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Samantha Garrido Domínguez

Ensayo final: Globalidad y Sistema mundial

A lo largo de la historia, han existido diferentes modelos de producción; podemos


dividirlos en: esclavismo, feudalismo y el modo de producción despótico-tributario.
Su presencia en el mundo no fue total, ni fue al mismo tiempo, pudieron haber
convivido a la vez dos de ellas e incluso las tres. Algunos ejemplos de estas
sociedades, pueden ser: para el caso de las sociedades despótico-tributarias se
asentaban cerca de cuerpos acuáticos; sociedades esclavistas fueron Grecia y
Roma; el feudalismo se desarrolló en Europa y Japón.

En determinado periodo de la historia, comenzó un nuevo modelo de producción


denominado capitalista. Una de las principales características de este modo de
producción, es la acumulación de capital, que puede ser entendido como un medio
de producción ajeno al trabajo humano.

En el siglo XVI, con la conquista de América, se forma un nuevo proceso de unión


mundial denominado Globalización. Algunos autores también se refieren a él como
mundialización. Este fenómeno comenzó como una expansión internacional del
comercio.

Dentro de los estudios y reflexiones acerca de la Globalización, existen tres posturas


o tendencias; están divididos como: a favor con autores como Thomas Friedman; la
postura neutral, ya que contiene algunas críticas con exponentes como Manuel
Castells; y por último la totalmente critica con Samir Amin e Immanuel Wallerstein.

Thomas Friedman en el capítulo de “Mientras dormía” incluido en su libro La tierra


es plana (2005), nos muestra cómo, para él, la globalización ha sido un éxito. Divide
la globalización en tres periodos: 1.0, que va de 1492 a 1800 y está caracterizada
por el inicio de la mercantilización; la Globalización 2.0 que inicia con la revolución
industrial en Francia, en 1800 y culmina en el año 2000, otra de sus características
principales es la creación de empresas multinacionales; y por último, la globalización
3.0 que es la que inició en el 2000 y continúa hoy en día, sus principales
características son las tecnologías de la información y comunicación, el mercado
libre y la competencia mundial.

Friedman (2005) identifica 10 aplanadores del mundo: 1. El fin del socialismo; 2. La


creación del world wide web; 3. Las TICS; 4. El acceso libre a códigos fuente
(Softwares); 5. La subcontratación (outsourcing); 6. El traslado de fábricas (de
países desarrollados a países en vías de desarrollo) para abaratar costos; 7. La
cadena de suministros (colaboración entre proveedores, minoristas y clientes para
crear valor) ; 8. Intromisión de los subcontratistas en las empresas contratantes
(insourcing); 9. El acceso libre a la información; y 10. Esteroides (tecnología
inalámbrica, por ejemplo).

Este autor observa a la globalización como un fenómeno positivo que ha ayudado


a homogenizar el mundo y ha hecho desaparecer las fronteras entre países. Para
él

El aplanamiento del mundo quiere decir que actualmente estamos conectando todos
los centros de conocimiento para crear una única red global, una red que (siempre
que la política y el terrorismo no se interpongan en el camino) podría dar lugar a una
asombrosa era de prosperidad e innovación (2005,10).

En la tendencia neutral encontramos a Manuel Castells. Este autor en el texto “¿Es


sostenible la globalización en América Latina?” define lo sostenible como “aquel
proceso que no destruye las bases sobre las cuales se asienta su desarrollo”. Las
bases de la globalización son sociales, ecológicas, económicas e institucionales.

Para Castells, la globalización no es igual a la internacionalización, es la articulación


de un sistema productivo en todo el mundo, el cual, no incluye aquello que carece
de valor para el sistema. El autor afirma que la globalización no incluye a la mayoría
de población del mundo, aunque esté presente en todo el planeta. Argumenta que
la Globalización no es sostenible en todo el mundo porque “los mercados sin
sociedades, mercados sin instituciones de servicio público no son eficaces y acaban
colapsando” (105).
Se coloca dentro de la posición neutra ya que no califica de totalmente negativa la
globalización, sino que explica el por qué no es sostenible para algunas partes del
mundo, en este caso se refiere a América Latina: “el gran problema… es la débil
inserción en el mundo informacional, y la débil capacidad de gestión de los recursos
productivos tecnológicos” (109).

Para ejemplificar la tendencia crítica, tomaré como referencia el trabajo de Samir


Amin “Los desafíos de la mundialización” (1999). Para Samir Amin, el capitalismo
está estrechamente relacionado con lo de que él denomina como mundialización
(refiriéndose a la globalización). “El sistema capitalista opera como una “economía-
mundo”, en el marco de un sistema político organizado en estados soberanos”
(1999, 59).

Samir Amin considera que en el sistema mundial todo se rige por las leyes de
desarrollo y sus reacciones en el medio social. El capitalismo tiene un crecimiento
exponencial incontrolable que puede ser calificado como “suicida” y “criminal”. Lo
que engendra el capitalismo es, según este autor, es la polarización, la cual puede
ser entendida como la fuga de capitales de las periferias a los centros, así como la
explotación del trabajo. Los autores que se encuentran en la tendencia critica, creen
que la globalización y su sistema económico de producción, el capitalismo, es
dañino y autodestructivo.

Por suerte, existe una resistencia global que está buscando alternativas para la
globalización, de ellos emergió un colectivo de autores denominado Foro
Internacional sobre Globalización (FIG) (2003). Éstos autores creen que “existe una
capacidad humana para la cooperación, la creatividad y la elección responsable que
hará posible un mundo mejor” (2003, 13).

Realizan una crítica a la globalización corporativa, a organizaciones como el Banco


Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio.
“Esbozan diez principios rectores para unas sociedades sanas, justas, democráticas
y sostenibles” (2003, 29). Explican por qué los bienes comunes no deben ser
privatizados ni comercializados. Defienden el traspasar el poder de decisión del
ámbito global, al ámbito local, entre otros rubros.

Quienes impulsan estas alternativas es la misma resistencia mundial que se opone


a la Globalización Corporativa, a propósito, el FIG comenta:

“Los movimientos ciudadanos buscan muchas de las cosas que los globalistas
corporativos dicen ofrecer, pero que, de hecho, no consiguen dar: la participación
democrática, unas economías de empresa que ofrezcan buenos empleos y
respondan auténticas necesidades y preferencias de sus clientes, un medio
ambiente sano y el final de la pobreza” (2002, 18).

Para mí, la globalización es un proceso estrictamente ligado al capitalismo ya que


es su sistema de producción. Su inicio estuvo marcado con la conquista de América.
Esto se logró al empezar a comercializar internacionalmente con bienes y servicios.
Hoy en día, la globalización la relaciono con las empresas transnacionales, porque
son aquellas que hacen posible que aquí como en India estemos consumiendo los
mismos productos (por ejemplo).

No estoy completamente a favor de la globalización porque considero que, así como


tiene algunos pros, tiene muchas más contras; la privatización de bienes como el
agua o los servicios públicos como la educación; el empobrecimiento de la gente; la
corrupción entre empresas y gobiernos, etc.

La globalización, para mí, si divide el mundo en países “desarrollados”, “en vías de


desarrollo” y “no desarrollados”. Enriquece a quienes ya están en el poder y
empobrece a las clases medias.

Fuentes de información:

Friedman T. (2005) La tierra es plana: breve historia del mundo globalizado del siglo
XXI tomado de:
ftp://ftp.icesi.edu.co/cramirez/Tierra_Plana/Cap1_Mientras%20Dorm%EDa%20La
%20Tierra%20es%20Plana.pdf

Castells, M, ¿Es sostenible la globalización en américa latina?

Amin, S. (1999) Los desafíos de la mundialización Siglo XXI Editores

Foro Internacional sobre Globalización (2003) Alternativas a la globalización


económica. Un mundo mejor es posible Gedisa ediciones.