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UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRES CIENCIA DE LOS MATERIALES

FALCULTAD DE INGENIERIA ICM 101


ING. MET MAT

PRACTICA N°2
Metalografía de Estructuras
Cristalinas Metálicas

ESTUDIANTE: Univ. Jhasmmany Gabriel


Lovera Quispe
CARRERA: Ingeniería Metalúrgica y de
Materiales
DOCENTE: Ing. Soledad Yanarico

GRUPO: “A”

FECHA DE REALIZACION: 28 de Junio del


2017
FECHA DE ENTREGA: 14 de Julio del 2017

LA PAZ – BOLIVIA
Metalografía de Estructuras Cristalinas Metálicas

1. INTRODUCCÓN

El examen estructural de los materiales y aleaciones por vía


microscópica es una de las herramientas que posee el metalurgista
para realizar el control de calidad de los materiales, tomando
como base la relación existente entre la estructura y las
propiedades. A pesar de que en los últimos años se viene dentro la
revolución tecnológica el uso de equipos como el microscopio
electrónico que cumplen la función de identificar la estructura
cristalina de los materiales.

La importancia de la observación micrográfica está dada por la


influencia que ejercen los componentes químicos de una aleación
que pueden encontrarse en forma de una solución sólida homogénea,
en forma de un compuesto intermetálico de composición química
definida, dispersa en el seno de una solución sólida, en forma de
una mezcla eutéctica, etc. Estos componentes reciben el nombre de
constituyentes metalográficos y de sus proporciones, formas y
estados dependen las propiedades físicas de una aleación. Por lo
tanto, el desarrollo de la técnica que nos permite observar dichos
constituyentes deberá ser objeto de un trabajo consciente y
criterioso.

El primer paso dentro de esta área técnica metalográfica será la


zona micrográfica a estudiar y que deberá ser representativa del
fenómeno a observar, teniendo en cuenta la forma, función y origen
del material.

La obtención de una superficie perfectamente plana y pulido


especular, nos permitirá llegar a conclusiones exactas y ello
dependerá exclusivamente de la prolijidad y esmero con que se
realice esa tarea, siguiendo las técnicas usuales. La elección de
los reactivos de ataque y de los aumentos a los que serán
observados los distintos constituyentes, están dentro de las
variables que juegan en un análisis metalográfico, como son la
calidad de lo que se quiere observar y la dimensión apropiada de
su magnificación para interpretar el problema que se desea
estudiar.

Se puede concluir entonces, que el objetivo de la preparación de


una muestra metalográfica es la revelación de la estructura
verdadera, llamando en teoría estructura verdadera a la cual no
posea deformaciones, rayas, arranques de material, elementos
extraños, aplastamientos, relieves, bordes redondeados y daños
térmicos. Esto se logra con la realización de un método
sistemático de preparación

2. OBJETIVOS

2.1. OBJETIVO GENERAL.

Desarrollar un ensayo metalográfico utilizando aleaciones de


aceros, identificando de esta forma la estructura verdadera de los
materiales de estudio.

2.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS.

-Manejar adecuadamente los equipos y técnicas necesarios para la


preparación metalográfica de metales y su análisis
microestructural.

-Distinguir el efecto de los tratamientos térmicos en la


microestructura de aceros de medio contenido de carbono.

-Relacionar la microestructura de los aceros con sus propiedades


mecánicas.

3. MARCO TEÓRICO.

Dentro de los sólidos podemos distinguir sólidos cristalinos y


sólidos amorfos. Los sólidos cristalinos están constituidos por
átomos ordenados a larga distancia, o sea que están dispuestos de
tal forma que su ordenamiento se repite en las tres dimensiones,
formando un sólido con una estructura interna ordenada. Si esta
estructura es regular en todo el material se denomina MONOCRISTAL.
Sin embargo, lo más habitual es que la estructura sea regular por
zonas del material, cambiando la orientación cristalina de una
zona a otra, pero no la estructura. Se dice entonces que el
material es POLICRISTALINO, integrado por numerosos granos que
poseen la misma estructura cristalina, pero que cambian de
orientación de unos a otros. La región donde se unen los granos se
denomina límite de grano.

La organización de esos granos da lugar a la microestructura del


material, que contempla:

-La forma y tamaño de los granos.

-Si hay varias fases presentes: granos de diferentes fases.

-La configuración de dichas fases.


Figura 1: Ejemplos de microestructuras: (a) Latón y (b) Ferrita.

El instrumento que nos permite determinar la microestructura de


los materiales es el microscopio, que puede ser óptico o
electrónico. En nuestro caso nos centraremos en el óptico. En
aquellos materiales que son opacos a la luz visible sólo la
superficie es susceptible de ser observada, y la luz del
microscopio se debe usar en reflexión (microscopio metalográfico).
Para lograr el objetivo de visualizar la microestructura de un
material es necesaria una cuidadosa preparación de la superficie.
Ésta debe desbastarse y pulirse hasta que quede como un espejo.
Esta condición se consigue utilizando papeles abrasivos y polvos
cada vez más finos. Se releva la microestructura tratando la
superficie con un reactivo químico (ataque químico). El tipo de
reactivo y el tiempo de tratamiento dependerán de la naturaleza
del material.

3.1. ANÁLISIS DE LA TÉCNICA METALOGRÁFICA

Los ensayos metalográficos requieren la ejecución de las etapas


siguientes:

a) Selección de la muestra.

b) Preparación de las probetas.

c) Observación de las probetas.

d) Tratamiento de la información.
4. MATERIALES Y EQUIPOS
a) Equipos:
 Esmeril.
 Cortadora.
b) Materiales:
 Barras de acero de construcción.
 Láminas de acero inoxidable.
 Latones.
 Láminas de aluminio.
 Lijas desde el Nº80 a 600.
c) Reactivos:
 Diamante en pasta.
 Cloruro Férrico.
 Ácido clorhídrico.
 Etanol.
 Amoniaco.
 Peróxido de hidrogeno.
 Ácido nítrico.
 HF.

5. PROCEDIMIENTO EXPERIMENTAL
5.1. SELECCIÓN DE LA MUESTRA

La muestra escogida debe satisfacer las condiciones de amplitud y


representatividad estadística, más cuando la dimensión de la
probeta unitaria se reduce a unos pocos milímetros.

Si corresponde a un control rutinario, la selección es por métodos


aleatorios. Si, por el contrario, se investiga la causa de un
fallo, la probeta debe ser tan próxima como se pueda a su
hipotético origen. La probeta puede tener cualquier forma y
dimensiones equivalentes a un paralelepípedo de 5 a 15 mm de lado.

La extracción de la probeta desde la pieza, o producto a ensayar,


se realiza mediante corte con una sierra de disco con
refrigeración evitando cualquier posible calentamiento pues podría
modificar el estado del material a ensayar. Cada alumno tomará una
muestra o probeta metálica de la colección disponible en el
laboratorio.

5.2. PREPARACION DE LA MUESTRA

El primer objetivo es obtener una superficie lisa y exenta de


irregularidades mediante un proceso de desbaste. Para ello se
utiliza una serie de papeles de esmeril, ordenados de mayor a
menor tamaño de grano, con los que se actúa secuencialmente sobre
la superficie. El tamaño de grano del papel se relaciona con la
numeración de éste, que da cuenta del nº de partículas por pulgada
2, de manera que la secuencia será: 320, 800, 1000, 1200. Las
partículas abrasivas del papel suelen ser de carburo de silicio
(SiC).

La técnica consiste en actuar sobre dos direcciones


perpendiculares consecutivamente, durante un cierto tiempo. El
operador deberá decidir cuando el proceso es suficiente, en
función del acabado de la superficie, en la medida que el rayado
generado con el desbaste elimine rayados anteriores. Cada vez que
se cambie el papel de esmeril se debe conseguir eliminar las
líneas de rayado del papel anterior, así como cada vez que se gire
la muestra 90º. En esta etapa es fundamental conseguir la
planaridad de la muestra. Durante el desbaste es importante tener
en cuenta que cada vez que se cambie el papel de esmeril se debe
lavar la muestra, para no introducir partículas de tamaño mayor al
papel que se va a usar. Y también se ha de tener precaución con el
calentamiento de la muestra.

Una vez desbastada la muestra con el papel esmeril más fino (de
mayor numeración), se pasa al pulido de la muestra. Este se hace
sobre una superficie relativamente blanda (caucho, corcho,
fieltro) y no abrasiva, sobre la que se impregna una suspensión de
polvos abrasivos. En nuestro caso utilizaremos suspensión de
alúmina (Al2O3) de tamaño de partícula conocido: 5 y 1 µm. Para el
pulido es altamente recomendable el uso de la pulidora.

Mediante el pulido se debe conseguir llevar la superficie de la


muestra hasta brillo especular. Se observa entonces al microscopio
con el fin de evaluar la calidad del pulido (quedarán arañazos
residuales del último tamaño de alúmina empleado, no perceptibles
fácilmente a simple vista) y para comparar con la imagen que se
obtenga tras el ataque químico.

5.3. ATAQUE QUÍMICO

El ataque químico se realiza utilizando los siguientes reactivos y


tiempos de ataque, dependiendo del material en estudio:
MATERIAL REACTIVO TIEMPO OBSERVACIONES
Cloruro férrico
Empleo
COBRE alcohólico (FeCl3 5g / 1 min
general.
HCl 2ml / etanol 80ml)
Cloruro férrico acuoso Empleo general
LATON (FeCl3 10g / HCl 20ml / Cu y
etanol 80ml) aleaciones.
Agua oxigenada amoniacal
BRONCE
(NH3 / H2O2 / H2O (1/1/2))
Mezcla de ácidos (H2O
Tiempo
ALUMINIO 95ml / HCl 1,5ml / HF
corto.
(48%) 0,5ml)
Resalta la
Picral (ácido pícrico 4g perlita de los
HIERRO
/ etanol 100ml) aceros y
fundiciones.
Ataque general
ACERO DE Nital (HNO3 2ml / etanol
20s - 45s de aceros y
CONSTRUCCION 98ml)
fundiciones.
Ataque de
Agua regia (HNO3 10ml /
aceros Cr, Ni-
ACERO INOX HCl 25ml / glicerina 30s – 2min
Cr y
25ml)
austeniticos.

Tras el ataque químico, se procede a la observación al microscopio


metalográfico de la superficie obtenida, observando la forma y el
tamaño de los granos de la muestra. Tener en cuenta para ello los
aumentos del microscopio. Se toma una imagen representativa de la
muestra con la cámara disponible en uno de los microscopios.

5.4. PREPARACIÓN DE LA RÉPLICA

Una vez preparada la muestra después del pulido y el ataque, y


observada su microestructura, se procederá a la preparación de la
réplica. Para ello se aplican 1-2 gotas de líquido de revelado
(Transcopy) en la cara verde de la lámina de réplica. Inclinar la
lámina para que el líquido fluya por toda la superficie. Debe
evitarse que el líquido ablande el adhesivo de la parte de atrás
de la lámina.

Al cabo de 10-30 seg, el líquido ha ablandado la lámina plástica y


cuando casi todo el disolvente se ha evaporado, la superficie a
revelar de la muestra debe ser presionada fuertemente contra la
parte verde de la lámina, sobre una superficie plana y evitando
que la muestra se desplace sobre la lámina, durante 30 seg. Se
deja estar al menos de 3 a 5 min para que la lámina plástica
endurezca y se pueda separar cuidadosamente. Separando el papel
posterior la réplica puede pegarse sobre un porta de cristal para
una más cómoda manipulación. A continuación se realiza la
inspección al microscopio de la réplica, tomando como referencia y
comparando con la superficie revelada previamente.

6. CUESTIONARIO
1. ¿Cuál es la importancia del ataque químico de la muestra ya
pulida?

El ataque químico permite al experimentador visualizar los


límites de grano de los materiales, sin ellos no es posible
determinar la forma, estructura y tamaño de grano.

2. ¿Cómo y para que se obtiene la réplica?

La réplica nos ayuda a confirmar el análisis, ambos son parte de


un mismo material y así mismo deben presentar similitudes en su
estructura y límites de grano.
3. ¿Qué muestra preparaste durante la práctica y que aspecto
obtuviste al microscopio? Descríbela lo más detalladamente
posible: Tipo y forma de los granos, cuantas fases están
presentes.

Acero INOX 10x Acero INOX 10x (réplica)

Las micrografías obtenidas del acero INOX, no fueron realizadas


correctamente, el enfoque y el arreglo de luz.

Aun así, a simple vista se puede observar que las muestras fueron
sobre atacadas con los químicos, dañando la superficie de las
mismas.

Los granos tienen forma irregular y presenta 4 fases.

Se puede observar bandeamientos regulares, en lo cual también se


lo considera fase.
Hierro corrugado 10x Hierro corrugado 10x (réplica)

Se puede observar unos granos pequeños en lo cual es


característico del trefilado.

A un mayor aumento quizá se pudiera distinguir mejor las fases.

Los granos tienen forma irregular y presenta 4 fases.

Aluminio 10x

En la muestra del aluminio, parece presentar inclusiones


metálicas. Eso es normal en este metal. No parece tener diferentes
fases del mismo material por lo que quizá se trate de un aluminio
puro. Pero con bastante contaminación.

El pulido no fue suficiente como para quitar las “rayas” o


relieves de la alúmina, aun así, es difícil llegar a quitar tales
relieves en este metal por su estructura y naturaleza.
La alúmina al igual que la cromita es un abrasivo para pulir. Pero
el tamaño de partícula es menor por lo que te deja un acabado
mucho más fino.

Los granos tienen forma semi irregular y presenta 2 fases.

Cobre 10x

La imperfección en la superficie de la muestra de cobre (el ovalo


imperfecto -de gran tamaño- de color oscuro) podría tratarse de
Plomo y los círculos u ovoides diminutos podrían tratarse de
espacios vacíos que anteriormente fueron ocupadas por el mismo.

El plomo es una impureza que se añade a propósito, ya que le


otorga al Cobre la característica antifricción.

Se notan esos espacios vacíos cuando se realizó un pulido muy


excesivo y sin mucha lubricación.
Los granos tienen forma irregular y presenta 3 fases.

7. CONCLUSIONES
Se usa micrografías para caracterizar un material. Cuando están
muy bien hechas, pueden ayudar a caracterizar un material. Pero un
análisis más riguroso lo complementa, con análisis químico,
ensayos mecánicos, difracción de rayos X, etc.

Las micrografías sirven para indagar si existen diferentes fases,


el tamaño de grano y las impurezas más evidentes en un material.

Las impurezas son consideradas como fases, la coloración en las


micrografías ayudan a reconocer la cantidad de fases presentes en
las muestras.
8. RECOMENDACIONES
Se recomienda no realizar pulidos excesivos, mantener la
lubricación constante, no sobreatacar con químicos para no dañar
las superficies de las muestras, enfocar correctamente las
micrografías y el arreglo de luz para así reconocer las fases y
las características que distinguen a una muestra esencial.

9. BIBLIOGRAFIA
Apraiz, B. Tratamientos Térmicos de los Aceros, Edit. Dossat,
España, 1985.

Avner, S. Introducción a la Metalurgia Física, Mc Graw-Hill,


México, 1988.

Callister, W. Materials Science and Engineering, J. Wiley, 1985.


Capítulo 10.