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Derecho Penal – Parte Especial

(Art. 166° al 169°)

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CAPÍTULO I: VIOLACIÓN DE LA LIBERTAD DE REUNIÓN .................................................... 4
1.1. Perturbación de reunión pública ................................................................ 4
1.1.1. Tipo Pena. Art. 166° ................................................................... 4
1.1.2. Tipicidad objetiva ........................................................................ 4
A. Bien jurídico protegido ......................................................... 5
B. Sujeto Activo ........................................................................ 6
C. Sujeto Pasivo ....................................................................... 6
1.1.3. Tipicidad Subjetivo ..................................................................... 6
1.1.4. Antijuricidad ................................................................................ 6
1.1.5. Culpabilidad ................................................................................ 6
1.1.6. Consumación .............................................................................. 6
1.1.7. Tentativa ..................................................................................... 7
1.1.8. Penalidad .................................................................................... 7
1.2. Prohibición de reunión pública por abuso de funcionario público ............. 7
1.2.1. Tipo Pena. Art. 167° ................................................................... 7
1.2.2. Tipicidad objetiva ........................................................................ 7
A. Bien jurídico protegido ......................................................... 8
B. Sujeto Activo ........................................................................ 8
C. Sujeto Pasivo ....................................................................... 8
1.2.3. Tipicidad Subjetivo ..................................................................... 8
1.2.4. Antijuricidad ................................................................................ 9
1.2.5. Culpabilidad ................................................................................ 9
1.2.6. Consumación .............................................................................. 9
1.2.7. Tentativa ..................................................................................... 9
1.2.8. Penalidad .................................................................................... 9
CAPÍTULO II: VIOLACIÓN DE LA LIBERTAD DE TRABAJO .................................................. 10
2.1. Coacción laboral ...................................................................................... 10
2.1.1. Tipo Pena. Art. 168° ................................................................. 10
2.1.2. Tipicidad objetiva ...................................................................... 10
A. Bien jurídico protegido ....................................................... 11
B. Sujeto Activo ...................................................................... 11
C. Sujeto Pasivo ..................................................................... 12
2.1.3. Tipicidad Subjetivo ................................................................... 12
2.1.4. Antijuricidad .............................................................................. 12
2.1.5. Culpabilidad .............................................................................. 12

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(Art. 166° al 169°)

2.1.6. Consumación ............................................................................ 13


2.1.7. Tentativa ................................................................................... 13
2.1.8. Penalidad .................................................................................. 13
CAPÍTULO III: VIOLACIÓN DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN ............................................. 14
3.1. Violación de la libertad de expresión ....................................................... 14
3.1.1. Tipo Pena. Art. 169° ................................................................. 14
3.1.2. Tipicidad objetiva ...................................................................... 14
A. Bien jurídico protegido ....................................................... 15
B. Sujeto Activo ...................................................................... 16
C. Sujeto Pasivo ..................................................................... 16
3.1.3. Tipicidad Subjetivo ................................................................... 16
3.1.4. Antijuricidad .............................................................................. 16
3.1.5. Culpabilidad .............................................................................. 17
3.1.6. Consumación ............................................................................ 17
3.1.7. Tentativa ................................................................................... 17
3.1.8. Penalidad .................................................................................. 17
CONCLUSIONES ...................................................................................................................... 18
RECOMENDACIONES .................................................................................................................. 19
BIBLIOGRAFÍA ...................................................................................................................... 20

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Derecho Penal – Parte Especial
(Art. 166° al 169°)

CAPITULO I
VIOLACIÓN DE LA LIBERTAD DE REUNIÓN

Una definición doctrinal generalmente aceptada es aquella que define el derecho de reunión
como el derecho a agruparse con otras personas por tiempo y fin determinados y con un
mínimo de organización, en lugar abierto o cerrado para intercambiar ideas u opiniones o para
defender intereses.
Los caracteres fundamentales del derecho de reunión son los siguientes:
o Es un derecho individual respecto a su titularidad, pero de ejercicio colectivo.
o Es un derecho de carácter instrumental, punto de confluencia del ejercicio de otros derechos
y punto de partida y estímulo de la configuración de otras libertades.
o El derecho de reunión es el punto de encuentro de las libertades individuales.
o No sólo es este derecho el lugar de confluencia de otros derechos como la libertad de
pensamiento y expresión, de la libertad religiosa, etc., sino que además, se constituye en el
presupuesto necesario del ejercicio de otras libertades, que a través de ella encuentran una
materialización social. La libertad de reunión, cuando sus objetivos se aceptan y adquieren
cierta solidez, suele dar lugar a la creación de una asociación, que, desde este punto de
vista, puede ser vista como una "reunión permanente".
o Es una libertad que representa un instrumento primario de partida democrática. Y ello
porque las personas que tienen previamente para organizar la consecución de sus
objetivos.

1.1. PERTURBACIÓN DE REUNIÓN PÚBLICA.


1.1.1. TIPO PENAL.
La conducta delictiva que se traduce en impedir o perturbar la realización de una
reunión pública, aparece debidamente tipificado en el Art. 166 del Código Penal,
el cual señala:
“El que, con violencia o amenaza, impide o perturba una reunión pública lícita,
será reprimido con pena privativa de libertad no mayor de un año y con sesenta
o noventa días multa”

1.1.2. TIPICIDAD OBJETIVA.


Se configura objetivamente cuando el agente o sujeto activo haciendo uso de la
violencia o amenaza, impide o perturba la realización de una reunión pública
lícita.
Del supuesto de hecho del tipo penal se evidencia que se recoge dos supuestos
delictivos independientes:
a) El de impedir la realización de una reunión pública lícita. El cual se materializa
en dos circunstancias claramente diferentes:

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 El agente puede desarrollar su conducta punible antes que se lleguen a
reunir las personas interesadas en la reunión pública convocada. Por
ejemplo: colocarse en la puerta de acceso al local donde se tiene previsto
realizarse la reunión e impedir ya sea haciendo uso de la violencia física o
la amenaza, que las personas ingresen.
 El agente puede desenvolver su conducta criminal llevándose a cabo la
reunión pública; impidiendo que esta concluya. Por ejemplo: El agente
haciendo uso de la violencia física o amenaza grave, estando ya reunidas
las personas, logra dispersar a las personas desactivando de ese modo la
reunión. Es decir; logra que la reunión no cumpla sus objetivos.
Villa Stein, señala que “la reunión es impedida cuando no se la deja iniciar o
proseguir, propiciando u obligando su cese o término sin importar la causa
que anime al actor.1
b) El de perturbar el desenvolvimiento normal de una reunión pública
convocada. Ramiro Salinas Siccha, señala que perturbar para efectos del tipo
penal, se debe interpretar como trastornar el orden en que se desarrolla la
reunión de modo que aquella no se desenvuelve con normalidad o en forma
regular.2
El agente o sujeto activo, haciendo uso de la violencia o amenaza realiza
actos que perturban el normal desenvolvimiento de la reunión pública.
Bramont Arias Torres, manifiesta que “por perturbar se entiende como influir
en el desenvolvimiento de una reunión, de modo que esta pasa a
desarrollarse irregularmente”3. En tanto Villa Stein, sostiene que “la reunión
es perturbada, cuando sin impedirla o desactivarla, se le afecta en su
desenvolvimiento esperado. No se la deja desarrollar como quieren los
ciudadanos reunidos”.4

Los medios por los cuales el agente o sujeto activo perfecciona objetivamente el
ilícito lo constituye la violencia, entendidas como el desarrollo de una fuerza
física sobre las personas reunidas y la amenaza, entendidas como el anuncio
serio de causar un mal en el supuesto que se realice la reunión.

A. BIEN JURIDICO PROTEGIDO:


Lo constituye el derecho a la libertad de reunión pública consagrado en el
inciso 12 del artículo 2 de la Constitución Política del Perú. Se pretende
proteger el derecho que tenemos los ciudadanos en un Estado Social y

1
VILLA STEIN, Javier (1997). Derecho Penal – Parte Especial I-A. Editorial San Marcos 1° edición. Lima pp. 720
2
SALINAS SICCHA, Ramiro (2007). Derecho Penal – Parte Especial. Editorial Idemsa. pp. 654
3
BRAMONT ARIAS TORRES, Luis Alberto y otro (1998). Derecho Penal – Parte Especial. 4ta edición. Editorial San
Marcos.
4
VILLA STEIN, Javier (1997). Derecho Penal – Parte Especial I-A. Editorial San Marcos 1° edición. Lima pp. 720.

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Democrático de Derecho de reunirnos pacíficamente y sin armas en el lugar y
tiempo que consideremos adecuado con la finalidad de deliberar ciertos
temas de interés particular o colectivo.

B. SUJETO ACTIVO:
Cualquier persona, se trata de un delito común; es decir, que no se requiere
ni exige ninguna cualidad o condición especial para realizar el hecho punible.
Se excluye a los funcionarios públicos que en ejercicio de su cargo realizan
los elementos objetivos del tipo.

C. SUJETO PASIVO:
Cualquier persona o grupo de personas, pudiendo ser natural o jurídica
(partidos políticos, asociaciones, etc.). Ante una conducta contra la libertad de
reunión, sujeto pasivo podrá ser cualquier persona individual que iba a
participar o venía participando en la reunión pública lícita, así como el o los
organizadores.

1.1.3. TIPICIDAD SUBJETIVA.


Es un delito de comisión dolosa; es decir, el agente o sujeto activo actúa con
conciencia y voluntad de realizar todos los elementos del tipo objetivo.

1.1.4. ANTIJURICIDAD.
Una vez que se verifica los elementos típicos objetivos y subjetivos del delito
de impedimento o perturbación de una reunión pública lícita, corresponderá al
operador jurídico determinar si en la conducta típica concurre alguna causa de
justificación de las previstas en el artículo 20 del Código Penal.

1.1.5. CULPABILIDAD.
Corresponde al operador jurídico determinar si la conducta típica y antijurídica
es posible ser atribuida o imputada a su autor. Se analizará si el autor de la
conducta efectuada es imputable; es decir, si es mayor de edad y no sufre de
alguna anomalía psíquica considerable; luego se analizara si el sujeto activo o
agente al momento de actuar conocía la antijuricidad de su conducta y,
finalmente se verificará si el autor en lugar de perfeccionar el injusto penal pudo
actuar de modo diferente a la de impedir una reunión pública lícita haciendo uso
de la violencia o la amenaza.

1.1.6. CONSUMACIÓN.
El delito puede consumarse hasta en tres momentos, según sea la circunstancia
en que el sujeto activo desarrolle su conducta delictiva. En un primer supuesto, el

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delito se perfecciona en el mismo instante en el que el sujeto activo o agente
comienza a impedir que las personas se reúnan. El segundo supuesto, se
perfecciona cuando el agente comienza a impedir el desenvolvimiento de la
reunión, y el tercer supuesto, se consuma en el mismo instante en que comienza
a realizar actos perturbatorios con la finalidad que la reunión se desenvuelva de
manera irregular. Se trata de un delito instantáneo.

1.1.7. TENTATIVA.
Es posible la tentativa, esta se producirá cuando el agente por los deficientes
medios empleados no logra su finalidad de impedir la realización de la reunión
pública, o en su caso, no logra perturbar el desarrollo de la reunión.

1.1.8. PENALIDAD.
Se les impondrá la pena privativa de libertad no mayor de un año y con sesenta
a noventa días multa.

1.2. PROHIBICIÓN DE REUNIÓN PÚBLICA POR ABUSO DE FUNCIONARIO PÚBLICO.


1.2.1. TIPO PENAL.
La conducta delictiva que desarrolla un funcionario público que pone en peligro o
lesiona la libertad de reunión debidamente garantizada por nuestra constitución,
aparece debidamente tipificado en el Art. 167 del Código Penal, el cual señala:
“El funcionario público que abusando de su cargo no autoriza, no garantiza,
prohíbe o impide una reunión pública, lícitamente convocada, será reprimido con
pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de cuatro años e
inhabilitación de uno a dos años conforme el artículo 36°, incisos 1, 2 y 3”

1.2.2. TIPICIDAD OBJETIVA.


Se perfecciona objetivamente cuando el agente o sujeto activo que tiene la
condición de funcionario público en ejercicio no autoriza o no garantiza o prohíbe
o impide la realización de una reunión pública convocada lícitamente. El
supuesto de hecho recoge hasta cuatro modalidades en que puede consumarse
este delito, en consecuencia, tenemos las siguientes formas que lesionan o
ponen en peligro el bien jurídico:5
a) El delito se establece cuando el funcionario público en ejercicio de sus
funciones, sin motivo aparente no autoriza la realización de una reunión
pública y por el contrario, la deniega.
b) El injusto penal se configura cuando el funcionario público en ejercicio de su
cargo no garantiza la realización de la reunión que en principio autorizó.
Bramont Arias, afirma que “no garantizar se entiende en el sentido de que el

5
SALINAS SICCHA, Ramiro (2007). Derecho Penal – Parte Especial. Editorial Idemsa. pp. 660

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funcionario no ofrece las medidas necesarias para que se respete la
seguridad y el orden preciso en el desarrollo de la reunión”6
c) Se concreta el ilícito penal cuando el funcionario público en ejercicio de sus
funciones sin que concurra las circunstancias establecidas en la constitución
política del Perú (inciso 12 del artículo 2), luego de la comunicación o
anuncio que le hacen los organizadores, mediante resolución arbitraria
prohíbe la realización de la reunión pública que le anuncian.
d) Se establece el delito cuando el funcionario público en pleno ejercicio de sus
funciones personalmente u ordenando a tercera persona impide la
realización de la reunión pública que le han anunciado anticipadamente, o
desactiva la reunión que se viene desarrollando de modo que no deje que
cumpla su finalidad para la cual se convocó.
Se deja establecido que este delito no se refiere a cualquier funcionario investido
de autoridad pública, sino solo de aquel que dentro de sus funciones
establecidas por ley le corresponde, autorizar, garantizar o prohibir la realización
de una reunión pública; es decir, se refiere a la autoridad que representa al
Poder Ejecutivo (prefectos, policía nacional, etc.), el cual es el encargado de
mantener y preservar el orden público. Si de los hechos se llega a establecer que
se trataba de una reunión ilícita o ilegal, la conducta exteriorizada por el
funcionario público en ejercicio de sus funciones será atípica.

A. BIEN JURIDICO PROTEGIDO:


Lo constituye el derecho a la libertad de reunión que tenemos todas las
personas, incluso las jurídicas.

B. SUJETO ACTIVO:
Debe tener la condición de funcionario público, el cual dentro de sus
funciones está la de autorizar, garantizar o prohibir la realización de una
reunión pública.

C. SUJETO PASIVO:
Puede ser cualquier persona particular o jurídica que haya decidido organizar
una reunión pública.

1.2.3. TIPICIDAD SUBJETIVA.


Es un delito de comisión dolosa; es decir, el funcionario público actúa con
conciencia y voluntad de realizar todos los elementos del tipo objetivo.

6
BRAMONT ARIAS TORRES, Luis Alberto y otro (1998). Derecho Penal – Parte Especial. 4ta edición. Editorial San
Marcos.

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1.2.4. ANTIJURICIDAD.
Una vez que se verifica los elementos típicos objetivos y subjetivos del delito de
abuso de cargo por parte del funcionario público, corresponderá al operador
jurídico determinar si en la conducta típica concurre alguna causa de justificación
de las previstas en el artículo 20 del Código Penal.

1.2.5. CULPABILIDAD.
El operador jurídico determinara si la conducta típica y antijurídica es posible ser
atribuida o imputada a su autor. Se analizara si el funcionario público de la
conducta efectuada es imputable; es decir, no sufre de alguna anomalía
psíquica.
Luego se analizara si el sujeto activo agente al momento de actuar conocía la
antijuricidad de su conducta y finalmente, se verifica si el autor en lugar de
perfeccionar el injusto penal pudo actuar de modo diferente a la de abusar del
ejercicios del cargo no autorizando, no garantizando, prohibiendo o impidiendo la
realización de una reunión pública lícita.

1.2.6. CONSUMACIÓN.
Si se trata de la conducta de no autorizar, el delito se consumara al instante en
que el funcionario público firme la resolución por el cual deniegue la autorización
peticionada para realizar la reunión pública. En el caso de no garantizar el
desarrollo normal de la reunión se perfecciona cuando el funcionario público no
presta las garantías necesarias para el desenvolvimiento normal de la reunión
lícitamente convocada. Siendo la figura de prohibir, esta se establece en el
momento que el funcionario emita una resolución de prohibición a la realización
de la reunión pública anunciada. En cuanto a la figura de impedir, esta se
consuma cuando el funcionario público impide que se reúnan las personas o
disuelve la reunión antes que concluya.

1.2.7. TENTATIVA.
Es posible la tentativa, por ejemplo cuando pese al intento de disolver una
reunión el funcionario público no logra su objetivo por fuerte resistencia de las
personas reunidas.

1.2.8. PENALIDAD.
La autoridad jurisdiccional tiene la facultad de imponer la pena privativa de
libertad no menor de dos ni mayor de cuatro años e inhabilitación de uno a dos
años conforme el artículo 36°, incisos 1, 2 y 3.

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CAPITULO II
VIOLACIÓN DE LA LIBERTAD DE TRABAJO
La libertad de trabajo está comprendida según la Constitución Política del Perú dentro de los
derechos esenciales y fundamentales y consiste en el libre y voluntario ejercicio de las
actividades de índole laboral.
Dentro del contenido de la libertad de trabajo vamos a encontrar dos aspectos fundamentales
que son :
 La libertad sindical (inciso 1 del artículo 28 de la Constitución Política del Perú)
 La estabilidad laboral (Art.27 de la Constitución Política del Perú)

1.1. COACCIÓN LABORAL.


1.1.1. TIPO PENAL.
Los hechos punibles de violación de la libertad de trabajo, aparecen
debidamente tipificados en el Art. 168 del Código Penal, del modo siguiente:
“Será reprimido con pena privativa de libertad no mayor de dos años el que
obliga a otro, mediante violencia o amenaza, a realizar cualquiera de los actos
siguientes:
1. Integrar o no un sindicato.
2. Prestar trabajo personal sin la correspondiente retribución.
3. Trabajar sin las condiciones de seguridad e higiene industriales determinadas
por la autoridad.
La misma pena se aplicará al que incumple las resoluciones consentidas o
ejecutoriadas dictadas por la autoridad competente; y al que disminuye o
distorsiona la producción, simula causales para el cierre del centro de trabajo o
abandona este para extinguir las relaciones laborales”

3.1.1. TIPICIDAD OBJETIVA.


La conducta punible consiste básicamente en la coacción, entendiéndose por
esta el obligar al trabajador a aceptar condiciones laborales que perjudican sus
derechos reconocidos por las disposiciones legales 7.
Cuando se habla de obligar nos referimos a las conductas que restringen o
anulan la voluntad y por tanto la libertad de decisión del trabajador en
determinadas circunstancias.
La violencia o la amenaza constituyen los medios válidos para la configuración
de las conductas que atentan contra la libertad de trabajo, así pues, Si
cualquiera de estos medios no concurre en determinados hechos el delito no se
configura. En tal sentido podemos decir que la conducta es atípica y, por tanto,

7
UGAZ SANCHEZ -MORENO , José Carlos, 1993, p. 105

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irrelevante penalmente. Así mismo no se configura delito cuando una persona
libremente realiza determinado trabajo para otra y esta se niega a pagarle o
retribuirle; tampoco habrá delito cuando una persona libre y voluntariamente
acepta trabajar en un lugar que no tiene las mínimas condiciones de seguridad
determinadas por la autoridad respectiva.
Partiendo del hecho de que la violencia puede ser de dos clases: vis absoluta y
vis compulsiva, la primera implica fuerza sobre la persona, golpearla,
secuestrarla, etc.; la segunda consiste en la intimidación, es decir el anuncio de
un mal futuro si no se realiza determinada conducta. La amenaza (vis
compulsiva) puede recaer directamente sobre el sujeto pasivo o sobre un tercero
estrechamente ligado con aquel.
Ambos medios coactivos tienen por finalidad restringir o anular la voluntad del
sujeto pasivo y, de ese modo, obligar que efectúe conductas que normalmente
no las realizaría usando su capacidad de actuar libremente.

A. BIEN JURIDICO PROTEGIDO:


Un análisis simple y superficial de nuestro código penal, nos llevaría a pensar
que el único bien jurídico protegido o tutelado es la LIBERTAD DE TRABAJO,
sin embargo en la realidad esto no es así pues aparecen otros intereses que
se pretende proteger en beneficio de los trabajadores.
En ese sentido, sostenemos que al proteger la libertad de trabajo, su
contenido engloba la libertad sindical, la obtención de remuneración
equitativa y suficiente y las adecuadas condiciones de seguridad e higiene;
así mismo se pretenden resguardar o amparar el derecho a la estabilidad
laboral y el estricto cumplimiento de resoluciones judiciales que resuelven
pretensiones de carácter laboral.

B. SUJETO ACTIVO:
En esta parte, respecto al agente o sujeto activo tenemos dos opciones o
posibilidades, así pues este puede ser una persona natural o una persona
jurídica.
En cuanto a qué persona puede constituirse en sujeto activo o agente de los
supuestos delictivos puede ser cualquier persona que tenga la calidad de
empleador o no. Esto es, no se exige ninguna cualidad o calidad especial,
basta que se verifique que ha hecho uso de la violencia o amenaza para
obligar al sujeto pasivo a realizar actos que tienen que ver con la actividad
laboral.
De otro lado, sujeto activo también puede ser un empleador o empresario. Se
trata de delitos especiales, pues se exige necesariamente tal calidad en el

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Derecho Penal – Parte Especial
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agente. En tal sentido, el empleador será una empresa, es decir, una persona
jurídica.
Para tal efecto es de aplicación el artículo 27 de nuestro Código Penal que
regula la figura jurídico penal de "el actuar en nombre de otro" que
literalmente prescribe "el que actúa como árgano de representación
autorizado de una persona jurídica o como socio representante autorizado de
una sociedad y realiza el tipo legal de un delito es responsable como autor,
aunque los elementos especiales que fundamentan la penalidad de este tipo
no concurran en él, pero sí en la representada".

C. SUJETO PASIVO:
La víctima o Sujeto pasivo puede ser cualquier persona. Es preciso indicar
que si bien el tipo penal está dirigido a proteger los derechos laborales de los
trabajadores, podría ser víctima también una persona que no esté trabajando
como puede suceder en el caso previsto en el inciso 2 del artículo 168, no
obstante, necesariamente deberá ser una persona con capacidad de
desempeñar una actividad laboral.

3.1.2. TIPICIDAD SUBJETIVA.


Al encontrarse literalmente redactado el tipo penal, se desprende que se tratan
de conductas delictivas netamente dolosas, es decir, el agente actúa con
conocimiento y voluntad de imponer las condiciones o realizar las conductas que
perjudican al sujeto pasivo.
Dado de otra manera que no aparezca, regulada cualquier otra conducta
imprudente constituirá en atípica y por tanto no tendrá relevancia penal.

3.1.3. ANTIJURICIDAD.
Estando ya establecidos los elementos típico objetivos y subjetivos, el operador
determinará si en la conducta típica existe alguna causa de justificación, si no lo
hubiera estaremos ante una conducta típica y antijurídica.
Las causas que podrían generar justificación por ejemplo pueden ser la
previstas en el Art. 20 del Código Penal; también podrán alegarse razones de
necesidad justificante en el caso de las empresas que entran en crisis o quiebra.

3.1.4. CULPABILIDAD.
En esta etapa corresponde al operador jurídico determinar si la conducta típica y
antijurídica es posible ser atribuida o imputada a su autor. Se analizará si el autor
de la conducta efectuada es imputable, es decir, no sufre de alguna anomalía
psíquica considerable; luego, analizará si el agente al momento de actuar
conocía la antijuridicidad de su conducta y, finalmente, verificará si el autor en

12
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lugar de perfeccionar el injusto penal pudo actuar de modo diferente a la de
atentar contra la libertad de trabajo o desobedecer una orden judicial de
autoridad laboral competente. Se trata en resumen de verificar si estamos en
capacidad de reprocharle tal conducta al agente; decirle, pudiste hacer esto pero
hiciste exactamente lo contrario.

3.1.5. CONSUMACIÓN.
Según los diversos puntos de vista tratados al momento de sostener que se
tutela más de un bien jurídico, el hecho punible se consuma en el instante en que
el agente por medio de violencia o amenaza obliga a que el sujeto pasivo se
integre a un sindicato o realice un trabajo en contra de su voluntad o también
haga que dicho sujeto realice un trabajo sabiendo perfectamente que no le
pagará y por último se perfecciona el hecho en el momento en que el agente
obliga al sujeto a trabajar sin las condiciones necesarias.

3.1.6. TENTATIVA.
Al ser todos los comportamientos de comisión, es posible que se perfeccione la
categoría penal prevista en el artículo 16 del Código Penal, es decir la tentativa.

3.1.7. PENALIDAD.
Al sujeto activo del delito de violación de libertad de trabajo se le impondrá la
pena privativa de libertad que oscila entre dos días a dos años, quedando en la
potestad de la autoridad jurisdiccional imponer o individualizar el quantum de la
pena adecuada para el hecho concreto. 8

8
SALINAS SICCHA, Ramiro (2007). Derecho Penal – Parte Especial. Editorial Idemsa. pp. 669

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CAPITULO III
VIOLACIÓN DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

El derecho a la libertad de expresión puede definirse como el derecho de la persona a expresar


públicamente, externamente, su opinión, su pensamiento. Este derecho es un aspecto de las
libertades del espíritu para difundir las concepciones del mundo, las opiniones y las respuestas
sobre los diversos problemas que plantea la realidad a todos los niveles (social, cultural,
artístico, económico, político.
Actualmente el derecho a la libertad de expresión no tiene en consecuencia, una significación
exclusivamente política, sino que afecta a todos los ámbitos de la acción del hombre. Es un
derecho que aunque situado entre los derechos de la primera generación está transido de un
fuerte carácter social, que rebasa su originario significado de derecho individual.
De ser un derecho de exclusión, a pasado a ser un derecho de participación, esencial para la
acción comunicativa. El derecho a la libertad de expresión empezó siendo el derecho a
transmitir, de forma oral y escrita (individual) las propias ideas.

3.1. VIOLACIÓN DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN.

3.1.1. TIPO PENAL.


La conducta delictiva de violación de la libertad de expresión aparece
debidamente tipificada en el tipo penal del artículo 169 del Código Penal que
literalmente indica: El funcionario público que, abusando de su cargo, suspende
o clausura algún medio de comunicación social o impide su circulación o
difusión, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor
de seis años e inhabilitación conforme al artículo 36, incisos 1 y 2.

3.1.2. TIPICIDAD OBJETIVA.


El hecho punible se establece cuando el agente quien siempre será un
funcionario público, abusando de su cargo, suspende o clausura algún medio de
comunicación masivo, o en su caso, impide su circulación o difusión.
Bramont enseña: “El comportamiento consiste en suspender, clausurar o impedir
la circulación o difusión de un medio de comunicación social. Se puede cometer
tanto por acción como por omisión impropia”.9
Del contenido de tipo penal se desprende que esta considera hasta cuatro
supuestos de hecho que pueden presentarse en forma independiente o
autónoma. Pueden concurrir en un hecho concreto los cuatro supuestos o en
forma alternada, aparte de estos no existen otros. Si no se presenta uno de ellos

9
BRAMONT ARIAS TORRES, Luis Alberto y otro (1998). Derecho Penal – Parte Especial. 4ta edición. Editorial San
Marcos.

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Derecho Penal – Parte Especial
(Art. 166° al 169°)
en la redacción del tipo penal, la conducta será atípica penalmente por más que
lesione la libertad de expresión.
En consecuencia, tenemos:
a) Cuando el agente, abusando del ejercicio de su cargo, suspende
temporalmente las labores normales de un medio de comunicación social.
b) Cuando el sujeto activo, abusando de su cargo, clausura un medio de
comunicación social.
c) Cuando el agente, abusando de su cargo de funcionario público, impide la
circulación normal de un medio de comunicación masivo.
d) Cuando el agente, abusando siempre de su cargo, impide la difusión de un
medio de comunicación social.10
Aparece la conducta delictiva de impedir la difusión de un medio de
comunicación social, cuando el agente evite, estorbe y dificulte, obstaculice
la normal difusión, transmisión, divulgación de ideas, pensamientos u
opiniones en determinado grupo social.
El objetivo del agente es evitar que la información se haga público mediante
la difusión o transmisión. Solo será un hecho punible cuando se trata de la
prensa hablada como: la radio, la televisión, internet, etc.
La acción que pone en peligro la libertad de expresión, debe ser
consecuencia del ejercicio abusivo, arbitrario e ilegal del cargo de
funcionario público. Si llega a verificarse que la conducta delictiva se
perfeccionó cuando el funcionario público gozaba de vacaciones o licencia,
es decir, no estaba en ejercicio de sus funciones, el delito no se configura.

A. BIEN JURIDICO PROTEGIDO:


La libertad de expresión es el derecho que tiene toda persona de expresar y
difundir sus ideas, pensamientos, opiniones y noticias haciendo uso para ello
de los medios de comunicación masiva, los mismos que facilitan la formación
de las opiniones públicas. Asimismo, lo constituye el derecho que tiene toda
persona de recibir de los medios de comunicación social (periódico, radio,
televisión, revistas, Internet, etc.), los pensamientos y opiniones de otras
personas a fin de ir perfilando su opinión personal sobre determinados
aspectos de la vida social.
Según Villa Stein: “Se tutela la irrestricta libertad de expresión como garantía
fundamental consagrada constitucionalmente”. 11 Sin embargo, es de apuntar
que aquella libertad no es absoluta sino, por el contrario, como todo derecho
fundamental, tiene límites que la misma legislación impone en forma expresa

10
SALINAS SICCHA, Ramiro (2007). Derecho Penal – Parte Especial. Editorial Idemsa. pp. 672
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VILLA STEIN, Javier (1997). Derecho Penal – Parte Especial I-A. Editorial San Marcos 1° edición. Lima pp. 470

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Derecho Penal – Parte Especial
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como es el derecho al honor, a la intimidad personal o familiar de las
personas.
De este modo cuando existe un conflicto entre la libertad de expresión y el
honor o intimidad personal o familiar, el operador jurídico no tiene otra
alternativa que preferir estos últimos derechos relegando a la libertad de
expresión a un segundo plano puesto que toda persona tiene derecho de
expresar sus ideas y pensamientos de modo prudente y sin ofender
dolosamente el honor y menos la intimidad personal o familiar de los demás.

B. SUJETO ACTIVO:
Solo puede constituirse en autor de cualquiera de los supuestos de hechos
previstos, aquellas personas que tienen la condición de funcionario público en
el ejercicio de sus funciones. Es decir, aparte de ser funcionario público debe
estar en ejercicio normal de sus funciones. La conducta aparece a
consecuencia de un ejercicio ilegítimo de aquellas funciones. A efectos de
determinar si estamos ante un funcionario público, al operador jurídico le
bastará recurrir al artículo 425 del Código Penal, el cual establece a quién se
le considera funcionario público a efectos de la sanción penal.

C. SUJETO PASIVO:
El sujeto pasivo de esta acción delictiva está conformado en forma extensa
por la colectividad social. Se dará en forma concreta en toda persona que
ejerce su libertad de expresión por medio de los medios de comunicación
social, esto se da con más frecuencia con el periodista, el comunicador
social, una empresa periodística, etc.

3.1.3. TIPICIDAD SUBJETIVA.


La forma cómo está redactado el tipo penal nos conlleva a decir que se trata de
un delito de comisión dolosa. No cabe la comisión por imprudencia. En este caso
el agente actúa con conocimiento y voluntad de suspender, clausurar un medio
de comunicación social o, también, evitar la circulación o difusión de aquél. Si se
llega a verificar que tales acciones fueron producto de una negligencia del
funcionario público en el ejercicio de sus funciones, la conducta será atípica por
falta del elemento subjetivo que exige el tipo penal.

3.1.4. ANTIJURICIDAD.
Una vez verificados los elementos típicos objetivos y subjetivos del delito
considerado como violación de la libertad de expresión, le corresponderá al
operador jurídico determinar si en la conducta típica concurre alguna causa de
justificación de las previstas en el artículo 20 del Código Penal. Por ejemplo, el

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Derecho Penal – Parte Especial
(Art. 166° al 169°)
imputado, muy bien, puede invocar la causa de justificación de cumplimiento de
un deber.

3.1.5. CULPABILIDAD.
En esta etapa corresponde al operador jurídico determinar si la conducta típica y
antijurídica es posible ser atribuida o imputada a su autor. Por lo tanto, se tendrá
que analizar si el funcionario público de la conducta efectuada es imputable, es
decir, no sufre de alguna anomalía psíquica considerable; seguido se analizará si
el agente al momento de actuar conocía la antijuridicidad de su conducta. Es
posible la verificación de un error de prohibición previsto en la segunda parte del
artículo 14 del Código Penal. Finalmente se verificará, si el autor en lugar de
perfeccionar el injusto penal pudo actuar de modo diferente a la de atentar contra
la libertad de expresión ya sea suspendiendo o clausurando algún medio de
comunicación o impidiendo su circulación o difusión masiva.

3.1.6. CONSUMACIÓN.
El delito se perfecciona en el instante en que el agente logra suspender,
clausurar un medio de comunicación masivo o impide su circulación o difusión.

3.1.7. TENTATIVA.
Antes de la consumación estamos frente la tentativa. Por ejemplo, “Habrá
tentativa cuando el agente ha emitido la orden de clausurar un medio de
comunicación social, pero a consecuencia de la oposición y protestas de los
ciudadanos no llega a materializarse la clausura real”12.

3.1.8. PENALIDAD.
El sujeto activo que viole este artículo será merecedor de una pena privativa de
libertad no menor de tres ni mayor de seis años e inhabilitación conforme al
artículo 36, inciso 1 y 2.

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SALINAS SICCHA, Ramiro (2007). Derecho Penal – Parte Especial. Editorial Idemsa. pp. 677

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CONCLUSIONES.

Del presente trabajo, como grupo concluimos que:


 Las reuniones públicas lícitas no pueden ser impedidas o perturbadas, pues estas
están consideradas dentro de los derechos fundamentales en la Constitución Política
del Perú, máxime si se toma en cuenta que tienen su fuente formal más remota en la
Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.

 Los funcionarios públicos no pueden mediante conducta delictiva impedir la realización


de una reunión pública lícita, pues esta libertad tal como lo expresamos anteriormente,
se encuentra considerada como uno de los derechos fundamentales de las personas y
alcanza no solo a las personas naturales sino también a las jurídicas respectivamente.

 El sistema jurídico peruano garantiza la libertad de trabajo mediante su normatividad,


más aun si consideramos que los derechos laborales y entre ellos todos los que
comprenden la libertad de trabajo, tuvieron su origen legal del más alto nivel en la
Constitución mexicana de 1917 más conocida en el mundo del Derecho Constitucional
como "la Constitución de Querétaro". En tal sentido el respeto a este derecho
fundamental es irrestricto.

 La libertad de expresión, de información y de opinión a pesar que son cuestiones


diferentes, es preciso mencionar que estas se implican mutuamente y a su vez,
constituyen pilares de trascendencia de un Estado social y democrático de Derecho
como el peruano. Sin la existencia real y efectiva de aquellas libertades, no es posible
concebir un Estado social y democrático de Derecho. Se afirma automáticamente como
un dogma que la existencia real de las libertades de información, opinión y expresión,
caracterizan un Estado Democrático, pues se constituyen en su propio fundamento
ideológico.

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(Art. 166° al 169°)

RECOMENDACIONES.

A partir de lo anteriormente expuesto, como grupo nos permitimos realizar las siguientes
recomendaciones:
 Como ciudadanos comunes del pueblo peruano o simplemente como personas
naturales, el cabal conocimiento de los derechos fundamentales establecidos en
nuestra Carta Magna, al hacerlo podremos defender el irrestricto cumplimiento al
momento de su ejecución así como tutelar la inviolabilidad de los mismos.

 Como estudiantes de derecho, conocer no solo lo anteriormente mencionado sino


también las consecuencias jurídicas del uso y abuso de dichos derechos así como la
identificación de los principales elementos para que dadas las circunstancias pueda
ejercerse actividad profesional jurídica sobre la comisión de delitos al respecto.

 Al operador jurídico, considerando que a este le corresponde determinar si las


conducta típicas y antijurídicas son posibles ser atribuidas o imputadas a su autor,
recomendamos el cabal análisis de las conducta efectuadas a fin de establecer de
modo imparcial la posible antijuridicidad o inimputabilidad respectivamente.

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BIBLIOGRAFÍA.

- BRAMONT ARIAS TORRES, Luis Alberto y otro. Manuel de Derecho Penal – Parte
Especial. Cuarta Edición.
Aumentada y actualizada. Editorial
San Marcos. 1998

- PEÑA CABRERA FREYRE, Alonso Derecho Penal – Parte Especial.


Tomo III. Editorial IDEMSA. Lima.
2010

- SALINA SICCHA, Ramiro Derecho Penal – Parte Especial.


Editorial Idemsa. 2007

- VILLA STEIN, Javier Derecho Penal – Parte especial I-A.


Editorial San Marcos Primera
edición. Lima. 1997

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