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Funciones del derecho de daños: función punitiva, resarcitoria, preventiva.

La llamada
función de demarcación.

La función demarcatoria: trata de delimitar entre aquello que está permitido y aquello que está
prohibido por la norma, que no necesariamente tiene que estar tipificada, sino que es una norma
fundamental de comportamiento. Este principio de libertad está expresamente en el art. 19 de la
Constitución nacional cuando dice “las acciones privadas de los hombres que de ningún modo
ofendan el orden y a la moral pública, ni perjudiquen a terceros están solo reservadas a Dios y
exentas de la autoridad de los magistrados” ello es una exigencia constitucional que sienta dos
principios: la libertad de actuación y el nemonen laedere.
La función demarcatoria debería permitir a toda la sociedad saber como debe comportarse para
no interferir en la esfera de libertad del prójimo. Aunque en materia civil no se exige tipificación
de todas las conductas, si exige reglas claras que eviten la paralización actividades o de
sorpresas desagradables si se trata del hombre común. Quien es responsable de un daño
inmediatamente adquiere certeza de que lo que hizo está mal, aún si esa responsabilidad es
objetiva.

Función resarcitoria o compensatoria: con esta función la responsabilidad civil interviene


después -ex post- que el ilícito ha ocurrido para restablecer las cosas al estado anterior -ex ante-
.

ARTICULO 1716.- Deber de reparar. La violación del deber de no dañar a otro, o el


incumplimiento de una obligación, da lugar a la reparación del daño causado, conforme con las
disposiciones de este Código.

ARTICULO 1738.- Indemnización. La indemnización comprende la pérdida o disminución del


patrimonio de la víctima, el lucro cesante en el beneficio económico esperado de acuerdo a la
probabilidad objetiva de su obtención y la pérdida de chances. Incluye especialmente las
consecuencias de la violación de los derechos personalísimos de la víctima, de su integridad
personal, su salud psicofísica, sus afecciones espirituales legítimas y las que resultan de la
interferencia en su proyecto de vida.

ARTICULO 1740.- Reparación plena. La reparación del daño debe ser plena. Consiste en la
restitución de la situación del damnificado al estado anterior al hecho dañoso, sea por el pago en
dinero o en especie. La víctima puede optar por el reintegro específico, excepto que sea parcial
o totalmente imposible, excesivamente oneroso o abusivo, en cuyo caso se debe fijar en dinero.
En el caso de daños derivados de la lesión del honor, la intimidad o la identidad personal, el juez
puede, a pedido de parte, ordenar la publicación de la sentencia, o de sus partes pertinentes, a
costa del responsable.

La función preventiva: quiere decir, la actuación ex ante de que el daño ocurra, de evitación de
que el perjuicio suceda. Si nos atenemos a la letra del principio alterum non laedere, lo que este
ordena primero es precisamente no dañar al otro, lo que se puede perfectamente entenderse
como actuar antes de que se dañe. Según algunos autores, el sistema de responsabilidad civil
debería ser capaz de compensar a las víctimas de los accidentes e incentivar a los potenciales
causantes a adoptar precaución. Si a la par de la compensación, la condena de daños tiene un
efecto de prevención, porque no hacer uso de esta herramienta. Reparar es sinónimo de
indemnizar y compensar y además entre los significados de reparar se encuentra el de precaver
el daño.
ARTICULO 1710.- Deber de prevención del daño. Toda persona tiene el deber, en cuanto de
ella dependa, de:
a) evitar causar un daño no justificado;
b) adoptar, de buena fe y conforme a las circunstancias, las medidas razonables para evitar que
se produzca un daño, o disminuir su magnitud; si tales medidas evitan o disminuyen la magnitud
de un daño del cual un tercero sería responsable, tiene derecho a que éste le reembolse el valor
de los gastos en que incurrió, conforme a las reglas del enriquecimiento sin causa;
c) no agravar el daño, si ya se produjo.

ARTICULO 1711.- Acción preventiva. La acción preventiva procede cuando una acción u
omisión antijurídica hace previsible la producción de un daño, su continuación o agravamiento.
No es exigible la concurrencia de ningún factor de atribución. (legitimación en el interés razonable
en la prevención del daño.

La función sancionatoria: la función de castigar es totalmente ajena al derecho civil, está más
relacionado con el derecho penal. Pero eso no significa que sea inconveniente y ajeno a la
responsabilidad civil. Hay autores que conciben a la responsabilidad civil como una sanción, y
otros que si bien afirman de la responsabilidad civil su función puramente indemnizatoria,
terminan admitiendo como efecto secundario, que la responsabilidad civil no sólo repara o
indemniza sino que día a día adquiere cierto carácter retributivo, disuasorio, de prevención de
conductas dañosas. Otros, se centran en que es un modo sancionatorio por la culpa, que por la
negligencia el ofensor es castigado.
La función punitiva: busca el desmantelamiento pleno de los efectos del ilícito. Se aplican
cuando quién daña a otro, lo hace deliberadamente para obtener un rédito de esa actividad.
Daños punitivos ver unidad 2.