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La extirpación de las idolatrías en el Perú.

Origen y desarrollo de las campañas
A propósito de Cultura andina y represión, de Pierre Duviols
Antonio Acosta

¿De nuevo la "extirpación de las idolatrías"? Una vez más y seguramen-
te no será la ·última. En esta ocasión, de la mano de Pierre Duviols, antiguo y
buen conocedor del tema , y bajo el título de Cultura andina y represión. Pro-
cesos y visitas de idolatrías y hechicerías, Cajatambo, siglo XVll (Cusco,
1986), se incorpora al acervo de nuestros conocimientos sobre la materia una
selección de documentos, básicamente de visitas, de los años 1617 a 1663,
junto con otros textos diversos y relevantes, todo ello acompañado de un
"Prefacio" titulado "De la Inquisición a la extirpación".
Los documentos de las visitas de idolatrías, que, según se cuenta en el
"mundillo" de los historiadores andinos , han sufrido varias e inconclusas pe-
ripecias en forma de transcripción e incluso se dice que en forma de origina-
les, aparecen por fin, al menos en parte, mostrando lo importante de su con-
tenido. Anteriormente, desde hace algunos años, se rumoreaba la aparición
de una ambiciosa transcripción de documentos de idolatrías por otros edito-
res, que nunca llegó a ver la luz . Por eso, después de haberse hecho esperar
tanto, hay que agradecer esta edición tanto a P. Duviols como al Centro de
Estudios Rurales Andinos "Bartolomé de Las Casas". No cabe duda de que
- esta publicación viene a añadir algo sustancial al conocimiento del problema
y ayudará a los investigadores a profundizar en su estudio.

No. 1, Julio 1987 171

Artículos, Notas y D o c u m e n t o " - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Quizás relacionado con estos avatares esté el hecho -primer comentario
que hacer al volumen- de que P. Duviols no haya citado la referencia de nin-
guno de los documentos procedentes del Archivo Arzobispal de Lima para
poderlos localizar en él. Por complicada que haya sido la historia de la copia
y la transcripción de los documentos, debería haberse hecho el fácil esfuerzo
de localizar las referencias actuales de los seleccionados para incluirlas en la
publicación.
La edición de P. Duviols pone su mayor énfasis en la serie de visitas y
procesos del conocido visitador Bernardo de Noboa, por la zona de Cajatam-
bo entre 1656 y 1663; es decir, en una etapa avanzada de las campañas de
extirpación, bajo el arzobispado de Pedro de Villagómez. Alterando el orden
cronológico de la presentación, como queriendo indicar que tienen una im-
portancia menor en el volumen, aparecen después, en la Parte II, la Relación
de las Idolatrías de H. de Avendaño (1617), la misión jesuita a Cajatambo
(1619) y las Relaciones de Idolatrías de H. Príncipe (1621-2). Por último en
Apéndices se añaden textos editados en diversas fechas a lo largo del siglo
XVII, como un extracto de las Constituciones Sinodales de Lobo Guerrero,
algunos textos de Arriaga e, incluso, la descripción de la provincia de Caja-
tambo de Cosme Bueno, más la transcripción y traducción de oraciones en
quechua. El volumen se completa con unos Indices muy elaborados que ha-
cen fácil y aprovechable su manejo.
La serie, pese a ser algo heterogénea, no deja de ser importante. Además
de poner al alcance de los investigadores una muestra de documentos origina-
les, reedita otros de difícil acceso, como son las visitas de Hernández Prínci-
pe publicadas en la revista Inca a comienzos de 1920. Es difícil resumir en
breves líneas el interés del abundante contenido de un conjunto tan volumi-
noso de documentos que, además, escapa a las posibilidades de comentario y
análisis de un solo especialista. En términos globales, se puede señalar que el
conjunto permite observar una gran variedad de datos e información general
sobre los cultos indígenas, con la particularidad de que se trata de un mismo
lugar visitado con una diferencia de más de 30 años. Igualmente, merece des-
tacarse la información referente a los procedimientos y los desarrollos de las
visitas y las relaciones de los visitadores con los indios, así como las que se re-
flejan del interior mismo de la comunidad indígena. Todo ello provoca el
planteamiento de diversas cuestiones que, a no dudar, serán objeto de futuros
trabajos por parte de los estudiosos interesados en la materia.
Ahora bien, sin pretender adelantar lo que puede ser tema de amplias
investigaciones, y desde la base de nuestros conocimientos actuales sobre la
idolatría indígena, ¿cuál es la aportación no ya sólo de los documentos pu-
blicados, sino también de la introducción de P. Duviols? ¿Qué sabíamos so-
bre la extirpación y qué viene a añadir a ello el volumen que se comenta?
¿Qué direcciones podrían sugerirse para seguir trabajando sobre este capítulo
-no es más que un capítulo- de la historia de la colonización ideológica
occidental de los Andes?

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que fue donde tuvo lugar el inicio del conflicto. Duviols ha aban- donado sus tesis de la relación de las campañ. en las que compara el fenómeno de la oposición Benandanti/brujos de la historia europea con el de los sectores Huari/Llacuaz de las comunidades andinas. dentro del cual toca. Duviols aborda básicamente dos terrenos del problema de las idolatrías: de un lado. deja. algo desigualmente. dentro de la misma Iglesia(2). como se explicará. de otro. Duviols continúe poniendo énfasis fundamentalmente en fenóme- nos periféricos a las relaciones económicas y sociales que se daban en el inte- rior de las doctrinas. Tales circunstancias las ha sustituido por otras más en relación con No. en el que se entretejían intereses. se encuentra tratado de modo no del todo adecuado en el Prefacio. Resulta interesante comprobar cómo en una introducción escrita quince años más tarde que su importante libro La lutte . Pero más importante que esto pa- rece el hecho de que. para terminar calificándola como la verdadera Inquisición para los indígenas con el mismo carácter repre- sivo que ésta tuvo para los españoles. Julio 1987 173 . 1. el Patronato y la cuestión de los diezmos"._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ Acosta: Extirpación de idolatrías ***** El Prefacio de P. Ahora bien. por el contrario. a pesar de que situarse en el comienzo de la historia del fenómeno que se está estudiando parece algo crucial y necesario para comprender la na- turaleza del problema y su significado. el de las comunidades indígenas. sin duda. en la aproximación al comienzo de la historia de la ex- tirpación. Por último. Duviols localiza la extirpación de las idolatrías dentro de la concepción de la ortodoxia católica de la época. en relación con las pregun- tas planteadas más arriba y visto el enfoque de la introducción a los docu- mentos hay un punto que parece fundamental para comenzar y que.. en los puntos de su Pre- facio "Trento. ni siquiera desde esta perspectiva llega a aclarar completamente el problema. Mientras que Duviols se adentra en lo especulativo al comparar fenóme- nos de la brujería europea con la historia de la extirpación andina -terreno frecuentado hoy día por distintos investigadores(!)-. Duviols incorpora algo de lo escrito estos últimos años sobre el asunto en el sentido de tratar de situar la cuestión de las idolatrías indígenas en un contexto más amplio en la colonia. "La resistencia de los regulares" y "La visita de las idola- trías como medio de control de ·tas doctrinas". en lugar de abordar directamente el problema de su origen.as andinas con la expulsión de los moriscos de la Península o con la presencia de los holandeses en el Pacífi- co Sur(3 ). en mi opinión. .. la visión tradicional que se tenía de las campañas. P. el del mundo europeo. Con ello enriquece. algunos aspectos de la Iglesia colonial en relación con el surgimiento del problema y. lo que probablemente lo conduciría en otra dirección diferente a la que sigue. aunque. Cierta. sin intentar explicar siquiera la cuestión primaria del porqué del inicio de las campañas. a veces contrapuestos.mente. "El arzobispo con- tra los regulares". en los epígrafes "Libros y mentalidades" y "La hija bastarda de la Inquisición".

se puede enriquecer su comprensión en múltiples direcciones has- ta llegar a relacionarlo. De no hacerse de ese modo. representado en este terreno por los curas de indios. Hacia la segunda mitad del siglo XVI. era naturalmente el de los eclesiásticos: miembros de órdenes religiosas por una parte. con dos pun- tos centrales de conflicto: la disputa por el pago del diezmo de las propieda- des de las órdenes. con la labor de ordenación y racionalización de la explotación colonial lleva- da a cabo por Toledo y con el crecimiento económico general. Uno de ellos. que se encuentra en el interior de las relaciones directas entre el sector domi- nante de la colonia. pero a mi entender resulta claro que el comienzo de la historia de las campañas hay que determinarlo desde su origen colonial y. con ser esto así y constituyendo parte del contexto necesario para entender alguna de las dimensiones de la denuncia de las idolatrías y de las campañas para su extirpación. y el dominado. donde estaban sucediendo cambios desde hacía tiempo que alteraban las relaciones existentes en su interior( 4 ). como ya sugerimos en 1982. si se quiere. se corre el riesgo de no comprender correctamente el proble- ma. Duviols aún sigue des- viando la atención. del núcleo fundamental del asunto y es que el surgimiento de la persecución iPstitucionalizada de la religión indígena a comienzos del siglo XVII tiene un origen esencialmente colonial. y el control del poderoso recurso social y económico que eran las doctrinas de indios. el crecimiento del número de clérigos en la sociedad colonial y el control de la mayoría de las doctrinas por los religiosos condujeron. con el final de las guerras civiles. y clérigos por otra. ¿qué es lo que se tiene? Duviols comienza su aproximación al contexto del problema desde la óptica del "conflicto" entre obispos y regulares en el momento inmediata- mente postridentino de la Iglesia colonial. ni su denuncia fueron realizados por ningún obispo. Pero. afectado en principio en su conjunto y representado por la comu- nidad. año 5 . ni por frailes de órdenes religiosas.Artículos. La expansión de la propiedad rural de las órdenes religiosas a partir de la década de 1560 aproximadamente. Entonces. Porque ni el "descubrimiento" de la idolatría indígena. que los religiosos se negaban a abandonar y someter a la completa visita de los o bis pos. Acto seguido podemos cargar con cuantos matices se quiera este plan- teamiento. vale decir. si no es así. que ya eran abundantes. sólo con ello no podríamos entender el por- qué de su comienzo. tanto peninsulares como cada vez más crío- 174 Revista Andina. que crecía en número. en efecto. Notas y Documentos _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ el mundo interior de la Iglesia colonial. ¿dónde hay que fijarse para comprender la aparición del problema? A nuestro entender. Sin embargo. aumentaron también las expectativas para cada uno de los sectores de la sociedad blanca en la colonia. a mi entender. inevitable- mente a roces entre los obispos ·y las órdenes en toda la colonia. el enfoque debe dirigirse al mundo de las doctrinas. en sus manifestaciones "esenciales" con procesos que tenían lugar en un mundo tan distinto y tan distante del colo- nial como era el europeo. que estaban exentas del mismo y que atenuaban el creci- miento de la cuota del diezmo correspondiente a los obispados.

en 1593. se le ordenaba reunirse con el arzobispo y los prelados de las órdenes para poner arreglo a los grandes inconvenientes derivados de que los religiosos continuasen al frente de la mayor parte de las doctrinas(9). a lo largo de la década de 1590 el aumento del número de doctri- nas en el arzobispado destinadas a clérigos fue importante. si bien no se logró desalojar a los religiosos. 1. Poco más tarde. en diciembre del mismo 1595. doctrinas y haciendas en poder de los religiosos y se le reiteraba el encargo que ya se había hecho. la Iglesia iba a realizar un esfuerzo no sólo por intentar ocuparlos. Con esta operación. de centrar su atención en el enfren- tamiento entre los obispos y las órdenes. el resultado inmediato sería el aumento del número de doctrinas por repartimiento. en las Instrucciones dadas al virrey Luis de Velasco en julio de 1595 se le advertía sobre el aumento del número de monasterios. hasta entonces. con lo que. Todos ellos esperaban ser mantenidos por la sociedad a cambio del de- sempeño de su labor ideológica. en el "Prefacio" a la obra que comen- tamos. estaban ocupa- das por frailes hacia 1570. los frailes seguían estanca- No . Esta tarea fue abordada de lleno por el III Concilio y en sus sesiones se acordó reducir el número de indios por doctrina desde 400 "casados y demás de tasa" que se habían fijado en el II Concilio a "300 de tasa o 200" (sic )(6 ). Julio 1987 175 . parroquias de españoles no muy numerosas y doctrinas de indios que. El mismo P. sino por intensificar la acción de sujeción de la población indígena al sistema colonial desde el punto de vista ideológico que. así. La Corona pareció ha- cerse eco de las peticiones de Mogrovejo y. sin embargo. no había sido muy fuerte. ofrece el dato de la existencia de 100 clérigos sin ocupación en los años del III Concilio de Lima. y si los primeros se encontraban mejor pro- tegidos al amparo institucional de sus órdenes con su casi siempre fuerte infraestructura económica. aunque probablemente los límites de feligreses por doctrina establecidos en el 111 Concilio nunca se cumplieron fielmente. los clérigos debían salir adelante por sí mismos._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ Acosta: Extirpación de idolatrías llos. Así. Duviols. de las cuales 121 estaban regentadas por religiosos y 98 por clérigos. Para lle- gar a ello hay que considerar que. en 1593 existían en la archi- diócesis 219 doctrinas. al menos se consiguió encontrar sitio para algunos de los clérigos sin beneficio. en 1599. tras exponer el dato. canalizando sus aspiraciones a través de capellanías. que la letra de la ley no fue llevada a la práctica inmediatamente y todavía en 1588 Mogrovejo escribía al Rey señalando la existencia de doctrinas con excesivo número de feligreses y apuntando la conveniencia de que las autoridades civiles colaboraran en la puesta en práctica de lo establecido en el Concilio(7). lo cual no puede conducir nunca al "descubrimiento" de la idolatría ni a la aparición de las campañas. Es sabido que no había suficientes plazas para satisfacer el creciente nú- mero de clérigos. pero seis años más tarde. pero no va más allá. Parece. frente a 300 unos cincuenta años más tarde(5). en su mayoría. pese a no poder dar satisfacción a todos los clérigos sin empleo. a Cañete de que en- viase relación de todo ello al Consejo(8). Este interés pareció surtir efecto y.

como parecía natural . del excedente obtenido por un "doctrinero medio".a la mejor doctrina y de mejor salario y el bueno anda abatido y por esto a ninguno se le da nada sino todos se encomiendan a la buena ventura y el que más puede granjear y rescatar y volverse más presto a españa rico. . año 5 . Para comienzos del siglo XVII. sobre el sistema colonial. En la actualidad no disponemos de un cálculo ni siquiera aproximado del nivel de excedente económico que bajo diversa forma podía ser absorbi- do por una doctrina de tipo "medio" en número de indios y riqueza del re- partimiento. como se comentará más adelante(} 0). particularmente. . en doctrinas ricas.. a comarcas cercanas a la capital.__ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ dos en 122 doctrinas. se puede tener una idea de la fuerte presión económica que ejercía la Iglesia. en los Andes Centrales eran bastante altas y podían ascender fácil- mente a más de cinco mil pesos al año y. lo que equivalía a varias veces el monto del tributo pagado por la comu- nidad al encomendero(l 2). el agustino escribía: " . sobre el estado de las doctrinas. pero vemos claramente que el (eclesiástico) más desgarrado y de peor ejemplo. como mínimo.Artículos. escritas en 1572. ese es el más hábil y así todo lo paga la doctrina de los po- bres naturales"( 11 ). a más de diez mil. que poco más tarde se convertiría en uno de los centros preferidos de las campañas de extirpación y a la que está dedicado el volumen que se acaba de publicar. Abundando en la idea de que el origen de la extirpación tuvo lugar años antes de su comienzo oficial y tuvo un importante trasfondo de naturaleza económica. Una de estas zonas era precisamente Cajatambo. por el contrario. la expansión de la ciudad de Lima y el auge de los ne- gocios comerciales. el mismo nivel de ganancias que el obtenido por sus predecesores. refiriéndonos sólo al plano de las doctrinas. Por otra parte. huelga decir que las expectativas de cada nuevo doc- trinero. Por poner sólo un ejemplo. Tras lamentar el bajo nivel de instrucción y catequización de los indios. a juzgar por el hecho de la creación de nuevas doctrinas. bien fuera religioso o clérigo. avanzada ya la fase de crecimiento de la economía colonial. las doctri- nas. Dentro de ella. citemos las palabras de Fr. traducidas en dinero. aunque las actividades irregulares de los curas no dejan fácilmente ras- 176 Revista Andina.. señalemos que hacia 1600. si es que puede hablarse en esos términos. y es de suponer que esta tendencia continuase en los años siguientes. no escapaban al movimiento general de la econo- mía y. Pero existen numero- sos testimonios que revelan el alto interés de muchos curas de indios por obtener fuertes beneficios materiales de sus feligreses.. Provincial de San Agustín en Lima. ya se incorporase a una doctrina antigua o de reciente creación. alcan<. Si se piensa que algún repartimiento tenía más de una doctrina. por contentar a dos o tres del Cabildo o servir al Prelado. de- bían ser las de conseguir. Luis López. sí tenemos al menos datos aproximativos que ápurifari a que las cantidades. pero los clérigos disponían ya de 118. Notas y Documento:. los efectos de estos procesos alcanzaron a muchos rinco- nes de los Andes y.

". como se ve. la suma de 200 pesos que éste le adeudaba(l 4 ). en mercancías o en dinero. . ganado de cerda. parece también apuntar a que la activi- dad económica de los doctrineros. de un tal Juan de León. es posible detectar algunos de sus signos en el caso de doctri- neros del citado distrito en los años previos al "descubrimiento" de la ido- latría. era gene- ralizada. Pérez de Segura no se recataba en mantener una relación directa y estrecha con miembros de la jerarquía eclesiástica limeña. residente en Lima. . concedió también poder para que lo representasen y alegasen por él lo que pareciese necesario en. podrían ser clandestinas y. cura y vicario de la Colla- na de Lampas.el IV Concilio que iba a celebnff~ . al P: Diego García Hermossa. cura y vicario del pueblo de Ambar y sus anejos. Julio 1987 177 .. se en Lima. es seguro que éste sentía confianza en que personas como el canónigo Menacho sabrían defender sus posiciones en discusiones que afectarían de lleno a su papel como doctrinero(l 5). quien en- tre sus contactos. Juan Pérez de Segura. Dadas las circunstancias. a comienzos de 1601 . desde luego . es claro que el doctrinero estaba involucrado en un comercio que . hermano del influyente Secretario de Gobierno. Concretamente. otro ejemplo referido igualmente a Cajatambo. Francisco Caro. 1. trigo. tendría su contrapartida . Este le otorgó en mayo de 1601 poder para que "pueda vender y venda cualquier mercadurías de maíz. parece más que probable que en la catedral de Lima tuvieran conocimiento del tipo de actividades en que estaba involu- crado Pérez de Segura y. rector del Colegio del Sr. al canónigo de la catedral D. el cura otorgaba un poder en su favor para que pudiera cobrar por él en Lima . Bartolomé Ménacho. Arzobispo. Un ejemplo de ello lo brindaba el P. por un valor total de 1. cura en San Francisco de Mangas y sus anejos y Comisario de la Santa Cruzada. que ._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ Acosta: Extirpación de idolatrías tro documental . A fines del mismo año. bien al contado o al fiado(l6). aunque no tan claro como los casos anteriores. Este lo proporciona el P. el Br. así como para comprar "cualesquier mercadurías de Castilla o de la tierra y otros cualesquier bienes y haciendas". y a un tal iV1artín Ivlorán. 300 pie- zas de algodón a 3 pesos (de a 9) y 3 reales . Francisco Sánchez de Ola- barría. no eran exclu- sivamente espirituales. persona relativamente activa en términos económicos. con- fiando en que sabrían defender sus intereses. confirmando sus relaciones con el Capitán Rodríguez de los Ríos. Alvaro Ruiz de Navamuel. Pérez de Segura había comprado a Gaspar Rodríguez. y concretamente en dicha zona. cebada. estaba igualmente envuelto por la misma época en negocios. en febrero del citado año de 1601 . Difícilmente unas relaciones comerciales con alguien como el Capitán Rodríguez de los Ríos . al menos con un sobrino suyo lla- mado Esteban de Loyola. Por último. Otro titular de doctrina en Cajatambo.. caballos. incluía al Capitán Gaspar Rodríguez de los Ríos. en direc- ción a Lima(l 3 ). mulas y otras cualesquier cosas . quien en diciembre de 1601 firmaba un concierto en el pue- No. lógicamente . en cualquier caso.000 y aunque no se conoce de qué tipo de ropa se trataba ni cuál era exactamente su destino .

como los jesuitas. se conoce un duro enfrentamiento que por estas mismas fechas mantenía Fran- cisco Caro con el Ldo . nada menos que el P. pues. pasión y rencor que tenía con él . cura y vicario de la doctrina de San Juan de Gualillas -y quizás no sólo con él-. Por otra parte. parece importante resaltar que a comienzos del siglo XVII la actividad económica de los curas de indios. Cajatambo.. la cual venía a sumarse a la ya ejercida por las demás instancias del sistema colonial. . Caro recusó a Sánchez Alderete en todos sus pleitos y causas. pero. ju- bón. éste último visitó a Caro en su doctrina y con el "odio. Notas y Documentos _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ blo de San Miguel de Aquia con un tal Andrés Vélez. y de comer y un caba- llo en que ande . año 5 . pese a que las denuncias que se efectuaban contra las prácticas eco- nómicas de doctrineros daban lugar a pleitos en la justicia eclesiástica. "que se entiende calzón. Arriaga compró al doctrinero cien fanegas de trigo con destino al colegio. fereruelo (sic) y sombrero. en ambos casos con presentación del virrey(l 7). puestas en El Callao a costa y riesgo del cura. ropilla. cuando en Recuay habían tenido "palabras enojo y pesadumbre" y.. sin embargo. no debieron ser graves porque en 1602 era doctrinero en Pampas y en 1604. Caro protestó del proceso seguido por Alderete y las consecuencias.Artículos. Pero. cabe suponer que sobre la base de actividades económicas que el cura mantuviera en su doctrina. vivía la presión económica de sus curas doctrineros. recibiría de éste 60 pesos (de a 9) al año. tomaba parte en la actividad económica de los curas de indios. rector por entonces del Cole- gio de S. Martín y que posteriormente escribiría la Extirpación de la Idolatría en el Pirú (Lima. a fines de 1601. a 178 Revista Andina. Alonso Sánchez de Alderete. Pablo Joseph de Arriaga.. el cual a cambio de ser- vir al cura en las cosas que le mandare. Este era el típico contrato que se establecía con empleados. en otras ocasiones. . a veces. Antonio Valcázar. como consecuencia de ello. 1621 ). por una parte es sabido -y a ello nos referiremos más adelan- te. Las diferencias entre ambos se remontaban a los años en que era Provisor el Dr.". aunque no consta que en su origen se tratara de problemas económicos. en un proceso habido ante el Provisor Iv'íuñiz. y curarle en sus enfermedades y acudir a sus necesidades . yendo en contra de lo ordenado en concilios y síno- dos. si es que las hubo. un vestido de paño o de la tierra. parecía tan normal que. medias y dos camisas. En dicho año. hasta participaban en ella las autoridades religiosas consideradas más celosas de la ortodoxia católica colonial. sólo en muy excepcionales ocasiones éstos eran condenados por sus infracciones. en Huancabamba.que . Esta presión era ajena al ordenamiento organi- zado por el Estado .. cuando la maquinaria de las campañas ya estaba en marcha. como olios repartimientos. Pese a todo. lo que lleva a pensar que Caro generaba trabajo en que ocupar a Vélez. visitador general del arzobispado. tenía negocios con el llúaestro Francisco Rodríguez Cansino. por otro lado. cuya prohibición por la legislación canónica seguía vigente. era simplemente tolerada. hasta un sector considerado clave en la extirpación de la idolatría indígena. le hizo todo mal y da- ño". En 1613. En efecto.

aunque también admitía que con ello se acarreaba "gran daño y perjuicio" a su encomienda(l9). el Maestro Fernando de Aven- daño.. 1. Si nos detenemos en los encomenderos.. con el consiguiente incremento de la presión económica. desde luego.. que ordenaba que los doctrineros debían permanecer constantemente No... Uno muy significativo de este proceso es el protagonizado por el capi- tán Martín de Ampuero... en 1606. Ampuero pretendió impedir la creación de una nueva doctrina en su repartimiento "de más de las que se tiene". había seguido estudios en la Universidad de San Marcos. así como por otras circunstancias que convergen en él y por el sentido dado a las doctrinas por determinados eclesiásticos de la época. y ello condu- ce a pensar que su interés en ocuparla no era precisamente el de evangelizar a los indios. Fernando de Avendaño... En- tre otros argumentos aducidos... coincidió con el encomendero en su opi- nión contraria a la creación de la nueva doctrina. el virrey Luis de Velasco la otorga- se al hermano del procurador. Pero regresemos al aumento del número de doctrinas. a quienes les causaba "mucho estorbo y trabajo el haber de servir a tantos curas". al deducirse de su tributo el pago del sínodo o salario de los curas y ser mayor el número de éstos. Ampuero señalaba que buscaba el bien de los indios. precisamente a quien más tarde sería conocido visitador de las idolatrías y canónigo de Lima. trajo consigo consecuencias importantes para el sistema colonial. vecino y regidor en Lima y encomendero. la solución del caso dejaba traslucir el interés del Provisor del arzobispado en controlar las doctri- nas. Julio 1987 179 . De esta forma consiguió crearla y que. este proceso.. posteriormen- te el Provisor del arzobispado "se aunó" con_aquél "y le dijo que si se acre- centaba la dicha doctrina haría que se la diese a un hermano suyo". Como es lógico. sin embargo... enfren- tándose a la iniciativa de la Iglesia. Dada su carrera profesional.. existen ejemplos de resisten- cia de encomenderos a la creación de nuevas doctrinas en sus repartimientos. Inicialmente parece que el procurador de los indios. En un principio. En el año y medio posterior a su nombramiento sólo acudió dos meses a atender a sus nuevos feligreses. otros 100 que se descontaron de una cuenta de 432 patacones que Rodríguez debía al colegio por otros negocios y los 50 patacones restantes que le daría al finalizar la entrega del trigo(l 8). contraviniendo así la legislación canó- nica.. en Huarochirí. lo cual sabía de antemano. de Chaclla en la zona de Yauyos. Al margen del perjuicio causado al encomendero.A c o s t a : Extirpación de idolatrías razón de cuatro pesos por fanega.. donde en torno a 1604 ya era Licenciado y f. Por ellas pagó el jesuita 250 patacones al contado.. Merece la pena detenerse por un momento en el caso que acabamos de mencionar por lo relevante del nuevo doctrinero en relación con las idolatrías. nacido hacia 1579.. Francisco de Avendaño.iaestro en Artes y hacia 1605 llegaba a ser catedrático(20). así como el poco con que el procurador de los indios luchaba por la cau- sa de sus defendidos. evidentemente Avendaño no podía asistir a su nueva doctrina de San Pedro de Casta.. en efecto. al mismo tiempo. aquéllos vieron cómo mermaba aún más su renta dentro del largo declive que venía experimentando con la caída de la población indígena y.

El sacerdote enviado. En vez de asistir personalmente. Quizás como consecuencia de su solicitud y posiblemente también por el cambio de Provisor -con el nuevo. con acuerdo privado entre ambos acerca de la cantidad a per- cibir. Avendaño quiso nombrar él mismo a un teniente de cura en San Pedro de Casta "por el tiempo que estuviere impedi- do en la cátedra". después. Avendaño enviaba "en su lugar a un sacerdote al cual no le daba cosa ninguna mas que el pie de altar. Hernández Príncipe pudo ser enviado a S. agraviándolos y haciéndoles cobrar odio contra la religión cristiana. en contra del derecho esta- blecido. al parecer. persona influyente en los procesos judiciales(2 l ). iViartín de Ampuero solicitó. que el Iv'ítro. las relaciones del doctrinero pudieran no ser tan buenas como con su antecesor.Artículos. Muñiz tuvo que requerir a Avendaño para que declarase si era cierto que había solicitado previamente que se nombrase a Hernández 180 Revista Andina. y además precisamente en Huarochirí. antes le saca por condición que ha de dar al padre y a su hermano el procurador parte del servicio que a él le habían de dar. lo cual le daba derecho a la percepción de una cantidad fija del sínodo de la doctrina. a un tal fvfartín Yauri de un golpe de espada. a un nuevo sacerdote como teniente de cura. en estos dos meses tuvo serios enfrentamien- tos con los indios de San Pedro. lle- vándose él todo el salario y el provecho de las ofrendas de Todos los Santos". había unido a dos hombres que pocos años después iban a tener una participación destacada en la persecu- ción de la idolatría de los indios. llegando a dejar manco. crecientes en núme- ro. M. pues el sacerdote fue objeto de visita pastoral. concretamente por parte del cono- cido visitador Alderete(22). Avendaño no usase de_S!l . ofreciéndole la congrua sustentación que él le asignare. Por añadidura. En un principio. vía el Provisor. De estos problemas. Hay que señalar que este estado de cosas. Pedro Muñiz. Notas y Documentos _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ en su doctrina. en 1606. las circunstancias de Avendaño en su doctri- na. no debía ser desconocido por las autoridades eclesiásticas de Lima. Pedro de Casta(23 ). Fue en ese momento cuando Avendaño se retractó de su in- tención inicial e intentó nombrar personalmente. La intención de Avendaño era que su sustituto fuese en calidad de te- niente de cura. quitaba a los indios "por fianza (sic) sus mantenimientos". doctrina. pero Hernández Príncipe gestionó el ser nombrado como cura "ínte- rin". en quien el Provisor Muñiz pensaba. El elegido por Avendaño para tal misión fue un desconocido entonces llamado Rodrigo Hernández Príncipe. sin embargo. Avendaño realizó las primeras gestiones para su sustitución por conducto oficial. Sólo en- tonces R. año 5 . los indios y curacas no se atrevían a protestar en Lima por temor a las consecuencias del enojo de su hermano el procurador. de Salinas-. El mundo de las doctrinas. pero tuvo que esperar a que un tal Bachiller Francisco Díaz. primero re- ducir las doctrinas de su repartimiento al número original y. el Bachiller Pablo Enrí- quez de Salazar. Ante esta situación. al ver que el "pie de altar" asignado era poco para su sustentación. renunciara a aceptar la doctrina.

con los diezmos como problema de base y las doctrinas como escenario en que verter la disputa(27). no es infrecuente encontrar varios pleitos sucesivos contra un mismo cura..A c o s t a : Extirpación de idolatrías Príncipe y . porque la no existencia de sentencias en algunos de ellos se debe en parte a las vicisitudes vividas por la documenta- ción. Duviols debe desconocer. P.. con pruebas suficientes de estar éste utilizando la mano de obra y los recur- sos de la comunidad. al haberlos yo analizado. en una coyuntura muy específica.. porque dichos pleitos contra doctrineros no surgieron como un reavivamiento del espíritu de la Reforma católica . lo que le daba derecho a percibir un alto porcentaje del sínodo(24 ). En ningún momen- to puede extraerse de los análisis de dichos pleitos que en otros lugares he realizado una deducción tal. querer ver. pero en otros. se dedujo que el problema se había suscitado por pretender Avendaño tener sólo un tenien- te de cura. me dediqué a comentar el trasfondo económico de la pugna entre Lobo Guerrero. 1.. y de una de esas reacciones. sin duda. particu- larmente. en términos generales.. Duviols me alude como si... particularmente en zonas claves como Huaro- chirí y Cajatambo.. por un incremento de la presión sobre el mundo indígena en las doctrinas y. surgió el "descubrimiento" de las idolatrías.. co- mo hace Duviols. de este requerimiento e interrogatorio del Provisor... finalmente. sino que . con un arreglo privado. a pesar de lo cual era mantenido en la misma doctrina por el Provisor con el consiguiente riesgo de que se vengara de las demandas de sus feligreses endureciendo su trato hacia ellos. En efec- to. en otros No . fui yo mismo quien en 1982. a la tolerante actitud del Provisor con los curas que condujo a sobreseer algunos pleitos... Julio 1987 181 . no se puede decir que las denuncias de los indios tuvieran mu- cho éxito dado que . muy por el contrario. de forma cada vez más frecuente. Todo lo dicho hasta aquí refleja la gran ebullición existente en el mun- do de las doctrinas justo en los años previos a la denuncia del "descubrimien- to" de la idolatría por Avila.. lo que de hecho ocu- rría(25).... hubiera pretendido contradecir la línea que él llama "anti-religiosos" de los obispos en la que él mismo se extiende en las páginas anteriores de su introducción(26)... en un trabajo que P. Por si no fuera poco esta consecuencia . Pero. regresando al asunto de los pleitos contra doctrineros del párrafo anterior. puesto que.. en primer lugar. sino. desde el arzobispado de Lima se mantenía una actitud tolerante hacia los doctrineros en las querellas. y no otro nombrado en "interin". Porque fue contra dicha presión que los indios reaccionaron. de Avila. y las órdenes religiosas. denunciando a sus curas ante las autoridades eclesiásticas. en segundo término. en la recepción de las querellas de los indios en el arzobis- pado una manifestación del espíritu de la Reforma católica y de la política del Patronato es querer retorcer bastante la interpretación de los hechos . Al referirse a los pleitos contra doctrineros existentes en el Archivo Arzobispal de Lima en el Prefacio al volumel_!_gue aquí se comenta . en el caso de F. y es desde este fenómeno de concentración de la presión económica en las doctrinas desde donde sí se puede comprender el surgi- miento de la extirpación.

Así. sino que dentro del mis- mo Cabildo de la catedral de Lima había facciones a favor y en contra delas campañas de extirpación. a fines de la década de 1640. como señaló el mismo Duviols cuando dio a cono- cer la existencia de una "información secreta contra los visitadores" efectua- da por el mismo Cabildo en 1622. ***** Aclarado este punto de partida esencial para comprender la naturaleza y la historia del movimiento al menos en su primera época. a un reavivamiento del celo antiidolátrico . No sólo los doctrineros. Detengámonos. de Avila. dándose la circunstancia de que algunos de los mencionados fueron encargados de llevar a cabo las investigaciones de los procesos contra otros de sus compañeros en la lista(29). año 5 . Plácido Antolí- nez. no está dicho todo en relación con la historia de la extirpación de la religión indígena. de Avila -de quien ya se ha demostrado que actuó por venganza contra sus indios al denunciar su idolatría-. por ejemplo. 182 Revista Andina. Luis de Ivfora y Aguilar. Duviols. Alonso Osorio. pudo alterar el significado de las campañas de extirpación. a la muerte de Lobo Guerrero. ya en anteriores trabajos se ha analizado la naturaleza de la explotación económica de los curas en sus doctrinas en el arzobispado de Lima durante el primer ter- cio del siglo XVII y. como es obvio.Artículos. que diversas instancias de la Iglesia tenían su propio interés en la persecución de las idolatrías. Por el contrario. Notas y Documentos _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ casos en que sí se conservan las sentencias. falta aún mucho por conocer acerca del curso que siguieron los acontecimientos una vez puesta en marcha la maquinaria insti- tucional de la extirpación hasta que se llegó. con respecto a las décadas ini- ciales. En este sentido merece apuntarse que la oposición a las campañas de extirpación en el interior del Cabildo se remonta a 1608-9. componen- tes de una faceta clave para la dominación colonial como era el control ideo- lógico de la población conquistada. lo que aquí merece recordarse únicamente como prueba de la relación directa existente entre la presión de los curas y la denuncia del "descubrimiento" de la idolatría con el comienzo de las campa- ñas es el hecho de que no sólo F. cuando el mismo F. sino que prácticamente la totalidad de los primeros Jueces Visitadores habían sido ob- jeto de querellas por partes de sus indios feligreses antes de ser nombrados para la extirpación. Para finalizar las consideraciones sobre el origen de la extirpación. para com- probarlo en la propia Iglesia. Rodrigo Hernández Prín- cipe. éstas son más que suaves con los doctrineros(28 ). junto a Avila y Avendaño. el arzobispo y los jesuitas representa- ban sectores diferenciados dentro de la institución. Y resulta necesario adoptar esta perspectiva al aproximarse a las visitas de mediados de siglo para poder esta- blecer en qué medida el cambio de coyuntura. Francisco Estrada Beltrán y Julián de los Ríos se vieron envueltos en pleitos entre 161 O y 1621. Hace tiempo que sabemos. si acaso. gracias inicialmente al propio P. Juan Delgado.

en razón de su historia personal. sino sólo efectuar un apunte para enriquecer este comentario. se dirigió al Cabildo en Sede Vacante solicitando una comisión para iniciar una visita a sus indios. a 300 pesos anuales. truncándose con ello su deseo de entrar en la catedral de Lima por vía directa(3 l ). y de las cuales no tenían posibi- lidad de ·salir o ni siquiera lo pretendían. en consideración a que el cura estaba capitulado. se dispuso a "descubrir" la idolatría de sus feligreses. junto a algunos mestizos y peninsulares. una tal Inés Rodríguez (quizás familia o protegida del cura). Avila obtuvo lo que quería solicitándolo directamente al nuevo arzobispo y salvando el escollo del Cabildo. que no habían tenido acceso a beneficios importantes. en las que fue suspendido reiteradamente. se les abrió la puerta de las visitas de idolatría y la aprove- charon para complementar su dinámica actividad económica y reforzar su posición como doctrineros. durante los cuales acudió a lo que No. al menos considerando su situación e intereses. Un ejemplo de este tipo puede haber sido Rodri- go Hemández Príncipe. Andrés de Llamellín.400 pesos: 1. más 900 por tres años de trabajo para el doctrinero. pero. 1. algunos de sus miembros no vieron con buenos ojos el que Avila actuara sin consideración a sus decisio- nes y no tardaron mucho en demostrárselo._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ Acosta: Extirpación de idolatrías que acababa de ser denunciado por sus indios y visitado por el racionero Bal- tasar de Padilla. cuando aún la causa contra él estaba abierta. pero con los cuales se quedó el mismo cura. globalmente considerados. el Deán Dr. un tal Diego Tarazana reclamaba a los bienes del difunto 2. su diversa situación en re- lación con el poder dentro de la misma Iglesia y la colonia.1ás tarde. Parece posible di- ferenciar en prineipio hasta tres tipos de doctrineros. que ocu- paban doctrinas de todo tipo. muerto Hernández Príncipe siendo cura de S. en medio de la cual tuvo su experiencia extirpadora(32). cuando Lobo Guerrero llegó a Lima . A algunos de ellos. existían diferencias entre algunos de ellos que marcaban sus distintos objetivos y. sin que con ello se pretenda solucionar definitiva- mente el tema. En general se puede afirmar que las caiñpañas de extirpación significa- ron para un amplio sector de curas de indios. incluso dentro del mismo sec- tor de los doctrineros clérigos. una especie de contraataque frente a la avalancha de querellas judiciales que se les venía encima de parte de las comunidades. que le fue negada pensando "que eso sería darle ocasión para vengarse". Pero a estas alturas parece posible penetrar aún más en el análisis de la composición del clero para poder percibir que. i'. pese a este rasgo común. lo que demuestra que el ánimo de vengan- za del doctrinero era ya percibido en el mismo momento del desarrollo de los acontecimientos(30). Pedro Muñiz se opuso a la petición de Avila. Julio 1987 183 . Sin embargo. En 1655. La ocasión se les presentó en las siguientes oposiciones a canónigo a que concurrió el cura. de un lado encontramos a los que parecen haber sido los más nume- rosos: curas doctrineros en su mayoría criollos. No obstante. quien murió a comienzos de la década de 1650 ha- biendo llevado una larga y activa vida mercantil. sobre todo. Para ello.500 que el doctrinero le entregó como dote de su mujer. ricas y pobres.

En el caso de Lima. Así. seme- jante en su composición al grupo anterior. "(33). el movimiento contra la idola- tría indígena jugó una función social y política diferente según las instancias de la Iglesia que se tomen como referencia e. Por último.. que llegó a montar toda una estrate- gia para llegar a ser canónigo de Lima. Por otro lado. como sucedió en La Plata en la década de 1620. Avendaño las aprovecharía. que sí tenían aspiraciones de salir del ámbito de las doctrinas para obtener alguna prebenda de cualquier iglesia i1nportante de la colonia y que utilizaron su participación en las campañas como vía de ascenso dentro de la carrera eclesiástica. obtuvo la doctrina de S. el Br. dispo- niendo ya de una posición en iglesias urbanas y hasta en cabildos catedrales. existían quienes recorrían el camino inverso.Artículos. cuando. esto es. Notas y Documentos _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ "me ordenaba trajinando con su recua en su pro y utilidad dándole a ganar muchos pºs porque me ocupaba en traer a vender las cosas que me ordenaba a diferentes partes y llevarle a otros en su doctrina en que me ocupe los dichos tres años y mucho más . Por otra 184 Revista Andina. en su origen. incluso. Tello debía tener. lo que consiguió finalmente muy tar- de. quien siendo cat'eatático en San lViarcos. eran similares sus posiciones en la iglesia y en la colonia y las rela- ciones existentes entre sí? El esquema descrito no se reproduce con exactitud a mediados de siglo. para terminar de impulsar su ascenso hasta posiciones privilegiadas en el mundo eclesiástico limeño. ¿Eran los mismos los componentes . Al iniciarse las campañas. debido a los bajos ingresos. Diego Tello.000 pesos "de su dinero" en el edificio de la iglesia. de Avila. cura de Huaraz y visitador de idolatrías en Huaylas a comienzos de la década de 1650. se puede distinguir un pequeño número de curas. por ejemplo. cuando ya tenía cerca de 60 años. Este hecho no era demasiado excepcional y a ello se recurría a veces con oca- sión de descenso en el volumen de los diezmos. Probablemente el caso más representativo sea el de F. una buena fuente de ingresos en su doctrina si se cree la afirmación de Villagómez en el sentido de que el cura había gasta- do más de 20. año 5 . Pedro de Casta. mejor. solicitaban doctrinas como complemento nada desdeñable a su situación. continuó habiendo doctrineros que aprovecharon las campañas de idolatría para pasar de cura de indios a ostentar alguna prebenda en la capital del virrei- nato. algunos prebendados del cabildo eclesiástico pidieron licencia para permutar su prebenda por doc- trinas de indios que eran mucho más rentables(34 ). des- de una posición distinta a la mayoría de los doctrineros. De todo ello se deriva que. Si esta aproximación se puede perfilar para la pri- mera oleada de las campañas.. pero algunos de sus elementos siguieron funcionando de forma similar. según el sector en su interior que se considere. De este modo actuó. sin lugar a dudas. a estas alturas lo que es necesario plantearse es cuál fue la función política y social de las campañas 40 ó 50 años más tarde.sociales intervinientes en el movimiento o. sin tener relación con la evolución de los diezmos. así actuó el mismo Fernando de Avendaño.

de Villa- gómez nombró corno Juez de Comisión para investigar los cargos presentados por los indios. Duviols en la colección de visitas que ha publicado y en ella se observa cómo P. no obstante lo cual Villagómez afirmaba en el mismo año que Noboa se había visto en la obligación de "purgarse por volver a su buen nom- bre y por el de el oficio". fue acusado por los indios a los que visitaba de ciertos "excesos". Las declaraciones de los indios a Tello en 1658 eran inculpatorias contra el acusado. obtuvo un curato en la catedral de Lima "con mil bendiciones de toda esta ciudad". . entre los cuales merece destacar- se en este contexto cierta circunstancia que afectó seriamente a la participa- ción de los doctrineros en las campañas. pero este hecho se unía al riesgo que corrían de ser "calumnia- dos" por los indígenas a los que visitaban. y en mi tribunal se a tenido por necessario oir sus causas para dar satisfacción a los que sin fundamento bastante no la tenían de su proceder"(38). Julio 1987 185 . en realidad la cantidad que recibían era muy corta. o la habilidad. también se producían otros cambios. pero ._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ Acosta: Extirpación de idolatrías parte. al Br. de quien se publican varias visitas en el volumen que comentamos. y todo ello hizo que los curas perdieran interés por participar en las campañas. en el curso de su visita por Cajatambo. el caso de Bernardo de Noboa. así como en haberles tomado animales. bajo pretexto de que pertenecían a las huacas(36). Una parte del proceso a Noboa ha sido incluida por P. consistentes fundamentalmente en haber amenazado y dado tormento a algu- nos indios para que confesasen sus prácticas religiosas. Si se toma como referencia de nuevo Cajatambo -aunque las mismas considera- ciones pueden hacerse sobre otros distritos-. desde la primera oleada de No . Diego Tello de Guzmán. a cargo del gobierno virreinal. Frente a él. Según Villagómez. parecía hallarse bien considerado por el arzobispo pues. ·en--1660 el proceso contra Noboa continuaba. mientras reali- zaba su visita a Huaylas. para esta fecha. pero. De hecho. según el propio Pedro de Villagómez(3 5). precisa y sospechosamente. . En cualquier caso. parecía haber entrado ya en una fase clara- mente favorable para el extirpador. En estos años se ordenó suspender las ayudas de costas que. Noboa no tuvo la suerte. se proporcionaba a los visitadores. no parece que la purga estuviera suponiendo graves problemas para el cura porque el arzo- bispo continuaba: " . 1. aunque. Desde luego. que ya era cura en la catedral de Lima y compañero de Noboa en la tarea extirpa- dora(37). mientras existían estas similitudes con lo sucedido décadas antes. según sus mismas palabras. lo cual les obligaba "a quedar por el tiempo de averiguar sus calumnias tan perdidos para poder ascender a me- jores puestos". maíz y otros bienes. de "descubrir" la idolatría . Ahora bien. Vülagómez se quejaba a mediados de la década de 1650 de no disponer de suficientes doctrineros para poder continuar la extirpación'(3 9 ). podría guardar cierto paralelismo con el de Francisco de Avila años antes. Pero detengámonos en otros aspectos de las relaciones económicas y so- ciales ert el ámbito de las doctrinas durante la primera mitad del siglo.

encierra. los curas de Am bar. El Archivo Arzobispal de Lima. tanto la esfera de produc- ción como la de distribución y la de circulación de mercancías( 40). con el consiguiente perjuicio para la evange- lización de los indios y en contra de lo ordenado por la legislación eclesiásti- ca. Duviols. sin ningu- na duda. este hecho resulta fundamental a la hora de valorar el origen y la función de las campañas durante el arzobispado de Villagómez. Domingo de Ocros. Y. estuvo presidida. pese a la abundancia de testigos y pruebas. para los años de 1620 a 1650. tras la actuación de Noboa. Las acusaciones en este caso consistían esencial- mente en haber abandonado su doctrina durante ocho meses para irse a Lima. Testamen- tos y Causas Civiles. Y es que al convertirse las querellas de los indios contra sus doctrineros en algo casi rutinario. cura de Pampas. Gonzalo Cano Gutiérrez. un ejemplo de lo cual se ha mencionado arriba rela- cionando a Bernardo de Noboa y al Br. el acusado fue dado por libre de los car- gos( 42). siendo doctrinero de Sta. La justi- cia eclesiástica. de nuevo es necesario marcar una diferencia con lo ocurri- do 40 años antes. Diego Tello. los acusados. Sólo a título de anécdo- ta añadamos que el mismo Bernardo de Noboa. al no tratarse de nada nuevo ante lo que éstos tuvieran que adoptar una defensa específica. Aunque no sea éste el lugar adecuado para efectuar un análisis de dicha participación. en algún momento en la década de 1630. No obstante. ivlagdalena. sobre todo si los querellantes eran indios. Por otra parte. se había traducido en la denuncia de las idolatrías. como en tantas otras ocasiones. por lo que los procesos rara vez llegaban a -comprometerlos seriamente. Pero. Ya no era necesaria una reacción de los doctrineros como la que. a comien- zos de siglo. 186 Revista Andina. sin haber dejado sustituto. personaje central en el volu- men publicado por P. por el mismo Fernando de Avendaño como Provisor. una documenta- ción alusiva a la intervención de los curas de indios en los procesos económi- cos tan abundante como para las dos primeras décadas del siglo.Artículos. Notas y Documentos _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ campañas de extirpación la actividad económica de los curas de indios conti- nuó en la misma línea conocida para el siglo XVI. por no seguir más adelante. ante la que se resolvían todos estos casos. en sus secciones Capítulos. ha- bía sido comisionado a su vez en 1644 -período de Pedro de Villagómez- para investigar los cargos presentados por el fiscal contra el Br. las comisiones para investigar las quejas que se presenta- ban contra los doctrineros eran encomendadas por lo general a otros curas de doctrinas vecinas a las de. el efecto causado por estos pleitos acumulados en el arzobispado sobre los curas cambió de significado. continuaron siendo acusados en distintas fechas por sus indios ante el juz- gado eclesiástico por diferentes "excesos" cometidos en materia económica. Acas. Cochas. quien conocía bien este tipo de problemas por propia experiencia y que difícilmente iba a adoptar una actitud favorable a los indios(41 ). por cierto. Sto. Cahacay . o compañeros suyos. Sta. año 5 . como anteriormente. Ana de Suche. Entre la década de 1620 y el arzobispado de Villagómez inclusive. etc. se puede adelantar que cubría.

. quien en 1642 se vio envuel- to en un pleito que merece comentarse brevemente( 43 ). así como de otra No. comenzó a utilizarse la acusación de idólatra como argumento descalificador ante las autoridades en situaciones conflicti- vas. a co- mienzos de 1644. Este absolvió a Caxamalqui de las acusaciones y. pero. no se había iniciado aún la nueva oleada de campañas de extirpación ordenada por Villagómez. Pero Yacopoma desapareció. D. el gobernador del pueblo de Cochas.Felipe iViediria. por estos años. "( 44 ). concretamente ante el visitador eclesiástico -y posterior extirpador. En efecto. Cristóbal Yaco- poma. Es verosímil que Caxa- malqui cumpliera algún papel en el mundo religioso indígena si se considera la declaración de uno de los testigos de la visita de Bernardo de Noboa a S. Lorenzo Benavides. unas Sumas o las Oras de Nuestra Señora-. ante las autori- dades civiles contra Caxamalqui y para resolverla fue comisionado el corregi- dor de la provincia. Pedro de Hacas anos más tarde. D. para acusar al cacique de Ocros de idólatra. D. eludiendo el castigo. Caxamalqui. darle tormento y secuestrar sus bienes. 1. De todos modos. cuando F. Martín Velasco de Molina absolvió a Caxamalqui en 1645 de la acusación de idolatría. en 1656-58. incorporándose al discurso de las disputas políticas. Así._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ Acosta: Extirpación de idolatrías Otros cambios. es necesario recordar que. Jesucristo. Rodrigo (Flores) Caxamalqui. podría pensarse que el cacique era al mismo tiem- po un fervoroso cristiano.. tuvieron lugar a partir de la década de 1620. Sobre esta . si se tienen en cuenta los títulos de algunos de los libros de su pequeña pero interesante biblioteca -como un Breviario. que había estudiado con los jesuitas en El Cercado de Lima y que a juzgar por su pequeña biblioteca era alguien con recursos ante el mundo blanco. presentó una denuncia. en esta misma línea. tenía un procurador en Lima. En aquel año.cuestión se puede mencionar un interesante ejemplo en torno al cacique principal de Sto. el uso iniciado por Avila en 1609 del tema "idolatrías" se había genera- lizado años más tarde. y consiguió acudir esta vez a las autoridades religiosas. Medina ordenó encarcelar a Caxamalqui. Francisco Meldos. por el contrario. por otra parte. Domingo de Ocros y gobernador del repartimiento de Cajatambo. las Medita- ciones de la Santísima Pasión de Nuestro Sr. el cual con- siguió tras varias gestiones administrativas que el Provisor del arzobispado dictase sentencia favorable al cacique. con lo que estaríamos ante un caso de doble prác- tica religiosa que no era inusual en el mundo indígena y de la que se mencio- narán más ejemplos(45). quien afirmaba que: "yendo a mitar a tambo de Ocros quando era mozo que fulana yaro tanta madre del gouernador y cazique __don Rodrigo caxa malqui era grande echizera y Santiago coxo del aillo llacoy y Geronimo biejo tron- petero era ministro de ydolos y que el dho don Rodrigo los fomentaba a estos y que Juana Moscoy que siempre vivía en casa del dho don Ro- drigo es sacristana de los susodhos . cuya naturaleza no se conoce. del mismo modo que funcionaba en similar sentido la acusación de mes- tizo. condenó a Yacopoma suspendiéndolo en su gobierno y destinándolo a servir en un hospital. Julio 1987 187 .

no ignoraba nada de esto. anejo de la doctrina. el mismo visitador Felipe Medina. el mismo arzobispo hacía que se reclamasen a los curas las can- tidades debidas. Bernardo Arma y Olea(46). en diciembre de 1649. en caso de no cumplir con sus entregas. de vivir amancebado y de ser mesti- zo . condenándolo a seis meses de destierro a cinco leguas de su pueblo y al pago de costas. Diego Cano 188 Revista Andina. de impedir el cobro de sus tributos y de haber llegado a obstaculizar violentamente la pues- ta en práctica de una provisión del gobierno para sacar indios de aquellos pueblos para llevarlos a Huancavelica. De hecho. Bernardo Arma. que tenía una estancia con 3. ante el juzgado eclesiástico de tener negocios textiles con los indios. participaba de forma directamente proporcio- nal en parte del enriquecimiento de sus curas mediante la recaudación de la Cuarta Funeral: la cuarta parte del ingreso de los doctrineros en concepto de ofrendas del año. dándose el caso de que una "persona celosa" había encontrado cuatro ídolos de piedra en el altar mayor de la iglesia de S. Villagómez. derechos y ofrendas de bautismos y casamientos. mientras que declaró por "falso y calumnioso" a Yaco- poma. pero tiene el interés de reunir la utilización por las partes liti- gantes de las dos acusaciones que parecen haber sido frecuentes por estos años. entre otros comisionados por Villagómez.000 cabezas de ganado lanar y más de 70 arrobas de lana entre los bienes que se le secuestraron en su casa. posas. entre otras co- sas. Todos los Santos.Artículos. No se conoce el final de este proceso. por ejemplo. Villagómez mismo. Otro caso sucedido pocos años más tarde permite comprobar lo afirma- do más arriba al comparar la utilización de las acusaciones de idólatra y mes- tizo. Notas y Documentos _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ por amancebamiento. Juan de Guanaca- che. a los que los indios adoraban. El Sargento dejaba caer la acusación de que el cura. de traficar con vino entre los indios. Todo ello era recolectado por los visitadores episcopales y. capas e incensarios de entierros. Por lo demás. como el resto de los prelados. que entró en Lima en 1641 como arzobispo. y se trata de la disputa que tuvo lugar en 1649 entre el Sargento Mayor Jacinto Delgado de Salazar y el cura de Vico y Paseo. para tener contentos a los indios en el negocio de la lana y poder- la comprar a los precios que le interesaba. que se complicó bastante y en el que intervino. Así actuó. contraatacó en el pleito acusando a su vez a Delgado. Villagómez con el Ldo. les consentía amancebamientos e idolatrías. Delgado había acusado al doctrinero. año 5 . difícilmente ningún arzobispo antes que él podía ignorarlo. Semana Santa. había sido conducida por el acusador al terreno religioso utilizando la tacha de idólatra contra su enemigo. quizás por problemas económicos o de poder entre dos im- portantes caciques. pero a diferencia de otros él disponía en el archivo del arzobispado de abundante y precisa evidencia documental de los hechos que protagoniza- ban en las doctrinas los curas de indios. Al margen de la veracidad o no de la idolatría de Caxamalqui. lo intere- sante del caso para lo que aquí se trata es que una disputa que había tenido un origen civil.

Julio 1987 189 . desde el punto de vista de los propósi- tos de la jerarquía católica limeña. Una respuesta no carente de razón podría apuntar simplemente a la solidez del cuerpo de creencias indígenas_y a su coherencia con el sistema de vida andino. a pesar de los esfuerzos reali- zados durante la primera oleada de las visitas entre 1610 y 1621 . idéntica a 30 ó 40 años atrás. de las múltiples cuestiones que aún no han sido aborda- das en relación con las visitas de idolatrías existe una cuyo estudio parece incluso más necesario tras la lectura de algunos de los documentos publica- dos ahora por P. al parecer. Duviols. como hay diversos ejemplos que lo atestiguan . año en que tomó posesión el nuevo arzobispo. Siendo todo esto así y dado que la denuncia de las idolatrías carecía . en los documentos de visitas a Cajatambo publicados por P. Por otra parte .ómez a rea- nudar las campañas de idolatrías en 1649?. aun siendo correcta. la situación en este sentido fuera. ¿qué significado tuvo ahora la nueva oleada extirpadora? Son éstas las preguntas que aÚ!1 aguardan la res- puesta de una detallada investigación sobre el asunto. las comunidades practicaban doblemente los ritos andinos y los católicos. en la mis- ma visita de B. tanto entre miembros del equipo de visitadores como en el mismo interior de las comunidades. ya mencionada._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ Acosta: Extirpación de idolatrías Gutiérrez . la religión indígena continuara practicándose en las zonas visitadas y que hacia 1650. En efecto . Duviols se describe alguna situación en que se comprueba este hecho. ¿qué fue lo que llevó a Villa¿. con el visitador eclesiástico Ldo . En 1646. aun- que normalmente lograban mantener oculta a los visitadores durante mucho tiempo la práctica de su religión original. Pero una contestación así. el cual se había ajustado en 1641. Su mantenimiento y las condiciones en que éste se pro- ducía tenían que ver con las contradicciones del propio sistema de domina- ción colonial y. de la carga de relativa sorpresa que pareció tener en 1609 para algu- nos sectores de la sociedad lime. Tomás de Espinosa en pagar 900 pesos de Cuarta Funeral en los siguientes cinco años. ni era sólo una estructura que sirviera como parapeto para pre- servar las relaciones sociales y la estructura de poder indígenas en el interior del sistema colonial. un testigo declaraba haber visto: No. Aparte del caso del cacique Caxa- malqui. doctrinero de Huacho . la religión indígena no subsistía exclusivamente por su soli- dez como sistema de creencias que vinculaba al hombre andino con "lo so- brenatural". si no antes. Llama la atención que hasta el momento nadie se haya planteado cómo fue posible que. de hecho. además. Cano debía 645 pesos de la cantidad acordada y en la visita correspondiente a ese año se le exigió que reconociera la deuda bajo amenaza de censuras(47). de Noboa a S.ia . Una forma de referirla es preguntarse por la efica- cia de las visitas a lo largo del tiempo. que daban lugar a pensar que lo que estaba en juego no era algo que atañiera úni- camente a las mentalidades. Así. Pedro de Hacas de 1656-58. 1. probablemen- te pecaría de excesivamente fácil si se considera que en el desarrollo de las visitas se ponían de manifiesto intereses contrapuestos.

..Artículos...~ . confesar a todos los yndios y yndias las dhas dos beses al año hasta los que son muchachos con los biexos los quales llebaban y hasian las dhas ofrendas y les desian y predicaban que si no las hasian y los adora- ban y lo quellos les enseñaban y predicaban se auian de morir y no ter- nian chacaras ni comidas ni bienes y que lo mesmo les susederia si ado- raban a dios porque dios solo era y seruia a los españoles sino a los dhos malquis huacas y ydolos que eran los que les daban iuday dhos vienes .. que había tenido un gran protagonismo en las campañas organizadas por Lobo Guerrero asistiendo en las tareas de confesar y predicar. de Noboa.. La Compañía de Jesús.. ¿o es que quizás... es notorio y lo sabe de todos los indios de su aillo que quando el s... junto a estas revelaciones. en determinado momento. fesasen a sus curas todo lo referido y dhos peccados de ydolatrias por-· que no se descubriese y confesasen otros qualesquier pecados . rehusó participar en las actividades de la década de 1650 intentando persuadir a los indios con sermones.- " .... como parece haber sucedido con el mismísi- mo F.. en la complicidad intervenían incluso los doctrineros-.. aunque éste 190 Revista Andi_na. que fue burlado en diversas ocasiones por los indígenas. fuera de visitas. o arreglos. Al hablar de delaciones en las confesiones es importante mencionar un cambio sucedido hacia los años de la oleada de campañas organizadas por Villagómez en relación con el papel jugado por los jesuitas. El resultado de estas presiones. era la frecuente ocultación de mallquis y huacas. también al mismo Noboa se le ocul- taban otros mallquis y huacas. Notas y D o c u m e n t o s . Los jesuitas alegaban que no querían que los indios pensasen que sus prácticas eran descubiertas porque sus miembros revelaban posteriormente el secreto de confesión. lo importante sería conocer las razones que hacían que dentro de la comunidad.... . pero. como sucedió con Avendaño -en condi- ciones normales.. Villagómez recurrió ante este problema al monarca.. ¿Qué sucedió en Cajatambo para que engaños. Un testigo de la misma visita anteriormente citada afirmaba que: " ."(50).. Si la complicidad a la hora de esconder prácticas religiosas funcionaba durante las visitas de extirpación. "(48). . unidas en ocasiones a sobornos por los indios a miembros de los equipos de los extirpadores( 49). pláticas y confesiones de que debían declarar sus ritos ocultos..or obispo don Fern. el cual llegó a consultarlo con el General de la Compañía. en que se producían numerosas revelaciones ocultadas anteriormente. dicha complicidad se rompiera.. año 5 . como parecía estar sucediendo durante la visita de B. de Avendaño. y asi mesmo les vio predicar y mandar a los dhos hechiseros que no con. como anteriormente se había hecho con Aven- daño?(51 ). .do de Abendaño vissito le escondieron los malquis siguientes y los tienen ocultos hasta oi los quales manifestaran caratu- paico-malqui pomaguaraca-malqui chaupisguaracamalqui y llacsapaico- malqui todos los quales estan en sus amayes y machais y los ha mocha- do siempre este testigo y todos los de su aillo . que se habían venido manteniendo desde la época de Avendaño se levantaran ahora con las visitas de Noboa?.

.. la cual fue resaltada . 1649). Es probable que desde la década de 1610 tanto F. 1. quizás sí con similar estructura a como aparecieron finalmente. de P.. se puede afirmar que . pero no deja de ser interesante que fuera en la década de 1640 cuando se tomara la decisión de publicarlos.. aun así. Julio 1987 191 . desde la época del arzobispo Loaysa se había puesto énfasis en la necesidad de ex- plicar adecuadamente a los conquistados los principios de la religión cristia- na. respectivamente. lo que los hacía difícilmente comprensibles para una men- te occid ental y probablemente mucho más _2ªJ ª el hombre andino. deAvila como F.... si cabe. en los informes sobre la idolatría de F.. que Avendaño no osaría desarrollar ante un experto auditorio europeo . Por referirnos sólo a Perú.. datos como que No.. Silogismos mal construidos.. dos factores sin duda importantes en cualquier análisis sobre la cuestión: la evolución de- mográfica de la población indígena y la coyuntura económica del virreinato a partir precisamente de la década de 1620. Pues bien. Detengámonos. . como se ha podido comprobar.. Desde luego.J. sin querer adelantar aquí conclusiones de una investigación que se encuentra en curso.. El I II Concilio concedió aún mayor importancia al catecismo y a los ser- mones para los indios. utilización de esquemas de valores posiblemente no funcionales en la cultura andina... como la Extirpación de la idolatría . ***** Hacia mediados del siglo XVII. por merecer tratamiento más extenso en otro trabajo. Pero. de Avendaño estuvieran predicando los sermones que después publi- carían en 1648 y 1649. . adolecían de una seria escasez de rigor en su elaboración lógica. de Avendaño. Esta tiene que ver con la utiliza- ción de uno de los recursos que la Iglesia consideraba esencial para los buenos resultados de la extirpación: la predicación... al menos por lo que respecta a los sermones de F... las condiciones del proceso que iba a tener lugar no eran exactamente las mismas que 40 años antes.. de Arriaga. En el rápido panorama descrito en las páginas anteriores no se han men- cionado. probablemente contri- buían a hacer de la predicación de los curas y extirpadores algo muy alejado del eficiente recursc que querían poner en juego para eliminar la religión indígena.. en 1658 el arzobispo continuaba sin recibir ayuda de la orden para la extirpación de las idolatrías(52). Sin duda.. etc . reducciones al absurdo. . (Lima.A c o s t a : Extirpación de idolatrías ordenó al Provincial de Perú que facilitase misioneros a Villagómez. si no en su forma definitiva. contenidos én su obra Sermones de los misterios de nuestra Santa Fe Católica . cuando Pedro de Villagómez decidió ini- ciar una nueva etapa en la extirpación institucionalizad:t de la religifm i~díge- na. en otra cara dé la misma pregunta acerca de la eficacia de las visitas a lo largo del tiempo.. el poco efecto de este tipo de sermones se vendría arrastrando desde el siglo XVI. finalmente. éste es otro dato importante a tener en cuenta al establecer una comparación entre las dos fases del movimiento extirpador a comienzos y a mediados de siglo.. de Avila y en escritos..

Notas y Documento.__ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ los procesos judiciales contra los doctrineros fuesen algo casi cotidiano en el juzgado eclesiástico. sino que estuviese bien documentada y que hasta la acusación de idólatra se llegara a utilizar como descalificación ante las auto- ridades coloniales.Artículos. Parece pro- bable que fuera la alteración de alguno de los mecanismos del sistema colo- nial lo que dio origen al reinicio de la extirpación de la religión indígena. resulta un instrumento valiosísimo para la tarea que aún resta por hacer. Con los elementos expuestos no resulta fácil aún explicar el motivo del comienzo de las visitas de extirpación decididas por Villagómez.. por contraposición con las que tu- vieron lugar en la década de 161 O. lo que resulta evidente es que una publicación sobre Cajatambo como Cultura andíña y represión. Antonio Acosta Departamento de Historia de América Universidad de Sevilla e/ María de Padilla s/n Sevilla. mientras que. sí se esta- ban prnduciendo transformaciones en el ambiente general de la sociedad como consecuencia de la crisis por la que atravesaba el virreinato. Las relaciones en el interior y en torno a los curatos de indios no parece que hubieran experimentado gran- des cambios en los últimos 30 años. aunque desde luego se hace necesario un profundo análisis para resolver en cualquier sentido esta cuestión. o que la existencia de las prácticas religiosas indígenas fuese. año 5 . las de los años 1650 no debieron tener su origen en el específico mundo de las doctrinas. pero lo que se puede adelantar como hipótesis es que. marcan una diferencia con lo sucedido a comienzos de siglo. o que los jesuitas optaran finalmente por retirarse de un asunto tan embrollado como eran las visitas. de Pierre Duviols. no ya conocida. España 192 Revista Andina. De todos modos.. por el contrario.

distorica. De hecho. Cusco. 19: 151-173.. Lima.. "Inquisición y mujeres: las hechicerías en el Perú durante el siglo XVII". de Emilio Lissón Chávez). 15 : 484. pp. (9) Ibídem.. "Religiosos.. pp. Duviols.. 1982. por ejemplo. pag. Cfr... Julio 1987 193 ... Revista Andina. '. en Jahrbuch für Geschichte von . 1: 141-156. "L'extir- pation de l'idolátrie" entre 1 S32 et 1600. 1: 1-34. quizás porque algunas de las primeras estuvie- ran sin cubrir en los citados años. IV. doctrinas y excedente económico indígena en el Perú a comienzos del siglo XVII". La Iglesia . así sucede en 1604 en relación a 1602 con Aquia-Collana de Lampas y el cura Francisco Caro.A c o s t a : Extirpación de idolatrías NOTAS (1) En una línea de investigación parecida. 1946. Madrid. mi artículo citado en nota anterior. Bemard Lavallé. Vol. 1982. Sevilla.. La lutte contre les religions autochtones dans le Pérou colonial. Band 19: 69-109. Cusco. XLI.. Oraanizador y Após- tol de Suramérica. Allpanchis. Nos. 20 y 21. Las listas de doctrinas y cu- ras publicadas por Lissón Chávez para los años 15 99. vol. 3.. cap. o Antonio Acosta. 11. No. de E. por ejemplo. 1600-1620". 1602 y 1604 presentan un número menor en ambos apartados... (2) Véase.. (10) Ver Vicente Rodríguez Valencia. Lima... XVI. 166. Lateinamerikas. Vol. III. 11 (edición de la Facultad Pontificia y Civil de Teología de Lima). 1982.. Sevilla. pag. VI. 1. (8) Ibídem. 104-105. IV. Vol. . (4) Cfr.. 3ª acción.. 1985.Colonia.. (5) Ver el Prefacio a Cultura andina y represión . 1971. · (7) La Iglesia de España en el Perú (Pub!. Ver la refutación que hice de ellas en "Los doctrineros y la extirpación de la religión indígena en el arzobispado de Lima... 1957 . No. "Las doctrinas de indígenas como núcleos de explotación colonial (siglos XVI-XVII)". Santo Toribio de I\Íiogrovejo. 1945. Lissón).... (3) P. 1946. 19. véase María Emma Mannarelli. Sevilla. 18 : 161. Lima. 1986.. 1982. Cusco. No. 93-94.. (Pub!. (6) Ver 111 Concilio Limense..

pag. (E. 140.M . Lima. Lima 59. 194 Revista Andina. "Religiosos. pag. Francisco de Avila (1613). (Agradezco la información sobre el documento a Manuel Burga). 1658-Ene. Francisco de Avila. "Los doctrineros y la extirpación . ·Huarochirí. Protocolos.". Salinas añadir en su Repartimiento una nueva doctrina (1606). nota 19. (22) Ibídem. 39. Cultura andina . (Agradezco la informa- ción sobre el documento a Efiaín Trelles). Archivo General de Indias (en adelante AGI). apud. cuya abundante producción comercializaba. Machaca. Gentile Lafaille. Notas y Documentos _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ (11) La Iglesia . . . a pedimento del Dr.. 11. Los Yauyos de Chaclla: del siglo XV al XVIII. (20) Información fecha de oficio .". Margarita E. Fernando de Abendaño ( 1612).M. Acosta. Curatos. (Tesis para optar el Grado de Bachiller en Ciencias Sociales) Universidad Mayor de San Marcos. (31) A. pp. AGI. (32) En 161 O. (21) Cfr. lOjulio 1658. contra el Ldo . Villagómez a S. (26) P.. Testamentos. (14) Ibídem. año 5 . (12) Cfr... Lima. Acosta. 10 julio 1658. (33) AAL. (17) Cfr.. 590. (24) Ibídem. pp. ". 1S73(?)-Lima.. . (27) A. Villagómez a S. XLIII. . 301 y SS. . Duviols. 1628. 164. op. 796. Rodrigo Hernández Príncipe fue acusado por hacendados vecinos a su doctrina de Corongo (Conchucos) de utilizar mano de obra india para su obraje. ( 15) Ibídem. Protocolos. (18) AGN. (16) Ibídem. 326. AAL. Rodrigo Hernández Príncipe (1606). Capítulos. AGI. AGI. 108. Prefacio. 7. (34) Dean y Cabildo de La Plata a S. en P. 107-108. (29) A. 1976.Artículos. citado en nota 2. op. (13) Archivo General de la Nación del Perú ( en adelante AGN). ( 19) El capitán Martín de Ampuero contradice el haber hecho el Dr. Vol. op. (35) P. Lima.. (25) En la sección Capítulos del AAL se pueden encontrar varios ejemplos ilustrativos de este fenómeno. cit. doctrinas . mi artículo "Religiosos.. Sevilla. Charcas. . 1648 (en prensa). cit. Fernando de Abendaño contra el P. Chilcas y Cochillas. Indiferente General 1258. (38) P. Lissón).. 9. provincia de Caxatambo. AGI. No. La Plata. 2. Lima 59. (36) Estas son las acusaciones reflejadas en la Probanza hecha a pedimento de los yndios de Hacas. . AAL. Bernardo de Noboa (Feb. Duviols. Cusco. 1660). nota l O. (28) Nos remitimos a la misma sección Capítulos del AAL. (23) El Mtro.M. 2. (37) Ibídem. . Papeles Importantes. Cultura andina . doctrina . Lima. (30) Información de méritos del Dr. pag. Archivo Arzobispal de Lima (en adelante AAL). Acosta. cit.

. sí se conoce el motivo que dio Jugar a la ruptura de la complicidad. Villagómez a S. pag. (43) AAL. fue traído por los mistis. 19: 117-149. Felipe Medina que.M. unas Oras de Nuestra Señora "con manilla de plata". lOjulio de 1658. una Política de Escrituras y unas Sinodales de don Bartolomé. 232. . 1982. evidentemente.. o no sabremos conversarle . un libro pequeño de cuentas. Ver el trabajo citado en nota 31 . en Jan Szemi. cit. . Allpanchis. 140. un Medina ~na Araucana un Guzmán de Alfarache. Wamani. Cultura andina . es más viviente. (44) P. pag. un libreto de las Meditaciones de la Santísima Pasión de ~uestro Sr. AGI. op.. AAL. 234. Duviols. . . Allpancnis. No. Curatos 2. 19: 190-191. 197. Cano había pagado parte de la cantidad debida al arzobispo en for- ma de financiación del desmonte de una huaca : pago de jornales a indios. Capítulos 12. Duviols. op. pag.. Jesucristo un libro de las Guerras Civiles de Granada. Cultura andina . entre otros objetos. ver mi "Los clérigos doctrineros y la economía colonial (Lima. Es interesante contrastar las decla- raciones de este testigo con las de un campesino de la zona de Huamanga en 1981. herra- mientas y pólvora. "Dioses y hombres de Huamanga" .. ( 4 7) AAL..ski y Juan Ansión. pero el Sr. 1982. cuán poderoso es. No cabe duda de que existe una línea de pensamiento que une ambas manifestaciones pese al tiempo transcurrido. 1600-1630)". (42) AAL.. cit. ( 41) Ver alguna de ~us actuaciones como Provisor en pleitos contra curas en AAL. Cusco.".. (52) P. a cualquier hora nos escucha. .. Capítulos 14. Cultura andina . declaraba: " . Wamani.______________________ Acosta: Extirpación de idolatrías (39) Ibídem. Lima. un Breviario viejo. . quien. chacritas produ- cen . . (46) Ibídem. ( 40) Para un análisis del tipo de negocios organizados por los doctrineros. (49) P. Capítulos 12. pag. 1. pero nunca nos ayuda. ( 48) P.si será cierto que es Dios. Lima 59. XVI. unas Sumas de Cordoba. . en una empresa dirigida por el ya conocido Ldo... hablando sobre el Sr. (S 1) Merece recordarse que en otro caso importante. gozaba de gran confianza en el arzobispado. Cusco. XVI. más rico y forzudo . El que llaman Jesucristo es venido de otro sitio. ( 45) En el inventario de los bienes de Caxamalqui se encontraron. Julio 1987 195 . Duviols. como el de Francisco de Avila en Huarochirí. (SO) Ibídem. cit. uno "de a pliego" intitulado Horden~s Militares. Capí- tulos 12.. Aquí en la Iglesia lo adoramos.IÍ. cuando y porque él quiere es que nuestros animalitos. op.