Está en la página 1de 20

ISSN: 1139-8736 Depósito Legal: B-25223-99

2.2. Definiciones de meronimia La distinción entre entidad y evento ha servido como principio básico en la definición de las categorías gramaticales de sustantivo y verbo. Sin entrar ahora en ulteriores clasificaciones, como que haya sustantivos que parecen más un evento que una entidad, encontraremos natural que,

debido a nuestro conocimiento del mundo, las entidades puedan ser divididas en partes discretas o al menos identificables. Una yegua individualizada puede ser dividida o analizada entonces desde varios puntos de vista: anatómico (cabeza, cuartos traseros, manos, cola, quijada) o desde el punto de vista de su composición química o biológica (tejido muscular, agua, leucocitos). También desde el punto de vista genérico, puede ser dividida en las distintas clases de yeguas, en unos casos por poseer propiedades distintas, como el color, (alazana), en otros por pertenecer a otra especie (percherón). Nos encontramos ante distintas formas de analizar intensionalmente una entidad. Todos esos elementos léxicos (yegua, cabeza, leucocito) parecen claramente relacionados entre sí en nuestra mente y en nuestros discursos. Pero fuera de contexto, en su paradigma, tanto el tipo de relación como la distancia de esas relaciones son distintas a todas luces. Si alguien nos preguntara si la palabra ‘yegua’ y la palabra ‘quijada’ están relacionadas, posiblemente nuestro razonamiento y consiguiente respuesta sería una de las siguiente (se han escogido palabras no ambiguas para mostrar mejor la relación):

1.

La

quijada

es

una

parte

de

la

cabeza

de

la

yegua.

2.

La

quijada

es

la

mandíbula

de

la

yegua.

3.

La

quijada

es

un

hueso

de

la

yegua.

4.

La

quijada

es

una

parte

de

la

yegua.

5.

La yegua usa la quijada para masticar. Si, en cambio, preguntáramos qué relación hay entre los significados «yegua» y «agua», las

respuestas que podríamos obtener serían las siguientes:

6.

La

yegua

bebe

o

abreva

agua

7.

La

yegua

nada

en

el

agua

8.

El

agua

forma

parte

de

la

yegua

9.

La yegua posee un setenta por ciento de agua

 

En el primer caso, el de la yegua y la quijada, la relación es mucho más cercana o accesible, mientras que en el segundo la relación parece exigir una serie de verbos o eventos en los que ambas entidades suelen aparecer juntas. Efectivamente, en principio, la relación parte-todo puede ser fácilmente comprendida de manera intuitiva o mediante ejemplos claros como pedal-bicicleta. Lyons (1977:294), define la relación parte-todo de la siguiente manera:

Es la relación que existe entre las partes y el todo.

Es diferente de la hiponimia: un brazo no es un tipo de cuerpo, sino parte del cuerpo.

Están sujetas a construcciones posesivas inalienables (frente a las alienables como Juan tiene un libro o El libro de Juan). Concluye diciendo que existe tanta diversidad de tipos de relaciones parte-todo como en la hiponimia y quasi-hiponimia. Cruse (1986) se centra en las unidades léxicas usadas para describir partes y todos. Para él MERONIMIA es la relación semántica entre una unidad léxica que denota una parte y lo que denota el correspondiente todo y CO-MERONIMIA la relación entre unidades léxicas que denotan partes hermanas. Afirma que, aunque hay una conexión íntima entre una jerarquía parte-todo extralingüística y la correspondiente jerarquía léxica, son distintas y no pueden ser confundidas. En muchas ocasiones ambas jerarquías no son isomórficas. Por ejemplo, «brazo» es parte-de «cuerpo humano», pero en la realidad son dos y no un solo nodo como en el léxico. Hay así dos tipos diferentes de jerarquías léxicas que se refieran a partes:

1) La verdadera meronimia, cuya estructura está determinada puramente por criterios lingüísticos. 2) La llamada jerarquía parte-todo etiquetada, la cual es formalmente idéntica a la jerarquía extralingüística correspondiente. Evidentemente, lo que interesa aquí es la primera. Para Cruse (1986:160 y ss), la meronimia consiste en realidad en una familia numerosa de relaciones más o menos similares. Él va a tratar la relación meronímica central o ideal y algunas complicaciones (que provienen de opcionalidad frente a necesidad y de sensa spectra). Aporta la siguiente definición de meronimia:

Definición Restringida de Meronimia:

«X is a meronym of Y if and only if sentences of the form 'A Y has Xs/an X' and 'An X is a part of a Y' are

normal when the noun phrases an X, a Y are interpreted generically

Estas fórmulas son llamadas test-frames o contextos de diagnosis:

A hand

has

fingers

-

A

finger

is

a

part

of

a

hand

A car

has

wheels

-

A

wheel

is

a

part

of

a

car

A wife has a husband

 

-

?A

husband

is

a

part

of

a

wife 1

A sound has a pitch and a volume - ? A volume is a part of a sound 2

 
 

Estos contextos excluyen, no obstante, casos claros de partes y todos:

 

?A

handle

is

a

part

of

a

bag

-

?A

bag

has

a

handle

A

sepal

is

a

part

of

a

flower

-

?A

flower

has

sepals

A

root is a part of a word - ?A word has a root

 

Por lo que necesita el siguiente contexto de diagnosis para acoger estos casos The parts of a Y

includes

the X/Xs, the Z/Zs. etc.

 

The

parts

of

a

flower

include

the

sepals,

the

petals,

The parts of a word include the root, Estos ejemplos también responden a la prueba the X and other parts of a Y. Según Cruse (1986), existen varios factores que gobiernan los diferentes resultados obtenidos con estos contextos de

prueba:

1.

Opción o necesidad de la relación.

Casos de necesidad canónica: oreja es una meronimia canónica de cuerpo y cuerpo es un holónimo canónico de oreja. Casos de relación opcional: picaporte es una meronimia facultativa de puerta y puerta es un holónimo facultativo de picaporte.

Ambos pueden ser unilaterales o bilaterales. Las variantes en una relación entre un merónimo X y un holónimo Y son las siguientes:

I. X is a canonical meronym of Y; Y is a canonical holonym of X (hand & finger) ++

X is a canonical meronym of Y; Y is a facultative holonym of X (liquen & hongo)-+

II

III. X is a facultative meronym of Y; Y is a canonical holonym of X (tiutlar & periódico)+- IV. X is a facultative meronym of Y; Y is a facultative holonym of X (university & museum)--

Las Para-meronimias, como es medical school y university, están definidas sobre la expectación más que sobre la necesidad 3 .

2. Relaciones de congruencia

Disyunción, inclusión y solapamiento Este factor significa una mala aplicación del par con el contexto de verificación estricto con respecto a las relaciones de congruencia. Para Cruse, la disyunción no es aplicable a la meronimia y la inclusión puede manifestarse en uno de los sentidos siguientes:

a) Super-meronimia es la meronimia más general que el holónimo, es decir, establece una relación sin ambigüedad con al menos otro holónimo (página-libro; nail-toe, en la que nail es super-meronimia bilateralmente canónica de toe). b) Super-holonimia, en la que la holonimia es más inclusiva, (body- penis/vagina); un ejemplo de super-holonimia bilateral canónica es la relación entre «flor» y «sépalo» (flower y sepal). Otro ejemplo de una relación facultativa de par no-congruente es la que hay entre barba y cara, pues la primera es opcional y la segunda necesaria con respecto a aquélla. Así, barba es un hipo- merónimo facultativo unilateral de cara, mientras cara es un super-holónimo canónico unilateral de barba. La superposición es el otro tipo de relación no-congruente. Es el caso de stalk (tallo, pecíolo, pedúnculo) y leave (hoja), considerado el uno como semi-merónimo del segundo, ya que no todas las hojas tienen tallo y las flores, como las hojas, puede tener tallo también.

3. El factor que interfiere con el contexto de diagnosis más estricto de meronimia es la existencia

de un espectro de sentidos (sense-spectre) de sentidos de localización. Por ejemplo: handle es super- merónimo de door, ya que handles of door and drawers es posible. Sin embargo, más que una estricta

super-relación, esto es así porque los sentidos de localización, puerta y cajón, son próximos uno del otro. Por lo tanto, sería mejor considerar handle como meronimia (local) espacial de door y door como canónica, holónimo de localización de handle.

4. Otro tipo de relación meronímica es la que existe entre blade y leaf. La peculiaridad reside en

que blade puede ser parte de leaf, si leaf tiene stalk, y la totalidad de leaf, si no tiene stalk. Denomina esta relación holo-meronimia y blade sería un holo-merónimo de leaf. Por su parte, Chaffin, Herrmann & Winston (1987:417-444) aluden a que la Lingüística Lógica y la Psicología Cognitiva han intentado comprender recientemente la naturaleza de las relaciones semánticas. Para ellos:

1) El conocimiento de partes y todos se puede expresar de muchas maneras especializadas. 2) Centran el foco de la relación a partir de los siguientes términos en inglés:

part

of

the

X

is

part

of

the

Y

X

is

partly

Y

X's

are

part

of

Y's

X

is

a

part

of

Y

the parts of a Y include the Xs, Zs y expresiones similares, como en los predicados The head is part of the body, Bicycles are partly aluminum,

Pistons are parts of engines, Dating is a part of adolescence, The parts of a flower include the stamen, the petals, etc. Así pues, para Chaffin, Herrmann & Winston las relaciones meronímicas, desde un punto de vista lógico, se entienden como las que expresan relaciones de estricto orden parcial. Las relaciones de estricto orden parcial son 4 :

P=

is

a

part

of

TRANSITIVAS

Si

aPb

&

bPc

entonces

aPc

IRREFLEXIVAS

-aPa

ANTISIMÉTRICAS -bPa Desde su punto de vista, esta visión de las relaciones como orden parcial tiene una especial importancia:

«These logical properties of meronymic relations make them particularly important to our understanding of the structure of the lexicon since, as a partial ordering relation, like class inclusion, meronymic relationships structure semantic space in a hierarchical fashion. 5 » Chaffin, Herrmann & Winston nos recuerdan cómo en muchas ocasiones la relación parte-todo no se ha distinguido de otras relaciones. Así, estudios psicológicos sobre decisiones de inclusión en

clases la han mostrado a menudo como ejemplo de relaciones de inclusión en clases 6 . También algunas teorías de prototipos explican la estructura conceptual en términos de relaciones de categoría y grupos, presentando todas las demás relaciones como ATRIBUTOS de conceptos, término que cubre al menos partes (asa/taza) y funciones (beber/taza) 7 . Del mismo modo, los modelos de redes de memoria semántica han confundido a menudo la meronimia (ala/canario) con otras relaciones como ATRIBUCIÓN (amarillo/canario) 8 .

Por su lado, Iris, Litowitz & Evens (1988), exponen cómo los problemas sobre la meronimia han sido presentados por Lyons (1977) y tras ello varios autores han seguido su pista sobre el hecho de que existan varios tipos de relaciones parte-todo con dos orientaciones:

1) La que defiende varios tipos de relación parte-todo, como Chaffin, Hermann & Winston (1987). 2) La que aporta explicaciones basadas en restricciones contextuales, como Cruse (1979). Las autoras observan dos hechos que parecen fundamentales sobre la relación parte-todo y que sin embargo son contradictorios:

1) Los niños a menudo no usan parte-todo en sus definiciones 9 . 2) En el Webster´s Seventh New Collegiate Dictionary (1963), W7, ‘part’ es el segundo nombre más frecuente en la definición de otros nombres 10 . En su trabajo, Iris, Litowitz & Evens se plantean el objetivo de examinar las distintas maneras en las que los hablantes de inglés expresan esta relación, teniendo en cuenta que la variedad de relaciones parte-todo refleja diferencias en su conocimiento subyacente (su papel en la memoria semántica) y en su etiquetado e identificación (su clasificación). Las razones que evidencian este problema, a su juicio, son:

1) El número de términos para expresar la relación parte-todo en inglés en las definiciones de diccionarios.

2) No obstante, ‘part’ es la más habitual: es el segundo sustantivo más frecuente en las definiciones

del

relación.

a 3) A pesar de su frecuencia en el consenso cultural, algunos estudios indican que el uso de esta relación en las definiciones hechas por los niños es raro e inconsistente. 4) Debido a esta práctica temprana de utilización se la considera también como una pre-clase o

como una estructura cognitiva pre-categorial basada en el mundo físico extra lingüístico, más que

un

matemático 11 .

5) Otros la han visto como:

W

y

da

el

nombre

la

conocimiento

lógico

- Una

relación

derivada

de

la

relación

taxonómica,

Werner

and

Topper

(1976).

- Compuesta

de

rasgos

semánticos

menores, Chaffin, Herrmann & Winston (1987).

- - Relacionada ambiguamente con la taxonomía, Chaffin et al. (1987). Otro enfoque cifra en términos psicológicos, tales como tiempo de respuesta para la realización de una tarea, la investigación de las meronimias, realizando experimentos como el de clasificar miembros, Clark & Clark (1977). La última aproximación que señalan es la de tomar las diferencias de la actuación lingüística como diferencias en el conocimiento subyacente. Este enfoque es el que les interesa y toman la manera en la que la Semántica Léxica estudia este fenómeno y sus aplicaciones en sistemas informáticos de pregunta-repuesta. Iris, Litowitz & Evens llegan pues a la siguiente conclusión: si esta relación está íntimamente ligada al mundo físico, la falta de acuerdo entre los distintos estudios puede deberse a que miran diferentes aspectos y de diferentes maneras.

(1988).

Extendida,

Iris

Litowtz,

and

Evens,

Por último, debemos mencionar una de las pocas contribuciones al estudio de las meronimias

léxicas de autores españoles. Moreno Cabrera (1994:278-300), siguiendo a Cruse, proporciona

algunas de las frases de diagnóstico para detectar y verificar meronimias en español:

El X tiene Y y Z.

Y y Z son parte de X.

X consta de Y y Z.

Y y Z forman parte de Y.

El Y y Z de un X.

Alude a la diferencia entre taxonomía y meronimia, que denomina hiponimia taxonómica e

hiponimia meronímica, en función de su distinto comportamiento con respecto a la transitividad.

En el primer caso, se trataría de una relación global y en el segundo local. Esto lo explica por las

diferencias de estructuración de distintas jerarquías parciales de merónimos (por ejemplo, la

meronimia de las partes de una bicicleta es distinta a la meronimia de las partes de un árbol), por lo

que no podemos hablar de alcance global de inferencias o propiedades, tales como la transitividad.

En su libro, Moreno Cabrera, al hablar de campos léxicos que constituyen estructuras no

ramificantes, alude a casos como los que mostramos a continuación:

concepción ð nacimiento ð infancia ð adolescencia ð juventud ð madurez ð senectud ð muerte ð resurrección

El primer anterior a otro en la secuencia lo denomina arcónimo, el posterior telónimo y el que se

halla en medio de dos mesónimo. Los contextos de diagnóstico que proporciona para esta relación

son:

X

es/va antes que Y.Z empieza con Y.

Y

termina con Z.

X

acaba/resulta en Y.

Y

está entre X y Z.

Mientras que esta secuencia está acotada, existen secuencias no acotadas que forman un círculo, como en:

mañana ð mediodía ð tarde ð noche ð madrugada ð mañana

Este tipo de relación temporal puede a veces confundirse con la meronimia, pues «nacimiento», «infancia», etc. son/forman parte de alguna manera de «vida». Del mismo modo, «mañana» y «mediodía» forman parte de «día». Se podría decir, pues, que existen meronimias ramificantes y no ramificantes.

NOTAS

1 Have parece tener un sentido semi-posesivo.

2 Se trata de una cualidad.

3 Esto parece coincider con los rasgos canónico y facultativo o factivo no factivo, por lo que serían meronimias no factivas.

4 Los autores citan a Halmos (1960) y Moore (1967). 5 Chaffin, Herrmann & Winston (1987:418)

6 Battig & Montague (1969), Loftus & Scheff (1971) y Smith, Shoben & Rips (1974).

7 Rosh & Mervis (1976), Tversky & Hemenway (1984).

8 Collins & Quillian (1969).

9 Litowitz & Novy (1984).

10 Smith (1985).

ISSN:1139-8736

Depósito Legal: B-25223-99

2.3. Relación primitiva o derivada: meronimia o meronimias A propósito de la naturaleza primitiva de la relación parte-todo, Iris, Litowitz & Evens (1988) se preguntan por el sentido del término primitivo y dan tres definiciones:

1) Etimológicamente se referiría a lo fundamental sobre cómo los humanos organizan los conocimientos. 2) En el vocabulario común, a lo inicial u original en el orden de desarrollo. 3) Desde el punto de vista de la lógica, a la distinción entre concepto atómico y derivado. De acuerdo con estas definiciones, la cuestión de la primitividad la interpretan de tres maneras diferentes:

1. ¿La relación parte-todo es primera en importancia entre las relaciones semánticas? 2. ¿Aparece en la etapa primitiva o inicial del desarrollo del conocimiento? 3. ¿La relación parte-todo es una primitiva lógica de la cual otras se derivan? Dan un sí rotundo a la primera cuestión, aludiendo que esta relación ha desempeñado un papel central tanto en los estudios psicológicos y modelos computacionales de la memoria humana, como en la Lingüística y la Antropología en el cálculo de individuales. Smith (1985) también comprobó que el término ‘part’ es el segundo más frecuente de entre los sustantivos más utilizados en las definiciones de otros sustantivos en el W7, pero ellas mismas la han visto manifestarse con mayor frecuencia mediante otros términos que expresan esta relación y que veremos en las páginas siguientes. Vossen (1995:321) proporciona los núcleos de definiciones más frecuentes en The Longman Dictionary of Contemporary English (LDOCE) y en el diccionario de neerlandés de Van Dale. Tanto en uno como en el otro, los términos relacionados con meronimias se sitúan entre los nueve más frecuentes: en el Van Dale deel (parte) es el quinto núcleo de definición más frecuente, geheel (todo) el octavo y stuk (trozo) el décimo; en el LDOCE part (part) es el sexto, piece (trozo) el séptimo y group (grupo) el noveno. Ante la segunda pregunta hacen ciertas distinciones. Ven la aparición de meronimias de manera progresiva:

sólo algunos aspectos de la relación parte-todo aparecen relativamente temprano, como las relaciones espaciales 1 ; luego aparecen también en una fase temprana aspectos de los tipos miembro-colección y todo segmentado. El tipo conjunto-subconjunto y los conceptos taxonómicos aparecen más tarde. La tercera la ven mucho más controvertida, puesto que la respuesta depende de la perspectiva teórica y formal que se adopte. Desde su punto de vista, la lógica moderna (como en Lesnièwski) la toma como primitiva formal y deriva otras de ella. Wierzbicka (1980) la incluye entre las trece primitivas semánticas fundamentales. Fahlman (1979) la trata como concepto primitivo. Según las autoras, tanto los lógicos como los informáticos parece que hablan del tipo de meronimia del todo segmentado (ver la próxima sección). Amsler (1981) también apoya la naturaleza primitiva de esta relación. La sitúa en lo alto de una larga jerarquía enmarañada (tangled hierarchy) procedente del Merrian-Webster Pocket Dictionary. Definen una jerarquía enmarañada como aquella en la que un grupo de términos sólo pueden ser definidos en términos de ellos mismos, el uno con el otro. Este autor defiende que estas jerarquías enmarañadas apuntan a primitivos semánticos. Otros autores afirman que no es una primitiva lógica, sino derivada: Werner (1976) la deriva de la relación taxonómica y de la modificación. Mel'_uk ve la relación parte-todo demasiado vaga como para ser una función léxica válida. Para él es el nombre de un grupo de funciones léxicas. En este sentido, el análisis de las autoras apoyaría ambas posturas: no es primitiva, ya que la relación parte-todo se ve reemplazada por la

espacial, funcional y taxonómica y se deriva de éstas; y sí lo es, pues, por otra parte, el hecho de que hayan encontrado varios modelos de relaciones meronímicas puede ser interpretado como un conjunto de manifestaciones derivadas de la existencia de un relación semántica más profunda. Para Lyons (1977:294), hay tanta diversidad de tipos de relaciones parte-todo como en la hiponimia y quasi-hiponimia, lo que parece equiparar el carácter primitivo de la hiponimia al de la meronimia. Cruse (1986) considera las meronimias como el segundo tipo más importante entre las jerarquías arbóreas léxicas. Afirma que existen unidades léxicas usadas para describir partes y todos y comienza distinguiendo la diferencia entre parte (part) y trozo (piece). Para ello utiliza un ejemplo que podemos considerar cuando menos violento; se trata de cortar a un mecanógrafo con una sierra mecánica en un número arbitrario de porciones. Estas porciones podrían considerarse como ‘trozos’ del mecanógrafo, no como ‘partes’ del mecanógrafo. A pesar de ello, existe un parecido entre PARTES y TROZOS: comparten las características de Estabilidad Topológica, Continuidad Espacial y, claro, Relación Topológica Determinada. Las diferencias entre PARTES y TROZOS se agruparían, según Cruse, en tres características fundamentales de diferenciación:

1) Autonomía, un trozo de un X debe haber sido alguna vez un constituyente integral de un X constituido apropiadamente. Una réplica exacta del trozo en cuestión no tiene por qué ser un trozo de X, si no perteneció a él. Esto no es cierto si se predica de una ‘parte’, excepto ocasionalmente (cualquier brazo humano es parte

de un cuerpo humano).

2) Fronteras no arbitrarias. Esto es propio de las partes, ya que una parte está normalmente delimitada por sus hermanas en una relativa discontinuidad. Es posible en muchos casos señalar las partes en un todo ensamblado. Esta propiedad varía en grado (un coche y sus piezas, el cuerpo humano y dentro de él el

corazón y un antebrazo, hoja, rama y tallo; en este caso la región PUENTE está considerada como una parte de la hoja). Un buen ejemplo es un rompecabezas, que son más trozos que partes, puesto que las

motivaciones

3) Poseen función definida con respecto al todo que afecta claramente a las partes. La función puede a veces incluso delimitar una parte cuando no hay una continuidad obvia, como «punta» y «lengua». En cuanto a las características y clasificación de las meronimias, Cruse (1986) parte de la afirmación de que «a well-formed part-whole hierarchy should consist of elements of the same general type» (1989:168). Para ello establece algunos principios o condiciones:

1) Si un elemento en una meronimia denota un objeto físico cohesionado, área geográfica, o nombre abstracto, etc., entonces todos los otros elementos deben serlo también 2 . Este principio, dice, explica por qué hay numerosas meronimias limitadas, en vez de una, con el universo como elemento inclusivo. Toma como ejemplo de nuevo las partes del cuerpo y se preguntan por qué «cuerpo» constituye un todo y la jerarquía no continúa ascendiendo a «familia» o «población». Parte de la

respuesta, dice, es que «cuerpo» es la entidad más inclusiva que contenga «dedo», «pierna», «cabeza», etc. En cambio, pasar de «cuerpo» a «familia» implicaría establecer una relación de un objeto físico cohesionado a una entidad que no está físicamente cohesionada: «familia» tiene partes, pero son «personas» no «cuerpos». Podríamos añadir que esa relación va desde ser de un tipo funcional y cohesionado a ser la relación que se establece entre un término colectivo y un miembro. Un ejemplo de este principio son las meronimias paralelas que se establecen. Distingue las partes segmentales (como por ejemplo, de «cuerpo», «tronco», «cabeza» , «extremidades», etc.), que se disponen

Parte NO es pues HIPÓNIMO de Trozo.

están

totalmente inmotivadas.

secuencialmente, y las partes sistémicas (como «nervios», «sangre», «huesos»), las cuales están espacialmente entremezcladas. Según Cruse, las lenguas tienen preferencia por las partes segmentales. Mediante otro ejemplo que ilustra lo que acabamos de mostrar, Cruse define lo que para él es la quasi- meronimia o, al menos, uno de sus tipos. Se trata del ejemplo de «casa» y sus merónimos «cemento», «hormigón», etc., que muestra cómo un nombre contable se relaciona meronímicamente con nombres de masa. Este mismo ejemplo, ahora con sus partes segmentales, como «dormitorio», «recibidor», etc. muestra cómo un elemento puede tener una relación ambigua con su todo, ya que pueden ser consideradas partes espaciales o partes estructurales y funcionales de «casa». Ambas son válidas. Tan sólo es necesario mantener la coherencia en cada una de las jerarquías. El problema se plantea si consideramos las relaciones entre «mano»-«dedo» y «dedo»-«hueso», «músculo», «nervio», pues existen ambos tipos, aunque estas partes sistémicas no se limiten a ser parte sólo de un dedo. Si profundizamos en el léxico terminológico, seguramente cada hueso, nervio y músculo del dedo tenga un nombre específico. Compara también la relación meronímica con la relación extralingüística parte-todo. Aquélla no garantiza una jerarquía bien formada, a diferencia de la taxonomía, y, aunque es diferenciable, no está intrínsecamente diferenciada, en contraposición con la relación extralingüística parte-todo. Figura 2 Figura 3

relación extralingüística parte-todo. Figura 2 Figura 3 De aquí extrae un nuevo principio: la convergencia, entre
relación extralingüística parte-todo. Figura 2 Figura 3 De aquí extrae un nuevo principio: la convergencia, entre

De aquí extrae un nuevo principio: la convergencia, entre léxico y realidad, no puede funcionar a menos que haya ciertas restricciones en los participantes de una jerarquía. Esto plantea problemas en los casos de super- e hipo- relaciones, como los super-merónimos como «uña»; este ejemplo presenta algunas diferencias estructurales en el léxico de distintas lenguas, como el inglés y el español. En efecto, vemos que no hay convergencia en las partes extralingüísticas, ya que nail de finger o de toe son distintas, como ocurre con «dedo» con respecto a «mano» y «pie» y con «uña» con respecto a ‘dedo de la mano’ y ‘dedo del pie’. A pesar de no poder asegurar estructuras jerárquicas bien formadas, es preferible pensar que constituyen jerarquías no perfectas a suponer que en realidad constituyen relaciones no arbóreas y se organizan en pares. Por otro lado, la no convergencia permite la existencia de intersecciones en la meronimia, como lo muestra el caso del «cuerpo» masculino y femenino. Este fenómeno de intersección es puramente léxico, pues en la realidad no existe, salvo en casos anormales. Cruse defiende la existencia de lagunas (gaps) en las jerarquías taxonómicas, es decir, nodos encubiertos, que no tienen una realización léxica. En las meronimias, mientras el nodo más inclusivo nunca está encubierto

(there are not meronomies of unnamed wholes), las partes presentan a veces este hecho (spoon-handle, spoon-[resto de la cuchara]). Cruse habla también de familiares cercanos de la relación parte-todo, en vez de tipos de meronimias. En los ejemplos anteriores, las partes y los todos son claramente distinguibles. Sin embargo, Cruse señala la existencia también de múltiples casos en los que la diferenciación de las partes es confusa y compleja con respecto al todo. Así, distingue algunas relaciones próximas a la relación parte-todo central. Para ello recurre a establecer varias dimensiones que describen la correlación entre relaciones de tipo parte-todo centrales y periféricas. 1) Nivel de concreción. Podemos hablar de partes tanto en nombres concretos (tetera, automóvil) como en nombres no concretos (eventos, acciones, procesos, estados, nombres abstractos). 2) Grado de diferenciación de las partes. Existe una distinta diferenciación de mayor a menor en las partes de un coche, los miembros de un equipo o las partes de una unidad de medida (hora, metro). 3) Nivel de integración estructural. Los miembros de un equipo están más integrados que las piedras en una pila o los libros en una biblioteca y menos que las partes del cuerpo. 4) Grado de individualización (nombres contables y de masa). Existen relaciones meronímicas entre nombres contables entre sí, de masa entre sí y entre ambos tipos, indistintamente términos que denotan un todo y términos que denotan una parte: coche-acero, arena-grano, leche-natillas, etc. Entre las meronimias que implican nombres no concretos señala 3 , de más a menos concretos:

1) Relación entre un lugar y otro lugar dentro de él (España-Europa). Suelen configurar estructuras ramificantes bien formadas. Responden a algunas oraciones de diagnóstico (España es parte de Europa; Las partes de Europa son: España, Francia, etc.), pero no otras (?Europa tiene España, Francia, etc.). Cruse explica este hecho (que se observa tanto en español como en inglés) diciendo que los lugares son más bien trozos y no partes. También señala que son nombres propios, más que comunes (ver al respecto la distinción entre clase e instancia en los capítulos 3 y 4), aunque también existe entre los nombres comunes que denotan lugares (capital-país). 2). Relación entre entidades que denotan estructuras temporales (nombres de eventos la mayoría), tanto predicativos (actuación, llegada, iniciación) como no predicativos (Navidad, concierto, ceremonia). Proporciona los siguientes principios para esta relación, basados en la clasificación de verbos entre procesos y actividades, y éstas entre acciones, logros y realizaciones. 2a) Cualquier entidad con una estructura temporal diferenciada puede tener partes (paralelas) segmentales y

primeras.

2b) En el caso de los nombres predicativos derivados de procesos, logros y realizaciones, nos referiremos a

sus

2c) Las acciones, las cuales no tienen estructura temporal, tienen partes sistémicas. Ejemplos de partes segmentales son:

The most popular part of the show is the strip-tease. The parts of the show are: the strip-tease, The show has a strip-tease. The run-up, the delivery, and the follow-through are parts/phases/stages of the action of bowling. The phases of the action of bowling are: the run-up, ?The action of bowling has a run-up, Ejemplos de partes sistémicas son:

fases.

sistémicas,

aunque

si

son

más

usuales

como

las

partes,

son

segmentales,

etapas

o

The most extraordinary part of the show was the decor. ?The parts of the show are: the decor, Learning to control oneself is a part of growing up. ?The parts of growing up are: learning to control oneself, Bowing is the most difficult part of playing the violin.

?The parts of playing the violin are: bowing, fingering, 2d) Los objetos abstractos que constituyen secuencias temporales («ópera», «sinfonía», «ballet») a menudo tienen partes segmentales claras:

(i)

symphony- movements (slow

movement, scherzo, finale

[los cuales son super-merónimos de concerto o sonata])

(ii)

movements- introduction, exposition, development, recapitulation, coda

2e) Los estados no temporales pueden tener también partes (being slim is part of being fit; self-control is part of maturity), pero son periféricas y no activan otros contextos característicos de partes. Aún considera más

periféricas las partes o rasgos de eventos y estados (features of events and states), como:

Christmas pudding is part (feature) of Chritsmas. Rebelliousness is part of adolescence.

2f) Las unidades de medida constituyen un tipo especial de relaciones parte-todo abstractas, siendo una de sus características la falta de diferenciación entre las partes. Cruse incluye este tipo de sustantivos dentro de las relaciones no ramificantes. 2g) Clases, colecciones y grupos. Cruse ve conexión con las meronimias. Son colecciones en las que sus partes son todos vistos desde otro punto de vista. Distingue explícitamente la relación group-member (tribu, jurado, equipo, familia). Sin embargo las características de estos nombres en inglés no coinciden con las de los nombres colectivos españoles: en inglés concuerdan en plural y singular (team is, team are) aunque aparecen normalmente en plural, en español se comportan como los nombres no colectivos. Define grupo como conjunto de miembros que no sólo comparte algún atributo, sino que tienen un propósito o función en el grupo. Los miembros cumplen con algunas funciones de las partes:

A juror is a part of the jury.

A jury has jurors.

Pero no todas:

?The parts of a jury are the jurors. Algo más distanciada de la meronimia, se encontraría la relación class-member (proletariado, clero, etc.). Define clase como un conjunto de humanos que poseen ciertos atributos comunes. Así, una clase está menos cohesionada orgánicamente que un grupo y sus miembros cumplen menos funciones como partes.

A bishop is a part of the clergy. ?The clergy has bishops. ?The parts of the clergy are: the bishops, the archbishops, En inglés, los nombres que denotan clases no suelen aparecer en plural. 2h) Colección-miembro (rebaño, bosque, etc.). Las colecciones son normalmente inanimadas. Los miembros de las colecciones no suelen estar lexicalizados y la relación entre el miembro y la colección es facultativa (tree:forest, book:library) y a veces es facultativa bilateralmente (heap:stone).

En inglés y en español, los nombres colectivos pueden aparecer en singular y plural, pero no hay concordancia plural con el singular. 2i) Los grupos de animales los clasifica entre los grupos y las colecciones. 2j) Constituyentes e ingredientes: se trata de casos en los que las partes y el todo son nombres de masa. La distinción entre ambos radica en:

Constituyentes de X son substancias que están en la composición final de X. Ingredientes de X son substancias con las que uno empieza a preparar X. Por ejemplo: alcohol es un constituyente del vino, pero no un ingrediente. 2k) Objeto-material: relación similar a la de constituyente e ingrediente, pero el todo es un nombre contable. (Tumbler-glass) 2l) Substancia-partícula, entre un nombre de masa todo y un nombre contable ‘parte’ (sand/salt:grain, snow:flak, rain:drop, etc.). Por otro lado, para Chaffin, Herrmann & Winston (1987:417-444) el problema es distinguir la meronimia de otras relaciones similares, tales como la atribución, la posesión y la inclusión de clase. Su postura parte de la base de que hay distintas relaciones meronímicas, cada una de las cuales tiene diferentes propiedades semánticas 4 . Por ejemplo, Markman (1982) estudia el entendimiento progresivo infantil de la relación miembro-colección (árbol/bosque ¹ hoja/árbol). Lyons (1977) defiende que hay variedad en las relaciones parte-todo; propone la existencia de colecciones singulares y colecciones plurales y de relaciones contingentes frente a las necesarias. Nagel (1961) analiza el problema del reduccionismo: distingue ocho tipos principales de TODOS que mantienen su relación con sus PARTES. Según Chaffin, Herrmann & Winston, la opinión mayoritaria es que hace falta dar cuenta de la variedad existente y las implicaciones que esta variedad supone en las teorías de estructura léxica e inferencias relacionadas con las meronimias, además de criterios para distinguir entre los tipos de relaciones semánticas, aplicando el análisis a la relación meronímica. Para ellos, la taxonomía también reconoce diferencias lingüísticas y lógicas y apoyan el punto de vista de que las meronimias son transitivas y muestran cómo un producto de equivocaciones entre distintos tipos de meronimias constituyen los casos o las excepciones aparentemente intransitivas. También plantean una teoría más general de las relaciones semánticas: la teoría de los elementos relacionales. Chaffin, Herrmann & Winston parten del postulado de que hay distintos tipos de meronimias y proponen la siguiente taxonomía de las relaciones meronímicas. El criterio principal que utilizan es el argumento común: una manera de determinar que dos relaciones semánticas son diferentes es la de encontrar un caso en el cual ambas se apliquen al mismo tema o elemento, aunque las dos respondan a diferentes cuestiones sobre éste. Por ejemplo:

oriol:

inclusión de clase :

tipo de pájaro

meronimia :

tiene alas

atribución :

brillantemente coloreado

Decimos que hay un argumento común cuando predicados de distintos tipos pueden aplicarse a un elemento simple. Por ejemplo, bicycle es argumento común de bicycles have wheels, bicycles are made of aluminum y ambas pueden ser expresadas en términos de partes. Wheels are part of bicycles. Bicycles are partly aluminum. Todas estas afirmaciones añaden información de un tipo nuevo sobre el elemento común, las bicicletas. Este argumento común muestra al menos dos tipos de meronimias:

Objeto-componente (component-object) pedal-bici. Objeto-cosa (stuff-object) aluminio-bici. Pero esto sólo funciona bien con respecto a objetos sólidos y físicos o todos extensivos. Es importante resaltar que la clasificación de la relación parte-todo debe tener también en cuenta los usos de las «partes» con respecto a las colecciones, masas, actividades y áreas. Distinguen seis tipos principales de relaciones meronímicas que pueden ser expresados por el término «parte» y sus cognados 5 :

Subtipos de meronimias

Ejemplo

F

H

S

Tipo de partes

U

O

E

N

M

P

C

G

A

R

1.

componente-objeto

pedal-bicycle

+

-

+

componente

integrado

(component-integral

pedal-bici

object)

2.

miembro-colección (member-

ship-fleet

-

-

+

componente

collection)

nave-flota

3.

porción-masa (portion-mass)

slice-pie

-

+

+

pedazo

 

loncha-salchichón

4.

materia-objeto (stuff-object)

steel-car

-

-

-

componente

 

acero-coche

5.

acción-actividad

(feature-

pay-buy

+

-

-

componente

activity)

pagar-comprar

6.

lugar-área (place-area)

Ever-glades-Florida

-

+

-

componente

 

Calatañazor-Soria

Los rasgos que utilizan para diferenciar los seis tipos los definen como:

+/- Funcional: las partes están/no están en una posición espacial/temporal con respecto a cada uno de los otros que posean su papel funcional con respecto al todo.

+/- Homeomerous: las partes son similares/diferentes a cada una de las otras y al todo a las que ellas

pertenecen. +/- Separable: las partes pueden/no pueden estar físicamente desconectadas, en principio, del todo al que están conectadas. Así, estos valores establecen las diferencias que se indican por esos tres elementos que resumen las propiedades características de las relaciones y tienen implicaciones en la transitividad.

1. Si la relación es funcional o no. Estas partes están restringidas en su localización temporal o espacial (asa-

taza).

2. Si las partes son homogéneas o no. Partes homeomerus son del mismo tipo que sus todos (slice-pie), mientras

partes no-homeomerus son diferentes de sus todos (tree-forest).

3. Si las partes son separables o no. Pueden estar separadas de su todo (handles-cup) y otras no (steel-ike).

Veamos cada uno de los tipos de relaciones meronímicas algo más detalladamente. 1. Componente-Objeto Integrado (Component-Integral Object). Ejemplos:

(1a) A handle is part of a cup. (1b) Wheels are parts of cars. (1c) The refrigerator is part of the kitchen. (1d) Chapters are parts of books. (1e) A punchline is part of a joke. (1f) Belgium is part of NATO. (1g) Phonology is part of Linguistics. Un objeto integral está divido en componentes. Éstos ofrecen en todos los casos algún tipo de organización o estructura arquetípica. Esas relaciones estructurales definen la naturaleza de cada todo integral y sus componentes y éstos no pueden ser ordenados al azar, sino de acuerdo con una determinada organización arquetípica dentro del todo que los contiene. Subtipos (hay gran heterogeneidad por lo que ellos suponen que tienen que tener subtipos):

Objetos

Rasgo

extensivo

objetos físicos (cups, copas)

+

conjuntos (bicycles, bicicletas)

+

objetos representacionales (libros, obras de teatro, sinfonías)

-

objetos abstractos (lingüística, significados)

-

organizaciones (IBM, NATO)

-

Esta heterogeneidad, sin embargo, puede corresponder a una razón más de composición u operación semántica entre distintas relaciones. Parece que la heterogeneidad es tan grande como los arquetipos ontológicos que puedan hallarse y que contengan una relación parte-todo. Podríamos pensar que, en este

caso, el conjunto de hiperónimos que se agrupa responde a la clasificación de subtipos, mientras que lo que comparte en realidad es el tipo de relación parte-todo. Así pues, lo que en realidad atañería al estudio de la

relación parte-todo sería la clasificación de tipo y no la de subtipo, interesante por otro lado para el estudio de

influencia mutua de las relaciones semánticas. Otro rasgo general diferencial de este tipo de relaciones parte-todo es el de que sean extensivos o no 6 , en el

la

sentido de que los componentes están incluidos en el volumen espacial que ocupan los todos, excepto las partes de objetos abstractos y organizaciones, que son extensivas en un sentido no físico. Los incluye debido

a las estructuras u organizaciones de sus patrones. Este rasgo afecta a otras relaciones parte-todo como veremos más adelante.

2. Miembro-Colección (Member-Collection)

Un miembro no requiere, a diferencia de la relación anterior, realizar una función particular o poseer una organización estructural entre él y el todo. Algunos ejemplos son:

2a A tree is part of a forest (Un árbol es parte de un bosque). 2b A juror is part of a jury (Un jurado es parte de un tribunal). 2c This ship is part of a fleet (Esta obeja es parte de un rebaño).

La pertenencia a clases se determina en función de la similitud de los miembros, mientras que en una colección se determina por la proximidad espacial o por la conexión social (en el caso de los grupos).

3. Porción-Masa (Portion-Mass)

Difieren en que son partes similares (homeomerous), esto es, que tienen partes similares entre ellas y con el todo que las contiene.

3a This slice is part of a pie. 3b A yard is part of a mile. 3c This hunk is part of my clay. Este subtipo ha sido distinguido por Sharvy (1980-1983). Propone que los significados parte-de de nombres de masa y contables pueden ser distinguidos usando ‘algo de’ (some of) y ‘parte de’ (part-of). 3d She asked me for part of my orange. 3e She asked me for some of my orange. 3f The engine is part of the car. 3g *The engine is some of the car. En 3f y 3g hay un cambio de significado hacia la masa. Pero esta prueba dice que no sirve para distinguir esta relación de la de miembro-colección, ya que puede ser también empleado. 3h Some of the fraternity brothers are sophomores. Aquí se usa en sentido contable, ‘some’. Hay una prueba que va más allá y sí distingue las relaciones de porción-masa de las de miembro-colección, que es el uso de ‘one of’ (uno de):

3i One of the brothers is a sophomore. Las porciones de masas pueden ser también individualizadas mediante alguna unidad de medida. 3j Give me a glass of water. 3k Give me two beers. Los objetos integrales al ser destruidos producen «pieces» (trozos o pedazos). Al ser arbitrarias las porciones de masas, pueden dividirse por medio de unidades de medida, estándares o no (metro, litro, quilo, o loncha,

segmento, trozo, pellizco, etc.). Según Liu, Wang & Zhang (1984), esta relación es la base para las operaciones aritméticas de suma, resta, multiplicación y división.

4. Substancia-objeto (Stuff-Object)

Esta relación es a menudo explicada mediante el modelo es parcialmente (is partly):

4a Un martini es parcialmente alcohol

4b La bicicleta es parcialmente acero. 4c El agua es parcialmente hidrógeno

Se distingue de la meronimia objeto-componente pues aquélla responde a la pregunta ¿de qué está hecho X?,

en vez ¿cuáles son las partes de X? Además, las partes en esta relación no pueden ser separadas del objeto que,

por otro lado, puede estar compuesto de varias substancias. Los autores citan esta relación debido a que responde a un interrogante sobre la constitución de las cosas y se expresa mediante el modelo es parcialmente. Hacen además una distinción importante basada en el número de substancias que componen el objeto. Efectivamente, en el caso de que las substancias sean dos o más, el modelo es parcialmente, que expresaría la

idea de que una substancia constituye una porción del objeto con la cual está hecho, es correcto; en el caso de que esté compuesta por una sola substancia, tendríamos que acudir al modelo esta hecho de (is made of). 4d The lens are made of glass. 4e *The lens are partly glass. En objetos complejos, es muy difícil a veces diferenciar entre el sentido de substancia o el componente en la meronomia que se examina. Los autores dan el ejemplo de una ensalada: como mezcla heterogénea, el «tomate» ¿es un componente de la ensalada o es una de las substancias de las que está hecha? Responden aludiendo a la propiedad de que no puede separarse una substancia del objeto sin cambiar la identidad de éste, mientras un componente puede: una bicicleta sin pedal es una bicicleta, pero el agua sin hidrógeno no es agua. Así, el tomate será un componente de la ensalada y no una substancia 7 .

5. Acción-Actividad (Feature-Activity)

Este tipo de meronomia responde al modelo parte para designar los rasgos o fases de actividades o

procesos, como en:

5a Paying is part of shoping. 5b Bidding is part of playing bridge. 5c Ovulation is part of the menstrual cycle. 5d Dating is part of the adolescence.

A pesar de que esta relación no puede ser expresada en términos de «X tiene Y» (*Shopping has paying), es

idéntica a la de objeto integral-componente en que las actividades complejas están estructuradas por medio de guiones (scripts), los cuales asignan un lugar a las distintas subactividades o rasgos 8 . En este sentido, el término

parte puede ser usado para referir a estados, fases, períodos discretos o subactividades incluidas en el guión. Cuando pasamos de hablar de tipos genéricos de actividades a eventos específicos, como por ejemplo, de «war» a «World War II», usamos esta misma relación meronímica 9 .

6. Lugar-Área (Place-Area)

Otro tipo de meronimia es la relación existente entre áreas y lugares específicos dentro de ellas, como en:

6a The Everglades are part of Florida.

6b An oasis is part of a desert. 6c The baseline is part of a tennis court.

Al igual que los miembros de las colecciones, los lugares no son partes en virtud de ninguna contribución funcional al todo. Como la relación porción-masa, ésta es homeomerous, es decir, cada lugar en un área es similar a todas las otras y al área total dentro de la cual son áreas. Pero a diferencia de aquélla, en ésta, los lugares no pueden ser separados del área que las comprende. Es otro tipo básico de meronimia, aunque responde a la cuestión de ¿cuáles son sus partes? Por su parte, Iris, Litowitz & Evens (1988) consideran las meronimia transitiva, primitiva y en su hipótesis establecen cuatro tipos de sentido (la ven como una colección de relaciones):

1- Relación del componente funcional con su todo 2- Relación del segmento con el todo segmentado 3- Relación de miembro y colección 4- Relación de conjunto-inclusión Veamos cada uno de estos tipos por separado:

1) Componente funcional En este tipo, la parte contribuye al todo, no sólo desde el punto de vista estructural, sino también es esencial para el cumplimiento del propósito de la actividad del todo 10 . El todo está construido a partir del ensamblado lógico y sistemático de sus partes. Pero no todas las instancias o partes derivan su significado de su inclusion en el todo y funcionan solamente con referencia a él.

La mayoría de las partes funcionales son discretas, entidades con nombre, en cambio a veces son continuas y difícilmente separables:

La llama es parte del fuego. Flesh is a part of fruit.

Otras veces la definición meronímica se hace desde su funcionalidad:

Grip is the part by which something is grasped. Extension is the part constituing an addition. La relación entre un evento (event) y sus aspectos (features) o un plan (plan) y sus componentes (component) parece pertener a la noción de parte funcional de una manera más abstracta. Además, esos conceptos implican la noción de secuencia o hilera:

baking a cake --> 1 -> setting the oven temperature -> 2 -> putting the mixture in the pan 2) Todo segmentado. Esta concepción de relación parte-todo implica extractibilidad de las partes y divisibilidad del todo. En algunos casos las partes tienen una forma y tamaño determinados (una rebanada de pan, un trozo de tarta); en otros casos, el tamaño y forma son aleatorios (fragmento, astilla). En todos ellos, sin embargo, el todo precede a la parte (no podemos tener un pedazo de tarta sin tarta o un puñado de arena sin arena).

Aquí es de especial relevancia la diferencia entre nombres contables y nombres de masa. La distinción contable/masa refleja en el lenguaje la diferencia entre lo discreto y lo continuo del todo, respectivamente. Esta distinción, no obstante, parece ser más convencional que real (aunque no hay que confundir los planos extralingüístico y lingüístico): «judía» es contable y «arroz» es nombre de masa ya que toman cuantificadores diferentes, muchas o pocas judías, mucho o poco arroz, (many/few beans, much/little rice). También existen términos especializados para partes de nombres de masa que no se pueden aplicar a nombres contables 11 .

En algunos casos, porciones específicas o segmentos de un todo son identificadas como parte significativa:

El golfo es parte del océano o del mar. El eco es parte de una onda.

Cuando el todo es una secuencia espacial o temporal, las partes son segmentos medibles:

Un episodio es parte de una serie. La mañana es parte del día.

De hecho cualquier entidad puede ser segmentada de esta manera, es decir, a partir de otras partes.

Interior es la parte de dentro. Cumbre es la parte más alta. También hablan de que los nombres más genéricos se aplican a palabras de masa (mass-words) abstractas o inmateriales (a bit of information, a piece of folly, news or advice). Las masas tienden a formar todos amorfos a los que se les puede delimitar por medio de nombres colectivos generales (a pile of sand, a bunch of pebbles) o por nombres de medida (a pail of sand, a cup of rice). Los nombres de medida (pulgada, pie, yarda, vaso, pinta, cuanta, galón) son nombres para segmentos de todos. Los nombres de medida para tiempo o para divisiones de tiempo son significativamente más complejos y abstractos que la noción de los todos segmentados físicos y espaciales. El día de San Valentín puede considerarse una parte del mes de febrero, pero la relación secuencial con los predecesores y sucesores es igualmente importante en este caso. Esto nos puede dar la idea de que aquí la secuencia es entre los co-merónimos. Son planos de relación diferentes: relación de la parte con el todo y de las partes entre sí (¿y de los todos entre sí?). Es posible que los tipos distintos de meronimias produzcan relaciones diferentes (ver capítulos 5 y 6) entre los co-merónimos. 3) Miembro-colección (member-collection) La relación de todo segmentado puede verse como miembro-colección cuando el todo no está delimitado específica o discretamente. Esta relación se basa en la relación que existe entre un elemento y el conjunto al que pertenece. Son colecciones o agregaciones de objetos que, aunque espacialmente próximos, no tienen una organización estructural. Son palabras como ‘gaggle of geese’, ‘pride of lions’ y ‘flock of sheep’. Pueden ser transitorias en tiempo; a veces hay nombres concretos para miembros de algunos tipos de colecciones (boatswain). Esta sencilla noción de colección se convierte en otra mucho más abstracta si se consideran las colecciones lógicas en vez de las físicas. Podemos definir un conjunto o colecciones en términos de propiedades de sus miembros (mammals: vertebrates with hair). 4) Conjunto-subconjunto (set-subset) Está basado en el modelo más primitivo visto anteriomente, es decir, la relación miembro-colección se define como: el conjunto A es subconjunto de B, si y sólo si cada elemento de A es también miembro de B. Se refiere a la noción de inclusión en la teoría de conjuntos. Los subconjuntos suelen tener nombre a su vez. En la relación

de inclusión se encuentra una jerarquía potencial que suele representarse en diagramas arbóreos. Debido a la tradición aristotélica de Occidente, nuestra definición ideal comienza con la especificación del genus o hiperónimo. Hemos de decir que esto nos parece algo confuso, pues en semántica léxica moderna genus en una definición puede no coincidir con el hiperónimo 12 . El hecho de que estas jerarquías están relacionadas con las nociones de categorización y clasificación se ha

hierarchies in which lower members share properties which include them in the higher class and are

cuestionado: «

differentiated from other members of that class by other, unshared properties 13 ».

La noción de conjuntos difusos de Zadeh's (1965) substituye la inclusión por la pertenencia o ser miembro de pero con una cierta estructura interna añadida: tipos y clases están relacionados por su parecido familiar, el miembro más prototípico es central y los menos son periféricos. De esta manera la estructura de clasificación es convertida en un todo con partes espacialmente repartidas. Markman et al. (1980) separan colecciones y clases. Es importante señalar aquí que los modelos 1, 2 y 3 comparten la noción contrastiva de organización dentro de un todo delimitado, pero no la de organización jerárquica en varios niveles. Sólo la cuarta de conjunto-subconjunto. En una breve discusión de los modelos, señalan que las partes suelen tener nombres o etiquetas, tanto sean individuales, como los componentes funcionales, como genéricos, como los miembros de las colecciones, o de ambos tipos, como ocurre con los segmentos. El cambio de foco (centrado en la parte o en el todo), contexto o ciertas condiciones puede superponer una relación sobre otra. Los componentes funcionales de un todo pueden ser vistos como una colección. Este hecho ha permitido pensar a algunos autores, como Chaffin and Herrmann (1988), que las relaciones son realmente conjuntos complejos de rasgos más que entidades en sí mismas. Finalmente, las autoras defienden que «a speaker chooses a particular model of the part-whole relation that best matches the physical attributes of the objects that he wishes to emphasize or, alternatively, best fits the abstracts concepts he is trying to convey. One's language provides specific resources for meeting the needs of speakers along various axes form space to time or from physical to logical 14 ». Así pues, los cuatro modelos de relaciones parte-todo que proponen están destinados a diferenciar las denominaciones o etiquetas (labels) y también a explicar cómo los hablantes pueden generar nuevas distinciones parte-todo. Figura 4

pueden generar nuevas distinciones parte-todo. Figura 4 Hemos de decir que, sin embargo, si bien los

Hemos de decir que, sin embargo, si bien los tres primeros tipos los podemos calificar como meronimias, no así el cuarto, que parece referirse más bien a la hiponimia en el más estricto sentido de esta denominación.

NOTAS

1 Ver Litowitz & Novy (1984).

2 Estamos de acuerdo, pero ¿qué pasa cuando un elemento participa en más de una jerarquía meronímica?

¿O qué ocurre cuando en una jerarquía meronímica confluyen más de un tipo de meronimia, si esto es posible?

3 Cruse (1986:173 y ss).

4 Así lo apoyan psicólogos como Markman (1982), lingüistas como Apresyan, Mel'cuk & Zolkovsky, (1970),

Iris, Litowitz & Evens (1988), Lyons (1977) y filósofos como Nagel (1961), Sharvy (1980, 1983) y Smith & Mulligan (1982).

5 Esto puede entrañar un error, porque la relación de parte no ha de corresponder con el léxico que significa

eso, con su cognados y la palabra ‘parte’, sino la relación que denominamos parte y cuyas propiedades hemos de mostrar.

6 Smith & Mulligan (1982:17)

7 Cruse (1986:177) distingue «ingredientes» de «constituyentes». que corresponden más o menos a componentes y substancias en esta taxonomía.

8 Shank & Abelson (1976).

9 La relación entre «war» y «World War II» desde nuestro punto de vista no es una meronimia sino un ejemplo claro de instanciación (ver capítulo 4).

10 ¿Sólo de su actividad?

11 Iris, Litowitz & Evens (1988:273-4): Jespersen(1933) comments on the plethora of individuation terms in English,

which give us names for countable chunks of masses. Some individuation nouns are highly specific, e.g. a grain of rice, a lump of sugar, while other are more generic, e.g., a piece of cake, a slice of pie.

12 Ver Vossen (1995).

13 Iris, Litowitz & Evens (1988:276).

14 Loc. Cit. pág. 277.