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Carrera: Bibliotecología (1º año)


Materia: HISTORIA del LIBRO
Profesora: Griselda Sonia Roldan
Compaginado: 07
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LA BIBLIOTECA DE PERGAMO

Cuenta la leyenda que el pergamino se inventó en Pérgamo, consecuencia de la lucha por el


dominio cultural e intelectual que mantenía esta ciudad con Alejandría. Al parecer, el rey de
Egipto Ptolomeo (205-182 a.C) decretó un embargo en la exportación de papiro, lo que propicio
la invención del pergamino en la corte de Eumenes II, rey de Pérgamo.

La biblioteca de Pérgamo fue fundada por el rey Atalo I, que reinó entre los años 241 y 197
a.C., y formó parte del plan de convertir a la ciudad en el gran foco de la cultura helenística,
rivalizando directamente con la Alejandría Ptolemaica. Pero fue su hijo, Eumenes II el gran
impulsor, mecenas y enriquecedor de la biblioteca. Lo cierto es que la rivalidad cultural entre
Alejandría y Pérgamo fue continua.

Escribió Alfonso Reyes que mientras que “Alejandría se inclina al conocimiento exacto y a las
depuraciones textuales, Pérgamo prefiere las libres interpretaciones, por desgracia muy
alegóricas y con frecuencia harto quiméricas. Si Alejandría se consagra preferentemente a la
crítica de la cultura verbal, Pérgamo extiende su crítica a una variedad de disciplinas: historia
del arte con Antígono Caristeo; viajes y epigrafía con Polemón de Ilión o Periegeta; topografía
con Demetrio de Escepsis; cronología con Apolodoro Ateniense; filosofía estoica, gramática y
literatura con Crates de Malo”. Tal era la rivalidad trocada en enemistad, que desde Pérgamo
se apoyaban todas aquellas investigaciones filológicas que podían poner en desventaja a
Alejandría.

Lo cierto es que ambas bibliotecas corrieron una suerte final paralela, si no en la forma, sí en el
tiempo.

Tras el incendio de la biblioteca de Alejandría en el año 47 a.C, tras el enfrentamiento marítimo


entre Julio Cesar y los egipcios, Marco Antonio, para recompensar las pérdidas, envió al
Serapeo de Alejandría los 200.000 volúmenes conservados en la biblioteca de Pérgamo, que
había sido previamente saqueada en medio de las continuas luchas políticas de entonces. Así al
menos lo cuenta Plutarco en una de sus Vidas paralelas.

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