Está en la página 1de 4

1

Título del trabajo

Una sociedad sin normas no puede existir, así mismo toda profesión debe ser regulada y

regida por un código de normas que establezca los derechos y obligaciones que tiene un

profesional, en el caso particular para las ingenierías existe el código de ética profesional

para el ejercicio de la ingeniería en general y sus profesiones afines y auxiliares (ley 842

de 2003), cuyo objetivo es establecer un marco referencial sobre el comportamiento

profesional que debe tener un ingeniero, en nuestra consideración personal este código

establece muchos deberes y obligaciones necesarios para el correcto desarrollo de la

profesión, sin embargo no es claro sobre el procedimiento que se debe tener al momento

de infringirlo, o las sanciones que se le impondrán a quien no actué de acuerdo a lo

estipulado en el, estas fallas son aprovechadas por aquellas personas deshonestas para

beneficiarse al momento de sanciones y/o investigaciones judiciales en contra de ellos, lo

cual contribuye a la desorganización, ilegalidad y la poca preparación que presentan

algunos ingenieros al momento de desarrollar su actividad laboral.

La ingeniería y sus afines son profesiones en constante desarrollo cada día se descubren

nuevos conocimientos que aportan a esta, en Colombia los ingenieros ya son un sindicato

normalizado como principal ente regulador existe el Consejo Profesional Nacional de

Ingeniería demostrando la evolución que esta ha tenido en nuestro país, poco a poco

siendo un pilar muy importante y necesario para el progreso y el desarrollo, esta “fama”

que ha ido ganado también tiene sus contras personas con intenciones de lucrarse y crecer
2

su capital financiero o con la intención de favorecer a terceros, entre otros hacen mal uso

de sus conocimientos o no poseen las habilidades necesarias para desarrollar un cargo si

contextualizamos en un país como Colombia existen condiciones sociales y culturales

que facilitan estos comportamientos desleales. Por lo anterior y teniendo en cuenta este

ambiente tan difícil en el que convivimos con mayor obligación se necesita un código de

ética estricto severo y bien regulado que vigile a todos los ingenieros y profesiones a

fines.

Si nos vamos al código encontramos citas como estas: “Solicitar o recibir directamente o

por interpuesta persona, gratificaciones, dádivas o recompensas en razón del ejercicio de

su profesión, salvo autorización contractual o legal”; “Estudiar cuidadosamente el

ambiente que será afectado en cada propuesta de tarea , evaluando los impactos

ambientales en los ecosistemas involucrados, urbanizados o naturales, incluido el entorno

socioeconómico, seleccionando la mejor alternativa para contribuir a un desarrollo

ambientalmente sano y sostenible, con el objeto de lograr la mejor calidad de vida para la

población” Estas citas establecen las consideraciones que se deben tener en cuenta ante

situaciones en específico, explican detalladamente que se debe y que no se debe realizar,

si observamos la primera referencia nos permite recibir gratificaciones, dádivas o

comisiones siempre y cuando se tenga autorización contractual, ahora bien que pasa si

dentro del contracto existen clausulas o comisiones muy elevadas y desproporcionadas

para el ingeniero y para su equipo de trabajo, ¿esto está bien?, ¿Quién revisa estos

jugosos contratos?, ¿Qué pasa cuando el contrato es de palabra?, en licitaciones públicas


3

¿existe alguien encargado de vigilar a los ingenieros?, son muchas preguntas y muy pocas

respuestas las que nos ofrece el código. Pero dejando de un lado las especulaciones

vayámonos a la realidad a nuestro diario vivir la segunda referencia nos obliga a estudiar

cuidadosamente el ambiente que será afectado en cada propuesta de tarea, es una muy

buena norma va de la mano con los principios de la ingeniería verde, no obstante no hace

mucho se descubrió un proyecto que pretendía la exploración petrolera que pondría en

riesgo a Caño Cristales un rio único en el mundo patrimonio de la humanidad, lo más

grave no es que se haya realizado esta propuesta ya esto no es de extrañar, sino lo más

preocupante es que la ANLA (Autoridad Nacional de Licencias Ambientales) le haya

concedido dicha licencia, luego el gobierno la revoco más por obligación popular que por

criterio propio, solo por tomar un caso de muchos que existen. Si las autoridades

encargadas de vigilar y regir a los profesionales no tienen los conocimientos para estar en

estos cargos o son influenciados por interés personales que esperar de los ingenieros, una

situación difícil que afecta a todo el país, no solo a las ingenierías, hay grandes retos y las

soluciones no abundan.

Estudiemos ahora las penas o sanciones que se pueden imponer, entre ellas se destacan la

suspensión de la licencia profesional, la prohibición para ocupar cargos públicos o

dependiendo de la gravedad multas económicas y hasta la privación de la libertad,

aparentan ser sanciones severas, fuertes, sin embargo no son lo que aparentan, revisemos

las suspensiones de una licencia profesional, si un profesional tiene su licencia

suspendida y a la vez tiene un título de médico o de otra profesión que no tiene ninguna
4

vinculación con la ingeniería podría ejercer sin ningún problema su labor, hasta digamos

el ridículo de estudiar otra carrera universitaria sin ninguna dificultad, cosas para analizar

y discutir. Una prohibición de cargos públicos no me impide ejercer mi labor en una

organización privada, no importa cuales hayan sido las causas de esta sanción. Si un

ingeniero se apropia de 30 millones de pesos, y se le impone una multa de 35 smlv, ¿se le

considera equidad a esto?