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Cuento: La Billetera

Joaquín iba al colegio como todas las mañanas, sin saber que en minutos viviría una
impresionante aventura. Caminaba por la vereda pensando que deseaba mucho tener
ese videojuego que estaba de moda y su mamá no se lo podía comprar ya que era muy
costoso.

ÉL soñaba con poder tener ese juego pero no sabía cómo podría llegar a obtenerlo.
Absorto en sus pensamientos seguía su camino, cuando de repente siente algo molesto
debajo de sus pies, era una billetera. Se agacha para saber que había pisado y se
encuentra que, para su sorpresa, estaba llena de dinero. La tomó entre sus manos y
pensó que por fin sus plegarias habían sido escuchadas, en esa billetera estaba la
solución para sus problemas, pues estaba llena de dinero y podría comprar ese
videojuego tan deseado. Al abrirla encontró la identificación de su dueño junto con sus
datos personales.

Él sabía que lo correcto era devolvérsela, pero también sabía que esta sería la única
forma de poder obtener ese videojuego tan deseado ya que su mamá no se lo iba a
poder comprar por su elevado costo. Es así que la guardó dentro de su mochila y pensó
que luego de la clase decidiría qué hacer con ella, así tendría tiempo de pedir opinión a
alguien más sobre el tema. Ya en el colegio, le contó a un compañero sobre lo ocurrido y
este, sin dudar, le aconsejó que se comprará el videojuego y luego devolviera la billetera
a su dueño, diciéndole que cuando la encontró ya estaba vacía. A Joaquín le pareció una
idea razonable, ya que de todos modos ese hombre ya había perdido su billetera.

Al salir del colegio, de camino a casa, pasa por una tienda de ventas de videosjuegos y
decide entrar para comprarse su tan deseado juego, entra, lo escoge y al momento de
pagarlo siente el deber de hacer lo correcto, sabe que no podría vivir con la idea de no
haber hecho lo debido. Es así que devuelve el juego y se va hasta su casa. Cuando llega
le cuenta lo ocurrido a su mamá, ella se pone muy orgullosa de su hijo por haber
actuado de acuerdo a su corazón y con honestidad. Así que los dos juntos se dirigen a la
casa del dueño de la billetera para devolvérsela. Al llegar allí, Joaquín le relata al señor
por los diferentes estados de ánimo que paso desde que encontró su billetera y le cuenta
cada uno de sus pasos hasta ese momento. El señor queda muy agradecido con él, lo
felicita por su honestidad. Se despiden y ambos vuelven para su casa con la sensación
de haber hecho lo correcto, porque la honestidad es una virtud que vale la pena sembrar
en nuestro corazón.

A la mañana siguiente, Joaquín se preparaba para ir al colegio, cuando suena el timbre


de su puerta, escucha que su mamá atiende y lo llama. De inmediato va hacia donde
estaba ella y para su sorpresa estaba el señor de la billetera con un regalo entre sus
manos. Joaquín abre con mucha alegría su presente y para su asombro, aquel señor le
traía de regalo su tan deseado videojuego como forma de agradecimiento por haberle
devuelto todo su dinero.
El frasco de galletas
Para niños más pequeños, este juego ofrece un concepto simple de honestidad. Ayuda tener
un frasco de galletas y encontrar una con uno de los participantes. Primero, comienza
contándole a un niño una historia acerca de un frasco lleno de galletas, pero cuando alguien
(introduce el nombre de una persona o usa en su lugar "mami" o "papi") va a tomar una
galleta, ve que no quedan más. Luego canta "¿Quién tomó la galleta del frasco de galletas?
Papi las tomó. ¿Quién? ¿Yo? Sí, tú. No puede ser. Entonces ¿quién?" Sigue repitiendo
usando los nombres de los niños e incorporándolos a la canción y respondiendo a la canción
diciendo "¿Quien? ¿Yo?" y "No puede ser". Una vez que el niño produce la galleta,
recompénsalo con una galleta u otro premio.

El juego del botón


Como en "Quién tomó la galleta del frasco de galletas", el juego del botón requiere cuatro a
ocho personas y un botón. El botón se pasa desde las manos ahuecadas de una persona a
otra mientras otra se da vuelta y cuenta hasta 10. Una vez que el "buscador" termina de
contar, se da vuelta y puede preguntarle a tres personas en el grupo si tienen el botón. Si
se le pregunta, la persona tiene que ser honesta y mostrar el botón, convirtiéndose en el
"buscador" para la siguiente ronda de juego.

Verdadero o falso
Este es un juego de demostración para niños pequeños. Se juega haciéndoles preguntas que
tú sabes que obviamente son verdaderas o falsas. Por ejemplo, dices "Las ranas son rosas".
El niño responde "No es verdadero". Juega muy livianamente al principio, diciendo varias
oraciones verdaderas y falsas para los niños. Arroja juguetes al suelo y di "Tiré un juguete al
suelo". Entonces el niño responderá "Verdadero". Luego, refuerza el conocimiento que el
niño tiene sobre lo verdadero y lo falso, con una frase como "Wow, tú conoces la diferencia
entre lo que es verdadero y lo que no lo es. ¿Sabías que si alguien dice algo que no es
verdadero, se le llama mentira?" Luego arrojas un dólar en el suelo, lo levantas y luego
dices "Yo no levanté un dólar". El niño dirá "No es verdadero". Usa este juego para
incorporar juguetes y diversión así como también temas serios de honestidad.