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ISSN: 0864-3911

RNPS: 0507

Año 32, no. 1, enero-abril, 2014

Carlos M. Camps Cruell


Ary Fernández Albán
Adolfo Ham Reyes
Raquel Suárez Rodés
Kirenia Criado Pérez
Raúl Suárez Ramos
Vivian M. Sabater Palenzuela
Pablo Odén Marichal
Carmelo E. Álvarez
Carlos Emilio Ham Stanard
Iván González Tassé
Roberto Méndez Martínez
Carlos Manuel de Céspedes
García-Menocal
2013
Cuba Teológica
Revista del Seminario Evangélico de Teología
Nueva época, año 32, no. 1, enero-abril, 2014

Sumario
5 PRESENTACIÓN
Imagen de cubierta: Significación de Sergio Arce/ Beatriz Ferreiro García
Sergio Arce Martínez,
teólogo y pastor presbiteriano.
Fotografía de Dorinda Vollmer (2011) 7 SERGIO ARCE MARTÍNEZ: LA TEOLOGÍA COMO DESAFÍO
Sergio Arce, “el mozo de la teología cubana”/ Carlos M. Camps Cruell
Quehacer teológico de Sergio Arce: aportes a la teología en Cuba y Latinoamérica/
Ary Fernández Albán
El legado de Sergio Arce al movimiento ecuménico latinoamericano/ Adolfo Ham Reyes
Elogio y evocación de Sergio Arce/ Raquel Suárez Rodés
La obra de Arce: razón para la vida y la esperanza/ Kirenia Criado Pérez
Homenaje a Sergio Arce/ Raúl Suárez Ramos
Sergio Arce: ¿un pensamiento teológico solo para cristianos?/ Vivian M. Sabater Palenzuela
Sergio Arce Martínez: testigo de su tiempo/ Pablo Odén Marichal
Sergio Arce Martínez, teólogo en Revolución, en sus noventa años/ Carmelo E. Álvarez
Mensaje de saludo y testimonio/ Carlos Emilio Ham Stanard

46 SEMANA SANTA 2014


¡Aleluya! ¡Cristo resucitó!/ Iván González Tassé
Director: Reinerio Arce Valentín
Editora general: Beatriz Ferreiro García 48 EVOCACIÓN Y HOMENAJE
Editora: Mayra Beatriz Martínez Díaz Monseñor Céspedes, un sacerdocio excepcional/ Roberto Méndez Martínez
Fotografía: Jesús Martínez (Chuchi) Teología y tradiciones nacionales: una visión católica/ Carlos Manuel de Céspedes
Diseño gráfico: Irelio Alonso y García-Menocal
Olmer Buchholz Espinosa
61 MUNDO TEOLÓGICO
Consejo Editorial:
Plutarco Bonilla obtiene el Premio Jorge Borrow 2014
Clara L. Ajo Lázaro, Sergio Arce Martínez,
Muere Carlos Manuel de Céspedes, destacada figura de la Iglesia católica cubana
Juan José Tamayo recibirá la Medalla de Oro de la Liga Española Pro Derechos Humanos
Nelson Dávila Rodríguez,
Abierta exposición “La Biblia: camino de Dios en el camino del hombre”
Adolfo Ham Reyes, Pablo Odén Marichal
Muere João Batista Libânio, un referente de la teología de la liberación
Rodríguez, Francisco Marrero Gutiérrez,
Jornada Teológica SET 2014: “Las migraciones: causas y consecuencias”
Daniel Montoya Rosales, Ofelia Ortega
Inaugurado Espacio de Reflexión Cristiana “Obed Gorrín in Memóriam”
Suárez, Marianela de la Paz Cot,
Homenaje al pastor presbiteriano Sergio Arce por su 90 cumpleaños
Orestes Roca Santana
Fallece el clérigo y profesor estadounidense David C. White

Impresión:
Seminario Evangélico de Teología
67 QUÉ LEER
Historia de la iglesia evangélica en Cuba. Con algunas referencias necesarias a la Iglesia
católica. José O. Garrido Catalá
Las opiniones expresadas en este número
representan las ideas de los autores, con las Interpretación bíblica con sabor latino: una invitación al diálogo desde la diáspora. Aquiles
que no necesariamente coincide la institución Ernesto Martínez
patrocinadora.
La espiritualidad de la liberación. Escritos esenciales. Gustavo Gutiérrez
La lógica de la fe. Manual de teología dogmática. Ángel Cordovilla Pérez et al.
Colaboradores
Carlos M. Camps Cruell (Cárdenas, Matanzas, 1929).
Teólogo y ministro jubilado de la Iglesia Presbiteriana-Reformada en Cuba. Es bachiller en Teología por el Seminario
Evangélico de Teología de Matanzas y máster en Teología por el Seminario Teológico de Princeton, en New Jersey.
Dirige la Cátedra Internacional de Fe y Sociedad “Mauricio López” y es profesor de Teología Sistemática en el Seminario
Evangélico de Teología. Es autor de Desde un púlpito para un pueblo. Lo que se predica en Cuba hoy (1997) y Bajo la acción de
Su palabra. Reflexiones en tiempos de participación comprometida (2008).

Ary Fernández Albán (La Habana, 1968).


Teólogo y pastor presbiteriano-reformado. Cursa estudios doctorales en Emmanuel College, de Toronto, y es profesor
en el Seminario Evangélico de Teología de Matanzas, donde enseña Teología Sistemática. Es autor de los trabajos: “Una
aproximación teológica a la canción de Silvio Rodríguez” (1999), “La práctica diácono-profética del movimiento de Jesús
como referente misiológico para la iglesia” (2004) y “Descolonialidad y teología de la liberación: una exploración del
desarrollo del ‘pensamiento des-colonial’ y sus implicaciones para la teología de la liberación” (2013).

Adolfo Ham Reyes (Santiago de Cuba, 1931).


Filósofo, teólogo y pastor presbiteriano-reformado. Profesor de la Cátedra de Filosofía e Historia del Seminario
Evangélico de Teología de Matanzas, y decano del Instituto Superior de Estudios de Ciencias de las Religiones, en La
Habana. Entre sus obras se encuentran: Historia y poder. Comentario sobre el libro de Reyes (1999), Praxis teológica [t. 1]
(2007) y Capítulos de una historia de amor. Místicos del amor (2009).

Raquel Suárez Rodés (La Habana, 1965).


Doctora en Medicina y pastora de la Fraternidad de Iglesias Bautistas de Cuba. Graduada de licenciatura en Teología
por el Seminario Evangélico de Teología de Matanzas. Es integrante del equipo pastoral de la Iglesia Bautista “Ebenezer”,
de Marianao, en La Habana. Entre otras responsabilidades en el movimiento ecuménico, es coordinadora del Área de
Formación y Estudios del Consejo de Iglesias de Cuba.

Kirenia Criado Pérez (Puerto Padre, 1976).


Teóloga y líder laica de la Iglesia de “Los Amigos” (cuáqueros). Es licenciada en Teología por el Seminario Evangélico
de Teología de Matanzas y máster en Psicodrama y Procesos Grupales por la Facultad de Psicología de la Universidad de
La Habana. Coordina el Programa de Reflexión/Formación Socioteológica y Pastoral del Centro Memorial “Dr. Martin
Luther King, Jr.”, y es profesora de Cultura de Paz y Transformación de Conflictos en el Instituto Cuáquero Cubano de
Paz, con sede en Holguín.

Raúl Suárez Ramos (Aguacate, La Habana, 1935).


Teólogo, historiador y pastor de la Fraternidad de Iglesias Bautistas de Cuba. Ejerció el pastorado en diversas congregaciones
bautistas del occidente de Cuba, y la docencia en el Seminario Teológico Bautista “Dr. Rafael A. Ocaña”. Es fundador y
director del Centro Memorial “Dr. Martin Luther King, Jr.” y diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular. Ha
escrito numerosos artículos de contenido pastoral y los libros: Cuando pasares por las aguas (2007) —autobiográfico— y Para
avivar el espíritu. La inquieta palabra del pastor Raúl Suárez (2011).

Vivian M. Sabater Palenzuela (La Habana, 1956).


Filósofa y profesora de Filosofía y Religión en la Universidad de La Habana, donde también enseña Sociedad y Religión
e Historia de la Filosofía. Doctora en Ciencias Filosóficas. Desarrolla su investigación con respecto a la relación entre
filosofía y religión. Es autora de varios trabajos, entre los que figuran: “Camilo Torres: apuntes desde Cuba” (2014), “Cuba:
fe y política. Matices de una compleja relación” (2012) y el libro Historia de la filosofía y filosofía ¿mundos paralelos? (2013).

2 Cuba Teológica
Pablo Odén Marichal (Esmeralda, Camagüey, 1940).
Teólogo y ministro de la Iglesia Episcopal de Cuba. Ha ejercido la docencia y la investigación. Es profesor de Sociología de
la Religión en el Seminario Evangélico de Teología de Matanzas, donde fungió como rector entre 1984 y 1993. Entre otras
responsabilidades ecuménicas, se desempeñó como presidente del Consejo de Iglesias de Cuba. Es diputado a la Asamblea
Nacional del Poder Popular. Ha escrito numerosos artículos en publicaciones cubanas y extranjeras, y es coordinador de la
Plataforma Pastoral Cubana.

Carmelo E. Álvarez (Puerto Rico, 1947).


Pastor, historiador y ecumenista. Doctor en Historia por la Universidad Libre de Ámsterdam. Es ministro ordenado de
la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) e investigador del impacto del protestantismo y el pentecostalismo en América
Latina. Ha sido profesor en varias instituciones de educación teológica en Latinoamérica, el Caribe y los Estados Unidos.
Entre sus libros sobresalen: El protestantismo latinoamericano: entre la crisis y el desafío (1981), Pentecostalismo y liberación: una
experiencia latinoamericana (1992) e Introducción a la unidad cristiana (2010).

Carlos Emilio Ham Stanard (Santiago de Cuba, 1956).


Teólogo y pastor presbiteriano-reformado, residente en Suiza. Es doctor en Ministerio por el Seminario Teológico
Presbiteriano, de Austin, Texas, y cursa estudios doctorales en la Universidad Libre de Ámsterdam. Entre 2001 y 2013,
fungió como responsable de programa en diferentes áreas del Consejo Mundial de Iglesias. Además de varios ensayos, es
autor de Trípode homilético. Una guía para predicadores laicos (2000), y coautor de En la fuerza del espíritu. Los pentecostales en
América Latina: un desafío a las iglesias históricas (1995).

Iván González Tassé (Santiago de Cuba, 1947).


Profesor y clérigo de la Iglesia Episcopal de Cuba. Bachiller y máster en Teología por el Seminario Evangélico de
Teología de Matanzas, donde funge como vicerrector. Es profesor de la Cátedra de Ciencias Bíblicas del propio seminario
y del Instituto Superior de Estudios de Ciencias de las Religiones, de La Habana. En el ámbito de su denominación, es
ministro encargado de la Iglesia “El Calvario”, de La Habana, y se ha desempeñado como promotor de varios programas
ministeriales y de educación teológica.

Roberto Méndez Martínez (Camagüey, 1958).


Poeta, ensayista, crítico de arte e investigador literario. Doctor en Ciencias sobre Arte en el Instituto Superior de Arte de
La Habana. Miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua y correspondiente de la Real Academia Española.
Entre su vasta obra, se encuentran: José María Heredia, la utopía restituida (2003), Otra mirada a la peregrina (2007), José
Lezama Lima. Introducción al laberinto (2010) y El tiempo dorado por el Nilo. Otra lectura de José Lezama Lima (2011).

Carlos Manuel de Céspedes García-Menocal (La Habana, 1936-2014).


Profesor, ensayista y clérigo de la Iglesia Católica en Cuba. Fue rector del Seminario “San Carlos y San Ambrosio”,
vicario general de La Habana y presidente de la Comisión Arquidiocesana de Cultura. Fungió como consultor del
Pontificio Consejo para la Cultura, de la Santa Sede. Fue académico numerario de la Academia Cubana de la Lengua y
correspondiente de la Real Academia Española. Algunos de sus libros son: Zarpazos a la memoria (2001), Señal en la noche.
Aproximación biográfica al padre FélixVarela (2003) y Con sangre y desde el ruedo y Las sutiles convergencias (ambos de 2012).

Pedidos a: Suscripción anual


Seminario Evangélico de Teología Cuba 15.00 pesos
Apartado Postal 1439, Matanzas. 40100, Matanzas, CUBA América del Norte 15.00 USD
Teléfono: (53 45) 290575 América Latina 10.00 USD
C-electrónico: cubateologica@seminario.co.cu Europa 15.00 USD
Website: www.setcuba.org Resto del mundo 20.00 USD

Revista del Seminario Evangélico de Teología 3


4 Cuba Teológica
Significación
de Sergio Arce

S
e han cumplido noventa años del nacimiento de
Sergio Arce, quien dedicó tiempo y esfuerzo a la
educación teológica y la formación ministerial de
varias generaciones.
Don Miguel de Unamuno, en su obra Del sentimiento
trágico de la vida, hace una observación muy atinada que
nos da una pista para comprender la experiencia de fe y la
teología de Arce:

Los atributos del Dios vivo, del padre de Cristo, hay que
deducirlos de su revelación histórica en el Evangelio y
en la conciencia de cada uno de los creyentes cristianos,
y no de razonamientos que solo llevan al Dios-Nada de
Escoto Eriugena, al Dios racional o panteístico, al Dios
ateo, en fin, a la Divinidad despersonalizada.
Y es que al Dios vivo, al Dios humano, no se llega
por camino de la razón, sino por camino de amor y
sufrimiento […] No es posible conocerle para luego
amarle; hay que empezar por amarle, por anhelarle, por
tener hambre de Él, antes de conocerle. El conocimiento
de Dios procede del amor a Dios.1

Nacido en Caibarién, el 31 de marzo de 1924, Sergio Arce


Martínez cursó el bachillerato en el colegio La Progresiva,
de Cárdenas. Apenas acabados sus estudios secundarios,
se orientó, también, hacia los estudios teológicos, que
emprendió en el Seminario Evangélico de Río Piedras,
Puerto Rico, y, luego, en Princeton Theological Seminary,
de New Jersey. Tras otra estancia en los Estados Unidos, en
la década de los sesenta, para cursar estudios doctorales en
Teología, volvió a Cuba en 1961, donde obtuvo el doctorado
en Filosofía y Letras por la Universidad de La Habana.

Revista del Seminario Evangélico de Teología 5


En el ámbito de su denominación, realizó una larga labor Al igual que otros teólogos reformados, Arce está
de más de medio siglo: como pastor, primero, en Nueva convencido de que la principal tarea del teólogo cristiano es
Paz, y, luego, en Santa Clara, Matanzas, Varadero y Unión criticar y corregir la proclamación y la vida de la iglesia a la
de Reyes. Resultado de ese quehacer fue su elección como luz de la Palabra de Dios. Él mismo ha dicho, refiriéndose
secretario general de la Iglesia Presbiteriana-Reformada en al tema de la tarea teológica, algo que puede revelar el
Cuba entre 1966 y 1985. propósito definido y práctico de su labor docente, teológica
Arce, profesor emérito del Seminario Evangélico de y literaria:
Teología (SET) —donde ocupó la responsabilidad de rector
de 1969 a 1984—, fungió, además, como profesor invitado No hay posibilidad de vivir sin ninguna ideología, sin
en Pacific School of Religion y San Francisco Theological ninguna doctrina religiosa o sin ninguna interpretación
Seminary, en California, Union Theological Seminary, en del sentido de la historia, tanto personal como universal.
New York, y University of Toronto, Canadá. Lo cierto es que, si no nos suscribimos a una ideología, una
Así fue como elaboró su teología, cuyos volúmenes se doctrina religiosa o una interpretación de la historia, nos
sucederían con un ritmo admirable. En 1965, publica una suscribimos a otra. Lo que le toca a la teología es enjuiciar
de sus obras fundamentales: La misión de la iglesia en una la praxis de los cristianos desde la perspectiva de la fe para
sociedad socialista. Un análisis teológico de la vocación de la iglesia hacer posibles las opciones políticas, sociales e ideológicas
cubana en el día de hoy. En 1985, aparece su The Church and apropiadas a la fe que decimos tener, en respuesta a las
Socialism: Reflections from a Cuban Context, acompañada de exigencias de esperanza, de justicia y de amor solidario
dos valoraciones por parte de la teóloga alemana Dorothee que hagan posible una vida humana caracterizada por una
Sölle y el teólogo estadounidense Stanley Aronowitz. Su hermandad cada vez más universalizada.2
segunda gran obra está fechada entre 1988 y 1992: Teología
en Revolución. En 1997, publicaría un hermoso libro: Las Hombre contemporáneo, Arce es, igualmente, hombre de
siete y las setenta veces siete palabras. Sermones predicados entre su propia tradición reformada, con su énfasis marcado en
el Domingo de Pentecostés de 1995 y el Domingo de Pentecostés de el estudio y su polémica praedestinatio. Su labor teológica
1997. Finalmente, en 2002, aparece su Teología Sistemática. es tan vasta y variada que es imposible resumirla aquí.
Prolegómenos, seguida de una antología de textos, cuyo título Su teología, cuyo impacto puede apreciarse en muchos
es: ¿Cómo es que aún no entendéis?, presentada en 2009. teólogos contemporáneos, le dio ímpetu no solo a la iglesia
Se trata, pues, de una obra eminentemente teológica. El presbiteriana, sino, también, al movimiento ecuménico en
carácter de la misma —según Ary Fernández— “está en general.
estrecha consonancia con su vocación pastoral y su liderazgo Cuba Teológica destaca en este número la personalidad del
ecuménico. Su teología es lo que es, entre otras cosas, notable maestro, al que muchos consideran la figura central
porque es la teología elaborada por un pastor con vocación de la teología cubana del siglo xx. Su obra toda, al igual que
y práctica ecuménica; no es la teología de un académico que su vida, está predestinada al recuerdo.
escribe para la academia”.
Con todo esto como trasfondo, se celebró en el SET la
jornada “Contribución y legado del pensamiento de Sergio Beatriz Ferreiro García
Arce a la iglesia y el movimiento ecuménico cubano y Editora General
latinoamericano”, los días 27 y 28 de marzo. Los trabajos
que aquí presentamos —de los cuales son responsables
Adolfo Ham, Raúl Suárez, Ary Fernández, Vivian Sabater,
Carlos Camps, Raquel Suárez y Kirenia Criado—, así
como las discusiones entre los participantes del encuentro,
pusieron de manifiesto, por un lado, el creciente interés en
la teología que hoy poseen los cristianos cubanos, y, por Notas
otro, su propósito de hacer teología con espíritu crítico y
1 Miguel de Unamuno: Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y
responsabilidad eclesial. La ocasión era inmejorable para en los pueblos. Tratado del amor de Dios, Tecnos, Madrid, 2005, p. 319.
rendir homenaje al doctor Arce por su gran aporte a la 2 Sergio Arce: “Itinerario teológico”, en Juan José Tamayo-Acosta y
teología, su fidelidad al evangelio y su servicio a la misión Juan Bosch, eds.: Panorama de la teología latinoamericana, Verbo
de la iglesia. Divino, Navarra, 2001, p. 130.

6 Cuba Teológica
SERGIO ARCE Sergio Arce,
MARTÍNEZ:
LA TEOLOGÍA «el mozo de la
COMO DESAFÍO teología cubana»

Carlos M. Camps Cruell

T
res preguntas han ocupado mi atención desde el
instante en que empecé a mover mis recuerdos para
preparar lo que he de decir hoy a ustedes. Estas son:
1) ¿por qué esta jornada y qué trascendencia ha de tener para
nuestra iglesia y nuestro trabajo ecuménico?; 2) ¿desde cuándo
y en qué forma empecé a conocer a Sergio Arce?; 3) ¿qué
situación valora y estimula mis apreciaciones y juicios acerca de
su legado y de sus contribuciones?
Al responder a estas interrogantes, iré tejiendo la trama de
mis argumentos y consideraciones.
Nunca ha de ser más digno nuestro agradecimiento que
cuando reconocemos los valores y aciertos de hermanos
quienes, como Sergio, se han comportado a manera de gigantes
ante los períodos peligrosos y difíciles de sus vidas, y como
ejemplos en el devenir de la historia. Sergio, al analizar tu obra,
reconocemos que eres un verdadero coloso y que representas
un verdadero paradigma para el caminar de nuestra militancia
cristiana. Por semejante certidumbre, creo que este acto,
donde hoy celebramos tus noventa años, ha de convertirse
en un precedente histórico para nuestra iglesia y para nuestra
militancia ecuménica.
Me han pedido que hable, desde la perspectiva de mi
generación, lo que implica realizar un particular recorrido
histórico revelador de lo que me une a Sergio. Desde esa
perspectiva, prometo hacerlo.

Revista del Seminario Evangélico de Teología 7


Hace ya unos setenta años que, de oídas, comencé a Mis juicios acerca de las contribuciones hechas por Sergio
saber de Sergio a través de mis padres. Ambas familias se al movimiento ecuménico no provienen de memorias de
relacionaron a partir del trabajo que realizaban dentro de intermediarios, sino que han sido adquiridas de manera
la nuestra obra presbiteriana en Cuba, tanto en el trabajo muy personal, a partir de experiencias compartidas.
del Presbiterio como en las organizaciones de mujeres y Recuerdo, por ejemplo, cuando asistimos a las reuniones
hombres a nivel nacional. ecuménicas de Montevideo, donde Sergio actuó como uno
Existieron, en el acaecer de los años, semejanzas entre de los líderes, al ser nombrado miembro del ejecutivo de
ambas familias con respecto a su quehacer dentro de la Iglesia y Sociedad en América Latina (ISAL). O cuando
dirección de la iglesia presbiteriana: el padre de Sergio fue participamos en la reunión de evangelización del Consejo
el primer laico vicemoderador a nivel nacional; el mío, años Mundial de Iglesias (CMI), en Ciudad México. O cuando
más tarde, resultó ser el primer laico moderador. La madre concurrimos a encuentros realizados en Hungría, Praga,
de Sergio, Esther, y mi madre, Dulce, fueron directoras de las Ginebra. O cuando intervinimos en la constitución del
mujeres presbiterianas en Cuba en distintas oportunidades. Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), en la ciudad
Años más tarde, comenzamos a establecer relaciones más de Oaxtepec, México; o nos encontramos en la reunión de
directas y personales. La cantidad de veces en que sustituí a Cristianos por el Socialismo, en Santiago de Chile, durante
Sergio dentro del trabajo de la iglesia me hicieron conocer los días de la presidencia de Salvador Allende, y en muchas
más de cerca sus grandes valores y contribuciones. otras oportunidades.
En el año 1951, remplacé a Sergio en el pastorado de
la iglesia y en la dirección del colegio presbiteriano de
Nueva Paz. Vuelvo a sustituirlo, a la altura de 1969, como
pastor de la iglesia en Santa Clara y director del Hogar
Evangélico Universitario, situado frente a la Universidad
Central “Marta Abreu” de Las Villas, precisamente fundado
por Sergio. En 1985, lo relevé como secretario general de
nuestra iglesia presbiteriana, y, al terminar su gestión como
rector del Seminario Evangélico de Teología (SET) de
Matanzas, lo sucedí como profesor de las asignaturas de
Teología Sistemática.
Estas sustituciones me ofrecieron la oportunidad de
experimentar una forma de amistad capaz de entender de
manera mejor sus talentos, su calidad de vida y de trabajo.
Quiero mencionar, también, la oportunidad que, tanto Norca
como yo, tuvimos al ser alumnos suyos en la asignatura de
Nuevo Testamento en el SET.
Ofrecidas mis respuestas a las tres preguntas primeramente
enunciadas, debo entrar a exponer, de forma casi telegráfica,
lo relacionado con el legado de Sergio para lo ecuménico, lo
teológico y lo pastoral en la vida de nuestra iglesia.

En lo ecuménico

Al comenzar a recordar su obra ecuménica quiero dejar


sentado algo que considero de gran significación. Me refiero En cuanto a su juicio respecto a lo ecuménico, evidente
a una circunstancia muy especial que valoriza y estimula mis en sus convicciones y trabajo, diré que siempre fue algo que
apreciaciones y juicios acerca del legado de Sergio al trabajo superaba la necesaria búsqueda de una unidad visible para
ecuménico. la iglesia. Su pensamiento y su acción iban más allá: a la
Fue una circunstancia consentida y arreglada por nuestro búsqueda de la unión universal de fuerzas a fin de hacer frente
Dios para que juntos, Sergio y yo, hayamos coincidido a sistemas que, con amenazas de guerra fría, establecían —y
en muchas ocasiones al participar de reuniones, talleres y establecen— las desigualdades entre una minoría cada vez
trabajos diversos relativos a lo ecuménico. más rica y una gran mayoría cada vez más pobre.
8 Cuba Teológica
Y es que el talante ecuménico de Sergio siempre ha sido labor para Sergio y Dora. Si fuera a mencionar todas sus
fruto de su teología. Pero, ¿cómo presumo la teología de contribuciones a esa iglesia y a ese pueblo, no me alcanzaría
Sergio Arce? ¿Cómo adquirí el saber teológico de Sergio? el tiempo. Sergio logró establecer junto a Dora un ministerio
de salida junto a una congregación que les acompañaba.
En lo teológico Exploraron en el pueblo, fuera de su congregación, y se
percataron de la necesidad de mejorar la educación para los
Yo nunca tuve la oportunidad de ser uno de sus alumnos hijos e hijas de aquella gente: fundaron, entonces, el colegio
en la exposición de sus clases de Teología, pero sí la de ser presbiteriano de Nueva Paz.
su compañero en el ejercicio del trabajo pastoral de nuestras En busca de asegurar elevación cultural, social y política,
iglesias y del acompañamiento determinante en mucha de Sergio brindó sus mejores esfuerzos como orador en todo
las tareas que juntos realizamos.
Recuerdo dos ocasiones en que tuve la oportunidad de
establecer profundas conversaciones, en el transcurso de las
cuales me hablaba acerca de sus criterios teológicos.
Había sido invitado a una reunión en Lausana, Suiza,
para hacer la defensa de nuestra Confesión de fe frente a
otros exponentes de sus respectivas confesiones, formuladas
durante los últimos años en sus iglesias nacionales. Por
razones personales no le era posible asistir, por lo que me
invitó a que lo representara. Le prometí ir, pero con la
condición de que antes del viaje conversáramos acerca de su acto de importancia. Amplió su trabajo de extensión del
pensamiento teológico. En esa oportunidad, como siempre, evangelio a comunidades en plena campiña, abriendo surcos y
quedé altamente impresionado con su teología; y lo he rebasando guardarrayas con aquel viejo auto —de los llamados
corroborado ahora, como profesor de la asignatura Teologías “pisicorre”—, obtenido para atender esas misiones rurales.
Cubanas, cuando he podido leer y releer las entrevistas que Sobre todo esto, fue, para ese pueblo, un ejemplo de fe,
mis alumnos le han hecho a Sergio acerca del tema. confianza y esperanza en los propósitos de nuestro Dios.
Me gusta referirme a la suya como “teología arceana”. Cómo olvidar aquel día, después del accidente, cuando
Posee, a mi juicio, por sobre todos sus demás valores, la tomó a su pequeño hijo, diciendo: “Señor, tú me lo diste,
oportunidad de ofrecernos un espacio de unión entre Señor, tú me lo has llamado a tu presencia, bendito sea tu
la radicalidad, el atrevimiento —a veces peligroso, pero nombre”. ¡Qué testimonio de fe más excelente, qué sermón
siempre necesario— y la experiencia de la lucha humana pastoral tan útilmente predicado!
frente a la gracia poderosa de Dios. Su pastorado en Santa Clara permitió la construcción
En Sergio, lo riesgoso y retador del presente se trasforma de uno de los templos más hermosos de los conocidos,
en esperanza verificable. Según creo, en eso radica su respondiendo al sueño de esa congregación, esperado por
poderosa convicción escatológica. El mundo presente se ha tantos años.
de ver siempre desde una perspectiva caleidoscópica. Su preocupación por la educación de los jóvenes
Al comunicar esta certeza teologal, la vida y el pensamiento cristianos, provenientes de pueblos distantes a Santa Clara,
de Sergio se llenan de un arranque capaz de propiciar el quienes comenzaban sus carreras, no se hizo esperar: fundó
arrojo necesario para concebir su brillante y poderoso legado el Hogar Evangélico Universitario frente a las edificaciones
al esfuerzo ecuménico cubano y continental. de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas.
Quisiera referirme a algunas de sus contribuciones Qué decir de sus contribuciones al liderazgo nacional de
ofrecidas desde su vocación y trabajo pastoral. nuestra iglesia presbiteriana. Fue, por años, su secretario
general, lo cual debió demandar un buen manejo de
En lo pastoral circulares, papeles de importancia, etc., un buen consejo en
relación con lo establecido en la forma de gobierno o en los
Si, por los valores aportados, ha sido descomunal su reglamentos sinodales, y, en especial, una guía segura para
personalidad teológica, mayor ha sido su condición pastoral. garantizar su misión de ayuda.
Su primer pastorado se efectuó en Nueva Paz (1946- De esta manera, participó del grupo de quienes
1951). Podría hablar mucho de lo que representó semejante preparamos el borrador de la primera y única confesión de

Revista del Seminario Evangélico de Teología 9


fe de nuestra Iglesia Presbiteriana-Reformada en Cuba y
de la “Constitución y forma de gobierno” de esta iglesia.
Nos ayudó a obtener la suficiente profundidad teológica
acerca del sacramento del bautismo, a fin de establecer
la categoría y la pertenencia de los llamados miembros
bautizados, algo muy necesario para determinar el número
total de nuestra membresía, y, a partir de ello, aspirar a
pertenecer a organizaciones eclesiásticas mundiales, como
son el Consejo Mundial de Iglesias, la entonces Alianza
Reformada Mundial, el Consejo Latinoamericano de
Iglesias y otras instancias que exigían como requisito una
membresía mayor de diez mil.
Hermanos y hermanas, afirmamos que sobre los límites de
nuestra fragilidad humana se proyectan las contribuciones y
los legados capaces de mostrar la novedad de nuestra eterna
juventud.
Es así que un buen día, ha muchos años, conversábamos
—como hacen los alumnos a la espera de sus clases— junto
al inolvidable filósofo, escritor y teólogo mexicano Alberto
Rembao. Y ocurrió que, de repente y mirando hacia las
afueras del recinto en que nos encontrábamos, este exclama
entusiasmado, casi gritando: “¡Miren quién viene por allí!
¡Es Sergio Arce, el mozo de la teología cubana!” Muy cierto.
Sergio, eso serás hoy y siempre: “el mozo de la teología
cubana”. CT

10 Cuba Teológica
Quehacer
teológico de Sergio
Arce: aportes a la
teología en Cuba y
Latinoamérica
Ary Fernández Albán

M
is primeras palabras en esta tarde son de gratitud
por la invitación a compartir con todos ustedes
—a quienes, asimismo, agradezco el que hayan
venido a escucharme— algunas breves reflexiones en torno al
pensamiento teológico de Sergio Arce en esta jornada teológica
como homenaje a él en su nonagésimo aniversario.
Ya entrando un poco más en materia, quisiera hacer algunas
precisiones respecto a la naturaleza y los límites de mi
presentación. Lo primero es que no voy a hablar de Sergio Arce
específicamente como pastor o líder ecuménico, sino como
teólogo. Esto no significa una subvaloración de estas facetas de
su vida, ni que se pueda separar el Arce teólogo del Arce pastor
o líder ecuménico. Por el contrario; el carácter de la teología de
Arce está en estrecha consonancia con su vocación pastoral y su
liderazgo ecuménico. Su teología es lo que es, entre otras cosas,
porque es la teología elaborada por un pastor con vocación
y práctica ecuménica; no es la teología de un académico que
escribe para la academia. Estoy seguro de que otros y otras
ponentes van a dedicar mayor y mejor atención que yo a esas
facetas de su vida, las cuales contribuyeron significativamente
a desarrollar su práctica de fe cristiana y su pensamiento
teológico.
En segundo lugar, lo que voy a exponer no pretende ser
una sistematización de su pensamiento y mucho menos una
evaluación crítica. Tal ejercicio evaluativo supondría hacer un
análisis exhaustivo del complejísimo entramado de múltiples
y cambiantes condicionamientos sociohistóricos, políticos,

Revista del Seminario Evangélico de Teología 11


económicos, culturales, ideológicos, religiosos, familiares, Contribuciones generales del quehacer teológico de
vocacionales, intelectuales y psicológicos, que influyeron Sergio Arce
en la articulación de su teología como parte de un proceso
que comprende más de cuatro décadas. Dicha evaluación Más allá de una obra o un tema en particular, de la
implicaría, también, colocarme —y colocarnos— por interpretación específica de una doctrina cristiana, o de
encima de él, con la ventaja cronológico-epistemológica una afirmación teológica que pueda haber quedado para
que nos proporciona conocer cómo “culminaron” procesos la historia —que las hay—, su aporte más importante fue
y proyectos sociohistóricos que fueron referenciales para que su “teología en Revolución” significó una revolución
su teología —por ejemplo, el derrumbe del “campo en la teología: un pensamiento teológico revolucionario no
socialista” y la desaparición de la URSS— y que Arce solo en lo que respecta a la opción política ideológica de
ni pudo imaginar, y menos prever, en las décadas de su autor, sino a su contenido y al método empleado por él.
los sesenta, setenta, y aun de los ochenta. No se trata Se trataba de una nueva forma de hacer teología en Cuba,
de exponer con el privilegio de saber —post eventum— y, por tanto, de una reflexión con un contenido diferente,
lo que ocurrió, y con la posibilidad de contar con otras como respuesta a una compleja, cambiante y conflictiva
herramientas analíticas y desde marcos teóricos más “realidad” sociopolítica, económica y cultural en la que —
complejos cuánto se equivocó —o no— Arce en sus él entendía— la iglesia estaba llamada a encarnarse, para
afirmaciones, muchas de ellas sin dudas radicales, acompañar dicho proceso —emancipador en muchos
rotundas, absolutas, sin matices; o cuán irrelevantes sentidos— y ofrecer su testimonio cristiano de servicio en
—o no— resultan hoy algunos de sus planteamientos e la realización histórica del reino de Dios.
interpretaciones teológicas. En términos generales, las
Mi mirada es más positiva. Voy a hablar de Arce como teologías que se predicaban
teólogo desde una perspectiva crítica, pero con profundo en la mayoría de nuestras
respeto y admiración. Y lo hago de esta forma, no iglesias protestantes y que se
simplemente porque es lo que la ocasión demanda —en enseñaban en los seminarios,
definitiva se trata de un homenaje—, sino por la importancia reproducían, en gran medida,
que le concedo a las valiosas contribuciones que hizo al los patrones socioculturales y
quehacer teológico cubano y, también, latinoamericano. los marcos ideológicos her-
Con esto no hago más que sumarme a aquellos y aquellas menéuticos legados por las
quienes, en diferentes momentos, desde diversas latitudes juntas misioneras estadouni-
y perspectivas, han reconocido el carácter distintivo de su denses. Aunque la mayoría de
pensamiento teológico y sus innegables aportes. Y aquí las iglesias cubanas recibieron
habría que mencionar desde un Adolfo Ham en Cuba, con beneplácito el triunfo
pasando por otros teólogos latinoamericanos de la talla de insurreccional de enero del 1959, las formas tradicionales de
Hugo Assmann,1 Leonardo Boff,2 José Míguez Bonino,3 hacer/reproducir teología en Cuba y de ser iglesia, con su
Luis Rivera Pagán4 y Samuel Silva Gotay,5 hasta notables dualismo mundo-iglesia y su entronizado anticomunismo,
figuras provenientes de otros continentes como Harvey se convirtieron para no pocos cristianos en obstáculos a la
Cox,6 James Cone,7 Jürgen Moltmann,8 Dorothee Sölle.9 hora de interpretar creativamente la nueva realidad social
No existe, pues, una mejor ocasión que un homenaje como que vino a significar el proceso revolucionario cubano, y a
este para reconocer —una vez más— la estatura teológica responder a ese contexto de una forma constructiva; sobre
de Arce, la cual no ha sido suficientemente reconocida en todo, en la medida en que el proceso fue radicalizando su
el ámbito nacional e internacional. Parafraseando al propio orientación socialista/comunista marxista-leninista atea.
Arce, de “la teología que no reconozca sus ‘ancestros’ no se Desde una etapa muy temprana del proceso revolucionario
puede esperar […] que genere descendientes”.10 cubano —principios de los sesenta—, Arce comenzó
Lo que voy a hacer, entonces, es exponer lo que a mi a establecer una especie de circularidad hermenéutica
juicio fueron algunas contribuciones muy generales de entre la fe cristiana y el nuevo contexto social cubano. A
su quehacer teológico al pensamiento teológico cubano y partir de la Biblia empezó a interpretar el nuevo contexto
latinoamericano, que pudieran ser vistas, asimismo, como revolucionario, al mismo tiempo en que comenzó a repensar
aspectos importantes de su legado; es decir, como elementos los contenidos y el sentido de la fe cristiana, y de muchos
sobre los cuales seguir construyendo nuevas teologías textos bíblicos, a la luz de una situación revolucionaria sin
cubanas y latinoamericanas en claves liberadoras. precedentes en América Latina. Esto, en sí, no fue algo del

12 Cuba Teológica
todo nuevo ni único. Ya Rafael Cepeda había publicado, en religiosa —cristiana— burguesa, que le servía como soporte
los primeros momentos del triunfo insurreccional, artículos legitimador; la re-ideologización de la práctica de fe cristiana
en los cuales, desde su identidad cristiana, no solo afirmaba en diálogo creativo con la ideología marxista-leninista, como
el carácter libertario del proceso revolucionario que se parte de la tarea teológica en un contexto revolucionario; su
iniciaba en Cuba, sino, además, su carácter providencial.11 interpretación teológica del carácter profético del ateísmo
Lo que a mi juicio vino a ser novedoso y único fue el marxista, en tanto instrumento des-enmascarador del
nivel de concreción, sistematización y radicalidad con que ateísmo “práctico” de la Iglesia; y el “trabajo” como categoría
Arce comenzó a desarrollar este círculo hermenéutico, antropológica, es decir, como vía para la realización espiritual y
especialmente a partir de 1965 con La misión de la iglesia destino social de los seres humanos, en tanto co-creadores —
en una sociedad socialista, un texto que se convirtió en compañeros de trabajo de Dios.
referencial y programático para un sector —minoritario, Pero no es solo una cuestión de los temas bosquejados. La
pero significativo— del movimiento ecuménico, y para el significación de este ensayo responde a que muestra ya los rasgos
desarrollo posterior de su propia teología.12 que iban a caracterizar el pensamiento teológico de Arce como
Se ha hablado mucho del impacto que tuvo este ensayo una reflexión contextual, pastoral, bíblicamente fundamentada,
desde el punto de vista teológico y eclesiológico. Posible- político-económica, e incipientemente decolonial.
mente haya sido el primer intento en el ámbito protestante Arce es un teólogo sistemático, pero su interés no fue
cubano de reflexión teológica —con un apreciable grado de convertirse en un experto comentarista de los dogmas cristianos,
sistematización— en torno a la misión de la iglesia en el ni construir un “sistema” teológico abstracto-especulativo a la
contexto revolucionario socialista (marxista-leninista). Arce manera tradicional de la teología dogmática o sistemática.
dejó bien claro en qué consistía para él la misión de la iglesia Su teología no surgió de la academia, para ser objeto de
en dicho contexto: se trataba de proveer al resto de la socie- consumo intelectual por parte de teólogos profesionales y
dad un testimonio profético evangelizador de la actividad estudiosos de la religión. Ha sido, más bien, el resultado de un
creadora, redentora y reconciliadora de Dios en el mundo, largo proceso de reflexiones elaboradas desde los púlpitos de
de la cual el proceso revolucionario que estaba aconte- diferentes iglesias, en encuentros y talleres de formación con
ciendo en Cuba —con toda su complejidad y su natura- integrantes del Movimiento Estudiantil Cristiano, por medio
leza conflictiva y contradictoria— era una expresión muy de presentaciones y charlas en foros y reuniones ecuménicas,
concreta.13 De por sí, ya esta era una afirmación teológica y, también, a través de conferencias y clases en diversos
muy revolucionaria. Sin seminarios y escuelas de teología. Su teología encontró en la
embargo, para mí la signi- práctica de fe de un grupo de cristianos y cristianas —no solo
ficación de este trabajo no cubanos, y la mayoría sin formación teológica académica, pero
radica tanto ahí, como en comprometidos con la “revolución” y con la liberación de los
el hecho de que constituyó pueblos latinoamericanos— su principal fuente de inspiración
la plataforma sobre la cual y su principal audiencia. Quizás fuera por esta razón que
él desarrollaría su teolo- sus escritos no seguían con frecuencia los requerimientos y
gía en Revolución. En ese protocolos “científicos” de la academia. Cuando uno compara
trabajo, Arce bosquejó un muchos de sus artículos y ensayos con los de otros teólogos
conjunto de ejes temáticos, —incluidos muchos dentro de la teología de la liberación—,
que devendrían centrales da la impresión de que los suyos son menos “sofisticados”,
en su pensamiento teoló- académicamente hablando, que aquellos. Arce, regularmente, no
gico y que él desarrollaría citaba las fuentes que usaba. Su estilo, en muchas ocasiones, es
posteriormente con mayor casi homilético. Parecería que estuviese predicando y se resistiese
amplitud. Sus elaboraciones teológicas de estos temas cons- a interrumpir la lógica de su argumentación, así como la fuerza y
tituyeron, en su momento, contribuciones específicas a la la pasión de sus ideas, con detalles estilísticos y académicos para
“teología cubana” y latinoamericana, en las que no voy a él no importantes. Por otra parte, el lenguaje teológico de Arce
detenerme en esta oportunidad. está lleno de frases coloquiales y cubanismos que él empleaba
Entre esos temas, destaco: la “revolución socialista” a manera de imágenes y metáforas —teológicas— como parte
como proyecto histórico de liberación, y, por tanto, como de sus elaboraciones e interpretaciones, con el propósito de
realización anticipada, aunque incompleta y provisional, del hacerlas más comprensibles para la “gente” común de la iglesia.
reino de Dios; su crítica teológica al carácter “idolátrico, Arce mismo reconoció que cuando su lenguaje se hizo más
fetichista y anticristiano” del capitalismo y a la ideología sofisticado o “esperantístico”, quizás por seguir los cánones

Revista del Seminario Evangélico de Teología 13


tradicionales, la comunicación se hizo más difícil con la gente por tanto, su hermenéutica bíblica estaba condicionada por el
del pueblo.14 carácter contextual, político-económico, y antineocolonial de
Contrariamente a la opinión de muchos especialistas y su pensamiento teológico. Siguiendo el círculo hermenéutico
estudiosos, sobre todo del “Primer Mundo”, que descalificarían entre los contextos socio-históricos y políticos-económicos
este tipo de discurso por ser no “serio” o no “riguroso” —tanto global como localmente— en los que la iglesia se
académicamente hablando, para Arce —y ahí yo creo que insertaba, por un lado, y la Biblia por el otro, Arce interpretaba,
estriba parte del carácter decolonial de su pensamiento— por ejemplo, al Dios que se revela en la historia de Israel como
el valor de este tipo de lenguaje teológico radica en que no el Dios que acompaña a aquellos y aquellas que llevan a cabo
es un lenguaje de “doctos para doctos”; bastaba con que lo el proceso de liberación, sobre todo, “en la renovación de la
entendiesen —según él— las hermanas y hermanos más sociedad, en la creación de nuevas y más justas estructuras y
pequeños de Jesús (Mt 24,40.45).15 relaciones sociales, en la lucha antiimperialista”, que para él
La teología de Arce fue eminentemente práctica, pastoral. Su significaba, también, la eliminación/transformación de las
principal motivación al hacer teología fue contribuir a la iglesia relaciones capitalistas de propiedad, producción y distribución
cubana con una reflexión que le ayudara a responder a los de los bienes y fuerza de trabajo.16
desafíos provenientes de una realidad de raíz nueva, no exenta Arce desarrolló su teología dentro de un marco epistemológico
de profundas contradicciones, particularmente —aunque occidental, bajo la influencia de dos fuentes de inspiración
no de manera exclusiva— para los cristianos. Arce buscaba marcadamente eurocéntricas: su herencia/formación teológica
provocar en la iglesia —o fundamentar teológicamente— reformada y la ideología marxista-leninista, que se impuso
un compromiso con el proyecto social revolucionario, una en Cuba en el contexto de la llamada “Guerra Fría”.17 Esa
participación más activa y productiva de los creyentes en el influencia se puso de manifiesto, por ejemplo, en el rol
proceso de construir una nueva realidad social más acorde con determinante que le atribuía a las estructuras y relaciones
los valores del evangelio —mediante estructuras y relaciones económicas como base de todas las relaciones y conflictos
sociales más justas, equitativas, igualitarias, solidarias, no sociales. Ello trajo como resultado que subvalorara y, en algunos
individualistas— y de la creación de un “ser humano nuevo”. casos, ignorara otras dimensiones y complejidades —culturales,
La motivación y el enfoque de su reflexión teológica no eran étnicas, de género, espirituales, epistemológicas— de las
meramente doctrinales o teórico-especulativos, sino ético- realidades sociales cubana y latinoamericanas. Problemáticas
misiológicos. de género o etnorraciales, por señalar dos, están casi ausentes
En tal sentido, él entendía que una reflexión teológica sobre la de sus reflexiones. Y esto tiene que ver directamente con el
praxis de fe de un pueblo —no solo creyente— comprometido marco teórico-epistemológico e ideológico bipolar, en el que
con la construcción de una sociedad socialista tenía que ser él se movía, el cual no daba cuenta de la complejidad de los
elaborada en términos político-económicos. Lo económico- contextos socio-históricos, político-económicos, culturales y
político tenía que ser central. De ahí que, en su obra, ocupen un eclesiales cubanos y latinoamericanos, a partir y sobre los cuales
lugar tan destacado las interpretaciones teológicas que hacía de él reflexionaba. Como consecuencia, en ocasiones terminaba
categorías ético-antropológico-económicas como el “trabajo”, haciendo abstracciones de estos contextos, lo cual socavaba
la “justicia distributiva” y el ser humano como “ecónomo”. A su el carácter contextual de su pensamiento y lo hacía caer en
vez, Arce complementaba la circularidad hermenéutica de la simplificaciones generalizadoras y homogeneizantes, y en
que hablé anteriormente, interpretando conceptos teológicos posturas binarias o dualistas.18
y doctrinas cristianas desde una perspectiva económica- No obstante, me atrevería a decir que, en otros aspectos
política. Conceptos como Dios, Trinidad, revelación, fundamentales, su teología mostró una orientación decolonial:
salvación/liberación, justificación, santificación, encarnación, 1) en lo que respecta al marcado antiimperialismo y
evangelización, pecado, espiritualidad, iglesia, “adquirieron” en antineocolonialismo de sus afirmaciones e interpretaciones
sus reflexiones una dimensión explícitamente socio-histórica y teológicas; 2) en tanto significó una ruptura,un desprendimiento
político-económica inédita hasta ese entonces en la iglesia y la hermenéutico-metodológico y, hasta cierto punto, también
teología cubanas. epistemológico —referido a la construcción del conocimiento
Esto, por supuesto, está relacionado con su particular manera teológico— de las formas tradicionales y dominantes de hacer
de interpretar las Escrituras, las que ocuparon siempre un teología, heredadas por la iglesias cubanas; 3) mediante un
lugar central en su teología. Pero Arce no era un exégeta ni “nuevo” lenguaje teológico como expresión de esa ruptura.
se sentía restringido por patrones exegéticos e interpretativos Ahora bien, las contribuciones de Arce al pensamiento
“normativos”o tradicionales. Estaba convencido de que no existe teológico deben ser vistas no solo en el ámbito del quehacer
una lectura neutral o desideologizada de los textos bíblicos, y, teológico cubano sino, asimismo, latinoamericano. Uno de

14 Cuba Teológica
los principales aportes de los teólogos de la liberación, desde fue opresión por lo que nos identifica […] le falta más que un
un punto de vista metodológico, fue la redefinición de la capítulo”.21
tarea teológica en un contexto de opresión/liberación. En En igual sentido, teólogos como Luis N. Rivera-Pagán
ese sentido, el aporte de Arce fue igualmente significativo. y Augusto Cotto —presentes también en el encuentro—
Para él, la construcción teológica en la línea liberadora que reconocieron la contribución de Arce al pensamiento teológico
proponía la teología de la liberación tenía que incluir, no latinoamericano, específicamente en lo referente al vínculo
solo la experiencia de lucha “en contra” del sistema capitalista entre la tarea teológica y la realización de los proyectos
neocolonial/imperialista desde contextos de opresión política, históricos de liberación.
explotación económica y marginación social, sino también las Augusto Cotto afirmaba que, desde muy temprano —finales
experiencias de lucha “a favor” del socialismo desde contextos de los sesenta y comienzos de los setenta—, Arce había
en que esa liberación ya había comenzado a tener lugar.19 Y comenzado a establecer conexión entre las experiencias de
fue justamente en el Encuentro de Teologías, celebrado en la algunos cristianos en una sociedad socialista como la cubana
Comunidad Teológica de México, en octubre de 1977 —que y las aspiraciones de las entonces incipientes teologías
contó con la participación de figuras como Moltmann y James latinoamericanas de la liberación. Según él, Arce contribuyó a
Cone, y que además marcó el reencuentro de algunos teólogos la elaboración de una “teología revolucionaria de la liberación”
latinoamericanos con un representante de las teologías que —no solo cubana— en la medida en que reflexionaba sobre la
se estaban haciendo en Cuba—, donde Arce, reaccionando a participación de los cristianos cubanos, como parte del proyecto
intervenciones hechas por Enrique Dussel y Hugo Assmann, revolucionario socialista, en la transformación de estructuras
reprocha a los teólogos latinoamericanos el no prestar y relaciones sociales injustas de dominación, y cooperó con la
seriamente atención a las experiencias y reflexiones teológicas creación de una nueva visión y práctica eclesiológicas crítico-
de los cristianos envueltos en el proceso de construcción del alternativas de los modelos de cristianismo colonizados y
socialismo en Cuba: colonizadores impuesto a los pueblos latinoamericanos.²²

Me da la impresión —quisiera ser corregido si es una Consideraciones finales sobre el legado del
impresión falsa— de que se elimina en general en los pensamiento de Sergio Arce para el quehacer
autores de la teología de la liberación el hecho de que el teológico cubano
pueblo que tiene conciencia [de clase] para sí no tiene
necesariamente que ser un pueblo oprimido. Es decir, Soy de la opinión de que una parte considerable del legado del
hay pueblos que tienen conciencia de clase para sí, que pensamiento de Arce para el quehacer teológico cubano actual
son pueblos que han caminado ya en el camino de la y futuro, se localiza en las contribuciones generales a las que he
liberación […], y que incluyen una opción ideológica hecho referencia. Para mí, su principal legado como teólogo
determinada y concreta, no una opción cualquiera, es que nos deja como basamento una forma de hacer teología
sino una opción que ha dado resultados positivos sobre la cual seguir construyendo nuevas reflexiones capaces de
comprobados en la historia. Me parece que le falta a responder a las nuevas y diferentes condiciones y realidades de
la teología de la liberación […] que incluya dentro de las iglesias y la sociedad cubanas. En ese sentido, sigo apostando
esa reflexión la experiencia, la reflexión teológica de los por elaboraciones teológicas que, ni pretendiendo llevar el
pueblos que tienen conciencia para sí y que andan en el nombre con el que él denominó a su teología ni adscribiéndose
camino de la liberación después de haber optado por una acríticamente a muchos de sus contenidos específicos,
ideología determinada que los ha conducido de victoria sean reflexiones teológicas en revolución: liberadoras y en
en victoria en ese proceso liberador.20 constante disposición a ser renovadas, desafiadas, repensadas
desde realidades sociales nuevas y perspectivas de análisis e
En respuesta, Assmann calificó esta intervención de Arce interpretación de esas realidades cada vez más complejas.
no solo como un esfuerzo por establecer un puente de diálogo Me refiero a teologías explícita y profundamente
fecundo entre los teólogos cubanos y latinoamericanos, sino, de contextuales, para las que la dimensión político-económica
igual modo, como un recordatorio a estos últimos de aquellas siga siendo importante, pero no exclusiva; teologías que,
experiencias y caminos de liberación aún no transitados y de empleando marcos analíticos interdisciplinarios y, por tanto,
las cuales era necesario también aprender. Y añadió: “[…] una más complejos, den cuenta de las formas en que los múltiples
teología de la liberación que no sepa aprender de la experiencia y diversos planos y dinámicas sociales, incluidas estructuras y
de las revoluciones incipientemente victoriosas o ya más relaciones de opresión, explotación y marginación, y también
maduramente victoriosas, pero siempre desde el polo de lo que prácticas de resistencia, se hacen presentes en nuestra “realidad”,

Revista del Seminario Evangélico de Teología 15


intersecándose mutuamente. Hablo, en definitiva, de teologías
aptas para reflexionar y arrojar luz sobre la multiforme y
salvífica gracia de Dios que actúa en nuestro mundo. CT

Notas
1 Jorge V. Pixley y Jean-Pierre Bastian, eds.: Praxis cristiana y 9 Dorothee Sölle: “Some Questions for Arce”, en Sergio Arce: The
producción teológica. Materiales del Encuentro de teologías celebrado en Church and Socialism. Reflections from a Cuban Context, New York
la Comunidad Teológica de México (8 al 10 de octubre 1977), Ediciones CIRCUS Publications, New York, 1985, pp. xv-xix.
Sígueme, Salamanca, 1979, pp. 48, 237. 10 Sergio Arce: “Perspectivas de la tarea teológica a partir de la praxis
2 En su estudio sobre la Trinidad, Leonardo Boff califica la de la construcción de una nueva sociedad: su vinculación con la
interpretación en clave trinitaria que Sergio Arce hizo del proceso realización de la paz”, Punto y Aparte, 11 de abril 1981, p. 11.
revolucionario cubano —en su folleto Hacia una teología de liberación 11 Rafael Cepeda: “Fidel Castro y el Reino de Dios”, en Francisco
del año 1969— como uno de las primeras elaboraciones teológicas Marrero, ed.: Pensamiento reformado cubano, Departamento de
contextuales de esta doctrina en Latinoamérica. Véase Leonardo Publicaciones de la Iglesia Presbiteriana-Reformada en Cuba, La
Boff: La Trinidad, la sociedad y la liberación, Ediciones Paulinas, Habana, 1988, pp. 147-158; “La iglesia en una tierra nueva”, en
Madrid, 1987, pp. 21-22. Rafael Cepeda: El tiempo y las palabras. Antología de artículos y mensajes
3 José Míguez Bonino: Doing Theology in a Revolutionary Situation, (1947-1997) / ed., introd., notas de Carlos R. Molina Rodríguez,
Philadelphia, Fortress Press, 1975, pp. 109s. Ediciones CLAI, Quito, 2004, pp. 65-72.
4 Jorge V. Pixley y Jean-Pierre Bastian, eds.: op. cit., pp. 182-184. 12 Para un recuento —hecho por el propio Arce— de cómo él fue
5 Samuel Silva Gotay: El pensamiento cristiano revolucionario en respondiendo teológicamente a situaciones concretas, específicas
América Latina y el Caribe. Implicaciones de la teología de la liberación dentro de la iglesia o a nivel social, pero que afectaban la vida de esta,
para la sociología de la religión, Cordillera / Ediciones Sígueme, Río véase Sergio Arce: “Itinerario teológico,” en Juan J. Tamayo y Juan
Piedras, Puerto Rico / Salamanca, 1983, pp. 105-106, 233-234, 246, Bosch, eds.: Panorama de la teología latinoamericana, Verbo Divino,
287-288. Navarra, 2001, pp. 115-138.
6 En el prólogo a Religion in Cuba Today: A New Church in a New 13 Sergio Arce: La misión de la iglesia en una sociedad socialista. Un análisis
Society, refiriéndose a la producción teológica en Cuba en la década teológico de la vocación de la iglesia cubana en el día de hoy, Editorial
de los sesenta y comienzo de los setenta, de la cual Arce era uno Caminos, La Habana, 2004.
de sus principales exponentes —en ese libro aparecen tres trabajos 14 Sergio Arce: “Teología cubana: teología en Revolución”, en La
suyos—, Cox apuntaba que este venía a ser un ejemplo concreto teología como desafío, 2da. ed. aum., Consejo Ecuménico de Cuba, La
del tipo de teología revolucionaria necesaria para aquellos tiempos, Habana, 1980, p. 63.
no solo en este país (Alice L. Hageman y Philip E. Wheaton, eds.: 15 Idem.
Religion in Cuba Today: A New Church in a New Society, Association 16 Ibidem, p. 43.
Press, New York, 1971, p. 11). 17 No creo que se pueda afirmar —como en ocasiones se ha hecho—
7 En su recuento reflexivo en torno al proceso de diálogo entre teólogos que existe una identificación plena entre la postura ideológica de Arce
negros de la liberación estadounidenses y teólogos latinoamericanos y el marxismo-leninismo de los manuales soviéticos, específicamente,
de la liberación, James Cone destaca la participación de Arce en aunque no solo en lo relacionado con el tema de la religión. Véase,
los encuentros de teologías celebrados en la Comunidad Teológica por ejemplo, su conferencia “Fundamentos bíblicos para una
de México (1977), y en el Seminario Evangélico de Teología de antropología”, en Teología en Revolución, Centro de Información y
Matanzas (1979), y su evidente disposición a aprender de los Estudio Augusto Cotto, Matanzas, 1988, tomo 1, pp. 25-47.
teólogos negros de la liberación. Según Cone, la actitud de Arce fue 18 Un ejemplo de esto fue la crítica generalizada —y en mi opinión
crucial para la consecución gradual de dicho proceso de diálogo y descontextualizada y reduccionista— que en algún momento hizo
aprendizaje mutuo (véase James H. Cone: “From Geneva to Sao a los teólogos de la liberación por no considerar o no promover en
Paulo: A Dialogue between Black Theology and Latin American sus reflexiones la opción socialista al estilo cubano como proyecto
Liberation Theology”, en Sergio Torres y John Eagleson, eds.: The de liberación para los pueblos latinoamericanos, aparentemente sin
Challenge of Basic Christian Communities, Orbis Books, New York, reconocer las significativas diferencias históricas, sociales, políticas,
1982, p. 272). económicas y culturales entre ese contexto y los otros. Y es que
8 Jürgen Moltmann destaca la notable contribución cristológica de la para Arce las opciones de estructuración socioeconómica y política
Confesión de Fe de 1977, de la Iglesia Presbiteriana-Reformada en de la sociedad parecían estar claramente definidas: capitalismo o
Cuba, de la cual Arce fue su principal artífice, en lo referente a su socialismo marxista-leninista. Véase, por ejemplo, Sergio Arce:
noción de Jesucristo no solo como Hijo del Padre, sino también como ¿Cómo es que aún no entendéis? Antología de textos teológicos, Seminario
nuestro Hermano Mayor. De esta manera, apunta Moltmann, “[…] Evangélico de Teología / Editorial Caminos, Matanzas / La Habana,
esta iglesia proclama que Jesucristo es el hijo de Dios humanado y 2009, pp. 57-77, 91-139.
nuestro hermano resucitado. Confiesa así en la Cuba socialista que 19 Sergio Arce: Teología en Revolución, Centro de Información y Estudio
el amor sacrificial y solidario es una ‘necesidad’ divina y humana Augusto Cotto, Matanzas, 1992, tomo 2, p. 156.
al mismo tiempo” ( Jürgen Moltmann: Trinidad y Reino de Dios: la 20 Jorge V. Pixley y Jean-Pierre Bastian, eds.: op. cit., p. 48.
doctrina sobre Dios, Ediciones Sígueme, Salamanca, 1986, pp. 36s). 21 Ibidem, p. 49.
22 Ibidem, p. 244.

16 Cuba Teológica
El legado de
Sergio Arce al
movimiento
ecuménico
latinoamericano
Adolfo Ham Reyes

Dilectissime Sergie, cum gratitudine!

I. Introducción

C
uando, en 1970, me “defenestraron” de la Convención
Bautista de Cuba Oriental, una de las tres iglesias que
me ofreció trabajo fue la Iglesia Presbiteriana. Conocía
a Raúl Fernández Ceballos, Rafael Cepeda y Sergio Arce,
y, sobre todo, este último me ofreció junto a su amistad, la
posibilidad de venir a trabajar en esta iglesia. Esto hizo que
decidiera unirme a la Iglesia Presbiteriana. Si fuera a calificar
la persona de Sergio Arce, diría que ha sido siempre un amigo
leal e, invariablemente, un enfant terrible en el campo de la
teología y el pensamiento en general. Él mismo expresa en una
entrevista publicada que “[…] la inconformidad es lo propio de
la esperanza, ya que la conformidad contradice lo que atañe a
la fe como praxis eficaz de un amor realmente solidario […]”.1
Termina esta entrevista sostenida con Juana Berges y Reinerio
Arce:

Voy a seguir con la vista adelante, con mis ideas, mis acciones,
con mi cerebro y mi corazón. ¿Radical? Sí, creo que sí. Que
soy un radical en el sentido lato del vocablo, es decir, que
voy a las raíces, que tengo raíces y que me levanto y actúo en
base a mis raíces y no de acuerdo a los vientos que soplan.2

Sergio es un polemista esencial (polemos=guerra). No teme


la polémica. Yo diría que la busca. Por eso le complacía, entre

Revista del Seminario Evangélico de Teología 17


otras razones, don Miguel de Unamuno, a quien le gustaba […] la teología en revolución sea una teología específica
decir “¡Paz en la guerra!”. Y el mismo Unamuno, en La y conscientemente contextual, tratando de crear una
agonía del cristianismo, le daba al término agonía su sentido atmósfera teológica en la Iglesia con “sabor” de cubanía,
etimológico en griego (=agon), que se refería al combate en digna de las teologías explícitas que nos han antecedido,
los juegos olímpicos. Dice don Miguel —y Sergio podía como fue el caso de la del padre Varela, sin menoscabo
reafirmarlo—: de las que se pensaron y vivieron implícitamente, como
fue el caso de la de Martí, para citar tan solo a los más
La agonía es, pues, lucha. Y el Cristo vino a traernos conspicuos.5
agonía, lucha y no paz. Nos lo dijo él mismo: “No penséis
que vine a meter paz en la tierra, no vine a meter paz, Y en este sentido se vincula con el siguiente punto.
sino espada” (Mt 10,34) […] ¿Y la paz se nos dirá?, pero
es que esa paz se da en la guerra y la guerra se da en la III. Una teología socio-política
paz. Y esto es la agonía […] El modo de vivir, de luchar,
de luchar por la vida y vivir de la lucha, de la fe es dudar Podría también considerarse como “marxista”. Se inscribe
[…] fe que no duda es fe muerta.3 en la fecunda tradición del socialismo cristiano, de Iglesia y
Sociedad en América Latina (ISAL), y de teólogos como
En Sergio, esta actitud no conformista se vinculaba a Josef L. Hromádka, Helmut Gollwitzer, Hanfried Müller,
la radicalidad de su pensamiento. Mientras tantos gustan Frederick Herzog, M. Douglas Meeks, Richard Shaull,
del Cristo pacífico, a Sergio le gustaba el cartel de la Paul Lehmann, Carl-Jürgen Kaltenborn, Dorothee Sölle,
Tricontinental que mostraba a Cristo con un fusil a su Gerahrd Bassarak, Bastiaan Wielenga, Georges Casalis,
espalda. ¡El Cristo que sacó violentamente a los mercaderes Giulio Girardi, Mauricio López, Raúl Vidales, Augusto
del templo! ¡Cristo era también un zelota! Como Thomas Cotto, Enrique Dussel, José Porfirio Miranda, Jon Sobrino,
Müntzer, en contra del “Cristo dulce” de tantos de sus Ignacio Ellacuría, Julio de Santa Ana, Frei Betto, François
seguidores. Y por eso simpatizaba mucho, también, con Houtart, y otros. Entre todos estos, sería valioso estudiar,
Camilo Torres, el cura guerrillero colombiano. Su teología primordialmente, su vínculo con Hromádka y Gollwitzer,
siempre ha estado, íntima y firmemente, unida a la vida. quienes también influyeron mucho en mi pensamiento,
Su talante es el de un hombre apasionado. Por eso, repito, principalmente en lo que se refiere a su evaluación positiva
admiraba tanto a Unamuno. En su brillante conferencia de la Revolución rusa y del ateísmo dialéctico marxista.
en el Seminario Evangélico de Teología de Matanzas, “El Habría que valorar la importancia del pensamiento
existencialismo cristiano de don Miguel de Unamuno”, de teológico proveniente de la Conferencia Cristiana por la
1961, recoge una cita del maestro, que se aplica muy bien al Paz y plasmado en revistas como la Communio Viatorum,
propio Sergio: de Praga, por ese entonces. En naciones europeas y
países socialistas, como Checoslovaquia y la República
Es que mi obra, iba a decir, mi misión, es quebrantar Democrática Alemana, un grupo de teólogos progresistas
la fe de unos y de otros y de los terceros, la fe en la buscaban desarrollar una teología abierta a las premisas del
afirmación, la fe en la negación, y la fe en la abstención, marxismo no leninista dentro del marco de la Conferencia
y esto por fe en la fe misma: es combatir a todos los Cristiana por la Paz.
que se resignan, sea al catolicismo, sea al racionalismo,
sea al agnosticismo; es hacer que vivan todos inquietos
y anhelantes.4

II. Una teología cubana

Su teología lo es y no, ciertamente, por el mero hecho de


haberse ideado en nuestro país, sino porque ha tenido en
cuenta la historia de nuestras luchas por la independencia,
produciendo una reflexión correspondiente a nuestra
historia, y a nuestros desafíos y necesidades actuales. Nos
afirma:

18 Cuba Teológica
En el importante libro Religion in Cuba Today. A New una propuesta a la dirección de la Iglesia Presbiteriana-
Church in a New Society, de 1971 —dirigido a lectores de Reformada en Cuba, de laborar con la meta de desaparecer
los Estados Unidos—, que contenía tres ensayos de Sergio como denominación y hacer una declaración pública al
Arce anteriores a los que resultarían célebres, se preguntan respecto, y no fue aprobada. En su entrevista para el libro de
sus editores, Alice L. Hageman y Philip E. Wheaton, en Juana Berges y Reinerio Arce, expresa Sergio:
la parte III orientada hacia “La reflexión teológica”: “¿Es
posible una teología de la Revolución, y “la misión de la Aunque he estado muy metido en el trabajo de la
iglesia en una sociedad socialista [?]”; y afirmaban: Iglesia Presbiteriana, mis vínculos han sido fuertes con
el movimiento ecuménico. Creo en un ecumenismo
Sergio Arce nos ofrece mirar más allá de las alternativas más allá de las iglesias, en un ecumenismo de todas las
y polarizaciones simplistas que usamos para evitar un religiones y, en ocasiones, en un ecumenismo de todos
pensamiento más profundo y una comprensión más los seres humanos.
dialéctica de la vida y la fe. La cuestión no se trata de […]
un “esto” o “lo otro”. No se trata de entregarnos a los He tratado de hacer conciencia en la iglesia, por
comunistas o un retraimiento “dentro de las paredes”, ejemplo, a través de la Confesión de Fe de 1977, de
ni los fieles son llamados a resistir lo que un teólogo que lo importante no es una idea determinada de Dios
norteamericano ha sugerido como mantener “una o la forma de alabarlo. Lo importante es la realización
idolatría del mundo que se ha ido”, o esperar la caída de del Reino, que se haga su voluntad en la tierra, así
Castro. Por el contrario, dice el doctor Arce, que “debido como en el cielo. Eso ha ampliado mi concepción del
a que la confrontación con la nueva sociedad requiere ecumenismo. La voluntad de Dios puede hacerla un
una renovación previa de la iglesia al nivel de ese hombre hindú, un cristiano, un espiritista, un santero, un ateo. La
Jesús, una renovación de su estructura, su lenguaje, su voluntad de Dios no depende de lo que tú pienses, no
perspectiva, su enseñanza, su testimonio […]”.6 está en la cabeza, pertenece al deseo de hacer el bien, de
conquistar la verdad, de lograr justicia, es decir, una serie
Sergio está consciente que una sociedad marxista no es el de valores. Esa es la definición en la Biblia de Dios, que
Reino. Así, admite: es amor, vida, camino.8

La teología en Revolución asume al marxismo como


crítica al capitalismo por razones teológicas, en tanto este
sistema está imposibilitado de: 1) salvar al ser humano
como compañero de trabajo de Dios en la creación,
liberación e integración de la naturaleza, la historia y
la conciencia humana; 2) salvar al ser humano en su
destino comunitario, como ser social, a la manera de Dios
Trinitario; 3) crear la “solidaridad” humana, inducida por
el Espíritu Santo, haciendo de la competencia la garantía
de nuestra creatividad y de la mercancía y de la ganancia,
los objetivos del trabajo; 4) su imposibilidad de Dios, es
decir, su a-teo-ísmo, por cuanto impide la práctica del V. Problemas y desafíos
verdadero amor que engendra justicia, “esencia” de Dios,
según las teologías bíblicas.7 Sergio nos ha afirmado: “Si Jesucristo es el Señor, ningún
César es el Señor”,9 y esto no se refiere necesariamente a los
IV. Una teología “calvinista”, pero ecuménica tiranos, sino a todo gobernante de cualquier ideología, y yo
pienso que aquí, en Cuba, nosotros, los que luchamos por
Sergio no usa mucho la palabra ecuménica, y no ha esta revolución, hemos idealizado demasiado el proyecto y
ocupado cargos cimeros en el Consejo de Iglesias de Cuba. lo identificamos con nombres específicos. ¿Qué significa, en
Creo yo, que esto se debió a su radicalismo, a su forma tan definitiva, ser martiano o ser fidelista?
propia de entender la causa ecuménica. No creo que él esté También es muy importante su aseveración respecto a que
de acuerdo con una unión de las iglesias, como es el caso de “[…] la iglesia debe tener siempre un carácter iconoclasta
Rafael Cepeda y el mío. De hecho, Rafael Cepeda presentó […]”10 —y claro que no se refiere a las imágenes o el arte

Revista del Seminario Evangélico de Teología 19


en la iglesia; recuérdese la hermosa simbología ideada por Oh Señor, Padre Celestial en quien descansa la plenitud
Sergio para la Iglesia Presbiteriana-Reformada “Dora de la luz y la sabiduría, ilumina nuestras mentes con tu
Valentín”, en Varadero—. Nos repite: Espíritu Santo, y danos la gracia para recibir tu Palabra
con reverencia y humildad, sin las cuales ninguna persona
El hecho de que Jesucristo sea el Señor, derrumba todo puede comprender tu Verdad. Por Cristo. Amén. CT
César imperial. El hecho de que él sea el único Señor,
derrumba todos los ídolos y señores humanos. Colocar la
ideología de cualquier sociedad en su justa apreciación es Notas
parte del testimonio profético de la iglesia. […] La iglesia
ha de comenzar por destruirse ideológicamente, por 1 Sergio Arce Martínez: “Itinerario teológico”, en ¿Cómo es que aún no
entendéis? Antología de textos teológicos, vol. I, comp. Dora y Reinerio
destruir proféticamente sus propios ídolos. […] nuestros Arce Valentín, Editorial Caminos, La Habana, 2009, p. 25.
ídolos políticos, sociales, económicos y filosóficos.11 2 Sergio Arce Martínez: “ ‘Amo a mi patria, amo a mi iglesia’ ”, en Juana
Berges y Reinerio Arce: 40 años de testimonio evangélico en Cuba,
Consejo de Iglesia de Cuba / Departamento de Comunicaciones,
Todos los que hemos luchado por el triunfo de esta
Consejo Latinoamericano de Iglesias, [La Habana] / Quito, [2000],
revolución somos, de una manera u otra, responsables, como p. 80.
objeta un teólogo europeo, “[…] de haber aceptado un 3 Miguel de Unamuno: La agonía del cristianismo, Obras completas, t.
concepto unívoco de acción y excluir las aporías históricas XVI, Afrodisio Aguado, Madrid, 1958, pp. 467-468.
4 Cit. Sergio Arce Martínez: El existencialismo cristiano de don Miguel
que se pueden dar en cualquier acción humana […]”.12 de Unamuno, Seminario Evangélico de Teología, Matanzas, 1961, p.
Y David Puig, en su libro En memoria de las víctimas. 23.
Hacia un estudio crítico de la teología política en Cuba desde 5 Sergio Arce Martínez: “Teología en Revolución: caracterización de
el diálogo con la “teología después de Auschwitz” de Johann B. un quehacer teológico en Cuba revolucionaria”, en La misión de la
iglesia en una sociedad socialista. Un análisis teológico de la vocación de
Metz —una comparación entre las teologías políticas de J. la iglesia cubana en el día de hoy, 2da ed. aum., Editorial Caminos, La
B. Metz y Sergio Arce—, discute ese dualismo teológico Habana, 2004, p. 59.
amigo/enemigo tan frecuente, y sentencia: 6 Sergio Arce: “Is a Theology of the Revolution Possible?”, en Alice L.
Hageman y Philip E. Wheaton, eds.: Religion in Cuba Today. A New
Church in a New Society, Association Press, New York, 1971, pp. 191-
[…] ese dualismo en la teología cristiana nunca ha 192.
venido a ser más peligroso que cuando ha traspasado los 7 Sergio Arce Martínez: “Teología en Revolución: caracterización de
límites teológicos e influenciado el terreno del dominio un quehacer teológico en Cuba revolucionaria”, op. cit., pp. 64-65.
8 Sergio Arce Martínez: “ ‘Amo a mi patria, amo a mi iglesia’ ”, op. cit.,
político y del poder, como el caso de la Inquisición; o a p. 71.
la inversa, cuando el poder político ha encontrado apoyo 9 Sergio Arce Martínez: La misión de la iglesia en una sociedad socialista.
“ideológico”para su esquema amigo/enemigo en los Un análisis teológico de la vocación de la iglesia cubana en el día de hoy,
enunciados de la teología cristiana.13 ed. cit., p. 38.
10 Idem.
11 Idem.
Concluyo haciéndonos —haciéndome— una pregunta, 12 Konrad Stock en la presentación alemana de la confessio cubana.
que no se la formulo exclusivamente a Sergio Arce, porque 13 David Puig Jordán: En memoria de las víctimas. Hacia un estudio crítico
de la teología política en Cuba desde el diálogo con la “teología después
creo que todos nosotros, los que hemos apoyado el proceso
de Auschwitz” de Johann B. Metz, Wissenschftlicher Verlag Berlin,
revolucionario, aunque fuere de manera diferente, tenemos Berlín, 2013, pp. 195-196.
la misma problemática: ¿es que realmente hemos santificado
la revolución cubana?
Cuando, hace años, nada menos que el profesor Hendrik
Berkhof, de Holanda, me dijo que “[…] habíamos
santificado al socialismo de la misma manera que ellos
habían santificado el capitalismo […]”, yo le contesté:
“Usted ignora la historia, usted no puede comparar procesos
que se han dado en tiempos y sitios diferentes”. Ahora
pienso que hemos caído en este riesgo, y me gustaría saber
lo que consideran los queridos compañeros al respecto.
¡Querido Sergio, que Dios te bendiga ricamente y
haga desarrollar tu legado en medio del pueblo cristiano!
Concluyo con una vieja oración de Calvino:

20 Cuba Teológica
Elogio y evocación
de Sergio Arce

Raquel Suárez Rodés

E
l maestro resucitado viajaba por el camino, se acercó
a los dos caminantes y les preguntó qué cosas estaban
sucediendo, por qué estaban tristes. El maestro no
entendía la fuga en el regreso, la vuelta a casa, a la rutina, cuando
lo maravilloso estaba por ocurrir… tanto les había enseñado —
truncando la profecía con su experiencia y saber— que ahora
tenía que preguntarles, sin la menor intención socrática, el
porqué de que se vuelvan a casa con caras de decepción.
De manera que calló para escuchar el relato de los caminantes,
y entre la compasión y la ira, los sacudió, apelando a toda la
reserva ancestral que había actualizado en su propio testimonio.
Aunque los ojos estaban velados, los corazones empezaron a
arder. Hizo entonces, como de camino, un último intento por
saber si, al menos, la hospitalidad de la mesa y la casa la habían
aprendido, y fue invitado a quedarse. Le fue brindado el vino y
el pan, y, sin poder evitar el gesto que le era propio, lo partió a
su modo, de manera que aquella mujer y aquel hombre, por fin,
le pudieron ver. Sin embargo, cuando intentaron reaccionar, el
maestro ya no estaba. Ahí comenzaba la vida.
A mil años de distancia, otro maestro llegaba a las clases y
traía a los educandos sus enseñanzas ancladas en tradiciones
libertarias. El maestro tenía la dicha de provocar serias
discusiones, no dejaba ni una palabra de la tradición vacía de
su sentido; pero el sentido que daba no era el de la ortodoxia
metafísica, ni el de recetas cursis para el alma… él los introducía
en lo que llamaba “ortopraxis”.

Revista del Seminario Evangélico de Teología 21


En sus clases, enfatizó la cercanía del Reino, nombraba utopías; sigue empecinada, nombrando estas esperanzas con
“ella” al Espíritu Santo de Dios, viendo, con la revolución que la misma palabra que el maestro nombró, como el locus de la
había acontecido en su país, su manera femenina de actuar. misión en la tierra patria: socialismo.
El maestro nos contaba otra versión de Samaria: el Hoy, el maestro Arce nos interpela desde ese mismo
prójimo era el ateo, el hermano que no comulgaba con la momento pedagógico en que Jesús inició la resurrección
religión del opio, que desconocía de Dios, pero, cumpliendo de su evangelio: devolviéndoles a sus discípulos la mirada y
su voluntad, actuaba; y vio más análoga, cercana, la utopía el deseo de recomenzar su proyecto, al reconocerle vivo en
cristiana con la sociedad que otro barbudo terco soñaba, que el gesto del compartir y, luego, desaparecer para que ellos
con el espejismo de la propuesta del mercado capitalista. comenzaran a hacer. El legado de Arce, como siempre se le
El maestro enseñaba todo aquello en un tono de voz nombró en mi familia, va en mi percepción en varios aspectos.
baja. A veces, casi murmuraba, pronunciando con una risa Y lo veo, tiza en mano y risa discreta, preguntándonos a los
irónica y pícara sus herejías. Cierta vez, una alumna con de hoy: ¿qué teología están pensando, desde qué perspectiva,
dificultades auditivas le reclamó que hablara un poco más para qué y cuándo la están produciendo?, ¿qué nombres
alto, y entonces, desde el estrado, con la espalda virada, van a darle que manifiesten alguna originalidad?, ¿cómo se
garabateando con una tiza la pizarra, le dijo sin mirarla: si están reconociendo como sujetos?, ¿desde qué identidades y
quieres oír, siéntate aquí, pon tu silla bien pegada. Desde por qué proyecto social están ustedes apostando?, ¿con qué
entonces hasta aquí, la educanda nunca ha dejado de expresiones de la realidad están dialogando?, ¿aún sirve la
escucharle y ha buscado estar cerca de él, aunque ya no le teología en Revolución para algo?, ¿sigue vigente la teología
parezcan del todo realizadas las utopías del maestro. Pero, de en Revolución?, ¿qué queda de “Revolución” hoy en el
todas formas, ella sigue en esperanza, y tiene, al menos, otras contexto social cubano?

22 Cuba Teológica
Dos momentos marcan mi reflexión pastoral sobre el nuestra experiencia revolucionaria, inédita, con las teologías
alcance e impacto de la teología en Revolución, a partir contemporáneas de la liberación, latinoamericanas, africanas,
de que mis inquietudes teológicas se enmarcan dentro asiáticas, negras, con las teologías políticas europeas, cosa
del ámbito de la teología pastoral-popular,1 con impronta que hoy no podemos hacer muchos de nosotros por estar
feminista, medio queer, sin ninguna pretensión ni posibilidad desinformados y mal formados.
de comunicarla como académica, porque la urgencia de Cuarto, desde la pastoral, Arce aportó un nuevo contenido
nuestra práctica pastoral y ecuménica, entre otras razones, homilético, una reflexión que sustentó y devolvió la fe y
no nos lo permiten. autoestima a muchos que estaban en la encrucijada de, por
Reconozco que, junto a otros a quienes estamos un lado, querer responder a la vocación de participar en la
agradecidos, el doctor Arce nos deja un legado peculiar por construcción de una nueva sociedad, y, por otro, chocaban
diversos motivos: con iglesias conservadoras, reaccionarias, y con prácticas
Primero, el de volver, permanecer en su nación y acompañar sociales discriminatorias suscitadas por múltiples factores.
a su pueblo combinando su labor pastoral, con la de Quinto, jugó un papel decisivo, aunque no exento de
trabajador laico, profesor, líder ecuménico, denominacional errores, humano al fin, en el movimiento ecuménico
y teólogo.2 cubano, latinoamericano, de los países socialistas, en los
Segundo, el intento de contextualizar y hacer pertinente el múltiples espacios a los que contribuyó. Su concepto de
quehacer teológico para el contexto muy particular de Cuba ecumenía fue holístico e integrador, más allá de las prácticas
en el momento que le tocó vivir, parir su teología y aportar un de relacionamiento intracristiano, como actitud de todos los
fundamento desde lo teológico, esclarecedor y propositivo humanos, incluyendo lo interreligioso.
de la tarea de la iglesia en la incipiente sociedad socialista Sexto, contribuyó al diálogo cristiano-marxista de
con todos sus logros y contradicciones. Tal vez, idealizó entonces y a la mejora de las relaciones Iglesia-Estado,
en demasía y no fue lo suficientemente explícito con los junto a otros y otras.
elementos que dañaban el desarrollo de esa nueva sociedad Séptimo, en lo particular y personal, agradecemos, como
—aunque sabemos que ese proceso se dio siempre en un bautistas, toda su ayuda en el cambio de las mentes, en el
clima de tensiones y confrontación con el mayor imperio de proceso de formación de una nueva generación de pastores y
entonces—, o que nos hacían descuidar, en algunos aspectos, laicos bautistas que devolvieron con gratitud lo aprendido en
la tarea profética de la iglesia. Sí valoró, en la línea del Che, la construcción de espacios que hoy considero, con modestia,
la importancia de que, junto a la labor en pro de los cambios paradigmáticos, como fueron y son la Coordinación Obrero
sociales, había que trabajar para educar al hombre y la mujer Estudiantil Bautista de Cuba (COEBAC), la Fraternidad
nuevos, cosa en la que, quizás, no se trabajó de manera eficaz de Iglesias Bautistas y el Centro Memorial Dr. Martin
y suficiente para superar, sobre todo, los esquemas mentales Luther King, Jr.
patriarcales, racistas, individualistas; la reproducción de Octavo, el legado en lo teológico ya ha sido recogido por
modelos de ejercicio del poder y esquemas de participación él mismo y por otros hermanos a los que agradecemos la
heredados del pasado capitalista o copiados de los modelos sistematización crítica de su pensamiento; en especial,
verticalistas del socialismo real europeo. la seria labor de Ary Fernández y las apreciaciones del
No obstante, llega a un discernimiento importante cuando doctor Adolfo Ham. Su diálogo teológico con la propuesta
reconoce: marxista y uso como instrumental de análisis; la superación
del dualismo teológico y filosófico presente en la teología
[…] en nuestro contexto la esperanza de justicia y paz que muchos recibimos de la herencia misionera. Su aporte
se iba haciendo una realidad relativa, jamás absoluta, ya eclesiológico en la confesión de fe de la Iglesia Presbiteriana-
que no dejó, ni deja de haber injusticias hoy. […] Por Reformada en Cuba y en sus publicaciones.
razón de esa esperanza, debemos luchar por superarlas: No pretendemos ni podemos abarcar toda la basta
esa fue mi insistencia basándome en que tal esperanza contribución eclesial, ecuménica y social de Sergio Arce.
se encuentra siempre amenazada por el peligro de la Pero el maestro, el trabajador laico, el profesor, el pastor,
inmovilización que significa la conformidad. teólogo, el político,3 nos desafía —a los pastores y pastoras
de hoy, los cristianos y cristianas, las iglesias cubanas,
Tercero, aun con puntos de vista polémicos —porque las organizaciones ecuménicas— a reunirnos y meditar
Arce, como dice Ham, fue un gran polemista haciendo teológicamente desde las “circunstancias”4 actuales. Estamos
siempre pensar a sus interlocutores—, en los que algunos sí carentes de ello. Este es el segundo momento de nuestro
y otros no estuvieron de acuerdo, dialogó críticamente desde trabajo: ¿a qué nos desafía hoy la teología en Revolución?

Revista del Seminario Evangélico de Teología 23


Algunos jóvenes han producido esbozos de una propuesta a la fe como praxis eficaz de un amor realmente solidario”.
de método teológico donde se articula la reflexión Amén Arce, que así sea. CT
académica teológica con la lectura popular de la Biblia;
la educación popular con el debate comunitario eclesial.
Pero esa propuesta reciente debería ser humilde, rigurosa Notas
y dialogar con la herencia que Arce y otros nos dejaron.
Hay cuestiones medulares del saber teológico que Arce y 1 Este término aparece en el módulo El quehacer teológico (1996), de la
Universidad Bíblica Latinoamericana, y en la clasificación hecha por
otros resignificaron para una generación que promoviera la Clodovis Boff, recogida por Nancy Elizabeth Bedford y Guillermo
participación consciente y crítica del creyente en la sociedad Hansen en su libro Nuestra fe: una introducción a la teología cristiana,
y, a la vez, retar al dogmatismo marxista, a la inversa Instituto Universitario ISEDET, Buenos Aires, 2008.
2 Esa anécdota de su retorno me recuerda a Dietrich Bonhoeffer,
dualista, que excluía la posibilidad de participar, aun desde
cuando le rogaron en Nueva York que no regresara a la Alemania
la militancia cristiana, en el proyecto social cubano. fascista; solo que el teólogo alemán consiguió su martirio y Arce dice
Hoy, la mayoría de las iglesias con cosmovisiones que él se frustró.
fundamentalistas, evangélicas conservadoras, neopentecostales 3 Reconociendo su labor como diputado a la Asamblea Nacional del
Poder Popular.
ignoran esa base teológica, lo cual trae consecuencias nefastas 4 Categoría concebida por Ortega y Gasset que tanto Arce como el
en el orden ideológico, humano, práxico, y, por lo tanto, social. maestro Castellanos usaron.
Es una de las amenazas a un proyecto social realmente socialista 5 No de manera física sino pedagógica.
hoy.
Arce nos recuerda la necesidad de que

[…] la pastoral eclesial se corresponda en todo momento


con la situación vivida por la Iglesia, ya que esta es
su “circunstancia”. En aquellos primeros momentos
nuestra insistencia fue que la iglesia reconociese que “su
circunstancia” cambiante debería determinar en todo
momento su pastoral; por lo tanto, esta sería siempre
eventual y coyuntural, como habría de ser la teología que
quisiese desempeñar un papel significativo.

Entonces, nos convida, osado, no solo a enunciar nuestros


análisis de coyunturas, sino a replantearnos la pastoral
eclesial, la tarea ecuménica de la iglesia, desde el amor a
nuestra tierra, el amor a nuestro pueblo, el compromiso con
los valores del Reino; a proveerla de un fundamento teológico
propio y actual —carencia que reconoció Yoimel González,
laico de la Iglesia Presbiteriana-Reformada en Cuba, en el
recién celebrado Encuentro Nacional de la Red Ecuménica
Fe por Cuba—. Arce nos invita a la inconformidad respecto
al deterioro cada vez más evidente de algunos aspectos
del desarrollo humano, social y sustentable en la sociedad
cubana.
Termino con estas palabras del maestro Arce, quien nos
deja al “des-aparecer”:5 “La inconformidad es lo propio de
la esperanza, ya que la conformidad contradice lo que atañe

24 Cuba Teológica
La obra de Arce:
razón para la vida
y la esperanza

Kirenia Criado Pérez

Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin


fluctuar; que fiel es el que prometió: y considerémonos los unos a los
otros para provocarnos al amor y a la acción.
Hebreos 10,23-24.

L
a oportunidad de celebrar la vida y el pensamiento de
Sergio nos permite problematizar sobre el quehacer
teológico de mi generación y su capacidad profética
para abordar la realidad actual de nuestro contexto cubano y
mantenernos firmes en la profesión o la confesión de nuestra
esperanza.
Debe aclararse que la teología que aprendimos de Arce se
caracteriza por ser profética, comprometida con la realidad
socio-económica, encarnada. Igualmente, toma en serio la vida
de Jesús, que invita a la responsabilidad de unos por las otras
y otros y por la creación. De esta manera, incluye la denuncia
de los pecados que matan y excluyen; el compromiso con las
y los necesitados, discriminados, excluidos; el anuncio de las
acciones, sueños y esperanzas junto al compromiso con las
acciones que buscan nuevos horizontes de dignificación y
salvación.
Uno de los temas que conforman su pensamiento teológico
es lo que él llama “pedagogía de la esperanza” y tiene que ver
con todo el quehacer educativo/formativo de la iglesia y de la
propia teología. El quehacer pedagógico de la teología.
En una ocasión, en el aula, hablando sobre la esperanza,
señalaba: “[…] el fin está tan cerca como lo estuvo en los días de

Revista del Seminario Evangélico de Teología 25


Jesús […]”, y añadía, inmediatamente, elementos inherentes etc.—, recursos financieros abundantes y otorgamiento
al contexto del “ya” revolucionario, sin negar el misterio y la de títulos de todo tipo a corto plazo, compiten con las
irrupción del todavía “no” como plenitud de la presencia del propuestas de formación teológica ecuménica. Téngase
Reino. en cuenta que la mayoría están respaldados por instancias
La contextualidad de un quehacer teológico viene dada norteamericanas o mesoamericanas —universidades,
por el tiempo o momento histórico en que se vive, por el seminarios, etc.— o son sus sucursales.
lugar donde se hace y desde donde se hace, y por la cultura No es de extrañar, entonces, que la mayoría de ellos
donde está inmerso el sujeto de la teología. presenten programas con perfil bancario en lo pedagógico,
Contextualizar la teología en Revolución de Arce, como jerárquico en lo organizativo, patriarcal en lo antropológico,
desafío y continuidad del quehacer teológico cubano, dualista y conservador en lo teológico, y fundamentalista
necesariamente implica un ejercicio de análisis del contexto, en lo bíblico. No es raro tampoco el apego al recurso de
una reflexión crítica de la realidad y la praxis de los seres mitos o relatos movilizadores de nuevo cuño, por lo general
humanos que vivimos en él, con vistas a la transformación apoyados en lecturas ahistóricas de la realidad. Otro rasgo
de esa realidad. que los distingue es que, también con frecuencia, apelan
Aprovecho la oportunidad para referirme a algunas a la inteligencia emocional y espiritual, privilegiando las
características del contexto social cubano, reconociendo la experiencias sensitivas por sobre la racionalidad —lo cual,
complejidad del mismo y dejando claro, como ya ha sido dicho sea de paso, es un fenómeno mundial.
dicho, que es solo un punto de vista. Ahora bien, la educación teológica es, desde la pedagogía
Me voy a servir de un análisis de la autoría del reverendo de la esperanza, primordialmente, una autoformación
Francisco Rodés, sobre los desafíos actuales a la misión de en comunidad, cuya fortaleza proviene, entre otros
la iglesia cubana, y cito: factores, de las características propias de los métodos de la
educación popular: la constante relación teoría-práctica, la
[…] hay una crisis de valores que como una plaga participación, la emergencia de nuevos sujetos, el diálogo, la
maléfica contamina todo con un sentido individualista relación de lo afectivo y lo cognitivo, la producción no solo
de sálvese quien pueda. La corrupción, la doble moral, de conocimientos sino también de sentidos y valores.
la indisciplina social, la violencia en el lenguaje, el No podemos negar la desesperanza como algo concreto
alcoholismo, son solo pinceladas para describir lo que ni desconocer las razones históricas, económicas y sociales
es el contexto en el cual la Iglesia ha de presentar a que la explican; pero no se entiende la existencia humana
Jesucristo hoy en nuestro país […].1 y la necesaria lucha para mejorarla sin la esperanza y sin el
sueño. Ese es el legado de Arce para la proclamación del
Y sigue diciendo Rodés: mensaje teológico de la iglesia cubana actual.
La esperanza es una necesidad ontológica; la desesperanza
Juntamente al cambio generacional hay un cambio de —según Paulo Freire en su Pedagogía de la esperanza—
época; diría que somos testigos de una puesta de sol, una es esperanza que, perdiendo su dirección, se convierte en
era épica que termina, pero un nuevo sol de un mundo distorsión de la necesidad ontológica.
que ofrece deslumbrantes dioses que adorar, en el marco La desesperanza nos inmoviliza y nos hace sucumbir al
de la globalización consumista, con los ídolos de la fatalismo que nos impide reunir las fuerzas indispensables
tecnología que fascinan a jóvenes y adultos.2 para asumir lo que Sergio llama la capacidad de recrear y
hacer nuevo el mundo en revolución.
La iglesia, en su quehacer teológico, hace también un Desde esta pedagogía de la esperanza, o teología pedagógica
análisis crítico de sí misma para pensar su accionar en la revolucionaria de la esperanza, no hay esperanzado por pura
sociedad en que vive, como parte de esa realidad. terquedad, sino por imperativo existencial e histórico.
En esa caracterización de la iglesia cubana actual Esto no quiere decir que, porque seamos seres
vamos a precisar lo que se refiere a su labor educativa/ esperanzados —y ese es el desafío para el pensamiento
formativa para poder entender lo que Sergio nos presenta teológico que se mueve entre el actuar y el confiar—, se le
como desafío teológico: la pedagogía de la esperanza o el atribuya a la esperanza la capacidad o el poder de cambiar
carácter pedagógico de la teología. La consolidación y/o la realidad. Mi esperanza es necesaria, pero no suficiente;
multiplicación de instituciones o proyectos formativos pudiéramos caer en lo que se ha llamado la teofanía de
sostenidos, con gran diversidad de modalidades, soportes Dios o la irrupción del reinado de Dios en la historia de la
atractivos —DVD’s, videos, literatura, medios técnicos, humanidad sin la cooperación oportuna y necesaria del ser

26 Cuba Teológica
humano. Pensar que la esperanza sola transforma el mundo
y actuar movido por esa ingenuidad es un modo excelente
de caer en la desesperanza, en el pesimismo, en el fatalismo.
Sin embargo, prescindir de la esperanza en nuestro esfuerzo
por mejorar el mundo, como si la lucha pudiera reducirse a
actos calculados, a la pura cientificidad, es pura ilusión.
La esperanza, en cuanto necesidad ontológica, necesita
anclarse en la práctica, necesita de la práctica para volverse
historia concreta.
Por eso es que Arce nos desafía a que nuestro quehacer
teológico y pastoral se afinque en la realidad cubana y a que,
desde ahí, reclame y mantenga la profesión de la esperanza
en un hacer constante revolucionario.
El concepto bíblico de la actividad creativa de Dios, que
Arce nos regala, es razón suficiente para la iglesia cubana
dar razón de la esperanza o esperar contra toda esperanza.
Lo creado —y me atrevo a decir y a contextualizar con
Sergio, cualquier espacio en revolución— es un campo
abierto donde las cosas nuevas se actualizan. No se trata de
un cosmos terminado, sino un taller experimental de cosas
nuevas. No es un universo concluido, un universo estático o
inmóvil, sino un volcán en ebullición, donde todo se mueve
y se transforma con dinamismo creativo y donde quedan
elementos rezagados por arcaicos, inservibles o injustos.
Ese es el desafío de nuestro mensaje teológico: la
inconformidad de la esperanza; la esperanza de creer y
trabajar por vivir anticipadamente las señales del Reino, ya
sea en nosotros y nosotras, en nuestra iglesia o en nuestra
patria. CT

Notas

1 Palabras pronunciadas en el panel “Desafíos a la misión de la


iglesia en Cuba y Alemania: puentes de cooperación”, con motivo
de la apertura del Espacio de Reflexión Cristiana “Obed Gorrín in
Memóriam”, en la sede del Consejo de Iglesias de Cuba, La Habana,
el 24 de marzo de 2014.
2 Idem.

Revista del Seminario Evangélico de Teología 27


Homenaje
a Sergio Arce

Raúl Suárez Ramos

L
a teología en Revolución fue la respuesta —como un acto
segundo— de una época en la cual el conservadurismo,
unido a la reacción y a la evasión, se convirtió en un
látigo contra todo sentimiento, pensamiento y acciones que
reflejaran no solo una actitud revolucionaria, sino progresista.
Esto significó expulsiones de congregaciones locales de
miembros históricos de las mismas, primero, así como a pastores
y pastoras después. Lo que hoy hace el Centro Memorial Dr.
Martín Luther King, Jr. en su programa de formación, y el
surgimiento de sus redes de educación popular, Fe por Cuba
y Portal Ecuménico, tiene sus antecedentes en la teología en
Revolución, representada por varios hermanos y hermanas, y de
la cual el doctor Sergio Arce fue principal creador y exponente.
Tengo la satisfacción íntima —y lo manifiesto no por
orgullo, ni por afán de protagonismo y mucho menos debería
considerarse una expresión demagógica— de haber honrado y
tratado de mantener vivo el agradecimiento por los aportes que
Arce ha dejado para este momento que vive nuestro pueblo. Si
bien es cierto que hay signos, por acá y por allá, que renuevan
la fe y la esperanza, como la pastora Raquel Suárez Rodés nos
ha demostrado, los antisignos galopan en marcha creciente y
apresurada por todo el territorio nacional, patentizando a su
paso las palabras de Jesús: “Si la sal pierde su sabor, de nada
sirve” (Mr 9,50).
No exagero en afirmar que hemos estado reconociendo y
divulgando una literatura de “maestros” ajenos a la experiencia
de nuestras iglesias durante cincuenta y cinco años, mientras

28 Cuba Teológica
nuestro maestro del patio es, prácticamente, un desconocido
en la mayoría de nuestras congregaciones.
El desafío para nuestro Seminario Evangélico de
Teología, nuestros centros ecuménicos, sin excluir al
Consejo de Iglesias de Cuba, es iniciar pedagógicamente
y retomar algunos de los ejes temáticos que Arce inició o
enriqueció en un tiempo y un espacio diferentes a los que
compartimos. Para él la encarnación de Dios en la persona
de Jesús de Nazaret era la base y el acontecimiento bíblico
imprescindible para el quehacer teológico comprometido
por una liberación integral.
Hay que recuperar aquel estudio bíblico-teológico sobre
el libro de Esther, leído por Sergio en el Campamento
Bautista de Yumurí ante los militantes de la Coordinación
Obrero Estudiantil Bautista de Cuba (COEBAC), en
el año 1975, y colocar en el aquí y el ahora de la crecida
membresía de nuestras iglesias la pregunta de Mardoqueo a
la reina Esther: “¿Y quién sabe si para esta hora has llegado
al reino?” (Est 4,14). Sería necesario relacionar ese texto
con otra pregunta, más cercana a la realidad nuestra, a la
luz de lo que actualmente entendemos como vocación o
llamamiento: ¿qué significa hoy llegar al pastorado o ser un
seguidor de Aquel que nos enseñó a poner la mano en el
arado? Los que tuvimos el privilegio de vivir con Arce aquel
momento, a pesar de nuestra memoria un poco mellada
por los años, recordamos que esa era su intención sin duda
alguna. Al menos así me apropié de aquella voz profética.
Finalmente, dejo responsablemente entre ustedes una
interrogante más, a la cual, de una manera u otra, tendremos
que dar respuesta: con mente clara y lúcida —tal cual lo
conocimos—, ¿cuál sería hoy la reacción de Sergio Arce
Martínez frente a Espacio Laical y la Iglesia católica y sus
posiciones ideológicas? CT

Revista del Seminario Evangélico de Teología 29


Sergio Arce: ¿un
pensamiento
teológico solo para
cristianos?

Vivian M. Sabater Palenzuela

A
nte todo, gracias por la invitación a compartir con
ustedes la celebración por la vida de nuestro querido
Sergio Arce, quien no solo es un hombre de iglesia, sino
también es un hombre de fe, ejemplo para todo cubano.
Gracias por invitarme a compartir en este centro, primera
institución de nivel superior universitario fundada en Matanzas,
a la altura de 1946. Su instalación fue muestra de la solidaridad
de mujeres de fe —pertenecientes a la fraternidad de mujeres
metodistas de la iglesia local—, las cuales permitieron que
se fundara, sobre este terreno —en esta bella colina, junto al
abra del Yurumí—, donado a ellas por el doctor Pedro Tosca.
Al principio, solo estaba constituido por un viejo edificio y una
casita de madera, en medio de las cuales, se cuenta, el profesor
Francisco Norniella enseñaba Antiguo Testamento bajo la
sombra de un árbol, tal como hicieron los mejores filósofos de
la antigüedad griega; y que, sin pena, Rafael Cepeda, maleta en
mano, iba y venía, una y otra vez, entre La Habana y Matanzas,
como profesor y como alumno: como profesor de Educación
Cristiana y Clínica del Lenguaje y como alumno, porque al ser
graduado en Chicago de Master of Arts in Christian Education
y no tener su título por ningún ladito perdido el nombre de
Teología, tuvo que matricular algunas asignaturas que le dieran
ese crédito en este mismo centro en que trabajaba como docente.
Y se trata de una institución que ha tenido, desde sus inicios,
una vocación ecuménica nacional e internacional en beneficio
del quehacer teológico y formativo general de sus alumnos, y que
ha desempeñado un importante rol social como consecuencia

30 Cuba Teológica
del ingente esfuerzo conjunto de su claustro por interpretar tradicionales frente al constatable proceso de secularización
y fusionarse con el pensar y el hacer en pro del desarrollo no ha implicado, necesariamente, la pérdida de toda creencia
humano. religiosa en el individuo. Junto a la posible carencia de
Estos días que compartiremos juntos serán, para mí, días fe religiosa ha aparecido su posible y real adaptación, su
de aprendizaje, crecimiento y rectificación de apreciaciones, a posible y real transformación, su sobrevivencia como modo
partir del diálogo y análisis que juntos haremos: es una feliz de respuesta ante nuevos retos sociales e individuales, unido
convocatoria al re-análisis y a la valoración de las propuestas a una nueva relectura de los textos que le guían, de nuevos
conceptuales más significativas de uno de nuestros mejores análisis y valoraciones de la dogmática tradicionalmente
teólogos nacionales, Sergio Arce, y de sus compañeros en esta establecida, entre otros aspectos.
lucha de pensar, de desmontar todo lo que sea necesario y de
remontar los peldaños hacia nuevos espacios de conocimiento Desde nuestra historia un acercamiento a las
y creación. propuestas teológicas de Sergio Arce
La religión, su definición, su clasificación, así como la
valoración de sus posibles roles sociales o las reflexiones A todo aquel que intente comprender la historia de la
en torno a las religiosidades, a la religiosidad popular en relación intensa y compleja entre revolucionarios cubanos,
específico, representan temas construidos históricamente, que creyentes o no, le resultará imprescindible descubrir los pasos
pueden provocar visiones unilaterales y absolutas, prejuicios paulatinos que entre ellos les acercaron —y acercan—, les
a la hora de describirlos, clasificarlos y valorarlos, acción alejaron —y alejan—, en medio del quehacer constructivo
que solo puede evitarse si se analizan en su relación con el del proceso revolucionario. Lazos o escisiones que resultan
mundo que les contextúa y da vida, que cimenta sus modos evidentes tanto en expresiones de una espontánea o
y significados. Por ello, comparto la apreciación de quienes meditada acción social y/o individual, como en la reflexión
afirman lo importante que es profundizar, cada vez más, en la colectiva o personal, y su entendimiento habrá de contribuir
hermenéutica, en lo heurístico, en el estudio de aquello que a estimularlos, rectificarlos, contradecirlos, quebrarlos
investigamos, de sus formas conceptuales, de sus modos de o fortalecerlos. Por ello, permítaseme hacer referencia a
expresión, tratando de asumir una posición capaz de rebasar algunos momentos fundamentales de nuestra historia,
una simple postura ilustrada, ya anacrónica en tanto parta de antecedentes que permitirán, posteriormente, enmarcar
paradigmas ahistóricos. con mayor claridad la significación que para creyentes y
Hay prejuicios existentes entre nosotros —entre religiosos, no creyentes ha tenido la postura teológica del reverendo
entre religiosos y no religiosos, entre no religiosos—. Por Sergio Arce.
ejemplo, en interpretaciones marxistas —más correctamente, Es conocido que Cuba ha transitado a través de un rico
en visiones seudomarxistas—, frecuentemente prolifera y complejo desarrollo de su acción y de su pensamiento
el hábito de vincular la religión —entiéndase, tanto en sus independentista, asumidos desde una óptica laica y
manifestaciones públicas institucionalizadas y/o privadas—, anticlerical, que se explica a sí misma como hija natural
de modo indisoluble, al engranaje social dominante o al de la férrea actitud de una Iglesia católica, española en
desconocimiento científico o a la apoliticidad —en el mejor sus orígenes, la cual, desde su establecimiento en la Isla,1
de los casos. representó y se ubicó institucionalmente al lado de la
La simplificación y la caricaturización que se provoca metrópoli.
artificialmente, reducen a un estrecho y deformado parámetro No obstante, han existido en nuestra historia honrosas
la explicación de su surgimiento y de sus modos, distorsiona y excepciones. Recordemos al Padre Las Casas y a posteriores
crea prejuicios, encubre las verdaderas causas de su presencia presbíteros tan iluminados como José Agustín Caballero,
en las comunidades humanas y todo ello explicita por qué Félix Varela y Morales, el propio Francisco Esquembre,
algunos no comprenden que después de un largo período de quien, por bendecir la bandera nacional y predicar con
Ilustración y pese a un indetenible proceso de secularización, patriotismo su sermón a las tropas cubanas reunidas en
se ha constatado la existencia de múltiples formas de Yaguaramas, fue fusilado el 30 de abril de 1870; recordemos
religiosidad y de múltiples formas de nova institucionalización también al seglar José de la Luz y Caballero.
que aspiran, según mi modo de ver, sin triunfo asegurado, a En el siglo xix, por adversas circunstancias nacionales,
reordenar una vez más las nuevas manifestaciones religiosas. numerosos cubanos emigraron a los Estados Unidos. Entre
Pero, ¿es que desapareció alguna vez lo religioso en nuestro ellos, múltiples conspiradores contra España,2 quienes
mundo postmoderno? Creo que no, porque la pérdida del crearon la Liga Patriótica, liderada, entre otros, por el
monopolio de la autoridad de algunas instituciones religiosas reverendo Manuel Deulofeu, de la iglesia metodista, y que

Revista del Seminario Evangélico de Teología 31


tuvo entre sus miembros al también reverendo Clemente lucha, en sus diferentes escenarios históricos, no sintieron
Moya, importante sostén logístico para el Ejército extrañeza por compartir vida y muerte con creyentes
Libertador cubano durante la década de los noventa. diferentes o, simplemente, con no creyentes, quienes, al
Durante el período comprendido entre la Guerra de cabo, compartían la misma fe revolucionaria.
los Diez Años (1868-1878) y el inicio de la Guerra de De ello da muestra la propia actividad clandestina,
Independencia (1895) muchos cubanos pudieron regresar a previa al triunfo revolucionario. Recordemos el arriesgado
Cuba y continuar su compromiso revolucionario. En 1882, movimiento de resistencia en las ciudades, dirigido por el
José Martí confió en el emigrado bautista Alberto J. Díaz, presbiteriano Faustino Pérez, quien era acompañado por el
así como en el episcopal Pedro Duarte, quien organizó en reverendo Raúl Fernández Ceballos, pastor de la Primera
Cuba el primer Comité Provincial Revolucionario para la Iglesia Presbiteriana de La Habana y secretario ejecutivo
Guerra del 95, lo cual llevó a cabo en la ciudad de Matanzas, del Concilio Cubano de Iglesias Evangélicas.
en el propio local que ocupaba su templo. Tiempos difíciles En el complejo y arriesgado proceso de oposición
cuando ya nuestro cercano vecino del norte, los Estados a Batista, también participaron, entre otros, el pastor
Unidos, enarbolaba con fuerzas su “Doctrina Monroe” presbiteriano Rafael Cepeda y el reverendo Raúl Suárez.
(1823) y junto a ella su aventurera concepción del “Destino Capellanes evangélicos convivieron con un sacerdote
manifiesto”, a través del cual promulgaba un controvertido católico y con otros creyentes vinculados a múltiples formas
mesianismo. religiosas traídas desde la lejana África o del llamado Medio
Paulatinamente, llegaron a la Cuba decimonónica múltiples Oriente en las montañas orientales —y, asimismo, ¿por
tendencias e interpretaciones de corte social, entre ellas las qué no?, con no creyentes. Aún hoy conmueve la lectura
ideas de un “socialismo revolucionario” aún influenciado por del mensaje póstumo del mártir presbiteriano Esteban
el anarquismo, que provocaba esperanzas, incertidumbres o Hernández, maestro del colegio “La Progresiva”, miembro
rechazos. Tal lo mostró el obispo Jacinto María Martínez del Movimiento 26 de Julio, quien fue torturado y asesinado
Sáez, quien al hurgar acerca del origen de lo que consideró por la dictadura batistiana en abril de 1958: “[…] miré a mi
“fenómenos temibles de la sociedad moderna” —léase alrededor y solo vi miseria, dolor y sacrificio: la Patria estaba
democracia, comunismo, socialismo—, los evaluó como enlutada por la sangre de sus hijos; ella también me pedía
indeseables productos del sistema representativo de la que subiera los peldaños de la gloria y la inmortalidad para
llamada soberanía nacional, de donde, para él, nacían las crear generaciones amantes de su ideal”.
huelgas obreras, el comunismo de París y la “Internacional”. No obstante, pese a la historia de construcción conjunta
Aunque las juntas misioneras norteamericanas llegaron de los caminos que llevaron a la victoria revolucionaria, que
desde 1899 y los gobernadores militares norteamericanos hemos expuesto de modo muy sintético, el proceso social
—mayoritariamente protestantes— estuvieron presentes no cubano posterior a 1959 manifestó, en un momento dado, el
solo hasta 1902, sino también entre 1906-1909, por razones inicio de una compleja relación entre fe religiosa y militancia
políticas, la Iglesia católica3 se vio beneficiada. Si bien en partidista revolucionaria. Tras múltiples incidencias, se
la Convención Constituyente de 1901 quedó aprobada la desligaron los caminos creados y surgió una enredada
separación del Estado de la Iglesia y la enseñanza laica para madeja de interrelaciones que pasaron de ser hostiles entre
los niveles medio y universitario, esta institución milenaria instituciones, para cobrar vida entre estas y cada uno de
recibió el apoyo financiero de la burguesía española y de los hombres y mujeres que conformaban de modo activo
los españoles en general, entre los cuales muchos eran o pasivo, de modo regular o irregular, sus respectivas
representantes de la institución eclesiástica. No obstante, membresías. El teólogo italiano Giulio Girardi reflexionó
entraban al país oleadas de religiosos de diferentes que, en el caso de nuestro país, ese proceso social suscitó una
denominaciones. crisis de identidad, provocada por la contradicción entre dos
Nuestra historia revolucionaria más reciente, previa fidelidades, a sus iglesias y a la revolución marxista-leninista,
al triunfo revolucionario de 1959, también se tejió desde por lo que algunos se vieron ante la desagradable conclusión
cosmovisiones filosóficas diferentes, pero alimentadas de que deberían escoger entre la fe y la Revolución. Unos
por intereses políticos similares, basadas en un templado escogieron la fe y abandonaron el país o se quedaron,
humanismo capaz de permitir la unión de hombres y mujeres asumiendo una actitud considerada polémica. Otros
de visiones tan diversas, como el evangélico Frank País, el optaron por la Revolución y se vieron en la necesidad de
católico José Antonio Echeverría, y Aracelio Iglesias, quien abandonar su fe, o, por lo menos, de ocultarla, practicando
alimentó su espiritualidad desde las ancestrales religiones una doble moral. Para Girardi, la experiencia más rica y
africanas llegadas desde antaño a Cuba. Compañeros de profunda, desde el punto de vista humano y teológico, fue la

32 Cuba Teológica
de quienes apostaron —y apuestan— por la posibilidad de los Estados Unidos, cuando otros se iban para allá.
superar la contradicción de vivir armónicamente la fidelidad Necesitábamos con urgencia ideas y conocimientos para
a la fe cristiana y al compromiso revolucionario.4 sustentar nuestro antiateísmo, en medio de mil tareas. Le
En 1960, en la Circular Colectiva del Episcopado Cubano hablamos, y vino […], nos leyó su ensayo “Fundamentos
del 7 de agosto, se expresaba con claridad que el catolicismo bíblicos para una antropología”.
y el comunismo respondían a dos concepciones del hombre […] Me impactó mucho su palabra, porque expresaba
y del mundo totalmente opuestas, que jamás sería posible un pensamiento extraordinariamente bien fundado
reconciliar. Ese mismo año, el pastor presbiteriano Rafael y sugerente que me abría otra vertiente de los saberes
Cepeda declaraba de manera pública que se autovaloraba humanos, y porque me hizo más claro que todas
como un cristiano convencido, militante, cubano, las cuestiones importantes son siempre mucho más
“[…] adherido fervorosamente a esta etapa de grandes complejas de lo que uno cree.
reivindicaciones cívicas […]”.5 Con posterioridad, en 1962, […] Sergio contribuyó a que nuestro grupo, al que la
Sergio Arce, mediante su conferencia “La mentalidad Reforma Universitaria le había encargado la docencia
teológica de ser presbiteriano”, alertaba sobre la importancia del marxismo, hiciera más capaz su crítica al ateísmo y
de unir íntimamente el sentir y el hacer del hombre religioso avanzara un poco más en la comprensión de las personas
enraizado en su propia historia humana.6 y la sociedad cubanas.9
Creo que todos, religiosos y no religiosos, marxistas y
no marxistas, hemos aprendido y podemos aprender aún Para Sergio Arce, la teología ha significado un verdadero
hoy de sus dignas posturas. Recordemos la sabia hidalguía desafío al cual ha dedicado su vida, lo que quedó bien
mostrada por Arce cuando fue invitado por los profesores explicitado desde noviembre de 1978 en su interesante
del Departamento de Filosofía Marxista de la Universidad intervención realizada bajo el título “La teología como
de La Habana (1965) a dictar una conferencia que tituló desafío”. Mostraba a todos una teología que resaltaba más el
“Fundamentos bíblicos para una antropología”, donde “venga tu Reino” que el “llévanos a tu Reino”.10
criticó a quienes le molestaban sobremanera porque — Ante la pregunta que él mismo formuló en esa
ya fuera siendo cristianos o marxistas— trataban de exposición, “¿Qué significa a la luz de la teología cristiana la
argumentar diferencias irreconciliables entre ellos. Apenas Revolución?”, Arce respondió: “La Revolución es la forma,
comenzada su intervención aclaró: el método —la metodología divina, si se quiere llamar así—
de la Creación”.11
Si el marxista-leninista da por sentado, dogmáticamente, Tempranamente, en agosto de 1965, nuestro homenajeado
que al decir Cristianismo, Biblia, Protestantismo, reflexionaba teológicamente sobre el proceso cubano, en el
Teología, Fe, significamos necesariamente metafísica, Departamento de Iglesia y Sociedad del Concilio Cubano
idealismo, cuando no sea reacción, anti-historicismo, de Iglesias Evangélicas. Su conferencia se denominó “La
anti-ciencia, creo que poco o nada podremos sacar en misión de la Iglesia en una sociedad socialista” y en ella
claro de positivo y de valor en nuestra conversación […].7 argumentaba por qué el cristiano debía interesarse por el
logro del mayor bienestar social.
Y una vez expuestos sus criterios ante el auditorio A la búsqueda de posibles semejanzas en algunos aspectos
académico sobre el hombre y la sociedad, concluyó entre la teología cristiana y la ideología marxista, expresó
afirmando que, aunque estaba lejos de agotar el tema, debía su preocupación por el hombre. Asumió con valentía y
haber quedado, sin lugar a dudas, la clara compresión de que cautela la crítica atea, y consideró que algunos criterios por
“[…] el pensamiento bíblico es capaz de crear a un integrado ella esgrimidos podían ayudarle a superar los viejos fetiches
a su medio social […]” en la enorme “[…] aventura creativa y prejuicios que atenazaban el desarrollo libre del corazón
que es nuestra Cuba socialista y revolucionaria”. Terminó del cristiano. Repitió aquello de que la crítica le ayudaba a
exclamando: “Patria o Muerte, venceremos”.8 romper “[…] el contubernio idolátrico con el mundo que se
Sobre dicha intervención en la Universidad de La Habana, fue […]”,12 lo que se concretó en su entendimiento de las
el estudioso cubano Fernando Martínez Heredia comenta: formas de desarrollo social desigual de origen capitalista.
Comentaría: “Esa confrontación con la nueva sociedad
Los jóvenes revolucionarios cubanos y los dogmáticos, demanda una renovación previa de la iglesia a la altura de ese
¿tendríamos que estar unidos contra la religión? […] hombre, una renovación en la estructura, en el lenguaje, en
En medio de todo […] descubrimos al pastor Arce, un la perspectiva, en la enseñanza, en el testimonio […]; hemos
Doctor en Teología cubano que había regresado desde de evangelizarnos primeramente a nosotros mismos”.13

Revista del Seminario Evangélico de Teología 33


Esta forma polémica y revolucionaria de cotejar fe y iniciadas en el año 1971. Asumió esas celebraciones no solo
política, ha sido parte de la experiencia de vida de otros para destacar el espíritu de sacrificio y abnegación que debe
cubanos y cubanas, algunos de los cuales están hoy presentes caracterizar a un cristiano sino, también, para reflexionar
entre nosotros. No olvidemos la constructiva labor de Raúl sobre la importancia de asumir los beneficios de un análisis
Fernández Ceballos: su significativa faena en la campaña de científico, en pro de organizar la estrategia de la sociedad
alfabetización y en el periódico El Mundo desde su columna “combatiente”. Fueron jornadas que resultaron fuentes
“Notas Evangélicas”, publicada hasta 1967. de reflexión revolucionaria para religiosos de cualquier
Arce se ha distinguido por exponer sus criterios de denominación y hasta para no religiosos; jornadas para
modo claro, novedoso, polémico. Para comprobarlo puede enriquecer la fe de los revolucionarios en la significación y
referenciarse su intervención titulada “Hacia una teología los logros, en los sacrificios y compromisos de aquellos que
de la liberación”, de 1969: asumen la posibilidad de cambiar y transformar el mundo.
Recordemos que, de modo entusiasta, durante la celebración
El revolucionario como tal no necesita de esa reflexión de la III Jornada Camilo Torres (1973) afirmó:
teológica para serlo […] Si se tratase de un revolucionario
cristiano esta reflexión le dará mayor seguridad en su Hoy podemos ya decir que la conciencia del cristiano
quehacer revolucionario. Lo que necesita, sea creyente o promedio no necesita tanto que se le muestre la
no, es una teoría social que instrumente su lucha.14 pertinencia cristiana y evangélica de hacer la opción
de un enfoque socialista en su pensar y de una acción
Por ello, se comprende su real y consciente acercamiento revolucionaria en su hacer, como que nos invite a una
a las novedades de las ciencias sociales, como instrumento reflexión comunitaria y a una acción científicamente
imprescindible para la transformación del mundo.15 generalizada que, por sobre fundamentos fideístas de
De nuestra parte, hubiera sido y es aún necesario leer lo cristiano, nos obligue a marchar juntos y unidos con
muchas veces más los artículos referidos, productos de la los no cristianos, identificados plenamente con ellos,
reflexión de nuestros propios revolucionarios religiosos, […] hacia la realización plena del proyecto histórico del
para poder argumentar, de modo más coherente y sabio, comunismo marxista.18
una postura crítica. Aún de forma inadecuada y falta de Durante la década de los setenta, el debate recorría no
un verdadero conocimiento del desarrollo de las ideas de solo las “arterias” eclesiásticas y pastorales sino también las
Marx, algunos enarbolan una triste y sectaria bandera,
extraña y extranjera, que pone como absoluta la frase “la
religión es el opio del pueblo”,16 desde la peor acepción de
interpretación posible de la misma, obviando la lucha de
los propios próceres latinoamericanos pro independentistas,
habitualmente imbuidos en la espiritualidad religiosa de sus
pueblos.
Solo desde las posibilidades cognitivas y humanísticas
de un marxismo revolucionario fueron comprendidas las
complejidades del imaginario popular y de la espiritualidad
individual humana. En nuestra América, constatamos, por
ejemplo, los aportes al respecto, teóricos y prácticos, del
revolucionario peruano José Carlos Mariátegui, quien nos
alertó sobre la importancia de que la revolución en América
fuese original y no calco ni copia. Sin embargo, tal vez, partía
de un optimismo apresurado al considerar, en 1928, que ya
se había traspasado el tiempo del apriorismo anticlerical, en
que la crítica “librepensadora” se contentaba con una estéril y
sumaria ejecución de todos los dogmas e iglesias, a favor del
dogma y la iglesia de un “librepensamiento” ortodoxamente
ateo, laico y racionalista.17
El reverendo Sergio Arce fue, asimismo, durante varios
años, un animador incansable de las Jornadas Camilo Torres,

34 Cuba Teológica
estatales. Fue entonces cuando, en diciembre de 1971, el cánones y creando una herética salida conceptual, expuso que
comandante Fidel Castro, en el transcurso de su visita al su teología en Revolución22 era “materialista”, en el sentido
presidente chileno Salvador Allende, señaló la necesidad de de que deseaba resaltar su visión del hombre en medio
la “alianza estratégica” entre marxistas y cristianos en Cuba, de su contextualidad espiritual y material. Ante todo, era
y, en 1977, llegó a reconocer que entre religión y socialismo anticapitalista y crítica, entre otras cualidades. Desde entonces,
no percibía contradicciones. Fue en esa década cuando el he intentado siempre seguir la recomendación que formulara
reverendo Raimundo García Franco, en su libro Christian- en su prefacio al volumen I de su Teología en Revolución, “[…]
Marxist Unity: a Miraculous, Explosive Prescription, liberar la teología de las cadenas ideológicas burguesas y
planteó que la base común de cristianos y comunistas capitalistas […]”.23
es el humanismo.19 Mientras, el reverendo Raúl Suárez Para Arce el ser humano es “[…] el sujeto concreto-histórico
escribía —al referirse a los aportes de la sociedad socialista que hace la Revolución destruyendo toda estructura que
a la vivencia de la fe cristiana— que mediante ella había estorbe su realización como tal”,24 y que porta como vocación
adquirido una mayor conciencia de la dimensión social del suprema “ser un ‘ecónomo’, es decir, un productor y distribuidor
pecado, en especial frente a las distintas formas de injusticia de bienes que enriquecen la vida recibida de manos de Dios”.25
y desigualdad, precisamente porque había aprehendido a Coincidimos con el criterio del doctor Ham respecto a
dar por justicia lo que antes se daba por caridad, y por ello que uno de los ensayos de Arce más logrados de esta etapa
daba gracias a Dios por la Revolución y el nuevo sentido fue el presentado en el encuentro de teólogos cubanos
que esta le dio a su fe cristiana y a su vocación pastoral.20 con representantes de iglesias de Estados Unidos, donde
Fue, igualmente, en ese año cuando un grupo de teólogos y analizaba las relaciones entre ambos pueblos y gobiernos.
pastores presbiterianos redactaron un interesante documento Titulado “El bloqueo de Estados Unidos contra Cuba: una
titulado “Confesión de fe de la aproximación desde la perspectiva de la teología cubana”,26
Iglesia Presbiteriana-Reformada mostraba el modo en que se ha concebido la relación entre
en Cuba”, donde, entre otras ideas, el discurso teológico y la realidad político-social. Allí rehuía
expresaron que la iglesia vivía con de toda reflexión teológica abstracta o “extraterrenal” y
gozo en medio de la revolución apoyaba su elaboración a partir de lo que llamó lo “concreto
socialista, ya que esta había inaugu- de la historia”: para él, la realidad político-social-económica,
rado, concreta e históricamente, “[…] cosa que hace factible la objetividad del ‘pensar
una serie de valores en el ámbito sobre de Dios’ más allá de la consabida subjetividad de la
de las relaciones humanas que fe […]”.27 Es una lectura obligada para quienes deseamos
posibilitaban poner todo el desa- encontrar todos los caminos críticos posibles contra esta
rrollo técnico-científico moderno injusta medida.
al servicio de la plena dignidad del ser humano. En un reportaje posterior, “Iglesia de la liberación en
Esta confesión de fe fue un aporte importante a la teología Cuba. La fe no es un asunto privado”, Sergio Arce afirmaba
cubana, en esta ocasión un producto colectivo, elaborado que creía en “la poesía de la fe”,28 en su poder y necesaria
como resultado del trabajo de una comisión presidida por presencia. En consecuencia, manifestaría que para él la
el doctor Adolfo Ham. El texto, desde su introducción, teología liberadora siempre tendría vigencia, pues, al no
escrita justamente por Sergio Arce, sostuvo tres criterios responder a un momento histórico perfecto, el hombre
fundamentales: siempre tendría como tarea el perfeccionarlo. Ha sido fiel a
sus propias reflexiones.29
1. El “antropocentrípeto”: lo que quiere decir, el ser Pero, ¿qué marxismo puede mantener un diálogo, puede
humano como punto central de interés. comprender las propuestas de un teólogo o un simple
2. El “histórico-motriz”: la historia es historia de su religioso, sea cual sea su denominación?
liberación, que no se da a nivel intelectual sino de la Ante todo, quiero declarar que concuerdo totalmente con la
praxis. investigadora María del Carmen Domínguez Matos, cuando
3. El “eclesio-centrífugo”: la iglesia no es un fin en resaltaba que el problema del hombre se convierte en el hilo
sí misma, sino un vehículo o instrumento de la conductor de este diálogo: un hombre contextualizado y
realización de la historia. comprensible solo desde sus condicionantes histórico-sociales.
Adelanto que cualquier respuesta hallada al respecto será
En 1979,21 Sergio Arce elaboró un artículo referido a lo que incompleta, por la movilidad de formas y contenido de
denominó “teología en Revolución”. Rompiendo los viejos ambos fenómenos sociales: siempre estaríamos hablando

Revista del Seminario Evangélico de Teología 35


de lo que ya fue y escudriñaríamos lo que será, pero aún […] la guía principal que debe dirigirnos en la elección
no es. Sin embargo, y huyendo de toda tentación de un de una carrera es el bienestar de la humanidad y nuestra
filosofar especulativo, puede decirse que el diálogo al que propia perfección. No debe pensarse que estos dos
nos referimos es aquel que solo pueden mantener un intereses pudieran estar en conflicto, que uno tendría
cristianismo y un marxismo revolucionarios, alejados de que destruir el otro; al contrario, la naturaleza de hombre
dogmáticas y prejuicios, con interés total en el hombre, está constituida de tal modo que solo puede lograr su
su vida y su felicidad, porque ¿cuál sería la meta de todo propia perfección trabajando para la perfección, para el
quehacer revolucionario sino las mejoras de las condiciones bien de sus semejantes.
de vida, espirituales y materiales del hombre, del mundo […] la experiencia aclama como el más feliz a quien
en que vive? Es el modo que nos enseñan algunas culturas ha hecho el más grande número de personas felices.
ancestrales como el “buen vivir”.30 La religión misma nos enseña que el ideal de vida por
quienes todos se esfuerzan por copiar se sacrificó por
Coincidencias: el hombre y su felicidad como centro causa de la humanidad […].32
de interés
Aquí observamos el incipiente nacimiento de un
Es innegable que parte de esa utopía socialista recibió una pensamiento revolucionario para su época, que nos recuerda
gran influencia del cristianismo. En el ya mencionado libro elementos del Renacimiento y la Ilustración, que le preceden.
Christian-Marxist Unity…, el reverendo García Franco
planteó que la base común “[…] de la plataforma para la Coincidencias: los escritos apocalípticos
acción de cristianos y comunistas es el humanismo”.31
Permítanme hacer algunas referencias que respondan, al Los escritos apocalípticos y su estudio y valoración,
menos, a la pregunta ¿a qué marxismo se refiere? Es decir, ¿qué coincidentemente, están presentes también desde el inicio
marxismo puede comprender y responder a las necesidades de la vida de Marx. Estos escritos muestran aspectos que
de este diálogo? Describamos brevemente aspectos de interés pueden provocar actitudes muy especiales y revolucionarias.
en el desarrollo reflexivo de sus fundadores: Por ejemplo, en su composición sobre religión, al término
Marx nació en un hogar de judíos que pronto se convertirían de sus estudios de bachiller, redactada con apenas diecisiete
al protestantismo. Aunque en su obra, de forma general, no se años, cuyo objetivo —orientado por el profesor— debía ser
evidencian manifestaciones de fe religiosa, resulta imposible mostrar según el Evangelio de San Juan 15,1-14 “[…] la
inferir que se mantuviese totalmente ajeno ante la educación razón, la naturaleza, la necesidad y los efectos de la unión de
religiosa recibida, tanto familiar como escolar. Por ello, se los creyentes con Cristo […]”, el joven Marx desarrollaría sus
comprende la presencia de referentes religiosos en algunas de reflexiones a partir de la parábola de la vid y los sarmientos,
sus más tempranas reflexiones, como la siguiente composición sin ignorar las diferencias entre la actitud del Señor otrora
de lenguaje de su etapa de bachiller —agosto de 1835—, en “desairado” y el entonces “padre bondadoso y educador”. Con
la que expuso sus criterios acerca de las motivaciones que originalidad atrevida y extrapolando el objetivo orientado,
debían primar al elegir una profesión. infirió que si “los sarmientos tuvieran sentimientos” no solo
amarían al viñador —quien se muestra por declaración
La naturaleza, en sí misma, ha determinado la esfera de propia como protector—, sino, además, se sentirían íntimos
la actividad en la que el animal debe moverse, y lo hace del “tronco y a los sarmientos que le brotan”, evidenciando
pacíficamente dentro de esa esfera, sin intentar ir más que para él la utilidad del amor por Cristo se validaba en la
allá de ella, sin tener incluso una noción de cualquier otro medida en que fuese capaz de estimular el amor del hombre
campo. Al hombre, también, la Deidad dio un objetivo hacia sus semejantes.
general: el de ennoblecerse a sí mismo y a la humanidad, Los argumentos mostrados, de origen propiamente
pero Él lo dejó buscar la manera de lograr este objetivo; moral y no doctrinal, provocaron que el corrector señalase
Él lo dejó elegir la posición social que más le satisfizo, que, aunque habían sido expuestos de manera “ardiente y
de la cual puede fortalecerse a sí mismo y a la sociedad. vigorosa”, no explicaban “la esencia de la unión” solicitada.
Esta elección es un gran privilegio del hombre sobre Por su parte, el joven Engels fue educado bajo los cánones
el resto de la creación […] considerar seriamente esta de una familia regida por un estricto pietismo y los rigores
elección es ciertamente el primer deber de un joven que de una escuela en la que reinaba un espíritu de intolerancia
está empezando su carrera y no quiere dejar sus asuntos religiosa.33 Durante su estancia en la ciudad de Bremen,
más importantes para arriesgarse. con apenas diecinueve años, en su primer trabajo literario,

36 Cuba Teológica
titulado Cartas de Wuppertal, desató mordazmente su crítica En 1843, aparece el artículo “Éxitos del movimiento por
contra la educación pietista y, muy especialmente, contra las la transformación social en el continente”, publicado por The
enseñanzas del pastor Federico G. Krummacher, su máximo New Moral World, en Inglaterra, donde Engels da a conocer
representante en esta ciudad. Escribía bajo el seudónimo de el pensamiento utópico socialista europeo y muestra un
Oswald. Detallaba en sus textos las paupérrimas condiciones amplio diapasón de ideas al respecto, elaboradas en Francia,
de vida del pueblo trabajador, que vivía en medio de la Suiza y Alemania. Entre ellas, citó las de Wilhelm Weitling,
hipocresía burguesa. Describía el alto grado de alcoholismo apasionado socialista-cristiano alemán, quien tuvo que huir
y de inercia social existente en las amplias masas, valorando a Suiza al divulgar su obra menor, La humanidad tal como es
la educación religiosa como “paralizante”. A esa altura, el y cómo debería ser (1838).37
joven Engels se encontraba en medio de una desgarradora
búsqueda personal de Dios, la cual revela a un amigo con las Epílogo
siguientes palabras:
Convengo con Guyot cuando afirma que:
Rezo diariamente, me paso casi el día entero rezando
por la verdad, lo que he venido haciendo desde que [El] marxismo y cristianismo nos brindan dos
apuntó en mí la primera duda y, sin embargo, no puedo concepciones optimistas de la historia. En el primer
retornar a vuestra fe […]. Se me saltan las lágrimas al caso, el hombre debe luchar en el presente soñando
escribirte, me siento estremecido, pero presiento que con un futuro venturoso; en el segundo, el hombre se
no me perderé, que, tarde o temprano, encontraré a realiza como tal dentro de la historia, si bien no puede
Dios, por el que clama todo mi corazón. También este actualizar en ella todo su ser. Para el marxismo, la
es un testimonio del Espíritu Santo, y bajo este signo libertad del hombre es el comienzo de la historia; para el
viviré y moriré, aunque la Biblia diga una y mil veces lo cristianismo, la posibilidad de su totalización se da con
contrario.34 el fin de la historia. En ambos casos, el hombre no es
todavía el que debe ser. Por eso se plantean problemas no
Su afanosa pesquisa en pro del encuentro de nuevos solo teóricos sino también prácticos para resolver, y se ve
senderos reflexivos, le llevaron a compartir, inicialmente, la necesidad de no desperdiciar los numerosos puntos de
las reflexiones de Schleiermacher acerca de la reducción contacto que ha descubierto el diálogo.38
de la religión al sentimiento de lo divino, pero, asimismo, a
simpatizar con las reflexiones de David Strauss expuestas en Es justo resaltar el esfuerzo de todos aquellos que, desde
su obra Vida de Jesús en torno al origen mítico y no divino posiciones constructivas y guiados por el sentido patrio
del evangelio. y el deber revolucionario, incursionaron e incursionan
Su definitivo rechazo al pietismo le indujo a comentar a en una reflexión teológica desde el centro mismo de
su amigo Friedrich Graeber: “[…] ten en cuenta que tú, que nuestras realidades sociales, formas teológicas que según
vas para pastor, podrás ser todo lo ortodoxo que quieras, el teólogo Adolfo Ham permiten ahondar el compromiso
pero si se te ocurre hacerte pietista, tendrás que habértelas de la cristiana y el cristiano con su realidad, no solo en
conmigo […]”.35 pro de la contemplación de la misma sino a favor de su
El tema religioso les interesaba a todos. En el verano de transformación revolucionaria. Por lo tanto, es necesario
1839, el joven universitario Carlos Marx había matriculado destacar la importancia del concepto amor eficaz en nombre
un curso sobre Isaías. Paulatinamente, se alejaba de los del cual tantos hombres y mujeres han ofrendado sus vidas.
jóvenes hegelianos de Berlín, quienes habían formado un Muchos hoy se preguntan con inquietud si Cuba aumenta
club de “liberados ateos”, el cual, sin perder la fe en el estado su religiosidad. Ante esta preocupación puede responderse
prusiano, se oponía a las tendencias reaccionarias, que que lo que debe importarnos es, ante todo, cómo el proyecto
promovían las bondades de un estado cristiano, y consideraba revolucionario en Cuba puede enriquecer su índice de
la lucha contra la religión como el elemento primordial de aceptación y compartimiento de los principios solidarios
todo intento liberacionista. Al explicar las razones de su y revolucionarios. Cómo puede el revolucionario cubano
ruptura con los “liberados”, comentó a Ruge en carta del 2 delinear nuevas rutas en la construcción de un socialismo
de noviembre de 1842: “Yo exigía que se criticase la religión real eficaz, participativo, económicamente triunfante y
en el marco de la situación política, más bien que criticar la humanamente abocado a crear condiciones reales en pro del
situación política en el marco de la religión”.36 desarrollo integral del hombre. Esta es la tarea imposible de

Revista del Seminario Evangélico de Teología 37


prorrogar, porque del reflexionar y el actuar revolucionario 6 Presentada ante la Convención de Hombres Presbiterianos de ese
de los tiempos actuales depende nuestro mañana. año.
No podemos endosarnos el error histórico de magnificar 7 Sergio Arce Martínez: “Fundamentos bíblicos para una antropología”,
Mensaje, no. 1, La Habana, 1980, p. 9.
aspectos no fundamentales en pos de un ideal —que puede 8 Ibidem, p. 16.
ser cuestionable— y dividir, en la práctica cotidiana, los 9 Fernando Martínez Heredia: “Sergio Arce, teología y revolución”,
esfuerzos revolucionarios. Caminos, no. 52, La Habana, 2009, pp. 41-42.
10 Eran años en que en Europa, específicamente en Italia, ya se había
Los valores humanos revolucionarios trascienden la
publicado El diálogo de la época: católicos y marxistas (1963), y en Lyon
pregunta ontológica elemental de ¿Dios existe?, para y París, durante 1964, se habían realizado varios coloquios al respecto.
situarse en la interrogación fundamental de cómo se puede Mientras, en España, se presentaba un partido comunista capaz de
crear, mantener y enriquecer la bondad y el humanismo declarar públicamente que los católicos representaban la principal
fuerza que, junto con los comunistas, participan en la lucha por la
imprescindible para la construcción de un mundo mejor democracia, según el propio Manuel Azcárate.
para el ser humano, sin que subvaloremos la imprescindible 11 Sergio Arce Martínez: “La teología como desafío”, Mensaje, no. 1, La
importancia de ser capaces de adoptar —aun desde Habana, 1980, pp. 45-46.
12 Sergio Arce Martínez: La misión de la iglesia en una sociedad socialista.
diferentes cosmovisiones— los principios básicos científicos
Un análisis teológico de la vocación de la iglesia cubana en el día de hoy,
referidos, ante todo, a la construcción social. Así lo expresa [s.n., s.l.], 1965, p. 29.
esa extraordinaria avenencia, en muchos hecha realidad, que 13 Ibidem, p. 32.
es la unión de cristianismo y marxismo. 14 Sergio Arce Martínez: “La teología como desafío”, ed. cit., p. 54.
15 No deben omitirse los resultados del Concilio Vaticano II, mediante
Debemos preocuparnos, en especial, por construir un el cual se rechazó nuevamente la condena al “comunismo ateo y sin
mundo mejor, tal como ha hecho Sergio Arce a lo largo de Dios” —aunque en vísperas de ese mismo encuentro, el comunismo
toda su vida; un mundo que está abocado a ser, al menos aparecía como el error más grave que debía ser condenado—. Lejos
en su momento temporal, socialista. Pero la vida nos ha de reiterar las prohibiciones que desde el Santo Oficio del cardenal
Ottaviani se habían formulado en el pasado —en 1949 y 1959—,
enseñado que no tiene que ser necesariamente ateo. CT en la nueva encíclica Mater et Magistra (1961) del papa Juan XXIII
—publicada con ocasión del 70 aniversario de la Rerum Novarum—
se reflexionaba acerca de la posibilidad de una colaboración de los
católicos “con los hombres que no tienen la misma concepción de la
Notas vida”, y en su encíclica Pacem in terris (1963) se dirigía “a todos los
hombres de buena voluntad”. Aunque no se refería explícitamente
1 En el año 1518, bajo el pontificado del papa León X. al diálogo, y menos al diálogo con los marxistas, muchos lo dieron
2 Se ubicaron preferencialmente en Key West y en Tampa. por supuesto, pues la colaboración propuesta entre católicos y no
3 Fueron 627 sacerdotes y 835 religiosas, que entraron al país entre los católicos —que, por lo tanto, también incluía a los marxistas— era
años 1912 a 1915. una colaboración persona a persona, tal como, en sentido general, se
4 El sucesor de Juan XXIII, el pontífice Pablo VI, en su encíclica Ecclesiam pedía.
suam (6 de agosto de 1964), valoró positivamente “la hipótesis de un 16 Desde París se logró publicar el primer y único número doble de
diálogo”, “muy difícil en su realización”, con el comunismo ateo, y, los Anales franco-alemanes, en la que Marx publicó dos interesantes
en abril de 1965, creó el secretariado para los no creyentes con el fin comentarios críticos: “La cuestión judía” —referido a los artículos
de promover el diálogo con las diferentes formas de ateísmo. Dos de Bruno Bauer “La cuestión judía” y “Sobre la capacidad de los
obras contribuirán a “lanzar” esta temática. La primera, Il dialogo actuales judíos y cristianos para ser libres” (1843)— e “Introducción
alla prova: cattolici e communisti italiani (Vallecchi, Firenze, 1964), a la contribución a la crítica de la filosofía hegeliana del derecho”,
surgida de un grupo de intelectuales católicos florentinos reunidos dedicado a reflexionar acerca de la filosofía hegeliana del Derecho,
en torno a la revista Testimonianze, la cual fuera fundada, en 1958, del cual son muy conocidos sus aforismos acerca de la alienación
por el padre Ernesto Balducci y que incluía ensayos tanto a cargo de religiosa, profusamente trabajados y no siempre bien comprendidos.
católicos como de comunistas. La segunda fue la de Roger Garaudy, Fragmentos fundamentales de este texto aparecen en: Hugo Assmann
De l’anathème au dialogue; un marxiste tire les conclusions du Concile y Manuel Reyes Mate (comp.): Sobre la religión, Ediciones Sígueme,
(Plon, París, 1965), iniciativa que emanaba de un intelectual. Eran los Salamanca, 1974, p. 93.
tiempos en que apareció el famoso “Memorial de Yalta”, de Palmiro 17 Véase José Carlos Mariátegui: “El factor religioso”, en Siete ensayos
Togliatti, especie de testamento político en el cual el secretario de interpretación de la realidad peruana, Casa de las Américas, La
general del partido comunista italiano, llamaba a sus tropas a un audaz Habana, 1973, p. 143.
aggiornamento, que pasaba por la liquidación “de viejas fórmulas que 18 Sergio Arce Martínez: “Palabras de apertura pronunciadas en
ya no se correspondían con la realidad del momento”, en particular, la III Jornada Nacional ‘Camilo Torres’”, frag., 1973, en Cuba: un
el abandono de la “vieja propaganda ateísta”. Un gran encuentro pensamiento teológico revolucionario. Material de las jornadas Camilo
fue organizado en Salzburgo, en abril de 1965, donde se reunieron Torres (1971-1983), Centro de Estudios, Consejo de Iglesias de
durante varios días más de doscientos teólogos, intelectuales y sabios Cuba, La Habana, [1995], p. 128.
para reflexionar sobre el tema “Cristianismo y marxismo hoy día”. 19 Véase Raimundo García Franco: Christian-Marxist Unity: a
5 Rafael Cepeda: “Fidel Castro y el Reino de Dios”, en: Francisco Miraculous, Explosive Prescription, New York Circus Pubs., New
Marrero (ed.): Pensamiento reformado cubano, Ediciones Su Voz, La York, 1989, pp. XXXIV-XXXV.
Habana, 1988, p. 147. 20 Véase la entrevista concedida a la investigadora Caridad Massón,
que aparecen en su libro La Revolución cubana en la vida de pastores y

38 Cuba Teológica
creyentes evangélicos, Ediciones La Memoria, Centro Cultural Pablo 35 Carta de Friedrich Engels a Friedrich Graeber, el 20 de enero de
de la Torriente Brau, La Habana, 2016, pp. 125-143. 1863. En: Franz Mehring: op. cit., p. 118.
21 No fue hasta julio de 1978 que, durante la celebración en Cuba del 36 Véase Charles Wackenheim: La quiebra de la religión según Karl
XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, monseñor Marx, Ediciones Península, Barcelona, 1973.
Francisco Oves, arzobispo de La Habana y presidente de la 37 Posteriormente, al publicar su reflexiones expuestas en El evangelio
Conferencia Episcopal de Cuba, expresó la esperanza de que se de un joven pecador (1843), provocó tal revuelo que su libro fue
desarrollara una “relación vital Revolución-creyente, Revolución- confiscado por la policía de Zürich y ordenado su arresto y condena a
iglesia”, así como que desde el punto de vista evangélico debía decirse prisión. No obstante, su propuesta teórica cristiano-socialista utópica
no al bloqueo y sí a la participación en pro de la construcción de una de corte sentimental, lo llevaría a un posterior conflicto con el propio
nueva sociedad. Engels y con Marx.
22 En los inicios de la década de los ochenta, desde su quehacer católico, 38 Violeta Guyot: “Libertad, trascendencia e historia en el diálogo
el teólogo francés, padre René David, presentó su “teología de la marxista-cristiano”, Tarea, vol. 2, La Plata, 1969, pp. 129-144.
reconciliación”, como opción frente a la teología de la liberación, de la
que no veía resonancia en nuestro país. El padre David estipulaba que
los católicos cubanos debían “reconciliarse con la realidad marxista”
y evitar situaciones de rechazo y oposición con los marxistas. Desde
el propio catolicismo también surgió la llamada “teología de la
comunión”, propuesta por el cardenal Pironio, quien presidía una
de las sesiones del Encuentro Nacional Eclesial Cubano (ENEC).
Después de su visita a Nicaragua, en julio de 1980, Fidel resaltaba
el rol revolucionario de los cristianos en América Central. En 1984,
durante su visita a Cuba, el pastor Jesse Jackson fue acompañado por
el Comandante en un acto en recordación a Martin Luther King, Jr.
En el año 1985, se publicó el libro Fidel y la religión.
23 Sergio Arce Martínez: Teología en Revolución, Centro de Información
y Estudio “Augusto Cotto”, Matanzas, 1988, vol. I, p. VII.
24 Ibidem, p. 20.
25 Ibidem, p. 22
26 Sergio Arce Martínez: “El bloqueo de Estados Unidos contra Cuba:
una aproximación desde la perspectiva de la teología cubana”, en
Francisco Marrero, ed.: op. cit., pp. 69-91.
27 Ibidem, p. 72.
28 Idania Trujillo de la Paz: “Iglesia de la liberación en Cuba. La fe
no es un asunto privado” [en línea], Adital, 1 de junio de 2010.
Disponible en: <http://www.adital.com.br/hotsite_ecumenismo/
noticia.asp?lang=PT&cod=48202>.
29 Ha sido condecorado múltiples veces. Recordemos que entre sus
numerosos reconocimientos, recibió el Símbolo de la Provincia de
Matanzas, que otorga la Asamblea del Poder Popular del territorio
—en su caso, por haber contribuido de manera determinante a la
reconstrucción de la iglesia evangélica cubana desde el triunfo de la
Revolución.
30 Recordemos que el propio Frei Betto ha referido que desde la década
de los sesenta en Brasil se concientizaba la necesidad de vincular la
actuación política con la fe cristiana —evangelizar y concientizar a la
gente para cambiar al mundo y a la sociedad— y que de esta mística
resultó la fundación de una organización de izquierda que se llamaba
Acción Popular.
31 Raimundo García Franco: op. cit.
32 Günter Radczun: El prometeo de Tréveris: Carlos Marx, Editorial de
Ciencias Sociales, La Habana, 1974, pp. 8-9.
33 Por presiones paternas, en 1837, cuando aún le faltaba un curso para
concluir sus estudios de bachillerato, fue enviado a Bremen (1838)
para emprender la carrera de comercio. Allí comenzó a trabajar en
una importante firma comercial, mientras se alojaba, por indicación
de su padre, en la casa de un pastor de la ciudad. Durante esta breve
etapa de su vida, de apenas un año, pudo contactar con una amplia
bibliografía imposible de acceder en su natal Barmen y vivenció
desgarradoras experiencias que le incitaron a escribir.
34 Carta redactada entre el 12 y el 27 de julio de 1839. En: Franz
Mehring: Carlos Marx: historia de su vida, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 1973, p. 118.

Revista del Seminario Evangélico de Teología 39


Sergio Arce
Martínez: testigo
de su tiempo

Pablo Odén Marichal

Buenas tardes a todas y todos.

En primer lugar, agradezco al rector del Seminario, Reinerio,


que me haya invitado a expresar unas palabras en esta ocasión
tan especial. ¿Qué decir de Sergio?: lo que ha significado para el
Seminario, sus contribuciones. Y bueno, la mayor contribución
de Sergio al Seminario es Sergio mismo: como persona, como
maestro, como educador, como formador de generaciones. De
todas maneras, esta jornada en homenaje a su cumpleaños
noventa, que culmina con este acto en esta institución de altos
estudios teológicos, entre cantos y poesía, representa el sentimiento
de gratitud por su vida y su obra, no solamente vinculadas al
Seminario, sino a una amplia gama de esferas —religiosa, política
y social— de la comunidad matancera, y aún más allá de
Matanzas.
Arce es una persona del amor, por lo que ha experimentado
varios amores universales. Entre ellos, el amor de la fe. Arce es
un hombre de fe y punto. No califiquemos la fe de Arce. Fe,
solamente; fe en todo lo que merece fe. Fe en el Quijote, genio
de la hispanidad: la cordura hecha locura, o, al revés, la locura
hecha cordura. Y por tener fe en el Quijote, se hizo quijote.
Por quijotesco, su fe es revolucionaria —sin buscar la lógica
revolucionaria, si no la fe revolucionaria—.
Su fe revolucionaria se materializa —y así lo ha demostrado
en toda su vida, pensamiento y obra hasta el día de hoy— en la
lucha contra el Imperio. Así, se hizo también miliciano. Porque
respeta la fe de los pobres, porque la pobreza es la fragua de

40 Cuba Teológica
los revolucionarios; o se es pobre, o nos hacemos pobres. El una persona de fe; y, como él, soy: lo cual quiere decir que
barrio de Simpson lo ha visto cultivar amistades de gente trato de ser una persona de fe, que puede incluir la fe en
sin nombre, pero con mucha pobreza. Para él personas así Dios, en el ser humano y en proyectos sociales de justicia
tienen la identidad no de un nombre, sino de una condición y paz; pero nunca fe en la construcción opresora de los
humana a la que Jesús le brindó su opción preferencial — hombres.
por ello, por tener opción preferencial por los pobres, fue Nada más añado. Solamente digo que Sergio es, ha sido
traicionado—. Y por los pobres da su vida cada día en cada y será, Sergio.
acto de fe y amor: el amor de la fe.
Sergio también tiene el amor de la esperanza. Donde Felicidades. CT
las personas no ven la esperanza, la fe de Arce se torna
esperanza. Dicho en palabras de san Pablo, en esperanza
contra esperanza. Cuando la gente no tenía esperanza, Notas
Abraham tuvo fe en la esperanza. Cuando había muchos
sin esperanza, Sergio ha tenido la fe en la esperanza. La fe 1 José Martí: “Boletines de Orestes”, Obras completas, t. 6, Editorial de
en la esperanza es de los pobres. Esa fe es la de que las cosas Ciencias Sociales, La Habana, 1975, p. 346.

van a cambiar para bien, mediante el trabajo y la lucha; es la


esperanza en la justicia. Por eso, la fe y la esperanza en las que
Arce cree, son la fe y la esperanza de los pobres, porque los
ricos no quieren que las cosas cambien; se aferran al poder
de la opresión, que se traduce en injusticia. La esperanza de
los ricos es la injusticia.
El lugar de la fe y de la esperanza es la persona pobre,
como Sergio lo vio en Martí. Dijo Martí: “Es preferible el
bien de muchos a la opulencia de pocos”.1 Por eso Sergio
tiene el amor de la justicia. Sergio no entiende que puede
haber fe en situaciones de injusticia, ni que la esperanza
puede ser hija de la injusticia. Con el salmista, firmemente
cree que en el amor que hay entre la justicia y la paz —está
dicho de una manera poética—, la misericordia y la verdad
se encontraron, la justicia y la paz se besaron. Arce conoce
el amor de la paz. Si de fe, esperanza y justicia se trata,
Sergio piensa que, entonces, estamos hablando de paz. Paz
en el fragor de la batalla por la paz. Paz como obra siempre
trunca, inacabada. Paz como motivación urgente en el
mundo de hoy.
Arce, además, practicó el amor a la familia. El fundamento
de la teología de Sergio, de su fe, de su fe en la esperanza,
comienza en la familia. En nuestra época de seminarista, al
ver tanta unión, no nos referíamos a “la familia de Sergio”,
sino al “clan Arce”. Clan en su acepción de planta, brote,
renuevo, retoño, capullo, comienzo, origen, esperanza,
confianza, seguridad, certeza, creencia, fe, convicción en la
familia. Y uno sabe, en el caso de la familia Arce, dónde
comienza, pero no conoce sus fronteras. Es así el amor de la
familia, fundamento de la fe y de la esperanza.
La teología en Revolución de Arce es una teología trina.
No dije trinitaria, dije trina, que se basa en la familia, de
la familia a la comunidad, y de la familia a la Patria: fe,
esperanza, justicia, paz, Patria. De Sergio aprendí que, como
él, no soy una persona religiosa. Sergio no es religioso, sino

Revista del Seminario Evangélico de Teología 41


Sergio Arce
Martínez, teólogo
en Revolución, en
sus noventa años

Carmelo E. Álvarez

Sergio Arce Martínez es uno de los teólogos más prominentes


de la historia del protestantismo latinoamericano y caribeño.
Ciertamente, figura notable y distinguida, como intelectual
orgánico, del Caribe y de Cuba. Sus aportes en tanto escritor,
maestro, pastor y educador teológico lo distinguen como líder
ecuménico. Son estas las dimensiones de su personalidad y
trayectoria que deseo destacar.
El lugar que don Sergio se ha ganado en el horizonte
eclesiástico latinoamericano y caribeño lo coloca en el escenario
de la revolución cubana; en ella, con ella y para ella ha entregado
su vocación primordial: ser creyente y revolucionario. Dotado
de una inteligencia excepcional, con una formación teológica,
filosófica y política esmerada, Sergio decidió, muy temprano en
su vida, que el ministerio cristiano era el llamado de Dios. Y lo
abrazó con pasión y determinación, como todo lo que ha hecho
en estos noventa años de su fructífera existencia.
Sergio ha sido un escritor prolífico que, desde su praxis de fe, ha
ido hilvanando una reflexión bíblico-teológica con ribetes y perfiles
pastorales bien definidos. Su teología está asentada en el compromiso
con la iglesia y la sociedad, que representa un ejercicio de constante
búsqueda desde su contexto, lleno de cuestionamientos, con desafíos
intensos y radicales, muchas veces con opiniones polémicas, pero
siempre con amor, autenticidad y honestidad. Se podría decir que su
vida y pensamiento son un compromiso ético que aspira no solo a
saber la verdad, sino a vivirla.
Sergio Arce Martínez ha sido un maestro que modela lo que
enseña. Oírlo dictar una conferencia magistral, escuchar su
palabra autorizada desde el púlpito que invita a escudriñar las

42 Cuba Teológica
Escrituras y la vida, sentarse a conversar con él sobre asuntos
que gravitan alrededor del evangelio y su pertinencia,
denotan un perfil de un ser humano sabio que intenta ser
coherente. Todo ello acompañado por convicciones firmes y
principios bien formulados.
Entonces, observamos a Sergio, el pastor. Su rostro se
transforma y comunica una expresión amorosa y tierna que
hurga en lo valioso del ser humano que tiene frente a sí, y
abraza con intensidad y sinceridad. Sergio, también, ha sido
un colega respetuoso y sincero. Lo he sentido de múltiples
formas en estos cuarenta años de amistad. En el intercambio
de opiniones y razones se ha interpuesto siempre el afecto
por encima del argumento.
He tenido la bendición de compartir con Sergio nuestro
compromiso con la educación teológica. Cuando asumí la
rectoría del Seminario Bíblico Latinoamericano en 1978, ya
Sergio había recorrido un camino de aciertos y dificultades
en la difícil tarea de dirigir un seminario teológico. ¡Y sus
consejos y advertencias, y su ayuda en el entendimiento del
desafío a que me enfrentaba me sirvieron de mucho! Su
recomendación principal: “No te alejes de la iglesia, con ella
es que hacemos teología”.
Sergio es un líder ecuménico multifacético. Su trayectoria
incluye la propia tradición presbiteriana-reformada, que
tantos aportes nos ha dado al movimiento ecuménico
mundial. A ello se une su vocación ecuménica por la paz,
a nivel latinoamericano y mundial. En Cuba, su recia
voluntad de ubicarse en el proceso revolucionario como
creyente y pastor lo ha llevado a ocupar cargos eclesiásticos,
responsabilidades provinciales en Matanzas, funciones
legislativas en la Asamblea Nacional y diversas tareas en el
Consejo de Iglesias de Cuba.
Este mes de marzo, visité Cuba con un grupo de
estudiantes de Brite Divinity School, de Fort Worth,
Tejas. Y visité a Sergio en su casa. Como siempre, lo abracé
con afecto y cariño. Me dio una gran alegría verlo. Al
despedirme, musité unas palabras al oído: “Gracias, Sergio,
por tu amistad de siempre”.
Al unirme a esta gran celebración, bendigo la vida de
Sergio Arce Martínez. Extiendo un abrazo grande a Nacyra
Gómez, su esposa y diligente compañera. Un abrazo bien
efusivo a Reinerio Arce Valentín y Dora Arce Valentín,
hermano y hermana del alma. En el recuerdo está siempre
viva la memoria de Dora Valentín, quien se nos adelantó a
la presencia de Dios, compatriota, amiga, también hermana
del alma. Diligente, dulce y tierna compañera de Sergio por
tantos años.
¡Feliz cumpleaños, Sergio! ¡Te quiero!

26 de marzo de 2014.

Revista del Seminario Evangélico de Teología 43


Mensaje
de saludo y
testimonio

Dr. Reinerio Arce Valentín


Rector del Seminario Evangélico de Teología
Matanzas, Cuba

Estimado hermano Reinerio:


“Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro señor Jesús”
(2 Pedro 1,2).
Muchas gracias por la atenta invitación para participar en la bien merecida “Jornada de
Homenaje al Profesor Emérito Sergio Arce Martínez”. Lamentablemente, no podremos
estar presentes de forma física en tan especial ocasión, por lo que hacemos llegar esta nota de
saludo y testimonio.
Sergio ha sido un hombre multifacético y nos está dejando un rico legado que podemos
agrupar en tres áreas: como teólogo, profesor y líder.
Como teólogo, sus aportes y escritos han tenido un alcance internacional. Su teología ha
sido puramente contextual, lo cual ha estado avalado por su sólida preparación intelectual
y académica, y por su compromiso con nuestro pueblo. En este sentido no hay que olvidar
que Sergio fue uno de los pocos pastores que regresó a Cuba, con su familia, a principios
del proceso revolucionario, después cursar estudios en Princeton, en tanto la mayoría de los
pastores estaban abandonando el país, en dirección contraria. Con su teología en Revolución y
con escritos como “La misión de la iglesia en una sociedad socialista”, nos enseñó a reflexionar
y a vivir nuestra fe en un contexto socialista, cuando la fe religiosa, en general, no era bien
vista por las autoridades del país. Así logró tender puentes y abrir las mentes de muchas
personas, tanto dentro de la iglesia como en el Estado, de modo que las diáfanas relaciones
que existen hoy entre ambos se las debemos, en gran medida, a sus textos y a su testimonio
personal, además de los de otros valerosos hermanos y hermanas.
Tuve el privilegio de contarme entre sus alumnos cuando, a comienzos de los años ochenta
éramos “cuatro gatos” en el SET. Sergio fue uno de los primeros que me enseñó a pensar y
reflexionar bíblica y teológicamente, al tener la oportunidad, no solo de leer sus trabajos, sino,
también, debatirlos en el aula y sostener con él discusión cara a cara: siempre estuvo abierto
a enseñar y aprender, propiciando diálogos transparentes y francos.

44 Cuba Teológica
En esa época, Sergio era, además, rector del SET. Junto con su esposa Dolly, contribuyó
enormemente no solo a mantener los edificios, sino —lo que es más importante— a trabajar
con fe y esperanza en la formación teológica mientras muchas personas pensaban que no
tenía futuro en nuestro país. Era el período, asimismo, en que varios eventos ecuménicos
nacionales e internacionales se celebraron en el SET, lo cual contribuyó, entre otros factores,
a romper el aislamiento de las iglesias cubanas, que era producto del bloqueo de los Estados
Unidos.
Como líder y pastor, fue uno de los principales arquitectos en la constitución de la Iglesia
Presbiteriana-Reformada en Cuba en 1967, después de la independencia respecto a la iglesia
“madre”, radicada en los Estados Unidos. Fue uno de los impulsores e ideólogos primordiales
en la elaboración de la “Confesión de fe” de la misma, que se redactó diez años más tarde. Allí
reflejó una teología contextualizada y de vanguardia, la cual fue estudiada y aún sigue siendo
citada en universidades e instituciones de formación teológica a nivel mundial. También como
líder, tuvo un alcance ecuménico e internacional, aportando en espacios como el Movimiento
de Cristianos por el Socialismo y la Conferencia Cristiana por la Paz, entre otros.
Sobre todas las cosas, Sergio ha sido un gran amigo. Mi vida personal y mi testimonio de
fe se han enriquecido extraordinariamente a causa de mi relación con Sergio y su familia,
mantenida por más de cuarenta años.
Damos gracias a Dios por su fecunda existencia. No solo sus seres queridos ya en la presencia
del Señor —como el abuelo Sergio, la abuela Esther, su esposa Dolly—, sino sus hijos, nietos,
su esposa Nacyra y todos los que hemos crecido junto a él, nos sentimos orgullosos de su vida
y legado.
“Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así” (Lucas
12,43).

Carlos Emilio Ham Stanard


Pastor de la Iglesia Presbiteriana-Reformada en Cuba
Ginebra, 26 de marzo de 2014.

Revista del Seminario Evangélico de Teología 45


SEMANA ¡Aleluya! ¡Cristo
SANTA resucitó!
2014

Iván González Tassé

“ Yo sé que están buscando a Jesús, el que fue crucificado. No está


aquí, sino que ha resucitado, como dijo” (Mateo 28,5-6).

E
stas palabras del ángel, dirigidas a aquellas mujeres que
fueron al sepulcro a encontrarse con un cadáver, son
tremendas. Imagínense ustedes lo que sucedió: Jesús,
quien había hablado de sí mismo como el Hijo del Hombre,
había muerto, había sufrido una muerte ignominiosa, porque
la muerte en la cruz no solamente era bárbara, sino que estaba
reservada para los criminales, los sediciosos, los revolucionarios
de la época. De hecho, el apóstol Pablo dice: “y muerte de
cruz”. Habían muerto todas las esperanzas para aquel grupo
de hombres y mujeres que seguían al Señor. Ya todo había
terminado. Sin embargo, sucede esto. Estas mujeres van al
sepulcro pensando encontrarse con un cadáver que habían
depositado allí unas horas antes y se topan con un ángel
del Señor, quien les da ese impresionante mensaje: “No está
aquí, sino que ha resucitado […]. Vayan pronto y digan a los
discípulos: ‘ha resucitado, y va a Galilea para reunirlos de nuevo;
allí lo verán.’” (Mt 28,6-7) Y esta certeza de que Jesús había
vuelto a la vida, infunde, asimismo, nueva vida a aquel grupo
de hombres y mujeres. Hemos visto al Señor. Era el mensaje
primigenio: “Hemos visto al Señor”. El Señor está aquí, el
Señor vive. Y aquel grupo de hombres y mujeres amedrentados,
temerosos de todo lo que pudiese suceder, se lanza al mundo, a
conquistar el mundo, y lo logran.
De hecho, estamos aquí, hermanos y hermanas míos, a más
de dos mil años, celebrando este acontecimiento: Jesús vive; no
creemos en un Cristo muerto. Creemos en un Cristo que vive,

46 Cuba Teológica
y reina, y reinará por los siglos de los siglos. Creemos en un unos por los otros, donde nos regocijemos cuando alguien
Jesús que nos acompaña día tras día, que está con nosotros se regocija y seamos capaces de llorar cuando alguien llora.
a nuestro lado. Hay un himno muy bello que se titula “Él vive”, y dice:
Recuerdo una experiencia muy hermosa que tuve cuando
fui pastor de la iglesia episcopal La Anunciación, en Que gozo hay al ver un niño
Florida, Camagüey. Vivía allí en aquel pueblo un anciano verle jugar y sonreír
—que ya partió con el Señor— llamado Manuel. Manuel pero aún mejor la certeza
no tenía instrucción de ningún tipo. Era un campesino que de que en este mundo tan incierto
se sentaba a la puerta de su casa con un sombrerito de yarey, paz tendrá.
a fumar con una cachimbita que él mismo había hecho. Pero
Manuel tenía un don que Dios le había dado: el don del Salgamos al mundo, vayamos al mundo a proclamar al
discernimiento. Manuel, gracias a ese carisma maravilloso Cristo resucitado. Démosle este mensaje a cada persona que
que Dios le había concedido, era, por decir así, el consejero nos encontremos. Empecemos por nuestro propio hogar:
del barrio. Un día, llegué hasta allá y nos sentamos a enseñémosles a los niños pequeños que Cristo vive, que
conversar. Y le propuse: “Manuel, vamos a orar”. Él se quitó Cristo los acompaña, que Cristo estará a su lado siempre, y
el sombrero, en señal de respeto, y yo comencé a orar. Y, que ese Cristo ha de ser para todos por igual.
de momento, Manuel comienza a llorar. Le digo: “¿Qué le Que el Señor les bendiga, les dé fortaleza para seguir
pasa Manuel?”. Me responde: “Ay, pastor, el Señor está aquí. adelante, teniendo al Cristo vivo a nuestro lado. Amén. CT
Lo puedo ver”. Son experiencias increíbles. Estas cosas,
hermanos, son las que nos dan aliento para seguir adelante.
Estamos viviendo en un mundo muy difícil. Creo,
sinceramente, que hasta este momento la humanidad
no había atravesado una situación semejante. A causa de
la inconsciencia, el planeta mismo sufre contaminación,
terremotos provocados por causa nuestra, cambio climático
provocado por causa nuestra, nuevas formas ejercidas por
los imperios para destruir naciones pequeñas, aumento
de la droga, de la criminalidad, de la prostitución, de la
violencia de todo orden; pero Cristo vive. A pesar de eso, y
aunque nos parezca lo contrario, Cristo reina, y por lo tanto,
podemos mirar el futuro con esperanza, como ese sol que
está saliendo, que alumbra a todos por igual.
Y este mundo que salió un día de las manos de Dios,
habrá de ser glorificado en Dios. No tengamos miedo a
lo que se nos pueda avecinar. Y estoy hablando tanto en el
orden personal, como en el orden nacional e internacional.
Él resucitó y, como dice la Palabra de Dios, es el primer
fruto de la cosecha. Cada cristiano, cada seguidor de Cristo,
es, también, un resucitado en Cristo: todos los que estamos
aquí, porque la resurrección comienza aquí, ahora. Es cierto
que creemos en una resurrección en el día final —como
dicen los teólogos, en el tiempo escatológico—, pero nuestra
resurrección comenzó desde el día en que Cristo comenzó
también a vivir y a reinar dentro de nuestros corazones.
Por lo tanto, ¿qué le podemos ofrecer al Señor?: nuestras
propias vidas, nuestros corazones, nuestras mentes, nuestras
palabras, nuestros pasos, nuestro deseo, nuestro empeño de
que este mundo pueda ser el paraíso recobrado, que pueda
ser una tierra de esperanza, de fe; que pueda ser una tierra
en la cual todos tengamos paz, donde tengamos amor los

Revista del Seminario Evangélico de Teología 47


EVOCACIÓN Monseñor Céspedes,
Y un sacerdocio
HOMENAJE excepcional

Roberto Méndez Martínez

Cuando Carlos Manuel


M
onseñor Carlos Manuel de Céspedes apenas pudo
saludar al más bien cálido mes de enero del año
de Céspedes y García- naciente. Aunque asediado durante años por el
cáncer, nunca se sentó a esperar la muerte. Celebró la Navidad
Menocal murió, este 3 y no descuidó empeño pastoral alguno en su parroquia de San
de enero en La Habana, Agustín, y hasta encontró tiempo para felicitar personalmente o
por correo electrónico a sus numerosos amigos. Su deceso, súbito
dejó atrás una vida y en paz, enlutó a muchísimos cubanos. En torno a su féretro,
no solo se agolparon escritores, artistas, académicos, gente del
entregada a la investigación periodismo y de la política, sino, asimismo, muchísimos jóvenes
teológico-histórica y a para los que fue maestro y padre. Su tránsito no solo ha sido
una pérdida para la Iglesia cubana sino para la cultura insular
responsabilidades diversas, que tanto disfrutó y ayudó a nutrir.
que le convirtieron en uno Nacido en La Habana, en 1936, aquel joven que comenzó
a estudiar Derecho en la universidad, sin haber establecido
de los más importantes todavía el rumbo decisivo de su existencia, sentía ya el peso
teólogos cubanos de una tradición, reflejada en los apellidos que llevaba. Como
declaró en una entrevista, realizada en 1998: “[…] uno carga
de su época. sobre sus hombros no solo el honor propio, sino también la
honra de los que lo antecedieron si son gente conocida y eso
fue algo que yo me acostumbré a pensar desde que era niño,
que yo era Céspedes y García-Menocal, y que eso, gustárame
o no, debía ser algo a tener siempre en cuenta”. Su familia,
fuertemente entrelazada en la historia cubana, no solo incluye
al prócer Carlos Manuel de Céspedes, iniciador de la Guerra
de los Diez Años, sino también al controvertido caudillo
conservador Mario García Menocal, así como otros presidentes,
ministros, diplomáticos e intelectuales.

48 Cuba Teológica
Quizá, la clave de esta inquieta personalidad fuera el me confesó alguna vez, sin la cátedra del Seminario, de la
nadar continuamente contra la corriente. A pesar de haber que nunca quiso jubilarse.
recibido su formación teológica en la Pontificia Universidad Su labor por décadas como párroco de El Santo Ángel,
Gregoriana de Roma y haberse vinculado a las estructuras manifestaba una impronta muy particular. El que recibiera
de la curia vaticana, el novel clérigo decidió retornar a la Isla en su sacristía a conocidos intelectuales, estudiantes
en los años en los que se producía un éxodo masivo del clero universitarios y periodistas extranjeros, no impidió que fuera
y donde la confrontación Iglesia-Estado había alcanzado visita habitual en las cuarterías del barrio de Cecilia Valdés
niveles preocupantes. La Habana a la que retornaba Carlos ni que sostuviera amistad con santeros, paleros y ñáñigos,
Manuel ya no tenía colegios religiosos y habían sido con los que aprendió muchísimo en materia de religiones
intervenidos, además, los espacios radiales y los periódicos afrocubanas y sincretismo cultural, en un momento en que
religiosos, y muchas asociaciones laicales se disolvían o la mayoría de los sacerdotes católicos veía estos cultos como
desaparecían, al salir del país sus miembros o retraerse. abominables y el estado marxista los consideraba una lacra
Resulta significativo que comenzara a escribir en el último del pasado a borrar con el ateísmo científico. No es extraño
periódico que conservaba una página religiosa en Cuba: El el que, a fines de los años sesenta, cuando en el cine cubano
Mundo, dirigido en esos años por el veterano publicista únicamente aparecían los curas como motivo para sátiras o
Luis Gómez Wangüemert. Y mientras muchos callaban chistes de humor grueso, fuera Céspedes el primer sacerdote
sus opiniones, por temor a alguna represalia, él sostuvo que se mostrara en un documental sobre los cultos insulares
una polémica desde su columna con otro joven de amplios a san Lázaro, para el cual se consultó como especialista.
intereses intelectuales, el filósofo marxista Aurelio Alonso. Muy pronto, Carlos Manuel se convertiría en lo que
El intercambio de fintas, en vez de convertirse en una agria podría llamarse, para emplear un término caro a Lezama,
batalla personal, se prolongó en una perdurable amistad. una “excepción morfológica”. Aunque las relaciones entre los
obispos cubanos y el Gobierno seguían angustiosos meandros,
él dialogaba con personalidades oficiales como Carlos
Rafael Rodríguez, José Felipe Carneado, Juan Marinello.
Continuamente, se le invitaba a actos y conmemoraciones
donde no era posible soñar con que apareciera el alzacuello
de un arzobispo —ni siquiera del nuncio apostólico. A la
vez, los medios diplomáticos vinieron a considerarle figura
imprescindible y casi oracular en materia de asuntos cubanos.
Paralelamente, instituciones académicas de los Estados
Unidos, España, Inglaterra, Francia, comienzan a llamarle
para impartir conferencias o cursos de verano. A veces, parecía
que ese sacerdote —quien un día disertaba en Londres y al
siguiente celebraba el Domingo de Ramos en su parroquia—
tenía el don de la ubicuidad.
A inicio de los años noventa, emprendió una de sus
obras mayores: la fundación del Grupo Arquidiocesano de
Primero vicerrector y luego rector del Seminario “El Estudios, con sede en el arzobispado habanero. Eran los
Buen Pastor” —en años precarios, donde las vocaciones años más difíciles del “período especial” y no eran muchos
habían descendido en una proporción tan brusca como el los que comprendían qué hacía aquel grupo de profesionales
profesorado de la institución—, el sacerdote se convirtió jóvenes en sus reuniones nocturnas, para las que previamente
en un centinela de la tradición humanista del centro, que se escogía un tema y se preparaban ponencias, que debían
venía desde José Agustín Caballero y Félix Varela. Varias motivar un amplio debate. No importaba qué filosofía
generaciones de sacerdotes lo recuerdan como el más fundamentaba los criterios de cada cual, sino el rigor
ingenioso y culto de sus profesores. Aunque le tocó asistir al profesional de los disertantes.
momento amargo en que el edificio docente fue ocupado por Una revista comenzó a dar a la luz los resultados de estas
las autoridades y resultó necesario retornar al viejo caserón tertulias; su nombre era Vivarium, y no se trataba de un
de “San Carlos y San Ambrosio”, frente al puerto habanero, boletín parroquial ad usum. Los temas cambiaban en cada
nunca quiso apartarse de la institución en la que trabajaría número, como el color de las cubiertas: una vez era Lezama
hasta pocos días antes de su muerte. No concebía sus días, y otra Alicia Alonso; se pasaba de la bioética a Pascal y de la

Revista del Seminario Evangélico de Teología 49


doctrina social de la Iglesia a la mística. Tan sorprendente inteligencia y prestigio social debía obtener una mitra. Sin
fue su aparición en años en que las publicaciones tendían a embargo, es muy probable que los compromisos derivados
contraerse o desaparecer, que los ejemplares eran largamente de tal dignidad hubieran coartado una labor tan fecunda.
disputados y sus contenidos se reproducían o comentaban Él, rodeado de sus antigüedades y sus videos de ópera,
en publicaciones internacionales. Pronto, la revista se amplió siempre de vuelta de un curso en alguna parte de Cuba o
con la publicación de separatas, que aparecían bajo el sello el resto del mundo, y a punto de salir hacia una función
“Ediciones Vivarium”. de ballet o un concierto en el Auditorium, logró forjarse
Trasladado Carlos Manuel, hará poco menos de dos décadas un mundo equivalente al de ciertos canónigos eruditos del
y por decisión superior, a una parroquia muy diferente —la Renacimiento. Esa fue su propia mitra. CT
de San Agustín en el reparto La Sierra—, rápidamente logró
imprimirle su estilo y se hicieron conocidos, en particular, los
cursos de materias humanísticas que concibió para los jóvenes
y las sesiones de videos de ópera que él mismo conducía.
En 2005, la Academia Cubana de la Lengua lo recibió
como miembro de número. No era la primera vez que
un clérigo católico accedía a la institución. A ella había
pertenecido antes el camagüeyano Manuel Arteaga
Betancourt, primer cardenal cubano. Tras el deceso de este,
su curul fue ocupada por Evelio Díaz, arzobispo de La
Habana. Sin embargo, aunque el descendiente del Padre
de la Patria no alcanzara como ellos la dignidad episcopal,
sus méritos en el terreno intelectual eran más relevantes
que los de sus predecesores. En el acto de investidura,
el narrador Lisandro Otero —director por entonces de
la entidad— lo caracterizó como vástago de una ilustre
estirpe de fundadores de nuestra nación, distinguido como
ensayista, poeta y conferencista en nuestra vida cultural.
Más allá de estos visibles honores, el Padre Carlos —como
prefería que le llamaran—, con sus variadísimas inquietudes
intelectuales y su talante abierto y dialogal, tuvo un mérito
fundamental en la historia de la iglesia cubana: fue, en
las últimas cinco décadas, el sacerdote de más profunda y
decisiva inserción en la vida cultural cubana, no solo porque
gustara del ballet y la ópera, escribiera poesía y narrativa
o investigara cuestiones históricas, sino porque significó
un continuo puente entre las instituciones católicas, el
mundo intelectual y las estructuras estatales cubanas. Esta
labor, que provocó alguna vez la desconfianza o el franco
disgusto dentro de las filas eclesiales, así como en ciertos
ambientes políticos, representó, sin embargo, el signo más
visible de esa “evangelización de la cultura” ya reclamada por
el Concilio Vaticano II, y de ese encuentro con intelectuales
de cualquier orientación en lo que Benedicto XVI llamó “el
atrio de los gentiles”.
A pesar de que, durante años, Carlos Manuel poseyó el
título de monseñor, que otorga la Santa Sede a algunos
sacerdotes como reconocimiento a una larga y fecunda
ejecutoria en su ministerio, nunca accedió al episcopado, en
contra de las predicciones de diplomáticos y corresponsales
extranjeros, que consideraban que alguien de ese origen,

50 Cuba Teológica
Teología y
tradiciones
nacionales: una
visión católica

Carlos Manuel de Céspedes


García-Menocal

I. Carácter tradicional, ecléctico y poco creativo de la teología


católica en Cuba

En Cuba, no consta el desarrollo de un trabajo sistemático


dentro del campo del pensamiento religioso o profano antes de la
segunda mitad del siglo xviii. Es entonces cuando tiene lugar la
fundación y el establecimiento de instituciones que estimularon y
sirvieron de soporte al trabajo intelectual sistemático. Una de estas
instituciones ha sido la Pontificia Universidad “San Gerónimo”
—cuya fundación había sido aprobada por Real Cédula de 23 de
septiembre de 1728, pero comenzó a funcionar, efectivamente, en
1735 y se desarrolló a partir del último tercio del siglo—. Estuvo
a cargo de la Orden de Predicadores, de orientación más bien
“conservadora”, sea en el campo de las ciencias como en el de la
filosofía y la teología. Mientras estuvo a cargo de esa orden, o sea,
mientras fue Universidad Pontificia, mantuvo una orientación
aristotélico-tomista, con el tono propio de la escolástica decadente
de la época.
Otra fue el Real y Pontificio Colegio Seminario “San Carlos y
San Ambrosio” (1773), sucesor del modesto colegio seminario “San
Ambrosio”. En su época de oro, o sea, hacia fines del siglo xviii y
durante el primer tercio del siglo xix, fue una institución abierta
a la experimentación, cuando de ciencias se trataba —ciencias
naturales, física y química—, y a las corrientes de filosofía de la
época. Eran los tiempos de la Ilustración y en ella, y en las diversas
formas de empirismo, se deben buscar las fuerzas que, unidas a la

Fuente: Raúl Fornet Betancourt, ed.: Filosofía, teología, literatura: Aportes


cubanos en los últimos 50 años, Wissenschaftsverlag Mainz, Aachen, 1999, pp.
137-154.

Revista del Seminario Evangélico de Teología 51


tradición escolástica, dieron como resultante la filosofía ecléctica Norteamérica tras haber sido condenado a muerte por Fernando
que se cultivó en “San Carlos y San Ambrosio”. VII, como consecuencia de haber firmado su deposición; vicario
Podemos mencionar, asimismo, entre instituciones que general en New York y polemista con los protestantes en aquella
estimularon el trabajo intelectual sistemático, a la Gazeta de nación; consultor —filosófico, teológico y canónico— de los
la Havana (1764) y el Papel Periódico de la Havana (1790), obispos norteamericanos del momento; periodista y autor fecundo,
publicaciones en las que escribieron los mejores intelectuales de sea en su etapa cubana, sea en la norteamericana, etc.
la Isla, incluyendo a los profesores del Seminario; la imprenta del Desde los Estados Unidos de Norteamérica, siguió ejerciendo
habanero Esteban José Boloña (1766), de una calidad artística una influencia benéfica sobre su país de origen, por medio de la
muy superior a la media continental; la Sociedad Económica de correspondencia sostenida con sus antiguos alumnos del Real
Amigos del País (1793), creada sobre el modelo de las instituciones y Conciliar Colegio Seminario “San Carlos y San Ambrosio”,
análogas existentes en España, que fuera, según el decir de los quienes ejercían diversas responsabilidades —también las
investigadores del pensamiento en Cuba, la mejor y más evidente magisteriales— en la Isla, y por medio de sus obras, que circulaban
hija de la Ilustración en nuestra isla. de modo relativamente amplio —y casi siempre clandestino—
Si uso el verbo “consta” en el inicio de estos apuntes, es porque entre los cubanos. En este período de exilio, los textos del padre
estimo que, muy probablemente, hubo un trabajo intelectual Varela que tuvieron, probablemente, mayor peso entre sus antiguos
sistemático anterior a la segunda mitad del siglo xviii, del cual, alumnos y, en general, en la juventud cubana del momento, fueron
por el momento, no tenemos constancia documental o referencial los aparecidos en su periódico El Habanero y sus Cartas a Elpidio
evidente. Pienso, por ejemplo, en la Compañía de Jesús y en su sobre la impiedad, la superstición y el fanatismo en sus relaciones con la
Colegio San José, de La Habana, cuya sede heredó “San Carlos y sociedad. Del anterior período, el de su estancia en La Habana, la
San Ambrosio” cuando los jesuitas fueron expulsados de España mayor influencia debe atribuirse a sus clases y a sus libros sobre
y de sus colonias. Tengo la impresión, conociendo la orientación Filosofía y Derecho Constitucional, así como a sus homilías y
de la Compañía en el resto del continente, de que los jesuitas de discursos académicos.
La Habana vibrarían en la misma onda que sus correligionarios; Si, en el dominio de la teología, el pensamiento del padre Varela
serían hombres de la incipiente Ilustración católica de corte ibérico. fue inteligentemente conservador y tradicional —apuntalado por
Además, me resulta difícil aceptar que la atmósfera que nutrió el un conocimiento poco frecuente en la época de la Biblia, de los
orto de las instituciones antes mencionadas surgió por generación padres de la Iglesia y de los grandes maestros de la escolástica
espontánea. medieval—, en el domino de la filosofía, en cambio, fue renovador,
Si empleo la expresión “trabajo sistemático” lo hago porque ecléctico o “electivo” y utilitarista —en el sentido más abarcador y
manifestaciones no sistematizadas del pensamiento teológico —y positivo del término, capaz de incluir en primer lugar el cultivo de
de los otros órdenes del conocimiento— sí constan en nuestra la virtud como la actividad más útil para la persona—. El mismo
historia insular. Por ejemplo, en los informes de obispos a la Santa padre Varela nos describe su concepción de la filosofía ecléctica o
Sede y a los Reyes de España, desde los inicios de la colonización, electiva cuando afirma: “Lo que la filosofía ecléctica quiere es que
se entremezclan las referencias a realidades religiosas y temporales tengas por norma la razón y la experiencia y que aprendas de todas,
con los juicios de índole filosófica y teológica. Otro tanto podríamos pero que no te adhieras con pertinacia a ninguna”.1
afirmar respecto a la obra completa del padre Bartolomé de las La orientación intelectual del padre Varela lo inscribe en la lista
Casas, O. P., íntimamente relacionado con la etapa iniciática de de hombres ilustrados y católicos —sacerdotes incluidos— de
nuestra nación. la época, como, por solo citar algunos de sus contemporáneos, el
Ahora bien, una vez que se desarrolla de manera sostenida un francés François Jacquier, los mexicanos Andrés de Guevara y Juan
pensamiento que, de manera paulatina, se va definiendo como Benito Díaz de Gamarra —a estos dos los cita el Padre en algunos
“cubano”—con una cierta dosis de autonomía y otra de dependencia trabajos—, el chileno Francisco Javier Caldera, el argentino
con relación a la metrópoli—, la persona descollante en el ámbito Mariano Medrano y el brasileño Luis Antonio Verney. Como casi
religioso y la que, a mi entender, influyó más decisivamente en el todos los filósofos de la Ilustración, el padre Varela sostenía que la
trabajo intelectual cubano en este terreno, durante el siglo xix, fue democracia parlamentaria era el sistema que mejor se avenía a la
el padre Félix Varela Morales. Este sacerdote habanero se formó naturaleza humana; simultáneamente, fue un opositor estrenuo de
intelectualmente en el Seminario “San Carlos y San Ambrosio”, la esclavitud y, con respecto a las relaciones entre Cuba y España,
a la sombra del padre José Agustín Caballero; fue profesor de esa profesaba criterios independentistas.
misma institución, ya desde sus tiempos de estudiante; fundador Sea por el peso del pensamiento del padre Varela y de la
de la Sociedad Filarmónica de La Habana; miembro activo de generación que, en su época de oro, dio lustre al Colegio Seminario
la Sociedad Económica de Amigos del País; diputado a Cortes “San Carlos y San Ambrosio”, sea por la suma de diversos
en España por La Habana; se exilió en los Estados Unidos de factores que sería extenso analizar —composición étnica, posición

52 Cuba Teológica
geográfica, influjo de diversas culturas, etc.—, lo cierto es que, a nación, con una identidad cierta: en estado de simiente primero
lo largo del siglo xix, se fue configurando la identidad nacional —¿desde la segunda mitad del siglo xviii hasta la primera guerra
cubana y que, en esta, quedó impreso el talante ecléctico — independentista, la de los Diez Años, 1868-78?— y, luego, como
dotado de un fuerte dinamismo integrador—, como uno de sus producto, en estado de decantación y de henchimiento paulatino
componentes sustanciales. Derivación del mismo es la tolerancia, al y progresivo, no perfectamente logrado —¿desde el último cuarto
menos, en principio, ya que en la existencia cotidiana pueden surgir del siglo xix hasta nuestros días?—. Por las razones ya afirmadas de
contradicciones irracionales, o sea, incoherencias con la tolerancia forma implícita y por las que añado a continuación, esta reflexión
intelectual y con el talante ecléctico. teológica ha tenido un carácter más bien tradicional y, en términos
El máximo exponente de esa identidad nacional cubana, que generales, poco creativo, al menos como sistema de pensamiento,
se consideró explícitamente “discípulo” del padre Varela, aunque como razón teológica explícitamente articulada.
remoto cronológicamente —gracias a la genealogía pedagógica que A lo largo de estos dos últimos siglos referenciales, han existido
pasa por José de la Luz y Caballero y por Rafael María de Mendive— en Cuba buenos conocedores de la teología y buenos maestros
fue José Martí, el cubano que más ha influido en el pensamiento y de Teología, pero no teólogos en el más correcto sentido de la
en el ser de su pueblo en este siglo xx. José Martí fue, como Varela, palabra; o sea, elaboradores de un pensamiento teológico original.
ecléctico, tolerante, independentista, americanista, antiesclavista, Por otra parte, sí es cierto —y es oportuno tenerlo en cuenta—
democrático y cristiano en la médula de su pensamiento, aunque que la vida se va por delante de la expresión del pensamiento y
durante su edad adulta no se adscribiera ni a la Iglesia católica ni a devela con frecuencia una teología no sistematizada, no articulada,
grupo religioso alguno y fuera crítico de la Iglesia como institución sino existencial, sea en el nivel de las élites católicas, sea en el de
debido, fundamentalmente, a las posiciones políticas con relación nuestro pueblo católico más sencillo. Y en ese dominio de lo
a la independencia de Cuba —adoptadas por los obispos en Cuba existencial católico en Cuba, creo que sí podemos encontrar una
y en España, e incluso por la Santa Sede—. Esto no fue obstáculo cierta creatividad, coloreada por el eclecticismo tolerante y hasta en
para que fuese admirador del papa León XIII. exceso permisivo, dogmática y éticamente, a veces en conflicto con
Durante todo el siglo xix, los que podríamos calificar como las expresiones teológicas elaboradas, orales o escritas, provenientes,
intelectuales cubanos estuvieron empeñados, primero, en la asimismo, de nuestro ser de cubanos y de católicos.
polémica esclavista, que tuvo un carácter múltiple: filosófico —
humanista—, social, económico y político; luego, en la polémica II. Razones y sinrazones de este fenómeno
en torno al estatuto político de Cuba. Las alternativas eran:
mantenimiento del statu quo, con mayor o menor grado de Las más evidentes las encontramos en la misma historia de
autonomía con relación al gobierno metropolitano, autonomismo o nuestro pueblo y en el talante de la identidad nacional, que se ha
reformismo, independencia política y anexión a los Estados Unidos ido formando, no de manera rectilínea, sino meándrica, como
de Norteamérica. La clase letrada se “inmoló” intelectualmente consecuencia de las incidencias que componen dicha historia
en la elaboración del pensamiento sustentador de las distintas nacional.
posiciones —tanto con relación a la esclavitud, como con relación 1. Tengo la impresión de que las urgencias “terrenales” han
al estatuto jurídico-político de Cuba— y en el combate contra las sido tantas durante estos dos siglos, que los entendimientos más
posiciones que se consideraban erróneas. cultivados y lúcidos han empleado sus energías en reflexionar
En el siglo xx, de nuevo los intelectuales cubanos se han visto acerca de ellas, en dar razón de las posiciones tomadas y en
atrapados por las urgencias socioeconómicas y políticas de la nación, orientar éticamente los pasos de su auditorio o discipulado. Como
cuya identidad casi todos, por un camino u otro, han deseado anoté más arriba, la clase letrada se inmoló intelectualmente y,
preservar y enriquecer. En los primeros sesenta años, las amenazas en ocasiones, no solo intelectualmente —pensemos en hombres
contra ella venían del lado estadounidense, por una parte, y de la como el padre Varela y como José Martí— en el esfuerzo por
endeblez de las instituciones republicanas democráticas, unidas a la atender a dichas urgencias. Primum vivere, deinde philosophare,
corrupción privada y pública por otra, estando ambas “amenazas” sentenciaban los antiguos; podríamos decir que en nuestra Cuba la
—la foránea y la interna— inextricablemente imbricadas. En sentencia válida sería: Primum vivere, deinde philosophare et ultimo
los años restantes del siglo, el cambio revolucionario —de corte theologizare. Así, en muy contadas ocasiones, el interés, el tiempo y
socialista y marxista, con todas sus consecuencias— ha sido el las energías llegaron a enderezarse hacia lo teológico sistemático,
nuevo escenario, que ha acaparado la atención y la sensibilidad del sea en la vertiente dogmática, sea en la moral.
pueblo cubano en general y que ha ocupado el quehacer intelectual, 2. Siendo más urgente el trabajo intelectual en el dominio
si no exclusivamente, al menos de manera primordial. filosófico, político, científico y literario, los católicos cubanos se
En ese marco y con tales actores, debe colocarse la reflexión nutrieron teológicamente, durante estos dos siglos, del pensamiento
teológica en nuestra isla, desde que podemos hablar de ella como foráneo. Hasta hace muy poco tiempo —quizás hasta los años del

Revista del Seminario Evangélico de Teología 53


Concilio Ecuménico Vaticano II—, eso no parecía evidenciar cuando era todavía vicario general—, la Iglesia Católica en Cuba
una carencia demasiado grave, pues se tenía una concepción muy emprendió un camino de inserción efectiva en la realidad cubana,
universal de la teología. Si ella es “la ciencia de la fe” y la fe es una que, política y socialmente, dejaba mucho que desear. Muy pronto,
sola, la reflexión en su torno no debería variar notablemente de este esfuerzo se vio afectado por el movimiento revolucionario
una cultura a otra. Un buen teólogo, de cualquier nacionalidad y todavía en el poder, debido, primordialmente, al color marxista del
deudor de cualquier cultura, debería elaborar textos y manifestar mismo.
juicios universalmente válidos. Había que esperar al último Por consiguiente, una teología elaborada por una iglesia local de
tercio de este siglo para que, en Cuba —y en todas partes—, se talante ibérico, o sea, foráneo, no podía ser muy creativa, ni podía
hiciera sentir la necesidad de pensar teológicamente la fe desde dejar de ser tradicional; el sacerdote y la religiosa que se establecen
las diferentes culturas y con disímiles lenguajes. Pero, cuando en un país extranjero, que no lo conocen suficientemente, casi
alcanzamos a adquirir esta convicción, la situación de la Iglesia siempre tienden a ser repetidores del pensamiento y de los usos a
en Cuba —en el marco del período revolucionario, socialista los que estaban habituados; es decir, normalmente, se identifican
y marxista— había llegado a ser la más pobre de su historia en como tradicionales, “conservadores”, en materia de pensamiento
cuanto a agentes de pastoral, personal calificado intelectualmente, y de praxis pastoral —generadora de teología existencial y, en un
instituciones de educación católica, publicaciones, etc. Y hemos segundo momento, de teología sistemática.
continuado recibiendo nutrición foránea, a sabiendas, ahora, que 4. En cuanto al carácter de la escasa producción teológica cubana,
no es suficiente. me atrevo a señalar una cierta contradicción. El cubano medio
3. Hasta el primer tercio del siglo xix y, quizás, hasta la mitad tiende al eclecticismo —teórico y existencial— desde los inicios de
de dicho siglo, el personal sacerdotal —el único que entonces se la conformación de nuestra nacionalidad.2 Su teología, en principio,
interesaba y tenía acceso efectivo a los estudios teológicos— era no podría dejar de ser ecléctica. Ahora bien, en Cuba, el sacerdote
“criollo”, pero mantenía, en su casi totalidad, una mentalidad de y la religiosa españoles de fines del siglo xix y del siglo xx hasta
españoles de ultramar. Esto suponía la conciencia de matices el derrumbe del nacional-catolicismo franquista —o sea, hasta
diferenciadores con relación a la Madre Patria, pero no diferencias muy recientemente—, eran casi siempre integristas en el terreno
sustanciales en la sensibilidad. Esta casi total identificación con intelectual —con la única excepción, quizás, de la mayoría de los
lo peninsular, en la época —no fue igual en otras naciones del vascos y navarros—. Se situaban en las antípodas del eclecticismo
continente—, no se limita a la teología o a la religiosidad en todos vareliano, que imprimió carácter en la Isla. Y estos formadores
sus aspectos: invade y colorea toda la vida de la colonia insular y, integristas modelaban la vida de la Iglesia y le proporcionaban su
consecuentemente, todo el trabajo intelectual que se desarrolla en alimento teológico, divorciados de la realidad personal del cubano
ella. medio, de su sensibilidad, de su criteriología, de sus certidumbres
Después de las discretas insinuaciones de “criollismo” de fines y de sus dudas, de su tolerancia, de su estilo cubano de ser católico.
del siglo xviii e inicios del siglo xix —o sea, en los dos últimos Esta contradicción nunca se resolvió de modo satisfactorio; era una
tercios del siglo xix—, el número de los sacerdotes cubanos y el realidad que estaba ahí y con ella tuvimos que bregar durante más
peso efectivo de los mismos en el seno de la Iglesia descendió de un siglo.
verticalmente en favor de un incremento de los españoles, cuya El asunto resulta más complicado aún cuando se trata de encarar,
sensibilidad religiosa era, salvo casos muy excepcionales, ibérica, no teológica y pastoralmente, las formas de religiosidad sincréticas
criolla. nacidas del sincretismo cultural entre lo español y lo africano,
Esta situación se mantuvo durante el siglo xx. En los primeros entre el catolicismo y las religiones africanas que los esclavos
sesenta años de vida republicana, la generalidad de los sacerdotes trajeron consigo —fenómeno desconocido por los extranjeros
y de las religiosas, en Cuba, eran españoles. De ellos dependía la recién llegados, pues es típico de países de tradición católica, donde
mayor parte de las instituciones culturales católicas, así como las hubo una presencia fuerte de africanos no convenientemente
instituciones apostólicas más significativas. Fueron, naturalmente, evangelizados.
quienes formaron intelectualmente a casi todos los católicos Los juicios teológicos y las actitudes pastorales van a
cubanos. La mejor publicación católica del siglo xx en Cuba, depender, casi siempre, de prejuicios, del talante teológico
de orientación, por cierto, muy contemporánea y promotora de precedente, de la cultura y de la sensibilidad previas con relación
renovación, fue la revista La Quincena, fundada y asesorada por a la pluralidad de formas posibles de religiosidad, con relación
sacerdotes franciscanos vascos. al negro y a su cultura y su estilo vital, etc. De manera que,
Después de la década de los cuarenta, ya en el siglo xx, debido aún hoy, en la Iglesia Católica en Cuba nos encontramos con
a muchos factores y, quizás, sobre todo, a la visión del entonces toda la gama imaginable de posturas, teológicas y pastorales,
arzobispo de La Habana, el cardenal Manuel Arteaga y Betancourt al enfrentar este particular fenómeno: desde la intransigencia
—en continuidad con esfuerzos que había podido antes realizar, radical hasta la tolerancia facilonga. Ambas posiciones

54 Cuba Teológica
extremas y opuestas coinciden, sin embargo, en su incapacidad Si tuviera que señalar un nombre al que pudieran referirse las
de evangelizar la situación de sincretismo religioso. adquisiciones teológicas del ENEC y, en términos muy amplios,
En mi opinión, el intento más serio de sustentar la acción pastoral de la Iglesia en Cuba durante los últimos treinta años, mencionaría
de la Iglesia Católica en Cuba según un pensamiento teológico al padre René David Rosset. Es un sacerdote francés que llegó a
suficientemente autóctono como para poder cumplir esa función, lo Cuba en 1970, precedido de un trabajo teológico serio en Lyon. En
vivimos durante el Encuentro Nacional Eclesial Cubano (ENEC) la Isla, se ha dedicado a la enseñanza de la teología en el Seminario
de 1986 y en su laboriosa preparación, que se extendió por cinco “San Carlos y San Ambrosio”, de La Habana. Él sí ha elaborado
años. Todo empezó con el encuentro de obispos latinoamericanos una teología referida a la realidad cubana contemporánea. Sus
celebrado en Puebla, en enero de 1979. Los obispos, sacerdotes “notas” para los alumnos del Seminario incluyen su “teología de
y laicos más comprometidos estimamos que era necesario hacer la reconciliación” y apuntes sobre el sincretismo religioso en Cuba,
algo semejante en Cuba, pensado para Cuba, donde se vivía una amén de diversos trabajos que cubren todo el espectro de la teología
situación socio-económica, política y religiosa muy peculiar, distinta dogmática. Aunque en la segunda parte del “Documento final”
de la que experimentaban los demás pueblos del continente. Esta del ENEC trabajaron varias personas, el pensamiento del padre
certeza dio origen a la Reflexión Eclesial Cubana (REC), en la René David fue decisivo en la redacción. Creo que él es el caso
que se vieron involucradas todas nuestras comunidades católicas, más evidente de un teólogo católico, no cubano, pero enraizado en
incluso las más pequeñas. De la base comunitaria, la reflexión nos Cuba, que no se ha limitado a enseñar bien la teología que se podría
llevó al nivel diocesano y, por último, al nacional (ENEC). enseñar en cualquier parte, sino que ha elaborado, con creatividad,
La REC y el ENEC no fueron procesos superficialmente razones teológicas iluminadoras de nuestra realidad insular.
pragmáticos, sino que, en la marcha, fueron descubriendo y Las iglesias y comunidades eclesiales procedentes de la Reforma
articulando el pensamiento filosófico-teológico, que cimentaba han trabajado también de acuerdo con los presupuestos teológicos
las adquisiciones pastorales progresivas; o sea, el camino ayudó a de cada una de ellas. Me parece que los esfuerzos más notables,
percibir y sistematizar el pensamiento teológico subyacente. El aunque no exclusivos, en la línea de una reflexión teológica
“Documento final” del ENEC, nació de la asamblea a partir de un referida a la realidad nacional, han sido realizados por la Iglesia
“Documento de trabajo”; este, a su vez, se había elaborado por una Presbiteriana-Reformada: Sergio Arce y su hijo Reinerio Arce,
comisión interdiocesana como síntesis de los aportes de la REC, Adolfo Ham y Rafael Cepeda son nombres conocidos entre sus
es decir, del nivel diocesano. Fue luego asumido por la Conferencia miembros, aunque el último se ha dedicado recientemente más a
Episcopal y, tras un minucioso estudio, fue aprobado por la Santa la historia del protestantismo en Cuba que a la reflexión teológica.
Sede como texto que expresaba la realidad de la vida de la Iglesia
en Cuba, destinado a orientar su acción evangelizadora durante un III. Tradiciones nacionales: religiosas —católicas y no
largo período indefinido. estrictamente tales— y civiles o “profanas”
Las razones teológicas aparecen esparcidas a lo largo de dicho
documento, pero se concentran, sobre todo, en la segunda parte Más que en la escasa reflexión filosófico-teológica anteriormente
del mismo. La primera parte expone el marco histórico de la referida, el “alma” de la nación cubana se percibe con mejor claridad
evangelización en Cuba. La segunda, los fundamentos bíblicos, en otros tipos de literatura —poesía,narrativa de ficción,periodismo,
teológicos y magisteriales. Los títulos de las diversas secciones de ensayística— y en otras manifestaciones artísticas y culturales,
esa parte son los siguientes —y son, en sí mismos, reveladores—: entre las que incluyo las tradiciones —religiosas-católicas o no, y
“La Iglesia, misterio y sacramento universal de salvación: signo las civiles o profanas—. En Cuba existen tradiciones nacionales y
eficaz de comunión”, “Misión de la Iglesia: ‘la Iglesia, a la luz de la locales, propias de alguna región o de algún poblado, aunque como
Palabra de Dios, celebra los misterios de Cristo para la salvación se trata de un país más bien pequeño, la mayoría de las tradiciones
del mundo’” —donde se abordan temas de real urgencia pastoral son, esencialmente, homogéneas.
en Cuba, como son la reconciliación, la religiosidad popular Por otra parte, las tradiciones religiosas católicas en particular
sincrética, el ateísmo estructural y el diálogo concebido como son, casi todas, afines a las tradiciones de los pueblos de matriz
exigencia evangélica y actitud coherente en la Iglesia ante la misión ibérica. Por ejemplo, la celebración de la Navidad y de la Semana
evangelizadora para la edificación de la civilización del amor, etc.—; Santa, la de algunas advocaciones de la Virgen María de gran
“Presupuestos de la Misión: conversión y encarnación”; “Agentes y arraigo popular —Nuestra Señora de la Caridad, Nuestra Señora
ejercicio de la Misión”; “Comunión”; y, por último, “Nuestra Señora del Carmen, Nuestra Señora de las Mercedes, Nuestra Señora de
de la Caridad, Madre de todos los cubanos”. Regla, Nuestra Señora de la Candelaria en los pueblos fundados
La tercera parte trata de la acción pastoral de la Iglesia y la cuarta, por emigrantes de las Islas Canarias, etc.— y las celebraciones
y última, sobre los lineamientos fundamentales para una pastoral de los santos patronos de las ciudades, pueblos y parroquias —
de conjunto en nuestra Iglesia. por ejemplo, san Cristóbal en La Habana, Santiago Apóstol en

Revista del Seminario Evangélico de Teología 55


Santiago de Cuba, san Juan Bautista en Camagüey, etc.—, la misma celebración tiene un significado católico y otro en la religión
celebración del bautismo y la importancia otorgada a los gestos sincrética en cuestión. Esto ocurre en el caso de advocaciones de
religiosos con ocasión de la muerte, etc. la Virgen María y de santos que, en algunos sectores bastante
En estas celebraciones tienen lugar actos específicamente amplios del pueblo cubano, están “sincretizados” con orishas
religiosos, como la celebración de novenas u otros ritos preparatorios africanos. Por ejemplo, Nuestra Señora de la Caridad, Patrona de
y de la Santa Misa de modo muy solemne, y el cántico de la salve, Cuba, con Ochún; Nuestra Señora de Regla con Yemayá, Nuestra
como es usual, en la víspera de la fiesta —aunque debe mencionarse Señora de las Mercedes con Obbatalá, san Lázaro con Babalú,
que esta ha caído en “desuso” en los últimos años—. Son actos san Cristóbal con Aggayú, santa Teresa con Oyá, etc. En los
en los que se mezcla el gesto religioso con la fiesta popular poco templos en los que se encuentran imágenes de estas advocaciones
devota, como las procesiones. de Nuestra Señora o de estos santos, y en las fiestas en su honor
Las procesiones habían sido suprimidas por el actual gobierno se encuentran mezclados los bien definidos como católicos con
socialista; una buena parte de la población cubana deseó poderlas los sincréticos, que ni son católicos en estado puro, ni profesan
realizar de nuevo y, de hecho, recomienzan tímidamente a el paganismo africano —yoruba fundamentalmente— en estado
efectuarse; hemos visto algunas con motivo de la visita reciente de puro, sino que son, precisamente, sincréticos: combinan elementos
Su Santidad Juan Pablo II y en la Semana Santa. Con ocasión de ambas tradiciones religiosas, sin una estructura lógica, sino con
de estas celebraciones patronales de pueblos y de barrios, después un aire irracional o pararracional, de carácter más bien emotivo, sin
de muchos años de supresión, han reaparecido, también, las que para quienes se adscriben a esas formas de religiosidad existan
fiestas populares ajenas al gesto religioso y, en ciertos aspectos, contradicciones.
contradictorias con relación al mismo —“romerías”, con juegos, Ninguna de las diversas familias sincréticas constituye una
kioskos, bailes, bebidas copiosas, etc.—. Otro tanto podríamos religión institucionalizada, con una jerarquía organizada, un
afirmar con relación a los sacramentos populares, como, por personal consagrado, un cuerpo dogmático y ético estable y
ejemplo, el bautismo, cuya administración en el templo suele claramente identificado. Se trata, más bien, de grupos carismáticos
prolongarse con una celebración familiar en la que corren de forma sin fronteras bien delimitadas, de ahí la dificultad de emitir juicios
abundante el ron y la cerveza. globales y de adoptar actitudes genéricas con respecto a ellos.Tienen
Nos resulta evidente que, durante años, el gobierno socialista un trasfondo común, pero muy diluido bajo las interpretaciones
quiso borrar la memoria del pueblo con relación a las fiestas personales y el diverso grado de adhesión de sus miembros.
populares de origen religioso, lo cual se explica en el marco de la En los extremos del abanico de posiciones, encontramos, por una
filosofía marxista y de las tensiones entre la Iglesia y el Estado. parte, personas radicalmente cristianas, quienes han incorporado
Actualmente, en un clima nacional más sereno y con una filosofía algunos elementos de las tradiciones religiosas africanas, que no
política marxista en evolución, el mismo gobierno restaura esas contradicen ni el dogma católico, ni la ética que sustenta; por
fiestas, pero confiriéndoles un carácter eminente profano, como otra, en el extremo contrario, hay personas con creencias y éticas
fiestas titulares del pueblo o ciudad, relacionadas, por ejemplo, con casi totalmente paganas, en las que lo cristiano se reduce a un
su fundación. Muy recientemente, sin embargo, en el marco de los barniz muy superficial. Entre ambas actitudes religiosas extremas,
cambios graduales que están teniendo lugar en Cuba, se comienza podemos constatar toda una gama de elementos de fe y de posturas
a mencionar la referencia religiosa, por ejemplo, el santo patrono éticas muy diversas en las que los ingredientes cristianos y paganos
con relación a la fundación de los pueblos y ciudades. En el templo se amalgaman en proporciones distintas.
tienen lugar las celebraciones religiosas y en el parque o en alguna Las tradiciones civiles se reducen a conmemoraciones más o
plaza, se levantan kioskos, se expenden comidas y bebidas, se oye menos patrióticas, que se celebran con un ritual bastante formal
la música y suele haber bailes. Todo lo cual genera, con frecuencia, y repetitivo. Tengo la impresión de que, en el período republicano
un extraño espíritu competitivo y tensional. Como caso típico anterior a la instauración del régimen socialista, estas celebraciones
podría citar las celebraciones de “La Titular” —Nuestra Señora tenían un mayor significado para el pueblo que el que tienen hoy. Por
de la Asunción— en Guanabacoa, muy cerca de La Habana. ejemplo, las fechas relacionadas con las guerras de independencia.
Sin embargo, aunque parecen amortiguarse las tensiones, no creo Quizás, el menor entusiasmo que percibo en la actualidad se deba,
que desaparecerán del todo hasta que la Iglesia pueda organizar, simplemente, al transcurso del tiempo: a la distancia mayor de
asimismo, sus celebraciones en la calle —procesiones, misas al aquellos acontecimientos, a que no existan ya sobrevivientes de los
aire libre, etc.—, sin las dificultades que todavía surgen cuando se mismos, etc.
solicitan las debidas autorizaciones para ello. Pienso, sin embargo, que además de este hecho —el transcurso
Nos resulta más difícil comprender y definir la orientación de las del tiempo— contribuye al menor grado de entusiasmo el hecho
tradiciones religiosas cuando, de manera simultánea a la celebración de que estas celebraciones dependan hoy exclusivamente de
católica en específico, tiene lugar la ceremonia sincrética, o cuando la las instancias estatales. Anteriormente, el Estado organizaba

56 Cuba Teológica
actividades y definía la calificación oficial de la conmemoración. 1. De acuerdo con mi percepción, no existe una conexión
Pero tenían lugar muchas actividades no estatales, organizadas por explícita entre la teología católica sistemática, intelectualmente
las instituciones privadas —las propias de la “sociedad civil”—, difundida en Cuba, y las tradiciones de diverso orden. Existen
como escuelas, clubes y asociaciones, iglesias, logias masónicas, orientaciones magisteriales, casi siempre de carácter moral,
entre otras. Esto imprimía una cierta dosis de variedad y de acerca de las mismas, pero más bien normativas, no elaboradas
espontaneidad, que se echa de menos hoy día. de manera teológica. Quizás, el documento contemporáneo más
A las conmemoraciones, luctuosas o festivas, de antaño, valioso, de carácter teológico y pastoral, que incluye elementos
relacionadas con la gestas independentistas, hay que añadir que nos permiten abordar este tema positivamente, es el ya
las relacionadas con las gestas revolucionarias —de la mencionado “Documento final” del Encuentro Nacional Eclesial
revolución socialista—. Evidentemente, si la gran mayoría de la de 1986.
población participaba gustosamente en las conmemoraciones 2. Sí, creo que podemos hablar de una filosofía y de una teología
independentistas, no toda lo hace con el mismo grado de adhesión subyacentes, al menos con relación a las tradiciones religiosas,
en las conmemoraciones revolucionarias contemporáneas, pues no aunque podría aceptar que también existen, en un grado de menor
toda la población apoya en el mismo grado el proyecto socialista y explicitación y de mayor dilución, con relación a las tradiciones
muchos cubanos son hostiles al mismo. Esto contribuye, también, al profanas. Estas teología y filosofía existenciales subyacentes
carácter más bien formal y reiterativo de las liturgias civiles, aunque no me parece que puedan considerarse sistémicas ni explícitas.
el sector más identificado con el proceso revolucionario participe Casi me atrevería a identificarlas como componentes religiosos
con agrado en ellas. Añádase que, incluso en las conmemoraciones referenciales de la no muy fácilmente definible precomprensión
relacionadas con las gestas independentistas, se hace presente casi de la realidad, analizada de forma cuidadosa por diversas
siempre el sello del socialismo actual, pues el Estado —su único corrientes de pensamiento filosófico en el siglo xx y que, aunque
organizador hoy, como ya apunté— las presenta frecuentemente reciba distintos nombres —según los autores y sus escuelas—,
como hechos premonitorios o jalones históricos que prepararon la responde entitativamente a una misma realidad, enfatizada por la
revolución socialista. postmodernidad contemporánea —“creencias” en el último Ortega
Existen otras tradiciones populares que ni son religiosas, ni y Gasset; “precomprensión” y “mundo” en Heidegger; “prejuicio” en
vinculadas con hechos histórico-políticos, como, por ejemplo, los Gadamer; “razón comunicativa” supraindividual, lingüística y social
carnavales, presentes en casi todos los pueblos y ciudades del país. en Habermas, etc.
El actual gobierno quiso vincular la celebración del carnaval, como 3. No percibo identificación entre estas filosofía y teología
la de Navidad y de los Reyes Magos, con el 26 de julio, que sí es subyacentes, asistémicas y poco explicitadas, y la teología
la fecha tradicional del carnaval en Santiago de Cuba y es una intelectualmente difundida —de matriz múltiple, pero,
fecha clave del proceso revolucionario contemporáneo; se confería hasta ahora, más francesa neotomista que alemana o de
así una significación política al carnaval en el resto de la nación. otro origen—, de filiación cultural, si no totalmente ajena,
No parece que el traslado de fecha haya tenido mucho éxito y los sí distante de las tradiciones nacionales. Tengo la impresión
carnavales vuelven a celebrarse en las fechas tradicionales; o sea, de que las tradiciones están, consciente o inconscientemente,
en algunas ciudades, a inicios de la Cuaresma —lamentablemente, legitimadas por el “estado de abierto”, ecléctico y tolerante;
no es así en La Habana— o relacionados con fiestas patronales con naturaleza de ajiaco, según la concepción de don Fernando
de algunas ciudades —en Camagüey en junio y en Santiago en Ortiz, como casi todo lo cubano, infartado en el ser propio del
julio—. Los Reyes Magos y las Navidades ya han recuperado su cubano, en su idiosincrasia, en su “alma” de matriz cristiana
lugar en el calendario: el que tienen en el resto del mundo; es decir, con sobreañadidos no siempre bien integrados; no tanto por la
el 6 de enero y el 25 de diciembre respectivamente. teología sistémica intelectualmente difundida. Y esto no solo
a nivel de “pueblo”, sino, asimismo, en el marco de la acción
IV. ¿Existe una conexión explícita entre la teología pastoral, por parte de los conocedores de la teología. Por
intelectualmente difundida en Cuba y las tradiciones? ejemplo, en la administración de los sacramentos —de todos
¿Podemos hablar de una teología subyacente o no? ¿Se los sacramentos—, pero, de manera muy especial, del bautismo
identifica con la teología intelectualmente difundida o se trata —gesto religioso que podemos calificar de tradicional—,
de “otra” teología? prima la legitimación derivada de la “preconcepción”, la cual,
en muchos aspectos, es contradictoria con la teología sistémica
La respuesta a estas tres interrogantes se encuentra implícita en intelectualmente difundida y hasta con las normas canónicas
los párrafos anteriores. Paso a exponerla de manera más concreta. vigentes de manera universal.

Revista del Seminario Evangélico de Teología 57


V. ¿Puede establecerse una relación entre las corrientes de han influido, positiva y negativamente, en la formación del
pensamiento que han estado o están vigentes en Cuba, sean o no pensamiento subyacente —en las anteriormente mencionadas
de carácter estrictamente filosófico, y la teología y las tradiciones “creencias”, en la “precomprensión”, en el “mundo”, en el “prejuicio”,
nacionales? en la “razón comunicativa”, en el “estado de abierto”— de nuestro
pueblo, incluyendo su sensibilidad religiosa. Ahora bien, me parece,
En Cuba, tanto en el siglo xix como en el xx, han tenido también, que dichas corrientes han influido menos en la teología
vigencia, con diverso peso específico, todas las corrientes filosóficas intelectualmente difundida y sistémica, que se ha mantenido
que, en ese mismo período, han circulado en el mundo occidental. con una coloración más bien integrista, dentro de la orientación
Cuba —y esto es un rasgo común con todas las islas de alguna escolástica decadente durante el siglo xix y, más renovada y abierta,
importancia— se ha defendido de la insularidad con su apertura a dentro del marco de la neoescolástica, en el siglo xx, sin muchos
todos los vientos, recibidos en ocasiones sin un discernimiento serio: puntos de contacto con los derroteros del pensamiento secular que
basta que sople para que se acoja, no sea que pase la oportunidad ha conformado la cultura real del pueblo cubano.
de captación y se incremente el aislamiento al que nos condenaría Creo encontrar en esta dualidad una posible explicación, al
la geografía. menos parcial, de las contradicciones evidentes en la religiosidad
Por ello, y por otras razones, sin excluir las políticas, los hombres del pueblo cubano que, sin dejar de confesarse católico o, al
más cultivados intelectualmente viajaron a Europa, Estados Unidos menos, simpatizante del catolicismo en una buena parte, vive sin
y, en algunos casos, aunque con menor frecuencia, a otros países de integrar de modo esencial la mayoría de los contenidos de la fe
Hispanoamérica. Pero esto, que fue muy frecuente entre literatos, católica, ni sus derivaciones éticas, y no percibe la incoherencia
juristas, hombres de ciencia, hombres de pensamiento filosófico, que representa el hecho de no incorporar un sentido de adhesión
analistas sociales, etc., fue excepcional entre los profesionales comprometida a la institución “Iglesia católica”. Esto no es un
de la teología y entre los que cultivaron la filosofía en el ámbito problema nuevo, derivado de los cuarenta años de gobierno
eclesiástico, excepción hecha de aquella generación de oro del marxista y, consecuentemente, de la carencia de educación cristiana
Seminario “San Carlos y San Ambrosio” y, en menor medida, de la sistemática y de propaganda estatal atea; se trata de un problema
Pontificia Universidad “San Gerónimo”. del que encontramos huellas referenciales, al menos, durante los
¿Cuántos eclesiásticos son considerados como personas dos últimos siglos. Los recientes cuarenta años han agravado las
referenciales en la cultura nacional? Muy pocos cubanos, de contradicciones y las han puesto en evidencia más clara; las han
nacimiento o adopción, en primera fila; solamente el padre José incrementado, pero no las han creado.
Agustín Caballero y el padre Félix Varela en el siglo xix, y el padre Las presiones sociales contra la existencia de las religiones
Ángel Gaztelu en el siglo xx. Hubo algunos que influyeron de institucionalizadas de orientación cristiana —iglesias y
manera muy concreta en el terreno científico —por ejemplo, el comunidades eclesiales— y contra el compromiso personal con las
padre Viñes S. J. en el ámbito de la meteorología—, pero no en las mismas —unidas al esfuerzo educacional, al trabajo de los medios
corrientes de pensamiento relacionadas directa o indirectamente de comunicación social y a las medidas policiales para lograr la
con las tradiciones nacionales. difusión del ateísmo militante, que tuvieron su cenit en las décadas
Es cierto que no deberíamos ignorar el pensamiento de los laicos de los sesenta, de los setenta y hasta los ochenta—, contribuyeron
católicos, algunos muy críticos y distanciados de la institución, al mayor embrollo religioso de nuestro pueblo, al provocar
como don José de la Luz y Caballero en el siglo xix y los católicos una involución, bastante generalizada, hacia una religiosidad
del grupo Orígenes, en el siglo xx, que sí tuvieron un influjo grande independiente y difusa, hacia los grupos religiosos sincréticos y
en el mundo del pensamiento. Ni deberíamos ignorar el ejército animistas, hacia el espiritismo y hacia la “cochambre” —el término
de hombres y mujeres, más o menos anónimos, laicos y religiosos, lo empleó, hace algunos años, en una conversación conmigo, un
quienes, con una formación filosófica y teológica, quizás, elemental conocido babalawo de la Regla Ocha, que se lamentaba de ello—,
—¡aunque no siempre!: ¡algunos la tuvieron bastante sólida!—, o sea, hacia la mezcla indeterminada, no fácilmente identificable
prepararon hombres y mujeres en nuestros centros de enseñanza desde el punto de vista social y no muy comprometida desde el
y en nuestros movimientos apostólicos. Este esfuerzo es difícil de punto de vista ético. Ha sido el camino, y, en cierto modo, todavía
cuantificar, pero no puede haber sido vano. lo es, por el que muchos cubanos orientaron su sensibilidad
Después de darle vueltas en mi cabeza a la pregunta que religiosa, para no buscarse problemas sociopolíticos —que tendrían
encabeza este epígrafe, me parece que puedo sacar la conclusión consecuencias económicas inevitables en un régimen centralista
de que las corrientes de pensamiento que han circulado a través como el nuestro, donde el Estado era, prácticamente, el único
de nuestro país durante los dos últimos siglos —empirismo, empleador y “patrono”.
eclecticismo, liberalismo, panteísmo, cientificismo, positivismo, El razonamiento de los que han asumido ese camino de
existencialismo, nihilismo, marxismo, postmodernismo, etc.— apartamiento y descompromiso con relación a la Iglesia y de

58 Cuba Teológica
adhesión a cualquiera de las formas religiosas aludidas —que en el que se trata de dar razón de la realidad religiosa de Cuba.
tienen el común denominador del sincretismo—,se manifiesta De dicho artículo extraigo algunos párrafos, que están relacionados
en expresiones como “Dios comprende...”, “No se podía ir a la con el tema que nos ocupa. Yo no suscribiría, sin matices, todo lo
Iglesia...”, “Eso traía problemas…”, “Lo que importa es creer y que se afirma en ellos, pero resulta interesante tener en cuenta esta
poner la confianza en Dios, en la Virgen y en los santos, lo demás opinión que, a juzgar por el contexto, debe haber sido escrita por
es secundario...”. Frases de este género he escuchado con frecuencia alguna persona autorizada de la Iglesia en Cuba en aquel momento.
a lo largo de casi cuarenta años. Es importante la veta sensual del cubano, tomada la palabra en
Hoy, algunos adultos regresan a la iglesia e inducen a los su sentido más ligero y genérico. Es pronto para la amistad y para
jóvenes de su entorno a que ingresen en la misma mediante el la efusión con el que tiene delante, pero igualmente rápido si no
catecumenado prescrito; pero, al menos por el momento, no para el olvido, sí para la atenuación del afecto hacia el que se aleja.
parece que dicho catecumenado o el regreso implícito cancelen Son muchos los extranjeros sorprendidos porque, habiendo sido
totalmente los hábitos religiosos sincréticos adquiridos que, agasajados y tratados con afecto caluroso por los cubanos durante
además, continúan siendo presentados de forma oficiosa, por las su estancia en Cuba, no reciben después respuesta a sus agradecidas
vías estatales, como la verdadera religión de los cubanos y no como cartas. No se trata de insinceridad, ni mucho menos de hipocresía.
lo que ya habían llegado a ser en realidad en los años cuarenta y Lo que pasa es que el cubano necesita la presencia del otro; tal vez
cincuenta: una manifestación folklórica pintoresca o una suma de la reciprocidad constatada. Además las cartas exigen un momento
tradiciones culturales o una religión primitiva, propia de un sector de reposo y de organización de la mente y los sentimientos. Se
del pueblo, casi siempre el menos cultivado intelectualmente y el trata de una vida (la de los cubanos) muy atenida a los sentidos
menos integrado en las estructuras propias de la sociedad cubana, y a la sensibilidad. Parejamente es el cubano susceptible y dado
tal cual esta se había ido integrando desde fines del siglo xix. a “sentirse” con el amigo a la primera de cambio. En el terreno
En la década de los cincuenta, los cultos sincréticos eran religioso, esta manera de ser exige continua afabilidad de parte del
considerados “religión de la marginalidad”, que estaba en vías de sacerdote. Incluso nos atrevemos a decir que el santo invocado no
superación, sea por medio de un trabajo evangelizador creciente de nos falle en la petición que le hacemos. A la primera muestra de
la Iglesia católica, sea por el ascenso sociocultural de los tradicionales aspereza, se le vuelve la espalda al cura. El servicio de Dios queda
adeptos a estos cultos. Todo este fenómeno, creo, ha podido tener supeditado a las polémicas o rencillas surgidas en el trato humano
lugar por su asiento, próximo o remoto, en la “preconcepción” en las cofradías y asociaciones.
ecléctica y en su extremo indiferenciado de la teología subyacente, Por la misma razón, el cubano no será nunca un buen teólogo.
no evangelizada de manera inteligente por la teología sistémica Aunque sí puede ser un cristiano fervoroso, pues si bien Dios Padre
intelectualmente difundida durante los dos últimos siglos de le resulta demasiado lejano, Cristo, Dios Hijo Encarnado, corporal,
nuestra historia nacional. andante por Palestina, le es accesible a través de una prédica bien
Para poder dar una respuesta más categórica acerca de la orientada y una lectura frecuente de los evangelios. La renovación
relación entre teología, tradiciones y religiosidad en Cuba, pienso católica de nuestros días lo evidencia al presentarnos, aún entre
que habría que tener en cuenta —además de las corrientes de nosotros y a esta hora, a una porción de jovencitos y jovencitas
pensamiento vigentes en Cuba durante toda la etapa zigzagueante que tienen siempre, cálidamente, el nombre de Cristo en la boca.
y prolongada de la formación de nuestra nacionalidad— el El verbo paulino, lleno de vivencia y fuego, que vuelve a usarse
temperamento o la psicología del cubano medio; el modo de ser cotidianamente entre nosotros, tiene total aceptación en Cuba. No
y de existir más generalizado en nuestro pueblo, marcado por su Dios Nuestro Señor, ni Jesucristo, ni Jesús, como se decía antes,
historia peculiar —todas las historias nacionales son “peculiares”—, oscilando entre una reverencia excesiva y una ñoñería también
por su geografía y su clima, por el mestizaje cultural y racial, que excesiva, sino Cristo, la palabra llameante, hecha de carne y espíritu
le define una identidad no muy inclinada a las teorizaciones a la vez. El ser misterioso y cercano, del que un cristiano ha de
o intelectualizaciones conscientes y explícitas. Estas aparecen enamorarse.
solamente en grupos minoritarios de diverso peso social, casi nunca Había también el divorcio tácito entre Iglesia y pueblo en materia
muy notable. Existen estudios monográficos sobre este tema desde de devociones. La tributada a Nuestra Señora de la Caridad del
el siglo xix. Cobre no fue auspiciada con calor sino hasta hace muy poco. Nos
atrevemos a decir que entre católicos de clase media y alta, esa
VI. A modo de apéndice colateral devoción era considerada plebeya. Se preferían otras advocaciones
y otros santos y patrones. En tanto, con autonomía de todo aliento
Revisando las encuestas y los textos que elaboramos en 1964, eclesiástico, como cosa de raíz tradicional y de prosapia mambisa,
como preparación para un encuentro pastoral previsto para el el pueblo mantenía y mantiene hoy, sus velatorios no precisamente
verano de 1965, he encontrado un artículo sin firma, muy extenso, piadosos de la noche del siete de septiembre.

Revista del Seminario Evangélico de Teología 59


Viene a punto recordar aquí la multitud de altares a la Caridad, a VII. Punto final
santa Bárbara o a san Lázaro que existen en las casas de barriadas
populares cubanas y que no faltan en barrios de gentes acomodadas La realidad presentada, tal y como yo la percibo, nos conduce
o aristocráticas. Todo hecho espontáneamente, con independencia a la conclusión de que, cuando las circunstancias lo permitan —
de la Iglesia y sus sacerdotes, pero mantenido con toda seriedad. estabilización del país y del estatuto de la Iglesia en el mismo,
Nunca faltan flores y velas encendidas en esos altares. número suficiente de personas bien calificadas filosófica y
Si tomamos a Martí como la gran figura nacional que es, la teológicamente, existencia de instituciones que sirvan de soporte al
única con rango universal en lo histórico y lo cultural, y tomamos trabajo intelectual en la Iglesia, etc.—, la Iglesia Católica en Cuba
sus textos como de lectura indispensable para empaparnos de debería incluir, entre sus urgencias, el desarrollo de la reflexión
las esencias nacionales, con sus logros y sus frustraciones, vemos teológica, no solo repetitiva del pensamiento elaborado en otras
que entre los católicos tampoco tuvo calor este aspecto. En las latitudes. Sin menospreciar este y tomándolo en cuenta de manera
escuelas religiosas se seguía respecto de Martí la rutina del culto muy seria, la Iglesia tiene el deber de elaborar razones teológicas y
oficial de ofrenda floral y cita irrelevante de frases aisladas y a veces filosóficas arraigadas en la realidad nacional, de la que las tradiciones,
anodinas. Un alumno de un Instituto de Segunda Enseñanza religiosas y civiles —lo que equivale a decir “culturales”— son una
había leído a Martí en sus textos, con gran frecuencia; en tanto expresión insustituible.
que era raro, si no inexistente, el que hubiera hecho esa lectura y Una atención muy fina a las “preconcepciones” —o
conociera a Martí, fuera de los manuales de Historia de Cuba y de “precompresiones”, o “creencias”, o “mundo”, o “prejuicio”, o “estado
Cívica, en las escuelas católicas. Había en la mentalidad católica de abierto”, o “razón comunicativa”, etc.— del pueblo cubano y una
al uso un prejuicio contra Martí y la insurrección librepensadora voluntad de incrementar el enraizamiento o encarnación de la fe
y masónica. El clero y el profesorado de las escuelas católicas católica en su realidad, cooperaría con la liberación de la teología
era predominantemente español. No se impusieron los católicos intelectualmente elaborada de su condición de “jaula de hierro” o,
la tarea de catolicizar la lucha independentista y entresacar lo quizás, de cacharro inútil en la vida real de la Iglesia, condición que
cristiano perdurable en Martí, que es el núcleo central y persistente la racionalidad foránea suele prestarle; la ayudaría a ser lo que debe,
de su palabra y de su acción, a pesar de sus ideas liberales y sus por su estatuto propio y su relación privilegiada con el mundo de la
ataques a la Iglesia. En este terreno, los católicos, simplemente, se fe: luz y camino de planificación del ser nuevo en Cristo.
replegaron y así estuvieron casi hasta 1930, cuando empiezan los La Iglesia, en todos sus niveles y sectores, no debería dejar de
Caballeros Católicos a dar su fruto, pues la Asociación se planteó encarar este desafío, que no es otro que el de hacer vida todas
primordialmente una actitud cívica, de rescate de la Patria para el las palabras que se pronuncian acerca de la evangelización de la
catolicismo. A la que se unió después la labor de los círculos de cultura y que, casi siempre, quedan reducidas a eso: a palabras sin
estudio de los muchachos de las Juventudes de Acción Católica. mucho contenido. No se promueve esta dimensión irrenunciable y
Finalmente aduciremos la nota del desarraigo, de la pérdida cimentadora de la vida de la Iglesia; a veces llega a ser considerada
paulatina de las costumbres cubanas, y de la suplantación, también como un lujo colateral y se priorizan otras tareas, sin tener en
gradual y progresiva, de la tradición hispánica por la influencia no cuenta que la mayoría de los problemas que perturban la acción
ya económica o política, sino vital de los Estados Unidos. El tema evangelizadora —en Cuba y en cualquier parte— dependen,
es muy largo y los ejemplos abundan por millares. Solo queremos precisamente, de una evangelización insuficiente de la cultura
recordar que en los últimos años anteriores a la situación actual el nacional. Y esta, a su vez, al menos en nuestro caso, ha estado
catolicismo cubano estaba teñido por esa influencia. Existía una condicionada de manera negativa por la carencia: 1) de luz
corriente poderosa (más fuerte en la clase alta que en la media, teológica sobre las realidades espirituales y temporales de nuestro
pero general y visible aún en las clases populares) de asimilación país, asolapadas e inseparables; y 2) de adecuada coherencia al
de los modelos norteamericanos y, de éstos, no precisamente el que asumir existencialmente la comprensión filosófica —razonable—
presta Thomas Merton desde su Trapa, sino más bien el del film y teológica de las mismas. CT
“Going my way”, protagonizado por Bing Crosby, con su sacerdote
tonadillero y “glamoroso”. Es impertinente recordar los defectos y
fallas inherentes a toda imitación. El anexionismo nacido en el Notas
siglo pasado y latente siempre en Cuba, presto a surgir en toda
1 Félix Varela: Institutiones Philosophiae Eclecticae ad usum studiosae
crisis nacional, había contagiado también a los católicos. La facción iuventutis editae, Typis Ant, Gil, La Habana, 1812. En esta obra
opuesta, adicta a lo nacional y a la tradición española tenía su fuerza incluye un texto de juventud en el que postula los mismos criterios:
y hubiera llevado tiempo apagarla, pero empezaba ya por no estar Propositiones variae ad tironum exercitationem.
2 Cf. op. cit.
a la moda. Baste lo dicho para buscar en ese desarraigo otra raíz de
la inconsistencia y falta de vitalidad de la religión católica en Cuba.

60 Cuba Teológica
MUNDO
TEOLÓGICO

Plutarco Bonilla obtiene el Premio


«Jorge Borrow 2014»
Salamanca, 2 de enero de 2014—. Si en años precedentes ciencias bíblicas en México (1987), Panamá (1988 y 1989),
el escritor Juan Antonio Monroy (2010), el teólogo Samuel Ecuador (1988), Bolivia (1988), Colombia (1989) y Cuba
Escobar (2011), el historiador Gabino Fernández (2012) y (1989). Impartió cursos sobre “Historia del texto y del
los teólogos y misioneros José Grau, José María Martínez canon del Nuevo Testamento”, “Versiones castellanas de la
y Pablo Wickham (2013) recibieron el reconocido Premio Biblia”, “Exégesis bíblica” y “Parábolas de Jesús”.
“Jorge Borrow” de Difusión Bíblica, la edición de este año Presidente de la Alianza Evangélica Costarricense (1964-
buscó ser especial, premiando a un español-americano, 1968), entre 1965 y 1990 ha sido, además, en distintos
como es reconocido el biblista Plutarco Bonilla, nacido en períodos, secretario ejecutivo y presidente de la Asociación
Canarias y ciudadano de Costa Rica, tras más de cincuenta Latinoamericana de Instituciones Bíblico-Teológicas;
años de vida en dicho país centroamericano. El acto de presidente del Fondo Especial para la Educación Teológica
entrega será a mediados de año en el Aula “Miguel de en América Latina (FEPETEAL); miembro de CLAET,
Unamuno” de la Universidad de Salamanca. Comunidad Latinoamericana de Educación Teológica
(1985-1987); miembro de la Comisión de Fe y Orden del
Trayectoria de Bonilla Consejo Mundial de Iglesias (1978-1989) o miembro de
la Junta Directiva (y presidente de ella) del Institute for
Plutarco Bonilla Acosta (Las Palmas de Gran Canaria, Central American Studies (San José, 1982).
España, 1935; naturalizado costarricense) hizo estudios
superiores y doctorales de Teología, Filosofía y Lengua Algunas de sus publicaciones
Griega en el Seminario Bíblico Latinoamericano (San
José), en la Universidad de Costa Rica, en el Princeton Sus libros son Los milagros también son parábolas (Miami,
Theological Seminary, en la Universidad de Atenas y en 1978) y La contextualización de la teología wesleyana (San
la Universidad Complutense de Madrid. El South Florida José, 1988), y ha publicado más de dos centenares de ensayos
Center for Theological Studies le concedió, en 1992, el en revistas de América Latina, los Estados Unidos y España.
doctorado Honoris Causa. Entre sus escritos filosóficos están: “El concepto paulino del
Entre 1962 y 1991 —año, este último, de su jubilación—, logos”; “Fe y razón”; “Hegel y la teología”; “Grecia: cuna
fue profesor de Filosofía en la Universidad de Costa Rica. de la cultura occidental”; “La problemática religiosa de la
También ha sido profesor —de Griego, Teología Sistemática Ilustración” y muchos otros sobre Aristóteles, Jaime Balmes,
y Nuevo Testamento—, decano académico y rector del Basílides, Sócrates, Henri Bergson, Johann Gottlieb Fichte,
Seminario Bíblico Latinoamericano (San José), además Auguste Gratty, Alfred North Whitehead o su admirado
de ser profesor visitante o conferenciante en prestigiosas Miguel de Unamuno, por solo citar algunos.
universidades y centros académicos superiores de los Estados Con relación a sus ensayos sobre Biblia y teología,
Unidos, Ecuador, Brasil, Nicaragua, Venezuela, Inglaterra, podríamos mencionar: “Diáspora y evangelización”;
Panamá, Argentina, Holanda, Chile y Guatemala. “Justificación y justicia. Isaías”; “Hacia una teología de la
Bonilla fue, asimismo, consultor de traducciones de comunicación”; “La mediación del prójimo en la oración”;
las Sociedades Bíblicas Unidas y participó en talleres de “Cecilio Arrastía: el hombre, el escritor y el predicador”;

Revista del Seminario Evangélico de Teología 61


“The Content of the Evangelistic Message”; “The Parable of Reflexiones en torno a la muerte” o, también, “Reina-Valera:
the Talents”; “Melbourne y Pattaya: cuatro años después”; ¿Una versión de hoy o de ayer?”.
“Crisis en la evangelización y evangelización en la crisis. Finalmente, en el ámbito de las letras, conviene no olvidar
Reflexiones en torno a Amsterdam-83”; “Oppression dos de sus trabajos: “La Biblia y el Quijote” y “La cuasi-
and Liberation in Latin America: The Church’s Role”; parábola del Buen Samaritano”.
“La conversión de Pablo”; “La fe es el camino”; “¿Pecan Cabe recordar que Plutarco Bonilla ha sido miembro
‘los buenos’?”; “La lucha por hacer el bien”; “La vida en del consejo de redacción o director de algunas revistas en
el Espíritu”; “Educación teológica y unidad de la Iglesia”; su patria o en Argentina, como Revista de Filosofía de la
“Filosofía griega y tradición judeo-cristiana”; “Higher Universidad de Costa Rica; Pensamiento Cristiano; Pastoralia;
educational structures and justice”; “Comunicación y Misión; Signos de Vida y Traducción de la Biblia —publicada
evangelio”; “Crisis del protestantismo costarricense actual”; por el Departamento de Traducciones de las Sociedades
“Viaje de ida y vuelta: evangelización y misión (Apuntes Bíblicas Unidas.
sobre el pensamiento misionológico de Orlando E. Costas)”;
“Sócrates y Jesús. Reflexiones en torno a la muerte”;
“Guillermo Cook, cristiano y teólogo”; “La crisis suprema. [Fuente: Protestante Digital, Madrid.]

Muere Carlos Manuel de Céspedes, destacada figura


de la Iglesia católica cubana
La Habana, 3 de enero de 2014 (EFE).— Monseñor Carlos Carlos Manuel de Céspedes era doctor en Derecho
Manuel de Céspedes García-Menocal, destacada figura de y Filosofía por la Universidad de La Habana y estudió
la Iglesia católica cubana, falleció hoy repentinamente a los Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma,
setenta y siete años de edad, informó a EFE una fuente del entre 1959 y 1963.
Arzobispado de La Habana. Fue ordenado sacerdote el 23 de diciembre de 1961, en
Céspedes García-Menocal, vicario de la zona oeste de La Roma, y a su retorno ejerció como prefecto de disciplina
Habana, murió esta mañana de un tromboembolismo y su en el seminario El Buen Pastor, donde había estudiado, un
velatorio se efectúa en la parroquia de la barriada habanera puesto en el que permaneció hasta el año 1966.
de San Agustín, donde ejercía el sacerdocio desde hace Desde entonces y hasta 1970, fue rector del Seminario
varios años, según precisó el portavoz del Arzobispado, “San Carlos y San Ambrosio”, donde, además, fue profesor
Orlando Márquez. de Sagrada Escritura.
El arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, Como parte de la jerarquía de la Iglesia católica local, ocupó
oficiará mañana sábado la misa funeral de cuerpo presente los cargos de vicario general de la diócesis de La Habana
en la parroquia y, después, está previsto el entierro. y fue, asimismo, secretario de la Conferencia Episcopal y
Carlos Manuel de Céspedes nació en La Habana el consultor del Consejo Pontificio para el Diálogo con los No
16 de julio de 1936. Era ensayista, escritor y una de las Creyentes, de Roma.
personalidades más influyentes y reconocidas de la Iglesia En 2006, fue recibido como miembro de la Academia
católica en la Isla. Cubana de la Lengua, donde ocupó el sillón de la letra U,
Llevaba con orgullo el nombre de su tatarabuelo, Carlos y se convirtió en el tercer dignatario católico integrante de
Manuel de Céspedes, el prócer que marcó el inicio de las esta institución desde su fundación, en 1926. Antes, fueron
guerras de independencia en Cuba, el 10 de octubre de miembros de la Academia el cardenal Manuel Arteaga y el
1868, y una de las personalidades de la historia de la Isla, arzobispo de La Habana, Evelio Díaz.
conocida como el “Padre de la Patria”. El portavoz del Arzobispado recordó, igualmente, que
Su familia por vía materna también tuvo una larga historia monseñor Céspedes era miembro del consejo de redacción
con una activa participación en la vida social y política. de Palabra Nueva, revista de la Arquidiócesis de La Habana,

62 Cuba Teológica
para la que escribía artículos, y donde —en el número de narraciones breves Zarpazos a la memoria (2001) y la
diciembre de 2013— publicó su conferencia titulada “El biografía de Félix Varela Pasión por Cuba y por la Iglesia.
prolongado tránsito desde los saberes antiguos hacia la
modernidad”.
Entre sus libros, figuran la novela Érase una vez en La
Habana, publicada en España en 1998; el volumen de [Fuente: EFE.]

Juan José Tamayo recibirá la Medalla de Oro de


la Liga Española Pro Derechos Humanos
Palencia, jueves, 9 de enero de 2014—. La Liga Española Derechos del Hombre y del Ciudadano, fundada en 1913 con
Pro Derechos Humanos va a entregar el próximo 13 de el objetivo de extender y afirmar los derechos individuales
enero el Diploma y Medalla de Oro al palentino, profesor inherentes a la personalidad humana, y que tuvo entre sus
de la Universidad Carlos III de Madrid, Juan José Tamayo miembros fundadores a destacados intelectuales, políticos
Acosta, por su compromiso y trabajo intelectual en favor del y artistas de la época: Azorín, Dalí, Falla, Azaña, Ortega y
diálogo entre las religiones. Pronunciará la laudatio Federico Gasset, Miró, Unamuno, Besteiro, Simarro, García Lorca,
Mayor Zaragoza, ex director general de la UNESCO y Américo Castro y Sánchez Albornoz, entre otros.
presidente de la Fundación Cultura de Paz. El acto tendrá Juan José Tamayo Acosta (7 de octubre de 1946, Amusco,
lugar a las veinte horas en la antigua iglesia San Carlos Palencia), es un teólogo español vinculado a la teología de
Borromeo, en Madrid. la liberación, sobre la que ha trabajado abundantemente. Es
La Liga Española Pro Derechos Humanos es una secretario general de la Asociación de Teólogos y Teólogas
asociación no gubernamental, apolítica, aconfesional “Juan XXIII”.
y sin ánimo de lucro, cuyo fin primordial es la defensa y
vigilancia de los derechos y las libertades fundamentales. Es
continuadora de la Liga Española para la Defensa de los [Fuente: www.diariopalentino.es]

Abierta exposición «La Biblia: camino de Dios


en el camino del hombre»
Por José Aurelio Paz
La Habana, lunes, 13 de enero de 2014 (ALC).— La Como antecedente a la apertura, la noche del sábado, tuvo
Colección Green de los Estados Unidos —famosa por lugar un concierto en la Plaza de la Catedral: un momento
sus reliquias—, excepto en el Vaticano nunca había sido litúrgico, en el que la dramaturgia musical y danzaria se
expuesta fuera de territorio estadounidense, razón por inspiró en una decena de escenas reflejadas en las Sagradas
la cual sus anfitriones católicos calificaron de “privilegio” Escrituras, con el acompañamiento de la Orquesta de
la presente muestra, que incluye ejemplares de la Biblia Cámara de La Habana, la agrupación coral Schola
anteriores a la Edad Media, papiros, piezas de arqueología Cantorum Coralina, además de destacados solistas. Esta
religiosa y obras pictóricas. antesala a la exposición, contó con la presencia del cardenal

Revista del Seminario Evangélico de Teología 63


Jaime Ortega, arzobispo de La Habana; Joel Ortega Dopico, los cristianos de todo el mundo, cuyas historias permanecen
presidente del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC); Rafael bajo el manto del misterio y las especulaciones que se han
Bernal, ministro de Cultura y Caridad Diego Bello, jefa de encargado de establecer historiadores, arqueólogos y quienes
la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos del Comité se ocupan de la teología, como disciplina del conocimiento.
Central del Partido, entre otros. Integrada por rollos de la Torá, códices con los salmos
Un despacho de la AP afirma que el arzobispo francés elaborados entre los siglos iii y iv, escrituras funerarias
Jean Louis Brugues, archivero y bibliotecario del Vaticano — egipcias, jarras y vasos pertenecientes a la Edad de Bronce,
nombrado por el papa Benedicto XVI como jefe de los Archivos también “La Biblia: camino de Dios en el camino del
Secretos y la Biblioteca de la Santa Sede—, se encuentra en Cuba hombre”, suma una hoja de la Biblia de Gutemberg y
con motivo de inaugurarse la exposición, y se hace acompañar documentos de Fray Bartolomé de las Casas y de Isabel la
por el cardenal de Florencia, Giuseppe Betori. Católica. Conferencias magistrales, celebraciones litúrgicas
La muestra será de gran interés para el público cubano, en y un show de luces en la fachada de la Catedral, son otros
tanto resulta un acercamiento vital al libro más importante de ingredientes que enriquecen la cita.

Muere João Batista Libânio, un referente


de la teología de la liberación
Por Luis Miguel Modino

Miércoles, 5 de febrero de 2014.— Murió hoy en Curitiba, liberación, junto con su primo Frei Betto, Leonardo Boff,
capital del estado de Paraná, en el sur de Brasil, el jesuita Carlos Mesters, Beozzo, entre otros.
João Batista Libânio, uno de los referentes de la teología de Después de eso, se asentó en Vespasiano, Minas Gerais,
la liberación en Brasil y en el mundo. Hombre de profunda donde tuvo la felicidad de encontrar una parroquia viva y
cultura —aspecto heredado de su padre—, inclinado al prestar su servicio a la comunidad: decía que la pastoral se
diálogo y al respeto, desempeñó diferentes funciones y alimentaba de la teología y la teología lo alimentaba a él,
realizó diversas misiones a lo largo de su vida: estudios en con lo que significaba una circularidad enriquecedora.
colegio y universidad, misiones populares, trabajo intelectual, Definía la vida jesuítica como excelente oportunidad para
director de estudios del Colegio de Seminaristas Brasileños una buena formación espiritual e intelectual, para después
en Roma, profesor de teología, párroco… salir al mundo a realizar la acción apostólica con una amplia
Siempre se sintió profundamente latinoamericano y muy libertad, capaz de permitir la conjugación de la misión
unido a la teología de la liberación. De hecho, afirmaba recibida de los superiores con la creatividad y originalidad, y
que no había estudiado teología para ser profesor de ayudar así al crecimiento interior, espiritual, de las personas:
una universidad europea. Para él hacer teología aquí era ello suponía para él la mayor fuente de alegría para el ser
otra cosa: no es encerrarse a estudiar en un despacho; es humano. Esta tarea la llevaba a cabo en sus múltiples libros
sumergirse en la realidad pastoral y, a partir de ella, pensar y artículos, homilías, charlas, retiros —murió de un infarto
la teología, según una visión crítica de la realidad, cuestión fulminante, mientras daba un retiro a profesores—. Todo
esta muy marcada en su personalidad. esto como instrumento de Dios, pues consideraba que el
Por eso, después de diez años en Roma, a la vuelta se Señor Jesús, se aprovecha de nuestras pequeñas y simples
dedicó a moverse por Brasil y el continente latinoamericano, palabras para hacer avanzar su Reino.
considerando estos años de su vida como una etapa muy
enriquecedora, que le llevó a penetrar en la realidad
latinoamericana. Es en este período que entra a formar
parte del grupo de teólogos ligados a la teología de la [Fuente: Redescristianas.net]

64 Cuba Teológica
Jornada Teológica SET 2014:
«Las migraciones: causas y consecuencias»
Por Beatriz Ferreiro García

Matanzas, martes, 18 de febrero de 2014.— El rector del y familia”, “Religiosidad y migraciones” y una serie de
Seminario Evangélico de Teología (SET) de Matanzas, cuatro talleres: “La iglesia y los procesos migratorios: una
doctor Reinerio Arce Valentín, inauguró este lunes la oportunidad de servicio”, “La historia de Rut: algunas
primera sesión de la Jornada Teológica “Las migraciones: pautas para la reflexión en contextos migratorios”, “Tan lejos
causas y consecuencias”, organizada por la propia institución de Dios y tan cerca de los United States: causas, travesía y
y estudiantes y profesores del Knox College, de Toronto, consecuencias del migrante latinoamericano en los Estados
Canadá. Unidos” y “Rituales de despedida y el duelo de los que se
En la jornada, celebrada en el Salón de Actos “Nize quedan”.
Fernández”, intervinieron los profesores Patricia Arés Además, se celebró un panel titulado “Líneas pastorales
Muzio, de la Universidad de La Habana; John A. Vissers para acompañar a migrantes y sus familias”, desarrollado
y Dorcas Gordon, del Knox College; Ofelia Pérez y Ana por Izett Samá, Orestes Roca, Alison Infante y Marianela
Celia Perera, del Centro de Investigaciones Psicológicas y de la Paz.
Sociológicas del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio En el encuentro, participaron profesores y alumnos de
Ambiente; y el profesor del SET Adolfo Ham. la Universidad de La Habana y del Instituto Superior de
La jornada, que se celebró hasta el martes 18, constó de Estudios de Ciencias de las Religiones, así como miembros
varios programas, como devocionales, estudios bíblicos, las de diferentes iglesias, instituciones y organizaciones
conferencias “Migraciones internas en Cuba”, “Migración ecuménicas.

Inaugurado Espacio de Reflexión Cristiana


«Obed Gorrín in memóriam»
Por B. F. G.

Matanzas, lunes, 24 de marzo de 2014.— Con la su visión sobre el tema “Desafíos a la misión de la iglesia en
presencia de representantes de iglesias y organizaciones Cuba y Alemania: puentes de cooperación”.
ecuménicas, se inauguró hoy en La Habana el Espacio de Obed Gorrín Castellanos (1941-2000) fue un reconocido
Reflexión Cristiana “Obed Gorrín in memóriam”, que será teólogo, ecumenista y líder laico de la Convención Evangélica
un complemento indispensable para el acompañamiento de Cuba “Los Pinos Nuevos”, quien durante años enseñó en
a la iglesia en Cuba, respecto al análisis de su misión y el el Seminario Evangélico “Los Pinos Nuevos”, de Placetas,
mejoramiento del diálogo y las relaciones entre las diversas Villa Clara, y en el Seminario Evangélico de Teología de
denominaciones evangélicas. Matanzas. Entre las disímiles responsabilidades que ocupó,
El encuentro se centró en las exposiciones de un panel se hallan la vicepresidencia del Consejo Ecuménico de
formado por el reverendo Francisco Rodés, la doctora Ofelia Cuba —actual Consejo de Iglesias— y la dirección de su
Ortega y los señores Oliver Märtin y Philipp Öhlmann Centro de Estudios. Fue autor de una gran cantidad de
—jefe del Departamento Europa y Mundo, y oficial de ensayos y artículos de contenido teológico, bíblico y pastoral
Proyectos Iglesias Ayudan a Iglesias, de la agencia alemana en publicaciones nacionales y extranjeras, labor por la que
Pan para el Mundo respectivamente—, quienes ofrecieron alcanzó prestigio internacional.

Revista del Seminario Evangélico de Teología 65


Homenaje al pastor presbiteriano Sergio Arce
por su noventa cumpleaños
Por Reynaldo González Villalonga

Matanzas, jueves, 3 de abril de 2014.— El reverendo Sergio Especial significación cobraron las palabras del reverendo
Arce Martínez, pastor de la Iglesia Presbiteriana-Reformada, Pablo Odén Marichal, pastor de la iglesia episcopal y profesor
recibió un merecido homenaje en el Seminario Evangélico del SET, quien describió al doctor Sergio Arce, ante todo,
de Teología de Matanzas (SET), por su noventa cumpleaños, como un hombre de fe en las doctrinas cristianas, consagrado
al que acudieron dirigentes de diversas denominaciones en cuerpo y alma a la prédica del evangelio y consecuente con
eclesiásticas evangélicas, así como representantes del Partido cada acto de su vida, en favor de los pobres y los explotados.
y del Gobierno en el territorio. Entre otros reconocimientos especiales, fue dado a conocer el
La conmemoración, efectuada los días 27 y 28 de marzo, del Buró Provincial del Partido en Matanzas, leído por Rebeca
abarcó el desarrollo de dos conferencias impartidas por Morales Estévez, a cargo de la esfera político-ideológica,
Ary Fernández Albán y Vivian Sabater, así como un panel además de un mensaje de felicitación a nombre de Caridad
integrado por Clara Luz Ajo, Adolfo Ham, Carlos Camps, Diego, jefa de la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos
Raúl Suárez, Juan Ramón de la Paz, Joel Ortega Dopico, del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.
Raquel Suárez y Kirenia Criado. El viernes 28 tuvo lugar la
gala homenaje, en la capilla del SET. [Fuente: Girón, Matanzas]

Fallece el clérigo y profesor estadounidense


David C. White
Por B. F. G.

Matanzas, sábado, 5 de abril de 2014.— El profesor y otros cometidos, se desempeñó como representante del
clérigo estadounidense David C. White, falleció el 1ro de Departamento de Educación Cristiana de la Iglesia Unida
abril, en la ciudad de Nashville, Tennessee, a la edad de de Australia en el Presbiterio de Queenland Central y como
noventa y dos años. pastor en Alcalde y Velarde, Nuevo México, los Estados
White, quien fuera vicerrector del Seminario Evangélico Unidos. Fruto de sus estudios y de su práctica pastoral fue
de Teología de Matanzas, ocupó la cátedra de vida y su libro Jesús y los de abajo, según san Lucas, publicado por
pensamiento cristiano en el Colegio Scarrit, en Nashville, Ediciones CUPSA, en 1990.
y fue profesor visitante en el Seminario Metodista de Su esposa, Mary Ellen White, murió en el año 2008, y le
Montero, Bolivia, y el Colegio Alcorn, en Kangaroo Point, sobreviven sus hijos Cherie —misionera jubilada de la Junta
Australia. Laboró como decano del Seminario Metodista General de Ministerios Globales de la Iglesia Metodista
Baéz-Camargo en la Ciudad de México. Asimismo, ocupó Unida—, Byron, Timothy y Patricia, y numerosos nietos y
la responsabilidad de consejero de educación cristiana bisnietos. Un servicio memorial por su vida, fue celebrado
en el Instituto Bíblico Vuli Levu y de conferencista del en la Iglesia Metodista Unida Crievewood, en la tarde del
Vuli Italatala Metodista, en Davuilevu, Islas Fiji. Entre sábado 5 de abril.

66 Cuba Teológica
QUÉ LEER

Historia de la iglesia evangélica en Cuba. Con algunas referencias necesarias a la


Iglesia católica, de José O. Garrido Catalá, Ediciones SEM, La Habana, 2012.

El presente libro quiere estudiar la iglesia evangélica en Cuba, su modelo y


las dificultades que afronta en medio de los cambios sociales. En ese sentido, su
autor parte de la idea de que, en más de un siglo de evangelización protestante
en Cuba, el mensaje evangélico no ha penetrado lo necesario en la sociedad para
producir una iglesia con características propias y lo suficientemente fuerte como
para influir en el desarrollo social y cultural de la nación. La obra ofrece una
información muy provechosa para quienes deseen conocer la intrincada y larga
historia de la iglesia evangélica en Cuba.

Interpretación bíblica con sabor latino: una invitación al diálogo desde la


diáspora, de Aquiles Ernesto Martínez, Mi Familia Center, Atlanta / Acción
Ecuménica, Caracas, 2012.

En un mundo donde se habla de la necesidad del diálogo y donde pocos son


los esfuerzos para crear verdaderos y duraderos encuentros, vale la pena afirmar
que la Biblia es diálogo e invita al diálogo; siempre desde varios puntos de
vista, pero con un solo mensaje: liberar y transformar a la humanidad. Por eso,
desde nuestra perspectiva, tiene mucho sentido estudiarla como si estuviéramos
dialogando con sus autores, personajes, mensajes, contexto social y destinatarios.
En el libro que presentamos, su autor combina la rigurosidad académica del
proceso hermenéutico, con una comunicación sencilla, sistematizada y fresca
al mismo tiempo. La clave hermenéutica que nos propone —el diálogo— es
novedosa y nace de su experiencia de vida y de su labor educativa, como latino
viviendo en “tierras extrañas”. Este trabajo es un importante aporte para quienes
hacen esfuerzos por realizar una lectura bíblica contextual y pertinente desde las
vivencias de los latinos dentro y fuera de su tierra.

Revista del Seminario Evangélico de Teología 67


La espiritualidad de la liberación. Escritos esenciales, de Gustavo Gutiérrez,
introducido y editado por Daniel G. Groody, Sal Terrae, Santander, 2013.

Entre los teólogos más destacados e influyentes del siglo xx, Gustavo Gutiérrez
ocupa un lugar central. Sacerdote dominico e intelectual latinoamericano, es
conocido, sobre todo, como padre de la teología de la liberación y de su noción
central de “opción preferencial por los pobres”. Muchas personas han sido
inspiradas por sus convicciones sociales, aunque algunas, en cambio, se han
sentido inquietas. Sin embargo, pocas conocen la profunda espiritualidad que
ha forjado su visión teológica. Los textos reunidos en este volumen exploran la
vida de Jesucristo, el deseo de seguirle como discípulo y el compromiso de vivir
en solidaridad con aquellos a quienes el mundo ignora y rechaza. El propósito de
este libro es presentar la rica espiritualidad que nutre esta dedicación a los pobres
e insignificantes.

La lógica de la fe. Manual de teología dogmática, de Ángel Cordovilla Pérez et


al., Universidad Pontificia Comillas, Madrid, 2013.

La obra ofrece un compendio sistemático de la fe cristiana, tratando de


expresar, de una forma fiel, actual y significativa, su fundamento y contenido.
El objetivo de la teología dogmática es articular y comprender la lógica de la fe,
preguntándose por el cristianismo como un todo. El texto intenta demostrar cuál
es la realidad más específica y singular que distingue esa disciplina, y, a su vez,
ponerla en relación con otras ciencias humanas y con otras tradiciones religiosas.
Esta obra es el fruto del trabajo compartido de los profesores del Departamento
de Teología Dogmática y Fundamental de la Universidad Pontificia Comillas, de
Madrid. Para su exposición, se ha seguido la fórmula clásica de tesis: expresar, de
forma objetiva, el contenido esencial que ha de saber un alumno de Teología, y
que debe conocer todo aquel que quiera acercarse a la comprensión del misterio
cristiano desde un rigor y una profundidad a la altura de la conciencia histórica
y de la vida de la Iglesia.

68 Cuba Teológica