Está en la página 1de 9

Síntomas psicopatológicos en adultos urbanos

Psychopathological symptoms in urban adults

MARÍA MARTINA CASULLO*

Aceptado: junio de 2004

Resumen
Se presentan datos sobre síntomas psicopatológicos obtenidos mediante la administración de la versión en español del
listado de síntomas SCL-90-R (Derogatis, 1994) a muestras de adultos de población general (760) con edades entre 25 y
60 años. El objetivo central del presente trabajo es estudiar los síntomas psicopatológicos en adultos que residen en ámbitos
urbanos mediante la administración de la versión en español del listado de síntomas SCL-90-R, a fin de poder aplicar la
técnica mencionada en estudios epidemiológicos. No se han encontrado diferencias estadísticas significativas, según sexos,
para las dimensiones hostilidad, psicoticismo e ideaciones paranoides. Si se tiene en cuenta la variable edad, entre las mujeres

Vol. 6, núm. 1
mayores (44 a 60 años) es más elevado el Índice de Malestares Positivos que entre los varones de ese grupo etario, en
tanto que los varones más jóvenes (25 a 36 años) revelan valores promedios más altos que las mujeres de la misma edad
en obsesiones y compulsiones.
Palabras clave: Adultos. Epidemiología. SCL-90-R.

Abstract
A Spanish version of SCL-90-R (Derogatis, 1994) was administered to a sample of adults who live in Buenos Aires city and


its suburban area. The aim of the study was to obtain local data on psychopathological symptoms administering the SCL-
90-R in order to be able to use it in epidemiological studies. The checklist was answered by 760 adults aging 25 to 60

Psicología y Ciencia Social


years old (general population). We found statistical significant gender differences in most of the psychopathological dimensions
assessed but there were not found for the dimensions hostility, paranoid ideations and psychoticism. When analyzing the
variable age, we found that the Positive Disorder Index is higher among older women (44 to 60 years old) and that
obsessive-compulsive symptoms are higher in younger men (25 to 36 years old).
Key words: Adults. Epidemiology. SCL-90-R.

Introducción epidemiología emerge como un método de in-


vestigación inapreciable para obtener una visión
La gestión de políticas de salud mental que con- global de la problemática salud-enfermedad y
templen las necesidades de los actores sociales conocer las necesidades individuales y sociales a
necesita apoyarse en resultados de estudios epi- fin de racionalizar y humanizar el sistema sanitario
demiológicos serios que muestren tasas reales de (Martí Tusquets y Murcia Grau, 1988). Estudios 49
prevalencia e incidencia de una psicopatología. diversos realizados en el campo de las ciencias
La salud y la enfermedad son estados diferentes sociales y de la salud han mostrado que existe una
de adaptación al contexto; según sea el entorno realidad biológica (el organismo vivo), una reali-
ambiental variará el concepto de bienestar físico dad epidemiológica (natural o artificialmente se
y psíquico, permanentemente alterados por los constata la presencia de factores de riesgo ligados
cambios abusivos que el ser humano incorpora al ambiente social y a las formas de vida) y una
en su hábitat concreto de residencia. Las trans- realidad social y cultural que condicionan diferen-
formaciones externas son interiorizadas por los cias en la población frente a la salud, la enferme-
sujetos dando origen a factores psicosociales dad y la muerte. Abordar seria y científicamente
nocivos que pueden afectar los comportamientos los problemas de salud mental exige la dimensión
biológico y psicológico sanos (Editorial, 1991). La epidemiológica (Casullo y Quesada, 2003).

* Doctora en Psicología, profesora titular de la Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires; investigadora del
CONICET y directora del Doctorado en Psicología en la Universidad de Palermo. Tucumán 2162. 8vo. A. (1050), ciudad de
Buenos Aires, Argentina. E-mail: macasullo@speedy.com.ar
En los estudios epidemiológicos pueden seña- evalúa; un trabajo llevado a cabo en Noruega con
larse diferentes etapas. Una de tipo descriptivo, pacientes psiquiátricos internados constata que los
que se ocupa de identificar los problemas y los autoinformes arrojan puntuaciones más bajas que
casos importantes. En la analítica se formulan las las evaluaciones realizadas por profesionales uti-
hipótesis vinculadas con las etiologías posibles, en lizando la misma lista de síntomas (Bjorkly, 2002).
la experimental se verifican esas hipótesis por Estudios realizados sobre la estructura interna del
medio de la observación e investigación y en la listado mediante la técnica de análisis de compo-
cuarta o interpretativa se evalúan y discuten los nentes principales, rotando los factores mediante
resultados. La epidemiología, como disciplina del procedimientos proclusters y varimax permitieron
campo de la salud humana, requiere del uso de constatar cierta superposición entre las dimen-
técnicas válidas y confiables para hacer diagnós- siones ansiedad y ansiedad fóbica, así como di-
ticos a nivel poblacional o comunitario. La aplica- visiones entre algunos ítemes de la dimensión
ción adecuada de ellas permitirá conocer los psicoticismo. La validez convergente fue estudia-
factores asociados con el surgimiento de la es- da correlacionando las puntuaciones del SCL-90-
tructura patológica en contextos colectivos, así R con el MMPI; se encontraron altos coeficientes
como evaluar los programas preventivos y de en todas las dimensiones salvo con la escala de
rehabilitación que se lleven a cabo. psicastenia del MMPI (Derogatis, 1994). Estudios
Algunos autores proponen métodos alternativos realizados mediante la técnica test-retest en
a fin de poder comprender y determinar la po- muestras de pacientes derivados para asistencia
psiquiátrica antes de iniciar el tratamiento a los
sibilidad de su aplicación. Los denominados estu-
quince días posteriores a su implementación,
dios descriptivos tienen por objetivo estimar tasas
encontraron coeficientes de correlación entre
de prevalencia e incidencia de un trastorno, así
0.80 y 0.90, datos que indican la confiabilidad
como las tasas de mortalidad. Los estudios llama-
del instrumento (Casullo, Castro y Solano, 1999).
María Martina Casullo

dos analíticos intentan explicar la conformación de


Por otro lado, cuando se piensa en la evaluación
la enfermedad, su construcción. Los trabajos de
psicológica de grandes cantidades de personas,
tipo descriptivo establecen relaciones entre una en tanto miembros de un colectivo social a ser
patología y variables sociales y culturales como estudiado, en general se recurre, en un primer
sexo, nivel de posición social, edad, etnia o cultu- momento, a cuestionarios o inventarios auto-
ra, estado civil y región geográfica donde habitan administrables. Como hace ya muchos años lo
los sujetos estudiados (Beaglehole, Bonita y Kjells- expresara Woodworth (1918), hay que saber
trom, 1994; Friedman, 1975). aprovechar la capacidad del ser humano de po-
Cuando se trata de estudiar la dimensión epi- der entrevistarse a sí mismo.
demiológica de los procesos psicológicos (cogni- El objetivo central del presente trabajo es es-
tivos, afectivos y psicosociales) el gran desafío pasa tudiar los síntomas psicopatológicos en adultos que
por la definición tanto conceptual como operacio- residen en ámbitos urbanos mediante la adminis-
nal de los constituyentes del denominado proceso tración de la versión en español del listado de sín-
salud/enfermedad. ¿Cómo puede caracterizarse tomas SCL-90-R, a fin de poder aplicar la técnica
una conducta o comportamiento psicológicamen- mencionada en estudios epidemiológicos.
50 te sano? ¿Existe cierto consenso para analizar las
formas posibles de las psicopatologías? Hablar de
consenso supone poder analizar tanto constructos Método
universales –éticos– como aquellos que son cultu-
ralmente específicos –émicos– (Díaz Loving, 1998). El tipo de estudio fue descriptivo-correlacional.
El gran desafío es poder concretar psicodiagnós- Participantes: sujetos adultos residentes en el
ticos válidos y confiables a nivel comunitario. área urbana de la ciudad de Buenos Aires y el
En este trabajo se presentan y analizan datos conurbano bonaerense. La participación en la
argentinos obtenidos mediante la administración investigación fue voluntaria y anónima.
de un listado de síntomas (SCL-90-R) que puede
ser utilizado en estudios epidemiológicos a fin de
detectar poblaciones en riesgo (screening). Nu- Descripción de la muestra
merosos artículos publicados analizan este listado
de síntomas. Vassend y Skrondal (1999) estudian Total de la muestra: 760 sujetos, 379 varones y
la estructura factorial de la prueba y señalan algu- 381 mujeres. Lugar de residencia: 51% reside en
nas inconsistencias en las nueve dimensiones que la ciudad de Buenos Aires; 42% en el Conurbano
Bonaerense; 5% en la provincia de Buenos Ai- lo que ha sentido y pensado durante la última se-
res; 2% no contesta. mana y tiene cinco opciones: nunca, muy poco,
Interesa destacar que del total de residentes poco, bastante, mucho.
en el Conurbano sólo el 24% informa que nació Es aplicable a personas entre 13 y 65 años de
en esa región, mientras que para la ciudad de edad.
Buenos Aires el porcentaje de nacidos y residen- Las respuestas son evaluadas en función de
tes es prácticamente el mismo (51% y 50% res- nueve dimensiones primarias y tres índices glo-
pectivamente). En el Conurbano Bonaerense el bales de malestar psicológico. Estas dimensiones
mayor porcentaje de residentes actuales, notable- fueron definidas sobre la base de criterios clíni-
mente mayor a los nacidos allí puede ser inter- cos, racionales y empíricos.
pretado como resultado de migraciones: 9% 1. Somatizaciones: evalúa la presencia de ma-
nacidos en la provincia de Buenos Aires, 11% en lestares que la persona percibe relacionados con
el resto del país y 2% de países limítrofes. diferentes disfunciones corporales (cardiovascu-
La muestra está integrada por los grupos de lares, respiratorias y gastrointestinales).
edades siguientes: 2. Obsesiones y compulsiones: incluye sínto-
mas que se identifican con el síndrome clínico
Edades N % del mismo nombre: pensamientos, acciones e im-
pulsos que son vivenciados como imposibles de
25 a 36 años 272 35.8 evitar o no deseados.
37 a 43 años 235 30.9

Vol. 6, núm. 1
3. Sensibilidad interpersonal: detecta la pre-
44 a 60 años 253 33.3 sencia de sentimientos de inferioridad e inade-
cuación, en especial cuando la persona se compara
con sus semejantes.
Técnica para la obtención de datos
4. Depresión: los ítemes son una muestra re-
e instrumento
presentativa de las principales manifestaciones clí-
nicas de un trastorno de tipo depresivo: estado de


Se ha trabajado con el listado de síntomas diseña- ánimo disfórico, falta de motivación, poca energía
do por Derogatis (1994) conocido como Symp-

Psicología y Ciencia Social


vital, sentimientos de desesperanza e ideaciones
tom Check List-90-Revisado o SCL-90-R. En esta suicidas.
oportunidad se han relevado datos en población 5. Ansiedad: evalúa la presencia de signos ge-
adulta, ya que en los últimos años se ha trabajado nerales de ansiedad tales como el nerviosismo,
sólo con muestras de adolescentes (Casullo y tensión, ataques de pánico y miedos.
Castro Solano, 1999; Casullo y Fernández Lipora- 6. Hostilidad: se hace referencia a pensamien-
ce, 2001; Casullo, Cruz, González y Maganto, tos, sentimientos y acciones característicos de la
2003). La técnica evalúa síntomas que el sujeto presencia de afectos negativos relacionados con
que responde experimenta en ese momento o el enojo.
ha vivenciado hace poco tiempo (una semana); 7. Ansiedad fóbica: este malestar alude a una
no se propone evaluar la personalidad ni sus tras- respuesta persistente de miedo (a personas espe-
tornos. Requiere un nivel mínimo de compren- cíficas, lugares, objetos y situaciones) que es en
sión lectora que, en caso de ser muy bajo, se sí misma irracional y desproporcionada con el es- 51
reemplaza por la lectura de cada ítem a cargo del tímulo que la provoca.
profesional evaluador. La respuesta a ser marcada 8. Ideación paranoide: evalúa trastornos del
en la hoja correspondiente ofrece cinco opciones, pensamiento, tales como pensamientos proyecti-
sobre la base de una escala tipo Likert. El SCL-90- vos, suspicacia y, temor a la pérdida de autonomía.
R puede administrarse en la forma de cuaderni- 9. Psicoticismo: incluye síntomas relacionados
llo/hoja de respuesta o en una edición especial con sentimientos de soledad, estilo de vida esqui-
por computadora (PC) que se responde informá- zoide, alucinaciones y control del pensamiento.
ticamente. El Listado de Síntomas SCL-90-R desa-
rrollado por Derogatis permite evaluar patrones o
clusters de síntomas presentes en un sujeto; pue- Ítemes adicionales
de utilizarse tanto en tareas epidemiológicas, co-
munitarias y de diagnóstico clínico individual. Estos siete ítemes no se incorporan a las nueve
Está integrado por 90 ítemes que se respon- dimensiones pero tienen relevancia clínica: 19 (po-
den con base en una escala de cinco puntos (0- co apetito), 44 (problemas para dormir), 59 (pen-
4). El sujeto marca su respuesta teniendo en cuenta samientos sobre la muerte o morirse), 60 (comer
en exceso), 64 (despertarse muy temprano), 66 6. Existen baremos diferenciados según la va-
(sueño intranquilo) y 89 (sentimientos de culpa). riable sexo.

Índices globales Procedimiento

Índice de severidad global (IGS): es un buen indi- La técnica fue administrada a personas de pobla-
cador del nivel actual de la gravedad del malestar. ción general por alumnos que cursaron la asignatu-
Combina el número de síntomas reconocidos ra Teoría y Técnicas de Exploración y Diagnóstico,
como presentes con la intensidad del malestar Módulo 1, Cátedra 2 (Facultad de Psicología, UBA)
percibido. en el segundo cuatrimestre del año 2003. Esta tarea
Se calcula sumando las puntuaciones obteni- formó parte de las actividades prácticas obligato-
das en las nueve dimensiones y en los ítemes adi- rias de la materia. La participación de las perso-
cionales. nas que conformaron la muestra fue anónima y
Total de síntomas positivos (STP): se lo estima voluntaria. Del total de casos relevados se eligie-
contando el total de ítemes que tienen una res- ron al azar aquellos que integraron cada uno de
puesta mayor que cero. los tres grupos de edades. Los participantes mar-
En sujetos de población general, puntuaciones caron sus respuestas en versiones impresas de la
brutas o inferiores a tres en varones o a cuatro en técnica.
mujeres, son consideras indicadores de un inten-
to consciente de la persona de mostrarse mejor
de lo que realmente está (imagen positiva). Resultados
Puntuaciones brutas superiores a 50 en varo-
nes y a 60 en mujeres indican tendencia a exa-
María Martina Casullo

En la tabla siguiente se consignan los valores pro-


gerar la presencia de patologías. medio y de dispersión para el total de la muestra
Indice de malestar positivo (PSDI): pretende teniendo en cuenta la diferenciación entre las sub-
evaluar el estilo de respuesta indicando si la per- muestras masculina y femenina. Dado que la téc-
sona tiende a exagerar o a minimizar los males- nica usa una escala tipo Likert con cinco opciones
tares que la aquejan. Se calcula dividiendo la suma de respuesta, respetando la propuesta original del
total de las respuestas dadas a los ítemes por el
valor obtenido en Síntomas Totales Positivos (STP).
Puntuaciones extremas en este índice también Tabla 1. Valores promedio y de dispersión.
sugieren patrones de respuestas que deben ana- Comparaciones según sexos
lizarse en términos de actitudes de fingimiento.
Numerosos estudios han permitido constatar Mujeres Varones
la invariancia factorial de la técnica y su validez Síntomas N: 381 N: 379
discriminante, así también como su consistencia
interna y confiabilidad test-retest, como ya ha sido M d.t. M d.t. «t»
señalado. Somatizaciones 0.85 0.62 0.57 0.48 *
52 El Inventario se evalúa e interpreta de acuer- Obsesiones, 1.12 0.70 1.0 0.69 *
do a los siguientes criterios: Compulsiones
Sensibilidad 0.85 0.63 0.69 0.59 *
interpersonal
1. Se calculan las puntuaciones directas o bru-
Depresión 1.05 0.69 0.81 0.59 *
tas para cada una de las nueve dimensiones
Ansiedad 0.96 0.64 0.74 0.56 *
y los tres índices. Hostilidad 0.80 0.66 0.78 0.65
2. Se suman los valores asignados a cada ítem y Ansiedad fóbica 0.41 0.51 0.29 0.39 *
se divide ese total por el número de ítemes Ideaciones 0.90 0.78 0.85 0.71
respondidos. paranoides
3. Se convierten esas puntuaciones directas en Psicoticismo 0.52 0.49 0.46 0.47
puntuaciones T (Media = 50 y D.T. = 10). Índice Severidad 0.16 0.09 0.13 0.07 *
También se puede trabajar con percentiles. Global
4. Se considera indicativa de una persona EN Total de 38.78 16.71 33.82 17.05 *
RIESGO toda puntuación T superior a 63. síntomas Positivos
5. Indica presencia de patología severa toda pun- Índice de 1.90 0.48 1.81 0.45 *
tuación igual o superior a T 75 (percentil 98). malestar Positivo
autor, se procedió a hacer un análisis paramétri- Tabla 4. Ítemes con porcentaje superior
co de los datos. al 20% en mujeres
En la comparación entre géneros, NO se en-
contraron diferencias estadísticas significativas en Mujeres
tres de las dimensiones evaluadas: hostilidad, 52% Me preocupo demasiado por lo que pasa.
ideación paranoide y psicoticismo (prueba t de 38% Dolores en la espalda.
Student). 30% Sentir que todo me cuesta mucho
De las nueve dimensiones psicopatológicas esfuerzo.
que analiza esta escala, los valores promedio más 26% Sentirme muy nerviosa, agitada.
altos obtenidos, para cada sexo, correspondieron 26% Comer demasiado.
a las siguientes: 25% Sentirme triste.
25% Sentir que algo anda mal en mi cuerpo.
Tabla 2. Promedio de las puntuaciones 23% No poder terminar las cosas que empecé
más altas obtenidas para hombres a hacer.
y mujeres 23% Dormir con problemas, muy inquieta.
22% Tener dificultades para tomar decisiones.
Varones Mujeres 21% Sentirme herida en mis sentimientos.
1) Obsesiones 1) Obsesiones 21% Nauseas o dolor de estómago.
21% Sentir que no me valoran como merezco.

Vol. 6, núm. 1
y compulsiones y compulsiones
2) Ideas paranoides 2) Depresión
3) Depresión 3) Ansiedad
4) Hostilidad 4) Ideas paranoides El 1% de las mujeres consignó como respuesta
bastante o mucho el haber pensado en quitarse
la vida.
Cabe afirmar que, en términos globales, los Aunque existen problemáticas en común, como


sentimientos de ansiedad y hostilidad son los que puede inferirse de la lectura de los porcentajes
más diferencias presentan entre géneros: los va-

Psicología y Ciencia Social


enunciados, es posible pensar que en las mujeres
rones admiten sentirse más hostiles (agresivos) y predominaron sentimientos de inseguridad fren-
las mujeres más tristes y deprimidas. te a la toma de decisiones, tristeza, dolor y el
Se procedió a realizar un análisis de las respues- sentirse poco valoradas a pesar de los esfuerzos,
tas a cada uno de los 90 ítemes que integran la lista mientras que en la muestra masculina aparecen
de síntomas. En la consigna se pidió a los sujetos señalados con más frecuencia síntomas relacio-
que marcaran cada uno de tales ítemes pensando nados con el nerviosismo y la falta de calma, la
en cómo se habían sentido durante la última se- inestabilidad psicomotora. Las personas de am-
mana, en qué medida ese problema les había bos sexos reconocieron como síntomas principa-
preocupado o molestado. Se analizaron solamente les el preocuparse demasiado por lo que les
las respuestas a las opciones bastante y mucho con sucedía y el sentir que hacer las cosas cotidianas
porcentajes superiores al 20% (ver tablas 3 y 4). requería mucho esfuerzo que se experimentaba
principalmente a nivel corporal, sobre todo entre 53
los varones.
Tabla 3. Ítemes con porcentaje superior También se estudió la probable existencia de
al 20% en varones diferencias estadísticas significativas entre hom-
bres y mujeres en los valores promedio de las
Varones nueve dimensiones e índices globales según la
43% Me preocupo demasiado por lo que pasa. variable edad. Sólo se encontraron diferencias con
34% Nerviosismo. cierta significación estadística (t de Student), re-
29% Comer demasiado. codificando la categorización de las edades, en
23% Sentir que algo anda mal en mi cuerpo. el Índice Positivo de Malestar (PSDI), siendo leve-
22% Dolores en la espalda. mente más alto para el grupo de mujeres de
22% Estar inquieto; no poder estar sentado edades entre 48 y 60 años (p = < 0,03) en com-
sin moverme. paración con los hombres. En el Índice de Seve-
21% Sentir que todo me cuesta mucho ridad, también para este grupo etario, se observó
esfuerzo. una diferencia marginal (p = < 0,06). A partir de
estos datos puede decirse que a mayor edad, cieron mayor presencia de somatizaciones, inse-
pareciera que existe cierta tendencia a exagerar guridad social, depresión y ansiedad. Las mujeres
o fingir la gravedad de los malestares que se pa- con edades entre 37-43 años revelaron también
decen a la vez que, simultáneamente, se recono- mayores somatizaciones y sintomatología depre-
ce la presencia de más malestares que entre las siva que los varones. Entre las mujeres de 44 a 60
mujeres más jóvenes. años se encontró mayor presencia de somatiza-
En la tabla 5 se indican las puntuaciones direc- ciones, obsesiones y compulsiones, inseguridad,
tas o brutas correspondientes a los puntajes trans- depresión, ansiedad, fobias, psicoticismo, el índi-
formados T 50 ( promedio), T 63 ( síntomas con ce de severidad global y el de malestares positi-
significación clínica moderada) y T 75 ( severidad vos así como el total de síntomas positivos, que
clínica). entre los varones de esa misma edad. Los indica-
Si se considera la variable edad según los tres dores de hostilidad e ideaciones paranoides no
grupos, 25 a 36 años, 37 a 43 años y 44 a 60 años, se diferenciaron según sexo en este grupo de
se verifica, para el total de la muestra, que no hubo personas mayores.
diferencias estadísticas significativas entre los
valores promedios de las dimensiones evaluadas
por el listado SCL-90-R. Discusión y Conclusiones
Si se tienen en cuenta esos tres grupos de
edades y la variable género (masculino y femeni- El estudio realizado permite contar con datos ar-
no), se constata que al calcular la significación de gentinos correspondientes a adultos urbanos, ela-
la diferencia entre valores promedios con la prue- borados a partir de la administración de una
ba t, sólo se encontró una diferencia con signifi- técnica de evaluación de síntomas psicopatoló-
cación estadística (p =< 0.01) en el Índice Positivo gicos.
María Martina Casullo

de Malestar, siendo éste mayor entre las mujeres La información obtenida indica que sólo en
de 48 a 60 años. En la muestra total de varones tres del total de las dimensiones estudiadas no hay
también se ha encontrado una sola diferencia es- diferencias según sexos: hostilidad, ideaciones
tadística significativa (p = < 0.01) en la dimen- paranoides y psicoticismo, salvo entre las muje-
sión que evalúa síntomas obsesivos-compulsivos. res de edades más avanzadas donde el nivel más
Los valores promedios fueron más altos para el alto de síntomas psicóticos las diferencia de los
grupo que tiene entre 25 a 36 años, los más jó- varones de su misma edad y entre varones de 25
venes. a 36 años donde los síntomas obsesivos compul-
Del total de sujetos evaluados con edades entre sivos son más elevados. También se comprueba
25 y 36 años, fueron las mujeres las que recono-

Tabla 5. Distribución de las puntuaciones directas según puntajes transformados


T para ambos sexos

54 Mujeres Varones
Síntomas N: 381 N: 379
T50 T63 T75 T50 T63 T75
Somatizaciones 0.85 1.65 2.40 0.57 1.20 1.78
Obsesiones, compulsiones 1.11 2.02 2.87 1.0 1.89 2.72
Sensibilidad interpersonal 0.85 1.67 2.43 0.69 1.46 2.17
Depresión 1.05 1.94 2.76 0.81 1.58 2.29
Ansiedad 0.96 1.78 2.55 0.74 1.47 2.14
Hostilidad 0.80 1.67 2.46 0.78 1.62 2.40
Ansiedad fóbica 0.41 1.08 1.70 0.29 0.80 1.27
Ideaciones paranoides 0.90 1.92 2.85 0.85 1.76 2.61
Psicoticismo 0.53 1.17 1.76 0.46 1.07 1.63
Índice Severidad Global 0.16 0.27 0.38 0.13 0.23 0.31
Total de Síntomas Positivos 38.78 60.49 80.57 33.8 55.98 76.46
Índice de Malestar Positivo 1.90 2.52 3.09 1.81 2.39 2.93
que los valores promedio son mayores en la que son únicamente amas de casa manifiestan
muestra de mujeres. tener más síntomas negativos de salud física (do-
Los datos presentados deben ser interpretados lores de cabeza, reuma, insomnio y gripe) y en-
teniendo en cuenta que los problemas psicopa- tre quienes realizan trabajos fuera del hogar
tológicos humanos tienen una naturaleza sistémi- aparecen síntomas de depresión, tristeza, abati-
ca, no lineal. La cuantificación de un fenómeno miento y soledad. Las mujeres reconocen tener
o proceso psicológico está siempre basada en ope- más problemas de salud, pero viven más que los
raciones que subyacen en distinciones primarias hombres (Sánchez López, 2003).
de tipo cualitativo. Al interpretar los datos que se Es necesario crear una perspectiva teórica
han presentado es necesario tener en considera- enriquecedora desde la cual se analicen e inter-
ción las dimensiones sociales y culturales que preten los datos presentados y evitar simplemen-
guían a los sujetos a responder un inventario o te seleccionar una muy establecida o consolidada.
cuestionario de una manera determinada (Mat- Constituye todo un desafío dejar de ser meros con-
sumoto, 2003). Las dimensiones psicopatológicas sumidores de modelos teóricos vigentes y ser
evaluadas reflejan tanto variaciones subjetivas capaces de transformarlos o recrearlos, a fin de
como interindividuales. Como todo proceso psi- interpretar y aplicar la información obtenida de
cológico requieren diferentes niveles de análisis maneras cultural y socialmente válidas. Como ya
y deben ser estudiadas desde algún modelo teó- se ha señalado, las diferencias más importantes
rico. encontradas en el estudio realizado se dan entre

Vol. 6, núm. 1
Como bien señala Valsiner (2004) es posible los sexos y pocas según la edad cronológica. Si se
diferenciar dos funciones implícitas en todas las toma como punto de referencia la puntuación
teorías psicológicas: transformada T 63 (tabla 5) que indica presencia
de patología moderada, para somatizaciones, ob-
1. Son herramientas que permiten mirar de una sesiones y compulsiones, sensibilidad interperso-
manera novedosa los datos que se analizan nal, depresión, ansiedad, ansiedad fóbica, índice


con la finalidad de poder comprenderlos y de severidad global, total de síntomas positivos e
explicarlos o, índice de malestar positivo, siempre el valor es

Psicología y Ciencia Social


2. Reflejan posiciones mentales (y socio-ideo- más alto en la población femenina. Los datos con-
lógicas) que se sostienen por la simple razón signados en la tabla 1 muestran que las mujeres
de adherir al mercado epistémico hegemó- reconocen mayor presencia de síntomas en nue-
nico. ve de las doce dimensiones evaluadas. Posible-
mente ese mayor reconocimiento obedezca a la
En el quehacer científico es preferible que existencia de normativas culturales vigentes que
predomine la primera de las posiciones mencio- asocian ciertos tipos de malestares psicológicos
nadas, aunque la historia del surgimiento y man- con la identidad femenina o a que el padecimien-
tenimiento de las teorías psicológicas pone en to de esos malestares forman parte de la cons-
evidencia que algunos sistemas teóricos como el trucción de tal identidad y no de la masculina.
conductismo, el psicoanálisis o la psicometría –a Por otra parte, el análisis de porcentajes de res-
modo de ejemplos– han llegado a convertirse en puestas con mayor valoración en el listado de 55
ortodoxias en momentos históricos específicos. síntomas por sexos revela que tanto hombres como
La investigación empírica es esencial para la mujeres señalan con más frecuencia preocupa-
construcción de un sistema teórico; es esa cons- ción por lo que está sucediendo, pero a conti-
trucción la que conforma el conocimiento cien- nuación y tomando porcentajes decrecientes, las
tífico y no la mera acumulación de datos. mujeres señalan dolores de espalda, tener que
Los géneros sexuales se conforman en el esforzarse demasiado en sus quehaceres cotidia-
contexto de valores que orientan las construccio- nos y sentirse muy nerviosas y agitadas, en tanto
nes de identidades. La masculinidad y la feminei- que los hombres ubican el nerviosismo, comer
dad aparecen asociadas con formas diferentes de demasiado y preocupaciones por la salud corpo-
manifestar algunos malestares psicológicos y físi- ral. Es importante tener en cuenta que el 1% de
cos. En los últimos veinte años se han concretado las mujeres argentinas evaluadas admitió haber
estudios que ponen de manifiesto diferencias pensado en quitarse la vida, respuesta que no se
significativas en la forma de enfermar y morir registra en las respuestas masculinas. Los datos
entre hombres y mujeres. Otro factor importante fueron relevados durante el año 2003, época en
es la edad: las mujeres adultas de 45 a 65 años que Argentina empezó a intentar recuperarse de
una importante crisis económica y política inicia- En un estudio sobre correlatos de los afectos
da en diciembre de 2001. (Rodríguez y Church, 2003) se sostiene que si bien
La ontogénesis humana es necesariamente un se cuenta con soporte empírico para admitir la
producto de la endoculturación en la que tanto el comparabilidad cross-cultural entre afectos, exis-
contexto histórico-cultural como la mente huma- ten diferencias en el contenido de los afectos más
na son mutuamente constitutivos (Kashima, 1998). específicos ya sean positivos o negativos (malesta-
Si se hace la comparación con los valores res) entre subculturas, como lo son la rural y la ur-
obtenidos en Estados Unidos (ver Tabla 6), país en bana, aunque integren una misma región cultural.
el que se diseñó el listado, se verifica que: Los valores obtenidos en el estudio presenta-
do en este artículo difieren de los correspondien-
tes a la muestra de población general que figuran
en el manual en inglés del SCL-90-R, por lo que
es imprescindible el uso de normas estadísticas
locales para interpretar de forma válida las pun-
tuaciones obtenidas, cuando se administra el lis-
tado de síntomas a sujetos urbanos argentinos.

Referencias

Beaglehole, R., R. Bonita y T. Kjellstrom (1994).


Epidemiología Básica. Washington: Oficina
Panamericana de la Salud, pp. 1-11.
Bjorkly, S. (2002). SCL-90-R Profiles in a Sample
of Severely Violent Psychiatric Inpatients.
Aggresive Behavior, 28, pp. 446-457.
Casullo, M. M. y A. Castro Solano (1999). Sínto-
mas psicopatológicos en estudiantes adolescen-
tes argentinos. Anuario de Investigaciones,

56
Kashima, Y. (1998). Culture, Time and Social Sánchez López, M.P. (2003). Mujer y Salud. Fa-
Psychology of Cultural Dynamics. Cross-Cul- milia, trabajo y sociedad. Madrid: Díaz de
tural Psychology Bulletin, 32 (2), pp. 8-13. Santos, pp. 3-43.
Martí Tusquets, S. y M.J. Murcia Grau (1988). Valsiner, J. (2004). Culture in Psychology. Between
Enfermedad mental y entorno. Barcelona: Ed. Social Positioning and Producing New Know-
Anthropos, pp. 134-136. ledge. Culture & Psychology, 10, (1), pp.
Matsumoto, D. (2003). The Discrepancy Between 5-27.
Consensual-Level Culture and Individual-Level Vassend, O. y A. Skrondal (1999). The Problem of
Culture, Culture & Psychology, 9, (1), pp. 89-95. Structural Indeterminacy in Multidimensional
Rodriguez, C. y A.T. Church ( 2003). The structure Symptom Report Instruments. The Case of SCL-
and personality. Correlates of affect in Mexico. 90-R. Behaviour Research and Therapy, 37, pp.
Evidence of Cross-Cultural Comparability using 685-701.
the Spanish Language. Journal of Cross-Cultu- Woodworth, R.S. (1918). Personal Data Sheet.
ral Psychology, 34, (2), pp. 211-230. Chicago: Stoelting.

Vol. 6, núm. 1

Psicología y Ciencia Social
57

También podría gustarte