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ACTIVIDAD 5

1. ¿Qué definición de conflicto infiere a partir de los ejemplos históricos


presentados en el texto " El Efecto Lucifer"?

La definición de conflicto que se desprende en los ejemplos citados por el autor van
encaminados en todo aquel elemento influenciado por el poder proveniente de
circunstancias sociales que llevan a la confrontación entre el bien y el mal, el
conflicto es el resultado del choque entre el maligno y lo heroico y esto no es más
que una serie de impulsos que lleva a una persona a hacer el mal; o actuar en favor
de personas o ideales sin esperar retribución alguna.

Pero ¿qué puede impulsar a una persona íntegra a llevar a cabo los más horribles
actos de crueldad?

En primer lugar el poder social: el "poder de las situaciones sociales" es el que lleva
a la "gente corriente" por el camino del mal.

En segundo lugar el lado oscuro: los niños no nacen malos, sino con plantillas
mentales para hacer cosas tanto buenas como malas, dependiendo de la influencia
del entorno, de los contextos de comportamiento en los que viven, juegan y trabajan.

Y por último el "círculo mágico": incluso en ambientes que carecen de hostilidad, los
niños buenos pueden empezar a hacer cosas malas por la presión de su grupo de
amigos que establece unas normas para ser aceptados en el llamado "círculo
mágico".

Zimbardo plantea que existen fuerzas sistémicas externas capaces de fomentar y


alimentar la maldad, y procedimientos eficaces para inducir la imaginación hostil al
punto de lograr que cualquier ser humano renuncie a su bondad y actúe de manera
irreflexiva. A esto puede llegar movido por una ideología, en cumplimiento de
órdenes atroces,(La violaciones de Ruanda la matanza de tutsis por los hutus, o los
actos en la prisión de Abu Ghraib) siguiendo tendencias que etiquetan a otros como
enemigos o frente a otras condiciones colectivas que desconectan la moralidad y
los sentimientos (hinchas extremos, linchamientos, fanatismo).

2. ¿Qué características presentan las personas al ser afectadas por un


conflicto? Tenga en cuenta las nociones de la transformación del carácter
(disposicional, situacional y sistémico) y las de las emociones en la
negociación.

Las fuerzas situacionales tienen más poder del que pensamos para conformar
nuestra conducta en muchos contextos.

La psicología social, según la perspectiva del investigador, ofrece pruebas


fehacientes de que el poder de la situación puede más que el de la persona en
algunos contextos.

Pero estudiar estas conductas censurables “exige una comprensión de las fuerzas,
las virtudes y las vulnerabilidades, que aportan estas personas o grupos a una
situación dada. Luego debemos reconocer plenamente el conjunto de fuerzas
situacionales que actúan en ese contexto conductual”

Zimbardo enfatiza que a pesar de ello, la conducta puede ser moldeada y


encaminada hacia el bien o hacia el mal, por ese impacto de las características de
una situación y también por la dinámica del grupo social en el que los seres
humanos vivimos y convivimos. Como ejemplo se hace alusión a los hechos
suscitados en la cárcel de Abu Ghraib, en que soldados estadounidenses
cometieron abusos sobre prisioneros iraquíes en esa cárcel militar.

¿Cómo y por qué personas buenas y comunes se convierten en seres malos y


perversos?

Los estudios realizados por el Dr. Zimbardo llegan al punto de asociar


esencialmente esta transformación a la fuerza de una situación determinada.
Reconozco el poder de las fuerzas situacionales para influir en la mayoría de
nosotros hasta el punto de hacer que actuemos mal en muchos contextos, pero
también deja claro que no somos esclavos de su poder. Si entendemos cómo actúan
estas fuerzas podremos oponerles resistencia e impedir que nos hagan caer en
tentaciones no deseadas. Este conocimiento nos puede liberar del influjo poderoso
de la conformidad, la sumisión, la persuasión y otras formas de influencia y coacción
social.

Lo contrario ocurre con la fuerza disposicional que tiene que ver más con nosotros
mismos no con nuestro entorno, la actitud con la que enfrentamos cada situación.

En el poder sistémico la maldad consiste en obrar deliberadamente de una forma


que dañe, maltrate, humille, deshumanice o destruya a personas inocentes, o en
hacer uso de la propia autoridad y de este poder para alentar o permitir que otros
obren así en nuestro nombre”, define Zimbardo. Abusar de la autoridad es otra
forma de ejercer la maldad.

3. ¿En el marco de los conflictos, cuáles son los aspectos psicológicos,


sociales, y políticos presentados en los documentos guía?

Los conflictos son algo habitual en las relaciones interpersonales, pues cada
persona tiene su idea y visión del mundo. Esto puede causar diferencias que van
más allá de las simples discrepancias.

Los autores tanto del texto guía “Las emociones en la negociación” como en “El
efecto Lucifer” nos dejan claro que las emociones son intensas y que siempre están
presentes y es difícil manejarlas, aquí ellos nos dicen que los seres humanos
tenemos diferentes tipos de sentimientos cuando nos relacionamos los unos con los
otros, de esta manera las emociones pueden ser un activo importante para
conseguir unos objetivos. También se trata de encontrar méritos en lo que los otros
piensan, sienten o hacen y manifestarlo una expresión sincera de aprecio puede ser
la mejor manera de que una persona satisfaga muchas de las expectativas básicas
de la otra.

En el aspecto social y político las personas se dejan de llevar de la situación del


momento o lo que los demás piensan y dicen que se debe hacer.
Es el poder de las situaciones sociales el que influencia a las personas a segur el
sendero del mal o del bien.

Bajo presión y ante la necesidad de formar parte de un grupo, los límites se pueden
desdibujar y un bondadoso se torna malvado.

4. ¿Qué aprendizajes significativos han tenido en el desarrollo de la unidad y


cómo los pueden aplicar a su vida personal?

La base está, según el profesor de psicología social Philip Zimbardo, en afirmarse


en los valores y en ser coherente con la ética. La capacidad de negarse a una orden
inmoral, aunque el entorno aliente y favorezca lo contrario, debe imponerse.
Retomar la unicidad como seres humanos es la vía más rápida para convertirse en
“héroes”, siempre actuar de la mejor manera sin hacer daño a los demás, debemos
pensar en cómo nuestras decisiones afectan al otro.

Además, cuando se deshumaniza el entorno, y ante la amenaza, los individuos


pueden responder con violencia con la ‘tranquilidad’ de que lo hacen en legítima
defensa.

El efecto Lucifer solo puede ser contrarrestado con determinación. Una educación
de valentía, que afiance el poder de la individualidad, con capacidad reflexiva para
sobreponerse a la imposición de lo colectivo cuando de actos violentos y malvados
se trata y de proporcionar el coraje para contrarrestar la marginación que produce
el hacerlo.
CONCLUSIONES
- La maldad consiste en obrar deliberadamente de una forma que dañe,
maltrate, humille, deshumanice o destruya a personas inocentes, o en hacer
uso de la propia autoridad y del poder sistémico para alentar o permitir que
otros obren así en nuestro nombre
- "La probabilidad de hacer mal se encuentra cien veces al día; la de hacer
bien una vez al año".
- En contraposición se encuentra el héroe accidental: Zimbardo investiga
también el proceso inverso a la causa de detonación del mal. Lo que el llama
"la imaginación heroica", que provoca que cuando llega el momento en que
otros opten por el mal o la indiferencia, estos elijan actuar por otra persona o
ideal sin nada a cambio. "Crear una generación de esos heróes normales es
nuestra mejor defensa contra el mal".
- El efecto Lucifer solo puede ser contrarrestado con determinación. Una
educación de valentía, que afiance el poder de la individualidad, con
capacidad reflexiva para sobreponerse a la imposición de lo colectivo cuando
de actos violentos y malvados se trata y de proporcionar el coraje para
contrarrestar la marginación que produce el hacerlo.
- Las personas, siendo esencialmente sociales, crean redes y jerarquías al
interactuar, que pueden diluir el pensamiento individual, donde el ‘nosotros
contra ellos’ se aprecia como normal.