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ANALIZANDO 1 JUAN 5:7

1 JUAN 5:7 Porque tres son los que


dan testimonio en el cielo: el Padre, el
Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres
son uno.

Este es un versículo que ha causado gran


controversia, en el mundo cristiano y ha sido el
centro de grandes debates teológicos, y no es por su
afirmación que pareciera que afirmara la teoría del
Dios trino sino por la autenticidad y inspiración del
mismo versículo, ya que en los manuscritos griegos
no se encuentra este versículo, y que solo llego a ser
parte de las escrituras después del siglo 14.
A continuación veremos algunos comentarios de los
más reconocidos comentaristas Bíblicos.

SCOLFIELD: Es generalmente convenido que


(1Juan 5:7) no tiene la autoridad real, y se ha
insertado.

WILLIAM BARCLAY: En la versión


Reina-Valera hay un versículo que hemos omitido.
Dice: «Tres son los que dan testimonio en el cielo: el
Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son
uno.»
Las versiones modernas no incluyen este texto. Véase
la nota de la versión Bover-Cantera. Es seguro que no
formaba parte del texto original.
Los Hechos son los siguientes. Primero, que no
aparece en ninguno de los manuscritos griegos
anteriores al siglo XIV. Los manuscritos clave
pertenecen a los siglos III y IV, y este versículo no
aparece en ninguno de ellos. Ninguno de los
primeros padres de la Iglesia dio señales de
conocerlo. La versión original de la Vulgata de
Jerónimo no lo incluye. La primera persona que lo
cita es el hereje español Prisciliano, que murió en el
año 385 d C. Después se fue introduciendo
gradualmente en el texto latino del Nuevo
Testamento, aunque, como hemos visto, no aparece
en los manuscritos griegos.
Entonces, ¿cómo llegó a formar parte del texto? En
su origen debe de haber sido una glosa o comentario
que un copista añadió al margen, y el siguiente pensó
que estaba allí porque se había omitido
involuntariamente. Como parecía ofrecer una buena
base para la doctrina de la Trinidad, con el tiempo
llegó a ser aceptado por los teólogos como parte del
texto, especialmente en aquellos días tempranos de la
investigación bíblica anterior al descubrimiento de
los grandes manuscritos.
Pero, ¿cómo se mantuvo y llegó a formar parte de la
Reina Valera y otras traducciones clásicas como la
Autorizada inglesa? El primer texto del Nuevo
Testamento griego que se publicó fue el de Erasmo,
en 1514, aunque el de la Biblia Políglota Complutense
del cardenal Cisneros se imprimió antes, pero no
salió al público hasta después. Erasmo fue un gran
erudito; y, sabiendo que este versículo no formaba
parte del texto original, no lo incluyó en su primera
edición. Pero para entonces, sin embargo, los
teólogos ya estaban usándolo. Se había incluido, por
ejemplo, en la Vulgata Latina de 1514. A Erasmo se le
criticó por omitirlo. Su respuesta fue que si se le
mostraba algún manuscrito griego que lo incluyera,
lo imprimiría en la edición siguiente. Alguien le
mostró un texto muy tardío y deficiente en el que el
versículo aparecía en griego; y Erasmo, fiel a su
palabra pero muy en contra de su juicio y voluntad,
imprimió el versículo en su edición de 1522.
El paso siguiente fue que en 1550 Stephanus
imprimió su gran edición del Nuevo Testamento
griego. Esta edición de Stephanus se llamó, mejor
dicho, él mismo le dio el nombre de Textus
receptus, texto tradicional, que fue la base de la
Biblia del Oso y de tantas otras traducciones clásicas
y del texto griego durante siglos. Así es como este
versículo llegó a la Reina-Valera, pero la
investigación moderna ha dejado bien claro que Juan
no fue el que lo escribió, y que es un comentario muy
posterior y una añadidura a sus palabras. Y por eso la
mayor parte de las traducciones modernas lo omiten.

Comentario Bíblico Siglo XXI:


Obsérvese que algunas versiones incluyen material
adicional en este punto, material sobreañadido que
corresponde íntegramente al v. 7. Pero todo el v. 7 de
algunas versiones es en realidad una glosa y debe
excluirse del texto. El v. 7 está excluido en las
versiones castellanas RVA, BJ, NC, y en Straubinger
está entre corchetes. Al respecto es interesante
consignar lo que dice la BJ en su nota al pie: “El texto
de los vv. 7, 8 está recargado en la Vulgata por un
inciso (más abajo, entre paréntesis) ausente en los
mss. Griegos antiguos, de las antiguas versiones y de
los mejores mss. de la Vulgata, y que parece una
glosa marginal introducida tardíamente en el texto:

NOTAS DE LA TRADUCCIÓN
DIOS HABLA HOY: Tres son los
testigos: Algunos manuscritos. Latinos añaden “y
en el cielo: el Padre, la Palabra y el Espíritu Santo, y
estos tres son uno”.

JHON GILL: Este párrafo en realidad fue


añadido después del siglo XIV, pero nunca fue
mencionado por ninguno de los Padres de la Iglesia,
incluso en la carta de Atanasio contra los Arrianos,
sería muy conveniente haberlo utilizado, para aclarar
la disputa Cristológica, pero no se uso porque en ese
momento no existía ese verso.
BIBLIOGRAFIA:
1. COMENTARIO BIBLICO SCOLFIELD
2. COMENTARIO BIBLICO DE WILLIAM BARCLAY
3. COMENTARIO BIBLICO SIGLO XXI
4. NOTAS BIBLIA DIOS HABLA HOY
5. COMENTARIO BIBLICO DE JHON GILL
Publicado por Jonathan Rosas Quintero en 06:37

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