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CHOLES

Introducción
Históricamente, El Chol fue un nombre dado por los españoles para referirse a la región donde
coexistían varios grupos con estrechos vínculos no tanto políticos sino culturales y
lingüísticos. Al momento del contacto, los cho’les no formaban una unidad estatal, aunque los
españoles los consideraron una “nación”, referida, más que todo, a una región que no lograban
someter.

Los choles son los winik, del vocablo maya que significa hombre, varón; son los milperos, los
hombres creados del maíz que viven y explican su existencia en torno al maíz, alimento
sagrado otorgado por los dioses, principio y fin de la vida, y eje central de su concepción del
mundo.

Panorama Histórico
En el siglo XVI, en 1530, los conquistadores españoles invadieron el territorio de los choles
y estos huyeron al interior de la selva lacandona, y dos décadas después, el fraile dominico
Pedro Lorenzo llevó a cabo la tarea de convencimiento para que se trasladaran a las lindes de
la selva, para que salieran de su interior y formara allí sus poblados, sin otra finalidad que la
de allanar el camino para la evangelización de los indígenas. Así fue cómo los tzeltales se
trasladaron a Bachajón y Ocosingo; los pochutlas a Ocosingo y los choles a Palenque, Tila,
Tumbalá, Yuyuxlumil, Octiopá y San Pedro Sabana. Después vendrían malos tiempos para la
etnia de los choles, que cayeron en las garras de los religiosos y terminaron esclavizados en
las encomiendas por los españoles en Chilón, San Pedro Sabana y Yuyuxlumil o río Amarillo.
Pero si ya fueron "carne de cañón" en esa época, en la de la Revolución Mexicana, en la
independencia de Chiapas y su anexión a México y en la Guerra de Reforma, fue tres cuartas
de lo mismo, aquí, en este contexto, los españoles no pintaban nada, pero de igual manera
sirvieron para alimentar las revueltas intestinas y como fuerza bruta para realizar cualquier
tipo de trabajo y la población quedó diezmada.

Más tarde fueron llegando las grandes compañías alemanas e inglesas y los choles también
fueron utilizados por los extranjeros, en este caso fue su territorio, el que vio cómo
saqueaban sus bosques de maderas preciosas y con ello, ante la dificultad de transportar las
maderas a los centros comerciales, tomaron la opción de nuevos cultivos en la zona. Los
finqueros introdujeron el café en 1874, cultivo de moda por aquellos tiempos, y consiguieron
que se convirtiera en una importante zona productora. No obstante, los choles continuaban
de la misma manera, viendo cómo sus tierras producían generosamente y ellos seguían de la
misma forma que en las antiguas haciendas, de peones de finca o mosojantel. Hacia 1936 las
grandes fincas cafetaleras quedaron divididas por la Reforma Agraria y, aunque algunas
fincas ya cultivaban el café, dejaron el cultivo en las otras que producían la milpa y maíz, para
sumarse a las anteriores y monopolizar los cultivos, debido al precio que adquirió el café y la
demanda del producto; esto hizo que la artesanía decayera por el abandono de las milpas.

Lengua
Hablan el idioma Chol o Ch`ol que pertenece a la rama occidental del cholano, también hablan
como lengua adicional el español.

El chol es una lengua mayanse que se habla principalmente en los municipios del norte del
estado de Chiapas y zonas colindantes de Tabasco. Está emparentado con el chontal, tzotzil,
tzeltal y el chortí; los primeros tres también se hablan en el estado de Chiapas, mientras que
el último persiste hoy en la república de Guatemala.

115,000 habitantes, de los cuales, más de la mitad no habla el español, los Choles representan
el 12.5% de la población total de lengua indígena.

Ubicación
La etnia Chol se encuentra en el estado de Chiapas en los municipios de Palenque, Tila,
Sabanilla, Tumbalá, Salto de Agua, Ocosingo, Yajalón, Catazajá, Huitiupán y Chilón, y en el
estado de Tabasco en Amatlán, La Libertad y Macuspana.

Mapa de ubicación de la etnia chol en Chiapas.

Organización Social
Una de las instituciones más importantes para los choles es el matrimonio, para ellos la familia
es muy importante, y aunque por naturaleza son endógamos, en ocasiones contraen matrimonio
con miembros de otros pueblos o aldeas. Antiguamente los matrimonios se arreglaban entre
las familias cuando los novios aún eran niños, y cuando se casan, el novio, contribuye a la
economía de su suegro durante un periodo de tiempo que va desde los seis meses a tres años.
El compadrazgo es un vínculo muy apreciado que une a las familias.

En la actualidad los choles practican el rito católico y evangélico, en sincronización con sus
antiguas creencias mayas. Consideran que la tierra es la madre que da la vida, por lo tanto,
piensan que no se puede comercializar con ella, que no puede convertirse en propiedad privada.
Una madre que ofrece pero que también exige, un ser vivo de donde los humanos nos
proveemos y que pasa a ser usufructo solamente si es trabajada. Sus ritos ceremoniales son
para rendir culto a la tierra, en cuevas y manantiales, donde piden por las lluvias y buenas
cosechas, mediante rezos, aguardiente y velas; para ello también se sacrifican animales.

Aspectos económicos
Sus principales fuentes de ingresos son:
Ganadería Agricultura
Porcicultura Artesanías

En esta última cultivan maíz, frijol, café, caña de azúcar, ajonjolí y árboles frutales.

Alimentación
Los productos agrícolas y ganaderos se destinan al autoconsumo. Cultivan café, maíz, frijol,
calabaza y frutas. Las mujeres cultivan una pequeña huerta de legumbres y plantas
medicinales. Crían ganado bovino, equino, porcino y diversas aves de corral. En los grandes
ríos se pescan robalos, mojarras, almejas, camarones, caracoles, piguas, cangrejos y tortugas.

Festividades
La existencia de los choles, como grandes agricultores, gira en torno al calendario agrícola y
al comportamiento de la naturaleza. El maíz, elemento central de su cultura, es considerado
como un dios. Muchas de las fiestas pueden interpretarse como ritos dirigidos al maíz y a su
ciclo agrícola.

Tipo de vestimenta

Traje típico.
Ropas de manta, huipiles, huaraches; sombreros y paliacates. Los ancianos siempre usan la
indumentaria tradicional, el resto de la población lo hace, invariablemente en días de fiesta,
como el 12 de Diciembre, día de la virgen de Guadalupe.

El traje femenino se compone de una falda azul marino o negra que llega a los tobillos,
adornada con listones rojos a la altura de la cadera y una blusa blanca con bordados de
diversos colores.

El traje tradicional de los hombres se compone de una camisa y calzón de manta, bolsas y
morrales de piel o bejuco que ellos mismos confeccionan.

Generalmente hombres y mujeres caminan descalzos, sólo algunos usan huaraches de piel o
plástico. En las localidades de la región predomina la indumentaria tradicional, mientras que
en las cabeceras municipales la mayoría de la población usa ropa occidental.

Vivienda y objetos tradicionales


El chol tradicional vive en una choza rectangular que se sostiene por seis horcones enterrados
en el suelo, de ch'ute o de cintok, a los que amarran barras horizontales y recubren su
estructura con bejareque y una mezcla hecha de barro, estiércol y paja. El techo de palma y
zacate y el suelo apisonado. Por lo general la casa, de un solo cuarto, tiene dos puertas, una
al exterior o de entrada y la otra al patio; algunas disponen de una sola ventana y otras de
dos, y aunque no todas disponen de ello, sí las hay con un anexo para cocina, bodega o gallinero.

La situación preferida de los choles para construir sus viviendas es en las zonas escondidas
de vegetación y cercanas a los ríos. En los centros urbanos las tradicionales chozas van dando
paso a las casas de concreto y techos de láminas; sus puertas y ventanas son de hierro.

Para dormir usan tapextles, hamacas o petates. Usan cuernos de venado como percheros.
Tienen redes diversas, cajones y cajas para objetos personales junto con sillas y mesas
rústicas de elaboración casera.

En la cocina se encuentra por lo general un banco de madera, metate, vasijas de barro, jícaras,
calabazas, platos, cucharas y objetos de peltre y metal.