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¿Cómo es posible que Jesús hable con pecadores y hasta se siente a la mesa con

publicanos? La pregunta incisiva la hacían los que se creían buenos: fariseos y


publicanos. Jesús, que sabía lo que murmuraban, les dio una lección por medio de tres
historias.

Un hombre tenía cien ovejas. Eran su más preciado tesoro. Un día al contarlas, le
faltaba una. Con la preocupación de su oveja, deja en el redil a las 99 y sale en busca de
su oveja perdida. La encuentra. Regresa a casa, y organiza una comida con sus amigos
para celebrar que encontró a su oveja.

Otra historia. Una mujer tenía diez monedas, pero perdió una de ellas. Barrió toda su
casa buscando la moneda perdida, hasta que la encontró. Luego llamó todos sus
vecinos y organizó una fiesta para celebrar que ya tenía toda sus monedas.

La última historia. Un padre de familia tenía dos hijos. Uno de ellos pidió su herencia
y se fue de casa. Durante mucho tiempo el padre de familia miraba al horizonte
esperando el regreso de su hijo. Una mañana lo vio llegar. La felicidad llenó su
corazón. Salió a su encuentro, lo abrazó y lo besó. Luego organizó una fiesta para
celebrar que su hijo perdido había regresado.

Esta historia termina con el enojo del otro hijo quien se disgustó por la fiesta y la
comida. El padre le dijo: todo lo mío es tuyo y siempre puedes organizar comidas, pero
tu hermano estaba perdido y ha regresado. Debemos celebrar.

Quienes escuchaban a Jesús se sintieron identificados con el pastor, la mujer, y el


padre de familia quienes encontraron lo que estaba pedido y organizaron una comida
para celebrar. En el cielo hay una fiesta cuando un pecador se arrepiente. Jesús come
con pecadores porque son ellos quienes lo necesitan, su arrepintiendo es objeto de
celebración.

Nuestra actitud con quienes no conocen a Cristo debe ser igual a la Jesús. La misión de
la iglesia está en buscar los perdidos y celebrar su regreso. ¿Buscas a los perdidos?

 Isaías 45:22
 Mateo 5:14
 Marcos 16:15
 Romanos 10:15
 Mateo 11:28
 Juan 7:37

Enseñaba por parábolas es la serie que estamos desarrollando. Te invitamos a seguir


descubriendo las enseñanzas de Jesús. El próximo domingo otra verdad por medio de
una parábola.

Si eres seguidor de Cristo es bueno que recuerdes que tu misión es anunciar la verdad a
los perdidos y a celebrar su regreso. ¿Anuncias con tus palabras y actos el evangelio de
amor?

Si tu vida está lejos de Dios como la oveja que dejó el rebaño, la moneda perdida, o el
hijo que se fue de casa, es bueno que recuerdes que Jesús te espera y hará una gran
celebración por tu regreso. Regresa a casa.