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LA UTERATLJR.

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DO LA LENGlLliA DE eJffialA sr|rnt: lE *n, q_
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latn'!

rmrrilmffiilliril
Ir

Mqnuel Rodríguez Alonso


HISTORIA de lo

LITERATURA
GALLEGA

h
CENI
i
rc
i
Contenido
1
Introducción. Etapas y contexto
sociolingüÍstico de la literatura gallega, Z
2
El esplendor de Ia literatura gallego-
portuguesa medieval, 16
3
La escuela lírica gallego-castellana. Los
Séculos.Escuros, 81
4
Prerrexurdimento y Rexurdimento, 42
j
5
I

I
El tránsito al siglo ¡o<. El esplendor de la
literatura gallega desde 1916 a 1986:
generación Nós, vanguardias, 61
6
La literatura gallega tras la guerra civil: el
exilio exterior y el interior. T,a recuperación
de los años cincuenta y el grupo Galax,a,74
7
La variedad de la lÍrica en los años
cincuenta y en los primeros sesenta, 28
Colección coordinada por Vicente Martfnez a
Los setenta. Continuidad y renovación en la
Diseño: Pablo Núñez
narrativa. La pOeSia social. La recuperación
del teatro, 85
O
O
Manuel RodrÍguez Alonso, 2002
AceDto Editorial, 2002
I
Los ochenta: ¿década dorada de la lengua y
Joaquin T\rrina, 39 - 28044 Madrid
la literatura gallegas?, 91
Comercializa: CESMA SA - Aguacate, 43 - 28044 Madrid 10
La consolidación de la literatura gallega en
ISBN: 84-483{682-1 la década de los noventa, 110
Depósito legal: M-24300-2002
heimpresión: Gra.fi lia, SL 11
Impreso eD España I Printod in Spain Una literatura para el nuevo siglo y el
Imprenta SM - Joaquin Turina, 39 - 28044 Madrid nuevo milenio: tradición y renovación en la
No d Fdtida la reprcducción lotd o pdciBl de esle librc, ni su tnt&
literatura gallega actual, 181
denb Ho@¿i¡ico, ni la truúión d€ Dinguna foma o po¡ cuaJquier Ee
dio, F s eleffidco, becfuico, po¡ fotocopia. por regisho u ohs méte Índice onomástico y de títulos, 1BB
dc. sh el p€@i8o pdo y po¡ *cdto d€ los titüsos del copJaigáú.
fF
lntroducción. Etopos
y lonfexlo sociolingüísrico
de lo literqturo gollego

El esplendor medieval

Desde los siglos vr¡r-u<, el latín hablado en la


antigua provincia romana de Gallaecia va da,n-
do lugar a una lengua romance nueva llamada
por los filólogos gallego-portugués, por ser el
origen de estas dos lenguas. En tiempos del rey
don García de León (106b-10?1) y hasta el si-
glorcr, Galicia, integrada en el reino de León,
no estaba separada de Portuga.l y llegaba por el
sur l¡asta las márgenes del rÍo Duero.
Será Alfonso VI quien los separe: nombra
condes de Ga,licia, en 1088, a su hija doña Urra-
ca y a su marido, don Raimundo de Borgoña, y
condes de Portugal, en 1098, a su otra hija doña
Teresa y a su marido, don Enrique de Borgoña.
Era el comienzo de la separación política y lin-
güistica de Galicia y Portugal. En 112g, Alfonso
Enríquez se proclama rey, y se constituye el rei-
no de Portuga,l. Galicia, por su parte, se integra
en el reino de Castilla-León y queda separada
políticemente de Portugal.
Con Ia separación política, marcada funda-
mentalmente por el río Miño, se va,n a ir acen-
tuando las düerencias lingüÍsticas entre a.mbos.
Estas diferencias, aún leves en el siglo>crr, au-
mentarán en los siglos ><rv y xv. De este modo,
gallego y portugués aparecerán convertidos, al
ñnal del sigloxv, en dos lenguas düerentes.
En Ia etapa medieval, especialmente durante
los siglosrcr, )qrr y )cv, se desarrolla, pues, la
literatura ga.llego-portuguesa. Su fouto m¡is con-
seguido son los célebres cancioneiros, antolo- primero, que será el derrotado. Como conse_
gias de poemas destinados al canto -cantigas-.
cuencia, la nobleza y el alto clero ga,llegos se_
Los cancionei¡os, como las actuales antologias, r¿ín sustituidos por otros de fuera de Galicia,
recogían los considerados mejores poemas de
que traerán como lengua propia el castellano,
los poetas o trovadores más notables de la es-
cuela lÍrica gallego-portuguesa. IJa cantiga más el cual se convierte así en la lengua propia de
antigua conservada en ellos parece ser la, Ora la Administración, la Iglesia y la cultura. El ga-
Ía,z ost'o senhor de Navarra, del trovador Johán
llego comienza a quedar reducido a una lengua
Soarez de Pavia, que se fecha en 11g6. El fi.nal oral y rural. Por otra parte, el fracaso en el si-
de esta escuela lírica suele situarse en 1854, a glo xv de las célebres revueltas irmandiñas
la muerte de don Pedro, conde de Barcelos, que -campesinos, burgueses, artesanos, bajo clero,
fue el último gran mecenas de los trovadores y etc., aliados contra el poder de la nobleza_ tam_
juglares de la escuela gallego-portuguesa. por bién va a suponer un duro rrrraoza;zo para Galicia.
otra parte, el conde habla en su testamento de En la contienda civil entre Isabel la Católica
un ürr¡'o das cantigas. que reunirÍa, a mod.o de y Juana la Beltraneja, de nuevo Galicia se alia
antología, Io m¿is granado de la producción de con el bando perdedor. Los Reyes Católicos,
esta escuela y del que procedenan, como co- aprovechando esa coJruntura, impondrán su po.
pias, los manuscritos que nos conservan más lítica centralizadora, manifestada, entre otros
cantigas: los cancioneiros de la Biblioteca Na- aspectos, en el empleo del castellano como len_
cional de Lisboa y de la Vaticana. gua única. Órganos básicos para el gobierno de
Galicia, como la Real Audiencia de A Coruña,
usarán el castellano como única lengua oficia,l.
Los corrienzos de la decadencia
Los escribanos y notarios gallegos han de aban_
y de la diglosia gallego-castellano.
donar su lengua y formularios para adaptarse a
Los Siglos Oseutos
la no¡rna, de 1480, promulgada por los Reyes Ca_
El gallego, en los siglos )tr-xv, era la lengua de tólicos, que obligaba a examinarse en Va.llado-
todo el pueblo y una lengua hasta cierto punto lid para obtener el tÍtulo correspondiente gue
normalizada, es decir, se usaba en el ámbito ad- permitiese ejercer estas profesiones, en las que
ministrativo, en los contratos, testamentos y se exig'ía el dominio del castellano y la utiliza_
otros documentos jundicos. Los gremios tam- ción de formularios en esta lengua. El funcio-
bién lo utilizaban en su documentación, y lo nariado civil o las autoridades eclesiásticas pro_
propio hacía la Iglesia. Sin embargo, muy pron- ceden de Castilla y son castellanohablantes. Los
to comienza la penetración del castellano como gallegos que quieran acceder a estas profesio-
lengua de la Administración, bajo el impulso de nes de relieve han de mostrar su aptitud en cas_
Fernando III (1230-1252) y especialmente de su tellano. Se cita siempre, como anécdota revela_
hijo y sucesor, Alfonso X. Toledo sustituirá tam- dora, que, de los 144 obispos que gobernaron
bién a Santiago como gran centro político y cul- las diócesis gallegas entre 15b0 y 1800, solo 16
tura.l. Segrin los lingüistas, la famosa diglosia fueron gallegos.
gallega -utilización del gallego solo como len- En esta situación del gallego, reducido a len_
gua oral y coloquial y el castellano para la Ad- gua oral de labradores, pescadores y artesanos,
ministración, la enseñanza y demás usos con- la literatura escrita prácticamente desaparece.
siderados elevados- tiene aquí su origen. Solo permanece como lengua literaria en la lÍ_
En el siglo ><rv, en las luchas civiles entre pe- rica y la narrativa populares, de transmisión
dro I y Enrique II, Ia nobleza gallega opta por el
oral y anónima. De ahí que se conozca esta eta_
. '%

pa, que abarca los siglos x\,'r, xvfi y xvrrr, como La etapa de las lrmandades da FaJa
Ios ,Slg:los Oscuros de la literatura gallega. (Hermandades de la Lengua o Habla),
de Ia generación Nós y de los vanguardismos:
la definitiva consolidación de la lengua
y la literatura gallegas
La recuperación del gallego como lengua
escrita y de cultura. El Rexurümento En 1916 se inicia en A Coruña el movimiento
de las Irmandades da Fala, que serán las ver-
La invasión francesa de 1808, las Cortes de Cá- daderas consolidadoras del -Rexu¡dr'm ento. Las
diz, la propaganda de las nuevas ideas del li- Irmandades ya no se conforman con que eI ga-
beralismo, la reacción de los absolutistas o los llego sea, una lengua usada en la literatura, sino
comienzos de la propaganda política van a po- que solicitan su cooficialidad juntamente con el
sibilitar que el gallego vuelva a aparecer como castellano y proponen Ia existencia de un Go-
lengua escrita: y es que hay que dirigirse al bierrro autónomo gallego que se ocupe de la
pueblo llano para convencerlo, y este habla educación y que asuma muchas otras compe-
tencias. Comienzan con la lengua, pero termi-
abrumadoramente en gallego. De este modo,
nan elaborando un completo plan de autonomía
durante Ia invasión napoleónica surgen textos y de modernización para Galicia, d.el que po-
en gallego para animar a alistarse contra el demos decir que inspira el actual proceso au-
francés. También aparecen escritos a favor o en tonómico.
contra de los principios del liberalismo y de la Esta potenciación de todo lo gallego, espe-
Constitución de Cádiz de 1812. Ca"davez el pue- cialmente de la lengua, va a tener su reflejo en
blo va teniendo más participación en la üda pú- el desarrollo de la literatura. La generación
blica, de ahí el interés y la necesidad de poder Nós, que se manifiesta públicamente en 1g20
comunicarse con é1. con la fundación de la revista del mismo nom-
EI movimiento de recuperación, iniciado de bre, será la gran impulsora de la prosa gallega
esta forma, cobra mayor ímpetu a partir de moderna y hará que la literatura gallega supe-
1840, con eI asentamiento del liberalismo, por re defi.nitivamente el costumbrismo decimonó-
tibio que fuese, de forma que a la etapa que va nico.
de 1840 a 1863 se la conoce con el nombre de Los miembros más caracterÍsticos de esta ge-
Prerrexurdimenúo (Frerrenacimiento), por lo neración serán Otero Pedrayo, Risco y Castelao.
que supone de recuperación de Ia literatura ga- Recordemos que la primera traducción d,eI UIi-
llega culta y escrita. ses a una lengua peninsular, aunque solo sea
La etapa que signiñca la recuperación plena de un fragmento, se debe a Otero pedrayo, que
de la lengua y Ia literatura gallegas se inicia en la publiea en la revista lVós en 1926. El deseo
1863, con la edición del primer libro que se pu- de modernidad, así como el de superar el cos-
blica íntegramente en esta lengua, Cantares ga- tumbrismo que atenazaba en gran medida Ia
llegos, de Rosalía de Castro, que será conside- prosa gallega del xrx, no podía ser más patente.
I
rado clásico fundacional de Ia nueva literatura
gallega renacida. Por esto se denomina esta eta- La difícil posguerra y la recuperación
pa Rexurdimento -es decir, Resurgimiento, Re- de los años cincuenta
nacimiento-. Junto con RosalÍa, los otros dos
grandes autores del R exurdimento serán Eduar Como fruto de toda la labor anterior, el Estatuto
; do Pondal y Manuel Curros Enríquez. de Autonomía de Galicia de 1986 reconocía el
gallego como lengua cooficial con el castellano. Buenos Aires la obra teatral más famosa de Ia
Sin embargo, el estallido de la guerra ciül hace literatura gallega, Os vellos non deben de na-
que el Estatuto nunca llegue a entrar en vigor. motarse,y en 1944, en esa misma ciudad, el en-
Entre julio y agosto de 1936 mueren fusiladas sa,yo Sempre en Galiza, considerado obra básica
importantes flguras de la lengua y la cultura ga- de la literatura y Ia cultura gallegas actuales.
llegas, como Bóveda, Camilo Díaz Baliño o el Luis Seoane dirige, también en la capital argen-
propio editor de Nós, Ánxel Casal. tina, colecciones como Dorna, Hórreo... Lo mis-
Otros escritores e intelectuales han de tomar mo ocurre con revistas corno Gaiicia Emigtante
el camino del exilio, como Castelao, que morirá o Vieiros. Aún a finales de los cincuenta o en
en 1950 en Buenos Aires. Los escritores galle- Ios sesenta se publican en América obras fun-
gos del interior padecen el llamado exilio inte- damentales que tuvieron problemas para publi-
rior, y hasta sufrirán cárcel o perderán sus carse en España por topar con la censura, como
puestos de funcionarios, al ser juzgados bajo la es el caso de A esmorga (1959), de Blanco Amor
Ilamada Ley de H,esponsabilidades Políticas, ya -para algunos críticos, la mejor novela gallega
que la simple defensa del gallego o su cultivo contemporánea,-, o Memoria,s dun neno labrego
eran considerados en esos años cuarenta y cin- (1961), de Neira Vilas, uno de los besú-seller de
cuenta como delitos que atentaban contra la la literatura gallega de posguerra.
unidad de España. AsÍ, Carballo Calero sufrirá
prisión, y el propio Otero Pedrayo perderá su De los cincuenta a lo¡ setenta:
cátedra de Geografía. Se clausura el célebre Se- recupera,ción lenta pero sin pausas
minario de Estudos Galegos, centro emblemá- de la lengua y la literatura gallegas
12 tico en el estudio de Galicia y de todo 1o galle-
go, abierto en el periodo anterior, y llega a En los años cincuenta, la lengua y la literatura
prohibirse la reedición y hasta la difusión de la va,n a aproveclrar las medidas liberalizadoras
obra de Curros Enríquez. En los años de la pos- propiciadas por el ingreso de España en la ONU
guerra circulaba por Galicia la siguiente octa- o la UNESCO para ir poco a poco recuperando
villa: uHeer,s srÉN. Sea patriota - No sea b¿írbaro. el espacio y el prestigio perdidos.
Es de cumplido caballero que Vd. hable nuestro Ya hemos visto que se fundan editoriales. Es
idioma oflcial, o sea, eI castellano. Es ser pa- de señalar la importancia de Gala,>cia, que, como
triota. Vrv¿' Esp¡ñ¿' Y r,A Drscrpr-rNA y NUEsrEo ya hemos visto, no solo publica los clásicos,
IDIoMA CERVA¡rrINO. ¡¡Annrna ESpeÑe!! Imprenta sino también nuevos valores, y hasta inicia la
Sindical." publicación de una revista cultural, Gria,l, to-
En este ambiente, entre 1936 y 1946 prácti- davÍa hoy una de Ias publicaciones gallegas
camente no se publica un solo libro en gallego. más prestigiosas. En los sesenta y setenta sur
La recuperación, humilde y limitada, de la len- gen nuevas editoriales y revistas, y movimien-
gua y la literatura se producirá en los años cin- tos a favor del gallego y de la literatura gallega
cuenta con la fundación de editoriales como Bi- en todos los medios, desde Ia Iglesia a Ia Uni-
bliófllos Gallegos, Monterrey, Xistral y especial- vesidad, desde los sindicatos a los colegios pro-
mente Gala¡ria. Esta última, a partir de los fesionales. A flnales de los sesenta son llama-
cincuenta, empieza a publicar, poco a, poco, clá- tivas las campañas Falemos galego y GaIego na
sieos gallegos y también nuevos valores. escola. Cientos de coches y puertas de estable-
Sin embargo, la literatura, en los años cua- cimientos públicos exhiben pegatinas con estos
renta, va a pervivir gracias a la labor de los exi- dos lemas. Realmente, en esos años se ponen
liados en Amériea. Ca^stelao estrena en 1941 en las bases de 1o que será el reconocimiento de
la lengua gallega en la Constitución de 19Zg y más jóvenes, la poca atención que a veces los
en el Estatuto de Autonomia de Galicia de 1981 medios de comunicación de masas prestan a la
como lengua cooficial, juntamente con el cas_ literatura, el poco espacio que las grandes li_
tellano, en el territorio de la Comunidad Autó_ brerías o centros comerciales conceden a los li-
noma de Galicia. bros gallegos en la propia Galicia, la falta de
campañas para promover la lectura o la ausen_
La lengua y la literatura gallegas, hoy cia de programas dedicados a la literatura en
las televisiones. Sin embargo, la mejora es in-
Desde el restablecimiento de negable, y el futuro de la lengua y la literatura
la democracia, y gallegas puede verse hoy con bastante más op-
especialmente a partir de la promulgación del
Estatuto de Autonomía de Galicia en 19g1, la timismo que hace tan solo veinticinco años.
lengua y la literatura gallegas, con todos los
problemas que pueda haber aún de diglosia o
de pérdida de hablantes, entran en una nueva
etapa. El gallego no solo es lengua cooficial con
ei castellano, sino que entra como asignatura
en el sistema de enseñanza,. En 19g2, la Real
Academia Galega publica unas lVorma s ortogj:á_
ficas e morfoló><icas do idioma galego, que son
ratiflcadas por el parlamento gallego. En 19g8,
14 este mismo parlamento aprueba una Lei de

luchar contra la diglosia y para que el gallego


se use en la Administración, los medios de co_
municación y, en general, en todos los ámbitos
considerados elevados o de la actividad pública.
A partir de los ochenta, la lengua y la litera_
tura, gracias a la nueva situación legal y social,
van adquiriendo un desarrollo cad.avez mayor,
que se maniflesta en la publicación de cada.vez
más libros en gallego, televisión en gallego, dic-
cionarios y gramáticas gallegas, etc. Algunos
escritores entran ya en el mundo d.el best_seller,
como puede ser el caso de Manuel Rivas, que
en poco tiempo vio cómo se vendían 85.000
ejemplares de su novela O lapis do carpinteiro.
Por otra parte, muchos autores ven cómo sus
obras se traducen al castellano, pero también al
inglés, francés o alemán, o son adaptadas para
el cine, y consiguen una difusión fuera de Ga_
licia casi imposible de prever hace bien pocos
años. Evidentemente, sigue habiendo proble-
mas, como la pérdida de hablantes, especial_
mente en las ciudades y entre las generaciones
.-
qrÍs
nes, con una prosperidad económica y cultural
impcirtante, explican el desl!¡rollo y esplendor
de la literatura gallega e-n- est& etqpa y de Ia
vida gallega en general.
2
El esplendor de lo liferqturo Ls lírica gallego-portugr¡esa
gollego-portuguesq
medievql El esplendor de la literatura medieval gallega
se concreta en los cancioneiros. Los cancionei-
ros son recopilaciones o antologias de los me-
jores poemas lÍricos de los trovadores más re-
- de Portugal van a quedar, por
Galicia y el norte conocidos de la lírica gallego.portuguesa medie-
su situación geográflca, muy pronto al margen val. Los poemas de esta escuela lÍrica reciben
de la primera lÍnea de lucha de la Reconquista. el nombre de cantigas, ya que estaban destina-
En la retaguardia gallega, aunque sus nobles dos al canto. Incluso se nos conserva la nota-
participen en la Reconquista cuando su rey los ción musical de alguno de ellos. Eran compues-
reguiera, tanto en la corte real como en las cor tos habitualmente por trovadores y cantados
tes nobiliarias y ectéliáitiCeló én iñ'ñi¿a; dé por juglares, que se acompañaban con instru-
los pueblos y fiestas populares hay li"emp_a pará mentos como la cítara, o cítola. Su interpreta-
el ocio, el canto, la música y la poesía. ción se realizaba en las cortes reales -especial-
ló Además, Santiago de Compostela se convierte mente esplendorosas fueron las de Alfonso X de
en punto de llegada del famoso Camino: una Castilla-León o don Denís de Portugal- y seño-
riada de peregrinos atraviesa el norte peninsu- riales, pero también en fiestas y romerías po-
lar para llegar a Compostela y visitar la tumba pulares.
Ta escuela lírica gallego.portuguesa se extien-
del Apóstol Santiago, que rivaliza ahora como
centro de peregrinación con las mismas Iloma de desde 1__!99, año en que parece datarse su
y Jerusalén. Por el Camino circulan gentes va- primera cañga conservada, hasta 18b4, año de
riopintas y de diversa ext¡acción social: santos la muerte de don Pedro, conae diEircelos e
y pÍcaros, reyes y mendigos, trovadores y sal- hijo de don DenÍs, que fue el último gran me-
cenas de los trovadores de esta escuela.
timbanquis. Con ellos viajan también la cultura,
el arte, las nuevas ideas e incluso los medios l¿ lírica gallego-portuguesa está muy influida
por la provenza,l y por el llamaao ambfiór{és,
económicos, que permiten el florecimiento de propagadó¡ór-la ésc¡rglg, próúenzal. En esta lí-
la literatura, la música, y todo tipo de espectácu-
rica, la mujer era cantada óomo un ser ideal y
los y actividades lúdicas. per{ecto por el trovador; su relación con ella re-
De este modo, G-alici:t, en,loq siglosr<rr, xrrr y produce la relación señor.vasallo: la dama era
)Ív, se convierte en un gran centro ecónomico el señor, y eI trovador, su servidor desinteresa-
y cultural europeo. Por ello, se desarrolla una do. Esta influencia provenzal puede explicarse
importante cultura, que hunde sus raÍces en lo por el hecho de que el Camino de Santiago fue
tradicional, pero que también, gracias al Cami- ruta frecuentada por trovadores de esta región.
no, se abre a las nuevas corrientes que se dan Por otra parte, en las cortes poéticas de reyes
en Europa. como A-lfonso X convivían trovadores y juglares
Los dos hechos anteriores, Galicia retaguar no solo de toda España, sino de diversos luga-
dia de la ReconqUista y foco ae peñgri-ná-cio- res de Europa, desde Provenza a ltalia. Con
t;
t:

todo, tanto en los géneros líricos cultivados finales del siglo ¡crr, contiene 3IO cantigas de
como en los temas y las técnicas, la lÍrica galle- amoÍ.
go-portuguesa presenta una originalidad y unas - Cancioneiro de ]a Biblioteca Vaticana: con-
caracteristicas propias innegables. servado en esta biblioteca. Fue copiado por
La poesía gallego-portuguesa se divide en dos orden del humanista italiano Angelo Colocci,
grandes bloques. Por un lado está la llamada en el siglo xvr, de un cancionero portugués
lÍrica profana, de la que se nos conservan unos hoy perdido. Contiene 1.205 cantigas perte-
1.680 poemas, que son atribuidos a unos 158 necientes a los tres géneros y atribuidas a
trovadores y juglares. Por el otro, la Iírica reli- más de 100 autores.
giosa, representada por los 420 poemas religio- - Cancioneiro de ]a Biblioteca Naciona,l de Lis-
sos, fundamentalmente marianos, de las Canti- boa: copiado también en el siglo xv¡ en ltalia,
gas de Santa Maria, de Alfonso X el Sabio. por orden de Colocci, fue encontrado en la
biblioteca del conde Brancuti y adquirido por
el Gobierno portugués en 1924. Hoy se con-
Géneros de la lírica profana y cancioneiros. serva en la Biblioteca Nacional de Lisboa.
Cantigas d.e amigo y de amor. Canfigas de Contiene 1.647 composiciones de los tres gé-
eeca,llaio y maldicil neros y w Arte de trovar, en el que, entre
otras cosas, se caracterizan los tres tipos de
En la lirica profana destacan tres géneros o ti- cantigas citados.
pos caractensticos de cantigas: Bl Pergamino Vindel es un pergamino que
-
debe su nombre al anticuario Pedro Vindel,
l8 - I'a cantiga de amigo es el poema de tema que dio con él en 1915, y que contiene las
* amoroso desde la perspectiva femenina. El siele cantigas de amigo de Martin Codax, con
trovador pone en boca de una muchacha el la notación musical de seis de ellas.
dolor por la ausencia del amado, abandono o - EL Pergamino Sha,rcer debe su nombre a su
desprecio de este, alegrra por el encuentro, descubridor, y contiene siete cantigas de atni-
conñdencias a la madre, hermanas o amigas go del rey don Denís, también con la nota-
sobre la experiencia amorosa, etc. ción musical.
- La cantiga de amor es el poema de tema amo-
roso, pero esta vez desde la perspectiva mas_ La importancia de los pergaminos Vindel y
culina. Sharrer es fundamental para la música, pues
- I-'a,s cantigas de escarnio y maldicir son poe. los cancioneiros no contienen la notación mu-
mas satiricos que critican algún vicio, mal sical para interpretar las cantigas. Gracias a es-
comportamiento o incluso a alguna persona tos dos testimonios sabemos cómo era la mú-
concreta que presenta estos vicios o malos sica con la que se interpretaban las cantigas
comportamientos. profanas.

Estos poemas han llegado a nosotros funda-


mentalmente a través de tres cancioneitos,pero
L* cantíga de amígo
también se conservan otros testimonios aisla- Como ya vimos, la,s cantigas de amigo son poe-
dos de interés: mas ¿unorosos destinados a,l canto puestos en
boca de una muchacha que expresa Ias distin-
- Cancioneiro de fiuda: conservado en el pa- tas emociones y sentimientos relacionados con
lacio real de Ajuda, en Lisboa, compilado a el amor. En todas estas cantigas aparece la pa-
I

labra "amigo", amado; de ahí el nombre dado - mariñas o ba,rca,rolas, que se desarrollan
I-,a,s
al género. en un paisaje marino. Dentro de este grupo
Historiadores de la literatura, críticos y poe- son de destacar las del almirante Paio Gómez
tas actuales han alabado la cantiga de amigo Chariño -en una de ellas, la, amiga muestra
por Ia sensación de f¡pggur_a, ingenuidad y pri_ su alegna porque el amado ya no es almiran-
mitivismo que emana de ella. La muchacha que te y eso lo libra de peligros-, las siete canti-
habla en eilas suele'ser una joven llena de vi- gas de MartÍn Codax, que transcurren en el
talidad e ingenuidad, y las cantigas se desarro- paisaje marinero vigués, y, especialmente, la
llan en un paisaje idealizado, no urbano, domi- que pasa por ser una de las más célebres can-
nado por el color verde de la hierba, el agua, eI tigas gallegas, Seíame eu na ermida de san
mar, las flores silvestres, los ciervos que van a Simión, en la que la amiga expresa su desa-
-
beber a las fuentes y atroyos o los bosques de zón porque el amigo no llega, mientras ella
awellanos. Incluso a veces, la muchacha, que no lo espera en la isla de san Simón -en la ria
tiene con quien dialogar, comparte sus senti_ de Vigo, en Redondela,- y va, siendo cercada
mientos con estos elementos de la naturaleza. por las olas de Ia tempestad, que incluso pue-
Se ha relaeionado este carácter ingenuo y po_ den producir su muerte.
pular de la, ca,ntiga de amigo con las canciones - La cantiga de romaría, que presenta un asun-
de mujer, que eran cancioncillas, difundidas to amoroso que se desarrolla en eI marco de
por toda Europa, propias de la lÍrica popular una romería popular: la muchacha, que se en-
anónima, que expresa,ban sentimientos amoro- contrará con eI amado en la romeria, pide
20 sos puestos en boca de una mujer. permiso a la madre no tanto para ir a la ro-
Sin embargo, no debemos olüdar que las can_ mería como para verse con é1. Airas Nunes,
tiga,s de amigo, pese a esta apariencia de espon_ A-fonso Lopez de Baian, Pero Viviaez o Johan
taneidad e ingenuidad, mantienen las conven_ Servando destacaron en el cutivo de este sub-
ciones del amor cortes piélénzai y q,r" ."u,r, género.
muy apieciadas'en las cortes de los reyés don - La" eantiga dialogada, en la que la muchacha
Alfonso X de Casillla-León y don DenÍs de por- dialoga sobre sus sentimientos amorosos con
tugal, pues el ambiente cortesano gustaba de la la madre, las hermanas, las amigas o incluso
recreación idealizada de lo popular. por otra con elementos de Ia naturaleza, como ocurre
parte, conviene recordar que, pese a, q:ue Ia can- en las cantigas de Pero Meogo, en las que la
madre pregunta a la hija por su tardanza, o
tiga de amigo esté en boca de una mujer, real_
esta pregunta a los ciervos o a las fuentes del
mente es un trovador ma,sculino el que habla,
monte si han visto a su amigo o cuánto tar-
poniéndose en lugar de ella y recreando lo que
dará: Al ceÍvos do monte, uinvos preguntar:/
cree que siente esta ante el amor.
fois' o meu amigo e, se aIá, tardar, / que farci
velidas? En una célebre cantiga del rey don
Denís, la muchacha pide nuevas de su amigo
Subgéneros d.e la, cantiga de amigo
a 1as flores del verde pino: Aj flores, ai flores
y técnicas literarias
do verde pino,/ se sabedes novas do meu
amigo! / Ai Deus, e u é?
Dentro de la, cantiga, d.e amigo, Ia critica esta_
blece distintos subgéneros o tipos de cantiga,
- La cantiga de alborada, en la que la joven la-
menta la ausencia del amigo o la separación
atendiendo a los diferentes motivos o temas al amanecer. Es célebre la de Nuno Fer-
que estas presentan:
r:.ár:dez Torneol Levad', amigo, que dormides
':%'

as manhaas frÍas; / tódaLas aves do mundo tual en la Reconquista; Ios comerciantes fran-
d'amor dizían: / leda m'and'eu. ceses llegaron a Santiago y a otras muchas ciu-
- La bailada, en la que la joven, sola o con sus dades y pueblos del Camino...
amigas, baila mientras espera la llegada del La, cantiga de amor presenta, sin embargo,
amigo. Es céIebre la de Airas Nunes en la rasgos que le dan una indudable originalidad.
que las jóvenes bailan bajo los avellanos en En la lírica corlesana provenzal, el amante pasa
flor: Bailemos nós ja todas tres, ai amigas, / por cuatro estadios: el de fenhedor, o tímido,
so aquestas abelaneiras froiidas. que se Iimita a admirar a la señora y apenas se
atreve a comunicarle su amor; el de precador,
Los historiadores de la Iiteratura hablan tam-
o suplicante, que conflesa su amor a la señora;
bién de Ias cantigas de discutpa, en las que la
eI de entendedor, estado en que la dama acepta
muchacha se defiende de las murmuraciones
el amor y los poemas del trovador, y flnalmente,
que dicen que ya no quiere a,l amigo; las can-
el de drudo, estadio en que se produce la total
tigas de panegírico, en las que ella alaba la her-
mosura o incluso la habilidad del amigo como
unión amorosa, incluso carnal, entre poeta y
amada. La manifestación de Ia aceptación amo-
trovador; Ias cantigas de telar, en las que Ia
rosa es la joi, o alegría de amor. Sin embargo,
amiga aparece hablando de sus amores mien-
en la canción de amor gallego-portuguesa no se
tras teje o cose; la.s cantigas de separación, en
llega aI estado de drudo, que solo se documenta
las que se termina la relación amorosa porque
el amigo prefiere a otra, por despecho, por can- en la,s cantigas de escarnio y maldicir1 con pro-
pósito satÍrico. No suele alcanzarse tampoco la
sancio, por indiferencia, etc.; la,s cantigas de
22 amigo morales, que presentan, además de la re- correspondencia amorosa de la dama o la ale-
lación amorosa, una meditación moral o filosó- gría de amor. .El gran tema d.e la, cantigT de L:-
flca sobre el amor. amor es Ia, coita, es decir. la cuita o pena de
amofno coiiespondido: el poeta sufre las penas
o males de amor, que se maniflestan en la falta
La cantiga de amor de apetito, el deterioro físico o, incluso, la Io-
cura o Ia muerte por amor. EI verbo morrer
La cantiga de amor expresa un sentimiento -morir- funciona a veces como sinónimo de
amoroso puesto en boca masculina. Está muy amar. Frente a esta coita, o pena de amor, la
influida por la cansó a,morosa de la lírica pro- señor, es decir, Ia dama cortejada por el trova-
venza,l. El amor que anima estas cantigas es el dor, aparece imperturbable y ajena.
ya citado amor cortés provenzal. La lírica pro- En la lírica provenzal, Ia dama aparece des-
venzal y su espíritu se extendieron por el Ca- crita con detalle, y la relación amorosa se de-
mino de Santiago; trovadores provenzales vinie- senvuelve en una fratlrraleza primaveral; en la
ron no solo por el Camino, sino que üvieron en gallego-portuguesa no hay habitualmente una
cortes reales como Ia de Alfonso X; el rey por- descripción detallista de Ia seño¡, sino alusio-
tugués Alfonso III se educó en Francia, y con él nes genéricas a su hermosura tanto fisica como
trajo, además de nobles, maestros y poetas fran- espiritual, siempre dentro de una línea de idea-
ceses que se ocuparon de Ia educación de su Iiza,ción. La señor -también llamada dona, mol-
hijo don DenÍs, futuro rey de portugal y extraor- her, moga, amiga, dama...- es siempre, de una
dinario trovador y protector de trovadores y ju- forma inconcreta, la fremosa senhor, mansa, de
glares en su corte poética; los monjes franceses bon parecer, de falar o rir melhor... EI espacio
de Cluny se establecieron en Galicia; la presen- y el tiempo de la relación amorosa tampoco
cia de guerreros y colonos franceses era habi- aparecen precisados.
Por todas estas razones,las cantigas de amor lugar importante las sátiras literarias de unos
se convierten en extraordinarias cantigas de Ia trovadores contra otros, especialmente por su
soledad. falta de pericia para componer, como también
Airas Nunes, pero da ponte, paio Gómez Cha_ los ataques a juglares por su ineptitud para el
riño, Xoán Airas, el rey de portugal don Denís canto, la interpretación musical o incluso por
o el propio rey Alfonso X compusieron hermo_ su vida desordenada.
sas cantigas de amor. Por fin, mención especial merecen aquellas
cantigas que son verdaderas reflexiones fllosó-
fico-morales de carácter abstracto sobre la men-
Las cantiga,s de escarnio y maldicir
tira, la deslealtad, la avaricia, el desorden del
La poesía satírica está representada por la,s can-
mundo... Martín Moxa, que medita sobre el de-
tigas de escarnio y matdicir, que podemos con_ sorden de un mundo en el que echa en falta la
justicia, vencida por Ia codicia, o Airas Nunes,
siderar comparables a los sj.rvenúés satírico_mo_
rales de Ia lírica provenzal. La,s cantigas de es- inca,paz de encontrar la verdad hasta en los
cat:nio son sátiras encubiertas: los vicios o conventos que parecen más piadosos, son dig-
incluso las personas concretas satirizadas son nos representantes de estas cantigas filosófico-
citados no directamente, sino por palabras de morales.
doble sentido, por lo que se hace preciso un es_ Las cantigas de escarnio y maldicir constitu-
fuerzo por parte del receptor para comprender yen en cierta medida la antitesis de las delica-
la crítica; las eantigas de maldicir son sátiras das e idealista,s cantigas de amor y de amigo.
en las que los vicios o las personas criticados Presentan con total crtdeza, en muchas ocasio-
r- 24 sÍ aparecen citados con total claridad. En la nes, y a veces hasta con un léxico violento y
práctica, no resulta tan fácil distinguir unas de proca,z, los vicios y defectos de la sociedad me-
otras, por lo que Ia crítica prefiere agrupar las dieval, pero constituyen, al margen de sus gran-
alrededor de 400 cantigas satíricas conservadas des valores literarios, un documento único para
por temas. conocerla, con sus problemas e injusticias.
Uno de los temas más característicos es la crí_
tica a los nobles por su mal comportamiento, o Otros géneros en los cancioneiros
incluso cobardÍa, en las guerras de la época.
Destacan las que critican la actitud desleal de La riqueza de los cancioneiros no se agota en
los nobles portugueses con Sancho II y el apoyo estos tres géneros líricos, sino que aparecen
dado a su hermano Alfonso III, que terminará también otros, aunque mucho menos represen-
por arrebatarle el trono, o las surgidas en la tados: el pranto -planto- ensalza las virtudes de
corte del rey Alfonso X de Castilla-León, que sa_ una persona muerta, y son célebres los cuatro
tiriza,n la cobardía y falta de patriotismo de mu- que se nos conservan de Pero da Ponte, espe-
chos nobles en las campañas de la guerra de cialmente los dedicados a las muertes del rey
Granada. Especial interés tiene en este aparta_ don Denís o de la esposa de Fernando III de
do la crítica a los infanzones arruinados que in_ Castilla, doña Beatriz de Suavia; la, pastorela
tentan simular una riqueza que no tienen. presenta el clásico encuentro entre Ia pastora
Además de a los nobles, también se critica a hermosa y el caballero que se siente atraÍdo por
los clérigos por su falta de generosidad, codicia su belleza; la,tenzón es un debate entre dos poe-
o incluso ausencia en su comportamiento de tas sobre cualquier tema, de manera que cada
las virtudes cristianas que, sin embargo, en pú_ trovador va escribiendo alternativamente cada
blico afirmaban defender. Asimismo ocupan un una de las estrofas del poema.
La lÍrica religiosa cánticos a la Virgen. Dentro de este grupo des-
tacan las llamadas cantigas de loor, para alabar
La lírica religiosa está representada por Ias 426 a la Virgen; en ellas, el rey aparece caracteri-
cantigas dedicadas a la Virgen María de las zado como un trovador de la Virgen.
Cantigas de Santa María, del rey Affonso X el L,as Cantigas de Santa María, no solo por la
Sabio. Alfonso X no solo fue mecenas de trova- música y las miniaturas que en sus códices apa-
dores y juglares -en su corte poética había ju- recen, sino también por los oficios que en ella
glares del reino de Castilla-León, pero también se reflejan, la lengua, Ias costumbres o las for-
catalanes, provenzales y hasta italianos-, sino mas de vida y creencias de la Edad Media, son
que él mismo fue un importante trovador, del un monumento histórico de extraordinario va-
que se conservan los Cancioneiros,44 compo- 1or.
sieiones, de las cuales 39 son de escarnio y mal-
dicir, género profano al que don Alfonso era
muy aficionado. La prosa medieval
Sin embargo, Ia gran obra de Alfonso X son
las ya citadas Cantigas de Santa, María, que han A Ia altura del siglo )ü, latín y gallego eran ya
llegado hasta nosotros en cuatro códices, que dos lenguas muy diferentes, de forma que la po-
ofrecen además extraordinarias miniaturas, asi blación que no tenía una formación en latín ya
como la música de las cantigas. El rey compuso no entendia los textos escritos en esta lengua.
por sí mismo muy pocas de las 426 cantigas que De este modo, eI gallego empieza a usarse no
forman este cancionero mariano, pero actuó solo como lengua poética, sino también como
26 como coordinador aI frente de un equipo de tro- lengua funcional para redactar contratos, tes-
vadores, miniaturistas y músicos dedicados a la tamentos, documentos de compraventa, libros
composición de Ias Cantigas de Santa María, de cuentas, ordenanzas de gremios, etc. Suelen
corrigiendo, dando ideas, mejorando textos y darse como primeros textos gallego-portugue-
realizando todo tipo de sugerencias. ses en prosa el Testamento de Afonso II de Por-
Las Cantigas de Santa Mat:ía se ordenan en tugal y Ia Noticia de Torto -especie de borrador
dos grupos. El primer grupo está formado por para iniciar una reclamación judicial:, de tracia
la,s narrativas, que relatan milagros de la Vir- 1214. Los primeros documentos conservados y
gen tomados de diversas fuentes -latinas, tra- redactados en gallego-portugués aI norte del río
dicionales, populares, etc.- de una forma inge- Miño aparecen entre 1234-1255. Suele citarse el
nua: la Virgen protege al pintor que pinta feo al documento de una donación de Petrus Cipriaes
demonio y muy hermosa a esta; reprende al al monasterio de Samos, de 1227, como el pri-
obispo que intenta castigar al clérigo devoto de mer documento que contiene frases gallegas,
la Virgen que, sin embargo, dice mal Ia misa, aunque el texto aún sea latino. La administra-
etc. Es, por tanto, una religiosidad sencilla y po- ción de a¡runtamientos, conventos o gremios se
pular. Famosa es la cantiga CIII, en Ia que un rea,liza,ba también en gallego. Siempre se citan
monje pide a la Virgen ver el Paraíso: la con- como ejemplos de reglamentos gremiales redac-
templación dura trescientos años, viendo y es- tados en gallego el de los cambeadores de San-
cuchando a un pajarillo, y eI monje cree que tiago, hidalgos encargados de velar por la no-
tan solo ha transcurrido un breve instante; al che el sepulcro de Santiago y de aJrudar a los
regresar al monasterio, nota todo cambiado y ni romeros que llegaban, o eI de Ios azabacheros
siquiera el abad sabe de dónde ha salido. de esta misma ciudad. La Iglesia también utili-
El segundo grupo, 66 cantigas, son cantigas za,ba, el gallego para sus sermones: se habla de
líricas que constituyen oraciones, alabanzas o un posible libro de sermones, datado en 1226'
hoy desaparecido, propiedad del arzobispo de rie de consejos útiles para eI romero que se
Santiago don Bernaldo II. Hay también traduc- acerque a santiago en peregrinación.
ciones al gallego de importantes obras jurídicas
medievales, de las que solo han llegado a no-
sotros fragmentos, como los del Fuero Juzgo, el
La historia
Fuero Real de Alfonso X o de las Partidas. No En gallego se nos conservan distintas crónicas
faltan incluso los tratados científicos en galle- que, en gran medida, traducen o siguen el mo-
go-portugués: el Tratado de Albeitaría, del si- delo de las crónicas castellanas que ordenó re-
glo xv, es una especie de manual de veterinaria
dactar el rey Alfonso X eI Sabio:
centrado básicamente en dar instrucciones so-
bre eI cuidado y cría de Ios caballos. Vemos, - La Crónica galega de León e Castela es bási-
pues, cómo en los siglos >crr-xv eI gallego iba camente una traducción de Ia, Ctónica Gene-
sustituyendo al latín y ocupaba espacios desde .ra] de Alfonso X y de la Crónica de Castillay
la Administración hasta la justicia, desde los es, como esta, un relato de la historia de Es-
testamentos hasta los reglamentos de los gre- paña y del reino de Castilla-León.
mios, y estaba presente también en la Iglesia, - La, General Estoria traduce la obra de Alfon-
como lengua apropiada para los sermones, que so X del mismo tÍtulo, e intenta ser una his-
instruían a un pueblo que ya no entendÍa el la- toria universal.
tín. La abundancia de documentos de todo tipo - La Crónica Geral de 1344 intenta, de nuevo,
en gallego es tan grande en esta época que den- ser una historia de España dentro de Ia tra-
oa tro de la Peninsula solo es superada por Ia pro- dición de las crónicas alfonsíes. 29
ré ducción en catalán. Lógicamente, junto con este - La, Crónica de 1404 compila la historia de Es-
cultivo de la prosa gallega funcional y utilitaria, paña hasta el reinado de Fernando III.
también se produce un cultivo no menos im- - La Crónica de Santa María de Iria, copia"da' o
portante de la prosa gallega literaria. compuesta por Rui Vaasques de Marzaricos,
clérigo de santa Baia de Chacin, trata sobre
La hagiografía
el traslado del Apóstol Santiago a Compos-
tela.
La Edad Media es una época fundamentalmen-
te teocéntrica y religiosa. Por ello, tiene una Narrativa de ñcción
gran importancia la hagiografÍa. En gallego se
nos conservan fragmentos de una traducción de La narrativa de flcción aparece representada
una obra latina de vidas de santos, o Flos sa,nc- por la llamada ma'teria de Troya, relatos basa-
torum, y, especialmente, los Mit:agres de Santia- dos en Ia guerra de T?oya y en los que aparecen
go, Iibro de exaltación de las peregrinaciones a las hazañas de los mÍticos Aquiles, Héctor, Aga-
Santiago de Compostela; como su título indica, menón o Ulises.
su parte fundamental es la narración de mila- Dentro de esta materia de Troya tiene un gran
gros del Apóstol, pero también el relato de la valor la Crónica Troiana, elaborada, al parecer,
supuesta expedición a España de Carlomagno y por Fernáns MartÍns, por encargo del conde
la muerte de Roldán en Roncesvalles, la vida y Fernán Pérez de Andrade, que narra la célebre
pasión de Santiago Alfeo, la destrucción de Je- guerra de Troya a partir de una traducción cas-
rusalén e incluso una narración sobre la Epi- tellana del célebre Roman de Troie francés de
fania y Asunción de la Virgen, amén de una se- Benoit de Saint Maure. La Crónica Ttoiana es
'fs
la novela gallega más antigua -parece que fue
concluida en 1373- que ha llegado completa a
nosotros.
El mismo tema de la guerra de Troya aparece
en la fragmentaria y menos importante Historia 3
Troiana.
La mateña de Bretaña preser¡ta las aventuras
[q escuelo líricq
del rey Arturo y los caballeros de la Tabla Re- gollego-cqstellqno.
donda. Recibe este nombre porque sus escena-
rios son la Bretaña francesa o la isla de Gran
los Séculos Escuros
Bretaña. El tema central de estas narraciones
son las aventuras caballerescas de los caballe-
ros de la Tabla Redonda para encontrar eI En el siglo xrv, en las luchas civiles entre Pe-
GraaL o GriaL cá\iz de la última cena de Jesús dro I y Enrique II, como ya vimos, la nobleza ga-
y en eI que José de Arimatea recogió la sangre Ilega se alía con el derrotado Pedro I. El nuevo
vertida por Cristo en la Pasión. En gallego-por- rey, Enrique II, el de las mercedes a los que lo
tugués se conserva el Libro de Xosé de Añma- a¡,rrdaron en la guerra contra su hermano, des-
tea, fra,gmentos del Libro de Merlín -el célebre pojará de sus tieffas a los nobles gallegos anti-
mago de Ia Tabla Redonda- y la, Demanda do guos partidarios de su hermano Pedro, y los
Santo Graal (Busca del Santo GriaI). sustituirá por los que le apoyaron, procedentes
También se conserva de este ciclo un frag- de fuera de Galicia. Estos nobles traen consigo
.*--g mento del Libro de T?istán, relato de los amores como lengua el castellano, considerado ya mo-
' trágicos de Tristán e Isolda. delo de elegancia y poder. Lógicamente, con
ellos vienen clérigos, abades, autoridades ecle-
siásticas, escribanos, corregidores, etc., que
usan también como lengua habitual eI caste-
llano.
Las difíciles condiciones de vida que la no-
bleza feudal gallega imponía a campesinos y ar-
tesanos lleva a estos a sublevarse. Son las cé-
lebres rebeliones r'rmandiñas. Los artesanos y
campesinos fundaron irtnandades para defen-
derse de los atropellos de la nobleza, tanto laica
como religiosa. Se levantaron contra ella en dos
ocasiones: en 1431, dirigidos por el mÍtico Roi
Xordo, y en 1467. Los irmandiños acabaron ven-
cidos. Se dice que esta derrota tuvo unos efec-
tos psicológicos devastadores: la derrota fue tan
gtande y eI castigo tan fuerte -Ios sublevados
tuvieron incluso que levantar piedra a piedra y
uno a uno todos los castillos y palacios nobilia-
rios que habÍan derribado- que dejó un poso de
resignación y de desengaño que llevó a la po-
blación gallega, a partir de entonces, a aceptar
.-
en silencio y de forma sumisa cualquier tipo de Cortes y será representada por Za,rnota'. Ya he-
gobierno o legislación, por más que atentase ¡aos señalado que, de 144 obispos que hubo en
contra lo propio o fuese perjudicial para ella. ras diócesis gallegas entre 1550 y 1800, solo 16
Los Reyes Católicos, defensores de Ia monar- eran gallegos.
quia autoritaria y unificadora, no estaban dis- En el momento en que las lenguas romances
puestos a tolerar más revueltas de nobles ni del sustituÍan deflnitivamente al latín, a partir del
pueblo. Tampoco toleraban ningún poder nobi- siglo xv, puesto que la Administración, la justi-
liario que pusiese en duda la autoridad real. cia o Ia literatura culta las empleaban ya como
Por ello, aprovecharon el hecho de que algunos lengua de los nuevos Estados centralizados de
nobles gallegos habían sido partidarios de La Francia, España o Portugal, el gallego se queda
Beltraneja, que había disputado el trono de Cas- fuera de este ámbito. AI no ser lengua de nin-
tilla a Isabel, para imponer su autoridad sobre guna Administración estatal ni tampoco carac-
lo que quedaba de una nobleza gallega discola terÍstica de ningún nuevo Estado centralizado,
y que proclamaba su autonomía frente al poder no dispondrá de gramáticas que lo fijen, como
real fuerte y centralizado. EI mariscal pero par- ocurre con Ia de Nebrija para el castellano
do de CeIa, sÍmbolo de esta vieja nobleza feudal Qa92) o con la de Fernáo de Oliveira (1536)
gallega refractaria al poder central, será ejecu- para el portugués, y queda, lógicamente, tam-
tado por orden de los Reyes Católicos en Mon- bién fuera del ámbito de la imprenta, gran fija-
doñedo en 1483. El mariscal se convertirá a par- dora de las normas de corrección de las nuevas
tir de entonces en todo un símbolo para los de- lenguas romances, así como propagadora de
fensores de la autonomÍa gallega en los si- todo Io escrito en ellas, tanto literario como ju-
32 glos xrx y ).x. Sin embargo, la fecha de su ajus- ndico o cientifico. El primer libro publicado ín- 33

ticiamiento marca el comienzo de la decadencia tegramente en gallego será Cantares gallegos,


de la lengua, la cultura, la literatura y la vida de Rosalía de Castro, y para ello tendremos que
gallega en general, que no comenzará su recu- esperar nada menos que hasta 1863.
peración clara hasta la década de los cuarenta Entre 1483 -muerte de Pardo de Cela- y 1840,
del siglo xrx, con lo que se conoce con el nom- fecha a partir de la que se comienzan a reivin-
bre de Prenexurdimento. dicar los intereses de Galicia como comunidad
En el proceso unificador llevado a cabo por y su lengua y cultura de una forma coherente y
los Reyes Católicos, eI castellano se convierte continuada, transcuffen los llamados Séculos
en Ia lengua oflcial de sus reinos. Los ejércitos Escuros (Siglos Oscuros). No hay realmente
de los nobles gallegos son sustituidos por la una literatura culta, no aparecen libros publi-
Santa Hermandad. La Real Audiencia de A Co-
cados en la imprenta y, realmente, al no ser
ruña, creada como m¿íximo órgano jurÍdico, usa tampoco lengua de la Administración, eI galle-
go pervive como lengua de campesinos, artesa-
el castellano como lengua oficial. Los escriba-
nos y marineros, que eonservan, sin embargo,
nos y notarios deben demostrar su dominio del
una rica literatura popular de transmisión oral.
castellano, como indica la orden de 14g0, que
establece que el que quiera ejercer estos cargos
debe examinarse para ello en Valladolid y de- La escuela lírica gallego-castellana
mostrar su suficiencia en el dominio de los for-
mularios castellanos. Incluso los monasterios La lírica gallega, tras la muerte del rey don De-
gallegos pasarán a depender de provinciales si- nís de Portugal (1325) o de su hijo natural, eI
tuados en Valladolid o en otras ciudades cas- conde de Barcelos (1354), sus dos últimos me-
tellanas. Además, Galicia perderá el voto en cenas, se refugia en los siglos xrv y xv, y, para
vivir su decadencia, en la corte de los reyes cas- pues se cuenta que murió en el castillo de San-
tellanos de la dinastía de los Trastámara, Enri- ta Catalina de Arjonilla (Jaén) atravesado por Ia
que II, Juan I, Enrique III y Juan II. Esta lÍrica 'lanza del caballero Hernán Pérez de Padilla,
ya no tiene el prestigio de la vieja lÍrica gallego- que no podía soportar los celos que le provo-
portuguesa de la corte de Alfonso X. Es una es- caban los poemas cortesanos que Macías diri-
euela que se bate en retirada ante los nuevos gía a, la esposa del citado caballero.
poetas cortesanos que escriben en castellano,
como Mena, Santillana o Manrique.
Los poemas de esta escuela gallego-castellana Escritores gallegos en latín y castelleno
aparecen sobre todo en los cancioneros caste- durante la Edad Media
llanos del xv que recogen esta poesía cortesana.
EI más famoso es el de Juan Alfonso de Baena, Sabido es que el latin, durante Ia Edad Media,
que reúne unas 600 composiciones de la época era la lengua de cultura por excelencia, y se
de Juan II de Castilla (1406-1454). De estas 600 mantendrá esta situación incluso hasta el si-
g1o xv'rrr. Como no podía ser menos en Galicia,
composiciones, unas 24 pueden considerarse
gallegas, y pertenecen a un periodo que abarca se da durante Ia Edad Media una interesante y
de 1350 a 1450. rica literatura en latín cultivada por gallegos,
Podemos agrupar los poemas conservados en de la que citaremos los ejemplos más sobresa-
tres géneros: lientes. Se atribuye a Ia monja gallega Eteria,
del siglo ñ, la eélebre Peregrinación de Eteria,
relato autobiográfico de su peregrinación desde
- Cantigas, poemas amorosos destinados a ser
Galicia a Jerusalén para visitar los Santos Lu-
34 cantados y herederos de la, cantiga de amor, 35
gares. Otras obras religiosas en latin de escri-
en ellos, el tema fundamental es la coita, o
pena de amor. tores gallegos se citan a lo largo de la Alta Edad
Media. Al siglo xlr pertenecen, sin embargo, las
- Dicires, poemas de tema filosófico o moral. dos grandes obras de la latinidad gallega me-
destinados a ser recitados o leÍdos.
dieval: La Histofia Compostelana (1107-1149),
- Preguntas y respuestas, en los que un poeta
de autoría sucesiva de Nuno Afonso, Hugo do
se dirige a otro en forma de pregunta sobte
Porto, eI capellán Pedro, Xiraldo de Santiago y
cualquier tema -amoroso, fllosófico, moral,
Pedro Marcio, fue escrita por encargo del céIe-
etc.-, al que este contesta con la respuesta.
bre arzobispo GelmÍrez, y refiere la historia de
El gallego de estos poemas aparece ya muy las iglesias de Iria y Compostela, pero sobre
todo los hechos de Gelmírez. El Liber Sancti
deturpado por la influencia del castellano (mu-
Jaeobi o Codex Calixtinus (Libro de Sa,ntiago
chos de sus autores eran poetas bilingües galle-
ApóstoJ o Códice Cali.><tino), atribuido a Aime-
go-castellanos) e incluso en algún caso pode-
rico Picaud y redactado entre 1135 y 1140, con-
mos decir que son poemas en castellano con
tiene un manual de liturgia jacobea, los mila-
algunas palabras o giros en gallego.
gros de Santiago -atribuidos al papa Calixto II,
Destacan como poetas de esta escuela lilvarez
de ahí su tÍtulo de Códice Calixtino-, una his-
de Villasandino, Fernández de Gerena,, Górnez
toria de la traslación del cuerpo de Santiago a
Manrique -sobrino del marqués de Santillana y
Compostela, la supuesta entrada y guerra de
tío de Jorge Manrique, que pasa por ser eI úl- Carlomagno en España y, lo más interesante
timo poeta de la escuela- y, especialmente, Ma- para eI lector actual, una descripción del San-
cias el Enamorado, nacido en padrón y conver- tiago de la época y una guía para los peregri'
tido por la leyenda en símbolo del amor cortés, nos.
I
. I

Al producirse la ya mencionada decadencia en gallego: el Soneto con faJda -es decir, con
del gallego en el final de la Edad Media, escri- esr¡a,mbote-, de Gómez Tonel, y el Soneto ga'
tores nacidos en Galicia rea,lizarán su obra en lJego, de Pedro Vázquez de Neira.
castellano. Entre ellos conviene destacar al poe- - Martín Torrado escribió, en 1617, unas déci-
ta y narrador Juan Rodnguez de la Cámara (o maq para defender que Santiago fuese el úni-
del Padrón), uno de los creadores de la novela co patrón de España y para que no compar-
sentimental, que tanto éxito tendrá en la lite- tiese este patronazgo con santa Teresa de Je-
ratura castellana, con su famoso Siervo libre de sús.
amor (L44O). - Doña Isabel de Castro y Andrade es la pri-
mera escritora que aparece en la literatura
gallega (pues Eteria escdbió en latin). De ella
El mantenimiento de la tradición de la
se conserva un soneto en alabanza de A]onso
literatura escrita en los Séculos Escuros
de Ercilla, el conquistador de Chile.
Los siglos xw y xv'rr son épocas de esplendor en - I-os siete romances en gallego de las Fiestas
las literaturas vecinas de Ia gallega. La castella- Minervales de 1697. Desde 1536 se celebra-
na vive su Siglo de Oro, y Camoens publica en ban en Santiago de Compostela las llamadas
1572 Os Lusiadas, gran clásico de la literatura Fiestas Minervales, en honor de Alonso de
porluguesa. La imprenta, como ya di.jimos, di- Fonseca, fundador de la Universidad de San-
funde estas obras y resulta decisiva para la ele- tiago. Se imprimieron los poemas publicados
vación de las lenguas vulgares romances a la con motivo de las fiestas de 1697, y entre
misma categoría que el propio latín. Frente a ellos aparecen siete romances en gallego so-

esto, la literatura gallega queda prácticamente bre el tema de si Galicia debe más a Fonseca,
como fundador de la universidad, o el propio
37
-t
al margen de la literatura escrita y de la difu-
sión de la imprenta. Solo algunos pocos textos Fonseca a Galicia.
en gallego mantienen Ia tradición de la litera-
tura gallega escrita: Conservamos también un entremés, posible-
mente de 1671, Entremés famoso sobre da pesa
- Los üIlancicos gallegos, que, como de cos- no río Miño, de Gabriel Feixoo de Araúxo, que
tumbre, se cantaban en iglesias y catedrales presenta humorísticamente las luchas entre ga-
no solo de Galicia -Santiago, Mondoñedo...-, ilegos y portugueses por el turno de pesca en
sino también de otros lugares -Valladolid, To- eI rÍo Miño en la zona fronteriza de Caldelas.
ledo, Coimbra, Lisboa...-. La moda tuvo es-
pecial auge en el siglo xvrr. Los autores de es-
Escritores gallegos en castellano y latín
tos villancicos jugaban con la paronomasia
Galicia-Galilea y presentaban una Galicia ru- Los Siglos Oscuros tampoco fueron propicios
ral, pastoril y atrasada, especialmente apta para la creación en castellano de los nacidos en
para recrear en ella el nacimiento de Cristo. Galicia. Suelen citarse, no obstante, en estos si-
Destacan como autores de villancicos Carlos glos xvr y x\,'rr la obra dramática de fray Jeróni-
Patiño y fray Francisco de Santiago. mo Bermúdez (1530-1539), que en sus tragedias
- En 1612 se publica una colección de poemas Nise lacrimosa y Nise laureada trató la figura
en los que se lamenta la muerle de la reina de Ia desdichada gallega Inés de Castro, que fue
doña Margarita de Austria. Allí aparecen, coronada reina de Portugal tras su muerte, y Ia
dentro de una lÍnea barroca de obsesión por obra lírica de Francisco de Trillo y Figueroa
la muerte y el paso del tiempo, dos poemas (1627-1680), que publica en 1652 slrs Poesías va-
ria,s, heroica,s, satíricas y amorosas (epitalamios h predicación religiosa, la justicia o Ia Admi
y paneg'iricos). i:*ación: era ilógico rea,liza,r estas tareas en
Por otra parte, continúa una producción culta ¡as¡elle.no si la población era absolutamente ga-
en latÍn. Dentro de esta obra latina de los galle_ iiegohablante. Propone que se use eI gallego
gos hay que destacar la obra del fi.Iósofo escép- :omo lengua de enseñanza y que se acceda al
tico Francisco Sánchez euod nihil scitur. :-dn en Galicia desde el gallego; también llegó
¡ proponer la redacción de una gramática galle-
ga y de una Historia Natural. La obra más re-
La Ilustración y la recuperación del gallego
presentativa de Sarmiento son las 1.201 cuar-
El siglo xvrrr es el último de los llamados Sécu- :etas gallegas de su Coloquio de 24 gallegos
los Escuros y supone una centralización mayor ri.sricos, escritas para explicar la lengua galle-
que la de los siglos anteriores. La nueva dinas_ ga. y no con propósito literario: cada una de las
tia Borbón importa de Francia muchos de los pa.labras gallegas usadas en estas más de mil
principios centralizadores. De este modo, el cu¿¡tetas aparece explicada en st Colección de
De_
creto de Nueva Planta (1202) establece que to_ Yocesy frases gallegas.
dos los reinos de España debían obedecer a las En cuanto a la producción estrictamente li-
mismas leyes, costumbres y tribunales. En esta reraria, como en el siglo anterior, las voces son
lÍnea, Carlos III promulga la Real Cédula cte escasas, pero permiten mantener viva la llamita
Aranjuez (1768), que ordena que en todos los de la literatura gallega culta escrita. El econo-
reinos de España y en todas las actividades _en_ mista ilustrado Xosé A. Cornide nos dejó un so-
señanza, Administ¡ación, justicia- se emplee el neto que, por su esmerada técnica, es una pe-
.38 castellano como <idioma general de la Nación queña obra maestra; Diego Antonio Cernadas y 39
para su mayor armonía y enlace reciprocor. En Castro, cura de Fruime, compuso unos 15 poe- '¡
1780, una Real Cédula indica que en todas las mas en gallego de rico léxico y profundo sentir
escuelas de España ha de enseñarse Ia lengua popular, así como de defensa del gallego; tam-
castellana siguiendo la gramática publicada por bién cultivaron el gallego los hermanos del pa-
la Real Academia Española. Sin embargo, a pe_ dre Feijoo, y a Anselmo Feijoo debemos un her-
sar de este espíritu centralizador y unificador moso Pranto da flota por unha ninfa galega
del xwrr, dos grandes ilustrados van a dedicar (Uanto de la flota por una ninfa gillega), en eI
sus esfuerzos a la defensa de la lengua y la li_ que lamenta el célebre hundimiento de la es-
teratura gallegas. cuadra española en Rande, cargada de plata
Fray Benito Jerónimo Feijoo americana, en 1702, por obra de la flota inglesa.
rea,liza, una de_
fensa del gallego al indicar que no es una co- En este siglo alcanzó gran fama por su cultura
rrupción del castellano, sino una lengua que y preparación la dama ilustrada MarÍa Francis-
procede del latÍn. pero el mayor defensor del ca de Isla y Losada, autora de un bello romance
gallego va a ser el también ilustrado y fraile humorístico.
Martin Sarmiento (169I-IZZZ). Este d.edica va_
rias obras al estudio del gallego, como eI Catá_ La literatura popular oral y tradicional
Jogo de voces y frases de la lengua gallega o el
Onom¿í,stico etimológico de la lengua gallega; El gallego desarrolla, sin embargo, una litera-
pero sobre todo prueba la relación latin_gallego, tura de carácter anónimo, tradicional y de
descubre la existencia de una rica literatura transmisión oral de gran riqueza. Esta literatu-
medieval y deflende, con criterios racionales y ra senrirá de inspiración y hasta de grría a los
utilitarios, el uso del gallego en la enseñanza,, autores del Re:rurdt'menúo del xrx.
La lÍrica popular está representada por com-
Escritores gallegos en castellano
posiciones sencillas de rima asonante y versos
en la Ilustracion
de arte menor, muchas veces destinadas al can-
to y que tratan de sentimientos sencillos como Figura señera de la literatura castellana del
el amor, los trábajos agrícolas y marineros, las xvrrr, Fray Benito Jerónimo Feijoo, benedictino
fiestas, etc. En esta lírica podemos distinguir de Casdemiro (Ourense), se convertirá en el
los siguientes géneros: gran difusor de los principios de la Ilustración
en España. Su obra fundamental, con la que po-
- Las cantigas, poemas breves destinados al demos decir que se inicia el ensayo en castella-
eanto, formados generalmente por una cuar- no, está constituida por los ocho tomos del Tea-
teta asonantada y que tratan temas amorosos, tro erítico universal y los cinco volúmenes de
sociales o humorísticos. Ia,s Cartas eruditas. Ambas obras están forma-
- Los romances, que relatan algún hecho his- das por una serie de artÍculos y disertaciones
tórico o histórico-fantástico, como el que re- que propagan la ciencia y la Ilustración desde
lata la ejecución del mariscal Pardo de Cela, una perspectiva católica.
la peregrinación de don Gaiferos -que muere
al llegar ante el altar del Apóstol-, el saqueo
de Cangas por los piratas turcos en 1612, etc.
- Los poemas de fiesta y reunión, corno alalás,
foliadas y muiñeiras. para cantar en el tra-
40 bajo, en las fiestas, en los banquetes o en las
faenas, como la molienda. 4l --_

La narrativa popular de transmisión oral está


representada por los cuentos que se relataban
habitualmente al calor del fuego en las largas
noches del invierno. Se clasifican en varios gé-
neros:

- Cuentos sentenciosos y morales, que ofrecen


alguna enseñanza moral o religiosa.
- Cuentos de burlas, que presentan de forma
ridículay humorística vicios y defectos hu-
manos. El personaje que tiene el vicio o mal
comportamiento siempre termina ridiculiza-
do en el desenlace.
- Cuentos de animales, en los que estos poseen
caracterÍsticas humanas. Sirven para criticar
vicios humanos.
- Cuentos fantásticos, en los que aparecen lo
fantástico y lo maraülloso en forma de apa-
riciones, hadas, fantasmas, brujas, duendes,
seres míticos, etc.
ma de defensa de los principios de la Consti-
tución del 12 hay que destacar el romance con-
tra la Inquisición Rogos dun escolar galego á
Virxe do Bo Acerto para que libre a terra da
4 Inquisición (1813), del sacerdote liberal Manuel
Prerrexurdimenlo Pardo de Andrade.
-Déñño
y Rexurdimenlo Aef espÍritu de defensa de la libertad. que
trae la Constitución de Cádiz y el ambiente pre-
rromántico hay que situar el sainete rtlral A ca-
sq,ryenteir4 primera obra teatral gallega de la épo-
ca moderna, del periodista liberal Antonio Benito
El gallego, la Guerra de la Independencia Fandiño, terminada en el año de 1812, en la que
y la propaganda política
cAtica ta costumbre de Ios casanlientos urdidos
por interés por una celestina rural y deflende Ia
La invasión francesa convierte en decisiva la libertad de los jóvenes para elegir pareja.
participación del pueblo en la lucha. Había que
hacer propaganda para que el pueblo llano se
aprestase a luchar contra el francés. Como en La poesía en los comienzos del x¡x
Galicia eI pueblo hablaba gallego, la mejor for-
ma de llegar a él era usando esta lengua. En el primer tercio del siglo xrx sigue viva Ia
i El romance anónimo Un labrador que foi sar- tradición de componer o cantar las panxoliñas,
xento ós soldados do novo alistamento (1808) o villancicos gallegos. Destacan los compuestos
,t- 42
y cantados en la catedral de Mondoñedo, siendo
43
anima a la lucha contra los franceses. Fernán- =-
dez Neira publica Proezas de Galicia (1810), tex- autores importantes dentro de este género An-
to dialogado en el que dos labriegos, Chinto y tonio MarÍa de Castro y Luis Corral.
Mingote, relatan hazañas de los gallegos en su Asimismo sigue viva Ia costumbre de com-
lucha contra las tropas francesas. poner poemas gallegos de circunstancias para
Por otra parte, las Cortes de Cádiz de 1812 y cantar hechos llamativos del momento. Citemos
Ia Constitución liberal de ese mismo año mar- en este sentido los poemas de Vicente Turnes y
can el comienzo del debate político en la Es- Luis Corral con motivo de Ia boda dé Fernan-
paña moderna. Absolutistas y liberales quieren do VII y doña María Cristina (1829) o los sone-
convencer aI pueblo llano de la bondad de sus tos de Arias Teixeiro para celebrar eI nombra-
respectivos sistemas polÍticos para lograr su miento como cardenal del obispo don Pedro de
apoyo. En Galicia, entre 1812 y 1840, dentro de Quevedo (1817).
esta polémica entre liberales y absolutistas, Sin embargo, dentro de este primer tercio del
aparecerán toda una serie de textos a favor o >o<, la flgura más destacada de la poesía gallega
en contra de ambas ideologías. Son de destacar será Nicomedes Pastor Díaz, que en su juventud
los textos en forma de diálogo o tertulias entre cultivó este género. La crítiea considera a Pas-
supuestos labriegos, o incluso cartas que de- tor Die.z autor del primer poema culto gallego
fienden los principios del liberalismo y de la con calidad literaria de la época moderna, A aJ-
Constitución de 1812, habitualmente anónimas. boiada (1823). EI poema trata el clásico tema
Entre los más célebres de estos diálogos defen- del aiba en dieciséis estancias de endecasílabos
sores del liberalismo eslán Tertulia na Quinta- y heptasílabos: el enamorado, al amanecer, es-
na (1820), Tertulia de Picaños (1836) y Segunda pera que su amada salga a Ia ventana para con-
Tertulia de Picaños. También dentro de este cli- templarla. También se Ie atribuye Ia Égloga de
Belmiro e Benigno, en la que el pastor Belmiro tes de Santiago -entre los que se encuentra eI
llora la muerte de su amada. que será uno de los grandes poetas del -Reru¡-
dimento, Eduardo Pondal- organizan el célebre
banquete de Conxo, localidad próxima a Santia-
Los Precureores o Prerrexurdimento
go. El homenaje consiste en un banquete bajo
Establecido el sistema liberal tras Ia muerte de los robles de esta aldea, en el que se sientan a
Fernando VII, entre 1840 y 1868 -fecha de inicio la mesa alternando un estudiante y un obrero o
del .Re:ru¡dr'mento e,l publicarse Cantares galle- artesano, para simbolizar la unión entre el tra-
gos, de Rosalía-, se desarrolla un movimiento bajo intelectual y el manual en la sociedad ideal
de recuperación de la lengua y la literatura ga- soñada por los progresistas.
llegas que se conoce con el nombre de los pre- Otro hito dentro del movimiento del Prerre-
cuÍsores, o Prerrexurdimento, por ser antece- xurdimento es Ia celebración de los
"ruegos Flo-
dente y preparación del Rexurdimento. rales de A Coruña de 1861. A imitación de ios
En su tiempo, el movimiento del prenexur juegos florales provenzales y, sobre todo, si-
dimento se englobaba dentro del llamado pro- guiendo los cátalanes de 1859, el estudioso An-
uincialismo, un movimiento de defensa de los tonio MarÍa de la lglesia, subvencionado por el
intereses y las características de Galicia que millonario y fllántropo López Cortón, convoca
toma cuerpo en la década de los cuarenta del los citados Juegos Florales de A Coruña. Al cer-
siglo xrx. Los provincialistas criticaban como tamen podían concurrir poemas en gallego y en
sumamente pe{udicial para Galicia la división castellano, y se adjudicarra un premio a la me-
de esta en cuatro provincias en la célebre or jor composición en gallego que Ilevase como ti-
L.M
ganización provincial realizada por Javier de tulo A Galicia. Este premio quedó desierto, pero -45 'L-
Burgos en 1833. Frente a esta división, defen- se concedió un accésit al poema A Galicia, de
dían la exisiencia de una proüncia única, he- Francisco Añón, uno de los grandes poetas del
redera del antiguo reino de Galicia. Prénexurdimento.
Dentro de los hitos del Prouincialismo ha,y Los poemas del certamen fueron publicados
que citar el levantamiento de Solís en 1g_46: ese en el famoso Ñbum de la Caridad. Juegos Flo-
año, en Lugo, el comandante SolÍs se pronuncia rales de La Coruña (1862), titulado así porque
contla Narváez y su polÍtica conservadora y el dinero conseg'uido con su venta se dedicaría
centralista. El gran inspirador ideológico del a la beneficencia. El Álbum no solo contenia los
movimiento fue Antolín Faraldo, ya que el pá- poemas del certamen, sino que llevaba un apén-
rrafo más famoso del manifiesto reproduce casi dice titulado Mosaico poético de nuestros vates
al pie de la letra un artículo publicado por este gallegos contemporáneos, formado por poemas
en El Recreo Compostelano, en el que se afirma en gallego y castellano de poetas gallegos de la
que Galicia se levanta porque no quiere seguir época. Allí aparecen unos cuarenta autores, en-
en la uhumillación y oprobio de que la có'nsi- tre ellos la propia liosalía y Pondal, y puede de-
deren una colonia de la corter. cirse que el Mosaico es la primera antología de
Los sublevados fueron derrotados en Caral, la poesía gallega moderna.
y sus dirigentes, fusilados, como el propio Solis, El movimiento del -&or¡tncia,lismo, Prerrexur-
o tuvieron que partir hacia el destierro, como dimento o de los Precutsores -este último nom-
Faraldo. bre se debe a Manuel Murguia, el marido de Ro
Carral, sin embargo, se convertirá en uno de sa,lia y gran historiador y animador del movimien-
los símbolos del galleguismo. ya en 1g56, para to regionalista en el Rexurdimento, que dedica un
celebrar su décimo aniversario, unos estudian- übro con el título de I¿s Precutsores a las per
sonalidades más relevantes de esta etapa-, es si- romántica, participa en la sublevación de 1846,
milar a otros movimientos que por esos años sur- por lo que sufre destierro. Morirá en Madrid,
gen en Bretaña, Provenza, Cataluña, etc., para rei- pobre y abandonado por todos. En su obra des-
vindica¡ la propia identidad frente a los Estados taca el poema A GaLicia, accésit en los ya cita-
centraJizados del roc, y que se apoyaban no solo dos Juegos Floráléé'dé A Coruña. Son céIebres
en una lengua o literatura propias, sino también sus poemas costumbristas A pantasma (El Ían-
en un pasado histórico autónomo, que en el caso tasma), O magosto (La castañada), y A leiteira
de GaJ.icia será el mundo celta prenomano que (I'a lechgra). . _ ..
no acepta de buén grado la conquista roman-a, el --* "l
r Alberto Camino (182G1S61) res autor del poema
reino suevo, el reino gallego med.ieval de don Gar niál ié-p¡ódüAiAb-de-it iiteiátura gallega en esa
cía, etc. Historiadores como Verea y eguiar, Vl- época, O.desconsolo (EJ desconsuelo), en el que
cetto y especialmente Manuel Murguía recons- un enamorado llora la muerte de su amada en un
truirán este pasado. paisaje triste y tmculento. También alcanzó justa
fama Nar chorosa (Madre llorosa), en eI que una
madre llora Ia muerte d-"' .-*--**i
La literatura d,el PrerrexuÍdimento i xosé. Ga¡ci1 ""y..Ir-lj_q,
M:" qg-y-91a,:ilQl.1:1.8?6t destaca
En este periodo, que va de 1840 a 1863, no se por -Éu poema A uida do campo (La uida deJ
publica todavra ningún libro completo en gall6: campo), paráfrasis del célebre poema de Hora-
go. Algunos crÍticos señalan que puede consi- cio Beatus ilLe.
derarse como el primero A gaita gallega (1858), I Xoa-n,-Itfg,nuel Pintos (1811-1826) escribió la
de Xoán Manuel Pintos. Sin embargo, el libro obiá más famosa de este periodo, A gaita galle-
;,: 46
ga (1853). Publicada en libro, es una obra mis- -47 .--
rrrezcla. textos en gallego, en castellano y en la-
tín. Habrá que esperar hasta 1863 para que se celánea que mezcla verso y prosa, así como ga-
publique el primer libro íntegramente escrito llego, castellano y latÍn. En su parte fundamen-
en gallego: Cantares gallegos, de Rosalía. De tal, un gaitero gallego intenta enseñar la lengua
ahÍ que se considere esta fecha como punto de gallega a su tamborilero castellano. Conocedor
partida del verdadero F,exurdimento. y difusor de la obra de Sarmiento, Pintos de-
El género más cultivado es la poesía, que par- flende eI gallego como lengua propia de Galicia
te habitualmente del folclore, suele ser costum- y su uso en la Administración, la enseñanza o
brisia, exalta la naturaleza y hermos-ürá dé C¿- la justicia. Propone una reunión de estudiosos
llgi" y {emues_trá.qran simpatÍa por las clases del gallego de las distintas zonas geográficas de
campesinas y populares, ,cuyos derechos defien- Galicia para normativizarlo y dotarlo de una
-dé gramática y una ortografía. El gran valor de ,4,
dé déiitró üna ideología demo crátió a. Realiza,
además una apología del gallego y de Galicia e gaita gallega reside en su defensa del gallego
intenta rechazar lós prejuicios exte;didos en como lengua propia de Galicia y de los galle-
los Siglos Oscuros: fealdad de la Iengua y del gos.
ipaisajé, rudeza, falta de intbligéricia y ñlira de
los gallegos, etc.
El Eexurdimento
Autores y obras del Prerrexurdimento Entre 1863, fecha de la publicación de1 primer
I Iibro escrito íntegramente en gallego, Cantares
Francisco Añón (1812-1S^Z$tue una de las gran- y 1916, fecha de
gallegos, de Rosalía de Castro,
t-
des--figtriás' dé-Ta -ép6éa5e vida aventurera y la creación de las Irmandades da Fala. se de-
sarrolla el Rexurdimenúo, verdadero renaci- 1891, que tíenen como lengua oficial el gallego:
miento de Ia lengua y la literatura gallegas. hasta el menú del banquete ofieia,l se redacta en
Los cambios politicos y económicos del nue- esa lengua. Estos juegos floraJes fueron así un
vo Estado liberal centralizado no benefician al hito en la norrnalización de la lengrra.
gallego, pues imponen leyes y ámbitos econó- En esos años van a surgir por primera vezpe'
micos comunes y centralizados. La Ley Moyano, riódieos y revistas publicados íntegramente en
de 1857, impone como lengua de alfabetización gallego. La primera de estas publicaciones será
el castellano, y un decreto de 1902 establece O Tío Marcos da Portela (1876), fundado y diri-
que serán sancionados los maestros o maestras grdo por Lamas Carvajal. El éxito de esta pri-
que enseñen en otra lengua que no sea esta, de mera publicación gallega será mítico. El año de
tal forma que la sanción incluso puede suponer su fundación tiraba 4.000 ejemplares de cada
la pérdida de su puesto. Así pues, los organis- número, cuando el periódico gallego de más ti-
mos del Estado, Ia justicia o la enseñanza. de la' rada publicado en castellano apenas a"lca'nza'ba
España liberal decimonónica serán centralistas los 2.000 ejemplares. Tras O Tío Marcos surgen
y castellanizadora,s, siguiendo el modelo del otros órganos periodísticos en gallego, como O
centralismo francés. De este modo, Ia entrada Galiciano (1886), A Fuliada (1888), A Montetua
en la Administración, la enseñanza o el ascenso (1893), etc. Por fin, como defensor de los inte-
social se asociaban con eI castellano, mientras reses regionalistas, surge en l9O7 A NosaTetta,
que el gallego era Ia lengua del campo, del atra- publicación que, tras diversos avatares, conti-
so, del mundo rural. núa hoy siendo órgano fundamental de la pren-
Sin embargo, al calor del federalismo repu- sa gallega, y que tendrá una gran importancia
49
F. 48 blicano de 1873, el provincialismo va a conver- en eI periodo 1916-1936, al convertirse en ór-
tirse en regionalismo: defensa de Galicia como gano de la"s lrmandades.
comunidad dentro de un Estado federal que dé Los intelectuales del regionalismo no se con-
amplia autonomía a cada comunidad. Periódi- formaban con que eI gallego fuese una lengua
cos como La OLiva, El Defensor de Giliciay, es- Iiteraria, sino que querían, como ya hemos üs-
pecialmente, El Heraldo Gallego, dirigido por eI to, que fuese una lengua normalizada y se uti-
célebre escritor y gran periodista ValentÍn La- lizase en la enseñanza, la Administración, la
mas Carvajal, defienden estas ideas. Este úItimo Iglesia o Ia ciencia. El historiador Vicetto pide
periódico propone, en 1876, que cada periódico en 1873 la introducción del gallego en la ense-
gallego, en Ia época escritos en castellano, in- iaanza", petición que reitera EI Heraldo Gallego
serte una vez por semana una sección dedicada de Lamas en 1874. El gallego será utilizado por
a textos en gallego. primera vez ert un discurso oflcial público en
Podemos considerar como formulaciones teóri- 1888 por el escritor Francisco de la Iglesia en
cas de este regionalismo gallego la obra de Alfre el homenaje que se tributa en A Coruña a Wal-
do Brañas El regionalismo gallego (1890) o los to- do A. Insúa. Se consideraba en la época que eI
mos de la Historia de Ga,licia (1865) de Murguía, gallego podíi valer para la lÍrica. pero no para
que reivindican el celtismo y la lengua gallega lbs actos oficiales o la ciencia. De ahí el valor
como signos de identidad de Galicia. que toma la actitud de estos pioneros en su uso
En 1891 se funda la Asociación Regionalista en ámbitos extraliterarios.
Gallega, con su órgano periodístico, Ia Patria Ga- En esta lÍnea normalizadora del gallego, Lu-
lJega,, en el que colaboran Brañas y Murguía, para grís Freire pronunciará el primer mitin politico
defender los principios del regionalismo. Esta en gallego en 1907, y Manuel de Comellas pu-
convocará los célebres Juegos Florales de T\ri de blicará a lo largo de todo 1875 una serie de ar-
ticulos de divulgación de temas científicos con fraguaría eI proyecto del ya citado banquete de
el propósito de demostrar que el gallego es una Conxo de 1856. Rosalía abandona Santiago pre-
lengua válida para la disertación científica. cisamente en este año 1856 para trasladarse a
El estudio de Ia lengua gallega también cobra Madrid. ¿Huía RosalÍa de los efectos del ban-
importancia en este periodo. En 1868, Saco y quete de Conxo, y más siendo mujer? No olvi-
Arce publica st Gramática gallega, la primera demos que Pondal fue procesado por defender
gramática cientifica de la lengua gallega. Se Ia revuelta en el célebre Brindis -poema social
publican diccionarios como eI de Francisco Ieído en el banquete-, aunque posteriormente
Rodríguez (1863), Cuveiro (1876) y Valladares fue absuelto.
(1884). Don Antonio María de ta Iglesia publica Rosalía se establece en Madrid en 1856, y allí
los tres tomos de EI idiama gallego, su antigüe- contraerá matrimonio, en 1858, con Manuel Mur-
dad y uida (1886), en los que recoge textos de guía, que se convertirá con el paso del tiempo en
toda la historia de la lengua gallega, incluidas el gran historiador de Galicia, patria,rca de las le'
cantigas de los trovadores medievales. tras gallegas y primer presidente de Ia Real Aca-
Por fin, en el año 1906, gracias a los esfuerzos demia Galega hasta su muerte, en 1923.
de Manuel Curros Enriquez, de los emigrados El matrimonio tendrá siete hijos, de los que
en La Habana y de Fontenla Leal, con su Aso- mueren dos. Cambian de domicilio en diversas
ciación Iniciadora y Protectora de la Academia ocasiones: así, Rosalía vive en Madrid entre
Gallega, se inaugura la Real Academia Galega 1861 y 1864, pero con frecuentes estancias en
para el estudio del gallego, asÍ como de otros Galicia, donde dará a" lluz a" su primera hija en
muchos temas relacionados con Galicia. Su pri-
1861; entre 1864 y 1865 se establecen en Lugo,
,50 mer presidente será Manuel Murguía. donde el impresor lugués Soto Freire publicará 5l
el primer tomo de \a Historia de Galicia de Mur-
Rosalía de Castro, la gran figura guÍa, en 1865. Entre 1868 y 1874, Murguía ejer-
d,el Rexurdimento ce como archivero en Simancas, y RosalÍa va a
vivir en el periodo 1869-1871 entre Madrid y Si-
Rosalía de Castro, nacida en Santiago en 183?, mancas. Desde 1875, Rosalía vive prácticamen-
t
va a ser la gran protagonista del Rexurdimento te entre Lestrove y Padrón, definitivamente en
y de la literatura gallega. Hija ilegítima de una Galicia, donde muere en 1885.
hidalga venida a menos y de un sacerdote, pasa AsÍ pues, la vida de RosalÍa fue una vida con
su infancia entre Castro de Ortoño, al cuidado poco de extraordinario, a no ser el origen de su
de una hermana de su padre, y Padrón, donde nacimiento. Además de escribir, tenía que ocu-
reside con su madre soltera. Hacia 1850 o 1853 parse, como las mujeres de la época, de su casa
se establece con su madre en Santiago. En Cas- y de sus cinco hijos; tuvo que salir de Galicia
tro de Ortoño o incluso en Padrón se va a em- en distintas ocasiones, como cuando se mudó a
papar de la dura vida rural de aquellos años y Simaneas o a Madrid siguiendo el trabajo de su
I
de la lengua gallega, y oirá las cantigas y cantos marido, lo que Ie hará experimentar en sus pro-
I
populares que tanto influirán en su lengua y pias carnes Ia saudade de la tierra nativa, al
i obra. igual que cualquier otro emigrante. Lo que re-
En la etapa compostelana frecuenta el Liceo sulta extraordinario es que esta mujer -agobia-
;
de la Juventud, institución cultural a la que da por problemas económieos en muchas oca-
I
también acudÍan estudiantes progresistas con siones, con una salud a menudo precaria, ocu-
I
:
inquietudes literarias y polÍticas, como Aurelio pada con cinco hijos- nos dejase una obra
t"
Aguirre o el propio Eduardo Pondal, y donde se Iiteraria de tan gran calidad.
Cantares gallegos: Ia reivind.icación ledad, que demuestran que el pueblo gallego
de Galicia es un pueblo sensible y delicado, frente a los
que lo presentan como vulgar, materialista,
Canta,res gailegos (1863) inaugura eL Rexurdi- insensible y zaño.
mento, siendo el primer libro publicado Íntegra- - En el libro tampoco falta Ia denuncia de la in-
mente en gallego, y se convertirá en libro sim- justicia social, y aparecen las duras condicio'
bolo. nes de vida de los campesinos, la emigración
Rosalía, en el prólogo en prosa, explica que que obliga a la separación de los a;mantes o a
ha escrito los poemas para la rehabilitación y sentir nostalgia por la tierra propia abando-
defensa de Galicia, de su lengua, de sus gentes nada y, sobre todo, la defensa contra los que
y de sus paisajes, frente a aquellos que los mo- insultan o desprecian a Galicia o la dejan
tejan de feos, sucios y zafios, como venía ocu- abandonada a su suerte: Probe Ga'Licia, non
rriendo en los Siglos Oscuros. Rosalía añade debes / chamarte nunca española, / que Espa-
que todos sus poemas, como hizo Antonio True- ña de ti se oluida / cando eres ta,n hennosa. /
ba en su Libro de cantares, parten de una can- Naide porque te levantes / che alarga a man
tiga popular, que ella glosa a lo largo del poe- bondadosa; / Ga'Licia, ti non tes patria, / ti uives
ma. De ahí el título de la obra. Por otra parte, no mundo soia, / i a prole fecunda túa / se es'
Rosalía tiene conciencia en este prólogo de su pdla en errantes hordas, / Por eso anque en
carácter de pionera en el uso del gallego, pues son de festa / alegre a gaitiña se oia, / eu podo
dice que escribe en una lengua que todawÍa no dicirche: / non canta, que chora. ¡

tiene gramática ni reglas de ninguna clase, por !


52 lo que puede incurrir en errores que tal vez di- 5Jj
I

suenen a los oídos de un purista, pero que La madurez de FoIIas novas i


siempre ha puesto el mayor cuidado en repro-
ducir el verdadero espÍritu popular gallego. Follas novas (1880) va precedido también de un
- prólogo en prosa en el que la autora expone sus
Dentro de los temas de Cantares es necesario
destacar los siguientes: propósitos. Rosalía destaca que el poeta no pue-
de ser ajeno a su tiempo y tiene que exponer
- Rosalía tiene el deber de cantar a Galicia, a las penas que afligen a sus contemporáneos,
sus gentes, a su lengua, para acabar con los tanto aquellas que puedan ser de origen per-
tópicos sobre su fealdad o su tosquedad: Can- sonal e intimo (como la soledad, eI desamor, la
tarte hei Galicia/ na lengua gallega, / consolo angustia ante Ia felicidad que puede trocarse en
dos males / aliuio das penas. desgracia o dolor, ante una vida que el poeta
- El paisaje gallego de la infancia de RosalÍa no acierta a explicar o ante eI mal) como las
-comarcas del Ulla y el Sar, el pazo de Arre- que pueden ser de origen social: la pobreza, la
tén, Padrón...- es recreado y hasta mezclado injusticia, la explotación o la emigración. A Io
con la saudade o nostalgia que se siente por largo de las cinco secciones del libro van des-
é1 desde la lejanía de Ia emigración o la au- granándose los siguientes temas: Vagaedás ex-
sencia. Estos paisajes muchas veces se con- presa el dolor íntimo de RosalÍa ante un mundo
funden con el paraiso perdido de la infancia, que ve falto de sentido; Do íntimo presenta mu-
que se intenta recuperar desde la madurez o chas veces paisajes desolados que son reflejo
la emigración. Por otra parte, en el marco de de la desolación interior del yo lírico; Varia da'
este paisaje aparecen idealizadas costumbres entrada a temas variados, como la nostalgia por
populares, romerÍas, historias de amor, todo el paisaje perdido o la emigración; Da terrapre-
tipo de sentimientos, desde el amor a Ia so- senta temas similares a los de Cantares galle'
.%

€tos -costumbres, tradiciones, paisajes...-, pero En esta ciudad, Pondal es contertulio habi-
siempre con un fondo de amargura y tristeza; tual de la librena del erudito y editor A¡rdrés
As uiúvas dos uivos e dos mortos trata de las MartÍnez Salazar. Este, archivero profesional,
mujeres de Galicia, verdaderas "viudas de vi- funda la Biblioteca Gallega, editorial que publi-
vos", pues el marido o el novio están en la emi- carála obra de los escritores gallegos más ples-
gración americana o en la siega en Castilla. tigiosos del momento. En su librería se reunía
Como resumen, podemos decir que Follas no- una famosa tertulia en Ia que eran figuras re-
yas es eI gran libro de la, saudade, entendida
Ievantes Murgrría y Pondal, y que fue humorís-
como el sentimiento objetivo de dolor por algún A Cova Céltica (La
ticamente designada como
bien eoncreto perdido -la propia tierra o pai- Cueva Céltica) por su defensa del celtismo
saje donde se ha nacido, un amor, los amigos-,
pero sobre todo de la."saudade ontológica,', que
como rasgo diferenciador de Galicia. En ella,
MurguÍa era el patriarca, el historiador que
no tiene un objeto concreto y que se maniflesta
daba los argumentos científicos a esta teoría
en un sentimiento de soledad ontológica de las
personas en un mundo que no aciertan a expli-
del celtismo; pero Pondal era el bardo, el que
tenía que mover con sus poemas al pueblo ga-
car. Esa es la negra sombra que acompaña a
llego para recuperar Ia libertad y los valores de
RosalÍa, el cravo que no puede arrancar de su
corazón: Cando pensas que te fuches, / negra
los antiguos celtas.
De la tertulia de la Cova Céltica salieron ini-
sombra que me asombras, / ó pé dos meus ca-
beza,les / tornas facéndome mofa. / / unha vez
ciativas tan importantes como Ia fundación de
ta Liga Gallega -a imitación de la organización
tiven un cravo / cravado no corazón, / i eu non
54 me acordo xa, si era aquel cravo / de ouro, d.e política catalana de1 mismo nombre-, el apoyo
ferco ou de amor. decidido a la fundación de Ia Real Academia É=-
Con el paso del tiempo, distintas lecturas fue- Galega o la publicación de la R'euista Gallega.
ron enriqueciendo la obra de RosalÍa. para Pondal, en vida, solo publicó un poemario en
unos es la reivindicadora de Galicia, de sus pai- gallego, Queixumes dos pinos (1886), que, sin
sajes, de su lengua, de sus costumbres; para embargo, Io convierte en un clásico. En dicho
otros, es la gran poeta social que deflende a los poemario, Galicia es interpretada como un pue-
labriegos o denuncia la emigración; para otros blo celta que se opuso a los romanos para de-
más, es la gran poeta de la angustia existencial fender su libertad y su concepción del mundo
y de la saudade; también es la poeta que se ade- y de la vida basada en el sentimiento, el lirismo
lanta al feminismo moderno. Como todos los y la, saudade. Pondal se ve como el bardo que
clásicos, sus lecturas son múltiples, y cada épo- recuerda ese pasado prehistórico brillante, mí-
ca o movimiento aporta las suyas. tico, independiente y auténtico, y anima al pue-
blo a recuperarlo. Los árboles, como los pinos
o los robles, simbolizan a los guerreros celtas o
Eduardo Pondal, el bardo del pueblo gallego incluso las ansias de libertad, pues crecen ha-
cia el cielo, símbolo de libertad y elevación mo-
Eduardo Pondal (1835-1912) será el gran poeta ral. Del mismo modo, el paisaje abrupto y agres-
del celtismo. Estudiante de medicina en Santia- te del Bergantiños natal del poeta simbolíza el
go, será protagonista indiscutible, como ya vi- esfuerzo épico por recuperar el pasado perdido,
mos, en el célebre banquete de Conxo de 1gb6. que llega a adquirir tonos espartanos. Pondal
Pondal abandona muy pronto el ejercicio de la emplea una lengua poética en la que abundan
medicina y se establece en A Coruña para de- Ios helenismos y cultismos, palabras esdrúju-
dicarse al cultivo de Ia poesía. las, símbolos y epÍtetos cultos que lo convierten
I
.-
en un poeta claramente comparable con los Iez. En este ambiente madrileño de conspiracio-
simbolistas y parnasianos de fin de siglo xrx. nes, clubs republicanos y progresistas se forma
Recientemente se publicó su Iargo poema épi- Curros, que pasará a la historia como el gran
co inacabado C)s Eoas, que relata la conquista cantor del progresismo y del republicanismo.
de América por los españoles. No termina Ia carrera de Derecho, pero se con-
Pero Pondal no solo es el poeta del celtismo vierte en escritor y periodista en el Madrid pos-
o del aliento heroico. Muchos de sus poemas terior a La Gloriosa. En el a"íto 1874 ingresa
muestran una vertiente intimista de huida de como periodista en el prestigioso diario madri-
las tensiones del mundo urbano y de fusión con Ieño -EI Imparcial.
la naturaleza de su Bergantiños natal, símbolo Sin embargo, Curros no se olvida de Galicia.
del paraÍso perdido de la infancia o de una mí- Inicia su producción en gallego en 1869, siendo
tica e idÍlica edad de oro, sin tensiones ni lu- estudiante de Derecho, con uno de los poemas
chas, incluso con un sentimiento panteista de que, musicado, será de los más célebres y di-
fusión con esta naturaleza. por otra parte, su fundidos de la literatura gallega, Cántiga:. No
contribución a la creación del lenguaje literario xardín unha noite sentada / ó refrexo do branco
gallego es ya un tópico. Lugrís Freire cuenta
Jua4 / unha nena choraba sen trégoLas / os des-
una anécdota sobre las últimas palabras que
dés dun ingrato galán./ 1...1 / Lonxe deJa, de pé
pronunció Pondal en su lecho de muerte, que,
sobre a pope/ dun aleve negreiro vapor, / emi-
si no es verdad, bien podría serlo. El bardo, grado, camiño de América/ vai o probe, infelís
poco antes de morir, afirmó: qDécheme unha
lingua de ferro, e déixoche unha lingu.a de amador.
5ó ourou (uMe diste una lengua de hierro, y te dejo Participa en 1876 en el certamen literario 57
E--,
una lengua de oror). que, convocado en ourense, premiafá los poe-
Hoy podemos decir que los deseos de pondal mas que mejor canten una tradición popular,
de convertirse en el bardo del pueblo gallego se una costumbre y un tipo literario. Curros gana
vieron satisfechos, pues su poema Os pinos, eI certamen con sus poemas A uirxe do Cristal,
musicado por Pascual Veiga, se convirtió en el O gueiteiro de Penalta y Unha voda en Einibó,
himno gallego, y coirro tal fue estrenado en obras maestras del costumbrismo.
1907 en el Gran Teatro de La Habana, ante un Curros se establece por esos años en Ourense
auditorio compuesto mayoritariamente por emi- y publica en 1880 Aires da miña teÍra, que Io
grantes gallegos. consagra como eI gran poeta social gallego. El
libro contiene los poemas antes citados y otros
nuevos, especialmente poemas sociales en los
Curros Enríquez, o el rebelde que Curros presenta el atraso e injusticia en
que vive el campesinado gallego, ataca eI caci-
Curros Enríquez (1851-1908) es el gran repre-
sentante de la poesÍa social. Su biografía está quismo o considera a Ia Iglesia culpable de esta
marcada por Ia rebeldÍa desde la propia infan- situación, por haber olvidado el verdadero es-
cia: Curros llega desde su Celanova natal (Ou- pÍritu evangélico. El obispo de Ourense de la
rense) a Madrid en los últimos años del reinado época cree que algunos de estos poemas son un
de Isabel II, huyendo de un padre que lo mal- ataque contra la religión católica y denuncia a
tra,ta" y cuyo ideario ultraconservador no sopor- Curros, que es condenado en primera instancia
ta. Curros se establece en Madrid en los turbu- por la Audiencia de Ourense, pero que será ab-
lentos años de La Gloriosa, protegido por su suelto al recurrir ante la Audiencia Territorial
paisano orensano Modesto Fernández y Gonzá- de A Coruña. Este proceso le da a Curros una
f!

aureola de poeta progresista, volteriano, social gallego. Es un buen testimonio de la diglosia


y anticlerical que le acompañará de por vida. gallego-castellano de Ia época. La narrativa, en
Curros canta desde la llegada de la primera esta etapa, se ve continuada por Ia también fo-
locomotora a Ourense, como símbolo del pro- Iletinesca A cruz do salgueito (1893), de Xesús
greso y de los nuevos tiempos, hasta la aboli- Rodriguez López, o ¡A besta!, de Patricio DeI-
ción de la pena de muerte; critica a una lglesia gado Luaces, alegato contra las injusticias del
preocupada por el poder temporal o zahiere al periodo de la Restauración desde Ia óptica can
caciquismo; pero es también el costumbrista ex- lista de su autor.
traordinario de los poemas ya citados del con- La aportación más importante que se rea,liza a
curso de 1876 o el lírico intimista que escribe Ia na¡rativa gallega en este periodo es la novela
poemas inigualables, como los dedicados a la histórica de Antonio López Ferreiro. Este cano'
muerte de uno de sus hijos o a la de su madre. nigo compostelano, erudito y prestigioso historia-
Las heridas mal cicatrizadas del proceso lle- dor, recrea en sus novelas momentos decisivos
varon de nuevo a Curros a Madrid en 1883. Pu- del pasado histórico gallego. A tecedeira de Bo'
blicará en 1888 O diuino sainete, poema extenso naval (Ia, teiedora de Bonaval) (1894) presenta Ia
y parodia de la Diuina Comedia en triadas oc- vida de Santiago durante eI reinado de Ca¡Ios I,
tosílabas asonantes, en el que eI poeta, guiado en plena política centralüadora y anticomunita-
por el mítico Añón, flnge peregrinar a Roma rta; O castelo de Pambre (81 ca'stillo de Pambre)
para asistir al jubileo de León XIII como sacer- (1895) recrea la etapa de las luchas civiles Pedro I-
dote y viaja en el tren de los siete pecados ca- Enrique II en eI siglo rv, que tanta trascendencia
pitales. La obra, además de ser una dura crítica tuüeron para Galicia, como ya hemos señalado;
58 anticlerical, que ataca el poder temporal de Ia O niño de pombas (El nido de pdomas) (1906)
59
Iglesia de la época, es una descarnada sátira so- tra,nscurre en Ia época gloriosa del obispo GeI-
cial y una crítica a la injusticia con técnicas de- mirez, en el siglo rcr.
g1adatorias que nos hacen pensar en el Valle-
EI relato corto aparece bien representado por
Inclán de los esperpentos. Pérez Placer, Alvarez de Novoa, Lamas Carvajal
Aunque Curros fue coronado por dos veces o la propia Rosalía, que escribió un Conto ga'
como gran poeta de Galicia -en Madrid en 1893 lJego, publicado póstumamente en 1923.
y en A Coruña en 1904-, su espiritu rebelde e El teatro renace de la mano de Francisco Ma-
inconformista 1o llevó a la emigración a La Ha- ría de la lglesia, con A fonte do xuramento
bana, donde falleció en 1908 convertido en el (1882): escrita en romance heroico, presenta el
símbolo de la rebeldía ante Ia injusticia social.
castigo de un muchacho forastero que seduce a
una joven de otra aldea. Emilio lilvarez Gimé-
Narrativa, teatro, literatura popular nez, Ga"lo Salinas o Lugrís Freire realizarán in-
en el ftexurdimento teresantes aportaciones al teatro gallego, géne-
ro que se encuentra con múltiples trabas para
En 1880 se publica la primera novela gallega, consolidarse, que van desde la prohibición con-
Maxina ou a filla espurea, de Marcial Vallada- tenida en la Real Orden de 1867 de representar
res. Cuenta la historia romántica y folletinesca obras teatrales en cualquier lengua que no sea
de Otilia, que, en el desenlace, enloquece des- Ia castellana hasta el recha,zo, por motivos di-
pués de pasar por toda una serie de desgracÍas glósicos, del gallego en eI teatro por el público
y desventuras. Destaca en la novela que los per- urbano y de clase media-alta, que era en la épo-
sonajes urbanos o de clase alta se expresan en ca el destinatario del teatro. Por otra parte, tam-
castellano, mientras que los rurales emplean eI poco se contaba con actores y actrices, direc-
t "?,i**i¡-.i.".1.1ti-;r-:.f,..it'.:,.. ;i;i.::¿i_:1;¡;:,.:ii1 :
tores, etc., formados para representar teatro ga-
Ilego y en gallego.
La literatura popular, e incluso podríamos decir
que de masas, dentro de los lÍmites que impone
la condición del gallego como lengua minorizada, 5
tiene su figura en Valentín Lamas Carvajal. La- El trónsifo ol siglo XX. EI
mas Carvajal no solo dirigió El Heraldo GdJego
y O Tío Matcos da PorteJa, sino que fue poeta y esplendor de lo literoturE
autor de relatos breves. En 1888 publica en las gollego desde l9l6
páginas de O Tío Marcos su célebre Catecismo do
Ia,brego, su gran éxito editorial. I-a, obra paxodia
q 193ó: generqción Nós,
la estructura del catecismo del padre Astete, y su vqnguqrdiqs
estructura pregunta-respuesta sirve para describir
la dura vida de los campesinos en la Restaura-
ción, marcada por la miseria y la injusticia. Ante
el éxito obtenido en eI periódico, se publica como Podemos decir que el siglo ><rx termina con el
Iibro en 1889 y en treinta dÍas agota dos edicio- {es;g*rg,_{9t 9.8,, Los puertos gallegos recibirán
nes. Podemos considera¡lo el primer best*ellet: entonces nada menos que 28.261 repatriados de
de la literatura gallega. 11 s¡1"9ry1d-e.9g9+
Por otra parte, Galicia sigue siendo una so-
ciedad eminentemente rural y marinera: en
60
Escritores gallegos en castellano durante 1900, el 86 % de los gallegos vive de la agricul- ól
el siglo xrx tu-ra o-de la pesca; solo u_n 6 % trabaja en la in-
dustria y un 8 % en los servicios.
Nicomedes Pastor Díaz es un extraordinario El campo seguía dóminadci por eI fo{g, con-
poeta en castellano, precursor de Bécquer. tribución que los Iabriegos debÍan abonar a los
Como prosista, a él corresponde una de las no- propietarios direetos de la tierra. Surgen gru-
velas más caracterÍsticas del Romanticismo es- pos como So-li-daridad Gallega (1907) o, espe-
pañol: De Villahetmosa a Ia China. Coloquios cialmente, Acción Gallega (1910), liderada por
íntimos (1858). el célebre sacerd.ote Basilio Áfvarez, y también
RosalÍa es un clásico de la poesía gallega, Unión Campesina, Antiforistas de Teis, etc., que
pero también de la castellana con su En las ori- durante las décadas de 1910 y 1920 van a luchar
llas del Sar (1884). Contribuye a la novela cas- por mejorar Ia situación del campo, eliminar el
tellana con obras corno La hija deJ ma4 Flauio foro o terminar eon el caciquismo, y que mar-
y El caballero de las botas azules, que la cntica carán en gran medida la vida social y politica
está hoy revalorizando, pues estaban oscureci- de Galicia en estas dos primeras décadas del
das por el brillo de Rosalía como poeta. siglo:o<. Conseguirán la desaparición del foro
En la etapa del realismo-naturalismo destaca en 1926. Es eI célebre movimiento agrarista.
como uno de los grandes clásicos de la novela Se produce asimismo una ilLsigiel-t__e..indus¡
española Emilia Pardo Bazán. En .f,os pazos de trialización en ciudades como Vigo, A Coruña o
U1loa (1886) y La madre naturaleza (1886) retra- Ferfél :óóléeñáÁ iié pesóabo, astilleros, indus-
ta el mundo rural gallego con técnica realista- trias de equipamiento urbano, carreteras, ferro-
naturalista, mientras que en La tribuna (laa?) carril o alumbrado. Sin embargo, la emigración,
hace lo propio con A Coruña decimonónica. especialmente a Argentina y Cuba, va a ser el
destino de muchos en eI primer tercio del siglo:

t
I'l
entre 1911 y 1930 emigran a América más de tura gallegas. Los esfuerzos normalizadores
700.000 gallegos. Las remesas de dinero envia- cristalizarán en el Estatuto de Galicia de 1936,
das por los emigrantes superaban el principal que no llegó a entrar en vigor por el estallido
ingreso gallego de la época: la venta de ganado de la guerra civil, pero que reconocÍa la coofl-
bovino. cialidad de gallego y castellano en Galicia.
En cuanto a la lengua, paradójicamente, enla En esta etapa 1916-1936, los escritores de la
etapa del Rexurdimenúo, pese al desarrollo li- .generación Nós -Castelao, Otero Pedrayo, Ris-
terario, el gallego pierde prestigio y hablantes. co, Cuevillas- van a ser los grandes creadores
pues la Restauración potenció el castellano en de Ia prosa gallega moderna, y su labor en los
la enseñanza, la Administración o Ia justicia. La géneros en prosa es comparable a la que en el
extensión de la Administración liberal o la in- Rexurdimento realizaron para Ia poesía Rosalía,
clusión de Galicia dentro del ámbito económico Curros o Pondal. Por otra parte, la literatura
estatal en esos años suponen un aumento de la tampoco permanece al margen del movimiento
diglosia: Ia lengua del ascenso social, burocrá- renovador de las vanguardias, con figuras de
tico o económico era el castellano. tanto relieve como eI poeta Manuel Antonio.
Ante esta situación de desprestigio de la len- La grrerra civil cortará este desarrollo de la
gua, surge el movimiento de las lfg?n.ag!g:!g Iengua y Ia literatura, y cerrará el periodo 1916-
Fala, ideado por el periodista, escritor y polÍtico 1936, considerado por algunos como un segun-
Antón Villar Ponte. Villar Ponte creía que en do Ret<urdimenúo, porque en él a)canza su ma-
cada ciudad y hasta aldea de Galicia debÍa sur- durez la prosa gallega.
gir la correspondiente lrma,ndade para luchar
62 por la lengua gallega. Ét funda la primera en A ó3
L ¡á_ La literatura gallega entre el xrx y el >o<:
Coruña, en 1916, y le seguirán las de Santiago, tradición y renovación
Monforte, Pontevedra, Ourense... A Nosa Terra,
ya citada, se convertirá en su órgano periodís- En Ios primeros años del siglo )o< continúa la
tico. Las Irmandades defienden Ia normaliza- tradición del Re><urdimento, tanto en temas
ción del gallego y su empleo en todos los cam- como en técnicas, pero se advierte un agota-
pos y actividades, desde la enseñanza a la Ad- miento temático y estilístico. Poetas como Lei-
ministración. Pronto superan el ámbito lin- ras Pulpeiro. Vaamonde Lores, etc., continúan
güístico para realizar propuestas claramente Ias líneas intimista, costumbrista, social o he-
políticas. En su asamblea de 1918 pr_opgngn,Ia roica abiertas por Rosalía, Curros o Pondal,
cooficialidad de gallego y castellano, Ia existen- pero su originalidad y valor son escasos. En la
cia de un poder autonómico que se ocupe de prosa, narradores como Francisca Herrera Ga-
los asuntos e intereses propios de Galicia y has- rrido continúan la línea costumbrista y folleti-
ta esbozan un plan de industrializacíón, comu- nesca que privaba en el Rexurdimento. Sin em-
nicaciones, etc., que puede considerarse un ver- bargo, dos poetas marcarán la unión en este co-
dadero programa político. Con el movimiento mienzo de siglo entre el Rexurdimenfo y los
de las Irman dades da comienzo Ia etapa del na- nuevos vientos que traen a la literatura gallega
cionalismo, que, tras múItiples avatares, con- la generación Nós y los vanguardistas: Noriega
ducirá a la aprobación del Estatuto de Autono- Varela y Ramón Cabanillas.
mía de Galicia de 1981, actualmente vigente. Noriega Varela (Lq99-1-?47) toma de los sau-
EI periodo 1916-1936, dentro de este ambiente dosistas portugueses y de Teixeira de Pascoáes
promovido por las lrmandades, va a ser un mo- el lirismo sencillo y la emoción poética pura: en
mento de esplendor para Ia lengua y la litera- Do ermo (1920; edición deflnitiva, t947) carrtala
t
il

naturaleza humilde de la montaña lucense: ro- unos inadaptados en la sociedad burguesa,


cas desnudas, Ia niebla, el rocío sobre las flores pues aspiran a, la, beIleza., a la flnura del espíritu
silvestres, Ia flor de aliaga..., en la que nadie se y al arte por el arte. Así, en un primer momento
había fijado antes. Sus sonetos paisaj!.qticos de se evaden hacia culturas apartadas, como las
Ia humilde montaña son una de las cimas de Ia orientales, o teorías irracionales, como el ocul-
lirica gallega del siglo >o<. tismo. No existe en ellos ningún tipo de com-
Ramón Cabanillas (1876-1959) será conside- promiso social ni galleguista. Sin embargo, ha-
rado eI heredero de los grandes poetas del Re- cia 1918, especialmente por iniciativa de Losa-
xurdimento. Su larga vida Ie permitió participar da Diéguez, curtido en eI carlismo y en la lucha
en el agrarismo de Basilio Ñvarez, en la fun- agrarista, vuelven los ojos hacia Ia Galicia rural
dación de la revista Nós o en la recuperación y marinera: esta vieja civilización reúne las ca-
de la lengua tras la guerra civil. Emigrado en racterísticas de belleza, paz, solidaridad y espi-
La Habana, publica allÍ su primer poemario, JVo ritualidad de las antiguas culturas campesinas.
desterro. Visións galegas (1913). Los poemas so- Desde ese momento, Galicia será el objetivo de
ciales se mezclan con los costumbristas e inti- sus preocupaciones y de su obra literaria.
mistas. Su siguiente obra,, Da terra asoballada Tras un intento fallido de participación direc-
(1917), combina de nuevo poesÍa social y liris- ta en la política en 1918, de acuerdo con las teo-
mo intimista. Basilio Alvarez 1o saluda como el rías de Risco, orientarán su labor hacia Ia cul-
sucesor de Curros, y se convierte por esos años tura. Su fracaso electoral, según este, fue debi-
en el poeta del agrarismo. En A rosa de cen fo- do a que los gallegos no tienen conciencia de
llas. Breuiario dun amor (LSZZ) prósenta el su singularidad y derechos. Por ello deciden
64 amor como un sentimiento puro, muy en Ia lí- fundar la revista .lVós, que sale en 1920 y da 65
nea del saudosismo de Teixeira o de Rosalia de nombre a la generación, para crear esta con-
Castro. ciencia de galleguidad. Hasta su desaparición,
Cabanillas fue también un extraordinario poe- en 1936, Nós se convertirá en el órgano de Ia
ta narrativo. Su gran obra, el poema largo Na intelectualidad gallega, y en eIIa el gallego aI-
noite estuelecida (1926), escrito ya dentro de la ca,nzará su mayoría de edad como lengua no
exaltación celtista de Vicente Risco y el grupo solo de la prosa literaria, sino también del en-
Nós, sitúa la historia del grial y del rey Arturo sayo y de la ciencia. Al lado de su dedicación a
en Galicia, donde este duerme un sueño del que Galicia, sobresale su vocación universalista.
despertará para llevar hacia la gloria a los pue-
blos celtas.
El ensayo
La generación Nós Personalidades unidas a' las lrmandades, como
Antón Villar Ponte o Johán Vicente Viqueira,
La generación Nós está formada por un grupo iniciaron eI camino del ensayo en gallego. Sin
de escritores -Losada Diéguez, Vicente Risco, embargo, serán los miembros de Nós los que
Castelao, Cuevillas, Otero Pedrayo- que serán lleven el ensayo gallego a su mayoría de edad.
los verdaderos fundadores de la prosa gallega Vicente Risco (1884-1963) sintetiza en las cua-
moderna. renta y siete páginas de su Teoría do naciona-
Nacidos en la década de los ochenta del si- lismo galego (1920) los principios de este mo-
glo xu<, se encuentran con una sociedad que no vimiento político y cultural: se convertirá en
Ies gusta por su materialismo y por la primacía esos años en el gran ideario galleguista. En Mi'
dada a los intereses económicos. Se sienten teleuropa (Impresións dunha uia'xe) (1934) rtez.
I

cla el libro de viajes con el ensayo, pues pre- Surgen colecciones populares y económicas, es-
senta las impresiones de su viaje de estudios pecialmente de novelas cortas y cuentos, que
por Ia Europa de 1930, especialmente por Ale- tratan de popularizar el relato en gallego entre
mania, con reflexiones sobre la actualidad eu- un público urbano, en Ia línea de la's lrmanda-
ropea, para terrninar con una interpretación ne- des. Son colecciones como Terra a Nosa, Célti-
gativa de Ia Europa de la época, según éI en ga o Lar. Dentro de este ambiente favorable se
decadencia por eI triunfo de la uniformidad, va a desarrollar la gran labor narrativa de Nós'
que iguala a todos los paÍses, y del materialis- Con los narradores de 1Vós, la novela y el re-
rno. Leria reúne ensayos breves, algunos apa- lato corto gallegos superan deflnitivamente eI
recidos en lVós, y allí figura el célebre iVós, os ruralismo costumbrista decimonónico. Muchas
inadaptados, en que Risco analizay cara,ctetiza de estas novelas, ambientadas en un ambiente
su propia generación. urbano, presentan un protagonista intelectual,
Otero Pedrayo (1888-1976) publicó una exten- a veces trasunto del propio autor, que expone
sísima y variada obra ensayistica. Pelerinaxes
sus ideas a lo largo de la novela, especialmente
(1929) mezcla el ensayo etnográfico, histórico y
geográfico con eI libro de viajes, al presentar eI
sobre el pasado, presente y futuro de Galicia'
viaje que el autor rea"lizó a pie desde Ourense con lo que Ia novela se convierte en una espe-
al céIebre santuario de San Andrés de Teixido cie de novela-ensayo. Para Ia publicación de es-
(A Coruña) con Risco y Ben-Cho-Sey. El Libro tas novelas va a ser fundamental la fundación
dos amigos (1953) realiza el retrato de amigos de la editorial también llamada Nós, en 1927,
por linxel Casal.
Iu. y maestros desaparecidos, de forma que resulta
un gran testimonio para comprender el ambien-
te de los escritores de ntrós. La crítica literaria
Otero Pedrayo, en Os camiños dauida (1928)'
a.na,\íza,la decadencia de dos familias hidalgas
dentro de los cambios históricos que el libera-
67 ,
aparece bien representada en Romanticismo,
saudade e sentimento da raza en Pastor Díaz, lismo del >cx trajo a Galicia: el protagonista, eI
Rosalía de Castro e Nieomedes Pastor Díaz hidalgo Paio Soutelo, encuentra un sentido a su
[- (1931). Sintetiza su interpretación de Galicia en vida en la dedicación a Galicia, ejerciendo la
Ensaio histórico sobre a cultura galega (1930), medicina al serr¡icio de los labriegos de su co-
a la que cara"ctetiza" por su europeísmo, senti- marca. En Arredor de si (1930), Otero, a través
miento de unión a Ia tierra nativa, saudade y del protagonista, Adrián Solovio, trasunto del
I romanticismo, celtismo y cristianismo. propio autor, relata su evolución ideológica y Ia
Alfonso Daniel Rodríguez Castelao (1886- de su generación: Adrián, tras peregrinar por
1950) se convierte en la posguerra en la gran diversos lugares y culturas, encuentra un sen-
figura del ensayo con Ia publicación, en el exi- tido a su vida en la wuelta a Galicia y en el com-
I Iio, de Sempre en Galiza (1944). El libro es real- promiso con eI ideario galleguista. La produc-
mente una compilación de textos escritos en ción narrativa de Otero se completa con nove-
distintas épocas. Su libro tercero presenta Ga- las históricas como A romeiría de Xelmirez
I licia como una comunidad diferenciada por (1934), intelectuales como Fta Vernero (1934) o
contar con lengua, cultura y pasado histórico Devalar (1936), así como con extraordinarios
propios.
cuentos, como los reunidos en Contos do ca'
miño e da rúa' (1932).
I La novela Vicente Risco, en O potco de pé (1928), sati-
riza,la figura del inculto y avariento tendero en-
I
Hacia 1920 se produce el intento de atraer a un riquecido D. Celidonio, que llega a ser alcalde
público amplio para la literatura en gallego. de Oria, mientras su antagonista, el cultivado

I
doctor Alveiros, fracasa en sus intentos de opo- ble prestigio a Ia lengua gallega. Así, Lugrís
sición al antiguo tendero, convertido ahora en Freire lleva adelante en 1906 una Escola Rexio-
político famoso. La sátira y la caricatura hacen nal de Declamación para formar actores y ac-
de esta novela de Risco una obra maestra. trices en gallego. La,s lrmandades da Faia re-
Castelao inicia su trayectoria narrativa con el cogerán eI testigo y promoverán el Conservato-
relato corto Un ollo de uidro. Memorias dun es- rio Nacional de Arte Galega (1919), dirigido por
quelete (1922). Echando mano del humor negro, el actor Fernando Osorio. Cabanillas será el au-
Castelao presenta diversos tipos en el cemen- tor elegido para proveer de obras al grupo, y así
terio: el poeta, el fllántropo... y, sobre todo, el escribe su A man de Santiña (1919), obra que
vampiro, que sale por las noches para chupar supera en lengua y personajes el ruralismo del
la sangre, y que en vida fue un famoso caci- teatro del Rexurdimenúo; o, en colaboración con
que... Cousas (1926) es una colección de cuen- el propio Villar Ponte, O Mariscal (1926), re-
tos que aprovecha técnicas de la narrativa po- creación de la figura mÍtica del mariscal Pardo
pular -humorismo, anécdota llamativa, lirismo, il de Cela, símbolo de la autonomía gallega frente
brevedad- mezcladas con la reflexión fllosóflca a la politica centralizadora de los Reyes Católi-
así como con un desenlace sorprendente. Ade- cos.
más, podemos decir que Castelao crea un gé- Vicente Risco, gran admirador del teatro sim-
nero narrativo nuevo que mezcla mensaje lin- bolista de Maeterlinck, publica en 1928 O bufón
güístico y dibujo: cada relato se inicia con un d'eL Rei. La acción se sitúa en una corte medie-
dibujo que completa y condiciona el mensaje val, y presenta la figura de un bufón repulsivo
del texto escrito. Retrincos (1934) recoge cinco físicamente, pero que posee una gran sensibi-
relatos cortos autobiográflcos; en Os dous de lidad e inteligencia. Se enamora de la reina,
sempre (1934) Castelao presenta el aprendizaje que, sin embargo, prefiere mantener su relación
y formación de dos personajes antitéticos: el amorosa con el caballero Guindamor. Celoso, el
conformista Pedro y el inquieto Rañolas. La no- bufón acusa a la reina ante el rey, que condena
vela es una reflexión fiIosófico-humorística so- a muerte a Guindamor. En el desenlace, el bu-
bre estas dos formas diferentes de enfrentar la fón, arrepentido, implora el perdón del caballe-
vida -la del conformista y la del incorformista-,
ro, que resulta ser su hermano. Risco escribe
pero también presenta problemas de la Galicia
una obra simbolista que opone a la fealdad fí-
de la época, como la emigración, el caciquismo
sica del bufón su extraordinaria inteligencia y
o el mal funcionamiento de la Administración.
sensibilidad, exalta los valores de las sociedad
caballeresca medieval, y sus diálogos ingenio-
El teatro sos recuerdan los del teatro de Oscar Wilde.
Otero Pedrayo publica en 1928 A lagarada,
El teatro, hasta la llegada de los modernos me- tragedia romántica con una acción que trans-
dios de entretenimiento, como la radio o la te- curre en el ámbito sensual de la vendimia en el
levisión, era el género del espectáculo por ex- Ribeiro y que presenta el asésinato de un rico
celencia. Su público, formado habitualmente y anciano propietario agrícola a manos de su
por las clases urbanas con cierta formación y amante y el novio de esta, movidos por la ava-
nivel económico, hacia que fuera especialmente ricia, ya que piensan ser los herederos del an-
apto para prestigiar una lengua. Desde comien- ciano. La obra es una acertada rnezcla de na-
zos del siglo >o< hay una serie de intentos de turalismo, romanticismo, pasiones desatadas y
crear un teatro gallego urbano, con buenos ac- simbolismo. Castelao estrena en el exilio bonae-
tores y actrices. Su éxito reportaría un induda- rense, en 1941, la que es posiblemente la obra
I
más famosa del teatro gallego: Os vellos non de- dió algunas de ellas, tanto desde Nós como des-
ben de namorarse. La obra presenta la muerte de A Nosa Terca.
triste de tres personajes masculinos que se ena-
moraron, ya viejos, de tres jóvenes. Este amor
Vanguardia gallega y continuadores de JVós
senil fue la causa de su muerte. La obra integra
baile, color, máscaras, elementos costumbris- El propio Risco, o también Eugenio Montes y
tas, simbólicos y mágicos. El desenlace se tiñe, Correa Calderón, difunden desde A Nosa Terca
además, de lirismo, pues los tres viejos dialo- o lVós las vanguardias. Surgen también revistas
gan en el cementerio, ya muertos, sobre su üda
en diversos Iugares de Galicia que divulgan las
y muerte por amor y, si en algún momento pa- estéticas vanguardistas, como Alfar, Ronsel,
recieron ridículos, ahora cobran grandeza, al re- Crista\ Yunquq Reso\ etc. EI poeta Manuel An-
conocer que murieron por no haber sabido tonio y el pintor Álvaro Cebreiro publican en
aprovechar su juventud e intentar recuperarla 1922 el gran manifiesto del vanguardismo galle-
en la vejez, cuando ya no era el momento del go, Máis aLá. En éI piden una nueva literatura
amor. y critican a aquellos que escriben eomo en el
siglo xix.
El espíritu renovador de ,IVós Manuel Antonio Pérez Sánchez (1900-1930) es
el gran representante de la vanguardia poética
La generación Nós y su revista fueron funda- gallega. Su poemario De catro a catro (1928) es
mentales en la lengua, la cultura y la literatura obra fundamental de la poesía gallega contem-
gallegas. Recuperaron el gusto por Galicia y lo poránea. Compuesto por tan solo 19 poemas,
71
un^J gallego, desde la lengua a la etnografÍa o la li- lleva el expresivo subtÍtulo de Follas sen data
teratura popular, pero estaban aI mismo tiempo d'un diaüo d'abordo. El libro, en una línea van-
abiertos a la universalidad y a la modernidad. guardista, huye del autobiograflsmo y la anéc-
Dentro de este talante de estudio de Galicia que dota, para presentar una visión del mar con
ellos trajeron surgirá en 1923 el célebre Semi- imágenes creacionistas. El mar es considerado
nario de Estudos Galegos, con secciones de como la aventura, la busca del ideal, la huida
Historia, Geografía, Literatura, etc., pero tam- de la vida burguesa. Sin embargo, esta aventura
bién de Pedagogra o Ciencias Naturales. Publi- concluye con una sensación de fracaso: en el
carán su célebre revista Arquivos do Seminario, mar, el poeta tampoco encuentra la plenitud,
y con esta institución el gallego será ya defi- sino que vuelven la soledad, el deseo de nuevas
nitivamente lengua de la ciencia. El Seminario singladuras, aunque sabe de antemano que
también fue pionero en Ia normativización del nunca alca,nzalá esa plenitud vital.
gallego, pues en 1933 elaboró unas normas or- Luis Amado Carballo (1901-1927) es creador
tográflcas que debían seguir sus investigadores de la llamada escuela hilozoísta, especialmente
y las publicaciones de la institución. Los miem- a partir de su poema,rio Proel (1927). El hilo-
bros de Nós se integraron en eI Seminario y di- zoísmo es una poesía eminentemente paisajÍs-
rigieron algunas de sus secciones: F,isco, la de tica, de gran ingenuidad y sencillez, que mezcla
etnografía; Otero, la de geografía; Cuevillas, la Ias metáforas e imágenes creacionistas con los
de prehistoria; Castelao, la de arte. temas y recursos de la lírica popular gallega.
La apertura de Nós al mundo hizo que se El neotrobadorismo es un movimiento nacido
crease en Galicia un ambiente favorable a las al calor del ambiente erudito del Seminario de
nuevas vanguardias literarias que surgían en la Estudos Galegos, que intenta conciliar temas y
Europa de entreguerras. El propio Risco difun- técnicas delos cancioneiros medievales con las
imágenes atreüdas del creacionismo. Bouza En teatro, el ciclo de las Comedias bárbaras
Brey, con Nao senlleira (1933), y .Éilvaro Cun- presenta una Galicia mítica habitada por unos
queiro, con Cantiga nova que se chama riveira personajes dominados por la avaricia, la lujuria
(1933), son grandes figuras de esta escuela. y la muerte. Por fln, en Luces de bohemia (192O)
A la renovación de la lírica gallega en este crea el esperpento teatral, que se maniflesta en
ambiente vanguardista contribuyen otros poe- su madurez en las obras reunidas en Martes de
tas de indudable calidad: Aquilino Iglesia A1- Carnaval
variño, con Cotazón a,o vento, acertada rnezcLa, La novela o relato humorístico tiene sus gran-
de clasicismo latino, saudosismo e hilozoísmo; des cultivadores en Wenceslao Fernández FIo-
.lilvaro Cunqueiro se acerca al sunealismo con rez y los hermanos Camba. El ensayo y la no-
Poemas do si e non (1933); Blanco Amor publi- vela intelectual cuentan con la aportación del
ca el neopopula"r Romances galegos (1928); Ma- coruñés Salvador de Madariaga. Y no podemos
nuel Luís Acuña ofrece en Fírgoas (1933) una olvidar la contribución a la filología y a la his-
poesía de vanguardia. En fin, el propio Garcia toria del también coruñés Ramón Menéndez Pi-
Lorca, gran admirador de Galicia y de los poe- dal, o al teatro la de Manuel Linares Rivas.
tas gallegos del momento, ofrece sus Seis poe-
mas galegos (1935).
Dentro de los continuadores de la prosa y es-
píritu de Nós es necesario citar a Rafael Dieste
(1899-1981). Su libro de cuentos Dos arquivos
do trasno (1926) continúa la renovación de la
72 narrativa iniciada por JVós, y en muchos de es- 73 F;
tos cuentos m.ezcla, atinadamente lo maravilloso
con lo realista, por lo que en cierto modo po-
demos incluirlo dentro del realismo mágico. Su
obra teatral A frestra valdeira (1928) es una de
Ias obras maestras del teatro gallego, alrnezcla,r
adecuadamente personajes y ambientes popu-
lares con simbolismo.

Escritores gallegos en lengua castellana


anteriores a 1936
La figura más representativa de los escritores
nacidos en Galicia que escriben en castellano
es Valle-Inclán. En la"s Sonatas se revela como
eI gran creador de la prosa modernista. Su tri-
logia de novelas La guerca, carlista supone la
revisión de esta lucha civil desde una perspec-
tiva carlista, tras la interpretación liberal de
Galdós. Qon Tirano Banderas (1926) fija el sub-
género de Ia llamada, novela, de dictador. Su tri-
logía inacab ada EI ruedo ibéri.co es una presen-
tación esperpéntica de la España de Isabel II.
y nuevos autores, en la que es fundamental la,
labor de Luis Seoane, director de colecciones
de libros gallegos como Hórreo o Dorna, en su
exilio bonaerense.
6 La poesía det exilio mezcla' la nostalgia por la
[q |iferoturq gollego frqs Galicia perdida con la llamada cívica y la pro-
testa social, como queda reflejado en las obras
lo guerrq civil: el exilio de Lorenzo Varela y el propio Luis Seoane.
exterior y el inlerior. Lq La narrativa gallega del exilio está marcada
por las figuras de Neira Vilas y Blanco Amor.
recuperoción de los qños El primero publica Memorias dun neno labrego
cincuenfo y el grupo (1961), novela en forma de memorias o incluso
Golqxio diario de un niño labriego que rememora su
vida de pobreza e injusticia en el campo: se con-
vertirá en los años sesenta en un gran éxito edi-
torial. EI segundo prrblica en 1959 A esmorga:,
El proceso de normalización de la lengua y la la novela narra las veinticuatro horas que dura
literatura gallegas que hemos analizado se verá la juerga de tres personajes a partir de la decla-
truncado dramáticamente por la guerra civil. ración que uno de ellos realíza ante el juez,
Escritores e intelectuales gallegos en los duros pues la flesta de alcohol desembocó en violen-
años de la contienda y de la inmediata posgue- cia gratuita y muerte. La novela presenta el sub-
74 rra serán fusilados -como linxel Casal, el editor mundo urbano gallego de comienzos del si- 75
de .ltrós- o marcharán al exilio -el propio Cas- glo >cr, y para algún cntico literario es Ia mejor
telao-. Los que permanecen van a sobreüvir en novela gallega de posguerra.
un exilio interior -Otero Pedrayo se ve despo-
seído de su cátedra-. Entre 1936 y 1946 no se
publica prácticamente ningún libro en gallego. La recuperación de la lengua y la literatura
gallegas en los años cincuenta

La pervivencia de la lengua y la literatura Hacia eI flnal de la década de los años cuarenta


qallegas en el exilio surgen actividades que hacen ver una humilde
recuperación de la lengua y Ia literatura galle-
En Galicia, la lengua y la literatura gallegas gas. Suele ponerse como fecha para el inicio de
vuelven prácticamente a un nivel de oralidad. esta recuperación Ia publicación en 1947 del
Sin embargo, los exiliados en América, espe- poemario Cómaros ve des, de Iglesia Alvariño'
cialmente en Buenos Aires, van a mantener el poeta ya consagrado en Ia preguerra.
gallego como lengua escrita. El propio Castelao Se fundan editoriales como Monterrei, Biblió-
da a conocer en el exilio, como ya vimos, ,Sem- fiIos Gallegos, Benito Soto o Xistral. Entre oc-
pre en Galiza u Os vellos non deben de namo- tubre de 1949 y enero de 1950, el gallego apa-
rarse. Sociedades de emigrantes gallegos, como rece como lengua periodística en el suplemento
el Centro Gallego de Buenos Aires o el patro- cultural del vespertino compostelano La Noche.
nato de Cultura Galega de México, van a im- Este suplemento cultural será una especie de
pulsar Ia publicación de revistas como Galicia ensayo general para el lanzamiento de la edi-
Emigrante o Vieiros. También se desarrolla una torial que llevará a cabo 1a recuperación de la
importante labor editorial, que publica clásicos lengua y, Iiteratura gallegas en la década de los
cincuenta: la editorial Galaxia, nacida en 1gb0. porque no sabe quién es realmente e ir:ca'pa'z
Gala¡<ia crea, además, la revista cultural Gria,I, de encontrar la verdad y la justicia absolutas.
que será fundamental para la difusión del pen_ Tras la recuperación que supuso para la lírica
samiento y de la literatura galtegas desde los gallega de posguerra el ya citado Cómaros ver-
años cincuenta hasta tra actualidad. des (1947), de Aquilino Iglesia Alvariño, la poe-
La narrativa se recupera, en la década de los sÍa renace también a flnales de los cuarenta y
cincuenta, con la publicación de la que pasa a lo largo de los cincuenta. Este renacer se con-
por ser la primera novela publicada en la pro- creta en las aportaciones de autores ya conoci-
pÍa Galicia tras Ia guerra civil Xente da Barrei- dos en la preguerra: lilvaro Cunqueiro continúa
ra (1950), de Carballo Calero, que presenta la su quehacer lírico con Dona do corpo delgado
decadencia de una familia hidalga rural desde (1950), y Carballo Calero publica Anxo de terra
los tiempos de la invasión napoleónica a la (1950). Asimismo destaca la obra de un poeta
I Guerra Mundial. En esta década se consagra- que ya habia participado en los movimientos lÍ-
rán dos grandes figuras de la narrativa gallega ricos de pregueffa, pero que ahora publicará su
contemporánea: Álvaro Cunqueiro (19 1 1-19g 1) y obra maestra: Luis Pimentel (1895-1958). Tras
.Éinxel Fole (1903-1986). Cunqueiro publica su su muerte, se publica s! Sombra do aire na her
Merlín e famili"a (19bb), rrrezcle. acertada de fan- ba (1959), que deja ver una fina sensibilidad he-
tasÍa lúdica, realismo y humorismo, al presen- rida por Ia dureza de la vida en los difíciles
tarnos al célebre mago Merlín, de la Tabla Re- años de la inmediata posguerra.
donda, retirado en la tierra lucense de Miranda
De gran importancia es el grupo de ensayis-
tas unido a Gala,>ria. Con su labor, desde flnales
y resolviendo con sus poderes mágicos diferen_
76 de los cuarenta y durante los cincuenta van a _!L, ,
tes problemas. La obra de Cunqueiro se eom_ recuperar el gallego para el ensayo y la ciencia. {-
pletará con As crónicas do sochantre (1956), ,Sj -
En este sentido son los herederos y continua-
o vello Simbad volvese ás illas (1961), Xente de dores de la prosa ensayística e incluso cientÍfl-
aquí e acolá (197I) y Os outros feirantes (1929): ca y técnica de los escritores de Nós y del Se-
la mezcla de humor, fantasia y realidad de estas minario de Estudos Galegos. Su labor será fun-
obras convierte a Cunqueiro no solo en un clá- damental para demostrar que el gallego no solo
sico de la literatura gallega, sino de la literatura es una lengua literaria, sino también una len-
hispánica en general. gva ca,paz de ex¡rresar, por medio del ensayo o
La narrativa de Fole se enraíza en la tradición del articulo científico y técnico, toda la comple-
popular, y su colección de quince cuentoi Á lus jidad del mundo moderno. Dentro de este gru-
do candil. Contos a earón do lume (19b8) lo con- po, Ilamón Piñeiro (1915-1990), el gran anima-
vierte en un clásico del relato corto, con su dor de Galaxia y del galleguismo de posguerra,
acertada rnezcla, de tradición popular, aventura, a,n:aliza, distintos aspectos fl losófi cos, lingüísti-
fantasía, humor y realismo. Terca brava. Contos cos, históricos y culturales relacionados con
da solaina (1955) continúa la misma lÍnea. Galicia, en obras que ya son clásicos del pen-
El teatro, en cuanto a representaciones, tiene samiento gallego, como Sigttitrcado metafísico
por esos años una presencia meramente testi_ da saudade, A saudade en R'osalía, A lingoa'xe
monial. Sin embargo, Cunqueiro aportará uno e as lingu.as t Olladas no futuro. Hasta su muer-
de los clásicos del drama gallego contemporá- te, en 1990, Piñeiro se convertirá en la gran fi-
gura del galleguismo. Dentro de este grupo des-
neo: O incerto señor don Hamlet, principe d.e
tacan también Fernández del Riego, Fernández
Dinamarca (19b9), que recrea de una forma in-
de la Vega y García-Sabell.
telectual y existencialista a Hamlet, angustiado
::::-
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1966, por el grupo de cantautores gallegos de
Voces Ceibes. El tÍtulo Longa noite de pedta,
título también del primer poema del libro,,pa-
sará a designar metafóricamente los cuarenta
7 años de falta de libertades del periodo 1936-
[q voriedod de lq lírico 1976. La obra de Celso Emilio continúa con
en los qños cincuenfq obras en las que la crítica social se aúna con el
humor y Ia sátira, e incluso trata de recuperar
y en los primeros sesentq el espíritu y técnicas de las ca'ntigas de escar-
nio y maldicir medievales en sus Cantigas de
escarnio e maldicir (1968). Su última obra,
Onde o mundo chámase Celanova (1975), olvida
Dentro de esta recuperación de la lengua y la el tono social para centrarse en eI tratamiento
literatura gallegas en los cincuenta, que algu- del amor, el paisaje o el retorno a la infancia
nos consideran como un nuevo Rexurdimento como paraíso perdido, lo que prueba que Celso
tras la guerra civil, en Ia década de los cincuen- fue un poeta total.
ta y primeros sesenta conviven varias genera- La segunda generación poética que se da a
ciones poéticas. conocer por esos años es la llamada generación
Poetas de la llamada generación de 1986 -na-
de enlace, ya que supone el lazo de unión entre
cidos entre 1910 y 1920- publican ahora obras aquellos que vivieron Ia guerra civil como adul-
fundamentales de la lirica gallega contemporá- tos y los que ya no tuvieron una ex¡reriencia di-
nea. Destaca en esta generación Xosé María recta del conflicto. Ellos viven la guerra cotno Lr-
Díaz Castro (1914-1991), que en su poemario adolescentes. Nacidos en la década de los años
Nimbos (1961) medita de forma angustiada so- veinte, su poesía se caracteriza en sus comien-
bre el sentido de la vida o la presencia de la zos por eI tono intimista y un cierto pesimismo
rnuerte. En la misma línea meditativa ofrece el vital.
ya citado Aquilino Iglesia Alvariño Lanza de so- Dentro de este grupo, Antonio Tovar (1921),
ledá (196I). Pero sin duda la figura más popular en Arredores, toca temas como la soledad, la
de esta generación poética será Celso Emilio busca angustiada de Dios o la melancolía, sin
Ferreiro (1912-1979). Celso Emilio había sido que falten tampoco poemas sociales. Luz Pozo
uno de los directivos de la colección d.e poesía Gama, (1922) cultiva una poesía intimista, a ve-
Benito Soto al flnal de Ios cuarenta, y p.ublica ces desarraigada y con influencias del surrea-
en 1955, O soño sulagado, su primer libro poé- lismo en O pa,xaro na boca (1952); volveremos
tico, en el que combina los temas intimistas a hablar de Luz Pozo, pues será figura funda-
con los sociales. Sin embargo, su consagración mental en Ia renovación poética de los ochenta.
se producirá con Longa noite de pedra (196p), Por estos años se da a conocer la primera ge-
la obra poética más famosa y difundida de la neración ya propiamente de posguerra, formada
poesía gallega de posguena. El tema central d.el por poetas nacidos en la década de los treinta,
Iibro pertenece a la poesía social. El poeta de- que vivieron la guera como niños de corta
nuncia la falta de libertad y la injusticia de los edad o incluso nacieron durante los tres años
años de la posguerra, con un extraordinario ma- de la contienda. Muchos de ellos coinciden
nejo de la sátira y el humor cntico. Muchos de como estudiantes en la Universidad de Santiago
sus poemas a,lcanzarán una extraordinaria di- durante los años cincuenta, y se dan a conocer
fusión, al ser musicados y cantados, a partir de en el concurso literario que la universidad com-
' ' ' ': .-
postelana convoca por estos años, las Fiestas mara cinematográfica. Se evitan los anáIisis psi-
Minervales. Son conocidos como Ia generación cológicos tradicionales y, de acuerdo con el
de los cincuenta, por haber publicado sus pri- conductismo, se muestra la psicología del per-
meras obras en esta década, aunque también se sonaje. De igual modo, pierden importancia la
les conoce como generación de las Fiestas Mi- intriga y el argumento entendidos al modo tra-
nervales, por su participación en el citado con- dicional. Así pues, asistimos a una profunda re-
curso literario, o incluso como Escola da Tebra novación formal, que destruye el personaje tra-
(Escuela de la Tiniebla), por el profundo tono dicional, muchas veces sustituido por antihé-
existencialista de su primera obra. Este existen- roes o personajes sin biografÍa, que se mueven
cialismo tiene su antecedente en dos poemarios en un mundo absurdo para ellos. No falta tam-
publicados a comienzos de los cincuenta que
poco el perspectivismo, que presenta Ia misma
en cierta medida ejercieron de modelos en los
realidad desde puntos de vista diferentes.
comienzos de esta generación: Fabulario novo
Gonzalo Rodríguez Mourullo (1935) presenta
(1952), de Manuel Cuña Novás, y Muiñeiro de
en Memorias de Tains (1956), por medio de una
brétemas (1950), de Manuel María. Cabe desta-
estructura epistolar, un mundo angustiante a
car en este grupo a Méndez Ferrín (19b2), con
través de la historia de la fantástica ciudad de
Voce na néboa (1957); Franco Grande (1936),
Tains, destruida por una guerra enigmática y de
corr Entue o si e o non; Bernardino Graña (193p),
Ia que solo quedan siete cartas eseritas por al-
con Poemas dun home que qui.xo uÍuir (lg5g);
guno de sus habitantes.
Salvador Garcia Bodaño, con Ao pé de cada
hora (1967); Uxío Novoneyra (1980-2000), con Os Camilo González Suárez Ilanos (1931), en
Como calquera outro día (1962), trata doce ho-
eidos (1955); Xohana Torres, Alexandre Cribei- 8l
ro, etc. Muchos de estos poetas volveremos a ras de la vida de un joven que se despide de i-
tratarlos, ya que sus contribuciones entre 19Z6 sus amigos antes de retornar a Galicia; desta-
y 2000 serán fundamentales. can la ausencia de intriga y hechos llamativos
en Ia vida gris de estos personajes.
María Xosé Queizán (1939), en A orella no bu-
La nueva narrativa raco (1956), recrea el deambular sin rumbo de
un vagabundo hasta su muerte. El protagonista,
Desde mediados de los cincuenta y a lo largo en el fluir de su conciencia, retrocede al pasado
de los años sesenta se desarrolla el movimiento y aparecen referencias a una infancia traumá-
de renovación conocido como JVorza Narcativa. tica, posible causa de su marginación.
Los narradores pertenecientes a este grupo na- Xosé Luis Méndez Ferrín (1938) recupera, en
cieron entre 1930 y 194O y tienen una formación Percival e outras historias (1958), el mundo de
universitaria. Pretenden renovar Ia narrativa ga- los caballeros de Ia Tabla Redonda, que hace
llega introduciendo en ella las técnicas y temas convivir con objetos cotidianos; el absurdo, la
de la narrativa contemporánea de Kafka, Faulk- violencia, las relaciones opresor-oprimido, son
ner, Joyce, el nouveau Íoman francés, etc. temas característicos del libro. El conjunto de
Las narraciones se sitúan en espacios urba- relatos cortos contenidos en O crepúsculo e as
nos o incluso fantásticos, que en muchas oca- formÍgas (1961) reitera estos temas, ta.n carac-
siones no pueden identiflcarse con ningún lu- teristicos en su obra. En la novela Arrabaldo do
gar concreto. Se abandona el narrador omnis- norte (1964), un enigrnático hombre del sur bus-
ciente tradicional, sustituido por monólogos ca algo que Io trajo a ese suburbio, pero que no
interiores o por un narrador objetivo en tercera sabe Io que es, mientras otro personaje lo ob-
persona, que sigue al personaje como una cá- serva con miedo desde una ventana.
Xohana Torres (1931) presenta en Adiós, Ma- tautores de Voces Ceibes populariza la poesía
rta G97l), a través del monólogo interior de su de Celso Emilio Ferreiro. Por su parte, la Real
protagonista, la adolescente Maxa, la dura vida Academia Galega crea en 1963 el Día das Letra,s
del suburbio vigués en los años sesenta, mar- Galegas, para exaltar anualmente, el 17 de
cada por el paro y Ia emigración, así como por mayo, aniversario de la publicación de Cantares
la marginación de la mujer por aquellos años. gallegos, la lengua y la cultura gallegas. A fi-
Carlos Casares (194I-2002), en los relatos cor- nales de esta década se publica un semanario
tos de Vento feriro (1967), presenta unos per- bilingüe de información genera,l: Chan.
sonajes marcados por el dolor, el absurdo y la El estudio de Ia lengua también progresa, al
injusticia. En Cambio en tres (1969), con distin- crearse la sección de Filología ll,ománica en la
tos monólogos interiores, ofrece Ia vida de O Universidad de Santiago en 1962 y la cátedra de
Cachorro, un joven orensano que muere en un Lengua y Literatura Gallegas en 1965, y ven la
accidente de tr¿ífico en la emigración francesa. luz obras que serán fundamentales en el estu-
Los narradores de este grupo, como veremos dio del gallego, como la Gramática Elemental
más adelante, seguirán aportando obras maes- del Gallego Común, de Carballo Calero; el Dic-
tras a la narrativa gallega en las décadas si- ciona,rio galego-castelán, de Franco Grande, u O
guientes del >o<. que cómpre seber da, lingua galega, de Alonso
Montero. Incluso el periódico coruñés EI Ideaj
La digniflcación y recuperación de la lengua Gallego va a publicar un curso para el apren-
gallega dizaje del gallego preparado por las asociacio-
nes culturales O Facho y O Galo.
La fundación de Gaia¡ria y de otras editoriales, Por otra parte, y al calor del concilio Vatica- 83 .-,
la publicación de revistas como la ya mencio- no II, en el año 1965 se celebra Ia primera misa
rrada GúaL las colaboraciones en gallego en Ia en gallego.
prensa, etc., fueron creando a lo largo de los Tras esta preparación de los sesenta, los años
cincuenta una sensación de recuperación de la setenta pueden considerarse como eI ensayo ge-
lengua y la literatura. En los años sesenta se neral de los actuales procesos de normativiza-
producirán ya con toda claridad hechos que no ción y normalización.
solo buscan la recuperación del gallego, sino La publicación en 1974 del libro Informe dra-
que esta sea una lengua normalizada y que se mático sobre la lengua gallega, del profesor y
emplee en la enseñanza,, la, política, los medios académico X. Alonso Montero, suscita Ia discu-
de comunicación social o la Iglesia. Se fundan sión sobre la pervivencia del gallego: el autor
en los sesenta asociaciones culturales como O defiende la tesis de que la supervivencia del ga-
Facho, O Galo, Asociación Cultural de Vigo, llego sin presencia suficiente en la prensa, en
etc., que no solo rea,lizan actos culturales y li- los medios de comunicación o en la enseñanza,
terarios en gallego, sino que piden su plena en definitiva, en una situacién de diglosia, está
I
normalización. Emisoras de radio como La Voz en peligro. Surgen voces a favor y en contra de
de Vigo o Radio Nacional de España de A Co- esta tesis, pero lo cierto es que en esos años se
i
ruña inician progTamas oulturales en gallego. impone la necesidad de que el gallego se nor-
Por otra parte, también en los sesenta surgen malice, supere su situación de diglosia y se con-
campañas como Falemos ga,lego o Galego na es- vierta en lengua cooficial con la castellana. En
cola. A finales de la década, el gallego también este sentido se reafirma, consolida y aumenta
penetra en la música juvenil y en la protesta el movimiento de recuperación de Ia lengua
estudiantil de aquellos años: el grupo de can- que ya vimos en los años sesenta. A comienzos
++L+i3,#"1"-;::É-.F;fHÉ":.ifl.,"É :i.i
de los setenta empiezan a impartirse voluntaria-
mente en centros de enseñanza cursos de galle-
go. Movimientos potíticos y sindicales que pi-
den la democracia a principios de la década
adoptan como propio eI uso del gallego y su de-
8
fensa como lengua normalizada. Se publican los sefenlq. Continuidod y
métodos para enseñar a leer y a escribir a los renovqción en lq nqrrqfivq.
niños, como el Catón Galego (1969)' de Ben-
Cho-Sey, y Picariños (1974)' de la Asociación de [o poesíq sociql. [q
Mestres Católicos da Coruña. Desde 1974' TVE recuPeroción del teotro
ofrece un informativo en gallego, Panotama de
Galicia. Las Mostras de Teatuo de Ribadavia in-
tentan crear un teatro popular en gallego' Sur-
ge también en la segunda mitad de los setenta La década de los setenta supone la conflrma-
el semanario de información general Teima: en ción de los narradores que venían publicando
el ?? reaparece el clásico A Nosa Tetra' en las décadas anteriores, e incluso aparecen
El estudio y la normativización del gallego nuevos autores que siguen la línea innovadora
ava,nzalr extraordinariamente con la fundación abierta por la JVova Narrativa.
del Instituto da Lingua Galega' que entre 1971 Cunqueiro o Fole continúan, como ya hemos
y 1974 publica tres métodos fundamentales visto, con su obra. Los escritores del exilio van
para el aPrendizaje de Ia lengua. incorporándose a la vida gallega. Cabe destacar.
84 Tod,o este movimiento de recuperación de la en Lg72, la publicación d.e Xente ao lonxe, a" 85
- lengua y Ia literatura' en consonancia con el
'-,_
un retornado Eduardo Blanco Amor. La novela,
movimiento de recuperación de Ia democracia una de las grandes obras de la narrativa gatlega
que se produce por estos años en España, cris- de posguerra, reconstruye desde una pluralidad
taliza con la Constitución de 1978' que reconoce de puntos de vista el tránsito de la niñez a la
el gallego como lengua cooficial con el castella- juventud de Suso, enmareado en la vida de su
no, y con el llamado Decreto de Bilingüismo familia y en la lucha sindicalista y política del
(1979), que establece de forma obligatoria la en' Ourense de comienzos del siglo >o<. Gran acier-
señanza de la lengua y Ia literatura gallegas en to de Blanco Amor es la combinación entre in-
los niveles no universitarios. timidad de los personajes y presentación de la
vida social y política.
En la década de los setenta, los novelistas de
Ia Nova Na,rrativa conflrman su calidad. Carlos
I
Casares, en Xoguetes pra un tempo prohibido
I
(1975), ofrece el monólogo de su protagonista,
i
Elías, que reconstruye sus años de adolescen-
cia y juventud, especialmente su etapa de es-
I

i
tudiante universitario en el Santiago de los se-
senta, con lo que en eierta medida es la novela
de los que eran jóvenes contestatarios de esa
década. Méndez FerrÍn publica Eletorno a Tagen
Ata (I97L), interpretado por algunos crÍticos
como un relato simbólico sobre la situación po-
lítica gallega y expresión del ideario del nove- social de Celso Emilio Ferreiro y su Longa noi-
Iista sobre este tema, o Antón e os iñocentes te de pedra. La antologia de comienzos de 1os
(1976), novela que mezcla la historia amorosa setenta Os nouisimos da poesía galega muestra
de los protagonistas con las reivindicaciones bien este predominio de lo social.
nacionalistas y que se desarrolla entre escena- Sin ernbargo, hacia la mitad de la década de
rios tan apartados como el Vigo de los años cin-
los setenta se producían movimientos en la poe-
cuenta-sesenta y el Vietnam en lucha contra el
colonialismo francés. Otro miembro de esta ge- sia gallega que hacían ver la inminencia de un
neración, Fernández Ferreiro, trata por esos cambio de rumbo.
años de crear una narrativa gallega popular y A partir de 1975 surgen colectivos poéticos
hasta de quiosco, y es de destaear su intento de que buscan recuperar temas intimistas despre-
acercarse a la novela del Oeste americano con ciados por el realismo social, como pueden ser
A morte de Frank González (1975). el amor, el paso del tiempo, Ia soledad. Por otra
A finales de la década de los setenta se dará parte, muchos de estos colectivos consideran
a conocer un novelista que publicará una de las fundamental la calidad lingüística y literaria
novelas fundamentales de esa década: A¡lxo Rei del texto, así como el dominio de una técnica
Ballesteros (1952). Ilei Ballesteros intenta re- poética rica. En esta línea se producirá una rei-
construir la vida de los estudiantes universita- vindicación de Ias vanguardias, especialmente
rios del Santiago de comienzos de los setenta de la figura de Manuel Antonio. Colectivos des-
en su ambiciosa novela Dos anxos e dos mortos
tacados de jóvenes poetas que trabajaron en
(1977); la novela destaca por la utilización de
esta lÍnea fueron Cravo Fondo, Lolia, Alén y, es-
las innovaciones técnicas características de la
pecialmente, Rompente.
'8ó novela del >o<, y se ha señalado su importancia 8?
en la renovación de la novela gallega actual. Poetas ya consagrados de generaciones ante- "-
riores participan en este movimiento de reno-
vación. El propio Celso Emilio Ferreiro, sin
La confirmación del ensayo en los setenta abandonar el tema social, recupera la poesía in-
timista con eI tratamiento del amor, del paisaje
El ensayo eontinúa en estos años Ia línea de
natal o del paraíso perdido de la infancia en
renovación emprendida en los años cincuentay
Onde o mundo cháma,se Celanova (1975).
sesenta. Los miembros del grupo Gala,>ria con-
tinúan consolidando su obra ensa¡ristica, y apa- En esta renovación de la poesía, algunos crÍ-
recen nuevos nombres. El ensayo económico O ticos consideran fundamental el año 1976, fe-
atÍa,so económico de Galicia G972), de X. M. cha de publicación de Con pólvora, e magnolias,
Beiras, se convierte en un éxito en esos años. de X. L. Méndez Ferrin, y Mesteres, de Arcadio
El ensayo feminista tiene una de sus obras de López Casanava.. Con pólvora e magnolias es va,-
referencia en A muller en Galicia (1977), de lorado unánimemente como el libro iniciador
;

I M. X. Queizán. El pensamiento teológico y reli- de la poesÍa gallega actual. En é1, Méndez Fe-
i
gioso se ve maravillosamente representado en rrín no olvida eI tema social, pero se abre tam-
esta década por Recupera-la salvación (1977), bién al sentimiento amoroso, la angustia que
de Torres Queiruga. causa eI deterioro producido por el paso del
tiempo, o el recuerdo nostáIgico de la juventud
De la poesía social a la renovación de finales pasada y perdida. Por su pa,tte, Mesteres ahon-
de los setenta da en la angustia existencial, y en este poema-
rio deüene fundamental la atención a la forma.
La poesía gallega, a principios de los setenta, Otro miembro de la generación de las Fiestas
vivía bajo la influencia del éxito de la poesía Minervales, U>do Novoneyra, contribuye a esta
' :-- :--- : -- i

dez Teixeiro recupera formas del teatro popular


renovación con poemas vanguardistas como en Barriga verde (1968). Xohana Torres destaca
Vietnam canto (1968) o Letanía de Galicia en la construcción de personajes femeninos en
(1970), en la que se une lo social con los pro- obras como Á outra banda do lberr (1965) o un
cedimientos vanguardistas o el influjo de Ia ge- hotel de primeira sobre o río (1965). Bernardino
neración b eatni k norteamericana. Graña, en 20 mil peso crime, ofrece un drama
Aparecen también en la segunda mitad de la rural en eI que emplea técnicas del cine negro.
década de los setenta nuevas voces poéticas La gran renovación teatral vendrá con Ia ce-
que contribuyen a esta renovación. Entre todas
Iebración de la,s Mostras de Teatro de Ribada-
ellas destaca Alfonso Pexegueiro (1948)' que en via. Estas se inician en 1973, organizadas por la
Seraogna (1976) y Mar e naufraxio (1978) com-
sociedad cultural Abrente, y se mantendrán
bina los tonos épicos, la protesta social y el van- hasta 1980. En ellas no solo se representan au-
guardismo.
tores nuevos, aparecen nuevos grupos y se ex-
perimenta con las técnicas teatrales novedosas,
La recuperación del teatro gallego en los sino que también se discute todo lo relacionado
setenta: la,s Mosttas de Teatto de Ribadavia con el teatro, y especialmente con el teatro en
gallego. Las Mostras iban acompañadas de un
A flnales de los sesenta y comienzos de los se- concurso de obras teatrales, y suponen para al-
tenta, grupos de teatro independiente y aflcio- gunos historiadores de la literatura y críticos el
nado van a estrenar algunas obras gallegas o nacimiento del teatro gallego actual, hasta eI
traducidas al gallego, e iniciarán el entramado punto de que se habla de una generación de las
88
teatral gallego, que se desarrollará ya a partir Mostras, que incluye dramaturgos, escenógra- 89
de los ochenta con la democracia y el Estatuto fos, actores y actrices que hoy son figuras del
de Autonomía. Son grupos como Teatro Circo teatro y el cine gallegos.
-dirigido por el ya mítico Manuel Lourenzo, y
que se convertirá en 1978 en la Escola Dra-
mática Galega-, Teatro Popular Keyzán, His- Dramaturgos de las Mostras
trión ?0, Antroido, Troula, A Farándula'.. En es- La ct:ílica destaca dentro de este grupo de las
tos grupos se formarán muchos de los que hoy Mostras, grupo de Abrente o Nueva Dramatur-
son grandes fi.guras del mundo teatral gallego' gia a tres autores: Euloxio R. Ruibal, Iiober"to
y hasta profesionales de cine y televisión.
Vidal Bolaño y Manuel Lourenzo.
Entre las obras y autores de los sesenta o que Euloxio R. Ruibal (1945) fue fundador del gru-
publican en los sesenta, además del ya visto po de teatro independiente Obradoiro y pionero
Cunqueiro, hay que destacar una serie de es- también del cine gallego en los setenta con el
critores y de textos que mantuvieron vivo el tea- grupo de cine Lupa. Ganó el Premio Abrente en
tro gallego. Carballo Calero, en su Auúo do pri- 1973 con Zardigot, y en 1975, con O cabodano.
sioneiro (1968), mezcla existencialismo y teatro Las dos obras inciden en la presentación de la
del absurdo. Blanco Amor, en farsas como Pro- guerra eomo la m:íxima manifestación de la
ceso en Jacobusland, une humor, sátira social
crueldad del ser humano y en ser una medita-
e incluso recursos del teatro del absurdo. Je- ción sobre eI poder y la opresión.
naro Marinhas del Valle cultiva eI teatro social
Roberto Vidal Bolaño (1950) es un verdadero
y comprometido en A revolta (1965). Daniel Cor
hombre de teatro, pues, además de autor, es di-
tezón escribe dramas históricos corno Ptiscilia- rector y actor. Consigue el Premio Abrente en
no (1970), no por afán arqueológico, sino para 1976 con Laudamuco, señor de ningures, q:ue
entender mejor Galicia. Manuel María Fernán-
presenta un tirano absurdo y grotesco en su de-
cadencia. En Ladaíñas pola morte do Meco
(1977) recupera las tradiciones parateatrales del
carnaval gallego y convierte el grotesco muñeco
del Meco, que debe ser quemado al final del 9
carnaval, en símbolo de la contaminación, la Los ochentqs ¿décodo
emigración, el atraso y, en general, de los males
que, según eI dramaturgo, aquejaban a la socie- dorodo de lq lenguo
dad gallega de flnales de los setenta.
Manuel Lourenzo (1943) es también un hom-
y lo |iterqturo gollegos?
bre de teatro y flgura representativa de esta ac-
tividad en la Galicia actual. Fundador, como ya
hemos mencionado, del grupo Teatro Circo y de Algunos críticos literarios e historiadores de la
la Escola Dramática Galega, recibió en 1997 el literatura gallega presentan la década de los
Premio Nacional de Teatro. A¡rteriormente ha- ochenta como una década dorada de Ia litera-
bÍa ganado el Premio Abrente en 1978 cort Tra- tura gallega, espeeialmente de Ia poesía.
xicomedia do vento de Tebas namorada dunha Las expectativas legales que con la aproba-
forca, donde recrea el personaje clásico de ción de Ia Constitución de 1978 se levantaron
Creonte, que se convierte en símbolo del tirano al final de la década de los setenta van a con-
corrupto. solidarse en los ochenta. El Estatuto de Auto-
La generación de Abrente supone la apertura nomía para Galicia (1981), en su artÍculo 5.", es-
90 del teatro gallego a las nuevas corrientes del tablece que el gallego es la lengua propia de 9t
.:i-_i
teatro moderno, pero sin afán elitista, pues al Galicia, que eI gallego y eI castellano son idio-
mismo tiempo sus miembros pretenden escribir mas cooficiales en esta comunidad y que los po-
y representar un teatro de calidad, innovador y deres públicos potenciarán eI empleo del galle-
accesible a un público mayoritario. No se en- go en todos los planos de Ia vida pública.
tiende el teatro gallego actual, ni tampoco el de- La Ley de Normalización Lingüística de 1983
sarrollo del cine y del audiovisual gallego ac- concretará más las disposiciones del Estatuto
tuales, sin la puesta al dÍa que supuso la gene- de Autonomía sobre eI uso de la lengua en to-
ración de Abrente. Estos dramaturgos seguirán dos los ámbitos de actiüdad para superar la tra-
aportando en las décadas siguientes, como ve- dicional diglosia gallego-castellano. Esta ley re-
remos en su lugar, obras que los confirman conoce, en su artÍculo 4.", al gallego como len-
como clásicos. gua propia de Ia Comunidad Autónoma, de su
Administración, de Ia Administración local y de
las entidades públicas dependientes de Ia Co-
munidad Autónoma. El artículo 10 establece
que los topónimos de Galicia tendrán como úni-
ca forma oflcial la gallega; el artÍculo 12 señala
que el gallego es también lengua oficial en Ia
enseñanza en todos los niveles educativos. A lo
Iargo de los ochenta y en la década de los no-
venta, un conjunto de normas y disposiciones
legales concretará las disposiciones del Esta-
tuto de Autonomia y de la Ley de Normaliza-
ción Lingüística.
En el año 1985 empieza a funcionar la Radio dagóxica Galega y el Instituto da Lingua Galega
y Televisión de Galicia, que emite todos sus pro- hicieron la propuesta a la Academia de una re-
gramas en gallego. Por otra parte, se crean toda forma de su normativa oficial para asumir al-
una serie de organismos para velar por el cum- gunas de las soluciones de mínimos y asi con-
plimiento de lo establecido en la Ley de Nor- seguir la añorada unidad normativa. Sin embar-
malización Lingüística, como la Dirección Xeral go, la Academia rechazó la propuesta por un
de Política Lingüística, el Consello da Cultura escaso margen de votos, Io que ha hecho que
Galega, etc. Muchos ayuntamientos, las univer- la polémica normativa, que hubiera podido ser
sidades y otras instituciones crean gabinetes de solucionada de una vez por todas, se haya agra-
normalización lingüística. Surgen asociaciones vado, e incluso la autoridad normativa de la
ciudada,nas para la defensa del gallego y su nor- Academia haya quedado muy dañada, al opo-
malización, como Ia Mesa pola Normalización nerse frontalmente a las universidades gallegas
Lingüística, o la Asociación de Funcionarios o al Instituto da Lingua Galega.
para a Normalización Lingüística. La Asocia- - Como consecuencia de estos cambios, la lite-
ción Socio-Pedagóxica Galega reúne un amplio ratura gallega puede abandonar la reivindica-
colectivo de profesores de todos los niveles ción de la lengua y la lucha contra la diglosia
preocupados por la utilización del gallego en Ia gallego-castellano, al haber ya instituciones pú-
enseñanza. También se realizan campañas a fa- blicas y privadas que se ocupan de ello. Por
vor del uso del gallego y de la superación de la otra parte, la introducción de la Iiteratura en la
diglosia, como Fálalle en galego, O gaJego é enseñanza va a dar lugar a la creación de un
útiL, Mellor en galego, etc. El gallego entra en público lector, y así se explican éxitos editoria-
93
la religión, y se publican el Misal Galego y Ia les como eI de la novela O lapis do carpinteiro, -Íi_
traducción de la Biblia. Lo mismo ocurre en el de Manuel Rivas, que en poco tiempo consiguió
ámbito judicial, y en el año 1989 se publican en vender 35.000 ejemplares. No olvidemos que las
gallego el Código Civil y el Código Penal. tiradas de -l[ós rondaban los 500 ejemplares y
Ei estudio de Ia lengua progresa en estos que difícilmente se vendían.
años como no lo había hecho hasta entonces. Sin embargo, como veremos, no todo es un
En eI año 1982, la Real Academia Galega y el camino de rosas para el gallego en estos años.
Instituto da Lingua Galega publican las .Atrormas No se ha superado todavia la consideración di-
ortográficas e morfolóxicas do idioma galego, glósica frente al castellano; Ia urbanización de
que son proclamadas como ofi"ciales por el Par- Ia población gallega ha jugado a favor de Ia cas-
lamento autonómico, que también decide que Ia tellanización, y en este sentido, el Mapa Socio-
autoridad competente en la normativización de lingüístico de Galicia, elaborado por la propia
la lengua ha de ser la Real Academia Galega. Real Academia Galega, pone de manifiesto que
Sin embargo, estas normas no alcanzaron una ios hablantes habituales del gallego siguen
aceptación unánime. Los llamados reintegracio- siendo mayoritariamente personas de edad y
nisúas piden una norma ortográflca y lingüÍstica habitantes del ámbito rural, mientras que los jó-
próxima al portugués, mientras que la llamada venes y Ia población urbana prefieren el caste-
normativa de mínimos propone un consenso llano. Además, se señala como espeeialmente
entre ambas tendencias. Esta normativa de mí- grave para el gallego que solo el 43% de los ni-
nimos cuenta, por otra parte, con el apoyo de ños io usen como lengua materna, y que se
importantes grupos políticos, profesionales o haya roto su transmisión intergeneracional, que
universitarios. En noviembre de 2001, Ias tres ahora, en un 57 oA, se realiza' en Ia escuela. Sin
universidades gallegas, la Asociación Sócio-Pe- embargo, Ios pasos dados en la normalización
nos hubieran parecido un sueño hace tan solo za y la, Universidad va a propiciar la edición en
unos treinta años, a comienzos de la década de los ochenta y los noventa de toda una serie de
Ios setenta. manuales, libros y revistas de crítica literaria
I Así pues, en este clima de lucha por la nor- de nivel universitario; podemos citar publica-
malización, el ambiente es más propicio que ciones que ya }ran a,lca,rtzado justo prestigio
nunca para el desarrollo de la literatura gallega. dentro de la crítica académica, y no solo en Ga-
Por eso algunos consideran los ochenta como licia, como Boletín Galego de Literatura, Anua-
una especie de edad de oro o incluso hablan de rio de Estudios Literarios GaJegos, etc. Además,
un nuevo Rexurdimento. es importante la atención dedicada a la crítica
La lengua y la literatura gallegas se estudian literaria por revistas culturales corno GrtaI o A
en colegios, institutos y universidades. Surgen Trabe de Ouro. Asimismo es de señalar la pre-
revistas literarias como Dorna. Escrita, Nó, Lu- sencia de la lengua y la literatura gallegas en
I
zes de Galicia, Coordenadas, La Naval, Tinti' Internet, y ofrecen abundante información so-
mán u Ólisbos, y periódicos como A Nosa Terca, bre el tema las direcciones electrónicas de Viei-
Faro de Vigo, La Voz de Galicia, dedican suple- ros, Culturagalega.org, las universidades galle-
gas, Ciberirmandades, etc. No faltan en estas di-
mentos a la lengua y la literatura gallegas.
Con la entrada del gallego en la enseñanza y
recciones incluso los cursos de gallego en
línea.
Ias subvenciones a la creación en gallego sur-
gen nuevas editoriales y aumenta el volumen Con todo, el libro gallego todavia representa

I
de títulos publicados, asÍ como las tiradas. Por
tan solo el 13% del mercado gallego, y asocia-
ciones de escritores y otros colectivos se quejan
estos años aparecen o se consolidan editoriales
de la presencia insuflciente del libro gallego en 95
como Xerais, Sotelo Blanco, Espiral Maior, etc.
escaparates y lugares de privilegio en librerías
También proliferan los premios literarios, como
o puntos de venta, o de la atención aún insufi-
el Xerais, eI Blanco Amor, el Barco de Vapor,
ciente que los medios de comunicación conce-
etc. Es de destacar el extraordinario desarrollo
den a la lengua y la literatura gallegas, por más
de la literatura infantil y juvenil, fundamental que se recortozca,Tr los progresos alcanzados.
para la creación de un público lector adulto, y
Sin ernbargo, creemos que el camino recorrido
tienen acreditado prestigio, no solo en Galicia,
es mucho desde el año 1975.
sino también fuera, colecciones y premios de li-
teratura infantil y juvenil como MerlÍn, A Tar-
taruga, Barco de Vapor, etc. El esplendor poético de la década
Desde eI punto de vista de Ia industria edito- de los ochenta
rial, en el año 1997 existían en Galicia 69 casas
I editoriales, que proporcionaban al público una Dentro de este ambiente de normalización de la
oferta plural; la tirada de cualquier libro alcan- lengua gallega, los años ochenta van a suponer
za los 2.000 ejemplares. De los 53 títulos dife- Ia plena consolidación de Ia renovación poética
rentes publicados en gallego en el año 1973 se que hemos señalado en Ia segunda mitad de Ia
pasó a los 1.233 diferentes publicados en 1997. década de los setenta y un periodo de esplendor
Pensemos que en catalán, en ese mismo año de para la poesía, pues poetas de diferentes gene-
1997, se publicaron 6.856 títulos diferentes, y en raciones van a publicar en esta década obras
vasco, 1.060. fundamenta,Ies.
Por otra parte, la lengua y la literatura galle- Las actividades normalizadora,s, la entrada
l gas no solo cuentan con la crítica periodÍstica del gallego en la enseñanza, la atención dedi-
ya señalada, sino que su entrada en la enseñan- cada a Ia literatura, y en particular a Ia poesía,
i

t
van a propiciar la existencia en esos años de Luz Pozo Garza, realiza una aportación funda-
festivales de poesia en los que los poetas reci- mental a Ia poesía gallega de este fln de siglo
tan su obra ante el público, como el Festival de con Códice cali.xtino (1986). En Códice calixti'
Poesía do Condado; las editoriales más presti- no, la poesía se convierte en una forma de co-
giosas lanzan colecciones dedicadas a la poe- nocimiento y de comunicación; están presentes
sía, como ocurre con Galaxia o Espiral Maior, también el paisaje, el amor como unión y ple-
y surgen muchos premios y eertámenes poéti- nitud, así como la superación de Ia muerte por
cos, como el Celso Emilio Ferreiro, Leliadoura el sentimiento religioso.
o Esquío. La generación de los cincuenta, o de las Fies-
La poesía de los ochenta va a caracterizarse tas Minervales, ofrece también en esta década
por Ia cantidad y calidad de los poetas. Surge grandes poemarios. El prolífico Manuel María,
una nueva generación, la llamada generación gÍa,n voz de Ia poesía social en las décadas an-
de poetas de los ochenta, pronto dada a conocer teriores, junto con Celso Emilio Ferreiro, y tam-
no solo por la critica, sino por antologías que bién de la poesía paisajÍstica o infantil -recor-
la hacen accesible a un público amplio y que la demos su Te ra chá (1954) y Os soños na gaiola
canonizan, como las de Luciano RodrÍguez, (1968)-, a,lcanza, ahora una gran calidad, al tra-
X. L. García y C. Bernárdez. Pero lo más carac- tar temas íntimos en obras como Versos do
terístico de este florecer es el trabajo conjunto lume e do vaga-lume (1982) y A luz ressuscitada
de distintas generaciones de poetas que, en esta (1984). Xohana Torres publica una de las obras
década, publican grandes obras de la lírica ga- maestras de este periodo: Estacións ao mar
llega, lo gue lleva a algunos críticos a referirse (1981). EI sentimiento de Galicia, la interpreta-
96 a los ochenta como una década dorada de la ción de Ia mujer como fuerza telúrica y patrió- 97
f-t__-
poesÍa gallega.
tica de Ia comunidad, el paso del tiempo, el re-
Miembros de la generación de 1936, como cuerdo de la infancia o del mar como símbolo
Carballo Calero o Álvaro Cunqueiro, siguen en
de esperanza y libertad, son grandes temas de
activo. Carballo Calero publica a,hora Pretérito o
este libro. Bernardino Graña, en Se noso
imperfeito (1980) y Futuro condicional (1982),
que aúnan sentimiento, hondura y culturalis- amor e os peixes Sar arriba andasen (1980), su-
pera eI pesimismo y canta Ia vida, sobreponién-
mo. Jilvaro Cunqueiro publica Herba aqui e aco'
dose a desengaños y derrotas.
lá (1980). El libro se cara,cteriza por su cultu-
ralismo, la recreación nostáIgica de la historia, En la década de los ochenta, como ya vimos,
la reflexión sobre eI paso del tiempo y la acep- se incorpora a Ia poesía gallega la_ lla,mada ge-
tación de la muerte como metamorfosis en la neración de los ochenta. Son poetas nacidos en
naturaleza. El éxito del libro, especialmente en- Ia década de los cincuenta, que comienzan a pu-
tre los poetas más jóvenes, fue extraordinario, blicar su obra a finales de los setenta y, sobre
y algrrnos críticos señalan que este poemario es todo, en las décadas de los ochenta y los noven-
uno de los más importantes de la poesía gallega ta. La mayorÍa de ellos tienen una formación
del siglo >o<. universitaria, predominand.o aquelloi que han
Los poetas de la ya conocida generación de rea,Iizado estudios de fiIología y se dedican a la
enlace colaboran también con generosidad. An- enseñanza del gallego. En cierta medida son
tón Tovar, en Calados esconxuÍos (1980), pre- una generación de poetas-fiIólogos o poetas-pro-
senta temas sociales como el abandono del idio- fesores. Esta formación y dedicación profesio-
ma gallego por los más jóvenes o las conse- nal explica algunas de las caracterÍsticas más
cuencias de Ia guerra civil, y también exis- Ilamativas: culturalismo, preocupación por los
tenciales, como la soledad o eI silencio de Dios. aspectos formales y técnicos de la poesía, aten-
ción a Ia lengua y a su riqueza, intento de con- se manifiesta como un gran sonetista eL Canto
jugar tradición literaria así como vanguardias y de cerca a morte (1994); L. González Tosar, en
modernidad, amplitud temática que abarca des- Remol das travesías (1989), presenta el viaje fí-
de el sentimiento de la tierra al tratamiento del sico y el interior como forma de conocimiento
paisaje, la angustia por el paso del tiempo, el y mejora individual a través de la apertura a
amor, la nostalgia de los tiempos pasados, etc. otras culturas y tradiciones; Román Raña cul-
Podemos incluir dentro de esta generación, tiva una poesía marcada por el culturalismo, en
por el tono y tema de su poesía, aunque sea un la que privan el pesimismo, la tristeza, la sole-
poco mayor que los miembros estrictos de la dad y la melancolia en Da muda, primavera
generación de los ochenta, a Manuel Vilanova (1988), pues, al contrario de la poesía pura, la
(1944). En su E direi-vos eu do mister das co- palabra es incapaz de salvar del paso del tiem-
bras (1980) aparecen temas paisajísticos, recrea- po y de Ia muerte; Xesús ManuelLópez Valcár-
ción de mitos literarios o culturales, así como cel explora la intimidad y el recuerdo de la in-
una riquísima presentación de la intimidad. fancia en A porta do lume (1992) y Areas de fon-
Dentro de los poetas ya estrictamente de la ge- do (1992), mientras que Aurum (1996) recoge
neración de los ochenta sobresalen voces como toda Ia poesía que escribió hasta ese momento,
Ia de Ramiro Fonte, que en Pasa un segredo que considera como un recorrido poético en la
(1988) o Adeus .ivorúe (1991) cultiva una poesía búsqueda del conocimiento; Cesáreo Sánchez
I culturalista centrada en el paso del tiempo y en Iglesias cultiva la poesía simbólica de aliento
I
el deseo de recuperar Ia infancia y la adoles- mítico en A árbore das sete palabras (1990); Ma-
cencia; Xavier Rodríguez Barrio, en O labirinto nuel Forcadela, en Nausicaa (1992) o Profecía
lce
I

¡t|F{_- da xerfa (1985) u Os apousentos silenciados (1992), conjuga el culturalismo con la medita- 99 r,
t.
(1987), canta la soledad radical que trae consigo ción íntima; Fiz Vergara Vilariño se muestra en
el desamor, o poetiza eI sentimiento de Ia au- Os eidos da Bremanza (1990) como el gran poe-
i sencia de personas y cosas en Antiga claridade ta de la soledad y del silencio; Paulino Yázquez
(1992); Xulio López Valcárcel intenta en Me- cultiva en A experiencia inglesa una poesía ele-
:

I moria de agosto (1993) luchar contra el paso del gíaca en Ia que la existencia aparece marcada
tiempo, eternizando en el poema las vivencias por el paso del tiempo, gran destructor de la
positivas, y en O sol entre os dedos (1993) ana- felicidad; Vítor Vaqueiro, en A fi:aga plateada
liza la vivencia de la paternidad; Xavier Seoane, (1983), intenta meditar sobre el origen del uni-
en Don do horizonte (1999), que reúne su obra verso y de la vida; X. Rodríguez Baixeras, en A
entre 1976 y 1998, muestra el deseo de inte- gándara da noite, en diez cantos, propone un
grarse en la naturaleza" a tt¿.vés de la vivencia viaje poético para encontrar la autenticidad
amorosa y así superar eI paso del tiempo y has- como ser individual y social; Pilar Pallarés, en
ta la muerte; X. M. Ñvarez Cáccamo cultiva la Sétima soidade (1986) o en Livro das devora-
poesía intimista llena de referencias a la familia cjó¿s, combina el tema del carpe diem con la,
o al paisaje marinero er O lume branco (1991), angustia por el paso del tiempo en una acepta-
pero no se olvida de la protesta social y cívica ción estoica de la transitoriedad de lo humano;
en Prego de cargos (1991), y en Calendario per- por otra parte, se apropia de la simbología amo-
petuo (1997) se convierte en un maestro del rosa masculina, en una IÍnea que será muy va-
poema en prosa, tratando temas tan caracterís- Iorada por la nueva poesía de la, generación de
ticos en su poesia como el mar, la casa familiar, los noventa; Lois Pereiro, en Poesía última de
la naturaleza y las fuerzas telúricas o la infan- amor e morte (L995), expresa Ia angustia por Ia
cia como paraíso perdido; Darío Xohán Cabana enfermedad y la" a"mena,za de Ia muerte; Rodrí-
guez Fer reúne toda su poesía amorosa y eró- Scorpio (1986) una reconstrucción del periodo
tica en Vulva (199I). Posiblemente el poeta que de la II República en Galicia, la etapa del Se-
mejor representa a esta generación es Miguel minario de Estudos Galegos y la guerra civil,
Anxo Fernán-Vello (1958). Miguel Anxo conjuga desde una perspectiva eminentemente autobio-
su labor de creador con la de editor. Como edi- gráfica.
tor ha sido fundamental su labor de difusor de Neira Vilas supera la sencillez técnica del rea-
las nuevas voces poéticas de los ochenta y no- lismo crítico a la que nos tenía acostumbrados
venta. Como creador nos ha ofrecido grandes desde su Memorias dun neno labrego para ofre-
poemarios, corno Memorial de brancura (1985), cer en Querido Tomás (1980), además de un
Entre auga, e fogo (1987) o Poemas da lenta nu' prodigioso doeumento social sobre Ia Galicia de
dez (1994). Con una gran riqueza de lenguaje y posguerra, un gran ejercicio de utilización del
técnica, Fernán-Vello trata temas como el amor, monóIogo interior, pues Ia novela es el largo
la contemplación y la integración plena y go- monóIogo de una maestra que va reconstruyen-
zosa con la amada y con el paisaje. do su vida y su amor por Tomás, que se ve des-
También podemos incluir en esta generación truido por Ia emigración.
a poetas que cultivan una lírica más unida a la Los miembros de la Nova Narrativa confir-
realidad cotidiana y que testimonian la oposi- man en esta década su madurez y se convierten
ción rural-urbano o incluso su combinación en en clásicos. X. L. Méndez FerrÍn, en los relatos
la sociedad gallega actual, como son Antón Rei- breves Crónicas de Nós, rnezcla, la fantasía con
xa o Manuel Rivas. Señalemos, por último, que Ia recreación de hechos históricos del galle-
la década de los ochenta supone Ia incorpora- guismo reciente. En Amor de Artur e nove con-
ción a la lírica gallega de José Algel Valente tos con Tage Ata ao lonxe (1982) retorna aI t0r ''_
(1929-2000), que en su Cantigas de dén (1989) mundo artúrico, que tan grato le resulta, y en
cultiva una poesía del conocimiento, vacía de el primero de los relatos reconstruye de forma
toda retórica, y en Ia que es fundamental Ia me- muy personal el adulterio de la reina Ginebra.
ditación sobre el amor, la muerte o Ia poesía Ferrín también toca eI relato juvenil de aven-
como forma de conocimiento. turas en Arnoia, Arnoia (1987). Por fin, su no-
vela Bretaña, Esmeraldina (1987) presenta el
mundo angustioso y absurdo de la cárcel unido
La narrativa de los ochenta: riqueza a la represión política.
y variedad Carlos Casares, integrante también de la
Nova Narrativa, realiza, un can1o a la tolerancia
La narrativa de esos años se va" a, ca,ra,cLerizar
en su novela, Ilustrísima (1980), representada
en primer lugar por su variedad de géneros: no-
por un obispo que, a comienzos del siglo ro<, no
vela histórica, novela testimonio, novela psico-
se opone a la instalación de un cine y recibe
lógica, novela policiaca, etc. En segundo lugar,
con espíritu abierto todo tipo de novedades. En
conüven y publican sus obras en esta década
Os mortos daquel verán (1987) nos ofrece eI am-
autores que van desde la llamada generación de
biente de la guerra civil, al reconstruir Ia muer-
1936, la de Cunqueiro o Carballo Calero, a la
nueva generación de nacidos en la segunda mi-
te de un boticario asesinado a comienzos de la
gueffa a través de diez informes judiciales que
tad de los cuarenta y a Io largo de los cincuen-
presentan visiones diferentes del suceso, desde
ta, que se incorporan a finales de los setenta o
en la década de los ochenta al género narrativo. ia oflcial de muerte por accidente a la del ase-
Un miembro tan característico de la genera- sinato por motivos de persecución política.
ción del 36 como Carballo Calero nos ofrece en Camilo GonzáIez Suárez-Llanos ofrece en esta
década la que, según algunos críticos, es una a darlos a conocer. Dentro de este grupo, aun-
de las mejores novelas gallegas contemporá- que mayor por edad, podemos situar a Xoán
nea,s: Cara a Times Square (1980). Arnbientada Eernárdez Villar (1936), que reconstruye Ia su-
en Nueva York, presenta unos personajes per- blevación innandiña en Un home de Vilameán:
didos en la sordidez y la soledad de la gran ciu- anatomía dunha revolución (1976); en No ano
dad, en la mejor línea de Ia literatura del ab- do cometa (1986) recrea la segunda mitad del
surdo. En A desfeita (1983) trata también el siglo xr, especialmente Ia Galicia del Camino y
tema de la guerra civil en una villa gallega. la Inglaterra de Ia batalla de Hastings. Alfredo
María Xosé Queizán, en Anantia (1984), re- Conde (1945) se da a conocer en los setenta,
crea, desde una perspectiva feminista, la GaIi- pero alcanza su madurez en Ios ochenta con
cia del Imperio romano y del priscilianismo. Breixo (1981) y Memoria de Noa (1984), dos
X. Fernández Ferreiro, el miembro de Ia -lÍorza
acertadas novelas de introspección psicológica
Narcativa preocupado por crear una narrativa que retratan perfectamente Ia mentalidad de los
popular y hasta de quiosco, continúa en esta lí- hombres y mujeres maduros pero todavÍa jóve-
nea; A ceo aberfo (1981) presenta la vida de un
nes y con inquietudes de la década de los
guardia municipal gallego del Ayuntamiento de
ochenta. Su consagración se produce con Xa
Madrid que, desde Ia contaminación de la gran vai o griffon no vento (1984), que en 1986 alcan-
ciudad, recuerda su vida infantil en eI campo za el Premio Nacional de Literatura. El éxito de
gallego. En Corrupción e motfe de Brigitte Bar-
Conde atrae la atención de fuera de Galicia so-
doú (1981) muestra la vida de una muchacha
bre la novela y la literatura gallegas, y puede
que desde Galicia llega a Madrid para triunfar
considerarse precursora del boom que vivirán a
1O2 como modelo y a,ctriz y termina asesinada tras
finales de los noventa y claro antecedente ae 9i
pasar por el mundo de la droga.
Ios éxitos actuales fuera de Galicia de narra-
dores como Manuel Rivas. Xa vai o griffon no
Nuevos narradores vento, rnezcla de intelectualismo, reconstruc-
ción histórica y profundo análisis psicológico,
En la segunda mitad de los setenta y funda- gira alrededor de dos personajes y dos tiempos
mentalmente a lo largo de la década de los diferentes: un profesor y escritor actual y un vi-
ochenta aparece un grupo de nuevos narrado- sitador del Santo Ofi.cio del siglo xvt; ambos en-
res que conforman una nueva generación en Ia carnan Ia libertad intelectual en épocas bien di-
narrativa gallega. Los caracteriza eI haber na- ferentes.
cido entre t945 y 1960 y haber tenido, por lo Xavier Alcalá (1947) logm un éxito editorial
general, una formación universitaria. Algunos con la interesante novela de aprendizaje de am-
de ellos, los más viejos, se dieron a conocer ya biente adolescente y estudiantil A nosa cinza
a flnales de Ia década anterior. Lo que caracte- (1980). Ese mismo año también publica FábuLa,
riza, a,l grupo es su variedad: variedad de temas en la que se mezclan los tiempos de Ia transi-
y técnicas y también variedad ideológica o de ción política con los de la guerra civil. En -iVos
actitudes ante la vida y la literatura. Sin duda pagos de Huinca Loo (1984) se acerca al tema
ninguna, esta variedad es una muestra de ma- de la emigración gallega a Argentina. En Ter-
durez de la narrativa gallega. Por otro lado, Ios túIia (1985) retrata Ia vida literaria actual desde
premios de narrativa que se establecen a finales una perspectiva crítica.
de los setenta y en Ia década de los ochenta: VÍctor Fernández Freixanes (1951) consigue
Modesto R. Figueiredo, Xerais, Blanco Amor, con O triángulo inscrito na circunferencia
Premio de la Crítica GaIIega, etc., contribuyen (1981) uno de los grandes éxitos de la novela
gallega actual, tanto de crítica como de ventas. (1989) supone el primer gran éxito de Manuel
La novela transcurre alrededor de 1829 y en- Rivas, y en ellos se presentan los cambios que
frenta una Compostela símbolo del absolutismo está sufriendo Galicia. Ambos autores se carac-
con la ciudad mítica y marinera de Vilanova de terizan por mezclar 1o urbano y lo rural, el hu-
Alba, símbolo del liberalismo y del progreso, re- mor y la ternura, y han sido relacionados con
presentados especialmente por la familia de na' la corriente del llamado tealismo sucio. Cierta-
vegantes de los Mariño. Sin duda debe mucho mente, suponen dos buenos ejemplos de la mo-
Ia novela, tanto temática como estilísticamente, dernidad de la narrativa gallega, y, como vere-
a La saga/fuga de J.8., de Torrente Ballester. mos, su obra se consolidará en la década de los
En O enxova,I da noiva (1988), Freixanes recrea noventa.
la Italia renacentista del papa Borgia. Lo dicho hasta ahora prueba la vitalidad, va-
Carlos G. Reigosa (1948) inaugura,, con Crime riedad y riqueza, de la narrativa de los ochenta.
en Compostela (1984),la novela policiaca galle- Conviven novelas de técnica tradicional con
ga. La novela a,lcartza" gtan difusión, pues, ade- otras que combinan tiempos diferentes, monó-
más, recibe el primer Premio Xerais de narra- Iogos interiores, etc. La novela policiaca se co-
tiva. El género iniciado por Reigosa se conver- dea con la histórica o con la culturalista; la rea-
tirá en uno de los más tocados por la novela lista comparte éxito y lectores con la fantástica,
gallega actual, y su detective Nivardo Castro es y hasta un género tan innovador y aparente-
ya un personaje clásico. mente anglosajón como es la novela de ciencia
Darío Xohán Cabana (1947) recrea el mundo flcción aparece representado con obras como
artúrico en Galván en Saor (1989), pero el ca- Pae s.;cxt. No comezo dunha nova histofia da
ballero de la Tabla Redonda, como el Merlín humanidade (1982), de Tucho Calvo, o Repor- l05
cunqueiriano, vive ahora en una pensión lucen- ta,xe cósmico (1984), de Fernández Ferreiro.
se y sale a la busca de aventuras en su potente
moto. Ursula Heinze, en O soño perdido de El- El teatro de los ochenta: entre la esperanza
uira M. (1982), profundiza en el tema del amor, y el desasosiego
como también lo hace Marina Mayoral con O
relo><io na torre (1983). El teatro es un género en crisis en muchas li-
Martinez Oca (1942) consigue eI Premio Blan- teraturas: la competencia con otros espectácu-
co Amor con Beiramar (1983), que supone su Ios, Ia carestía de sus montajes, la diflcultad de
confirmación como novelista; en esta novela crear locales y compañías estables, etc., hacen
rnezcla, Ia reivindicación social y sindical de los que tenga una vida difícil en literaturas con
astilleros con Ia historia fantástica de unos mí- más desarrollo histórico que la gallega. En Ga-
ticos pobladores del mar. licia, tras los años y siglos de abandono del ga-
Miguel Suárez Abel (1952) combina las téc- llego como lengua escrita o por su situación de
nicas de la novela policíaca y la novela repor- lengrra minorizada y sin noffnalizar, sufre con
taje en ?urbo (1988), que presenta el mundo del todavra más dureza esta situación. Se señalan
narcotráfico gallego. Los narradores más jóve- como males del teatro gallego la falta de un pú-
nes de este grupo son los nacidos a partir de blico consolidado, la escasez de medios, el alto
1955, como Suso de Toro (1955) o Manuel Rivas costo de los montajes teatrales o la insuficien-
(1957). El primero de ellos publica en Ia década cia de las ayudas institucionales.
de los ochenta obras corno Caixón desastre Sin embargo, gracias a los cambios institucio-
(1983), Polaroid (1986) o Land-Rover. La colec- nales ya vistos, el teatro gallego va a experi-
ción de relatos breves Un millón de vacas mentar una notable mejoría en los años ochen-
ta, y puede considerarse que en esta década se Sta. Lou o A casa dos afogados son buena ex-
consolida la labor de iniciación rea"lizada po-r presión de estos temas.
las Mostras de Ribadavia. Inma Souto aborda en su teatro temas como
En 1984 se crea el Centro Dramático Galego el del conocimiento de la propia identidad o el
(1984), primera compañía estable e institucio- papel decisivo que en la determinación de la
nal. Se profesionalizan compañías como Teatro identidad personal representa la condición fe-
do Atlántico, Uvegá Teatro, O Moucho Clerc, menina. Buenos ejemplos de su quehacer tea-
Tranüa Teatro, Ollomol, Sarabela Teatro, etc. tral son Como cartas a un amante y Era nova e
La Escola Dramática Galega de Manuel Louren- sabía a malvaísco.
zo y Francisco Pillado publicará los Cadernos Joao Guisán Seijas es una de las grandes fi-
da Escola Dramática Galega. La revista Don Sa- guras de esta generación y del teatro gallego ac-
turio se ocupa de la actividad teatral. Surgen tual. En Un cenário chamado Frederico retoma
concursos para obras teatrales como el Álvaro el viejo tema teatral del triángulo amoroso, pero
Cunqueiro, el de los Cadernos da Escola Dra- se abre a una reflexión sobre eI propio hecho
mática GaJega, etc. También se fundan en esta teatral o la soledad y Ia alienación humanas.
década colecciones de libros dedicados a obras Roberto Salgueiro, ett O arce no xardín, uti-
dramáticas, como Ia Biblioteca do ArlequÍn, Os liza una intriga policiaca para" rea,Iizar una re-
Libros do Centro Dramático Galego, etc. Por flexión sobre el propio hecho teatral, y en su
otra parte, la creación de la Televisión de Gali- obra no falta el humor innovador y desmitifi-
cia da a actores y actrices y a gente de teatro cador, que se ha relacionado con el de las van-
en general unas oportunidades de trabajo hasta guardias o el de Mihura.
entonces desconocidas. Xesús Pisón cultiva un teatro de humor, pa- lO7 _

ródico y desmitificador, que tiene una buena


presión en O Pauto. "*-
La generación de dramaturgos de los ochenta -!
En la década de los ochenta se incorpora al pa- La aportación de los dramaturgos
norama teatral gallego una nueva generación de generaciones anteriores en la década
de dramaturgos. Son autores que ya escriben y de los ochenta
publican en democracia. Nace en gran medida
al calor de los Cadernos da Escola Dramática La década de los ochenta supone Ia consolida-
Galega, que premian y publiean muchos de sus ción de los miembros de la generación de
textos. Se abandona en gran medida la denun- Abrente y de las Mostras de Ribadavia.
cia política, pues ya existen instituciones de- Manuel Lourenzo se consolida como gran
mocráticas para ello, aunque no por eso dejen hombre de teatro con su labor al frente de Ia
de tratar temas sociales, y aumenta el interés Escola Dramática Galega o de los Cadernos da
por la intimidad, el subjetivismo, el culturalis- Escola Dramática Galega. Su obra abarca en
mo, el humor o lo onÍrico. esta década desde la rea,cltalización de mitos
Miguel Anxo Fernán-Vello escribe un teatro de la tragedia griega, corno Fedra o Electra, a)
culturalista e intimista en el que destacan te- teatro histórico, con Xoana, recreación de Ia fi-
mas como eI anáIisis de la vida como teatro, los gura de Juana la Loca. Por otra parte, cultiva
problemas de Ia soledad y la incomunicación, un teatro que denomina" teatro urgente, que lle-
la reflexión pesimista sobre la condición hu- va a escena problemas de Ia sociedad gallega
mana, que aparece marcada por el fingimiento actual y del que es buen ejemplo Forzas eléc-
y Ia falsedad. A tertulia das máscara,s, A extraña tricas.
Roberto Vidal Bolaño produce obras emble- de Galicia a través de sus figuras históricas con-
máticas, corno Bailadela da morie ditosa (198O)' vertidas en mito en Pedro Madruga. María Xosé
en la que presenta siete formas distintas de Queizán reinterpreta los mitos del teatro clásico
afrontar la muerte con dignidad, y rnezcla téc- griego en clave feminista en Antígona, a forza
nicas de la nueva dramaturgia con elementos do sangue.
de la literatura tradicional. En Agasallo de som-
bras (1984) interpreta la figura de RosalÍa de
Castro como victima de los manejos políticos y La continuidad del ensayo
culturales de su marido, Murguía' En Cochos La nueva situación sociopolítica también es fa-
(1988) presta atención aI mundo de la emigra-
vorable para el ensayo. Entre las obras publi-
ción gallega a Europa y el choque entre la cul-
cadas en esta década y también marcadas por
tura del campo del emigrado gallego y Ia cul- la convivencia de ensayistas pertenecientes
tura urbana alemana, encarnándose el conflicto a varias generaciones y distintas ideologÍas
dramático en la flgura del emigrante gallego -ejemplo :urra, vez más de la riqueza y variedad
que quiere criar un cerdo en eI barracón donde de la literatura y la cultura gallegas actuales-,
vive en Alemania. se hace necesario destacar Castelao na luz e na
Euloxio R. Ruibal gana en 1989 el Premio Ál- sombra (1982), de Valentín Paz Andrade. El au-
varo Cunqueiro de teatro corr Azos de esguello, tor, compañero de lucha política y cultural de
obra articulada alrededor de Ia visión esperpén- Castelao, a,na,liza, la vida, la obra y el tiempo de
tica de Galisindo Lestedo, rico emigrante retor- Castelao, con una acertada ¡¡rezcla, de autobio-
nado de América y convertido en importante grafismo, memorias. erudición y documenta-
, 108 constructor y especulador sin escrúpulos: la l@ i
ción histórica. Xosé Chao Rego realiza, una in-
obra pasa por ser una de las mejores visiones teresante interpretación de Galicia y su evolu-
crÍticas de la nueva Galicia de la etapa auto- ción histórica, así como una llamada a Ia re-
nómica. cuperación de la galeguidade en obras como -Eu
Pero no solo los miembros de la generación renazo galego, Ensaio sobre a identidade galega
de Abrente realizaron aportaciones en estos o Para comprendermos Galicia. Méndez Ferrín,
años. Dramaturgos mayores que los de Abrente' en De Pondal a NovoneSra. Poesía galega pos-
pero que no habÍan encontrado la ocasión de terior á guerra ciuil, ofrece algo más que un li-
estrenar o publicar su obra en los años del fran- bro de crítica o historia literaria, pues la obra
quisrno, lo van a kracer ahora. Así, Tomás Ba- es realmente un estudio del desarrollo de la li-
rros (1922) publica A raíña e o seu bufón (1984), teratura y la cultura gallegas desde el Rexurdi-
drama en eI que toca el tema del teatro dentro mento a los años sesenta del siglo >o<. El ensayo
del teatro, ya que presenta una compañía que feminista sigue teniendo también una induda-
ensaya una historia de amor entre Ia reina, su ble importancia, como bien prueba Euidencias,
bufón y un capitán. En el desenlace coinciden de María Xosé Queizán. Por último, conviene in-
ficción y realidad, pues eI actor que representa dicar que el ensayo socio-polÍtico-económico
al bufón, que muere en Ia obra que ensayan, aparece bien representado en Por unha Galicia
muere también cuando la policía lo confun- liberada, de Xosé Manuel Beiras.
de con un peligroso asesino. Agustín Magán
(1918), que habia fundado en los años sesenta
eI grupo de cámara Ditea, presenta Ia Compos-
tela del xvII en Mesmo semellaban bntxas. Da'-
niel Cortezón continúa su análisis del pasado
;";1,'i:.;l:l:,i".i ,ir,:'::r-.#-.1-:1"i,f tl:;-,.'i¡:;'i.¡r."ri":+-r,1.:1',,fi,1i"" .

ciones en defensa de la lengua se quejan del


incumplimiento de este decreto, lo que produce
graves perjuicios a la normaliza,ción.
Por otra parte, en esta década se publica el
IO estudio sociolingüistico auspiciado por la pro-
r Lq consolidoción de lo pia Real Academia Galega sobre la situación
del gallego, conocido corno Mapa socioling'üís-
literqturo gollegq en lq tico de GaLicia. Entre los datos que nos ofrece
décodo de los novenfo este completo estudio es necesario destacar que
Galicia es la comunidad bilingüe de España
que presenta los Índices más altos de compe-
l tencia y uso oral de la lengua autóctona: un
En los años noventa se van a empezar a recoger 88 % de los gallegos se cree ca.paz de hablar el
algunos de los frutos de la política de la década gallego; pensemos que en Cataluña, respecto al
de Ios ochenta. La introducción del gallego en catalán, este porcentaje es de un 74 o/0. Habla ga-
la enseñanza, realizada en los ochenta fue un llego habitualmente el 56 % de la población,
revulsivo, dígase lo que se diga, para Ia litera- mientras que eI índice del catalán es del 50 %.
tura gallega. No solo se venden los libros de li- Sin embargo, solo un 56% 7o usa en el trabajo,
teratura de lectura obligatoria en la enseñanza, en tanto que en Cataluña este porcentaje es de
sino que se va a ir creando un público lector en w 67 %. Todaüa no está superada la diglosia
gallego. La prensa también va a colaborar en Ia gallego-castellano. Lo que resulta llamativo, se-
difusión de la literatura gallega, y no solo con gún eI citado estudio, es el aumento portentoso, llI
las críticas y comentarios de sus páginas de cul- gracias a la politica educativa iniciada en los
tura. En 1991, Ios periódicos O Coneo GaJegoy ochenta, de las personas que son capaces de
Diario 16 de Galicia ofrecen con cada ejemplar leer o escribir en gallego. Mientras que solo un
una obra literaria gallega seleccionada de au- 7,6% de los mayores de sesenta y cinco años
tores clásicos y actuales. Hito importante en la dicen saber escribir de forma suflciente el ga-
difusión de Ia literatura gallega entre un públi- llego, este porcentaje asciende al 63,9 % en los
co mayoritario fue asimismo la iniciativa de la gallegos de edad entre los dieciséis y veinticin-
empresa gallega de autobuses Castromil, que co años, que hasta confiesan saber escribirlo
en 1992 entregaba a cada uno de sus viajeros bien o muy bien.
un libro de literatura gallega. Así se distribu- Sin embargo, eI gallego todavia sigue siendo
yerorr 24 titulos que alcanzaban una tirada se- una lengua más hablada en el campo que en la
manal de 15.000 ejemplares. En 2002 es un éxi- ciudad. En el campo , w 87 ,2 o/o de la, población
to la Biblioteca 120 de La Voz de GaLicia, que es hablante habitual de gallego. Este porcentaje
ofrece 120 clásicos de la literatura gallega al desciende en las rrillas al 65,40/0. y en Ias ciu-
precio de un euro al comprar este diario. dades, al 42,7 %. Por otra parte, Ios prejuicios
I
En cuanto a la normaliza"ción de la lengua, diglósicos parece que todavÍa no están desterra-
I hay que destacar que el decreto de 1995 sobre dos entre la generación de los padres. Estudios
su llso en la enseñanza, no universitaria aumen- sociolingüÍsticos recientes demuestran que em-
ta su utilización en esos niveles de Ia enseñan- pieza, a perderse la transmisión del galiego en
za, y la convierte en lengua vehicular de mate- el seno de la familia: solo un 43 % -algunos lo
rias como las ciencias sociales, el conocimiento rebajan ya a un 30 %- de los niños aprenden
del medio y otras. Sin embargo, algunas asocia- hoy el gallego en casa; los padres preñeren co-
municarse con sus hijos en castellano. De ahÍ audiovisual gallego -¿quién no recuerda eI éxi-
Itlmpordánóia qué-há ádqiiiri¿io É Acuela para to del programa infantil de televisión Xabarín
la conservación del gallego. De este modo, en cluW-, el número de internautas y direcciones
la juventud actual se está produciendo una pa- electrónicas en gallego o incluso la música en
radoja que no dejan de señalar los sociolingüis- gallego del rock bravú. El gallego, sin duda nin-
tas: entre los jóvenes de dieciséis a veinticinco guna, tiene problemas, pero también es cierto
años, solo el 46,5 % son gallegohablantes habi- que podemos pensar racionalmente que esta-
tuales; este porcentaje asciende al 84,7 % en los mos en el camino de asegurar a esta lengua mi-
mayores de sesenta y cinco años. Sin embargo, norizada y minoritaria las "miL 'primaveras
en cuanto a la valoración del gallego y la acti- más" qrle para ella pedía, poco antes de su
tud favorable a su uso en todas las ocasiones y muerte, Álvaro Cunqueiro.
registros, en una puntuación que va del mínimo Dentro de este ambiente, la literatura en la
década de los noventa supone un aflanzamiento
de 1 al m¿íximo de 5, la m¿íxima puntuación
(3,?5) se obtiene entre los jóvenes de dieciséis del desarollo vivido en los ochenta, y de nuevo
su caractenstica más sobresaliente vuelve a ser
a veinticinco años, mientras que desciende en
su riqueza y variedad: variedad de temas, de es-
Ios otros niveles de edad.
Ante estos datos sociolingüisticos, los ex¡rer- tilos y especialmente coexistencia de distintas
generaciones de escritores que con su labor
tos presentan opiniones encontradas. Para diaria enriquecen la literatura gallega.
unos, Ia pérdida de la transmisión intergenera-
cional o que el porcentaje de jóvenes gallego-
hablantes sea ya inferior al de castellanoha- La riqueza de la poesía de los noventa
112 blantes, o incluso que eI gallego continúe sien-
do una lengua más propia del campo que de la La poesÍa está caracterizada, por la cantidad y
ciudad, es anuncio de un futuro difícil para la calidad de los poetas que publican en esta
nuestra lengua. Otros expertos, fijándose en la década. Se ha llegado a decir que, posiblemen-
valoración que los más jóvenes otorgan a Ia len- te, nunca se alcanzó una producción poética
gua, eI aumento del número de lectores o de Ia tan variada y tan buena. En la década de los {
l!
competencia para leer o escribir en gallego, así noventa conviven y publican en Galicia más de
como los logros en su normali,.z.ación, se mues- 300 poetas de distintas generaciones, que van
tran más optimistas. EI tiempo quitará o da- desde los más veteranos de la generación del
rá Ia, razón a unos o a otros. No obstante, en 36 hasta los jóvenes de la generación de los no-
1974, un ensayo del sociolingüista y académico venta.
X. Alonso Montero -Informe dramático sobre la Poetas de la generación del 36 siguen en ac-
lengua gallega- predecía la desaparición del ga- tivo por estos años. Así, Pura Yázquez publica
llego en eI siglo >o<r si no se adoptaban unas me- en esta década Arte de navegar (1992) o Des-
didas de normalización lingüÍstica. Estamos en memoriado rlo (1993). Los poetas de la llamada
el siglo >oc, y esta desaparición no solo no se generación de enlace ofrecen ahora nuevas
ha producido, sino que pensamos que la situa- aportaciones, en su línea temática y estilística
ción es mucho mejor, en cuanto a normaliza- ya, a.na"liza.da,. Destaquemos A nada destemida
ción, publicación de libros, enseñanza, etc., (1991), de Antón Tovar, y Prometo a flor de loto
ahora que hace veinticinco años. {1992), de Luz Pozo Garza,.
En la época de Internet, el gallego también La generación de los cincuenta, de la Tebra o
está presente en la Red o en el cine, la televi- de las Fiestas Minervales ve cómo los más ca-
sión o el rock. Baste para esto citar eI auge del racterizados de sus miembros se conüerten en
clásicos. Manuel MarÍa. sin olvidar el compro- sión definitiva de poemarios suyos. Así, Avilés
miso social que lo hizo famoso en los cincuenta de Taramancos publica Última fuxida a llarar
y sesenta, publica ahora libros que ahondan en (1992), ejemplo de serenidad panteÍsta ante la
el paso del tiempo o Ia contemplación del pai- proximidad de la muerte; Salvador García-Bo-
saje, como Compendio de orballos e incertezas daño ofrece la versión definitiva de su ?empo
(1991), A primavera de Venus (1993) o Poemas de Compostela, recrea,ción de Santiago y GaIi-
para diciille a dúas Jagoas (1994). cia en su pasado, su paisaje, sus personajes his-
UxÍo Novoneyra, el gran cantor de la belleza tóricos, etc., que tanto supuso como renovador
dura y grandiosa de las montañas del Courel en de la poesÍa gallega en la década de los setental
el ya comentado Os eidos, maniflesta ahora el Manuel Ñvarez Torneiro, en As doa,zóns do in-
dolor que le producen los cambios en eI paisaje cendio (1993) o Rigorosomante humano (1995),
gallego producidos por la modernidad y el se muestra como una voz cantora del gozo he-
abandono de formas de vida tradicionales en donista de la vida; linxeles Penas, en O santua-
Galicia, en su Poemas da doada certeza i este rio intocable (1992), presenta una intimidad lle-
briJJo premido entre as pálpebras (1994). Xoha- na de motivos míticos relacionados con eI sue-
na Torres publica Tempo de da (1992), conti- ño, la oscuridad, el miedo a la falta de luz, etc.
nuador de Ia línea telúrica, intimista o de re-
creación del paisaje marinero unida a la preo-
cupación patriótica de Estacións ao maÍ, peto Las nuevas generaciones en el final de siglo:
además reivindica el derecho de la mujer a ser la generación de los ochenta y los nuevos
igual que el hombre en el poema Penélope, qlue poetas de los noventa
se ha convertido en verdadero símbolo para la I l5
poesia feminista de los años noventa: Así falou En la última década del siglo )o( surge un nuevo
Penélope: uExiste a ma,xia e pode ser de todos. / grupo de poetas, la generación de los noventa,
que en cierta medida cuestiona alguno de los -
¿A que tanto nobelo e tanta historia? / Eu re- presupuestos de la generación anterior. Los jó-
MÉN NA\EGA-R." En esta misma línea, que con-
tinúa Ia senda abierta por la revista y el grupo venes poetas de esta década, o al menos algu-
de poetas feministas Festa da Palabra Silencia- nos de ellos, aunque continúen en la línea de
da, creada, en los ochenta, cabe destacar tam- exigencia estética, técnica y lingüística de los
bién Ia obra poética en esta década de los no- miembros de la generación de los ochenta, re-
prochan a esta un excesivo culturalismo, elitis-
venta de otro miembro de la generación de los
mo y hasta apartamiento de la realidad cotidia-
cincuenta, María Xosé Queizán, que publica
a,hora Met¿í,fora da metá,fora (1991), Despertar
na. La generación de los noventa va a buscar
una poesía más próxima a la realidad diaria, in-
das amantes (199a) y Fóra de mÍn (1994). Mén-
cluso sin olvidar los tonos épicos o problemas
dez Ferrín publica Estirpe (1994), poemario que,
sociales, como la identidad gallega en la época
en tonos épicos y pondalianos, recrea la historia
de la globaliza,ción, la condición sometida de la
y el paisaje gallegos con la habitual riqueza téc-
mujer, la reivindicación del derecho a la dife-
nica y tingüística a la que nos tiene acostumbra-
rencia, o el contacto directo con el receptor de
dos; se convierte en libro de referencia para los
la poesía a través de recitales en lugares de di-
nuevos poetas de los noventa. Bernardino Graña
versión y ocio, como pubs, cafés, etc.
publica Himno verde (1992), exaltación del pai-
Los nuevos poetas de los noventa muestran
saje gallego y del sentimiento telúrico.
incluso su oposición a sus hermanos mayores
Por otra parte, poetas de esta generación se de los ochenta, en la lÍnea señalada anterior-
consagran definitivamente o publican la ver- mente, en actos o artículos en los que les re-
prochan ya abiertamente su culturalismo' es- de cenorias que cabalgas os sábados, donde se
manifi.esta claramente el afán lúdico, rupturista,
capismo o tendencia a vivir en la torre de mar-
humorístico, reivindicador y desmitificador del
flI, frente a sus deseos de volver la poesía a lo
grupo, así como su interés por tratar temas de
cotidiano, o a convertirla fundamentalmente en
actualidad y su concepción de la poesía como
comunicación. AsÍ, son de destacar los discur-
comunicación con el receptor, incluso inmedia-
sos o artículos del joven poeta Miro Villar' que
ya en 1993 publica el expresivo artículo R'omper ta, a través del recital, y no solo con la lectura
del poema en la soledad.
coa, estética dos 8O' El I Encontro de Novos Es-
La nueva generación está formada por poetas
critores, de 1996, o el I Congreso de Poesía Ga-
nacidos en las déca,das de los sesenta y los se-
lega, también en 1996, celebrado en Composte-
la, pueden entenderse como fechas de consoli- tenta, que se dan a conocer en los noventa, ha-
dación de esta nueva generación poética' Por bitualmente de formación universitaria, y que
otro lado, estos nuevos poetas pronto se verán son además la primera generación que se ha
beneficiado de la enseñanza, de Ia lengua y la
d.ifundidos por las antologías que contribuyen a
su canonización, como las de Teresa Seara y Lu-
literatura gallegas establecida en los centros de
enseñanza a partir de 1981. Por otra parte,
ciano Rodriguez, Pata saír do século' Nova pto-
posta poética (Igg7), o la reciente de Helena como ya hemos señalado, consideran que la
poesía es fundamentalmente comunicación con
Go:azález, A trtbo d-as baleas. Poetas de arestota
(2001). Incluso la prestigiosa y clásica revista el receptor, por lo que vuelven al recital poético
y al contacto directo con eI público. Sin olvidar
Grial dedica en 1998 su número 140 a esta ge-
neración.
Ios temas intimistas, como el paso del tiempo,
117
Este nuevo florecimiento se üo favorecido el desamor o la soledad, retoman otros que po-
por premios de poesía como el Espiral Maior' demos considerar sociales, como la reflexión
eI Martín Codax, etc. No faltan tampoco revistas
sobre Galicia, su identidad y situación aI mar-
gen de mitos de cualquier tipo y origen, eI eco-
que acogen esta producción: Anima| Clave
Orión, Blas Espín, etc. Las editoriales gallegas logismo, el pacifismo, Ia defensa de la condi-
clásicas y consagradas, como Galaxia o Xerais'
ción femenina, el derecho a Ia diferencia de las
minorías, la crítica al consumismo o a la inco-
incorporan nuevos autores a sus colecciones de
poesía. IJna nueva editorial surgida en los no- municación en la sociedad actual, la margi-
venta, Espiral Maior, también apuesta decisi- nación del disidente o del diferente, etc. Quie-
vamente por la nueva poesia en sus colecciones
ren también retratar el nuevo mundo urbano y
sus problemas, llegando incluso en este tema a
PoesÍa e Iila Verde' Incluso los mismos poetas
la narratividad lÍrica. Muchos de ellos muestran
del grupo de los noventa crean su propia edi-
torial: Letras da Cal, que publicará otra de las también un decidido gusto por el humor des-
antologías que dan a conocer eI grupo, dEfecto
mitiflcador y crítico de las vanguardias. Es de
destacar la importante presencia de poetas mu-
2000 (Iggg). Surgen también grupos poéticos
jeres, que en la línea del feminismo de la revis-
que imitan eI Rompente de los setenta o eI es-
pÍritu vanguardista y rupturista- del manifiesto ta literaria feminista Festa da Palabra Silencia-
Máis a|á, de Manuel Antonio y iilvaro Cebreiro' da, fundada en los ochenta, defienden los de-
rechos de Ia mujer en todos los campos y que,
como BIas Espín, Dolmen, Batallón Literario da
Costa da Morte, etc. Destaca entre ellos el co-
simbólicamente, recha,zan el nombre de poeti-
sa, ligado connotativamente a una poesía dul.-
Iectivo Ronseltz, que publica la revista del mis-
zor,a, y hasta cursi, porque consideran que la
mo nombre, en la que se dará a conocer en
poesía debe desenmascarar también los tópicos
1994 la creación colectiva del grupo, Unicornio
¡
L

echa mano del soneto para cantar el amor, y


machistas que se transmiten a través del len-
expresa también la pasión amorosa y el deseo
guaje, que ha sido forjado por y para los hom-
bres. Hay que señalar que este deseo de comu-
erótico en las décima"s de 42 décimas de febre.
Abecedario da desolación presenta el fracaso de
nicación e inmediatez, de incardinarse en la
realidad cotidiana, de los nuevos poetas de los la relación amorosa,.
noventa no hace que descuiden la técnica poé- Rafa ViIIar (1968), hermano del anterior, com-
tica ni la riqueza del lenguaje. parte con él su a,fán por difundir la poesía, y es
Luisa Castro (1960), en Baieas e baleas (1998)' uno de los responsables de la editorial Letras
presenta Ia adolescencia femenina como deseo da CaI, difusora de la poesía de los noventa. La
de libertad e independencia y desecha el tema crítica señala que su obra, -Liques da memoria,
de la infancia como paraíso perdido; también A sotavento dunha singradura, etc.- se carac-
señala como nadie la doble alienación de la mu- teriza por el tratamiento de tres temas: el mar,
jer, explotada en el trabajo y en su vida afectiva' el paisaje y el compromiso político-social con
y en este sentido, su poema A miña nai traba' Galicia.
llaba nunha fábrica de conservas es antológico' Xabier Cordal (1965) formó parte de Ronseltz
Ana Romaní (1962), en Atden (1998), tea'liza y es autor de poemarios como Fruto do teixo
una reivindicación de la mujer y exige el dere- (1994) o Afasia (1997), en los que cultiva una
cho d.e esta a ser protagonista en todo, incluso poesía en Ia que el compromiso con la realidad
utilizando símbolos e imágenes como la leona gallega es fundamental, a veces de tonos épi-
o la yegua para simbolizar la pasión femenina, cos, sin faltar el culturalismo, la ironía o la des-
sustituyendo a los masculinos y tópicos león y mitiflcación. ll9
lt8 caballo. Estevo Creus (1975) también participó en el
r

María Xesús Pato (1955), aunque nacida en la Batallón Literario da Costa da Morte, y es autor
década de los cincuenta, debe incluirse en esta ya de una obra de cierta amplitwd -Poemas da, -.+
generación por los años de difusión de su obra, cidade oculta: Areados: Na, selva, pola tarde,
así como por las características de esta. En lVí- ollando os tigres; Teoría do lugar, O libro dos
nive (1995) desenmascara el patriarcalismo del cans- err la que la intimidad, el amor o las re-
lenguaje convencional y maniflesta su compro- laciones personales aparecen tratados con una
miso con el galleguismo, Ia condición femenina técnica muy influida por el surrealismo.
y Ia protesta PolÍtica. Olga Novo (1975), en lVós nus o Amar é unha
"Antón Lopo" (1961), seudónimo de Antón india, presenta la pasión amorosa desde una
Rodríguez López, cultiva en obras como Sucios perspectiva femenina y feminista que se desen-
e desexados, übro dos amados o Pronomest.tna' vuelve en muchas ocasiones en un paisaje na-
Iírica en la que se mezcla vanguardismo y cla- tural y agrario que simboliza la libertad de los
sicismo, amor y obsesión por la muerte, o inclu- instintos.
so el tratamiento de la violencia. Anxos Romeo (1965) cultiva una poesía carac-
Miro Villar (1965) es un buen ejemplo de poe- terizada por su ríqueza técnica y lingüística,
ta de los noventa. Miembro fundador y presi- que concibe como una forma de conocimiento
dente del Batallón Literario da Costa da Morte,
o de penetración en el misterio de la vida y del
se convierte, en cierta medida, en portavoz de yo. En su poemario Ollos de sa.l (1996), la con-
los poetas de esta generación frente a los de los
dición femenina ocupa un lugar de preferencia,
ochenta. Fue cofundador'de una editorial para
pues recupera la flgrrra bíblica de la mujer con-
difundir Ia obra poética de los más jóvenes' Edi-
vertida en estatua de sal por haber transgredido
cións do Dragón. En Ausencias pretéritas (1992)
I-
L

los mandatos de una sociedad patriarcal y ma- una trilogía que estaría formada por Antón e os
chista. iñocentes (19?6) y Bretaña, Esmeraldina' (1987),
Emma Couceiro (1977), en Humidosas o As ya analízadas en su lugar correspondiente.
entrañas horas, a,naliza la intimidad, y en ella Carlos Casares ofrece otra de las grandes no-
encuentra sentimientos como la soledad, Ia an- velas de esta década en Deus sentado nun si-
gustia, el miedo, que plasma en imágenes de- llón a,zui (1996). En ella, Casares reconstruye
sasosegantes. La intimidad se presenta como los tiempos de la República, la guerra civil y la
un paisaje desolado Y triste. inmediata posguerra a través de la peripecia
Esta lista de nuevos y nuevas poetas se com- personal y política de un intelectual, en el que
pleta con Antón L' Dobao' Manuel Xosé Neira' algunos críticos vieron reflejados aspectos y ac-
Xosé M. MiIIán Otero, Marta Dacosta, Helena de titudes de la vida de Vicente Risco.
Carlos, Yolanda Castaño, Arturo Casas, Manuel Fernández Ferreiro consigue un gran éxito de
Outeiriño, MartÍn Veiga, Lupe Gómez, etc', a los crítica y público con Agosto do 36 (1991), no-
que, por razones de espacio, no podemos darles vela sobre la guerra civil en Ia que la lucha po-
aquí Ia atención que merecen. lítica se nezclau con las pasiones amorosas.
María Xosé Queizán profundiza en su línea de
1,,-
'/ novela feminista. En Amot de ta'ngo (1992) re-
La narrativa plural de los noventa crea el Vigo de la República y de la posguena
desde los ojos de una mujer. O sdpor da cuple-
La narativa de los noventa continúa bajo el sig- tista (1998) es una evocación de la céIebre bai-
no de Ia pluralidad, tanto temática como gene- larina pontevedresa la Bella Oteto; por fin, en
racional. Del mismo modo que en la poesía, 'Ien o seu punto a tresca rosa (2000), presenta
l2l i
también a la narración, junto con las promocio- una historia urbana centrada en el Vigo actual,
nes y generaciones ya conocidas que continúan cuyas protagonistas son mujeres de distintas
su producción, se incorporará en esta década generaciones y niveles sociales.
fi.nal del milenio una nueva promoción o gene- Los escritores que se habían dado a conocer
ración de narradores nacidos a lo largo de las a flnales de los setenta o a lo largo de los
décadas de los sesenta y de los setenta que ha- ochenta continúan y confirman su valía litera-
rán ahora sus primeras arrnas en la narrativa' ria a lo largo de esta década. Alfredo Conde ini-
Los más veteranos, como Neira Vilas, conti-
cia con la novela Sempre me matan (1995) su
núan su producción. En O home de pau, ofrece
saga sobre la emigración gallega de los cin-
quince relatos breves unidos temáticamente
cuenta y sesenta a Venezuela, que continúa en
por la vida artiflcial que lleva el hombre actual
O fáciL que é matar (1998), que nos presenta ya
en la ciudad, olvidando la naturaleza'
enriquecida a la familia de emigrantes gallegos
La generación de la Nova Nattativa continúa
de los Carou, con innumerables negocios en Ve-
su obra en esta década. Méndez FerrÍn publica
nezuela y Galicia. A¡xo Rei Ballesteros, en la
la colección de relatos breves Artaianos (1991)'
lÍnea experimental que ya conocemos de él por
situados en la frontera con Portugal y en los
que, con su habitual maestría técnica y riqueza
Dos anxos e dos mortos (1977), ofrece ahora
lingüística, rnezcla la realidad con la fantasía; una extraordinaria novela. Loaira (1992), en la
que utiliza todos los procedimientos propios de
en su novela No ventre do silencio (1999), con
gran destreza técnica, recrea el Santiago de los la moderna narrativa.
años cincuenta, el de su generación de las Fies-
Alfonso Afvar.ez Cáccamo cultiva una novela
tas Minervales. El propio autor considera que humoristica, satírica y hasta esperpéntica de in-
esta obra debe considerarse como la tercera de dudable encanto, de la que es buen ejemplo As
desenvuelve. Úrsula Heinze se acerca a la pa-
baleas de Eduardo Reinoso (1990). V. Fern¿índez
sión amorosa,y ala, angustia que produce la en-
Freixanes ofrece en A cidade dos césares (1993)
fermedad y la inminencia de la muerte en Cul-
un retrato de Ia primera emigración gallega a pabJe de asasinato (1993).
América, a Ia Patagonia, durante el reinado de La década de los noventa va a suponer la con-
Carlos III. Ramiro Fonte, poeta de la generación
sagración en Galicia, e incluso fuera de ella, de
de los ochenta, toca ahora Ia narrativa con Os dos de los narradores que se habÍan dado a co-
leopardos da Lúa (1993), novela de aprendizaje nocer en los ochenta: Manuel Rivas y Suso de
que mezcla lo policiaco y eI lirismo para presen-
Toro. Rivas alca,rrza, un extraordinario éxito de
tar la vida de los estudiantes compostelanos del ventas y crÍtica con la colección de relatosibre-
final del franquismo y de Ia transición; Ia novela ves 8ué me queres amor (1995), en el que des-
pretende ser un retrato de Ia generación del es-
taca el cuento A lingua das bolboretas, que rea-
critor. Carlos G. Itreigosa continúa con las aven- liza, la, semblanza de un extraordinario maestro
turas de su detective Nivardo Castro en A guerta
en los tiempos de la llepública y comienzos de
do tabaco (1996) o en JVarcos (2001), sobre eI la guerra civil. En O lapis do carpinteiro (1998)
mundo del narcotráflco gallego de las Rias Ba- nos presenta una historia de amor ambientada
jas. X. Rábade Paredes reconstruye la Galicia del
en los duros tiempos de la guerra civil y basada
siglo xvtr en una historia de brujas e Inquisición
en personajes reales. Otras obras de Rivas
ert Branca de Loboso (1992). Xavier Alcalá pro-
como Os comedores de patacas, Ela maldita
sigue con su producción, y es de destacar el con-
alma, A man dos paíños, se han convertido tam-
junto de relatos I'aütude austual (1991)' en el que
bién en éxitos por esa acertada mezcla entre
presenta Ia aventura de Ia exploración de Amé-
l. 122 rica por los gallegos. En C¿írcere verde (1990) campo y ciudad, progreso y tradición, lirismo y t'3 ¡
realismo sucio que suele aparecer en sus obras
ofrece una interesantísima nowela de aventuras y que convierte a ll,ivas en uno de los grandes
en el ambiente asfi:riante de la jungla americana.
intérpretes de la Galicia actual, que aún oscila
En Alén da desventura (1998) sitúa la acción de entre la tradición del mundo rural y el cambio
la novela en el último tercio del siglo xvrr. Ma- de la modernidad.
nuel MartÍnez Oca publica Diario de inverno Suso de Toro usa una novedosa técnica van-
(1994), novela en Ia que, utiliza¡rdo Ia técnica del
guardista en Tic-tac (1993), señalada unánime-
manuscrito encontrado, va descubriendo eI pro- mente por la crítica como una de las mejores
ceso de enamoramiento de un esquizofrénico. novelas gallegas del fln de milenio y que hace
DarÍo Xohán Cabana mezcla' fantasía y realidad, popular a su protagonista, Nano, un marginado
campo y ciudad, humor y meditación en Fottu-
social, que, desde su posición periférica a la so-
nato de T?a,smundi (1990); O cervo na torre ciedad actual, muestra una extraordinaria luci-
(1994) reconstruye Ia intrahistoria de Galicia en-
dez pa,ra. a,rralizaÉ los problemas de nuestro
tre la realidad y la flcción; en Candido Branco tiempo. Círculo, Calzados Lola o Non voftzas nos
e o Cabaleiro Negro (1992) retoma eI mundo de
muestran ya a Suso de Toro como un valor con-
los libros de caballerÍas. Posiblemente su mejor
solidado de la narrativa gallega actual. Al igual
aportación en esta década sea la novela histó- que en Rivas, su rnezcla, entre realismo y fan-
ríca, Morte de rei, en la que, con gran erudición,
tasia, mundo rural y mundo urbano, tradición y
reconstruye la vida del último rey de Galicia, el
modernidad, Iirismo y realismo sucio lo con-
mÍtico don García. Maria Gándara también cul- vierte en un valor seguro de la actual narrativa
tiva la novela histórica, y en Magog (1997) nos gallega y en un extraordinario testigo de Ia Ga-
ofrece la niñez gallega del futuro Alfonso VII y
licia del cambio de milenio.
eI ambiente de intrigas y luchas en eI que se
En la década de los noventa se incorpora a la absurdo del mundo actual en la interesantÍsima,
narrativa gallega una nueva promoción o ge- Grupo Abeliano (1999). Xosé Miranda, en .Ffis-
neración de escritores. La mayoría de ellos, toria dun paraugas azul (1991), renueva la no-
como los poetas de la generación de los noven- vela histórica, mezclando de un modo muy cun-
queiriano realidad y fantasia. En Morning Star
ta, han nacido en las décadas de los sesenta y (1998) combina la técnica de la novela de aven-
los setenta, son universitarios y se han aprove- turas, la novela histórica y la sentimental para
chado ya de la enseñanza del gallego en cole- presentarnos la aventura de un muchacho en
gios, institutos y universidades. Aunque mayo- medio de una cuadrilla de salteadores en el am-
res por edad, tenemos que situar en este grupo biente de la revolución de 1846. Antón Riveiro
a Marilar Aleixandre Q9a7) y Bieito Iglesias Coello logra un éxito de crítica y público con la
(1957). Marilar Aleixandre maneja con maestria intelectual A quinta de Salet (1999), y también
la intriga y el ritmo en TY¿ínsito dos gramáticos con As rulas de Bakunin (1999), un viaje por el
(1993), como ocurre también en A compañía siglo xrx de Ia mano del protagonista anarquis-
clandestina de contrapublicidade, acertada' inez' ta. A¡xo Angueira (1961) presenta, en Pensa nao
cla de técnicas de novela negra, novela repor- cómo se viven los cambios de la II República
taje, humor y crítica ecologista. Su A e4pedi- en una aldea gallega: la emigración, el agraris-
ción do Pacífico (1994) es una extraordinaria mo, las sociedades sindicales campesinas, etc.,
novela de aventuras, muy del gusto de los lec- aparecen retratadas al lado de una historia de
amor; la novela termina con la rebelión del 36
tores más jóvenes. Bieito Iglesias (1957) rea'liza',
y sus consecuencias para esta comunidad rural.
en la colección de relatos Miss Ourense, una Ramón Caride Ogando (1957) se decanta por la
extraordinaria interpretación del Ourense de ciencia hcción y, en Soños eléctricos (1992), nos
t 124 los años sesenta y comienzos de los setenta con 125
ofrece un mundo futuro deshumanizado, cruel I
técnicas muchas veces tomadas de la novela ne- y robotizado. Anibal Malvar cultiva Ia novela ne-
gra. Su trayectoria se completa, por el momen- gra y consigue un gran resultado con Unha noi-
to, con Vento de seda (1993), especie de me- te con Carla (1995). Xosé Manteiga, con fuerte
moria de su propia generación, y O melJor fran- influencia del cine, da, en Manancial (1997) una
cés de Barcelona (1999), en la que los motivos historia en la que el absurdo y la violencia ocu-
del sexo, la violencia y la lucha por el poder pan un gran lugar. Xavier Queipo ofrece en
toman una gran importancia. Ringside once relatos breves de gran universa-
Fran Alonso (1963), en Tráiler (1991), ofrece lismo, ya que transcurren en tiempos y lugares
una novela reportaje sobre la vida de los camio- totalmente diferentes. Manuel Seixas (1961)
neros, y refleja la tensión modernidad-tradición ofrece en A velocidade do frío (1996) la soledad
que se da en la actual sociedad gallega. Xurxo
y desamparo del hombre contemporáneo. A
esta lista tendriamos que añadir otros nombres,
Borrazás (1963) toca la novela negra con Cri-
como Manuel Darriba, Gonzalo Navaza, Núñez
minal (L994) y r:rezcla, la aventura con la refle- Singala, Marica do Campo, Camilo Franco, San-
xión intelectual en Eu é (1996). Xosé Carlos Ca- tiago Jaureguizar, Miguel Atxo Murado, Pauli-
neiro (1963) apuesta por una novela de calidad no Pereiro, Xun<o Souto, Xelís de Toro y otros,
sin considerar las exigencias del mercado, lo de los que no podemos ocuparnos por la falta
que Io convierte en uno de los novelistas más de espacio.
profundos del actual panorama literario galle-
go, como bien dejan ver O infortunio da soida- El teatro, entre el desasosiego y la esperanza
de, Un xogo de apócrifos, Os séculos da lúa y
libora. Xosé Cid Cabido (1959) critica el sistema En los noventa, el teatro gallego sigue su an-
capitalista en Panifrcadora (199L) y presenta el dadura en una línea claramente continuista con
los ochenta. Pese a Ia creación del Instituto Ga- veces, el escritor, el actor y el director de es-
lego de Artes Escénicas e Musicais, a la confir cena. Por ello, es una generación consciente de
mación de determinadas compañías estables' que el teatro, además de texto, también es pues-
como Teatro do Atlántico, Teatro do Noroeste, ta en escena, ex¡rresión corporal de los actores
Chévere, Ollomoltranüa', etc., o a la publicación y actrices, etc. Dentro de estos nuevos drama-
de nuevas revistas sobre teatro, como Escara' turgos, algunos ya han alca"nzado justo renom-
muza o Reuista Galega de Teatto, sigue desta- bre: Cándido Pazó (1960) recrea en Raíñas de
cándose Ia falta de teatros estables, la insufl- pedra (1994) la desgraciada historia de las her
ciencia de las ayudas institucionales o de cam- manas Juana e Inés de Castro, desde una pers-
pañas educativas para atraer a más público, pectiva novedosa en la que la condición de la
especialmente a los jóvenes. Por otra parte, pu- mujer o la participación del pueblo toman una
blicaciones no especializadas en teatro se ocu- importancia decisiva. Miguel A¡xo Murado
pan de los estrenos y ediciones de obras, como (1965) nos lleva a la Galicia y al Camino de San-
es eI caso de A lVosa Tera, Grial, Tempos No- tiago del siglo xvrrr en A grande noite de Fiz
vos, Anuario GaJego de Litetatura, etc. Sin duda (1992), al ofrecernos la peregrinación a Com-
es una polémica que afecta no solo al teatro ga- postela de un capitán que da gracias por su sal-
llego, sino también a otros, aunque en el caso vación. En Histoüas peregrinas (1995) presenta
de este se ve agravada por su condición de len- la vida de las compañías ambulantes de teatro
gua minoritaria y todavía minorizada. que, en los siglos xvr y xwr, recorrÍan la provin-
Sin embargo, es indudable la riqueza y varie- cia. Xavier Lamas utiliza técnicas esperpénticas
dad de dramaturgos. Siguen publicando y estre- y valleinclanescas en O petegrino erra,nte que
12ó trutr¿o escritores de generaciones anteriores, y cansou ó demo (199a) y en O serodio remorde- 127 I,

aparece una nueva generación de autores dra- mento do amor (1995). Raúl Dans (1964) presen-
máticos. Entre los más veteranos, citemos, ta, en Lugar (1994) Ios problemas que suscita la
como ejemplo, la aportación de Agustín Magán' construcción de un embalse en un sitio deno-
con Os Rebertes (1990), recreación de Ia Galicia minado precisamente "Lugar". Por fln, Andrés
medieval de las rebeliones itmandiñas' La ge- Ñvarez Vila y Xosé Cid Cabido ofrecen en Co-
neración de Abrente continúa su labor. Vidal penhague (1993) una muestra del teatro que
Bolaño presenta en Sa,xo úenor (1991) un drama ellos llaman euidencialismo, en el que la trama
de perdedores que constituye, además, una pasa a un plano secundario para presentar los
dura crítica aI poder político actual; en Dias sin problemas de la sociedad contemporánea a par-
gloria (1992), al modo del western itinerante, tir del simple diálogo de los personajes. Ni que
nos da la visión de un Camino de Santiago de- decir tiene que la riqueza, teatral gallega de es-
gradado y transitado por pícaros, prostitutas y, tos años, como ocurre en otros géneros, no se
en general, por perdedores y derrotados de la agota en los autores y obras citados, sino que
vida. M. Lourenzo continúa su tarea y recibe en podríamos añadir muchos otros, lo que no ha-
1997 el Premio Nacional de Literatura Dramá- cemos por evidentes razones de falta de espa-
tica, como reconocimiento a su labor a lo largo cio.
de varias décadas.
Pero también surgen nuevos autores en esta
El ensayo del fin del milenio
época, que intentan, siguiendo la línea de los
setenta y los noventa, crear una dramaturgia El ensayo gallego del fin del milenio también
propia. Suelen ser no solo literatos, sino hom- se caracteriza por la coexistencia de ensayistas
bres de teatro, por lo que se conjuga en ellos, a de distintas generaciones. Siguen en activo los
ensayistas de Gala,>ria, que, como hemos visto, otras lenguas de nuestro contorno cultural. Por
se dieron a conocer en los años cincuenta. Así, otro lado, también comienzan a proliferar los
Fernández del Riego nos ofrece en O rio do premios y colecciones de editoriales dedicados
tempo (1990) un texto fundamental pa,ra com- a los lectores más jóvenes, como pueden ser lir-
prender Ia Galicia actual en una acertada mez- bore, Merlín, O Barco de Vapor, etc. En este
cla de autobiografismo y meditación ensayística sentido podemos decir que son ya clásicos de
propiamente dicha. García-Sabell, otro de los la literatura infantil y juvenil escritores como
veteranos fundadores de Galaxia, se enfrenta Paco Martín, María Victoria Moreno, Fernández
con clarividencia a la muerte y a' la, vejez en Pa- Pa,z, Y ázqrez Freire, Alberto Avendaño, Fernán-
seata arredor da morte (1999). dez lN'[.a,r1oínez, Villar Janeiro, X. Docampo, Xoán
Se dan a conocer en esta década nuevos en- Babano, Gloria Sánchez, Fina Casalderrey, Ma-
sayistas, como Andrés Capelán, que analiza el rilar Al.eixandre, Pepe Carballude y tantos otros.
desarrollo cultural det Santiago universitario de
los años treinta en Contra a Ca'sa da Thoia
(1994), o Antón Baamonde, que cultiva el ensa-
Escritores gallegos en lengua castellana
yo fitosófico en A rosa sen porqué (1997). Por en la posguerra
otra parte, es de destacar Ia presencia en la La etapa de posguerra también ve cómo mu-
prensa diaria o en revistas de ensayistas que chos y muy buenos escritores nacidos en Gali-
cultivan Ia colaboración periodística y que cia triunfan en la literatura en lengua castella-
cuentar¡ ya con un público que espera cada dÍa na. Camilo José Cela, Nobel de literatura en
o cada semana con avidez sus artículos. Mu- 1988, pasa por ser uno de los grandes renova-
128 chos de estos artículos pasan después a formar 129 ,

dores de la novela española de posguerra con


libto", como ha ocurrido con rJn país de pata- su tremendista I'a familia de Pascual Duarte
- bras, de Carlos Casares; Prosas tecuperadas de (L942), o gran referente de la novela social, ob-
Dosinda Areses, de Méndez Ferrín; Patado na jetiva y de personajes colectivos de los cincuen-
tormenta, de Suso de Toro, o Galicia, Gaiicia' ta y sesenta con La colmena (1951). San Camilo
de Manuel Rivas. 1936, Oficio de Tinieblas 5, Mazurca para dos
muertos, Madera de boj, La cruz de San Andtés,
La literatura infantil y juvenil son también muestras de su valía como novelis-
ta. El ferrolano Gonzalo Torrente Ballester se
A finales de los años sesenta y en los setenta' consagra ante el gran público con la trilogía
movimientos o asociaciones culturales como O Los gozos y las sombras, cuya versión televisiva
Facho u O Galo tomaron conciencia de la im- tanto éxito a,Ica,nzó en los setenta y ochenta; su
portancia que para la lengua y la literatura ga- Saga/fuga de J. B. (1972) pasa por ser obra
llegas tenía la eaptación de niños y jóvenes, por maestra de la novela intelectual y formalista de
lo que comenzaron a convocar premios para na- la posguerra. Su maestría se maniflesta en otras
rración o teatro dirigidos a este público. Por obras, como La isla de los iacintos cortados,
otra parte, Ia introducción del gallego como Fragmentos del Apocalipsis, Filomeno, a mi pe-
asignatura obligatoria en la enseñanza primaria sar, etc. Más jóvenes, pero narradores que ya
y secundaria, en 1981, dio lugar a la aparición son clásicos de la literatura castellana, son tam-
de un gran número de autores de literatura in- bién los gallegos Julián RÍos, José María Meri-
fantil y juvenil. Hoy en día, este género cuenta no, Andres Trapiello, Luisa Castro y tantos
con un elenco de grandes autores y autoras otros.
que, además, son traducidos aI castellano y a En la poesia castellana de posguerra destaca
como un gran clásico el orensano José Ángel
Valente, enmarcado en la generación de los cin-
cuenta. Iniciado en el realismo social, evolucio-
na hacia una poética en la que Ia meditación
sobre el amor, la muerte o la poesÍa como for-
tt
ma de conocimiento son temas fundamentales. Uno literqturo pqro el
Su iVo amanece el amor (1992) constituye una
espléndida ex¡rresión del dolor y del amor. Tam-
nuevo siglo y el nuevo
bién es un extraordinario ensayista, como pue- milenio: frodiciótt y
de apreciarse en Vaüaciones sobre el pájaro y renovqción en Io literoturq
la red. Más jóvenes que Valente, pero gallegos
cultivadores de la poesía en castellano, son Cé- gollego qctuql
sar Antonio Molina, Blanca Andreu, Luisa Cas-
tro, etc.
En cuanto a la aportación de los gallegos al Por lo visto hasta a,hora, podemos decir que en-
teatro castellano de posguerra, no podemos de-
jar de citar al coruñés JoaquÍn Calvo Sotelo, tre el año 1981 y el 2000 Ia literatura gallega ha
tenido un desarrollo en cuanto a la cantidad y
que con La muralla (1954) consigue uno de los
calidad de sus escritores como no sd ha dado
grandes éxitos de la década de los cincuenta.
en ninguna otra época y en la que se combinan
El valdeorrense Lauro Olmo es referencia obli-
armoniosamente tradición e innovación. Tam-
gada cuando se habla del teatro social de los
bién hemos señalado las luees y sombras que l3l
l. 130 sesenta, y sttl- IJa camisa (1961) es, según la crÍ-
rodean la actual situación de la lengua gallega
tica, una de las cumbres del realismo social en y de su literatura, como suele ocurrir con las
el teatro. Dentro del teatro innovador y de van-
lenguas minorüadas y minoritarias. Conviene
guardia destaca la figura del pontevedrés José
destacar que, sin embargo, la literatura gallega
Fiuibal, con obras tan características de la van-
empieza a contar con un público flel, que las
guardia teatral española de posguerra corno La
obras de algunos de sus escritores son espera-
máquina de pedir (1966) o El hombre y Ia mos-
das por este público entregado que acude a
ca (1977).
comprarlas, y especialmente hay que señalar
que hay un interés por la literatura gallega, en
todos sus géneros, fuera de Galicia como cree-
mos que nunca se ha producido. No solo se tra-
ducen las novelas, género rnás traducible, sino
que incluso sus poetas, y ya no los clásicos,
sino los más jóvenes, son vertidos a otras len-
guas. Valga como ejemplo la reciente antología
de la poesía última gallega, de Ia generación de
los noventa, A tribo das baleas. Poetas de ares-
tora (2O0L), en la que los poemas gallegos an-
tologizados aparecen traducidos al castellano y
al inglés. Por otra parte, a la hora de escribir
esto (diciembre de 2001), Amnistía Internacio-
nal acaba de conceder su Primer Premio Lite-
rario a O lapis do carpinteiro, de Manuel Rivas,
que ha sido traducida a dieciséis lenguas, entre 'ffiffi4fl
ellas el japonés, por su defensa de los derechos
humanos. Esto da idea de la difusión que alcan-
za la a"ctua,l literatura gallega.
Además, nuestra literatura también se cultiva ndice onomóstico
fuera de Galicia. En Madrid, el grupo literario
Bilbao, nombre del café donde se reúnen sus
y de títulos
miembros, realiza" una interesante labor de (En redonda, los nombres de autores; en eursiva, los títulos de
creación, y a él perteneeen figuras tan represen- libros.)
tativas como Vicente Araguas o FermÍn Bouza.
En el mismo sentido habría que destacar el gru- 20 mil peso crime:89 A romeiría de Xelnirez:67
po de escritores gallegos de Barcelona, que rea- 42 décimas de febre: I19 A rosa de cen follas. Brcvia-
A alborada: 43 rio dun amor:64
liza además una gran labor de difusión de la A árbore das sete palabras:99 A rosa sen porqué: !28
lengua y Ia cultura gallegas en Cataluña, donde ¡A besta!:59 A saudade en Rosalía:77
sobresale la flgura del ensayista, poeta y dra- A casa dos afogados: I07 A sotavento dunha singmdu-
maturgo Camilo Valdehorras. En esta línea de A casamenteira:43 ra:779
difusión de la literatura gallega fuera de Galicia A ceo aberto: 702 A tecedeira de Bonaval:59
hay que señalar también el trabajo del poeta y A cidade dos césares:722 A tertulia das m¿íscaras: 106
A cruz do salgueirc: 59 A tribo das ba'ieas. Poetas de
ensayista rianxeiro afincado en Madrid Antonio A desfeita:102 arestora: 116, L37
DomÍnguez Rey, que con su asociación AULI- A esmorga: 73,75 A velocidade do frío: I25
GA, intenta difundir la lengua y la literatura ga- A experiencia inglesa: 99 A uida do canpo: 47
llegas no solo en el ámbito de la península Ibé- A extraña Sta. Lau:106, 107 Ab ece dario da des o lación: 133
rica, sino también en la Romania, tanto la vieja A fiestra valdeira:72 119

como la nueva, especialmente en América. Pa- A fonte do xuramento:59 Acuña, Manuel Luis: 72
A fnga plateada:99 Adeus Norte:98 -l
rece, por tanto, que las mil pñmaveras más q:ue A gaita gallega: 46, 47 Adiós, María:82
pedía Cunqueiro para la lengua y la literatura A gándara da noite:99 Afasia:779
gallegas están aseguradas, no solo en Galicia, A grande noite de Fiz: 127 Afonso, Nuno: 35
sino incluso fuera de Galicia. A guerra do tabaco:722 Agasallo de sombras: 708
A lagarada:69 Agosto do 36:127
A lingoaxe e as linguas:77 Aguirre, Aurelio: 50
A lÍngaa das bolboretas:723 Aires da miña tefta:57
Á lus do candil Contos a ca- Album de )a Caridad. Juegos
rón do lume:76 Florales de In, Coruña:45
A luz ressuscitada:97 A]calá, Xavier: 103, 722
A man de Santiña:69 Aleixandre, Marilar: 124, 129
A man dos paíños: 123 Nén da desventua:122
A morte de Frank GonzáIez: Alonso Montero, X.: 83, 112
86 A]onso, F¡an: 124
A muller en Galicia:86 lilvarez Cáccamo, AIf onso:
A nada destemida: !13 121
A nosa cinza: L03 lilvarez Cáccamo, X. M.: 98
A orella no bunco:81 .lÍ,Ivarez de Novoa, Francisco:
Á outra banda do lberr:83 59
A porta do lume:99 .lilvarez de Villasandino, A1-
A primavem de Venus: 174 fonso: 34
A quinta de Saler: 725 lilvarez Giménez, Emilio: 59
A raíña e o seu bufón:108 lilvarez Tornei¡0, Manuel:
A revolta:88 115
Ávarez Vila, Andrés: 127 Berná¡dez, C.: 96
Casares, Carlos: 82, 85, 101, Creus, Estevo: 119
Ávarez, Basilio: 61, 64 Bernárdez Vilar, Xoán: 103
721,728 Cribeiro, Alexandre: 80
Amantia:702 Blanco Amor, Eduardo: 13,
Casas, Arturo: 120 Crime en Compostela: 104
Amado Carballo, Luis: 71 72,75,85,88
Castaño, Yolanda: 120 Criminal:124
Amar é unha india:7!9 Borrazás, Xuno: 124
Castelao, Alfonso Daniel Ro- Crónica de 1404:29
Amor de Artur e nove contos Bnnca de Loboso:122
drÍguez: 11, 12, 63, 64, 66, Crónica de Santa María de
con Tage Ata ao lonxe:101 Brañas, Alfredo: 48
68, 69, 70, 74, 109 Iria:29
Amor de tango: 127 Breko:103
Castelao na luz e na sombra: Crónica galega de León e Cas-
A¡dreu, Blanca: 130 Bretañ4 Esmeraldina: 701,
109 tela:29
Angueira, Arxo: 125 721
Castro, Luisa: 129, 130 Crónica Geral de 1344:29
Antiga claridade:98 Catálogo de voces y Írases de Crónica Troiana:29
'babana,
Antígona, a forza do sangue: Darío Xohán: 98, 104,
Ia lengua gallega:38 Crónicas de Nós: !07
109 722
Catecismo .do labrego: 60 Cueuillas, F'lorentino L.: 63,
Antón e os iñocentes:86, 121 Cabanillas. Ramón: 63, 64, 69
Cebreiro, Alva¡o: 71, 116 64,70
Anxo de tena:77 Caixón desastre:704
Cela, Camilo José: 129 Culpable de asasinato: 723
Añón, Francisco: 45, 46, 58- CaJados esconxuros:96
Cernadas y Castro, Diego An- Cunqueiro, Ñ'¡arc: 72, 76, 77,
Ao pé de cada hora:80 Calenda,rio perpetuo: 98
tonio: 39 85, 88, 96, 100, 113, 132
Añen:7L8 Calvo Sotelo, JoaquÍn: 130
Chao Rego, Xosé: 109 Cuña Nov¿is, Manuel: 80
Arcados: Na selva, pola tarde, Calvo, Tucho: 105
Cid Cabido, Xosé: 124,727 Curros Enríquez, Manuel: 10,
ollando os ügres: IIg Calzados Lola:723
Círculo:123 12, 50, 56, 57, 58, 63, 64
Arcas de fondo:99 Cambio en trcs:82
Cochos:708 Cuvebo:50
A¡ias Teixeiro, Antonio: 43 Camino, Alberto: 47
Codarr Martín: 19, 21
Amoia, Amoia:701 Cancioneiro de Ajuda: 18
Codex Calixtinus:35 Da muda primavera:99
Anabaldo do norte:87 Cancioneiro de la Biblioteca
Códice calixtino Q.ttz Pozo Da Ponte, Perc:24,25
Nacional de üsboa: lg
134 Anaianos:120 Gana):97 Da terra asoballada:64
Cancioneiro de Ia Biblioteca
Anedor de si:67
Vaticana:79
Colección de voces y frases Dacosta, Marta: 120 -139-'
Anedores:79 gallegas:39 Dans, Raúl: 127
Cancioneiros : 8, 17, 78, 19, 25,
Arte de navega,r:.113 Coloquio de 24 gallegos rús- Darriba, Manuei: 125
26,71
As baleas de Eduatdo Reino- ticos:39 De Baena, Juan Alfonso: 34
Candido Branco e o Cabaleiro
so: 122 Cómaros verdes:75,77 De Carlos, Helena: 120
Negro:122
As crónicas do sochantrc:76 Comedias b¿í,rbaras: 73 De Castro y Aldrade, Isabel:
Caneiro, Xosé Carlos: 124
As doazóns do incendio:176 Como calquera outro día:87
Canta,res gallegos: 10,33, 47
As rulas de Bakunin:125 Como cartas a un amante: De Castro, Antonio MarÍa: 43
Cantiga nova que se chama
Asociación de Mestres Cató- 107 De Castro, Rosalía: 10,33,44,
rivein:72
licos da Coruña: 84 Compendio de oúalLos e in- 45,46,47,50, 51, 52, 53, 54,
Cantiga,s de alén:100
Aurum:99 certezas: 7L4 59, 60, 63
Cantigas de escarnio e maL-
Ausencia,s pretéritas: l7g Con pólvora e magnolias:87 De catro a catrc:71
dicrr (Celso Emilio Ferrei-
Auto do prisioneiro:88 Conde, Alfredo: 103, 121 De Comellas, Manuel: 49
ro): 79
Avendaño, Alberto: 129 Conto gallego:59 De Isla y l¿sada, Maria Fran-
Cantigas de Santa María:18,
Azos de esguello:108 Contos do camiño e da rúa: cisca: 39
26,27
ht De Ia Iglesia, Francisco Ma-
Canto de cerca a morte:99
Baamonde, Antón: 128 Contra a Casa da TYoia:728 ría: 49, 59
Capelán, A¡drés: 128
Babarro, Xoán: 129 Copenhague:127 De Madariaga, Salvador: 73
capellán Pedro: 35
Bailadela da morte ütosa: Corazón ao vento:72 De Pondal a Novone¡na. Po*
Can a Times Square:102
108 Cordal, Xabier: 119 sÍa galega posterior á gue
Carballo Calero, R.: 12,76,77,
Baleas e baleas: ll8 Cornide, Xosé A.: 39 na ciuil:, t09
83, 88, 96, 100
Barriga verde:89 Cor¡al, Luis: 43 De Quevedo, Pedro: 43
Carballude, Pepe: 129
Barros, Tomás: 108 Correa Calderón: 71 De Santiago, Francisco: 36
Cárcere verde: 122
Beinmar:104 Comtpción e moñe de Brigit- De Toro, Suso: 104, 123, 128
Caride Ogando, Ramón: 125
te Bardot: I02 De Toro, Xelís: 125
Beiras, Xosé Manuel 86, 109 Cartas eruütas:47
Cortezón, Daniei: 88, 108 De Trlllo y Figueroa, Flancis-
Ben-ChoSey: 66, 84 Casalderrey, Fina: 129
Cousas:68 co:37
De Villahermosa a la China. Entremés famoso sobrc da Fray Benito Jerónimo Feijoo: La camisa:730
Coloquios íntimos:60 pesa no río Miño:37 38, 39, 41 La colmena:129
d'Efecto 2000: 116 Era nova e sabla a malvaísco: Fray Jerónimo Bermúdez: 37 La cruz de San Andrés:129
Delgado Luaces, Patricio: 59 107 Fruto do teixo: I19 La familia de Pascual Dua,rte:
Demanda do Santo GraaL:30 Estacións ao mar.97, LI4 Futuro conücional:96 729
Desmemoriado río: l!3 Eteria:36,37 Ia guerra cailista:72
Despertar das amantes: 7I4 Eu é:724 Galicia, Galicia:728 La, hija del ma4 Flauio:60
Deus sentado nun sillón azul: Eu renazo galego:709 GaLván en Saor:104 La, isla de los jacintos corta-
721 Euidencias:709 Gándara, María: 122 dos: I29
Devalar:67 García Bodaño, Salvador: 80 la, madre naturaleza: 60
Diario de invemo:122 Fabulario novo:80 García Lorca, Federico: 72 Ia, máquina de pedir: 730
Dias sin gloria:726 Fandiño, Altonio Benito: 43 García Mosquera, Xosé: 47 La, muralla:730
Díaz Castro, Xosé María: 78 Feixoo de Ararixo, Gabriel: 37 García, X. L,: 96 Ia, saga/fuga de J. B.: 104
Dic cionario gal e go-c astelán : Fernández de Gerena, Garci: García-Sabell, Domingo: 77, La tejedora de Bonaval:59
83 ó+ 728 Ia tribuna:60
Dieste, Rafael: 72 Fernández de la Vega, Celes- General Estoria:29 La vida del campo:47
Gómez Chariño, Paio: 27, 24 Iadaíñas pola morte do
Do Campo, Marica: 125 llno: ¡/ /
Gómez Manrique, P.: 34 Meco:90
Do ermo:63 Fernández del Riego, Francis-
Gómez Tonel, Juan: 37 Lamas Carvajal, ValentÍn: 48,
Do Porto, Hugo: 35 coi 77, 128
Gómez, Lupe: 120 49, 59, 60
Dobao, Antón L,: 120 Fernández Ferreiro, Xosé: 86,
GonzáLez SuárezLlanos, Ca- Lamas, Xavier: 127
Docampo, X.: 129 102, 105, 121
milo: 101 Land-Rover:704
Don Denís: 17, tS,20,27,22,, Fernández Florez, Wenceslao:
González Tosar, L.: 99 Lanza de soledá:78
24,25,33 73
Latitude austnl:122
Don do horizonte:98 Fernández Freixanes, Víctor: Gramática elemental del ga-
ilego común:83 Laudamuco, señot de ningu-
Dona do corpo delgado:77 703, t22 ¡es: 89 137
Dos anxos e dos mortos:86, Gramática gallega:50
Fernández Martínez, A¡a Ma- Leiras Pulpeiro, Manuel: 63
Graña, Bernardino: 80, 89, 97,
127 ría: 129 Leria:66
Dos arquivos do trasno:72 Fernández Neira, José: 42
tr4
Grupo Abeliano: 125
Liber Sancti Jacobi (Libro de
Fernández Paz, Agustín: 129 Santiago Apóstol):35
Guisán Seijas, Joao: 107
E direivos eu do mister das Fernández Teixeiro, Manue1 übrc de Xosé de Arimatea:3O
cobtas:98 MarÍa: 88, 89 übro dos amados: Il8
Heinze, Ursula: 104, 123
Ebora:124 Fernández Torneol, Nuno: 21 übro dos amigos:66
Herba aquí e acolái 96
tigloga de Belmiro e Benigno: Fernán-Vello, Miguel Anxo: Linares Rivas, Manuel: 73
Herrera Garrido, Francisca:
43,44 100, 106 üques da memoña: ltg

EI caballero de las botas a,zu- Ferreiro, Celso Emilio: 78, 83, üwo das cantigas:8
Himno verde: !!4
Jes: 60 87, 97 üwo das devoracións:99
Hist oria C omp o stelana: 35
El castillo de Pambre:59 Filomeno, a mi pesar:129 üanto de la flota por una nin-
Hi st o ri a d e G aI i ci a (Mur gúa) : fa gallega:39
EI hombre y la mosca:130 Fírgoas:72 48,51.
El idioma gallego, su antigüe- F'los sanctorum:28 I'oaim: I27
Historia dun paraugas azul: Longa noite de pedra: 78,79,
dad y uida:50 Fole, Ánxel: 76, 85 r25
El nido de palomas:59 87
Follas novas:53,54 Historia Troiana:30
El regionalismo gallego: López Casanova, Arcadio: 87
48 F'onte, Ramiro:98, 122 Historias peregrinas: 127 Lopez de Baian, AJonso: 21
El ruedo ibérico:72 Fóra de min: M
López Ferreiro, A¡tonio: 59
EIa maldita alma:723 Forcadela, Manuel: 99 Iglesia Alvariño, Aquilino: 72, López Valcárcel, Xulio: 98
En Las orillas del Sar: E0 Fortunato de Trasmundi: 122 75, 77, 78 Lopo, Artón: 118
Ensaio histórico sobrc a cul- Foruas eléctricas:707 Iglesias, Bieito: 124 Los gozos y las sombns:729
twa galega: 66 FTa Vernero:67 Ilustrísima: 101 Los pazos de UlLo¿u 60
Ensaio sobre a identidade ga- Fragmentos del Apocalipsis. Informe dramático sobrc la Losada Diéguez, Antón: 64,65
Iega: 109 129 Iengua gallega:83 Lourenzo, Manuel: 88, 89, 90,
Entre auga e fogo: 700 Franco, Camilo:125 106, 707, 726
Entre o si e o non:80 Franco Grande, X. L.: 80, 83 Jaureguizar, Santiago: 125 Luces de bohemia:73
Lugar 127 Montes, Eugenio: 71 O infortunio da soidade:124 Outeiriñ0, Manuel: 120
LugrÍs Freire, Manuel: 49, 56, Moreno, María Victoria: 129 O labirinto da xeda:98
59, 69 Moming Star 725 O lapis do carpinteiro: 14,93, Pae siglorxl,, No comezo dun-
Morte de rei: 722 123, 131 ha nova historia da huma-
Macías el Enamorado: 34, 35 Muiñeiro de bÉtemas:80 O libro dos cans: 179 nidade: t05
Madera de boj: I29 Murado, Miguei Anxo: 125,
O lume branco:98 Pailarés, Filar: 99
Magán, Agustin: 108, 126 r27
O Mariscal:69 Panifrcadora:124
Magog:722
O mellor francés de Barcelo- Panorama de Galicia:84
Máis alá:71, 176 Na noite estrelecida: 64 Para comprendermos Galicia:
na:724
Malvar, Anibai: 125 Nao senlleira:72
O niño de pombas:59 109
Manancial:725 Narcos: I22 Para saír do século. Nova pro-
O Pauto: 107
Manteiga, Xosé: 125 Nausicaa:99 posta poética:116
O pa>;aro na boca:79
Manuel Antonio: 63, 77, 87, Navaza, Gonzalo:125
Parado na tomenta:128
O peregrino effante que can-
116 Neira Vilas, Xosé: 13, 75, 101, Pardo de Andrade, Manuel:
sou ó demo:727
Manuel Maria: 80, 88, 97, 114 120
43
Oporco de pé:67
Mar e naufraxio:88 Neira, Manuel Xosé: 120 Pasa un segredo: 98
O que cómpre saber da lin-
Marcio, Pedro: 35 Nimbos:78 Paseata anedor da morte: I28
gua galega:83
Marinhas del Valle, Jenaro: Nínive:778 Pastor Díaz, Nicomedes: 43,
O río do tempo:128
88 Nise lacrimosa:37
O santuario intocable: 775 60
Martes de Camaval:73 Nise laureada:37
O serodio rcmordemento do Patiño, Carlos: 36
Madín, Paco: 129 No amanece el amor:130 Pato, María Xesús: 118
No ano do cometa: I03
amor: I27
Martinez Oca, Xosé Manuel: Pazó, Cándido: 127
O sol entue os dedos:98
t04,722 No destero. Visións galegas: Pedro Madruga:109
64
O solpü da cupletista: IZI
Martínez Salazar, Andrés: 55 Pelerinaxes:66
No ventre do silencio:120 O soño sulagado:78
Martíns, Fernán: 29 Penas, .lirxeles: 115
Non volvas: 123 O triánguJo inscrito na cir-
Maxina ou a filla espurea:58 Pensa nao:125 r39
Noriega Varela, Antonio: 63 cunfercncia:703
Mazurca para dos muettos: Percival e outras historias:8l
Ito Normas oúográfrcas e morfo. Ofrcio de Tinieblas 5:129
Olladas no futuro:77 Peregrinación de Eteria: 35
Memoria de agosto:98 lórtcas do idioma galego: Pereiro, Lois: 99
74,92 OIIos de sal: 719
Memoria de Noa:103 Pereiro, Paulino: 125
Nós ¡us: 119 Olmo, Lauro: 130
Memorial de brancura: 100 Pérez Placer, Heraclio: 59
Nos pagos de Huinca Loo: Onde o mundo chámase Ce
Memorias de Tains:87 Pérez Sánchez, Manuel A¡to-
103 lanova:79. 87
Memorias dun neno labrego: nio: 71
Nós, os inadaptados:66 Onomiástico etimológico de la
13, 75, 101 Pergamino Sharrer: L9
Noticia de Torto:27 Iengua gallega:38
Méndez Ferrín, Xosé Luis: 80, Pergamino VindeL:79
Novo, Olga: 119 Os ap ousento s silenci ado s : 98
81,85,87, 101, 109, 174,120. Pexegueiro, Alfonso: 88
NovoneSna, Uío: 80, 87, 114 Os camiños da uida:67
128 Hcaúños:84
Nunes, Airas: 22,24,25 Os comedores de patacas:723
Menéndez Pidal, Ramón: 73 Picaud, Aimerico: 35
Núñez Singala, Manuel: 125 Os dous de sempre:68
Meogo, Pero: 21 Pillado, Francisco: 106
Os eidosi 80, 114
Merino, José María: 129 Pimentel, Luis: 77
O arce no xardín: L07 Os eidos da Brcmanza:99 Pintos, Xoán Manuel: 46, 47
Merlín e familia:76
O atmso económico de GaIi. Os leopardos da Iúa: 122
Piñeiro, Ramón: 77
Mesmo semellaban bruxas: cia:86 Os mortos daquel verán: 701 PÍsón, Xesús: 107
108
i O bufón d'el Rei:69 Os nouísimos da poesía gale- Poemas da cidade oculta:119
Mesteres:87 O castelo de Pambre:59 ga:87 Poemas da doada certeza i
Metáfom da metáfora: 174 O cewo na torre: 122 Os outros feirantes:76 este brillo premido entre as
Millán Otero, Xosé M.: 120 O crepúsculo e as Íormigas: Os Rebertes: 726 pá)pebras: 714
Miragres de Santiago: 28 81 Os séculos da lúa: 724 Poemas da lenta nudez:700
Miranda, Xosé: 125 O enxova,I da noiva:704 Os soños na gaiola:97 Poemas do si e non:72
Miss Ourense:124 O ttácil que é matar: 721 Os vellos non deben de na- Poemas dun home que quixo
Mit eleurop a (I m p re s ións dun- O home de pau:120 morarse: 73,70,74 uivir:80
ha viaxe):65,66 O incerto señor don Hamüet, Otero Pedrayo, Ramón: 11, 12, Poemas para dicirlle a dúas
Molina, César A¡rtonio: 130 príncipe de Dinamarca: 76 63, 64, 66, 67, 69, 74 lagoas: I14
Poesia úItima de amor e mor Rodríguez de la Cámara, Si o vello Simbad volvese ás Un hotel de primeira sobre o
te:99 Juan: 36 illas:76 río:89
Poesias varias, heroicas, sati- Rodríguez Fer, Claudio: 99, Signifrcado metafísico da sau- Un labrador que foi salxento
ricas y amorosas (epitala- 100 dade: I ( ós soldados do novo alista'
mios y panegíricos):37, 38 RodrÍguez López, Xesús: 59 Soarez de Pavia, Johán: 8 mento:42
Polaroid: I04 Rodríguez Mourullo, Gonzalo: Sombra do aire na heúa:77 Unmillón de vacas: 704
Pondal, Eduardo: 10, 45, 50, 81 Sonatas:72 Un ollo de vidro. Memoúas
51, 54, 55, 56, 63 Rodríguez, FYancisco: 50 Soños eLéctricos: I25 dun esquelete:68
Por unha Ga,licia liberada: Rodríguez, Luciano: 96, 116 Souto, Xurxo: 125 Un paÍs de palabras: 128
109 Rogos dun escolar galego á Suárez Abel, Miguel: 104 Un xogo de apócrifos:124
Pozo Gaua, Luz 79, 97, 113 ViBe do Bo Acerto para Sucios e desexados:178 Unha noite con Carla: 725
Pranto da flota pü unha nin- que libre a leila da Inqui- Unicomio de cenorias que ca-
fa galega:39 sición: 43 Teatro crítico universal: 41 balgas os sábados:116, 117
Prcgo de cargos:98 Romances galegos. T2 Tempo de Compostela: 715
Pretérito imperfeito : 96 RomanÍ, Ana: 118 Tempo de ría: I74 Vaamonde Lores: 63
Prisciliano:88 Romanticismo, saudade e Vaasques de Marzaricos, Rui:
Teoría do lugar:119
Proceso en Jacobusland: 88 sentimenlo da raza en Pas- 2S
Teoría do nacionalismo gale-
Proel:77 tor DÍaz, Rosalia de Castro Valdehorras, Camilo: 132
go:65
Proezas de Galicia: 42 e Nicomedes Pastor Díaz. Tena bmva. Contos da solai- Valente, José lingel: 100, 130
Profecía:99 bb Valladares, Marcial: 50, 58
na:76
Prometo a flor de loto: 7t3 Romeo, Anxos: 119 Valle-Inclán: 58, 72
Tena chá:97
Pronomes:778 Romper coa estética dos 80. Vaqueiro, VÍtor: 99
TertúIia: f03
Prosas recuperadas de Dosin- 116 Varela, Lorenzo: 75
Tertulia de Ficaños:42
da Arcses: 728 Ruibal, Euloxio R.: 89, 108 Variaciones sobre el pájaro y
Tertulia na Quintana: 42
Ruibal, José: 130 la red: 130
l4r Testamento de Afonso II de
Qué me queres amor: I23 Vázqüez de Neira, Pedro: 37
Pot'tugal:27
Queipo, Xavier: 125 Saco y Arce:50 Yáaquez Freire, M.: 129
Tic-tac:723
Queixumes dos pinos:55 Salgueiro, Roberto: 107 Vázquez, Paulino:99
Tirano Banderas:72
Queizán, María Xosé: 81, 86, Salinas, Galo:59 Veiga, Mafiín: 120
Torrado, Martin: 37
102, 109, 114, 121 San Camilo 1936:129 Vento de seda: I24
Querido Tom¿i,s:107 Sánchez Iglesias, Cesáreo: 99
Torrente Ballester, Gonzalo: Vento feriro:82
nihil scitur:38 104, 129
Suod Sánchez, Francisco: 38 Vergara Vilariño, Fiz: 99
Sánchez, Gloria: 129 Torres Queiruga, A¡drés: 86 Vetsos do lume e do vaga-
Raña, Román: 99 Sarmiento, Martín: 38 Torres, Xohana: 80, 82, 89, 97, lume:97
Recup era-la salvación: 86 Saxo tenor:726 774 Vidal Bo]año, Robeúo: 89,
Rei Ballesteros, Arxo: 86, 121 Scorpio: 107 Tovar, Altón: 79, 96, 113 108, 126
Reigosa, Carlos G.: 704, I22 Se o noso amor e os peixes Tráiler: !24 Vilanova, Manuel: 98
Reixa, Antón: 100 Sar arriba andagen:97 Trapiello, Andrés: 129 Villar Janeiro, H.: 129
Remol das travesías:99 Seara. Teresa: 116 Tratado de Albeitaría: 28 Villar Ponte, Antón: 62, 65, 69
Repoúa)<e cósmico:705 Segunda Teúulia de Picaños: Traxicomedia do vento de Te- Villar, Miro: 116, 118
Retomo a Tagen Ata: 85 42 bas namorada dunha forca: Villar, Rafa: 119
Retrincos:68 Seíame eu na ermida de san 90 Viqueira, Johán Vicente: 65
Rigoro s omante human o : 175 Simión:2I Trueba, Antonio: 52 Viviaez, Pero: 21
Ringside:125 Seis poemas galegos:72 Turbo: I04 Voce na néboa:80
Ríos, Julián: 129 Seixas, Manuel: 125 Turnes, Vicente: 43 Vulva:100
Risco, Vlcente: 11, 63, 64, 65, Sempre en GaLiza: 13, 66, 7 4
66, 67, 69, 70,71, 121 Sempre me matan: l2I Última fuxida a Harar M Xa vai o griffon no vento:103
Rivas, Manuel: 14, 93, 100, Seoane, Luis: 13, 75 Un cenário chamado Frederi- Xente da Baneira:76
103, 104, 105, 123, 128, 131 Seoane, Xavier: 98 co: 107 Xente de aquí e acolá:76
Riveiro Coello, Antón: 125 Seraogna:88 Un home de Vilameán: ana- Xraldo de Santiago:35
Rodríguez Baixeras, X.: 99 Sewando, Johan: 21 tomía dunha revolución: Xoguetes pra un tempo prchi-
RodrÍguez Barrio, Xavier: 98 Sétima soidade:99 103 bido:35

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