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EL ARTE GÓTICO

1. CONTEXTO HISTÓRICO Y SOCIAL.


2. LA ARQUITECTURA.
a) Principales elementos constructivos.
b) Alzado.
c) Fachadas
3. LA ESCULTURA.
4. LA PINTURA.
a) Estilo Lineal.
b) Gótico Italiano.
c) Estilo Internacional.
5. LAS ESCUELAS EUROPEAS.
a) Francia
b) Alemania.
c) Inglaterra.
d) Italia.
6. LOS PRIMITIVOS FLAMENCOS.
7. EL GÓTICO ESPAÑOL.
a) Arquitectura.
b) Escultura.
c) Pintura
1. CONTEXTO HISTÓRICO Y SOCIAL

El Gótico se desarrolla entre mediados del siglo XII y principios del siglo XVI,
salvo en Italia, donde el Renacimiento se inicia a principios del siglo XV. Su núcleo
originario estaría en la Isla de Francia con Saint Denis en París y la catedral de Sens en
Francia, hacia 1125.

Su nombre se debe al pintor manierista Giorgio Vasari que alude al estilo como
“gótico” al considerarlo de origen germánico y propio de godos, acentuando el aspecto
despectivo de este arte anterior al Renacimiento. Para los artistas del Renacimiento nada
es comparable al arte clásico del que ellos sacan su inspiración.

Si el Románico es recogimiento, oscuridad y predominio de masas sobre vanos,


el Gótico implica todo lo contrario, luz, color, elevación, expresividad, naturalismo. El
abad Suger, promotor de la construcción de Saint Denis, recoge en sus pensamientos
estas ideas que reflejan a la perfección el cambio sustancial que conlleva este estilo
artístico.

La Reforma cisterciense tuvo un papel crucial también. Contra la relajación de la


Iglesia, San Bernardo funda la orden del Císter. San Bernardo establece normas muy
precisas sobre los nuevos templos, proscribiéndose todo tipo de decoración y
limitándose la arquitectura a sus elementos estructurales. Esta nueva situación permite a
los arquitectos despreocuparse del ornato y atender únicamente a las cuestiones
técnicas. De este modo la ingeniería arquitectónica da unos pasos gigantescos en la
segunda mitad del siglo XII hasta alcanzar su madurez en el siglo XIII.

A partir del siglo XIII se reactivará el comercio y las ciudades (burgos) crecieron
espectacularmente. El gótico se ve favorecido por una intensa actividad urbana y
comercial, que convertirá a las ciudades en potentes focos culturales. En ellas van a
aparecer las universidades. Paralelamente al desarrollo de los gremios aparecerá una
burguesía urbana, una nueva clase triunfante que desarrollará un arte urbano, de una
sensibilidad más realista y más naturalista. El edificio más emblemático será la catedral.
Con el desarrollo de las ciudades aparecerá una arquitectura civil. Los edificios más
característicos serán los palacios urbanos y los edificios municipales. Como
ayuntamientos y lonjas.

2. LA ARQUITECTURA GÓTICA.

La catedral gótica es el edificio más representativo de la nueva sociedad urbana.


Es la Iglesia de la ciudad. Se caracteriza por su verticalidad y su luminosidad. En las
catedrales las columnas ganan altura gracias a los nuevos avances técnicos. Estas
nuevas técnicas constructivas permiten rasgar los muros y sustituirlos por vidrieras de
colores. Las vidrieras tienen una doble función: aislar e iluminar. Sustituyendo al muro.
El vano prevalece sobre el muro. El gótico es ante todo la arquitectura de la luz.
Desaparece así la pintura mural característica del románico y en su lugar se desarrolla la
pintura sobre tabla y los tapices.

a) Principales elementos constructivos.

- Aparece el arco apuntado que proporciona esbeltez al edificio. Los dos


segmentos que lo forman se apoyan mutuamente, contrarrestando los empujes.

- La bóveda de crucería deriva de la bóveda de arista del románico pero formada


por arcos ojivales o apuntados. Con este sistema se concentran los empujes de la
bóveda en los ángulos, lo que permite abrir amplios ventanales y ganar altura. Se
encuentra reforzada por arcos que transmiten los empujes a los arbotantes y
estos a los contrafuertes y finalmente a la tierra.

- El pilar fasciculado mucho más robusto.

- Con respecto a la planta sigue utilizándose la planta de cruz latina, de tres a


cinco naves, crucero destacado en planta y una cabecera con girola y capillas
radiales. La nave siempre en número impar presenta una central más ancha y alta
que los laterales. Termina a los pies con una monumental facha flanqueada por
dos torres.

- El pináculo es una torrecilla de forma piramidal puntiaguda que desempeña


una doble función: estética, embellece y acentúa la verticalidad exterior y
estructural, ya que sirve de contrapeso al empuje del arbotante.

- Los arbotantes, apuntalan y refuerzan el edificio contrarrestando el empuje de


las bóvedas. Transmiten el empuje a los contrafuertes y estos a la tierra. Algunos
arbotantes se utilizan como canales de desagüe de las lluvias y terminan en
figuras fantásticas llamadas Gárgolas.

b) Alzado.

Encontramos tres niveles:

- Arquería: Utiliza arcos apuntados que descansan sobre pilares gruesos a los
que se adosan columnillas para recibir la descarga de los arcos formeros y
fajones y, los nervios de la bóveda.

- Triforio: galería estrecha abierta en el muro de la nave central y que permite el


paso de una persona. Al principio es ciego, más tarde se abre al exterior
mediante vidrieras y el interior con arquerías.
- Claristorio: muro rasgado por ventanales de tracería (decoración arquitectónica
formada por la combinación de figuras geométricas) cerrada con vidrieras. Se
corona con un rosetón. Las vidrieras, iluminan la nave central con una luz
coloreada.

c) Fachada.

Se disponen grandes torres coronadas por agujas (chapiteles), y una decoración


exterior cada vez más abundante y recargada. Junto a los contrafuertes o los arbotantes,
aparecen nuevos motivos ornamentales como los pináculos, las gárgolas y los doseletes,
etc.

3. LA ESCULTURA GÓTICA.

La escultura gótica está definida por el interés hacia la naturaleza manifestado


por los artistas. Conserva el carácter monumental y grandioso de herencia románica,
pero las figuras están dotadas de mayor expresividad abandonando la deshumanización.
Ahora refleja sentimientos y la Virgen y el Niño dialogan mientras que el crucificado se
retuerce de dolor. Este afán expresivo llevará a artista gótico a interesarse por la
anécdota y lo secundario, tratando en ocasiones lo satírico e incluso lo obsceno.

Podemos hablar de varias etapas en el desarrollo escultórico del Gótico, siendo


la primera de composiciones grandiosas y claras, con escasos pliegues angulosos en los
ropajes. A mediados del siglo XIV las figuras se hacen más alargadas y aumentan las
curvas, especialmente en los ropajes. Ya en el siglo XV encontramos cierta reacción
hacia la curva y la figura humana se hace más naturalista, convirtiéndose los rostros en
auténticos retratos. En el relieve se introduce el paisaje hacia el siglo XV.

Las escenas y figuras continúan decorando portadas y capiteles, pero ahora se


incorporan los retablos, sillerías de coro y sepulcros, siendo en estos lugares donde la
escultura gótica alcanzará su punto culminante.

4. LA PINTURA GÓTICA.

Debido al escaso desarrollo del muro, la pintura gótica tiene su primera


ubicación en las vidrieras y en las miniaturas de los códices. Este primer estilo se
denomina Lineal ya que manifiesta una especial atracción hacia las líneas que definen
los contornos. El gótico Lineal abarca todo el siglo XIII y los comienzos del siglo XIV
momento en que se desarrolla un nuevo estilo llamado Gótico Italiano donde las
escuelas de Siena y Florencia –donde destaca la figura de Giotto, verdadero precursor
del Renacimiento- alcanzan cotas sublimes. Gracias al desarrollo económico y la
proliferación de gremios que compiten en la decoración de sus capillas se produce un
importante auge de la pintura. A finales del siglo XIV se desarrolla el Estilo
Internacional donde las influencias italianas se funden con las francesas y flamencas
obteniendo más que interesantes resultados. Durante el siglo XV dos regiones
incorporarán fundamentales aportaciones a la pintura, abandonando el estilo gótico y
acercándose al Renacimiento: Italia, donde se desarrolla el Quattrocento y Flandes
donde la pintura flamenca aporta grandes dosis de realismo y detallismo.

5. LAS ESCUELAS EUROPEAS.

a) Francia.

La arquitectura.

La arquitectura gótica nace y se desarrolla en la Isla de Francia (París). Los hitos


que jalonaron los avances serán las catedrales de Noyon (1150), de Laon y París (1160)
y de Chartres (1195). Naturalmente la altura también es progresiva, y de 22 metros para
la nave central en Noyon se pasa 32,5 metros en París. Todas ellas tienen en común la
pervivencia de algunos elementos románicos y la ordenación del espacio interior
dividido en dos pisos.

La catedral de Chartres se edifica sobre la anterior, románica. Es la primera


catedral que se libera de la galería superior para desplegar airosos arbotantes y en su
interior desaparece la alternancia depilares y columnas, sustituyéndolas por haces de
columnillas que se abren de un modo orgánico para distribuirse en las bóvedas. El
conjunto es de una tremenda unidad vertical que induce a mirar al cielo.

El apogeo y verdadera época clásica comienza con los logros de Chartres, pero
se fija en las catedrales de Reims, Amiens y Beauvais, construidas en la primera mitad
del siglo XIII. El planteamiento de todas ellas es parecido: el crucero, casi al centro, se
continúas con una serie de capillas radiales, que circundan la girola o deambulatorio.
Dos torres gemelas al modo normando flanquean la portada principal que, a su vez,
tienen tres grandes puertas correspondientes a las tres naves. Una larga aguja se coloca
sobre el cimborrio, destacando así el inequívoco deseo de ascensión de la espiritualidad
gótica.

A partir de la segunda mitad del siglo XIII, los avances serán escasos. Se
abandonan las alturas excesivas, aunque no la carencia de muros. Se profundiza más en
la decoración, desarrollándose particularmente, los grandes rosetones y toda aquella
decoración menuda y calada que desemboca en el gótico flamígero del siglo XV.

La escultura

A comienzos del siglo XIII toda la producción artística está ligada a la


arquitectura. La escultura se ciñe, según patrones aún románicos, a su marco
arquitectónico, principalmente en las grandes portadas. El naturalismo que caracteriza el
gótico se va haciendo más patente a medida que avanza el siglo XIII. En las primera
portadas, en Notre Dame de París o en Amiens, las esculturas se adosan al muro sin
atreverse a romper, todavía, el rigor del esquema constructivo. Sin embargo, en la
misma catedral de Amiens las figuras del tímpano del portal de la Virgen Dorada
anuncian, con su gracia de gestos y flexible plegado de paños, el abandono definitivo de
los antiguos esquemas románicos, para insertarse en la nueva corriente de naturalidad y
realismo.

Es en Reims donde la escultura gótica alcanza la madurez del estilo. Algunas


figuras delatan un clasicismo helénico que hace comprender la pureza de ideales del
primer gótico. Otras, como el Ángel de la Sonrisa, de tradición centroeuropea, anuncian
los rasgos que definirán la escultura gótica de los siglos posteriores. Después de Reims,
la escultura repetirá formulas sin convicción, por lo que, como en arquitectura, se
entregará a un decorativismo suntuoso y elegante pero sin el entusiasmo del siglo XIII.

Las vidrieras

De las primeras vidrieras góticas francesas no han quedado sino descripciones.


Sin embargo, en la catedral de Chartres queda la mejor colección de toda la Edad
Media y sin duda la más influyente escuela de toda Europa en el siglo XIII. En este
momento las figuras de los vitrales se ajustan a la geometría que determina la armadura.
Los colores son vivísimos, predominando los azules y rojos, y en menor tono los
amarillos y verdes. Al final del siglo XIII se llega a prescindir de los muros, como en la
Sainte-Chapelle de París.

b) Alemania.

Quizá fue Alemania quien primero recibiera las influencias de la arquitectura


gótica de la Isla de Francia. El gótico alemán será siempre muy compacto. La
verticalidad se acentúa únicamente por sus agujas. En el siglo XIV estas agujas se
calarán con una originalidad netamente distintiva de este gótico. Los modelos franceses
inspiran directamente las de Estrasburgo y Colonia, de hacia mediados del siglo XIII.

La escultura germánica encuentra sus propios valores de expresión ajenos a la


elegancia francesa. Aquí todo resulta mucho más expresivo; el drama o la alegría se
manifestarán con una tremenda fuerza comunicativa. Una de las obras más
significativas es la estatua ecuestre del Caballero de la catedral de Bamberg. En la
misma catedral, El Juicio final del portal de los Príncipes nos manifiesta la escena
dramática y violenta con rasgos feroces y decididos.

c) Inglaterra.

Pronto la arquitectura inglesa creará procedimientos totalmente originales dentro


del gótico. Pueden distinguirse tres fases en su evolución:

- Primera fase: gótico clásico (Early English o primer estilo, siglo XIII). Se
introducen en esta época todos los elementos de la arquitectura gótica francesa: arcos
apuntados, pilares esbeltos, grandes ventanales, arbotantes. Un buen ejemplo son las
catedrales de Lincoln y York.

- Segunda fase: gótico decorativo (siglo XIV). Se acometen los primeros


ensayos de las bóvedas de nervios colgantes, y se multiplican los adornos, sobre todo
los ondulantes. La catedral de Ely y algunas partes de la Gloucester y Wells son de este
momento.

- Tercera fase: gótico perpendicular (último cuarto del siglo XIV y siglo XV). Es
la gran aportación inglesa al gótico europeo, y el momento de máxima originalidad. El
rasgo fundamental es la multiplicación de las bóvedas y de las trompas en forma de
abanico colgante y desplegado, que dan a los interiores una apariencia fastuosa de lujo y
fantasía. Destacan las grandes capillas construidas bajo patronato real: capilla del
Colegio Real de Cambridge, capilla de San Jorge en Windsor, capilla del Colegio de
Eton y capilla de Enrique VII en la Abadía de Westminster.

d) Italia.

La arquitectura

En Italia el arraigo del gótico es precario. La introducción del gótico se hace a


través del Císter y en las primeras obras del siglo XIII se advierte una mezcla constante
de nuevos elementos góticos franceses con los viejos temas románicos de más
raigambre en Italia, como se puede contemplar en la basílica de San Francisco de Asís
(1260). Las características de la arquitectura gótica religiosa italiana son:

- Clasicismo.

- Ausencia de arbotantes, lo que exige en el exterior la utilización de pilares más


robustos como soporte de la bóveda.

- Policromía, mediante mármoles de colores en la línea ornamental del románico


italiano.

- Predominio de la horizontalidad y escasa altura de los edificios.

Los dos monumentos que de manera más pura reflejan estos rasgos son las
catedrales de Siena y Orvieto. En Florencia el escultor Arnolfo Di Cambio levanta la
catedral de Santa María del Fiori y la iglesia de la Santa Croce.

El gótico civil responde a dos tipos constructivos diferentes: el toscano y el


veneciano. En los palacios toscanos el rasgo sobresaliente es la torre, altísima, como en
los palacios de la Signoria de Florencia y Siena, quizás la única construcción que
responde en Italia plenamente al espíritu gótico. El gótico civil veneciano no ofrece un
tipo uniforme (Palacio de los Dux), pero tiende a resaltar los elementos ornamentales en
un deseo de mostrar el lujo de la construcción.
La escultura

El más sorprendente escultor del siglo XIII es Nicolás Pisano (1280). Su


extraordinario instinto clasicista le lleva a producir una obra que se anticipa en el tiempo
el Renacimiento. Aunque parece proceder del Sur, es en Pisa donde nos ofrece la obra
más sorprendente y genial del Duecento. Para el baptisterio realiza los relieves del
púlpito; éste es hexagonal lo que permite labrar seis escenas de la iconografía cristiana,
todas ellas tratadas con la solemnidad y la grandeza de la estatuaria romana.

Sin embargo, su hijo Juan Pisano resulta un ardiente goticista, más próximo a la
expresividad alemana y al fuerte dibujo francés, que a la serenidad de los clásicos.
Labra púlpitos en Pisa y Pistoia y extraordinarias Vírgenes con el Niño para la catedral
de Siena. Su dramatismo lleva a sus últimas consecuencias el expresionismo
característico del realismo gótico.

La pintura

Frente a la más primitiva pintura italiana de influencia bizantina, preocupada por


la decoración y el dibujo plano, la pintura del Trecento muestra un mayor interés por la
belleza naturalista y el juego de los volúmenes. En este siglo la actividad pictórica se
acelera. La escuela florentina, tiene en Giotto a su máximo representante y verdadero
revolucionario de la historia de la pintura. Giotto rompe con los convencionalismos del
denominado estilo bizantino. Su espíritu de observación le distancia de los maestros
sieneses; la monumentalidad de las figuras, por ejemplo su Virgen en el trono; el
dramatismo de las expresiones; el movimiento, de una intensidad excepcional en las
lanzas del Prendimiento de Jesús, anuncia un estilo nuevo, más vivo y más humano.

6. LOS PRIMITIVOS FLAMENCOS.

A partir de la segunda mitad del siglo XIII, en las ciudades flamencas se


concentra la producción de tejidos de lana. Las grandes compañías instalan en Brujas
representantes encargados del comercio de telas de Flandes y Brabante. Será en el siglo
XV y en algunas ciudades flamencas donde aparecerá una extraordinaria escuela
pictórica. Los pintores denominados primitivos flamencos.

La mayoría de las obras son pequeñas, más apropiadas por tanto para adornar
estancias hogareñas que templos o palacios. Con frecuencia constan de tres tablas
(trípticos); las laterales sirven de puertas a la central, y en su cara exterior se les pinta
con tonos grises (grisallas) que imitan el efecto de la escultura.

Algunas notas funden la tradición gótica con la sensibilidad renacentista:

- Minuciosidad

- Naturalismo.
- Amor al paisaje.

- Delectación en la reproducción de los objetos. Los pintores se detienen más en


las cosas pequeñas que llenan la vida cotidiana.

- El material utilizado es la tabla.

En el manejo de las luces y en la pasión por el paisaje, Flandes anticipa valores


de la pintura renacentista, aunque todavía las formas estáticas, la escasa relación de las
figuras –casi siempre dispuestas frontalmente- y el predominio de los detalles y las
partes sobre el conjunto nos sitúan en la última etapa del gótico.

Los iniciadores del estilo son los hermanos Van Eyck, que pintan el
extraordinario Tríptico del Cordero Místico. Jan Van Eyck es el gran retratista de la
escuela (La Virgen del Canciller Rollin, La Virgen del Canónigo Van der Paele o El
matrimonio Arnolfini). Roger van der Weyden es el pintor del dolor; introduce una
preocupación por los sentimientos que lo aleja de la solemnidad hierática de los otros
maestros, y en otro orden es el artista de las grandes composiciones (El
Descendimiento). El paisaje es dimensión inexcusable de casi todas las pinturas de la
escuela, pero en Patinir y Brueghel se convierte en género. Patinir pintará El paso de la
laguna Estigia. Pero quizá el pintor más inclasificable es el Bosco, autor de un mundo
extraño, alegórico y burlesco. Sus obras más ambiciosas serán El jardín de las Delicias
y El infierno.

7. EL GÓTICO ESPAÑOL

En general la arquitectura gótica española se caracteriza por un menor interés


hacia la altura que el que manifiestan los modelos franceses. En España las
construcciones serán especialmente anchas, sin que las torres ni las agujas determinen el
espacio exterior.

a) Arquitectura.

-Castilla y León.

La catedral de Cuenca es la más primitiva ya que se termina a principios del


siglo XIII. La catedral de León es la más sorprendente y deliciosa realización gala en
nuestro suelo. Es coetánea de las grandes catedrales francesas. Un gótico así hace
pensar en la existencia de un maestro francés en su traza original. En León la búsqueda
de la luz tiene cumplidas soluciones con su impresionante conjunto de vidrieras, uno de
los más importantes de Europa: en ellas el color es más rico que en las francesas y sobre
el predominio de azules y rojos, tan francés, aquí se aporta la gama de verdes, ocres y
amarillos. La catedral de Burgos (1221) tiene claras conexiones con las catedrales
francesas, especialmente con Bourges y Reims, pero con relación al ideal francés, a la
de Burgos le falta altura. Sin embargo, la catedral más genuinamente española de las
catedrales góticas del siglo XIII es la de Toledo (1226). En ella trabajaron el Maestro
Martín y Petrus Petri. El conjunto se caracteriza por la poca altura y gran anchura.
Además de esto, algunos detalles, como la brevedad del coro y el uso de arquillos
lobulados y cruzados en el triforio del mismo, son netamente españoles. Las vidrieras
manifiestan la superior policromía sobre las francesas, citada en León.

- Corona de Aragón: Cataluña y Baleares.

El principal grupo de iglesias catalanas se realiza en el siglo XIV. Una de las


catedrales más antiguas es la catedral de Barcelona, comenzada en 1298. Su interior de
tres naves es de una grandiosidad majestuosa, y sin poseer grandes dimensiones parece
gigantesca gracias a la esbeltez de sus pilares y la reducida dimensión de capiteles y
adornos. En Gerona (1416) se realizó una de las más colosales síntesis del gótico
europeo. La colosal nave de algo más de 22 metros de anchura es aún hoy un verdadero
prodigio de ingeniería constructiva. La colegiata de Santa María del Mar, en Barcelona,
es el más científico y el más armonioso de los edificios de la época. La catedral de
Palma es enorme en altura –la segunda de toda Europa-, no obstante la anchura también
es enorme.

- El siglo XV.

Con los Reyes Católicos se logrará este peculiar estilo en el que la grandiosidad
frena el ímpetu decorativo de las últimas formas del gótico. Ejemplo singular es la
iglesia de San Juan de los Reyes de Toledo. En las catedrales de Sevilla, Salamanca y
Segovia se dan los últimos grandes ejemplos del gótico hispano.

b) Escultura

Es en Burgos donde se encuentra la más rica y homogénea colección del siglo


XIII. La puerta sur del crucero, la llamada del Sarmental, posee un delicioso conjunto
de Apóstoles, y, en la misma catedral, en las torres y en el claustro alto se encuentra la
bellísima estatua de Beatriz de Suabia. En León se encuentra la otra gran colección de
estatuaria gótica del siglo XIII (La virgen y el Niño, Los Tres Reyes, La Anunciación).
De mano del Maestro Manrique parece ser la bellísima Virgen Blanca, del parteluz de la
puerta principal.

El gran siglo de la escultura gótica española será el XV. La gran figura de este
siglo será Gil de Siloé. Dotado de gran fantasía creadora, no se somete a reglas ni a
cánones tradicionales. Con su increíble maestría técnica dota a sus imágenes del más
exigente realismo burgués del momento. Entre otras obras importantes, como la portada
del colegio de San Gregorio de Valladolid o el retablo de Santa Ana en la capilla del
Condestable de la Catedral de Burgos, destaca el magnífico conjunto de la cartuja de
Miraflores, también en Burgos con los sepulcros de Juan II y su esposa, el de su hijo
Alfonso y el extraordinario retablo.

c) Pintura.
Después de Italia, es España el país que ofrece más interés por la pintura durante
la Edad Media. En España se trabajará poco la pintura mural al fresco, prefiriéndose la
tabla. En el siglo XIII destacan las miniaturas de las Cántigas de Alfonso X. En el siglo
XIV en Cataluña destacará Bernat Martorell con el retablo de San Jorge. En el siglo XV
Luis Dalmau pintará La Virgen de los Consellers. Sobresale Bartolomé Bermejo con su
Santo Domingo de Silos o La Piedad del Arcediano de Desplá. En Castilla y León la
figura más importante es Fernando Gallego con su Retablo de Santa Catalina.