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AYUDANTIA ESQUEMA

El siglo XIX se presenta con particularidades importantísimas que lo diferencian de las


tendencias políticas y económicas del siglo XVIII. La estructura política basal del antiguo
régimen se encuentra en retirada y derechamente en extincion, aunque algunos componentes
(la figura del rey, el titulo de emperador, sus prerrogativas) coexistirán por cerca de un siglo
con los elementos disruptores provocados por la Revolucion Francesa (Austria, Hungria, los
Balcanes, Prusia y luego el Imperio Aleman, España mostraran las pervivencias palmarias de
las instituciones e ideales del antiguo régimen). Desde el punto de vista económico, la
emergencia del capitalismo como solución a las problemáticas planteadas por la revolución
industrial será el evento distintivo y en lo sucesivo el más importante (Artola, contemporánea)

Conceptos claves: países de la “doble revolución”

LA ESTRUCTURA DEL SISTEMA DE VIENA

Para la historia del derecho internacional y de las relaciones entre los Estados europeos, se
plantea la siguiente precisión: los inicios de la gran ruptura sistémica aparecen por primera vez
en 1772, cuando las potencias europeas renunciaron a la prohibición de la usurpación del Jus
Publicum Europaeum y llevaron a cabo las particiones completas del Reino de Polonia-Lituania.
Las guerras revolucionarias entre 1792 y 1815 profundizaron la idea de la libertad soberana
en las actuaciones internacionales, hasta que el Congreso de Viena de 1814/1815 estabilizó el
nuevo régimen europeo que permaneció valido durante un siglo y tres decenios. Según los
tratados fundadores de 1772 y 1815, se propone denominar este régimen como el Sistema de
San Petersburgo y Viena.

PRIMER ACTO: Jus Publicum Europeaum (significaba la idea de estabilizar el sistema


internacional según la legitimidad histórica, se pretende limitar el belicismo estructural de las
civilizaciones agrarias a las guerras justas dedicadas a la defensa de los derechos plausibles).
Dos derechos básicos se derivan de este sistema (derecho divino del no robar): prohibición de
la conquista y anexión libre y en la prohibición de la usurpación al trono. Luis XIV y los
Hohenzoller intentaron romper este equilibrio.

SEGUNDO ACTO: Negacion abierta del Jus Publicum, empezó con los tratados de San
Petersburgo de 1772 – 1775. El sacro Imperio, Prusia y Rusia extinguen el Reino de Polonia –
Lituania del mapa político.

Esta negación abierta fue profundizada por la Revolución Francesa, pues el diseño republicano,
desde una perspectiva liberal, no respetaba los fundamentos de la legitimidad y la limitación
histórica. Napoleón Bonaparte fue la máxima expresión de esta profundización, pues no
dispuso de ningún derecho dinástico para la destrucción sistemática del Sacro Imperio Romano
en 1804, por ser un símbolo del pasado. Napoleón por otra parte exporto a familiares y cercanos
al gobierno de otros estados: José Bonaparte en España, Murat en el Reino de Nápoles. El
concepto de frontera se transformó en algo arbitrario según la voluntad del conquistador
exitoso. De allí que Barudio señalase que Napoleón “patrimonializó” el Estado francés.

TERCER ACTO: 1815 señaliza la caida de Napoleon, después por supuesto de su fugaz aventura
tras la fuga de la Isla de Elba, y también señaliza una vuelta al equilibrio de antiguo régimen
¿Qué aspectos o que principios son los que pretende organizar Viena? Según Jean Baptiste
Durosselle se levantan dos grandes principios en el acuerdo de restauración: “flexibilidad y
provecho de los estados”, legitimidad y equilibrio. Sin embargo la legitimidad tuvo restricciones
importantes pues se restauró solo en aquellos países donde el derecho al trono era hederitario.
Es por eso que se confirma la disolución del Sacro Imperio Romano, la disolución de la
Confederacion del Rin y la formación de la Confederación Germánica con 39 estados (recordar
que el Imperio se elegia por eleccion de los electores y no por derecho sucesorio). Tampoco se
restauró Polonia Lituania, ni Venecia, ni Malta. Lo que se conserva del antiguo Regimen es el
principio de no humillacion, por lo que se restablece la tradición de las paces del antiguo
régimen, es por eso que Francia es incluida en lo que se dio a llamar, primeramente, “cuádruple
alianza”, y quíntuple alianza una vez incorporada el país galo. Asi también en el primer tratado
de Paris de 1814, incluso a Francia recibe algunas ampliaciones territoriales menores (Aviñon
Papal por ejemplo). Sin embargo, hasta 1818 los ejércitos anti napoleónicos ocuparon
territorios franceses. Lo que si inauguro Viena fue obligar a los vencidos a pagar reparaciones
(fundamentalmente indemnizar gastos de guerras). (Duroselle, 3 y 4).

Viena también retoma el concepto liberal de constitución como tal, pero no en el sentido de la
soberanía popular revolucionaria, sino en la variante del principio monárquico que afirma la
soberanía del monarca (es decir, se retoma el camino abierto de la monarquía autocrática
moderna o diciochesca). Este sistema recibe el nombre de monarquía constitucional. Sera la
Charte Constitutionnalle francesa de 1814 el modelo mas generalizado; le van a seguir la
Constitucion de Baden y Baviera, y Wuttemberg, el Estatuto Real español de 1834 como
ejemplos. En sus principios estas constituciones tienen particularidades: las prerrogativas
estatales o del rey no pueden ser resentidas por la “concesión de libertades”.

En general estas cartas preveían un régimen monárquico con la existencia de parlamentos con
carácter bicameral. Por lo general la Camara Alta era elegida por el rey, por lo que quedaban
asegurados los interés del monarca. La cámara baja se constituia por elecion o sufragio
censitario, pero podía ser fácilmente disuelta por el rey. Ademas estas cámaras carecian de
iniciativa legal. No podía enmendar sin acuerdo del rey. Eliminan la responsabilidad penal de
los ministros por lo que los ministerios del interior adquieren o los primeros ministros
adquieren una fuerza publica palmaria en tanto resguardan o proyectan los intereses del
monarca (caso distinto fue en Inglaterra, cuya monarquia constitucional tenia un orientación
históricamente parlamentaria por lo que los ministros estaban constantemente sometidos al
escrutinio whigs y torie).

Para Durosselle por tanto la “reacción” de Viena se manifiesta concretamente en la dimensión


de la producción política concreta de los plenipotenciarios reunidos desde 1814.

¿Que nos dice Jacquez Droz, Lucien Jenet y Jean Vidalenc? A partir de un análisis de las
producciones literarias de los sectores reaccionarios, previas al congreso de Viena, los autores
proponen la idea de una “filosofía de la restauración”. Asocian este movimiento a la reacción de
Burke (reflexiones sobre la revolución Francesa), a los escritos de Josep Maistre
(Consideracioens sobre Francia) y a los autores de la ultima década del setecientos (Droz, 1,2 y
3). En Francia, existe una critica al racionalismo, a la teoría uisnaturalista y a los principios
liberales republicanos. El caso Aleman es singular; el romanticismo interpela el universalismo
de las instituciones liberales y napoleónicas. El romanticismo es la filosofía más elaborada
contra las ideas ilustradas (el marxismo realizará una crítica en su conjunto). Es posible
observar en las obras de Adam Muller una fuerte influencia de la Iglesia Catolica y un respeto a
las ideas de la legitimidad, jerarquía y obediencia. Hegel, Ranke y la escuela historicista
plantean que el Estado es la única fuente de derecho y no está obligado a reconocer más
voluntad que la suya.
Las revoluciones de 1820, 1830 y 1848 van a romper con algunos de los principios morales y
prácticos que reinstala la restauración y van a llevar a constituir progresivamente la instalación
de los idearios liberales en distintas regiones de Europa, especialmente en Francia, Alemania y
tardíamente en Austria y los Balcanes.

REVOLUCIONES

(tal como señalo el profesor Grez en clases es importante caracterizar cada uno de
estos movimientos, comprendiendo sus propuestas particulares aunque sin perder el
foco de la tendencia general. Un importante esquema de análisis para entender la
fisionomía de los actores sociales involucrados y sus demandas en las tres oeladas
revolucionaras lo aporta Hobsbawm. “Las revoluciones” es un intento por categorizar o
conceptualizar el movimiento revolucionario. Como apreciaran en este texto el autor
genera una tipología general para los movimientos pos 1815: moderada liberal
(cuadros de la aristocracia liberal y la alta clase media), radical- democrática
(fabricantes, artesanos, intelectuales) y socialista (obreros). (Hobsbawm, pág. 119).
Esta tipología sufrirá algunas variaciones, especialmente en 1848 cuando las
tendencias liberales moderadas pasen a formar parte de los gobiernos reaccionarios
considerando a las tendencias democráticas y socialistas como elementos subversivos.

1820. La revuelta de 1820 se caracteriza por el resurgimiento público de la opinión liberal, que
había visto revocado el constitucionalismo revolucionario, especialmente derechos básicos
como la libertad individual, la libertad de prensa y modificaciones a las leyes electorales
(ejemplos de esta tendencia la observamos en Francia con el gobierno de derecha de Richelieu)
(Droz, pág. 90). En Alemania, si bien la revuelta fue inexistente, el movimiento patriótico avanza
bajo el alero de los intelectuales de la Universidad de Jena, quienes forman la Burchenschaft.
(Droz, pág. 154). Una característica interesante, y que nos recuerda tanto el profesor Grez en
clases y como Hobsbawm en su capítulo de las revoluciones es que la oficialidad joven, más
democrática y desprendida de los viejas guardias nobiliarias, se pronuncian en España
comandadas por el general Riego que pide restituir la constitución liberal gaditana (Cadiz) de
1812. Las revoluciones se suceden en Napoles, Sicilia, Piamonte y Portugal (ver mapa adjunto).
En Rusia el movimiento decembrista que apoyaba las ideas liberales del sucesor de Alejandro
I, Constantino, también apela por el establecimiento de una constitución de corte liberal. Todas
estas revoluciones, fueron reprimidas por Metternich. Constantino dimite en favor del heredero
legítimo a poco asumir como zar y la revuelta decembrista fue apagada.

En opinión de Hobsbawm estas revoluciones fueron planificadas. En cuanto a la composición


sociológica de los actores que participa en esta revolución, el autor señala que en su mayoría
eran minorías letradas, estudiantes, artesanos, miembros de la burguesía urbana, Droz señala
que la Carboneria nunca tuvo raíces populares (Droz, pág 90). Algunos estan organizados en
pequeñas hermandades que seguían la lógica fracmasonica, como la hetairia en Grecia y los
carbonarios y los Federati en Italia  hobsbawm los llama a todos estos grupos como
“hermandades insurreccionales secretas”. La filosofía que animaba a estos grupos señala el
autor es una aversión a la unión de los monarcas y a la reacción. Sin embargo, el autor señala
que existían pequeñas hermandades más radicales, como las de Filippo Buonarroti, radical
jacobino. Los elementos mas radicales de la carbonaria, pasaran, después de 1830 y después de
una vida en el exilio y en la clandestinidad, a las filas del movimiento socialista.
¿Que es la que quedo de esta revolución? En términos de la acción social, se abandona
progresivamente el modelo insurreccional secreto. Si bien se vuelve a la reacción, los sectores
liberales salen de la clandestinidad y comienzan una activa vida política. Vemos en Francia las
apariciones de Guizot y Thier, Marras, quienes son parte del debate y el avance liberal a traves
de los medios de comunicación escritos (Le Globe, aparecen sociedades abiertas de burgueses
como la “sociedad ayúdate y Dios te ayudara”, que se oponen férreamente a Carlos X). (Droz,
91).

Revolución 1830: Unos años después, la revolución de 1830 afectó a Francia, Bélgica, algunos
territorios de la Confederación Germánica (Hannover, Hesse, Brunswick, Sajonia), Polonia y el
norte de Italia (Parma, Módena, los Estados Pontificios).

Para Hobsbawm esta revolución inicia la actividad del movimiento proletario, que hunde sus
raíces en el modelo radical jacobino, de la experiencia revolucionaria de 1793. Los sectores
liberales, si bien diversos, tienden a la moderación y comienzan su participación permanente
en el gobierno a lo largo de esta década y con ellos, la afirmación progresiva del liberalismo,
especialmente en Francia. Así quedara demostrado en la Monarquía de Julio de 1830. En
opinión del historiador inglés, los revolucionarios de 1830 abandonan la acción planificada
secreta para volver al modelo del motín espontaneo, tal como había ocurrido en el Paris de
1789. Otra característica importantísima es la emergencia progresiva de los sectores
asalariados, aunque es atemporaneo hablar de un movimiento obrero. La emergencia de estos
sectores, vinculada a la industrialización, generara una reorganización de la fisionomía
sociopolítica de los actores. Se ejemplifica esta escisión, con la preocupación del avance de las
“Republica Social y Democrática”. (Hobsbawm, revoluciones, pág. 125.).

Marx no desbroza en su análisis la división entre moderados y radicales en la revolución de


1830. Para el, 1830 marca la consolidación de una aristrocracia (liberal ciertamente) financiera
especuladora.

Otra innovación de esta revolución es que ganan terreno las ideas nacionalistas, contra las
tendencias internacionalistas que los franceses habían querido imprimir a la revoluciones.
En el terreno de lo político, se hizo una revisión de las cartas otorgadas. En Francia, se vuelve a
una separación de la Iglesia y el Estado; se acentúa el carácter parlamentario del régimen con
amplias prerrogativas a las cámaras, como la facultad de iniciativa legislativa (Droz, 93). En
Alemania, la revuelta, liderada fundamentalmente por intelectuales, logra que los príncipes
otorgan constituciones en Sajonia y Hannover. Sin embargo Metternich aplasto todos los
intentos los movimientos patrióticos y liberales, especialmente de los universitarios. Sin
embargo, la burguesía adopta algunas ideas patrióticas y apoyados por el liberal Federico
Guillermo IV se constituye la unión aduanera (recordar que en Alemania, tal como les señalo el
profesor en clases la unión económica precedió a la unificación política formal)

“Durante los años de recogimiento político (1833- 1840) un solo acontecimiento digno de de
mencionarse fue la creación de la Unión Aduanera Alemania por Prusia . El zollverein fue la base
sobre la que se edifico, después de 1840, la conciencia nacional alemana. En realidad esa
conciencia, hasta entonces difundida únicamente en los ambientes intelectuales, se extendió a
la burguesía, que debio su impulso al notable desarrollo de la industria y el comercio”. (Droz
156- 157). La cursiva es mia.

En Italia, el movimiento influyó sobre Mazzini quien postula el no apoyo de los soberanos y las
concepciones federalistas. Plantea el advenimiento de una república Italiana unificada. Sin
embargo solo cuenta cuenta con herramientas morales para ese fin. Hobsbawm caracteriza
sistematicamente a Mazzino y al mazzinismo como “ineficiente” y “ridículo” (Hobsbawm,
revoluciones, pág. 127). Del fracaso de las intentonas propagandísticas de Mazzini se sigue la
etapa del Risorgimiento que adopta la idea de una unificación con la Roma Católica a la cabeza
(neoguelfismo). Esta perspectiva seducirá posteriormente a Luis Napoleon, quien espera
mantener buenas relaciones con la iglesia, fustigar a Austria y grangearse el apoyo del
campesinado conservador (Droz 205).

Tras la intentona nacionalista de Polonia, asistimos al despertar de los pueblos eslavos. Las
comunidades en Austria (polacos y checos) y Hungria (eslovacos, croatas, serbios y rumanos).
Al igual que Alemania los precursores fueron los intelectuales (poetas y lingüistas). La
solidaridad eslava gira en torno a las afinidades que les entrega la lengua. (Droz, pág. 236-237).
1848. ¿Qué características políticas y sociales tienen las revoluciones de 1848? Para Hobsbawm
el descontento urbano era universal en occidente. Hobsbawm caracteriza las oleadas
revolucionarias de 1848 como la “primavera de los pueblos”. Sociologicamente, el movimiento
proletario y socialista se advertia plenamente en todos los países de la “doble revolución”
(Inglaterra y Francia). Sin embargo se advertían diferencias sustanciales en estos países, pues
el movimiento obrero ingles (después del auge del movimiento “carta del pueblo), se limitó a la
acción educadora y propagandística. Un caso distnto se presenta en Francia, donde el
movimiento socialista, dirigido por Proudhon y Blanqui – discípulo de Buonarroti- se
desprende definitivamente del movimiento liberal, incluso de su ala más izquierdista (Ledru
Rollin, Lamartine, entre otros.). La reivindicación de los sectores socialistas era el
restablecimiento de una “Republica Democratica y Socialista”.

En Austria las revueltas terminan con la caida de Metternich, aunque su sistema pervivirá al
menos una década. Politicamente, Metternich se encontraba paralizado por las intigas de la
princesa Sofia (Droz, pág. 238). Los pueblos no alemanes aprovecharon la ocasión de resarcirse
de la reacción y el sistema policial de Metternich. Las comunidades croatas hicieron
reclamaciones importantes en el campo educativo. En el sur el movimiento nacional se volvió
contra los magiares (droz, pág. 239).

No se puede decir lo mismo en el resto del continente. En Alemania a penas se puede hablar de
un movimiento proletario (menos aún de una conciencia obrera, a pesar del proceso
industrializador profundizado en 1830). Hobsbawm categoriza a estas zonas como la “Europa
subdesarrollada”. Italia (las Dos Sicilias, Cerdeña, Milanesado, Véneto) Prusia y otros territorios
alemanes, Austria, Hungría y los Estados Pontificios, la revolución combino motivaciones
políticas con las reclamaciones nacionales. En estos espacios ganar el apoyo de los campesinos
era fundamental y la reacción estuvo dirigía a evitar la movilización campesina (Hungria)
(Hobsbawm, Las revoluciones 132).

¿Y desde el punto de vista político? Todas las revoluciones fueron aplstadas por la reacción,
salvo en Francia, donde la situación se resolvio a traves del sufragio (el orden se restablecio con
la eleccion de Luis Napoleon, que había obtenido el apoyo del campesinado conservador). Sin
embargo huba ganancias importantes. Una de las mas destacadas fue fue la eliminación
definitiva del feudalismo (Austria, Hungria). En Piamonte- Lombardia se concedio una
constitución de corte liberal y los italianos, bajo el mando de Carlos Alberto y Cavour iniciaron
el proceso por el cual Italia se unificaría. En Alemania, el Parlamento de Frankfort fue aplastado
pero Federico Guillermo otorgo una constitución y elecciones que satisfacían las aspiraciones
del país legal (Droz, 161). La reacción es un elemento recurrente en la política Prusian.
Bismarck logra penetrar con fuerza en la camarilla de Federico Guillermo. Tiene dudas respecto
al Zollverein, pero la unión económica profundiza el sentimiento de unificación política. En su
conjunto, la revolución le permite a Prusia ponerse a la cabeza del proceso de unificación.

Una evaluacion gobal del movimiento de 1848 lo aporta Hobsbawm en el texto “primavera de
los Pueblos” (pag. 37): “los defensores del orden social tuvieron que aprender la política del
pueblo. Esta fue la mayor innovación que produjeron las revoluciones de 1848. Incluso los
prusianos mas intolerantes y archireaccionarios descrubieron a lo laro de aquel año que
necesitaban un periódico capaz de influir en la opinión publica, concepto ligado en si mismo al
liberalismo e incompatible con la jerarquía tradicional. Otto von Bismarck, el mas inteligente
de los archireaccionarios prusianos de 1848, demostraría posteriormente su lucida
comprensión de la naturaleza de la política de la sociedad de la burguesa y su domini de estas
técnicas. Con todo, las innovaciones políticas mas significativas de este tipo ocurrieron en
Francia”.  recordar en este punto que la política de Napoleon III, quien en un autogolpe de
1852 se proclama emperador, ratificado en plebiscito, orienta su política hacia la ampliación
del voto; asi hacia 1852 el sufragio es universal en plenitud y la bonanza económica de la década
de 1850 permite una liberalización mas profunda de la política económica (tratado con
Inglaterra).