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Pablo Fuentealba C.

Advertencia: el presente apunte es sólo un borrador destinado para el uso interno de


la asignatura

Sociedad y cultura

UNIDAD II: LA SOCIEDAD.

1.- ¿Qué es la sociedad? Definición y elementos

No existe acuerdo entre los sociólogos sobre aquello que lo que se entiende por
sociedad, a pesar de que es uno de los conceptos centrales de la sociología.

Sin embargo, existen ciertos elementos básicos que, por lo general, están presentes
en aquello que denominamos sociedad.

La sociedad puede definirse como un grupo humano que vive en comunidad, posee
un territorio determinado, comparte una cultura, posee cierta conciencia de su
identidad y es relativamente autosuficiente.

Sin embargo, a pesar de en general recurriremos a la definición anterior, es importante


considerar que las definiciones de sociedad serán diferentes de acuerdo a la
perspectiva teórica desde la cual sea conceptualizada. Por ejemplo, la teoría del
conflicto, al momento de definir sociedad hará énfasis en los grupos, en los intereses
contrapuestos y en el conflicto entre grupos, o en las relaciones de dominación, siendo
éstos elementos propios de su definición. La perspectiva funcionalista en cambio, nos
dirá que está compuesta por instituciones y normas que cumplen funciones y se
organizan de modo complementario para satisfacer las necesidades sociales bajo
relaciones de armonía y estabilidad. Los interaccionistas le otorgarán un fuerte énfasis
a los procesos de interacción y de intercambio simbólico como elementos.

Como se aprecia, no hay definiciones unívocas y éstas difieren dependiendo del


enfoque teórico. Lo mismo ocurre con el resto de los acontecimientos sociales.

2.- Veamos cada uno de sus elementos por separado:

a) Es un grupo humano que vive en comunidad: es un conjunto de individuos que


llevan una vida conjunto. No realizan su vida o sus actividades de forma
aislada, sino que lo hacen de forma conjunta, interactúan entre ellos
desarrollando una vida social y colectiva.

b) Posee territorio determinado: todas las sociedades llevan desarrollan su vida


colectiva dentro de un territorio o dentro de un espacio geográfico determinado.

c) Comparte una cultura: las sociedades comparten una misma forma de vida, lo
cual significa que comparten la mayoría de los elementos culturales. Sus
miembros poseen creencias similares, poseen los mismos valores, un mismo
idioma, usan un mismo sistema de símbolos, utilizan los mismos objetos o
artefactos culturales, etc.

Evidentemente, nunca una sociedad comparte toda la cultura, pero sí la


mayoría de sus rasgos y elementos más importantes. Una sociedad es
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relativamente homogénea desde el punto de vista cultural por el hecho de


compartir una determinada forma de vida, sin embargo, debemos recordar que
dentro de una misma sociedad existen subculturas.

d) Poseen cierta conciencia de su identidad: una sociedad posee cierta


conciencia de su identidad, es decir que reconoce ciertas características
importantes que hacen que posea una identidad determinada

e) Relativamente autosuficiente: si bien en la actualidad ninguna sociedad es


plenamente autosuficiente, porque la globalización vuelve dependientes a las
sociedades entre ellas, si podemos afirmar que una sociedad es relativamente
autosuficiente porque la mayor parte de las necesidades de sus miembros
pueden satisfacerse dentro de ella.

3.- ¿Cómo podemos clasificar a las sociedades?

Clasificación de las sociedades

Existen múltiples formas de clasificar a las sociedades. Aquí intentaremos mostrar


algunas formas de clasificación.

3.1.- Sociedades simples y sociedades complejas

Las sociedades pueden clasificarse de acuerdo a su mayor o menor grado de


complejidad. En este sentido, la clasificación de Durkheim y los conceptos solidaridad
orgánica y mecánica resultan útiles.

a) Sociedades simples: En ellas entre los individuos existe una identidad, el individuo
sabe hacer muchas actividades, es polifuncional, porque son ellos los que
construyen sus lugares para vivir, consiguen sus alimentos, enseñan a sus hijos,
defienden a la tribu, toman decisiones políticas, etc.

En estas sociedades no existe una diferenciación funcional (división del trabajo o de


tareas) ya que todos realizan múltiples funciones

Los individuos se consideran pares, interactúan, se conocen, tienen lazos emocionales


basados en la identidad y, por la tanto, la cohesión social es posible por estos lazos.
Durkheim denomina a esto solidaridad mecánica.

b) Sociedades Complejas: El individuo deja de ser polifuncional. Aquí surge la división


del trabajo, surge la especialización funcional, porque ahora existen instituciones
especializadas en la realización de una tarea. Por ejemplo, no necesito construir mi
lugar para vivir, sino que una empresa se encarga de hacerlo, yo no debo salir a
conseguir mis alimentos (cultivando y cazando), sino que hay otros que realizan
esto, yo sólo acudo al supermercado a buscarlas. Yo tal vez me dedique a la
enseñanza y me especialice en esa tarea.

Aquí surge la diferenciación funcional, las funciones que realiza cada individuo se
vuelven complementarias entre sí, porque se depende del trabajo de otros. Es decir, el
vendedor de comida, depende ahora del que construye casas, de que se encarga de
la seguridad, etc., porque esas otras funciones él no las realiza y debe depender de
que otros la hagan. Los individuos se hacen dependientes entre sí. A esto, Durkheim
lo denomina solidaridad orgánica,, porque sostiene que al igual que en los organismo
en los que cada parte realiza una función, en las sociedades complejas cada
institución social cumple o desarrolla una tarea específica,
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3.2.- Sociedades sagradas y seculares:

Las sociedades sagradas corresponden a aquellas sociedades en las cuales el


elemento religioso, mítico o mágico presenta una fuerte presencia en la vida social.
Estos aspectos influirían profundamente en la vida familiar, política, económica y, en
general, en casi todos los ámbitos sociales. Por ejemplo, en la China medieval,
cuando se pretendía tomar una decisión política, debía consultarse a los sacerdotes,
quienes debían determinar si los espíritus podían molestarse y en función del dictamen
de los sacerdotes se tomaba la decisión. Por lo tanto, en este ejemplo, puede
apreciarse que el elemento religioso determinaba el ámbito político. También en estas
sociedades le educación se basa en las enseñanzas religiosas.

En cambio, las sociedades seculares corresponden a sociedades racionalizadas que


se han ido desprendiendo poco a poco de los elementos míticos y religiosos. Hoy se
vive en una sociedad sumamente secular. Cuando en política o en la vida se toma una
decisión, no se espera que exista una consistencia entre esas decisiones y las
sagradas escrituras, sino que su fundamento es solamente racional y técnico. Dejaron
de lado lo mítico. Se ocupa el cálculo racional.

En China, cuando se debía tomar una decisión política (hace muchos siglos) se le
consultaba a los sacerdotes para saber si esa decisión o acción podía molestar a los
espíritus. En esos casos, la acción no se realizaba. Aquí estaríamos ante un ejemplo
típico de sociedad sagrada, donde vemos de qué forma el elemento mágico o religioso
influye en el ámbito político. Hoy en occidente, esta misma decisión se tomaría sólo
atendiendo a criterios técnicos.

3.3.- Sociedades prescriptivas y electivas:

En estas sociedades, el individuo no es autónomo en ciertas decisiones que son


relevantes en su vida, sino que la sociedad o el grupo familiar toma las decisiones por
ellos. Por ejemplo, antiguamente, las parejas que contraían matrimonio eran definidas
por sus familias y los hijos no tomaban parte en las decisiones. También, los hijos
debían seguir el oficio de los padres, sin poder elegir.

En cambio, en las sociedades electivas, los individuos son libres de elegir en aspectos
importantes de su vida (hoy se puede elegir a la esposa, puedo elegir mi profesión,
etc.)

Evidentemente, ninguna sociedad es plenamente prescriptiva o electiva, sino que


existen grados.

3.4.- Sociedades estatales y no estatales:

En las sociedades estatales existe un órgano diferenciado dedicado a la realización de


las actividades políticas y a las funciones públicas que es el Estado. Es un aparato
funcionalmente especializado en la realización d estas funciones.

En las sociedades no estatales, no existe éste órgano o aparato diferenciado


(sociedades simples) que es el Estado ya la sociedad cumple sus funciones políticas
de forma no especializada (los mismos que recolectan comida, que cazan y que
defienden a la tribu, toman las decisiones políticas, ayudan a construir un puente, etc.).
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4.- Status (posición) y rol

Ahora nos referiremos a dos términos sociológicos importantes que son los de status y
rol.

¿Por qué es importante el status y el rol? Algunos sociólogos norteamericanos


descubrieron que nuestro comportamiento social en general, es decir, nuestras
acciones, nuestra forma de interactuar con otros individuos, de comunicarnos, etc., no
era completamente libre, “plana” o espontánea, sino que estaba fuertemente
condicionada por una estructura externa al individuo que, que sería la estructura
social. Es decir, nuestro comportamiento y nuestra interacción cotidiana está
condicionada por una estructura social externa a nosotros, que no elegimos, pero a la
cual nos ajustamos.

Por ejemplo, un individuo ¿Se comporta de la misma forma cuando está con sus
amigos o cuando está con su jefe? ¿Usa la misma ropa en su casa que en el trabajo?
¿Utiliza el mismo lenguaje con su polola, con sus amigos y con sus profesores o jefes?
Si nos fijamos atentamente, nuestra conducta cambia continuamente en el transcurso
de nuestra vida cotidiana, dentro de un día, en la semana etc. ¿Somos acaso
personas inconsecuentes? No, en absoluto, lo que ocurre es que dentro de nuestra
vida ocupamos distintas posiciones (status) sociales en las cuáles se esperan
comportamientos diferentes de nosotros. Es decir, las expectativas respecto a nuestro
comportamiento, varían en función de si estamos en la posición de amigos, pololos,
empleados, padres, hijo, etc. Cuando estoy en la posición de amigo, porque me he
reunido con mis amigos, éstos esperan que yo hable de una forma determinada
(groserías, lenguaje informal, poco técnico). Sin embargo, pero ese no es el lenguaje
que espera que utilice mi jefe cuando estoy en el puesto de vendedor atendiendo
clientes. Lo mismo ocurre con el comportamiento, la vestimenta, etc. La sociedad y los
grupos con los que nos relacionamos tienen expectativas determinadas respecto a
nuestro comportamiento (rol) en función de puesto (status o posición) en la que nos
encontramos. Y nosotros, simplemente, cumplimos con estos papeles preestablecidos
socialmente. Del mismo modo que en una obra de teatro ya están asignados los
personajes y papeles, en la sociedad, ya están más o menos preestablecidos los
comportamientos esperados para cada posición social (o status: por ej. Vendedor,
policía, padre, hijo, esposo, etc.). Nosotros los desempeñamos porque forma parte de
las normas sociales1 con cierto margen de elección. Este es el tema del Status y rol
que trataremos a continuación.

4.1.- El status y el rol: definiciones:

El concepto de status se refiere a la posición que un individuo o grupo ocupa en la


sociedad. En cambio, el rol corresponde al comportamiento que otros esperan de una
persona que tiene un status determinado. Corresponde, por lo tanto, a la expectativa
que se tiene sobre el comportamiento de un individuo de acuerdo a su status o
posición dentro de la estructura social.

Por ejemplo, los status (puesto) de profesor, de alumno, de padre, de hermano, de


pololo, de esposo, de madre, de médico, de ciudadano, de conductor, etc., todos ellos
1
Lo cual no significa que con el tiempo estos status y roles no puedan modificarse. Los roles
cambian, pero en general tienden hacia la estabilidad a mantenerse y nosotros nos ajustamos a
ellos cierto margen de elección. Por ejemplo, los roles de género (hombres, mujeres se han
modificado en las últimas décadas: hoy es normal esperar que las mujeres trabajen, estudien,
aspecto que antes no formaba parte del rol de mujer)
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corresponden a diferentes posiciones o status que existen en una sociedad. También


podríamos pensar que son los diferentes “puestos” que la sociedad ha establecido o
prefijado a los cuales se asocia un determinado papel que debe desempeñarse que es
el rol.

La sociedad o el grupo espera un comportamiento para cada status social y ese


comportamiento que el grupo espera es lo que denominamos rol.

Por ejemplo, esperamos que el médico nos atienda, nos pregunte sobre nuestros
síntomas, nos examine e intente sanarnos. Se espera que quienes poseen el status de
padre cuiden a sus hijos, les entreguen alimentos y los eduquen. Todos estos son los
comportamientos que se esperan de un individuo que ocupa una determinada posición
o status social.

La sociedad tiene asignados los “papeles” (roles) para cada status o posición y, por
este motivo, debemos comportarnos de acuerdo al status que ocupamos. El concepto
de rol implica cierta expectativa social respecto al comportamiento que se espera una
persona que ocupa un status determinado (por ejemplo, se espera que quién ocupa la
posición –status- de bombero, apague incendios –rol; o que un padre –status-, cuide y
proteja a sus hijos –rol-).

Los roles apropiados son aprendidos dentro del proceso de socialización e


internalizados por el individuo.

El concepto de status, no necesariamente indica una posición jerárquica como


comúnmente se cree y, por este motivo, muchos autores prefieren referirse al status
simplemente como posición social.

4.2.- La sociedad como sistema de status y roles:

La sociedad puede ser comprendida como un conjunto de status y roles, estamos


constantemente cambiando de posiciones sociales y de roles.

Esto significa que la estructura social tiene predefinidos el conjunto de posiciones


sociales, así como los roles que se esperan para esas posiciones -o status-. Por
ejemplo, puedo ser profesor y en este status la sociedad espera que enseñe y evalúe
a los alumnos, pero luego, cuando llego a mi casa, asumo un nuevo status que es el
de esposo, para el cual se espera otro rol y también, puedo tener el status de padre
para el cual se esperará otro comportamiento.

Por lo tanto, la estructura social, es un sistema de posiciones (status) por los cuales
transitamos en el transcurso de nuestras vidas cotidianas.

4.3.- Status y rol: concepción teatral de la vida cotidiana

Erving Goffmann, un importante sociólogo norteamericano, desarrolló una concepción


teatral de la vida social al considerar que la sociedad posee predefinidos ciertos
papeles y las actuaciones correspondientes. En este sentido, la vida social sería como
una gran obra de teatro en la cual vamos desempañando diferentes papeles y, por lo
tanto, distintas actuaciones que el público espera de nosotros.

Somos padres y debemos actuar y comportarnos de acuerdo a esa posición, como si


estuviésemos en una obra de teatro desempeñando papeles, luego somos empleados
en una fábrica y la sociedad espera que actuemos como empleados, luego como
conductores. La vida social consistiría en desempeñar papeles de personajes que
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desde pequeños aprendemos a desarrollar de acuerdo a ciertos parámetros y reglas


socialmente preestablecidas (aprendemos a ser padres, esposos, pololos,
profesionales, hijos con sus roles básicos respectivos), pero todos esos roles ya los ha
definido la sociedad y nosotros los ejecutamos como si la vida fuese una obra de
teatro.

Esto, evidentemente, no significa que nuestra vida sea sólo actuación y que estos
actos sean vacíos. De hecho, estos actos nos llenan y no sentimos plenos
realizándolos porque la sociedad también nos enseña a desarrollar los sentimientos
adecuados para desempeñar esos roles y a querer y amar los roles que
desempeñamos.

Y además, siempre existe cierto margen de flexibilidad y de libertad para ejecutar los
roles sociales, pero en términos generales se encuentran predefinidos y puede decirse
que son “objetivos”, puesto que existen con independencia de nosotros (como hechos
sociales y se nos imponen), dado que los roles son el resultado de un consenso social
en torno al comportamiento esperado. Por ello, podemos ver que la mayoría de las
personas estarían de acuerdo, en términos generales en definir “en qué consiste” ser
padre o ser amigo o pololo/a en términos cuál es la expectativa de comportamiento
socialmente esperada para ese tipo de relaciones sociales.

4.4.- Status adscrito y adquirido

El status adscrito corresponde a un status o posición social que no hemos elegido y


que, por lo general, nos es asignada desde nuestro nacimiento.

Por ejemplo, ser hombre o mujer, corresponderían a status adscritos. La religión


(asignada en el nacimiento o de origen) y la raza también corresponden a status
adscritos. La sociedad esperará un comportamiento determinado dependiendo de la
posición social.

En el ejemplo del hombre y la mujer, podemos ver que la sociedad esperará un


comportamiento determinado (rol) si una persona es mujer, como por ejemplo, usar
aros, falda, jugar con muñecas, usar determinadas vestimentas y determinados
colores, dedicarse a determinados trabajos y a otros no, comportarse de determinada
manera, etc. Si es hombre, deberá jugar a la guerra, futbol, con autos, deberá vestirse
de una determinada manera, ser rudo, etc.

Es decir, ya tiene establecido el comportamiento que se espera para la posición de


hombre o mujer y si somos hombres o mujeres, debemos comportarnos de acuerdo al
papel prescrito.

En cambio, el status adquirido corresponde a aquella posición que se ha alcanzado


como resultado del esfuerzo, del trabajo de las capacidades o de las libres elecciones
del individuo.

Por ejemplo, la posición de médico, de arquitecto, de abogado, de profesor, de padre,


de esposo, etc., corresponden a status adquirido, porque son posiciones que la
persona ha alcanzado como resultado de sus esfuerzos, capacidades y decisiones.

Al igual que en el caso del status adscrito, cada una de estas posiciones conlleva un
rol o un papel predefinido que debe desempeñar quien ocupe esa posición.
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5.- El aprendizaje de los roles sociales y otros temas relacionados:

5.1- Aprendizaje de roles:

El aprendizaje de roles implica dos aspectos. Por una parte, quien tiene un
determinado status, debe aprender el comportamiento que la sociedad espera de
quien posee ese status, pero además, debe aprender los deberes (obligaciones) y
derechos que implica ese rol (por ejemplo, el profesor debe entregar las calificaciones
dentro de ciertos plazos, preparar sus clases, pero además, puede exigir disciplina,
puede calificar, expulsar a una alumno de la sala, etc.; un policía debe proteger y
aplicar la ley, pero también puede exigirnos la licencia o la cédula de identidad). Todo
esto está vinculado a la dimensión externa del rol, vinculada al comportamiento, y al
aprendizaje de derechos y deberes.

Por otra parte, las personas deben aprender a desarrollar las actitudes, sentimientos y
expectativas acordes al rol y, en este sentido, existe una dimensión afectiva asociada
al rol. Por ejemplo, todos (hombres y mujeres) podemos aprender nuestro rol de
padres y aprender a alimentar, a bañar y a cambiarle los pañales a un niño, pero
debemos desarrollar las actitudes y sentimientos de esta actividad que hacen que ella
sea una actividad satisfactoria y se pueda desempeñar el rol de forma feliz y exitosa.
Por lo tanto, existe una dimensión del aprendizaje de rol que es interna.

5.2.- Roles y socialización.

Los roles sociales se aprenden por socialización. Por una parte se aprenden a través
de la observación, cuando los niños o los individuos observan el comportamiento de
otros. Por otra parte, los individuos aprenden los diferentes roles sociales a través del
juego, ya que mediante éstos, ellos van internalizando el sistema de roles (existen
también otros mecanismos de aprendizaje).

Por ejemplo, cuando los niños juegan a “la casita” y las niñas juegan con una muñeca
a ser madres y los niños trabajan y juegan a ser padres, están imitando el rol de padre
y madre. O también cuando juegan al policía o a los bomberos, etc. Al principio, sólo
imitarán las conductas, pero con el tiempo habrá cada vez un mayor grado de
comprensión de estos roles que les servirá de preparación para cuando sean padres y
además, van comprendiendo el sistema de posiciones o puestos sociales. En este
punto, es importante recordar el proceso de generación del “otro generalizado” en el
individuo, el que se desarrolla

Mediante el juego (bomberos, astronauta, policía, etc.) los niños comienzan a


internalizar el complejo sistema de posiciones que existen en la sociedad, porque los
niños deben salirse mentalmente de su rol habitual de niños (que corresponde al
status real que tienen) para ocupar otras posiciones que no son las propias
ficticiamente. Pero de este modo, comienzan a aprender a desarrollar otros papeles y
a internalizar el sistema de posiciones de la estructura social. Mentalmente van
desarrollando la capacidad de conocer otros puestos sociales y roles y comienzan a
comprender el funcionamiento de la sociedad en términos de status y roles, lo cual los
preparará para poder interactuar con los diferentes puestos y roles sociales que
existen.
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5.4.- Roles sociales y personalidad

Para que una persona pueda desempeñar un rol adecuado, es necesario que haya
una personalidad adecuada para ese rol.

Por ejemplo, un vendedor de automóviles, se espera que sea extrovertido, elocuente,


seguro al expresarse. Pero si una persona es tímida, no se expresa bien, habla bajo y
lo que dice no lo dice de forma segura, no tendrá una personalidad compatible con ese
status y rol.

Pero inversamente, el desempeño de un rol, puede cambiar la personalidad (por


ejemplo, el mismo vendedor tímido, después de unos meses puede llegar a volverse
menos tímido).

5.5.- Roles sociales y símbolos.

Muchos de los status o posiciones sociales poseen símbolos propios que permiten
identificar a un individuo que ocupa esa posición. Por ejemplo, un uniforme y una placa
nos permiten saber que alguien posee el status de policía, una cruz roja en un gorro
blanco y un delantal, nos permiten saber que una persona ocupa el status de
enfermera, la sotana nos permiten saber que alguien es un sacerdote. Esto facilita
enormemente la interacción al identificar la posición de los sujetos.

5.6.- Conjunto de roles.

El concepto de conjunto de roles posee dos sentidos. El primero nos indica que a una
determinada posición social se espera más de un comportamiento. Por ejemplo, de
alguien que posee el status de padre, se espera que alimente a su familia, que proteja
a su familia, que enseñe a sus hijos, etc. Por lo tanto a cada posición social se le
asocian múltiples comportamientos (roles).

El segundo sentido nos indica que las personas en sus vidas cotidianas ocupan
múltiples status o posiciones sociales, por lo tanto deben desempeñar múltiples y
diversos roles sociales. El joven, en cuanto estudiante debe desempeñar un rol
determinado (estudiar, entregar trabajos, no copiar, etc.), pero el joven es además
amigo y en la posición de amigo, debe desempeñar otros roles (acompañar a sus
amigos a las actividades, apoyarlos cuando lo necesitan, ser amable con las novias de
sus amigos, etc.). Pero además es hijo y como hijo, debe respetar las normas del
hogar, ser considerado con sus padres, ayudar en los quehaceres del hogar, entre
otros roles que debe desempeñar. Por lo tanto, aquí el individuo ocupa múltiples roles
sociales dado que ocupa múltiples status.

5.7.- Modelos de rol y grupos de referencias.

Los modelos de rol corresponden a aquellas personas o individuos que consideramos


como importantes o significativas, son aquellos individuos que nos sirven de ejemplo o
modelos a seguir dentro de nuestro desempeño de rol. Los modelos de rol son útiles
en el proceso de aprendizaje ya que son patrones a imitar.

Por ejemplo, los jóvenes pueden tener como modelo a un músico (rock, pop,
reggeaton, etc.), pero también el modelo de rol puede ser el padre, el hermano mayor
u otro pariente. Imitará su forma de vestirse, su forma de hablar, sus actividades, sus
opiniones, etc.
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Los líderes, muchas veces se constituyen en modelos de rol, en ejemplos a seguir e


imitar (negativos o positivos) para el resto de los individuos.

Esto es importante, porque el modelo de rol nos permite explicar el comportamiento de


otros individuos. Es decir, si queremos comprender por qué ciertos sujetos se
comportan de una determinada forma, muchas veces debemos identificar al modelo de
rol que siguen.

Por otra parte, tenemos los grupos de referencia, que son aquellos grupos que nos
sirven de modelo o parámetro para poder evaluar nuestro desempeño de rol. Son una
fuente de normas de conductas que nos permiten evaluar nuestro propio desempeño
de rol.

Por ejemplo, el grupo de referencia para un estudiante de derecho son sus


compañeros. Si el alumno obtiene un 4.0, pero el resto de sus compañeros obtiene un
3.0, entonces se sentirá satisfecho con su desempeño como estudiante. Pero si el sus
compañeros obtuvieron 6.0 y 7.0, entonces no se sentirá conforme con su desempeño
de rol como estudiante.

El grupo de referencia de un arquitecto son los otros arquitectos. Si él ve que el resto


de sus colegas están trabajando en la construcción de importantes obras, pero él sólo
tiene trabajos mediocres y recibe bajos ingresos en comparación con el resto de los
arquitectos, sentirá que su desempeño de rol ha sido insuficiente.

En este sentido, el sujeto evalúa su desempeño, se siente frustrado o no, en función


del grupo de referencia que es el que otorga el parámetro. En este sentido, el rol
desempeñado que está teniendo el grupo de referencia, va generando una norma o
regla acerca de cómo debiese ser el desempeño de rol. De este modo, los individuos
considerarán y evaluarán su éxito o fracaso en relación al grupo de referencia.

5.8.- Rol prescrito y Rol desempeñado.

El rol prescrito corresponde al rol esperado por la sociedad. Corresponde a la


expectativa que el grupo tiene respecto al desempeño del rol para alguien que ocupa
una determinada posición. En este sentido, la sociedad espera que cumplamos
adecuadamente nuestro rol de una determinada manera.

En cambio el rol desempeñado corresponde a la forma en que una persona


efectivamente ejecuta un rol específico.

No siempre existe una correspondencia entre el rol desempeñado y el prescrito. Es


más, casi nunca un rol se ejecuta perfectamente de acuerdo a las expectativas del
grupo social, puesto que siempre existe un desfase entre el comportamiento
idealmente esperado y el real.

Cuando la diferencia entre el rol prescrito y el rol desempeñado es demasiado alta, al


punto que no se logran cumplir las expectativas o los objetivos mínimos que exige el
rol, ahí se produce el fracaso de rol y el sujeto evidentemente experimenta este
fracaso.

Por ejemplo, idealmente, se esperaría que un profesor fuese entretenido, que tuviese
todos los conocimientos, que cumpliera a la perfección con sus horarios, etc., pero
rara vez es posible encontrar un profesor que sea capaz de cumplir a cabalidad con
todas esas expectativas.
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Es importante indicar que el tema del status y rol es sumamente relevante, ya que
parte importante de los conflictos y problemas interpersonales se producen como
resultado de las diferencias entre el rol prescrito y desempeñado. Si nos fijamos,
muchos de los problemas o reproches que hacemos a otros, son el resultado de
expectativas que tenemos respecto a su comportamiento y supuestos “deberes” que
creemos que el otro debe saber. Creemos que nuestros amigos (as), esposos (as),
compañeros de trabajo, etc., tienen que realizar ciertas acciones y nos formamos una
expectativa respecto a ellos en función de su rol de empleados, amigos, esposas,
novias, etc. Muchas de esas expectativas son sumamente claras y obvias, pero otras
no tanto como creemos y dan origen a conflictos (“yo esperaba que tú como esposa
hicieras y te preocuparas más de esto”; “los amigos hacen esto o no hacen esto”; “es
que yo pensé que eso tú lo sabías es obvio que eso no tenías que hacerlo de acuerdo
a tu cargo…o como amigo”)

5.9- Proceso de resocialización

Los procesos de resocialización intentan construir una nueva identidad en las


personas. Los procesos de resocialización ocurren en las llamadas instituciones
totales (cárceles, hospitales psiquiátricos, escuelas militares, seminarios religiosos) y
buscan terminar con la identidad anterior.2

Los individuos, en sus vidas diarias, poseen múltiples status (hijos, pololos, amigos,
hermanos, sobrinos, etc.) conformando, de este modo su identidad. Pero cuando
ingresan a una institución social se busca eliminar esta diversidad de status y roles
para resocializarlo en un único status y un único rol (militar). Por ello, los primeros
meses se cortan los contactos con sus familias y con la vida anterior, se les asigna un
horario estricto, una disciplina, un uniforme que los “uniforma” y los hace percibirse
como un igual dentro del grupo eliminando toda individualidad.

Debe indicarse que, en sentido estricto siempre, en algún grado, existen procesos de
resocialización y de reconstrucción de la identidad (si nos cambiamos a vivir a otro
país o de cultura, etc.). Sin embargo, el proceso más intenso se produce en las
instituciones totales como las descritas, porque la resocialización es llevada al extremo
y los sujetos se encuentran aislados del resto de la vida social y adscritos a un único
status/rol.

6.- Problemas de los roles y status:

Existen múltiples problemas asociados al desempeño de rol, a la satisfacción con el


rol, etc., sobre los cuales hablaremos a continuación.

6.1.- Personalidad y desempeño del rol

Tal como señalamos antes, pueden ocurrir problemas cuando la personalidad y otras
características psicológicas no son compatibles con status y el rol que debe
desempeñarse.

Por ejemplo, una persona que posee poca empatía y pocas habilidades sociales, no
se desempañará adecuadamente en un puesto (status) de servicio al cliente, en el
cual se requieren habilidades de personalidad especiales.

Una persona que es poco empática, fría y despreocupada, no se desempeñará


adecuadamente en un puesto como asistente social o como psicólogo.
2
Es importante señalar que, en sentido estricto, siempre existe algún proceso de resocialización y
reconstrucción de la identidad. Sin embargo, este proceso
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La incompatibilidad (o falta de idoneidad) entre la personalidad y un rol determinado


puede afectar el desempeño de rol.

6.2.- Distancia del Rol

El concepto de distancia de rol se refiere al grado de involucramiento afectivo


emocional que se tiene respecto a un rol determinado. No todas las tareas las
desarrollamos con el mismo nivel de involucramiento emocional, sino que en algunas
somos más distantes que en otras. El rol en este caso no tiene prioridad para el
individuo y no lo integra a la imagen de sí mismo, sino que lo considera como un rol o
una tarea conveniente.

Este punto se vincula con la dimensión interna del rol (afectiva, asociada a
sentimientos y actitudes de rol). Es decir, si bien desde el punto de vista externo
(comportamiento, derechos y deberes), es posible ejecutar el rol, desde el punto de
vista interno pueden no encontrarse presentes los sentimientos y actitudes propias del
rol, por lo tanto en la dimensión interna hay una distancia. Si no está presente esta
dimensión afectiva o interna, entonces, hay distancia de rol, pero si está, ahí no hay
distancia de rol.

Por ejemplo, supongamos una madre que tiene dos hijos, que es esposa, que estudia
y que trabaja medio tiempo en un trabajo que consiste en envolver paquetes en una
tienda, probablemente no valorará ni se involucrará mayormente en su rol de
empleada del mismo modo que lo hace con sus otros roles.

La falta de involucramiento en un rol que resulta tedioso en el cual no nos


involucramos, puede generar tensión psicológica por parte de quien desempeña dicho
rol si no es capaz de motivarse.

6.3.- Inconsistencia de status:

Los status o puestos sociales poseen socialmente una jerarquía, ya que socialmente
son valorados de distinto modo. Es decir, no todos los puestos o posiciones sociales
son valorados por la sociedad en la misma medida y, de este modo, se establece una
jerarquía de las ocupaciones. Por ejemplo, ser médico implica pertenecer a una
ocupación socialmente alta, pero no así recolector de basura. En términos de status
adscrito, ser hombre en una sociedad machista, corresponde a un status superior y
mujer puede ser considerado un status inferior.

La inconsistencia de status es una situación en la cual un individuo ocupa status que


no presentan congruencia entre sí porque pertenecen a categorías o rangos distintos
desde el punto de vista jerárquico. Aquí lo que ocurre es que el individuo ocupa un
status que socialmente es muy bien reconocido, mientras que ocupa otro que
socialmente es considerado como inferior.

Por ejemplo, hace algunas décadas en EEUU, un médico de raza negra habría
experimentado una inconsistencia de status. Porque como médico, le correspondería
pertenecer a un status elevado, pero por su raza habría sido considerado como
alguien de rango inferior. Tendría ingresos altos, sería respetado como médico, pero
por razones de raza le habría sido negado el ingreso al club social de la región, se le
habría excluido de las reuniones sociales, etc.

6.4. -Tensión del Rol


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La tensión de rol se produce cuando un individuo que se encuentra en una posición


social determinada debe desempeñar roles que son difíciles de compatibilizar. Un
punto importante es que la tensión de rol se produce entre los roles que se encuentran
asociados a un solo status.

Por ejemplo, un padre que debe cuidar y proteger a sus hijos, pero que debe castigarlo
severamente. Un profesor que debe evaluar a sus alumnos y reprobar a muchos de
ellos, pero que en su calidad de profesor se espera que tenga buenas relaciones con
los alumnos. O el DT que debe tener buenos resultados deportivos con su equipo,
mantener buenas relaciones con ese equipo, pero que muchas veces debe dejar a
jugadores sin jugar en el juego con lo cual pueden molestarse.

6.5-Conflicto del rol

El conflicto de rol implica que un individuo ocupa dos status que son contradictorios o
que se encuentran en una situación conflictiva. A diferencia del caso anterior, el
conflicto rol implica esta incompatibilidad (o dificultad) entre dos status.

Por ejemplo, el padre que es policía y que como policía debe hacer cumplir la ley, pero
que debe arrestar a su hijo porque ha conducido en estado de ebriedad o ha cometido
algún otro delito. Como policía debe hacer cumplir la ley, pero como padre debe
proteger a sus hijos, entonces se encuentra en una situación de conflicto de rol.

El médico que como profesional de la medicina debe realizar un aborto, pero que
como cristiano se le espera que esté en contra del aborto.

6.6.- Respuestas frente al conflicto y tensión de roles:

Los mecanismos para hacer frente a la tensión y al conflicto de roles pueden ser la
racionalización, la compartimentalización y la delegación del problema.

En la racionalización el individuo intenta justificar la situación contradictoria mecanismo


de defensa racional que utiliza para no sentir la situación de conflicto.

Por ejemplo, el padre que golpea a su hijo, puede racionalizar su acción y considerar
que lo está haciendo por el propio bien del hijo. De este modo resuelve la
contradicción entre el castigo que debe ejercer y su rol de padre protector y educador
con el cual también debe cumplir.

La compartimentalización (dividir en compartimentos la mente) consiste en separar los


status y olvidar el más complicado. Las personas en estas situaciones segmentan su
vida, la separan en compartimentos de acuerdo a sus status y roles, de tal forma que
no se generen conflictos.

Por ejemplo, se ha mostrado que muchas personas que cometían actos de torturas
con prisioneros, han sido excelentes padres, excelentes vecinos y amigos. Separan
radicalmente (mentalmente) sus dos posiciones y se olvidan de una parte de su vida
para reducir la tensión o el conflicto como si fuesen dos vidas completamente
diferentes, como si fuesen dos personas separadas.

La delegación del problema es una forma racional y consciente de resolver las


tensiones y conflictos de roles.
Pablo Fuentealba C.

Consiste en delegar la resolución del problema en las situaciones de conflicto de rol.


Por ejemplo, el juez que debe enjuiciar a su hijo, se inhabilita para juzgarlo y el juicio
queda en manos de otro juez.

A diferencia de los mecanismos anteriores, este último es consciente y racional.

6.6.- Fracaso del Rol

El fracaso de rol se produce cuando un individuo no logra cumplir con el rol que se la
ha asignado, por lo tanto se siente frustrado por no poder cumplir con las expectativas
sociales. Siempre existe un desfase entre rol prescrito y roll desempeñado, sin
embargo, cuando no se cumple con las expectativas mínimas asociadas al rol, se
produce el llamado fracaso de rol y evidentemente, ahí se produce una sensación de
frustración en el sujeto y puede conllevar sanciones sociales.

Por ejemplo, un médico cuya práctica es, mediocre, no se ha especializado y debe


derivar a todos sus pacientes donde especialistas, un abogado que pierde todos sus
juicios y que debe constantemente solicitar asesoría y ayuda de colegas,
experimentará un fracaso de rol.

El fracaso de rol puede producirse por diversas razones: (1) una falta de comprensión
del rol prescrito por parte del individuo (ej. El empleado que no sabe bien cuáles son
sus tareas), (2) porque no quiere ajustarse a los requerimientos del rol (el profesor que
no tiene la voluntad de ayudar a los alumnos) o (3) cuando existe incapacidad por
parte del individuo para ajustarse a las expectativas del rol (rasgos de personalidad
incompatibles, baja inteligencia, no tiene la preparación para el desempeño de ese rol,
etc.).

Parte importante de las “tensiones psicológicas” se producen como resultado de la


experiencia del fracaso de rol, cuando los individuos experimentan que no logran
cumplir con las expectativas que se tienen frente su desempeño (o frente las
expectativas que ellos mismos tienen). Nos sentimos fracasados y además hacemos
sentir fracasados a otros cuando los hacemos ver que (en planos formales como el
trabajo o informales como la amistad, amor, etc.) no cumplen con lo que se espera de
ellos, cuando no se desempeñan adecuadamente.

6.7.- Preparación inadecuada del rol

Para cumplir con el rol que se exige, debe existir una preparación adecuada. Cuando
la preparación es inadecuada, puede producirse un fracaso de rol.

En nuestra sociedad es posible encontrar múltiples discontinuidades dentro del


proceso de socialización (aprendizaje o preparación para los roles). Por ejemplo, los
adolescentes, por lo general, no asumen responsabilidades laborales, tampoco
conocen bien el mundo del trabajo porque los padres actualmente trabajan fuera de
casa. Por esta razón, las etapas de desarrollo y de aprendizaje de roles de los
individuos son discontinuas y cuando éstos ingresan al mundo laboral, carecen
muchas veces de las herramientas necesarias para desempeñarse adecuadamente.

En cambio, en las sociedades tradicionales, los padres trabajaban en el campo y


cultivaban la tierra, los hijos desde pequeños aprendían el trabajo y, por lo tanto,
cuando se incorporaban al trabajo al momento de llegar a la adultez estaban
completamente familiarizados con los roles que debían desempeñar.
Pablo Fuentealba C.

Lo mismo sucedía en ciertos pueblos que preparan a los niños desde pequeños para
sus etapas adultas. Por ejemplo, los primeros juguetes de los niños eran arcos y
flechas, lanzas o armas de ese tipo. Luego, a medida que crecían les enseñan los
diferentes tipos de animales existentes. Cuando crece aún más, comienza a cazar
poco a poco los animales, desde los más fáciles a los más difíciles. Cuando se
convierte en adulto finalmente y en cazador, esta etapa es sólo un pequeño escalón
más, un grado más dentro de un proceso continuado y coherente de preparación para
su rol de adulto.

Aquí vemos que existe una continuidad clara en la socialización, en la preparación o


en el aprendizaje de los individuos para los roles futuros, porque cada etapa sirve para
preparar a los individuos para la etapa siguiente y existía un encadenamiento
ordenado y gradual.

Nuestra sociedad, como decíamos, presenta muchas discontinuidades. Por ejemplo,


en la etapa adolescente no existe claridad sobre los roles, los deberes y
responsabilidades que deben cumplir quienes se encuentra en esta etapa o status
etario. Los padres no saben, frente a su hijo de 16 años si deben encargarle el cuidado
de la hija menor, el cuidado de la casa u otras responsabilidades, porque los roles para
cada etapa no están claramente definidos. Consecuencia de esto es que tampoco se
sabe si irles gradualmente asignándoles responsabilidades.

6.8.- Dificultad de la transición del rol.

Otro problema frecuente es el que se produce en la transición desde un status hacia


otro para el cual no estamos habituados. Muchas veces, en la transición desde un
status hacia otro, el grupo social espera que los individuos se comporten de una
manera muy distinta e incluso contradictoria en relación a la de su status anterior.

Por ejemplo, en la adultez, se espera que las personas sean trabajadoras,


emprendedoras, competitivas, etc. Pero cuando cumplen 65 años y jubilan, se les
exige todo lo contrario. Se espera que sean sedentarios, que dejen de trabajar y
competir, que se queden en la casa sin hacer nada. Esto produce frustración en los
ancianos, porque de un momento a otros se les pide que realicen y que tengas las
actitudes opuestas a las de su status anterior.

7.- Status final: la muerte.

La muerte constituye el último status o posición que ocupa el individuo. La muerte de


un individuo cambia la posición social (status) de los que siguen vivos. La muerte de
los padres transforma a los hijos en huérfanos, la muerte del esposo transforma a la
esposa en viuda y a estos nuevos status se les asigna un rol determinado (visitar a los
padres o al esposo al cementerio, andar de luto unos meses, organizar los funerales,
etc.). Por lo tanto, la muerte implica una reconfiguración de los status y roles de
quienes no mueren, ya que la sociedad establece una expectativa de comportamiento
con derechos y deberes nuevos respecto a ellos, quienes serán evaluados en función
si desempeñan esos nuevos roles adecuadamente.
Pablo Fuentealba C.

Fuentes: Los contenidos expuestos en este apunte han sido extraídos de distintas
fuentes (Sociología de Horton y Hunt; Sociología de bruce Cohen, diccionario de
Sociología de Enrique Acebo) y de explicaciones propias.