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LUCANO Y LA GUERRA CIVIL

En su "Farsalia", Lucano presenta a la guerra civil no solamente


como la peor y más extrema forma de la guerra, sino como el peor
y más extremo hecho violento que puede darse en este mundo
( aparte de los desastres naturales como los terremotos y las
epidemias ).
La guerra civil es el hecho más violento y de más graves
consecuencias para los hombres.
En la guerra civil, como se ha dicho tantas veces, se enfrentan
hermanos contra hermanos, con la participación de países
extranjeros, sin la fidelidad de los soldados de ninguno de los dos
bandos, puesto que las deserciones al bando contrario son
constantes en una guerra civil, según quién la este ganando o
según las conveniencias de los soldados.

En una guerra civil todo está en manos del destino o de la Fortuna,


nos repite muchas veces Lucano en su "Farsalia", nunca hay nada
seguro a favor de ninguno de los dos bandos y se suceden muchas
alternativas a favor de un bando o del otro a lo largo de la guerra
civil, que es el asunto humano donde más influye la Fortuna, según
Luciano, que , como estoico, tiene una tendencia a querer
relacionar la guerra con los grandes acontecimientos que se dan
en el universo.
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Por ello Lucano quiere ver en los distintos golpes de suerte y


reveses de fortuna que sufre cada bando en una guerra civil,
quiere ver en ellos un sentido cósmico y pone a la guerra civil
como el asunto o la actividad humana donde más influye la
Fortuna o el destino,

entendido para un estoico como Lucano como un orden necesario


que deben tener los hechos con vistas a un fin ya predeterminado
con anterioridad desde el principio de los tiempos.
Lucano llama a Julio César un hábil y ambicioso militar que
siempre actúa como desencadenante, potenciador o provocador
de los hechos que van a pasar igualmente según el Destino.
Parece que Julio César tenía poca paciencia y siempre estaba
acelerando los hechos que sabía que se iban a producir tarde o
temprano.
Este papel de Julio César como acelerador de procesos naturales
que igualmente se iban a dar debido al Destino, se puede extender
a todos los estadistas o líderes humanos en cualquier campo,
desde la ciencia hasta el arte, que han funcionado de la misma
manera que lo hacía Julio César, es decir como provocadores de
hechos que iban a venir igualmente.
Lucano dice que Julio César quería romper con todo. Que Julio
César ya no soportaba tener a alguien por encima de él mientras
que Pompeyo ya no soportaba tener a Julio César como un igual.
Otra vez nos encontramos aquí con un mecanismo de igualación
entre una parte que es inferior o superior y otra parte que es ya
igual pero quiere ser superior a la otra,
estas dos partes en conflicto las podemos encontrar en las
reacciones químicas o en el fiel de una balanza .
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En la mentalidad todavía bastante primaria de los romanos, todo


se reducía a ver quién era inferior y quién era superior y
trasladaban este proceso a cualquier otro asunto del universo.
En nuestra época todavía queda mucha gente primaria que está
pensando todo el día si es superior o inferior a éste o a aquél.
La guerra civil es para Lucano el hecho más importante de la
historia humana y el más decisivo, hasta el punto que considera
que la guerra civil cambia a los hombres de una manera tal que
ningún otro hecho o acontecimiento pudiera cambiar:
la guerra civil vuelve a la gente peor de lo que era, los mejores
hombres mueren en los frentes de batalla en los dos bandos
mientras que el país se llena de cobardes que desarrollan
potencialidades y talentos para sobrevivir a la guerra,
y en el proceso se envilecen y degeneran todavía más en su
malicia. La gente, para sobrevivir, desarrolla capacidades
monstruosas y esto solo ocurre durante una guerra civil.
Dice Lucano que la consecuencia de ello es que después de la
guerra civil el país está lleno de un tipo de gente malvada,
degradada por la misma guerra, más maliciosa todavía de lo que
era antes de la guerra, porque ha desarrollado durante la guerra
civil, estrategias que siempre giran en torno a la mentira, el
engaño y la trampa, estrategias que Lucano nos explica son las
mismas que usan los ejércitos de los dos bandos para vencer en
cada batalla ( y Lucano da muchos ejemplos de trampas, mentiras
y engaños que usan tanto el bando de Pompeyo como el de Julio
César).
En una guerra civil la gente empeora y se vuelve más mala , para
sobrevivir, y la única manera que tiene la gente para conseguir vivir
un día más es engañando, mintiendo y haciendo todo tipo de
trampas,
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por ello Lucano cree que estas capacidades del hombre para
engañar y hacer trampas se desarrollan sobretodo en una guerra
civil.
Como en el mundo debe haberse dado miles de guerras civiles
desde hace un millón de años, tanto guerras civiles dentro de una
misma tribu como dentro de un mismo país,
debemos inferir que el hombre, en el último millón de años, se ha
vuelto más malvado precisamente por la necesidad de desarrollar
sus capacidades de engañar y de hacer trampas,
capacidades que se desarrollan en una guerra civil.

Como consecuencia de ello debemos pensar que el hombre actual


es más malicioso que el hombre de hace un millón de años, que
quizás se parecía bastante el buen salvaje rousseano, el primitivo
cándido y bondadoso de las islas perdidas
que a lo largo de las muchas guerras civiles que se han dado en los
últimos cientos de miles de años cada vez se ha vuelto más
maligno.
En ese caso, la misma civilización debería entenderse como una
consecuencia de la creciente malignidad del ser humano, cada vez
más capaz de ser hipócrita, de engañar, de hacer trampas, de ser
astuto como Ulises,
y la civilización podría contemplarse como un incremento dela
malicia humana que lleva a la propiedad privada ( como
consideraban los anarquistas del siglo XIX) entendiendo la
propiedad privada como un concepto que aparece porque el
hombre es más malo cada vez y quiere una casa o una finca para él
solo sin que nadie se la pueda robar,
o el concepto de la ley, que también surgiría entonces de la
creciente malignidad del ser humano que necesita rodearse de
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muchas leyes para proteger su individualismo , su egoísmo y su


utilitarismo.
La civilización actual, individualista , llena de leyes y utilitarista
extrema, puede entenderse entonces como la manifestación de la
malignidad del ser humano que, cada vez más malo, es también
cada vez más individualista , egoísta y utilitarista.
Este tipo de ser humano maligno necesita confort para vivir y la
civilización con las leyes de las que se ha dotado se lo proporciona.

La Fortuna según Lucano se ejerce en una guerra civil más que en


ningún otro hecho de este mundo.
La Fortuna es sufrida por un bando y es ejercida por el bando
contrario.
A un bando le anima a seguir guerreando la posibilidad de ser libre
y de evitar una anunciada tiranía,
mientras que al otro bando la posibilidad de instaurar una tiranía
le supone un aliciente para seguir combatiendo.
Se trata, por lo tanto, de un asunto de tiranía y libertad, como en
la "República" de Platón donde el filósofo griego advierte que en
una democracia vulgar los peores hombres siempre van a intentar
imponer su tiranía sobre los demás para enriquecerse.
En nuestras actuales democracias esto puede apreciarse en todos
aquellos tipos que desarrollan capacidades que son muy valoradas
en nuestras democracias actuales y que dan mucho dinero, estos
individuos acaban imponiendo sus tiranías en los campos
profesionales que controlan, en forma de monopolios o de otros
tipos de control más encubiertos sobre su mercado profesional,
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y se vuelven tiranos que ganan mucho dinero trabajando en lo que


da más dinero en nuestras democracias actuales, sea jugar al
fútbol, ser directivo de gran empresa, ser cantante famoso, ser
presentador de televisión o ser ingeniero de una nueva tecnología
difícil.
Reducida así la vida en este planeta a un asunto de tiranía contra
libertad, podemos aplicar este esquema a cualquier asunto.
Desde la vida política hasta la vida familiar, pasando por la vida
dentro de las reacciones químicas, dentro del genoma o en
cualquier otro ámbito.
Tiranía contra libertad es lo que está en juego en una guerra civil y
cuando Lucano dice que la guerra civil es el hecho más decisivo
que puede darse entre los humanos, está diciendo implícitamente
también que la lucha de la tiranía contra la libertad es también el
acto más importante de la vida humana y además está relacionado
con la Fortuna , es decir, con el orden del universo según los
estoicos.

Podemos encontrar esta lucha de la tiranía contra la libertad en las


reacciones químicas, en lo que sucede dentro del genoma, en
todos los hechos que se dan en este universo.
Todos ellos pueden reducirse a un problema entre tiranía y
libertad.
En todos ellos se pueden dar guerras civiles, hay guerras civiles
dentro del genoma, hay guerras civiles dentro de un reactor
nuclear.

Además, para Lucano cada guerra civil ha traído una nueva edad
humana ( Lucano considera que ahora estamos en la novena edad
del hombre).
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Las 8 edades anteriores fueron superadas por sus


correspondientes guerras civiles que introdujeron una nueva edad
y un nuevo tipo de hombre ( según Lucano , un nuevo tipo de
hombre cada vez peor).

¿ Es de esperar que las próximas guerras civiles del futuro cambien


también al hombre actual hacia otro hombre peor ?

Para Lucano, lo que hace " evolucionar" o desarrollarse a los


hombres son las guerras civiles, que llevan a los hombres desde
una edad de la humanidad a la siguiente.

Lucano quiere que la guerra civil sea un asunto mundial y por ello
hace intervenir todas las tribus extranjeras del mundo conocido
en esta guerra civil entre Pompeyo contra Julio César. Pero
muchas veces las alianzas de un bando con tribus extranjeras
malvadas comporta que tras la guerra civil una parte de esos
extranjeros se quede en el país y lo ensucie con su malicia propia
de bárbaros procedentes de tierras peores y más duras que se
quedan encantados con las comodidades del estilo de vida
romano.

Por ello hay que considerar como la entrada de potencias


extranjeras en una guerra civil como un hecho más que es propio
de la guerra civil y que pertenece a la guerra civil entendida como
un mecanismo de limpieza del país o de regeneración de él.

A lo largo de la guerra civil, dice Lucano, estas tribus extranjeras a


veces traicionan a un bando y se pasan al otro bando,
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contribuyendo así al gran terremoto humano que es la guerra civil


, terremoto que remueve toda la sociedad, toda la vida y la
historia del país.
Además Lucano implica también en esta guerra civil a las
generaciones por nacer , porque dice que toda generación futura
ya está suplicando ahora el poder nacer libre.

Así, la guerra civil es en Lucano lo más importante que puede


suceder en la historia de la humanidad, hasta el punto que no
solamente quiere que todas las naciones del mundo se impliquen
en ella, sino que también lo hagan las generaciones futuras.

En sí misma, la guerra civil es un asunto de engaños, de


recompensas a los participantes y de cambios de bando según
quién vaya ganando.

Lucano quiere que todos los actos de este mundo, desde las
reacciones químicas hasta los fenómenos geológicos así como
todos los demás, se reduzcan también a un asunto de
recompensas , de ganancias de algo por parte de los de un bando ,
de desarrollo de trampas y engaños y de cambios de bando.

Lucano cree tanto en el papel de la guerra civil como fuerza que


hace evolucionar ( a peor) a los hombres que llega a decir que la
guerra civil no es posible cuando Roma vive en un estado de
superpoblación porque la peor clase de gente de todo el Imperio a
emigrado allí y no deja que el proceso natural que Lucano entiende
que es la guerra civil, se pueda dar,
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porque en una situación de superpoblación todo es muy confuso y


no hay espacio para que los " procesos naturales" puedan
aplicarse.
En cambio, cuando en Roma solo viven los ciudadanos y sus
representantes de los dos bandos, el de los patricios ricos y el de
la peble , entonces es cuando puede llegar una guerra civil, que
Lucano considera, por lo tanto, como un fenómeno natural de
" Limpieza" del país , un fenómeno tan natural y tan corriente
como los incendios forestales causados de cuando en cuando por
la caída de un rayo.

Al mismo tiempo , Lucano escribe páginas de su "Farsalia"


advirtiendo de los horrores de la guerra o de la Muerte,
personificada en una bruja asquerosa.
Las consecuencias de una guerra civil son que el país sufra durante
muchos años una especie de maldición,
por la extrema violencia y por las matanzas que se han dado en el
país durante la guerra civil.
Este período de maldición puede alargarse perfectamente hasta
los cien años después de la guerra civil, si consideramos que las
generaciones estropeadas por la guerra civil pueden vivir unos 70
años, si eran niños o adolescentes durante la guerra civil,

y durante esos 70 años estas generaciones malignas, degradadas


por la guerra civil, se adueñan del país mayoritariamente y lo
controlan,
para la desgracia de los ciudadanos que no se han corrompido
durante la guerra con los crímenes y los saqueos.
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Lo vimos durante el franquismo, los franquistas eran mayoritarios


en el país y lo controlaron muchos años, siendo ellos mismos
gente maligna , monstruos producto de la guerra civil española y
de la durísima posguerra.
Durante la Transición creíamos que las consecuencias de la Guerra
Civil española estaban superadas, pero nos equivocamos porque
40 años después vemos que la maldición , que según Lucano cae
sobre un país víctima de una guerra civil, esta maldición sigue en
España, porque todavía no han muerto muchos de los que vivieron
la Guerra Civil española como niños y que quedaron tarados
mentalmente por ella,
y además vemos cómo casi 80 años después de la Guerra Civil
Española todavía queda gente tarada por esa guerra civil.
Lo apreciamos en todos esos españoles que , aun nacidos en los
últimos 40 años, sufren de atonía de su sentido común, de
egoísmo compulsivo, de falta de racionalidad, de falta de
contribución para mejorar los problemas de este país.

La guerra civil fabrica gente maliciosa y monstruosa que es,


después de la guerra, mayoritaria en ese país durante muchos
años, quizás 100 años, y controla lo que se hace en ese país e
impide que nada avancen ese país ,

como sí ocurriría si el país estuviera poblado mayoritariamente por


gente sana, con sentido común, racional y con la mente clara.
Pero este tipo de gente, la mejor gente, es la primera que muere
en una guerra civil, en los frentes de batalla, en los dos bandos,
porque esta gente es la mejor que tiene el país y es la que muere
antes.
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En cambio, la peor gente es la que sobrevive a la guerra civil,


porque se esconde y desarrolla todo tipo de astucias , de engaños
y de trampas para sobrevivir a la guerra civil y luego para ser
mayoritaria en el país después de la guerra civil, imponiendo un
estilo de vida y una mentalidad monstruosas al país, alejadas de
todo lo que es sano, limpio, de sentido común, natural y racional.
Por ello, las consecuencias de una guerra civil es que por muchos
años el país esté controlado por un tipo de gente mala, envilecida
durante la guerra civil.

Es difícil entender por qué Lucano quiere que ocurra precisamente


esto después de una guerra civil y cómo puede considerar que eso
es beneficioso para el país y para la humanidad.
Lucano dice que las guerras y el tiempo son las dos fuerzas de este
mundo que tienen más poder para alterar las cosas.

Y seguramente Lucano estaba tentado de querer relacionar el


tiempo con las guerras.
El camino que ha seguido la humanidad desde hace miles de años
podía identificarlo con el mismo tiempo,
es decir , el tiempo se sirve de la guerra civil para llevar a la
humanidad hacia donde quiere.

El pesimismo de la filosofía de Lucano es evidente.


El hombre se hace cada vez peor en cada guerra civil,
y al mismo tiempo, al desarrollar sus talentos para el engaño, la
supervivencia, la astucia y las trampas,
en una situación límite de supervivencia como es la que se vive
durante una guerra civil,
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el hombre también está desarrollando capacidades que luego le


van a servir para hacer progresar la ciencia y la tecnología.

Para Lucano, el progreso en ciencia y tecnología solo es posible si


el hombre aprende a usar talentos escondidos que tiene dentro de
él y que no conoce todavía,
talentos para engañar y para mentir, cuando está inmerso en una
guerra civil
y luego usa esos talentos para investigar en ciencia y tecnología.
No es una concepción demasiado diferente de la guerra respecto
de la que tienen los bárbaros germánicos desde hace miles de
años.

Los germánicos creen que la guerra desarrolla sus cuerpos y los


hace grandes y fuertes.
Lucano cree que la guerra civil desarrolla las capacidades de los
ciudadanos para mentir y para engañar y que eso lleva a un
perfeccionamiento de la civilización, cada vez más sofisticada con
cada vez más leyes y más conductas humanas refinadas para la
hipocresía, el engaño y todas las artes sucias.

Los mismos líderes de los dos bandos en una guerra civil se


degradan humana y moralmente durante la guerra civil, debido a
las matanzas, los saqueos y el mismo ego de Julio César que le
hace presentarse como el vencedor con todos los méritos , al
tiempo que criticado por sus soldados por llevarse todo el mérito
de las victorias.
Por su parte, los mismos soldados quieren hacer méritos para
ganar dinero o para que se repartan tierras entre ellos tras la
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guerra y procuran situarse en lugares elevados , en torres o colinas


durante la batalla,
para que sus esfuerzos sean más fácilmente vistos por sus
generales,
y no quieren combatir en el llano donde se apilan los muertos
entre las nubes de polvo y donde los trabajos de guerra de los
soldados pasan desapercibidos.
Es una muestra más de la astucias que se desarrollan en una guerra
civil.
La filosofía militar de Lucano ha influido a muchos militares desde
hace siglos que han querido justificar el inicio de una guerra
apelando a Lucano.
No sabemos si Lucano era, como Heráclito , Maquiavelo y Walter
Raleigh , partidario de las guerras como renovadoras de la
sociedad, de la economía y de la vida general de un estado ,
guerras que obligaban a los ciudadanos a espabilarse para
sobrevivir, para inventar nuevas armas o estrategias y que
obligaban a los ciudadanos a sacudirse la pereza de encima, la
pereza que comporta la vida durante años en una paz, en una
flojera y en un bienestar que a los militaristas siempre les ha
resultado aburrida
y que han considerado tal paz propia de " débiles pacifistas"
según la expresión de Platón,
no otra cosa que un intermedio entre una guerra y la siguiente.
Lucano también critica el relajamiento de los ciudadanos romanos
debido a su estilo de vida confortable y fácil y lo contrasta con la
dureza y la crueldad de la guerra civil de Pompeyo y Julio César.
Pero es improbable que Lucano defendiera la existencia de la
guerra como beneficiosa para los países.
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Lucano más bien constataba que las guerras civiles producían un


tipo de gente peor del que había antes de la guerra civil .
Lucano no creía que las habilidades que una guerra civil obligaban
a desarrollar,

fueran necesariamente habilidades buenas o provechosas para la


humanidad,
sino que sospechaba que los hombres se hacían peores cuando
desarrollaban todas esas habilidades diabólicas.
La conclusión de esta filosofía pesimista de Lucano es que la
humanidad del futuro cada vez será peor, pues en cada nueva
guerra civil va a encontrar alguna manera de ser más ingeniosa,
astuta, hábil o lista que la humanidad de la edad anterior.