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Formada por artistas no franceses, como Pablo Picasso, etc, llegan de otras partes de europa a a parís en

los años 20 periodo de entre guerras primera y segunda mundial y desarrolló cada uno a su manera un tipo
de arte que tiene como punto el retorno a la figuración, porque era un periodo de crisis, todavía se vive la
angustia guerra mundial, y se empieza a ver el avance de nuevos totalitarismos uno de los mejores
espacios que se podían pensar en europa de la época

Seguramente hace unos años este lugar debía de ser reducto de


bohemios y artistas, donde descansar, leer, tomarse un café
tranquilamente yo poner a prueba el pincel o la pluma. Hoy día es uno de
los lugares más concurridos de Montmartre: la place du Tertre, plaza
de los artistas o de los pintores en París.

Montmartre abarca dos áreas muy diferentes; en las proximidades de la Plaza


Pigalle reinan las luces de neón anunciando infinitos sex-shops y algunos
cabarets entre los que destaca especialmente el mítico Moulin Rouge,
cuyos espectáculos atraen a cientos de turistas cada noche.

Tras una empinada subida de 197 escalones, o bien utilizando el funicular, se


llega hasta el Montmartre más bohemio en la Place du Tertre, situada en
la parte alta de la colina. Se trata de una de las zonas más agradables del
barrio, tanto para cenar en alguna de sus terrazas como para disfrutar de
las obras de arte de los pintores que se extienden por la zona.

se produce un desplazamiento de los núcleos del arte en la ciuda, encontramos el foco de lo que va hacer
la escuela de paris montapart talleres y loos cafes entre los cuelas estaban la rotonde, la coupole, siguen
existiendo ya sin la bohemia

etc academias libres, artistas de cualquier parte del mundo para tener una formación de tipo moderna, son
lugares que permitían a los artistas de una manera libre, uyn curso de poco tiempo sin grandes cosotos,

Los lugares que pinta son de un lacerante realismo, por el ritmo de las
ventanas alineadas y cerradas, por la argamasa envejecida de los muros y
los pequeños y enclenques árboles.

El cumpleaños, 1915, Marc Chagall, (Nueva York, Metropolitan


Museum). En 1915 Chagall se casa con Bella, una amiga de la infancia. Su
matrimonio le provoca tanta fascinación que su mujer se convierte casi en
el único tema de sus pinturas. En aquella época tan turbulenta, Bella y
Chagall se encuentran en el séptimo cielo. Este cuadro los representa el
día del cumpleaños de Bella. La pareja flota feliz por los aires, como en
levitación. El hombre, con la cabeza girada formando un ángulo extraño
que sólo el amor puede permitir, le da un beso. Chagall ha descrito
minuciosamente la habitación, el ramo de flores, la decoración de la
alfombra y del cubrecamas, los pequeños objetos que se encuentran sobre
la mesa.

Su tío Nush había inculcado al joven Chagall su gusto por la música:


«cuando transportaba el ganado, yo tenía por costumbre acompañarlo en
su traquetean carro. Era un buen violinista. Tocaba para mí durante largas
horas, sentado sobre un peldaño del patio, hablándome de cosas divinas».
En el ambiente artístico de París Chagall encontró una gran inspiración.
Era amigo de Modigliani, pero sobre todo de Delaunay, cuyo orfismo
confirmó su propio enfoque folclórico lleno de color.

En cambio, Marc Chagall representa un expresionismo más vitalista, más


dinámico y colorista, sintetizando su iconografía rusa natal con el colorido
fauvista y el espacio cubista.