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¡Manos fuera del camarada

Antonio Gramsci!

En 1922 probablemente en Moscú

Contra la recuperación fraudulenta de la vida y la


obra del heroico dirigente comunista italiano
Antonio Gramsci por parte de la burguesía, la
pequeña burguesía, el reformismo y el
revisionismo político y académico.
“Gramsci fue el primero en comprender en Italia el valor internacional de la enseñanza de Lenin,
el valor internacional del bolchevismo y de la Gran Revolución Socialista de Octubre”
Palmiro Togliatti, 1937.
“Tienen un valor teórico imperecedero los trabajos de A. Gramsci...y otras figuras eminentes del
movimiento comunista internacional”
Víctor Afanásiev, 1976
“La clase obrera italiana y el proletariado mundial pierden en la persona de Gramsci uno de sus
mejores dirigentes, uno de los mejores representantes de las generaciones de bolcheviques
educados en las filas de la Internacional Comunista”
Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista, 1937
enero 2013

1.- Introducción.
2.- Los procesos de manipulación en torno a Gramsci
3.- Da comienzo la “operación Gramsci”.
4.- Gramsci manipulado en tierras latinoamericanas.
5.- La fea obsesión de clasificar a Gramsci como lo que no fue.
6.- Gramsci como destacado luchador Marxista-Leninista de la clase obrera italiana
7.- Gramsci como continuador de las teorías de Marx y de Lenin.
8.- Gramsci como dirigente combativo de la Internacional Comunista.
9- Gramsci siente gran admiración e identificación con Lenin
10- Gramsci rechaza completamente los planteamientos de Trotsky.
11.- Gramsci como profundo admirador de la experiencia revolucionaria soviética.
12. Es completamente falso que Gramsci se hubiese opuesto al llamado “estalinismo”.
13.- Las contribuciones de Gramsci a la teoría del Marxismo-Leninismo.
14.- Los errores teórico-políticos del camarada Gramsci.
15.- Gramsci sirve poco para el Tercer Mundo y mucho a la Revolución europea.
16.- Mentiras y tergiversaciones habituales en torno a Gramsci
17.- Gramsci sigue orientando y estimulando la lucha por el socialismo y el comunismo

Biografía
1.- Introducción
La manipulación que la burguesía y los revisionistas de todo tipo ejercen sobre la vida y la obra de
un destacadísimo dirigente comunista como Gramsci mueve a la indignación. Este notable
camarada pertenece a una generación de extraordinarios dirigentes bolcheviques que la
Internacional Comunista creó tras la victoria de la Revolución de Octubre. Gramsci integra por
derecho propio ese grupo de gigantes que cambiaron la Historia universal como Lenin, Stalin, Mao
Zedong, Chu En Lai, Ho Chi Minh, Suje Bator, Le Duan, Luis Carlos Prestes, Julio Antonio Mella,
Farabundo Martí, José Carlos Mariátegui, La Pasionaria, José Díaz, Tito, Klement Gottwald, Jorge
Dimitrov, Kim Il Sung, Manabendra Roy,…

De los dirigentes bolcheviques italianos fue, sin duda el mejor.

En él se mezclaron la finura del intelectual de amplia cultura con el profundo compromiso


proletario, su firme enraizamiento en la cultura italiana, la claridad ideológica en su adhesión
entusiasta al marxismo-leninismo y su aplicación práctica, creativa y original. Gramsci no llegó
nunca al poder, la Revolución italiana que despuntaba firme en varios momentos: 1919-1920, en
1943-1944 y en 1968-1969, ha sido sucesivamente derrotada hasta el momento. Le tocó organizar la
derrota y el repliegue y, en esas condiciones, construir un fuerte partido proletario dispuesto a los
más duros sacrificios para dirigir a toda la clase obrera y a todo el pueblo en la lucha por el
socialismo.

Lamentablemente Gramsci como Secretario General fue capturado por la dictadura musoliniana sin
dejarle la posibilidad de construir un sólido equipo de dirigentes bolcheviques fieles a sus
enseñanzas, a las de Lenin, de la Internacional Comunista y del Tercer Congreso del Partido
Comunista italiano de 1926, que es la verdadera fecha de nacimiento del PCI como proyecto
revolucionario bolchevique consecuente.

La dirección quedó tras la caída de Gramsci en manos de Palmiro Togliatti quién no fue capaz o no
quiso tomar el poder en medio de la gran insurrección popular antifascista y antialemana de 1944.
Fue Togliatti, que había acompañado a Gramsci desde 1915, quien buscó cobijo y coartada en los
textos de Gramsci, que había fallecido destrozado por el cautiverio fascista en 1937, dando inicio a
la cínica manipulación de sus escritos de la cárcel, los únicos que pueden ser manipulados por no
estar escritos con la claridad de sus escritos en libertad. Gramsci se había visto en la obligación de
desarrollar un estilo deliberadamente complejo, alambicado e incluso confuso para escapar a la
vigilancia estrecha y diaria de los agresivos censores fascistas que cumplían órdenes expresas del
dictador Mussolini, antiguo miembro renegado del Partido Socialista en el que también militó en su
primera juventud nuestro Antonio.

Esta circunstancia y algunos errores cometidos por Gramsci sirvieron de base a una gran campaña
de deformación de las preciosas lecciones de Gramsci que indiscutiblemente desarrollan y
enriquecen la ciencia del marxismo leninismo. Este trabajo busca demostrar los distintos procesos
de manipulación poniendo de relieve la verdadera naturaleza leninista de la obra y de la vida del
dirigente proletario inmortal, Antonio Gramsci.
2- Los procesos de manipulación y apropiación en torno a
Gramsci.
La situación es cuando menos grotesca: los peores enemigos de Gramsci en vida y contra los que
dirigió toda la artillería de su pensamiento y acción han lanzado desde los años 60 del siglo XX una
gran campaña de recuperación de su obra para hacer de Gramsci una vulgar caricatura de lo que fue.
Reformistas que rechazan visceralmente toda revolución, académicos que se aprovechan de
Gramsci para promocionar sus carreras profesionales, trotskistas cuya corriente combatió desde
1924 e incluso dirigentes de patronal y gobierno imperialistas se han convertido en fervorosos
partidarios del comunista sardo muerto a resultas del encarcelamiento fascista que sufrió. Varios
ejemplos extremos:

- En mayo de 1986 el órgano de expresión de la criminal dictadura chilena de Pinochet, el


diario El Mercurio de Santiago de Chile, publica un reportaje titulado “La hegemonía
cultural, desafío de hoy” que recoge las declaraciones realizadas en Roma al citado diario
por dos ideólogos derechistas supuestos expertos en Gramsci: un tal Augusto del Noce y el
cura católico Flavio Cappuci quién seguramente odia al comunista por el consecuente
rechazo que siempre mantuvo frente al Vaticano y la Iglesia católica a quien llamó
“formidable organización reaccionaria”1.
- Fernando Henrique Cardoso, antiguo miembro del grupo académico de los “marxistas
paulistas”, vendido a la burguesía compradore brasileña y presidente neoliberal y
antipopular, considera que Gramsci puede ser fuente de inspiración para una “izquierda
moderna” (es decir traidora y pro imperialista como es él mismo) que según él, falta en
Brasil2.
- Escandaloso: El principal ideólogo y vicepresidente de la patronal francesa MEDEF de
1998 a 2002 Denis Kessler y actual presidente del grupo privado de seguros SCOR, antiguo
asistente en la Universidad de Paris X del entonces profesor Dominique Strauss-Kahn, ex
director del Fondo Monetario Internacional (FMI), recupera el concepto de hegemonía e
incluso el nombre de Gramsci para hacerlo compatible con el capitalismo imperialista
francés.
- El mismísimo ex presidente francés Nicolás Sarkozy, agresivamente reaccionario,
ultracolonialista, estrecho colaborador del imperialismo norteamericano y belicista radical
que ordena sin pudor el asesinato de Gadafi y el derrocamiento de Laurent Gbabgo en Costa
de Marfil y agrede criminalmente a los pueblos de Libia, Siria, Costa de Marfil y Afganistán
se permite declarar: “En el fondo hago mío el análisis de Gramsci: el poder se gana por las
ideas”3.
- Sarkozy no hace sino repetir la propuesta de un ideólogo derechista francés de crear un
gramscismo de derechas4.

Es evidente que los representantes del imperialismo francés no se sentirían cómodos citando a Marx
o Engels y muchos menos a Stalin, Kim Jong Il o a Fidel Castro y por supuesto no a insignes
comunistas franceses como André Marty, Maurice Thorez o Henri Alleg ¿Porqué en cambio no les
importa apoyarse en Gramsci? Dos respuestas son posibles: o bien es cierto que como dice el
ministerio de asuntos exteriores de Venezuela “Gramsci fue el “padre del eurocomunismo”5 o como
1 Texto “El Vaticano” publicado en el órgano de la Internacional Comunista “Correspondencia Internacional” el 12
de marzo de 1924 y colgado en esta web en francés http://bellaciao.org/fr/spip.php?article50703
2 “Presencia de Gramsci” en O Tempo, 10 marzo 1988.
3 Le Figaro, Paris, 17 abril 2007.
4 Alain de Benoist, Pour un gramscisme de droite, 1982, Éd. Du Labyrinte.
5 Nota oficial del mencionado ministerio firmada por un funcionario de nombre Juan Alejandro Sarmiento y titulada
“Fallece Antonio Gramsci: el padre del eurocomunismo”
dijo el ideólogo del socialdemocratizado “Partido Comunista de España (PCE)” José María Laso
Prieto un “precursor del eurocomunismo”6, es decir un revisionista y reformista que renunció al
Marxismo-Leninismo para integrar el movimiento obrero en el capitalismo, un traidor y renegado,
en definitiva como lo fueron Eduard Bernstein, De Man, Musolini 7, Karl Kautsky, Earl Browder8,
Teodoro Petkoff9, Santiago Carrilo10, Roberto Freire11, Arnoldo Martínez Verdugo, Robert Hue12 o
Mijaíl Gorbachov y los diversos renegados del comunismo italiano empezando por quién dio inicio
al giro a la derecha en 1944 Palmiro Togliatti y seguido por quienes lo profundizaron paso a paso,
Giorgio Amendola, Enrico Berlinguer, Aquille Ochetto que siendo líder de la Federación Comunista
Italiana (FGCI) reivindicó el Gramsci leninista para luego traicionarlo, Massimo D’Alema, Fausto
Bertinotti, descarado revisionista que intenta liquidar el Partido de la Refundación Comunista
(PRC), Walter Veltroni, antiguo dirigente de la FGCI y antiguo director de l’Unitá (diario creado,
por cierto, por inspiración de Gramsci en Milán en 1924) o Giorgio Napolitano a quien la burguesía
agradece sus servicios de traidor al comunismo nombrándole nada menos que presidente de la
República italiana; o por el contrario, en torno a la vida y obra de Gramsci se ha tejido una densa
red de manipulación ideológica.

La sucia manipulación de la obra y vida del dirigente comunista ha tenido varias fases y varios
métodos. Los revisionistas que tratan de construir un Gramsci renegado cortan arbitrariamente la
obra del Gramsci dirigente partidario comunista del Gramsci teórico reposado silenciando el hecho
relevante de que el segundo está desde 1926 preso en una cárcel fascista italiana en la que sus
escritos recopilados en los Cuaderni del Carcere eran sistemáticamente leídos, censurados y
sellados pagina por pagina por los carceleros mussolinianos encargados expresamente de reprimirlo.
La autora Christine Buci-Glucksmann ya denunció oportunamente en su obra esta manipulación
fraudulenta13. La excelente revista soviética Socialismo Teoría y Práctica denunció asimismo que
los manipuladores de la obra gramsciana “suelen examinar aisladamente sólo una parte de la
herencia de Gramsci, “olvidando” todo aquello que se refiere al auge revolucionario de 1919-1920
en Italia”14.

Uno de los primeros en comete esta manipulación es el dirigente eurocomunista revisionista español
Jordi Solé Turá quién tras romper con la ultraizquierdista Organización Comunista (Bandera Roja)
pasó al Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC, de línea eurocomunista en los años 70,
hermano del Partido Comunista de España-PCE) con el que también rompió y sería nombrado
6 Articulo “Los precursores del eurocomunismo”, revista Argumentos, numero 5, Propensa, Madrid, octubre de
1977.
7 Quien antes de ser un dictador fascista llegó a ser miembro del ala de izquierda del partido socialista italiano del
que fue expulsado en 1914.
8 Dirigente del Partido Comunista norteamericano que propugnó la autodisolución de los Partidos Comunistas y
que ejerció una nefasta influencia en el comunismo latinoamericano.
9 Dirigente oportunista de derechas del Partido Comunista venezolano que en 1971 encabezó una escisión
reformista y eurocomunista llamada Movimiento al Socialismo (MAS) y se convirtió en líder de la derecha
neoliberal.
10 Joven trotskista hijo de un dirigente del PSOE llamado Wenceslao Carrillo infiltrado en el Partido Comunista de
España por la vía de la Juventud Socialista Unificada, tras la muerte del secretario general José Díaz alcanza la
secretaria general y al frente de un equipo liquidador formado por socialdemócratas como Jorge Semprún, Claudín,
Jordi Solé Turá, Antonio Elorza, Sánchez Montero y otros desmonta la columna vertebral bolchevique del PCE hasta
hacerlo renunciar al leninismo oficialmente y convertirlo en un partido socialdemócrata y antisoviético de la corriente
“eurocomunista”. Ha sido denunciado en varias obras como Así Carrillo destruyó el PCE de Enrique Lister,
Eurocomunismo y Estado o la desintegración del PCE y la ruptura con el Movimiento Comunista Internacional de
Henry Winston y Julio Luelmo y Eurocomunismo es anticomunismo de Enver Hoxha. Carrillo apoya al PSOE
anticomunista pro OTAN y deja un PCE desmoralizado, debilitado y derechizado. La burguesía española franquista
multiplica su reconocimiento por la labor interna de zapa desplegada por este renegado y liquidador.
11 Dirigente del Partido Comunista brasilero (PCB) que intervino en su disolución en 1991.
12 Dirigente del Partido Comunista francés (PCF) que en los años 90 intentó su liquidación política e ideológica.
13 Gramsci y el Estado, Anagrama, Barcelona, 1976.
14 “La historia se realiza en Rusia…”, Socialismo Teoría y Práctica, numero 1, enero 1981, Novosti, Moscú, pagina
45.
ministro del gobierno pro imperialista y anticomunista socialdemócrata de Felipe González. Este
teórico revisionista selecciona cuidadosamente y publica únicamente los materiales escritos por
Gramsci en la cárcel que contribuyen a sus fines políticos y oculta los escritos de Gramsci en
libertad de antes de 192615. Las obras Cultura y Literatura (1967), Introducción a la filosofía de la
praxis (1970) y La Política y el Estado Moderno (1971) publicadas por la editorial Península bajo
el franquismo son el resultado de esta deformación revisionista de la obra de Gramsci.

Los académicos pequeño burgueses se sienten inclinados por glosar los Cuaderni sin prestar
atención a la obra del Gramsci plenamente libre. Es el caso del canadiense Jean Marc Piotte en su
obra El Pensamiento político de Gramsci, Barcelona, 1972. También del mexicano Lucio Oliver en
la UNAM mexicana que organiza el enésimo seminario para “descifrar” los Cuadernos de la Cárcel.
Es el caso asimismo del colombiano Jorge Gantiva quién realiza una esmerada tarea de falsificación
del pensamiento de Gramsci convertido por su obra y gracia en exactamente lo contrario de lo que
fue: prácticamente un intelectual burgués “pluralista” y anticomunista 16. No tiene nada de extraño
que este Gantiva sea un colaborador habitual de la Fundación Friedricht Eber en Colombia
propiedad de la socialdemocracia alemana para difundir las ideas anticomunistas y pro imperialistas
en América latina. Dicha fundación por cierto lleva el nombre del presidente de la “República de
Weimar” que ordenó masacrar a 30 mil obreros alemanes incluidos sus líderes Rosa Luxemburgo y
Karl Liebckhnet que protagonizaron la Revolución de Noviembre de 1918. Este tal Gantiva con
eructos fascistas como éste: “por marxismo se entiende toda una parafernalia policiaca,
burocrática, ortodoxa y sectaria impuesta en los países socialistas y en los partidos comunistas”17
evidencia que existen supuestos “gramscianos” que tienen más puntos en común con los jueces,
carceleros y verdugos del dirigente comunista italiano que con él mismo.

El argentino Hugo Calello intenta enfrentar a Gramsci nada menos que con Marx.

Afortunadamente el escritor comunista italiano Paolo Spriano recopila los textos de Gramsci de
antes de su detención por los fascistas de 1926 y los publica en la obra Scritti Politici. También el
intelectual marxista español Manuel Sacristán en ruptura con el PCE eurocomunista, realizó una
recopilación honesta de los trabajos de Gramsci en sus diversos periodos vitales publicados por
Siglo XXI en México en 1970 bajo el título Antología.

3.- Da comienzo la “operación Gramsci”.


Es el Partido que Gramsci contribuyó a crear y del que fue su máximo dirigente de 1924 a 1926, el
Partido Comunista Italiano (PCI), el primero en dar comienzo la sinuosa tarea de manipulación de
su contenido político y teórico. En 1944 su entonces máximo dirigente y viejo camarada pero
también viejo rival político de Gramsci, Palmiro Togliatti, impone el “Giro de Salerno” que marca
el abandono del objetivo de la toma revolucionaria del poder, el desarme de las poderosas milicias
antifascistas, el reconocimiento de la democracia burguesa, la continuidad del Estado burgués y el
diálogo con el Vaticano y la Iglesia católica. Togliatti promueve la amnistía para los fascistas que
siguen ocupando cargos en la policía y órganos represivos, magistratura y fuerzas armadas mientras
los tribunales encarcelan a los antifascistas. El 3 de octubre de 1944 pronuncia un discurso en

15 Lo denuncia Juan Calatrava Escobar en su introducción a la obra Antonio Gramsci. La construcción del Partido
Comunista 1922-1926, Dédalo Ediciones, Madrid, 1978, p. 15.
16 Jorge Gantiva, Un ensayo sobre Gramsci. El sentido de la filosofía política y la tarea de pensar, Cooperativa
editorial Magisterio, Bogotá, 1998.
17 Ídem.
Florencia en el que se produce la primera manipulación conocida del pensamiento de Gramsci. Es el
inicio de lo que el biógrafo de Togliatti Giorgio Bocca llama “la operación Gramsci” que sigue
plenamente vigente manipulando el pensamiento del comunista sardo.

Apoyándose en el firme apoyo leninista que dio Gramsci a la unidad entre obreros y campesinos,
Togliatti extiende este principio a la unidad con las masas campesinas católicas, lo que en términos
políticos significa la defensa del Concordato firmado entre el Vaticano y el Estado italiano y la
unidad con la Democracia Cristiana, heredera del Partido Popular italiano (PPI)18 que Gramsci
llamó a derrotar y no a establecer ningún tipo de alianza con él. Concretamente describió tal partido
como “el teatro de luchas de tendencias encarnizadas que reflejan los conflictos de clases de las
masas rurales italianas”. El PPI es una marioneta del Vaticano que es “un enemigo internacional
del proletariado revolucionario”19, en palabras gramscianas. Gramsci procuró aislar a las masas
campesinas del PPI dirigidas por Miglioldi que participaron en movilizaciones de los dirigentes
terratenientes papistas de extrema derecha.

Togliatti se esmera en presentarse como el camarada mas intimo y cercano a Antonio a quien
conoce desde 1912 pero oculta cuidadosamente las diferencias políticas que en algunas ocasiones
separaron a ambos y que se reflejaron en varios momentos a lo largo de los años. Repasemos
algunas de estas diferencias:

- En agosto de 1920 Gramsci se separa de Togliatti y se niega a entrar en la fracción


comunista “eleccionista” de la sección socialista de Turín y crea un pequeño grupo de
“educación comunista”20.

- En setiembre de 1920 L’Ordine Nuovo se rompe ya que Gramsci se acerca a Bordiga en el


objetivo común de crear el partido comunista mientras que Togliatti y Terracini se acercan a
Tasca que quiere reformar el partido socialista21.

- El 18 de mayo de 1923 le dice por carta a Togliatti que su comentario sobre el reciente
congreso del PSI no le ha gustado y que eres un “comunista que se mira en un espejo: en
lugar de disgregar el PSI tu comentario tiende a reforzarlo”22.

- Gramsci debió librar un paciente trabajo para que Togliatti rompiese con Bordiga según
señala el investigador Hugues Portelli23.

- En enero 1924 Gramsci rechazó un manifiesto preparado por Bordiga que había sido
firmado por Togliatti.

- El 26 de octubre de 1926 escribe una carta a Togliatti para quejarse con mal humor de la
interpretación sesgada que está haciendo de la carta que ha dirigido a los camaradas
soviéticos en relación a la lucha surgida en el seno de su dirección donde se manifiestan
serias discrepancias politicas. Le dice que “tu manera de razonar me ha dado una impresión
penosísima…tu observación es floja y carece de valor…Todo tu razonamiento está viciado
de “burocratismo”24.
18 Adriana Chaia, “ll Piano inclinato”, prólogo al ensayo del gran historiador marxista leninista este alemán Kurt
Gossweiler La (ir)resistibile ascensa al potere di Hitler, Zambon Editore, 2009
19 “El Vaticano”, op.cit.
20 Antonio Gramsci, Cuadernos de la Cárcel, Universidad Autónoma de Puebla, 1999, p.
21 Maria Antonieta Macchiocchi, Gramsci y la Revolución de Occidente, Siglo XXI editores, México, 1976, p.64.
22 Carta de Gramsci a Palmiro Togliatti de mayo 1923
http://www.marxists.org/francais/gramsci/works/1923/05/gramsci_19260518.htm
23 Hugues Portelli “Gramsci et la pensée politique italienne contemporaine”, revista Temps Modernes, 1978, Paris. P.
401.
24 Carta integra publicada en el libro de María Antonieta Macchiocchi en sus páginas 356,357 y 358.
- El biógrafo de Togliatti, Bocca, señala que entre ambos hubo una ruptura total que duró los
11 años de encarcelamiento de Antonio en que no dirigió ni una sola línea a Palmiro.

25 de abril de 1945: los partisanos comunistas y antifascistas liberan Italia del fascismo y el ocupante extranjero bajo las
banderas de Garibaldi, Lenin y Gramsci.

Las fuerzas marxistas leninistas y gramscianas del Partido se oponen y critican lo que no es otra
cosa más que una “vergonzosa capitulación frente a la burguesía y la traición a la teoría y práctica
de la Tercer internacional” en acertadas palabras del Círculo Lenin italiano 25. De manera
igualmente acertada Marco Rizzo dirigente de Comunisti-Sinistra Popolare señala que el largo
proceso degenerativo del PCI comienza precisamente con el “Giro de Salerno”26.

La Brigada Garibaldi dirigida por el Comité de Liberación de la Alta Italia (CLNAI) y dirigentes de
primer nivel como Secchia y Scoccimarro quién votará afirmativamente en contra de su propia
opinión para no romper la unidad del Partido. Es el inicio de abandono de las tesis leninistas y
gramscianas. Togliatti ocupa el cargo de vicepresidente de la República desde abril de 1944 pero la
burguesía encarnada por el presidente De Gasperi lo expulsa en mayo de 1947 bajo presión del
gobierno norteamericano que es quién toma el control político y militar del país a partir de 1945.

Cuando en setiembre de 1947 se reúne en la ciudad de Sklarka Poreba, en la recién constituida


República Popular de Polonia, el Kominforn, es decir, la Conferencia de los Partidos Comunistas en
el poder del este europeo junto a los grandes Partidos Comunistas de Francia e Italia, el secretario
del Comité Central (CC) soviético Andrei Zdanov critica los errores de los comunistas italianos y
franceses. La expulsión del PCI del gobierno por el primer ministro ha suscitado protestas pero el
PCI “no ha apoyado ni dirigido suficientemente esta iniciativa de las masas. La conclusión que hay

25 En su ponencia presentada al Seminario Comunista Internacional de Bruselas en mayo de 2000 titulada “L’actualite
du patrimoine théorique de l’Internationale Communiste dans la lutte pour le socialisme”,
http://www.icsbrussels.org/ICS/2000/2000fr/Seminaire/italie.html
26 Discurso de Marco Rizzo en un encuentro de comunistas europeos en octubre de 2012
http://www.comunistisinistrapopolare.com/2012/10/03/intervento-di-marco-rizzo-allincontro-europeo-dei-partiti-
comunisti-1-e-2-ottobre-bruxelles/
que sacar es que tanto en Francia como en Italia los comunistas han sido víctimas de la
intimidación y chantaje imperialistas y han sobrestimado las fuerzas de la reacción. Han
subestimado sus propias fuerzas, las fuerzas de la democracia, la voluntad de las masas de
defender los derechos nacionales y los intereses fundamentales de sus países. Es aun más
decepcionante aún cuando los Partidos Comunistas francés e italiano han demostrado en
condiciones difíciles, su capacidad a aglutinar alrededor de la bandera comunista amplias masas
de la clase obrera, los campesinos pobres y la intelectualidad”. El camarada Zdanov insta a los
comunistas italianos, franceses, británicos y otros a defender la independencia y a no retroceder
frente a la presión imperialista. “Si se comportan resueltamente a favor de la paz duradera y la
democracia popular, de la soberanía nacional, la independencia… ningún plan de sometimiento de
Europa podrá triunfar”27. Los comunistas soviéticos temen por la blandenguería y cobardía que
evidencian los dirigentes comunistas italianos y otros tras la guerra mundial, un momento de
especial euforia y fuerza del Movimiento Comunista Internacional tras la victoria soviética sobre el
fascismo.

Togliatti no se atreve a dar la cara directamente para justificar su claudicación pero recomienda a
sus delegados defenderse así:”Si os reprochan que no hemos sabido tomar el poder o que nos han
echado del gobierno…decidles que no podíamos transformar Italia en una segunda Grecia”. En
realidad el PCI y la clase obrera podían haber hecho una gran Revolución como la que soñó
Gramsci en 1920. Durante los primeros días de abril de 1945 la clase obrera y las masas populares
toman el poder y ocupan las fabricas, disponen de 300 mil partisanos fuertemente armados, la
ciudad de Trieste la han tomado los partisanos comunistas del Ejército Popular de Liberación de
Yugoslavia (ELPY) quienes han liberado todo su país a punta de fusil, el Ejército Rojo soviético
ocupa Austria. En 1946 el PCI conquista electoralmente las alcaldías de Turín, Génova, Venecia,
Bolonia, Florencia, Livorno, Pisa, Reggio Emilia, Módena y otras ciudades. En las elecciones a la
Asamblea constituyente la alianza de comunistas y socialistas alcanza un 42 %. Los comunistas
controlan el 58 % de los puestos dirigentes del sindicato CGIL y el 63 % de la federación de obreros
metalúrgicos. El diario del partido vende 340.000 ejemplares. Dirige la Asociación Nacional de
Partisanos con 200.000 afiliados. Las condiciones para la victoria revolucionaria son inmejorables.

Si el PCI hubiese abierto un frente revolucionario en Italia, la revolución socialista griega hubiese
posiblemente triunfado. La traición de Togliatti es de dimensiones históricas. En 1950 Stalin sabe
que la línea reformista de este dirigente es un problema que puede hundir el PCI leninista e intenta
retirarlo de su dirección proponiéndole que salga de Italia para asumir la dirección del
Kominforn28. Éste se niega enfáticamente evidenciándose de manera inequívoca que Togliatti no es
un “estalinista” sino un reformista y un renegado. Tras las elecciones de 1953 este líder impone un
nuevo giro derechista.

En su plan es fundamental eliminar al verdadero sucesor y continuador de Gramsci, el hombre


fuerte del Partido, verdadero leninista formado en la lucha obrera, en L’Ordine Nuovo, en la
Internacional Comunista en Moscú, en las prisiones fascistas y en la dirección de la lucha armada,
el poderoso Secretario de Organización Pietro Secchia. En 1925 coquetea brevemente con la
extrema izquierda de Bordiga para pasar a apoyar rápidamente a la línea leninista representada por
Gramsci. Bajo su dirección, el PCI alcanza el máximo de número de afiliados de su historia, 2
millones trescientos mil para el VI Congreso en 1948. Togliatti consigue quitar el cargo a Secchia y
se lo entrega a su leal Giorgio Amendola, un abierto socialdemócrata quien de 1954 a 1956 destruye
el viejo partido obrero bolchevique antifascista y anticapitalista y construye uno nuevo, pequeño
burgués, burocratizado y con base territorial y no de células de fábricas. El XX Congreso del PCUS
27 Andrei Zdanov, “le Rôle dirigeant des partis communistes pour rallier tous les elements démocratiques,
antifascistes, aimant la paix contre les nouveaux plans de guerre et d’agression”, Etudes Marxistes, nº 63, Bruselas,
2003, p. 107 y 108.
28 Dato tomado del articulo de Marc Lazar “Les Partis Communistes italien et francais et l’apres Staline”, Vingtieme
Siecle, 1990, numero 28.
en 1956 refuerza esta tendencia reformista. Togliatti lo acoge con entusiasmo porque ratifica su
propia línea reformista. Dice “el giro del XX Congreso [del PCUS] no fue para nosotros ni un
abrirnos los ojos, ni una sorpresa; sin, sobre todo, la confirmación y un estímulo eficaz para andar
hacia delante”29. Pocos meses después, en diciembre del mismo año, el VIII Congreso del PCI
sanciona su integración plena en la democracia burguesa y en el orden capitalista, aceptando su
Constitución y su organización política. Secchia es sacado de la dirección y será marginado en el
PCI. Togliatti se rodea de sus fieles Amendola, Piajetta, Longo e Ingrao para iniciar la
socialdemocratización del Partido.

Pietro Secchia, el verdadero heredero de Gramsci y de Lenin en la dirección del PCI, cuya foto es exhibida
como bandera por los antifascistas en 1947

Togliatti supervisa personalmente en 1948 el inicio de la edición de la obra de Gramsci escrita en la


cárcel, que es la más sujeta a interpretaciones dadas las condiciones en que fue escrita, los
Cuadernos de la Cárcel, por parte de la editorial Einaudi. Además corta, clasifica y publica el

29 Entrevista en Rinascita de 1964 disponible en http://www.marxists.org/espanol/togliatti/rinas.htm


material según temas para quitarle su unidad interna. Los textos bolcheviques claros e inequívocos
de Gramsci no tienen interés para la dirección del PCI y tardarán en ser publicados. En 1954 se
publican los escritos en el periodo 1919-1920 y los del periodo 1921-1926 lo serán a partir de 1966.
En 1959 el PCI togliatizado realiza un gran coloquio sobre Gramsci para incorporar al partido la
lectura parcial del legado teórico y político del sardo que le conviene. Los conceptos de hegemonía,
“bloque histórico” y “reforma intelectual y moral” se integran fuera de la voluntad gramsciana de
ruptura revolucionaria con el capitalismo. En 1967 en Cagliari el PCI organiza otro coloquio para
integrar a Gramsci como “gran figura” de la cultura italiana como si se tratase de un Miguel Ángel,
un Rafael o un Dante.

Togliatti luchó con Gramsci pero en 1944 se separó de su línea apropiándose de su imagen

El 4 de julio de 1948 Togliatti frena la insurrección revolucionaria que estaba a punto de producirse
como respuesta a un atentado fascista que él mismo sufrió. Empieza a tomar distancias de la Unión
Soviética de Lenin y Stalin, a la que tanto había apoyado Gramsci, al proclamar el llamado
principio del “policentrismo” en las relaciones en el Movimiento Comunista Internacional (MCI),
es decir la negativa de considerar a la URSS y a su partido comunista como el núcleo central tanto
del campo socialista como del MCI, mérito que había conquistado por haber protagonizado la
Revolución socialista de 1917, la construcción exitosa del socialismo económico, la creación de la
Internacional Comunista, la victoria sobre el fascismo y la solidaridad activa con las revoluciones
del Mundo. El Partido Comunista chino denunció en 1962 que “Togliatti y algunos otros
camaradas del Partido comunista italiano se apartan cada vez mas del marxismo-
leninismo….niegan el antagonismo fundamental entre los sistemas mundial del socialismo y
capitalismo…sostienen que los principios fundamentales del marxismo-leninismo han quedado
“anticuados”30. El soviético Jruschov premia el antisovietismo de Togliatti bautizando una
importante ciudad rusa con su nombre al fallecer éste en 1964.
30 “Las divergencias entre el camarada Togliatti y nosotros”, diciembre 1962
http://www.sinoperi.com/beijingreview/Articles-Details.aspx?id=4159&lang=SP
En 1968 el PCI condena la intervención militar del Pacto de Varsovia contra el gobierno liquidador
de Alexander Dubcek, intervención que salva el socialismo en Checoslovaquia por 20 años más.
Quien fuera secretario general Enrico Berlinguer entre 1972 y 1984 proclama el “eurocomunismo”,
declara que los principios marxistas leninistas están obsoletos y el 27 de abril de 1977 reconoce que
su partido no sigue la línea de Gramsci 31. En un acto de grave traicion acepta la pertenencia de Italia
a la alianza imperialista OTAN llegando al extremo de considerarla un “paraguas protector” de la
seguridad. La única fuerza que amenazaba a la seguridad italiana era la propia OTAN que había
construido una red clandestina de grupos terroristas llamada “Gladio” que sirvió de base a los
grupos fascistas que ensangrentaron el país en los años 70 32. Simultáneamente el PCI multiplica sus
críticas de marcado tono antisoviético al campo socialista y condena enérgicamente la intervención
internacionalista de la URSS en 1979 para salvar la “Revolución de Abril” y al gobierno progresista
en Afganistán.

Las provocaciones reiteradas de la dirección revisionista del PCI fueron respondidas por el
Secretario de Ideología del PCUS Boris Ponomariov en su libro publicado en 1978 La doctrina viva
y eficiente del marxismo leninismo (respuesta a sus críticas). El PCI culmina su abandono de toda
idea marxista y gramsciana al proclamar el llamada “compromiso histórico” como proyecto de
alianza con la burguesía católica para reforzar el sistema parlamentario burgués. Alianza que la
burguesía además siempre rechazó.

El único en oponerse a esta degeneración dentro del partido fue el viejo compañero de Gramsci
Umberto Terracini sin lograr ningún éxito. El PCI contribuye a la promulgación de las leyes de
emergencia basadas en las leyes del fascismo para combatir a los grupos armados de izquierda y
apoya los gobiernos burgueses en nombre de la “lucha antiterrorista”. El PCI contribuye a reforzar
el aparato represivo del Estado burgués. El secretario general que sustituye a Berlinguer en 1988,
Alessandro Natta, reitera nuevamente que su concepción de partido ya no es la de Gramsci.
Gramsci se había convertido en una pesadilla para los renegados revisionistas. Ciertamente el PCI
pequeño burgués, revisionista y antisoviético no era hacía mucho tiempo, al menos desde 1944-45,
el de Gramsci y Ordine Nuovo, las luchas obreras, las prisiones fascistas, las Brigadas
Internacionales en España y la Brigada Garibaldi en Italia.

En su XX Congreso en febrero de 1991 en Rimini el grupo de dirigentes en torno a Aquille Ochetto


y Giorgio Napolitano, quienes en el pasado habían asimismo manipulado la obra de Gramsci,
declaran muerto al histórico PCI creado en 1921 y dan lugar al socialdemocratizado “Partido
democrático de la izquierda” (PDS)33.

Este camino no conducirá a la “democracia avanzada” que prometía Togliatti sino a la victoria
electoral de la extrema derecha racista, corrupta e imperialista encarnada por Berlusconi y los
fascistas Fini, Gasparri y La Russa y a la incorporación entusiasta de Italia a las guerras criminales
emprendidas por la OTAN a finales del siglo XX y comienzos del XXI contra la República Sprska
de Bosnia-Herzegovina, la República de Krajina en Croacia, la República Federal de Yugoslavia,
Afganistán, Somalia, Yemen, Iraq, la Yamahiriya Libia y Siria. El eurocomunismo hace del otrora
fuerte comunismo italiano construido por grandes luchas obreras y por grandes dirigentes
(independientemente de sus errores) como los napolitanos Amadeo Bordiga y Ruggero Grieco, el
sardo Antonio Gramsci, Angelo Tasca, Umberto Terracini, el genovés Palmiro Togliatti, Alfonso
Leonetti, Mauro Scoccimarro, Pietro Secchia y otros, una serie de partidos minoritarios, débiles, en
ocasiones confusos, divididos y excluidos del parlamento de lo que se aprovecha la gran burguesía
31 Dicho por Hugues Portelli en su artículo de 1978 “Gramsci et la pensée italienne”
32 Sobre este tema véase el libro de Ganser, Daniele (2005), NATO's Secret Armies: Operation GLADIO and
Terrorism in Western Europe, Frank Cass Publishers.
33 Un análisis de la autodestrucción del PCI en el libro de Guido Liguori Qui a tué le parti communiste italien?,
Editions Delga, 2011.
explotadora y nostálgica del fascismo que mete al país en una crisis sin precedentes. En 2008 el
presidente de la International Gramsci Society Giorgio Baratta señala que la izquierda y toda la
clase obrera italiana están en “derrota y desolación”34.

A esta catástrofe condujo el largo camino de renuncia completa a Marx, Lenin, Stalin y Gramsci.
Como dice el comunista napolitano Amedeo Curatoli, a partir del VIII Congreso dirigido por
Togliatti se ha producido el “verdadero drama del comunismo italiano…que en vez de conducir al
socialismo ha producido la catástrofe moral e ideológica” de antiguos dirigentes del PCI que se han
convertido en “inmundos insectos acomodados en las filas de la élite política de la burguesía
monopolista italiana”35. La Red de los Comunistas italianos (RdC) reconoce que las últimas
décadas han sido devastadoras para la cultura política de los comunistas italianos:” La crisis
política…ha producido un individualismo difuso, una competición personal y un arribismo
indecente que ha desmontando, paso a paso, un patrimonio único en el Occidente capitalista, el del
movimiento obrero, del PCI y del movimiento de los años 70”.

Sin respeto por el contenido incuestionablemente leninista de la obra de Gramsci, el historiador e


ideólogo oficial del PCI Luciano Gruppi en su artículo de 1963 “Il concetto d’egemonia” es de los
primeros en contraponer el concepto gramsciano-leninista de “hegemonía” con su real significado
de dictadura del proletariado, esto es de poder obrero en un Estado de nuevo tipo, socialista. Gruppi
dice que revolución para Gramsci es simple “reforma intelectual y moral” 36. Mentira. Gramsci
concibe la “reforma intelectual y moral” como un proceso fundamentado en el marxismo para
liquidar toda influencia reaccionaria del Vaticano y de la Iglesia católica sobre las masas
campesinas italianas. A partir del VIII Congreso jrushovizado 37, el PCI emplea el concepto de
“hegemonía” para negar toda voluntad de tomar revolucionariamente el poder. El revisionista
Amendola define “hegemonía” como “democracia avanzado”. Amedeo Curatoli acusa a los teóricos
de la línea reformista impulsada por Togliatti, los Natoli, Spriano, Platone, Gerratana, Gullo y
Gruppi de operar una “falsificación cínica” de las posiciones leninista de Gramsci para acomodarlas
a la línea de renuncia reformista del PCI.

Es tan descarada la manipulación cometida de la vida y obra de Gramsci por los revisionistas
italianos que el intelectual liberal Norberto Bobbio, buen conocedor de ambas, no tiene más
remedio que elevar su grito de protesta:”Si es verdad, creo que lo es, que Gramsci fue un pensador
revolucionario y que el partido comunista practica hoy una política reformista, me parece que el
problema sobre el que se nos ha invitado a discutir gana en claridad una reformulado como
sugería. A saber: ¿es posible (o licito) servirse de un escritor revolucionario para justificar una
política reformista?”38.

Los revisionistas y eurocomunistas que debilitan y destruyen los Partidos Comunistas en Italia,
Gran Bretaña, Brasil, México, Honduras, Haití, España, Bélgica y otros países se apropian
indebidamente de Gramsci. Para el eurocomunista español José María Laso hay que abandonar el
objetivo de la toma del poder y dejar de considerar la Revolución de Octubre como referencia: 39 ya
“no cabe plantearse únicamente, como en el Octubre soviético, el ataque frontal a la trinchera
estatal”, escribe. Para ellos se trata únicamente de reformar el Estado burgués.
34 Prologo al libro de Jorge Giordani Gramsci, Italia y Venezuela, Vadell Hermanos, Caracas, 2009, p. 16.
35 Amedeo Curatoli, “ La cinica strumentalizzazione riformista di Antonio Gramsci”,
http://www.resistenze.org/sito/te/pe/dt/pedtba13-008098.htm ,
36 Luciano Gruppi, El concepto de hegemonía en Gramsci, Ediciones de Cultura Popular, México, 1978, p.9
37 Jruschovizado quiere decir sometido a la influencia del líder soviético Nikita Jruschev un antiguo troskista
responsable de dicho congreso y del giro revisionista del PCUS que afortunadamente pudo ser corregido cuando las
fuerzas sanas lograron destituirlo de la secretaria general poniendo en su lugar al camarada Leonid Ilich Brezhnev.
38 Entrevista con Bobbio publicada en el libro colectivo Gramsci y el eurocomunismo, Materiales, Barcelona, 1978,
p.51.
39 José María Laso Prieto, “Perspectiva Actual de Labriola, Gramsci y Togliatti”, Revista de Ciencias Sociales,
numero 27, noviembre 1978, Madrid.
Después del mencionado XX Congreso del PCUS que condena a Stalin, se desata una ofensiva
anticomunista que toma, entre otros, a Gramsci como blanco. Académicos burgueses le adjudican la
paternidad de un supuesto “marxismo abierto”.

Como dice un profesor norteamericano, estas interpretaciones no solo distorsionan la teoría


revolucionaria de Gramsci sino que niegan su contribución a la tradición marxista 40 y, añadimos
nosotros, marxista leninista. El sociólogo Fougeyrollas reconoce que parte de la obra de Gramsci es
utilizada por intelectuales que intentan sobre todo destruir el marxismo y el movimiento de masas.
Ya desde 1957 se publican este tipo de interpretaciones de derecha 41 que tuvieron una réplica por
parte de los comunistas italianos Carlo Salmari y Mario Spinella en la introducción a su antología
de textos de Gramsci publicada en 1963 por Editori Riuniti en Roma. Sin embargo desde entonces
este dirigente comunista es objeto de enorme interés por académicos burgueses interesados en la
tergiversación de los textos marxistas.

Es difícil no ver al imperialismo vinculado a la tarea de falsificación de la obra y pensamiento de


Gramsci ante hechos como éste: en 1973 el departamento de Sociología de la Universidad de
Washington realiza un seminario de 6 meses sobre el gran sardo en el que participan 25 profesores,
graduados y estudiantes. El resultado es un Gramsci antileninista, anticomunista y antisoviético,
contrario a la revolución socialista y partidario de reformas culturales que hagan más “humano” el
capitalismo en la línea de la llamada Escuela de Frankfurt. No tenemos las pruebas pero ya sabemos
gracias al extraordinario estudio de France Stonor Flaunders42 del interés de la CIA en combatir la
gigantesca influencia del Marxismo y del Comunismo en las ciencias sociales, el arte, la filosofía, el
cine, la literatura, la ciencia e incluso en las corrientes religiosas 43 en todo el Mundo. La CIA
invirtió fondos abundantes, sobornos y presiones para que intelectuales de izquierda se sumasen a la
cruzada ideológica contra el comunismo. La manipulación de Gramsci corresponde a la lucha de
clases en el terreno de la ideología. La tarea del profesor norteamericano Carl Boggs de falsificar a
Gramsci aparece evidente en esta cita de su autoría: “buscó derribar las deformaciones elitistas y
autoritarias del “modelo jacobino” (vale decir, lo que ahora es definido como leninismo
clásico)”44. El mentiroso Boggs intenta hacer del hombre de Lenin en Italia un enemigo del
leninismo aprovechándose de la desinformación de los lectores y estudiantes.

Es paradójico que la burocracia universitaria se haya lanzado a una tarea infinita de interpretar,
evaluar, recitar, clasificar, juzgar, conjugar, analizar, desmenuzar, digerir, manosear y manipular a
un autor como Gramsci quién no tenía el menor respeto por el academicismo burgués. Ocurre lo
mismo con revistas científicas desconectadas por completo de la lucha de clases como la New Left
Review cuyo dirigente Perry Anderson está muy orgulloso de haber introducido el vocabulario de
los Cuadernos en Gran Bretaña. En México un autodenominado “Centro de estudios sociales
Antonio Gramsci” presidido por un profesor de la universidades Autónoma y Autónoma
Metropolitana se dedica a estudiar cuestiones tan poco revolucionarias como Kant y Dios y la tan
manida modernidad que es la denominación que le da la academia a la fase parasitaria y
descompuesta del capitalismo que Lenin llamó con mucha más precisión científica “imperialismo,
fase superior del capitalismo”. El militante italiano les dijo a todos estos señores profesores ajenos a
toda vinculación con la lucha proletaria revolucionaria que “la universidad no ejerce ninguna
40 Carl Boggs El marxismo de Gramsci, Premia Editora, México, 1978, p. 33.
41 Carlo Marzani, The open marxism of Antonio Gramsci, Cameron Associates, Nueva York, 1957; Gwyn Williams,
“Gramsci’s concept of Egemoni” Journal of the History of Ideas, octubre-diciembre 1960; H.Stuart Hugues,
Consciousness and Society, Vintage Books, Nueva York, 1958.
42 Frances Stonor Flaunder, La CIA y la guerra fría cultural, 2001, Barcelona, Editorial Debate.
43 El comunismo ha ejercido una atracción tan poderosa a lo largo del siglo XX que ha reclutado militantes hasta en
las familias de los piadosos religiosos musulmanes chiíes en el sur de Irak, ha penetrado en los seminarios católicos
y en las generaciones de jóvenes sacerdotes e incluso de algún obispo progresista, entre los budistas y otras
corrientes.
44 El marxismo de Gramsci, op.cit., p. 19.
función unificadora”45. Congresos, coloquios, seminarios, cátedras y debates se organizan
regularmente y los señores profesores emplean a Gramsci como tema de estudio en los trabajos que
les permiten ascender en sus carreras académicas y embolsarse becas, salarios, bolsas de viaje,
bonos, pagos diversos, publicar artículos y libros y otros privilegios. Se realizan regularmente
congresos de “estudios gramscianos”, se conmemoran con toda pompa aniversarios de la muerte del
héroe, etc.

4.- Gramsci manipulado en tierras latinoamericanas.


En América Latina otro grupo de reformistas y revisionistas, deseosos de enterrar bien hondo la
Revolución Nacional Democrática antiimperialista y socialista, se apropian del Gramsci blando y
falso fabricado a medias entre los revisionistas italianos y argentinos y la censura militar brasileña.
Porque ocurre que en Brasil las primeras ediciones de traducciones del camarada Antonio se
realizan en 1966 cuando la censura obliga a presentarlo como un simple crítico literario y no como
lo que realmente fue, un combatiente bolchevique de primera línea, organizador político del
proletariado, enemigo mortal del régimen capitalista y militante consciente y disciplinado del
Komintern.

Los llamados “gramscianos argentinos” encabezados por José Aricó, Oscar del Barco y Héctor
Schnucler son expulsados en 1963 por sus posiciones socialdemócratas del Partido Comunista, se
incorporan al foquismo guevarista ayudando a la guerrilla del argentino Massetti aplastada en 1964
y terminan convertidos en asesores del primer presidente derechista tras la feroz dictadura militar,
Raúl Alfonsín. Es solamente un “pequeño detalle sin importancia” para otro académico
seudomarxista anticomunista argentino de nombre Néstor Kohan quien ensalza a Aricó “más allá
de su poco feliz apoyo al alfonsinismo”46. Un año antes de ser expulsado del PCA Aricó escribió un
interesante prologo a una obra de Gramsci que sin embargo afirma que “las obras de Gramsci
son…un magnífico ejemplo de las alturas interpretativas que puede lograr el Marxismo-Leninismo
cuando está en manos de un pensador genial que lo utiliza como un instrumento y una guía”47. Es
falso, el Marxismo Leninismo es un arma intelectual potentísima en manos del proletariado y de su
partido de vanguardia y no en manos de ninguna individualidad genial. No es extraño, ni pensamos
que falso, que hoy la llamada “Biblioteca Aricó” de la Universidad Nacional de Córdoba
(Argentina) reconozca que la “meta principal” de Aricó fue “combatir al marxismo-leninismo para
abrirle camino al socialismo democrático”48.

Otro gramsciano argentino, Juan Carlos Portantiero 49, además de apoyar también al alfonsinismo,
acabó de ideólogo de la plataforma política del presidente neoliberal Fernando de la Rúa (derribado
por una revuelta popular en diciembre de 2001) y de su vicepresidente Carlos Álvarez (dimitido en
el 2000). En la nota obituaria del “Club socialista José Aricó” al que pertenecía Portantiero se le
reivindica clara y abiertamente como socialdemócrata cuando fallece en 2007 aunque esa etiqueta
ya no convenía para describirlo ya que su derechización había ido más lejos 50. Fueron

45 Antología, pagina 381.


46 Néstor Kohan, Marx en su (Tercer) Mundo, Fundación editorial El Perro y la Rana, Ministerio para la Cultura,
Caracas, 2009, p. 357.
47 José Aricó, Prologo en Notas sobre Maquiavelo, sobre política y sobre el Estado moderno, Editorial Lautaro,
Buenos Aires, 1962, p. 22.
48 http://www.arico.unc.edu.ar/bibliojose.htm
49 Autor de “Los usos de Gramsci”, Cuadernos de Pasado y Presente, México, 1977.
50 Horacio Tarcus, “Murió nuestro socio Juan Carlos Portantiero”,
socialdemócratas partidarios de reformar el capitalismo sin acabar con él en los años 60 pero
murieron siendo ideólogos del capitalismo dependiente argentino. Aricó afirma ladinamente que
Gramsci permite “obtener una idea más compleja y abierta”51 del pensamiento de Lenin ¿Qué
significa esta majadería? ¿Será que Lenin no se expresaba con claridad y necesita pasar por el
pueblo natal de Gramsci en la isla mediterránea de Cerdeña para que la gente entienda su supuesta
“complejidad” y “apertura”? Esta frase huele a un intento de traicionar a ambos bolcheviques, al
ruso Lenin y al italiano Gramsci. La bandera de Lenin ha servido provechosamente en Cuba,
Guyana, Grenada, Chile, Nicaragua, El Salvador, Colombia y otros países pero el falso Gramsci
socialdemocratizado ha contribuido a reforzar la hegemonía de la burguesía local y del
imperialismo y a dividir a las fuerzas progresistas. Por ejemplo, algunos conceptos manipulados de
Gramsci han servido a esa gran derrota del pueblo chileno que han sido los gobiernos de la llamada
“Concertación”. El tal Néstor Kohan, se permite afirmar que Gramsci ha visto la importancia del
Parlamento52. Claro, por eso los fascistas escupieron en su inmunidad parlamentaria para capturarlo
un 8 de noviembre de 1926 cuando se dirigía a una reunión de la dirección clandestina del Partido
Comunista, torturarlo y encerrarlo 12 años en sus asquerosas prisiones hasta matarlo.

Las tesis reformistas y procapitalistas del Partido Comunista italiano (PCI) en los años 70 son otra
catástrofe para el proceso revolucionario brasileño al desorientar completamente al otrora poderoso
Partido Comunista brasileño (PCB) que termina por ser desplazado de las grandes luchas obreras,
desaparece en 1992 y deja un espacio político abierto que será inmediatamente ocupado por el
Partido de los Trabajadores (PT), agrupación socialdemócrata-trotskista y burguesa. Lo asevera en
2008 el doctor y miembro del CC del PCB, hoy en fase de reconstrucción, Edmilson Costa, en un
brillante ensayo: el PC italiano influenció enormemente en el antiguo CC 53. La nefasta influencia
del eurocomunismo en la izquierda latinoamericana ya fue denunciada por el sociólogo Atilio
Borón. Conceptos como “crisis del marxismo”, “hegemonía” y “guerra de posiciones” se
impusieron en su versión más derechista54. El principal manipulador de Gramsci es un intelectual
revisionista que perteneció entre 1960 y 1989 al PCB, Carlos Nelson Coutinho, quién reconoce que
entró en el Partido bajo influencia de las tesis antiestalinistas del XX Congreso del PCUS en 1956 55.
Traduce en 1966 la obra de Gramsci El materialismo y la filosofía de Benedetto Croce. Publica en
1981 Introducción a Gramsci cuando él mismo abraza la democracia burguesa y rompe con el PCB,
partido que termina disolviéndose bajo influencia de este tipo de tesis reformistas corrosivas,
privando así al proletariado brasileño de un arma de lucha construida con enormes esfuerzos.
Publica en 1999 Gramsci, un Estudo sobre seu pensamento politico. Se declara admirador de
Togliatti y de la concepción antimarxista de Berlinguer sobre la democracia como “valor universal”
hasta el punto de dedicarle su libro La democracia como valor universal en 1980. Lenin ya explicó
en 1918 que “la democracia pura es un embuste liberal que embauca a los obreros”56 y en 1919
que esta idea es una “estupidez…opinión pequeño burguesa en boga entre los representantes de la
II Internacional de que se puede pasar al socialismo “a través de la democracia” en general. La
base de este error reside en el prejuicio, heredado de la burguesía, de que la “democracia” tiene
un contenido absoluto, independiente de las clases”57. Publica además una antología de textos de
Togliatti. Coutinho ha contribuido a construir ideológicamente un PT que en 2011 es descrito por el

chttp://www.clubsocialista.com.ar/scripts/leer.php?seccion=en_memoria&archivo=20 2007.
51 José Aricó, La cola del diablo, itinerario de Gramsci en América Latina, Buenos Aires, 1988, p.79.
52 Néstor Kohan, Gramsci y Marx. Hegemonía y poder en la teoría marxista, Buenos Aires, 2003.
53 Edmilson Costa, “A tragedia da socialdemocracia retardataria no Brasil”, http://www.pcb.org.br/portal/index.php?
option=com_content&view=article&id=268:a-tragedia-da-social-democracia-retardataria-no-
brasil&catid=34:marxismo&Itemid=30
54 Léase el articulo de Atilio Borón y Oscar Cuellar “Apuntes críticos sobre la concepción idealista de hegemonía”
publicado en el numero 4 de la Revista Mexicana de Sociología de octubre-noviembre de 1983.
55 Entrevista que le hace Néstor Kohan para su libro De ingenieros al Che. Ensayos sobre marxismo argentino y
latinoamericano, Buenos Aires, Biblos, junio de 2000.
56 Lenin, La Revolución Proletaria y el renegado Kautsky, Editorial Progreso, Moscú, 1980, p. 20.
57 Lenin, “Economía y política en la época de la dictadura del proletariado” en el recopilatorio Cuestiones de la
organización socialista de la economía nacional, Editorial Progreso, Moscú, s/f, , págs. 250 y 251
sociólogo norteamericano James Petras como vinculado al gran capital, decadente y corrompido
que ya no representa ni está vinculado a los trabajadores. Arremete contra la revolución como toma
del poder y dice autoritariamente que “a traves de reforma- e Gramsci fala mesmo em reforma
intelectual e moral-que se faz agora a revolucao”58. El señor Coutinho ha decretado unilateralmente
que la revolución es solamente reforma. Es lo mismo que 90 años atrás decía Bernstein y a lo que se
oponía Lenin en1902: la “socialdemocracia (el comunismo) debe dejar de ser el partido de la
revolución social para transformarse en un partido democrático de reformas sociales”59. Nada tiene
de extraño la colaboración entre Néstor Kohan y Coutinho, dos enemigos acérrimos del marxismo-
leninismo.

La manipulación de Gramsci contribuye a confundir y corromper las ideas revolucionarias en


México. Así, el trotskista Sergio Rodríguez Lazcano, antiguo dirigente del disuelto “Partido
Revolucionario de los trabajadores”(PRT), filial del llamado “secretariado unificado de la IV
Internacional”, liderado en su momento por Ernest Mandel y Alain Krivine, y aliado del
“subcomandante Marcos”, intenta justificar la negativa de los zapatistas a tomar el poder y construir
un régimen democrático revolucionario parloteando sobre el desarrollo de la sociedad civil y
apelando al pobre Gramsci en su artículo "El zapatismo: Un puente a la esperanza" publicado en la
revista del ya disuelto Frente Zapatista de Liberación Nacional-FZLN (todos los grupos en los que
milita este señor terminan curiosamente por desaparecer con rapidez).

En Chile se produce otro exceso. El Gramsci que luchó denodadamente contra la línea reformista
del PS italiano por su traición a la lucha proletaria, que llegó a titular uno de sus textos “El Partido
combatirá con energía cualquier retorno a las concepciones orgánicas de la socialdemocracia”, que
en 1925 llama a depurar en el Partido los residuos “de mentalidad socialdemócrata”60 y que escribe
en las Tesis de Lyon de 1926 que “el partido comunista de Italia ha formado su ideología en la
lucha contra la socialdemocracia (reformistas)”61, es enarbolado sin vergüenza alguna por el PS
chileno traidor al legado del presidente mártir Salvador Allende y de sus dirigentes combativos
como Carlos Altamirano, partido derechizado, neoliberal y sometido a la hegemonía imperialista y
fascista que tras acceder al gobierno respeta escrupulosamente la Constitución pinochetista que pesa
como una losa sobre el país. Léase el panfleto de unos socialdemócratas chilenos que insisten, en el
estilo togliattiano de manipular a Gramsci, “Congreso ideológico del partido y pensamiento de
Gramsci”. Con seguridad el sardo hubiese dicho de este partido lo mismo que escribiese del
derechizado PSI:”este pobre Partido socialista que se proclama jefe de la clase obrera, no es otra
cosa que el lastre el ejercito proletario”62.

Incluso en la Cuba socialista opera una corriente académica que se destaca por la misma falta de
escrúpulos que sus colegas de otras partes en relación a la manipulación de Gramsci. Corriente que
goza de los parabienes de los académicos derechistas de Latinoamérica. Así un artículo publicado
por el centro de investigaciones jurídicas de la UNAM enfatiza el apoyo a dicha corriente
llamándola “marxismo crítico de impronta gramsciana”63. Corriente nucleada en torno al Centro de
Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana “Juan Marinello” que significativamente publica la
deleznable obra de Néstor Kohan Marx en su (Tercer) Mundo que pretende disfrazar de “marxismo
latinoamericano” su tendencia antisoviética profundamente europea, eurocentrista y occidental.

58 Carlos Nelson Coutinho, “Marxismo, democracia e revolucao” en el recopilatorio O PT e o marxismo, publicado por
la dirección de Sao Paulo del PT, 1991, p. 100.
59 Lenin ¿Qué hacer? Editorial Progreso, Moscú, 1981, p. 10.
60 “La lucha contra las fracciones y la discusión en el partido”, junio de 1925, Antonio Gramsci. La construcción del
partido comunista…, p. 91
61 Tesis numero 25, Gramsci y la Revolución de Occidente, óp. cit., p.328.
62 “Partido y Revolución”, citado en la página 79 de la obra de Luciano Gruppi El Concepto de hegemonía en
Gramsci, Editora Popular, México, 1978.
63 Armando Chaguaceda Noriega, “Socialismo de Estado y asociacionismo en la Cuba actual”,
http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/6/2960/16.pdf ,
El supuesto “marxismo latinoamericano” kohaniano rebosa por todas las esquinas de la típica
arrogancia pedante de los académicos de la izquierda occidental y estadounidense. Kohan recuerda
mucho al profesor británico Bottomore cuando éste carga contra la “fuerte ortodoxia marxista que,
pese a sus protestas de ser una ciencia social no era más que un dogma político, esta ortodoxia
surgió en la URSS”64. Recuerda también mucho al escritor francés André Gide cuyas ensoñaciones
pequeñoburguesas volaron al visitar la URSS, al profesor germano norteamericano Herbert Marcuse
que ya en 1958 ataca en un libro al “marxismo soviético”, al escritor a sueldo de los servicios
británico de inteligencia George Orwell que afirma que el partido comunista es el “Gran Hermano”,
a Hanna Arendt cuando ataca al “totalitarismo” soviético, al renegado Edgar Morin quien dice que
la URSS es un “nuevo imperio”, al sionista y trotskista rumano Lucien Goldmann cuyo ataque a la
“dictadura stalinista” le permitió ganar “su sueldo del Estado” francés, como dice irónicamente
Lenin de individuos de su calaña 65, o al también francés André Gorz cuando se despide del
proletariado para abrazar a la burguesía en un libro que esta clase promocionó intensamente. Kohan
se parece a los insoportablemente arrogantes Trotsky66, Daniel Bensaid, Daniel Cohn Bendit, Alain
Krivine, Cornelius Castoriadis, Perry Anderson, Stephane Courtois, Roger Establet, Jaime Pastor,
Carlos Taibo, Juan Carlos Monedero, Anthony Giddens, Gerald Cohen y decenas y decenas de
individuos pedantes, despreciativos, autoritarios y pagados de sí mismos. El “kohanismo” es
pedantería europea anticomunista.

El profesor del Centro cubano que mencionamos Jorge Luis Acanda quiere imitar a Gramsci, quién
denunciaba con toda razón el “marxismo positivista” burocratizado y reformista de la Segunda
internacional, al atacar al “marxismo positivista” que voló por los aires en 1989-1991”67,
deshonesta y fraudulenta manera de rechazar el Marxismo Leninismo y la construcción socialista en
el Mundo. Acanda se aprovecha de la dura derrota que supuso la desaparición del campo socialista
nucleado en torno a la Unión Soviética con la excepción precisamente de Cuba además de Vietnam
y Laos (China y Corea Popular se habían desprendido del citado campo socialista). Además de
Acanda pertenecen a esta corriente Hugo Azcuy Hernández, Rafael Hernández y otros intelectuales.
Los reformistas que se amparan en Gramsci atacan a los marxistas leninistas cubanos consecuentes
por supuestamente no comprender el término “sociedad civil” y no “desempeñar un marxismo
creativo”68. El derechista mexicano citado también los reprocha de emplear “enfoques
descalificadores tradicionales enfocados en la sospecha”. Uno de los atacados, el director hasta
fechas recientes de la Escuela del Partido Comunista, el camarada Raúl Valdés Vivó es, en nuestra
opinión, uno de los Marxistas Leninistas gramscianos vivos más creativos, enérgicos, sugerentes e
interesantes de Cuba y de toda la región, típico revolucionario de vanguardia, miembro del Comité
Central, activo en tareas políticas, militares y teóricas tanto nacionales como internacionales.
Embajador cubano acreditado en plena selva vietnamita ante el Frente Nacional de Liberación en
1970 de donde salió un maravilloso libro 69. Jefe de la misión internacionalista cubana en apoyo a la
Etiopía socialista de donde salió otro interesante libro70. Su libro Angola: fin del mito de los
mercenarios ha sido editada en 15 países. Además Raúl Valdés Vivó es un estudioso de las
contribuciones de Gramsci al desarrollo del Marxismo-Leninismo con su artículo “Asomo a la
significación de Gramsci” publicado en 1996 en la revista Cuba Socialista. También un
enriquecedor de la teoría marxista con libros como El Manifiesto que no muere. Lo que se mantiene
lo que ha cambiado, un historiador fecundo con Las dos vidas de Bolívar. Su multifacética
personalidad intelectual se completa como autor de las novelas La brigada y el mutilado y Los

64 Tom Bottomore, La sociología marxista, Alianza Editorial, Madrid, 1976, p. 37.


65 Lenin, “Marxismo y revisionismo”, en Contra el oportunismo de derecha y de izquierda, contra el trotskismo,
Progreso, Moscú, 1979, p. 84.
66 De quien escribe el mismo Gramsci que manifiesta “reflejo inconsciente de la pedantería seudocientífica del grupo
intelectual alemán que tanta influencia tuvo en Rusia”, pagina 383 de la Antología.
67 “Conversando sobre Gramsci, sociedad civil y hegemonía”, entrevista de 2003.
68 Ileanys María Mena Fernández, “Recepción de Gramsci en Cuba”.
69 Embajada en la selva y antes: Paralelo 17, Editorial de Ciencias Sociales, Instituto del Libro, La Habana, 1969.
70 Raúl Valdés Vivó, Etiopía, la Revolución desconocida, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1977.
negros ciegos, la obra de teatro Naranjas en Saigón editada por Casa de las Américas así como de
poemas.

Afortunadamente estos revisionistas no tienen el poder y reconocen que las “ideas gramscianas”
(esto es, cierta interpretación adulterada y derechista de las mismas) no han sido asumidas
plenamente por la Revolución cubana. Lo que sí ha hecho la Revolución cubana es conocer,
estudiar y asimilar la rica contribución teórica y política del camarada Gramsci y ya en 1973 la
Editora en Ciencias Sociales de La Habana publica una Antología de textos suyos. Esperamos que
se imponga la línea marxista leninista y los revisionistas no socaven la base ideológica de la
Revolución socialista cubana.

La manipulación sin vergüenza hace del pobre Gramsci incluso un impulsor de la contrarrevolución
llamada “perestroika” que destruyó el socialismo soviético para poner en el poder a una clase de
mafiosos y criminales que han saqueado la riquísima economía soviética y arruinado a su pueblo.
Esto dice una profesora venezolana en 1990:”Ya Gramsci, sesenta años antes de Gorbachov, a lo
largo de toda su obra, había insistido en el auto gobierno de la sociedad, en el principio del
centralismo democrático en la organización del Partido y en la delimitación de las funciones del
Estado”71.

Esta corriente burguesa ya existía en la época de Lenin y se llamaba igual que ahora: corriente
“crítica”. Lenin ya les dio su merecido y tan sólo reproducimos sus acertadas palabras:

”el bernesteinianismo y la tendencia “crítica”, hacia la cual evolucionó totalmente la mayoría de


los marxistas legales...corrompían la conciencia socialista, envileciendo el marxismo, predicando
la teoría de la atenuación de las contradicciones sociales, declarando absurda la teoría de la
revolución social y de la dictadura del proletariado...Los gritos de “¡Contra la ortodoxia! y “viva
la libertad de crítica” se pusieron en el acto muy en boga”72.

Los “críticos” enemigos de la “ortodoxia” que en 2012 se creen el colmo de la modernidad y la


renovación ya eran viejos reformistas cuando en 1905 el camarada Lenin los desenmascaró. Queda
desenmascarado el cruzado contra la “ortodoxia” Kohan que no deja pasar ocasión de atacarla: el
carné de “ortodoxia” justifica, según él, la “mediocridad”73.

5.- La fea obsesión de clasificar a Gramsci como lo que no fue.


Uno de los abusos que se comete con frecuencia con Gramsci es clasificarlo junto a autores, teorías
y corrientes que no fueron las suyas. El propósito de esta manipulación es negar su identidad
política marxista leninista. Varios ejemplos: los trotskistas clasifican a Gramsci como “marxista
revolucionario” porque abominan del marxismo-leninismo. Otro trotskista, el profesor de sociología
francés en la Universidad de París VII, Pierre Fougeyrollas insiste en incluirlo en un “marxismo
occidental” producido, según él, “fuera del movimiento obrero”74. Justifica su afirmación no solo
71 Orienta Caponi, “Perfiles: Antonio Gramsci”, Universalia, Revista del Decanato de estudios Generales de la
Universidad Simón Bolívar, numero 1 abril-julio 1990.
72 ¿Qué hacer? , op.cit., p. 21.
73 . Nestor Kohan, Marx en su (tercer) mundo, op.cit., p. 142.
74 Pierre Fougeyrollas, Sciences sociales et marxisme, Editions L’Harmattan, 1990, Paris, p. 254.
falsa sino calumniosa diciendo que la mayoría de sus obras las escribe en la cárcel. Este señor
profesor hace a Karl Korsch y a Gyorg Lukács compañeros de Gramsci en esta arbitraria
clasificación. Este manipulador señala que el Partido Comunista italiano y “los burócratas del
Kremlin” han ignorado durante mucho tiempo la obra de Gramsci a causa de su “actitud crítica” en
relación al “estalinismo”.

Karl Korsch es tan alejado de las posiciones de Gramsci que calificó la revolución rusa de
“burguesa”, mantuvo relación con su adversario más directo en el seno del PCI, Amadeo Bordiga y
se mostró en desacuerdo con la Internacional Comunista desde 1921 mientras que Gramsci fue uno
de sus más fervientes militantes. Korsch fue denunciado por la Internacional Comunista en 1924
por su obra antileninista Marxismo y filosofía mientras que Gramsci fue el continuo defensor de las
tesis de Lenin. En el VII Pleno ampliado de la IC el 7 de diciembre de 1926 Stalin ataca al líder de
los “ultraizquierdistas” de Alemania Korsch por afirmar que la industria que está construyendo la
URSS en ese momento es “puramente capitalista”, que el Partido Bolchevique está “kulakizado” y
que la IC es “oportunista”. Este provocador fue expulsado del Partido Comunista alemán en 1926,
se exiló en EEUU donde publicó el artículo contra Lenin “La filosofía de Lenin” y se alejó de
manera abierta y clara del marxismo hasta convertirse en un antimarxista furibundo. En 1950
escribe que “todos los intentos de restaurar la totalidad de la teoría marxista en su función de
teoría de la revolución social de la clase obrera son ahora utopías reaccionarias”75. Nada que ver
este renegado con el firme, consecuente y coherente bolchevique Gramsci.

El joven Lukács de 1922 tampoco estuvo vinculado a Gramsci sino a sus rivales políticos, escribe el
propio Lukács, los “ultra izquierdistas italianos, como Bordiga y Terracini”. Estos, junto a otros,
publicaban en Viena la revista Kommunismus con un sesgo sectario. “Sectarismo” que tenía
“objetivos mesiánicos y utópicos”, escribe autocríticamente el propio Lukács. Lenin critica esa
corriente y lo que en realidad une a Lukács con Gramsci es su común identificación con el jefe de la
Revolución de Octubre. Escribe Lukács en el prologo de 1967 a su libro Historia y Conciencia de
clase: “La crítica de Lenin “me posibilitó el primer paso hacia la superación del izquierdismo.
Lenin me mostró en efecto la diferencia decisiva, incluso la contraposición que se da en esta
cuestión: que de la superación histórico-universal de una institución - por ejemplo, la del
Parlamento por los Soviets - no se sigue en modo alguno la recusación de una participación en la
primera, sino al contrario”. Gramsci y Lukács no se unen en ningún supuesto “marxismo
occidental” inventado por la burguesía, sino en el marxismo leninismo y la militancia común en el
Movimiento Comunista Internacional, respectivamente en los partidos comunistas de Italia y de
Hungría76. Lo que no impidió a Gramsci criticar como “idealista” la posición de Lukács de negar la
aplicación en la sociedad de la dialéctica. Escribe: “Pero si la historia humana debe concebirse
también como historia de la naturaleza (...) ¿cómo se puede separar la dialéctica de la naturaleza?
Quizá por reacción contra las teorías barrocas del Ensayo Popular (de Bujarin) Lukács ha caído
en el error contrario, en una forma de idealismo”77.

El antisoviético y antimarxista-leninista, autoproclamado revisionista78 profesor universitario


argentino Néstor Kohan clasifica asimismo a Gramsci en una supuesta corriente de “marxismo
occidental” en la que incluye asimismo a Lukács y a Henry Lefebre 79, a Althusser, Regis Debray,
75 “Diez tesis actuales sobre el marxismo” citado por Tom Bottomore en el libro que ya hemos citado, p. 52.
76 Gyorg Lukacs, Historia y conciencia de clase, Ediciones Orbis, Barcelona, 1985, p. 15 y 17.
77 Gramsci en La Política y el Estado moderno citado en el artículo de Núñez y Escusa en su artículo “Gramsci y el
marxismo occidental”.
78 En su libro Marx en su (Tercer) mundo propugna abierta y descaradamente “intentar una revisión global del
pensamiento de Marx” (p.48) y aunque pretende evitar la descalificación que merece su actitud “porque la situación
histórica ya no es la misma” reitera que “hoy hay que revisar y a fondo” (p.49). Lenin analiza que este tipo de ideas
“mentalidad pequeño burguesa”.
79 Lefebvre es un universitario comunista francés de la misma generación que Georges Politzer y Paul Nizan,
injustamente expulsado del PC francés que destaca por sus contribuciones teóricas al desarrollo del marxismo en las
condiciones occidentales. Kohan dice de él que “nunca fue un ortodoxo” aunque no le perdona rencorosamente que
Paul Sweezy, Manuel Sacristán. Además este trotskizante convierte a Lukacs, Lefebre y Gramsci en
“críticos explícitos del DIAMAT”80 (esto es, del materialismo dialéctico) para así incorporarlos en
forma arbitraria a su propia cruzada anticomunista.

El socialdemócrata (o algo peor) colombiano Gantiva insiste en vincular a Gramsci con un supuesto
“marxismo abierto”, por supuesto de contenido anticomunista, que estaría formado además por
Walter Benjamin, George Lukács y Karl Korsch, “entre otros”. El eurocomunista español José
María Laso también clasifica a Gramsci en un impreciso “marxismo abierto”, abierto sobre todo a la
penetración de la ideología dominante burguesa. Sería el equivalente moderno del “marxismo legal”
inofensivo y nada revolucionario que ya denunció Lenin en su tiempo.

Otro falsificador, que no es casualidad que también sea un profesor de una Universidad occidental,
el norteamericano Carl Boggs, señala que “la problemática que Gramsci plantea…anticipa temas
integrantes fundamentales en el desarrollo de la Teoría Crítica y en el surgimiento de la Escuela de
Frankfurt”81. Nada hay más lejano de la vida y la obra de Gramsci que las especulaciones
filosóficas de la corriente burocrática positivista académica ajena a la lucha de clases desarrollada
en los EEUU conocida como “Escuela de Frankfurt” que se ocupaba de la cultura de masas, la
sociedad “industrial”, la ciencia, tecnología y arte en un afán de mejorar, que no de superar, el
capitalismo. Ya desde 1930 al acceder Max Horkheimer a la dirección del Instituto de Investigación
que sería la base de dicha corriente, se separó por completo del marxismo. Con quien sí tiene que
ver con esta “escuela” es el ya mencionado Korsch quien participa en 1922 en la “primera semana
de trabajo marxista” en 192282. Uno de sus exponentes, Herbert Marcuse no se atreve a denunciar al
capitalismo sino, empleando un término inofensivo y asumible por la burguesía, a la “sociedad
industrial”, sea ésta capitalista o socialista, por ser “totalitaria” dado que “manipula las necesidades
por intereses creados”. Denuncia las “falsas verdades” y la “libertad engañosa” 83 creadas por el
mundo de la publicidad. Critica superficial, reformista, blanda. Otro académico venezolano ajeno a
la lucha política y al compromiso militante proletario considera con atrevimiento a esta corriente
como los “verdaderos continuadores” del pensamiento de Marx84.

Los académicos de la “primera generación” de esta escuela renegaron pronto del marxismo y
abandonaron uno de sus principales pilares cuál es afirmar el rol revolucionario de la clase obrera,
mientras los de la segunda como Habermas son ideólogos de la burguesía alemana. Marcuse afirmó
tajantemente en 1966 que el marxismo estaba pasado de moda y era obsoleto y que la clase
trabajadora ya no era agente de ningún cambio social. Max Horkheimer fue un constructor del
capitalismo en el Oeste de Alemania lo que llevó a ser el rector de una de sus universidades, recibir
el Premio Goethe de parte del gobierno burgués en 1955 y ser considerado en 1960 ciudadano de
honor de la ciudad de Frankfort. Marx, en cambio, ha tenido el honor de ser siempre odiado con
ferocidad hoy como el primer día, por la siniestra, fascista y genocida burguesía alemana.

El filósofo marxista italiano Domenico Losurdo, mucho más honesto que los trileros que
mencionamos, acierta plenamente cuando afirma

“Además de pensador, Gramsci ha sido también dirigente comunista de primer plano: no puede ser
transformado en una suerte de Horkheimer o de Adorno italiano, empeñado en construir una teoría

en el manual de marxismo que escribe en 1948 recomiende leer a Stalin, Marx en su (tercer) Mundo, op.cit., p. 98.
80 Néstor Kohan, Ni calco ni copia, http://www.bvsst.org.ve/documentos/pnf/ni_calco_ni_copia.pdf 2002, p.186-
81 El marxismo de Gramsci, op.cit., p.17.
82 Lo refiere Bottomore en la página 52 de su libro que hemos citado.
83 Herbert Marcuse, El hombre unidimensional, editorial Joaquín Mortiz, México, 1969, paginas. 25, 27 y 29.
84 El profesor Ludovico Silva en su ataque al marxismo leninismo se permite decir que “la interpretación y
continuación mas valida de la teoría de Marx es la ofrecida…por los representantes de la Escuela de Frankfurt,
especialmente por Teodoro Adorno, Max Horkheimer y Herbert Marcuse”, Teoría y práctica de la ideología, editado
en 1971 y reeditado en 2008 por el ministro venezolano Rodolfo Sanz, pagina 135.
crítica sin relación o con una relación exclusivamente polémica con el movimiento comunista y el
“movimiento real” de transformación de la sociedad. El problema de la unidad entre intelectuales
y conciencia común está ausente de la Escuela de Frankfurt. Ésta asume idealmente las posiciones
de Erasmo, a quien, repetida y positivamente, los Cuadernos de la cárcel contraponen con
Lutero”85.

El historiador también italiano Gruppi afirma que Marcuse presenta un rostro reaccionario cuando
enfoca su crítica en el desarrollo de las fuerzas productivas y el mundo industrial en general
desviando “la conciencia de la función histórica revolucionaria del proletariado”86.

Ninguna de las preocupaciones centrales de Gramsci que giran en torno a la toma del poder por el
proletariado y a la construcción de su partido de vanguardia están presentes en las obras de Herber
Marcuse, Teodoro Adorno, Max Horkheimer y Jürgen Habermas quienes tan solo pretenden, en el
más radical de los casos, “criticar” los abusos y monstruosidades del capitalismo central en su fase
imperialista.

Frente a quienes afirmen la cercanía de las posiciones de Gramsci con las de Rosa Luxemburgo,
hay que afirmar que el propio Gramsci tomó distancias de las mismas. En un texto de 1930 llamado
“El hombre individuo y el hombre masa” después de criticar acerbamente las posiciones de Trotsky
afirma que “la teoría de Bronstein puede compararse…con la teoría de Rosa”87. Sin embargo
ambos están unidos por algo importante: fueron grandes dirigentes obreros, fundadores de Partidos
Comunistas y víctimas ambos de la represión implacable de la burguesía.

6.- Gramsci como destacado luchador Marxista Leninista de la


clase obrera italiana.
Gramsci se hace comunista en la ciudad italiana de Turín donde trabaja la clase obrera más
numerosa, combativa y disciplinada del país en las fábricas más modernas, sobre todo las de FIAT.
La mayoría de su medio millón de habitantes son obreros, artesanos, técnicos y empleados. En las
fábricas de FIAT trabajan 16 mil obreros y en sus talleres otros 35 mil. En mayo 1915 y en agosto
de 1917 los obreros han protagonizando duros levantamientos armados en el último de los cuales
mueren 500 de ellos y otros 2000 resultan heridos. Gramsci había llegado a la ciudad en 1911. Con
27 años de edad es uno de los 12 miembros del comité provisional que dirige las huelgas y luchas 88.
Tras las luchas de agosto de 1915 “es nombrado secretario de la sección turinesa del Partido
Socialista. Era el primer reconocimiento abierto de su función de jefe de la ciudad más roja de
Italia”89.

El mismo Gramsci describe el entusiasmo que las luchas revolucionarias del proletariado ruso
provocan en la clase obrera turinesa:

85 Domenico Losurdo, “Con Gramsci, más allá de Marx y mas allá de Gramsci”, revista Herramienta,
http://www.herramienta.com.ar/revista-herramienta-n-13/con-gramsci-mas-alla-de-marx-y-mas-alla-de-gramsci
86 El concepto de hegemonía en Gramsci, p.33.
87 Antología, p. 284.
88 José Ignacio Lacasta, Revolución socialista e idealismo en Gramsci, Editorial Revolución, Madrid, 1981, p. 18.
89 Palmiro Togliatti, Gramsci, Editori Reuniti, Roma, 1967, p. 19.
“La noticia de la Revolución de Marzo (es decir la Revolución de febrero de 1917) en Rusia fue
acogida en Turín con alegría indescriptible. Los obreros lloraban de emoción al recibir la noticia
de que el zar había sido derrocado por los trabajadores de Petrogrado. Pero los trabajadores
turineses no se dejaron engañar por la demagogia de Kerensky y los mencheviques. Cuando en
julio de 1917 llegó a Turín la delegación enviada por el Soviet de Petrogrado a la Europa
occidental, los delegados Smirnov y Goldemberg, que se presentaron ante una muchedumbre de
cincuenta mil obreros, fueron acogidos con ensordecedores gritos de “Viva Lenin””Vivan los
bolcheviques””90.

La clase obrera turinesa no solamente es la más combativa sino la más revolucionaria y la más
internacionalista de toda Italia. Gramsci integra un grupo local de comunistas afiliados al Partido
Socialista en 1918 del que forman parte también Terracini, Tasca, Montagna, Leonetti y Togliatti.
Editan el periódico Ordine Nuovo del que Gramsci es director, para difundir la línea leninista en el
proletariado. Ordine Nuovo empieza como semanario a partir del 1 de mayo de 1919 pasando
después a ser diario.

Ese periódico se vincula estrechamente a la lucha de los obreros como lo dice el mismo Gramsci:
“Togliatti, Terracini y yo fuimos invitados a celebrar conversaciones en los círculos educativos, en
las asambleas de fábrica, fuimos invitados por las comisiones internas a a discutir en reducidas
comisiones de fiduciarios y administradores de las comisiones….L’Ordine Nuovo se convirtió para
nosotros y cuanto nos seguían en “el periódico de los Consejos de fábrica”…¿Porqué gustaron los
obreros de L’Ordine Nuovo? Porque en los artículos del periódico encontraban una parte de sí
mismos, su parte mejor”91.

Los comunistas de L’Ordine Nuovo tienen 5 mil suscriptores de su publicación pero algo más
importante: influyen en el Comité Central de los Consejos de Fabricas a través de su comité de
estudio encargado de tareas de propaganda presidido por Palmiro Togliatti. Cooperan con los
anarquistas a pesar de sus diferencias políticas. Apoyan activamente la insurrección de los Consejos
de Fábrica. A partir de 1919 surgen centenares de Consejos de Fábrica en la región del Piamonte a
partir de las comissione interne con participación de decenas de miles de obreros. El 3 de diciembre
de 1919 los Consejos de fábrica movilizan en la calle a 120 mil obreros que toman el centro de
Turín. De marzo a abril de 1920 bajo impulso de este grupo se producen en la ciudad ocupaciones
de fábrica y el 3 de abril una huelga general con medio millón de participantes.

En 1920 Terracini en nombre de Ordine Nuovo propone al Partido Socialista crear células de fábrica
90 “El movimiento turinés de los Consejos de Fábrica”, Antología traducida por Manuel Sacristán, Siglo XXI, Buenos
Aires, 2010, p.86.
91 “El programa de L’Ordine Nuovo”, misma Antología, p. 100.
y Gramsci se traslada a la conferencia nacional de la fracción abstencionista en Florencia para
proponer la creación de células y consejos de fábrica según los principios de la Internacional
Comunista. Ambas propuestas fueron rechazadas y los obreros carecieron de una dirección política
revolucionaria que hizo fracasar sus ocupaciones de fábricas, como recuerda el propio Gramsci en
su artículo de 1925 “La organización de base del Partido”.

Gramsci además de pertenecer al movimiento ordinenuovista había estimulado en 1920 la creación


de los “grupos de Educación comunista” para trabajar en el seno de los Consejos de fábrica y crear
las bases de un futuro Partido Comunista. En enero de 1921 los grupos hacen fusión con otras
corrientes marxistas locales para poner en pie una dirección comunista.

Consejo de delegados de la FIAT durante la ocupación de la fábrica en 1920 en el despacho del


dueño y gerente Agnelli

Es partidario de la unidad en la lucha con la parte más combativa de los anarquistas pero es
excesivo decir, como hace Boggs, que “compartió con los anarquistas un compromiso para
transformar la autoridad y las relaciones sociales”92. Aplica la recomendación hecha por el Comité
Ejecutivo de la Internacional Comunista con fecha 27 de agosto de 1920 de colaborar con “los
mejores elementos proletarios del sindicalismo y del anarquismo”93 sin obviar las criticas
necesarias. Por ejemplo, critica a los anarquistas por su “fraseología ampulosa” que se opone al
“lenguaje claro y preciso de los comunistas marxistas”94.

Aunque el ejército interviene a petición de la patronal y el movimiento obrero es aplastado, esta


lucha de Turín influenciará decisivamente las luchas futuras del proletariado italiano. En la
primavera de 1943 un potente movimiento huelguístico nace precisamente en Turín, que sigue
siendo la sede de la vanguardia proletaria, en contra del régimen fascista mussoliniano y se extiende
rápidamente a Milán y Génova. En marzo de 1944 en la zona bajo ocupación alemana un millón de
trabajadores protagonizan una huelga general antinazi. En el verano de 1944 más de cien mil
partisanos, la mayoría comunistas, integran unidades combatientes varias de las cuales llevan el
nombre “Antonio Gramsci”. Los Comités de Liberación Nacional (CLN) en 1944 controlan el país
tras la derrota de los fascistas. El PCI sale de la guerra como el principal partido político italiano.
En los años 70 los Comités de base de fábrica en los años 70 luchan tomando como referencia la
senda de los Consejos turineses.

Gramsci educa a la clase obrera italiana en superar el estrecho marco de las reivindicaciones
economicistas y enfocarse a la construcción política de un nuevo Estado: “toda la clase obrera
92 El marxismo de Gramsci, op.cit., p. 91.
93 “Carta al Partido Socialista Italiano” firmada por el presidente del Comité ejecutivo de la Internacional
Comunista Zinoviev y por Bujarin y Lenin. http://www.marxists.org/francais/inter_com/1920/08/italie.htm
94 “El movimiento turinés de los consejos de fábrica”, Antología, p. 91
comienza una acción que tiene que desembocar necesariamente en la construcción de un Estado
obrero que tiene que conducir necesariamente a configurar la sociedad humana de una forma
absolutamente original, de una forma universal que abarca a toda la Internacional Obrera y por lo
tanto toda la humanidad”95. Gramsci teoriza los Consejos Obreros como el eje de la nueva sociedad
revolucionaria tomando el ejemplo victorioso de los Soviets de Obreros, Soldados y Campesinos de
la Revolución Rusa. Afirma abiertamente que lo que realiza Ordine Nuovo es una “traducción, para
la realidad histórica italiana, de las concepciones del camarada Lenin expuestas en algunos
escritos que ha publicado L’Ordine Nuovo mismo y de las concepciones del teórico americano…, el
marxista Daniel de León”96.

Escribe que “el Consejo obrero de Fábrica es la primera célula de un proceso histórico que tiene
que culminar en la Internacional Comunista, no ya como organización política del proletariado
revolucionario sino como reorganización de la economía mundial y como reorganizador de toda la
convivencia humana, nacional y mundial97.

7.- Gramsci como continuador fiel de las teorías de Marx y


Lenin
Los manipuladores de la obra de Antonio intentan ocultar su convencida fidelidad a los conceptos
teóricos propuestos por Marx, Engels y Lenin y otros teóricos marxistas. Como dice una revista
soviética que ya hemos citado “el estudio de los trabajos de Gramsci revela sin lugar a dudas su
fidelidad a las ideas de Marx y Lenin”98.

Sobre la clase obrera

Gramsci comparte radicalmente la afirmación de Marx de que el proletariado es, de todas las clases
que se enfrentan a la burguesía, la única verdaderamente revolucionaria 99 y de Lenin de que “sólo el
proletariado, en virtud de su papel económico en la gran producción, es capaz de ser el jefe de
todas las masas trabajadoras y explotadas”100. Lenin insiste una y otra vez que el proletariado es
“la única clase revolucionaria hasta el fin en la sociedad”101.

Gramsci comparte este convencimiento y lo repite siempre que pueda para que nadie tenga ni
sombra de duda a este respecto. En el artículo “Obreros y Campesinos” del 2 de agosto de 1919
escribe:”Teniendo en cuenta las condiciones reales y objetivas de la sociedad italiana, los
protagonistas de la revolución serán las ciudades industriales con sus masas homogéneas y
concentradas de trabajadores”102. En octubre de 1920 escribe que “la clase obrera está

95 Artículo “El Consejo Obrero” publicado en Ordine Nuovo el 5 de junio de 1920, Antología que hemos citado en la
nota anterior, p. 79.
96 “El programa de L’Ordine Nuovo”, p. 103 de la misma Antología. Daniel de León nacido en Curaçao fue un
destacado activista obrero marxista en Estados Unidos contribuyendo a fundar el International Workers of the World
(IWW) y la Unión de Obreros Socialistas en 1895.
97 Mismo artículo en la página 81 de la Antología.
98 “La historia se realiza en Rusia…”, op.cit., p. 45.
99 Marx-Engels, El Manifiesto Comunista, UBV, Caracas, 2006, p. 28.
100Lenin, El Estado y la Revolución, UBV, Caracas, 2006, p. 34.
101 Lenin, “El reformismo en el seno de la socialdemocracia en Rusia”, en el recopilatorio Contra el oportunismo de
derechas y de izquierda, contra el trotskismo, Progreso, Moscú, 1979, p.134.
102 Citado en el libro de Maria Antonieta Macchiocchi, Gramsci y la Revolución de Occidente, Siglo XXI editores,
México, 1976, p. 127.
ineluctablemente llamada por la historia a asumir la responsabilidad de clase dirigente. Sólo el
proletariado es capaz de crear un Estado fuerte y temido, porque tiene un programa de
reconstrucción económica, el comunismo”103.

En el que se considera el texto más maduro de Gramsci, las Tesis de Lyon, que prepara para la
batalla del Tercer Congreso del Partido, insiste en el rol dirigente de la clase obrera italiana. Así en
la tesis 9 escribe que “el proletariado se presenta el único elemento que, por su propia naturaleza,
tiene una función unificadora y coordinadora de toda la sociedad. Su programa de clase es el único
programa “unitario”, es decir, el único cuya realización no conduce al ahondamiento de los
conflictos entre los diversos elementos de la economía y de la sociedad y no entraña una amenaza
para la unidad del Estado”. En la tesis 19 escribe “las fuerzas motrices de la Revolución italiana,
tal como surge de nuestro análisis, son en orden de importancia las siguientes: 1) la clase obrera y
el proletariado rural”104. En el artículo “Cinco años de vida del Partido” publicado en febrero de
1926 enfatiza que la clase obrera “demuestra estar históricamente en condiciones de cumplir su
misión dirigente en la lucha anticapitalista, en la medida en que logra expresar en su seno todos
los elementos técnicos que, en la sociedad moderna, se adivinan indispensables para la
organización concreta de las instituciones en que se materializa el programa proletario”105. En
otoño de 1926 vuelve a insistir detalladamente en el rol dirigente revolucionario de la clase obrera:
“El proletariado puede convertirse en clase dirigente y dominante en la medida en que consigue
crear un sistema de alianzas de clase que le permita movilizar contra el capitalismo y el Estado
burgués a la mayoría de la población trabajadora...Para ser capaz de gobernar como clase, el
proletariado tiene que despojarse de todo residuo corporativo, de todo prejuicio o incrustación
sindicalista...El metalúrgico, el carpintero, el albañil, etc. Tienen que pensar no ya sólo como
proletarios, y no como metalúrgico, carpintero, albañil, etc. Sino que tiene que dar un paso más:
tienen que pensar como obreros miembros de una clase que tiende a dirigir a los campesinos y a
los intelectuales, como miembros de una clase que puede vencer y puede construir el socialismo
sólo si está ayudada y seguida por la gran mayoría de estos estratos sociales. Si no se obtiene eso,
el proletariado no llega a ser clase dirigente”106.

Contrario al sindicalismo corporativo.

En su introducción al primer curso de la escuela interna del PCI en mayo de 1925 Gramsci reconoce
la tesis leninista de que la lucha económica no por si misma revolucionaria:”En su primera fase
sindical la lucha económica es espontanea, …no es por sí misma revolucionaria, no lleva
necesariamente al derrumbamiento del capitalismo…Tan cierto es esto que los reformistas, e
incluso los fascistas, admiten la lucha sindical elemental, pero sostienen que el proletariado como
clase no debe mantener otra lucha que la sindical”107. Ya como máximo dirigente del PCI escribe
en febrero de 1926 que “la cuestión sindical es para nosotros esencialmente la cuestión de la
organización de las más amplias masas como clase en sí, sobre la base de los intereses económicos
materiales y como terreno de educación política revolucionaria”108. Gramsci rechaza el
sindicalismo puramente reivindicativo y gremialista al igual que lo había rechazado Lenin quien ya
denunció que el “tradeunionismo no es otra cosa que el sojuzgamiento ideológico de los obreros a
la burguesía”109. Gramsci asegura en su texto “Espontaneidad y dirección consciente”, en esta línea,
que “la lucha puramente “económica” no podía disgustar a la clase dominante, sino al contrario”.

103 Articulo “El Partido Comunista” publicado en el libro recopilatorio La Concepción del Partido Proletario,
Editorial Latina, Buenos Aires, 1973, p. 79.
104 Tesis de Lyon publicadas en el libo de Macchiocchi Gramsci y la Revolución de Octubre, páginas 316 y 324
105 Artículo reproducido íntegramente en el recopilatorio de textos Antonio Gramsci. La construcción del Partido
Comunista…ob.cit., p. 150.
106 “Algunos temas de la cuestión meridional (fragmentos)”, Antología que empleamos, paginas 2010, p.192 y 193.
107 Página 51 de Antonio Gramsci. La construcción…óp. cit.
108 Informe sobre el III Congreso, pagina 153 y 154 de Antonio Gramsci. La construcción...op.cit.
109 Que Hacer .
Explica que el movimiento obrero revolucionario turinés en el que participó el “elemento de
“espontaneidad” no se descuidó, ni menos se despreció: fue educado, orientado, depurado de todo
elemento extraño que pudiera corromperlo, para hacerlo homogéneo, pero de un modo
históricamente eficaz”110.

Sobre la destrucción del Estado burgués

Contrariamente a lo que pretenden sus comentaristas de derecha, Gramsci no busca reformar el


Estado burgués sino destruirlo que es exactamente lo que plantea Lenin en El Estado y la
Revolución. En 1920 en un artículo que busca orientar la insurrección de la clase obrera de Turín y
de la región del Piamonte escribe que “el acto revolucionario””consiste en un esfuerzo tendente a
destruir violentamente estos esquemas, a destruir todo el aparato de poder económico en el que las
fuerzas productivas revolucionarias estaban oprimidas y contenidas; un esfuerzo tendente a romper
la máquina del Estado burgués”111. El 13 de enero de 1922 en la apertura del congreso de Livorno
se posiciona a favor de la destrucción “de la actual maquina del Estado burgués”112.

Sobre la dictadura del proletariado.

En Italia Antonio Labriola se había referido a la dictadura del proletariado como el “gobierno
educativo de la sociedad” tras la toma del poder por la clase obrera. Sin embargo Gramsci es quien
comprende y comparte por entero la afirmación de Carlos Marx de que la “dictadura
revolucionaria del proletariado” es el periodo de transformación de la sociedad capitalista en
sociedad comunista113. También asume como propia la tesis de Lenin de que “marxista solo es el
que hace extensivo el reconocimiento de la lucha de clases al reconocimiento de la dictadura del
proletariado. En esto es en lo que estriba la más profunda diferencia entre un marxista y un
pequeño (o gran) burgués adocenado”114. Lenin insiste en 1918 que “el contenido esencial de la
revolución proletaria” es precisamente “el de la dictadura del proletariado”115.

En mayo de 1919 Gramsci equipara al Estado obrero que la Revolución socialista debe construir
con la democracia obrera: “El Estado proletario no es la seudodemocracia burguesa, forma
hipócrita de la dominación oligárquica financiera, sino la democracia proletaria que emancipara a
las masas trabajadoras, no el parlamentarismo sino el autogobierno de las masas a través de sus
propios sistemas de representación; no la burocracia de oficio, sino órganos administrativos
creados por las propias masas, con la participación real de las masas en la administración del país
y en la empresa de edificación socialista. La forma concreta del Estado es el poder de los Consejos
y de las organizaciones del mismo tipo”116. Esta conceptualización de Gramsci bebe directamente de
los análisis que realiza Marx de la Comuna de París considerada la primera forma moderna de
Estado proletario o de dictadura proletaria.

Un mes después publica en L’Ordine Nuovo que los bolcheviques han “hecho realidad objetiva la
fórmula marxista de dictadura del proletariado. La revolución es revolución y no ampulosa
retorica demagógica, únicamente cuando se plasma en un tipo determinado de Estado, cuando es
un sistema organizado de Poder”117.
110 Antología, p.311.
111 Artículo “El Consejo Obrero” y reproducido en la página 78 de la misma Antología que manejamos.
112 Citado por Macchiocchi en la página 158 de su libro.
113 Carlos Marx, “Crítica del Programa de Gotha” (1875), Obras Escogidas, Tomo III, Editorial Progreso, Moscú,
1978, p.23
114 Lenin, La Revolución Proletaria y el renegado Kaustky, op.cit. p. 42.
115 Ídem, p. 8.
116 Publicado por Gramsci en L’Ordine Nuovo el 24 de mayo de 1919 y citado por Macchiocchi en la página 158 de su
libro.
117 “La historia se realiza en Rusia” publicado en Ordine Nuovo el 7 de junio de 1919 y traducido al castellano y
publicado en Socialismo Teoría y Práctica de Moscú en 1981.
Gramsci insiste en noviembre del mismo año de 1919 que el proletariado debe tomar el poder lo
que significa “llevar a buen término el esfuerzo revolucionario que tiende a instaurar la dictadura
revolucionaria tal como ésta se encarna en el sistema extraparlamentario y antiparlamentario de
los Consejos”118.

Para Gramsci, lo mismo que para Lenin, la dictadura del proletariado es la más amplia democracia
para las masas populares pero la feroz dictadura contra la minoría capitalista explotadora,
contrarrevolucionaria que conspira contra el poder obrero, como se demuestra históricamente.
Gramsci retoma fielmente las concepciones de Lenin sobre un Estado obrero que libera a los
proletarios y a la inmensa mayoría del pueblo pero reprime a los opresores:”A la par con la enorme
ampliación del democratismo, que por primera vez se convierte en un democratismo para los
pobres, en un democratismo para el pueblo, y no en un democratismo para los ricos, la dictadura
del proletariado implica una serie de restricciones puestas a la libertad de los opresores, de los
explotadores, de los capitalistas. Debemos reprimir a éstos para liberar a la humanidad de la
esclavitud asalariada, hay que vencer por la fuerza su resistencia y es evidente que allí donde hay
represión, donde hay violencia no hay ni libertad ni democracia”119. El profesor Gantiva oculta
cuidadosamente esta última cita de Gramsci porque de lo contrario debería acusarlo también a él de
“totalitario” empleando, como él hace, el típico lenguaje anticomunista de los agentes de la CIA 120.
Esto es una de las “perlas” de este supuesto “experto” en Gramsci:”En ninguna de las obras de
Marx se vislumbra siquiera la tentación reduccionista y totalitaria que después la historia del
“socialismo real” llegó a afirmar dramáticamente”121.

En mayo de 1925 enfatiza la lucha por construir “una dictadura del proletariado capaz de eliminar
los obstáculos técnicos y sociales que cierran el camino de la realización del comunismo”122.

En la tesis 23 de las Tesis de Lyon firmadas en enero de 1926 y redactadas por Gramsci para el III
Congreso del PCI se afirma que uno de los objetivos fundamentales es “la lucha por la dictadura
proletaria”123.

Gramsci escribe en 1926 que “la cuestión de la “hegemonía del proletariado” es “la base social de
la dictadura proletaria y del Estado obrero”124. Tanto Macchiocchi como el historiador italiano
Luciano Gruppi insisten en que Gramsci afirma repetidas veces en los Cuadernos de la Cárcel que
la noción de hegemonía del proletariado es equivalente a la de dictadura del proletariado 125. Gruppi
escribe que en este pasaje mencionado de la Cuestión meridional “se ve una estrecha conexión entre
hegemonía del proletariado y dictadura del proletariado”126.

“¡Todo el Poder a los Soviets italianos!”

Los Soviets obreros fueron órganos revolucionarios de poder obrero surgidos en Petersburgo, Rusia,
en 1905. Lenin los dio apoyo en su carta titulada “Nuestras tareas y el Soviet de diputados obreros”.
Para finales de ese año ya lo había en 55 ciudades del imperio ruso. En las revoluciones de 1917 los
Soviets se fortalecieron y se convirtieron en un órgano de poder en abierto desafío al Estado
burgués. Para abril de 1917 los bolcheviques lanzaron la consigna “¡Todo el Poder a los Soviets!”.
118 Articulo en Ordine Nuovo del 15 de noviembre de 1919 citado por Macchiocchi en la página 161 de su libro.
119 El Estado y la Revolución, óp., cit., p. 98.
120 Para una conocer crítica progresista del concepto de “totalitarismo” léase del filósofo marxista italiano Domenico
Losurdo “Pour une critique de la catégorie du totalitarisme”, Actuel Marx, nº 35, PUF, Nanterre, 2004
121 Un ensayo sobre Gramsci, op.cit., p. 134
122 En el artículo “Lo Stato operario” publicado en Scritti Politici, Editori Riuniti, Roma, 1967.
123 Gramsci y la Revolución de Occidente, op.cit. , p. 327.
124 “Algunos temas de la cuestión meridional (fragmentos)”, Antología , Siglo XXI, Buenos Aires, 2010, p.192
125 Macchiocchi en la página 162 y Gruppi en su artículo “El concepto de hegemonía” en Critica Marxista.
126 Luciano Gruppi, El concepto de hegemonía en Gramsci, Ediciones de Cultura Popular, México, 1978, p. 13.
Lenin en sus famosas “Tesis de Abril” planteó que el poder debía pasar a los Soviets y que debía
crearse una “República de los Soviets de diputados obreros, trabajadores del campo y campesinos
en todo el país, de abajo a arriba”.

Gramsci luchó denodadamente para aplicar el ejemplo ruso en Italia. En su artículo de junio de
1919 publicado en L’Ordine Nuovo sin firma titulado “Democracia Obrera” traduce al italiano la
consigna revolucionaria rusa de 1917 “Todo el Poder a los Soviets” de esta manera:”Desde hoy los
obreros deben proceder a la elección de amplias asambleas de delegados, elegidos entre los
mejores y más conscientes camaradas, bajo la consigna “Todo el poder en la fábrica a los comités
de fábrica” inseparable de esta otra consigna “Todo el Poder del Estado a los Consejos obreros y
campesinos…Los comunistas italianos deben aprovechar la experiencia rusa y ahorrase tiempo y
esfuerzos”127.

Más adelante escribe:”Creo que el régimen de los soviets, con su carácter político acentuado por el
Partido Comunista y su descentralización administrativa, su combinación con las fuerzas
populares locales, encuentra una preparación ideológica muy buena en la consigna: República
federal de obreros y campesinos”128.

Sobre la necesidad de un periodo de transición

Es uno de los aspectos más importantes de la teoría marxista leninista de la Revolución. El


trotskismo y todas las desviaciones pequeño burguesas del marxismo 129 claman contra el supuesto
“etapismo de la Tercera Internacional” despreciando olímpicamente las enseñanzas de Marx y
Lenin sobre la necesidad de un periodo de transición entre el capitalismo y el comunismo que varía
según las condiciones concretas y particulares de cada situación histórica. Lenin se refiere a una
carta de Marx de 1852 en que éste afirma que ha descubierto que la dictadura del proletariado no es
“más que el tránsito hacia la abolición de todas las clases y hacia una sociedad sin clases”130. En
1872 Marx establece que “una primera fase de la sociedad comunista” brota “después de un largo y
doloroso alumbramiento”131. Fase llena de defectos e imperfecciones que se irán subsanando en
fases posteriores hasta llegar a la “fase superior”. En este mismo texto Marx se refiere a la fase de
transición: “Entre la sociedad capitalista y la sociedad comunista media el periodo revolucionario
de la primera en la segunda. A este periodo corresponde también un periodo político de transición
cuyo Estado no puede ser otro que la dictadura revolucionaria del proletariado” 132. Lenin plantea
varias veces el problema de las etapas que debe cumplir una Revolución hasta alcanzar sus metas
estratégicas. Advierte que en las condiciones concretas de la Rusia de 1905 “quien quiera ir al
Socialismo por otro camino que no sea el de la democracia políticas llegará infaliblemente a
conclusiones absurdas”133. Era necesario superar la revolución democrática burguesa bajo
hegemonía proletaria y avanzar hacia la revolución socialista, que son exactamente las dos
revoluciones de Rusia de 1917, la de febrero que derribó el zarismo y la de octubre que instauró el

127 Ver el articulo en francés en http://www.marxists.org/francais/gramsci/works/1919/06/gramsci_19190621.htm


128 Carta para la fundación de L’Unitá citada por Macchiocchi en la página 71 de su libro.
129 El anticomunista Kohan ataca las para él “rígidas “etapas” de la Internacional Comunista y atribuye falsamente al
leninista Mariategui la defensa de una “sola revolución de carácter antiimperialista y socialista al mismo tiempo”
(Marx en su…op.cit., p.57). Dado que Trostsky dice en 1930 que las etapas que debe atravesar todo proceso
revolucionario es “ideología reaccionaria” todos sus epígonos como el insignificante POR boliviano repiten como
loros eso de “reaccionario” al referirse al “etapismo”. En el II Congreso del PCI en 1922 las tesis presentadas por
Bordiga y Terracini rechazan la necesidad de un gobierno de transición hacia la dictadura del proletariado
(“gobierno obrero y campesino”) provocando la irritación de Lenin. Esta desviación plantea “O todo o nada” y son
incapaces de entender ni a Marx ni a Lenin.
130 Lenin cita la carta de Marx a Weydemeyer en su obra El Estado y la revolución, p. 42.
131 Carlos Marx, Critica del Programa de Gotha, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2009, p. 31.
132 Ídem, p. 39.
133 Lenin, “Dos tácticas de la socialdemocracia en la Revolución democrática”, Obras escogidas, Tomo I, Moscú,
1975, p. 489.
régimen soviético. Pero esta periodización no corresponde a todas las circunstancias ni a todos los
países ni épocas históricas. Por ejemplo los comunistas mexicanos plantean que su país ya cumplió
la revolución burguesa en 1910 y los comunistas españoles que ya pasó para España la época de la
revolución burguesa antifeudal y que lo que corresponde es la revolución socialista.

Gramsci, lleno de leninismo, es decir de antidogmatismo, plantea en 1919 que “El Estado socialista
no es todavía el comunismo, es decir la instauración de una práctica y unas costumbres solidarias,
sino es el Estado de transición que tiene la tarea de suprimir la competencia con la supresión de la
propiedad privada, de las clases, de las economías nacionales: esta tarea no puede ser realizada
por la democracia parlamentaria. La formula “conquista del Estado” debe ser entendida en este
sentido: la creación de un nuevo tipo de Estado, generado por la experiencia asociativa de la clase
proletaria y en sustitución del Estado democrático-parlamentario”134. Gramsci entiende que la
burguesía italiana ya ha realizado su revolución, fruto de la cual es el propio Estado italiano
unificado y sabe, por tanto, que la Revolución socialista no precisa ya de pasar previamente por la
revolución burguesa como sí era el caso de Rusia de 1905. Pero si entiende cabalmente la necesidad
de un periodo transitorio enfilado hacia el comunismo.

Los comunistas soviéticos, cubanos, venezolanos, chinos, coreanos y otros han desarrollado
ampliamente la compleja teoría y el análisis de la transición al socialismo135.

Sobre el imperialismo

Cuatro años después de que Lenin publique su extraordinaria obra El imperialismo, fase superior
del capitalismo, Gramsci emplea la noción de imperialismo con las mismas características que las
expuestas por el bolchevique ruso en su análisis sobre el capitalismo italiano. En enero de 1920
analiza las derrotas y reveses que sufre el imperialismo:”La resistencia del bloque imperialista, que
había logrado subyugar al mundo ha sido rota y disgregada por las victorias militares del Estado
obrero ruso…Los ingleses se preocupan por la India, Turquía, Persia, Afganistán, China, donde se
multiplican los focos de revuelta”136. Escribe también en 1920 en el texto “El Consejo de
Fábrica”:”En la fase imperialista del proceso histórico de la clase burguesa, el poder industrial de
cada fabrica se desprende de la fabrica y se concentra en un trust, en un monopolio, en un banco,
en la burocracia estatal”137.

En julio de 1925 escribe que la concepción leninista del Partido es la que corresponde a “la fase
imperialista, es decir, la fase en que se organiza la revolución”138.

En enero de 1926 al analizar el fascismo en el texto político a presentar al III Congreso del Partido
el camarada analiza su tendencia al imperialismo de esta manera:”Esta tendencia expresa la
necesidad que experimentan las clases dirigentes industriales-agrarias italianas de encontrar fuera
del campo nacional los elementos para resolver la crisis de la sociedad italiana. Ella contiene los
gérmenes de una guerra que será emprendida en nombre de la expansión italiana pero en la cual,

134 Articulo “La conquista del Estado”, publicado en el libro recopilatorio La Concepción del Partido Proletario,
Editorial Latina, Buenos Aires, 1973, p. 33.
135 Véanse la importante obra de Lenin El Estado y la Revolución, de Bujarin Economía del periodo de transición y de
Víctor Afanasiev en el párrafo 1 del capítulo VI titulado “El periodo de transición del capitalismo al socialismo” de
su obra Fundamentos del Comunismo científico, del Partido Comunista chino en 1952 “Tesis chinas sobre las vías
de transición al Socialismo”, de Chu En Lai “La línea general para el periodo de transición”, de Kim Il Sung “Sobre
los problemas del periodo de transición del capitalismo al socialismo y de la dictadura del proletariado”, de Carlos
M. García Valdés, El periodo especial (una visión desde la economía política), Escuela Superior del Partido “Ñico
López”, La Habana, junio 2001 y la obra marxista leninista del profesor José Ramón Núñez Tenorio Carácter de la
Revolución venezolana de 1969.
136 Articulo “Lo primero, renovar el partido”, mismo libro que en la cita numero 130, p.45
137 Antología, pagina 80.
138 Página 112 de Antonio Gramsci, La construcción del Partido Comunista…op.cit.
en realidad, la Italia fascista será un instrumento en manos de uno de los grupos imperialistas que
se disputan el dominio del mundo”139. Análisis lucido que será confirmado por la Historia: los
fascistas italianos como instrumentos del grupo imperialista alemán se lanzarán a guerras agresivas
contra Etiopía, Libia, España, Yugoslavia, Albania, Grecia y la Unión Soviética para ser derrotados
estrepitosamente en la Segunda guerra mundial.

En la última parte de sus Cuadernos de la cárcel evalúa la posibilidad de que el imperialismo desate
guerras por el petróleo, tanto por el control de sus yacimientos como de sus vías de transporte, lo
que viene siendo práctica criminal frecuente en los últimos años (guerras de Yugoslavia, Irak,
Libia). Escribe que “es verdad que el “olor del petróleo” puede atraer males considerables sobre
un país”140.

Sobre el uso de la violencia revolucionaria

Gramsci no duda en el empleo de la violencia revolucionaria legítima para defender el Estado


proletario y rechazar la violencia contrarrevolucionaria capitalista y fascista. Su artículo de 1919
“El Estado y el socialismo” es claro al respecto: “La dictadura del proletariado debe, por propia
necesidad de vida y de desarrollo, asumir un acentuado carácter militar. Por eso el problema del
ejército socialista pasa a ser uno de los más esenciales a resolver”141 . Esto escribe en 1921: “La
necesidad de la coacción, es decir, del ejército obrero, de los tribunales obreros, de las prisiones
donde encerrar a los enemigos declarados e irreductibles de la clase obrera, del pelotón de
ejecución para los que combaten con las armas en la mano contra la clase obrera”142. También
escribe que “la fuerza puede emplearse contra los enemigos”143. En L’Unita el 7 de octubre de 1926
escribe que “solamente el armamento de la clase obrera y campesina podrá desarmar la milicia
fascista”. En la tesis numero 39 de las Tesis de Lyon de 1926 excluye la “acción violenta por parte
de individuos” pero no rechaza la actividad de los grupos armados que tiene valor “cuando está
vinculada a una reacción de las masas o tiende a suscitarla y prepararla, adquiriendo así, en el
plano de la movilización de las fuerzas materiales, un valor comparable al de las huelgas y las
reivindicaciones económicas parciales en el plano de la movilización general de las energías
proletarias para la defensa de los intereses de clases del proletariado”144. De manera que Gramsci
propone las condiciones en que la violencia revolucionaria encuentre su plena justificación, función
social y valor pero también limites.

Sobre la alianza de obreros y campesinos.

En el artículo “Obreros y Campesinos” del 2 de agosto de 1919, que ya hemos citado, Gramsci
señala que la revolución obrera no podrá consolidarse “partiendo solamente de las fuerzas obreras:
es necesario unir a la ciudad al campo, establecer en el campo organizaciones de campesinos
pobres que puedan servir de base de desarrollo al estado socialista...Los obreros y los campesinos
pobres son los dos motores de la revolución proletaria”. En un texto dirigido al CC del PCI en
mayo de 1925 el camarada Gramsci estima que el “problema fundamental de nuestra revolución” es
“la alianza entre obreros y campesinos”145. Inmediatamente plantea que esa alianza corresponde a
“la coalición de todas las fuerzas anticapitalistas guiadas por el proletariado...para derrumbar el
orden capitalista, en un primer tiempo, y para constituir la base del Estado obrero revolucionario,
en un segundo tiempo”. Su investigación sobre la Cuestión Meridional plantea fundamentalmente la

139 Corresponde a la tesis 16 de las Tesis de Lyon, Gramsci y la Revolución de Occidente, óp. cit., p. 322.
140 “Filosofía de la practica y economicismo histórico”, Antología, pagina 471.
141 Disponible en http://www.marxists.org/espanol/gramsci/estsoc.htm
142Articulo “Libertad para todos” Ordine Nuovo, 24 de febrero de 1921.
143Antonio Gramsci, La política y el Estado moderno, Península, Barcelona, 1971, p. 104.
144 Gramsci y la Revolución de Occidente, op.cit. , p. 339.
145 “La situación interna de nuestro Partido y las tareas del próximo Congreso”, en la página 83 de Antonio Gramsci.
La Construcción del Partido Comunista 1922-1926.
necesidad de la alianza obrero-campesina y ciudad-campo.

En su informe al Congreso del Partido en 1926 plantea una propuesta creativa de alianza de clases
que corresponde no a la simple repetición de la formula leninista sino, como debe ser, al estudio
detallado de la situación de la sociedad de las diversas y diferentes regiones de la Italia de su época.
Este método de trabajo es característico del Marxismo Leninismo que se fundamenta en el estudio
detallado de cada sociedad concreta en la que el Partido comunista debe dirigir la toma
revolucionaria del poder146. Gramsci propone que en el Piamonte se puede realizar la clásica alianza
obrero-campesina. En la Italia central el PCI debe trabajar con las masas de campesinos católicos a
los que debe explicar la naturaleza de clase de los conflictos sociales. Para facilitar la acción del
Partido Gramsci estudia con detenimiento en su artículo “El Vaticano” al “Partido popular” que es
un partido del bajo clero y los campesinos pobres enfrentados a la aristocracia, los grandes
propietarios y el alto clero identificados con “Acción católica”. En la Italia del sur y de las islas
debe organizar a las masas campesinas de jornaleros pobres147.

Sobre la política en general de alianzas

En su texto “maximalismo y extremismo” Gramsci recuerda que “el camarada Lenin nos ha
enseñado que para vencer a nuestro enemigo de clase, que es poderoso, que tiene muchos medios de
reserva a su disposición, debemos aprovechar cualquier hendidura en sus filas, debemos utilizar
cualquier aliado posible, aunque sea incierto, oscilante y provisional”148. Es por eso que los
comunistas italianos dirigidos por Gramsci y todos los comunistas que siguen estas lecciones han
practicado y practican una amplia política de alianzas preservando su propia identidad pero que
permite multiplicar su influencia y aislar al enemigo principal. Los comunistas de Ordine Nuovo
hicieron alianzas en las fábricas de Turín con los obreros socialistas y anarquistas, el PCI creó las
brigadas Garibaldi en unidad con otros antifascistas; tras la guerra buscaron la alianza con obreros
cristianos y socialistas. El Frente Popular en la España de 1936, el Frente de Liberación nacional
vietnamita en 1965, la Unidad Popular chilena de 1973, la Coordinadora Nacional Guerrilla “Simón
Bolívar” en Colombia en 1985, el Gran Polo patriótico venezolano de 2012 son ejemplos de
alianzas revolucionarias que han permitido avanzar.

Sobre el Frente Único Obrero.

Gramsci desarrolla y aplica la política de Frente Único defendida enérgicamente por Lenin en el
Tercer Congreso de la Internacional Comunista en 1921. En los puntos 40 y 41 de las Tesis de Lyon
que él redacta junto con Togliatti para el III Congreso del Partido recoge ampliamente esta política.
Afirma que los comités obreros y campesinos son órganos de unidad de la clase trabajadora.

Sobre la conciencia revolucionaria y de clase del proletariado.

En 1925 Gramsci se pregunta ¿Cómo logra la clase obrera conciencia revolucionaria?


Responde:”El marxismo afirma y demuestra, contra el sindicalismo, que ello no ocurre
espontáneamente, sino en cuanto los representantes de la ciencia y de la técnica, que están en
situación de hacerlo…construyen la ciencia proletaria sobre la base de la ciencia burguesa”149.
146 Es por eso que Engels estudia detenidamente la situación de la clase obrera en Inglaterra, Lenin la situación
económica de Rusia, Mao Zedong la situación de la sociedad semifeudal y semicolonial china, Mariátegui la
sociedad peruana, el historiador comunista brasileño Caio Prado Junior publica su libro clásico La Formación del
Brasil contemporáneo-Colonia, el también historiador comunista venezolano Federico Brito Figueroa es el principal
estudioso de la sociedad venezolana, Víctor Perlo de la oligarquía norteamericana, etc.
147 Lo explica brillantemente el profesor José Ignacio Lacasta en su libro que ya hemos citado, paginas de la 53 a la
56.
148 Antonio Gramsci. La construcción del partido… óp. cit., p.106
149 En el texto de polémica con la fracción de Bordiga publicado el 5 de julio de 1925, página 108 de Antonio
Gramsci. La construcción... op.cit.
Gramsci entiende que el movimiento “espontaneo” de las masas debe ser educado y orientado.
Escribe: “Ocurre casi siempre que un movimiento espontaneo de las clases subalternas coincide con
un movimiento reaccionario de la derecha de la clase dominante”. Es favorable a que “los grupos
responsables” (es decir la vanguardia revolucionaria) deben “dar una dirección consciente a los
movimientos espontáneos para convertirlos asi en un factor político positivo” 150. Núñez y Escusa en
un brillante articulo han enfatizado en la identidad profunda que existe entre el pensamiento de
Lenin y de Gramsci en el rechazo de ambos de toda espontaneidad como forma de acceso a la
conciencia de clase del proletariado. Afirman que:

“A nuestro juicio, este pensamiento en Gramsci es plenamente coherente con las líneas
establecidas por Lenin en su genial obra ¿Qué hacer? En ambos casos, en Lenin y en Gramsci,
encontramos la necesidad de combatir el “elemento espontáneo”, de fundir, a través del Partido
Comunista, la filosofía de la praxis, la teoría revolucionaria diría Lenin, con la clase objetivamente
revolucionaria, con el proletariado. Es evidente, que estas concepciones de Gramsci estaban
directamente inspiradas por la elaboración realizada por Lenin”151.

Sobre el intelectual.

Es el caso del concepto de “intelectual” que tanto fascina a algunos académicos. Gramsci no ignora
la importancia de los intelectuales en la construcción de la ideología del Socialismo científico y en
la construcción del Socialismo pero estos intelectuales están al servicio del proletariado. Gramsci
sigue a Lenin quien valora positivamente a los intelectuales revolucionarios. Escribe el dirigente
ruso: “la doctrina del socialismo ha surgido de teorías filosóficas, históricas y económicas
elaboradas por intelectuales, por hombres instruidos de las clases poseedoras. Por su posición
social, los propios fundadores del socialismo científico moderno, Marx y Engels pertenecían a la
intelectualidad burguesa”152. Pero Lenin no tiene el menor aprecio por los “intelectuales sin
carácter”153 que no aportan nada bueno a la lucha revolucionaria.

Es evidente para el leninismo que es el proletariado como clase y no los intelectuales en tanto que
grupo, los llamados a dirigir la lucha revolucionaria aunque sea en alianza con otros grupos, capas y
clases sociales. Gramsci escribe en 1925: “Los intelectuales son necesarios, pues, para la
construcción del socialismo; han sido necesarios como representantes de la ciencia y de la técnica,
para dar al proletariado la conciencia de su misión histórica. Pero se trata de un fenómeno
individual, no de clase; como clase, solo el proletariado se hace revolucionario y socialista antes
de la conquista del poder, y lucha contra el capitalismo”154. En el mismo texto Gramsci advierte los
“prejuicios pequeño burgueses” de los intelectuales revolucionarios que consideran inferior al
obrero,”incapaz de emanciparse por sí mismo, objeto de la Revolución y no protagonista de la gran
obra de emancipación de los oprimidos por el capital”155.

Gramsci advierte que la función del Partido es convertir en intelectuales y teóricos a los obreros que
ingresan en sus filas:”Los obreros ingresan en el Partido Comunista no sólo como obreros
(metalúrgicos, carpinteros, obreros de la construcción), sino como obreros comunistas, como
hombres políticos, y por tanto, como teóricos del socialismo, y por consiguiente no solo como
rebeldes en general; y con el Partido, a través de la discusión, las lecturas y las escuelas del

150 “Espontaneidad y dirección consciente”, Antología, p. 311 y 312.


151 Núñez y Escusa “Gramsci y el marxismo occidental” 2006.
152 ¿Qué hacer?, op.cit. , p. 36.
153 En la Revolución Proletaria y el renegado Kautsky se alegra de haber perdido a unos cuantos “intelectuales sin
carácter” pero de haber ganado para el partido a “millones de campesinos pobres”, p.87 de la edición que ya hemos
citado.
154Publicado en L'Unitá y recopilado en Antonio Gramsci. La construcción del Partido Comunista 1922-1926, óp. cit.,
p. 109.
155Ídem, p. 115.
Partido, se desarrollan continuamente, se hacen dirigentes”156.

Gramsci tiene perfectamente claro que la lucha no es por la “hegemonía cultural” sino que es una
lucha política revolucionaria por la toma del poder por el proletariado: “la acción política
revolucionaria” que es sustituida “por una indeterminada actividad cultural” es una “postura
reformista” que rechaza157.

Contrario a las infiltraciones de la ideología pequeño burguesa

Lenin insiste mucho en el carácter vacilante y ambiguo de la pequeña burguesía. En 1911 afirma
que es “propio de toda pequeña burguesía” mantener una “posición contradictoria, poco firme,
vacilante frnete al socialismo (o bien “amor ardiente”, o bien vil traición)…En nuestro país, las
masas de la pequeña burgeusia peirden la moral con mayor facilidad y mas rápidamente, dejándose
dominar por un espíritu de apostasía a cada revés de una de las fases de nuestra revolución
burguesa, y renuncian con la mayor prontitud a la tarea de realizar una completa revolulcion
democrática”158Escribe en 1918 que “la pequeña burguesía vacilaba por fuerza, sin poderlo
evitar…porque es incapaz de toda acción independiente”159. En 1925, en plena pelea con la fracción
ultraizquierdista de Bordiga, Gramsci escribe por su parte, que “el Partido de la clase obrera puede
verse afectado por infiltraciones de las capas pequeño-burguesas, que aun teniendo como masa
intereses contradictorios con los del capitalismo, no quieren llevar la lucha hasta sus últimas
consecuencias”160.

Sobre el Partido Comunista.

Gramsci reitera hasta la saciedad su convencimiento de que el Partido Comunista está llamado a
encabezar la lucha de la clase obrera para liberar a toda la sociedad. Gramsci no es el dirigente más
relevante del XVII Congreso socialista de Livorno donde se decide la creación del Partido
Comunista pero es un partidario absolutamente decidido de la escisión y creación del Partido en
ruptura con el reformismo del PSI. En julio de 1923 Gramsci forma un grupo de dirigentes del PCI
con otros camaradas suyos como Togliatti, Terracini, Scorrimarro y Leonetti.

En mayo de 1924 Gramsci forma en la Conferencia Clandestina del Lago de Como una de las
fracciones que dirigen el Partido.

Lean a Gramsci en este texto de mayo de 1925 y saquen sus propias conclusiones:

“El Partido puede y debe representar esta conciencia superior; sino no estaría a la cabeza, sino a
la cola de las masas; no las guiaría, sino que sería arrastrado por ellas. Por eso el Partido debe
asimilar el marxismo, y debe asimilarlo en su forma actual, el leninismo”161.

Es Gramsci personalmente quien desmiente la grotesca afirmación de su falsificador argentino


Hugo Calello acerca de que “la relación de Gramsci con el marxismo es, desde sus
orígenes,...liberada de toda subordinación a la “verticalidad” partidaria y ortodoxa” y que “el ve
al “partido” como un espacio abierto”162. Gramsci asume y retoma firmemente las concepciones de

156Ídem, p. 110.
157Informe de Gramsci al Comité Central del 11-12 mayo 1925 publicado en el mismo recopilatorio, p. 74.
158 Lenin,”El reformismo en el seno de la socialdemocracia rusa”, op.cit., p. 132.
159 La Revolución Proletaria y el renegado Kautsky, op.cit., p. 85.
160 Gramsci, “La situación interna en nuestro Partido”, articulo que ya hemos citado, página 76 del libro que asimismo
ya hemos citado.
161 “Introducción al primer curso de la Escuela interna del partido”, página 52 del recopilatorio que estamos citando.
162 Hugo Calello, Susana Neuhaus, Gramsci, una travesía hacia el socialismo en América Latina, Monte Ávila,
Caracas, 2011, págs. 15 y 20.
Lenin acerca del Partido. Dos meses después del texto que acabamos de citar, publica en L’Unitá el
artículo con el expresivo título “El partido se refuerza combatiendo las desviaciones antileninistas”
donde escribe negro sobre blanco lo siguiente:”Según la doctrina del leninismo, el Partido
Comunista es la vanguardia del proletariado y, por tanto, la parte más avanzada de una clase
determinada, y sólo de ésta. Naturalmente, en el Partido pueden entrar otros elementos sociales
(intelectuales y campesinos), pero debe quedar bien claro que el Partido es orgánicamente una
parte del proletariado”163. Un poco más adelante en el mismo texto expresa la idea que luego se
convertirá en un concepto propio suyo del Partido Comunista como intelectual-colectivo:”El
Partido Comunista es, ni más ni menos, la parte del proletariado que ha asimilado la teoría
socialista y continua difundiéndola. La tarea que en los comienzos del movimiento cumplieron
intelectuales individuales, como Marx y Engels, e incluso obreros que tenían una capacidad
científica (como el obrero alemán Dietzgen), hoy es llevada a cabo por los Partidos Comunistas y
por la Internacional en su conjunto”164.

Esta concepción es hoy propia de todos los Partidos Comunistas. Por ejemplo, el partido chino
considera que el “Pensamiento Mao Zedong” no es la obra de un dirigente individual sino el
resultado del trabajo colectivo del Partido. Lo mismo pasa con el cubano en que los discursos de
Fidel Castro en su función de dirigente partidario y de Estado expresan la opinión colectiva del
Comité Central, Consejo de Estado y gobierno cubanos y en esa medida se publican en el sitio web
del Consejo de Estado. En el Partido Comunista soviético las obras de Lenin están inscritas en las
luchas de todo el Partido y de los 19 millones de miembros que llegó a tener, además de su
significado universal siempre destacado por Gramsci. El destacado teórico marxista leninista Ludo
Martens construyó colectivamente algún texto suyo en documentos oficiales (la obra De Tiananmen
a Timisoara aprobada en su Congreso) de su Partido del Trabajo de Bélgica (PTB).

La tarea corrosiva de zapa de la camarilla Gorbachev-Shevarnadze-Yakovlev para destruir el


socialismo empezó por una tarea ideológica de lucha contra Marx, Engels, Lenin y Stalin.

Además los Partidos Comunistas son el refugio militante (en ocasiones provisional) de los mejores
y más brillantes intelectuales, científicos y artistas del Mundo:

- el universal pintor Pablo Picasso, destacados filósofos como Georges Politzer 165, Roger
Garaudy y Louis Althusser, brillantes sociólogos como Henri Lefebvre, Danielle Bleitrach,
Alain Chenu, Michel Pollak y Jean Lojkine, el antropólogo Maurice Godelier, los mejores
literatos y poetas como Romain Rolland, amigo por cierto de Gramsci, Paul Vaillant-
Couturier, Louis Aragon, Henri Barbusse y Paul Eluard, el poeta martiniqués Aimé Césaire,
uno de los más importantes especialistas en África Jean Suret-Canale, historiador
especialista en Vietnam Charles Fourniau, el lingüista Michel Pecheur, el psiquiatra Lucien
Bonnafé, uno de los más grandes orientalistas contemporáneos Maxime Rodinson
historiadores y profesores de rango mundial como Albert Soboul, Georges Duby, Michel
Vovelle, Pierre Vilar, Jean Chesnessaux y Jean Pierre Vernant en el PC francés (PCF).
- el filósofo Georges Gastaud, la destacada historiadora universitaria Annie Lacroix-Riz y el
notable periodista y escritor Henri Alleg en el Polo del Renacimiento Comunista de Francia
(PRCF), grupo que rompe con el PCF por su radical oposición a la deriva revisionista de
este partido.
- los magníficos cineastas Bernardo Betolluci, Pier Paolo Passolini y Giuseppe de Santis en el
PC italiano (PCI),
- los brillantes economistas Oscar Lange y Henryk Grossmann miembros del Partido
163 Página 108 del mismo libro que citamos en la nota 19.
164 Ídem, Página 109.
165 El trotskista Kohan se cree en la obligación de efectuar un “imprescindible ajuste de cuentas” con el “rudimentario
y primitivo” marxismo de Politzer. Que conste nuestra indignación y rechazo por la arrogancia de este individuo, En
la página 95 de su libro Marx en su (tercer) mundo, el perro y la rana, Caracas, 2009.
Comunista polaco,
- el economista y profesor de la Universidad “La Sapienza” de Roma Luciano Vasapollo en la
Red de los Comunistas italianos,
- el gran compositor Mikis Theodorakis y el famoso sociólogo Nicos Poulantzas en el Partido
Comunista griego,
- el poeta y dramaturgo expresionista Ernst Toller, el compositor Hanns Heizler llamado “el
Karl Marx de la música”, el fundador del fotomontaje John Heartfield, el pintor Georges
Grosz y el poeta Bertold Brecht en el PC alemán (PCA),
- el historiador Kurt Gossweiler, principal especialista del estudio del nazismo, y la escritora
Anna Seghers en el Partido Socialista Unido de Alemania (PSUA), fruto de la fusión
revolucionaria en el Este alemán de los partidos socialdemócrata y comunista,
- los más innovadores historiadores británicos, Maurice Dobb, E.P. Thompson, Erich
Hobsbawn, Raphael Samuel, Christopher Hill y otros agrupados en el Grupo de
Historiadores del Partido Comunista de Gran Bretaña (PCGB) de 1946 a 1956,
- el Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda y el mejor representante de la Nueva Canción
chilena Víctor Jara en el PC chileno (PCCh),
- uno de los mayores arquitectos del siglo XX Oscar Niemeyer, Premio Lenin de la Paz y
Pritzker de Arquitectura de los EEUU entre muchos otros, los escritores Jorge Amado y
Graciliano Ramos, el historiador clásico Caio Prado Junior, Intelectual del Año 1966, el
pintor Candido Portinari, los cineastas León Hirzmann y Joao Bautista de Andrade, los
músicos Nora Ney y Jorge Goulart en el PC brasileño (PCB),
- el gran poeta Roque Dalton en el PC salvadoreño,
- los grandes muralistas José Clemente Orozco, Rufino Tamayo, Diego Rivera y Diego Alfaro
Siqueiros en el PC mexicano (PCM),
- el Poeta Nacional cubano Nicolás Guillén en el PC cubano (PCC),
- la figura de la “novela negra” Dashiell Hammet, el guionista de cine Howard Fast y el
candidato al Oscar Paul Jarrico en el PC norteamericano (CPUSA),
- Maxim Gorki, Dimitri Shostajovich, Ilia Ehrenburg y el Premio Nobel Mijaíl Shólojov en el
PC soviético (PCUS),
- el poeta, dramaturgo, publicista y científico de la Rumania socialista Mihai Beniuc,
- los escritores César Arconada, Premio Nacional de Literatura 1938, María Teresa León,
Miguel Hernández y Rafael Alberti, el traductor y dirigente cultural Wenceslao Roces, el
pintor Josep Renau, el director teatral César Falcón, el dramaturgo Alfonso Sastre, el
eminente biólogo Faustino Cordón en el PC de España (PCE),
- el notable sociólogo Stipe Suvar en la Liga de los Comunista de Yugoslavia (LCY),
- el Poeta Nacional Nazim Hikmet en el PC turco,
- el gran cineasta Yilmaz Gülney en el PC turco (marxista leninista-TKP/ML),
- los filósofos Hassan Hamdane, conocido como “Mahdi Amil” 166, y Hussein Mroué167 en el
PC libanés,
- el principal novelista argelino Rachid Boudjedra miembro del Partido de la Vanguardia
Socialista (PAGS),
- el Poeta Nacional palestino Mahmud Darwish miembro del PC israelí formado en la Unión
Soviética,
- el poeta, historiador y científico Ehsan Tabari dirigente del Partido Tudeh de Irán,
- uno de los principales novelistas egipcios miembro de la vanguardia literaria de los años 60
es Sonallah Ibrahim miembro del Partido Comunista egipcio (PCE), Premio El Cairo 2003 a
la creación literaria y Premio Averroes a la libertad de pensamiento. No es el único novelista
comunista egipcio conocido: Jalil Kassem, Sherif Hatata, Mohamed Amer son algunos mas.
166 Filósofo y poeta al que se le considera influenciado por Althusser. Publica en árabe en la editorial Dar el-Farabi de
Beirut Crisis de la civilización árabe o crisis de las burguesías árabes (1974), Sobre lo especifico del pensamiento
de Ibn Jaldun, Marx en el orientalismo de Edward Said y otros libros. Publica en francés bajo su seudónimo Mahdi
Amel L’Etat confessionel: le cas libanais y el libro de poesía L’espace du Noun (Messidor, 1990).
167 Su obra publicada en 1974 tuvo gran aceptación Tendances materialistes de la philosophie arabo-islamique.
También el economista de fama mundial Samir Amín fue miembro del PCE
- el novelista Alex La Guma miembro del PC sudafricano (CPSA),
- y un largo etcétera.

En Iraq los comunistas crean la Cultura Nacional a partir de los años 30 pero sobre todo tras la
Revolución antimonárquica de 1958 según la tesis del historiador Hanna Batatu 168. Son comunistas
el Poeta Nacional Muhamad Mahdi al Jawahiri y el también poeta Abdullah Goran, el economista
Ibrahim Kubba, el arqueólogo Taha Baqir, los artistas Jewad Selim, Mahmud Sabri, el lingüista
Ibrahim al-Samarrai, el científico Abdul Jabbar Abdullah y otros, en los años 70 los pintores Dhia
al-Azzawi y Kadhim Haydar, el poeta Madhaffar al-Nawwab es miembro del PC de Iraq-Comité
Central169. En la España republicana en guerra los comunistas lanzan el Movimiento Cultura
Popular para alfabetizar y llevar el arte, la literatura, la poesía, la música, el teatro a las masas
obreras y campesinas que luchan en el Ejército Popular.

En ocasiones son los escritores e intelectuales los fundadores y miembros de Partidos Comunistas
como, por ejemplo, son

- los profesores de la Universidad de Beijing Li Dazhao y Chen du Xiu170 quienes con sus
estudiantes forman el primer núcleo comunista chino171;
- intelectuales son todos los fundadores de los sucesivos grupos comunistas iraníes: el
ingeniero Heydar Amou Oghli (1880-1921) que funda en Reich en 1918 el Partido
Comunista de Iran, el físico formado en Alemania Dr.Taghi Erani que dirige en los años 30
un grupo comunista clandestino formado por intelectuales, estudiantes y profesores de la
Universidad de Teherán172 y los fundadores en 1941 del Partido de las Masas (Tudeh) que en
1946 está formado por 6 mil intelectuales y 18 mil obreros fabriles.
- los estudiantes e intelectuales anticolonialistas agrupados en la Asociación de la Juventud
Revolucionaria de Vietnam (Than nien) dan lugar al Partido Comunista;
- dos tercios de los miles de miembros de las organizaciones comunistas egipcias fundadas en
los años 40 son intelectuales173;
- varios círculos de intelectuales revolucionarios húngaros como el “Círculo Galileo” al que
pertenecen el escritor Joseph Lengyel y el futuro filósofo Joseph Révai y el “Círculo de
ciencias del espíritu” al que pertenecen el historiador marxista del arte Frigyes Antal, el
escritor Bela Balazs, el novelista Ervin Sinko, el economista Jenö Varga y el intelectual Bela
Fogarasi se agrupan para fundar en 1918 el Partido Comunista húngaro y ser los cuadros de
la república Húngara de los Consejos Obreros;
- Henri Barbusse del PC francés;
- Jacques Roumain, etnólogo, escritor y poeta del PC haitiano en 1934;
- médicos revolucionarios como Ludo Martens y Kris Mercks fundan el Partido del Trabajo
de Bélgica (PTB),
- el profesor de sociología Goran Markovic dirige desde el año 2000 la reconstrucción del
Partido Comunista de los Trabajadores de Bosnia Herzegovina que reconoce especial
influencia de las ideas de Gramsci, tras la dura contrarrevolución y guerra civil
168 Hanna Batatu Old social classes and the Revolutionnary Movements in Iraq (1978)
169 Leer el artículo sobre la influencia comunista en la cultura nacional iraquí “Le déclin de l’intelligentsia de gauche
en Iraq” firmado por Salaam Yousif http://remmm.revues.org/index3281.html
170 Li Dazhao es el primer teórico marxista chino, bibliotecario de la Universidad de Beijing, cofundador del Partido
Comunista chino, asesinado el 28 de abril de 1927 por un señor de la guerra. Chen Dixiu, profesor de la Universidad
de Beijing formado en Francia, fundador de la revista Nueva Juventud en 1915, primer secretario general del PC
chino de 1921 hasta 1929, expulsado por trotskista en 1929.
171 Maurice Meisner, Li Ta-chao and the origines of Chinese Marxism, Cambridge, Harvard University Press, 1967.
172 Souchan Nahavandi, “L’evolution du parti communiste iranien, le Toudeh, de 1920 a 1981”, Politique Etrangere,
nº3, 1981, p.653. http://www.persee.fr/web/revues/home/prescript/article/polit_0032-342x_1981_num_46_3_3069
173 Sherif Yunis, Marxisme et patriotisme dans les régimes militaires de libération nationale : les « Officiers Libres »
et les communistes égyptiens », http://chrhc.revues.org/index543.html
- y otros casos.

En otras ocasiones los mejores intelectuales se ponen al servicio de las revoluciones dirigidas por
los comunistas. Varios ejemplos:

- Destacados intelectuales se incorporan en abril de 1919 a la efímera República de los


Consejos de Baviera como el poeta y dramaturgo Ernst Toller que se convierte en
Comandante de su Ejército Rojo, el pensador anarco-socialista Gustav Landauer y el poeta
expresionista Erich Müshaum. Toller y muchos escritores expresionistas se harán miembros
del PC alemán.

- La intelectualidad democrática húngara ocupa cargos en la República húngara de los


Consejos Obreros de 1919: el novelista Ervin Sinko es Comandante de la Casa del Soviet
donde residen los Comisarios del Pueblo, el economista Evgueni Varga es Comisario de
Finanzas, el historiador del arte Frigyes Antal es vicepresidente del Directorio de las Artes,
el escritor Bela Balazs es jefe de la sección de literatura del Comisariado del Pueblo para la
educación, el filósofo Bela Fogarasi es director de enseñanza superior, los comunistas
nombran catedrático de antropología a Geza Roheim, brillante fundador de la antropología
cultural174.

- Los intelectuales egipcios, judíos, griegos e italianos confluyen por cientos y miles a los
círculos comunistas que se crean en los años 40 para combatir el dominio imperialista
británico sobre el país del Nilo175. El célebre escritor de origen griego Stratis Tsirkas se hace
dirigente comunista. El abogado laboralista Yusef Darwish lanza el periódico Faqr al-Gadid
(Nuevo Amanecer) que en 1957 dará lugar al Partido Comunista obrero y campesino. El
judío arabizado Marcel Israel forma el círculo intelectual que dará lugar al grupo Liberación
del Pueblo. El grupo comunista Iskra nacido en 1942 crea la Casa de estudios científicos
que en 1947 agrupa a 900 miembros, la mayoría intelectuales. El comunista Henri Curiel
compra en 1941 una librería para difundir literatura marxista. Crea el Movimiento Egipcio
de Liberación Nacional que en 1947 tiene 5600 miembros, la mayoría intelectuales. Los
fundadores en 1950 del grupo llamado Partido Comunista egipcio al-Raya (bandera) son dos
doctores egresados de universidades francesas, Fuad Marsi e Ismail Sabri Abdallah El
comunismo egipcio se implanta por las ideas.

Los comunistas ponen en pie por todas partes numerosas asociaciones, editoriales, revistas,
secciones y corrientes organizadas de intelectuales y artistas como la revista Nueva Cultura del
comunista español Renau en 1936, la Revue Marxiste en Francia en 1929, de marzo de 1930 a
primavera de 1936 la Liga de Escritores chinos de izquierda Zuoji zuojia lianmeng que tenía tres
revistas una de ellas Partisanos, Asociación de escritores y artistas revolucionarios en 1932 en
Francia, la revista Donya en Irán en los años 30, el Grupo de artistas comunistas-Grupo Rojo en
Alemania, la revista de historiadores marxistas británicos Past and Present, el John Reed Club de
los escritores comunistas norteamericanos, el Frente Nacional de escritores durante la Francia
ocupada por Hitler, la productora de cine ligada al PC italiano Unicité, la Casa de las Américas en
Cuba, la revista La Pensée y el semanario Révolution del PC francés de 1979 a 1996 dirigido a los
intelectuales, la histórica Editorial Cartago que ha sido recuperada por el Partido Comunista
argentino. Los comunistas conciben el arte y la literatura como herramienta al servicio del pueblo.
Esto dice el Programa teórico de la Liga de Escritores de Izquierda de China en 1930:”El contenido
de nuestro arte no puede ser diferente de las aspiraciones y sentimientos que experimenta el

174 Autor de obras importantes como Australian Totemism, a psychologial study in Anthropology (1925), Das Seblst
(1921) obra que merece el Premio Freud de sicoanálisis aplicada, Psychanalyse et Anthropologie (1950)
175 Datos tomados del artículo firmado por Joël Beinin “Le marxisme égyptien (1936-52): nationalisme, anti-
imperialisme et réforme sociale”, http://chrhc.revues.org/index532.html
proletariado en esta sombría sociedad dividida en clases que nos recuerdo el Medioevo”176.

Los Partidos Comunistas que tienen medios impulsan directamente la investigación científica. El
XV Congreso del PC francés en 1960 decide crear el Centro de Estudios e Investigaciones
Marxistas (CERM) que realiza una tarea extraordinaria.

En varios países los comunistas han conquistado amplia influencia cultural pero al no tomar el
poder, su poder cultural quedó reducido a la nada o cas
i. Ha sido el caso de Iraq, de Irán, de la España republicana, del Chile de la Unidad Popular previo
al golpe fascista, de la Francia imperialista y también de Brasil en que el Partido Comunista
brasileño (PCB) dominaba los medios culturales de la izquierda entre 1922 y 1975.

Numerosos intelectuales y artistas comunistas son asesinados por las fuerzas reaccionarias:

- El ingeniero iraní Heydar Amou Oghli es asesinado en 1921 y el Doctor Tahi Erani muere
en prisión el 5 de febrero de 1939,
- Cinco jóvenes escritores comunistas de la mencionada Liga china de Escritores de Izquierda
Roushi, el joven poeta proletario Yinfu, Li Weisen, Hu Yepin, Feng Keng son enterrados
vivos y estrangulados por la policía del Guomintang en febrero de 1931; el notable escritor y
gran traductor dirigente del Partido Comunista chino Qu Qiubai es asesinado en 1935 por el
Guomingdang; el primer compositor proletario de China Nieh Erh177 ; el literato y destacado
dirigente del Partido Tsy Chiu-po,…asimismo masacrados,
- El pintor, dibujante y cartelista español Lorenzo Victoriano Aguirre sufre garrote vil
(horrible asesinato en que un grueso tornillo metálico penetra lentamente en la nuca del reo
inmovilizado completamente en una silla) a manos de los franquistas en 1942, el escultor
Alfredo Torán y Olmos es fusilado en Paterna en 1940, el novelista, historiador, periodista y
traductor comunista inglés Ralph Fox muere en una batalla en Jaén contra los franquistas, en
1936, el poeta Miguel Hernández es asesinado en prisión en 1942.
- Los universitarios franceses Georges Politzer y Jacques Decour son fusilados por los
ocupantes nazis alemanes en 1942,
- El cantante norteamericano Paul Robeson es envenenado por el servicio secreto
norteamericano,
- El cuadro del Partido Comunista chileno, cantante, poeta y director de teatro Víctor Jara es
torturado arrancándole los dedos y asesinado por los militares fascistas en 1973,
- los filósofos miembros del Partido Comunista libanes Mroué y Amil y el redactor jefe del
periódico del PC libanes an Nida Souhail Tawil son asesinados por fascistas islamistas en
1986,
- el destacado periodista iraquí Adnan al Barrak es asesinado en 1963,
- el poeta salvadoreño Roque Dalton es asesinado en 1975 por ultraizquierdistas,
- el ingeniero agrónomo y sociólogo rural peruano Antonio Díaz Martínez es asesinado en la
Prisión de Lurigancho el 19 de junio de 1986
- el magistrado colombiano y presidente de la Unión Patriótica Jaime Pardo Leal asesinado en
1987,
- el más importante dramaturgo argelino Adelkader Alloula asesinado en 1994 por islamistas
fanáticos. Los militantes del Partido de la Vanguardia socialista argelina Abderrahmane
Chergou, periodista, y Rabah Guenzet, enseñante en un liceo, asesinados en 1993.

Lo fundamental para Gramsci no es la “hegemonía cultural” sino la toma del poder político por el
proletariado. Lo dice con claridad:”El Comité Central representa la ideología del proletariado

176 Wang Ming, Medio siglo del Partido Comunista de China y la traición de Mao Tse-Tung, Progreso, Moscú, 1979,
p. 92
177 Ídem, p. 8
revolucionario, que es consciente de haber llegado a ser una clase capaz de ejercer el poder”178.
Gramsci no cree en que las masas sometidas a la ideología dominante de la burguesía son “buenas”
por si y portan espontáneamente un programa revolucionaria. Es dentro del Partido Comunista
como las masas proletarias participan en su emancipación personal y pasan de ser objetos a ser
sujetos, de estar oprimidas a ser clase dominante. Tras la experiencia de los Consejos Obreros de
Turín que son dirigidos en la insurrección por el grupo de Gramsci, L’Ordine Nuovo, pero son
derrotados por la burguesía elabora esta reflexión:”El Partido Comunista es el instrumento y la
forma histórica del proceso de liberación íntima por el cual el obrero pasa de ser ejecutor a ser
iniciador, de ser masa a ser jefe y guía, de ser brazo a ser cerebro y voluntad; en la formación del
Partido Comunista puede sorprender el germen de libertad que tendrá su desarrollo y su expansión
plena una vez que el Estado obrero haya organizado las condiciones materiales necesarias”179. Es
el Partido Comunista la forma más elevada de organización de los trabajadores conscientes,
revolucionarios y de vanguardia capaces de dirigir a su clase y a toda la sociedad hacia la toma del
poder y la construcción de una sociedad socialista. Calello falsea a Gramsci al escribir que “el
objetivo de la construcción de la organización promotora de la reforma intelectual y moral es el
norte de su acción permanente”180. Gramsci contribuye a construir la herramienta no de ninguna
reforma del capitalismo para hacerlo “más humano” como pretende este autor, sino para hacer la
Revolución, tomar el poder, destruir el aparato burgués del Estado y construir el socialismo
científico.

Frente a los falsificadores de su pensamiento hay que insistir en la concepción estrictamente


leninista que tiene Gramsci de la organización del Partido Comunista.

Sobre la organización en células de centros de trabajo del Partido

En julio de 1925 dedica un articulo entero en L’Unitá a defender la concepción leninista de la


organización por células que se titula “La organización por células y el II Congreso Mundial”. Se
enfrenta a las concepciones de Bordiga.

En agosto de 1925 insiste en la importancia de las células de militantes comunistas que son la
estructura de base del Partido181. Gramsci sigue combatiendo el rechazo de los bordiguistas de
organizarse en células y lo considera un tema esencial que tiene que ver con la “dirección de las
masas, es decir, de la preparación de la dictadura proletaria”182. Al igual que los bordiguistas de
extrema izquierda los togliatistas revisionistas después de muerto Gramsci también se opondrían a
las células de fábrica defendidas por el último gran gramsciano en el PCI, Secchia, hasta ser
derrotado.

Sobre la participación en las elecciones y el Parlamento bajo el régimen burgués.

En diciembre de 1925 Gramsci escribe un artículo dedicado a la actividad parlamentaria del Partido
donde se lee:” ¿Cuál es el espíritu de las tesis de Lenin sobre el parlamentarismo? Lenin sostiene
que los comunistas deben entrar en el Parlamento y servirse de la tribuna parlamentaria, en
cuanto que el Parlamento representa un valor real para gran parte de las masas que vuelven su
atención hacia él”183. Gramsci recoge perfectamente la propuesta leninista sobre que una buena
utilización de los parlamentos burgueses sirve para preparar la revolución proletaria.

178 Página 115.


179 Texto “El Partido Comunista” de 1929 publicado en la Antología traducida por Manuel Sacristán, Siglo XXI,
Buenos Aires, 2010, p. 109.
180 Gramsci, una travesía hacia el socialismo en América Latina, op.cit., p. 18.
181 Texto “La organización de base del Partido” publicado en L’Unitá y recopilado en Scritti Politici.
182 Página 130 de Antonio Gramsci. La construcción del Partido Comunista,…op.cit.
183 Página 138 del mismo libro de la nota anterior
Sobre el Marxismo Leninismo

Frente a quienes niegan la firme adhesión de Gramsci al Marxismo-Leninismo y lo presentan como


si fuera un renegado, está el propio Gramsci situando a Lenin y al leninismo como su guía
fundamental para la construcción partidaria y la emancipación humana. Gramsci comparte la
posición de Lenin al respecto: “El problema se plantea solamente así: ideología burguesa o
ideología socialista. No hay término medio…Por eso todo lo que sea rebajar la ideología
socialista, todo lo que sea separarse de ella, significa fortalecer la ideología burguesa”184.

Lean estas claras palabras: “Si examinamos la situación general de nuestro Partido bajo el rasero
de las cinco cualidades fundamentales que el camarada Lenin ponía como condiciones necesarias
para la eficiencia del Partido Revolucionario y que son las siguientes:
1) Todo comunista debe ser marxista (Nosotros añadimos hoy: todo comunista debe ser marxista
leninista).
2) Todo comunista debe estar en primera línea de la lucha proletaria.
3) Todo comunista debe huir de las “poses” revolucionarias y de fraseología superficialmente
“roja”; es decir, debe ser no solo un revolucionario, sino también un político realista.
4) Todo comunista debe sentirse siempre subordinado a la voluntad de su Partido y juzgarlo todo
desde el punto de vista de su Partido; o sea, debe ser sectario en el buen sentido de la palabra.
5) Todo comunista debe ser internacionalista.
Si examinamos la situación general de nuestro Partido bajo el rasero de estos cinco puntos,
observamos que si podemos afirmar que el segundo punto forma uno de los rasgos característicos
de nuestro Partido, no se puede decir otro tanto de los otros cuatro puntos”185.

Este tipo de citas que reflejan la posición inequívoca y firme del dirigente revolucionario Gramsci
desespera a los manipuladores que tratan de ocultarla desesperadamente en sus libros lujosamente
encuadernados y en sus confortables reuniones en sillones de piel y aire acondicionado de
burócratas académicos bien pagados.

En agosto de 1925 hace otra enfática loa al leninismo en cuanto que programa político
perfectamente coherente:”Una de las características más sobresalientes del leninismo es su
formidable coherencia y consecuencia; el leninismo es un sistema unitario de pensamiento y de
acción práctica, en el cual todo se mantiene y se demuestra recíprocamente, desde la concepción
general del mundo hasta los más minúsculos problemas de organización. En la acción práctica, el
núcleo fundamental del leninismo es la dictadura del proletariado, y todos los problemas de táctica
y de organización del leninismo están ligados a la cuestión de la preparación y organización de la
dictadura del proletariado”186. Es decir para Gramsci en 1925 el objetivo no es ninguna “hegemonía
cultural” ni embellecer la democracia burguesa sino, como dice Lenin, “destruir el régimen social
que obliga a los desposeídos a venderse a los ricos”187 y construir la dictadura del proletariado tal
como la definen Marx y Engels como forma suprema de democracia popular y obrera en contra de
los intereses de la minoría explotadora.

En setiembre de 1925 escribe que “el leninismo es la ciencia política del proletariado que enseña
cómo es posible movilizar todas las fuerzas necesarias para la destrucción de la dictadura
burguesa y la instauración de la dictadura proletaria. Para algunos no hay diferencia entre
leninismo y marxismo. Es un error. El leninismo contiene una visión del mundo que es propia de él
y sin la cual no se podría hoy comprender a Marx. Esta concepción es la que hace del leninismo
184 ¿Qué hacer? , Óp.cit, p. 46.
185 Texto “La situación interna de nuestro Partido y las tareas del próximo Congreso” de 1925 publicado en la
construcción del Partido Comunista, ob.cit., p. 74.
186 Texto “La organización de base del Partido” publicado inicialmente en L’Unitá y publicado en el mismo
recopilatorio que en la nota anterior.
187 ¿Qué hacer?, óp. Cit., p. 64.
una teoría en sí, aunque estrechamente ligada al marxismo. Desde el punto de vida de las
relaciones entre marxismo y leninismo, se puede decir que Lenin prolonga a Marx
actualizándolo”188.

En febrero de 1926 afirma enfáticamente que el “núcleo de la organización del partido consiste en
un fuerte Comité central, estrechamente ligado a la base proletaria del Partido mismo, en el
terreno de la ideología y de la táctica del marxismo-leninismo”189.

Gramsci no apoya al leninismo porque trate de implantar en Italia el modelo revolucionario ruso
sino porque advierte su alcance universal por encima de condiciones particulares diferentes. Por
cierto, Lenin reacciona malhumorado cuando le acusan de querer implantar en Italia el supuesto
“modelo ruso”. Dice en 1921: “¿Qué significan todos los cuentos de Serrati y su partido de que los
rusos sólo quieren que se les imite? Nosotros pedimos precisamente lo contrario. No basta con
saberse de memoria las resoluciones comunistas… La revolución en Italia transcurrirá de una
manera diferente que en Rusia. Empezara de otro modo ¿Cuál exactamente? Ni vosotros ni
nosotros lo sabemos… Jamás hemos querido que Serrati imitara en Italia la revolución rusa. Eso
sería estúpido. Tenemos la suficiente inteligencia y flexibilidad para eludir semejante
estupidez…”190.

Gramsci Afirma “Nadie osará decir que los criterios leninistas de organización del Partido son
propios de la situación rusa y que sería un hecho puramente mecánico su aplicación a Europa
Occidental”191. Esta inequívoca posición de Gramsci no impide al señor Calello afirmar que
“Gramsci asume que en Italia y en toda Europa se debe repensar el modelo leninista que se impone
en la naciente Unión Soviética”192 ¿Porqué una manipulación tan descarada del pensamiento y obra
del camarada Gramsci? Porque actúan en defensa de la ideología burguesa.

Contrario a las desviaciones con respecto al Marxismo-Leninismo.

Gramsci, en la misma línea de Marx y de Lenin, es un combatiente infatigable contra las


desviaciones en relación a la pureza del pensamiento revolucionario. Lenin dedicó todo su esfuerzo
en combatir todas las desviaciones, corrupciones, infiltraciones de la teoría marxista.

Por su parte Gramsci prosigue la misma necesaria tarea para defender la teoría revolucionaria de las
infiltraciones burguesas. Critica la ingenuidad del pensamiento utópico en su artículo “Tres
principios, tres órdenes” de febrero de 1917. Dice “Las construcciones sociales utópicas se
hundieron todas porque al ser tan lisas y aseadillas, bastaba comprobar la falta de fundamento de
un detalle para que el conjunto pereciera”193.

En 1920 se indigna airadamente contra los dirigentes del Partido Socialista Italiano y la
Confederación General del Trabajo quienes se “burlaron de los trabajadores de Turín e hicieron
todo lo posible para apartar a los trabajadores y campesinos italianos de toda acción
revolucionaria con la que quisieran manifestar su solidaridad con los hermanos turineses y
prestarles una ayuda eficaz”194. Está claro que para Gramsci dichos dirigentes no son sino traidores
al servicio de la burguesía con quienes hay que romper urgentemente. En el mismo texto les llama
“burocracia sindical” y les denuncia porque “detrás de sus frases altisonantes se esconde el deseo

188 Publicado en L’Unitá y citado en la página 89 del libro de Macchiocchi.


189 Página 153 del mismo recopilatorio.
190 Lenin, “La cuestión italiana en el Tercer congreso de la III Internacional”, junio 1921, en Contra el oportunismo…
óp. cit., p. 493, 494 y 495.
191 Texto ya citado “La situación interna de nuestro Partido y las tareas del próximo Congreso”, pagina 72.
192 Gramsci, una travesía hacia el socialismo en América Latina, op.cit., p. 20
193 Antología, op.cit., p. 18.
194 “El Movimiento turinés de los consejos de fábrica” en las páginas 83 y 84 de la Antología que citamos.
de evitar la participación directa de las masas en la lucha revolucionaria, el deseo de conservar la
tutela de las organizaciones sindicales sobre las masas”195. Es fácil trasladar esas mismas denuncias
contra los funcionarios sindicales auspiciados por el sindicalismo internacional pro capitalista que
en todas partes corrompen y traicionan la lucha obrera, ya sea la CTV venezolana implicada en un
golpe de estado fascista, los sindicatos “charros” mexicanos, Comisiones Obreras (CCOO) y Unión
General de Trabajadores (UGT) españolas cómplices de la destrucción de los derechos sociales, la
Fuerza Obrera (FO) francesa creada con el apoyo de la derecha y muchos ejemplos más.

En la lucha contra la tendencia de Bordiga, en 1925 fustiga sin piedad los “viejos errores y
desviaciones del Marxismo, que pueden parecer “originalidades” sólo a quién no conozca la
historia del Movimiento obrero”196. Acusa en febrero de 1926 a esta tendencia de no practicar la
dialéctica materialista propia de Marx “sino el viejo método de la dialéctica conceptual, propio de
la filosofía premarxista y hasta prehegeliana”197

En otro artículo de mayo de 1925 ataca la línea reformista de derecha situada en el interior del
Partido Comunista: “sobre la base de las concepciones revisionistas del marxismo puede haber una
fracción que ponga en peligro la unidad organizativa del Partido. Por lo demás no hay que olvidar
tampoco que el revisionismo de Graziadei aporta un apoyo a las corrientes de derecha, que aun en
estado latente, existen en nuestro Partido”198. Graziadei era un dirigente de una corriente del PSI
que integró el partido comunista en su congreso fundacional en Livorno.

Sobre la necesidad de una lucha prolongada contra los revisionistas de derecha, los
socialdemócratas.

En una carta a Togliatti de 1923 escribe: “Tres años de experiencia nos han enseñado, no sólo en
Itlaia, lo mucho que están enraizadas las tradiciones socialdemócratas y cómo es difícil destruir
los residuos del pasado con la simple polémica ideológica. Es necesaria una vasta y detallada
acción política que disgregue, día a día, esta tradición, disgregando el organismo que la
personifica. La táctica de la Internacional es adecuada para ello”199.

Sobre la formación política de los miembros del Partido Comunista

En la introducción al primer curso de la escuela del Partido propone los temas que se deben estudiar
rigurosamente por los militantes: la teoría del materialismo histórico, sobre el Partido comunista, la
doctrina comunista sobre el Estado, la historia del Partido Comunista Bolchevique, el poder
soviético y la estructura de la República de los Soviets, los principios organizativos que fueron
fijados en la Conferencia de organización celebrada en Moscú en marzo de 1925 y “otros temas
específicos de política obrera, según la doctrina del marxismo-leninismo”200.

Contra los comunistas que no dominan la teoría revolucionaria

Gramsci al igual que Lenin, fustiga a los comunistas que se limitan a repetir consignas y que no
dedican tiempo al estudio. Escribe con pesar que “la lucha en el frente ideológico ha estado
siempre abandonada en el movimiento obrero italiano. En Italia, el marxismo, con la excepción de
Antonio Labriola, ha sido estudiado mas por los intelectuales burgueses para desnaturalizarlo y

195 Ídem, p. 91.


196 “El partido se refuerza combatiendo las desviaciones antileninistas” publicado en Antonio Gramsci. La
construcción…op.cit., p. 114.
197 “Cinco años de vida del Partido” en la página 150 del mismo libro que la nota anterior
198 “La situación interna de nuestro Partido y las tareas del próximo Congreso” de 1925 publicado en la construcción
del Partido Comunista, ob.cit., p.80.
199 Carta a Palmiro Togliatti firma en Moscú el 18 de mayo de 1923 y publicada en La concepción…óp. cit., p. 120.
200 Ver las páginas 55 y 56 de Antonio Gramsci. La construcción del Partido Comunista
adaptarlo al uso de la política burguesa que por los revolucionarios”201. El abandono de este frente
por los comunistas facilita la derrota de la línea revolucionaria del Partido y la penetración de la
ideología burguesa y revisionista. Fenómenos como el eurocomunismo que aquejó y destruyó los
partidos comunistas francés, español, belga, brasileño, mexicano, argelino, tunecino e italiano; la
escisión revisionista autodenominada MAS en el PC venezolano; la autoliquidación de varios
partidos como el haitiano, hondureño, dominicano y otros se vieron facilitados por la falta de
estudio y manejo de la teoría leninista.

Partidario de depurar sin vacilaciones las expresiones desviacionistas en el seno del Partido

Lenin no tuvo el menor reparo de romper radicalmente con estructuras infectadas por la plaga del
reformismo, el revisionismo y la traición a los principios revolucionarios. Así, rompió la unidad en
el seno del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR) con los mencheviques, después
combatió sin tregua a los dirigentes traidores de la Internacional Socialista hasta romper esa
estructura podrida. Más tarde rompió con el ala de derecha de los dirigentes agrupados en la ciudad
de Zimmerwald y lanzó toda su artillería ideológica contra el revisionista Kautsky. Pide en 1917 la
expulsión del partido de Kamenev y Zinoviev por haber filtrado una información secreta al
enemigo. Lenin antepone el Partido y la Revolución a la amistad con ambos dirigentes: “No me
resulta fácil escribir estas cosas de dos ex camaradas íntimos, pero consideraría un crimen las
vacilaciones…, pues, de otro modo un partido de revolucionarios que no castigue a esquiroles
destacados perecerá”202. Gramsci es igualmente inflexible y subordina amistades personales a la
causa de la revolución socialista. Escribe en 1925: “por encima de todo debemos poner el interés
del partido…Amistades, vínculos personales y los más profundos afectos no pueden y no deben
limitar el deber que la militancia revolucionaria nos impone”203. No vaciló en combatir contra el ala
derecha del Partido socialista y más tarde contra el ala de ultraizquierda que amenazaba la línea
bolchevique del joven partido comunista. El 5 de julio de 1925 resumió su posición en un artículo
en L Unita titulado “El partido se refuerza combatiendo las desviaciones antileninistas”.

Contra la muy reaccionaria jerarquía eclesiástica

Lenin y Gramsci denuncian de manera sistemática el rol reaccionario de la jerarquía cristiana de sus
respectivos países, similar a pesar de pertenecer sus iglesias a dos ramas diferentes, la ortodoxa rusa
y la católica romana. Lenin en 1909 llama a la Iglesia “feudales de sotana”: “La esencia de la
política que sigue la mayoría del clero…consiste en defender los privilegios feudales de la Iglesia,
en defender abiertamente la Edad Media”204. Por su parte en su artículo de 1924 sobre el Vaticano
Gramsci lo denuncia como “la mayor fuerza reaccionaria existente en Italia…enemigo
internacional del proletariado revolucionario”.

Contra la ideología católica por su función antipopular

Gramsci denuncia que la función de los curas y específicamente de los jesuitas en Italia ha sido
corromper y depravar “las costumbres de una manera inaudita…”, inculcar “la tradición de no tener
palabra de honor, la tradición de la deslealtad y del oportunismo más vergonzoso”205. Denuncia
asimismo que la función de la educación católica es “mantener a los simples en su filosofía
primitiva del sentido común” mientras que la función del marxismo es “conducirlos a una

201 Página 52 del mismo libro en el articulo “Introducción al primer curso de la escuela interna del Partido” de 1925.
202 Lenin, “Carta al Comité Central del POSD (b) de Rusia”, Contra el oportunismo, op cit, p. 321.
203 Gramsci, “El partido combatirá con energía cualquier retorno a las concepciones organizativas de la
socialdemocracia”, en La construcción del partido…óp. cit., p. 88.
204 “Actitud de las clases y los partidos ante la religión y la Iglesia”, publicado en el compilatorio Acerca de la
religión, Progreso, Moscú, p. 33.
205 Artículo titulado “El Congreso socialista” en La Concepción…op.cit., p. 116 y 117.
concepción superior de la vida”206.

Partidario de la ciencia proletaria.

Gramsci sigue a Lenin en su reivindicación de una ciencia proletaria basada en los aportes realizado
por la ciencia burguesa. Afirma en un artículo publicado el 5 de julio de 1925 que la clase obrera
construye su conciencia de clase mediante la construcción de la “ciencia proletaria sobre la base
de la ciencia burguesa”207. Como dice Lenin “en una sociedad erigida sobre la lucha de clases no
puede haber una ciencia social imparcial”. El marxismo combate la “ciencia oficial y liberal” que
“defiende la esclavitud asalariada” pero construye una ciencia proletaria sobre la base de “lo mejor
que la humanidad creó en el siglo XIX: la filosofía alemana, la economía política inglesa y el
socialismo francés”208.

El Marxismo-Leninismo en su desarrollo en tanto que ciencia se enriquece con aportes teóricos y


prácticos de eminentes sabios proletarios como los del propio Gramsci y otros en otras disciplinas
como la teoría del Estado209, la teoría del Partido210, la ciencia política211, la filosofía212, la economía
política213, la antropología social214, el derecho215, la psiquiatría216, la sicología217, la historia218, la
educación219, teoría del Arte220, la sociología221, critica de la religión222, la crítica al imperialismo223,
la arqueología224, la geografía225, las ciencias militares226, la ecología227, la lingüística228, la

206 “El materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Croce”, citado por Gruppi en la página 98 de la obra que
nosotros manejamos y citamos.
207 Articulo “El partido se refuerza combatiendo las desviaciones antileninistas”, Antonio Gramsci. La construcción...
óp. cit., p. 109.
208 Lenin, “Las tres fuentes y las tres partes integrantes del marxismo”, Obras escogidas, Tomo I, Progreso, Moscú, p.
61, 1979.
209 Véase la obra de Carlos de Cabo Teoría histórica del Estado y del Derecho Constitucional, 1983.
210 Véanse las obras y discursos de Jorge Dimitrov, Stalin, Pietro Secchia, Ho Chi Min, Fidel Castro, Alvaro Cunhal…
211 Véanse las obras de Juan Carlos Mariategui, Stalin, Mao, Fidel, Che Guevara, Carlos Fonseca, Rodney Arismendi,
José Sotomayor, Ludo Martens, …
212 Véase de Mao Zedong Sobre la contradicción, de Emilio Troise Materialismo dialéctico y concepción materialista
de la Historia, 1938 y de Luis Althusser Curso de filosofía para científicos de 1967.
213 Véanse las obras económicas de Stalin, Evgueni Varga, Henri Grossman, Leo Huberman, Maurice Dobb, Oskar
Lange, P. Nikitin, Chen Yun, Che Guevara, Víctor Perlo, José María Vidal Villa, Henri Houben (Thomas Gounet),
Osvaldo Martínez, …
214 Véase Hildebrando Castro, Nuestra comunidad indígena, 1924 y de Julio Luelmo Sociedades precapitalistas, 1960.
215 Véase de Etienne Balibar Sobre la dictadura del proletariado, 1972.
216 Véase de Lucien Bonnafé La psiquiatrie popularie, 1981
217 Véase de Lev Vigotsky Pensamiento y Lenguaje y de Serguei Rubinstein Principios de psicología general de 1940,
de Aleksei Leontiev Actividad, conciencia y personalidad de 1977.
218 Véase de Pierre Vilar Historia marxista historia en construcción, las obras de Ralph Fox, Hernán Martínez
Necochea, Walter Rodney, Kurt Gossweiler, Annie Lacroix-Riz, Federico Brito Figueroa, Caio Prado Junior, entre
otros.
219 Véase la extraordinaria obra de Aníbal Ponce Educación y Lucha de Clases, 1935.
220 Véase de Louis Aragon Pour un realisme socialiste y de José Antonio Portuondo Itinerario estético de la
Revolución cubana 1979
221 Véase de JR Núñez Tenorio Introducción a la sociología marxista de 1968, la obra de sociología rural de Antonio
Díaz Martínez Ayacucho, hambre y esperanza, 1985,
222 Véase de Mahdi Amel Introducción a la crítica del pensamiento confesional. La causa palestina en la ideología de
la burguesía libanesa.
223 Véase las obras de Harry Magdoff, Víctor Perlo, Pierre Jalée, Academia de Ciencias de la URSS, Hernán Ramírez
Necochea, Michel Collon, James Petras, …
224 Véase de Gordon V.Childe Progreso y Arqueología, 1945.
225 Véase de I.P. Gerasimov Atlas Nacional de Cuba, 1972 y El hombre, la sociedad y el medio ambiente, 1973.
226 Véase de Vo Nguyen Giap Guerra del Pueblo, ejército del Pueblo, 1964, de Carlos Marighela Mini-manual del
guerrillero urbano, 1969.
227 Véase de Engels Dialéctica de la naturaleza, de Vladimir Verdadsky La Biosfera, 1926, de Erna Bennett el informe
“The environmental crisis: past the point of no return” de 1994,
228 Véase de Michel Pêcheux La Langue introuvable, 1981.
comunicación229,…

Algunos científicos sociales italianos han desarrollado la ciencia del marxismo leninismo siguiendo
la senda de las contribuciones de Gramsci. Actualmente se agrupan en el Centro de Estudios de la
Transformación Económica y Social (CESTES) y su revista Proteo nacidos para dar soporte
cultural a los Comités Unitarios de Base creados en 1978 donde están su director científico Luciano
Vasapollo, Rita Martufi, Sergio Cararo, el Profesor Filippo Viola y el investigador independiente
Mauro Casadio. También son muy importantes las contribuciones del profesor Domenico Losurdo
en la Universidad de Urbino, el filósofo Constanzo Preve miembro de la revista Marx Centouno, el
investigador Ferdinando Dubla, el director de la revista L’Ernesto Andrea Catone, el escritor del
Partido de la Refundación Comunista Maurizio Nocea y otros sabios y profesores. Sin olvidar las
contribuciones colectivas como el documento aprobado en la primera conferencia “Bentornati al
Sud” en Palenza el 10 de marzo de 2012 de Comunisti-Sinistra Popolare.

Gramsci sigue a Lenin en la metáfora de los jacobinos

Jorge Plejánov es el primer marxista en comparar las dos corrientes de la burguesía revolucionaria
francesa del siglo XVIII, los jacobinos y los girondinos, para estudiar las dos corrientes del
movimiento obrero, la revolucionaria y la oportunista, Lenin prosigue con este ejemplo en varias de
sus obras. Gramsci retoma la metáfora tanto en su época de militante libre como preso.

8.- Gramsci como dirigente combativo de la Internacional


Comunista
Gramsci luchó antes de la ruptura del Partido Socialista italiano (PSI) por la adhesión de las fuerzas
obreras revolucionarias a la nueva Internacional Obrera creada por Lenin y el Partido bolchevique
ruso para dar respuesta a la traición de la segunda internacional. Entendía la necesidad de superar la
Internacional socialdemócrata que se hundía en el pantano de la traición y construir una
Internacional que dirigiese la Revolución mundial. Esto escribe en el artículo de mayo de 1919 “La
Internacional Comunista”: “La totalidad del movimiento proletario y socialista mundial se orienta
decididamente hacia la Internacional Comunista. Los obreros y los campesinos perciben, aunque
sea confusa y vagamente, que las repúblicas soviéticas de Rusia, Ucrania y Hungría son las células
de una nueva sociedad que cristaliza todas las aspiraciones y esperanzas de los oprimidos del
mundo”230.

Gramsci defendió con firmeza que el proletariado revolucionario debía reconocer y acatar la
autoridad máxima de la Internacional Comunista (I.C.) como centro revolucionario mundial. Esto
escribe en 1920:”Los comunistas sinceros y desinteresados se basarán en las tesis aprobadas por el
II Congreso de la III Internacional, en la disciplina leal a la autoridad suprema del movimiento
obrero mundial, para desarrollar el debido y necesario trabajo con objeto de que lo más
rápidamente posible se constituya la fracción comunista del Partido Socialista italiano”231.
Prepara una ponencia para el II Congreso de la Internacional realizado en Moscú el 30 de julio de
1920.

229 Véase de Michel Collon Ojo con los media, 1995.


230 Articulo disponible en http://www.marxists.org/espanol/gramsci/la_inter.htm
231 “El partido comunista”, Antología, p. 115.
A Gramsci le entusiasma la carta aprobada por el Comité ejecutivo de la Internacional Comunista el
27 de agosto de 1920 dirigida al PSI al que él mismo pertenece. En dicha carta se anima a la clase
obrera italiana a rebelarse y derrotar a la burguesía ya que “están dadas las condiciones en Italia
para la victoria de una gran revolución proletaria”. La carta critica a los elementos reformistas y
liberal burgueses del PSI que se oponen a la Revolución mencionando a Turati, Modigliani y
Prampolini. La carta termina afirmando que Italia será un país “sovietista” y el PSI será un Partido
Comunista.

En el III Congreso de la Internacional en 1921 Lenin tiene un serio enfrentamiento con las
posiciones del comunista italiano Terracini que militó en Ordine Nuovo con Gramsci pero que en
ese momento es un aliado de Bordiga en la dirección del recién creado PCI. Terracini se opone al
frente único obrero. Lenin afirma que Terracini incurre en “necedades izquierdistas” y que “ha
comprendido muy poco de la revolución rusa”232 y que sus errores llevan a la muerte a la
Internacional.

Aunque Bordiga asegura que él mismo es un fiel seguidor de las tesis de Lenin, éste discrepa con su
actitud ultraizquierdista y a quien da apoyo político es a Gramsci. El 30 de julio de 1920 en el
segundo congreso de la I.C. Lenin expone lo siguiente:”Debemos decir simplemente a los
camaradas italianos que la orientación de la Internacional Comunista corresponde a la de los
militantes de L’Ordine Nuevo y no a la de la mayoría actual de los dirigentes del partido socialista
y su grupo parlamentario”233. Lenin critica a Bordiga por sacar la “errónea conclusión de que es
perjudicial en general participar en el parlamento”234.

Para 1921 Lenin está convencido de que su hombre en Italia es Gramsci.

Este realizó el difícil viaje por la Europa de la posguerra para llegar a Moscú el 23 de junio de 1922
y participar en el IV Congreso de la Internacional que tuvo lugar del 5 de noviembre al 5 de
diciembre de ese año. Gramsci fue un constructor abnegado y dirigente de la I.C. En 1922 Gramsci
pasa a formar parte de su Comité Ejecutivo. En la Tercera conferencia ampliada del Comité.
Ejecutivo del 12 y 13 de junio de 1923 Gramsci recibe la misión de instalarse en Viena para
encargarse de los refugiados comunistas italianos que huyen de la represión desatada por el partido
fascista en el poder. A finales de noviembre de 1923 Gramsci emprende su salida de Moscú y a
comienzos de diciembre se instala en Viena. En el V Congreso de la I.C. en Moscú del 17 de junio
al 8 de julio de 1924 se queda en Italia y el PCI es representado por Togliatti. Gramsci ejecuta en
1924 la decisión del ejecutivo de la IC de editar un diario en Italia. Es el origen del diario L’Unitá.

El contacto con el comunismo internacional y su año de vida en la Unión Soviética lo templan


como jefe del Partido, según dice Togliatti. Forja su madurez política, como señala en su libro la
comunista gramsciana italiana Maria Antonietta Macchiocchi235. Luciano Gruppi afirma que es
gracias a su “larga estadía en Rusia” en 1922-1923 y “conocer de cerca la experiencia de los
bolcheviques” que Antonio forja su concepción madura del partido revolucionario236.

Sus obras Las tesis de Lyon y Notas sobre la cuestión del Mezzogiorno son resultado de las
reflexiones y propuestas realizadas por cinco congresos de la I.C. A su regreso a Italia Gramsci es
un partidario aún más firme de la concepción organizativa y política del Partido que tiene Lenin. El
italiano ha visto cómo se llevan a la práctica las ideas de Lenin y del Partido en la construcción

232 Lenin, “Discurso en defensa de la táctica de la Internacional Comunista”, 1 julio 1921, en Obras Escogidas,
Progreso, Moscú, 1975, Tomo III, p. 645 y 647.
233 Gramsci y la Revolución de Occidente, op.cit. , p. 73.
234 Lenin, La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo, Obras Escogidas, Tomo III, Moscú, Progreso,
1975, p. 430.
235 Maria Antonieta Macchiocchi, Gramsci y la Revolución de Occidente, Siglo XXI editores, México, 1976, p. 90
236 El concepto…óp. Cit., p. 77.
socialista que da comienzo en la recién nacida Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas
(URSS). Gramsci encabezará la lucha contra Bordiga hasta su completa derrota política en el III
Congreso del PCI en Lyon celebrado del 20 al 26 de enero de 1926 en que un 90,8 % de los
delegados apoyan sus tesis mientras que solamente 9,2 % suscribe las de Bordiga. Gramsci es en
ese momento el máximo líder del Partido al frente del grupo que dirige el Comité Central formado
por los antiguos fundadores en Livorno que se han separado de la extrema izquierda bordiguista.

Gramsci es un dirigente disciplinado de la IC bajo dirección de Lenin y Zinoviev. En 1923 la IC le


ordena lanzarse al ataque de la dirección del PCI encabezada en ese momento por Amadeo Bordiga.
Los actuales simpatizantes de Bordiga acusan a Gramsci y a Togliatti de ser de 1923 a 1926 “los
hombres de confianza de la Internacional en Italia”237, lo que en realidad es un halago en lugar de
un reproche. Gramsci entiende que el Partido Comunista italiano “es una simple sección de un
Partido más grande, de un Partido mundial”238 que obviamente es la I.C.

El discurso del dirigente de la I.C. Nicolás Bujarin contra Bordiga el 28 de junio de 1924 239 marca el
comienzo de la derrota política de este dirigente italiano y la consagración de Gramsci como
principal dirigente del PCI. Bujarin en nombre de la I.C. acusa a Bordiga y a sus amigos de querer
transformar el Partido en secta y olvidar a las masas. Afirma que no combate a Bordiga sino al
bordiganismo. La suerte política de Amadeo y su corriente estaban definitivamente echadas. Fue
derrotado en el III Congreso por Gramsci, expulsado del Partido en 1930 y construyó un diminuto
partido bordiguista completamente irrelevante que sigue rumiando su rencor contra el
“estalinismo”. Se ha convertido en una minúscula secta tal como vaticinaba el camarada Bujarin en
1924.

En correspondencia con la consigna de “bolchevizar” los partidos comunistas lanzada por el Quinto
congreso de la I.C., Gramsci impulsa con energía la bolchevización del partido. Escribe que “la
bolchevización...es una necesidad imprescindible”. En el informe que presenta al CC en mayo de
1925 recuerda que el Ejecutivo de la I.C. plantea “el problema general de la bolchevización, tanto
en el campo de la organización como el de la formación ideológica”240. Las Tesis de Lyon que él
redacta hablan de la “construcción del Partido Comunista como partido “bolchevique” (tesis 24),
del funcionamiento de un partido bolchevique (tesis 34) y otras referencias similares. En el informe
que prepara en febrero de 1926 sobre el III Congreso del Partido destaca que su objetivo era “poner
en evidencia en qué medida nuestro Partido se había convertido en un partido bolchevique”241.
Dice en el mismo informe que “el Comité Central logró plantear y resolver enérgicamente el
problema de la bolchevización del Partido y de su completo acuerdo con las directrices de la
Internacional Comunista”242.

En polémica con la fracción de Bordiga escribe en junio de 1925 que colocarse fuera del Partido y
de la Internacional “significa hacerlo contra el Partido y contra la Internacional, en definitiva,
reforzar los elementos de la contrarrevolución”243. No hay espacio para la tercera vía, advierte
Gramsci retomando una idea de Lenin.

237 Agustín Guillamón, Balance, numero 4, noviembre 1995, Barcelona.


238 Texto de Antonio Gramsci “Introducción al primer curso de la escuela interna del Partido” en la recopilación
Antonio Gramsci. La construcción del Partido Comunista 1922-1926. P. 54.
239 En versión francesa en
http://www.marxists.org/francais/boukharine/works/1924/06/boukharine_ic19240627.htm#bordiga
240 Antonio Gramsci. La construcción, óp. cit., p. 69.
241 Ídem., p. 151.
242 Ídem. P.153.
243 “El partido combatirá con energía cualquier retorno a las concepciones organizativas de la socialdemocracia”,
pagina 88 de Antonio Gramsci. La construcción…op.cit.
9- Gramsci siente gran admiración e identificación por Lenin.
Togliatti afirma que ya desde 1915 “una de las primeras preocupaciones de Gramsci era conocer y
tomar contacto con las corrientes revolucionarias del movimiento obrero internacional y en primer
lugar con el bolchevismo…Se acumulaban sobre la mesa de Gramsci las publicaciones subversivas
ilegales venidas de todas partes del mundo…Los escritos de Lenin, los documentos del partido
bolchevique, eran traducidos, leídos y discutidos colectivamente, hechos circular en las fabricas.
Gramsci era el alma de este trabajo”244. El joven revolucionario adhiere a las posiciones de Lenin
desde que las conoce. A partir de 1918 se conocen en Italia los textos de Lenin El Estado y la
Revolución, El imperialismo, fase superior del capitalismo, La revolución proletaria y el renegado
Kautsky y las tesis de los congresos primero y segundo de la IC. Gramsci publica varios estudios
glosando la obra de Lenin: los artículos “Tributo a la historia” el 7 de junio de 1917, “Tres
maximalistas rusos” el 28 de julio de 1917, “La obra de Lenin” el 14 de setiembre de 1917, “El
rescate de la historia” el 7 de junio de 1919.

El comunista sardo publica estas palabras el 7 de junio de 1919:”Lenin ha demostrado ser-y lo


atestiguan cuantos lo conocían- el más grande estadista de la Europa moderna: ha sido capaz de
abarcar con su despejada mente a todas las fuerzas sociales del mundo que podían ser utilizadas
para el bien de la Revolución: mete en atolladeros y derrota a los estadistas más refinados y
astutos que sirven a la burguesía”.

Redacta la editorial de Ordine Nuovo del 1 de marzo de 1924 titulada significativamente “Capo”
(jefe) en honor a Lenin quien acaba de fallecer en el anterior mes de enero.

10.- Gramsci rechaza completamente los planteamientos de


Trotsky
Aunque el trotskismo intenta apropiarse descaradamente de Gramsci como hace de manera habitual
de conocidos antitroskistas como el Che Guevara u Ho Chi Minh, el comunista italiano se opuso
firmemente a las tesis de la “revolución permanente” y otras posiciones defendidas por Trotsky. El
trotskista italiano Roberto Massari afirma vanidoso que “no puede haber dudas sobre la adhesión
convencida de Gramsci a las posiciones generales de Trotsky 245” en 1924. Su compañero de
ideología Livio Maitan afirma que los trotskistas “tienen el derecho y el deber de reivindicar lo
esencial de la obra de Gramsci”246. Corvisiera presenta a Gramsci nada menos que como el hombre
de Trotsky en Italia. Son otro grupo de manipuladores.

Además lo que los falsificadores burgueses ocultan cuidadosamente es que Gramsci adhirió por
completo a la tesis del “Socialismo en un Solo País” sostenida por Lenin y por Stalin. Trotsky
defiende en 1922 la necesidad del enfrentamiento del proletariado en el poder con “las vastas
masas campesinas”247. Como escribe Aricó “las tesis de Trotsky, impregnadas de una profunda

244 Gramsci…óp. cit., p. 20.


245 Roberto Massari “Trotsky y Gramsci”, En Defensa del marxismo, nº 13, julio 2006.
246 Livio Maitán, “Le marxisme revolutionaire de Antonio Gramsci”, escrito en 1987, http://www.lcr-
lagauche.be/cm/index.php?option=com_content&view=article&Itemid=53&id=738
247 Escrito en su prefacio del año 1922 a su libro 1905.
desconfianza a las masas campesinas, tienden a hacer caer sobre los campesinos la coerción de una
minoría proletaria y sobre el proletariado mismo una coerción de carácter militar que sólo puede
conducir a la derrota”248. Esta tesis choca frontalmente con la de Lenin de una Alianza entre el
proletariado y las capas trabajadoras del campo y con la de Gramsci de construir un Bloque
Histórico formado por la alianza entre obreros, campesinos e intelectuales. La tesis de Trotsky es
esperar a la victoria que se produzca algún día futuro de la revolución en Occidente para consolidar
el socialismo pero Gramsci, que ha visto el aplastamiento de la rebelión de los obreros turineses en
agosto de 1917, sabe que esta posición es incorrecta. De hecho la burguesía europea occidental
aplasta en sangre y sin piedad las sucesivas revueltas obreras y movimientos democráticos y
revolucionarios desde la Comuna de París de 1871 al gobierno español republicano del Frente
Popular en 1939 pasando por las insurrecciones en Barcelona de 1907, el norte de Italia en 1917 y
1919, Hamburgo, Berlín, Múnich, Hungría, Finlandia, Asturias en 1934, Viena,…

Gramsci se enfrenta a Trotsky en la medida que éste va radicalizando su oposición a la mayoría de


la dirección del Partido soviético y de la Internacional. En 1922 el italiano responde con una breve
carta desprovista, por cierto, de todo afecto, a una pregunta que el ruso le hace sobre el futurismo
italiano249.

En adelante el sardo pasa de la frialdad al enfrentamiento con las posiciones de Trotsky. En su


“Carta a Togliatti, Terracini y otros” de 1924 deja en claro la evidencia de que Trotsky nunca ha
pertenecido al grupo de los bolcheviques rusos de Lenin, Stalin, Bujarin, Kamenev, Zinoviev, etc.
Señala que Trotsky ha estado cerca de los mencheviques de Plejánov, es decir los reformistas rusos:
“en las cuestiones de organización (Trotsky) se unía frecuentemente o hasta se confundía con los
mencheviques”250. Lenin confirma por completo esta opinión de Gramsci al denunciar en 1910 los
vínculos de Trotsky con los mencheviques:”Fue menchevique en 1903; se apartó del menchevismo
en 1904; volvió a los mencheviques en 1905, solo que presumiendo de fraseología
ultrarrevolucionaria; en 1906 volvió a separarse de ellos; a fines de 1906 defendió los pactos
electorales con los demócrata-constitucionalistas (es decir, estuvo de hecho de nuevo con los
mencheviques), y en la primavera de 1907 dijo en el Congreso de Londres que su diferencia con
Rosa Luxemburgo era “más bien una diferencia de matices individuales que de tendencias
políticas”251. En 1914 Lenin denuncia:”A fines de 1903 Trotsky era menchevique furioso”252. En otro
escrito de 1911 denuncia Lenin que “Con Trotsky no se puede discutir a fondo, pues carece de toda
opinión”253. En 1912 Trotsky sigue luchando contra los bolcheviques formando, dice Lenin, “un
bloque (alianza) integrado por los liquidadores, Trostsky, los letones, los bundistas y los
caucasianos”254.

Gramsci sabe perfectamente que Trotsky no sólo no es un bolchevique sino que es un enemigo
histórico de las concepciones y la política de Lenin y de los bolcheviques.

En la Iª Conferencia Nacional del Partido del Lago de Como de mayo de 1924 expresa
públicamente su crítica a la oposición de Trotsky a la mayoría del partido bolchevique haciéndose
eco de la condena que en ese mismo mes ha hecho el Partido Comunista soviético de las posiciones
de ese mismo dirigente que aún sigue dentro del Partido.

248 Notas sobre Maquiavelo, sobre Politica y sobre el Estado Moderno, Lautaro, Buenos Aires, 1962, p. 56.
249 La carta en francés está disponible en
http://www.marxists.org/francais/gramsci/works/1922/09/gramsci_090822.htm
250 “Carta a Togliatti, Terracini y otros”, Antología, ob.cit., p. 137.
251 Lenin, “El sentido histórico de la lucha interna en el Partido” en el recopilatorio Contra el oportunismo de
derechas y de izquierda, contra el trotskismo, Progreso, Moscú, 1979, p.118
252 Lenin, “Acerca de una violación de la unidad que se encubre con gritos de unidad”, idem, p. 203.
253 Lenin, “Acerca de la diplomacia de Trotsky y de una plataforma de los defensores del Partido”, en el mismo
recopilatorio, p. 146.
254 Lenin, “Desmoronamiento del “Bloque de Agosto””, ídem, p. 177.
En noviembre de 1924 critica la obra de Trotsky titulada Lecciones de Octubre.

En la reunión del Comité Central del 7 de febrero de 1925 condena la oposición desplegada por
Trotsky contra el partido bolchevique por ser objetivamente un “movimiento
contrarrevolucionario”255. El 22 de julio de 1925 publica en L’Unitá la nota “Los puntos sobre las
íes”256 donde acusa a Trotsky de tener una “concepción individualista” igual que la de Bordiga.
Bordiga y Trotsky acercan sus posiciones contra la Internacional: L’Unitá publica el 4 de julio de
1925 un artículo del napolitano ultraizquierdista en solidaridad con León Davidovich en que afirma
que éste es de los “más dignos para estar a la cabeza del partido revolucionario”257. El dirigente
Scocimaro acusa consecuentemente a Bordiga de aliarse con el trotskismo.

En 1926 reitera la crítica a las concepciones trotskistas258. En octubre de 1926 Gramsci, ya


comsecretario general del PCI, escribe una larga carta al CC del Partido Comunista de la URSS
alarmado por la crisis que ha estallado entre su mayoría dirigida en ese momento por Stalin y
Bujarin y su minoría dirigida por Kamenev, Zinoviev y Trostsky. Gramsci se comporta con
responsabilidad revolucionaria al advertir que los enemigos de clase, el imperialismo, desea que la
crisis interna conduzca a la Revolución a una “catástrofe” y al fin del Estado obrero. Expresa que
“las masas de nuestro partidos ven y quieren ver una unidad de combate (en el seno del PCUS) que
trabaje en la perspectiva general del socialismo”. Gramsci exige a los dirigentes soviéticos que no
destruyan la gran obra revolucionaria. Sin embargo Gramsci no adopta una posición equidistante
entre ambos grupos: condena a la minoría en los más duros términos y apoya sin ambigüedades a la
mayoría:”La actitud de la oposición afecta a toda la línea política del CC...consideramos
fundamentalmente justa la línea política de la mayoría del CC del Partido Comunista de la URSS”.
Sigue escribiendo:”En la ideología y en la práctica del bloque de oposición renace plenamente
toda la tradición de la socialdemocracia y el sindicalismo...”. Gramsci ya se siente como dirigente
de la IC en igualdad de condiciones con los camaradas soviéticos como para darles consejos y
exhortos:”Sólo una firme unidad y una firme disciplina en el partido que gobierna el Estado obrero
puede asegurar la hegemonía proletaria”. De manera cortés e incluso fraterna pero firme, condena
la actitud de los dirigentes opositores:”Los camaradas Zinoviev, Trotsky y Kamenev han
contribuido poderosamente a educarnos para la revolución, nos han corregido algunas veces muy
enérgica y severamente y han sido nuestros maestros. A ellos especialmente nos dirigimos, como a
los mayores responsables de esta situación...”. Ante la gravedad de la situación Gramsci recuerda
que “todo comunista e internacionalista tiene que estar dispuesto a los mayores sacrificios”259.
Lamentablemente los opositores desoyeron las exigencias de Gramsci y se empeñaron en su
actividad fraccional anti-partido y contra al Socialismo soviético hasta ser aislados y derrotados.

También de 1926 son las Tesis de Lyon que prepara para el III Congreso del Partido. La tesis
numero 32 condena explícitamente que puedan existir fracciones o grupos dentro del Partido tal y
como defiende Trotsky. Afirma que “la existencia y la lucha de fracciones son de hecho
incompatibles con la esencia del partido del proletariado, cuya unidad se resiente de esa manera,
quedando abierta la vía a la influencia de otras clases”260. En el mencionado Congreso la extrema
izquierda que dirige Bordiga es derrotada y reacciona construyendo una fracción opositora. A lo
cual Gramsci como máximo líder del Partido responde escribiendo:”La lealtad de todos los
elementos del Partido al Comité Central debe ser no sólo un hecho puramente organizativo y
disciplinario, sino un verdadero principio de ética revolucionaria”. Gramsci llama a convertir el
partido en un “bloque homogéneo”, a no cuestionar la autoridad del Comité Central entre un

255 Gramsci y la Revolución de Occidente, óp. cit., p. 96.


256 Antonio Gramsci. La construcción del Partido comunista…óp., cit., p. 119.
257 Ver la carta completa en http://www.marxists.org/francais/bordiga/works/1925/02/bordiga_19250208.htm
258 La construzione del Partito Comunista, pp.329-330.
259 “Carta al Comité Central del Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética”, 14-X-1926, Antología,
ob.cit., de p. 200 a p. 207.
260 Gramsci y la Revolución de Occidente, op.cit., p.334.
congreso y otro y a sofocar las iniciativas fraccionales 261. Para él solo así se puede vencer al
“enemigo de clase”. La claridad del texto no impide que el manipulador trotskista Livio Maitán diga
con descaro que Gramsci “no deja de reafirmar el derecho a tendencia”262.

En el texto “El hombre individuo y el hombre masa” escrito en prisión probablemente en 1930
Gramsci vuelve a cargar duramente contra Trotsky: “se podría decir que Bronstein (es decir,
Trotsky), que se presenta como un “occidentalista”, era en cambio un cosmopolita, o sea,
superficialmente nacional y superficialmente occidentalista o europeo. En cambio Ilici (es decir,
Lenin) era profundamente nacional y profundamente europeo. Bronstein recuerda en sus memorias
que de su teoría dijeron que había demostrado su bondad…al cabo de quince años… en realidad,
su teoría como tal no era buena ni quince años antes ni quince años después”263.

En otro texto escrito en prisión se indigna de que Trotsky acuse al teórico marxista italiano Labriola
de “diletantismo” y lo considera “reflejo inconsciente de la pedantería seudocientífica”264, lo que
es, por cierto, la típica conducta de Trotsky y un rasgo característico de sus escasos seguidores, éste
sí “permanente”.

En el texto “Racionalización de la producción y el trabajo” Gramsci vuelve a cargar contra el


trotskismo al que llama “la tendencia de León Davidovich” por “acelerar mediante medios
coercitivos exteriores, la disciplina y el orden en la producción” y la forma “errónea” de aplicar la
coerción265.

Togliatti escribe que en 1930 al saber Gramsci que un camarada encarcelado como él está tentado
de caer bajo influencia trotskista, sin posibilidad de sostener una larga discusión lanza “en las
cárceles la significativa consigna”: Trotsky es la puta del fascismo”266.

Los trotskistas responden a las críticas de Gramsci con calumnias bastantes bajas: un tal Claudio
Villa de la corriente “El Militante” le reprocha sus supuestas “limitaciones teóricas y políticas” y
que “la vena idealista de Gramsci sustituye el análisis científico de Trotsky”. Otro calumniador
trotskista acusa a Gramsci de haber dejado “confusión en su teoría” por no haberse enfrentado a
“Stalin”, es decir al partido bolchevique. Este individuo se atreve a escribir que la última carta de
Gramsci “antes de ser hecho prisionero, había sido una protesta dirigida a Togliatti acerca del
tratamiento burocrático dado por Stalin a la “Oposición de izquierda”267. Otro trotskista afirma que
la “inconsistencia” de las críticas gramscianas a Trotsky se debe a que el italiano “muy
probablemente” no conoció los textos de Trotsky sobre la “revolución permanente” 268. Lo que
incomoda a los trotskistas es su apoyo abierto y claro a la línea bolchevique del PCUS que es
pintada de esta manera maliciosa:”Entre 1924 y 1926 Gramsci fue acrítico y conformista con la
burocracia estalinista que acabó con el régimen de democracia interna en el partido
bolchevique”269.

Gramsci y Scoccimarro realizan grandes contribuciones a la lucha política contra el desviacionismo


trotskista tan perjudicial para la lucha revolucionaria de la clase obrera.
261 En el informe publicado por L’Unita el 24 de febrero de 1926, página 152 de Antonio Gramsci. La construcción…
op.cit.
262 “Le marxisme revolutionaire…”, op.cit.
263 Antología, p. 284.
264 “Antonio Labriola”, Antología, p. 382.
265 Notas sobre Maquiavelo,…op.cit., p. 300 y 301.
266 Palmiro Togliatti, Gramsci, Riuniti, 1967, Roma, p. 36.
267 Chris Harman, “Antonio Gramsci: Guía Anticapitalista”, http://www.enlucha.org/site/?q=node/15832
268 “Le marxisme revolutionaire…”, op.cit...
269 Claudio Villa “Antonio Gramsci y la revolución italiana”, Fundación Federico Engels,
http://www.fundacionfedericoengels.org/index.php?option=com_content&view=article&id=149:antonio-gramsci-y-
la-revolucion-italiana&catid=49:marxismo-hoy-no11&Itemid=101
11.- Gramsci como profundo admirador de la experiencia
revolucionaria soviética.
En junio de 1919 Gramsci expresa su profunda admiración por la Revolución soviética:”Los
bolcheviques han dado forma estatal a la experiencia histórica y social del proletariado ruso que
es, a la vez, experiencia de la clase obrera y campesina internacional; han reunido en un
organismo complejo, ramificado y flexible, todo lo más recóndito de la vida del proletariado, sus
tradiciones y las más profundas y entrañables manifestaciones de su historia espiritual y social.
Han roto con el pasado pero también lo han continuado, o sea, han roto con el pasado histórico en
que domino la clase pudiente, pero han continuado, desarrollando y enriqueciendo, las tradiciones
de la vida de la clase proletaria, de la vida de los obreros y campesinos.
Había que atraer al lado del nuevo Estado a la mayoría del pueblo ruso….Los Soviets han
demostrado ser invencibles, como forma de sociedad organizada, que corresponde del mejor modo
a las constantes y múltiples necesidades vitales (económicas y políticas) de las vastas masas del
pueblo; forma que plasma en sí misma y en la realidad los anhelos y las esperanzas de los
oprimidos de todo el mundo…
El Estado soviético demuestra así ser una etapa inevitable e inalienable del proceso de desarrollo
de la civilización humana; ser el núcleo de la nueva sociedad…
La historia se está realizando en Rusia; el centro de la vida es Rusia; sólo en el régimen soviético
encuentran adecuada solución los problemas de vida o muerte que están emergiendo ante el
mundo…”270.

Gramsci no solamente siente identificación política e ideológica con la Gran Revolución Socialista
de Octubre sino también cultural. El 14 de enero de 1921 crea en Turín la sección del Proletkult de
Moscú llamada Instituto de Cultura Proletaria. El Proletkult fue una amplia organización para la
cultura activa en la Rusia revolucionaria de 1917 a 1925.

Gramsci vivió año y medio entre 1922 y noviembre de 1923 en Moscú y quedó sumamente
impresionado por los avances de la construcción socialista. Su simpatía por la Revolución de
Octubre quedó confirmada en la observación y contacto directo con la realidad de la vida diaria. En
1924 escribió a Zino Zini diciéndole:”El espectáculo cotidiano que tuve en Rusia de un pueblo que
crea una vida nueva, nuevas costumbres, nuevas relaciones, una nueva manera de pensar y de
abordar nuevos problemas, me conduce hoy a ser más optimista sobre nuestro país y su futuro”271.
Mario A.Manacorda afirma tajantemente que la concepción que Gramsci desarrolla de “escuela
única” está inspirada en la escuela soviética que conoció durante esa estancia272.

Gramsci no solamente fue un simpatizante sino un constructor activo de la nueva Unión Soviética
lo que desespera a sus falsificadores liberales que, como Gantiva, intentan construir un Gramsci
posmoderno, moralista y anticomunista. Se atreve a escribir que “no existe en Gramsci siquiera un

270 “La historia se realiza en Rusia…”, un fragmento del mismo se publica en Socialismo Teoría y Práctica, numero 1,
Novosti, Moscú, 1981, paginas 45, 46 y 47.
271 Página 82 del libro de Macchiocchi.
272 Mario A. Manacorda es el compilador de citas de Gramsci sobre pedagogía publicadas en el libro La Alternativa
pedagógica. Antonio Gramsci, cuya primera edición italiana es de 1972 habiendo al menos una segunda de Editorial
Laboratorio Educativo, Caracas.
asomo o pretensión de filosofía omnicomprensiva; la filosofía de la praxis...sabe que no sabe”273.
Una de las características del posmodernismo es su rechazo a lo que considera “discurso
omnicomprensivo” que es en realidad un rechazo no sólo al marxismo sino a la ciencia y a la
capacidad de comprender el mundo como requisito para transformarlo.

La relación de camaradas entre Gramsci y Stalin ocasiona en el inefable Gantiva calumnias llenas
de odio como esta:”el panfleto de Stalin Materialismo dialéctico y materialismo histórico
representó un desastre intelectual e hizo mucho daño a la comprensión del enfoque teórico de
Marx”274. Otro gramsciano anticomunista, el argentino Hugo Calello vomita acerca de la
“irreductible oposición” de Gramsci al “stalinismo”. Este señor intenta dibujar a un Gramsci
contrario ya no sólo a Stalin sino al mismo Marx:”Gramsci se enfrenta abiertamente con el
positivismo que de alguna manera influye los escritos de Marx, sobre todo a través de Engels”275.
Calello dispara a la vez contra Gramsci, Lenin, Stalin y Engels ¡Buena caza señor profesor!
Lamentablemente sus piezas vuelan demasiado alto para la munición que usted emplea.

Un año de su muerte, en 1936, cuando agoniza desde la cárcel escribe a su hijo de doce años, Delio,
que se interesa en la literatura e investigación soviética dejando nuevamente clara su profunda
admiración por la Patria de los obreros y campesinos del Mundo, la URSS. Le pide que lea “toda
una literatura fresca…elaborada críticamente a base de descubrimientos hechos en los archivos
abiertos a la joven y valiosa filología soviética”276.

12.- Es completamente falso que Gramsci se hubiese opuesto al


mal llamado “estalinismo”
En ningún momento ni en libertad ni en cautiverio Antonio emitió ningún juicio crítico y mucho
menos de descalificación contra la dirección del Partido bolchevique nucleada desde 1926 en torno
al camarada José Stalin. Lo dice claramente Macchiocchi en su libro:”Gramsci aprueba “la línea
de Stalin”277.

A quien condenó con una fuerza cada vez mayor fue a la oposición dentro de la dirección
comunista. Se lo dice de mal humor a Togliatti que está en Moscú y que no ha comprendido la carta
enviada por él a los camaradas soviéticos en relación a la lucha entre mayoría y oposición: “Todas
nuestras observaciones están dirigidas contra las oposiciones (se refiere a Trotsky y Zinoviev)”278.
En octubre de 1927 cuando se preparaban los textos para el XV Congreso del Partido Bolchevique
la inmensa mayoría de los afiliados, 740.000, votó a favor de las posiciones del Comité Central y
tan solo 4.000 a favor del bloque trotskista y zinovievista.

Gramsci conoció este hecho estando ya en prisión y saludó la victoria del Comité Central en
términos inequívocos. En su texto de la cárcel escrito después de 1932 “Racionalización de la

273 Un ensayo sobre Gramsci,...op.cit., p. 59.


274 Un ensayo sobre Gramsci…, ob.cit., p. 35.
275 Gramsci, una travesía hacia el socialismo en América Latina,…op.cit., p. 29.
276 Ultima carta publicada en la página 505 de la Antología elaborada por Sacristán.
277 Gramsci y la revolución de Occidente, op.cit, .p.81.
278 Gramsci y la revolución de Occidente, óp. cit., p. 358.
producción y el trabajo” dice lo siguiente:”dado el planteamiento general de todos los problemas
relacionados con su tendencia (la de Trotsky), ésta tenía que desembocar necesariamente en una
forma de bonapartismo: de aquí la necesidad inexorable de aplastar su tendencia. Sus
preocupaciones eran justas pero sus soluciones prácticas eran profundamente equivocadas…el
principio de la coacción directa e indirecta en la ordenación de la producción y del trabajo es
justo; pero la forma que tomo era equivocada; el modelo militar se había convertido en él en un
prejuicio funesto”279.

Es evidente que Gramsci al defender la necesidad de aplastar el grupo de Trotsky está defendiendo a
la mayoría del Partido dirigida en 1926 por Stalin, Bujarin, Rykov, Derzinsky, Tomsky, Vorochilov,
Orjonikidzé, Kalinin, Molotov, Voroshilov, Kagánovich, Malenkov, Zdanov, Budionni, Mikoyan y
otros viejos bolcheviques. En 1927 son expulsados del Partido Trotsky, Zinoviev y Kamenev. Dos
años más tarde son destituidos de la dirección política del país Bujarin, Rikov y Tomski.

Gramsci invariablemente respalda a la mayoría que se va forjando con Stalin como núcleo central.
En su texto de la cárcel titulado “Internacionalismo y política nacional” apoya las posiciones de
Stalin a quien llama en código para despistar a sus ignorantes censores Giussepe Bessarione,
traducción al italiano de Joseph Vissarionovich, nombre verdadero de este camarada dirigente.

Gramsci insiste en la unidad dialéctica que existe entre lo internacional y lo nacional. Frente a las
posiciones de Trotsky defiende las de Lenin, Stalin y los bolcheviques sobre la importancia de
considerar el aspecto nacional de la estrategia de la clase obrera que también es una clase
internacional. Termina su razonamiento atacando nuevamente a Trostsy y su equivocada concepción
de la “revolución permanente”, que Lenin descalifica como “izquierdismo absurdo”280:”Las
debilidades teóricas de esta forma moderna del viejo mecanicismo quedan enmascaradas por la
teoría general de la revolución permanente, que no es sino una previsión genérica presentada
como dogma y que se destruye por sí misma, por el hecho de que no se manifiesta fáctica y
efectivamente”281.

Incomoda profundamente a los trotskistas y a los burgueses que los textos de Stalin ejercieron
“profunda influencia” en el proceso de maduración del dirigente Gramsci entre los años 1924 y
1926 como observó su camarada Togliatti 282. El teórico y dirigente de un PCI aun no degenerado
Emilio Sereni observa elementos similares entre los Cuadernos de Gramsci y las ideas del dirigente
soviético Andrei Zdanov expresadas en su libro Historia de la filosofía de Aleksandrov283.

Los soviéticos nunca abandonaron a Gramsci durante su terrible cautiverio en las prisiones
fascistas. El sobrino de Gramsci, el músico Antonio Gramsci Junior ha revelado en su libro La
Russia di mio nonno que los dirigentes soviéticos hicieron llegar de manera permanente fondos a su
cuñada Tatiana Schutz que cubriesen todas sus necesidades materiales y pudiese seguir atendiendo
al prisionero284. También intentaron un intercambio con prisioneros fascistas que no llegó a
concretarse. Los intelectuales comunistas franceses Vaillant-Couturier y Barbusse crearon un
Comité para arrancar la libertad de Antonio que contó con las simpatías de la Internacional y de la
URSS.

El diario italiano Corriere della Sera publica el 17 de julio de 2003 una carta inédita hasta esa fecha

279 Antología, p. 475.


280 Lenin, “Acerca de una violación de la unidad que se encubre con gritos de unidad”, en Contra el oportunismo…óp.
cit., p. 203.
281 Antología, p. 352
282 Gramsci, op.cit., p. 30.
283 Emilio Sereni, Scienza, marxismo, cultura, Edizioni sociali, 1949, p. 154 y 168
284 Dato tomado de este articulo “Gramsci in carcere e il partito: finalmente la verita”
http://www.costituentecomunista.it/italia/gramsci-in-carcere-e-il-partito-finalmente-la-verita.html 2008.
enviada por la esposa de Gramsci y su hermana a Stalin en diciembre de 1940 solicitándole que
publique en la URSS los Cuadernos de la Cárcel. La carta revela que Gramsci tenía plena confianza
en Stalin y su partido como máximos representantes del comunismo mundial285.

13.- Las contribuciones de Gramsci a la teoría y a la práctica


Marxista Leninista.

Previo a cualquier análisis a los Cuadernos de la Cárcel es indispensable conocer los códigos y
metáforas que el camarada empleaba para intentar escapar al control diario de los censores
mussolinianos que leían hasta la última coma de su producción diaria. Gramsci está en la obligación
de no emplear el lenguaje libre y claro de su etapa de militante en libertad tanto en Italia como en la
URSS y Austria. Es lo que Manacorda llama “criptografía carcelaria para burlar la censura”286.

- La palabra marxismo es sustituida por “filosofía de la practica” lo que no impide que


falsificadores como Kohan se empeñen en enfatizar que son dos conceptos distintos.
- Cuando se quiere referir a los bolcheviques, es decir los comunistas rusos, los llama
“mayoritarios”287 que es etimológicamente lo que significa en ruso. Los bolcheviques habían
sido la mayoría del antiguo partido obrero socialdemócrata ruso mientras que los
minoritarios fueron los mencheviques, los reformistas pasados a la contrarrevolución
después de 1917.
- Cuando se refiere al comunismo sustituye esta palabra por “sociedad regulada” a la que
también llamada “Estado ético”288.
- Disfraza italianizando los nombres de los dirigentes soviéticos y comunistas para escapar a
la censura: Lenin es “Ilici”, Stalin es “Giussepe Bessarione”, Trotsky es “Leone Davidovici”
y “Rosa” es Rosa Luxemburgo.
- Emplea referencias históricas aceptables por los enemigos fascistas cuando quiere hablar de
la lucha de clases de su época: los jacobinos franceses que, para él, son un modelo de
revolucionarios, Dante o Maquiavelo son trucos sacados de la historia italiana.
- La manera que tiene Gramsci de llamar a los líderes revolucionarios es “príncipes” en
alusión a la obra de Maquiavelo. Aclara que un príncipe es un “líder político cuyo fin es
conquistar un Estado, o fundar un nuevo tipo de Estado”289.
- En lugar de hablar de vanguardia proletaria comunista se refiere de manera vaga a “grupos
responsables” que dan “una dirección consciente a los movimientos espontáneos”290.
- El adjetivo “nuevo” significa “socialista”.
- En lugar de hablar de la visión marxista de la clase obrera escribe perifrásticamente “una
clase que se ponga a sí misma como capaz de asimilar toda la sociedad y que sea al mismo
tiempo realmente capaz de…llevar a la perfección esta concepción del Estado”291.
- La toma revolucionaria del poder es “catarsis” que Núñez y Escusa señalan que “marca el
inicio de la batalla decisiva por la conquista del poder político”.

285 Ver el articulo de Aldo Bernardini “Gramsci e Stalin”, en http://www.aginform.org/bernard5.html


286 La Alternativa pedagógica…óp. Cit., p. 33.
287 Antología, pagina 351.
288 Antología, pagina 291.
289 “Estado y sociedad civil”, Cuaderno numero 1.
290 Antología, pagina 312.
291 Antología, pagina 316.
No es que Gramsci se convirtiese en un aburrido y pesado académico sino que tenía que complicar
deliberadamente su estilo para no ser censurado o incluso castigado por sus carceleros
mussolinianos.

- Una contribución práctica: resistir en la cárcel fascista produciendo pensamiento y teoría.

Gramsci es un dirigente de acero de la Internacional Comunista (I.C.) que aceptó el riesgo de ser
capturado o asesinado por su ex compañero en las filas del Partido Socialista, Benito Mussolini,
quien con el tiempo se había convertido en el dictador fascista de Italia, que odiaba al máximo líder
del PCI y que buscaba eliminarlo a todo precio. De hecho Mussolini dio personalmente la orden de
que Gramsci no saliese vivo de sus prisiones, no mediante un asesinato directo sino a través de
crueles malos tratos, traslados continuos en las peores condiciones, impedirle el sueño y negación
de asistencia médica a un Gramsci enfermo. En la cárcel se enfermó de de tuberculosis pulmonar,
gota, hipertensión arterial, arterioesclerosis, la rara enfermedad “Morbo de Pott”, insomnio, etc.
Gramsci nunca claudicó aunque sufrió mucho físicamente. En 1933 le escribe a su cuñada Tatiana
Schutz:”Te ruego que creas que no puedo aguantar más. El dolor por el cerebelo y por todo el
cráneo me saca de quicio. También se me ha agravado y se agrava progresivamente la dificultad en
el uso de las manos…Lo que me interesa es que me arranquen de este infierno en que muero poco a
poco”292. Cuando siente que sus fuerzas se agotan manifiesta su desesperación. Escribe en julio de
1933:”No tengo nada que decirte, ni nada que decir a nadie. Estoy vacio. En enero hice el último
intento de vivir, tuve el último brote de vida”. Como bien dice Togliatti:”Gramsci, esto es cierto, ha
sido asesinado del modo más inhumano, del modo más bárbaro, del modo más refinadamente
cruel. Diez años ha durado su muerte”293.

Se negó siempre a pedir el perdón a la tiranía fascista lo que hubiese sido suficiente para recuperar
la libertad.

Manuel Sacristán hace honor al trabajo de Gramsci en la cárcel: “Los Cuadernos de la Cárcel no
valen sólo por su contenido (con ser éste muy valioso)…valen también como símbolo de la
resistencia de un “cerebro” excepcional a la opresión, el aislamiento y la muerte que le
proporcionaban día tras día sus torturadores…El que en estas condiciones que causaron pronto un
estado patológico agudo Gramsci escribiera una obra no sólo llamada a influir en generaciones de
socialistas sino también, y ante todo, rica en bondades intrínsecas, es una hazaña inverosímil, y los
Cuadernos son un monumento a esta gesta”294.

Es del mismo temple humano que otros comunistas y revolucionarios heroicos como Fidel Castro
que escribiera en la cárcel La historia me absolverá para enfrentar a los jueces de la dictadura, Jorge
Dimitrov quien denunció desde un tribunal nazi al mismo Hitler y arrancó su absolución, Julius
Fucik quién resistió desde las prisiones fascistas checoslovacas y subió al patíbulo con el puño en
alto, el partisano croata Stepan Filipovic quien antes de ser ahorcado por los nazis gritó la consigna
del Partido Comunista yugoslavo “Muerte al fascismo, libertad para el pueblo!, Ernst Thaellman,
secretario del Partido Comunista alemán asesinado por los verdugos nazis en un campo de
concentración, el comunista francés Gabriel Peri afronta un pelotón de fusilamiento alemán
gritándoles “Imbéciles, muero por vosotros”. Otro comunista francés Fernand Yveton es
guillotinado por el gobierno francés por defender la independencia argelina. El dirigente comunista
iraní Khosro Ruzbeh ordena él mismo la orden de disparar a los soldados del pelotón y muere
gritando “¡Larga vida al comunismo!”. El comunista Che Guevara lanza a su verdugo: “Apunta

292 Antología, pagina 345.


293 Gramsci,…óp. Cit., p. 9.
294 Manuel Sacristán, “El undécimo cuaderno de Gramsci en la cárcel” en Pacifismo, ecología y política alternativa,
Icaria Editorial, Barcelona, 1987, p. 185.
bien, vas a matar a un hombre”.

El héroe yugoslavo Filipovic muriendo como muere un comunista

- La educación política de los militantes comunistas

A Gramsci le preocupa que en Italia no haya habido nunca “una educación política, sino una
espantosa confusión de ideas”. Su solución es clara: “Sin la fuerza del Partido Comunista luchando
contra el obstáculo de la confusión política, no se puede llevar a cabo ninguna labor
educacional”295.

Nuestro camarada Antonio, ejerciendo como dirigente del Partido Comunista, escribe un artículo
en L’Ordine Nuovo en 1925296 para resaltar la importancia central que tiene la formación de los
cuadros y militantes proletarios en la lucha revolucionaria. Afirma que el arma fundamental que
tiene el Partido es “su conciencia teoría y su doctrina revolucionaria” sin la cual el Partido
simplemente no existe.

En el articulo rechaza una y otra vez todo intento de instalar escuelas burguesas desconectadas de
las luchas políticas: se refiere a ciertas “universidades proletarias” sin color de Partido, academias
oratorias que han sido “frecuentemente vehículos de influencia sobre la clase proletaria de fuerzas
e ideologías antiproletarias”. Señala que el movimiento obrero no puede convertirse en “un campo
de rapiña o en instrumento de experiencias para gran cantidad de mal avisados pedagogos”.
Asevera que en nuestras filas no hay lugar para “lo que es considerado como objeto normal de la
enseñanza según la concepción humanística, burguesa de la escuela”. Con esta afirmación Gramsci
no entronca con académicos burgueses de ningún tipo sino con la genial obra del sabio marxista
leninista argentino Aníbal Ponce Educación y Lucha de clases sistemáticamente ignorada por la
derecha y los reformistas.

En abril-mayo de 1925 Gramsci escribe la introducción al primer curso de la Escuela del Partido
donde enfatiza que “la preparación ideológica de masas es una necesidad de la lucha

295 “La cuestión italiana y el Komintern” escrito en 1922, página 19 de Antonio Gramsci. La Construcción del Partido
Comunista 1922-1926-
296 El artículo se titula “La Escuela del Partido” publicado en L’Ordine Nuovo el 1 de abril de 1925 y publicado en el
recopilatorio de artículos que manejamos titulado Antonio Gramsci. La Construcción del Partido Comunista 1922-
1926, paginas de 43 a 45.
revolucionaria y una de las condiciones indispensables de la victoria”297.

Siguiendo esta máxima los Partidos Comunistas y obreros se esfuerzan continuamente “en educar a
sus miembros y elevar su nivel ideológico” como dice Gramsci en el mismo texto. Las
Universidades para formar revolucionarios en la Unión Soviética, la Universidad de los Pueblos de
Oriente de Moscú, el Instituto de formación de cuadros del movimiento campesino fundado por
Mao Zedong en 1925, la Escuela Político-Militar Antijaponesa, la Escuela Central del partido
comunista chino, la Universidad Obrera fundada en 1932 por el sindicato comunista CGTU
apoyada por el comunista francés Georges Politzer, las escuelas de formación de militantes de cada
uno de los Partidos298 y de las Juventudes Comunistas y la más destacada, la Escuela superior de
cuadros del PCUS, son ejemplos de la preocupación de los Partidos en este tema siguiendo las
orientaciones de Gramsci y de Lenin, Mao, Fidel, Raúl Valdés, José Carlos Mariátegui, Salvador
Cayetano Carpio, Álvaro Cunhal y todos los verdaderos dirigentes partidarios.

En diciembre de 1925 publica en L’Unitá un balance de 5 años de vida del Partido donde se refiere
de esta forma a la necesidad de la educación de la militancia:”El Congreso afirmó la necesidad de
de que sea desarrollada por el Partido toda una labor de educación que refuerce el conocimiento
de nuestra doctrina marxista en el seno de las filas del Partido”299.

- Las condiciones políticas para la unificación entre socialdemócratas y comunistas

Sin partido de la clase obrera no es concebible la toma del poder. Además de las contribuciones que
él realiza en su actividad política existe una bien significativa cuya validez es confirmada por la
Historia. En el informe que prepara sobre el recién celebrado III Congreso de comienzos de 1926, el
camarada valora como un error que en Hungría la organización comunista se hubiese destruido para
“diluirla en la más vasta y amorga organización socialdemócrata, que no podía dejar de volver a
predominar”300. Su posición no es opuesta a la unidad con los socialistas pero siempre que los
comunistas estén en condiciones de imponer la línea revolucionaria. Así lo escribe una frase
adelante del mismo texto “a la fusión se habría llegado más tarde, cuando el proceso de
predominio del elemento comunista se hubiera desarrollado en su escala más amplia en el terreno
de la organización del Partido, de la organización sindical y del aparato estatal; es decir, con la
separación orgánica y política de los obreros revolucionarios de los dirigentes oportunistas”. Esta
perspicaz recomendación gramsciana fue seguida en varios países europeos cuando su liberación
por el Ejército Rojo en 1944 y 1945 creó las condiciones para fusionar los antiguos partidos
comunista y socialista sobre una base revolucionaria. Así nacieron los Partidos Obrero Unificado de
Polonia, Socialista Unificado de Alemania (PSUA-SED) y Obrero Socialista de Hungría (PSOH)
que dirigieron la construcción del Socialismo en sus respectivos países. También cuando se creó la
Juventud Socialista Unificada en la España antifascista de 1936.

297 En la página 55 del mismo libro que acabamos de citar en la nota anterior.
298 A destacar la Universidad Marxista de Verano del Partido del Trabajo de Bélgica (PTB), la Iª Escuela unitaria de
formación comunista de cuatro organizaciones juveniles españolas, el Centro de Estudios y Formación Marxista
Héctor P. Agosti (CEFMA) del PC argentino, el Centro Cultural Nazim Hikmet del PC turco…
299 En la página 158 del mismo libro.
300 Página 144 del mismo libro.
Abril de 1946 unificación en el este alemán sobre bases revolucionarias de los partidos comunista y
socialista.

- El concepto de hegemonía.

Gramsci se fundamenta en la noción de hegemonía construida por el Marxismo Leninismo,


particularmente por los comunistas rusos y soviéticos, Lenin, Zinoviev, Martinov, Stalin y las
resoluciones de la Internacional Comunista. Así lo corrobora el intelectual británico Perry
Anderson:”El tratamiento que da Gramsci de la idea de hegemonía viene directamente de la
definición de la Tercera Internacional”301. El líder bolchevique Zinoviev señala que la idea central
del bolchevismo es la hegemonía del proletariado302. Lenin escribe en 1905 que la clase obrera debe
luchar con todas sus fuerzas por ser dirigente y hegemónica:”El marxismo enseña al proletariado a
participar en la revolución burguesa del modo más enérgico y luchar con la mayor decisión por la
democracia proletaria consecuente, por llevar hasta su término la Revolución…Para no verse con
las manos atadas en la lucha contra la democracia burguesa inconsecuente, el proletariado debe
ser lo suficientemente consciente y fuerte para elevar hasta la conciencia revolucionaria a los
campesinos, para dirigir la acometida de éstos, para realizar así de un modo independiente la
democracia consecuentemente proletaria”303. En 1911 Lenin asegura que sin conciencia de la
necesidad de imponer su propia hegemonía, el proletariado se ve reducido a una función
subordinada y oprimida bajo el capitalismo:”El proletariado es revolucionario sólo cuando tiene
conciencia de esta idea de la hegemonía y la realiza…El proletario, que no tiene conciencia de la
idea de la hegemonía de su clase o que reniega de esta idea, es un esclavo que no comprende la
condición de esclavo en que se encuentra…Predicar a los obreros “hegemonía, no; partido de

301 Perry Anderson, Las antinomias de Gramsci, Fontamara, Barcelona, 1981, p. 15.
302 Zinoviev “La doctrine de l’hégémonie du prolétariat”, La Correspondance Internationale, III, 13, 6 abril 1963, pp.
196-197.
303 Lenin, “Dos tácticas de la socialdemocracia en la Revolución Democrática”, Obras Escogidas, Tomo I, Progreso,
Moscú, 1975, páginas 509 y 516
clase, sí” significa traicionar, a favor de los liberales, la causa del proletariado…La renuncia a la
idea de hegemonía es la variedad más burda del reformismo en las filas de la socialdemocracia
rusa”304.

El 14 de agosto de 1920 el italiano atribuye a la clase obrera rusa la capacidad de imponer su


hegemonía, aunque no emplea este término, convenciendo al resto de las clases sociales no
enemigas, sobre su necesidad de aliarse bajo liderazgo proletario:”La clase obrera rusa era y es
históricamente potente y madura no tanto porque sus efectivos representen la mayoría de la
población sino porque, a través de su partido político, se muestra capaz de construir un Estado, es
decir que, en la medida en que la clase obrera consigue convencer a la mayoría de la población
constituida de estratos inorgánicos de las clases medias, de las clases intelectuales, de las clases
campesinas, sus intereses inmediatos y futuros coinciden”305.

Ese convencimiento por parte del proletariado, asociado con frecuencia al empleo de la violencia
revolucionaria contra el Estado opresor y el imperialismo, se ha producido en todas las revoluciones
socialistas y emancipadoras victoriosas, no solamente en Rusia en 1917 sino en Yugoslavia, Corea y
Albania en 1945, en Checoslovaquia en 1948, en China en 1949, en Irak en 1958, en Cuba en 1959,
en Argelia en 1962, en Yemen del Sur en 1967, en Vietnam y Etiopia en 1975, en Afganistán en
1978, en Nicaragua en 1979, en Bolivia en 2006, en Nepal en 2011....

A la muerte de Lenin en 1924, Gramsci ensalza el concepto leninista de hegemonía: Lenin “ha
puesto en práctica los principales problemas revolucionarios abordados por Marx y Engels a
través de su proyecto teórico. Precisamente porque procedía de una práctica histórica y concreta,
la idea de hegemonía proletaria implicaba en sí misma la necesaria búsqueda de una aliado de
clase: el bolchevismo ha realizado esa alianza a través de la masa de los campesinos pobres”306. En
el informe que elabora para el Partido en mayo de 1925 que un principio político que caracteriza al
bolchevismo es conseguir “la hegemonía del proletariado en el movimiento revolucionario
anticapitalista”307. Gramsci reconoce abiertamente en un escrito de prisión de 1929 “que la
teorización y realización de la hegemonía realizada por Lenin ha sido también un gran
acontecimiento “metafísico””308, dándole a la palabra “metafísico” un sentido evidentemente
irónico.

Gramsci emplea ampliamente el término “hegemonía” en el trabajo “Algunas cuestiones sobre la


cuestión meridional” en otoño de 1926. Identifica el concepto “hegemonía del proletariado” con
“base social de la dictadura del proletariado y del Estado obrero”309. Su concepción es doble:

- Por un lado la hegemonía la ejerce la clase obrera mediante el empleo de la fuerza contra su
enemigo de clase.
- Por el otro la ejerce ideológica y políticamente persuadiendo y convenciendo a otros
sectores sociales con los que forjar una amplia alianza social enfilada hacia la construcción
del socialismo.

En su carta al CC del PCUS en octubre de 1926 reitera sin vacilar que uno de los pilares
fundamentales del Estado obrero y de la Revolución es la “hegemonía del proletariado”310.

304 Lenin, “El reformismo en el seno de la socialdemocracia rusa”, óp. cit., pp. 134 y 135.
305 Artículo “La Russia, potenza mondiale” citado por Macchiocci en la página 134.
306 Citado por Macchiocchi en la página 88 de su libro.
307 “La situación interna de nuestro Partido y las tareas del próximo Congreso”, pagina 76 de Antonio Gramsci. La
construcción…op.cit.
308 Texto “Economía e Ideología”, Antología, página 281.
309 Antología, pagina 192.
310 Antología, página 205
En sus escritos de prisión en 1931 Gramsci apunta a que después de tomado el poder la clase obrera
debe seguir ejerciendo la hegemonía ideológica y no solamente la dirección política. Escribe:”Un
grupo social puede y hasta tiene que ser dirigente ya antes de conquistar el poder gubernativo
(ésta es una de las condiciones principales para la conquista del poder); luego, cuando ejerce el
poder y aunque lo tenga firmemente en las manos, se hace dominante pero tiene que seguir siendo
también “dirigente””311. El derrocamiento de los Partidos Comunistas en el poder en Europa se
debió a la pérdida de la hegemonía ideológica por la acción combinada del acoso imperialista que
desarrolló una fuerte subversión ideológica, la lucha de la vieja burguesía por recuperar el poder y
la traición de la camarilla soviética ubicada estratégicamente en el núcleo central del sistema
socialista y liderada por Gorbachov quién sembró dudas y vacilaciones en torno a la conveniencia y
justeza del socialismo312.

- El estudio de las formas de dominio ideológico del capitalismo

El destacado filosofo marxista leninista Louis Althusser miembro del Partido Comunista francés
(PCF) ha observado que los clásicos no han avanzado teóricamente en descubrir las formas
complejas de dominio ideológico del capitalismo. Reconoce que es Gramsci quien ha tenido la idea
de que el Estado no se limita a las funciones represivas sino que controla ciertas instituciones de la
“sociedad civil” como Iglesia, escuelas, sindicatos, etc. Pero señala que Gramsci dejó sus
intuiciones en forma de notas perspicaces pero no sistemáticas en los Cuadernos de la Cárcel313. Se
apoya en Gramsci para desarrollar su teoría de los aparatos ideológicos del Estado capitalista.
Althusser identifica estos aparatos en los terrenos religioso, escolar, familiar, jurídico, político, de
información y cultural.

En su texto “El Vaticano” de 1924 Gramsci pone las bases para un estudio científico de la
reaccionaria institución católica que sigue siendo un bastión de la contrarrevolución mundial 314. Por
su condición de italiano aporta conocimientos precisos sobre la cultura política local de la que
beben los jerarcas católicos. Analiza de manera precisa sus estructuras y fuerza organizativa real.
Recomienda estudiar detenidamente las formas de propaganda de la institución jesuítica llamada
“Apostolado de la oración”. Es un texto extraordinario que contribuye de manera importante a la
sociología marxista leninista de las religiones y agrupaciones religiosas315.

- El rol de los intelectuales proletarios en la construcción del Socialismo

Gramsci es enriquecedor de la teoría marxista leninista sobre el rol de los intelectuales en la


revolución socialista. Lenin establece con claridad que los constructores del socialismo científico
fueron intelectuales burgueses por su origen de clase que tras un ingente esfuerzo teórico renuncian
a su clase y se convierten en intelectuales proletarios. Así, escribe en 1905 que la clase obrera
espontáneamente sólo es capaz de construir una conciencia reivindicativa economicista que Lenin
llama “tradeunionista”, palabra derivada de los sindicatos ingleses, los Trade Union. “En cambio la

311 Antología, pagina 486.


312 Sobre este tema es necesario consultar la obra de Alexander Zinoviev El fin del imperio del mal, de Ludo Martens
Otra mirada sobre Stalin, del Seminario Comunista internacional de Bruselas Hundimiento de la Unión Soviética:
causas y efectos de 1998, las “Tesis sobre el Socialism”o aprobadas en el Congreso del KKE griego en 2009, los
análisis de James Petras, Higinio Polo, Michael Parenti, etc.
313 Luis Althusser,”Ideología y aparatos ideológicos del Estado” en La filosofía como arma de la revolución,
Ediciones Pasado y presente, México, 19, p. 110.
314 Empeñada en debilitar la República Popular china y en consolidar su dominio sobre la ex Polonia popular.
315 Sociología iniciada por Federico Engels con El Cristianismo primitivo, Marx con La cuestión judía y Lenin con
textos como “El socialismo y la religión” y otros y proseguida por numerosos estudios como los de Aníbal Ponce
sobre educación, el académico soviético Serguei Tokarev, Althusser en su análisis de los aparatos ideológicos del
Estado, el profesor O. Klohr catedrático de ateísmo científico de la Universidad de Iena (RDA), El tratado del
Instituto de Ateísmo científico de la Academia de Ciencias de la URSS El Ateísmo científico, Fidel Castro en su
libro entrevista Fidel y la religión, …
doctrina del socialismo ha surgido de teorías filosóficas, históricas y económicas elaboradas por
intelectuales, por hombres instruidos de las clases poseedoras316. Por su posición social, los
propios fundadores del socialismo científico moderno, Marx y Engels, pertenecen a la
intelectualidad burguesa. De igual modo, la doctrina teórica de la socialdemocracia ha surgido en
Rusia...como resultado natural e ineludible del desarrollo del pensamiento entre los intelectuales
revolucionarios socialistas”317. Gramsci comparte este mismo punto de vista. Entiende que el
simple proletario no accede “naturalmente” a la ideología revolucionaria y por tanto debe ser
educado en ella. Escribe:””El hombre activo de masa actúa prácticamente, pero no tiene una clara
conciencia teórica de su hacer”318.

La teoría marxista leninista denuncia y combate a los intelectuales que sirven al dominio de la
burguesía y de todo sistema de explotación y respalda al intelectual militante del proletariado que
realiza su contribución en el seno del Partido de vanguardia, que no es otro que el Partido
Comunista. Gramsci comparte y desarrolla esta posición. En los países “donde la clase obrera no se
ha constituido como fuerza independiente, mientras que la burguesía nacional es débil o
proimperialista”, los intelectuales (civiles o militares) se ponen con frecuencia al frente de la
revolución nacional-liberadora319.

La Tesis 29 de las Tesis de Lyon plantea que “la clase obrera y su partido no pueden prescindir de
los intelectuales” sin que quepa ninguna duda de que el partido “es una parte del proletariado, que
el proletariado debe imprimirle las características de su propia organización y que el proletariado
debe tener asegurada en el partido una función directiva”320. Lo que el camarada no quiere es que
los intelectuales pequeño burgueses socialdemocratizados tomen el control del partido
reproduciendo los mismos problemas que tuvo que enfrentar Lenin en el partido obrero
socialdemócrata de Rusia.

En su artículo “El Partido se refuerza combatiendo las desviaciones antileninistas” publicado el 5 de


julio de 1925 retoma la posición leninista de que la conciencia no llega a la clase obrera mediante la
lucha sindicalista sino mediante una acción desde fuera de la clase. Lo escribe de esta manera: “El
marxismo afirma y demuestra contra el sindicalismo, que ello no ocurre espontáneamente, sino en
cuanto los representantes de la ciencia y la técnica…construyen la ciencia proletaria sobre la base
de la ciencia burguesa, llegan a la conclusión, por el estudio de la técnica tal como se ha
desarrollado en el régimen capitalista, de que un desarrollo ulterior es imposible si el proletariado
no toma el poder, no se constituye en clase dominante…Los intelectuales son necesarios, pues para
la construcción del socialismo; han sido necesarios, como representantes de la ciencia y de la
técnica, para dar al proletariado la conciencia de su misión histórica”321. Pero Gramsci no concibe
el partido comunista como un partido de intelectuales sino un partido proletario con conciencia “de
316 La historia confirma esta hipótesis no solo en los casos de Marx y Engels: Lenin es de familia burguesa, Zinoviev
de familia pequeño burguesa judía, Trosky es hijo de un propietario judío de tierras, Vyacheslav Molotov es de
origen burgués, Fidel y Raúl Castro son hijos de un propietario gallego de tierras, Den Xiaoping es hijo de un rico
terrateniente de Sichuán y Mao Zedong de otro terrateniente de Yunan, Sufanuvong fue un príncipe laosiano
fundador del comunismo local, el príncipe Solimán Mirza perteneciente a la dinastía Qajdar es fundador y
presidente del Partido Tudeh de Irán de 1941 a 1943, Babrak Karmal es hijo de un general monárquico afgano,
Enver Hoxha proviene de una familia de terratenientes acomodados, el comunista jefe de la aviación republicana
española durante la guerra civil Ignacio Hidalgo de Cisneros proviene de una familia aristocrática, el comunista
inglés colaborador del servicio de inteligencia soviético Kim Philby es otro aristócrata hijo de un servidor de la
monarquía inglesa, el poeta comunista francés Louis Aragon nace en una familia de armadores, el filósofo
comunista Gyorg Lukács es hijo de un rico banquero de Budapest, Gustavo Machado pertenece a una familia
oligárquica venezolana, Georges Habash proviene de una familia comerciante, ...
317 ¿Qué Hacer?, Óp. .cit., p. 36.
318 “Conexión entre el sentido común-la religión-la ideología”, Antología, pagina 372.
319 Atinadamente lo observa el científico soviético Víctor Afanásiev en su Fundamentos del comunismo científico,
Progreso, Moscú, 1976, p. 103.
320 Página 332 del libro Gramsci y la revolución de Occidente.
321 Páginas 108 y 109 de Antonio Gramsci. La construcción del partido comunista…, op.cit.,
haber llegado a ser una clase capaz de ejercer el poder”, dice en el mismo artículo. Combate los
“prejuicios pequeño burgueses hacia el obrero, considerado inferior, incapaz de emanciparse por sí
mismo” que manifiestan los intelectuales revolucionarios de la extrema izquierda bordiguista.

Los Partidos Comunistas buscan construir frentes de intelectuales que contribuyan a las tareas
revolucionarias. Por ejemplo el Partido de la Liberación (PL) de Argentina llama en 2012 a los
intelectuales antiimperialistas de su país a formar su propia corriente respetando las diferencias que
pueden tener gente como el sociólogo Atilio Borón, Patricio Echegaray, Stella Calloni, el periodista
Carlos Aznárez, Hernán Vaca Narvaja, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, Irina
Santesteban y otros muchos322. Corriente que en efecto se ha conformado en abril de 2012.

- La guerra de posiciones

Ya en 1925 Gramsci emplea la analogía militar que luego desarrollará en los Cuadernos de la Carcel
y que se conoce como “guerra de posiciones”. En ese texto afirma que Lenin “nos ha enseñado que
en la guerra entre ejércitos no puede lograrse el fin estratégico, que es la destrucción del enemigo
y la ocupación de su territorio, sin haber alcanzado antes una serie de objetivos tácticos tendentes
a disgregar al enemigo antes de afrontarlo en campo abierto. Todo el periodo revolucionario se
presenta como una actividad predominantemente táctica destinada a conquistar nuevos aliados
para el proletariado, a disgregar el aparato organizativo ofensivo y defensivo del enemigo, a
descubrir y agotar sus reservas”323.

Los camaradas del grupo italiano Piattaforma Comunista consideran que la teoría de la “guerra de
posiciones” es clave en el pensamiento gramsciano. Gramsci saca conclusiones de la derrota de la
Revolución italiana en 1920-1921 y busca la táctica más adecuada para preparar la toma del poder
en Europa occidental. En febrero de 1924 dice en una carta a sus camaradas:”En la Europa central
y occidental el desarrollo del capitalismo ha determinado no sólo la formación de amplios estratos
proletarios, sino también, y por lo mismo, la aristocracia obrera con sus anexos de burocracia
sindical y de grupos socialdemócratas. La determinación, que en Rusia era directa y lanzaba a las
masas a la calle, al asalto revolucionario, en Europa central y occidental se complica con todas
estas sobrestructuras políticas creadas con el superior desarrollo del capitalismo, hace más lenta y
más prudente la acción de las masas y exige, por tanto, al partido revolucionario toda una
estrategia y una táctica mucho más complicadas y de mas respiro que las que necesitaron los
bolcheviques en el periodo comprendido entre marzo y noviembre de 1917”324.

Estamos de acuerdo con la Piattaforma Comunista cuando afirma que “la « guerra de posiciones»
no significaba para Gramsci ningún abandono de la « guerra de movimiento», sino una relación
entre los dos momentos, una mayor concentración de fuerzas, respecto a las condiciones en Rusia.
El fin estratégico de la «guerra de posiciones» era la toma violenta del poder, la dictadura del
proletariado y el aniquilamiento definitivo del enemigo de clase. La mistificación de los distintos
Spriano, Cerroni y otros historiadores y teóricos revisionistas, y la acción concreta del grupo
dirigente togliatiano del PCI, hicieron coincidir la «guerra de posiciones» con la vía pacífica y
parlamentaria al socialismo, con la llamada « marcha a través de las instituciones» de la república
burguesa italiana y con la total renuncia a la dictadura del proletariado” 325. Atilio Borón y otro autor
denuncian certeramente la manipulación revisionista que concibe la “guerra de posiciones…como
algo eterno y universal que se transforma en un fin en sí mismo y que aplaza de manera indefinida
la discusión en torno al advenimiento del proletariado al poder”326.
322 Ver la web pl.org.ar/
323 Nota “Maximalismo y extremismo” publicado en L’Unita el 2 de julio de 1925, p. 106 de Antonio Gramsci. La
construcción…op.cit.
324 Antología, p. 146.
325 “A los setenta años de la muerte de Antonio Gramsci”, http://piattaformacomunista.com/, 2007
326 “Apuntes críticos…”, op.cit.
- ¿Es la llamada “filosofía de la praxis” un aporte original de Gramsci?

Los exégetas académicos de Gramsci le atribuyen la supuesta construcción de un “marxismo


nuevo...perspicazmente definido como “filosofía de la praxis”327. Le atribuyen asimismo proponer
el “pensamiento crítico y transformador de la filosofía de la praxis”328 y ser el “filósofo de la
praxis”329. Simulan que el camarada Gramsci ha hecho individualmente un genial descubrimiento
ignorando que la filosofía que se fundamenta en la práctica de la vida y de la historia como único
criterio de la verdad no es otra que el Marxismo-Leninismo, del que el camarada es continuador,
estudioso, práctico, militante y enriquecedor. Veamos primero que dice el Marxismo-leninismo y
después que dice el camarada.

En sus “Tesis sobre Feuerbach” de 1845 es el mismo Carlos Marx quien pone las bases de la
filosofia marxista leninista de la practica al criticar en la Tesis 1 a Feuerbach por no concebir la
realidad “no como actividad sensorial humana, no como práctica”330. Los marxistas españoles
Núñez y Escusa afirman con toda razón que esta tesis constituye la “primera piedra de la filosofía
de la praxis”331. En la misma tesis Marx se afirma como verdadero fundador del pensamiento crítico
destruyendo los inventos de los filisteos que se lo atribuyen a Gramsci en un intento fracasado de
levantar una ideología gramsciana ajena y contraria al marxismo-leninismo.

En la Tesis 1 Marx reivindica explícitamente la “importancia de la actuación


“revolucionaria”,”practico-crítica””. Es Stalin quien recuerda que la doctrina de Marx es
“esencialmente crítica y revolucionaria”332 citando al propio Marx en el prefacio a la segunda
edición del Capital.

La Tesis 2 es aún más explícita ya que señala que “es en la práctica donde el hombre tiene que
demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de su pensamiento. El litigio
sobre la realidad o irrealidad de un pensamiento que se aísla de la práctica, es un problema
puramente escolástico”. Marx en los Manuscritos de 1844 entiende que la práctica humana es
esencialmente el trabajo. Escribe que toda la historia universal no es otra cosa que la producción del
hombre por el trabajo humano. Como dicen Núñez y Escusa “bajo el marxismo la palabra práctica
es sinónimo de trabajo, de actividad humana (teórica y/o manual) dada en un marco histórico
concreto”.

Está claro que para Marx el pensamiento en general, el político revolucionario en particular, debe
atravesar la prueba de la realidad para convertirse en verdadero. Frente a toda intervención
mecanicista de la historia, Marx pone por delante la capacidad transformadora subjetiva del ser
humano cuando señala que “son los hombres precisamente, los que hacen que cambien las
circunstancias”. Gramsci, siguiendo esta tesis, fustigaba a los falsos marxistas burocratizados de la
Segunda Internacional que negaban la importancia de la lucha revolucionaria para derrocar el
capitalismo y se limitaban a esperar su hundimiento en virtud de no se sabe qué leyes naturales. Son
estos mismos “gramszólogos” de derechas los que no solo se niegan a toda actividad revolucionaria
sino que denuncian con fuertes apelativos a los que se atreven a emprenderla. Es sospechosa la
inquina del tal Gantiva contra los revolucionarios esforzados y heroicos de su propio país,

327 El marxismo de Gramsci, óp. cit., página 31.


328 Gramsci, una travesía hacia el socialismo en América Latina, óp. cit., p. 121.
329 Un ensayo sobre Gramsci..., ob.cit., p. 50.
330 Publicadas en la página 7 de las Obras Escogidas, Progreso, Moscú.1973.
331 Núñez y Albert Escusa “Gramsci y el Marxismo occidental”,
http://www.nodo50.org/cubasigloXXI/politica/nunez_310305.pdf, 2005.
332 J. Staline, Des principes du leninisme, Editions en Langues Etrangeres, Beijing, 1969, p. 20.
Colombia. Grita como un poseso “Ya no soportamos el monolitismo”333 de la izquierda colombiana
pero de sus textos nunca surge la más leve condena de la criminal oligarquía que lleva décadas
ensangrentando el país, masacrando con motosierras a campesinos, exterminando sindicalistas y
estudiantes, liquidando indígenas, expulsando de sus tierras a millones de habitantes, diezmando a
los militantes de la izquierda y progresista desde Eliecer Gaytan en 1948 en adelante.

Otro “gramszólogo de derechas”, el profesor brasileño Carlos Nelson Coutinho, ataca no solamente
a Stalin (aburrida obligación de todo “izquierdista de salón” que no quiere perder el respeto de la
burguesía) sino a Lenin para quedarse con un Marx burocratrizado e inofensivo. Rechaza considerar
a Lenin como el único interpretador de Marx y reivindica al enemigo de Marx, Bernstein, y al
enemigo de Lenin, Kautsky, ambos partidarios de reconciliar al movimiento obrero con el
capitalismo334. A Coutinho, compañero de revisionistas liquidadores como Kohan, Aricó,
Portantiero, Cardoso, Calello y otros le decimos lo que Lenin dijo a su admirado Kautsky:” ¡Oh,
erudición! ¡Oh, refinado servilismo ante la burguesía! ¡Oh, civilizada manera de reptar ante los
capitalistas y lamerles las botas!”335.

La tesis 5 es otra andanada de Marx contra Feuerbach por no concebir la sensoriedad “como una
actividad humana práctica”.

Otra falsificación del académico norteamericano Boggs es atribuir a Gramsci ser “el primero en
insistir sobre el hecho de que la religión como ideología hegemonía, debía ser enfrentada”336. Pero
Gramsci si leyó, a diferencia de este individuo, la tesis 7 en la que acusa a Feuerbach de no ver el
“sentimiento religioso” como “producto social”. Marx desmonta los fundamentos opresores-
idealistas de las religiones en numerosas obras. Gramsci aplicó el análisis marxista a la realidad de
una Iglesia católica como elemento conservador influyente sobre todo en el sur de Italia.

Marx en la tesis 8 vuelve a insistir en que “la vida social, es en esencia, práctica. Todos los
misterios que descarrían la teoría hacia el misticismo, encuentran su solución racional en la
práctica humana y en la comprensión de esta práctica”.

Federico Engels critica al filósofo idealista Hegel su “ilusión” basada en la comprensión del
Mundo a partir del simple pensamiento humano337. Critica asimismo a otros filósofos como Kant y
Hume por negar “la posibilidad de conocer el mundo, o por lo menos de conocerlo de un modo
completo”. Posición que es recuperada por la decadente corriente post moderna que azotó las
universidades a finales del siglo XX y que niega la ciencia y prácticamente la razón como
instrumentos de conocimiento de la verdad. A estas extravagancias, Engels responde que su
“refutación más contundente” es “la práctica”, o sea el experimento y la industria. Si podemos
demostrar la exactitud de nuestro modo de concebir un proceso natural reproduciéndolo nosotros
mismos, creándolo como resultado de las mismas condiciones, y si, además, lo ponemos al servicio
de nuestros propios fines, damos al traste con “la cosa en sí” inaprensible de Kant”. Engels repite su
crítica a la “idea absoluta” anterior al mundo, que preconiza Hegel” como un “residuo fantástico de
la fe en un creador ultramundano”. Insiste en que lo único real es el “mundo material y perceptible
por los sentidos, del que formamos parte también los hombres”. Engels afirma una filosofía
materialista que se verifica en la práctica y que es ajena a todo idealismo. Engels afirma que los
progresos de las Ciencias Naturales, afirmando el método científico como instrumento válido de
conocimiento debidamente contrastado, ha hecho avanzar a los filósofos.

333 Un ensayo sobre Gramsci..., op.cit, p. 33.


334 Carlos Nelson Coutinho, “Marxismo, democracia e revolucao” en el recopilatorio O PT e o marxismo, publicado
por la dirección de Sao Paulo del PT, 1991, p. 96 y 97.
335 Lenin, La revolución proletaria y el renegado Kautsky, Editorial Progreso, Moscú, 1980, p. 23.
336 El marxismo de Gramsci, óp. cit., p. 41.
337 Nos fundamentamos en el texto de Engels Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana, 1886,
publicado en el tomo III de las Obras Escogidas, Progreso, Moscú , 1978, de las páginas 355 a 395
Lenin insiste en la misma filosofía y hace avanzar más la filosofía marxista de la praxis en su obra
Materialismo y empirocriticismo escrita en 1908 partiendo de las posiciones de Marx y de Engels.
En esta obra Lenin afirma que “el criterio de la práctica...distingue para todos y cada uno la
apariencia de la realidad...La práctica humana demuestra la justeza de la teoría materialista del
conocimiento”338. Fuera de la práctica el conocimiento es falso y las proposiciones se alejan de la
realidad. En la vorágine de los primeros años de la Revolución, Lenin se vuelve más enfático en
priorizar la práctica. Escribe en diciembre de 1917 que los obreros y campesinos “deben
comprender que hoy todo radica en la práctica, que ha llegado justamente un momento histórico en
que la teoría se transforma en práctica, se reanima con la práctica, se consigue con la práctica y se
comprueba con la práctica. Un momento histórico en que son justas en extremo las palabras de
Marx de que “cada paso del movimiento real vale más que una docena de programas”339. Esta es la
concepción marxista leninista del conocimiento que Gramsci aprueba, asume y desarrolla en contra
de la tendencia de sus apologetas de derecha, fundamentalmente idealistas. Lenin es claro en este
punto:”Para el materialista, el “éxito” de la práctica humana demuestra la concordancia de
nuestras representaciones con la naturaleza objetiva de las cosas que percibimos”340. El leninismo
contiene la vacuna contra toda forma de dogmatismo ajena a la realidad. Así lo señala Lenin:”El
punto de vista de la vida, de la práctica debe ser el punto de vista primero y fundamental de la
teoría del conocimiento. Y conduce inevitablemente al materialismo, apartando desde el comienzo
mismo las elucubraciones interminables de la escolástica profesoral. Naturalmente no hay que
olvidar aquí que el criterio de la práctica no puede nunca, en el fondo confirmar o refutar
completamente una representación humana cualquier que sea”. La vida ha confirmado la
pertinencia plena de las teorías económico-políticas del marxismo leninismo en lo referente a la
interpretación de la historia humana, construcción económica, critica del capitalismo y su
superestructura ideologica, revolución industrial, problema nacional, teoría militar, la unidad
obrero-campesina, la teoría del Estado, la táctica política, la construcción del Partido político y la
teoría sobre el imperialismo como fase superior del capitalismo. Gramsci compartía plenamente la
afirmación de Lenin de que yendo “por la senda de la teoría de Marx, nos aproximaremos cada vez
más a la verdad objetiva...,yendo, en cambio, por cualquier otra senda, no podemos llegar más que
a la confusión y a la mentira”341. Confusión y mentira en grado extremo no es otra cosa que tratar
de contraponer a Gramsci con el marxismo leninismo. El sociólogo brasileño Emir Sader reconoce
que lo natural y propio del marxismo leninismo (él solo reconoce al “marxismo” como buen
moderado que es, aunque un moderado honesto, pero ya que emplea a Lenin para sostener su
correcta tesis nosotros afirmamos que es lo que corresponde al marxismo-leninismo): “El marxismo
articula intrínsecamente la política y las cuestiones de organización, como una de las expresiones
de la articulación entre teoría y práctica. Un análisis marxista que no se articule con proyectos de
transformación revolucionaria, castra el marxismo de su diferencia específica en relación a todas
las otras teorías”342.

El camarada Stalin enriquece la concepción marxista leninista de la práctica al establecer el vínculo


entre teoría y la lucha revolucionaria en su obra Fundamentos del Leninismo escrita en 1924.
Escribe que “la teoría es la experiencia del movimiento obrero de todos los países, tomado en su
forma general. Evidentemente la teoría se queda sin objeto si no está unida a la práctica
revolucionaria; de la misma manera que la práctica se queda ciega si su camino no se ilumina con
la teoría revolucionaria. Pero la teoría puede convertirse en una fuerza inmensa del movimiento

338 Lenin Materialismo y empirocriticismo en Ediciones de Lenguas Extranjeras, Pekín, 1975, p. 170.
339 Lenin “¿Cómo debe organizarse la emulación?” en el recopilatorio de textos suyos titulado Acerca de la
incorporación de las masas a la administración del Estado, Progreso, Moscú, 1978,p. 72
340 Materialismo y empirocriticismo, op.cit., p. 171.
341 Ídem, p. 176.
342 Emir Sader, “El indisoluble nexo entre teoría y práctica en el marxismo” http://www.medelu.org/spip.php?
article228, 2009.
obrero, si se forma en relación indisoluble con la práctica revolucionaria”343.

El mismo año, 1937, en que el camarada Gramsci muere agotado y doliente tras 12 años de
encierro, tortura y enfermedad en las cárceles de Mussolini, el camarada Mao Zedong realiza su
contribución teórica a la filosofía marxista leninista de la praxis en su libro Sobre la práctica344.
Mao empieza recordando que la concepción marxista sobre la práctica está vinculada al trabajo
productivo: “Ante todo, los marxistas consideran que la actividad del hombre en la producción es
su actividad práctica más fundamental, la que determina todas sus demás actividades. El
conocimiento del hombre depende principalmente de su actividad en la producción material”.

El marxismo chino desarrolla ampliamente la filosofía de la praxis. El fundador de la nueva cultura


china y eminente intelectual marxista Lu Xun escribe que “si el marxismo no tiene por objeto la
práctica, si se le quita la combatividad y si se reduce al placer de hacer frases, no es marxismo.
Quien no está de acuerdo con los intereses de las amplias masas obreras y campesinas no es un
combatiente de la clase obrera y el campesinado, no es digno de ser llamado marxista” 345. El
camarada Liu Shaoqi en su célebre opúsculo Sobre la autocultivación de los comunistas escrito en
setiembre de 1939 insiste en la importancia de la práctica como pilar de la formación de los
militantes: “La autocultivación de los miembros de nuestro Partido...no podemos llevarla a cabo
divorciándonos de la práctica revolucionaria ni del movimiento revolucionario de las amplias
masas trabajadoras, especialmente, del de las masas proletarias...Nuestros militantes deben
templarse e intensificar su autocultivación no sólo en el curso de una práctica revolucionaria
ardua, difícil y hasta infructuosa sino también en el curso de una práctica revolucionaria
favorable, exitosa y victoriosa...debemos combinar la verdad universal del marxismo-leninismo con
la práctica concreta de la revolución”346.

La filosofía marxista leninista de la práctica guía el camino de la Nueva China. En diciembre de


1978 Deng Xiao Ping, que está en ese año emergiendo como el dirigente principal del Estado y el
arquitecto de las reformas económicas, dice en un discurso: “Buscar la verdad en los hechos es la
base de la concepción proletaria del mundo y la base ideológica del marxismo. A este principio
debemos todas nuestras victorias en las revoluciones del pasado. Cuando se examina un problema
y se emprende una tarea se debe seguir el mismo principio, liberar su espíritu y hacer trabajar su
cerebro”347. El camarada Deng advierte de esta manera contra el dogmatismo, la repetición de
fórmulas y el desconocimiento de la realidad concreta.

El entonces principal teórico marxista leninista del Partido Comunista francés (PCF) Roger
Garaudy (quien con el tiempo evolucionara a la derecha contribuyendo a la manipulación
reformista de Gramsci, pero eso no nos importa aquí) observa certeramente en 1955 que antes del
marxismo la filosofía era la tarea de “algunos solitarios o de pequeños grupos, de escuelas
separadas de la vida y de los combates del pueblo”348. Sin embargo el marxismo, por el contrario,
se “apoya en el movimiento mismo de las más amplias masas”. En el marxismo se realiza “la unión
de la teoría y la práctica, y este es su carácter fundamental”. Pero la práctica “tal como la conciben
Marx y Engels es ante todo la actividad revolucionaria del proletariado transformando la
realidad”. La “unión de la teoría y la practica ha transformado la ciencia de la sociedad”349
343 Des principes du leninisme, op.cit., p. 22
344 Mao Zedong, Sobre la práctica, http://www.marx2mao.com/M2M%28SP%29/Mao%28SP%29/OP37s.html,
escrito en julio de 1947, publicado en sus Obras Escogidas en 1968 y puesto en Internet en 1998.
345 Cita del libro de Liu Zhihao La vie de Luxun, Tomo II, Editions en langues etrangeres, Beijing, China, 1990, pps 36
y 37.
346 Liu Shaoqi, Sobre la autocultivación de los comunistas, Editorial en Lenguas Extranjeras, Beijing, 1981, páginas 8
y 21
347 Deng Xiaoping, “Liberer notre sprit, recherchez la verite dans les faits et nous unir en portant les regards vers
l’avenir”, Textes choisis, Editions en langues etrangeres, Beijing, 1985, pagina 157.
348 Roger Garaudy, La Liberté, Editions Sociales, Paris, 1955, p. 173.
349 Ídem, p.177.
La Revolución cubana aplica la concepción marxista leninista de la praxis. Por ejemplo en ciencia
pedagógica afirman que “los conocimientos que adquieren los pioneros son de escaso valor cuando
no se fundamentan y se comprueban en la práctica, cuando no están al servicio de la comprensión
y la transformación de la realidad objetiva...la práctica (es) el punto de partida, la motivación para
el razonamiento teórico y el único criterio de veracidad y campo de aplicación inmediato de la
teoría”350.

La Revolución nicaragüense, insiste en la pluma del destacado dirigente sandinista mártir Ricardo
Morales Avilés en que “el marxismo se caracteriza por la unión de la teoría y la práctica”351.

El jefe del Instituto de Filosofía de la Academia de Ciencias de la Polonia Popular Adam Schaff
escribe que Marx concibe la práctica humana como “proceso de transformación por el hombre de
la realidad objetiva, durante cuyo transcurso él también se transforma”352. Plantea que la categoría
de la práctica posee en el marxismo distintos significados aunque “su génesis histórica se vincula al
campo de la política”353. Para Schaff Marx comprende el papel de la práctica “por un razonamiento
filosófico acerca de la alienación y la posibilidad de vencerla” y por una actividad política que lo
llevó hacia el comunismo. Y, además, Schaff rinde homenaje a la contribución de Gramsci a esta
concepción citando su obra Sobre el materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Croce
cuando al apoyarse en el concepto marxista de autocreación del hombre a partir del trabajo el sardo
insiste en que “somos nuestros propios forjadores...el hombre es un proceso: precisamente el
proceso de sus actos”. El polaco responde eufórico a esta frase de Gramsci: “¡Qué inmensas y
optimistas son las perspectivas que abre este tipo de concepción del hombre!” Y nosotros decimos
¡y qué miserables son los falsos gramscianos de derecha que, como Gantiva, desatan en nombre de
Gramsci su odio contra lo que llaman “el desastre del socialismo real”354, un socialismo real que
llevó bien lejos las concepciones de Marx y de Gramsci y que no dudó en reivindicar debidamente
la contribución notable de este gran comunista italiano.

La sociología de inspiración materialista y marxista se fundamenta en la verificación práctica de las


hipótesis porque de lo contrario se convierte en vulgar charlatanería idealista sin ningún valor. En
este punto insiste el catedrático de sociología de la Universidad de Ginebra (Suiza) Jean Ziegler
cuando escribe lo siguiente: “La sociología, como toda ciencia, es materialista o no es. Sólo puede
explicar como explicación del universo (físico, social, etc.) una explicación racionalista y empírica,
o, en otros términos: toda sociedad se produce a ella misma; no tiene otras referencias, otros
índices de legitimidad, otros valores que los que nacen de su propia práctica”355.

Queda claro que el concepto de praxis no es un invento de Gramsci. Y cuando Gramsci define el
marxismo como “filosofía de la praxis” no está cayendo en ningún idealismo neohegeliano como lo
acusa el trotskista Fougeyrollas. Tan solo está siendo fiel al planteamiento de Marx, Engels, Lenin,
Stalin, Mao e incluso Ziegler. En el texto de los Cuadernos de la Cárcel titulado “Algunos aspectos
teoricos y practicos del economismo” en una nota a pie de página el propio Gramsci encarcelado
escribe obviando el nombre fundamental de Carlos Marx que “Miseria de la Filosofía es un
momento esencial de la formación de la filosofía de la praxis, puede ser considerado como el
desarrollo de las Tesis de Feuerbach mientras que La Sagrada Familia es una fase intermedia

350 Isola Trelles Sartorio, La educación leninista y la joven generación, Editorial Científico-Técnica, La Habana, 1985,
p. 40.
351 Ricardo Morales Avilés, Obras. No pararemos de andar jamás, Editorial Nueva Nicaragua, Managua, 1981, p. 74.
352 Artículo “La concepción marxista del individuo” en la obra colectiva La concepción marxista del hombre, Akal,
Madrid, 1978, p. 105.
353 Ídem, p. 106.
354 Gantiva, ob.cit., p. 131.
355 Jean Ziegler, Retournez les fusils! Manuel de sociologie d’opposition, Seuil, París, 1980, p.20.
indistinta y de origen ocasional”356. Para Nuñez y Escusa “Gramsci entiende la filosofía de la
praxis como la expresión de la nueva concepción del mundo correspondiente a una nueva clase
social, el proletariado, surgida del devenir histórico. La filosofía de la praxis, como ontología
particular, para Gramsci, debe demarcarse claramente del realismo filosófico (positivismo), así
como de toda forma de idealismo”. Gramsci no se autoatribuye la paternidad del invento de la
filosofía de la práctica. En su texto “Cuestiones de método” señala con claridad absoluta que los
fundadores son efectivamente Marx y Engels357. En su texto “Internacionalismo y política nacional”
menciona implícitamente a Marx como “su fundador” y a Lenin como “su gran teórico mas
reciente”358

Para Gramsci la filosofía de la practica es la igualdad “entre filosofía y política, entre pensamiento y
acción”359, en línea directa con las ideas de Marx en las Tesis de Feuerbach. Como dice Togliatti en
1937 “Gramsci es el primer marxista de Italia porque unió de modo inseparable la teoría y la
practica revolucionaria, el estudio y la interpretación de los hechos sociales en relación con las
masas y la actividad diaria política y de organización, porque crea y dirige el partido comunista,
porque es un internacionalista, porque cae teniendo en sus manos la bandera de nuestro partido y
de la Internacional”360.

Gramsci reivindica el carácter “crítico” de la filosofía de la práctica de la misma manera que lo


reivindican Marx, Lenin y Stalin. Marx dice que la dialéctica que él defiende es “esencialmente
crítica y revolucionaria”361. Lenin enfatiza que “Marx analizó de un modo critico, sin desdeñar un
solo punto, todo lo que había creado el pensamiento humano. Analizó todo lo que había creado el
pensamiento humano, lo sometió a crítica, lo comprobó en el movimiento obrero”362. En el mismo
texto de la cita anterior Lenin recomienda a los jóvenes comunistas asimilar los conocimientos
adquiridos “con espíritu crítico para no atiborrar vuestro cerebro con un fárrago inútil”363. Stalin
confirma que “precisamente este espíritu crítico y revolucionario penetra de un extremo a otro el
método de Lenin”364. Gramsci escribe que “una filosofía de la práctica tiene inevitablemente que
presentarse al principio con actitud polémica y crítica como superación del anterior modo de
pensar”365.

14.- Los errores teórico-políticos del camarada Gramsci.


- Permitir a Bordiga apoderarse de la dirección del Partido.

Togliatti afirma en 1937 que Gramsci comete el error de no desmarcarse de Bordiga en el momento
de la fundación del partido en 1921 por temor de confudirse con los elementos de la derecha
356 Notas sobre Maquiavelo, sobre Política y sobre el Estado Moderno, Editora Lautaro, Buenos Aires, 1962, p.56.
357 Antología, pagina 388.
358 Antología, p.351.
359 “Economía e Ideología”, Antología, p.281.
360 Gramsci,…op.cit. , p. 11.
361 C. Marx, “Palabras finales a la segunda edición alemana del primer tomo de El Capital de 1872”, Obras escogidas,
Progreso, Moscú, 1976, p.100.
362 Lenin, en su discurso a la Unión de Jóvenes Comunistas de Rusia el 2 de octubre de 1920, recopilado en Acerca de
la religión, Editorial Progreso, Moscú, 1976, páginas 55 y 56.
363 Ídem, p. 57.
364 Des principes du leninisme, op.cit., p. 20.
365 “Relaciones entre ciencia-religión-sentido común”, Antología, p.371.
socialdemócrata. No supo conduciri una lucha en dos frentes y esto permitió a Bordiga tomar el
control del recién nacido partido comunista. Togliatti señala que “este error costó a nuestro partido
un tiempo precioso y permitió a Bordiga imponer al partido comunista una política sectaria,
antileninista que hizo fácil el avance del fascismo”366.

- Asamblea constituyente.

En 1929 Gramsci expone a sus camaradas presos con él en la cárcel de Turi la idea de una
“Asamblea Constituyente” como fase de transición entre el fascismo imperante y el socialismo. Él
la concibe como construcción de una alianza del proletariado con los campesinos y la pequeña
burguesía con el objetivo de derribar el fascismo. Ciertos análisis de comunistas italianos de línea
maoísta que expresan mucho respeto por la obra de Gramsci 367 señalan que este planteamiento de
convocar una Asamblea Constituyente fue un error político. Error que favoreció a Togliatti
manipular a su antojo la obra del sardo y emplearla para derechizar al PCI.

- Primacía excesiva del factor consenso en el Estado capitalista.

Aunque Gramsci critica al filósofo idealista italiano Croce por poner el acento en el consenso en
relación al Estado, él mismo cae en un error parecido cuando define al Estado como “la hegemonía
acorazada con coacción”368. Es decir la hegemonía entendida como construcción del consenso es el
núcleo vertebral y la coerción ejercería una función de apoyo en caso de que la clase obrera
cuestionase el orden burgués. No solamente la teoría marxista dice lo contrario sino, sobre todo, lo
señala la realidad histórica. Gramsci diferencia entre el Estado en Europa occidental frente al
Estado en Europa Oriental y Asia. En Occidente el “Estado no es más que una trinchera avanzada,
detrás de la cual había una robusta cadena de fortalezas y casamatas; esto variaba de Estado a
Estado naturalmente”369. Supuestamente en Oriente el Estado es más fuerte y represivo. El examen
de los hechos históricos evidencia que en Occidente es el empleo de la violencia más extrema
contra las fuerzas democráticas, revolucionarias e incluso republicanas como se consolida el
régimen burgués supuestamente democrático y supuestamente basado en el consenso. Observemos
Francia que la propaganda burguesa presenta como “patria de los derechos humanos”: a la masacre
de la Comuna de parís con 50 mil comuneros fusilados en 1871 sigue la brutal primera guerra
mundial con millones de obreros muertos en las trincheras, a esto sigue la dictadura de Petain en
acuerdo con los invasores alemanes. Y en la supuesta democracia republicana “perfecta” en su
época “dorada” llamada “los treinta años gloriosos” observamos la masacre de obreros argelinos en
1960, la represión de la marcha contra el terrorismo en Argelia de 1961, el mismo terrorismo de la
OAS, el golpe de estado de los generales Massu y Salan, la pena de muerte, la persecución a los
simpatizantes franceses de la revolución argelina, represión de huelgas y movilizaciones en 1968,
en los años 70, en las grandes huelgas juveniles de 2006, la actividad represiva de los servicios
secretos en las colonias francesas, la persecución implacable contra organizaciones extranjeras que
cuestionan el orden imperialista, la colaboración con los servicios secretos sionistas, marroquíes,
norteamericanos y otros en la persecución y asesinatos políticos, la represión de tinte racista contra
los jóvenes de los suburbios franceses, la ilegalización de partidos políticos corsos y la represión
contra nacionalistas vascos y corsos ¿Es esto primero hegemonía y luego coacción o al revés,
primero la fuerza bruta y luego el juego político parlamentario “consensual? Macchiochi afirma que
en Gramsci la fuerza y el consenso están dialécticamente unidos viniendo a confirmar nuestra
crítica. Gramsci se distancia de Marx y de Lenin quienes constatan la primacía de la violencia, la
fuerza y la coacción directa como elemento central del mantenimiento del orden capitalista en toda
época y principalmente en época de crisis. El gran desarrollo de los aparatos de propaganda, el
366 Gramsci…óp. cit., p. 28.
367 Umberto C. miembro del (Nuovo) Partito Comunista “Valorizziamo il contributo di Antonio Gramsci alla causa
del comunismo”, http://www.nuovopci.it/arcspip/articlea60a.html, 2006.
368 Texto “La sociedad civil” en Antología pagina 291,
369 “La política y el Estado moderno” citado en la página 93 del libro de Lacasta.
chantaje político, el soborno, la construcción de una aristocracia obrera sobre la que ejercer
“consenso”, el juego político falsamente democrático en el estado burgués no cuestiona esta
máxima del marxismo. Es en el socialismo el sistema social donde el consenso es el núcleo central.
Y cuando falla el sistema se desmorona como se ha visto en varios países del campo socialista.
Consenso de tipo superior, emancipador, lucido, como se ha visto en los momentos clave de la
construcción socialista en que las masas han estado dispuestas a los mayores sacrificios por
construir el socialismo.

- Interpretación errónea de El capital en Rusia

El joven Gramsci influenciado por el idealismo hegeliano escribe en 1918 un texto que revela su
admiración por la Revolución socialista rusa pero que también da muestra de errores idealistas y
subjetivistas en el análisis. Escribe:”Es la revolución contra El Capital de Carlos Marx. El Capital
de Carlos Marx era en Rusia el libro de los burgueses más que de los proletarios. Era la
demostración crítica de la fatal necesidad de que en Rusia se formara una burguesía, empezara
una Era Capitalista, se formara una civilización occidental...Los bolcheviques reniegan de Carlos
Marx...y si los bolcheviques reniegan de algunas afirmaciones de El Capital, no reniegan, en
cambio, de su pensamiento inmanente, vivificador...Viven el pensamiento marxista, el que nunca
muere, que es la continuación del pensamiento idealista italiano y alemán, y que en Marx se había
contaminado con incrustaciones positivistas y naturalistas”. Sorprendente retahíla de despropósitos
propios de la inmadurez juvenil que sirven de base a anticomunistas para reforzar la “operación
Gramsci” que pretende hacer de este camarada un ideólogo anticomunista. El analista de la obra
gramsciana Gruppi considera “anacrónica” esta afirmación370. El Gramsci que escribe estos
desvaríos está embebido del idealismo grociano y no ha asimilado suficientemente la dialéctica
leninista que da un nuevo vigor al materialismo dialéctico de Marx y Engels. Gramsci no conoce los
textos de Lenin explicando y defendiendo El Capital de Marx, como, por ejemplo, ¿Quiénes son
los “amigos del pueblo? en polémica con un tal Mijailovsky

- Inadecuada caracterización de clase del fascismo

Gramsci comete un error doble en relación al fascismo. Por un lado no comprende cabalmente su
carácter de clase y por el otro no impulsa con claridad una firme política del Partido Comunista para
frenar el avance de los fascistas y derrotarlos. En un artículo de 1924 no entiende al fascismo como
la estrategia ofensiva de la burguesía para aplastar al proletariado sino como expresión de la crisis
de las clases medias. Se pregunta “¿Porqué en Italia la crisis de las clases medias ha tenido
consecuencias más radicales que en otros países y ha hecho nacer e fascismo y lo llevó al poder del
Estado?”. En las Tesis de Lyon de enero de 1926, dos años más tarde, corrige parcialmente el error
al afirma que “el fascismo…entra en el marco de la política tradicional de las clases dirigentes
italianas, y en la lucha del capitalismo contra la clase obrera. Por eso se beneficia en sus
orígenes…con el apoyo de todos los viejos grupos dirigentes y en particular de los
terratenientes”371. Pero ya el 25 de setiembre de 1921 el delegado oficial de la Union Sovietica en
Italia V. Vorovsky había advertido a Lenin que la burguesía estaba armando a destacamentos
armados llamados “fasci”. Habrá que esperar al XIII Pleno de la Internacional Comunista en 1935,
cuando el camarada Gramsci lleva 9 años en las mazmorras fascistas, para disponer de una
definición realmente exacta y precisa de la naturaleza del fascismo que se ha convertido en un texto
clásico: “la dictadura terrorista abierta de los elementos más reaccionarios, más chovinistas y más
imperialistas del capital financiero...el fascismo es la más feroz ofensiva del capital contra las
masa trabajadoras”. Como señala el profesor José Ignacio Lacasta, Gramsci comete el error de
subestimar al fascismo como verdadera herramienta de combate de la gran burguesía para
consolidarse en el poder, destruir a la clase obrera y conjurar el peligro que para ella representa una

370 El concepto…, óp. cit., p. 70.


371 Tesis 15, Gramsci y la Revolución de Occidente, op.cit., p. 320.
Revolución obrera como la esbozada en Turín y el Piamonte en 1920. Gramsci simpatiza
inicialmente con una organización de masas nacida desde la base para enfrentar a las arremetidas de
las bandas fascistas, los Arditi del popolo (los “audaces del Pueblo”) y publica el 15 de julio de
1921 un artículo elogioso en L’Ordine Nuovo. Pero finalmente se deja sugestionar por el sectarismo
general y no los apoya abiertamente. En agosto de ese año el PCI prohíbe severamente todo apoyo
a esta organización antifascista en un claro error político.

- Desviación idealista en alguna parte de los Cuadernos

El profesor comunista Manuel Sacristán pone de manifiesto una cita de los Cuadernos bajo el
rótulo “Concepto de ortodoxia” en la que se manifiesta una evidente desviación idealista. Es la
siguiente:”Es revolucionaria una teoría en la medida en que es elemento de separación y distinción
consciente en dos campos, en cuanto es un vértice inaccesible para el campo contrario. Creer que
la filosofía de la praxis no es una estructura de pensamiento completamente autónoma e
independiente, en antagonismo con todas las filosofías y religiones tradicionales, significa en
realidad no haber cortado los vínculos con el mundo viejo cuando no incluso haber capitulado”372.
Al afirmar que el marxismo no depende en su construcción y aplicación de bases materiales, clases
sociales, tensiones, luchas y condiciones históricas sino que es una “estructura de pensamiento
completamente autónoma” Gramsci incurre aquí en un error de “idealismo extremo”, como subraya
acertadamente Sacristán. El (Nuovo) PCI encuentra idealismo en el hecho que los Cuadernos
atribuyen a las ideas revolucionarias un rol en la movilización de masas superior a la experiencia
directa que las masas hacen en el fragor de la lucha de clases373. El profesor Lacasta estima en su
obra que Gramsci considera que la ideología es “el factor más importante dentro de su visión global
del marxismo”374. El analista de la obra gramsciana Gruppi también opina que “en algunas de sus
afirmaciones cae en el idealismo”. Piensa que esto ocurre como reacción al materialismo vulgar que
niega la intervención subjetiva: “Creo que Gramsci trata de hacer emerger la función del sujeto
hasta el punto de caer en el idealismo”375.

Sin embargo hay que reconocer que Sacristán acierta en su crítica con respecto a esa cita concreta
que hemos mencionado

15.- Gramsci sirve poco para el Tercer Mundo y mucho a la


Revolución europea
Como buen leninista, Gramsci se refiere al imperialismo pero no con el carácter sistemático que el
momento actual requiere sobre todo desde la perspectiva de un Tercer Mundo acosado por un
imperialismo en crisis y, como consecuencia, más agresivo y descarnado que nunca.

Hoy son esenciales los análisis que sobre el sistema imperialista y su crisis realizan políticos,
pensadores y científicos marxistas leninistas como Fidel Castro, Henri Houben 376, Ludo Martens,
Michel Collon, Mohamed Hassan, Remy Herrera, Raúl Valdés Vivó, Harpal Brar, Domenico
Losurdo, José María Sisón, Miguel Urbano Rodrigues, John Catalinotto, Osvaldo Martínez o
372 “El undécimo cuaderno…”, óp. cit., p. 199.
373 “Valorizziamo il contributo di Antonio Gramsci alla causa del comunismo”
374 Revolución socialista…, op.cit. p. 109.
375 El Concepto…op.cit. , p. 159.
376 Destacado economista belga miembro del centro de estudios Gresea en Bruselas y colaborador de la revista Etudes
Marxistes que ha publicado en 2011 el libro La crise de trente ans.
Luciano Vasapollo, marxistas como Jorge Beinstein, Samir Amín, James Petras, Atilio Borón,
Alberto Cruz o Theotonio dos Santos o incluso no marxistas como Immanuel Wallerstein o Alfredo
Jalife-Rahme.

Además muchos analistas insisten en el hecho que Gramsci abre el camino para las revoluciones en
las condiciones de Italia y en general del Mundo capitalista desarrollado, lo que no es un demérito
para el camarada sino exactamente todo lo contrario. Maria Antonietta Macchiocchi, Hugo Portelli,
Jacques Texier, Jean Marc Piotte y otros consideran que el análisis de Gramsci es válido para el
paso al Socialismo en condiciones de capitalismo avanzado. Perry Anderson asevera con razón que
son especialmente los revolucionarios de Occidente quienes pueden beneficiarse del patrimonio de
Gramsci377. La revista soviética Socialismo Teoría y Práctica afirma que “el tema esencial de los
trabajos teóricos de Gramsci es la revolución socialista, sus vías y posibilidades en los más
importantes países capitalistas, las causas del repliegue temporal del movimiento obrero y
comunista en Occidente y la búsqueda de nuevas formas de lucha por afirmar la hegemonía de la
clase obrera en una sociedad madura para las transformaciones socialistas”378. Macchiocchi
afirma enfática y algo exagerada que Gramsci “puede aparecer entonces como el único pensador de
una Revolución en Occidente”379.

Nos parece que también exagera el ex ministro y ex miembro de la dirección comunista cubana
Armando Hart cuando afirma que Gramsci “es el más grande pensador europeo tras la muerte de
Lenin. Sus análisis son de extraordinario valor para conocer el carácter de las relaciones entre la
política revolucionaria y los intelectuales de nuestra América”380. El irlandés James Connoly, el
portugués Álvaro Cunhal, el alemán Erich Honecker, el checoslovaco Klement Gottwald, el búlgaro
Jorge Dimitrov, el francés Louis Althusser, el belga Ludo Martens, el indio-británico Harpal Brar, la
polaco-alemana Rosa Luxemburgo, la griega Aleka Papariga y otros realizan asimismo en el siglo
XX y lo que llevamos del XXI aportaciones políticas, practicas y teóricas altamente interesantes.
Un académico norteamericano incluso señala que Gramsci crea un “marxismo específicamente
italiano”381. El Marxismo Leninismo opera sobre una realidad histórica y socialmente cambiante y
no existen recetas válidas universalmente. Además Gramsci es el organizador de alguna manera y
en las peores condiciones de cautiverio de la derrota y reflujo del movimiento obrero revolucionario
italiano que prepararía las victorias de 1944 a 1945. Gramsci traduce las leyes y teorías
universalmente válidas del Marxismo Leninismo a las condiciones italianas, enriqueciendo el
Leninismo, como bien apunta el especialista argentino en Gramsci José Aricó382.

El Tercer Mundo necesita de Partido revolucionarias que hagan lo mismo con respecto a sus propias
condiciones particulares y específicas. Y esos Partidos y frentes revolucionarios han existido y
existen: el Frente de Liberación Nacional (FLN) de Argelia (particularmente su corriente de
izquierda), el Frente Sandinista de Liberación de Nicaragua (FSLN), el Frente Farabundo Martí de
Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador, la Unidad Revolucionaria Nacional de Guatemala
(URNG), el Movimiento de la Nueva Joya de Grenada, el Frente Popular de Liberación de Palestina
(FPLP), las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Partido Comunista
Unificado de Nepal (Maoísta), los Partidos Comunistas de Cuba, Brasil, Siria, Sudáfrica, India y
Vietnam, el recién creado partido Comunista del Congo, el Partido Revolucionario Popular de Laos
(PRPL), el Partido de los Trabajadores de Corea (PTC), el Partido Socialista yemenita (PSY) 383, el

377 Perry Anderson, Antinomias de Gramsci, Editorial Fontamara, Barcelona, 1981, p.4.
378 “La historia se realiza en Rusia…”, op.cit., pagina 44.
379 Gramsci y la Revolución de octubre, op.cit. , p. 16.
380 Prologo en 2002 al libro de Néstor Kohan Ni copia ni calco.
381 El Marxismo de Gramsci, óp. .cit., p. 18.
382 Prologo ya citado de José Aricó al libro de Gramsci Notas sobre Maquiavelo, sobre política y sobre el Estado
moderno, p. 13.
383 Surgido de la unificación del Frente Nacional de Liberación (FNL) con otras agrupaciones revolucionarias en 1979
sobre una base programática marxista-leninista.
Partido Árabe Socialista Baas iraquí384 y sirio, el Movimiento Popular por la Liberación de Angola
(MPLA), el Partido Africano de la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC), la
Organización Popular de África del Sudoeste (SWAPO), la Unión Socialista Árabe (USA) y otros.
Teóricos y prácticos revolucionarios, audaces, heroicos y lúcidos como Luis Emilio Recabarren,
Farabundo Martí, Luis Carlos Prestes, Manuel Marulanda385, Alfonso Cano, Jacobo Arenas, Fidel y
Raúl Castro, Che Guevara, Carlos Rafael Rodríguez, Raúl Valdés Vivó, José Carlos Mariátegui 386,
Roque Dalton, Inti Peredo, Gilberto Vieira, Carlos Fonseca Amador, Raúl Sendic, Mario Roberto
Santucho387, Carlos Marighella388, Miguel Henríquez, Shafick Jorge Handal, Jesús Faría, Maurice
Bishop, Cheddi Jagan389, Walter Rodney390, Kwame Nkrumah, Amílcar Cabral, Agostinho Neto,
Samora Machel, Pierre Mulele, Laurent Desiré Kabila 391, Tomás Sankara, Huari Bumedian392, Franz
Fanon393, Abraham Serfaty394, Yusuf Darwish395, Yusuf Salman Yusuf (“Fahd”), Nuredin Al Attasi396,
Haled Bagdash397, George Habache398, Nayef Hawatme399, Abdul Fattah Ismail400, Chris Hani401, José
María Sisón402, Camarada Prachanda403, Mao Zedong, Chu En Lai, Liu Sao Chi, Ho Chi Minh, Phan
Van Dong, Kim Il Sung404, Kim Jong Il y muchos otros encarnan esta unión genial entre teoría y
práctica a la luz del Marxismo Leninismo que constituye el verdadero eje de la vida y obra el
camarada Gramsci.

La obra de Gramsci se centra en la Revolución socialista italiana y está repleta de análisis concretos
de la rica y compleja realidad italiana y de referencias ideológicas, culturales y políticas
específicamente italianas y por lo tanto no extrapolables al Tercer Mundo y ni siquiera a otro país
europeo incluyendo los más cercanos. De manera bella Togliatti inscribe en 1937, cuando todavía es
un sincero y consecuente dirigente bolchevique, a Gramsci en la tradición revolucionaria italiana:

”Todo lo que el pueblo italiano ha creado de grande, de genial a lo largo de su historia ha sido
384 Influido por la experiencia del, en un momento, poderoso Partido Comunista iraquí y por teóricos marxistas
iraquíes.
385 Fundador y máximo dirigente de las FARC.
386 Marxista Leninista peruano fundador del Partido Comunista y de la Central de Trabajadores,
387 Dirigente del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) argentino.
388 Importante dirigente del Partido Comunista brasileño que abandonó el Partido en 1964 en desacuerdo con su
posición frente a la dictadura y que cayó combatiéndola. El actual PCB en fase de reconstrucción lo rehabilita,
homenajea y reconoce plenamente como uno de los grandes de la Revolución brasileña. Ver nota en
http://www.solidnet.org/brazil-brazilian-communist-party/2350-brazilian-cp-por-que-o-pcb-homenageia-carlos-
marighella-pt
389 Fundador del Partido Progresista de Guyana, marxista, presidente de gobierno derrocado por los imperialistas
varias veces, autor de The Caribean Revolution, 1979.
390 Intelectual marxista guyanés líder de la Alianza del Pueblo Trabajador asesinado por los reaccionarios-
391 Combatiente lumumbista congoleño que tras décadas de lucha conquistó el poder en 1997 en su país y fue
asesinado.
392 Líder del Ejercito de Liberación Nacional argelino, se apoya en la marxista Carta de Argel de 1964, como
presidente de la República impulsa la construcción socialista con energía hasta el día de su muerte en 1978
393 Militante cuadro del FLN argelino, autor de Los Condenados de la Tierra que inspira la revolución campesina
anticolonialista.
394 Militante comunista marroquí por la independencia, creador de la organización maoísta Ilal Al Aman.
395 Abogado obrero egipcio de cultura judía creador de una organización comunista con bases obreras en los años 40.
396 Presidente de Siria de 1966 hasta 1970, dirigente de la corriente llamada “neobasista” pro soviética y cercana al
marxismo.
397 Dirigente del Partido Comunista sirio.
398 Destacado marxista leninista palestino creador de la Organización de Nacionalistas Árabes y fundador del Frente
Popular para la Liberación de Palestina (FPLP).
399 Marxista palestino escindido del FPLP para crear el Frente Democrático de Liberación de Palestina (FDLP).
400 Fundador del FNL, presidente de la República Popular democrática de Yemen en 1970, dirigente del PSY en 1978.
401 Destacado dirigente marxista leninista del Partido Comunista sudafricano asesinado por los racistas fascistas.
402 Teórico de la Revolución filipina, fundador del Partido Comunista filipino, presidente de la Liga Internacional de la
Lucha de los Pueblos.
403 Dirigente del Partido Comunista Unificado de Nepal (Maoísta) y durante un tiempo primer ministro de la República
nepalí
404 Fundador del Partido de los Trabajadores coreanos y de la República Popular.
creado en una lucha dolorosa contra sus opresores. Los hombres más grandes salidos del seno del
pueblo italiano han sido perseguidos por las clases dirigentes de nuestro país. Perseguido fue
Dante, creador de la lengua italiana. Quemado en una plaza pública Giordano Bruno, primer
pensador italiano de los tiempos modernos. Arrojado a una horrible cárcel Tomasso Campanella,
soñador de un mundo basado en el orden y la justicia. Sometido a la tortura Galileo Galilei,
creador de la ciencia experimental moderna. Tratado por los policías de la monarquía como un
delincuente común Giuseppe Mazzini, primer combatiente convencido de la unidad nacional.
Calumniado Giuseppe Garibaldi, héroe del Renacimiento. Toda la historia de nuestro pueblo es la
historia de la rebelión contra la tiranía exterior y domestica, de una lucha continua contra el
oscurantismo y la hipocresía, contra la explotación sin piedad y la opresión cruel de las masas
trabajadoras por parte de las clases poseedoras. Antonio Gramsci ha caído en esta lucha”405.

Aricó subraya el interés particular gramsciano en la historia italiana:”Trombetti cuenta de la


preocupación que tenia Gramsci por el desarrollo de los cuadros del Partido y de cómo
consideraba que el elemento esencial para la formación de un buen dirigente era la comprensión
profunda de la historia de Italia, sobre todo de los últimos cien años”406.

Los Comunistas-Izquierda Popular-Partido comunista dirigidos por Marco Rizzi aprueban una
actualización del análisis de la unidad italiana realizado por Gramsci en 2012. Su documento
considera que “Gramsci ha dado una contribución especifica al movimiento obrero mundial
haciendo un análisis de clase (es decir plenamente marxista) de la unidad italiana”407.

Gruppi insiste que en sus estudios carcelarios su preocupación es “el proceso de formación del
Estado italiano, La historia de los intelectuales italianos y sus relaciones con las masas”408. Escribe
también que Gramsci “está empeñado en traducir al italiano, por así decirlo, en sumergir la
historia italiana al pensamiento de Lenin y de Marx. Ha desempeñado pues un papel
fundamentalmente nacional, pero los resultados de sus indagaciones tienen un interés más general,
que abarca la teoría y el desarrollo del marxismo en su conjunto”409.

La especificidad italiana lo hace un país diferente a sus vecinos (Francia, Austria, Grecia, España,
Malta, Yugoslavia, Albania). Comunistas italianos como Togliatti y Grieco insisten reiteradamente
en el carácter excepcional de muchos aspectos de la realidad social y política italiana410.

Para comprender bien a Gramsci es necesario conocer a Maquiavelo, Galileo, Bruno, Bocaccio,
Campanella, Petrarca, Dante, Garibaldi, Cavour, Benedetto Croce y su revista, Bertrando Spaventa,
Gentile, el escritor Manzoni, el Partido de acción, Antonio Labriola (de quien Lenin dijo que su
ensayo titulado La concepción materialista de la historia publicado en 1896 era “excelente”), las
complejas evoluciones del Partido Socialista italiano nacido en 1892 y del que Benito Mussolini
llegó a provocar la simpatía de Gramsci por sus posiciones de izquierda en 1912 que luego
traicionaria, Amadeo Bordiga y otros pensadores italianos. La apología que hace Gramsci de un
funcionario al servicio de los señores feudales italianos del siglo XVI, Nicolás Maquiavelo, es
difícilmente no solo comprensible sino incluso extrapolable más allá de las fronteras italianas. El
historiador Gruppi hace un esfuerzo en acercar al lector no italiano el contexto histórico y social que
permite entender mas cabalmente la obra gramsciana411.
405 Gramsci...op.cit., p.10.
406 José Aricó, “Prólogo…”, óp. cit., p. 14.
407 El documento se titula “La questione meridionale da Gramsci ai tempi nostri”,
http://www.comunistisinistrapopolare.com/2012/03/21/la-questione-meridionale-da-gramsci-ai-tempi-nostri-
documento-approvato-a-potenza/
408 El concepto…. Óp. cit., p.90.
409 Idem, p. 91.
410 Feroci, Dix ans apres Livourne-Bordiga, Paris, 1931, pp.21-30.
411 En su conferencia “la hegemonía en la historia de Italia” recopilada en su obra El concepto de hegemonía en
Gramsci que estamos manejando.
16.- Mentiras y tergiversaciones habituales en torno a Gramsci
- La derecha oculta su condición de militante marxista leninista y lo presenta asépticamente como
“pensador político genial”412.
- La derecha quiere presentar un Gramsci “moralista” negador de su verdadera identidad comunista.
Gantiva:”El planteo gramsciano se mueve en el horizonte de la reforma moral e intelectual”413.
Mentira, su horizonte es la toma revolucionaria del poder por la clase obrera conducida por su
partido de vanguardia y únicamente de esta forma se producirá la mencionada “reforma”.
- Los reformistas ocultan cuidadosamente que el Partido que Gramsci construye como eje principal
de la lucha revolucionaria no es asépticamente el “partido político” o el “partido revolucionario”
sino con todas las letras EL PARTIDO COMUNISTA.
- Aunque Aricó también deforma a Gramsci, se permite criticar al comunista renegado Antonio
Giolitti que dimitió del PC italiano en 1956 para afiliarse al PSI y comenzar toda una carrera en el
Estado burgués italiano y en la Comisión Europea por intentar contraponer el concepto de
hegemonía al de dictadura proletaria.
- Los reformistas y burgueses tratan de contraponer a Gramsci con la Internacional Comunista de
manera extremadamente oportunista. El brasileño Coutinho presenta a Gramsci como “alternativa a
los paradigmas etapistas y rupturistas de la Tercer Internacional, la Internacional Comunista”. El
gringo Boggs, empleando el mismo término que Coutinho, presenta al italiano como “alternativa
más vital y digna de esperanzas” frente a la “política burocrática unidimensional de la Tercera
Internacional”414. El académico español Capella insiste en este viejo cuento para fabricar además un
Gramsci enfrentado al “jacobino” Lenin.
- Sin aportar ninguna prueba, Maria Antonietta Macchiocchi afirma que Gramsci al diferenciar
centralismo democrático de centralismo burocrático está dirigiendo su crítica a Stalin sin
mencionarlo. El trotskista C. Harman cae en la misma manipulación al decir que la carta que envía
a Togliatti en 1926 “había sido una protesta…acerca del tratamiento burocrático dado por Stalin a
la “Oposición de Izquierda””. Mientras que en el texto “Americanismo y fordismo” Gramsci critica
explícitamente los errores de Trotsky, el profesor Juan R.Capella se permite sin ninguna base
afirmar que el principal objeto de su crítica es la industrialización soviética planificada dirigida por
el Partido bolchevique y su líder Stalin 415. Gramsci apoya clara y explícitamente a la mayoría de la
dirección bolchevique dirigida por Stalin incluso cuando aplasta sin contemplaciones a la oposición
trotskista después de un largo enfrentamiento. No hay una sola prueba de la supuesta crítica de
Gramsci a Stalin y más bien, existen pruebas de lo contrario, del apoyo político de Gramsci a Stalin
para desesperación de los antiestalinistas.
- Atilio Borón y Oscar Cuellar se permiten acusar al “sectarismo estalinista de su partido” que
supuestamente condenó a Gramsci al “limbo”. Ya hemos explicado que la dirección togliatiana del
PCI no era “estalinista” sino anti estalinista (camuflada al comienzo, abierta más tarde) y
revisionista.
- Es frecuente que investigadores se permiten el lujo de atribuir intenciones a Gramci que nunca
expuso. Así Perry Anderson tiene el descaro de escribir:”Mientras que sus objetos formales de
critica son Trotsky y Luxemburgo su verdadero blanco puede haber sido el tercer periodo de la
412 Gramsci, una travesía hacia el socialismo en América Latina, op.cit., p. 19.
413 Un ensayo sobre Gramsci…, op.cit., p.60.
414 El marxismo de Gramsci, óp. cit., p. 90.
415 Juan R. Capella, “Una lectura de “Americanismo y fordismo” de Antonio Gramsci”, Mientras Tanto, Barcelona,
nº47, 1991.
Comintern”. ¿Qué es eso de puede haber sido? ¿Cómo se pueden atribuir intenciones a un autor ya
fallecido sin existir una base que lo justifique? Asombra la desvergüenza intelectual.
- Los revisionistas manipulan la lucha de Gramsci contra el marxismo fosilizado y liquidador de la
IIª Internacional que a comienzos del siglo XX se llamaba “ortodoxo” para presentarnos un autor
como enemigo del leninismo y de la Internacional Comunista, lo que nunca fue. Así Aricó dice
torcidamente que “Gramsci habría estado siempre contra los “ortodoxos”416.
- Los actuales herederos de Amadeo Bordiga siguen tercamente acusando a Gramsci de ser un
“representante de la ideología burguesa anticientífica croziana (seguidora de Benedetto Croce) que
se infiltró en el Partido en la oleada de entusiasmo revolucionario causada por su fundación…la
ínfima minoría ordinovista se alineó con la Internacional degenerada y bajo su presión, tomó el
control del Partido”417. Desprecian el combate intelectual desplegado por Gramsci en contra de las
posiciones de este filósofo burgués.
- El eurocomunista español José María Laso Prieto niega al Gramsci teórico de la Revolución
obrera violenta y lo presenta como un moderado y socialdemócrata gradualista:”Si. Como propugna
Gramsci, el bloque histórico emergente hegemonizado por la clase obrera, logra extender su
hegemonía sobre el conjunto de la sociedad, con ello se producirá coherentemente el
debilitamiento de la sociedad política y, por lo tanto, de la coerción”. Es por eso que profundizando
su razonamiento hace de Gramsci “el antecedente teórico ineludible del…eurocomunismo”418. Un
abuso evidente. Además hace de los revisionistas Togliatti, Napolitano, Berlinguer, Amendola,
Ingrao “y otros” no unos opositores y negadores del leninismo y del gramscismo sino sus supuestos
continuadores.

17.- Gramsci sigue orientando y estimulando la lucha por el


socialismo y el comunismo en su propio país.
La llama del verdadero Gramsci profundamente bolchevique, anticapitalista y proletario no se ha
extinguido en su Italia natal y diversas corrientes del derrotado y desmembrado pero no liquidado ni
desaparecido comunismo italiano lo reivindican.

- Después de ser derrotadas sus tesis y las de su heredero Secchia hubo partidarios de Gramsci que
siguieron luchando en las filas del ya muy derechizado PCI de los años 70. Por ejemplo los
intelectuales N. Badaloni y L. Puggi intentaron desarrollar un marxismo gramsciano. Los
sindicalistas del ala izquierda del PCI en los años 70 también lo reivindicaron.

- Los comunistas expulsados o escindidos del PCI han estudiado y empleado la bandera de Gramsci
en lucha por la revolución socialista: el periódico Il Manifesto organizo un coloquio sobre Gramsci
en 1977.

- La corriente maoísta italiana nacida en 1964 precisamente en Livorno en recuerdo a la fundación


del PCI y posteriormente fraccionada en varios grupos en general asumen al verdadero Gramsci
bolchevique. El grupo maoísta (Nuevo) Partido Comunista de Italia (n) PCI reivindica el “tesoro”
ideológico y político de la obra de Gramsci y se opone a las distorsiones realizadas por Togliatti.
Estudian los textos de Gramsci en h http://www.nuovopci.it/classic/gramsci/gramsci.htm El grupo
416 La cola del diablo, op.cit., p. 211.
417 En la web heredera de la fracción de Bordiga y su minúsculo “partido comunista internacional” de los años 50-70
del siglo XX http://www.quinterna.org/lingue/francais/que_nous_voulons.htm
418 Conferencia pronunciada el 27 de marzo de 1979 en la facultad de filosofía y letras de Oviedo, España, bajo el
titulo “El pensamiento de Gramsci bloque histórico y hegemonía”.
Linea Rossa también de origen maoísta reivindica no solamente a Antonio Gramsci sino a Pietro
Secchia. la Plataforma Comunista nacida de la unión del Circulo Lenin, cuya interesante ponencia
del año 2000 hemos citado al comienzo de este trabajo, y de la revista Teoria e Prassi integrada en
la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxistas Leninistas (CIPOML), emplea
el texto “Per una preparazione ideologica di Massa” de 1925 (disponible aquí
http://piattaformacomunista.com/).

- Los tres partidos comunistas nacidos en oposición a la liquidación del PCI en 1991, los partidos
llamados de la Refundación Comunista (PRC), de los Comunistas Italianos (PdCI) y Comunisti-
Sinistra Popolare-Partito Comunista (CSP-PC) reivindican y asumen el nombre y la obra de
Gramsci. Muchas de sus organizaciones locales llevan su nombre.

- La Red de los Comunistas (RdC) lideradas por el sindicalista e investigador Sergio Cararo que
agrupa a los miembros del antiguo Movimiento por la Paz y el Socialismo (MPS) fundado en 1986
por el general Nino Pasti que no quisieron encuadrarse en la Refundación comunista y que se
centran en la formación de cuadros, la acción común con otras corrientes aliadas, la comunicación
alternativa, el trabajo social y sindical y la solidaridad antiimperialista. La parte del MPS que se
integró en PRC dirigida por Roberto Gabriele anima la Fundación Nino Pasti y también reivindica
el Gramsci real, es decir el marxista-leninista, desde su página www.aginform.org

- Círculos y centros de estudio revolucionarios por toda Italia que intentan preservar la cultura
comunista leninista italiana asumen el estudio de Gramsci. Por ejemplo el CESTES que ya hemos
mencionado, el Centro Gramsci de Educación y Cultura, el Centro de Cultura y Documentación
Popular de Turín que difunde las obras de Gramsci y de Secchia a través de su web
www.resistenze.org, la Asociación Marx XXI (http://www.marx21.it/) , la Asociación Marxista
Politica e Classe y otros . Existen numerosos centros de estudios de Gramsci: La Fundación de
estudios piamonteses Antonio Gramsci, el Instituto de Estudios comunistas Marx-Engels creado en
Nápoles en 1992.

Anexos
1.- Bibliografía contra la manipulación derechista del camarada Gramsci.

Aricó (José), Prologo a Notas de Maquiavelo, sobre política y sobre el Estado moderno, Editorial
Lautaro, Buenos Aires, 1962
Badaloni (Nicola), Il marxismo di Gramsci, Turín, Einaudi, 1975.
Bernardini (Aldo) “Gramsci e Stalin”, en http://www.aginform.org/bernard5.html, 2003.
Bonomi (Giorgio), Partido y Revolución en Gramsci, Barcelona, Avance, 1975
Borón (Atilio) y Oscar Cuellar (Oscar), “Apuntes críticos sobre la concepción idealista de
hegemonía”; Revista Mexicana de Sociología, nº 4, oct-nov.1983.
Curatoli (Amedeo), “La cinica strumentalizzazione riformista di Antonio Gramsci”,
http://www.resistenze.org/sito/te/pe/dt/pedtba13-008098.htm
Dédalo Ediciones, Antonio Gramsci. La construcción del Partido Comunista 1922-1926. Madrid,
1978
Lacasta (José Ignacio), “Gramsci y el eurocomunismo”, revista Saida, numero 17, Madrid, marzo
1978.
---------------------------, Revolución socialista e idealismo en Gramsci, Editorial Revolución,
Madrid, 1981.
Losurdo (Domenico), Gramsci. Du Liberalisme au communisme critique, Editions Syllepse,
Francia, 2006
--------------------------, en una entrevista realizada por China Social Sciences Today en noviembre
2011 este filosofo camarada resume lo que para él son los principales aportes de Gramsci,
http://domenicolosurdo.blogspot.com/2011/12/unintervista-di-domenico-losurdo-sul.html
Macchiocchi (Maria Antonia), Gramsci y la Revolución de Octubre, Siglo XXI Editores, 1976.
Socialismo Teoría y Práctica, “La historia se realiza en Rusia…”, Agencia de Prensa Novosti,
numero, Moscú, 1 de enero de 1981.
Núñez (Eduardo) y Escusa (Albert) “Gramsci y el Marxismo occidental”
http://www.nodo50.org/cubasigloXXI/politica/nunez_310305.pdf, 2005.
Togliatti (Pamiro), “Il capo di la classe operaira italiana” 1937 publicado en su libro Gramsci.
Salvadori, (M.) “Gramsci e il PCI: due concezioni dell 'egemonia”, revista Mondo Operaio, Nov
1976
Valdés Vivó (Raúl), “Asomo a la significación de Gramsci” publicado en el nº 3 Tercera Época de
la revista Cuba Socialista, 1996
----------------------, ¿Sociedad civil o gato por liebre? Granma, 4 de enero 1996.
Umberto C, (Nuevo) Partido Comunista Italiano, “Valorizziamo il contributo di Antonio Gramsci
alla causa del comunismo”, http://www.nuovopci.it/arcspip/articlea60a.html
Sacristán (Manuel), “El undécimo cuaderno de Gramsci en la cárcel” en Pacifismo, ecología y
Política alternativa, Icaria Editorial, Barcelona, 1987.
2.- Evolución del Partido Socialista Italiano (PSI)
3.- Corrientes que se agrupan en 1921 en la fundación del Partido
Comunista italiano (PCI)
Agrupa a las corrientes de izquierda del PSI, es decir:

4.-Evolución del Partido Comunista Italiano (PCI)

Año

1921 I Congreso Livorno enero 1921. Nacimiento del Partido Comunista Italiano (PCI)
1922 II Congreso Roma marzo 1922.
El comité ejecutivo lo controla la extrema izquierda: Bordiga, Greco, Terracini,
Fortichiari
1923 Febrero de 1923: tras represión fascista Tasca y Graziaedi en el comité ejecutivo. 7 mil
militantes
1923: Gramsci pasa a la oposición a la dirección con apoyo de Lenin
1924 Conferencia de mayo 1924: Gramsci organiza la oposición a la mayoría con Togliatti,
Terracini, Scoccimarro, Leonetti. 10 mil militantes

Comité de Enlace fraccional opositor organizado por Bordiga (Damen, Repossi,


Fortichiari…)

1926 III Congreso Lyon 1926 Gramsci gana con un 90,8 % de los votos
La mayoría que dirige Gramsci tiene tres partes:

1. La izquierda de Livorno que se separa de Bordiga: Togliatti, Leonetti, Terracini,


Grieco
2. La oposición formada en el II Congreso de Roma
3. Los terzerini, incorporados al Partido después de Livorno: Scoccimaro,

Gramsci es apresado por la dictadura fascista italiana a pesar de su inmunidad como


diputado.

1928 Bordiga dirige trabajo fraccional contra el partido lo que provocará su expulsión en
1930
1929 Expulsado del Partido Angelo Tasca por su desviación de derechas.
1930 La mayoría en la dirección la forman Togliatti, Longo, Secchia…Los dirigentes
Leonetti, Ravazzoli y Tresso son expulsados por organizar una fracción trotskista. En
1962 Leonetti regresa al PCI tras renunciar al trotskismo. Gramsci lleva 4 años preso.

1934 Grieco al frente de la dirección del PCI.


5.- Los Consejos de fábrica en Italia
6.-Evolución política-ideológica de Palmiro Togliatti

Etapa de revolucionario, marxista en formación y dirigente marxista leninista

Año
Con Antonio Gramsci y otros camaradas crea L’Ordine Nuovo como órgano intelectual
1919 del movimiento obrero turinés.

1920 Se acerca a la fracción maximalista del PSI produciéndose una ruptura en Ordine
Nuovo.

1921 En 1921 interviene en la fundación del PCI.

1923 Integra el nuevo grupo dirigente encabezado por Antonio Gramsci con la misión de
combatir y derrotar a la fracción ultraizquierdista de Bordiga que dirige el PCI.

1926 Elabora con Gramsci las “Tesis de Lyon”, excelente análisis clasista y programa
típicamente marxista leninista adoptado por el PCI en su III Congreso que sirve de base
para la victoria gramsciano-leninista de este congreso.

1930 Integra el grupo dirigente del PCI junto a Longo, Secchia, Camilla Ravera…

1934 Viaja a Moscú para preparar el VII Congreso de la IC y deja la Secretaría General del
PCI.

1937 Es delegado de la Internacional Comunista para apoyar a la Republica Española en


lucha a muerte contra el fascismo.
Etapa de reformista, revisionista y renegado del marxismo-leninismo.

Año

1944 En 1944 el “Giro de Salerno” representa una verdadera capitulación ante el sistema
capitalista.

Participa en los gobiernos burgueses de Bonomi, Parri y De Gasperi

Como ministro de justicia amnistía a los criminales fascistas

1956 Se apoya en las resoluciones reformistas del XX Congreso del PCUS para profundizar
el rumbo de derecha.

Lanza la idea reformista, pactista, pacifista y parlamentarista de “vía italiana al


socialismo” que conduce a la autodestrucción del comunismo italiano y del propio PCI.

1964 Muere en Yalta en 1964 mientras disfrutaba de la hospitalidad de Jruschev.


7.- Evoluciones de la Internacional Comunista (IC) en relación al
Partido Comunista de Italia (PCI)

Reunión de Zimmerwald en 1915: asisten por el PS italiano Modigliani y Lazzari


1915

1919 I Congreso de la IC 2-6 marzo 1919 (todos se realizan en Moscú).

1920 II Congreso de la IC 17 julio-7 agosto 1920. El PSI envía una delegación de 13


miembros encabezados por Serrati que chocan con los dirigentes bolcheviques. El
Comité ejecutivo de la IC escribe una carta al PSI donde denuncia a Serrati y su
fracción de enemigos de la revolución. Lenin apoya al grupo de Ordine Nuovo.

1921 III Congreso junio 1921: Reconoce como su sección italiana al PC italiano. Lenin
acusa al grupo de Turati de colaborar con la burguesía y se enfrenta duramente a
Terracini que defiende ideas ultraizquierdistas.

1922 IV Congreso noviembre 1922. Gramsci interviene. Es aprobada una resolución sobre la
cuestión italiana que exige un congreso de fusión entre el PSI y el PCI antes de
febrero 1923.

1924 V Congreso IC Julio 1924: nombra un nuevo CC del PCI con el grupo de centro
(Gramsci, Togliatti, Scoccimaro) y la extrema izquierda (Maffi)

1928
VI Congreso 1928 predice el fin de la estabilidad relativa del capitalismo y la entrada
en una fase de guerras imperialistas.

1935 VIII Congreso 1935. Interviene en su preparación Togliatti.


8.- Características de la aplicación por Gramsci del Marxismo-
Leninismo
9.- Lucha incesante de Gramsci contra las desviaciones oportunistas
de derecha y de izquierda
10.- Influencias y luchas que vinculan a Gramsci de manera
inseparable al Marxismo-Leninismo

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