Está en la página 1de 12

Teoría del enlace de valencia

En química, la teoría del enlace de valencia (TEV) explica la naturaleza de un enlace


químico en una molécula, en términos de las valencias atómicas.1 La teoría del enlace de
valencia se resume en la regla de que el átomo central en una molécula tiende a
formar pares de electrones, en concordancia con restricciones geométricas, según está
definido por la regla del octeto. La teoría del enlace de valencia está cercanamente
relacionada con la teoría de los orbitales moleculares.

Índice
[ocultar]

 1Historia
 2Teoría
 3La teoría de enlace de valencia hoy
 4Aplicaciones de la teoría del enlace de valencia
 5Referencias

Historia[editar]
En 1916, G.N. Lewis propuso que un enlace químico se forma por la interacción conjunta
de dos electrones compartidos, con la representación de moléculas según la estructura de
Lewis. En 1927, se formuló la teoría de Heitler-London, que permitió por primera vez el
cálculo de las propiedades del enlace de la molécula de dihidrógeno (H2), basado en
consideraciones de mecánica cuántica. Específicamente, un día, después de una larga
siesta, Walter Heitler imaginó cómo podría usar la ecuación de onda de
Schrödinger (1925) para mostrar cómo pueden unirse las funciones de onda de
dos átomos de hidrógeno, con más, menos, y términos de intercambio (canje), para formar
un enlace covalente. Llamó a su asociado Fritz London y trabajaron los detalles de la
teoría en el curso de la noche.2
Posteriormente, Linus Pauling usó las ideas de pares enlazantes de Lewis junto con la
teoría de Heitler-London para desarrollar otros dos conceptos claves en la teoría del
enlace de valencia: resonancia (1928) e hibridación de orbitales (1930). Según Charles
Coulson, autor del aclamado libro de 1952, Valence, este periodo marca el nacimiento de
la "teoría del enlace de valencia moderna", en contraste con las viejas teorías del enlace
de valencia, que son esencialmente teorías electrónicas de valencia, expresadas en
términos pre-mecánico-ondulatorios. La teoría de resonancia fue criticada como imperfecta
por los químicos soviéticos en la década de 1950.3

Teoría[editar]
Una estructura de enlace de valencia es similar a una estructura de Lewis; sin embargo,
pueden escribirse varias estructuras del enlace de valencia donde no puede escribirse sólo
una estructura de Lewis. Cada una de estas estructuras del enlace de valencia representa
una estructura de Lewis específica. La combinación de las estructuras del enlace de
valencia es el punto principal de la teoría de resonancia.
La teoría del enlace de valencia considera que el solapamiento (superposición o traslape)
de orbitales atómicos de los átomos participantes forma un enlace químico. Debido al
solapamiento, es más probable que los electrones estén en la región del enlace. La teoría
del enlace de valencia considera a los enlaces como orbitales débilmente apareados
(solapamiento pequeño). Típicamente, la teoría del enlace de valencia es más fácil de
emplear en moléculas en el estado fundamental.

La teoría de enlace de valencia hoy[editar]


La teoría del enlace de valencia complementa a la teoría de orbitales moleculares (TOM).
La teoría de orbitales moleculares puede predecir propiedades magnéticas
(diamagnetismo y paramagnetismo) de una forma más directa, aunque la teoría del enlace
de valencia en una forma complicada genera los mismos resultados.
La teoría del enlace de valencia ve las propiedades de aromaticidad en las moléculas que
la presentan como debidas a la resonancia entre las estructuras de Kekulé, Dewar y
posiblemente iónicas, mientras que la teoría de orbitales moleculares las ve como la
deslocalización de los electrones π. Las matemáticas subyacentes también son algo más
complicadas, limitando el tratamiento por medio de la teoría del enlace de valencia a
moléculas relativamente pequeñas.
Por otra parte, la teoría del enlace de valencia provee una descripción más fácil de
visualizar de la reorganización de la carga electrónica que tiene lugar cuando se rompen y
se forman enlaces durante el curso de una reacción química. En particular, la teoría del
enlace de valencia predice correctamente la disociación de moléculas
diatómicas homonucleares en átomos separados, mientras que la teoría de orbitales
moleculares en su forma simple predice la disociación en una mezcla de átomos e iones.
Más recientemente, algunos grupos han desarrollado lo que frecuentemente se llamaba
teoría moderna del enlace de valencia. Esta teoría reemplaza el solapamiento (traslape))
de orbitales atómicos con el solapamiento de orbitales de enlace de valencia que se
expande por toda la molécula. Las energías resultantes son más competitivas cuando se
introduce la correlación electrónica basada en las funciones de onda de referencia
de Hartree-Fock.

Aplicaciones de la teoría del enlace de valencia[editar]


Un aspecto importante de la teoría del enlace de valencia es la condición de máximo
solapamiento que conduce a la formación de los enlaces posibles más fuertes. Esta teoría
se usa para explicar la formación de enlaces covalentes en muchas moléculas.
Por ejemplo, en el caso de la molécula F2, el enlace F-F está formado por el solapamiento
de orbitales p de dos átomos de flúor diferentes, cada uno conteniendo un electrón
desapareado. Dado que la naturaleza de los orbitales es diferente en las moléculas de
H2 y F2, la fuerza de enlace y la longitud de enlace diferirán en ambas moléculas.
En una molécula de HF, el enlace covalente está formado por el solapamiento del orbital
1s del H y 2p del F, cada uno conteniendo un electrón desapareado. La compartición
mutua de los eletrones entre H y F resulta en la formación de un enlace covalente entre
ambos.
Teoría Del Enlace de Valencia

La teoría del enlace de valencia intenta explicar como dos átomos se enlazan entre si,
buscando así presentar una interpretación satisfactoria para los enlaces covalentes.

En esta teoría lo que esta incluido es la combinación de dos orbitales atómicos de dos átomos
distintos.

Siendo así, se busca estudiar y explicar como es que se da un enlace covalente. Actualmente
hay diversos modelos y teorías que explican un enlace covalente, sin embargo históricamente
esta fue la primer teoría en hacer esto.

Es importante recordar que esta teoría concuerda con los conceptos y teorías anteriores,
aceptados hasta entonces. Una de estas teorías afirmaba que los electrones que participaban
de enlaces están en la capa más externa del átomo. Se trata por tanto, de los electrones de
valencia.

La pregunta ahora es, ¿como es que los electrones logran mantener dos átomos unidos?

La respuesta a esa pregunta vino de la interpretación matemática de los orbitales atómicos,


que indicaban la posibilidad de combinarse formando, al final, otro orbital distinto de los
anteriores y por eso no podría llamarse más orbital atómico. Así, cuando dos orbitales
atómicos se combinan, el resultado final también será un orbital, sin embargo no será ya un
orbital atómico.

Ejemplo: Como se da el enlace formado por la molécula más simple (H2)?

Para explicar este enlace debemos imaginar que dos átomos de hidrógeno se aproximan de
forma que sobreponen sus orbitales más externos (en este caso el orbital 1s). El resultado de
esta superposición corresponderá a un nuevo orbital que engloba los dos núcleos. La figura a
continuación ilustra bien esta situación:

Superposición de los orbitales

Observe que los orbitales atómicos del tipo s presentan forma esférica y el resultado de la
combinación de dos orbitales s genera otro orbital ovalado (un elipsoide), esa forma no es
definida para ningún orbital atómico conocido.

Algunos datos pueden ser extraídos de esta figura. Si los electrones presentan la misma carga,
como es que pueden mantenerse próximos uno del otro sin que exista una fuerza de repulsión
intensa.

Para responder esa pregunta debemos analizar dos situaciones distintas: 1a) como eran las
atracciones electroestáticas de los átomos antes del enlace; 2a) como quedarán las atracciones
electroestáticas luego del enlace.

1a – Inicialmente había para cada núcleo de hidrógeno, un único electrón, así que la fuerza de
atracción entre esos dos corpúsculos, a medida que se aproximaban era: el 1o Protón (p1+)
atrae a su Electrón (e1–); el 2o Protón (p2+) atrae a su Electrón (e2–)., mas allá de las
repulsiones de las partículas de cargas iguales. Así las interacciones serán:

p1+ ↔ e1– (atracción)

p2+ ↔ e2– (atracción)

p1+ ↔ p2+ (repulsión)

e2– ↔ e2– (repulsión)

2a – Luego del enlace, se tiene un orbital nuevo, que engloba los dos núcleos y que acomoda
los dos electrones. Estos pueden estar en cualquier posición dentro del espacio delimitado por
ese orbital. Aquí se puede decir que no hay mas distinción entre los electrones, porque tanto
uno cuanto el otro va a poder circular libremente dentro del orbital resultante.
En este caso el electrón que originalmente vino del átomo 1, puede circular sin restricciones en
torno del átomo 2 y viceversa. En este sentido decimos que los núcleos están compartiendo el
par de electrones. Analicemos entonces como quedan las interacciones de atracción y
repulsión entre los corpúsculos cargados eléctricamente.

p1+ ↔ e1– (atracción)

p2+ ↔ e2– (atracción)

p1+ ↔ e2– (atracción)

p2+ ↔ e1– (atracción)

p1+ ↔ p2+ (repulsión)

e1– ↔ e2– (repulsión)

Vemos que luego del enlace el núcleo del primer átomo atrae, además del suyo propio, el
electrón proveniente de otro átomo, aumentando así las fuerzas de atracción electroestáticas,
que van a garantizar estabilidad a la molécula, haciendo con que los núcleos permanezcan
unidos.

Otro factor que garantiza que los núcleos se mantengan unidos está en que el par de
electrones permanece preferencalmente entre los dos núcleos, creando un efecto conocido
como efecto de blindado, porque cuando los electrones están entre los núcleos, promueven
una disminución de la repulsión p1+ ↔ p2+ (entre los núcleos), una vez que crean una
“barrera”, impidiendo que un núcleo perciba al otro.

Es importante recordar que en esa molécula el par de electrones no va a permanecer todo el


tiempo entre los enlaces, porque el orbital que los contiene no establece esa restricción. Así,
los electrones en algunos breves instantes pueden no encontrarse entre los núcleos.

Cuando un enlace se dorma en torno de un eje longitudinal de simetría, es clasificado como


siendo del tipo sigma (s):
Siguiendo la teoría de enlace de valencia, un enlace covalente se forma cuando hay una
superposición (y consecuente combinación) entre dos orbitales atómicos, provenientes de
átomos distintos. En el ejemplo anterior fueron combinados dos orbitales iguales (s + s). ¿Será
que podremos combinar otros orbitales atómicos para establecer enlaces covalentes? Veamos
algunos ejemplos

Ejemplo: Como quedaría la molécula de H – F

En la molécula de HF tenemos algo diferente. El flúor tiene como configuración en su capa de


valencia:

donde encontramos uno de los orbitales 2p ocupado por un único electrón. Es con ese orbital
parcialmente ocupado que el orbital 1s del hidrógeno se superpone.

En este caso, el electrón de hidrógeno y un electrón de flúor se emparejan y son compartidos


por los dos núcleos. Debemos notar que el orbital 1s del átomo de hidrógeno no se superpone
a cualquiera de los orbitales atómicos ya completos del flúor, visto que habría entonces tres
electrones en el enlace (dos del flúor y uno del orbital 1s del hidrógeno). Esa situación no es
permitida. Apenas dos electrones con sus spins emparejados pueden ser compartidos por un
conjunto de orbitales superpuestos.

En otro caso la superposición de orbitales atómicos de átomos distintos pueden ser ambos del
tipo p, como es por ejemplo en la molécula de Cl2
Enlaces Múltiples

Dos orbitales p pueden también sobreponerse uno sobre el otro, lado a lado. Cuando esto
sucede el enlace resultante no tiene simetría longitudinal (o simetría axial). La figura a
continuación muestra la superposición de dos orbitales p, paralelos y verticales (pz)

Puede verse que la superposición ocurre en dos regiones que están en lados opuestos del eje
de enlace. El resultado es conocido como un enlace p (pi).

Enlace Doble: Un doble enlace consiste en un enlace s mas un enlace p, como ocurre en la
molécula de O2. La combinación resultante de la combinación de orbitales 2px – 2px, indicada
por un trazo en la figura anterior, representa el enlace s, ya en la superposición de los
orbitales verticales (2pz – 2pz) corresponde al enlace p. Por tanto el enlace doble es
constituido por los enlaces s + p.

Enlaces Triples: El triple enlace es un enlace s más dos enlaces p. La molécula de N2 es un buen
ejemplo de tal enlace. La figura a continuación nos ilustra esta situación:

En este caso tenemos la representación de los tres orbitales atómicos p de dos átomos de
nitrógeno que se enlazan a través de los enlaces s + p + p.
TEORÍA DEL ENLACE DE VALENCIA

Esta teoría supone que:

• Dos átomos forman un enlace covalente cuando se

superponen o solapan orbitales atómicos de ambos,

originando una zona común de alta densidad electrónica

con dos electrones de espines apareados.

• Los orbitales deben ser de la capa de valencia, tener

electrones desapareados de espines opuestos y energía

semejante.

• Si el solapamiento de los orbitales es frontal se forma un

enlace covalente tipo sigma (σ)

(IMAGEN)

• Si el solapamiento de los orbitales es lateral se forma un

enlace covalente tipo pi (π).

(IMAGEN)

• Llamamos covalencia de un elemento al número de enlaces

covalentes que puede formar, esto es, al número de

electrones desapareados.

DEPARTAMENTO DE FÍSICA Y QUÍMICA

EJEMPLOS

1. H2

El hidrógeno tiene 1 electrón en su orbital 1s, de manera que

se irían acercando los átomos hasta que se solapen los

orbitales 1s de los hidrógenos, dando lugar a un enlace σ.

(IMAGEN)

2. F2

El flúor tiene una configuración 1s2 2s2 p5 y resulta que el

electrón desapareado y que por tanto formará enlace está en

uno de los orbitales p, así que estos orbitales son los que se

solaparían dando lugar a un enlace σ

(imganen)
3. O2

El oxígeno tiene estructura 1s2 2s2 p4 y tiene 2 electrones

desapareados, y por tanto covalencia 2 y formará 2 enlaces.

Cuando los dos átomos de oxígeno se acerquen:

• Los orbitales p que tienen la misma dirección se solapan

frontalmente sin problemas y dan lugar a un enlace σ.

• Los orbitales p que son paralelos, se solapan con más

dificultad y forman un enlace del tipo π, que se representa

con unas rayas uniendo los dos lóbulos de cada orbital.

4. N2

La molécula de nitrógeno se explica de la misma forma. El

nitrógeno que tiene configuración estructura 1s2 2s2 p3 y tiene 3 electrones

desapareados, y por tanto covalencia 3 y formará

enlaces. Uno de ellos, el que se forme por solapamiento de

orbitales p en la misma dirección será σ y los dos restantes

que se forman entre orbitales p paralelos serán del tipo π.

(IMAGEN)

5. H2O

El agua, donde el átomo central es el oxígeno, con una

configuración 1s2 2s2 p4 resulta que tiene dos electrones

desapareados y que por tanto formará dos enlaces σ por

solapamiento de éstos con los orbitales 1s del hidrógeno:

(IMAGEN)

De acuerdo con esto, en la molécula de agua el ángulo de enlace sería

de 90º.

6. NH3

Se formarán tres enlaces σ por solapamiento de orbitales p

del nitrógeno con los orbitales 1s del hidrógeno:

(IMAGEN)
Aquí también el ángulo de enlace sería de 90º.

7. CH2 =CH2 (eteno)

(IMAGEN)

8. CH≡CH (etino)

(IMAGEN)

TEORÍA DE HIBRIDACIÓN DE ORBITALES

Para explicar la geometría de la moléculas (ángulos y

distancia) y la covalencia de ciertos átomos se formuló la

“teoría de la hibridación”. Esta teoría acepta que,

previamente a la formación del enlace covalente, se produzca

la hibridación de orbitales atómicos, es decir, la “mezcla” de

orbitales que da lugar a otros nuevos con características

geométricas diferentes a las de los orbitales originales.

El número de orbitales híbridos formados, es igual al de

orbitales atómicos que se combinan y su forma y orientación

depende de la cantidad y tipo de orbitales atómicos que pasen

a formar el híbrido.

Las hibridaciones más comunes se producen entre orbitales

s y orbitales p:

-La combinación de un orbital s y un orbital p da lugar a dos

híbridos sp que se disponen formando un ángulo de 180º

(IMAGEN)

-La combinación de un orbital s y dos orbitales p da lugar a

tres híbridos sp2 que se disponen formando ángulos de 120º

(IMAGEN)

-La combinación de un orbital s y tres orbitales p da lugar a

cuatro híbridos sp3 que se disponen formando ángulos de

109,5º

(IMAGEN)
Por ejemplo el carbono (C) forma cuatro enlaces en

compuestos como el CH4 y en la mayoría de compuestos que

forma.

El número atómico de Carbono es 6. Por lo tanto, contiene un

total, de 6 electrones, cuya configuración es la siguiente: 1s2 2s2 2p2

Aplicando la regla de Hund la distribución será:

la covalencia sería 2!

Para el proceso de hibridación se requiere que el electrón del

orbital 2s se desplace hacia al orbital vacante p de ese mismo

nivel energético. Al culminar la excitación electrónica todos

los orbitales del nivel 2 poseen un electrón. Ahora la

covalencia es 4 y por ese motivo puede enlazarse con 4 átomos

de hidrógeno.

(imagen)

Sin embargo el estudio de los enlaces revela que todos son

exactamente iguales, lo cual hace pensar que previamente a la

formación de un enlace covalente, los orbitales de la capa de

valencia se combinan obteniéndose el mismo de orbitales, pero

ahora todos son idénticos, en este caso cuatro híbridos

sp3

orientados hacia los ápices (puntas) de un tetraedro

regular, con ángulos cercanos a 109.5°, y que solaparán con

orbitales s de cada átomo de hidrógeno.

(IMAGEN)

Las moléculas de agua y amoniaco también se pueden explicar

con este tipo de orbitales híbridos sp3

(IMAGEN)

Ejemplo: BF3

La covalencia del boro es 1 y sólo podría reaccionar con un

átomo.
Se produce la promoción electrónica de un e

de s—›p y se

forman 3 orbitales híbridos sp2

cada uno de los cuales solapa

con un orbital p del flúor.

(IMAGEN)

Ejemplo: BeCl2

No podría reaccionar puesto que la covalencia sería 0.

Se produce la promoción electrónica de un e- de s—›p y se

forman 2 orbitales híbridos sp los cuales solapan con orbitales

p del cloro.

(IMAGEN)