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EStudio de las asambleas en las Sociedades Mercantiles

Las sociedades mercantiles han sido consideradas desde siempre un elemento


fundamental para el desarrollo de la economía de los países, ya quela realización de las
actividades propias del ente permite de una u otra manera el progreso y el impulso de la
actividad comercial, la promoción de empleos, oferta de bienes y servicios entre otros. Y
para que todo ello ocurra, es menester que se desarrollen actividades extrasocietarias
como intrasocietarias, que sin lugar a dudas facilitan el giro normal de la empresa.

El giro normal de la empresa, está determinado porlas directrices que han sido marcadas
por el máximo órgano social como lo es la asamblea que como máxima instancia social de
los entes societarios, permite la confluencia de todos los accionistas en un determinado
lugar y a una hora preestablecida para la deliberación de asuntos indispensables en la vida
de la sociedad.
Arismendi citado por Morles H, (2006) señala un concepto de lo que debe entenderse por
la asamblea indicando que “(...)es el órgano soberano de la sociedad” (p. 1330). Ahora
bien, de esta postura doctrinaria se puede inferir que este órgano constituye la estructura
jurídica máxima del ente societario, que fija a través de su deliberación, las directrices
generales de la empresa.

Estas directrices generales, se acuerdan mediante la celebración de las asambleas de


accionistas, y deben estar precedidas de un cumulo de requisitos y formalidades previos al
acto mismo de la celebración, además de las formalidades que surgen en el acto de
celebración y aquellas que devienen luego de la celebración de la asamblea. Dentro de las
formalidades al acto mismo de la celebración. Se pueden señalar, la convocatoria a las
asambleas que debe agotar las exigencias previstas en el artículo 277 del Código de
Comercio (CCom.), respetando el contenido a discutir y deliberar, que no es más, que
elobjeto de la reunión, tomando en cuenta si esta asamblea, tendrá un carácter ordinario o
si por el contrario entra dentro de las que deben considerarse como de carácter
extraordinario.

Posterior a la observancia y acatamiento de dichas formalidades previas, deben cumplirse


las puntualidades que se refieren al acto mismo de la asamblea, tales como la verificación
del quórum de presencia, la confrontación del quórum de votación, para que las decisiones
que sean acordadas en ese momento por los accionistas del ente societario, tengan
validez gracias a la voluntad emanada de los accionistas que representen el porcentaje
exigido en los estatutos sociales como exteriorización de la voluntad de los accionistas
fundadores o en su defecto por la ley.

Finalmente deben acatarse las formalidades que ocurren a posteriori de las deliberaciones
en la asamblea, tal como loes, el levantamiento del acta de reuniones de las asambleas de
accionistas, según lo dispone el artículo 283 ejusdem
.
Importancia capital reviste el hecho, de considerar la obligatoriedad en las decisiones de
las asambleas, el accionista tienen el deber – derecho de acudir o asistir a la celebración
de estas, ya que, asista éste o no a la celebración de la asamblea, las decisiones
acordadas en la misma, tienen un carácter vinculante y son de obligatorio cumplimiento
para todos los accionistas incluyendo aquellos que no asistieron o no concurrieron a la
asamblea.
Sin embargo, puede ocurrir que un accionista o un grupo de accionistas asistentes o no al
acto de celebración de la asamblea, no estén de acuerdo con las decisiones tomadas en la
celebración de la misma, en cuyo caso, el accionista o los accionistas inconformes,
pueden ejercer su derecho a la defensa por las decisiones acordadas en la asamblea
accionando el mecanismo de oposición a las decisiones de la asamblea.

Ello es posible gracias a lo preceptuado en el artículo 290 del CCo., que al efecto expresa:
A las decisiones manifiestamente contrarias a los estatutos o la Ley, puede hacer
oposición todo socio ante el Juez de Comercio del domicilio de la sociedad, y éste, oyendo
Previamente a los administradores, si encuentra que existen las faltas denunciadas, puede
suspender la ejecución de esas decisiones, y ordenar que se convoque una nueva
asamblea para decidir sobre el asunto.
La acción que da este artículo dura quince días, a contar de la fecha en que se dé la
decisión.

Si la decisión reclamada fuese confirmada por la asamblea con la mayoría y de la manera


establecida en los artículos 280 y 281, será obligatoria para todos los socios, salvo que se
trate de los casos a que se refiere el artículo 282, en que se procederá como él dispone.

Varias investigaciones que tienen de una u otra manera relación con el tema se han
encontrado en la doctrina a través de libros especializados por lo que es conveniente
hacer referencia a ellos.
Morles Hernández, (2006) en su libro titulado “las sociedades mercantiles”.
En dicho libro el autor, menciona que las sociedades mercantiles requieren del auxilio de
órganos tales como el de la administración, comisario y la asamblea, este ultimo integrado
necesariamente por los accionistas, este se va a encargar de la función deliberativa o
función normativa,ahora bien la asamblea es el órgano que expresa la voluntad colectiva,
dichos órganos son necesarios para que las compañías anónimas realicen sus actividades
internas y manifiesten sus actuaciones al exterior.

La celebración de la asamblea está rodeada de una serie de requisitos formales y


sustantivos necesarios para su validez, el quebrantamiento de uno o varios de los
requisitos estipulados en los estatutos sociales o de los exigidos en la Ley da origen al
mecanismo de oposición a la asamblea de accionistas establecido en el artículo 290 del
C.Com., ya se trate de una asamblea ordinaria o extraordinaria.

Manuel Acedo Mendoza y Luisa Teresa Acedo de Lepervanche (2000) por su parte
consideran en el libro titulado “la sociedad anónima” que en las asambleas de las
compañías anónimas intervienen los accionistasen la vida de la sociedad, y ello se debe a
la condición de miembros de la asamblea, y las decisiones que allí se toman se deben
hacer de conformidad con ciertas reglas legales que determinan la expresión de la
voluntad del ente social, como órgano colegiado, se debe decidir por mayoría si los
estatutos no establecen un porcentaje distinto; el derecho del accionista se ejerce por
medio del voto.

Concluyen los autores que deben cumplirse una serie de requisitos antes, durante y
después de la celebración de la asamblea de accionistas, de manera que si se vulneran
estos pasos, nace para los accionistas el derecho de oposición, por cuanto es necesario
cumplir con la legalidad formal del acto, es decir el cumplimiento de todos los requisitos
legales y estatutarios sobre la convocatoria, el quórum entre otros, En el mismo sentido del
párrafo anterior la decisión que corresponda a la asamblea debe ser tomada como lo dice
el CCom., “dentro de los límites de sus facultades”