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Historia de las teorías de la comunicación – Armand Mattelart – Michele Mattelart

La sociedad funciona como un organismo: la historia de las sociedades tiene varias etapas
como lo son, la era teológica o ficticia, la segunda es la metafísica o abstracta y la era
industrial es la última de las etapas ya que se encuentra vinculada con lo práctico, lo rápido.
De la noción de la industrialización concebida como organismo es pensable una comunidad
en la que el transporte son las redes materiales y el mundo financiero son las redes
espirituales. En esa medida las interacciones entre los individuos estarán constituidas desde
una intersubjetividad, una red de afiliaciones. Dentro del estudio de la psicología de las
masas se ve la característica enunciada por Sigmund Freud que dice que existe la inhibición
del pensamiento y la exaltación del sentimiento.

Es de importancia señalar las aseveraciones de Herbert Spencer en cuanto a la noción de


comunicación como un sistema orgánico. Las noticias son así comparadas con funciones
del sistema nervioso ya que transmiten información de un lugar del organismo a otro punto
del organismo. El Estado va a ser considerado como el principal socializador de las
responsabilidades y el que se encarga de reconducir todos los problemas sociales a
cuestiones de riesgo. Le Bon nos va a hablar sobre el alma de la muchedumbre que actúa
con total autonomía de los individuos en los que actúa.

Los franceses están de acuerdo en que la comunicación es el vector que posibilita el


desarrollo de la razón. La sugestión va a ser explicada como lo que posibilita que los
dirigentes hipnoticen a los seguidores de los medios de comunicación como la prensa.
Georg Simmel va a proponer que en vez de que se propongan los hechos de las personas
como meros hechos sociales exteriores se vean de unas conductas sociales que surgen de
acciones sociales entre individuos, hechos recíprocos, ya que actuamos en una red
intersubjetiva gracias a la comunicación. La biologización de los sistemas de comunicación
va a ser reforzada en la segunda mitad del siglo XIX. En ese sentido la sociedad estará
compuesta de un sistema vascular representado en arquitecturas como los caminos y las
vías y el sistema nervioso compuesto por los medios como la prensa por la que el centro
emite sus mensajes a la periferia.

El Estado será entonces concebido como un cuerpo anclado al territorio, en el que las
relaciones y las redes vitalizarán la vida que allí se fermenta. La comunicación será el
factor que posibilite la existencia de espacios socio-económicos. Los valores de la sociedad
que eran la solidaridad serán reemplazados por las nociones de la interdependencia entre las
células (al concebir a la sociedad como organismo biológico). La estadística también será
una rama fundamental del estudio de las masas de la sociedad, al verse fomentados los
estudios en cuanto a los índices. Finalmente se hará la distinción de dos facetas que
distinguen a lo social: por un lado está lo asociativo y por otro lo disociativo, el primero
referido a la capacidad del ser humano de unir lo que está desorganizado y la segunda
faceta como la posibilidad de desunir las cosas y provocar así nuevos procesos de
significación.

Los empirismos del Nuevo Mundo


Jorge Andrés Páez Cano - 20151160047

En la escena de los estudios de la comunicación y las comunidades, aparece Robert Ezra


Park, quien va a hablar sobre la ciudad como un estado de ánimo y ve la base psicológica
de la personalidad urbana en la intensificación del estímulo nervioso, la movilidad y la
locomoción. Junto a su colega E. W Burgess van a postular la idea de aplicar las ideas de
la ecología animal y vegetal a los estudios de la comunicación humana, ya que la ecología
es concebida como la relación que hace el organismo con todo su entorno. Uno de los
principios organizadores de la sociedad es el de la competitividad, ya que en este marco de
la lucha por el espacio es donde los seres humanos se van a empezar a organizar en
diferentes puntos de su territorio, allí, habitarán juntos una cultura, definida como el
conjunto de artefactos y de creencias y además de ello como el conjunto de artefactos
tecnológicos e instrumentos de los que hace uso el hombre.

La ciudad es concebida como el escenario en que se da la locomoción. Una de las preguntas


que son importantes para la sociedad del entretenimiento es si en verdad el sujeto es alguien
crítico, o si es un robot alegre pero que sin embargo está cada vez más centralizado según
los intereses y expectativas de los centros culturales del mundo, es necesario hacer un
análisis, según Mattelart, de cualquier estrategia de los bandos que participan de los
conflictos bélicos del siglo XX que propugnan por la alienación del individuo. Entre los
teóricos más importantes del individuo y su interacción con la sociedad urbana está el
norteamericano John Dewey quien postula que el sujeto está sometido a las fuerzas de la
homogeneización pero que al mismo tiempo tiene la fuerza para sustraerse de ella.

Charles Pierce nos va a hablar sobre la relación triádica que existe entre el signo, el
interpretante, y el objeto representado, para él todo el pensamiento está en forma y
contenido de signos, en el mundo de los signos existirán tres distintos: el ícono que se
parece al objeto que representa, como un mapa; en cuanto al símbolo es la convención que
hacen los interpretantes sobre las palabras o por ejemplo las señales de tráfico, y por otro
lado el índice es lo que se colige de alguna marca o de alguna imagen: la huella digital o la
marca de una bala en una placa pueden ser ejemplo de índice, en este caso de algún hecho
específico. La base de la naturaleza social y los ideales del individuo, para Cooley, va a ser
lo que se constituye como grupo primario en el que las personas interactúan cara a cara.
Uno de los teóricos más importantes de los medios de comunicación es Harold Lasswell
quien va a hablar sobre cómo la propaganda se ha manifestado como el medio de adhesión
de las masas, además la audiencia, en medio de la difusión de los medios de comunicación
como el cine, la radio y el teléfono, se considerará como el blanco amorfo en el que
funciona el esquema del estímulo-respuesta. Ante la omnipotencia de los medios de
comunicación y su fuerte influencia en las audiencias, aparecerá el fenómeno ya
mencionado por Noam Chomsky en Cómo nos venden la moto, en la que el director
estadounidense Orson Welles infundirá pánico en la población luego de la transmisión de la
radionovela de La guerra de los mundos, en la que las personas huyen atemorizadas por la
aparente invasión de otro mundo. Para Lasswell existirán tres factores que integran los
procesos comunicativos: a) la vigilancia del entorno en la que se evalúa qué puede atacar a
los valores de una comunidad, b) la puesta en relación de los componentes de la sociedad
para emitir una respuesta al entorno y por último la transmisión de la herencia social que
será llevada a cabo por los pedagogos, educadores y padres de familia.

Los autores Lazarsfeld y Merton postularán que las relaciones sociales se dan en un
contexto en el que se fluctúa entre equilibrio y desequilibrio. Se pondrán de moda las
teorías en las que se estudian los efectos del cine y los demás medios de comunicación de
las audiencias, para ello bautizan un programa en el que se estudia si el espectador está a
gusto, disgusto o indiferencia ante lo que le presenta los medios. Empiezan los estudios de
Lazarsfeld a cobrar vigencia entre los espectadores, el estudio en el campo del marketing
del modelo AIDA (captar la tención, suscitar el Interés, estimular el Deseo o a la Compra)
como manifestación del poderío que tienen en la actualidad los mensajes a gran escala en
pro de la economías.

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