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Alvaro Lopez Miramontes Cristina Urrutia de stebelski LAS MINAS DE NUEVA EvPANA EN 1774 SEP NOK Instituto Nacional de Antrapologia e Historia DEPARTAMENTO DE INVESTIGACIONES HISTORICAS 83 COLECCION CIENTIFICA, HISTORIA ECONOMICA. MEXICO 1980 Derechos reservados conforme & ta ey. © | instituto Nacional de Antropotogia © Mistoria — Cordoba, a3, 429 47 México 7, BF. Impreso y hecho en México Pronted and madein Mevico Este volumen es el segundo de una serie de 3, que la coleccién “Fuentes para la historia econdmi- ca de México” publica sobre la mineria en el siglo XVIII. Lo constituyen los informes que las cajas reales de los principales centros mineros envian al virrey don Antonio Bucareli y Ursiia, en respuesta a su Instruccién del I de julio de 1772 en la que pide informes sobre el ntimero de minas que se tra- bajaban, su estado, nombres de sus dueftos y pro- duccién, mimero de minas abandonadas y denun- ciadas, asi como observaciones y sugerencias para ‘mejorar las mismas, Estos documentos se conservan en el Archivo Ge- neral de la Nacién, Ramo Minerta, Vol. X1, entre los jolios 1 y 258. Hasta donde sabemos es la pri- mera vez que se publican, aunque Walter Howe los analiza en su libro, The Mining Guild of New Spain and Its Tribunal General y David Brading cita el relacionado a Guanajuato en Miners and Merchants in Bourbon Mexico. Presentamos los informes en el orden en que aparecen en el original: Guanajuato, Bolarios, Guadalajara, Alamos, Zacatecas, Durango, San Luis Potost, Parral, Pachuca, Zimapan, Som- brerete y México, precedidos por la Instruccién det Virrey. Las diligencias fueron turnadas en un lapso de 2 aftos. Esta serie de documentos constituye uno de los primeros censos econémicos elaborados en ta Nue- va Espafia y proporciona una valiostsima informa- cin sobre el estado de la mineria a finales det siglo XVII Fue a partir del levantariento de este censo que empezaron a tomarse medidas muy posi- tivas para Ia industria minera novohispana. En efecto, cuando Bucareli fue nombrado virrey en el afio de 1771, graves problemas aquejaban a ta minerta. Esto lo lev6 a enviar la mencionada Ins- iruccién a las cajas de Ios distritos mineros més importantes. Los oficiales encargados de cobrar Jos derechos reales sobre el oro y la plata, asi como de vender el azogue a los mineros a través de las cajas reales, no contaban en la mayoria de los casos con toda la informacion requerida, por lo que orde- naron a los alcaldes mayores, quienes actuaban Nota Introductoria como jueces de minas, enviarles los datos necesa- rios para responder a todos los puntos de la Ins- truccién. Dados los conocimientos y capacidad de los oficiales, los informes recibidos por el Virrey varian en la riqueza de sus datos y en el interés de sus observaciones. Algunos se contentaron con en- viar tinicamente los informes que recibieron de los alealdes mayores; otros —como el de Pachuca~ elaboraron un reporte rico en sugerencias, Sin embargo, los documentos en su conjunto dan una idea bastante clara del estado de la mine- ria kacia 1772. Gran parte de lax minas se encon- traban abandonadas por falta de capitales para Hevar a cabo las obras de desagtie y de excavacion en sus niveles mds profundos, y en menor grado por el alto precio de ia sal y del azogue para el beneficio de los metales. También se aduce como causa de la postracién minera el derroche y poca prevision de los duefios y la existencia de algunos problemas laborales, Sélo los distritos mineros relativamente nuevos informaron de cierta pros- peridad. La Corona decidié tomar las medidas necesarias para reorganizar @ la minerfa novohispana en base @ las informaciones recibidas del visitador José de Galvez y del virrey Bucareli, entre otros. En el afio de 1774 se reconoce oficialmente la formacién del Cuerpo de Minerta, 3 aftos después organiza su propio tribunal, en 1783 se promulgan las nuevas Ordenanzas, en enero de 1792 se abre el Colegio de Minerfa. Con el mismo proposito empieza a funcionar un Banco de Avfos para aportar los capt tales necesarios a la rehabilitacién de las minas y se concede la reduecién del precio del azogue y de la pdlvora. Todas estas innovaciones revitalizaron la explotacién de tas minas y fueron sin duda alguna factores que determinaron el aumento de la produccién de tos metales a partir de a década de 1770, El conjunto de documentos que integran este volumen viene pues a enriquecer nuestra compren- sién de la historia econdmica y social de Nueva Espaita. Los documentos fueron recopilados por 5 LAS MINAS DE NUEVA ESPANA EN 1774 Alvaro Lopez Miramontes y su anotacion y prepar racién para la publicacién fueron hechas por Cris- tina Urrutia de Stebelski. Debemos decir que con in de facilitar ta lectura de ios documentos se moderniz6 su ortografia y puntuacion Asimismo se elaboraron notas sobre algunos tér- minos mineros para ayudar a la mayor compren- sidn del texto. Encabezando cada informe aparece una breve introduccién que sefiala dénde se en- cuentra el documento, ef nombre de su autor o autores y un breve resumen de la informacion que contiene. Cristina Urrutia de Stebelski Documento 1 Instruccion del Virrey Nota de fos complladores: Este primer documento se encuentra en el Archivo General de la NaciOn, Serie miner, Vol. XI, Fol 358. Es la Instruccién que envid el virrey don Antonio Bucareli y Ursia a los oficiales de las caias de Guanajuato, Bolafios, Guadalajara, Alamos, Zacatecas, Durango, San Luis Potosi, Parral,’ Pachuca, Zimapdn, Sombrerete y ‘México el 1 de julio de 1772. En él se pide que den noticia de las minas que su Real Caja reconoce y que estén en labor, st estado, nombre de los dueiios, de qué fomento son capaces, el ntimero de marcos que anualmente produ cen, asi como el nfimero de minas abandonadas o denun- ciadas y algunas observaciones o sugerencias para la mejora de la miner, Esta instrucci6n aparece varias veces en los documentos siguientes; se transcribid la que incluye los nombres de las Reales Cajas alas que se les envid. COLECCION CIENTIFICA Para tomar conocimiento del estado de la mi neria del Reino y poder dictar alquellas providen: cias que parezcan més propias a su fomento y labo- rio, prevengo por punto general con esta fecha a todos los oficiales reales! de las respectivas cajas?, pasen con la posible brevedad a mis manos una puntual noticia del ntimero de minas que se tra bajan, con expresién de su estado, de aumentos 0 decadencias y nombres de los duefios a que corres- ponde su propiedad, de qué fomento sean capaces, y el ntimero de marcos3que anualmente producen, sewin lo que reconocen las respectivas cajas, ya sea por el expendio de azogues4o por el reconocimien- to de quintos.5 1 Oficiales reales. Administradores de Real Hacienda encar- gados de llevar las cuentas de entradas y salidas de las Cajas Reales que se encontraban en eludades, puertor 0 centros rmineros importantes. 2 Caias reales. Tesorerfas y contadurias de Real Hacienda, Para el siglo XVIII exisen las principales de intendencia y provincia, las cas subaltemas y la mis importante que es la de México, lamada Caja General de Ejército y Real Hacienda, Véase la Real Ordenanza para el establecimiento e instnucein de intendentes de ejército y provincia en el Reino de fa Nue- va Bspata, Mads, Imprenia Real, 1786. 3 ‘Mercos. Para las cquivalencias de Monedas y medidas de peso vase Enrigue Florescano e Isabel Gil, Desericiones econdmicas generales de Nueva Expat, 1784-1817, México, Instituto Nacional de Antropologia © Historia, 1973, pp. 265-267. Las no incluidas en esta abra tendrén sus equivi- lencias a pie de pégina. 4 Expendio de azogues. La venta del szogue, indispensable para el beneficio por amalgamaciéa, era monopotio de la Corona y se haeia por medio de las Cajas Reales, otorgindose crédito para su compra hasta por seis meses. La mayor parte del azogue vendido proventa de las reales minas de Almaden, Espafa, Huancavelica, Peri, y en menor medida de Idra y China durante la primera mitad del siglo XVI. Los intentoe por extraer azogue de las minas halladas en Nueva Espana principalmente en Michoaedn- fracazaron por resulta in- costeables, La escasez que imperé en algunas épocas obligé a los mineros a serie de azogue de contrabando, vendido slandestinamente a mayor precio que el fjado. Para Ia esti> macin del azogue consumido, su precio y dstibucién en la Nueva Espafia véase Fabidn Fonseca y Carlos de Urrutia, Historia general de Real Heclenda, México, Imprenta. de Vieente Garcia Torres, 1845-1853, Vol. 1, pp. 297-387; Modesto Bangall6, La miner‘a y la metalurgi en ta América ‘espariola durante a época colonial, México, Fondo de Cult 1a Econémica, 1955, pp. 272-274, 315; P. J. Bakewell, Silver Mining ‘and Sactety in Colonial Mexico, Zacateces 1546-1700, Cambridge, Inglaterra, Cambridge University Press, 1971, pp. 150-186, s Reconocimiento de quintos. Por Real Cédvla de 5 de febrero de 1524 se mandé cobrar el quinto como impuesto 8 todos los metales que se sacaran de las mina. Estos metales debian presentarse en lingotes para scr quintados en la Ca Reales, despues de lo cual ~ya reconocidos~ podian circular Uibromente por el Reino. Durante el siglo XVII se concede a INAH Que asimismo expresen el niimero de minas que habiendo estado corrientes en sus labores estan hoy abandonadas, bien sea por imposibilidad de los duefios para su fomento o por haberse emborrasca do,6 y de las que habiéndose denunciado nuevas es tén 0 en sus primeros trabajos despues de la pose- sién dada a los denunciadores? 0 suspensas por poca posibilidad de sus dueiios. Estas noticias las deberdn vuestras mercedes ilustrar con todas aquellas que su. conocimiento préctico les haya hecho observar como més pro: pio a sostener el cuerpo de la minerfa, que es el que mantiene el giro del comercio, fomenta el Rei- no y hace crecer los justos derechos del Rey, dén- dome desde luego aviso del recibo de esta orden y de quedar practicando las diligencias para su cum- plimiento. Dios guarde a vuestras mercedes muchos aiios. México, lo. de julio de 1772. Antonio Bucareli y Ursa? Seiiores oficiales reales de México, de Guanajua- to, de Zacatecas, de Durango, de Potosi, Pachuca, Alamos; sefior oficial real de Sombrerete, de Bola- fos, de Zimapén. los extractores © mineros pagar Ginicamente el diexmo, o sea la décima parte del mineral presentado, mientras que fs rf nnadores debian seguir pagando la quinta parte. En junio de 1723 esta dstincién se suprime, cobrindose el diezmo 4 {todos los metales sin impertar'su origen, Véate Fabién Fonseca y Catlos de Urrutia, op. cit, Vol. I, pp. 1-43. 6 Emborascarse Signitica dejar de produeis beneficio una ina por perderse la vets 7 Las Ordenanvas de Mineria estipulaban que cualquier mina nueva 0 abandonads de la cusl quisiera tomarse pose: sin, debia. manifestarse durante os veinte dfas que seguian 4 a descubrimiento, inicando el nombre del descubridor y presentando una muestra del metal hallado, Las minas despo- blades durante un periodo mayor al de cuatro meses, 0 as {que no cumplieran con lo prevsto por las Ordonancas,reque- fan de_un jucio sumasio para su posesién. Véase Francisco Javier Ganbos, “Comentario alas Ordenanzas de Mineria" fen Ondenanzas de Mineria, Comentarios » Lesislacin Minera hasta 1874, México, Consejo de Recursos Naturales no Reno- vables, 1961, pp. 64-72, 8 Frey don Antonio Bucoreliy Ursia, (1717~1779). Bai de Ia Orden de San Juan y 460 virrey de la Nueva Espaaa, Gobernd de 1771-4 1779, Nacié en Sella y muri en Mexico siendo virey. Véase Marfa Lourdes Diaz ‘Trechuelo Spinola et aly “Don Antonio Marta Bucareli y Ursa” en José Anto- nio Caldesén Quijano, Los vireyes de la Nueva Expata en el reinado de Cortes Il, Sevilla, Escuela de Estudios Hispanc- americans, 1967, Tome I, pp. 385-658; Diccionario Pornia de Historia, Bografia y Geografa de México, México, Fito: vial Portia, 1964, p. 720 cooly Biases gut ay santeadsits Sesublie arto! 4) w dhusere abiaanaial Pt cute hs ¢ tea ay oh hush Aoledes) tenga ae cto & aembpiomnny sol kbbeety Age tenia sur ob Lithia ageq msbocism isdenn laid a) aelSliGie amr wissieeraGs We sip esifebc abhor neo ipeadE if in sis odlont agi 2aisaaing a aoe iid se 7 bb std ap. 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Pue elaborado por ios oficiales reales de la caja de Gua najuato, Francisco Tineo y Bemardo Gonzélez del Cempi lio, quienes después de recibir carta del virrey don Antonio Bucareli en la que los reprime severamente por su negligen- cia al no responder a Ia Instruccién, envfan finalmente los informes recopilados por los diferentes alcaldes mayores ‘vienes fungian como jueces de minas en las distintas jurisdicciones, asi como un reporte elaborado por ellos ‘mismos de las minas existentes en la ciudad de Guanajuato, entre las que se encontraba la muy famosa de la Valenciana, El documento incluye las instrucciones que se remitieron a cada jurisdicci6n, los autos en que se informa del recibo de éstas, diferentes cartas entre los oficiales y el virey y alcaldes mayores, asf como los informes de los reales de Seiiora Santa Ana, Santa Rosa, Lafragua, La Peregrina, San Lorenzo, Villalpando, El Cubo, San Bruno, Comanja’ y la ciudad de Guanajuato. Los oficiales reales sugieren para mejorar las condiciones de la mineria: que se volviera a pagar el partido a los traba- jadotes mineros, pues empobrecidos éstos se hallabe perju- icado el comercio y a su vez imposiblitado para fomentar a la mineria, que “en las tiendas de raya de las minas se prive la venta de géneros de Castilla y de la tierra que no sean puramente comestibles por el notable perjuicio que sigue al comercio” y para Guanajuato que los parcioneros de las minas de la ciudad “uniformasen sus voluntades para rehabilitarlas segtin corresponde”” A estos comentarios siguen un cuadro estadistico del nimero de minas en corriente (60), a media labor (40) y ahandanadae (7) en sale sentra tninarn Dae ition ot a= Rieter tet Py yt tl ed er dt = rier | Excelentisimo sefior: Ponemos en noticia a Vuestra Excelencia haber recibido su carta del 1o. del que rige, en que nos manda que con la posible brevedad le demos pun- twal noticia del nmero de minas que se trabajan en este Real, con expresién de su estado y de los nombres de sus ducfios, como de las demés circuns- tancias que en su misma carta orden nos advierte. Y para poder instruir Ia soberana comprensién de Vuestra Excelencia sobre estos asuntos, deberemos ocurrir para que nos ilustren asf al alcalde mayor, ‘como juez de minas! ante quien éstas se registran y denuncian, como a los diputados de mineria;2 que asf éstos como aquél, por razén de sus empleos, po- drin con més acierto y menos dificultades que no- sotros indagar y saber lo que se pretende, y habidas de ellos las circunstanciadas noticias las pasaremos a la de Vuestra Excelencia en cumplimiento de nuestra obligacién a su superior mandato. Dios Nuestro Seior guarde la vida de Vuestra Excelencia muchos afios para la mayor exaltacién 1 Nombrados por el rey 0 por los vireyes, los alcaldes ma yores actuaban como gobernadores locales de unidades ter toriatesllamadss alealdfas mayores. Tenfan facltades adm nistratvas y juiciales, por lo cual sees llamaba ~as{ como a los corregidores~ justicias, Las Ordenanzas de. Miner Contenidas en la Recopilacién de Castilla presceibfan que se ombrara un administrador por cada distito minero, el eval ‘debfa impartirjustcia; pero esta ley nunca se puso en pr tica por resulta incosteable y en su defecto los litigios de Imineria se turaron a los alcaldes, pudiéndose apelar la Real Audioncia de la Nuova Espafa, asi como para sus funclonarios, wase Peter Gerhard, "Colonial New Spain, 1519-1786; Historical Note on the Evolution of Minor Politica jurisditions", en Howard F. Cline (E4.), Handbook of Middle American In. dians, Austin, Texas, University of Texas Press, 1972, Vol. Xil; véase también para To relativo a los jucces de minas, Francisco Javier Gamboa, op cit, pp. 304308, Diputados de mineri, Hasta 177 su cargo era honorario ¥ similar al de los regidores, Exan elogidos cade dos fos por fos mineros para representar la industria mineraen el consejo ‘municipal local y proteger sus intereee, pero carecfan de av- toridad jutdica o ejecutiva. Walter Howe, The Mining Gulld ‘of New Spain and it Tribunal General 1770-1821, Cambiid- Be EUA, Harvard University Press, 1949, pp. 38, 39 INAH - Guanajuato y julio 8 de 1772, Francisco Tineo (ribrica) Bernardo Gonzdlez del Campillo (raibrica) Excelentisimo sefior virrey frey don Antonio Bucareli y Urséia Excelentisimo sei En carta de 8 de julio préximo vencido, expu- simos a Vuestra Excelencia que para poder contes- tar a la que con fecha del primero del citado mes ‘nos remitié —ordendndonos le diésemos cuenta del niimero de minas que se trabajan en este Real, con expresién de su estado, de los nombres de sus duefios y de las demés circunstancias que en ella se advierten— ocurrirfamos para que en tales asun- tos nos ilustrasen, y para una completa satisfaccién a Vuestra Excelencia, asf al alcalde mayor de esta jurisdiccién, como a juez de minas ante quien éstas se registran y denuncian, como a los diputa- dos del gremio de ellas, pues asi aquél como éstos por razén de sus empleos, pudieran con més acierto y menos dificultades que nosotros satisfacer Ia intencién de Vuestra Excelencia. Pero ya verd su alta comprensién por los dos adjuntos requisito- rios y sus respuestas, la ignorancia que manifiestan en estas materias, en las que es més disculpable Ja nuestra por razén de nuestro ministerio; el que slo atiende a cobrar ejecutivamente los reales derechos de todas aquellas platas y oro incorpora- do en ellas, que el ensayador de esta Real Caja remite a ella ya fundidas y ensayadas;3cuyas mani- festaciones hacen de continuo muy pocos mineros matriculados y las mayores los rescatadores de 3 EI mineto, después de beneficiado su meta, to Mevaba a Ja casa de afinacién donde el ensayador caliicaba 0 ensayabe su ley, lo fundfsen bars de 130 marcos aproximadamente y ‘marcaba cada pieza, eobrando el impuesta correspondiente al ensaye, Véase Fablin Fonseca y Carlos de Urrutia, op. ci, Vol, pp. 45-52. 13 LAS MINAS DE NUEVA ESPANA EN 1774 dichos metales*, que son por lo general los del comercio que los compran en cortas cantidades a infinidad de mineros no matriculados, sin atender en el acto, ni saber ni los nombres de estos vende. dores, ni si sean o no duefios de minas. ¥ aunque para dar cumplimiento al orden de Vuestra Exce- lencia hemos practicado otras extrajudiciales dili- gencias, nos han sido infructuosas por asegurarnos los sujetos més antiguos de este Real y de notoria inteligencia en Ia minerfa, el que no bastarfan para instruimos en tales asuntos los mineros todos actuales de este Real, pues slo podian hacerlo de aquellas minas que han trabajado y que han dejado inconclusamente por intitiles y de las que en la actualidad cultivan; y no de aquellas innumerables que unas se ocultan y otras se dejan ver en esta dilatadisima sierra inculta, y desamparadas de antiguos profesores de este gremio por no ser de substancia, pues las que la tienen costeable o ti @ proporcién de los gastos, jamas se desiertan, En el aio préximo pasado de 71 produjeron las minas que en él se trabajaron cuatrocientos diet: rnueve mil ochocientos sesenta y un marcos, cuatro onzas, un tomin y tres granos de plata de los bene- ficios por azogue y fundicién,s y cincuenta y cinco 4 ‘Rescatadores de metales. Eran 1s individuos que compra: ban la plata aun precio reducida con el fin de tefinaria por sa conta. Adquisian pepenas do los trabajadores u obliguban a fos mineros a quienes ellos aviaban a vendertesamalgama tin ‘efinr, Después destilaban el mercurio y enviaban al miner 8 declarar ia plata como plata de diezmo para evitar pagar el {quinto obligatorio en la plata de rescate. Véase P. J. Bake- well, 0p. et, pp. 210-214, s Beneficios por azogue y fundicién. Eran los dos métodos Inds importantes para beneficiar 0 refinar la plata La calidad el mineral determinaba cud resultabe el mds apropiado a Uutlizar: el metal plomoso de alta ley se funda, mientras que #1 de contenido mediano o bajo de plata se amalgamaba, La fundicién requerfa de un equipo muy complejo, aunque al to en {era relativamente sencllo: el minerl era {ritwrado en un molino de pisones, después de lo cual se ‘metia en unos hornilos para eliminar el arate i roval "gio, plomo y cenizas y se funda en una fragua cas: Iieao, lB del cual ol comuota vanes sapere homos yaa separre lomo dela pata Ere eee ls venta de tela en slo 2 homes aero cens desventajse dno etna ta ln plate ae nes testo, or consume anes caidate oe aulae BAY madera For estas tatont la fundton coset ae mente en lor pinapios de una bonares mine eae anlcaba'smetales de muy alta ley. 11 tech fe lamado también de palo amagaraiéns oe Oo eee Jato y compliado qu tarda hasta dar fees on eee lus. El mineral em prineiamentetnursdo et ones Imputsado por agua o por muss, despues lose ee 4 mil novecientos dieciocho castellanoss y cuatro tomines incorporados en dicha especie de plata, como todo se percibe de los libros reales donde se asientan las gruesas de unos y otros metales que se ‘manifiestan en esta Real Caja, para deducirles los derechos que a Su Majestad corresponde. Y es cuanto en fuerza de Ia citada orden de Vuestra Execlencia debemos y podemos exponetle, quedando siempre a sus érdenes con el mayor renditiento, y pidiendo a Dios Nuestro Sefior que para exaltacién de estos dominios guarde la vida de Vuestra Excelencia muchos afios. Guanajuato y septiembre 23 de 1772. Francisco Tineo (ribrica) Bemardo Gonzdlez del Campillo (ribrica) Excelentisimo seiior frey don Antonio Bucareli y Urstia. En la ciudad de Santa Fe y real de minas de Guanajuato, a trece dias del mes de julio de mil setecientos setenta y dos afios, los seiores don Francisco Tineo, contador, y don Bernardo Gonzé- lez del Campillo, tesorero, oficiales de la Real Ha- cienda? y Caja de esta ciudad, habiendo recibido la a arrastro 0 tahona en donde se mola hasta quedar redueido 4 un polvo muy fino. En ese momento se colociba en un Patio por montones, a los cuales se les anadia sa, pita do sobre y hero (magistral) y azogue, La “torla” reullante quedaba al aie libre y debia ser ropasada o revue petibd ‘camente sein lo necesita. Este proceso duraba de dos a ‘ocho semanas, variando segin la calidad ‘del metal y. la destreza del azoguero, La masa se lavaba entonces,separindo- s la “pella” o amalgama de plata de fos lodes fines 0 “lee sas"; se exprimia para confeccionar las pias", que t su veo 48 desazogaban por destilacién, Por dltimo ef metal resultante fe somette a fundiciSn. Véase D. A. Brading, Mineros y co. merciantes en ef México borbonico (1763-1810), México, Fondo de Cultura Fconémica, 1975, pp, 189-194; Fe. detick Sonneschmid, Tratado de amalgamacin de Nueva Fspatla, México, Librerfa de Bostange Antonin y Cla, 1825; Modesto’ Bargall, La mineria y la metalurgie en la América Espanola durante la época colonial, México, Fondo ae Cultura Econémics, 1955, pp. 107-134, 160-196 6 Castellano. 2.12 pesos. 7 Real Hacienda, Organismo abocada a os problemas ha- endaris y fiscles de la Nueva Espaia, A partir de la Or. enanza de Intendentes de 1786 la Real Hacienda se vio ‘modificada en cuanto a su funcionamiento, y quien hasta ‘entonces habia sido la autoridad méxima a este reapecto, cl vizey, se vio desplazado por la Junta Superior de Real Hacienda a través de la cual se logrd una unifieacién de ‘xiterios que favorecieron el desempeiio de esta drea past COLECCION CIENTIFICA superior orden del excelentisimo sefor virrey de este Reino, con fecha de primero de julio del presente afio, cuyo tenor a la letra ¢s el siguiente: Para tomar conocimiento del estado de la mine ra del Reino y poder dictar aquellas providencias que parezcan mas propias a su fomento y laborio, prevengo por punto general con esta fecha a todos, los oficiales reales de las respectivas cajas, pasen con Ia posible brevedad a mis manos una puntual noticia del niimero de minas que se trabajan, con expresién de su estado, de aumentos o decadencia y nombre de los duefios a que corresponde su pro: piedad, de qué fomento sean capaces y el mimero de marcos que anualmente producen- segin lo que reconocen las respectivas cajas, ya sea por el ex- pendio de azogues o por el reconocimiento de quintos. Que asimismo expresen el nimero de minas que habiendo estado corrientes en sus la- bores estan hoy abandonadas, bien sea por impo- sibilidad de los duefios para su fomento o por haberse emborrascado, y de las que habiéndose denunciado nuevas estén 0 en sus primeros traba- jos, después de la posesién dada a los denuncia- dores, © suspensas por poca posibilidad de sus duefios. Estas noticias las deberén vuestras mercedes ilustrar con todas aquellas que su conocimiento prictico les haya hecho observar como més propio a sostener el cuerpo de la minerfa, que es el que mantiene el giro del comercio, fomenta al Reino y hace crecer los justos derechos del Rey, ddndome desde luego aviso del recibo de esta orden y de que- dar practicando las diligencias para su cumplimien- to. Dios guarde a vuestras mercedes muchos afios. México, lo. de julio de 1772. Antonio Bucareli y Ursa. Sefiores oficiales reales de Guanajuato. Y en atencién a que sus mercedes carecen de la individual noticia que se expresa en dicho superior orden inserto, para tomarla con las circunstancias que en ella se mencionan de parte de Su Majestad (que Dios guarde), exhortamos y requerimos a vuestras mercedes los sefores diputados del noble gremio de la minerfa, capitén don Fernando Antonio de Miera y don Gabriel de Arechederreta, cular de Ia administraci6n novohispana. Véase Fabiin Fon seca y Catlos do Urutia, op. eit; Joaquin Maniau, Compen dio de la historia de la'Real Hacienda de Nueva Espata en 1794. Esa obra fue publicada en 1914 en México por la Secretaria de Industria y Comercio, con notas de Alberto Ma, Carreio; Andrés Lira, “Aspecto fiscal de la Nueva Espana", Historia Mexicana, Vol. XVIII, Nim. 3, enero marzo 1368, pp. 361-394. INAH y de la nuestra les rogamos y encargamos por este auto, para que luego que lo vean y se hagan cargo de la citada superior orden se sirvan a su continua: cién de expresar lo que sobre su contenido les constare para dar cuenta a dicho sefor excelentt simo, devolviéndonoslo original; que en hacerlo asi administrarén justicia y nosotros haremos al tanto por sus autos cada que nos Jos rijan. Por éste asf Jo proveyeron, mandaron y firmaron de que doy fe. Francisco Tineo (nibrica) Fernando Gonzalez, del Campillo (ribrica) Ante mi, Manuel Marfa Marquina, escribano de Real Hacienda (ribrica). En a ciudad de Santa Fe, real y minas de Guanajuato, a treinta dias del mes de agosto de mil setecientos setenta y dos afios; yo, el escribano, es- tando presentes los sefiores capitén don Fernando Antonio de Miera y don Gabriel de Arechederreta, actuales diputados del noble gremio de la minerfa de esta dicha ciudad, en sus personas que conozco les lef e hice notorio el auto exhorto que precede, librado por los seitores oficiales reales de Ja Real Hacienda y Gaja de esta ciudad y superior orden en 4 inserto; de que entendidos dijeron que, como es notorio y a dichos seftores oficiales reales consta de cierta ciencia, no tienen los seflores que responden ninguna intervencién en minas,8 ni conocimiento ni noticia del estado de las que actualmente se trabajan, ni de sus duefos y, menos de las que estén desiertas, ni razén porque las han dejado; respecto a que sin anuencia ni conocimiento de los diputados de minerfa, se forman y hacen los regis- tros y denuncios de ellas, se dan las posesiones y testimonios a los duefios, se forman pleitos y se finalizan, y se matriculan los mineros, pues la dipu- tacién de su cargo (con harto dolor lo expresan) no se extiende més que a ser unos apoderados del co- min de esta minerfa para representar una u otra vez. sus acciones. Que es cuanto en obedecimiento del dicho superior orden pueden decir, por no constarles otra cosa. Esto respondieron y firmaron de que doy fe. a Intervencién de minas, Revisién de las memorias o bros de una mina efectuada a instancia do una do las partes en un proceso de mineria, Se nombraba con este fin aun testigo, ‘quien debia revsar el registro del metal extrafdo y los gastos exopados. 45 LAS MINAS DE NUEVA ESPANA BN 1774 Fernando Antonio de Miera (nibrica) Gabriel de Arechederreta (ritbrica) Manuel Marfa Marquina, escribano de Real Hacienda (nibrica), En Ia ciudad de Santa Fe y real de minas de Guanajuato, a trece dfas del mes de julio de mil setecientos setenta y dos aos, los sefiores don Francisco Tineo, contador, y don Fernando Gon. ziilez del Campillo, tesorero, oficiales reales de la Real Hacienda y Caja de esta dicha ciudad, habien: do recibido la superior orden del excelentisimo seftor virrey de este Reino, con fecha de primero de julio del presente afto, cuyo tenor a la letra es el siguiente, Para tomar conocimiento del estado dela minerfa del Reino y poder dictar aquellas providericias que parezcan més propias a su fomento y laborio, pre- vengo por punto general con esta fecha a todos los oficiales reales de las respectivas cajas, pasen con la posible brevedad a mis manos una puntual noti- cia del niimero de minas que se trabajan, con expresién| desu! estado, de aumentos o decadencia y nombre de los dueios a que corresponde su pro: piedad, de qué fomento sean capaces y el ntimero de marcos que anualmente producen segin lo que reconocen las respectivas cajas, ya sea por el expen. dio de azogue 0 por el reconocimiento de quintos. Que asimismo expresen el nitmero de minas que ha- biendo estado corrientes en sus labores estin hoy abandonadas, bien sea por imposibilidad de los duefios para su fomento o por haberse emborrasca- do, y de que las que habiéndose denunciado nuevas estén o en sus primeros trabajos, despixés de la Posesién dada a los denunciadores, o suspensas por poca posibilidad de sus duetios. Estas noticias las deberén vuestras mercedes ilus- trar con todas aquellas que st conocimiento précti co les haya hecho observar como mas propio a sos tener el cuerpo de la mineria, que es el que man- Uene el giro del comercio, fomenta al Reino y hace crecer los justos derechos del Rey, déndome desde luego aviso del recibo de esta orden y de quedar practicando las diligencias para su cumplimiento, Dios guarde a vuestras mercedes muchos afios, México, lo. de julio de 1772. Antonio Bucareli y Urstia. Sefiores oficiales reales de Guanajuato. Y en atencion a que sus mercedes carecen de la individual noticia que se expresa en dicho superior 16 orden inserto, para tomarla con las circunstancias que en ella se mencionan, de parte de Su Majestad (que Dios guarde) exhortamos y requerimos a vues- tra merced, el sefior capitan don Baltasar Berzabal, alcalde mayor, teniente de capitin general, juez de minas y tandas® por Su Majestad de esta dicha ciu- dad y su jurisdiccién, y de Ia nuestra le rogamos y encargamos por este auto, para que luego que lo vea y se haga cargo de la citada superior orden, se sirva a su continuacién de expresar lo que sobre su contenido Ie constare para dar cuenta a dicho senor excelentisime, devolviéndonoslo original; que en hacerlo asf administrard justicia y nosotros hare mos al tanto por sus autos cada que nos lo rija. Y por éste asf lo proveyeron, mandaron y firmaron de que doy fe. Francisco Tineo (nibrica) Bernardo Gonzalez del Campillo (riibrica) Por mandato de vuestras mercedes, Manuel Marfa Marquina, escribano de Real Hacienda (nibrica) NOTIFICACION En la ciudad de Santa Fe y real de minas de Guanajuato, a treinta y un dias del mes de agosto de mil sctecientos setenta y dos afios, el sefior capitan don Baltasar Berzabal, alcalde mayor, te niente de capitin general, juez de minas y tandas de esta dicha ciudad y su jurisdiccién por Su Majes- tad, habiendo recibido el exhorto que precede dijo: que sin embargo de hacerse ante su merced los registros y denuncias de las minas de este Real, sus téminos y jurisdiccién, como ha poco tiempo que reside en él y no asiste a las poscsiones y testimo- nios que de ellas se dan a los interesados —por prac- ticarlo el alguacil mayor o sus tenientes con el escribano de minas a quienes toca— carece de la individual noticia que expresa la superior orden del excelentisimo sefior virrey, gobemador y capitin general de este Reino, insert en dicho exhorto, por lo que —y no quedan como no queda en su 9 Tandes. En 1574 y 1575 se estableceron at tandas obi ators en Nueva Espafa, por las cules un porcentae de Indios debia trabajar en las minas por espacio de un mes al ao. Tetminado este plazo debian ser austituidos por otros, peso ta reliad estas imitaciones no Tueronrespetadas en los reales apatiados de 1 capital Esta ley duro por largo tiempo en ia colonia, prolongindose en Michoacén eas hasta In independencia. Manuel Orozco y Reria, Historia de la ominacion exatiola en México, México, Antigua Libreria Robrede de José Por eijos, 1938, Veli p. 21 COLECCION CIENTIFICA poder razén alguna pues todas subsisten en el ofi- cio de minas— podrén los schores oficiales reales requirientes, pata dar cumplimiento a dicha supe- rior orden, providenciar las diligencias que tuvieren por més conveniente. Y para ello se les devuelva dicho exhorto original; asi lo proveyé, mandé y firmé. Baltazar Berzabal (ribrica). Ante mi Alonso Calderén, escribano real, ptiblico y cabildo (ri- brica). Al tiempo de formar un estado de las minas de estos dominios, sus producciones y demas noticias pedidas en orden del lo. de julio del afto préximo pasado de 1772, se ha echado de ver con admira- cién que cuando casi todos los oficiales reales de las cajas de ellos han desempeitado su obligacién en los més principales puntos, sélo vuestras merce- des no han verificado el de ninguna, contentindose con remitir acompaiiadas de su carta de 23 de sep: tiembre las respuestas de este alcalde mayor y di- putados de minerfa, en que protestando una ignorancia reprensible se excusaron a dar las noti: cias indicadas. La facilidad con que otros mineros las han reco: gido, aun en las jurisdicciones més extendidas y dilatadas, prueban bien el frivolo motivo que pre- textaron los diputados, y nada disculpa el procedi- miento de vuestras mercedes en cosa tan substan- cial, pues no debieron perdonar medio ni diligencia que condujese a hacer efectivo el cumplimiento de mi citada, ¥ siendo indispensable poner en prictica todos cuantos puntos abraza, 0 a lo menos los mis principales, esto es los reales que reconocen a esas cajas, nitimero de minas que se trabajan en cada uno, expresando cuales estén mas en corriente —las que'se beneficien a media labor, o por solos sus propios duciios o a partido—!0 las que se hallan 10 Partido, Las formas on que se retrbufa el trabajo de los rmineros eran muy variadas. FI pastido era aque sistema por el cual se dividia of mineral oxtiafdo entre ol duefio de la mina y el tabajadar. En algunos reales, una vez que el taba jador hubjese entiegado la cuola diaria sefalada —amada {equio— compartia a medias con el dueio el sacado en ls hnotas de trabajo que restaban. En otros reales los tsabajado- res reeibian un porcentaje de todo el mineral extraido que vatiaba entre la doceaba parte hasta la mitad. En el caso de Jos duefes con poros recursos, &tos tomaban a los trabaja- ddores como socios, diviiéndose el mineral. A partir de 1765, a raiz de las medidas tomadas por el visitador Galvez, los INAH enteramente abandonadas, sus motivos y cudnto caudal demandard cada una de éstas para hacerla produetiva, prevengo a vuestras mercedes que luego Iuego a vista de ésta y sin la menor dilacién, pasen a mis manos un informe de todo circunstanciado, para hacer de él el uso que corresponde, seguros de qué ninguna excusa me seré aceptable en su defec- to, siendo asf que son s6lo vuestras mercedes los que no han cumplido con el contexto de lo man- dado. Dios, México, 6 de octubre de 1773, Guanajuato Los oficiales reales de la Real Hacienda y Caja de esta ciudad de Santa Fe, real de minas de Guana- juato, contador don Francisco Tineo, y tesorero don Bermardo Gonzflez del Campillo, hacemos saber a vuestra merced, sefor don Baltazar de Saavedra, teniente de alcalde mayor, como con fecha de seis del corriente mes y aio recibimos la carta orden del excelentisimo sefior virrey de este Reino, que a la letra es del tenor siguiente. Al tiempo de formar un estado de las minas de estos dominios, sus producciones y demés noticias, pedidas en orden del primero de julio del ao pré- ximo pasado de mil setecientos setenta y dos, se hha echado de ver con admiracién que cuando casi todos los oficiales reales de las cajas de ellos han desempefiado su obligacién en los mas principales puntos, sdlo vuestras mercedes no han verificado et de ninguno, contentandose con remitir, acompafia das de su carta de veintitrés de septiembre, las respuestas de ese alcalde mayor y diputados de minerfa, en que pretextando una ignorancia repren- sible se excusaron a dar las noticias indicadas La facilidad con que otros ministros la cogido —aun en las jurisdicciones més exter dilatadas— prueba bien el frivolo motivo que pre- textaron los diputados y nada disculpa el procedi- miento de vuestras mercedes en cosa tan substan- cial, pues no debieron perdonar medio ni diligencia que condujese a hacer efectivo el cumplimiento de mi citada orden. Y siendo indispensable poner en practica todos cuantos puntos abraza, o a lo menos los mas principales —esto es los reales que recono- cen a esas cajas, ntimero de minas que se trabajan propietaris, fostalecidos, redujeron y hasta suprimieron el partido en algunos casos, motivando terias inconformidades [Por parte de los trabajadores. Para las revueltas ocurtidas en Real del Monte véase Luis Chavez Orozco, Conflict de traba Jo con los mineraz de Real del Monte, ao de 1776, Méxi- 0, Instituto Nacional de Estudios Histricos de la Revol ign Mexicana, 1960 "7 LAS MINAS DE NUEVA ESPANA EN 1774 en cada uno, expresando cudles estén mas en co- rriente, las que se beneficien a media labor, 0 por solos sus propios duciios o a partido, las que se hallan enteramente abandonadas, sus motivos y cudnto caudal demandard cada una de éstas para hacerla productiva —prevengo a vuestra merced que luego luego a vista de ésta y sin la menor dila- cién pasen a mis manos un informe de todo cir cunstanciado para hacer de él el uso que correspon: de, seguros de que ninguna excusa me seré acep- table en su defecto, siendo aun que son sélo vuestras mercedes los que no han cumplido con el contexto de lo mandado. Dios guarde a vuestras mercedes muchos afios, México, seis de octubre de mil setecientos setenta y tres. Antonio Bucareli y Urstia, Sefiores oficiales reales de Guanajuato. Y para que lo preceptuado por dicho sefior excelentisimo tenga el debido cumplimiento y dar nosotros el Ileno que corresponde a tan superior mandato, de parte de Su Majestad —que Dios guar- de— exhortamos y requerimos a vuestra merced, y de la nuestra le rogamos y encargamos, que sin perder instante de tiempo luego que esta nuestra carta le sea remitida la haga ver, cumplir y ejecutar, y en su consecuencia proceder con Ja mayor efica- cia y esmero —sin omitir diligencia alguna— a dar la més individual razén de todo lo que se preceptiia por dicho seftor excelentisimo en todas las minas de ese real de Seiiora Santa Ana, su distrito y jurisdiccién y cuantas abraza el partido que a vuestra merced corresponde. Y hecho y asentado por diligencia formal nos dard cuenta para darla nosotros a dicho sefior excelentisimo, que al tanto haremos por las suyas cada que las veamos y nos las comunique. Guanajuato, octubre quince de mil setecientos setenta y tres afios. Francisco Tineo (nibrica) Bernardo Gonzélez del Campillo (ribrica) Por mandado de vuestras mercedes, Manuel Marfa Marquina, eseribano de Real Hacienda (nibrica) En el real de Sefora Santa Ana, Guanajuato, en veintidés dias del mes de octubre de mil setecien- tos setenta y tres afios; ante mi don Baltazar de Saavedra, teniente de este Real y su partido por don Baltazar de Berzabal, alcalde mayor por Su Majestad de la ciudad de Santa Fe, real de minas de Guanajuato, se presents el superior despacho de ésta y las antecedentes fojas, y visto por mien su 18 puntual y debido obedecimiento, mandaba y mandé que hecha la especulacién de las minas que ‘comprende el distrito de este partido, se nombren peritos que pasen, las reconozean y bajo de jura- mento que hagan en forma y conforme a derecho, declaren su estado, leyes y lo que necesitaren para hacerlas productivas. Asf por este mi auto lo proveo y firmo con dos testigos de asistencia, respecto a que los escribanos que residen en la ciudad de Guanajuato se hallan preocupados en negocios del real servicio, y no haber otros en Jos. ..11 de la ley que doy fe. Baltazar de Saavedra (niibrica) Asistencia, José de Navas (ribrica) Asistencia, José Marfa Carazena (riibrica) En dicho Real y en veinticinco dias de dicho mes y aiio, yo dicho teniente, habiendo conseguido a costa de exactas diligencias razén individual de Jas minas que comprende el distrito, mandaba y imandé se tenga presente y sc le entregue una copia a los peritos que se nombraren. Asi lo proveo, mando y firmo con los de mi asistencia, doy fe. Baltazar de Saavedra (ritbrica) Asistencia, José de Navas (ribrica) Asistencia, José Marfa Carazena (rtibrica) En dicho Real y en dicho dia, mes y aio, yo —dicho teniente— en virtud de mi antecedente auto de veintidés del corriente, nombraba y nombré por peritos para el reconocimiento de minas a don José Abellafuerte y a don Baltazar Ruiz, vecinos de este dicho Real; y presentes siendo, aceptaron el cargo y juraron por Dios Nuestro Sefior y la sefial de la Santa Cruz en forma y conforme a derecho de cjercerlo a todo su leal saber y entender sin dolo, fraude ni encubierta, y lo firmaron conmigo y los de mi asistencia, doy fe. ¥ sélo firmé don Baltazar Ruiz por no saber Abellafuerte, doy fe. Baltazar de Saavedra (nibrica). Baltazar Rui (ribrica). Asistencia, José de Navas (nibrica). Asistencia, José Maria Carazena (ribrica). Hoy dia de la fecha de arriba se les entregé a los peritos nombrados una memoria de las minas que deben reconocer y tocan a este partido, y para que conste lo asiento por diligencia que rubriqué. (Riibrica). n En blanco en ol orginal COLECCION CIENTIFICA En dicho Real, y en veintidés dfas del mes de noviembre de dicho afio, ante mf don Jose Abella- fuerte y don Baltazar Ruiz, peritos nombrados, parecieron y dijeron que, habiendo hecho recono Cimiento de las minas de que se les dio memoria, hallan que: 1, La mina de Murciélagos, perteneciente a don Miguel Dominguez, es veta abundante de frutos con leyes de doce a catorce marcos por montén y los polvillos de cuatro hasta siete onzas por libra. Se halla imposibilitada por el agua, y s6lo la ampa- ran cada mes!? sin querer te a quien la tra- bajase, aunque tiene quichfo habilite. Para su habilitaci6n necesitard tres mil pesos. 2. La de San Vicente Ferrer, catal3 de poco mas de ocho varas sobre la propia veta, pertene- ciente a don Baltazar de Saavedra, se trabaja sin intermisi6n; sus leyes no estén reconocidas. 3, La mina de Esperanza que pertencce a don José Sinforoso, a don Domingo Aribe y a don Lo- renzo Olazaval, es mina antigua y fue muy rica; habra como tres afios que la estan habilitando con malacate,l4 galera,15 tirol6 y demés necesarios, sin intermisién. 4. La mina de la Santa Cruz de la Andana pertencciente a don Vicente Suarez y a don José de 2 La Ordenanza 37 del Nuevo Cusdemo mandabs que las minas estuvieran pobladas por lo menos por cuatro personas. En caso de que alguna se abandonara por cuatro meses com secutivos, el duehio perdia todo derecho a ella hasta registrar la nucvamente, Para evitar esta situacin los mineros “am ss mings, poblindolas durante eortas temporadas. praban’ B Cara, Mina d¢_poce produndidad. Para tos términos antiguos de minerfa s2.consult6 el diccionario de Carlos Stubpe, Vocabulario minero antiquo, Buenos Aires, EL Ateneo, y un glosaria incluido en la obse ya mencionada de Francisco Javier Gamboa que aparece en Las minas de Nueva Espata en 1753, prime: volumen de mineria en esta misma colecci6n. “4 Malacate. Mésuina compuesta de sueda, linterna, eje y sop, que movida por mula 0 caballo servia para sacar Imineral, excombroe y agua de las minas. 1s Galera. Cuatta en donde se guatdaban los metales “eo: smunes", 0 sea Tos minerales con menos de 10 marcos de plata por montén de 30. quintales; los metales “ricos™ se ‘uardaban en otro cuarto llamado despensa 6 Tivo. Povo pespendicular por donde se sacaba el metal y et agua de las minat por medio de Tos malacates. El metal subfa en mantas de euero y el agua en bolas confeccionadas con piel de res INAH Castro, con metales de corta ley, por lo que esta parada, 5. La mina de la Encamacién perteneciente al licenciado Barbabosa y Jorgames —cura por Su Majestad y juez excelentisimo de este partido~ si en la veta madre a sentir de peritos entre la mina Esperanza y la de Valenciana, se trabaja con pueble redondo; sus leyes hasta la presente son cortas 6. La mina de Jesiis Marfa, perteneciente a don Francisco Rébago, a don Sebastian Jiménez y a don Juan Agustin Nieto, se trabaja con pueble redondo, aunque es mina nueva sin frutos. REALEJO 7. Lamina de San Antonio, yerma y despobla- da por el agua, sus leyes de catorce a quince marcos por montén, con alguna saca; necesita para su habi- litacién cuatro mil pesos. 8. La mina de San Bemabé, pertencciente a don Francisco del Rio, se trabaja a partidos es mina rica y la més antigua de este Real; necesita para su habilitacién quince 0 dieciséis mil pesos. 9. La mina de la Cruz, despoblada por el agua, no se saben sus leyes; necesitard ocho mil pesos. 10. La mina de San Miguelito, despoblada, de ley de diez a catorce marcos, necesita dos mil pesos para su habilitacion. 11. La mina de Belem de los seftores Aguirres y de don José Abellafuerte se trabaja a partido; sus leyes, de siete marcos. 12. La mina de la Sevillana, despoblada por el agua y dureza, sus leyes de ocho a diez marcos, necesita ocho mil pesos. 13. La mina del Rodador, despoblada por el agua, sus leyes de a cinco marcos, necesita cuatro mil pesos. 14, La mina de la Redentora, despoblada por el agua y dureza, sus leyes hasta ocho marcos, nece- sita seis mil pesos. 15. La mina de Melladito, despoblada por el agua, es veta grande; sbundante de frutos ricos, ne- cesita dieciocho mil pesos 16. La mina Grande, despoblada por el agua, es veta abundante de buenos frutos; se hace fructffera con la obra de Melladito. 17. La mina de las Raices, despoblada por el agua, con frutos de diez marcos, necesita dos mil pesos. 18. La mina de Toro Prieto, despoblada por el agua y dureza, sus leyes de quince a veinte marcos, necesita seis mil pesos. Is