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EL AGUA

El agua es una biomolécula inorgánica. Se trata de la biomolécula más abundante


en los seres vivos. Formas de vidas acuáticas y terrestre presentan gran actividad
de agua en su composición por ejemplo en las medusas, puede alcanzar el 98% del
volumen del animal y en la lechuga, el 97% del volumen de la planta. Estructuras
como el líquido interno de animales o plantas, embriones o tejidos conjuntivos
suelen contener gran cantidad de agua. Otras estructuras, como semillas, huesos,
pelo, escamas o dientes poseen poca cantidad de agua en su composición.

ESTRUCTURA MOLECULAR

El agua es una molécula formada por dos átomos de Hidrógeno y uno de Oxígeno.
La unión de esos elementos con diferente electronegatividad proporciona unas
características poco frecuentes. Estas características son:

· La molécula de agua forma un ángulo de 104,5º.

· La molécula de agua es neutra.

· La molécula de agua, aun siendo neutra, forma un dipolo, aparece una zona con
un diferencial de carga positivo en la región de los Hidrógenos, y una zona con
diferencial de carga negativo, en la región del Oxígeno.

· El dipolo facilita la unión entre moléculas, formando puentes de hidrógeno, que


unen la parte electropositiva de una molécula con la electronegativa de otra.

PROPIEDADES DEL AGUA

El agua tiene propiedades especiales, derivadas de su singular estructura. Estas


propiedades son:

ELEVADO CALOR ESPECÍFICO: para aumentar la temperatura del agua un grado


centígrado es necesario comunicarle mucha energía para poder romper los puentes
de Hidrógeno que se generan entre las moléculas.

ELEVADO CALOR DE VAPORIZACIÓN: el agua absorbe mucha energía cuando


pasa de estado líquido a gaseoso.

ELEVADA TENSIÓN SUPERFICIAL: las moléculas de agua están muy


cohesionadas por acción de los puentes de Hidrógeno. Esto produce una película
de agua en la zona de contacto del agua con el aire. Como las moléculas de agua
están tan juntas el agua es incompresible.

CAPILARIDAD: el agua tiene capacidad de ascender por las paredes de un capilar


debido a la elevada cohesión o adhesión molecular.
ALTA CONSTANTE DIELÉCTRICA: la mayor parte de las moléculas de agua
forman un dipolo, con un diferencial de carga negativo y un diferencial de carga
positivo.

BAJO GRADO DE IONIZACIÓN: la mayor parte de las moléculas de agua no están


disociadas. Sólo un reducido número de moléculas sufre disociación, generando
iones positivos (H+) e iones negativos (OH-). En el agua pura, a 25ºC, sólo una
molécula de cada 10.000.000 está disociada, por lo que la concentración de H+ es
de 10-7. Por esto, el pH del agua pura es igual a 7.

LA DENSIDAD DEL AGUA: en estado líquido, el agua es más densa que en estado
sólido. Por ello, el hielo flota en el agua. Esto es debido a que los puentes de
Hidrógeno formados a temperaturas bajo cero unen a las moléculas de agua
ocupando mayor volumen.

IMPORTANCIA DEL AGUA

Las propiedades del agua permiten aprovechar esta molécula para algunas
funciones para los seres vivos. Estas funciones son las siguientes:
· Disolvente polar universal: el agua, debido a su elevada constante dieléctrica,
es el mejor disolvente para todas aquellas moléculas polares. Sin embargo,
moléculas apolares no se disuelven en el agua. Esta propiedad, tal vez la más
importante para la vida, se debe a su capacidad para formar puentes de
hidrógeno con otras sustancias que pueden presentar grupos polares o con
carga iónica (alcoholes, azúcares con grupos R-OH, aminoácidos y proteínas
con grupos que presentan cargas + y - , lo que da lugar a disoluciones
moleculares También las moléculas de agua pueden disolver a sustancias
salinas que se disocian formando disoluciones iónicas.
· Lugar donde se realizan reacciones químicas: debido a ser un buen disolvente,
por su elevada constante dieléctrica, y debido a su bajo grado de ionización.
· Función estructural: por su elevada cohesión molecular, el agua confiere
estructura, volumen y resistencia.
· Función de transporte: por ser un buen disolvente, debido a su elevada constante
dieléctrica, y por poder ascender por las paredes de un capilar, gracias a la
elevada cohesión entre sus moléculas, los seres vivos utilizan el agua como
medio de transporte por su interior.
· Función amortiguadora: debido a su elevada cohesión molecular, el agua sirve
como lubricante entre estructuras que friccionan y evita el rozamiento.
· Función termorreguladora: al tener un alto calor específico y un alto calor de
vaporización el agua es un material idóneo para mantener constante la
temperatura, absorbiendo el exceso de calor o cediendo energía si es necesario.
PROPIEDADES BIOQUÍMICAS DEL AGUA:

Como ya se dijo anteriormente los procesos de la vida requieren que una gran
variedad de iones y moléculas se muevan en proximidad, es decir, que sean
solubles en un medio común. El agua funciona como disolvente universal en los
medios intracelular y extracelular gracias a su destacada capacidad como
disolvente.

Por lo tanto esta capacidad disolvente es la responsable de dos funciones


importantes para los seres vivos: es el medio en que transcurren las mayorías de
las reacciones del metabolismo, y el aporte de nutrientes y la eliminación de
desechos metabólicos se realizan a través de sistemas de transporte acuosos. “No
existe proceso vital alguno que pueda concebirse independientemente de la
participación directa o indirecta del agua”.

BALANCE DEL AGUA

El agua constituye la sustancia cuantitativamente más abundante del organismo.


Representa aproximadamente el 60% del peso corporal. Esta cantidad varía en
relación con la edad, sexo, el estado nutricional, etc.

El porcentaje señalado corresponde al del varón adulto; en la mujer adulta el agua


constituye el 55% del peso corporal. Esta diferencia se debe fundamentalmente a
la mayor proporción de tejido adiposo en la mujer; (el tejido adiposo posee muy
escasa cantidad de agua).En el lactante (niño menor a 1 año) el agua alcanza a
77% del peso corporal.

La proporción de agua contenida en diferentes tejidos varía marcadamente. Por


ejemplo, la piel posee 72%, el músculo 75%, el hueso 22%, el hígado 68%, el riñón
82%, el tejido adiposo 10%, etcétera.

En el individuo normal, el contenido de agua total se mantiene más o menos estable


dentro de estrechos límites y puede considerárselo una constante con mecanismos
de regulación propios.

DISTRIBUCIÓN DEL AGUA EN EL ORGANISMO:

La gran masa de agua constituyente del organismo puede considerarse repartida


en diferentes “compartimientos”. Por lo que se distingue un
compartimiento intracelular y otroextracelular. A su vez el compartimiento
extracelular puede ser subdividido en intersticial e intravascular.

El líquido intracelular está delimitado por las membranas celulares, cuya


permeabilidad selectiva permite que la composición química del líquido encerrado
en las células difiera sustancialmente del extracelular.
El líquido extracelular constituye lo que se denominó como medio interno. Todas las
células se encuentran inmersas en este líquido, del cual reciben los nutrientes
necesarios para sus procesos anabólicos (de síntesis) y al cual vierten sus
desechos catabólicos.

El compartimiento extracelular comprende el líquido intravascular y el intersticial. El


líquido intravascular o plasma sanguíneo se encuentra en el sistema canicular de
los vasos sanguíneos. El líquido intersticial toma contacto directo con los cuerpos
celulares, a los cuales puede considerárselo bañados por él. A través de la pared
de los capilares se realiza el intercambio entre los líquidos intravascular e intersticial

A los compartimientos mencionados se debe agregar otro, el transcelular, que


comprende el líquido contenido en la luz de los tractos gastrointestinal, tracto
urinario, y respiratorio; el líquido cefalorraquídeo y el humor acuosos del globo
ocular.

¿Qué es el pH?

Tal como el "metro" es una unidad de medida de la longitud, y un "litro" es una


unidad de medida de volumen de un líquido, el pH es una medida de la acidez o de
la alcalinidad de una sustancia>.

Cuando, por ejemplo, decimos que el agua está a 91° Celsius expresamos
exactamente lo caliente que está. No es lo mismo decir “el agua está caliente” a
decir “el agua está a 91 grados Celsius”.

De igual modo, no es lo mismo decir que el jugo de limón es ácido, a saber que su
pH es 2,3, lo cual nos indica el grado exacto de acidez. Necesitamos ser específicos.

Por lo tanto, la medición de la acidez y la alcalinidad es importante, pero ¿cómo está


relacionado el pH con estas medidas?

Escala de pH

Los ácidos y las bases tienen una característica que permite medirlos: es la
concentración de los iones de hidrógeno (H+). Los ácidos fuertes tienen altas
concentraciones de iones de hidrógeno y los ácidos débiles tienen concentraciones
bajas. El pH, entonces, es un valor numérico que expresa la concentración de
iones de hidrógeno.

Hay centenares de ácidos. Ácidos fuertes, como el ácido sulfúrico, que puede
disolver los clavos de acero, y ácidos débiles, como el ácido bórico, que es bastante
seguro de utilizar como lavado de ojos. Hay también muchas soluciones alcalinas,
llamadas "bases", que pueden ser soluciones alcalinas suaves, como la Leche de
Magnesia, que calman los trastornos del estómago, y las soluciones alcalinas
fuertes, como la soda cáustica o hidróxido de sodio, que puede disolver el cabello
humano.

Los valores numéricos verdaderos para estas concentraciones de iones de


hidrógeno marcan fracciones muy pequeñas, por ejemplo 1/10.000.000 (proporción
de uno en diez millones). Debido a que números como este son incómodos para
trabajar, se ideó o estableció una escala única. Los valores leídos en esta escala se
llaman las medidas del "pH".

• La escala pH está dividida en


14 unidades, del 0 (la acidez máxima) a 14 (nivel básico máximo). El número 7
representa el nivel medio de la escala, y corresponde al punto neutro. Los valores
menores que 7 indican que la muestra es ácida. Los valores mayores que 7 indican
que la muestra es básica.

• La escala pH tiene una secuencia logarítmica, lo que significa que la diferencia


entre una unidad de pH y la siguiente corresponde a un cambio de potencia 10. En
otras palabras, una muestra con un valor pH de 5 es diez veces más ácida que una
muestra de pH 6. Asimismo, una muestra de pH 4 es cien veces más ácida que la
de pH 6.
METABOLISMO

Es la suma de todas las reacciones físicas y químicas que suceden en el interior de


las células que permiten realizar todas las funciones primordiales para la vida, como
respirar, moverse, crecer, reproducirse, realizar la digestión y reaccionar ante
distintos estímulos. A partir de los procesos metabólicos los individuos intercambian
materia y energía con el medio ambiente que los rodea. Desde la etapa fetal hasta
el final de la vida, las reacciones metabólicas deben producirse de manera precisa
para la normal integración y funcionamiento de todos los sistemas del cuerpo.

Las reacciones fisicoquímicas que suceden durante el metabolismo son catalizadas


por sustancias proteínicas denominadas enzimas. Las enzimas actúan regulando la
velocidad de las reacciones que se producen dentro de las células. Como cada
enzima cataliza una reacción biológica a la vez, existen tantas enzimas como
reacciones se lleven a cabo. La sustancia sobre la que actúa la enzima se denomina
sustrato. Este sustrato sufre una transformación química reversible y se convierte
en uno o más productos diferentes. La enzima no sufre modificación alguna.

Las enzimas actúan modificando las moléculas del sustrato para que sean más
reactivas, para que se unan a otros átomos, etc. Por ejemplo, la enzima anhidrasa
carbónica cataliza muy rápidamente la conversión de dióxido de carbono en
bicarbonato y en hidrogeniones.

En resumen, las enzimas son proteínas que tienen por función activar, controlar y
finalizar todas las reacciones metabólicas que suceden en el organismo, regulando
su velocidad de acción.

El metabolismo puede dividirse en dos procesos bien diferenciados: anabolismo y


catabolismo.

ANABOLISMO

Son las reacciones químicas de la célula cuyo objetivo fundamental es la síntesis


(construcción o elaboración) de sustancias complejas a partir de sustancias más
simples. El anabolismo se comporta como un metabolismo constructivo o positivo,
ya que es fundamental para el mantenimiento de todos los tejidos y para el
crecimiento de células nuevas. Por otra parte, se obtiene energía de reserva para
ser utilizada cuando sea necesario. Las reacciones anabólicas transforman las
moléculas simples y de bajo peso molecular en macromoléculas nutritivas como los
hidratos de carbono, los lípidos o grasas, las proteínas y los ácidos nucleicos. Por
lo tanto, como el anabolismo cumple una típica fase “biosintética”, requiere de
energía que es proporcionada por el adenosin trifosfato (ATP), sustancia de alto
contenido energético. Durante el crecimiento de animales y vegetales se realizan
importantes procesos anabólicos.
CATABOLISMO

Son los procesos donde las células descomponen o “degradan” las macromoléculas
de carbohidratos, grasas y proteínas y las transforman en sustancias más simples.
De esa forma se libera la energía almacenada en ellas y puede utilizarse como
combustible para realizar las distintas funciones orgánicas como, por ejemplo,
mantener la temperatura normal del cuerpo, respirar o caminar. Las sustancias
simples producidas por el catabolismo (dióxido de carbono, urea, amoníaco, etc.)
son eliminadas del organismo por los riñones, los intestinos, los pulmones y la piel.
La energía obtenida se almacena como ATP. El catabolismo, o metabolismo
destructivo, cumple entonces con dos propósitos:

1.- Liberar energía útil para las reacciones de síntesis de nuevas moléculas
(anabolismo).

2.- Aportar materia prima para las reacciones anabólicas.

Muchas de las grandes moléculas que se degradan en el catabolismo han sido


elaboradas previamente en el propio organismo por procesos anabólicos. Es así
que las células funcionan como un gran juego de elementos, donde se rompe lo que
había sido construido previamente para poder utilizar esas mismas piezas en la
elaboración de algo nuevo.

Las reacciones anabólicas y catabólicas son procesos que suceden en forma


simultánea. El catabolismo libera energía. El anabolismo utiliza esa energía para la
construcción o síntesis de proteínas y ácidos nucleicos necesarios para las células.
Cuando la actividad anabólica supera al catabolismo, los organismos crecen y
ganan peso. Si las reacciones catabólicas son mayores que las anabólicas el
organismo se deteriora y pierde peso, por ejemplo en las enfermedades o en ayunos
prolongados. Luego de la ingestión de alimentos hay un aumento del anabolismo
sobre el catabolismo, habida cuenta del aumento de glucosa (energía) que hay en
la sangre.

En las primeras etapas de la vida predomina el anabolismo sobre el catabolismo.


En el envejecimiento ocurre lo contrario. Cuando no hay supremacía entre
anabolismo y catabolismo, se dice que el organismo se mantiene en equilibrio
dinámico.

METABOLISMO BASAL

Se define como la cantidad de energía producida por un organismo en ayunas y en


completo estado de reposo cada 24 horas y a 20º C de temperatura ambiente. Es
la mínima cantidad de energía que necesitan las células para subsistir. El
metabolismo basal está controlado por diversas hormonas y se mide de acuerdo a
la cantidad de oxígeno consumido durante ese lapso de tiempo y a la cantidad de
dióxido de carbono producido. Es una forma de medir la velocidad del consumo de
energía en forma de calorías. Una caloría (cal) es la cantidad de energía necesaria
para elevar la temperatura de un gramo de agua destilada de 14,5º C a 15,5º C a
nivel del mar y a una atmósfera de presión. Otra forma de expresar la energía es en
julios. Una caloría equivale a 4,184 julios.

Si hay dos personas de la misma talla, peso y hábitos alimenticios y una de ellas
utiliza menos calorías durante el sueño tendrá un menor metabolismo basal, con
tendencia a ganar peso. En los animales de sangre caliente, el metabolismo basal
es inversamente proporcional al tamaño corporal. Un ratón posee un metabolismo
basal mucho más elevado que un elefante.

OBTENCIÓN DE MATERIA Y ENERGÍA

Los vegetales verdes transforman la energía solar en energía química a partir del
dióxido de carbono atmosférico, del agua absorbida por las raíces (savia bruta) y de
la clorofila, pigmento verde característico presente en los cloroplastos de las hojas.
Mediante este proceso, denominado fotosíntesis, las plantas elaboran glucosa
como fuente de energía para sus reacciones metabólicas. Además, es importante
señalar que los procesos fotosintéticos producen oxígeno que es devuelto a la
atmósfera donde es utilizado para la respiración de animales y de los propios
vegetales. La fotosíntesis es la base de la vida en la actualidad, ya que permite la
alimentación de todos los organismos vivos del planeta, como los herbívoros en
forma directa y los carnívoros y carroñeros en forma indirecta.

Los animales no pueden fotosintetizar, con lo cual deben incorporar los alimentos
por ingestión de vegetales y animales. De esa forma incorporan los hidratos de
carbono, como la glucosa y demás nutrientes como fuente de energía para realizar
su metabolismo. Los alimentos comienzan a degradarse en la boca con la
masticación. Cuando llegan al estómago y al intestino delgado, los azúcares, grasas
y proteínas son degradados por las enzimas digestivas a sustancias más pequeñas
como monosacáridos (glucosa), ácidos grasos y aminoácidos. De esa forma son
absorbidos hacia la circulación sanguínea y llegan a los tejidos de todo el
organismo. Cuando ingresan al interior de las células, algunos nutrientes son
utilizados para construir nuevas moléculas. El resto es atacado por otro tipo de
enzimas que regulan o aceleran (catalizan) las reacciones bioquímicas para que
sean metabolizados. Es así como se libera la energía contenida en los nutrientes y
es utilizada para los procesos vitales del individuo. Parte de esa energía se pierde
como calor, y otra parte se guarda en las moléculas de ATP (adenosín trifosfato). El
ATP almacena la energía en el hígado, en los músculos y en el tejido graso hasta
que las células la necesiten. La finalidad de todo este proceso es producir la materia
prima y la energía que un ser vivo necesita para crecer, reproducirse, generar calor
y realizar todas las funciones vitales.

La glucosa es la fuente principal para la obtención de energía. En las mitocondrias


de las células se combina con el oxígeno proveniente de la atmósfera (respiración
celular). Tras numerosas reacciones metabólicas controladas por enzimas, los
átomo de hidrógeno de la glucosa se combinan con el oxígeno recién ingresado
(oxidación de la glucosa) y se forman moléculas de agua. En cada reacción química
se van elaborando partes de energía que se reúnen para formar ATP. Por cada
molécula de glucosa oxidada se obtienen 36 moléculas de adenosin trifosfato,
según la siguiente fórmula de la respiración celular:

Para obtener energía a partir de la glucosa hay tres procesos metabólicos: la


respiración celular, la glucólisis y la fermentación, que ante la falta de oxígeno se
produce ácido láctico o etanol en lugar de dióxido de carbono.

ALIMENTOS Y ENERGÍA

La energía contenida en los alimentos se expresa en kilocalorías (Cal). Una


kilocaloría equivale a 1000 calorías (1 Cal = 1000 cal). A pesar que es costumbre
referirse a “calorías” cuando se hace referencia al contenido energético de algún
alimento, lo correcto es hablar de kilocaloría. La kilocaloría (Cal) es la energía
necesaria para elevar la temperatura de un kilogramo de agua de 14,5º C a 15,5 º
C. Este parámetro se utiliza en la medición del metabolismo energético. Otra forma
de expresión es mediante el julio. Como fue señalado anteriormente, 1 caloría
equivale a 4,184 J. Por lo tanto, 1 Cal es igual a 4184 julios o 4,184 kilojulios (kJ).

Cada gramo de hidratos de carbono contiene 4,1 Cal, mientras que un gramo de
proteínas produce 4,2 Cal y un gramo de grasas 9,3 Cal. Muchos animales
necesitan de las grasas en su alimento por su alto valor energético, sobre todo
aquellos que habitan en ecosistemas de bajas temperaturas como el oso polar y el
zorro del ártico.
METABOLISMO DE LOS ALIMENTOS

Hidratos de carbono

Tras la digestión intestinal por acción enzimática, los carbohidratos se absorben


como monosacáridos, donde la glucosa representa el componente energético más
importante para los animales. Cuando el organismo necesita energía, la glucosa
sufre un rápido catabolismo donde se oxida dando dióxido de carbono y agua como
desechos. La glucosa se almacena en los vegetales en forma de almidón como
reserva energética, y en los animales lo hace como glucógeno que se deposita en
el hígado. El exceso de hidratos de carbono se transforma en grasa.

Lípidos

El producto de la digestión de los lípidos es el glicerol y los ácidos grasos, que más
tarde se convierten en triglicéridos, fosfolípidos y colesterol. Las grasas son
importantes en la constitución de las membranas celulares, como fuente energética
y en la absorción de las vitaminas liposolubles como la A, D, E y K. Se almacenan
en células especiales, los adipocitos, que forman parte del tejido adiposo. El
catabolismo de los lípidos produce compuestos de carbono que al degradarse
forman dióxido de carbono y agua, igual que los carbohidratos.

Proteínas

Los aminoácidos son los productos de la digestión de las proteínas por acción de
las enzimas digestivas. Los aminoácidos son muy importantes para el anabolismo
de las células, ya que se transforman en proteínas que cumplen diversas funciones.
Además de formar una parte importante desde el punto de vista estructural, las
proteínas se comportan como hormonas, enzimas y anticuerpos. El catabolismo de
los aminoácidos que no son utilizados por el organismo sigue dos rutas. Una de
ellas tiene por objetivo desprenderse del nitrógeno que forma parte de sus
moléculas, para unirse al dióxido de carbono y al agua y formar urea, amonio y ácido
úrico que serán excretados vía renal. Luego de este proceso, llamado
desaminación, el resto de los aminoácidos son nuevamente catabolizados dando
dióxido de carbono y agua como sustancias de deseho.H6.

TERMODINAMICA

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1.
INTRODUCCIÓN

Termodinámica, campo de la física que describe y relaciona las propiedades físicas


de la materia de los sistemas macroscópicos, así como sus intercambios
energéticos. Los principios de la termodinámica tienen una importancia fundamental
para todas las ramas de la ciencia y la ingeniería.

Un concepto esencial de la termodinámica es el de sistema macroscópico, que se


define como un conjunto de materia que se puede aislar espacialmente y que
coexiste con un entorno infinito e imperturbable. El estado de un sistema
macroscópico se puede describir mediante propiedades medibles como la
temperatura, la presión o el volumen, que se conocen como variables de estado. Es
posible identificar y relacionar entre sí muchas otras variables termodinámicas
(como la densidad, el calor específico, la compresibilidad o el coeficiente de
dilatación), con lo que se obtiene una descripción más completa de un sistema y de
su relación con el entorno. Todas estas variables se pueden clasificar en dos
grandes grupos: las variables extensivas, que dependen de la cantidad de materia
del sistema, y las variables intensivas, independientes de la cantidad de materia.

Cuando un sistema macroscópico pasa de un estado de equilibrio a otro, se dice


que tiene lugar un proceso termodinámico. Las leyes o principios de la
termodinámica, descubiertos en el siglo XIX a través de meticulosos experimentos,
determinan la naturaleza y los límites de todos los procesos termodinámicos.

2.

PRINCIPIO CERO DE LA TERMODINÁMICA

Frecuentemente, el lenguaje de las ciencias empíricas se apropia del vocabulario


de la vida diaria. Así, aunque el término “temperatura” parece evidente para el
sentido común, su significado adolece de la imprecisión del lenguaje no matemático.
El llamado principio cero de la termodinámica, que se explica a continuación,
proporciona una definición precisa, aunque empírica, de la temperatura.

Cuando dos sistemas están en equilibrio mutuo, comparten una determinada


propiedad. Esta propiedad se puede medir, y se le puede asignar un valor numérico
definido. Una consecuencia de ese hecho es el principio cero de la termodinámica,
que afirma que si dos sistemas distintos están en equilibrio termodinámico con un
tercero, también tienen que estar en equilibrio entre sí. Esta propiedad compartida
en el equilibrio es la temperatura.

Si uno de estos sistemas se pone en contacto con un entorno infinito que se


encuentra a una temperatura determinada, el sistema acabará alcanzando el
equilibrio termodinámico con su entorno, es decir, llegará a tener la misma
temperatura que éste. (El llamado entorno infinito es una abstracción matemática
denominada depósito térmico; en realidad basta con que el entorno sea grande en
relación con el sistema estudiado.)

La temperatura se mide con dispositivos llamados termómetros. Un termómetro se


construye a partir de una sustancia con estados fácilmente identificables y
reproducibles, por ejemplo el agua pura y sus puntos de ebullición y congelación en
condiciones normales. Si se traza una escala graduada entre dos de estos estados,
la temperatura de cualquier sistema se puede determinar poniéndolo en contacto
térmico con el termómetro, siempre que el sistema sea grande en relación con el
termómetro.

3.

PRIMER PRINCIPIO DE LA TERMODINÁMICA

La primera ley de la termodinámica da una definición precisa del calor, otro concepto
de uso corriente.

Cuando un sistema se pone en contacto con otro más frío que él, tiene lugar un
proceso de igualación de las temperaturas de ambos. Para explicar este fenómeno,
los científicos del siglo XVIII conjeturaron que una sustancia que estaba presente
en mayor cantidad en el cuerpo de mayor temperatura fluía hacia el cuerpo de
menor temperatura. Según se creía, esta sustancia hipotética llamada “calórico” era
un fluido capaz de atravesar los medios materiales. Por el contrario, el primer
principio de la termodinámica identifica el calórico, o calor, como una forma de
energía. Se puede convertir en trabajo mecánico y almacenarse, pero no es una
sustancia material. Experimentalmente se demostró que el calor, que originalmente
se medía en unidades llamadas calorías, y el trabajo o energía, medidos en julios,
eran completamente equivalentes. Una caloría equivale a 4,186 julios.

El primer principio es una ley de conservación de la energía. Afirma que, como la


energía no puede crearse ni destruirse —dejando a un lado las posteriores
ramificaciones de la equivalencia entre masa y energía (véase Energía nuclear)—
la cantidad de energía transferida a un sistema en forma de calor más la cantidad
de energía transferida en forma de trabajo sobre el sistema debe ser igual al
aumento de la energía interna del sistema. El calor y el trabajo son mecanismos por
los que los sistemas intercambian energía entre sí.

En cualquier máquina, hace falta cierta cantidad de energía para producir trabajo;
es imposible que una máquina realice trabajo sin necesidad de energía. Una
máquina hipotética de estas características se denomina móvil perpetuo de primera
especie. La ley de conservación de la energía descarta que se pueda inventar nunca
una máquina así. A veces, el primer principio se enuncia como la imposibilidad de
la existencia de un móvil perpetuo de primera especie.

4.
SEGUNDO PRINCIPIO DE LA TERMODINÁMICA

La segunda ley de la termodinámica da una definición precisa de una propiedad


llamada entropía. La entropía se puede considerar como una medida de lo próximo
o no que se halla un sistema al equilibrio; también se puede considerar como una
medida del desorden (espacial y térmico) del sistema. La segunda ley afirma que la
entropía, o sea, el desorden, de un sistema aislado nunca puede decrecer. Por
tanto, cuando un sistema aislado alcanza una configuración de máxima entropía, ya
no puede experimentar cambios: ha alcanzado el equilibrio. La naturaleza parece
pues “preferir” el desorden y el caos. Se puede demostrar que el segundo principio
implica que, si no se realiza trabajo, es imposible transferir calor desde una región
de temperatura más baja a una región de temperatura más alta.

El segundo principio impone una condición adicional a los procesos


termodinámicos. No basta con que se conserve la energía y cumplan así el primer
principio. Una máquina que realizara trabajo violando el segundo principio se
denomina “móvil perpetuo de segunda especie”, ya que podría obtener energía
continuamente de un entorno frío para realizar trabajo en un entorno caliente sin
coste alguno. A veces, el segundo principio se formula como una afirmación que
descarta la existencia de un móvil perpetuo de segunda especie.

5.

CICLOS TERMODINÁMICOS

Ciclo de Carnot

Ciclo de Carnot

El ciclo ideal de Carnot fue propuesto por el físico francés Sadi Carnot, que vivió a
principios del siglo XIX. Una máquina de Carnot es perfecta, es decir, convierte la
máxima energía térmica posible en trabajo mecánico. Carnot demostró que la
eficiencia máxima de cualquier máquina depende de la diferencia entre las
temperaturas máxima y mínima alcanzadas durante un ciclo. Cuanto mayor es esa
diferencia, más eficiente es la máquina. Por ejemplo, un motor de automóvil sería
más eficiente si el combustible se quemara a mayor temperatura o los gases de
escape salieran a menor temperatura.
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Todas las relaciones termodinámicas importantes empleadas en ingeniería se


derivan del primer y segundo principios de la termodinámica. Resulta útil tratar los
procesos termodinámicos basándose en ciclos: procesos que devuelven un sistema
a su estado original después de una serie de fases, de manera que todas las
variables termodinámicas relevantes vuelven a tomar sus valores originales. En un
ciclo completo, la energía interna de un sistema no puede cambiar, puesto que sólo
depende de dichas variables. Por tanto, el calor total neto transferido al sistema
debe ser igual al trabajo total neto realizado por el sistema.

Un motor térmico de eficiencia perfecta realizaría un ciclo ideal en el que todo el


calor se convertiría en trabajo mecánico. El científico francés del siglo XIX Nicolas
L. Sadi Carnot, que concibió un ciclo termodinámico que constituye el ciclo básico
de todos los motores térmicos, demostró que no puede existir ese motor perfecto.
Cualquier motor térmico pierde parte del calor suministrado. El segundo principio de
la termodinámica impone un límite superior a la eficiencia de un motor, límite que
siempre es menor del 100%. La eficiencia límite se alcanza en lo que se conoce
como ciclo de Carnot.

6.

TERCER PRINCIPIO DE LA TERMODINÁMICA

El segundo principio sugiere la existencia de una escala de temperatura absoluta


con un cero absoluto de temperatura. El tercer principio de la termodinámica afirma
que el cero absoluto no se puede alcanzar por ningún procedimiento que conste de
un número finito de pasos. Es posible acercarse indefinidamente al cero absoluto,
pero nunca se puede llegar a él.

7.

FUNDAMENTOS MICROSCÓPICOS DE LA TERMODINÁMICA

El descubrimiento de que toda la materia está formada por moléculas proporcionó


una base microscópica para la termodinámica. Un sistema termodinámico formado
por una sustancia pura se puede describir como un conjunto de moléculas iguales,
cada una de las cuales tiene un movimiento individual que puede describirse con
variables mecánicas como la velocidad o el momento lineal. En ese caso, debería
ser posible, al menos en principio, calcular las propiedades colectivas del sistema
resolviendo las ecuaciones del movimiento de las moléculas. En ese sentido, la
termodinámica se podría considerar como una simple aplicación de las leyes de la
mecánica al sistema microscópico.
Los objetos de dimensiones normales, a escala humana, contienen cantidades
inmensas de moléculas (del orden de 1024). Suponiendo que las moléculas fueran
esféricas, harían falta tres variables para describir la posición de cada una y otras
tres para describir su velocidad. Describir así un sistema macroscópico sería una
tarea que no podría realizar ni siquiera la mayor computadora moderna. Además,
una solución completa de esas ecuaciones nos diría dónde está cada molécula y
qué está haciendo en cada momento. Una cantidad tan enorme de información
resultaría demasiado detallada para ser útil y demasiado fugaz para ser importante.

Por ello se diseñaron métodos estadísticos para obtener los valores medios de las
variables mecánicas de las moléculas de un sistema y deducir de ellos las
características generales del sistema. Estas características generales resultan ser
precisamente las variables termodinámicas macroscópicas. El tratamiento
estadístico de la mecánica molecular se denomina mecánica estadística, y
proporciona a la termodinámica una base mecánica.

Desde la perspectiva estadística, la temperatura representa una medida de la


energía cinética media de las moléculas de un sistema. El incremento de la
temperatura refleja un aumento en la intensidad del movimiento molecular. Cuando
dos sistemas están en contacto, se transfiere energía entre sus moléculas como
resultado de las colisiones. Esta transferencia continúa hasta que se alcance la
uniformidad en sentido estadístico, que corresponde al equilibrio térmico. La energía
cinética de las moléculas también corresponde al calor, y, junto con la energía
potencial relacionada con las interacciones entre las moléculas, constituye la
energía interna de un sistema.

La conservación de la energía, una ley bien conocida en mecánica, se transforma


en el primer principio de la termodinámica, y el concepto de entropía corresponde a
la magnitud del desorden a escala molecular. Suponiendo que todas las
combinaciones de movimientos moleculares son igual de probables, la
termodinámica demuestra que cuanto más desordenado sea el estado de un
sistema aislado, existen más combinaciones que pueden dar lugar a ese estado,
por lo que ocurrirá con una frecuencia mayor. La probabilidad de que se produzca
el estado más desordenado es abrumadoramente mayor que la de cualquier otro
estado. Esta probabilidad proporciona una base estadística para definir el estado de
equilibrio y la entropía.

Por último, la temperatura puede disminuirse retirando energía de un sistema, es


decir, reduciendo la intensidad del movimiento molecular. El cero absoluto
corresponde al estado de un sistema en el que todos sus componentes están en
reposo. Sin embargo, este concepto pertenece a la física clásica. Según la
mecánica cuántica, incluso en el cero absoluto existe un movimiento molecular
residual. Un análisis de la base estadística del tercer principio se saldría de los
límites de esta discusión.
Reacciones endergónicas y exergónicas
Escrito por Quimitube el 28 July
Es muy habitual en termoquímica, y en química en general, clasificar las reacciones químicas
como endotérmicas o exotérmicas. Estas definiciones vienen dadas en función de
la variación de entalpía de la reacción en unas determinadas condiciones de presión y
temperatura (normalmente condiciones estándar o condiciones normales). Así, tenemos:
– Reacción endotérmica: es aquella cuyo valor de entalpía es positivo, es decir, el sistema
absorbe calor del entorno (ΔH > 0).

– Reacción exotérmica: es aquella cuyo valor de entalpía es negativo, es decir, el sistema


desprende o libera calor al entorno (ΔH < 0).

Sin embargo, las reacciones pueden clasificarse también en función de su variación de energía
libre, DG, parámetro fundamental para determinar si una reacción química es o no
espontánea (como puedes ver explicado con mayor profundidad aquí). Y esta clasificación
también tiene su propio nombre, aunque mucho menos utilizados que los de exotérmica y
endotérmica. En función de la energía libre, las reacciones químicas se clasifican como
“endergónicas” y “exergónicas”. En este caso se tiene en cuenta el balance entre la entalpía
y la entropía, es decir, el cálculo de la energía libre de Gibbs se realiza como:
ΔG = ΔH – TΔS
Y así:
– Reacción endergónica: es aquella reacción química en la cual la variación de energía
libre de Gibbs es positiva. Por tanto, se tratará de una reacción desfavorable o no
espontánea. Si consideramos condiciones estándar de presión y temperatura, tenemos:
ΔGo > 0
– Reacción exergónica: es aquella reacción química en la cual la variación de energía libre
de Gibbs es negativa. Se trata, así, de una reacción espontánea (aunque recordemos que
la espontaneidad no nos dice nada acerca de la velocidad a la cual se producirá la reacción
química, es decir, de la cinética química). En condiciones estándar de presión y temperatura,
por tanto, tendremos:
ΔGo < 0
Esperamos que este apunte os sirva para recordar que “reacción endergónica” y “reacción
exergónica” son también conceptos válidos y adecuados para una explicación precisa en
termoquímica.

Introducción

Una célula puede considerarse como una pequeña ciudad bulliciosa. Proteínas portadoras
mueven sustancias hacia el interior y el exterior de la célula, proteínas motoras transportan
cargas a lo largo de pistas formadas por microtúbulos y las enzimas metabólicas afanosamente
degradan y construyen macromoléculas.

Incluso si no son energéticamente favorables (que liberan energía, o que son exergónicos) de
forma aislada, estos procesos continuarán alegremente si hay energía disponible para
impulsarlos (así como un negocio que continuará realizándose en una ciudad mientras fluya
dinero). Sin embargo, si la energía se agota, las reacciones se detienen y la célula comienza a
morir.

Las reacciones energéticamente desfavorables son "pagan" con reacciones acopladas


energéticamente favorables que liberan energía. En la reacción de "pago" suele participar una
pequeña molécula en particular: el trifosfato de adenosina, o ATP.

Hidrólisis y estructura del ATP

El adenosín trifosfato, o ATP, es una molécula pequeña relativamente simple. Esta puede ser
considerada como la principal moneda energética de las células, así como el dinero es la
principal moneda económica de las sociedades humanas. La energía liberada por la hidrólisis
(degradación) del ATP se utiliza para impulsar muchas reacciones celulares que requieren
energía.
Estructura del ATP. En el centro de la molécula se encuentra un azúcar (ribosa), unida a la base
adenina de un lado y a una cadena de tres fosfatos al otro. El grupo fosfato más cercano a la
ribosa se denomina grupo fosfato alfa, el que está a la mita de la cadena es el grupo fosfato
beta y el del final es el grupo fosfato gama.

Crédito de la imagen: OpenStax Biología.

Estructuralmente , el ATP es un nucleótido de ARN que lleva una cadena de tres fosfatos. En
el centro de la molécula se encuentra un azúcar de cinco carbonos, una ribosa, que se une a la
base nitrogenada adenina y a la cadena de tres fosfatos.

Los tres grupos fosfato se denominan —en orden del más cercano al más alejado del azúcar
ribosa— alfa, beta y gamma. El ATP es inestable debido a las tres cargas negativas adyacentes
en su cola fosfato, la cuales no se "quieren" e intentan alejarse entre ellas. Los enlaces entre
los grupos fosfato se llaman enlaces fosfoanhídridos y puedes encontrar que se llamen
enlaces de "alta energía".

Hidrólisis del ATP

¿Por qué se considera que los enlaces fosfoanhídridos son de alta energía? Todo lo que esto
realmente significa es que se libera una cantidad apreciable de energía cuando uno de estos
enlaces se rompe en una reacción de hidrólisis (ruptura mediada por agua). El ATP se hidroliza
a ADP en la siguiente reacción:

\text {ATP} + \text {H} _2 \text {O} \leftrightarrow \text {ADP} + \text P_i + \text {energía}ATP+H2
O↔ADP+Pi+energıa
́
Nota: \text {P}_iPiP, start subscript, i, end subscript simplemente representa a un grupo de
fosfato inorgánico \text{(PO}_4^{3-}\text)(PO43−)left parenthesis, P, O, start subscript, 4, end
subscript, start superscript, 3, minus, end superscript, right parenthesis.

Como la mayoría de las reacciones químicas, la hidrólisis de ATP en ADP es reversible. La


reacción inversa, que regenera ATP a partir de ADP y \text P_iPiP, start subscript, i, end
subscript, requiere energía. La regeneración de ATP es importante porque las células tienden a
usar (hidrolizar) las moléculas de ATP muy rápidamente y dependen de que el reemplazo de
ATP se produzca constantemente^11start superscript, 1, end superscript.
Imagen del ciclo del ATP. El ATP es como una batería cargada, mientras que el ADP es como
una batería muerta. El ATP puede ser hidrolizado a ADP y Pi mediante la adición de agua,
liberando energía. El ADP puede "recargarse" para formar ATP añadiendo energía,
combinándose con Pi en un proceso que libera una molécula de agua.
Puedes considerar al ATP y al ADP como una especie de batería recargable, en sus formas
cargada y descargada (como se muestra anteriormente). El ATP, la batería cargada, tiene
energía que puede ser utilizada para alimentar reacciones celulares. Una vez que la energía ha
sido utilizada, la batería descargada (ADP) debe recargarse antes poder usarla de nuevo como
fuente de alimentación. La reacción de regeneración del ATP es la reacción inversa de la
hidrólisis:

\text {Energía} + \text {ADP} + \text P_i \leftrightarrow \text {ATP} + \text {H} _2 \text
́ +ADP+Pi↔ATP+H2O
{O}Energıa

[¿No le queda todavía un enlace de alta energía al ADP?]

Hemos mencionado que se libera un montón de energía libre durante la hidrólisis de ATP, pero
¿exactamente de cuánto estamos hablando? La ∆G para la hidrólisis de un mol de ATP en ADP
y \text P_iPiP, start subscript, i, end subscript es −7.3 \text{kcal/mol}kcal/molk, c, a, l, slash, m,
o, l (−30.5\text{kJ/mol}kJ/molk, J, slash, m, o, l) en condiciones estándar
(concentración 111 \text MMM de todas las moléculas, 252525°C, and \text{pH} = 7.0pH=7.0p,
H, equals, 7, point, 0). No est mal, pero las cosas se ponen más impresionantes bajo condiciones
no estándar: La ∆G para la hidrólisis de un mol de ATP en una célula viva es casi el doble del
valor observado en condiciones normales, cerca de -14−14minus, 14 \text{kcal/mol}kcal/molk,
c, a, l, slash, m, o, l (−57 \text{kJ/mol}kJ/molk, J, slash, m, o, l).

Reacciones acopladas

¿Cómo se utiliza la energía liberada por la hidrólisis de ATP para impulsar otras reacciones en
una célula? En la mayoría de los casos, las células utilizan una estrategia
denominada acoplamiento de reacciones, en la que una reacción energéticamente favorable
(como la hidrólisis de ATP) se vincula directamente con una reacción energéticamente
desfavorable (endergónica). La vinculación suele ocurrirmediante un intermedio compartido,
es decir, que el producto de una reacción es "recogido" y utilizado como reactivo en la segunda
reacción.

Cuando dos reacciones se acoplan, estas pueden añadirse para dar una reacción general y la
ΔG de esta reacción será la suma de los valores de ΔG de las reacciones individuales. Mientras
el ΔG global sea negativo, ambas reacciones pueden ocurrir. Incluso puede ocurrir una reacción
muy endergónica si se acopla a una muy exergónica (como la hidrólisis de ATP). Por ejemplo,
podemos sumar un par de reacciones genéricas acopladas por un intermedio común, B, de la
siguiente manera^22start superscript, 2, end superscript:
A↔BΔG=X

+B↔C+DΔG=Y−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−

A↔C+DΔG=X+Y

Te habrás dado cuenta que el intermediario, B, no aparece en la reacción acoplada general.


Esto se debe a que aparece como producto y como reactivo, así que las dos Bs se cancelan
entre sí al sumar las reacciones.

El ATP en el acoplamiento de reacciones

Cuando participa ATP en el acoplamiento de reacciones, el intermedio compartido suele ser una
molécula fosforilada (una molécula a la que se ha añadido un grupo fosfato del ATP). Como
ejemplo de cómo funciona esto, veamos la formación de sacarosa, o azúcar de mesa, a partir
de glucosa y fructuosa^{3,4}3,4start superscript, 3, comma, 4, end superscript.

Estudio de caso: ¡hagamos sacarosa!

La formación de sacarosa requiere de un aporte de energía: su ΔG es cercana a +27+27plus,


27 \text{kJ/mol}kJ/molk, J, slash, m, o, l (en condiciones estándar). La hidrólisis de ATP tiene
una ΔG aproximada de -30−30minus, 30 \text{kJ/mol}kJ/molk, J, slash, m, o, l en condiciones
estándar, por lo que puede liberar suficiente energía para "pagar" por la síntesis de una molécula
de sacarosa:
glucosa+fructosa↔sacarosa+H2OΔG=+27kJ/mol

+ATP+H2O↔ADP+PiΔG=−30kJ/mol−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−−
−−−−−−−−−−−−−−−−

glucosa+fructosa+ATP↔sacarosa+ADP+PiΔG=−3kJ/mol

¿Cómo se canaliza la energía liberada durante la hidrólisis de ATP en la producción de una


molécula de sacarosa? Resulta que en realidad hay dos reacciones llevándose a cabo, no una
sola reacción grande, y el producto de la primera reacción actúa como reactivo de la segunda.

 En la primera reacción, se transfiere un grupo fosfato del ATP a la glucosa para formar
un intermediario fosforilado de la glucosa (glucosa-P). Esta es una reacción
energéticamente favorable (que libera energía) porque el ATP es muy inestable, es
decir, realmente "quiere" perder su grupo fosfato.

 En la segunda reacción, el intermediario glucosa-P reacciona con la fructuosa para


formar sacarosa. Debido a que la glucosa-P es relativamente inestable (gracias al grupo
fosfato que tiene unido), esta reacción también libera energía y es espontánea.
Ilustración del acoplamiento de reacciones por medio de ATP.

En la reacción desacoplada, la glucosa y la fructosa se combinan para formar sacarosa. Esta


reacción es termodinámicamente desfavorable (requiere energía).

Cuando esta reacción es acoplada con la hidrólisis del ATP, se lleva a cabo en dos pasos
energéticamente favorables. En el primer paso, se transfiere un grupo fosfato del ATP a la
glucosa, creando la molécula intermediaria glucosa-P. La glucosa-P es reactiva (inestable) y
puede reaccionar con la fructosa para generar sacarosa, liberando un fosfato inorgánico en el
proceso.

Este ejemplo muestra cómo una reacción acoplada que involucra ATP puede funcionar por
medio de fosforilación, dividiendo una reacción en dos pasos energéticamente favorables
conectados por un intermediario fosforilado (que lleva un fosfato). Esta estrategia es utilizada
en muchas rutas metabólicas en la célula, proporcionando una manera para llevar a cabo otras
reacciones por medio de la conversión de ATP en ADP.

Diferentes tipo de reacciones acopladas en la célula


El ejemplo anterior muestra cómo la hidrólisis de ATP puede acoplarse a una reacción de
biosíntesis. Sin embargo, la hidrólisis de ATP también puede acoplarse a diferentes tipos de
reacciones celulares, como los cambios conformacionales de las proteínas que transportan
otras moléculas hacia el interior o el exterior de la célula.

Estudio de caso: la bomba de sodio-potasio

Mover sodio (\text {Na}^+Na+N, a, start superscript, plus, end superscript) al exterior o potasio
(\text K^+K+K, start superscript, plus, end superscript) al interior de una célula típica es
energéticamente desfavorable porque este movimiento es en contra de sus gradientes de
concentración. El ATP proporciona la energía para el transporte de sodio y potasio a través de
una proteína embebida a la membrana llamada bomba de sodio-potasio (bomba de Na+/K+).
1. Tres iones de sodio se unen a la bomba de sodio-potasio, que está abierta hacia el
interior de la célula.

2. La bomba hidroliza ATP, se fosforila a sí misma (uniendo un grupo fosfato a sí misma)


y libera ATP. Este evento de fosforilación causa un cambio conformacional en la bomba:
se cierra en el interior de la célula y se abre en el exterior de la célula. Los tres iones de
sodio se liberan y dos iones de potasio se unen al interior de la bomba.

3. La unión de los iones de potasio desencadena otro cambio conformacional en la bomba,


la cual pierde su grupo fosfato y vuelve a la forma en la que se abre hacia adentro. Los
iones de potasio se liberan al interior de la célula y el ciclo de la bomba puede comenzar
otra vez.

Imagen modificada de "La bomba de intercambio de sodio potasio", por personal de Blausen
(CC BY 3.0).

En este proceso, el ATP transfiere uno sus grupos fosfato a la proteína bomba, y se forma ADP
y una forma fosforilada "intermediaria" de la bomba. La bomba fosforilada es inestable en su
conformación original (que abre hacia el interior de la célula) y se estabiliza al cambiar de forma,
abriéndose hacia el exterior de la célula, donde libera iones de sodio. Cuando se unen iones de
potasio extracelulares a la bomba fosforilada, estos activan la eliminación del grupo fosfato, con
lo que la proteína se vuelve inestable en su forma que abre hacia el exterior. La proteína se
vuelve más estable regresando a su forma original, con lo que libera los iones potasio dentro de
la célula.

Aunque este ejemplo involucra gradientes químicos y proteínas transportadoras, el principio


básico es semejante al ejemplo anterior de la sacarosa. La hidrólisis del ATP se acopa a un
proceso que requiere trabajo (no favorable energéticamente) por medio de la formación de un
intermediario fosforilado inestable, permitiendo que el proceso se lleve a cabo en una serie de
pasos energéticamente favorables.