
derrotado, dirigió sus fuerzas contra tal Estado y lo reincorporó al Estado de Guatemala
en 1840.31

General Rafael Carrera y Turcios, Presidente Vitalicio de Guatemala. Museo Nacional de Historia de
Guatemala

Estando ya en el poder, Rafael Carrera iniciaría la construcción de un régimen conservador,


revirtiendo las reformas liberales hechas anteriormente. Durante su gobierno, los aristócratas
conservadores y el Clero Mayor recuperaron el poder que habían perdido. Los liberales, por
su parte, lo acusaban de ser un militar analfabeto, y decían que firmaba con el nombre
«Racaraca». Para los conservadores, fue más conocido como «Caudillo Adorado de los
Pueblos».25

Primer Escudo de la República de Guatemala


Vigente de 1847 al 31 de mayo de 1858

Segundo Escudo de la República de Guatemala


Vigente del 31 de mayo de 1858 al 17 de agosto de 1871
Carrera fue nombrado presidente vitalicio en 1854 y gobernó Guatemala hasta su muerte,
ocurrida el Jueves Santo 14 de abril de 1865.32 El gobierno de Carrera estuvo influenciado por
la guerra en Yucatán hasta cierto punto; la inconformidad del pueblo maya era patente desde
antes de la independencia de México. Las condiciones de vasallaje en que se encontraban los
indígenas mayas que habían sido conquistados en el siglo XVI y su enorme superioridad
numérica en la península de Yucatán mantenían a la región en un estado permanente de
tensión social. La Guerra de Castas surgió en Yucatán debido, en parte, a las precarias
condiciones de vida de los indígenas mayas en la península: sólo los criollos y
algunos mestizos eran yucatecos con plenos derechos y, en general, ellos solían ocupar la
parte superior de la escala social y económica, por lo que los mayas, pertenecientes a la clase
depauperada, no se sentían parte de ellos, eran simplemente mayas, foráneos en su propio
territorio, en la tierra de sus antepasados.33
En 1854 se estableció el Concordato con la Santa Sede, el cual había sido suscrito en 1852
por el cardenal Jacobo Antonelli, secretario de Estado de la Santa Sede, y Fernando
Lorenzana, ministro plenipotenciario de Guatemala ante la Santa Sede. Por medio de este
tratado, el cual fue diseñado por el líder del Clan Aycinena, Juan José de Aycinena y Piñol,34
Guatemala otorgaba la educación del pueblo guatemalteco a las órdenes regulares de la
Iglesia católica.35 El concordato mantenía la relación estrecha entre Iglesia y Estado y estuvo
vigente hasta la caída del gobierno conservador del mariscal Vicente Cerna y Cerna.35

Reforma y gobiernos liberales[editar]


Artículos principales: Reforma Liberal, Miguel García Granados, Justo Rufino Barrios, Manuel
Lisandro Barillas Bercián y José María Reyna Barrios.
Justo Rufino Barrios
Líder la Reforma Liberal y Presidente de Guatemala de 1873 a 1885.
Museo Nacional de Historia de Guatemala

Pago a jornaleros en Santa Rosa en 1890 de acuerdo al Reglamento de Jornalerosinstituido por Barrios.

A la muerte del general Carrera en 1865, fue sucedido por el Mariscal Vicente Cerna y Cerna,
quien no promovió ninguna renovación en el país. Esta circunstancia fue aprovechada por los
liberales, quienes se habían refugiado en el territorio de los Altos (actualmente
Quetzaltenango), y que liderados por Miguel García Granados y Justo Rufino Barrios, quienes
tras recibir ayuda de pertrechos de guerra de México (a cambio de reconocer la federación del
Estado de Chiapas a México, los territorios de la zona sur del Estado de Campeche y
Soconusco como parte de Chiapas) invadieron Guatemala bajo el lema de la Reforma Liberal
de 1871. Miguel García Granados fue presidente provisional tras el derrocamiento de Cerna,
gobernando hasta el 4 de junio de 1873. Su gobierno puso en marcha nuevamente las
reformas anticonservadoras, decretando entre otras cosas la libertad de prensa y la libertad de
cultos, la supresión de los diezmos y de las órdenes religiosas y expulsando a los jesuitas,
además de impulsar la educación laica.
Dos factores económicos importantes ocurrieron en este período: se introdujo la producción a
gran escala del café. Esto obedeció a que los terratenientes liberales de occidente fueron los
principales promotores de la Revolución; y, a fin de recompensar a los militares que
colaboraron con la revolución, se expropiaron las tierras de indios, extensiones de tierra donde
los indígenas guatemaltecos vivían desde la época colonial. Asimismo, se instituyeron las
rotaciones de los indígenas entre las propiedades de los nuevos terratenientes. 36
Barrios, mientras tanto, ocupó importantes cargos militares, sucediendo a García Granados
como Presidente de Guatemala. Durante su gestión continuó la política iniciada en la anterior
presidencia, emprendiendo un vasto programa de reformas que abarcaron, entre otros
aspectos, a la Iglesia, la economía y la educación. Fundó el Banco Hipotecario, el llamado
hospital de Oriente, la Escuela Politécnica y mandó construir el Cementerio General de
Guatemala y la Penitenciaría Central de Guatemala. Además, durante su presidencia, en
Guatemala se tendieron las primeras líneas telegráficas y ferroviarias, firmándose el contrato
para la construcción del ferrocarril del Sur. En el orden administrativo y legal, se promulgaron
el Código Penal, el Militar y el Código Fiscal. Asimismo fueron creados los departamentos
de Retalhuleu y Baja Verapaz y se estableció la educación pública gratuita, a través de
escuelas en todo el país, suprimiéndose paralelamente las hermandades y órdenes religiosas.
Barrios también promulgó la Constitución de 1879 y, al año siguiente, fue reelegido Presidente
para un mandato de seis años.
Asimismo, se decreta el Reglamento de Jornaleros, legislación laboral que colocó a la
población indígena prácticamente a la disposición de los intereses de los nuevos latifundistas
cafetaleros, y los tradicionales conservadores.37 Como resultado de este reglamento, hubo un
notable aumento de las exportaciones, y se activó el intercambio con los países capitalistas;
tanto los antiguos conservadores aristócratas como los nuevos terratenientes cafetaleros se
vieron beneficiados con estas medidas.37 Ahora bien, sí hubo un terrateniente conservador que
fue atacado y despojado de los privilegios que había gozado durante el gobierno de los 30
años: la Iglesia Católica. Los liberales cafetaleros se vieron obligados a atacar a la Iglesia por
el poder que ésta tenía y por la fuerte oposición que hacía a compartir el poder con los
liberales.37
Por otro lado, Barrios persiguió enconadamente a la oposición, obligando a huir a muchos
guatemaltecos al exilio de las tierras guatemaltecas. Su gobierno se caracterizó por el saqueo
de las arcas nacionales, fortuna que fue disfrutada por su viuda en Nueva York, después de la
muerte del general.38 Barrios también fue objeto de críticas tras la firma, en 1882, del Tratado
Herrera-Mariscal de límites con México, mediante el cual Guatemala renunciaba a toda
pretensión sobre la región de Soconusco y a sus créditos contra México, sin recibir
compensación alguna por ello para el país: había recibido armas mexicanas durante la
revolución de 1871 que utilizó para derrocar a Cerna, pero nada más.
A principios de la década de 1880, el presidente guatemalteco intentó restablecer
las Provincias Unidas de Centroamérica y, en principio, contó con el apoyo de El
Salvador y Honduras, pero el presidente salvadoreño Rafael Zaldívar decidió luego abandonar
la unión, con el respaldo de México. El presidente mexicano, Porfirio Díaz, temía las reformas
liberales de Barrios y la competencia de un Estado fuerte en América Central, donde el plan
de Barrios había dado sus frutos, por lo que el gobierno mexicano propicio y apoyo la
desmembración de Centro América en pequeñas naciones en las que los Estados Unidos
Mexicanos podía influir y mantener sus intereses geopolíticos. También los Estados Unidos se
opusieron a la unión. Barrios emprendió entonces una campaña militar para restablecer por la
fuerza la unidad centroamericana, obteniendo el respaldo del Presidente de Honduras Luis
Bográn, pero Costa Rica, El Salvador y Nicaragua se aliaron para oponerse a sus
pretensiones. Para poner en práctica sus planes, Barrios invadió El Salvador en marzo de
1885, mientras tropas de Costa Rica y Nicaragua se aprestaban a enfrentarse con las
de Honduras. Sin embargo, la intentona de Barrios terminó súbitamente, ya que el Presidente
guatemalteco murió en la batalla de Chalchuapa, poco después de que sus tropas invadieran
territorio salvadoreño.39
A la muerte de Barrios, y a raíz de la renuncia del presidente provisional Alejandro M.
Sinibaldi, la Asamblea Nacional declara que el segundo designado a la presidencia de la
República asumiera el poder. La persona señalada era el general Manuel Lisandro Barillas
Bercián quien llegó en el instante del sepelio del general Justo Rufino Barrios y exigió que le
fuera entregado el poder, aduciendo que un número regular de tropa venía con él e indicando
que estaba acantonada a inmediaciones de la ciudad. Antes de que Barillas se valiera de
aquel ardid para presionar por la entrada inmediatamente de la presidencia, ocupaba el
puesto de jefe de político de Quetzaltenango. La tropa de la cual hablaba no existía y así
marchó al Palacio de Gobierno para asumir la primera magistratura de la Nación. 39 Lo
enmarcado dentro de la ley era que Barillas convocara a elecciones en un tiempo posterior,
aspecto que obvió para quedarse en el poder imponiendo un gobierno dictatorial.
Durante los gobiernos liberales se inició la colonización alemana de la Verapaz; los alemanes
se organizaron en una comunidad muy unida y solidaria. Realizaban sus actividades sociales
en el Club Alemán o Deutsche Verein, en Cobán, fundado en 1888. En sus inicios, este grupo
solo estaba compuesto por socios germanos. El lugar fue remodelado y equipado para dar un
ambiente agradable, donde los alemanes se sintieran como en su país. Contaba con una
biblioteca, con libros y revistas donados por quienes viajaban a Alemania. A día de hoy, donde
antes estaba este club, ahora se encuentra la Sociedad de Beneficencia. Los alemanes
formaron su propio mundo en Alta Verapaz gracias a generosas concesiones otorgadas por
los presidentes liberales Manuel Lisandro Barillas Bercián, José María Reina Barrios y Manuel
Estrada Cabrera.38 Por el creciente número de niños alemanes verapacenses, se formó una
escuela alemana para que la educación académica fuera más fiel al Deutschtum
(alemanización).
El principal proyecto de Reyna Barrios fue la construcción de un ferrocarril interoceánico que
fuera atractivo para inversionistas extranjeros, y para promocionarlo, realizó la Exposición
Centroamericana en 1897. Desafortunadamente, el ferrocarril no pudo terminarse a tiempo y
la exposición fue un fracaso, que dejó a Guatemala con una gran deuda externa,
principalmente con bancos ingleses, y que a partir de entonces se llamó la «deuda inglesa». A
fin de solucionar los problemas del país, quiso extender su gobierno, pidiendo a la Asamblea
que modificara la Constitución de 1879 para tal efecto. Debido al descontento popular
causado por la inflación imperante (debido a la realización de la Exposición Centroamericana,
a los proyectos de embellecimiento y a la entrada de Brasil al mercado del café) se produce
la Revolución quetzalteca de 1897 la cual fue sofocada y saldada con el fusilamiento de
destacados ciudadanos quetzaltecos, entre ellos el alcalde primero de Quetzaltenango,
Sinforoso Aguilar y el filántropo Juan Aparicio, hijo.
En 1898, José María Reina Barrios fue asesinado por un ciudadano británico de origen suizo
llamado Edgar Zollinger (quien había sido empleado y amigo de Aparicio) y quien fue abatido
por la policía sin dar tiempo para que dijera cual fue la causa que lo motivó a perpetrar el
magnicidio. El primer designado a la Presidencia, licenciado Manuel Estrada Cabrera, tras un
hábil juego político se hizo con el poder.4041

Gobierno liberal del licenciado Manuel Estrada Cabrera[editar]


Artículos principales: Gobierno de Manuel Estrada Cabrera (1898-1920) , United Fruit
Company y Semana Trágica de 1920.
Licenciado Manuel Estrada Cabrera, Presidente de Guatemala de 1898 a 1920.

El licenciado Manuel Estrada Cabrera (conocido como «don Manuel»; o simplemente como
«Cabrera» por sus detractores) gobernó Guatemala de 1898 a 1920. Gracias a las
concesiones otorgadas a extranjeros, para 1901 la United Fruit Company (UFCO) comenzó a
volverse la fuerza económica principal en Guatemala, tanto política como económica.
El gobierno se subordinaba a menudo a intereses de la Compañía (una de las principales de
Centroamérica). La UFCO llegó a controlar más del 40% de la tierra cultivable del país y de
otros países centroamericanos, así como también las instalaciones de los puertos
(especialmente Puerto Barrios). Se debe recordar que la política económica norteamericana
en ese momento estaba dirigida hacia el Canal de Panamá: con el canal en construcción
desde 1903, su principal fin era asegurarse de una atmósfera pacífica y estable en toda la
región centroamericana sin intervención de potencias europeas. Por esta razón hubo un
incremento en las operaciones de empresas norteamericanas en Centroamérica, entre los que
se incluyó el crecimiento exponencial de las operaciones de la United Fruit Company.42
Además, Estrada Cabrera también tenía otro motivo para acercarse a los Estados Unidos: el
principal era que podía pedirle ayuda militar en caso de que Inglaterra enviara una flota militar
para reclamar el pago de la deuda que Guatemala tenía con los bancos ingleses, y que se
incrementó después del gobierno de Barrios y, especialmente, tras el fracaso de la Exposición
Centroamericana de 1897;42 y esto encajaba perfectamente con la política norteamericana del
«Gran Garrote» de las «Guerras bananeras» que impulsaba el presidente Theodore
Roosevelt para mantener la paz la región y utilizar los recursos de la misma.
Otro de los países que intento influir en la política de Guatemala durante el gobierno de
Estrada Cabrera fue México, que estaba gobernado por el general Porfirio Díaz y que estaba
preocupado por la creciente presencia norteamericana, la cual se había incrementado desde
la guerra con España por Cuba en 1898 y luego con la ayuda militar durante la Separación de
Panamá de Colombiaque les permitió a los norteamericanos construir el Canal de Panamá.
Díaz y el resto de presidentes de la región veían con preocupación como Estrada Cabrera se
había plegado a los intereses norteamericanos 42
La Guerra del Totoposte en 1903 provocó escasez de maíz en el país y el trabajo de los
obreros guatemaltecos fue contratado por el gobierno con muy baja remuneración. 43 Al
finalizar este primer período de gobierno, el cambio con respecto al dólar estadounidense
estaba en $12 por US$1.44
A pesar de sufrir varios atentados en su contra, Manuel Estrada Cabrera gobernó con puño de
hierro hasta 1920, año en que fue derrocado por la revolución dirigida por el Partido Unionista,
liderado por los miembros del partido conservador. 45
A la caída de Estrada Cabrera, la Asamblea Nacional seleccionó como presidente interino
a Carlos Herrera Luna, quien luego fue declarado presidente constitucional. El presidente
interino Carlos Herrera y Luna heredó un desorden fiscal, monetario y bancario, con inflación
galopante; se opuso a ratificar varios contratos con compañías norteamericanas que había
firmado Estrada Cabrera y que Herrera consideraba lesivos para el país.
En cuanto a la educación, el gobierno de Herrera disolvió la «Universidad Estrada Cabrera»,
que había sido fundada en 1918 y la sustituyó con las escuelas Facultad de la Universidad
Nacional, a la que le otorgó autonomía para elección de autoridades. Pero en ese entonces
apenas había trescientos estudiantes en toda la universidad, y el analfabetismo en el país era
del 93 %, debido principalmente a la «Reglamento de Jornaleros» que había instituido Justo
Rufino Barrios y que obligaba a los jornaleros indígenas a trabajar en las fincas, sin darles
tiempo para su educación.
Herrera fue derrocado en diciembre de 1921, por el general José María Orellana, quien ratificó
todos estos contratos; este golpe de estado sería parte de una serie de abusos cometidos en
América Latina por parte de la United Fruit Company.4647 Los gobiernos de Orellana y Chacón
emprendieron una reforma educativa, otorgando becas en el extranjero a egresados de
la Escuela Normal para Varones y otras escuelas de maestros del país. Orellana murió en el
ejercicio del poder bajo circunstancias sospechosas en 1926 y fue sustituido por su
vicepresidente, Lázaro Chacón González.

Gobierno liberal del general Jorge Ubico[editar]


Artículos principales: Jorge Ubico Castañeda y United Fruit Company.

Tras la muerte de José María Orellana, y después de participar en las elecciones de 1926, en
que perdió contra el también liberal Lázaro Chacón González, el general Jorge Ubico
Castañeda se retiró a la vida privada; pero con la inestabilidad que se dio tras la renuncia del
general Chacón a finales de 1930, por enfermedad, y la crisis económica que existía en el
país debido a la Gran Depresión originada por la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva
York en 1929, se involucró nuevamente en el tinglado político. En diciembre de 1930, el
presidente interino Baudilio Palma fue derrocado y asesinado en un golpe militar por el
general Manuel María Orellana Contreras -primo del general José María Orellana-, pero el
gobierno de éste no fue reconocido por el presidente de los Estados Unidos, país que para
entonces ya tenía fuertes inversiones en Guatemala. La Asamblea Nacional Legislativa
designó a José María Reina Andrade, quien había sido ministro de Gobernación durante
buena parte del gobierno de Estrada Cabrera, y éste inmediatamente convocó a elecciones, a
las cuales se presentó Ubico Castañeda como candidato único. 48
General Jorge Ubico Castañeda, presidente de Guatemala de 1931 a 1944.

Por ese entonces, eran numerosos los países que se inclinaban por gobiernos autoritarios; de
esta manera, una vez en el poder, Ubico Castañeda asumió poderes dictatoriales y métodos
de espionaje y represión similares a los de Barrios y Estrada Cabrera, y mantuvo una
Asamblea legislativa títere obediente a sus mandatos. Inteligente, dinámico y temperamental,
tenía obsesión por controlar hasta el más mínimo detalle de la vida de Guatemala, 49 siendo
uno de sus principales objetivos el de lograr una reorganización de la administración pública,
para lo que nombró a varios allegados suyos, los llamados «Ubiquistas», en posiciones claves
del gobierno.50 Su gobierno se caracterizó por un esfuerzo por estabilizar las finanzas del
estado, reduciendo el gasto público: demostró ser un administrador muy capaz al reducir los
sueldos de los empleados públicos en un 40% para contrarrestar el déficit del gobierno; 49,
fomentó la producción del café durante la Depresión de 1929 por medio de la «ley de
vagancia» y la «ley de vialidad» y también por las acciones de una policía y poder judicial
implacables en contra del delito, de la corrupción y de cualquier tipo de oposición al régimen. 49
Finalmente, completó la centralización del poder al eliminar a los alcaldes popularmente
electos por intendentes que eran nombrados por el propio presidente. Gracias a la mano de
obra casi gratuita disponible por sus leyes, es significativo su impulso a la construcción de
obra pública, especialmente carreteras, en beneficio de la actividad cafetalera, dominada por
inmigrantes alemanes en la Verapaz (en donde había sido Jefe Político) y por terratenientes
guatemaltecos en el resto del país. Para la construcción de carreteras empleó trabajo forzado
de indígenas, vigilados por el cuerpo de ingenieros del ejército. Por medio del decreto 1995 de
1934 canceló las deudas impagables que los jornaleros tenían con los hacendados. Pero para
contrarrestar una potencial escasez de mano de obra para las fincas, promulgó el Decreto
1996: «La Ley de Vagancia», la cual obligaba a todo campesino que no tuviera un mínimo de
tierras a trabajar cierta cantidad de días al año de servicio de un hacendado; si esto no se
podía comprobar, el jornalero debía trabajar gratuitamente en los caminos. 5137
Como muchos gobernantes de América Latina, extendió su mandato y se convirtió en el
caudillo del país. No le fue difícil reelegirse: el pueblo que podía votar (prácticamente sólo los
habitantes de la ciudad capital y varias cabeceras departamentales) estaba agradecido con su
administración por la mejoría en las condiciones de vida. 52 Aunque era admirador de los
gobiernos dictatoriales de Benito Mussolini, Francisco Franco y Adolfo Hitler, mantuvo
relaciones cordiales con los Estados Unidos y puede decirse que su administración se
mantuvo gracias al monopolio bananero de la «frutera» (la United Fruit Company). Conforme
avanzaron los sucesos de la Segunda Guerra Mundial, la política norteamericana y sus
compromisos con la «frutera» lo obligaron no solamente a declarar la guerra a las naciones
del Eje -Alemania, Italia y Japón- sino a permitir el establecimiento de bases norteamericanas
en Guatemala.a Entre los beneficios que recibió del gobierno norteamericano a cambio de su
alianza en la guerra hubo armamento moderno para el ejército y entrenamiento en la Escuela
Politécnica por militares norteamericanos.
Ubico reprimió fuertemente a la delincuencia con la denominada Ley de Fuga, por medio de la
cual los acusados de delitos graves eran ejecutados extrajudicialmente por orden presidencial.
También combatió la corrupción en el Estado con la creación de la contraloría General de
Cuentas de la Nación y el Tribunal de Cuentas. Con esto, las cárceles se convirtieron en
elemento disuasor para el robo del erario público. Obligó a la asamblea legislativa a decretar
una donación de doscientos mil dólares de la época para su persona por sus contribuciones a
la patria. Finalmente, en su enfoque económico de incrementar la producción del país a
cualquier costo, eximió a los caficultores y a las empresas bananeras de responsabilidad
criminal por maltrato a sus mozos y jornaleros.53
En 1944, después de más de 12 años de férrea dictadura, su gobierno empezó a denotar
claros signos de debilidad. Se multiplicaron las manifestaciones de la población en su contra,
exigiendo su renuncia. Estas manifestaciones fueron dirigidas principalmente por maestros y
por estudiantes de la Universidad Nacional. El 25 de junio de 1944, durante el transcurso de
una de estas manifestaciones resultó muerta la profesora María Chinchilla, lo que aunado al
«memorando de los 311» y a las presiones populares, dieron lugar a la renuncia del general
Ubico, y el 1 de julio de 1944 aceptó formalmente renunciar a su cargo: Ubico dejó en el poder
a un triunvirato militar conformado por los generales Federico Ponce Vaides, Buenaventura
Pineda y Sandoval Ariza, a quienes sacó del ostracismo en que los mantuvo durante su
gobierno y luego partió hacia el exilio político en Nueva Orleans, donde estaba la sede de
la United Fruit Company.54
Es importante destacar que con el pago de la «Deuda Inglesa» que hiciera el general Ubico
Castañeda al final de su gestión, los gobiernos revolucionarios tuvieron una base económica
sólida para realizar sus proyectos.55