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₪ Si aún los líderes no entienden completamente la adoración, ¿cómo pretenden

enseñar a la gente sobre ella? Y si no educan a la gente acerca de la adoración,


¿cómo esperan que participen en ella? Y si las personas no participan, difícilmente
podremos invitar la presencia de Dios a nuestra iglesia. Y si no invitamos su
presencia a nuestra iglesia, ¿cómo suponemos que su poder opere en la vida de
las personas? Y si su poder no opera en la gente, es poco probable que tengamos
algo más que una iglesia sin vida.

₪ Dios quiere que nuestra iglesia sea una que adora: que valora y busca la
presencia de Dios. Solo podemos esperar que nuestra gente haga aquello que le
enseñamos, les damos el ejemplo y los equipamos para hacer.

₪ Hoy nos está llamando al servicio. Tú tienes un rol que cumplir en el plan de
Dios. Y para hacerlo, tienes que aprender a adorar

₪ ¿Quién soy?

Ejemplo:
Una persona que se identifica a sí misma como guitarrista, irá en busca de
iniciativas que lo lleven al éxito y a la promoción como guitarrista. Si le dices a esa
persona que no tiene la habilidad para tocar en el equipo de alabanza sentirá algo
más que un simple rechazo. Tendrá una crisis de identidad.

Él es un guitarrista, si no toca la guitarra, ¿para qué sirve? ¿Para qué fue hecho
sino para tocar la guitarra? ¿Estuvo equivocado todo este tiempo? La mayoría de la
gente cree que su función determina su identidad. Si nuestra función nos
identificara, tendríamos serios problemas con cualquiera que nos pusiera
obstáculos en el uso de nuestros dones

¿Quieres ser usado por Dios? La mayoría de los cristianos respondería con un
rotundo “¡sí!”. Bien, déjame hacerte otras preguntas: ¿Quieres ser usado por tu
cónyuge? ¿Por la Iglesia? ¿Te gustaría ser usado por el gobierno? ¡De ninguna
manera! Cuando se usa a alguien, se le trata como una herramienta, no como una
persona.
Tengo noticias para ti. Dios no quiere usarte. Quiere conocerte. Desea ser
conocido por ti.
- Dios usó a Faraón, pero conoció a Moisés
- Dios usó a Saúl, pero conoció a David
- Dios usó a Judas, pero conoció a Jesús
El problema es que todavía nos vemos a nosotros mismos como herramientas en
las manos de Dios; objetos que Él puede usar. Dios puede usar cualquier cosa,
pero envió a su Hijo para poder tener relación con personas que creen; no con
objetos.

La religión enseña a vernos como herramientas. Si nos desempeñamos bien,


somos agradables y útiles a Dios. Si nos desempeñamos mal, no servimos para
nada y podemos ser dejados de lado o desechados. Él elegirá una herramienta que
funcione mejor que nosotros. Ese es el problema de ser una herramienta.
Ejemplo:
Cuando tu martillo se rompe, ¿de qué sirve? Así no puede construir ni demoler, ¿de
qué sirve tenerlo? Es chatarra. No se guardan las cosas rotas

En la Biblia, Dios pasa bastante tiempo enseñándonos quiénes somos en


realidad: hijos de Dios, amigos de Dios, más que vencedores, elegidos y muy
amados, ciudadanos del cielo, los redimidos, una nación santa, y un reino de
sacerdotes.

Cada identificador nos comunica tres cosas:


- Cómo Dios nos ve
- Cuánto nos valora
- Cómo podemos servir a su corazón

₪ Ser sacerdote

Tú eres un sacerdote (Éxodo 19:5-6)  Dios desafió a Israel para que fuera una
nación llena de sacerdotes, para enseñar a todo el mundo cómo adorarlo

Entonces, ¿qué ocurrió? La idolatría, el becerro de oro. Israel rechazó a Dios y su


llamado cuando eligieron alejarse de Él y volverse a sus dioses egipcios. Entonces,
¿cómo pasó Israel, de ser llamada una nación de sacerdotes a tener solo una tribu
que los representara como sacerdotes? (Éxodo 32:25-29)  Como los levitas a
amaron y honraron más a Dios que a su sociedad, Él los consagró (los apartó como
santos) y los bendijo.

En (Números 1:47-53) les dio el ministerio del tabernáculo, su lugar de encuentro,


puesto que ellos estaban consagrados a su santidad.
(Mateo 18:20) (Salmo 22:3)  Dios está derribando los muros entre el clero y los
laicos
(1° Pedro 2:5)  Dios te hizo para ser parte de algo que está construyendo: la
Iglesia. Y te ha llamado a funcionar como sacerdote. ¿Por qué? Para ofrecer
sacrificios espirituales aceptables a Dios

(v.9)  ¿Sabías que eres elegido? No cualquier sacerdote; sino uno real y parte de
una nación santa. ¿Por qué desea que seas un sacerdote? ¡Para anunciar las
alabanzas del Dios que te salvó e hizo libre!