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¿Qué es la conducta?

Muchas veces, al acudir al psicólogo no tenemos claro a qué hacen referencia algunos
conceptos importantes de los que se trabajan en la terapia. Un ejemplo de ello puede ser, por
qué muchos de los psicólogos hacen de la conducta humana su objeto de estudio y del
análisis de la misma parte central de su intervención.
La conducta en realidad no es sólo lo que hacemos, sino que también es lo que pensamos y
sentimos. De hecho, no es posible la ausencia de conducta, ya que en todo momento las
personas de una u otra manera nos estamos comportando de alguna forma. Por ejemplo, una
persona que está callada puede estar observando, pensando, contando mentalmente, etc., por
lo que nunca se está “haciendo nada”. Realmente la conducta lo engloba todo (lo físico-
motor, lo emocional y lo cognitivo) y nos permite actuar sobre ella, ya que es una realidad
tangible y accesible.
La importancia que se le da a la conducta en el tratamiento psicológico se debe a que el
comportamiento y su análisis nos aportan muchísima información sobre la persona y su
situación y nos permiten actuar sobre sus factores desencadenantes (estímulos), la conducta
en sí misma y sus consecuentes, es decir, aquello que probabiliza que esa conducta se emita
de nuevo o deje de emitirse.
La conducta puede ser manifiesta/observable (la acción física-motora, o reacciones
fisiológicas como por ejemplo palpitaciones, sudoración,…) o encubierta (pensamientos o
emociones, como la preocupación, la alegría… son observables por la propia persona) pero
como decíamos anteriormente, ambas formas son conducta.

¿Cómo influye la conducta humana en mis


problemas?
La conducta humana y sus consecuencias son la base de todo problema psicológico, pues son
la manifestación de las dificultades que presenta una persona en un momento dado. Así,
cuando se realiza el análisis del problema objeto del proceso terapéutico, la conducta es el
centro de atención del psicólogo pues su conjunto y cñomo se relacionan entre sí, representa
los problemas en sí mismos. Por ejemplo, una persona con un problema fóbico o un temor
incontrolable a los perros una parte de su análisis funcional describirá porqué se produce
la conducta problema de huida al ver un perro y qué consecuencias tiene para que se esté
repitiendo en el tiempo.
En conclusión, la conducta es una parte importantísima de los problemas psicológicos puesto
que es la forma de pensar, sentir y comportarse de un ser humano. Sin embargo, cuando esta
forma de comportarse de las personas se vuelve negativa para ellas mismas, es cuando
empiezan a conformarse los distintos trastornos psicológicos.

¿Qué papel juega la conducta en el tratamiento?


De esta manera, los psicólogos trabajamos en hacer un buen análisis del comportamiento de
la persona y todo lo que lo rodea e influye de alguna manera (por ejemplo, cómo se comporta
su entorno, en qué situaciones es más probable que aparezca un problema, etc.). Este análisis
pormemorizado es lo que llamamos en psicología: el análisis funcional. Éste nos va
a permitir generar cambios que, consensuados con el paciente, posteriormente nos
facilitarán el éxito en la terapia.
Así, todo tratamiento psicológico va a tener como objetivo reducir o eliminar
aquellas conductas o comportamientos que sean negativos para la persona y le generen
sufrimiento y aumentar aquellas conductasque se consideren que son positivas para la
persona y van a suponer beneficiosas. Dependiendo del tipo de trastorno y de cómo se
manifiesta en cada persona, las técnicas empleadas serán distintas pues una de las ventajas
que ofrece el estudio de la conducta es la posibilidad de analizar cada caso de forma única y
adaptarte mejor a cada problema.
En CIPSIA Psicólogos podemos darte información más detallada sobre la conducta humana
y sus características. Además, también puedes contar con un equipo de psicólogos formado
de manera teórica y practica y con una amplia experiencia, preparado para ofrecerte un
tratamiento a tu medida: fiable, efectivo y científico.

Los procesos psicológicos


Los seres humanos interactúan con el mundo mediante operaciones corporales y procesos
mentales.[1] Los procesos mentales incluyen el procesamiento de la información proporcionada
por los sentidos, el almacenamiento de información, el razonamiento, la toma de decisiones
para reaccionar adecuadamente ante los eventos del ambiente y la resolución de problemas.
La psicología cognitiva moderna se encarga del estudio de estos procesos, pero a diferencia
de su predecesora del siglo XIX, no se basa en la introspección. La psicología cognitiva
moderna estudia las conductas del ser humano, interpretadas en función de estos procesos y
en conjunto con la neurociencia cognitiva busca explicar los procesos en función del
funcionamiento fisiológico del cerebro.[2]
Los procesos mentales o cognitivos son muy complejos e interactivos. No existen puntos
específicos en los que se pueda decir que uno concluye y otro inicia. Sin embargo, con fines
didácticos es posible agruparlos en 4 áreas diferentes en base al proceso que realizan sobre
la información que las personas reciben del medio ambiente.[3] Los procesos relacionados a la
captura de información (sensación, percepción y atención) reciben la información del medio y
la ponen a disposición de los otros procesos. Los procesos relacionados a la reacción
(emoción y motivación) toman la información y llevan a las personas a tomar acciones. La
memoria es el proceso relacionado con el almacenamiento de la información y los procesos
relacionados a su procesamiento (aprendizaje, pensamiento, lenguaje e inteligencia) nos
permiten analizar tanto la información almacenada como la nueva información capturada por
los sentidos para adaptarnos y modificar el ambiente.

Sensación
La sensación es el proceso que engloba la captura de información por parte de los sentidos
(vista, oído, gusto, olfato, dolor, presión, temperatura, propiocepción, etc.) y su transmisión
hacia el cerebro. Se interesa por los mecanismos mediante los cuales los órganos receptores
(ojos, oidos, etc.) reciben los estímulos y los codifican para trasmitirlos al cerebro mediante las
neuronas aferentes, especialmente en la magnitud mínima que debe tener un estímulo para
que pueda distinguirse con seguridad de la ausencia del mismo, conocida como umbral
absoluto y en la diferencia mínima que debe haber entre dos estímulos para que los sentidos
identifiquen una diferencia, conocida como diferencia mínima perceptible (dmp). También
hace uso de la teoría de detección de señales para comprender los procesos que permiten
diferenciar un estímulo del resto de información en el ambiente, llamada ruido, porque ese
proceso falla en ocasiones (vemos algo que no existe, escuchamos un sonido que no se ha
producido, etc.) y cuales son las implicaciones de esos errores.[2]

Percepción
La percepción es el proceso activo mediante el cual los organismos interpretan las señales
sensoriales, organizándolas y dándoles significado, para modelar el mundo que los rodea.
Este proceso puede ser ascendente o descendente. La percepción ascendente se da cuando
las sensaciones capturadas por los sentidos son transferidas al cerebro para su integración y
uso por parte de otros procesos cognitivos. La percepción descendente está guiada por los
conocimientos y experiencias previas y permiten interpretar y dar sentido a los estímulos
ambiguos, incompletos o poco claros.[1]
El proceso perceptivo incluye varias etapas, que inician con la sensación de los estímulos
(descrita anteriormente), su transmisión al cerebro y su procesamiento para dar lugar a la
experiencia de haber recibido el estímulo. Continua con la clasificación de las percepciones en
categorías concretas para dotarlas de significado y termina con la respuesta, que incluye las
actividades motoras que realizan los individuos como resultado de la misma. El proceso no es
aislado e involucra múltiples componentes y otros procesos cognitivos (por ejemplo, el
lenguaje se verá involucrado si la reacción al estímulo es una respuesta hablada, la
inteligencia participará para determinar la mejor respuesta ante ese estímulo concreto, etc.)[1]

Atención
El entorno de los organismos es complejo y envía gran cantidad de información que es
capturada por los órganos sensoriales y transmitida al cerebro. Sin embargo, los individuos no
son capaces de procesar toda esa información y normalmente solo les interesa una pequeña
fracción. La atención es el proceso cognitivo que busca y selecciona los estímulos que son de
interés, tanto externos como internos, y permite concentrarse en ellos, ignorando el resto de la
información. Se suele analizar como compuesta de tres tipos de procesos distintos: selectivos,
de distribución y de mantenimiento. Los procesos selectivos se activan cuando es necesario
enfocarse en un estímulo determinado e ignorar los demás. Los procesos de distribución le
permiten al individuo atender múltiples estímulos de forma simultánea. Finalmente, los
procesos de mantenimiento se activan cuando es necesario mantener la atención en ciertos
estímulos de forma prolongada. Todos estos tipos de procesos atencionales se consideran
organizados en tres etapas generales: la captación de la atención (cuando se producen
cambios en el ambiente o iniciamos una tarea), el mantenimiento de la atención y finalmente el
cese atencional cuando dejamos de concentrarnos en un estímulo.[1]
La atención es una función básica indispensable para el correcto funcionamiento de otros
procesos cognitivos y las alteraciones en su funcionamiento suelen alterar gravemente la vida
diaria de las personas que las sufren. Algunas de las patologías relacionadas con problemas
de atención incluyen la heminegligencia y los trastornos por déficit de atención. Las
alteraciones atencionales no son necesariamente la causa de otros trastornos psicológicos
como la esquizofrenia, los trastornos de estados de ánimo, los trastornos de ansiedad y los
trastornos obsesivo-compulsivos, pero si son componentes frecuentes en los síntomas que
estas generan.[1]

Memoria
La memoria es el proceso cognitivo que le permite a los individuos almacenar la información
que reciben del ambiente a la que han prestado atención y usarla para realizar otros procesos
cognitivos, ya sea de inmediato o posteriormente. Este proceso consiste en tres etapas
principales: la codificación para introducir información en la memoria, el almacenamiento para
conservar la información y la recuperación para usarla posteriormente. Desde un punto de
vista funcional se pueden identificar tres tipos diferentes de memoria: sensorial, de corto plazo
y de largo plazo. La memoria sensorial es un almacén temporal que registra la información
proporcionada por los sentidos. Es de muy corto plazo (la información se almacena solo unos
cuantos segundos) y solo la parte de la información de esta memoria que recibe atención se
traslada a la memoria de corto plazo. La memoria de corto plazo contiene la información de la
que el individuo es consciente, es fácilmente accesible, tiene una duración aproximada de 20
segundos y sufre procesamiento adicional por otros procesos cognitivos antes de trasladarse
a la memoria de largo plazo. Finalmente, la memoria de largo plazo es el mayor depósito de
información del cerebro y conserva todos los datos disponibles al individuo. Esta memoria está
compuesta de al menos dos mecanismos de almacenamiento diferentes: la memoria explícita
para la información que recordamos conscientemente y la memoria implícita para la
información inconsciente. La información incosciente es la que usamos para las actividades
que realizamos automáticamente debido a la repetición, como los movimientos al practicar un
deporte.[2]

Motivación
La motivación se refiere al conjunto de procesos que dan energía y dirección al
comportamiento. Una conducta con energía es un comportamiento fuerte, intenso y
persistente. La dirección se refiere al propósito de la conducta. Significa que esta está guiada
hacia el logro de un objetivo específico. Estos procesos o motivaciones se pueden clasificar en
internos si son generados por el individuo mismo o externos si son disparados por eventos
ambientales, sociales o culturales.[4]
El término «motivaciones internas» es un concepto que agrupa tanto a las necesidades como
a las cogniciones y a las emociones. Las necesidades son condiciones indispensables para
conservar la vida y pueden ser fisiológicas como el hambre y la sed, psicológicas como la
autodeterminación y la competencia o sociales como la afiliación y el reconocimiento. Las
cogniciones son sucesos mentales como pensamientos y creencias y las emociones son
fenómenos de corta duración que ayudan a adaptarse a los eventos del medio ambiente. Las
motivaciones externas son sucesos ambientales que cambian la disposición del individuo a
hacer ciertas cosas. Los estímulos como el dinero y las características del entorno como el
clima son ejemplos de motivaciones externas.[4]

Emoción
Las emociones son reacciones afectivas de corta duración a estímulos significativos del medio
ambiente que ayudan al individuo a adaptarse al entorno en que se encuentra.[4]Generan
cambios sustanciales en los organismos en periodos de tiempo relativamente cortos, que
incluyen la activación de mecanismos fisiológicos apropiados para la situación, la realización
de conductas expresivas acordes con el tipo de emoción y la generación de una respuesta
subjetiva que consiste en la racionalización de la emoción y que incluye el juicio y evaluación
de la situación.[1]
Actualmente no existe acuerdo sobre la lista precisa de emociones que experimentan las
personas y otros seres vivos en general. Sin embargo es frecuente el uso del concepto de
«emociones básicas» para referirse a un conjunto en particular de emociones que son más
innatas que adquiridas, surgen de las mismas circunstancias para todos los individuos,
generan una respuesta fisiológica específica y fácil de predecir y se expresan de formas
únicas y distintivas. Las emociones más frecuentemente consideradas en este grupo incluyen
la alegría, el asco, la tristeza, el enojo, el temor y el interés.[4] El resto de las emociones se
suele considerar como resultado de la combinación de estas emociones básicas.[1]
 La sensación es el proceso de capturar información a través de los sentidos y transmitirla
al cerebro.
 La percepción se encarga de interpretar las señales sensoriales y de darles sentido.
 La atención le permite al individuo escoger los estímulos relevantes.
 La memoria consiste en un conjunto de procesos para codificar, almacenar y recuperar
información.
 Las motivaciones son los procesos que le dan energía y propósito a las actuaciones de un
individuo.
 Las emociones son reacciones afectivas de corta duración que le permiten al individuo
adaptarse al medio y reaccionar adecuadamente ante las situaciones que se le presentan.
Los niveles de conducta y la motivación conductual
Las motivaciones y la Conducta
Concepto:
Los términos motivar, motivo y motivación vienen del verbo "moveré" que significa incitar o mover a la acción y
es cuando una persona tiene un objetivo y logra lo que quiere.
La motivación es la forma genérica de las condiciones o estados que activan o dan energía al organismo y
conducen a ejecutar una conducta dirigida hacia algún objetivo. En pocas palabras son los estímulos
realizados por el cuerpo para realizar una actividad y lograr algo.
El motivo se refiere a las condiciones específicas por las cuales se activa el organismo hacia un objetivo. La
motivación depende de la fuerza que tengan los motivos y estos dirigen la conducta hacia las metas
y objetivos respectivos.
Los motivos pueden agruparse en diversas categorías:
 En primer lugar figuran los motivos racionales y los emocionales.
 Los motivos pueden ser egocéntricos o altruistas.
 Los motivos pueden ser también de atracción o de rechazo, según muevan a hacer algo en favor de los
demás o a dejar de hacer algo que se está realizando o que podría hacerse.
Un término opuesto a motivación, es desmotivación, generalmente definido como un sentimiento de
desesperanza ante los obstáculos, o como un estado de angustia y pérdida de entusiasmo, disposición o
energía.
Aunque la desmotivación puede verse como una consecuencia normal en las personas cuando se ven
bloqueados o limitados sus anhelos por diversas causas, tiene consecuencias que deben prevenirse.
Las personas se diferencian no solo en cuanto a la habilidad que poseen para alcanzar un objetivo, sino
también en su deseo de alcanzarlo, es decir, en su deseo de hacer algo para lograr tal objetivo. Difieren en su
motivación
clasificación de las motivaciones
Las motivaciones se clasifican en dos grupos importantes y que son de gran necesidad en la conducta
humana, las motivaciones Biológicas y las motivaciones Psico-sociales:
Motivaciones Biológicas: también llamados motivos de supervivencia o necesidades orgánicas, es decir, que
tienen su origen en necesidades del organismo. Son las necesidades que debe de llenar el
hombre primariamente en su búsqueda por la supervivencia, el no llenarlas le pude causar la
enfermedad física e incluso la muerte, con el fin de poder hacer una distinción de las que pudieran ser
consideradas básicas.
Entre ellas están las siguientes:
 Hambre y sed: E l mecanismo del hambre está relacionado con el metabolismo del azúcar. Y la sed con la
concentración de sólidos de la sangre y el volumen de fluidos extravasculares. Cuando aumenta la
concentración de sólidos y disminuye el volumen de fluidos aparece la sed para lograr la homeostasis. La falta
de alimentos o de agua produce tensión que induce al organismo a la acción.
 Eliminación: El mecanismo para eliminar desechos del organismo, el exceso de fluidos y los productos finales
del proceso digestivo, se pone en funcionamiento por medio de la distensión de la vejiga y del intestino grueso
y de algunas actividades glandulares.
 La respiración: Basada en el mecanismo para conservar el equilibrio de oxígeno. La falta de oxígeno produce
disminución de la memoria, fallos en la coordinación muscular, sensación de euforia y optimismo y la muerte.
 Sueño: Como mecanismo implica un descanso del organismo. Está regulado por mecanismos internos
como temperatura del organismo, actividad cerebral y externos como el ritmo del sueño (tiempo de dormir).
 Sexualidad: Está controlada por mecanismos químicos y nerviosos. No es una motivación necesaria para la
supervivencia del individuo y la reacción a ella depende, en los seres humanos, del aprendizaje.
 Impulso o pulsión maternal: Está relacionado aparentemente con la secreción de prolactina, hormona de la
hipófisis, que regula los procesos relacionados con la maternidad.
Motivaciones Psico-sociales: .- Se desarrollan mediante procesos de aprendizaje y suponen la relación con
otros miembros de la especie, su origen se encuentra en la homeostasis psicológica: todo individuo desea
aquello de lo que carece o siente necesidad de tener. Son conocidas como motivos secundarios y motivos
aprendidos. Estos motivos se van configurando por medio del contacto social. No son necesarios y
fundamentales para la supervivencia humana. Son aprendidas y están relacionadas con la vida en grupo y las
interacciones entre los individuos, tales como: la afiliación, la estima, el dominio, la agresión, el logro, y otros.
Estos conceptos coinciden en que este tipo de motivaciones son aprendidas y desarrolladas a través del
crecimiento de la persona en la sociedad y su desenvolvimiento. Entre ellas están las siguientes
 Necesidad de seguridad: Todo individuo necesita estar seguro del trabajo, del amor de su familia, de la
integridad física, etc. Al niño le afectan mucho la injusticia, la falta de protección familiar, la agresión física, las
disputas familiares, y le producen inseguridad, irritabilidad e intranquilidad, miedo, duda.
 Necesidad de aprobación. La aprobación de la sociedad o de los grupos sociales con que se relaciona una
persona es necesaria porque le proporciona seguridad al sentirse aceptado y le estimula. Por otra parte, le
proporciona confianza ante el mundo al ser reconocido por su utilidad. La no satisfacción de esta necesidad
produce sentimientos de inferioridad, de abandono, de desaliento.
 Necesidad de relaciones interpersonales: Necesitamos pertenecer a un grupo, identificarnos con otras
personas, sentir su compañía. La ausencia de relaciones interpersonales puede producir ansiedad,
desconfianza, inseguridad, egocentrismo.
 Necesidad de amor y cariño: Todos anhelamos tener unas relaciones afectuosas con las demás personas.
Sentimos la ausencia de amigos y de los seres queridos. Estas necesidades de cariño y amor implican tanto
el dar como recibir. Su frustración produce inadaptación y casos de psicopatología seria.
 Otras motivaciones psicológicas están relacionadas con el nivel de aspiraciones, la necesidad de lograr poder
y las actitudes, intereses y valores que posea cada persona.
La conducta
Manera que tiene de reaccionar un individuo cuando ocurre alguna alteración en su medio ambiente, que le
afecta, o bien, dentro de su organismo.
Clasificación: la conducta humana se clasifica en varios tipos según la reacción del organismo:
 Conductas perceptivas:
Cuya definición viene dada por el conjunto de actividades que desembocan en una representación concreta
del mundo exterior, la forma en que lo reconocemos, por medio de los sentidos. Entre ellas tenemos
la percepción visual, táctil, entre otras.
• Conductas voluntarias:
Son aquellas que permiten la ejecución de actos deliberados, complejos e intelectualmente determinados.
Representan la combinación intelectual de las conductas perceptivas, adecuándolas a la realización de algo
voluntariamente deseado, y no por simple influjo de estímulos internos o externos.
• Conductas mnemónicas:
Están determinadas por la actividad de la memoria, ayudando al individuo en la inserción en el mundo.
• Conductas inconscientes:
Son las que representan una adaptación inmediata, a una situación dada, ejemplo de ello, sería la madre
cuando despierta al oír el llanto de su hijo e instintivamente sabe qué debe hacer para calmarlo.
• Conductas comunicativas:
Representadas por la acción del lenguaje, cuya forma adquiere valor de un símbolo inteligible; gestos,
palabras, escritura, entre otras.
• Conductas adaptativas:
Corresponden al comportamiento motivado, el aprendizaje, la memoria, y que se extienden a las formas
superiores del pensamiento. Son las que sirven para insertar al individuo a la sociedad.
• Conductas creadoras:
Son aquellas, a través de las cuales el ser humano estructura su pensamiento creador, es la imaginación.
características: muchas de las veces la conducta es motivada por ciertos motivos para lograr un objetivo, a
esta se le llama conducta motivada, lo cual es lo mismo que estamos viendo de la conducta y se le tienen las
siguientes características:
 Es cíclica: una vez que se despierta el motivo se producen conductas dirigidas a satisfacerlo(o reducirlo).
Consiguiendo el correspondiente incentivo, con lo cual desaparece el motivo y termina la actividad. Sin
embargo el motivo puede surgir de nuevo y volver a producirse el ciclo, por lo cual se dice que es cíclica.
 Es selectiva: el hambre se satisface con comida y no con agua. Por lo tanto el sujeto buscara el incentivo
apropiado y ejecutara conductas dirigidas al mismo con prevalencia a cualesquiera otras
 Es activa y persistente: en tanto no se satisfaga la necesidad, o al menos disminuya, el sujeto estará en
permanente actividad mientras su organismo resista
 Es homeostática o equilibradora: es decir, devuelve el organismo a un estado de equilibrio
la complejidad de la conducta motivada: también se ha determinado que la conducta es compleja, e aquí unos
puntos con ejemplos:
 los motivos no pueden observarse directamente, sino que se infieren de la conducta: un profesor sale de un
salón de clase por unos momentos y los alumnos empiezan a armar un escándalo que no termina. Se
desconoce el motivo y se hacen estas interrogantes. ¿gritan porque quieren? ¿lo hacen por una discusión?
¿aprovechan que el profesor no está en el salón para discutir entre ellos?
 El mismo motivo puede expresarse con conductas diferentes: el deseo de atención puede manifestarse
obteniendo buenas calificaciones por ejemplo, por lo cual los profesores, padres y compañeros lo señalen
como modelo o no estudiando nada para que le presten atención reprobando las materias así sea con castigo
 Los motivos diferentes pueden expresarse con la misma conducta: por ejemplo un joven sale de parranda con
sus amigos lo cual sus padres ignoran por su oposición, por divertirse, sentirse hombre o por placer.
 Los motivos suelen enmascararse: una joven toma algo que le pertenece a otro y no por tenerlo sino por
disfrutar el peligro que implica tal acción
 La expresión de los motivos es diferente de una cultura a otra: y dentro de la misma cultura, de un grupo a
otro, e incluso, de una persona a otra. Esto es debido a que muchos motivos son aprendidos y como tales se
expresan de múltiples formas
 Factores que determinan las conductas:
Toda conducta está determinada por múltiples factores: los genéticos o hereditarios y los situacionales o del
medio. Los primeros se refieren a la conducta innata (instintiva) que existe desde el nacimiento; los segundos,
a la conducta concreta que se da ante una determinada situación (aprendida).
Durante mucho tiempo se pensó que gran parte de la conducta humana era instintiva: el individuo a lo largo
de su vida llevaba consigo un repertorio de respuestas organizadas que se adecuaban a las diferentes
situaciones. Hoy se sabe que a los instintos se superponen las respuestas aprendidas, y que la conducta
instintiva es característica de las especies animales, aunque estas puedan también desarrollar pautas de
conductas aprendidas
 Factores orgánicos de las conductas.
Para que existan reacciones psíquicas que permitan al organismo mantenerse en contacto con el medio,
existen relaciones más complejas que los intercambios metabólicos o comportamientos. Para que los
fenómenos sostengan la vida y aseguren su continuidad, es necesario que exista un órgano capaz de
realizarlas. En los seres inferiores, unicelulares, es la totalidad del organismo el que reacciona. En los
animales superiores, sus reacciones van dirigidas y controladas por el sistema nervioso, y son las conductas.
 Factores ambientales:
El organismo mantiene la integridad de sus funciones gracias a la acción conjunta de los sistemas nerviosos y
endocrinos, esta actividad representa las bases orgánicas de las conductas. No obstante, el ser humano es un
ser bio-psico-social que se desarrolla en un medio que le provee diversas posibilidades de adaptación, es
decir, su conducta está condicionada, en parte, por el ambiente que le rodea, como estímulos externos.Así,
el sistema nervioso es incapaz de activarse por sí mismo, sus funciones son desencadenadas por estímulos
internos del organismo y por estímulos externos. Los estímulos internos informan al cerebro del estado y
posición de las partes del organismo, sus variaciones normales o patológicas. Para que exista un equilibrio
interno, debe existir una relación adecuada entre los medios orgánicos, las funciones y los estímulos
provenientes del ambiente, logrando una adaptación adecuada a las condiciones que lo rodean. Para
adaptarse necesita conocer las condiciones de ese medio, la cual viene a ser reflejado a través de los
estímulos externos, de la realidad ambiental.
Bases Biológicas de la conducta
En nuestro organismo hay una serie de mecanismos y sistemas encargados de coordinar nuestra conducta,
estos son el sistema endocrino y el sistema nervioso.

a Pirámide de Maslow
La Pirámide de Maslow, o jerarquía de las necesidades humanas, es una teoría
psicológica propuesta por Abraham Maslow en su obra: Una teoría sobre la motivación
humana de 1943, que posteriormente amplió. Maslow formula en su teoría una jerarquía
de necesidades humanas y defiende que conforme se satisfacen las necesidades más
básicas (parte inferior de la pirámide), los seres humanos desarrollan necesidades y
deseos más elevados (parte superior de la pirámide).
La escala de las necesidades de Maslow se describe a menudo como una pirámide que
consta de cinco niveles: los cuatro primeros niveles pueden ser agrupados como
«necesidades de déficit (primordiales); al nivel superior lo denominó «autorrealización»,
«motivación de crecimiento», o «necesidad de ser». “La diferencia estriba en que
mientras las necesidades de déficit pueden ser satisfechas, la necesidad de ser es una
fuerza impelente continua”.
La idea básica de esta jerarquía es que las necesidades más altas ocupan nuestra
atención sólo cuando se han satisfecho las necesidades inferiores de la pirámide. Las
fuerzas de crecimiento dan lugar a un movimiento ascendente en la jerarquía, mientras
que las fuerzas regresivas empujan las necesidades prepotentes hacia abajo en la
jerarquía. Según la pirámide de Maslow dispondríamos de:

Necesidades básicas
Son necesidades fisiológicas básicas para mantener la homeostasis (referente a la
salud); dentro de estas, las más evidentes son:
 Necesidad de respirar, beber agua, y alimentarse.
 Necesidad de mantener el equilibrio del pH y la temperatura corporal.
 Necesidad de dormir, descansar y eliminar los desechos.
 Necesidad de evitar el dolor y tener relaciones sexuales.

Necesidades de seguridad y protección


Estas surgen cuando las necesidades fisiológicas se mantienen compensadas. Son las
necesidades de sentirse seguro y protegido, incluso desarrollar ciertos límites en cuanto
al orden. Dentro de ellas encontramos:
 Seguridad física y de salud.
 Seguridad de empleo, de ingresos y recursos.
 Seguridad moral, familiar y de propiedad privada.
Necesidades de afiliación y afecto
Están relacionadas con el desarrollo afectivo del individuo, son las necesidades de:
 Asociación
 Participación
 Aceptación
Se satisfacen mediante las funciones de servicios y prestaciones que incluyen
actividades deportivas, culturales y recreativas. El ser humano por naturaleza siente la
necesidad de relacionarse, ser parte de una comunidad, de agruparse en familias, con
amistades o en organizaciones sociales. Entre estas se encuentran: la amistad, el
compañerismo, el afecto y el amor. Estas se forman a partir del esquema social.

Necesidades de estima
Maslow describió dos tipos de necesidades de estima, una alta y otra baja.
 La estima alta concierne a la necesidad del respeto a uno mismo, e incluye
sentimientos tales como confianza, competencia, maestría, logros,
independencia y libertad.
 La estima baja concierne al respeto de las demás personas: la necesidad de
atención, aprecio, reconocimiento, reputación, estatus, dignidad, fama, gloria,
e incluso dominio.
La merma de estas necesidades se refleja en una baja autoestima y el complejo de
inferioridad.
El tener satisfecha esta necesidad apoya el sentido de vida y la valoración como
individuo y profesional, que tranquilamente puede escalonar y avanzar hacia la
necesidad de la autorrealización.
La necesidad de autoestima, es la necesidad del equilibrio en el ser humano, dado que
se constituye en el pilar fundamental para que el individuo se convierta en el hombre de
éxito que siempre ha soñado, o en un hombre abocado hacia el fracaso, el cual no
puede lograr nada por sus propios medios.

Autorrealización o autoactualización
Este último nivel es algo diferente y Maslow utilizó varios términos para denominarlo:
«motivación de crecimiento», «necesidad de ser» y « autorrealización».
Es la necesidad psicológica más elevada del ser humano, se halla en la cima de las
jerarquías, y es a través de su satisfacción que se encuentra una justificación o un
sentido válido a la vida mediante el desarrollo potencial de una actividad. Se llega a
ésta cuando todos los niveles anteriores han sido alcanzados y completados, o al
menos, hasta cierto punto.