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Una invitación a transformar nuestras congregaciones


Manual para las iglesias locales
Douglas W. Ruffle, Ph.D.
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LA IGLESIA REDESCUBRE SU MISIÓN
Una invitación a transformar nuestras congregaciones
Manual para las iglesias locales
LA IGLESIA REDESCUBRE SU MISIÓN
Una invitación a transformar nuestras congregaciones
Manual para las iglesias locales
Derechos de propiedad © 2003 Douglas W. Ruffle

Douglas W. Ruffle, presbítero de la Iglesia Metodista Unida, obtuvo su Doctorado en Filosofía


de la Universidad Drew. En el presente es coordinador de Desarrollo Congregacional de la
Conferencia Anual de New Jersey. Anteriormente se desempeñó como secretario ejecutivo de
Desarrollo de Liderazgo del Área de Programa de Evangelización y Crecimiento de la Iglesia de
la Junta General de Ministerios Globales de la Iglesia Metodista Unida. También ha sido
misionero en la Iglesia Evangélica Metodista Argentina.

Impreso en los Estados Unidos de América

Producido para el Área de Programa de


Evangelización y Crecimiento de la Iglesia
por la Oficina de Recursos en Español de la
Unidad de Comunicaciones de la
Junta General de Ministerios Globales de la
Iglesia Metodista Unida
475 Riverside Drive
New York, NY 10115
IMD1CE
• Introducción 5
• Paso preliminar: ¿Estamos preparados para este viaje? 8
• La iglesia como signo, anticipo e instrumento 9
• Formación del Equipo de Liderazgo 11
• Cómo usar este manual ...12

DISCERNIMIENTO
I Contexto, propósito y dirección del viaje 17
II Aprender a escuchar y aprender a compartir 20
III Un viaje en oración 23
IV El Reino de Dios 26
V La iglesia como signo del Reino de Dios 29
VI La iglesia como anticipo del Reino de Dios 32
Vil La iglesia como instrumento del Reino de Dios 36

REDESCUBRIMIENTO
VIII Sesión del sábado: consolidación del equipo y "el ministerio
de caminar la comunidad" 41
IX ¿Quiénes hemos sido? 48
X ¿Quiénes somos hoy? 52
XI El perfil de nuestra iglesia 55
XII Nuestro contexto para el ministerio: cómo usar el
análisis demográfico para entender la congregación 57
XIII En diálogo con la comunidad 61

PLANIFICACIÓN
XIV Los recursos de nuestra iglesia para el ministerio 68
XV Nuestro llamado al ministerio: cómo conectar los recursos
de la congregación con las necesidades de la comunidad 71
XVI Nuestra visión del ministerio 75
XVII Formulación de una estrategia "orientada hacia la misión" 78
XVIII Cómo descubrir la calidad de vida de la iglesia: evaluación
de resultados 83
Notas .. ,...87
LA IGLESIA REDESCUBRE SU MISIÓN
Una invitación a transformar nuestras congregaciones

INTRODUCCIÓN
Los invitamos a emprender un viaje: un viaje con el propósito de redescubrir qué es lo que Dios
espera que su iglesia sea y haga en este tiempo y en esta era. Se trata de un viaje de discerni-
miento y transformación y para producir los cambios necesarios a fin de responder al llamado de
Dios. Ofrecemos este recurso como un medio de guiar a su iglesia a través de un proceso que le
permita reorientar su misión a la luz del cambiante panorama global de nuestras vidas.
No se trata, sin embargo, de un programa de reparaciones "en el acto". No existe nada como eso
para transformar a una iglesia decadente en una en expansión, a una iglesia rutinaria y apagada
en una vigorosa y activa. Nos gustaría contar con esa fórmula mágica, pero la misma no existe.
Las iglesias que se revitalizan, renuevan y transforman recurren a muchísima oración, revisiones
y cambios de dirección. Lleva tiempo, y la única manera de lograrlo es mediante paciencia, per-
severancia y un proceso.
El proceso del cual hablamos en estas páginas también podría serle de utilidad al grupo de base
que esté ayudando a comenzar una nueva iglesia. Estos grupos podrían beneficiarse gracias al
proceso de discernimiento, redescubrimiento y planificación que proponemos aquí mientras se
preparan para celebrar su primer culto.
La cantidad de cambios tecnológicos a lo largo de nuestra vida nos abruma. Apenas hemos tenido
tiempo de incorporar un cambio, cuando ya nos encontramos frente a una multitud de otros. Los
cambios se suceden tan velozmente que casi no tenemos tiempo de ajustar nuestro pensamien-
to antes de que un nuevo cambio desafíe nuestros presupuestos una vez más. Por ejemplo: antes
de terminar de acomodar nuestra nueva computadora sobre la mesa del escritorio, ya han apare-
cido nuevos programas que la hacen prácticamente obsoleta. ¿Quién recuerda los discos de ocho
pistas o los de vinilo de larga duración, o las máquinas de escribir?
Durante mucho tiempo la iglesia pareció ser lo único inalterable. Podíamos confiar en que la igle-
sia seguiría siendo siempre la misma. Podíamos seguir cantando los mismos himnos y aferramos
al carácter inalterable de las Escrituras. Quizás porque los cambios se han estado sucediendo tan
dramáticamente en todas las demás esferas de la vida, muchos de nosotros quisiéramos menos
cambios en la iglesia.
El cambio puede causarnos miedo y dolor. Implica que debemos pensar y actuar de manera dife-
rente. El cambio nos obliga a salir de nuestra zona de comodidad. El cambio requiere tiempo. Es
paradójico que en una era en que los cambios ocurren rápidamente, la adaptación al cambio lleve
tanto tiempo.
En el ámbito de la iglesia se pueden hacer algunos ajustes rápidamente y sin mayor costo. Pero
se trata de cambios superficiales, como cuando aumentamos la visibilidad de la iglesia mediante
mejores carteles, o nos preocupamos más de las visitas, o mejoramos el servicio de guardería para
niños. Estas sugerencias para que nuestra congregación sea más acogedora son útiles, pero no
representan el tipo de cambios necesarios para una verdadera transformación.
PASO PRELIMINAR: ¿ESTAMOS PREPARADOS PARA ESTE VIAJE?
¿Está listo para emprender este viaje? Muchos miembros de iglesias dicen que quieren lograr
cambios que desemboquen en un ministerio más eficaz, pero pocos están dispuestos a compro-
meterse con el arduo proceso que conduce a cambios fundamentales. La posibilidad de un cam-
bio es algo que nos da mucho miedo. Nos incomoda pensar que la manera en que siempre hemos
hecho las cosas ya no tiene sentido o no sirve de mucho frente a los desafíos misionales hoy.
El siguiente ejercicio puede ayudarle a descubrir si está listo para el viaje. Como parte de un
equipo de su congregación, por favor siga los cinco pasos a continuación con el propósito de
determinar si están listos para este viaje:

1. Exploren las siguientes preguntas: ¿Desean o consideran necesario evaluar o revisar la dirección
de su misión? ¿Por qué? ¿Qué está en juego? ¿Qué puede ocurrir si no lo hacen? ¿Qué podría
ocurrir si deciden hacerlo?

2. Consideren cuan comprometida está su iglesia con un nuevo plan misional o una versión
revisada. ¿Cuentan con el apoyo del pastor y los líderes laicos de la iglesia? Sin este apoyo, no
podrán ponerse en marcha.

3. Familiarícense con el contenido de este manual: ¿Creen que este material les proporcionará la
guía que necesitan para redescubrir su verdadera misión y ministerio? ¿Están dispuestos a
comprometerse con este proceso donde quiera que el mismo los lleve?

4. Decidan si pueden completar este proceso por sus propios medios. ¿Necesitan ayuda de un asesor
o un líder denominacional?

5. Expresen con claridad sus expectativas con respecto a este proceso. ¿Qué esperan lograr?

Si puede responder a cualquiera de las preguntas anteriores de tal manera que está dispuesto a
proceder con La iglesia redescubre su misión, entonces está listo para comenzar. Pero recuerde
que este manual no ofrece fórmulas mágicas. A veces una iglesia que ha experimentado pérdida
de miembros y conflicto podría ver este manual como una fórmula mágica para un cambio ra-
dical. Este viaje de redescubrimiento no es un método para sanar a una iglesia enferma, sino un
proceso a través del cual se la ayuda a vislumbrar cómo fortalecer aquello que Dios ya está ben-
diciendo en medio de ella. Si bien el énfasis recae en un enfoque misional, es decir, que se dirige
hacia fuera (después de todo, este recurso ha sido concebido por una agencia dedicada a la mi-
sión), los miembros de la iglesia tienen que entender que, en la medida en que viajen juntos, sus
propias vidas podrán ser transformadas. En el espíritu de las palabras de Jesús cuando dijo: "Todo
el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por causa de mí, la hallará" (Mt.
16:25), cualquier miembro de la iglesia que se abandone totalmente a un énfasis misional orien-
tado hacia los demás podrá descubrir cuánto más recibe a cambio de lo que ha sacrificado.
Este proceso ayuda a las iglesias a existir para aquellas personas que no son miembros y para mirar
más allá de sí misma. Al mismo tiempo, edifica el cuerpo de Cristo-o koinonía-, ese sentimiento
profundamente espiritual de pertenencia a una comunidad de fe cuyos miembros se aman, cuidan,
sostienen y animan mutuamente. Una iglesia que se preocupa por el crecimiento espiritual de
sus miembros lo hace motivada por el propósito de su misión integral, concretamente,
consagrarse a sí misma a los demás y al mundo. De este modo, funciona como una comu-
nidad que ensaya la clase de vida que uno puede vivir en el espíritu del Reino de Dios. El
Equipo de Liderazgo comienza a discernir el llamado de Dios al ministerio a través de la oración, el
estudio de la Biblia y el diálogo intencional con la congregación y la comunidad. Este manual bosque-
ja un proceso gradual para que los líderes puedan emprender el viaje. La meta es redescubrir la iden-
tidad y la vocación de la iglesia y comenzar a dar los pasos que ayuden a la iglesia a orientarse hacia
el servicio a aquellas personas que no forman parte de ella; en una palabra, a convertirse en una
congregación profundamente misional.

LA IGLESIA COMO SIGNO, ANTICIPO E INSTRUMENTO


Deseamos fervientemente que este manual sea una herramienta que les permita a las iglesias locales
redescubrir la misión de Dios para ellas. Las preguntas sirven para invitar a las iglesias a participar en
este redescubrimiento y ayudarlas a lograr una clara comprensión del ministerio al cual Dios las ha lla-
mado. Es la iglesia local la que necesita formular en detalle un plan para el ministerio en su propio
contexto. Sin embargo, hay principios generales sobre la naturaleza y el propósito de la iglesia que las
guían a través de este proceso. Somos herederos de un rico legado que nos ayuda a encuadrar el plan
particular de nuestra congregación en el marco más amplio del propósito de Dios para la iglesia.
Nuestra visión de la iglesia como signo, anticipo e instrumento del reino de Dios que ha de
venir, tiene muy en cuenta el consenso ecuménico. Jesús proclamó la venida del "Reino" o "Reino
de Dios" (Me. 1:15; Mt. 4:23) e invitó a sus seguidores a formar una comunidad de discípulos al
servicio de las Buenas Nuevas de ese reino que viene. La iglesia no es lo mismo que el Reino, sino
más bien una comunidad que señala hacia él (signo), una comunidad que lo anuncia (anticipo)
y una comunidad que actúa como agente para hacer realidad la justicia y la misericordia que Dios
tiene en mente para toda la creación (instrumento).
El cartel en frente de la Iglesia Metodista Unida "First" de Englewood, Nueva Jersey, está ubicado per-
pendicularmente a la calle para que la gente que pasa por allí en sus autos puedan leerlo sin dificul-
tad. El cartel es nítido, atractivo y bien iluminado de noche y siempre anuncia el horario de los cultos
del domingo e incluye alguna frase que alienta a los transeúntes. Frases como "La cosecha de Dios es
un pueblo perdonado" le ofrecen a la gente una palabra de esperanza arraigada en las Escrituras.
Un signo nos anuncia lo que encontraremos más adelante en el camino. Nos provee información
que nos permite saber si vamos en la dirección correcta, si corremos peligro, o cuánto nos queda
por andar. La iglesia misma ha sido llamada a ser un "signo" del reino de Dios que se aproxima.
Señala hacia algo más allá de sí misma, al Dios de toda la creación: el Dios que ama, perdona, sana,
crea y procura justicia. La iglesia no señala en dirección de sí misma sino de Dios, y esto debería
resultar particularmente evidente cuando la iglesia se reúne para adorar. El culto de los cristianos
es una señal que la iglesia le ofrece al mundo: hay algo más allá de nosotros mismos que nos inspi-
ra y nos conduce hacia adelante. Más que el cartel que colocamos al frente de nuestros edificios,
la iglesia en tanto que "signo" señala hacia el Dios que se encuentra encima y delante de
nosotros, que nos llena de esperanza y expectativa, que nos ama incondicionalmente y que nos
ofrece gracia y perdón para que podamos vivir en plenitud.
¡Qué mayor signo existe para el mundo hoy que un grupo de personas de diferentes orígenes
étnicos y raciales que parten juntas el pan en nombre de Jesús! El Domingo del Laicado, Rebeca
Trujillo predicó en la Iglesia Metodista de "Todas las Naciones" enTeaneck, New Jersey, y escogió
como texto bíblico el Salmo 23. Cuando comenzó a predicar miró a la congregación allí reunida
y vio gente de más de treinta países y tantos colores como los del arco iris de Noé. En este culto
en inglés, Rebeca invitó a la congregación a recordar el primer versículo de este salmo tan cono-
cido."Cuando yo era niña", dijo,"aprendí las palabras:'El Señor es mi pastor, nada me faltará'. ¿Qué
otros idiomas podemos usar para decir estas mismas palabras?"
"The Lord is my shepherd, I shall not want", dijo Bernice en inglés."Así es como yo lo aprendí en
Nebraska, donde me crié".
Otros comenzaron a hacer coro, recitando el famoso versículo en chino, tagalo, urdu, griego,
francés, shona y twi. Los idiomas eran muchos, pero todos se unieron en la recitación de un
mismo versículo de la Biblia. Después de que unas cuantas personas más compartieran el salmo
en sus propias lenguas, otros se pusieron de pie y comenzaron a aplaudir en medio de una
explosión de alegría para celebrar el hecho de que, aunque eran muchos, eran uno. En ese
momento la Iglesia Metodista Unida de Todas las Naciones pudo saborear de una manera limita-
da pero significativa qué quiere decir que uno pertenece al Reino de Dios.
Dios nos permite "saborear" por anticipado su reino en la vida de la iglesia. A menudo eso ocurre
cuando se bautiza a un bebé o se comparte la copa de comunión. Ensayamos lo que puede ser la
vida en el reino de Dios, ese momento cuando el amor de Dios se derramará sobre la comunidad de
creyentes y cuando su espíritu y su presencia penetrarán en nuestros corazones. Los protestantes,
los católicorromanos y los cristianos ortodoxos han descrito esta koinonia, esta comunión íntima
de unos con otros en el Espíritu Santo, como un "anticipo" del Reino de Dios que se aproxima.2
Henri Nouwen calificó como decisivo el momento cuando la comunidad cristiana resplandece
para la humanidad con tai intensidad que aquellos que la observan no pueden menos que excla-
mar: " ¡ Cómo se aman!"3
La Iglesia Metodista Unida "Grace" de East Dallas,Texas, está ubicada en un vecindario de bajos ingre-
sos. La violencia, la droga, las familias de madres o padres solos y la atención médica inadecuada son
algunos de los problemas endémicos que afectan a varias manzanas alrededor de la iglesia. Mediante
un trabajo conjunto con otras congregaciones del vecindario y también con empresas de la zona, la
Iglesia Grace comenzó varios ministerios comunitarios que proveen una guardería preescolar, un
centro de atención médica y servicios de consejería para personas con problemas de alcoholismo y
drogadicción. La Iglesia Grace sabía que, a fin de hacer una contribución valedera a su comunidad,
debía actuar como instrumento del reino de Dios. En el proceso de salir al encuentro de las necesi-
dades de su vecindario, la Iglesia Grace resultó transformada.
Bien podría decirse que Inagrace Dietterich estaba describiendo a la iglesia Grace cuando ayudó
a definir el marco de la misión de la iglesia de la siguiente manera: "La iglesia no sólo está llama-
da a ser un pueblo santo en adoración, o una comunidad de amor y servicio mutuos, sino tam-
bién un instrumento apostólico de la misión de Dios... Como cuerpo de Cristo en el mundo, la
iglesia es el principal agente de Dios para sanidad, perdón y transformación".4
La iglesia, pues, es llamada por Dios a ser signo, anticipo e instrumento de su Reino.Al avanzar por
este proceso de redescubrimiento de su particular llamado al ministerio, se invita a las congrega-
ciones a que vean su redescubrimiento dentro de este marco misional más amplio, el cual ha sido
afirmado por el consenso ecuménico de las iglesias cristianas. A medida que más congregaciones
comiencen a señalar el camino, a anticipar y a actuar como agentes de lo que algunos han denomi-
nado "la comunidad amada", todos estaremos un poco más cerca de esa bendita destinación.

FORMACIÓN DEL EQUIPO DE LIDERAZGO


El primer paso es la formación de un Equipo de Liderazgo que guiará este proceso a nombre de
la iglesia. El Equipo de Liderazgo procurará información de los miembros de la iglesia, los amigos
y los vecinos de la comunidad. Es fundamental formar un buen Equipo de Liderazgo para asegu-
rar el éxito de este viaje de redescubrimiento que la iglesia va a emprender.
Las personas invitadas a formar parte del Equipo de Liderazgo deben ser capaces de influenciar
a la congregación y acompañar el proceso. Resistan la tentación de asignarle la tarea del Equipo
de Liderazgo a alguna de las comisiones o comités de la iglesia. Presten atención a lo que este
tipo de tarea requiere, a saber: capacidad para resolver problemas, pensar creativamente y plani-
ficar con visión de futuro. Incluyan en el equipo a personas con estos talentos aun cuando no

Elección del Equipo de Liderazgo


Teniendo en cuenta las características de un equipo como el que aquí se describe, algunas iglesias tal vez prefieran pedirle
al Comité de Nominaciones que proponga a los integrantes del Equipo de Liderazgo. Otras iglesias quizás prefieran asignarle
esta tarea a su junta directiva o concilio administrativo.

En la Iglesia "First" de Chula Vista, California, el Comité de Nominaciones se preocupó de reunir un equipo representativo de
la distintas edades, razas, niveles educacionales y años de membresía. Se eligió a nueve personas.

Tradicionalmente, el liderazgo ha residido en el pastor. Este proceso depende de un buen liderazgo pastoral; sin embargo, el
viaje está a cargo del equipo de líderes. El equipo asume la responsabilidad de la dirección de la transformación que este
proceso se propone. El equipo debe elegir a su moderador o facilitador, el cual no tiene por qué ser necesariamente el pastor.

Muchas iglesias están aprendiendo que la formación de equipos para tareas específicas es una manera útil de guiar al
ministerio de la iglesia local. La duración de un equipo debe extenderse tanto como lo requiera la tarea asignada. Lo mismo
debe ocurrir con el Equipo de Liderazgo de una iglesia que redescubre su misión.
pertenezcan al núcleo de miembros más activos. Convendría contar por lo menos con una per-
sona del vecindario que no sea miembro de la iglesia.
El equipo debe ser lo suficientemente pequeño como para garantizar un buen nivel de comuni-
cación interna y lo suficientemente grande como para representar debidamente la diversidad de la
congregación. En una iglesia pequeña, el Equipo de Liderazgo podría estar integrado por unas seis
personas, y en una grande por hasta veinte.

COMO USAR ESTE MANUAL


Una vez designado, el Equipo de Liderazgo debe reunirse. El equipo debe organizarse, definir su
rol y propósito, y fijar sus metas. A continuación de esta introducción encontrarán una guía con
los pasos a seguir. Lean detenidamente los recuadros que acompañan al texto principal pues allí
encontrarán información adicional y sugerencias. Cada miembro deberá tener un ejemplar de
esta guía de estudio, la cual incluye espacios en blanco para responder las preguntas. La guía les
irá marcando paso a paso el camino a seguir. Idealmente, el viaje debería durar dieciocho sema-
nas, pero cada equipo tiene la libertad de decidir cuánto tiempo necesita según las característi-
cas de su congregación y su contexto particular. Inviertan todo el tiempo que consideren nece-
sario para realizar un buen trabajo.
Al formular las preguntas que este proceso requiere, debemos reconocer el riesgo de hacerlo
desde nuestra perspectiva parcial de la realidad. Queremos tomar en cuenta las perspectivas y
necesidades de aquellas personas que no pertenecen a nuestra comunidad de fe. Si no pensamos
en ellas cuando nos preguntamos acerca de nuestra misión, fácilmente quedaremos atrapados en
un callejón sin salida, dialogando sólo entre nosotros. Y cuando hablamos sólo entre nosotros,
hacemos planes y decimos cosas sobre la misión centrados en nuestra propia perspectiva limi-
tada de la comunidad, de sus necesidades y de lo que puede ofrecer. En otras palabras, nos man-
tenemos dentro del círculo vicioso de una iglesia encerrada en sí misma, que existe sólo para sí.
Este manual se propone ayudar a las iglesias a romper dicho círculo reorientando su énfasis: hacia
afuera en lugar de hacia sí misma.
En diferentes momentos de este viaje, el Equipo de Liderazgo solicitará la participación de otras
personas de la congregación. En la sesión X, el equipo involucrará a la congregación en un "ejer-
cicio de identidad" a fin de obtener información sobre la manera en que la congregación se ve a
sí misma en la actualidad. Asegúrese de que los participantes tienen suficiente tiempo para ano-
tarse y que el lugar de reunión está debidamente equipado.También debe invitarse a la congre-
gación a participar en los estudios bíblicos de las sesiones TV, V, VI y VII. La contribución de la con-
gregación en estas sesiones es importante para el trabajo del Equipo de Liderazgo durante este pro-
ceso hacia el redescubrimiento de la misión de la iglesia. De esta manera, la congregación también
vivará al proceso como algo propio. Publique los resultados de esta contribución congregacional en
el boletín de la iglesia. Es importante que toda la congregación se mantenga informada con respec-
to a esta tarea de redescubrimiento y su progreso.
Tomen notas del viaje

Procure preservar lo que se aprenda en cada sesión de La iglesia redescubre su misión. Guarde las hojas grandes de papel
de cada sesión y, de ser posible, manténgalas a la vista en el salón para referencia en otros momentos.

Cada semana, un miembro diferente del equipo podría encargarse de tomar notas. Asegúrese de que alguien se encarga de
recogerlas y guardarlas, ya que serán de suma utilidad cuando llegue el momento de elaborar y planificar.
DISCERNIMIENTO
I. CONTEXTO, PROPOSITO Y DIRECCIÓN DEL VIAJE

OBJETIVO
Al finalizar esta sesión, los participantes habrán comprendido mejor cuál es el contexto, el propósito y
la dirección de este viaje de redescubrimiento de la iglesia.
Hubo un tiempo -no muy lejano- cuando en los Estados Unidos la gente concurría a la iglesia porque
eso es lo que se esperaba que hiciera. Era parte de nuestro paisaje cultural. Durante la última gene-
ración, nuestra cultura ha cambiado. De hecho, el contexto eclesiástico en Norteamérica ha cambia-
do dramáticamente durante los últimos treinta años. La iglesia solía ocupar un lugar privilegiado en
la sociedad norteamericana. La oración era parte del ritual diario en las escuelas públicas, y no se
trataba de cualquier oración sino de la oración cristiana conocida como el "Padrenuestro".
La presencia de pastores protestantes en los actos públicos era habitual y formaba parte de lo
que mucha gente llamaba la iglesia "oficial". Si bien la constitución de los Estados Unidos exigía
la separación entre iglesia y estado, en la práctica había un grupo de iglesias que actuaban como
si tuvieran a su cargo la capellanía del país.5
Una serie de cambios extraordinarios en cada aspecto de la vida puso en tela de juicio lo que se
pensaba con respecto al rol de las así llamadas "iglesias principales" en nuestra sociedad. La rea-
lidad en que hoy viven los norteamericanos a menudo se describe como "posmodernismo". Los
elementos constitutivos de dicha realidad posmodernista ponen de relieve el desafío que nos
plantea nuestro contexto contemporáneo.6
• Opciones ilimitadas hechas posibles por la tecnología.
• Pérdida de experiencias compartidas.
• Significados transmitidos como imágenes.
• Relaciones transitorias.
• Pluralidad de comportamientos en lo que hace a la expresión y la experiencia sexual.
• Una economía con niveles cada vez más dispares y numerosos empleos sin posibilidad
de progreso.
• Espiritualidad personal sin necesidad de religión organizada.
• Violencia indiscriminada y enfrentamientos entre culturas.
• Sentimientos de ira o resentimiento porque alguien nos legó una situación muy difícil.
• Una sociedad cada vez más multiétnica y multicultural.
• Una brecha cada vez más ancha entre ricos y pobres.
• La constante expansión epidémica del VIH/SIDA.

Los desafíos que enfrenta la iglesia en esta edad de cambio significan que los modelos del pasa-
do quizás ya no sean efectivos hoy. Es hora de reflexionar sobre la verdadera naturaleza de la iglesia:
¿a qué ha sido llamada?
Este manual lo invita a redescubrir qué es lo que Dios espera que su iglesia sea y haga. Las preguntas
en estas páginas pueden ayudar al equipo de la iglesia local a través de un proceso de descubrimien-
to de quiénes son, quiénes viven en la comunidad y cuál es la misión a la que Dios los invita.
La lectura de la Biblia y la oración constituyen una parte muy importante de este viaje.También
será importante que ustedes conozcan mejor a su vecindario. Este recurso les permitirá redes-
cubrir el llamado de Dios a su iglesia en este mundo cambiante en que vivimos. Creemos que las
iglesias en Norteamérica no pueden seguir actuando como si nada hubiese ocurrido.

Elección de asesores/consultantes
Consulten con las autoridades correspondientes acerca de la posibilidad de asesores o consultantes que capaciten al
Equipo de Liderazgo para ayudarlos a emprender el viaje. La persona que asesore al grupo debe reunir las siguientes
características:

« Estar familiarizada con este manual.


• Ser buena coordinadora de grupos.
• Estar en condiciones de ayudar a la iglesia a articular una estrategia para el ministerio.

También creemos que las iglesias deben dirigir su mirada hacia afuera, es decir, deben ser iglesias
misionales para cumplir la misión de Dios en el mundo hoy. Esto significa que se invita a la igle-
sia a ser signo, anticipo e instrumento del reino de Dios.
La iglesia redescubre su misión es un proceso para ayudarlos a discernir, redescubrir y planificar las
características peculiares de su misión a la luz de su propio contexto. Rogamos al Señor que en las
próximas semanas puedan experimentar el gozo de redescubrir la misión para su iglesia y que, a
través de dicho proceso, ustedes como equipo se sientan más unidos y se conviertan en levadura
para ayudar a su iglesia a reorientarse hacia afuera, es decir, a ser una iglesia misional.

PREGUNTAS PARA LA DISCUSIÓN


En pequeños grupos de tres o cuatro personas, respondan las siguientes preguntas basándose en
la introducción que acaban de leer y la lista de las características más salientes de su realidad hoy
(hagan una lista de estas características en una hoja grande de papel).

1. ¿Qué aspectos de la cultura posmoderna contemporánea encuentran beneficíales en su propio contexto?

2. ¿Cuáles consideran perjudiciales?

3. ¿Qué dones podría aportar una persona posmoderna a la vida de su iglesia?


4. ¿Qué es lo que más necesita una persona posmoderna que su iglesia puede ofrecerle?

ESTUDIO BÍBLICO

Lea Lucas 5:1-11

Las redes vacías de Simón Pedro y de los otros pescadores en esta historia hablan del vacío que
muchos experimentan hoy en medio del trajín de la vida cotidiana: "Maestro, toda la noche hemos
estado trabajando y nada hemos pescado". Sin embargo, su encuentro con Jesús les dio una nueva
visión de su vida cotidiana:"No temas; desde ahora serás pescador de hombres". Mediante nuestra
relación con él, Jesús nos invita a un peregrinaje de transformación y compromiso.
Durante las próximas semanas se los invitará a un viaje que los llevará a descubrir, o redescubrir,
la identidad y la misión de su iglesia. Se los invitará a participar activamente en un proceso de
discernimiento en oración a medida que avanzan hacia la maduración del plan de Dios para su iglesia.

PREGUNTAS

1. ¿Qué espera de este viaje?

2. Ahora mismo, ¿dónde está su iglesia echando las redes?

3. ¿Quiénes están echando las redes? ¿El pastor? ¿Un comité? ¿Los miembros de la iglesia?

PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA SESIÓN


Durante la próxima semana, identifique a las personas de su congregación que están "echando
redes" para alcanzar a otros. Como parte de su preparación para la próxima sesión, piense en lo
que usted siente cuando se da cuenta de que alguien lo ha escuchado de verdad. ¿Cómo puede
una iglesia ser una iglesia que escucha de verdad a su comunidad?

DEVOCIONAL DE CLAUSURA
II. APRENDER A ESCUCHAR Y APRENDER A COMPARTIR

OBJETIVO
Es de esperar que al finalizar esta sesión, los participantes hayan mejorado su capacidad de escuchar
y examinado pautas para hablarle a otras personas acerca de su fe y de su iglesia.
A menudo hacemos suposiciones acerca de la manera de pensar de los demás. El arte de escuchar
nos protege de semejante error. Cuando comparta con sus vecinos las preguntas relacionadas con
este proceso, mantenga su corazón y su mente abiertos a las respuestas que reciba. Cada persona
con la que usted se encuentra es una criatura de Dios cuyos pensamientos, sentimientos y opiniones
son de inmenso valor. En esta sesión nos concentramos en el arte y el ministerio de escuchar.
Dietrich Bonhoeffer dijo: "El primer servicio que nos debemos unos a otros en comunidad es
escuchar" .7 Cuando un miembro de la comunidad de fe escucha a los demás, sea dentro o fuera
de la iglesia, es posible un diálogo genuino. MortonT. Kelsey sostiene que escuchar de verdad es
una forma de amar:"Sencillamente, no podemos pretender amar a alguien a quien no escuchamos.
Escuchar a alguien es la primera señal que le damos a esa persona de que es lo suficientemente
valiosa e importante como para que le prestemos atención".8
Uno de los numerosos aforismos en el libro de Eclesiastés se encuentra en el primer verso del capí-
tulo cinco:"Acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios". El escuchar con sin-
ceridad le agrada a Dios mucho más que la recitación mecánica de los rituales. El autor de Eclesiastés
nos aconsejaría que pensemos bien en lo que decimos. Escuchar es un ejercicio de valoración mutua:
valoramos a la otra persona lo suficiente como para escuchar lo que tiene que decir.

ESTUDIO BÍBLICO
Eclesiastés 5:1-7

1. Reflexionen por un momento en situaciones en las que sintieron que había un deseo sincero de
escucharse mutuamente.

2. Compartan sus experiencias de haberse sentido escuchados.

3. ¿Por qué es importante que dentro de la comunidad de fe sepamos escucharnos?


LA CAPACIDAD DE SABER ESCUCHAR
A lo largo de nuestros años de educación formal, la lectura, la escritura y la expresión oral ocupan
un lugar importante, a diferencia del saber escuchar. Sin embargo, cuando se trata de establecer una
comunicación eficaz, saber escuchar es tan importante como las otras tres capacidades. Durante las
próximas sesiones del viaje, el Equipo de Liderazgo tendrá que escuchar a Dios, escuchar a la comu-
nidad donde se encuentra la iglesia, y a los propios miembros de la congregación. Esta sesión resalta
el papel del arte de escuchar como medio de preparación para la tarea tan significativa de escuchar
a Dios y a los demás.

PREGUNTAS PARA LA DISCUSIÓN


En pequeños grupos, identifiquen cinco elementos que favorecen una buena comunicación y
cinco que la dificultan. Por ejemplo, establecer contacto visual con la persona que habla podría
identificarse como un elemento positivo. Fingir que estamos interesados en la persona que habla
mientras que en realidad estamos pensando en qué vamos a decir cuando nos toque el turno de
hablar, podría identificarse como una característica que de hecho no nos permite escuchar.
Déle al grupo veinte minutos para que compile su lista, que luego habrá de compartir con los
demás grupos. De común acuerdo, preparen una lista de lo que se debe hacer, o no, cuando nos
comunicamos. Colóquenla en un lugar visible del salón para recordar siempre que sea necesario
el tipo de habilidades requeridas para una comunicación efectiva. Como grupo, contesten la si-
guiente pregunta:"¿Qué relación existe entre nuestra capacidad de escuchar y una iglesia que es
señal, anticipo e instrumento del Reino?"

"Se nos dio dos orejas pero una sola boca. Esto ocurrió porque Dios sabía que escuchar es dos veces más difícil que hablar."

REDESCUBRIMIENTO (¿Qué podemos discernir de todo esto que nos ayude a pensar en nuestra misión?)
Comparen las listas que redactaron, con algunas de las siguientes sugerencias para una comuni-
cación efectiva:

1. Escuche con su rostro. Mire a la persona que está hablando. Así como una antena para recibir
transmisiones vía satélite necesita orientarse hacia la señal, saber escuchar requiere que usted
mire a la persona que habla. Establezca contacto visual. Olvídese del periódico que está leyendo o
el programa de televisión que está mirando. (¡Apague el televisor!)

2. Concéntrese en el contenido de lo que dice la persona que está hablando. Resista la tentación de
"ensayar" lo que usted piensa decir cuando le toque el turno, de juzgar lo que esa persona está
diciendo, de tratar de solucionar sus problemas, o de "desconectarse" de esa persona deján-
dose llevar por sus propios pensamientos.
3. Aliente a la persona que está hablando mediante expresiones no verbales así como afirmaciones
verbales como: "Bien", "Sí" y "Hábleme de eso".

4. Sea paciente. Nuestra mente es más rápida que nuestra capacidad de escuchar. Concéntrese en
asimilar la información. Evite la tendencia a interrumpir a la otra persona o a completar lo que esa
persona está por decir. Especialmente, trate de no apresurarse a sacar conclusiones acerca
de lo que el otro está diciendo antes de que haya terminado de hablar.

5. Dé señales de que ha escuchado a la otra persona. Cuando responda a la persona que habla,
hágale saber que usted ha comprendido lo que se ha dicho. Preste atención a los sentimientos
detrás de las palabras.

Escuchar es un ejercicio activo que requiere nuestra energía. Después de una buena sesión de
"escuchar", deberíamos sentirnos cansados.

PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA SESIÓN


Pídales a los participantes que lean Juan 17:20-26 como preparación para la sesión de la próxima
semana. Anímelos a que se comuniquen con vecinos que no son parte de la comunidad de la iglesia
para conocer sus anhelos más profundos y cualquier problema específico que estén enfrentando.
Pídale a un miembro del grupo que se haga cargo del devocional de apertura de la próxima sesión.

DEVOCIONAL DE CLAUSURA
III. UN VIAJE EN ORACIÓN

OBJETIVO
Al finalizar esta sesión, los participantes habrán organizado equipos de oración y formulado un Plan de
Oración para las semanas siguientes.

DEVOCIONAL DE APERTURA

Juan 17:20-26

Los versículos en la selección bíblica de hoy se encuentran en la oración de Jesús durante su des-
pedida de los discípulos. En los versículos 20-26 Jesús ora por la comunidad de fe, de la cual habrá
de separarse muy pronto, y le ruega a Dios por la unidad de la misma. Para llegar a ser "uno", la
comunidad de fe debe reflejar la "unidad" entre Dios y Jesús.

PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN


Pídale al grupo que reflexione sobre las siguientes preguntas relacionadas con el texto bíblico:

1. ¿Quiénes son "los que han de creer en mí por medio de ellos" (v. 20?)

2. ¿Qué características de la unidad entre Jesús y Dios deberían reflejarse en la unidad entre los
creyentes (v. 21)?

3. ¿Por qué es tan importante esta unidad (v. 23)?

4. ¿De qué modo esta unidad se relaciona con la idea de que la iglesia es signo del reino de Dios?
Pos citas sobre la oración
"Ser humano es orar, es meditar durante el día y la noche acerca del amor y la acción de Dios. Tenemos que ser formados y
transformados continuamente por el pensamiento de Dios dentro de nosotros. Mediante la oración nos dedicamos disci-
plinadamente a prestar atención. Sin esa disposición incondicional a la oración, raramente escucharemos algo que valga la pena
repetir o tendremos una visión que valga la pena pedirle a cualquier otra persona que la contemple".

- De La vida espiritual, de John H. Westerhoff III y John D. Eusden

"La oración representa la mayor cercanía a Dios y el disfrute más alto de su presencia de que somos capaces en esta vida.
Es nuestro deber ponernos de pie para orar así como orar cuando se nos pone de pie".

-De Un serio llamado a una vida honesta y devota, de William Law

ORGANIZACIÓN DE LA SESIÓN
Explique que la oración es la actividad más importante que la iglesia debe tener en cuenta cuan-
do los miembros del equipo se embarquen en este viaje de redescubrimiento. El proceso entero
tiene que arraigarse y sostenerse mediante la oración. Durante la sesión de hoy, el coordi-
nador/facilitador debe destacar el rol que el apoyo mediante la oración juega en este proceso, y
ofrecer varias definiciones de qué es orar. Aliente a la iglesia a orar por este viaje en todas sus
reuniones, especialmente durante el culto.

DISCUSIÓN EN SUBGRUPOS (PREGUNTAS)


Divida al grupo en subgrupos de no más de cuatro personas cada uno. Cada grupo utilizará las
preguntas siguientes para guiar su diálogo sobre la oración. Cada grupo elegirá a alguien para
compartir sus conclusiones en la sesión plenaria.

1. Cuando ustedes están orando por la iglesia, ¿acaso saben qué quiere y qué necesita la comunidad ?

2. ¿Quién tiene la responsabilidad de salir al encuentro de esas necesidades?


¿El gobierno local? ¿La iglesia? ¿Los dos?

3. ¿Qué le ocurrirá a la comunidad si estas preocupaciones no se resuelven como es debido?

4. ¿Quiénes son las personas más afectada por estos problemas apremiantes? ¿De qué manera su
iglesia invita a estas personas a su propia comunidad de adoración?
5. Durante su viaje de redescubrimiento con su iglesia, ¿por quiénes o por qué cosas estará orando usted?

6. ¿Qué esperaría Dios que hiciera usted como comunidad de fe para responder a esas preocupa-
ciones apremiantes e invitar a aquellas personas más afectadas a su propia comunidad?

El círculo de cinco
El típico miembro de iglesia conoce de cinco a ocho personas en el trabajo, el barrio, la familia o entre sus amigos, que no
son parte de ninguna iglesia. Al embarcarse en esta experiencia de oración y discernimiento, identifique cinco personas
que usted conozca que no asisten a ninguna iglesia. Escriba sus nombres en una tarjeta y téngala siempre a mano.
Recuerde orar cada día por su "círculo de cinco". Pídale a Dios que los bendiga y ore por que puedan descubrir la bendición
de Dios en sus vidas.

Este mismo ejercicio se puede compartir con aquellos miembros de la iglesia que no son parte del Equipo de Liderazgo.
Invítelos a que organicen sus propios "círculos de cinco" y a que oren por ellos diariamente.

DISCUSIÓN PLENARIA
El coordinador/facilitador recoge las respuestas de los grupos y las anota en hojas grandes de
papel. Ayuda al grupo a formular una respuesta conjunta a la pregunta número cinco y la anota
en otra hoja.

TAREAS EN SUBGRUPOS DE ORACIÓN


Los integrantes del Equipo de Liderato formarán pequeños grupos de oración compuestos por
un mínimo de tres personas. Durante las próximas semanas esté atento a los motivos de oración que
se presenten durante el culto y confeccione una agenda de oración a fin de tener presente en sus
oraciones los problemas más acuciantes y las personas afectadas. Inste a estos grupos a que se
reúnan para orar antes del culto. Pídales que oren individualmente por esas preocupaciones durante
un momento devocional todos los días.

PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA SESIÓN


Lean el sermón del monte (Mt. 5 — 7) y reflexionen sobre la siguiente pregunta: ¿Por qué se ha
dicho que estas enseñanzas de Jesús constituyen "el plano del Reino de Dios"?

DEVOCIONAL DE CLAUSURA
IV. EL REINO DE DIOS

OBJETIVO
Al finalizar la sesión de hoy, el Equipo de Liderazgo habrá explorado el significado de Reino de Dios.
El plan estratégico de Dios para la humanidad es que el Reino de Dios - el gobierno soberano de
Dios- penetre los corazones y las mentes de los habitantes de la tierra. Jesús vino a proclamar
este Reino y a invitar a sus oyentes a incorporarse al mismo; tal fue el centro de su mensaje.
El tema de esta sesión es el Reino de Dios y su relación con la iglesia. Lo invitamos a explorar la
naturaleza del Reino de Dios a través de la reflexión sobre varios textos bíblicos.
Pero antes que eso, tratemos de definir primero qué queremos decir mediante el término "Reino
de Dios". Georgia Harkness lo definió de este modo:"Es el gobierno justo y amoroso de Dios".9
Es un reino donde el amor y la justicia de Dios prevalecen. Es algo que ya está aquí debido al mi-
nisterio de Jesús y, sin embargo, aún por venir debido a que el mundo entero todavía no vive
como Jesús quisiera que lo hiciéramos. James W. Fowler describe el Reino como "la comunidad
universal de amor de Dios".10 Otros hablan del Reino como "la bendita comunidad de amor" o
"la nueva sociedad de Dios". El Reino de Dios es una nueva visión y una nueva realidad inte-
gradora donde el gobierno, la gracia, la justicia y la misericordia de Dios se viven concretamente.
A nosotros se nos invita a participar en esta nueva realidad. Se trata de una realidad futura que
habrá de hacerse presente cuando se consume la victoria definitiva de Dios, así como de una rea-
lidad ya presente en medio nuestro y recibida como un don.
En ninguna parte la Biblia dice que la comunidad de fe debe construir el Reino de Dios. Se nos
invita a "verlo" (Me. 9:1) o a "entrar" en él (Jn. 3:5); a "recibirlo" (Me. 10:15) o a "predicarlo" (Le.
9:2), pero nunca se nos dice que debemos "construirlo". Esta distinción es importante. Si tuviése-
mos que construirlo, entonces el Reino sería producto de nuestros esfuerzos, algo que nosotros
edificamos. El Reino de Dios ya existe y se nos invita a recibirlo y a morar en él.

ESTUDIO BÍBLICO
Jesús utilizó parábolas y dichos para describir el Reino de Dios. Es difícil lograr una comprensión
cabal a partir de un solo texto. Divida al grupo en tres subgrupos. Pídale a cada grupo que estudie
uno de los siguientes pasajes y que responda las preguntas que siguen. Luego pídales que com-
partan sus conclusiones en sesión plenaria.

Marcos 1:14-15 Lucas 9:57-62 Lucas 18:15-17


1. ¿Qué nos dice este pasaje acerca del Reino de Dios?

2. ¿En qué sentido el mensaje de este pasaje se parece/diferencia del mensaje de


nuestra cultura actual?

3. ¿Dónde se ubica usted con respecto a este pasaje?

4. ¿Dónde ve usted a la iglesia con respecto a este pasaje?

REDESCUBRIMIENTO (¿Qué podemos discernir de todo esto que nos ayude a pensar en nuestra misión?)
Hace sesenta años, E. Stanley Jones describió el Reino de Dios como "una concepción magistral que
integra y da sentido a toda la vida".11 Cada aspecto de la vida debería verse a la luz de la meta de vivir
dentro del espacio espiritual del Reino de Dios. El Reino de Dios debería ser la estrategia de la igle-
sia, pero, como Jones escribió: "Hemos olvidado nuestra estrategia... y por ello nos ocupamos, infruc-
tuosamente, de cuestiones tácticas, haciendo pequeños ajustes aquí y allá, pero todo es un círculo
vicioso, un perro corriendo en círculos detrás de su propia cola, sin ninguna meta ni sentido".12
Dé tiempo para responder a las siguientes preguntas. Trabaje en pequeños grupos de tres o
cuatro personas cada uno y luego compartan sus respuestas en el plenario.

1. ¿Qué imágenes pasan por su mente cuando escucha la expresión "Reino de Dios"?

2. ¿Qué quiere decir que el Reino de Dios es una "comunidad universal de amor" o "una
bendita comunidad de amor" o "la nueva sociedad de Dios"? ¿De qué manera estas
expresiones confirman o cuestionan su propia comprensión del Reino de Dios?
3. ¿De qué manera la imagen del Reino de Dios le ayuda a formar su comprensión del mensaje cristiano?

4. ¿De qué manera la imagen del Reino de Dios puede ayudar a la iglesia a cumplir su misión?

5. ¿De qué manera una iglesia basada en los principios del Reino de Dios se diferencia de la sociedad
de la cual es parte?

PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA SESIÓN


Lea Mateo 5:14-16 y 1 Pedro 1:3-9.

DEVOCIONAL DE CLAUSURA
V. LA IGLESIA COMO SIGNO DEL REINO DE DIOS

OBJETIVO
Al finalizar esta sesión, el Equipo de Liderazgo habrá reflexionado sobre el significado de la iglesia
como signo del Reino de Dios.
La iglesia no es lo mismo que el Reino de Dios. El Reino de Dios es el espacio perfecto de Dios
al cual se invita a los seres humanos, para que lo habiten. La iglesia es una comunidad de gente
imperfecta, de pecadores que se reúnen por obra de la gracia de Dios. La iglesia, cuando desem-
peña fielmente su labor, sirve para llamar la atención del mundo hacia el Reino de Dios. Stanley
Hauerwas y William Willimon escriben: "La Iglesia fue llamada a ser una [...] comunidad alterna-
tiva, un signo, una señal para el mundo de que Cristo ha hecho posible una manera de vivir jun-
tos, totalmente diferente de lo que el mundo ha visto hasta aquí".13
Como signo, la iglesia apunta hacia algo más grande que ella misma.Apunta a ese ámbito de Dios
donde el amor de Dios y el Dios de amor tocan cada aspecto de la vida. La iglesia es "signo" cuan-
do se reúne para adorar. Durante la adoración, la iglesia eleva cantos de alabanza a Aquel que go-
bierna el universo. La iglesia confiesa que su propia conducta no está a la altura de lo que el
Creador espera y confiesa el pecado de no vivir de acuerdo con el espíritu y los principios del
Reino de Dios.
Muy a menudo las iglesias apuntan hacia su propio interior. Los miembros de la congregación
ven al culto como una forma más de entretenimiento. Si la música no es de su agrado o el ser-
món expresa una posición que no es popular, empiezan a criticar porque esperan que el culto
de adoración responda a sus propias necesidades.
Sin embargo, cuando una iglesia es signo, la actitud de sus miembros cambia por completo. Más
que buscar la satisfacción de sus propias necesidades, los miembros de la iglesia se entregan por
completo en el acto de adoración. Su interés consiste en glorificar y honrar a Dios a través
de la liturgia, el canto, la alabanza, la oración y la predicación. Cuando la gente de afuera de
la iglesia observa esta clase de adoración, exclama: "¡Miren cómo adoran a su Dios!" Al
"perderse" a sí mismos en la experiencia de adoración, los creyentes se encuentran a sí mismos
(vea Me. 8:35).
La iglesia no es un signo para sí misma sino un signo para otros. La iglesia no "actúa", por decir-
lo así, para ganar a otros. Por el contrario, cuando su adoración a Dios y su amor a Jesucristo son
genuinos, su testimonio gana a otros sin necesidad de aguijonearlos.

ESTUDIO BÍBLICO
La iglesia es llamada por Dios a apuntar hacia la misión de Dios y a participar en ella con el
propósito de llevar a cabo el gobierno de Dios en medio de toda la humanidad. A la luz de este
llamado, lea y reflexione sobre los siguientes pasajes bíblicos.

Mateo 5:14-16
1. ¿Cuál es la función de la luz?

2. ¿Cuál es la función de la comunidad de discípulos en tanto que "luces del mundo"?

3. ¿De qué modo su iglesia alumbra como luz para su comunidad?

4. ¿Qué debe ocurrir en la vida de la iglesia para que ésta alumbre con mayor intensidad?

1 Pedro 2:2-9

1. En este pasaje, Pedro les escribe a "los expatriados de la dispersión" (1:1). ¿Quién toma la iniciativa de
elegir a los cristianos exiliados de la diáspora?

2. ¿Qué significa para su iglesia que se la identifique como "pueblo adquirido por Dios"?

3. ¿De qué manera la designación "pueblo adquirido por Dios" le da forma a la identidad y la misión de su iglesia?

4. ¿De qué manera una comprensión de la iglesia como "signo del Reino de Dios" puede ayudarle a
usted a entender la misión de su iglesia?
REDESCUBRIMIENTO (¿Qué podemos discernir de todo esto que nos ayude a pensar en nuestra misión?)

1. ¿En qué sentido aquellos que no pertenecen a su iglesia podrían verla como un "signo del Reino
de Dios"?

2. ¿Qué impide que su iglesia sea tan "signo del Reino" como debería?

3. ¿Qué debe cambiar en la vida de su comunidad de fe para que su iglesia sea un "signo del Reino
de Dios"?

4. ¿Qué implicarían esos cambios?

PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA SESIÓN

Lea 1 Tesalonicenses 5:5-28.

DEVOCIONAL DE CLAUSURA
VI. LA IGLESIA COMO ANTICIPO DEL REINO DE DIOS

OBJETIVO
Al finalizar la sesión de hoy, el Equipo de Liderazgo habrá reflexionado sobre el significado
de la iglesia como anticipo del Reino de Dios.

Cuando mi hermana Bev cocina su famosa sopa de verdura, invariablemente le pido


que me deje probarla cuando todavía se está haciendo. Cada vez que lo hago, le digo:
"¡Estoy probando la gloria venidera!" Ese pequeño "anticipo", por llamarle así, me per-
mite saber que ese día la sopa estará sabrosa.
Cuando la iglesia vive de acuerdo con su llamado, nos ofrece un anticipo de la divina
comunidad de amor en el Reino de Dios. Cuando los miembros de la comunidad de fe
viven en fidelidad al mandamiento de Jesús de amarse unos a otros (Jn. 13:34), están
anticipando la comunidad universal de Dios, una comunidad de amor.
En el Nuevo Testamento, la palabra que describe esta comunión en amor de los
creyentes es koinonia. Dicha palabra se refiere al compañerismo que resulta de com-
partir el amor de Cristo en comunidad. Los creyentes también comparten el Espíritu
Santo y están unidos entre sí mediante el servicio y la fe. En la primera carta de Juan,
el término koinonia se refiere al vínculo vital que une a los seguidores de Jesús (1 Jn.
1:3).A través del amor, el compañerismo y la comunión de la comunidad de creyentes,
la iglesia anticipa la clase de vida que se puede experimentar bajo la soberanía de Dios.
En este sentido, la iglesia se convierte en un anticipo de la gloria divina. El amor
incondicional que se experimenta dentro de la comunidad es moldeado por el amor
que Dios siente por su pueblo. Este amor compartido en comunidad contrasta con la
manera en que la gente se relaciona en la sociedad secular.
La iglesia es anticipo porque el amor que experimentamos mutuamente en ella nos da
una idea de la vida en plenitud en el Reino de Dios. Podría decirse que en la iglesia
estamos ensayando constantemente cómo vivir en el Reino de Dios mediante la ma-
nera en que nos amamos y preocupamos mutuamente, la manera en que servimos a
otros y la manera en que adoramos a Dios.
El estribillo de una canción de Peter Scholtes dice: "Y que somos cristianos lo sabrán, lo
sabrán, porque unidos estamos en amor". Cuando otros ven cómo se comparte el amor en
la comunidad cristiana, cuando aun los que están fuera de la comunidad de fe pueden pal-
parlo, entonces esa comunidad es un anticipo de la vida en el Reino. ¿Podemos vivir y
amarnos en nuestras iglesias de tal manera que, al observárnoslos demás exclamen:" ¡Miren
cómo se aman!"? ¿Acaso la iglesia practica el perdón y la reconciliación (vea Mt. 6:14)? ¿Se
interesa en el Reino de Dios por encima de todo lo demás (vea Mt. 6:33)?

ESTUDIO BÍBLICO
Lo que sigue es un estudio bíblico preparado por Inagrace Dietterich, del Centro para el
Crecimiento Congregacional. Lean primero 1 Tesalonicenses 5:8-28 y luego respondan
juntos las preguntas que siguen.14
1. ¿Cuál es la fuente de la salvación?

2. ¿Cómo deben relacionarse entre sí los miembros de la comunidad cristiana?

3. ¿Cómo se espera que la comunidad cristiana responda a sus circunstancias?

4. ¿Qué le permite a la comunidad cristiana permanecer fiel?

Según el apóstol Pablo, la vida en comunidad, con su capacidad de compartir y apoyarse mutua-
mente en respuesta a la ética del Reino, depende de los dones del Espíritu Santo. Estos dones no
se proponen otorgar status o privilegios individuales, sino que son dados para la edificación de
todo el cuerpo (vea 1 Co. 12).15 La doctora Dietterich hace una lista de las características de una
comunidad de fe que practica el amor y la unidad en koinonía. Es una comunidad de personas
que actualiza a diario en sus vidas las siguientes expectativas16:

"[Sean] unánimes entre vosotros" (Romanos 12:16)


"Recibios los unos a los otros" (Romanos 15:7)
"Servios por amor los unos a los otros" (Calatas 5:13)
"Animaos unos a otros y edifícaos unos a otros" (1 Tesalonicenses 5:11)
"Seguid siempre lo bueno unos para con otros" (1 Tesalonicenses 5:15)
"Someteos unos a otros" (Efesios 5:21)
"Confesaos vuestras ofensas unos a otros" (Santiago 5:6)
"Perdonaos unos a otros" (Colosenses 3:3)
"Amaos unos a otros entrañablemente" (1 Pedro 1:2)
"[Sean] sumisos unos a otros" (1 Pedro 5:5)
"Orad unos por otros" (Santiago 5:6)
"[Tengan] comunión unos con otros" (1 Juan 1:7)
Esta calidad de vida y de amor marca una clara diferencia con el estilo egocéntrico que carac-
teriza a la cultura occidental. Hacer posible y vivir este tipo de relaciones entre unos y otros
equivale a vivir de una manera alternativa a la manera en que vive la sociedad. Es un llamado a
tomar seriamente nuestra vida en comunidad cristiana.

PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN

1. ¿Qué quiere decir que la iglesia es una "sociedad alternativa"?

2. ¿Qué significa para la sociedad la calidad de vida comunitaria de la iglesia?

3. ¿Qué es lo que en su congregación local promueve y facilita la práctica de esa "unidad


radical" que se describe en los pasajes bíblicos recién mencionados?

Centro para el Desarrollo de la Parroquia


El Centro para e! Desarrollo de la Parroquia es una agencia de investigación y consulta especializado en el área de
transformación planificada de organizaciones eclesiásticas. Creado en 1968 por un consorcio de instituciones de edu-
cación teológica y cuerpos eclesiásticos regionales y nacionales, el Centro combina las disciplinas teológicas clásicas y las
ciencias sociales al servicio de la iglesia:

Para más información, comuniqúese con:


The Center for Parish Development
1525 E. 55th Street, Suite 201
Chicago, IL 60615
Tel.(773)752-1596
Fax: (773) 752-5093
Web: www.missionalchurch.ora
REDESCUBRIMIENTO (¿Qué podemos discernir de todo esto que nos ayude a pensar en nuestra misión?)

1. ¿En qué sentido aquellas personas al margen de la comunión de su iglesia la ven como un
"anticipo" del Reino de Dios?

2. ¿Qué impide que su iglesia sea más plenamente un "anticipo" del Reino?

3. ¿Qué necesita cambiar en la vida de su comunidad de fe para que su iglesia pueda ser un "anticipo"
del Reino?

4. ¿Qué implicarían esos cambios?

PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA SESIÓN


Lea Lucas 4:16-21 y 18:31-34.

DEVOCIONAL DE CLAUSURA
VIL LA IGLESIA COMO INSTRUMENTO DEL REINO DE DIOS

OBJETIVO
Al finalizar esta sesión, el Equipo de Liderazgo habrá reflexionado sobre el significado de la iglesia
como instrumento del Reino de Dios.

Jesús vino para que tuviésemos vida, y en abundancia (Jn. 10:10). El quiso que toda la humanidad
viviera personalmente el milagro y la plenitud de la vida. La iglesia, en tanto que comunidad lla-
mada por Dios, trabaja como un instrumento del Reino de Dios para que la gente de todo el
mundo pueda conocer y experimentar la promesa de vida.
La iglesia no espera a que se logre la victoria definitiva de Dios para entonces comenzar a traba-
jar con el propósito de realizar la justicia y el amor de Dios en el mundo. La iglesia actúa como
un instrumento del Reino de Dios para aliviar el sufrimiento, abogar por la justicia y ministrar a
su propia comunidad y más allá de la misma.
La iglesia entiende el contexto inmediato donde ministra, y al proclamar y encarnar el evangelio
de vida, afirma la dignidad de la humanidad, defiende la vida humana y restaura y celebra la
humanidad. Como instrumento del Reino de Dios, "los cristianos son personas que ven y que
hacen las cosas de una manera diferente. Son el tipo de gente que sirve en lugar de dominar; que
perdona y procura reconciliación en lugar de guardar rencor y seguir alienando a los demás; que
da de comer al hambriento y que visita a los encarcelados sin alardear de nada ni esperar nada a
cambio. Son el tipo de gente que denuncia la injusticia, que se preocupa más por el bienestar de
los demás que por el suyo propio; el tipo de gente dispuesta a arriesgar sus vidas para que otros
puedan vivir".17
Cuando la iglesia toma conciencia de las circunstancias de su contexto, responde a la necesidad
de educar a los niños y comienza una escuela.Ve la necesidad de proveer atención médica y orga-
niza una clínica. Reconoce el abandono que padecen los ancianos de su comunidad y promueve
servicios para los mismos. La iglesia actúa como un instrumento del Reino de Dios para toda la
gente de la comunidad.Tal vez tenga que jugar un papel poco popular en la sociedad cuando se
la llama a denunciar las injusticias y el pecado individual o corporativo.Tal vez se la llame a arries-
gar su vida a fin de ser un instrumento del Reino de Dios.
La iglesia es "instrumento" del Reino de Dios cuando trabaja por los valores del Reino aliviando
el sufrimiento humano y respondiendo a las necesidades de la comunidad y del mundo en que
se encuentra. Muchas de nuestras iglesias cumplen muy bien esta función de "instrumento".
Históricamente, el pueblo llamado Metodista se ha comprometido en ministerios de misericor-
dia atendiendo a las necesidades de los prisioneros, los enfermos y aquellos que han sido mar-
ginados por la sociedad. Cuando dicho servicio es auténticamente altruista, se convierte en parte
de ese espíritu que inunda a la comunidad de fe.Aquellos que se encuentran fuera de esta comu-
nidad exclaman:"¡Miren cómo sirven a su prójimo!" La iglesia orientada hacia la misión descubre
las necesidades de su vecindario y del mundo y entonces inicia ministerios en respuesta a
las mismas.
ESTUDIO BÍBLICO
Lean Lucas 4:16-21

1. ¿Qué significa darles "buenas nuevas" a los pobres?

2. ¿De qué manera la comunidad de fe proclama "libertad a los cautivos"?

3. ¿De qué manera la comunidad de fe proclama "vista a los ciegos"?

4. ¿Quiénes son los oprimidos y qué puede hacer la iglesia para liberarlos?

5. ¿Qué significa proclamar "el año agradable del Señor"?

Lean Lucas 18:31-34

1. ¿Cómo se habrán sentido los discípulos de Jesús al escuchar este anuncio?

2. ¿Qué nos dice acerca del tipo de servicio que Jesús espera de sus discípulos?

3. ¿Por qué no pudieron discernir el significado de este anuncio?


4. ¿Qué implicaciones tiene este pasaje para la iglesia como modelo de "sociedad alternativa"?

REDESCUBRIMIENTO (¿Qué podemos discernir de todo esto que nos ayude a pensar en nuestra misión?)

1. ¿En qué sentido aquellos que se encuentran fuera de la comunidad de su iglesia podrían verla
como un "instrumento del Reino de Dios"?

2. ¿Qué impide que su iglesia sea tan "instrumento del Reino" como podría serlo?

3. ¿Qué hay que cambiar en la vida de su comunidad de fe para que su iglesia pueda ser un
"instrumento del Reino de Dios"?

4. ¿Qué implicarían esos cambios?

PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA SESIÓN


Prepare un historia de fe de no más de una página que explique la manera en que usted conoció a
Cristo y a la comunidad cristiana, y qué significa su fe para usted.

DEVOCIONAL DE CLAUSURA
REDESCUBRÍ/MIENTO
VIII. SESIÓN DEL SÁBADO: CONSOLIDACIÓN DEL EQUIPO Y "EL
MINISTERIO DE CAMINAR LA COMUNIDAD"

OBJETIVO
Al final del día, los miembros del equipo deberían: 1) conocer mejor a sus compañeros; 2) comprender
el concepto de este proceso de incorporación de nuevas personas a la vida de la comunidad de fe, como
lo proponemos aquí, y 3) haber escuchado a varios vecinos acerca de sus necesidades identificadas o
reconocidas allí donde la iglesia desarrolla su ministerio.

PLAN DE LA SESIÓN
Comience alrededor de las 10 de la mañana un sábado. Haga los arreglos necesarios para el
almuerzo. Propóngase concluir alrededor de las 4:15 de la tarde.

DEVOCIONAL DE APERTURA
Divida al grupo en tres subgrupos. Pídale al primer subgrupo que lea Juan 1:43-52 (Natanael); al
segundo, Juan 3:1-13 (Nicodemo), y al tercero, Juan 11:17-37 (María y Marta). Pídales a los tres
subgrupos que respondan las siguientes preguntas:

1. ¿De qué manera esta persona conoció a Jesús?

2. ¿Y ustedes, cómo conocieron a Jesús?

3. ¿Da lo mismo que conozcamos y sigamos a Jesús de una manera o de otra?

ORGANIZACIÓN DE LA SESIÓN
Es importante darse suficiente tiempo para solidificar las relaciones entre los miembros del Equipo
de liderazgo. El equipo ha estado junto durante siete sesiones y seguirá junto por lo menos durante
once semanas más. Esta sesión se propone consolidar un espíritu de equipo entre los participantes
de este viaje. Recomendamos que esta sesión se realice un sábado, lo que le dará un carácter espe-
cial y requerirá más tiempo (de 10 de la mañana a 4 de la tarde) que una regular.
ACTIVIDAD PARA QUE EL EQUIPO SE CONOZCA MEJOR
Cuando un grupo se reúne, hay numerosas maneras de "romper el hielo". Use un juego o una
actividad apropiada a su situación. Por ejemplo, podría invitar a los participantes a que escriban
sus nombres en tarjetas. Uno por uno, los participantes comparten sus respectivos nombres con
los demás, comentando: 1) qué quiere decir dicho nombre; 2) quién decidió llamarlos de esa ma-
nera y por qué, y 3) qué les gusta o disgusta del mismo. Si el tiempo lo permite, pregunte:"¿Quién
puede hablarnos de algo nuevo que haya aprendido acerca de tal o cual persona en el grupo?"
Esta actividad les ofrecerá a los participantes la oportunidad de afirmarse mutuamente y, al
mismo tiempo, de medir su capacidad de escuchar.

RECESO

NUESTRAS HISTORIAS DE FE
Durante esta porción de la sesión, los participantes comparten historias personales sobre sus
respectivos peregrinajes espirituales. (Antes de esta sesión se les habrá pedido que expliquen o
ü
bosquejen por escrito qué significa Cristo para sus vidas). Déles a los participantes, sentados en
círculo, unos cinco minutos para que cada uno comparta su respectiva historia. Puede invitar a
otros a que hagan preguntas de clarificación.
Cuando todos hayan compartido, el grupo responderá las siguientes preguntas:

1. ¿Qué tienen en común estas historias? ¿Existen similitudes en la manera en que la


gente se incorpora a la comunidad de la iglesia? En caso afirmativo, ¿qué temas se repiten?

2. ¿En qué se diferencian unas historias de otras? ¿Qué podemos aprender de nuestras respectivas
historias que nos ayude a entender de qué manera la gente entabla una relación con Cristo en el marco
de nuestra iglesia y comunidad?

ALMUERZO
Es posible que los miembros del Equipo de Liderazgo ya se conozcan bien entre sí. Anímelos a
que, durante el almuerzo, se sienten junto a alguna persona que les gustaría conocer mejor.

TRABAJO EN EQUIPO
Escriba en una hoja grande de papel estas tres palabras: dedicación, humildad y apertura.18
Tradicionalmente, el liderazgo ha sido responsabilidad del pastor. Este proceso depende de un buen lide-
razgo pastoral. Sin embargo, es el equipo de liderazgo quien tiene la responsabilidad de conducir y velar
por este proceso. El equipo asume la responsabilidad de dirigir la transformación que este proceso con-
templa. El equipo debe decidir quién ha de coordinarlo, y esa persona puede ser el pastor, o no.
El liderazgo se construye sobre tres principios: dedicación, humildad y apertura.
Para que el proceso dé frutos, cada miembro del Equipo de Liderazgo debe dedicarse a la tarea
por delante.Además de comprometerse con este proceso de redescubrimiento, los miembros del
equipo deberán edificar un grupo que refleja lo mejor de la comunidad cristiana. Es de esperar
que al final de este proceso, los miembros del equipo se conozcan mejor y hayan experimenta-
do el gozo de trabajar juntos.También se espera que cada integrante eventualmente pueda iden-
tificarse con este viaje con una convicción tan intensa como apasionada. El tiempo, el esfuerzo y
la energía requeridos por este proceso exigen dedicación individual y colectiva de parte de todos
los miembros. El equipo debe reflejar los principios de la comunidad cristiana como signo,
anticipo e instrumento del Reino de Dios.
El director técnico de un equipo profesional de béisbol les pide a sus jugadores que "dejen sus
egos a la entrada del estadio". Lo que este técnico quiere es que sus jugadores subordinen sus
puntajes y calificaciones individuales al hecho de triunfar como equipo. Este es el valor de la
humildad, cuando el líder y los miembros del equipo refrenan su ego, su orgullo y su autosufi-
ciencia porque está en juego algo mucho más importante: la transformación de individuos y
comunidades en el nombre de Jesús y del Reino inaugurado por él.
El equipo que mantiene una actitud de apertura -que escucha nuevas ideas y sugerencias, por
extrañas que parezcan- es capaz de liderazgo. Es esencial que el Equipo de Liderazgo encuentre
maneras de comunicarse con el resto de la congregación. Es necesario que la iglesia sienta que
también ella juega un papel fundamental en los planes y las decisiones que se toman. La apertu-
ra y la disposición a escuchar y a valorar a cada miembro de la organización, le permitirán a la
congregación continuar exitosamente con este viaje de redescubrimiento.
Hay que alentar a los miembros del equipo a que establezcan ciertas normas de funcionamiento para
facilitar su interacción. Por ejemplo, un grupo decidió que nunca habría de interrumpir a la persona
que está hablando y que resistiría la tentación de hablar por otros o de completar sus pensamientos.

PREGUNTAS

1. Describa una ocasión cuando usted se sintió parte de un equipo. ¿Qué fue lo que hizo que ese grupo
funcionara como equipo? (Es decir, ¿cuáles eran las características del equipo?)

2. ¿Por qué es importante que el Equipo de Liderazgo trabaje en equipo?

3. ¿Qué reglas de funcionamiento podrían ayudarlos a trabajar en equipo?


LA IGLESIA REDESCUBRE SU MISIÓN (PRESENTACIÓN NARRADA)
Reflexionen en las historias de fe personales compartidas por los miembros del Equipo de Liderazgo.
¿Cuántos de ellos se convirtieron instantáneamente al evangelio (es decir, llegaron a creer en Cristo
de manera súbita o inmediata)? ¿Cuántos creyeron y se comprometieron con Cristo gradualmente?
Durante siglos, la iglesia ha adoptado un proceso de incorporación de nuevos creyentes que
comienza con el compromiso a creer y avanza hacia la experiencia de sentirse parte de una
comunidad. La historia de la religión en los Estados Unidos abunda en ejemplos del modelo orien-
tado hacia la "conversión". Una persona escucha el evangelio, afirma su fe y se incorpora a la
comunión de los creyentes. Este fue el método que caracterizó la predicación de avivamiento de
Charles Grandison Finney y es la metodología que todavía utiliza la Asociación Billy Graham en
sus campañas evangelísticas. En el presente, cada vez más gente llega al cristianismo no tanto
debido a una respuesta repentina a un llamado sino a través de un descubrimiento gradual. La
gente primero procura relacionarse con otras personas, y entonces, a medida que se familiariza
con la fe profesada por esos nuevos amigos, termina identificándose con sus mismas creencias.

la historia de una persona...


Cuando yo era un joven cristiano, la gente me preguntaba el día y la hora en que me había hecho cristiano. Esa pregunta
siempre me incomodó. No podía contestar exactamente el día y la hora. Hubo momentos especiales, como esa vez cuan-
do el pastor de los jóvenes nos desafió a que tomáramos la comunión como verdaderos creyentes. Recuerdo vividamente
cuando ese día tomé la copa y el pan, pues fue un momento especial. También puedo recordar mi emoción cuando ese
mismo pastor organizó una clase de estudio bíblico y yo fui el único que asistió. A pesar de ser el único, el pastor me dio
una lección bíblica. Nunca he olvidado esa lección.

Ambas ocasiones fueron momentos de compañerismo. En la primera, me vi rodeado por el amor de otras personas en la
comunidad de fe; en la segunda, me sentí tocado profundamente por la atención especial que me brindó mi pastor. Pero
no puedo decir que alguna de estas dos ocasiones marcara mi conversión. A veces envidié a aquellos que podían sentirlo
así, pues para ellos todo parecía tan claro y simple, como si estuviesen experimentando una diferencia bien marcada entre
la vida que habían vivido antes de conocer a Cristo y la que habían vivido después de conocer a Cristo.

El cristianismo ya no goza más de una posición de privilegio en la cultura norteamericana. Coexiste


con muchas otras expresiones religiosas. Confrontada con una gama de posibles expresiones reli-
giosas, la gente tantea el terreno antes de comenzar a andar. Las iglesias que les permiten a los
creyentes descubrir la fe a través del cuestionamiento, el estudio y la enseñanza, hacen posible ese
espacio donde se puede dar una oportunidad de descubrimiento. El modelo de descubrimiento no
requiere una aceptación ciega de la proclamación del evangelio como un primer paso, sino conver-
saciones en torno a la fe, es decir, un proceso de cuestionamiento previo a la identificación con la fe
cristiana.
En una iglesia que se embarca en un proceso de redescubrimiento, al creyente potencial se lo recibe
de brazos abiertos en la comunión de la comunidad de fe y se lo estimula a hacer preguntas, a inves-
tigar y a aprender. La tarea de la iglesia es ofrecer un ambiente propicio para el descubrimiento: opor-
tunidades para aprender los fundamentos de la fe y para profundizar la espiritualidad. Esto se lleva a
cabo en el marco de una comunidad amorosa de creyentes cuya hospitalidad e interés genuino por
la persona que no es miembro ayudan a esa persona a llegar a ser parte de la comunión de los san-
tos (koinonía).K la experiencia de comunión con otras personas le siguen las conversaciones acer-
ca de Dios, la fe y el compromiso. A través del amor de Dios ofrecido por los creyentes, la persona
que no es miembro de esa comunidad aprende acerca del Dios de amor y comienza a creer. A través
del alimento espiritual que les ofrece el compañerismo cristiano, la persona que no es miembro pro-
gresa de una experiencia de creer a una de comprometerse.
¿Puede imaginarse usted cómo sería la iglesia si la misma existiese para aquellos que no son miembros?
¿Puede imaginarse qué sería de la iglesia si en vez de procurar satisfacer mis propias necesidades me
motivara el deseo de responder a las de los demás? ¿Y qué podría ocurrir si no sólo yo, sino también la
iglesia entera, creyese de esa manera, viviese de esa manera y sirviese de esa manera? ¿Cómo vería usted
a una persona que visita la iglesia si todo su ministerio se centrara en los que no son miembros?
Como seguidores de Cristo, ustedes poseen el don más precioso que jamás se le haya dado a un
ser humano: el don de la comunión con Dios a través de Jesucristo. Y no es un don para que-
dárnoslo nosotros, sino para compartirlo con otros.
Si una iglesia existiese para aquellos que no son miembros, el enfoque de su ministerio sería bien
amplio: incluiría a la gente de su vecindario que no asiste a ninguna iglesia, a los que visitan sus cul-
tos y escuelas dominicales, a los padres de los niños pequeños que asisten a la escuela dominical pero
no al culto, y a todos aquellos a quienes usted conoce a través de los ministerios de servicio a las per-
sonas sin vivienda, los hambrientos, los enfermos, los encarcelados y los que están solos.
Los miembros de iglesia que acogen esta noción de ministerio descubrirán lo que Jesús quiso decir
cuando anunció: "Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" Qn. 10:10).
En este proceso, cada aspecto del ministerio es una oportunidad para que alguien descubra a Cristo,
la vida abundante que él prometió y una espiritualidad más profunda.Algunas personas ya son parte
de este tipo de iglesia. Si hay suficiente personas que se identifican con ella, y que viven verdadera-
mente en función de aquellos que no son miembros, la iglesia nunca tendrá que preocuparse por la
cantidad de miembros, porque el Señor añadirá nuevas personas cada día. La iglesia nunca tendrá que
preocuparse por el fínanciamiento de su ministerio, porque Dios proveerá abundantemente.
La meta de este proceso de redescubrimiento consiste en ofrecerles a las iglesias una manera de
cambiar su orientación misional a fin de que puedan estar en misión con aquello a lo que Dios
las ha llamando, más bien que a preocuparse en sí mismas.

DISCUSIÓN DE LA PRESENTACIÓN NARRADA

1. ¿Cómo fue su experiencia de fe: repentina o gradual? ¿Qué elementos jugaron un papel importante
en su descubrimiento de la fe en Cristo y su compromiso con una comunidad de creyentes?

2. ¿Cuál de esas maneras (repentina o gradual) refleja mejor su propia experiencia?

3. ¿Qué implicaciones para la evangelización conlleva un proceso de redescubrimiento?


RECESO

EL MINISTERIO DE "CAMINAR LA COMUNIDAD"


El ministerio de "Caminar la comunidad" es una manera especial de observar, precisamente, a nuestra
comunidad. En equipos de dos o tres personas cada uno, salgan a recorrer el vecindario de su iglesia.
Conversen con los vecinos acerca de la manera en que ellos perciben a su iglesia y las necesidades de
la comunidad. No deje de lado a la gente que trabaja en la compra, venta y alquiler de propiedades,
policías, trabajadores sociales, comerciantes y clientes. Pregúntenle a la gente que encuentren en la calle
si está dispuesta a contestar un cuestionario con varias preguntas. Pregunte, por ejemplo:

1. ¿Cuánto tiempo ha vivido usted en esta comunidad?

2. ¿A quién recurren ustedes cuando necesitan ayuda espiritual?

3. ¿Hay algo significativo que la Iglesia Metodista Unida de hecho


contribuye a la gente de esta comunidad? ¿Por qué se la conoce?

4. ¿Cuáles son las necesidades más apremiantes de esta comunidad?

5. ¿Cuáles son las expectativas espirituales más profundas de esta comunidad? ¿Hay alguien que responda a las
mismas? ¿Quién?

6. ¿Qué recursos ya existen en la comunidad (personas capacitadas, biblioteca)? ¿Cómo podemos


nosotros en la iglesia ayudar para que todos esos recursos se puedan aprovechar?

Fijen una hora para regresar a la iglesia a fin de compartir sus experiencias.
INFORME SOBRE EL MINISTERIO DE "CAMINAR LA COMUNIDAD"

1. ¿Qué aprendieron ustedes acerca de la comunidad a través de sus conversaciones con la gente?

2. ¿Qué necesidades de la comunidad mencionó la gente?

3. ¿Cuan eficazmente está funcionando su iglesia como instrumento para ayudar a responder a
esas necesidades?

4. ¿De qué recursos dispone la comunidad?

5. ¿A dónde se dirige la gente cuando necesita ayuda espiritual y cuáles son sus necesidades
espirituales y emocionales?

6. ¿Qué opina la gente acerca de nuestra iglesia? ¿Qué saben y qué piensan de nosotros?

PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA SESIÓN


Piense en alguna historia acerca de su iglesia que sirve para ilustrar en qué consiste ser iglesia.
Prepare esa historia para compartirla con los demás durante la sesión de la semana próxima. Haga
un bosquejo o escriba esa historia según sea necesario. Si hace poco que usted se ha incorporado a la
iglesia, prepárese para contarles a los demás por qué decidió ser parte de esta iglesia.
Si hay alguna historia escrita sobre su iglesia, fotocopiela y distribuyala entre los miembros del Equipo
de Liderazgo. Invítelos a que la semana próxima reflexionen sobre sus propias historias en relación a
su iglesia. La próxima sesión deben traer una historia significativa sobre la iglesia. Pídale a alguien
que se encargue del devocional de apertura.

DEVOCIONAL DE CLAUSURA
IX. ¿QUIENES HEMOS SIDO?

OBJETIVO
Al finalizar esta sesión, el Equipo de Liderazgo tendrá un panorama más claro de la identidad de la igle-
sia a la luz de su pasado.

DEVOCIONAL DE APERTURA: Salmos 105:1-11 y Efesios 2:11-22

El salmo 105 es un himno de la comunidad del pacto.Trae a la memoria la presencia de Dios en


la historia del pueblo de la fe. Recuerda "las maravillas" que Dios ha hecho en el pasado (v. 5). En
Efesios 2:11-22, Pablo le recuerda a la comunidad de fe reunida en el nombre de Cristo que una
vez fueron "ajenos" a las promesas de Dios pero que ahora Cristo los ha "acercado" a las mismas.
La Escritura le ayuda a la iglesia a recordar su pasado y la manera en que Dios ha actuado en los
eventos de la comunidad de fe.

Cómo escribir la historia de su iglesia local


Cuando escriba la historia de una iglesia local, consulte las actas de la junta directiva o el concilio, los boletines de la igle-
sia y cualquier artículo que pueda encontrar en los periódicos locales. Más importante que las fechas y una lista de los
pastores, es la manera en que la iglesia ha confrontado adversidades en el pasado. ¿Hubo alguna vez un incendio en su
edificio? ¿Cómo respondió la iglesia tras tomar ciertas decisiones controversiales? ¿Alguna vez la iglesia se pronunció en
favor o en contra de ciertas cuestiones de interés local o nacional? ¿Qué puede celebrar la iglesia acerca de su pasado?
¿Qué cosas podrían haberse hecho mejor?

PREGUNTAS

1. ¿Por qué se exhorta al pueblo de la fe (Israel, la iglesia) a recordar su historia? (Sal. 105:1-7).

2. ¿Cuál es la esencia del pacto de Dios con Israel? (Sal. 105:8-11)

3. ¿Qué significa ser miembro de la familia de Dios? (Ef. 2:19)


DISCUSIÓN
Es importante entender la historia de su iglesia, sus logros más importantes y cómo enfrentó
adversidades y/o cambios en el pasado. Las iglesias, igual que los individuos, van desarrollando su
propia personalidad y tienden a actuar siempre de la misma manera. El propósito de esta sesión
es discernir la personalidad de la iglesia a partir de la manera en que ha actuado y reaccionado
en el pasado ante crisis como ante oportunidades.

HISTORIAS PARA COMPARTIR


Para esta actividad es preferible que trabajen como un solo grupo. Es importante que los miem-
bros más antiguos tengan la oportunidad de compartir historias del pasado de la iglesia con aque-
llos que se han incorporado recientemente.
La semana pasada se les pidió a todos los miembros del equipo que pensaran en una historia de
la iglesia que considerasen significativa.A las personas que se unieron recientemente se les pidió
que cuenten cómo es que se unieron a la iglesia. Dé suficiente tiempo para que se compartan
esas historias y para las preguntas y comentarios sobre la historia de cada persona. Los que
escuchan esas historias seguramente querrán discernir su significación ¿Qué nos dicen esta o
aquella historia acerca de la personalidad de nuestra iglesia? Pídale a uno de los participantes que
anote en hojas grandes de papel las conclusiones del grupo.
También puede investigar la información demográfica de su comunidad disponible a través de
censos, bibliotecas, universidades, etc.

Guando nos preguntamos "por qué"


Muchas iglesias continúan ciertos programas por una cuestión de hábito. El Equipo de Liderazgo tiene que preguntar por
qué se continúa cada uno de esos programas. Pregunten qué se espera de cada programa, que resultados está dando, y a
quiénes está dirigido.

PREGUNTAS PARA LA DISCUSIÓN


El grupo entero debe reflexionar sobre las siguientes preguntas:

1. ¿Cómo describiría usted la "personalidad" de su iglesia?

2. Trate de recordar las mayores controversias o adversidades que su iglesia ha tenido que enfrentar?
¿Cómo se manejaron esas situaciones? ¿Puede reconocer un patrón de comportamiento en la manera
en que su iglesia trata los obstáculos?
3. ¿Hay gente que todavía habla de una "era dorada" en la vida de la iglesia? ¿Qué imagen tienen de
esa era? ¿Qué aspectos de la iglesia funcionaron bien durante ese período?

4. ¿Cómo ven a la iglesia aquellas personas que no son miembros?

Preparación para la sesión XII sobre demografía

La sesión XII examinará la información demográfica sobre la iglesia y la comunidad. Para ello se necesitan herramientas
de análisis. Busquen datos estadísticos de su iglesia local durante los últimos diez años. ¿Cuál era su membresía hace diez
años? ¿Y hoy? ¿Y la asistencia promedio a los cultos hace diez años, y en el presente? Haga lo mismo con las estadísticas
de la Escuela Dominical.

En los Estados Unidos, las iglesias pueden usar The Church Boak, una fuente muy útil de información demográfica
actualizada con gráficos, tablas, síntesis, mapas, transparencias y un manual para usársela correctamente. Publicado por
la Oficina de Investigaciones de la Junta General de Ministerios Globales, este recurso trae la información estadística sobre
su comunidad que usted necesita para este proceso. Para más información, comuniqúese con:
Oficina de Investigaciones
Junta General de Ministerios Globales
475 Riverside Orive, Room 300
New York, NY10015
Tel: (212) 870-3840
Fax:(212)870-3748
E-mail: research@gbgm-umc.org
Web: www.gbgm-umc.org/researcti

En los Estados Unidos, la Oficina de Investigaciones puede brindarle información demográfica detallada correspondiente al
código postal de su iglesia

En otros pases se puede conseguir información demográfica a través de bibliotecas o del Internet así como de la Oficina de
Censos o de planificación regional y de los distritos escolares, las universidades y otras instituciones educativas de nivel
superior, entre otras. Preste atención a las características y la distribución de la población según grupos étnicos/raciales, país
de origen y edad. (Por ejemplo: ¿cuál es la edad promedio de la población de la zona?, ¿qué edad predomina?, ¿se trata de una
comunidad mayoritariamente joven?, ¿mayoritariamente adulta?, ¿de familias con niños?, ete).

REDESCUBRIMIENTO (¿Qué podemos discernir de todo esto que nos ayude a pensar en nuestra misión?)

1. ¿Cuándo ha sido la iglesia signo del Reino de Dios?


2. ¿Cuándo ha sido la iglesia anticipo del Reino de Dios?

3. ¿De qué manera la iglesia ha servido como instrumento del Reino de Dios?

PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA SESIÓN


Durante las últimas semanas debió de haberse promovido una mayor participación para la próxima
sesión, ocasión en que ustedes tratarán de descubrir la identidad de la congregación actual. Pídales a
varios miembros del Equipo de Liderazgo que bagan los arreglos para acomodar a un grupo más
grande.

DEVOCIONAL DE CLAUSURA
X. ¿QUIENES SOMOS HOY?

OBJETIVO
Al finalizar esta sesión, el Equipo de Liderazgo habrá invitado a otras personas de la congregación a par-
ticipar en el proceso de autodescubrimiento de la comunidad de fe.
Para la sesión de hoy, se ha invitado a otras personas de la congregación. Dependiendo del
tamaño de su iglesia, eso podría significar que participa toda la iglesia o hasta cien personas más.
Pídales a las personas interesadas en participar que escriban sus nombres en una hojita para ese
fin. Si su iglesia es muy grande, limite el número de los participantes adicionales a cien para que
el Equipo de Liderazgo pueda realizar este ejercicio sin problemas.
Reúnanse en un salón lo suficientemente grande como que todos puedan participar en la sesión entera.

DEVOCIONAL DE APERTURA: 1 Tesalonicenses 1:2-5


Pídales a los participantes que se dividan en subgrupos de cuatro a seis personas cada uno.
En su primera carta a los Tesalonicenses, Pablo le agradece a Dios por el trabajo y la fidelidad de dicha
comunidad. Les hace saber que es consciente de cómo Dios ha estado presente en medio de ellos
con poder. Sus palabras de agradecimiento son una expresión de aliento para esa iglesia y de
reconocimiento por su testimonio formidable.

PREGUNTAS

1. ¿Por qué cosas de nuestra iglesia podemos dar gracias?

2. ¿Cuáles de las cualidades mencionadas en el versículo 3 se experimentan en nuestra iglesia?

3. ¿Cuáles de estas cualidades hay que fortalecer? ¿Por qué?

PREPARACIÓN PARA LA DISCUSIÓN

• Pídale al coordinador del Equipo de Liderazgo que presente una breve reseña del
propósito de la iglesia redescubre su misión.
• Comparta con todo el grupo lo que se ha estado tratando durante las primeras nueve
sesiones. Destaque la importancia del aporte de la congregación en esta sesión.
Hoy vamos a tomarnos nuestra temperatura como congregación. Durante nueve semanas nos
hemos involucrado en un viaje de discernimiento. Hemos comenzado el proceso de escuchar a
Dios, aprender acerca de nuestro pasado y orar. A partir de todo lo que hemos oído, hoy vamos
a trabajar en pequeños grupos para pensar detenidamente en nuestras respuestas a un cues-
tionario sobre aspectos importantes de la vida de nuestra iglesia.
Divida al grupo en subgrupos de cuatro a ocho personas cada uno. Pídales a los miembros del
Equipo de Liderazgo que coordinen el trabajo en los subgrupos. Todos los participantes, inclui-
dos sus coordinadores, responderán el cuestionario sobre Identidad Congregacional. (Tenga sufi-
cientes cuestionarios para todos).

PREGUNTAS PARA LA DISCUSIÓN


En su estudio sobre la congregación, Nancy Ammerman y otros incluyen un ejercicio para ayu-
dar a reconocer la identidad de una congregación, que reproducimos con permiso en la página
siguiente.19 Dé unos diez minutos para que los participantes lo completen.
Pídales a los subgrupos que procesen las respuestas a la siguiente pregunta: ¿Qué imagen de la
identidad de nuestra iglesia surge de esta información? No se conformen con afirmaciones super-
ficiales. Sigan profundizando hasta encontrar la verdadera imagen de su iglesia. Trate de que el
grupo llegue a una respuesta consensual, pero no lo fuerce. Tome nota de las razones por las
cuales un grupo está en desacuerdo sobre algo en particular.
Luego de 20 minutos de intercambio, dé tiempo suficiente para que varios subgrupos compartan
sus respuestas con todo el grupo. Compare las respuestas de su subgrupo con las de otros.
Agradezca a los participantes por sus aportes y explique que el Equipo de Liderazgo continuará
analizando las diversas contribuciones durante la semana próxima. Las conclusiones se compar-
tirán con la congregación.

PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA SESIÓN


Pídales a los miembros del Equipo de Liderazgo que coordinaron los pequeños grupos que recojan los
cuestionarios usados en sus respectivos grupos y que los lean durante la semana con las siguientes pre-
guntas en mente.

1. ¿Qué imagen de nuestra iglesia surge de la información obtenida a través de este ejercicio?

2. ¿Cómo describiría usted la identidad de la misma?

3. ¿Hay aspectos de la identidad de nuestra iglesia con los que estamos particularmente satisfechos?

4. ¿Hay aspectos de la identidad de nuestra iglesia que nos preocupan? ¿Por qué?

Cada líder debe prepararse para compartir respuestas con los otros miembros del equipo durante
la próxima sesión.

DEVOCIONAL DE CLAUSURA
CUESTIONARIO SOBRE
IDENTIDAD CONGREGACIONAL

A continuación se enumeran varias características alternativas de la identidad de una con-


gregación. En la escala de siete puntos que se encuentra entre ambas listas de alternativas,
por favor haga un círculo alrededor del número que mejor describe a su congregación. El
número 1 representa el grado de semejanza más grande,y el número 7 el menor. El número
4 representa un punto intermedio.

1. En nuestra iglesia pesa más la historia y 1 2 3 4 5 6 7 En nuestra iglesia pesan más los asuntos de
la tradición. actualidad.

2. Los valores y estilos de vida de nuestros 1 2 3 4 5 6 7 Los valores y estilos de vida de nuestros
miembros se parecen a los de nuestros miembros son diferentes de los de nuestros
vecinos. vecinos.

3. Nuestra iglesia está muy comprometida 1 2 3 4 5 6 7 Nuestra iglesia no está comprometida para
con la comunidad que la rodea. nada con la comunidad que la rodea.

4. Nuestra iglesia se orienta principalmente 1 2 3 4 5 6 7 Nuestra iglesia se orienta principalmente al


a las necesidades de sus miembros. servicio al mundo más allá de nuestra mem-
bresía.

5. Nuestra iglesia es como una gran 1 2 3 4 5 6 7 Nuestra iglesia es como una asociación bas-
familia. tante informal de individuos y grupos.

6. Nuestra iglesia goza de reconocimiento y 1 2 3 4 5 6 7 A pesar de nuestras capacidades y logros,


prestigio en el vecindario. nuestra iglesia no tiene el prestigio que otras
tienen en el área.

7. Con respecto a los problemas sociales, el 1 2 3 4 5 6 7 En cuanto a los asuntos sociales, nuestra igle-
enfoque de nuestra iglesia es básicamente sia es decididamente "militante". Histórica-
educacional. Cualquier acción o iniciativa mente, nuestra iglesia se ha caracterizado por
que tomen sus miembros es algo su compromiso social.
personal.

8. En cuanto al tema de la salvación 1 2 3 4 5 6 7 En cuanto a la salvación individual, nuestra


individual, nuestra iglesia enfatiza la iglesia enfatiza la experiencia de conversión y
educación, el cuidado de sus miembros y de un nuevo nacimiento.
el crecimiento gradual en la fe.

9. Nuestra iglesia expresa entusiastamente 1 2 3 4 5 6 7 Seria difícil para un visitante saber a qué
su identidad y herencia denominacional. denominación pertenece nuestra iglesia.
XI. EL PERFIL DE NUESTRA IGLESIA

OBJETIVO
Al finalizar esta sesión, el Equipo de Liderazgo tendrá una idea más clara de la identidad congrega-
cional de la iglesia.

DEVOCIONAL DE APERTURA: Apocalipsis 2-3


En el libro de Apocalipsis, Juan le escribe a la iglesia en un tiempo muy difícil de persecución. En
los capítulos 2 y 3 les escribe a siete iglesias para comentar, elogiar y criticar la manera en que
están poniendo en práctica el mandato del evangelio.

1. Lean en voz alta cada uno de los mensajes a las iglesias.

2. Reflexionen juntos sobre esta pregunta: ¿Qué nos escribiría el ángel de nuestra iglesia a nosotros hoy?

RECESO

DISCUSIÓN SOBRE LA IDENTIDAD CONGREGACIONAL


Al finalizar la sesión de la semana pasada, se les pidió a los miembros del Equipo de Liderazgo
que recogieran los cuestionarios sobre Identidad Congregacional que se usaron en los subgrupos
y que los analizaran durante la semana a la luz de las siguientes preguntas:

1. ¿Qué imagen de nuestra iglesia surge de la información obtenida a través de este ejercicio?

2. ¿Cómo describiría usted la identidad de la misma?

3. ¿Hay aspectos de la identidad de nuestra iglesia con los que estamos particularmente satisfechos?
4. ¿Hay aspectos de la identidad de nuestra iglesia que nos preocupan? ¿Por qué?

PREGUNTAS PARA LA DISCUSIÓN


En equipo, comparen las respuestas de los subgrupos.

1. ¿Qué imagen de la congregación surge de esas respuestas?

2. ¿Cuáles son los puntos fuertes de la iglesia?

3. ¿Cuáles son sus debilidades?

4. ¿Hacia dónde se orienta nuestra iglesia: hacia adentro o hacia afuera de ella?

PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA SESIÓN


Asegúrese de que la información demográfica sobre la iglesia y la comunidad está disponible para la
sesión de la semana próxima. De ser posible, fotocopie los datos que considere más relevantes para
facilitar el trabajo de los participantes. (Las iglesias en los Estados Unidos pueden consultar y copiar
los "Two-Page Summaries" publicados por la Oficina de Investigaciones de la Junta General de
Ministerios Globales. Vea la siguiente dirección electrónica: www.gbgm-umc.org/research/> y selec-
cione "Get a 2-Page Profile".

DEVOCIONAL DE CLAUSURA
XII. NUESTRO CONTEXTO PARA EL MINISTERIO: COMO USAR EL
ANÁLISIS DEMOGRÁFICO PARA ENTENDER LA CONGREGACIÓN

OBJETIVO
Al finalizar esta sesión, el Equipo de Liderazgo deberá haber logrado una mejor comprensión de la igle-
sia y su comunidad a través del análisis demográfico.

DEVOCIONAL DE APERTURA: Hechos 2:1-13


Uno de los dones verdaderamente formidables de la iglesia cristiana es su capacidad de reunir
individuos de diferentes razas, idiomas y nacionalidades en un solo cuerpo. El conocido pasaje de
Hechos 2 nota del asombro de los visitantes cuando los apóstoles comenzaron a hablar y los
peregrinos procedentes de los más diversos sitios del mundo mediterráneo pudieron entender
en sus propios idiomas lo que allí se estaba diciendo. En el paisaje cambiante de Norteamérica,
gente de diferentes idiomas, razas y nacionalidades está arribando a nuestros propios pueblos y
ciudades. ¿Están escuchando esas personas el evangelio en un idioma que les resulta familiar?

PREGUNTAS

1. ¿Qué idiomas se hablan en su área?

2. ¿Cuál es la conexión entre el ser llenos del Espíritu Santo y la proclamación de las maravillas de
Dios? (vea Hechos 2:4,11).

3. A partir de lo que ahora usted sabe acerca de los cambios demográficos en su área, ¿cuáles son
los desafíos que confronta su iglesia en relación a la proclamación del evangelio?

EL "NÚCLEO MISIONAL"
La demografía tiene que ver con hechos: la evidencia empírica de la densidad y el tipo de
población. El diccionario de la Real Academia Española define el término "demografía" como "el
estudio estadístico de una colectividad humana según su composición y estado en un determi-
nado momento, o según su evolución histórica". En la sesión de hoy, el Equipo de Liderazgo
analizará los datos demográficos de la iglesia local y los comparará con los de la comunidad.
"El núcleo misional" es "el área directamente alrededor del edificio de la iglesia". Es el área donde
la iglesia local concentrará su ministerio y misión".20 Podemos delimitarla tomando como base el
código postal, un vecindario o distrito escolar ya definido, o un área a la cual se puede llegar cam-
inando o en auto en menos de quince minutos. En los Estados Unidos, este concepto ha sido de
mucha ayuda para la mayoría de nuestras iglesias Metodistas Unidas. (En el caso de iglesias con
un gran número de miembros, la noción de "núcleo misional" no es suficiente).

PREGUNTAS SOBRE EL NÚCLEO MISIONAL

1. ¿La mayoría de los miembros de la iglesia (75%) vive en esta área identificada como "núcleo
misional"? Si no, ¿por qué?

2. ¿Cuánto tiempo tarda un miembro promedio en llegar a su iglesia?

PREGUNTAS PARA LA DISCUSIÓN


Trabajen en un solo grupo. La información demográfica recogida nos proveerá los datos básicos
que necesitamos para responder las siguientes preguntas. (Para las congregaciones en los Estados
Unidos: procuren usar The Church Book publicado por la Oficina de Investigaciones de la Junta
General de Ministerios Globales [vea información en la página 50 de este manual]).

1. En una hoja grande de papel, ilustre gráficamente las variaciones en el promedio de asistencia a
los cultos los últimos diez años. ¿Las estadísticas denominacionales reflejan la realidad que
conocemos? ¿En qué sentido?

2. ¿Qué nos dice el gráfico? ¿La asistencia está aumentando? ¿Decreciendo? ¿Hay fluctuaciones?
¿Cuáles fueron y son los factores que han contribuido a estas variaciones en la asistencia a los cultos?

3. ¿Existe una correspondencia entre los niveles de edad de los miembros de la congregación y los
de la comunidad?21
4. ¿Hay personas con ingresos por debajo de la línea de pobreza?

5. ¿Qué porcentaje de la gente en el área directamente alrededor de nuestra iglesia ha residido allí
menos de cinco años? ¿Y diez años o más?

REDESCUBRIMIENTO (¿Qué podemos discernir de todo esto que nos ayude a pensar en
nuestra misión?)22

1. ¿Cuál es el trasfondo étnico, racial y socioeconómico de la gente en nuestra comunidad?

2. ¿Qué estado civil (casado/a, soltero/a, viudo/a, divorciado/a, etc.) predomina entre la gente de la
iglesia? ¿Y en el "núcleo misional"?

3. ¿Existe actividad agrícola en nuestro "núcleo misional? ¿Ha crecido o decrecido el número y/o el tamaño
de las granjas?

4. ¿Hay miembros de la iglesia con discapacidades físicas o mentales? ¿Y en nuestro "núcleo misional"?

5. En nuestra iglesia, ¿a quiénes benefician directamente los ministerios o programas especiales? (¿A las
familias de madres o padres solos/solteros?, ¿a las personas divorciadas?, ¿a las personas solas?, ¿a
los adolescentes?, ¿a los ancianos?, ¿a las minorías étnicas o raciales?).

6. ¿En qué medida las autopistas, rutas y calles (existentes o proyectadas) influyen en la misión y los
ministerios de la/s iglesia/s?
PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA SESIÓN
Como parte de la preparación para la próxima sesión, ocasión en que elaboraremos una lista de per-
sonas a quienes vamos a entrevistar para identificar las necesidades de la comunidad, pídales a los
miembros del equipo que hagan una lista de los líderes (del ámbito político, institucional, comercial,
etc.) de la comunidad y que la traigan a la sesión.

DEVOCIONAL DE CLAUSURA
XIII. EN DIALOGO CON LA COMUNIDAD

OBJETIVO
Al finalizar la sesión, el Equipo de Liderazgo habrá activado un plan para entrevistar a personas fuera
de la iglesia que puedan ayudarnos a identificar las necesidades de la comunidad.

DEVOCIONAL DE APERTURA: Mateo 18:1-6


En la cultura del antiguo Cercano Oriente, a los niños se los consideraba seres inferiores y sin
derechos. Eran propiedad de sus guardianes. Por esta razón, es bastante sorprendente que Jesús
señalara a los niños como modelo de vida. La cuestión de quién entra al Reino de Dios, o para
citar a Mateo, el "Reino de los cielos", provocó esta discusión. Aquellos que ambicionan ser los
más importantes en ese reino (piense en los discípulos que le preguntaron a Jesús quién de ellos
habría de ser el más importante), tienen que cambiar.Tienen que ser humildes, sin pretensiones,
y confiar en Dios de todo corazon.Tienen que llegar a ser como uno de los niños que Jesús bendi-
jo. El Reino de Dios no se caracteriza por aquellos que ambicionan cierto status o jerarquía sino
por aquellos que renuncian a toda noción de superioridad personal.

1. ¿Por qué los discípulos preguntan quién habrá de ser el principal en el Reino de Dios?
¿Cómo entienden ellos el Reino de Dios? (vea v.1).

2. ¿Qué significa renunciar a ese sentimiento de superioridad personal?

3. ¿Qué nos dicen estos versículos acerca de las características del Reino de Dios?

4. ¿Qué nos dicen estos versículos acerca de nosotros mismos?

RECESO
NECESIDADES DE LA COMUNIDAD
Las iglesias vitales toman seriamente las necesidades de sus comunidades. En esta sesión, el
Equipo de Liderazgo comenzará el proceso de determinar las necesidades actuales de la comu-
nidad mediante un plan de acción para entrevistar a líderes y vecinos de la comunidad.

A QUIENES SE VA A ENTREVISTAR
En su estudio sobre transformación y renovación congregacional, Jim Craig23 identifica cuatro
grupos de personas que se debe entrevistar con el propósito de obtener información acerca de
las necesidades de una comunidad:
1. Líderes institucionales: personas electas, nombradas o designadas para cargos o posiciones
específicos en la comunidad. Por ejemplo, el intendente/alcalde o los concejales; líderes de
asociaciones escolares de padres o asociaciones vecinales; miembros de clubes con progra-
mas de servicio a la comunidad (Rotary, Leones, Asociación Cristiana de Jóvenes, etc.) y de
asociaciones de veteranos y de comerciantes; funcionarios policiales, de bomberos y de ser-
vicios de emergencia; oficiales escolares.
2. Líderes influencíales: personas reconocidas en la comunidad debido a sus contribuciones, su
historia, su familia, sus negocios o su personalidad (generalmente no ocupan ningún cargo).
3. Líderes circunstanciales: personas que asumen un rol de liderazgo no permanente en la
comunidad a raíz de un acontecimiento, situación o asunto específico. Por ejemplo, los
organizadores de una campaña de donación de sangre; el líder de una protesta comunitaria;
el presidente de una comisión de aniversario.
4. Líderes empresariales: personas que desarrollan actividades empresariales/comerciales. Por
ejemplo, el gerente de una empresa de propiedades inmuebles o el dueño o el gerente de una
tienda de comestibles, un restaurante o una farmacia.

Durante esta sesión, el Equipo de Liderazgo preparará una lista de cada una de los grupos que se
va a entrevistar y asignará miembros del equipo para llevarlas a cabo. En la sesión XV se proce-
sarán las respuestas. De esta manera, los miembros del Equipo de Liderazgo disponen de tres se-
manas para entrevistar a esos líderes y redactar sus conclusiones. Siguiendo la sugerencia de
Craig24, debe concertar citas con las personas que se va a entrevistar, y las entrevistas no deberían
durar más de treinta minutos cada una.

El Equipo de Liderazgo también debe preparar una lista de las personas de cada uno de los gru-
pos que va a entrevistar. Prepare una lista de preguntas para las entrevistas. Craig sugiere las si-
guientes, que se pueden modificar para cada grupo: 1) ¿Cuáles cree usted que son las preocupa-
ciones o problemas más importantes de su comunidad? 2) ¿Qué se está haciendo para lidiar con
estas preocupaciones o problemas? 3) ¿Qué debería hacer la comunidad en relación a esas pre-
ocupaciones o problemas? 4) ¿Existe alguna manera en que la iglesia podría ayudar? 5) ¿Con qué
recursos y oportunidades cuenta esta comunidad? ¿Cree que los hemos ignorado? 6) ¿Qué puede
decirnos de esta comunidad y su potencial?
Incluya preguntas adicionales específicamente relacionadas a su comunidad o al grupo que se
está entrevistando.
Designe a los miembros del equipo que van a realizar estas entrevistas. Dependiendo del tamaño
de su Equipo de Liderazgo, tal vez sus miembros tengan que realizar varias entrevistas para abar-
car a todas las personas incluidas en la lista. Dé suficiente tiempo para que los entrevistadores
preparen sus informes. Asegúrese de que el equipo conoce y respeta los plazos para efectuar
estas entrevistas. En este caso, recomendamos tres semanas.

PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA SESIÓN


Pídales a los participantes que traigan una lista de los recursos de que dispone la iglesia. ¿Con qué
recursos contamos para el ministerio? Comience a preparar una lista preliminar de las necesidades de
la comunidad expresadas por las personas que han entrevistado.

DEVOCIONAL DE CLAUSURA
Solicite autorización para tomar notas. Al finalizar la entrevista, ofrézcale a la persona entrevista-
da la oportunidad de revisar sus notas.
Agradézcale a la persona entrevistada el tiempo y la información que le ha brindado.
Ofrézcale enviarle un resumen de las conclusiones.

la entrevista
• Haga siempre una cita con la persona que se va a entrevistar.
• Limite la entrevista a 30 minutos.
• Establezca claramente el propósito de la entrevista.
• Identifiqúese e identifique a su iglesia.
PLANIFICACIÓN
PLANIFICACIÓN
Las dos etapas previas de La iglesia redescubre su misión fueron fases de preplanificación de un
plan estratégico de evangelización misional. La iglesia inició un proceso de discernimiento de la vo-
luntad y la dirección de Dios y se reorientó hacia su comunidad a fin de conocer sus necesidades.
En esta etapa pasamos de una fase de pre-planificación a la elaboración de una estrategia para la
acción. Las sesiones siguientes lo guiarán a través del proceso para la articulación de un plan
estratégico de ministerio para su iglesia. La primera sesión trata de los recursos y el potencial de
la comunidad de fe que hemos descubierto hasta aquí. Luego examinamos las necesidades de la
comunidad que hemos identificado a fin de discernir el llamado de Dios a nuestra iglesia en par-
ticular y en su propio contexto. Articulamos una visión para el ministerio y entonces formula-
mos un plan estratégico de acción.
Una iglesia puede encarar el proceso de planificación de una estrategia misional de muchas
maneras. Al iniciar esta etapa de nuestro viaje, es importante bosquejar y definir los pasos
básicos. La planificación estratégica comienza con una visión. El discernimiento y el redes-
cubrimiento durante este proceso nos ayudan a clarificar la visión de Dios para nuestra iglesia.
La visión se relaciona con el propósito más amplio de qué significa ser iglesia. Responde a la
pregunta:"¿Por qué existimos?" La visión cambia poco porque, a través del tiempo y aun en dife-
rentes contextos, la naturaleza de la iglesia cambia poco.
El próximo paso de este proceso es la misión. La pregunta que aquí intentamos responder es: "¿Qué
estamos tratando de hacer?" La misión de la iglesia puede cambiar según cambia nuestro contexto.
Si bien la visión de la iglesia es constante, la misión de la iglesia cambia de dirección o énfasis para
responder a los desafíos de un determinado momento, cultura o conjunto de circunstancias.
Además de la visión y la misión, una iglesia necesita identificar o reconocer sus valores centrales. Esto
tiene que ver con aquello que creemos verdadero y con nuestro comportamiento como resultado
de nuestras convicciones. Por ejemplo, a los metodistas siempre se los ha reconocido por el valor
que les asignan a sus relaciones con otros cristianos, lo que los ha llevado a promover ejemplarmente
la causa ecuménica. Así, pues, uno de los valores centrales o esenciales de la Iglesia Metodista es el
ecumenismo. Esta convicción ha llevado al metodismo a participar activamente en organizaciones
ecuménicas, como la red interconfesional de asistencia a las personas sin vivienda.
El próximo paso en este proceso consiste en articular metas y objetivos. Las metas son indicadores
mensurables (es decir, que se pueden medir o cuantificar) de lo que estamos tratando de lograr. Un
ejemplo de una meta podría ser: "A fines de este período de cinco años, el promedio de asistencia a
los cultos de nuestra iglesia habrá aumentado un 33 por ciento". Esto es mensurable, es decir, algo
que podemos medir, ya que al cabo de cinco años ustedes sabrán si han logrado esa meta o no. Los
objetivos son las acciones proyectadas o anticipadas que vamos llevando a cabo en forma gradual
con el propósito de lograr nuestras metas. En este proceso, los cinco pasos claves de la planificación
estratégica son: visión, misión, valores centrales, metas y objetivos.
Finalmente, la iglesia necesita trazar una estrategia para evaluar su plan. ¿Cómo mantendremos el
rumbo? ¿Cómo o cuándo sabremos que somos eficaces? ¿Quién tiene la responsabilidad de velar
por que se cumplan las metas y los objetivos? ¿Qué haremos para asegurar que nuestro plan
funciona?
XIV. LOS RECURSOS DE NUESTRA IGLESIA PARA EL MINISTERIO

OBJETIVO
Al finalizar esta sesión, el Equipo de Liderazgo habrá elaborado una lista de las capacidades y recur-
sos de su congregación.
Una iglesia local puede encarar la planificación de una estrategia misional de diferentes maneras. Para
facilitar este proceso, recomendamos que los líderes sigan la secuencia que se menciona en la intro-
ducción a la sección sobre "Planificación" en este manual. Como parte de su preparación para la articu-
lación de la visión, la misión y las metas de su iglesia local, identifique las capacidades y recursos con
que cuenta su congregación. ¿Qué capacidades y dones para el ministerio tienen sus laicos y pas-
tores? ¿Qué recursos financieros de la comunidad de fe y su vecindario podrían utilizarse para mi-
nisterios de servicio y extensión? Este va a ser el tema principal de esta sesión.

DEVOCIONAL DE APERTURA: Lucas 21:1-4


En Romanos 12:4-8 y I Corintios 12:12-31, Pablo habla de la iglesia como"cuerpo". Ambos pasajes
subrayan la importancia de utilizar nuestros diversos dones para el beneficio de ese cuerpo.
Reflexione sobre los diferentes dones representados por los miembros de su Equipo de Lide-
razgo. Respondan juntos a la pregunta: ¿De qué manera los diferentes dones y talentos de nues-
tro equipo enriquecen nuestro trabajo como un todo?

INVENTARIO DE LOS RECURSOS DE NUESTRA CONGREGACIÓN


Pregúnteles a los miembros del equipo cómo les va con las entrevistas con los líderes de la comu-
nidad.Trabajen juntos para resolver cualquier problema que haya surgido. Explique que el equipo
se ha embarcado en un viaje que les permitirá conectar las necesidades de la comunidad y los
dones que la congregación puede ofrecerle. Hoy nos concentraremos en estos últimos.A menudo
las iglesias ignoran sus propios recursos congregacionales: sus talentos, sus dones y los recursos
financieros a su disposición.

PREGUNTAS PARA LA DISCUSIÓN

1. A partir de la tarea realizada la semana pasada, ¿con qué ministerios a la comunidad se ha


comprometido esta iglesia a lo largo de los años?

2. ¿Qué ministerios fueron particularmente eficaces y por qué?


3. ¿Qué ministerios dejaron de realizarse y por qué?

4. ¿Qué clase de liderazgo fue necesario para llevar a cabo el ministerio?

5. ¿Con qué recursos (humanos, financieros, organizaciones comunitarias, etc.) cuenta nuestra
comunidad?

Ustedes tienen dones...


El mayor valor de su congregación es la gente. Las iglesias que han experimentado un decline de su membresía, a veces
desarrollan una imagen negativa de sí mismas y se sienten impotentes. Hagan un inventario de los dones de su comunidad
de fe. No subestimen el potencial y el talento de sus miembros ni los recursos colectivos de la comunidad. Antes de salir
a buscar recursos humanos o financieros en otros lugares, evalúen y valoren los que ya poseen. El poder y la promesa de
su fe en Dios constituyen los recursos más grandes de que ustedes disponen a la hora de enfrentar desafíos.

6. ¿Con qué recursos cuenta su iglesia? Hagan una lista.

7. ¿Qué puentes se pueden construir entre los recursos de la comunidad y los de la congregación?

REDESCUBRIMIENTO (¿Qué podemos discernir de todo esto que nos ayude a pensar en nuestra misión?)

1. ¿Qué se puede hacer para aprovechar los recursos que ya existen en nuestra congregación?

2. ¿Qué tipo de capacitación y desarrollo de habilidades se necesita para acrecentar los recursos de
la congregación?
3. ¿Qué diferencia existe entre el rol del pastor y el de los laicos cuando se trata de
ofrecer recursos a la comunidad?

4. ¿A qué se dedican los miembros de la iglesia? ¿Y la de los vecinos del "núcleo misional"?

5. ¿Hay miembros de la iglesia con dones o habilidades especiales que podrían ayudar a la
comunidad a lidiar con algunos de sus problemas específicos mencionados en nuestro estudio?

PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA SESIÓN


Recuérdeles a los miembros del equipo que los resultados de las entrevistas con los líderes de la comu-
nidad tienen que estar listos la próxima semana.

DEVOCIONAL DE CLAUSURA
XV. NUESTRO LLAMADO AL MINISTERIO: COMO CONECTAR LOS
RECURSOS DE LA CONGREGACIÓN CON LAS NECESIDADES
DE LA COMUNIDAD
Una vez que la iglesia tiene en claro qué recursos aporta a la misión y el ministerio, debe identificar
las necesidades de la comunidad y conectarlas con sus propias capacidades y recursos.

OBJETIVO
Al finalizar esta sesión, el Equipo de Liderazgo habrá construido un puente, es decir, un nexo entre las
necesidades de la comunidad y los recursos de la congregación.

DEVOCIONAL DE APERTURA: 1 Samuel 3:3-10


La lección de la Escritura para hoy comúnmente se conoce como "El llamado de Samuel". El texto
establece la autoridad de Samuel como legítimo vocero de Dios durante una etapa histórica de esteri-
lidad espiritual y agitación social. El pasaje también subraya la dificultad de escuchar el llamado de Dios,
llamado que desafía al creyente a efectuar cambios dramáticos en la vida de la comunidad religiosa.

1. Describan la dificultad de Samuel de no poder oír al Señor.

2. ¿Qué quiere decir que alguien es "duro de oídos"? ¿Qué hizo Samuel para poder escuchar?

3. ¿Cómo le habla Dios a la iglesia hoy?

COMO CONECTAR LOS RECURSOS DE LA CONGREGACIÓN CON LAS


NECESIDADES DE LA COMUNIDAD
En la sesión de hoy, el Equipo de Liderazgo compartirá la información obtenida de las entrevis-
tas con los líderes de la comunidad y comenzará a conectar las necesidades de la comunidad con
los recursos de la congregación. Coloquen en un lugar visible las hojas grandes de papel con la
información recogida durante las semanas anteriores o fotocopien y distribuyan esa información.

PREGUNTAS PARA LA DISCUSIÓN


Trabaje como grupo.
1. En una hoja grande de papel haga una lista de las necesidades y los recursos de la comunidad
que el Equipo de Liderazgo ha identificado durante las últimas semanas.

2. En otra hoja hagan una lista de los recursos de nuestra iglesia.

3. ¿Dispone nuestra iglesia de recursos que puedan complementar los de la comunidad? ¿Dispone nuestra
iglesia de recursos que puedan responder a las necesidades identificadas de la comunidad? ¿Cuáles son
esos recursos?

Seis nasos para convertirse en una iglesia misional global


1. Abonen el 100% de sus ofrendas misionales asignadas (benevolencias).

2. Desarrollen un programa de educación misional continua.

3. Participen activamente en los ministerios de la comunidad local.

4. Comprométanse a apoyar financieramente a un misionero comisionado por la Junta General de Ministerios Globales (Relación de Pacto).

5. Comprométanse a apoyar financieramente a una "persona en misión" asignada por una iglesia asociada en otro país.

6. Compartan su experiencia con las congregaciones vecinas.

Para información adicional sobre el programa de Compañeros Misionales en el Mundo, comuniqúese con: gmp@gbgm-umc.org o con:

Oficina de Compañeros Misionales en el Mundo


Junta General de Ministerios Globales
1703CliftonRoad,SuiteF4
Atlanta, Georgia 30329
Tel. (404) 727-8884 O (404) 727-9353
Fax: (404) 727-8889

REDESCUBRIMIENTO (¿Qué podemos discernir de todo esto que nos ayude a pensar en nuestra misión?)

1. Identifique uno o dos posibles "llamados" a la iglesia allí donde las necesidades y los recursos de la
comunidad se cruzan con los recursos congregacionales.
2. ¿Hay signos de que Dios quizás esté llamando a la iglesia a usar sus recursos para responder a las
necesidades identificadas? ¿Cuáles son esos signos? ¿Cómo percibimos este llamado a la luz de
nuestras oraciones, del estudio bíblico y de nuestra evaluación de la comunidad?

3. ¿Qué debemos cambiar en la vida de la iglesia para responder al llamado?

4. ¿Quién será responsable de guiar a la iglesia durante este proceso de cambio?

5. ¿Cómo nos hacemos mutuamente responsables de estos cambios?

PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA SESIÓN


Basándose en todo el trabajo previo realizado por el Equipo de Liderazgo, designe a tres personas del
grupo para que bosquejen una declaración sobre la visión y otra sobre la misión. Ambas declaraciones
se compartirán con el grupo la próxima sesión. Estas declaraciones deben ser concisas y expresar
claramente cuál es la tarea primordial de la iglesia. El equipo al cual se le asigna este trabajo debe
tomar en cuenta la identidad de la iglesia tal como se la ha discernido durante las últimas semanas,
el llamado de Dios a la iglesia en este momento histórico específico, y hacia dónde se dirige la igle-
sia en los próximos dos o tres años. Una o dos frases por declaración es más que suficiente. Utilice las
siguientes preguntas para ayudar a planificar este ejercicio.

1. ¿Para qué y/o para quién existe nuestra iglesia? (Pregunta para orientar la declaración sobre la visión).

2. ¿Qué está intentando hacer nuestra iglesia? (Pregunta para orientar la declaración sobre la misión).
3. ¿Quién realiza el ministerio de la congregación: una persona profesional a quien se le abona
un salario, o sus laicos?

4. ¿Cómo podrían descubrir nuestros vecinos que no pertenecen a ninguna iglesia las
bendiciones de ser parte de nuestra comunidad de fe?

Podría invitar a un grupo de miembros de su congregación interesados en este proceso y a va-


rios simpatizantes para que compartan su opinión acerca de nuestra visión y declaraciones misio-
nales.

DEVOCIONAL DE CLAUSURA
XVI. NUESTRA VISION DEL MINISTERIO
Hasta aquí, el Equipo de Liderazgo ha participado en el proceso de discernir el llamado al minis-
terio que Dios le hace a su iglesia y descubrir a la comunidad más allá de sus propios muros. Ha
considerado los recursos de la iglesia y las necesidades de la comunidad. Ahora es el momento
de comenzar a reunir todas las piezas de un plan que guiará a su iglesia en misión y ministerio
durante los próximos años.
La formulación de un plan estratégico debe seguir una secuencia lógica. Comienza con una
visión. La visión de la iglesia responde a la pregunta: "¿Por qué existimos?" Este manual ya ha su-
gerido respuestas a esta pregunta para la iglesia del siglo 21. A la luz de lo que afirmó William
Temple, una iglesia hoy podría articular una visión indicando que existe para los que no son
miembros, es decir, para aquellos que todavía no son parte de su comunión. A la luz del consen-
so ecuménico sobre la naturaleza de la iglesia, una iglesia hoy podría articular su visión en tér-
minos de ser signo, anticipo e instrumento del Reino de Dios.
Una declaración o afirmación misional debería decirnos y decirles a otros por qué existe la iglesia.
Se trata de una declaración sobre la naturaleza misma de lo que significa ser iglesia. Una visión no
cambia con las circunstancias. Una visión debería permanecer constante durante muchos años.

OBJETIVO
Al finalizar esta sesión, el Equipo de Liderazgo habrá redactado un borrador de declaración sobre la
visión.

DEVOCIONAL DE APERTURA: Miqueas 6:8; Joel 2:26-32


¿Asistimos a la iglesia para satisfacer nuestras propias necesidades? En nuestra cultura saturada
de entretenimiento, ¿vamos también a la iglesia para que nos entretengan? ¿Acaso adoramos a
Dios como si Dios fuese el público y nosotros los actores en el escenario? El profeta Miqueas
articuló una visión de lo que el Señor realmente requiere de nosotros: que hagamos justicia, que
amemos misericordia y que nos humillemos ante Dios. Dios ha hecho tanto por nosotros, que
ahora nos corresponde a nosotros hacer algo de nuestra parte. Joel proclama una visión de ple-
nitud y alabanza para el pueblo de Dios, el cual "nunca jamás será avergonzado".

1. ¿Qué significa "hacer justicia"?

2. ¿Qué significa hoy "amar misericordia"?

3. ¿Cómo sería su iglesia si se humillara ante Dios?


LA NECESIDAD DE CLARIFICAR LA VISION DE LA IGLESIA
Se ha dedicado mucha atención a las declaraciones o afirmaciones misionales. Muy a menudo,
estas declaraciones se olvidan o ignoran apenas después de articuladas. El propósito de bosque-
jar una visión correcta y concisa y una declaración misional separada es ayudar a la iglesia a cla-
rificar su ministerio para los próximos años. Si bien la visión para la cual existe la iglesia cambia
poco, los cambios sociales y culturales acontecen tan rápidamente que tenemos que revisar la
declaración misional frecuentemente. Tal es la naturaleza de un plan a largo plazo en el mundo
hoy. Esta sesión guiará al Equipo de Liderazgo a través de un proceso de redacción de una
declaración sobre la visión de la iglesia. En la sesión de la próxima semana trabajaremos en una
declaración sobre la misión.
Comenzamos este viaje con una afirmación atribuida a William Temple: "La iglesia es la única
sociedad en el mundo que existe para el bien de aquellos que no son miembros". En una
declaración sobre la misión, una iglesia articula la razón por la cual existe y, en consecuencia, de
qué manera va a expresar su ministerio.

PREGUNTAS PARA LA DISCUSIÓN


Antes de escuchar al grupo que la semana pasada se hizo cargo de preparar un borrador de
declaración misional, pídale a todo el grupo que responda las siguientes preguntas:

1. ¿Para qué y/o para quién existe nuestra iglesia?

2. ¿Quién realiza el ministerio de la congregación: un profesional asalariado o los laicos?

3. ¿Cómo podrían nuestros vecinos que no asisten a ninguna iglesia llegar a ser parte de nuestra comunidad de fe?

"Cada vez más nos estamos percatando de dos factores claves. Primero, cada iglesia es única, y lo que pudo haber
funcionado bien en una situación quizás no ande en otra. Segundo, cada iglesia dispone de personas creativas y dinámicas.
Estas personas conocen las circunstancias del ministerio de su iglesia y, si se les da la oportunidad, podrán desarrollar los
ministerios productivos que su iglesia necesita."

- Dan Smith, Director del Concilio de Ministerios de la Conferencia Anual del Pacifico Noroeste, Iglesia Metodista Unida.
BORRADOR DE DECLARACIÓN SOBRE LA VISION
Pídale al equipo al cual se le asignó el borrador de una declaración sobre la visión que lo pre-
sente ante el grupo (use hojas de papel grande).Tomando como referencia las tres preguntas que
acabamos de hacer, invite al grupo entero a que comente y perfeccione la declaración. Dé sufi-
ciente tiempo para que el grupo bosqueje una afirmación sobre la visión de la iglesia que refle-
je los aportes del grupo durante las últimas 16 semanas.

CLARIFICACIÓN DE LA MISIÓN DE LA IGLESIA


La declaración de la misión de su iglesia difiere de declaración de visión, debido a que la primera
enfoca en lo que la iglesia hace. Pídales a las tres personas que redactaron la declaración sobre
la misión que la compartan con todo el Equipo de Liderazgo para que éste la perfeccione.

PREPARACIÓN DE LA PRÓXIMA SESIÓN


Seleccione un nuevo equipo de tres personas para formular un plan de acción para la iglesia.
Siguiendo las sugerencias al comienzo de la sesión sobre Planificación, incluya valores centrales,
metas y objetivos. Entre esta semana y la siguiente, trabajen juntos en el borrador de un plan estratégi-
co para la misión a fin de compartirlo con todo el Equipo de Liderazgo en la próxima sesión.

DEVOCIONAL DE CLAUSURA
XVII. FORMULACIÓN DE UNA ESTRATEGIA "ORIENTADA HACIA
LA MISIÓN"
Explore la posibilidad de un retiro para las dos últimas sesiones con el propósito de que el
Equipo de Liderazgo tenga suficiente tiempo y energía para reunir todas las piezas sueltas de las
sesiones anteriores y hacer recomendaciones sobre una estrategia misional para toda la iglesia.

OBJETIVO
Al finalizar esta sesión, el Equipo de Liderazgo habrá preparado un bosquejo básico de la manera en
que la iglesia podría misionar estratégicamente durante los próximos tres años. Este bosquejo incluirá
una declaración sobre la misión, los valores centrales, las metas y los objetivos.

DEVOCIONAL DE APERTURA

Juan 3:16 - "De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna".

Romanos 1:16 - "No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para
salvación de todo aquel que cree, del judío primeramente y también del griego".

El amor infinito de Dios hacia el mundo se manifiesta en toda su plenitud en el don que nos
ofreciera en Jesús (Jn. 3:16). Esta buena nueva constituye la esencia de la proclamación cristiana.
Los cristianos, lejos de sentirse avergonzados por compartir semejante afirmación con el mundo
(Ro. 1:16), experimentan en sus propias vidas el poder de este evangelio de salvación.

1. ¿Cuál es el propósito de Dios para el mundo?

2. ¿Qué rol juega la iglesia en el plan de Dios para el mundo?

3. A la luz del dinámico contexto de diversidad religiosa en nuestros países, ¿qué significa
"no avergonzarse del evangelio"?
PASOS A SEGUIR EN LA FORMULACIÓN DE UN PLAN MISIONAL ESTRATÉGICO
La formulación de un plan estratégico requiere que pensemos en el futuro con los pies bien plan-
tados en el presente. Se trata de un ejercicio para tomar conciencia de lo que ustedes quieren
que ocurra al tiempo que reconocen las capacidades y las limitaciones de su iglesia. Un plan
misional eficaz les permitirá trascender las limitaciones actuales de su iglesia a fin de ministrar
novedosa y creativamente dentro y fuera de ella.

PREGUNTAS PARA LA DISCUSIÓN


Este manual comenzó con una afirmación atribuida a WilliamTemple: "La iglesia es la única sociedad
en mundo que existe para el bien de aquellos que no son miembros". A lo largo de este estudio, us-
tedes han intentado mantenerse enfocados en lo que se encuentra fuera o más allá de su iglesia. Han
entrevistado a gente de la comunidad. Han procurado la dirección de Dios a través de la oración y el
estudio bíblico.Al responder a las siguientes preguntas, asegúrense de que las notas que han toma-
do se conservan como referencia. Cuelguen en el salón de clase las hojas de papel con comentarios
de las sesiones anteriores. Ustedes han arribado a ese punto en que deben organizar lo que han
aprendido y discernido con el propósito de formular un plan viable para el futuro.

1. ¿Qué le estaría faltando a nuestros miembros y a nuestra comunidad si nuestra iglesia no existiera?

2. ¿Quiénes somos hoy? ¿Qué quisiéramos ser de aquí a tres años?

3. ¿Cuáles son los dones y las capacidades particulares de nuestra congregación?

4. ¿Con qué recursos financieros, humanos, espirituales y físicos (edificios) contamos?

5. ¿Por qué la gente decide asistir a nuestra iglesia?


6. ¿A quiénes ministramos? ¿Qué grupo o grupos participan en la vida de nuestra iglesia? ¿Cómo se los
podría caracterizar? ¿Cuáles son sus necesidades?

7. ¿Cuáles son las necesidades más apremiantes de nuestra comunidad que nuestra iglesia puede resolver?

REDESCUBRIMIENTO (¿Qué podemos discernir de todo esto que nos ayude a pensar en nuestra misión?)

Se les pidió a varios miembros del equipo que preparasen un bosquejo de un plan de acción a
tres años usando las sugerencias en la introducción a la sección sobre "Planificación". Es impor-
tante rever toda la información que el Equipo de Liderazgo ha recogido durante este proceso de
redescubrimiento. Ahora podemos organizar la información, la perspectiva y los aportes reci-
bidos durante las semanas pasadas de tal manera que podamos articular un documento estratégi-
co coherente.Tengan en cuenta las siguientes categorías de información:

• Las personas y grupos específicos que servimos


• Las necesidades específicas de que nos ocupamos
• Nuestras prioridades
• Lo que sabemos hacer mejor
• En qué sentido somos únicos y diferentes
• Cómo queremos cambiar durante los próximos años
• Las contribuciones que queremos hacer durante los próximos años

El equipo al que se le ha encargado la redacción de un plan de acción debe tener en cuenta las
siguientes preguntas con respecto a la implementación de su estrategia:

1. ¿Creen que su plan y su visión estratégicos responden a la personalidad y el estilo de su iglesia?

2. ¿Creen que el plan es realista y viable desde el punto de vista del liderazgo, los recursos y la comunicación?

3. ¿Creen que los miembros de la iglesia comprenderán claramente y asumirán como suyo propio el
plan estratégico?
4. ¿Creen que los líderes pastores y laicos así como el quipo comprometido con este proceso de
redescubrimiento respaldarán el plan?

5. ¿Contempla el plan oportunidades para el diálogo continuo con líderes y miembros de


la iglesia respecto de su implementación y evaluación?

ASEGÚRESE DE QUE LOS LÍDERES MANTIENEN SU RUMBO


En definitiva, los líderes determinan el éxito o el fracaso de un plan estratégico. Las siguientes
preguntas les ayudará a los líderes a no perder nunca de vista el éxito a largo plazo.

1. ¿De quién es el plan que hemos elaborado: de la iglesia o nuestro solamente? ¿Podemos apreciar
la diferencia?

2. ¿Contamos con suficientes recursos humanos y financieros (líderes laicos, sistemas y procedimientos,
materiales, programas de capacitación, fondos, etc.) como para que nuestro plan funcione?

3. ¿Hasta qué punto los miembros del Equipo de Liderazgo y los líderes clave de la iglesia han podido
trabajar armoniosamente? ¿Está el Equipo de Liderazgo lo suficientemente unido como para guiar
eficazmente a la organización a través de las muchas incertidumbres y desafíos durante la
implementación del plan estratégico?

4. ¿Qué deberíamos hacer si nos parece que el plan estratégico no funciona?


PRESENTACIÓN DEL PLAN
Pídales a los miembros del equipo a cargo de la redacción del plan que lo presenten. Comparen
los elementos del plan con las respuestas a las preguntas del ejercicio anterior. El plan debe
incluir valores centrales, metas y objetivos.

PREPARACIÓN PARA LA PRÓXIMA SESIÓN


Si las dos últimas sesiones se realizan como parte de un retiro, den tiempo suficiente para que los par-
ticipantes reflexionen sobre las siguientes preguntas. Si optan por no tener un retiro, reflexionen sobre
estas preguntas en preparación para la última sesión.

1. ¿De qué manera su participación en este proceso de redescubrimiento misional ha influenciado


su propio peregrinaje espiritual? ¿Qué ha descubierto acerca de usted mismo?

2. ¿Qué aprendió acerca de su iglesia?

3. ¿Qué tiene que ocurrir en su iglesia para que los descubrimientos logrados durante este viaje
den fruto y ayuden a la congregación a llegar a ser lo que Dios la ha llamado a ser?

Concluya la última sesión con la celebración de la Santa Cena. Invite a varias personas a que pre-
paren y coordinen la liturgia y los elementos necesarios.
XVIII. COMO DESCUBRIR LA CALIDAD DE VIDA DE LA IGLESIA:
EVALUACIÓN DE RESULTADOS

OBJETIVO
Al finalizar la sesión, el Equipo de Liderazgo habrá bosquejado un conjunto de criterios para evaluar la
eficacia del ministerio de la iglesia.

DEVOCIONAL DE APERTURA: Juan 15:16-17


Durante los discursos del "aposento alto" en los capítulos 14 a 17 del evangelio de Juan, Jesús se despi-
de de sus discípulos. El tema recurrente en estos capítulos es que se amen unos a otros. De hecho, ese
amor mutuo es lo que hará posible que otras personas los reconozcan como discípulos de Jesús.

1. ¿Cómo sabemos si estamos obedeciendo el mandamiento de Jesús de amarnos mutuamente?

2. ¿Cómo responde la gente que no pertenece a la comunidad de fe al ver cómo nos amamos mutuamente?

3. ¿Cómo se manifiesta ese amor?

EVALUACIÓN DE NUESTRO MINISTERIO

¿Cómo podemos medir algo tan intangible como la fidelidad al llamado a ser signo, anticipo e
instrumento del Reino de Dios? Generalmente evaluamos los resultados mediante números: más
miembros, mayor promedio de asistencia, una escuela dominical más grande, etc. Por supuesto,
deseamos y deberíamos contar con estos indicadores numéricos de crecimiento. El Libro de los
Hechos registra el número de personas que escucharon el mensaje del evangelio, creyeron y se
unieron a la comunidad de los seguidores de Jesús (Hch. 2:41; 4:4).
Pero aclaremos que el crecimiento numérico no es la meta. El crecimiento de la iglesia es fruto de la
fidelidad de la iglesia toda vez que ésta inicia a la gente en los caminos del Reino de Dios.Tal vez aque-
llos que se encuentran fuera de la iglesia pueden ayudarnos a reconocer que de hecho estamos donde
debemos estar cuando exclaman:"¡Miren cómo alaban a su Dios!","¡Miren cómo se aman!"/'¡Miren
cómo sirven al prójimo!".
En la introducción a este manual y durante la primera presentación narrativa, hablamos acerca
de la iglesia como signo, anticipo e instrumento del Reino de Dios, un marco de referencia muy
útil para entender la misión de la iglesia.Al hacer planes para el futuro de su iglesia, pregúntense
dónde se encuentra su iglesia en relación a este marco de referencia. ¿Cuándo es la iglesia un
signo? ¿Cuándo y cómo anticipa el Reino a través del amor y la preocupación mutua experi-
mentados dentro de la comunión de la fe? ¿De qué manera su actitud de servicio mutuo y a la
comunidad es reflejo de los valores del Reino de Dios?
Los invitamos a evaluar sus resultados a la luz del marco de referencia de la iglesia como signo,
anticipo e instrumento .También pensamos que es importante que midan su desarrollo mediante cri-
terios cuantitativos, como la asistencia y la membresía. El desafío consiste en lograr un equilibrio
entre los dos tipos de evaluación. No se midan o evalúen a ustedes mismos exclusivamente me-
diante números, pues su ministerio puede reflejar una fidelidad que los números no captan cabal-
mente. Una iglesia que se mide o evalúa a sí misma únicamente en términos cuantitativos quizás es
presa de esa obsesión tan propia de nuestra cultura: ser "más grande, mejor o más que". Nuestros
tiempos de cambio urgen que la iglesia deje de pensar estrictamente en términos de crecimiento
numérico y que comience a hacerlo en términos de su salud. En otras palabras, que también con-
sideren la calidad, no sólo la cantidad, y las transformaciones profundas, no meramente los cambios
superficiales. Evalúen de tal manera que preserven un sano equilibrio entre calidad y cantidad.

PREPARACIÓN PARA LA DISCUSIÓN


¿Cómo evaluamos la calidad de vida de una iglesia local? ¿Podemos o debemos evaluar la efica-
cia del sermón de un pastor o el valor de una oración personal para un creyente en crisis? Es
claro que hay manifestaciones del ministerio tan íntimas, personales y espirituales, que resulta
inadecuado hablar de evaluación de calidad. Pero, ¿cómo podemos descubrir cómo estamos
desempeñándonos como iglesia?
Brian D. McLaren sugiere dos preguntas sencillas para evaluar la eficacia del programa de una
iglesia: 1) ¿Ayuda a la gente que no se ha comprometido con Jesús (incluidos los cristianos mera-
mente de nombre) a convertirse en seguidores suyos? 2) ¿Ayuda a los seguidores de Jesús a ser
mejores seguidores suyos?25
La Conferencia Anual del Pacífico Noroeste de la Iglesia Metodista Unida en los Estados Unidos
sugiere una lista de "indicadores de calidad" para evaluarnos como iglesia26:

1. Asistencia promedio a los cultos.


2. Número de visitantes cada semana.
3. Nuevos miembros que permanecen en la iglesia después de seis meses.
4. Porcentaje de personas que asisten a los cultos que participan en actividades educacionales.
5. Porcentaje de personas que asisten a los cultos que participan en grupos pequeños.
6. Porcentaje de personas que asisten a los cultos que participan en actividades de servicio.
7. Porcentaje de personas que asisten a los cultos que se comprometen a ofrendar regularmente.
8. Porcentaje de aumento/disminución del promedio de dineros ofrendados mediante promesas.
9. Porcentaje de ofrendas misionales adicionales a lo que se ha presupuestado.
Un registro de estos indicadores durante un determinado período ofrecerá información precisa
sobre el comportamiento de la iglesia desde una perspectiva estadística. Compare siempre la
información estadística con un análisis a conciencia de la manera en que el ministerio de la igle-
sia se comporta como signo, anticipo e instrumento del Reino de Dios.

PREGUNTAS PARA LA DISCUSIÓN

1. ¿Disponen de datos precisos para rastrear los indicadores de calidad durante los dos últimos años? Si la
respuesta es sí: ¿cómo anda la iglesia? Si la respuesta es no, piensen en determinar alguna manera de
medir estos indicadores de aquí en adelante.

2. ¿Qué otros indicadores podemos tomar en cuenta para evaluar la calidad de nuestro ministerio?

3. ¿Qué muestran los indicadores con respecto a la calidad de la iglesia?

4. ¿Qué podría hacer la iglesia para mejorar su calidad ahora mismo? Por ejemplo, ¿qué podría hacer para
aumentar el porcentaje de visitantes que se hacen miembros? ¿Quién va a ¡mplementar ese plan de acción?

REDESCUBRIMIENTO
Reflexionen como equipo sobre el viaje que han hecho juntos desde el momento mismo en que
comenzaron a usar este manual.

1. ¿En qué sentido su participación en este proceso ha afectado su propio peregrinaje espiritual? ¿Qué ha
descubierto sobre usted mismo?

2. ¿Qué ha aprendido acerca de su iglesia?


3. ¿Qué cree usted que tiene que ocurrir en su iglesia para que los descubrimientos durante
este viaje den fruto y ayuden a la congregación a ser lo que Dios quiere que sea?

4. ¿Qué harán usted y otros miembros del equipo para ayudar a la iglesia a llevar a cabo su
plan y llegar a ser la iglesia que Dios ha querido que sea?

SERVICIO DE CLAUSURA (SANTA CENA)


NOTAS

Esta declaración misional se basa en la que preparó la Iglesia Metodista Unida "Christ", como lo
explica Dick Wills en Waking to God's Dream (Nashville: Abingdon, 1999).

Vea "The Nature and Purpose of the Church: A Stage on the Way to a Common Statement",
Faith and Order No. 181, noviembre de 1998, dirección web del Concejo Mundial de Iglesias:
www.wcc-coe.org/wcc/what/faidi/naturel.html. La Iglesia Católica Romana usa el lenguaje de
"sacramento" para anticipo, en referencia al sacramento en un sentido general. Vea "Lumen
Gentium, Dogmatic Constitution on the Church", en The Documents ofVatican II (New York:
Herder & Herder, 1966), p. 15.

Henri Nouwen, Clowning in Rome: Reflections on Solitude, Celibacy, Prayer, and Comtemplation
(Carden City: Image Books, 1979), pp. 8-9.

Inagrace T. Dietterich y Mike McCoy, Sign, Foretaste and Instrument: Discerning God's Vision for
the Church, p. 13 (estudio bíblico preparado por la Diócesis de Bloemfontein, Sudáfrica).

Estas iglesias "privilegiadas", a menudo conocidas como "principales", incluyen la Iglesia


Presbiteriana en los Estados Unidos, la Iglesia Reformada en América, la Iglesia Episcopal, la
Convención Bautista Americana, la Iglesia Metodista Unida, la Iglesia Unida de Cristo, la Iglesia
Cristiana (Discípulos de Cristo) y la Iglesia Evangélica Luterana en América. Vea Roof y
McKinney, American Mainline Religión: Its Changing Shape and Future (New Brunswick: Rutgers
University Press, 1988), pp. 19-20.

De Darrell L. Guder, ed., Missional Church: A Vision for the Sending ofthe Church in North
America (Grand Rapids: Eerdmans, 1988), p. 37.

7 Dietrich Bonhoeffer, Vida en Comunidad (Buenos Aires: Mediopress, 1966), p. 96.

Morton T. Kelsey, Companions in the Inner Way: The Art ofSpiritual Guidance (New York:
Crossroads, 1983), p. 202.

Georgia Harkness, Understanding the Christian Faith (New York: Abingdon, 1947), p. 159.

10 James W. Fowler, Stages of Faith (San Francisco: Harper & Row, 1981), vea pp. 204-211.

E. Stanley Jones, Is The Kingdom ofGod Realism? (New York: Abingdon-Cokesbury Press, 1940), p. 67.

12 Ibid., p. 69.

Stanley Hauerwas y William H. Willimon, ResidentAliens: A Provocative Christian Assessment of


Culture andMinistryjbr PeopleWho Know that Somethingls Wrong (Nashville: Abingdon, 1989), p. 132.

Inagrace T. Dietterich,. The Church and the Reign ofGod (Chicago: The Center for Parish
Development, 1955), p. 43. Usado con permiso.

Las cartas del Nuevo Testamento a las iglesias incluyen numerosas referencias que indican una
profunda "unidad" compartida por las primeras congregaciones cristianas. Dietterich identifica
algunas de estas características de una comunidad de fe que practica el amor y la unidad de la
koinonía, un anticipo del Reino de Dios. Vea The Church and the Reign ofGod, p. 43ss.

16 Ibid., p. 44.

Stephen E. Fowl y L. Gregory Jones, Reading in Communion: Scripture and Ethics in Christian
Life (Grand Rapids: Eerdmans, 1991), p. 78.

Warren Bennis, The Unconscious Conspiracy: Why Leaders Can't Lead (New York: Amacom,
1976), pp. 73-79.

Nancy T. Ammerman y otros, Studying Congregations: A New Handbook (Nashville: Abingdon,


1998), p. 244. Usado con permiso.

James Craig, Transformación Congregacional. Manual sobre Revitalización Congregacional para


Laicos y Pastores. (Junta General de Ministerios Globales, 1996), CT-304, p. 1.

Esta pregunta y las que le siguen se tomaron de Craig, op. cit., CT-305.

Craig, CT-305, p. 5.

Adoptamos la información del diseño misional de Craig (vea su "Mission Design" en


CT-307-313).

24 Craig, CT-307, p. 1.

-* Brian D. McLaren, Reinventing Your Church (Grand Rapids: Zondervan, 1998), p. 38.

Pacific Northwest Annual Conference of the United Methodist Church, Thejoumey: Effectively
Responding to God's Cali, A Manualfor Local Church Transformation, 1995, p. 6-3.
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