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RESUMEN LEY 100 DE 1993 y análisis de la reforma

Por: Jose David Pinchao

La ley 100 es el Sistema de Seguridad Social Integral en Colombia, fue creado


1993 y reúne de manera coordinada un conjunto de entidades, normas y
procedimientos a los cuales podrán tener acceso las personas y la comunidad
con el fin principal de garantizar una calidad de vida que esté acorde con la
dignidad humana, haciendo parte del Sistema de Protección Social junto con
políticas, normas y procedimientos de protección laboral y asistencia social.
Los principios de prestación de servicios del Sistema de Seguridad Social Integral
en Colombia son: Eficiencia, Universalidad, Solidaridad, Integralidad, Unidad y
Participación
La Ley 100 de 1993 establece la legislación de cuatro frentes generales:
 El Sistema general de Pensiones,
 El Sistema General de Seguridad Social en Salud
 El Sistema General de Riesgos Profesionales
 Los servicios sociales complementarios.

Con la reforma planteada el gobierno de Santos, aparenta ser un gobierno


progresista, comprometido con transformaciones sociales a favor de las mayorías.
Sin embargo, la realidad demuestra todo lo contrario y revela la naturaleza del
gobierno de la Unidad Nacional tal como es: antidemocrático.

El artículo 1 establece el tipo de Estado que es Colombia: un Estado social de


derecho. No obstante otra es la verdadera realidad que hoy vive nuestro país. Una
cosa es la actual Constitución y otra muy diferente es la realidad nacional que
pisotea todos nuestros derechos en ella consagrados”.

Una de las cuestiones más problemáticas es la situación actual de la salud, al igual


que la educación y otros derechos fundamentales. Normalmente, muchos
colombianos para acceder al derecho de salud tienen que realizar una tutela; la otra
opción es comprar la salud y como sabemos existen cientos de colombianos en
situación de pobreza y por lo tanto sin la capacidad de comprar la salud. La salud
hoy por hoy es un lujo.

Mientras que supuestamente se plantea una mejora de la salud para todos los
colombianos, la sociedad padece. El origen de la vigente crisis de la salud la
podemos encontrar en la apertura económica, la Constitución de 1991 y de manera
más específica en la Ley 100 de 1993. Es decir, todo es efecto de la aplicación de
las recetas neoliberales en el país y su extensión a la salud.
Se puede decir, sin lugar a dudas, que la Ley 100 de 1993 convirtió la salud en un
negocio del capital privado, los directores de los hospitales públicos fueron
convertidos en gerentes y los usuarios en clientes. Violentando la salud como
derecho.

En vista de la situación caótica del sector de la salud, urge una reforma que le
devuelva su estatus de derecho. El gobierno propuso una reforma que para nada
resuelve la situación de fondo. Es decir, sólo es un “pañito de agua tibia”, no la
solución. Incluso, en muchos aspectos hace más crítica la situación.

La reforma aprobada es pésima. Se puede decir que con ésta ganan las EPS y
pierden los colombianos. Son alrededor de 21.606.502 colombianos afiliados al
régimen subsidiado de salud y unos 18.043.376 pertenecientes al régimen
contributivo los cuales ven frustrados sus anhelos de mejoría del sistema. Los
puntos críticos de la reforma son:
• Sigue estando en riesgo de debilitamiento la acción de tutela, pues aunque su
continuidad se menciona en el articulado, no se garantiza.
• La aplicación del criterio de sostenibilidad fiscal acaba con cualquier solicitud de
un procedimiento o intervención de elevado costo.
• No desaparece la intermediación financiera y privada, en cambio, le da mayores
prerrogativas a las EPS.
• No se tienen claro cuáles son los beneficios a los que tiene derecho el paciente,
hay un listado de cosas que se otorgan y otras que se excluyen, lo cual equivale a
volver al POS y no POS, y a más discriminación.
• Permanece el criterio del pago con sus respectivas políticas de copagos y cuotas
moderados.
• El gobierno no va a conseguir frenar el paseo de la muerte, porque los hospitales
tendrán que pedirles permiso a las EPS para atender a los pacientes.
Otra de las críticas a la mencionada reforma se refiere al tema de la tercerización
laboral puesto que en la ley estatutaria sólo se establece que se garantizará un
trabajo y un pago, no se refiere en ningún aparte al trabajo digno.
En vista de lo anterior, los colombianos seguirán padeciendo las consecuencias de
un pésimo sistema de salud que es principalmente un negocio del cual se lucran
particulares. Queda una vez más demostrada la naturaleza mercantilista –
neoliberal- del gobierno de la Unidad Nacional cuyo congreso aprueba la mayoría
de leyes que afectan negativamente al pueblo colombiano, en especial a los
sectores menos favorecidos.