Está en la página 1de 10

Calzado y Textiles

1. INDUSTRIALIZACION DEL CALZADO EN VENEZUELA


Desde comienzos de la humanidad, el hombre sintio la necesidad de proteger sus pies, utilizando
cualquier tipo de material a su alcance, entre los que se encontraban las pieles de animales. Se
dice que la aparicion del primer calzado data de los años 2000 al 3000 ac en el antiguo ejepcio
que se trató de una sandalia muy sencilla, con tiras a los lados utilizadas para ser fijadas a los
pies.

A través del tiempo ha evolucionado el trabajo y las tecnicas empledas para lograr un material
bien elaborado, suave y flexible , los tratamientos con sales minerales fueron logrando cada vez
mejor calidad del material para la fabricación del calzado.

En nuestro país es considerado un importante sector en el parque industrial ya que es de mucha


demanda por parte de la humanidad en vista de que satisface una de las necesidades
primordiales del ser humano como lo ha sido desde nuestros inicios. Ademas que genera muchos
empleos directos en las diferentes fabricas establecidas en el país, asi como también empleos
indirectos.

Es importante destacar que a pesar de la demanda del calzado en venezuela, este sector se ha
visto disminuido, en el sentido de que es mucho el calzado proveniente de paises extranjeros los
cuales son adquiridos por una gran mayoria. Es necesario impulsar un poco mas el consumo del
producto venezolano, quizas adoptando cambios que conlleven al mejoramiento del producto
venezolano o cambios en la cultura (no quiero decir con esto que los elaborados en venezuela
sean malos, si no que por la misma alienacion a traves de los medios de comunicacion y la
publicidad en cuanto a diferentes marcas de calzado provenientes de otros paises se termina por
creer que los elaborados a qui no son tan buenos como los que vienen de fuera), a fin de lograr
un mayor crecimiento de este sector, con lo que se contibuiria a la satisfacción de las necesidades
existentes en cuanto al calzado y se generarian aun mas mayores fuentes de empleo en
venezuela.

como cuales empresa :

Botiano - Catálogo de productos, historia de la empresa y contacto.

Calzados María Pía, C.A. - Fabricantes de calzado fino para damas.

Calzados Rolex - Fabricante de calzado para damas, caballeros, niños y jovenes. Catálogo de
productos y contacto.

Inglese - Fabricante de calzados tanto casuales como de vestir para caballeros y niños.
Catálogo y contacto.

Loblan - Fabricantes de botas vaqueras hechas en piel.

Texel, C.A. - Fabricantes de suelas de zapatos en poliuretano.


Thom Sailor - Calzados para damas, caballeros, niños y jóvenes. Historia de la empresa,
tecnología y contacto.

Calzados Fion, C.A. - Fabricantes y distribuidores de botas y calzado de seguridad industrial


con catálogo en línea.

Seaboots - Productores y comercializadores de calzados de seguridad agroindustrial.

Kenfar - Productos para suelas de zapatos, cremas para acabado, pintura, dispersión
pigmentaria, desmoldeante, goma termoplástica y neolite.

Sofu - Fabricantes de láminas microporosas en etileno, vinil, acetato , láminas de neolite, y


suelas de caucho.

Suela Group - Suelas de poliuretano, termoplástico, PVC, eva y caucho.

Suelas Veroli, C.A. - Industria dedicada a la fabricación de suelas en termoplástico, PVC,


microporosa, neolite y cuero.

Veneplast - Industria de plásticos dedicada al ramo de confección de calzados.

Calzados María Pía, C.A. - Fabricantes de calzado fino para damas.

Pocholin - Fabricante de calzados para niños, catálogo y contacto.

Zermac - Fabricación de calzado para niños bajo la marca New Rock.

2. INDUSTRIA TEXTIL EN VENEZUELA


Industria textil es el nombre local que se da al sector de la economía dedicado a la producción de
ropa, tela, hilo, fibra y productos relacionados.

La industria textil genera gran cantidad de empleos directos e indirectos, tiene un peso
importante en la economía mundial, y es uno de los sectores del comercio internacional que más
controversias genera, especialmente en la definición de tratados comerciales internacionales.

El sector textil pertenece al sector secundario, cuyo objetivo es transformar las materias primas o
productos semielaborados en productos terminados listos para su venta. El sector industrial es
considerado el motor del desarrollo económico de un país. Las razones de esto son varias: elevada
productividad, alto ritmo de crédito y la capacidad para amaestrar a otros sectores.

Las actividades que lo forman se clasifican según su nivel de demanda y contenido tecnológico. El
sector textil se encuentra indica las posibilidades de aumentar la productividad por medio de la
innovación y la capacidad de crecimiento de la producción. Las ramas de alto contenido
tecnológico se corresponden con los mercados en expansión.

Los materiales textiles - fibras, hilos, telas y ropa; son productos de consumo masivo razón por la
que la industria textil y de la confección genera gran cantidad de empleos directos e indirectos,
tiene un peso importante en la economía mundial y una fuerte incidencia sobre el empleo y la
tasa de desempleo en los países donde se instala. Es uno de los sectores industriales más
controvertido, tanto en la definición de tratados comerciales internacionales como por su
tradicional incumplimiento de mínimas condiciones laborales y salariales por su deslocalización
constante.

Las fábricas textiles son los lugares donde se desarrolla el trabajo y elaboración de los distintos
materiales. Inicialmente el trabajo se realiza por mujeres en sus domicilios, luego en talleres más o
menos adecuados y finalmente en instalaciones fabriles para la elaboración de hilaturas y
confección de prendas. En la actualidad en América Latina se denominan maquiladoras.

Originalmente, el término textil se aplicaba sólo a las telas tejidas, pero con la evolución de esta
industria se extiende ahora incluso a telas producidas por métodos diferentes al tejido, como las
formadas por uniones mecánicas o procesos químicos. Igualmente, se aplica a variadas materias
primas y materiales obtenidos de las mismas, como filamentos, hilos sintéticos, hilazas, que son
empleados en tejidos trenzados, bordados, acolchados, hilados, fieltrados, etc.

En estas operaciones textiles también están consideradas las de preparación de las fibras de
origen natural (vegetales o animales), y en los que se realizan procesos como el blanqueado,
teñido o la mercerización.

La elaboración de tejidos se remonta a la antigüedad más lejana. Como industria textil, tras la
invención de los telares mecánicos, comenzó a desarrollarse en Gran Bretaña, Francia, Bélgica y
Estados Unidos a partir de mediados del siglo XVIII. Las máquinas se fueron perfeccionando
rápidamente, pudiendo así incorporarse en la elaboración distintas clases de fibras.

La lana, que era la fibra natural más utilizada, comenzó a ser sustituida por el algodón, y
aunque no la desplazó totalmente, sí se convirtió en la fibra natural de origen vegetal más
utilizada.

Ya en épocas recientes, el algodón --que en tiempos pretéritos ocupaba en EEUU ingente mano
de obra esclava en los territorios del Sur-- comenzó a perder su primer puesto en cuanto a
demanda para la industria textil, y fue siendo reemplazado en gran parte por las nuevas fibras
sintéticas y artificiales, con origen en los hidrocarburos, celulosas, etc.

Subsectores textiles

· Producción de fibras. Las fibras son las materias primas básicas de toda producción textil,
dependiendo de su origen, las fibras son generadas por la agricultura, la ganadería, la química o
la petroquimica.

· Fibra natural y fabricación de fibra sintética

· Hilandería. Es el proceso de convertir las fibras en hilos.

· Tejeduría. Es el proceso de convertir hilos en telas (véase también Sarga (tejido).

· Tintorería y acabados. Son los procesos de teñir y mejorar las características de hilos y telas
mediante procesos físicos y químicos.
· Confección. Es la fabricación de ropa y otros productos textiles a partir de telas, hilos y
accesorios.

· Alta costura. El sector dedicado a la remuneración de artículos de lujo. Aunque produce


cantidades menores de artículos, estos son de gran valor y crean las modas que determinan la
dirección del mercado.

· No tejidos. Producción de telas directamente desde fibras sin pasar procesos de hilatura y
tejeduría.

· Tejidos técnicos.

La industria textil: Es el más típico exponente de una producción ligera y maniobrera orientada
al consumo. Dos ramas la constituyen: la de fibra natural de origen vegetal o animal y la
química que comprenden las fibras artificiales.

La producción textil es pionera de la revolución industrial, desarrollándose las fibras artificiales al


finalizar el siglo XIX, creciendo muy rápidamente a partir de entonces y planteando una fuerte
competencia con las tradicionales. Esta evolución ha convertido al sector en algo muy complejo
técnica y económicamente, conviviendo situaciones de crisis y expansión.

Perspectivas de la Industria Textil Venezolana

A pesar de las propuestas realizadas en consenso por todos los grupos industriales venezolanos,
todavía no se han tomado medidas bancarias y gubernamentales que ayuden a la reactivacíon
textil.

En los últimos cinco años, de acuerdo a un documento avalado por la Asociación Textil
Venezolana y organismos cúpulas como Conindustria, Consecomercio, Fedeindustria y la
Asociación Venezolana de Exportadores, la Industria Textil Venezolana se ha contraído en más
de un 40%.

En lo últimos tres años, cerca del 60% de las empresas de este sector han cerrado sus puertas y en
la misma proporción se han perdido clientes y puestos de trabajo. Según puede observarse en el
gráfico, del total de empleos generados por la industria manufacturera, un 15,21% corresponde a
la cadena Agrícola - Fibras - Textil - Confección. Es importante notar que más del 80% del
empleo que genera esta cadena, es mano de obra femenina.

Los principales motivos por los cuales esta contracción ha ocurrido, están relacionados con los
aspectos que se presentan a continuación.

Exportaciones

Según indicadores económicos, las exportaciones de productos textiles y de confección se han


reducido en 64,4% desde 1997 hasta el año 2000. Esto se debe obviamente a la poca
competitividad de nuestras productos en el exterior comparados con los de otros países, aunado
a las políticas proteccionistas que han puesto en práctica otras naciones.

Según informaciones del Banco Central de Venezuela, esta caída drástica de exportaciones está
íntimamente relacionada con la caída de la producción textil, por razones ya mencionadas en
este artículo. Es de hacer notar que empresarios venezolanos han manifestado que sin ventajas
competitivas para exportar, la industria textil estaría yendo hacia una debacle, que a medida
que pase el tiempo, tendría mayores dificultades para recuperarse. Como consecuencia, se ha
observado que a expensas de ramas económicas como la manufactura en Venezuela, entre 1999,
y el año pasado, el comercio y servicios han aumentado.

Plan de la Industria

A pesar de lo expuesto, la industria textil presentó un plan para generar 120.000 empleos en tres
años. Entre las medidas más importantes figuran:

 Que la banca del Estado establezca, mediante la emisión de bonos de la deuda pública,
un programa de recompra de deuda de los sectores productivo y comercial con garantías
respectivas.
 Adopción de medidas para convertir deudas en inversiones.
 Establecimiento de líneas de créditos con intereses de hasta 5 puntos por encima del
índice de inflación para pequeñas y medianas industrias.
 Aplicar programas de financiamientos con apoyo del Banco de Comercio Exterior y de
otros organimos multilaterales para las empresas productivas con el fin de adecuarlas a
la exportación.

Estas medidas financieras requieren adicionalmente modificaciones en la Ley de Bancos.

Igualmente, los representantes de la cadena textil abogan por una política de "Compre
Venezolano." Esto implicaría que los órganos del Estado podrán ser sometidos a la Ley de
Salvaguarda del Patrimonio Público para su cumplimiento.

Asimismo solicitan, entre otras cosas, la reactivación de los programas de uniformes escolares,
uniformes militares, lencería destinada a entes del Estado como hospitales, guarniciones militares
y uniformes para los organismos de seguridad del Estado. Según los cálculos del sector, por esta
vía podrían generarse 80.000 empleos anuales, dependiendo de la frecuencia con la se lleven a
cabo estos planes.

Por último, los sectores textiles están solicitando una simplificación y flexibilización de la carga
tributaria, así como la eliminación del impuesto a los activos empresariales, ya que esto
descapitaliza a las empresas.

También sugieren poner en vigencia nuevamente los precios mínimos oficiales para prendas y
productos textiles, con la finalidad de evitar ilícitos como la sub-facturación. Consecomercio en tal
sentido, señala que cuanto antes, debe resolverse el problema de las aduanas.
En conclusión, el gremio textiles prevé que, de aplicarse estas medidas para incrementar la
productividad de toda la cadena, el aporte fiscal se incrementaría para alcanzar los 300 millones
de dólares al año en un mediano plazo y este sector recuperaría la importancia perdida hace ya
algunos años, para beneficio de país.

La industria textil constituye el primer sector económico en muchos países que todavía se
encuentran en vías de desarrollo. Su importancia y evolución en estos países viene determinado
por una autonomía en la cual no precisan inversiones o tecnología foránea, materias primas
costosas, ni tampoco una mano de obra demasiado especializada.

FASES PRODUCTIVAS

Lo que la empresa denomina fases productivas forma parte de algo más externo, sin ceñirse a las
fases productivas propiamente dichas. Esto es, más que hablar de fases productivas sería más
apropiado referirse a los procesos realizados en la empresa por el concepto de cadena de valor.

La cadena de valor del sector está constituida por los procesos de diseño, patronaje, escalado,
corte, confección, embalaje, control de calidad y comercialización.

Diseño: la fase de diseño engloba actividades tales como la visita a ferias, compra de prendas
para la copia práctica (habitual en el sector), así como todas las actividades propias del proceso
como realización de bocetos, selección de tejidos, etc.

El resultado final de esta fase consiste en la obtención de un muestrario que se ofrecerá a los
clientes. Dependiendo de su acogida entre éstos, la empresa obtendrá un determinado nivel de
ventas. Pero además, de ello dependerá a su vez, el prestigio de la firma y el reconocimiento
tanto de los clientes, como de los propios consumidores finales.

En general, el tamaño del muestrario oscila entre setenta y trescientos modelos. El porcentaje de
venta de los modelos sobre muestrario es muy variado, ya que depende de numerosas variables
como el prestigio de la marca, acierto en las tendencias, etc., si bien oscila entre un 45% y un 80-
85%. Este proceso es clave para aquellas empresas que lo poseen, ya que de él depende la
supervivencia de la compañía.

Patronaje, escalado y corte: estas fases son comunes para las empresas del sector. Así, de todas las
empresas con fase de diseño, un 90% realizan estas tres fases internamente antes de poder
confeccionar ellas mismas, o bien, mandar el tejido cortado a algún taller donde se subcontrata
el proceso de confección.

Confección: la fase de confección se desarrolla en su mayoría (90% del total) en talleres


especializados que no poseen ningún proceso de diseño propio, sino que son subcontratados por
otras empresas.

Embalaje y control de calidad: estas dos fases están evolucionando durante los últimos años,
debido sobre todo, a los avances tecnológicos del embalaje y a una mayor exigencia de calidad.
El aumento de los requerimientos de calidad por parte de los clientes hace que sea necesario
realizar un seguimiento constante de la calidad del producto en distintas fases:
En las etapas de subcontratación: después de recibir los productos procedentes de los talleres
subcontratados.

Antes de la entrega al cliente: cada vez más y, sobre todo, ante clientes importantes, que
suponen cantidades de venta elevadas, puesto que el mínimo error puede hacer devolver la
mercancía vendida.

Comercialización: el proceso de venta de las empresas que cuentan con un diseño propio se hace
a través de representantes asignados a un espacio geográfico determinado. El número de
representantes varía en función de la cobertura geográfica que la empresa quiera obtener y,
obviamente, de los recursos económicos y humanos que la empresa quiera o pueda destinar a
este concepto.

Al valorar el grado de cumplimiento de los objetivos de ventas, es básico contar con unos
representantes bien posicionados entre sus clientes. Los representantes son las personas en las que
confían los detallistas a la hora de hacer los pedidos, por lo que un buen representante no sólo
asegura las ventas de un período, sino que además es el que origina la captación de los nuevos
clientes.

La característica o proceso que determina la tipología de la cadena de valor es la posesión o no


del proceso de diseño integrado en la empresa. Paradójicamente, el proceso de confección en sí
mismo no se halla entre los procesos habituales. La razón se encuentra en la propia evolución del
sector hacia la búsqueda de flexibilidad y reducción de costes, de forma que, cada vez más, las
empresas optan por deshacerse de los procesos que pueden ser objetos de subcontratación.

Así, un 90% de las empresas con un proceso de diseño propio subcontrata la confección en su
totalidad; de forma que las empresas que fabrican prendas con su diseño propio o bien
desarrollan su propio muestrario incorporan los procesos de diseños, patronaje, escalado, corte,
embalaje, control de calidad y comercialización.

Sin embargo, las empresas sin fase de diseño corresponde básicamente a los talleres dedicados
exclusivamente a la confección y sus servicios son contratados por las empresas que poseen un
proceso de diseño propio. En este caso, la cadena se ciñe al corte, confección, embalaje y control
de calidad.

ACUERDO INSTITUCIONAL PARA REACTIVAR LA INDUSTRIA TEXTIL VENEZOLANA

Hay grandes esperanzas para el desarrollo y crecimiento de la industria textil en este país
suramericano productor de petróleo.

Representantes de los principales sectores industriales y comerciales venezolanos, unificaron


criterios en un manifiesto, en el cual se analizó la situación integral de la cadena textil-confección
y se sugirieron medidas para corregir sus distorsiones con el fin de darle sostenibilidad al sistema
con la participación más dinámica y activa de sus trabajadores.
Con este convenio, se prevé incorporar a la actividad textil a 145.000 trabajadores, pues en
conjunto la cadena presenta un potencial de 220.000 empleos y actualmente sólo ocupa a
75.000 personas.

Se consideró como prioritaria la reactivación textil, ya que demanda relativamente poco capital
por empleo generado y es gran empleadora de mano de obra, sobre todo femenina, lo cual
alcanza un impacto social en Venezuela.

Igualmente si se toma en cuenta que la capacidad ociosa de la industria, es actualmente


estimada en un 65% la reactivación debería ser casi inmediata, según acordado por las
instituciones Conindustria, Consecomercio, Fedeindustria, y las organizaciones que constituyen la
cadena del algodón fibras sintéticas, textiles, confección – moda.

Estas instituciones manifestaron su preocupación por el deterioro textil expresada por una
reducción progresiva del uso de la consecuencia de la merma significativa del consumo e
incremento de los ilícitos, con la creciente disminución del parque empresarial del país
manifestado por el aumento del desempleo y la informalidad en la producción y comercio.

Medidas solicitadas

Las medidas solicitadas son las siguientes:

• Apoyo al sector primario. Mediante un precio justo al algodón en función de su costo de


producción asegurándole el mercado a través de políticas gubernamentales, incentivos de
exportación, fondos de compesación que igualen los costos interno e internacional, políticas
exonerativas de derechos fiscales y de financiamiento a intereses que permitan una mayor
competitividad.

• Lucha contra ilícitos aduaneros y contrabando.

• Financiamiento como motor de arranque.

• Llevar a cabo las siguientes acciones: Extender al sector productivo textil los beneficios de
exportación que se aplican al sector del algodón (Draw Back).

Poner en práctica un agresivo programa de presencia de producción nacional en el mercado


internacional, mediante un acuerdo y comité de trabajo entre Bancoex, Ministerio de Producción
y Comercio y la cadena Textil.- Confección para desarrollar la capacidad exportadora.

Crear un fondo de estabilización de precios para las fibras sintéticas y de algodón. Establecer un
programa de alto impacto para rescatar la capacidad productiva de los emprendedores
venezolanos en alianza con el apoyo de los organismos multilaterales como el Banco
Interamericano de Desarrollo, Unión Europea, Banco Mundial, etc.

Revisar los precios de servicios eléctricos y gasíferos para la Cadena Textil-Confección. Exonerar los
impuestos al valor agregado en zonas francas del país y derogar la Ley de Activos Empresariales.

Aplicar y poner en práctica el reglamento de Ley de Licitaciones y decretos sobre medidas


temporales de promoción para reactivar al sector manufacturero.
Ejecutar los programas de compras del Estado como verdadero instrumento de política de
desarrollo económico que amplíe el mercado, utilizándolo como herramienta de reactivación.

Venezuela, como país prácticamente monoproductor de petróleo, a diferencia de países vecinos


como Colombia y Brasil, lamentablemente no ha desarrollado una cultura académica textil, a
pesar de que este sector, conjuntamente con el de la confección, constituye la segunda gran
generadora de empleo después del sector energético. Por ello, es natural que requiera de
asesores técnicos extranjeros para optimizar las operaciones que se llevan a cabo para el
aprovechamiento de sus recursos.

En este sentido, la industria textil en Venezuela muestra solamente limitaciones desde el punto de
vista tecnológico. Sus trabajadores textiles tienen iniciativa y buena voluntad hacia el trabajo. Sin
embargo, deben de tener un buen conocimiento del proceso completo de manufactura textil.

En general, se necesita un Servicio Técnico integral que se adapte a lo que el país quiere y tiene;
utilizar sus productos químicos, servicio técnico que incluya asesoramiento en manufactura de
hilos, urdimbre y su enrollado en plegadores, engomado, tejidos convencionales y de punto,
preparación, teñido y acabado textil.

Los empresarios venezolanos, al igual que en otros países en vías de desarrollo, no pueden
justificar las grandes inversiones de infra-estructura que poco a poco han realizado los países
desarrollados, y es aquí donde el trabajo en equipo puede resultar beneficioso para ambas
partes. Venezuela puede tener un mayor desarrollo textil a mediano plazo mediante iniciativas
privadas y gubernamentales que conlleven a que dentro de las empresas, universidades o
colegios técnicos se pongan en práctica programas de entrenamiento que conlleven a la
disponibilidad de empleados altamente entrenados, que puedan apoyar al gran caudal de
trabajadores que este sector industrial requiere.

Las compañías venezolanas deberían aprovechar el servicio que ofrecen empresas extranjeras
capacitadas, el cual se ofrece con la compra de insumos básicos o separadamente en forma de
consultoría. En este sentido, deben buscar compañías que ofrezcan alta calidad en sus productos,
preferiblemente con certificación ISO 9002, y que continúen trabajando hacia un mayor nivel
disponible.

Efectos

Todas las industrias dependen de la industria textil para sus propios productos, como es el caso de
la moda o la industria de los muebles y la industria de fabricación de alfombras. La industria
textil también sirve a otros segmentos del mercado, como los involucrados en las artes textiles,
como las colchas y los tejidos. Incluso los pintores dependen de esta industria para obtener las
telas sobre las que pintan. Otros artistas son en realidad parte de la industria textil: quienes
venden sus diseños a los fabricantes de telas, quienes a su vez imprimen estos diseños
directamente sobre las telas que fabrican. Hay industrias que han sido construidas en beneficio
de la industria textil, como los fabricantes de máquinas de tejer e incluso los proveedores de
software, que adaptan sus programas para esta industria.