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UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PANAMÁ

FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA


TECNOLOGÍAS DE ENERGÍAS LIMPIAS
VERANO 2018

Estudiantes: Fecha: 6.02.2018


Águila, Rubiela 9-746-1463
Gollini, Constantino 20-70-2826
Rodríguez, Julio 6-718-1894
Rojas, Carolina 20-36-2514
Profesor: Orlando Aguilar Grupo: 1EM241

RESUMEN SOBRE ENERGÍA SOLAR FOTOVOLTAICA

La energía solar fotovoltaica tiene como principio el aprovechamiento del efecto fotovoltaico
por medio de células solares compuestas por materiales semiconductores cristalinos. Por
medio de este principio se genera corriente eléctrica en cuanto la radiación solar alcanza el
material semiconductor, en la mayoría de los casos el material base para las células solares
actuales es el silicio

A nivel internacional se ha llegado a la aplicación colectiva de materiales semiconductores


debido a que a diferencia a los materiales conductores que permiten con facilidad el paso
de la corriente eléctrica y de los aislantes que tienen el efecto contrario, la estructura de los
materiales semiconductores presenta una conexión inestable entre los electrones de
valencia y el núcleo. Esta característica es la que permite que los electrones sean
arrancados del núcleo por la radiación solar incidente sobre la red estructural del material
semiconductor. El efecto producido es el efecto fotovoltaico, el cual permite el
aprovechamiento de los fotones de la radiación solar para la generación de energía
eléctrica.

La tecnología solar fotovoltaica presenta cuatro subsistemas principales. El principal es la


captación, seguido del almacenamiento, la regulación y el sistema convertidor.

El sistema de captación está compuesto por el panel fotovoltaico el cual está integrado por
células fotovoltaicas dispuestas en serie o en paralelo con la finalidad de obtener a raíz de
la radiación solar, determinados niveles de tensión y corriente.

Por su parte el subsistema de almacenamiento está compuesto por baterías conectadas en


serie o en paralelo con la finalidad de almacenar la energía que no está siendo utilizada por
el consumidor.

Los subsistemas de regulación y conversión tienen como finalidad mantener seguro el


sistema y en entregar el tipo de energía requerida por el consumidor. En el caso del
subsistema de regulación, este tiene un regulador que permite evitar una sobrecarga de
energía en las baterías y acorten su tiempo de vida. El sistema de convertidor en cambio
consiste de un convertidor de corriente que se encarga de adaptar la energía producida por
el panel fotovoltaico o la almacenada en las baterías, que es de tipo continuo, al tipo de
energía, continua o alterna, solicitada por las cargas.

Varias fuentes de energía actuales aprovechan la energía a partir de los fotones, como:
hidráulica, eólica y los combustibles fósiles. El aprovechamiento de los fotones en estas
fuentes de energía es por medio de la evaporación del agua en los mares lo cual aumenta
la energía potencial, por la diferencia de presiones que produce una diferencia de
temperaturas entre regiones y así generando las corrientes de viento, y por la fotosíntesis
que capta la energía solar en forma de moléculas orgánicas. Sin embargo, la única fuente
de energía que produce energía eléctrica de manera directa a partir de los fotones es la
energía solar fotovoltaica.

Los fotones que pueden ser aprovechados por el efecto fotovoltaico provienen del espectro
de colores de la luz solar, donde esta luz blanca está formada por la unión de los colores
del arco iris. Estos colores corresponden a distintas longitudes de onda, donde actualmente
los paneles solares solamente pueden aprovechar la luz

La radiación emitida por el Sol en todas las direcciones es, en parte, interceptada por la
Tierra, de forma que puede definirse una magnitud llamada constante solar, como la
energía por unidad de tiempo y unidad de superficie perpendicular a la dirección de
propagación de la radiación, para la distancia media entre el Sol y la Tierra. Se ha
establecido un valor de constante solar de 1.353 W/m2, sin embargo, debido a las pérdidas
a causa de la naturaleza física del efecto de conversión fotovoltaico solamente un 15% de
la energía solar puede ser transformada en energía eléctrica por el modulo solar.

El proceso de aprovechamiento de energía solar requiere de cuerpos semiconductores que


compongan la célula solar, donde estos ya sean germanio o silicio permiten el paso de una
corriente débil debido a su red atómica estable proporcional a la temperatura a la cual se
encuentran. Por esta razón la tecnología ha recurrido a la inclusión de impurezas para poder
obtener una mayor corriente, utilizando láminas de dos semiconductores llamados:
extrínseco tipo N y extrínseco tipo P. Estos semiconductores compuestos por antimonio y
silicio o germanio, o boro y silicio o germanio, están caracterizados por disponer de
electrones libres uno y huecos libres el otro. La unión de estos genera una barrera de
potencial que permite que los fotones comuniquen energía a los electrones y sean
expulsados fuera del semiconductor a través de un circuito exterior produciendo una
corriente eléctrica.

Han existido y siguen surgiendo muchas investigaciones respecto a las células solares,
donde destacan: células bifaciales de fósforo-boro (aprovechan la luz reflejada en su cara
posterior), nanotecnología (células solares fotovoltaicas realizadas con un material
plástico), células solares supereficientes (paneles solares de Indio-galio-nitrogeno capaces
de cubrir el total del espectro solar), tecnología de triple unión (células de silicio compuestas
de una tecnología de triple unión de United Solar Systems Corporation) y células
fotoelectroquímicas. Sin embargo, las células fotovoltaicas más utilizadas son las de silicio
cristalizado, las thin film y las de concentración fotovoltaica.
El funcionamiento de los paneles solares se rige por cinco aspectos: corriente de
cortocircuito, tensión de circuito abierto, potencia máxima, factor de forma y eficiencia. La
corriente de cortocircuito es la corriente máxima que puede ser obtenida en la célula cuando
la tensión en los bornes de la misma es de cero voltios, mientras que la tensión de circuito
abierto es la máxima tensión que puede ser extraída de una célula solar. El producto de la
corriente de cortocircuito y la tensión de circuito abierto da como resultado la potencia
máxima que puede tener la célula solar. Los primeros tres aspectos se relacionan por medio
del factor de forma, el cual permite tener una visión de cuan buena es la célula. Por último,
la eficiencia relaciona la potencia que se obtiene de la célula solar con la potencia de la luz
que incide sobre la misma.

Existen dos principales sistemas fotovoltaicos, los sistemas autónomos y los conectados a
la red. Los sistemas autónomos son utilizados en su mayoría en aplicaciones para zonas
rurales o aisladas donde la utilización de un sistema conectado a la red no es viable. En
cambio, los sistemas fotovoltaicos conectados a la red representan una potencia instalada
para el suministro de una red eléctrica nacional.

En cuanto a los componentes de los sistemas fotovoltaicos, se destacan los inversores, los
cuales monitorizan la tensión de la red, siempre que ésta esté dentro de los valores
especificados para su funcionamiento y que exista la radiación solar suficiente, el inversor
realizará la conexión a red sincronizándose con su frecuencia y evacuando toda la energía
disponible a la misma. En caso de que exista un fallo en la red que haga que la tensión o la
frecuencia estén fuera de rango, los inversores de manera inmediata desconectan el
sistema automáticamente, además de contar con un sistema de protección antiisla para
casos extremos.

El sistema eléctrico y sistema de telecontrol, para la verificación y velar por el rendimiento


óptimo del equipo, están sujetos al Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión. En la
parte manual, el instalador se responsabiliza de la ejecución de las pruebas funcionales,
del buen funcionamiento de la instalación y del estado de esta en el momento de su entrega
a la propiedad, mediante pruebas de funcionamiento y prestaciones que se realizan por
comparación de los valores de producción realmente medidos durante quince días de
funcionamiento de la instalación, con los valores de producción energética considerados en
la memoria de diseño.

Dependiendo de las características de las diferentes centrales fotovoltaicas conectadas a


red, tenemos tres tipos: Instalaciones con aprovechamiento de estructuras, Planta
fotovoltaica y Huerta solar. En el caso de las primeras, son aquellas centrales que se
apoyan directa o indirectamente sobre fachadas, tejados, voladizo y demás estructuras ya
existentes. Por su parte, las plantas fotovoltaicas pueden ser estáticas o con seguidores y,
el último tipo, la huerta solar, es una agrupación de instalaciones solares ubicadas en una
misma localización, capaces de generar una potencia de 5 kW cada una aproximadamente.

Uno de los principales obstáculos, por no decir el principal, cuando se habla de una
inversión, es el costo. El coste de cada kilowatio-hora obtenido mediante un sistema
fotovoltaico depende del coste de la instalación, la cual debe amortizarse a lo largo de la
vida; del coste de explotación; y de la energía producida, que depende en gran medida de
la radiación solar en el emplazamiento.

En lo que respecta al impacto medioambiental de la energía fotovoltaica, es necesario


diferenciar entre las instalaciones aisladas de la red y las instalaciones conectadas a la red.

En lo que respecta a las primeras, los aspectos negativos son mínimos y estarían
relacionados con el impacto visual. Aspecto que se reduce, teniendo en cuenta las distintas
posibilidades de instalación de los paneles, es fácil integrarlos en el paisaje de tal manera
que su impacto visual sea prácticamente nulo.

En cuanto a las centrales fotovoltaicas de grandes dimensiones conectadas a la red


eléctrica es necesario tener en cuenta el impacto paisajístico que las mismas pueden
ocasionar, debido al suelo ocupado (10-15 m2 por 1.000 W) y a los tendidos eléctricos que
se requieran instalar.

La característica más importante de los sistemas solares fotovoltaicos es que no producen


emisiones de dióxido de carbono (el gas principal responsable del cambio climático
mundial) durante el funcionamiento. A pesar de que se producen emisiones indirectas de
CO2 en otras etapas del ciclo de vida, éstas son significativamente más pequeñas que las
emisiones que se evitan. No hay contaminación en forma de humos de escape o ruidos. El
desmantelamiento de los sistemas no es problemático. Agregado a esto, los módulos
fotovoltaicos son reciclables, y la materia prima reutilizable.

En la actualidad, se trabaja en nuevas tecnologías buscando la reducción en los costes,


que siguen siendo relativamente elevados para competir con la energía eléctrica producida
en centrales térmicas. El coste de la producción de módulos fotovoltaicos y todos los demás
componentes del sistema se ha reducido drásticamente desde el lanzamiento al mercado
los primeros sistemas fotovoltaicos.

Aumentando la eficiencia de los módulos, se reducirán los costes de producción por kWh
tanto en la tecnología de células cristalinas como la de capa delgada.

La calidad del sistema FV es también un parámetro que influye en el coste por kWh. La
calidad del sistema se refleja en su tasa de rendimiento. Esta es la tasa de electricidad
medida en el lado de CA del contador de electricidad, en comparación con la cantidad de
electricidad generada originalmente por los módulos FV. Cuanto más alta es la tasa de
rendimiento, menores son las pérdidas entre los módulos y el punto en que el sistema
alimenta a la red

El actual mercado de la energía solar fotovoltaica crece de forma contundente y, lo más


importante, respaldado por un interés gubernamental.
Ilustración 1. Fabricación mundial de células fotovoltaicas (2008)

Bibliografía
[1]. Carta, J., Calero, R., Colmenar, A., Castro, M., & Collado, E. (2013). Centrales de
Energías Renovables. Madrid, España: Pearson.