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DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS (RAE)

haber. 1. Verbo irregular: v. conjugación modelo ( → APÉNDICE 1, n.º 35).


Cuando funciona como impersonal (→ 3b y 4), la tercera persona del
singular del presente de indicativo, en lugar de ha, adopta la forma
especial hay (salvo en el uso con expresiones temporales; → 4.2); si a la
forma hay se le añade un pronombre enclítico —algo frecuente en la lengua
antigua, pero raro hoy (→ PRONOMBRES PERSONALES ÁTONOS, 3a)—, debe
mantenerse su escritura con y, aunque esta letra quede en interior de palabra
(→ i, 5c): «Las mafias no existen, pero haberlas, haylas»(Abc [Esp.] 5.7.96).
La primera persona del plural del presente de indicativo es hemos, y no la
arcaica habemos, cuyo uso en la formación de los tiempos compuestos es hoy
un vulgarismo propio del habla popular (→ 3). También es propio del habla
popular el uso de habemos con el sentido de ‘somos o estamos’ (→ 4.1).
Solo es normal hoy en la lengua culta el uso de habemos en el caso de la
locución coloquial habérselas con alguien o algo (→ 5c). Asimismo, hoy
son ajenas a la norma culta las formas de presente de
subjuntivo haiga, haigas, etc., en lugar de haya, hayas, etc.: «Nunca he visto
que naide que se haiga muerto, haiga vivío otra
ve» (González Provisiones [Cuba 1975]). En cuanto al imperativo, las formas
heredadas del latín son habe y habed, aunque carecen de uso en la actualidad,
pues este verbo, al haber sido desplazado con sentido posesivo
por tener (→ 2), no se conjuga hoy en imperativo.

2. VERBO PERSONAL. El verbo haber procede del latín habere, que significa
‘tener’, y con este sentido se usó también en el español medieval y
clásico: «Unas casas quantas avíamos en Villa Nueva» (Carta [Esp.
1289]); «Habe paciencia si eres tú enojoso e grave a los otros en la tu
conversación, et non eres así gracioso commo
otros» (Benedicto XIII Consolaciones [Esp. 1417]). Sin embargo, con este
sentido, pronto perdió terreno en favor de tener, y haber se especializó en sus
usos como auxiliar (→ 3) y como impersonal (→ 4). Su empleo hoy con el
valor de tener es un arcaísmo lingüístico que solo se da en textos escritos,
especialmente literarios, con intención arcaizante, o en expresiones jurídicas,
normalmente en construcción pasiva: «Juró exterminar a todos los fascistas
que pudiese haber a la mano» (León Cristo [Esp. 1941]); «Los emigrantes
españoles [...] pierden también a sus hijos, a veces, si son habidos de
europea»(País [Esp.] 6.10.77).

3. VERBO AUXILIAR. Haber es el principal verbo auxiliar en español, ya que


se emplea para formar los tiempos compuestos de la conjugación. Para ello,
se combinan todas las formas simples de haber con el participio en -o del
verbo que se esté conjugando: ha comprado, hemos querido, había
venido, etc. No debe usarse la forma arcaica habemos para formar la primera
persona del plural del pretérito perfecto compuesto o antepresente de
indicativo, como a veces ocurre en el habla popular: «Mía que si nos
habemos equivocao y no lo afusilan aquí» (RdgzMéndez Bodas [Esp. 1976]).
Como auxiliar, forma parte también de las construcciones haber de y haber
que + infinitivo:

a) haber de + infinitivo. En el español general, esta perífrasis denota


obligación, conveniencia o necesidad de que el sujeto realice la acción
expresada por el verbo —o, si el infinitivo es pasivo, de que le suceda lo
expresado por el verbo— y equivale a tener que, fórmula preferida en el
habla corriente: «He de reconocer que al principio me incomodó la idea de
encontrármelo durante la travesía» (Padilla Imposibilidad [Méx.
1994]); «Hubimos de esperar varios meses hasta conseguir recursos
económicos» (Laín Descargo [Esp. 1976]); «La imagen de la Virgen hubo de
ser retirada» (Hora [Guat.] 14.7.97). A veces expresa, simplemente, acción
futura: «¡No he de morir hasta enmendarlo!» (Cuzzani Cortés [Arg.
1988]); «Ni siquiera la guerra habría de aliviar el temor y el respeto que
imponía aquel valle a trasmano» (Benet Saúl [Esp. 1980]). Tampoco en el
caso de esta perífrasis es admisible en la lengua culta el uso de la
forma habemos para la primera persona del plural del presente de
indicativo: «Ahora los perdedores habemos de ahogar las penas en el vino y
pensar en otras cosas» (RdgzMéndez Bodas [Esp. 1976]); debió
decirse hemos de ahogar las penas.

b) haber que + infinitivo. Funciona a modo de perífrasis impersonal y


significa ‘ser necesario o conveniente’: «Hay que buscar agua y
provisiones» (VqzFigueroa Caribes [Esp. 1988]); «¿Y habrá que esperar
mucho?» (Cossa Criado [Arg. 1986]). Al ser impersonal, se conjuga solo en
tercera persona del singular; por ello, si el verbo que le sigue es pronominal,
no es correcto el uso del pronombre de primera persona del plural: «Todavía
hay que esforzarNOS mucho más» (Proceso [Méx.] 27.10.96); debió
decirse Todavía hay que esforzarSE mucho más. Si se desea hacer explícita la
participación de quien habla en la acción, puede usarse la construcción
personal tener que: Tenemos que esforzarnos mucho más.

4. VERBO IMPERSONAL. Además de su empleo como auxiliar, el otro uso


fundamental de haber es denotar la presencia o existencia de lo designado
por el sustantivo que lo acompaña y que va normalmente pospuesto al
verbo: Hay alguien esperándote; Había un taxi en la puerta; Mañana no
habrá función; Hubo un serio problema. Como se ve en el primer ejemplo,
en este uso, la tercera persona del singular del presente de indicativo adopta
la forma especial hay. Esta construcción es heredera de la existente en latín
tardío «habere (siempre en tercera persona del singular) + nombre singular o
plural en acusativo». Así pues, etimológicamente, esta construcción carece de
sujeto; es, por tanto, impersonal y, en consecuencia, el sustantivo pospuesto
desempeña la función de complemento directo. Prueba de su condición de
complemento directo es que puede ser sustituido por los pronombres de
acusativo lo(s), la(s): Hubo un problema > LO hubo; No habrá
función > No LA habrá. Puesto que el sustantivo que aparece en estas
construcciones es el complemento directo, el hecho de que dicho sustantivo
sea plural no supone que el verbo haya de ir también en plural, ya que la
concordancia con el verbo la determina el sujeto, no el complemento directo.
Por consiguiente, en estos casos, lo más apropiado es que el verbo
permanezca en singular, y así sucede en el uso culto mayoritario,
especialmente en la lengua escrita, tanto en España como en
América: «Había muchos libros en aquella casa» (Ocampo Cornelia [Arg.
1988]); «Había unos muchachos correteando» (VLlosa Tía [Perú
1977]); «Hubo varios heridos graves» (Valladares Esperanza [Cuba
1985]); «Habrá muchos muertos» (Chao Altos [Méx. 1991]). La misma
inmovilidad en singular del verbo conjugado debe producirse en el caso de
que haber forme parte de una perífrasis con poder, soler, deber, ir
a, etc.: «En torno de una estrella como el Sol puede haber varios
planetas» (Claro Sombra [Chile 1995]); «En esta causa va a haber muchos
puntos oscuros» (MtzMediero Bragas [Esp. 1982]). No obstante, la
excepcionalidad que supone la existencia de un verbo impersonal transitivo,
sumado al influjo de otros verbos que comparten con haber su significado
«existencial», como estar, existir, ocurrir, todos ellos verbos personales con
sujeto, explica que muchos hablantes interpreten erróneamente el sustantivo
que aparece pospuesto al verbo haber como su sujeto y, consecuentemente,
pongan el verbo en tercera persona del plural cuando dicho sustantivo es
plural: «Hubieron muchos factores que se opusieron a la realización del
proyecto» (Expreso[Perú] 22.4.90); «Entre ellos habían dos niñas
embarazadas» (Caretas [Perú] 1.8.96); incluso se ha llegado al extremo de
generar una forma de plural hayn para el presente de indicativo, con el fin de
establecer la oposición singular/plural también en este tiempo: «En el centro
también hayn cafés» (Medina Cosas [Méx. 1990]). Paralelamente, se comete
también el error de pluralizar el verbo conjugado cuando haber forma parte
de una perífrasis: «Dice el ministro que van a haber reuniones con diferentes
cancilleres» (Universal [Ven.] 6.11.96). Aunque es uso muy extendido en el
habla informal de muchos países de América y se da también en España,
especialmente entre hablantes catalanes, se debe seguir utilizando este verbo
como impersonal en la lengua culta formal, de acuerdo con el uso
mayoritario entre los escritores de prestigio.

4.1. habemos. Precisamente por su carácter impersonal, solo puede


conjugarse en tercera persona del singular, de modo que si se desea expresar
la presencia de primeras o segundas personas, no debe utilizarse, en la lengua
culta, el verbo haber, aunque a veces se haga así en la lengua popular,
recurriendo, para la primera persona del presente de indicativo, a la
forma habemos: «En México tenemos escasez de líderes naturales. Los pocos
que habemos somos combatidos por múltiples intereses» (Proceso [Méx.]
19.1.97); ¿Cuántos habíais en la fiesta?;debió haberse dicho los pocos que
somos o ¿Cuántos estabais/erais en la fiesta?

4.2. En el español actual, queda un resto del antiguo uso de haber como
impersonal con complementos que expresan tiempo, caso en el que hoy se
emplea normalmente el verbo hacer (→hacer(se), 2). Se trata del uso de la
forma ha del presente de indicativo pospuesta a una expresión temporal para
referirse a un momento situado tanto tiempo atrás como indica el
complemento: «Diez años ha que soporto regaños y
sarcasmos» (Arrau Digo [Chile 1981]; «Hubo una Compañía, muchos años
ha, pero tuvieron que exiliarse» (Palencia Camino [Ven. 1989]).

5. El verbo haber forma parte de distintas locuciones, de las que merecen


comentario las siguientes:

a) haber lugar. Se construye normalmente con un complemento precedido


de las preposiciones a o para y significa ‘darse las condiciones para que se
produzca lo expresado por el complemento’: «Con estas precisiones no
había lugar A más conjeturas» (Vega Así [Col. 1981]); «Pero hay
lugar PARA ser pesimistas» (Rangel Salvaje [Ven. 1976]). Es más habitual su
empleo en oraciones negativas. En el presente de indicativo alternan las
formas hay y ha, esta última usada especialmente en el lenguaje
jurídico: «Moreiras alega que no ha lugar a la adopción de medidas
legales» (Mundo [Esp.] 28.7.94). No debe suprimirse la preposición que
precede al complemento: «El alcalde [...] dijo que si él tiene la voluntad de
renunciar al cargo, no ha lugar la expulsión que ha pedido el Grupo
Popular» (Abc [Esp.] 17.2.87).

b) haber menester. → menester, 2a.

c) habérselas con una persona o una cosa. ‘Enfrentarse a ella’. Solo en este
caso está vigente y es correcto el uso de la forma habemos para la primera
persona del plural: «Nos las habemos con un verdadero
profesional» (Casares Lexicografía [Esp. 1950]); «En este caso nos las
habemos más bien con lo que podría llamarse un
“religionista”» (Tomasini Lenguaje [Méx. 1993]).

d) habida cuenta. Va siempre seguida de un complemento precedido de la


preposición de y significa ‘teniendo en cuenta lo expresado por el
complemento’. El complemento puede ser un sustantivo o una oración
subordinada introducida por la conjunción que: «Habida cuenta DEL tiempo
transcurrido ya en prisión, el Tribunal se mostraba
clemente» (FdzSantos Extramuros[Esp. 1978]); «No sé cómo supe que era
japonés y no chino, habida cuenta DE que la proporción entre chinos y
japoneses en La Habana era abrumadora en favor de los
primeros» (CInfante Habana [Cuba 1986]). En la lengua esmerada, no debe
suprimirse en ningún caso la preposición de: «Valiente respuesta, habida
cuenta la complejidad del asunto» (Mundo [Esp.] 11.2.94); «Esta posibilidad
parece incluso más lógica [...], habida cuenta que los ingresos [...] serán
mucho menores» (Abc [Esp.] 14.5.82) (→ QUEÍSMO).

6. haber / a ver. No debe confundirse el infinitivo haber con la expresión


homófona a ver, constituida por la preposición a y el infinitivo ver. A ver es
una expresión fija que presenta distintos valores y usos ( → ver(se), 5), en
muchos de los cuales puede reemplazarse por veamos, lo que pone de
manifiesto su relación con el verbo ver y no con haber: A ver con quién
aparece mañana en la fiesta [= Veamos con quién aparece mañana en la
fiesta]; A ver si te atreves a decírselo a la cara [= Veamos si te atreves a
decírselo a la cara].

7. no haber duda. → duda, 2.

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