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evolucionismo

Evolucionar proviene del vocablo latino “evolutionis” que a su vez proviene del verbo
“envolvere”, compuesto por “ex” que implica sacar algo al exterior y “volvere” = rodar, por lo
tanto es sacar afuera algo que existía latente.

A su vez, “ismo” es un sufijo griego usado para designar posturas o ideas; por ello,
evolucionismo designa una doctrina, que en el campo de las ciencias naturales afirma que la
vida se fue formando por evolución o derivación de las formas menos evolucionadas o más
simples a las mayores y más complejas, existiendo al principio sola pocas especies de las que
el resto serían derivaciones surgidas como consecuencia de la necesidad de adaptación. Esta
teoría fue desplegada magistralmente por Darwin en su teoría de la evolución de las especies.

El darwinismo social es una teoría social1 que defiende que la teoría de la


evolución de Charles Darwin tiene aplicaciones sociales en comunidades humanas. Está
basado en la idea de la supervivencia del más apto2 concebido como mecanismo de evolución
social3 y la creencia de que el concepto darwiniano de la selección natural puede ser usado
para el manejo de la sociedad humana, insistiendo en la competición4 (étnica, nacional, de
clase, etc.) por recursos naturaleso diversos puestos sociales.

El materialismo es la idea que postula que la materia es lo primario y que la conciencia existe
como consecuencia de un estado altamente organizado de ésta, lo que produce un cambio
cualitativo.
En cuanto a la relación del pensamiento humano y el mundo que nos rodea y la
cognoscibilidad de ese mundo, el materialismo afirma que el mundo es material y que existe
objetivamente, independientemente de la conciencia. Según esta concepción, la conciencia y
el pensamiento se desarrollan a partir de un nivel superior de organización de la materia, en
un proceso de reflejo de la realidad objetiva.

La concepción materialista de la historia (también conocida como materialismo histórico)


es un término acuñado por el marxista ruso Gueorgui Plejánov, que alude al marco conceptual
identificado por Karl Marx y usado originalmente por él y Friedrich Engels para comprender la
historia humana.1
Aunque el materialismo histórico se halla estrechamente ligado al marxismo; historiadores,
sociólogos e intelectuales no ligados al marxismo han tomado elementos de aquel para
elaborar sistemas y enfoques materialistas para el estudio de la historia.

El materialismo cultural es un enfoque de investigación científico


en antropología y sociología, que da prioridad a las condiciones materiales en la explicación
sobre las causas de las diferencias y similitudes socioculturales. Propone tres divisiones para
los componentes de las culturas: infraestructura, estructura y superestructura.
La infraestructura corresponde a las prácticas de producción y reproducción y tendría prioridad
causal sobre los otros dos sectores por estar más relacionada con la supervivencia y bienestar
humanos. La estructura se compone de las características organizativas como las relaciones
de parentesco y la política económica. La superestructura se compone de los sectores
ideológicos y simbólicos como la religión.

Escuela critica

La Escuela de Frankfurt fue uno de loarxismo, la literatura y el arte contemporáneo. La función


de la teoría crítica era analizar minuciosamente el origen y discursos de procesos sociales, sin
aceptarlas de inmediato como hacían los empiristas y positivistas, pues ahí residía la trampa
de naturalizar hechos sociales. La ideología no escapaba de la ciencia, pues toda
construcción social llevaba en sí misma una determinación moral.

El difusionismo es el término tomado de la Antropología social por el que se conoce a una


corriente teórica de las escuelas arqueológicas occidentales de finales del siglo XIX y
principios del siglo XX. El difusionismo se asocia a la Escuela cultural historicista que parte de
la premisa de que las culturas materiales halladas en las excavaciones corresponden
a civilizaciones concretas y éstas, a su vez a etnias. A partir de ahí, los difusionistas creen que
a lo largo de la historia del hombre han existido zonas llamadas nucleares de irradiación de
innovaciones.

El funcionalismo es caracterizado por el utilitarismo otorgado a las acciones que deben


sostener el orden establecido en las sociedades. Es una corriente teórica surgida en Inglaterra
en el año 1930 en las ciencias sociales, especialmente en sociología y antropología social. La
teoría está asociada a Émile Durkheim y, más recientemente, a Talcott Parsons, además de
muchos otros autores como Herbert Spencer, Bronislaw Malinowski y Robert Merton. El
funcionalismo se caracteriza por un enfoque empirista que preconiza las ventajas del trabajo
de campo. En este sentido, los teóricos funcionalistas identifican en sus textos comunicación
con comunicación de masas, porque esa es la realidad de la sociedad moderna. Hasta el siglo
XIX, la mayoría de las labores se realizaban en un gabinete, mediante relatos sesgados de
viajeros. El funcionalismo abrió el camino de la antropología científica, desarrollándose luego
con gran éxito en Estados Unidos. La corriente funcionalista es la escuela más extendida; se
ha llegado a naturalizar y estudiar el paradigma de las ciencias de la comunicación. Esta
circunstancia se ha entendido como lógica porque es la perspectiva que mejor se identifica
con la dinámica y los intereses del sistema audiovisual.

Funcionalismo psicológica

Psicología Funcional o funcionalismo se refiere a una corriente filosófica y psicológica que


considera la vida mental y el comportamiento en términos de adaptación activa al ambiente
por parte de la persona.1 Como tal, proporcionó las bases generales para el desarrollo de
teorías psicológicas que sin embargo no facilitan por sí mismas su verificación mediante
experimentos controlados y psicología aplicada.
El funcionalismo surgió en los Estados Unidos a finales del siglo XIX como una alternativa
al estructuralismo.2 Aunque el funcionalismo nunca se convirtió en una escuela formal, se
construyó sobre la base de las preocupaciones del estructuralismo por la anatomía de la
mente y condujo a enfocar la atención sobre las funciones de la mente, y más tarde
al conductismo.

El funcionalismo estructuralista es una construcción teórica que ve a la sociedad como


un sistema complejo, cuyas partes trabajan juntas para promover la solidaridad y estabilidad.
Se entiende como el estudio de una sociedad conocida como estructura o sistema social.1
Este enfoque ve a la sociedad desde una orientación de nivel macro, que es un enfoque
amplio en las estructuras sociales que conforman la sociedad en su conjunto y considera que
la sociedad evoluciona al igual que los organismos.

Escuela cultural y personalidad

Rechazo de la causalidad y la evolución, influencia de Freud y Boas.


Interpretación de las culturas en términos psicológicos.
Interrelacionan las creencias y prácticas culturales con la personalidad del individuo.
Importancia que le dan también a las experiencias de la edad temprana, pero no tratan el porqué
de las creencias y prácticas que según ellos modelan la personalidad o caracteres nacionales.

El Interaccionismo simbólico es una de las corrientes de pensamiento microsociológico,


relacionada también con la antropología y la psicología social, que se basa en la comprensión
de la sociedad a través de la comunicación y que ha influido enormemente en los estudios
sobre los medios. El interaccionismo simbólico se sitúa dentro del paradigma interpretativo.
Este analiza el sentido de la acción social desde la perspectiva de los participantes. Dicho
paradigma concibe a la comunicación como una producción de sentido dentro de un universo
simbólico determinado.

El constructivismo social es una teoría que sugiere que el conocimiento científico no


constituye un corpus neutro de datos independiente de las prácticas culturales y los valores,
sino que se origina en el seno de la sociedad, con lo que ello conlleva.1
Por lo tanto, los datos y las prácticas de la ciencia son, o bien construcciones sociales en su
totalidad (constructivismo duro) o bien lo son en parte (constructivismo blando).1
En la práctica, el constructivismo social se interesa por el trabajo en el laboratorio,
las publicaciones científicas y los flujos de información en tanto qué procesos deben
estudiarse desde una perspectiva sociológica y no sólo en términos puramente científicos.