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Psicologías pediátrica

y clínica infantil
m PREGUNTAS PRINCIPALES 7 RESENA DEL CAPITULO

1. ¿Cuáles son las semejanzas y diferencias Definiciones, historia y perspectivas


i entre las psicologias pediátrica y clínica Definiciones
" infantil? Historia
I Perspectiva del desarrollo
: 2. ¿Cuáles son las principales diferencias entre
i
Fortaleza
1 proporcionar servicios psicológicos a niños
o adolescentes y dar los mismos sewicios a Actividades principales
1
1 adultos? Problemas generales
Evaluación
3. iSuáles son los principales métodos de Intervenciones
evaluación empleados en la psicología ¿San efectivas las intervenciones psicológicas
pediátrica y la psicología clínica infantil?
i para niños y adolescentes?
Prevención
4. ¿Qué formas de intervencibn importantes se
utilizan en e l tñatamfento de niños y Consulta
adolescentes? qué evídencia existe respecto Enseñanza

1 de la eficacia de estor tratamientos? El futuro de Ras psicologias clínica infantir


y pediátrica
1 5. ¿Que tendencias futuras re han identificado
para la psicología pediátrica y la psicología
l clínica infantil?
Dei$nic!oner,hirtoria y perspectivas 1 S29

Se ha estimado qiiP pcir lo menos ocho rnilloncs prartica de grupo rnédico (Roiith, 1988). L m psich-
de nifios en Estador Unidos requieren servicjos do logos pediiitncos suelen intcrvrnir antcs dc que sc
salud mental (Robcrts, 1 994). Durante años 1 1 0 sc dcsarrnlle la psicripatologia (o, por lo menos, en una
hari cubierto de mancrü adecuada las necesidades rlc ?tripa temprana del trastorno) y 511srcfercncias sue-
ralud mental de nilios y adolescerites. Por desgracia, Icn proveriir de los pediatras (I'ruiit y Elliot, 1992).
es prcibable que esta tctidcnciii continfie en el nuevo n c inzinera específica, Kobetts, Maddiix y Wright
siglo (Culbertson, 1993). 1 . a ~proyecciones de cam- (1 984) han definido la psicología pndihtrica como
bias demográficos para Estados UnitErx entre 1990 y
un irea d e investigación y práctica lqucj se ha
2025 sugieren que, aunqiir sc cspcra que la tasa de
crecimiento de la población totaI disminuya para interesado en una amplia varicdad dc ifm;is
en la relaciiin entre la psicología y cl hicnert;ir
algunos grupos (como los estadounidenses d e
físico de los niños, incliiidas las circiinst;inci;is
origcn europeo), se piensa que las tasas para los
conductuales y emocionales ~oncomiiaiit-cr
grupos ciiyis necesidades de salud mental están
mal atendíd;is cn la actualidad (como los niños y dc la enfe~mcdady el padecimiento, la
adolescentes atroarncricanos e hispanoamericanos)
función de la psicologia en la rndiciria
ascenderin eti forma drristica (Lewit y Bakcr, 1994). pediátrica, y 1s prrimoción de la salud y la
Dos subáreas dc la pstctilogia clínica, la psicología prevención de la enfermedad entre niños
pediátrica. y la psicología clínica infantil, estan saludables. (pp. 56-57)
calificadas de rnancra iinica para atender estas Auii cuando la superpo~icibne y considerable,
ncccsidades. las encuestas de psicoIogos pediht ricos y clínicos
infantiles revelan varias diferericias critre los dos
(véase, por cjcmplo, Kaufman, Hnldcn y Walker,
1989). I'rimero, los clinicos pediátríco5 sc caracte-
Definiciones, historia rimn por una orientación conductual, con una
y perspectivas tendencia relacionada a la utilización d e estratc-
Antrs cic tocar los aspectos bistbricos de estas es- gias de intervención inmediata a corto plazo. 1-n
pecialidades para niños, primero deheriamos contraste, los psictilogos ~línicosinFantiles sor1
exponer la distinciíin entre psicologia pcdia tricn y más variados cn rus orientaciones (las orientacio-
psicologia clinicii in faritil. nes psicodinámica y dc familia o sistemas son más
coniunes entre los rspcclalirtar en clínica infan-
til). En segundo lugar, los psiciilogos pediátricos
Definiciones tienden a interesarse mas en los problemas bioló-
Las diferencias entre los psicólogos pedihtricos y gicos y médicos en sus enfoques de la ensefianza,
los clínicos infantiles san un tanto confusas. No investigacióri y suministro dc servicios. Su3 intere-
ohstantc, en la psicologia clinica infantil, una ac- ser en la psicología d e la salud y cri fa rncdicina
tividad comÉin a lo largo de los aAor h a sido el tra- conductual (Cap. 17), asi como sus cansiiItar con
bajo con niños y adolescentes una ver_que se han pediatras, son características distiritivas. 1.0s cspe-
desarrollado los síntomas psicopatal6gicos. Can cialistas e n clinica infantil tienden a poner mayos
ftecucncia, este trabaje se ha cenducPda tanto en énfasis en l a capncitacibn, en la evaluaciiin, el
establcclmtentw de práctica privada corno en es- proceso de desarrollo y Fa terapia familiar.
cenarios clfnicos liara pacientes exrcrnos dentro Debido al aurnctitn del interés de la psicología
del coiiicx tci del equipo tradicional dc psicí)logo, pediátnca para tfx psicólogos clínicos del siglo xxi,
psiquiatra y trabajador social, junto cnn alxun;i concentraremos buena parte de nuestra cxpoikcián
colaboracihn pedlíitrica. cn eite cq'tulo eri esta cspccialidad que está surgien-
Por el contrario, la )isicnloLyffpedidh'ca (o psicolrr do. No obstante, antes de revisar las actividades prin-
gia de la salud infan ti 1, corno wele denomjnársclc cipales de los psicólogos liedihtricos y los cIínicos
con frecuencia) se ha dcxcrita como psicología clí- infantiles, cs irnpcirtanlc estudiar cIe manera breve la
nica infantil llevada a cabo cn cstahlecimiento~m&- historia de estas cspccialidadc~v exponer la perspec-
<licm.incluyendo hospital cs, clínica? de desarrollo o tlvri dc desarrollo adoptada pcir c?tci\ priciilogos.
530 1 CAP. 20 P ~ I C O L O G ~ A SPEDIÁTRICA Y CClNlCA INFANTII.

;Por qué se intereso en un principio


( Lizette Petenon, Ph. D. en d campo de /apsicología clínico?
Por un psic6logo increíble (Crayson Qsborn) que
impartía una clase de psicología infantiT. Más 1
tarde, me permi66 trabajar en su laboratorio y 1
me brindó mucha atención individual.

Describa erii qué activid~desparticipai


como psicóloga ~fínica,
Usted dígame. Tengo dos becas para investiga-
ción, asesoro varios estudiantes universitarios y ,
graduados, formo parte de seis consejos editoria-
les y trabajo en cerca de 20 cornites de maestría,
exámenes completos y de tesis.
l
i C ~ á f ron
a sus áreas part;culares
de ex~erfenciao interés?
La doctora Gizette Peterson es profesora de psicología
De manera amplia, la psicología clínica. De
e n la Uniwridad de Mi<muri y re especializa en
m a n e r a específica, la psicología pediátrica con
psicología pediátrica. prevencihn del abuso y negligen-
énfasis en la prevencién del abuso de los niños y
cia con niños y prwención de daRos. Ha sido premiada
los daiios involuntarios.
por sus contribuciones cientííicar por parte de la

l Asociaci6n Psicológica Estadounidense, la U n l v e ~ i d a d


de Missouri y la S ~ i e d a dpara la Psicoiiogía Pediátrica.
La Universidad de Missoriri le concedih la presidencia
iCuáles son las tendencias W u m s
que ve para la psicología rlínica?
Los clínicos en práctfca deben replantearse la
honorifica Frederick A. Míddlebush y en la actualidad
ostenta el cargo de profesora distinguida Byler, en esa m a n e r a en que llevan a cabo la terapia. Los
institución. ha doctora Peterson es una de las psicdlogas investigadores y profesores deben pensar en
clinicas más prolificas wi el área, con más d e 150 libros, forma divergente, ser más aplicados y seafizar un
capítulos de obras o articwlos publicados. Además, ha mejor trabajo de divulgaci6n de la información.
recibído fondos de diversas fuentes (incluidos los
Institutos Nacionales de Salud) para apoyar sus ~ C M Uson~ Salglrnírs tendemcias futuras
proyectos de investigación. Por último, ofwce servicios que ve en la psicologia pediátrfca y en
psicolbgicos a nifios, adolescentes y adultos, y fungc la psicologia clínica infantil?
como consultora de medicos y otro personal médico. Más trabajo multidiscipiinario, una especializacibn ,
La doctora Peterson rerpondió a las prpguntas que aún mayor y mas trabajo innovador para un
le formulamos respecto a sus antecedentes, intereses y intervalo de edad más amplio (de manera especial
puntos de vista sobre el campo. para los niRos que empiezan a andar).

Historia de nirlos qirc presentahari [irobleinas de aprcndiza-


1.a historia dc la psicr>logia clínica infantil se rc- je o propiciabari el dcsorden en el salím de ciasei.
monta nt rncnos a 1896, ciianclci Witrner estimtil0 C)ui;f;i pueda fecharse eI estudio científico cle la
la profpsiíin de la [i\icología clínica a l iniciar 1;i pri- psiccipatologíia in fa ritil hacia priricipios del siglo
mera cliiiica psicoliigica. Corrici sc indicii en cl ca- XX. T)~iranterniicho tiempo, a l r i i nifios rio sc Ics
pítulo 2, erta clítiica extaba dedicada al tsntam i c n t o Iiahia reconricidci como Iicrrorias miiy diferentes
- 1 Ejemplos de problemas que suelen abordar los psEcÓlogos pediátricos
N TA eLA
- --
20
- --- --- - - --- -- -. --

Pro blernos Ejemplos


-.- ---- - -. - --

Comportamientos negativos Berrinches, llanto


Control de esfinteres Enuresis, entrenamiento para ir al baño
Demoras en el desarrollo Habla, hiperactividad
Escuela Lectura, no le gusta la escuela
Seieiio Pesadillas, se resiste a ir a dormir
Personalidad Autocontrol pobre, roba cosas
Herrnanos/compaFieros Sin amigos, pelea
Divorcio, separación, adopción Programa de visitas, custodia
Manejo de niños Alimentaci6n, cólicos
Problemas familiares Disciplina, abuso de los niños
Relacionados con el sexo Identificación deficiente, sin amigos del mismo sexo
Alimentos/cornida Melindroso para comer, obesidad
Temores específicos Perros, camiones
Malos hábitos específicos Se chupa el pulgar, tics
- .-.

hrntc: Roberts (1 986). p. 20.

de los adiiltos, c n t'rmincis de sus necesidades y riicn infantil. Iln cfcclo, rl árca cst5 orientada eri
capficidaries. Sc Ics trataba muchrr rtimo si fueran esencia hacia la cvaluaci0t1, tratamiento p preven-
adultor e n rniniat tira. No cibrtantc, hacia finales ción cle una variedad d e problemas.
del siglo XIX v comicn~ostirl X X , ocurrieron va- La psicología pedi5trica cvoliicionb como es-
sinr avances que acirnentaron la atcnción e n los ni- pecialjclad cuando se liizc, evidente que ni l o s pe-
ños (E>llendicky Hcrscn, 1998). Éstcis incluirin la diatras ni los p s i c ~ ! 0 ~ 0clíriico~
5 Etifarrtiles podían
identificación y cl cuidadci rlc ricliiello? con retardo manejar todos los problcinas qiic sc Iwcwntan cri
mental, la elaboraciiin dc pruchns rle inteligen- la niñez (Roberts, 1986). Mttchas vi~itasdc "niños
cia, la formulación d e l p\ictianiilisis y el c o n - sanos" a los pediatras requiereti sobrc todo apoyo
ductismo, e[ movimiciiio dcl ritutlio ílc Ins niños y consejo, más que iiitervericioncs iiibcl ica% Con
e[ surgimiento de clínicas dc orirntaciíirr infnritil. frecuencia se halfan en discii%i¿inayuntos impor-
tncluso la clasificación dc lol. trastornos de l a tantes para todos los piicólogoi inCarililcs, cntrc
niñez ha cambiado mucho, de mririera especial cn clloi la crian7a de los niñcir, problemas dc rniincjo
los últimos 30 años (Davison y Neale, 1898). 'lhnto dc la conducta (1 preguntas acerca clel rendirriien-
e l USM-1 como el DSM-11 consideraban talcs pro- l o acad&mico.Cuando estos prob1em;ts rcflejnii
blemas como extensiones hacia abajo dc Iris tr;is- Ios cornplemetitos psicológicos y conductualer
tornos dcl adulto. Sin embargo, p r i m c r o con el de enfettnedades físicas, impedimentos o proccdi-
13SM-111, y después con el DSM-IV en la acniialidad, micntcis médicos, el psicólogo pediátrico tiene
contatiios ahora con categorías de diagnórlico en 1n5s experiencia relacionada que u n pricólngo
cspccifico iml-icirtantes para los niños. Hoy en día cliriico i n f a n t i l tradjcional. 1,a tabla 20-2 sugiere
hay 43 diagntisticos específicos conttnidris w d i e ~ la varicclad dc casos atendidos por psichlogor;
grii1705 [Amcrican 17sychiatric Associatinn, 1994). pediritricos.
1-lablarcrnosm6s \obre los problemas de la clasifica- Ilacia 1966, iinos 300 psicólogos trabajaban
ciOn dirigri¿istica m;is aclelarite en este capítulo. en estableciriiicritos pediátricos en Estados Unidos
Idasicntlrnciaa antes inencioiiadas han culmi- (Ilouth, 19881. M6s o mrnos a l mismo ticmpo,
nado cii 10 qiic ahora se denomina pricologia cli- Wright (lL)Ci7),al rcconoccr cl "inatriiiionio" cntre
F 1 C U R A 2 0 - 1 Panorama del desarrollo y ejemplos de problemas asociados
Fuent~Mash, E. 1. y Woffe, D. A. (1999). Abnormol Child Psychology Pacific Crove, CA: Brooks/ColelWadsworth, p. 33.
I
Edad Árem de problemas
aproximado Logros normaSm de conducta comunes Transtornos clínicos
- - -- - -

Comida, sueño, Obstinación, caricter, Retardo mental, trastornos


apego control de exfinleres de la alimentación,
trastorno autista

Lenguaje, control de Discutir, demandar Trastornos del habla y


esfinteres, habilidades atención, desobediencia, del lenguaje, problemas
de cuidado personal, temores, hiperacrividad, derivados del abuso y
autocontrol, relaciones resistencia a ir a dormir negligencia ron niños,
con compañeros algunos, trastornos de
ansiedad, como las fobias

6-1 1 Normas y habilidades Discutir, incapacidad para TDAH , trastornos


académicas, juegos concentrarse, timidez, de aprendizaje, fobia
gobernados por reglas, presumir a la escuela, problemas
responsabilidades simples de conducta

12-20 Relaciones con el sexo Disciilir, alardear Anorexia, bulimia,


opuesto, identidad delincuencia, rntenlos de
personal, separaci6n d~ ruicidio, abuso de las
la familia, aumento drogas y el alcohol,
de responsabilidades esquizofrrnia, depresión

pcdiarcia y psicología, dcmandó una nueva cspc- de desarrollo pueden conducir al niisino resub-
cialidacl: la psicología pcdiátrica. Pronto se forrnú tado; 4) los procesos y las fallas del desarrollo
l a Sociedad de Psicología Pediitrlca (Sncictv of piieden intcractuar, y S) los procesrix de desaxro-
Pediatric Psycholo#y). bsta socicdad tienc ahora Ilo y el ambiente soti interdepenclientcs: cada
cerca de 1 200 rniernhros y en 1999 se convirtió un o influye cn el otro de modn que no pueden
en iiria división oficial dc la AsoCiacióti I%icolÓgica wrw Iior separado, aislados (Mash y Wolfc, 1999).
Ertadounjdcnsc (Uiviriiiii 54). 1.a figura 20-1 presenta uri panorama general
de los períodos r2e desarrollo, con ejemplos cle lo-
gros típicos, problexnas y Irastornos clínico5 qiie
Perspectivas del desarrollo suelen asociarse con cacla etapa del dcsarrollíi.
Los q u e trabajan con niños y adolescentes reco- LOEp ~ i c ó l o g o spcdihtrictis y los clínicos infanti-
nocen la importancia d e iin punto de vista del les van más allá de sblo ver a lor niños p ;idolescen-
desarrollo. Desde una perspectiva del desarrollo, tes como adultos en miniatura. En ve7 de ello, los
los prriblcmas psicológicos cn niiios y adoles- rvaliian y tratan dentro d e l contexto dc los desafíos
centes scsultan dc alguna dcsviricibn cii una u del desarrollo y del ambiente con los cualcs se
~nhs5rcas de desarrollo (cognoscitivo, biológico, erifrentan. La edad de los niños, la ctapa dcl desa-
físico, cmocicinnl, conducliial, social) cuanclo se rrollo a través de las esferas de funcioriarnicnto
crimparan con compañeros d e la misma edad (cognrircitiva, ern(~iona1,uicial) y sus situacioiies
(Mash y Mrolfe, 1999). Al mismo tiernpci, es irnpor- familiares y sociales debeti considernrsc conforme
tante recoriocer que 3 5 el desarrollri es un proce- uno intenta conceptualizar 5us prcihlemas y prescri-
ro activo, dinámico, que se evalúa mejor a l o bir el tratariiiento. No tomar en cupnta la etapa de
largo del tiempo; 2) problemas de desarrollo si- desarrollo del menor conducir6 a evaluaciones
milares puedcn conducjr a resultados (trastor- inexactas y tratamientos inadecuados. I h r cjcmpfu,
nos clínicas) diferentes; 3) diversas problemas rnujar la cama rs un prohlcma a lo? 12 arios, pero
T d ELA 2 0 - 2 Características de niños y adolescentes con fortaleza
- -.
Fuente Caracteri'stico
-
.

Individual Con buen funcionamiento intelectual


Atractivo, sociable y de buena disposicion
Autoeficiente, seguro de si, de elevada autoestima
Talentoso
Con fe
Familia Relaci6n cercana con figura de padre3 cuidadosos
Padres con autoridad: c a l i d e ~estructura, expectativas elevadas
Con venrajas a ocio económica^
Vinculos a extensas redes familiares de apoyo
Contexto extrafamiliar Vínculos con adultos prosociales fuem de la familia
Contactos con organizaciones prosociales
Asistencia a escuelas efectivas
- - . .
-

Fu~nte:Masten y Coaisworth (1998), p. 21 2 .

n o a los 2 afius. Las iinplicaciones para el proniis- familia y d e influencias fucra de la farníliii) riso-
tico de iin comporta miento como lo5 herrincllcs ciatiiis criri la Bortalcxa en niños y adolesccntcs.
serán diferentes para lo$ níñus que crnpiezan a an- Vale la pena enfatiiar q u e esiol; factores sí110
dar que para los atiolt.scentcs. Estas consideracio- han mostraclo asocjarsc con resultados buenos: no
ties dcl derarrollri ayudan al psiciilogo pecliitrico o necesariamerite son causales (Mastcn y Coats-
a1 clínico irifantil a decidir si hay un probierna, worth, 1998). hiin así, el terna que resalta es que
cuhii grave es, ciimo conccptualizarlo y que tipo de los factores que promueven apcEos c i vinczilo.r tuer-
intcrvcnción recoinendar. tes cntse nirlos y piidres y aqucllos que indica11 la
capacicfad para dcsarrri1l;ir biierias h;ilsilidacles para
resolver ~-rrr~I)lernasparcccn ayudar a prciteger al in-
Fortaleza dividuo contra cirainstanciar a d v e r ~ x .Por Io que
~l'oxq u e a I ~ t i n o sniños, aunque esteti enfren- respecta a las aplicacinncs priicticas, ros csiurlios de
tAndose a la q i l c parece scr una aclversidad in- flrtaleza y corripetencia puctlen co~iducira inter-
crciblc, parecen ridaptarse bieri y con pocos venciones dirigidas a prevenir o clirninar factores
problemas perceptibles? El lfirmirio furtuicnri se cle riesgo, a frirniar o rncjoras reciir5os y a optimi?~r
refiere ;i cilalidadcs cri los indivicfuas que sc aro- Las relaciones r i proccsos tales como la autoeficacia
ciar1 con su capacidad para vencer lil aclversidarE y y la autorrcgulaii6n (Maslcn y Coatswurth, 1998).
lograr bilcnos resiiltndor d e desarrrillo (Masten
y C:oatswnrth, 1998). 1.05 ~isicólogosIia tl comen-
zado a interesarse cada vez m65 en el estudio de
Actividades principales
Iris f a d o r e r qrtc sc asociari con !a fortalc7a, en
erpecjal cntre los menores quc cstán eri ricago Ahora qiie h c m o ~revisado las dcfiliicioncr y pers-
dc obter~crresultados negativos dchido a aiii- pectiva? irnportantcs para el área, ~xidemosvolver
b i c i ~ t e sdesfavoralil~s(guerra, víolcncia e11 el a una cxpnsición dc las muchas actividades -al-
hogar, pobrc7n). La tabla 20-2 presenta u n resu- gunas incluso en cvnluciiin- eii que participan
mcn de las característica< (del individuo, de la los psicOlrigos pedihtricris y d r clínica i níantil.
534 1 PFDIÁTRICA Y CL~NICAINFANTIL
CAP 20 PSICOLOG~AS

Para simplificar rin poco, agruparemos estas acti- so por autoridades jiidiciales. Corno dice C:arri~iZit.ll
vidadcs en los nibros de eva tuacihn, intervenciiin, (1989): "[.a primcra larca dcl trabajo clíriico cori
prevencihri y corisulta. Primero, R ~ obstante,
J con- niñcii y faintlias cs deterrniririr si eri realiriatl existe
sidcrarcmos varios probIemas generaIes de impor- un problema. I,a iiitolcraiicia, la igriorancia y la$
tancia para todos estos tipos d e actividades. ideas equivocadas dc pnrlr dc los adiiltoc cort frc-
cuencia dcsciiibocari. tn la consiiIta ~xikdica" (1'. 7).
Prir cjcmplo, cn i i i i est~ldiocpideminlO#icti ii giaii
Problemas generales cscala de l a psicopatologin eri nliios, S h r ~ i h c r d ,
Epidemiología. Resulta importanLv tcncr a l p n a Oppcnhcim y Mitchell (1071) ctrrririiirarcin incnrirvs
idea de cuán cornuries son varios prr~hlemasa lo cn oh~crvaci0ncn clínicas cciri titros qiie ip,uala-
largo de los grupos de edad y otros segmentos rrin cn funciíin d c la gravedad cle los siritrirrias,
de la población. Por ejemplo, entre liis eclacfm de unti prro ciryos padrcs tio tiabiari buscaclo ayuda. El
y dos años, los problemas de la alimentaciim y drl factor principal qiic diferericih a los dos grupos
suefio son muy comune\. 1.oa trastornos clc con- fiicron las pcrcclicioner niaternris que crin\idei.a-
ducta y la hipcraciividad ociirrrn con m6s frc- bari aI profiIerrin ccirno grave. De manera clara, la
cuencia e n lo\ nirios que cn la\ ninas. Tncltiso ~wcociipaciónde [ospadres, la toIerancia y la ha-
comportarriientos que ~iiireceiíanindicar Iri prc- bilidad cn cr maiicjo d e los ~ i i ñ o sdeserrilierian
sencia de un trastorno rriental suelen ocurrir cn unii partc irnportñtrtc c ~ la i definicidri del coIn-
grupos tio clíriicos (S. R. C:arri~itiePl,19R9). Para pcirtamicnto problcniitico en la riiííez.
entender y diagnoqticar de rnanerri adecu;idii, d árcii
debe contar ctin infrirrririciríri riccrcii dc ccimo cain- Diagniisrico y clasificación de protilemas. Uetii-
11in1i las ~oricluctii\ri traves del ticrripo, ciirno ctivii- 110 a quc ya hcrnos ciibierte d USM-IV en el capitu-
rían eritre ellas y ciirno se distribuyeri ii. lo Iürgci clc la lo S, aqui ~ ó l SS
o harán notar unos pocos puntos
comiinidad (Yulc, 1089). reqprcto de lo5 niños. Primero, la clnsíticación de
los traitornts de la niñez ha sido dc inayor interés
Situacihri. Como se lia hechci riotrii. a Ir) largo de para los especialistas en diniw infantil que para los
este texto, el corriportamicnto a menudo es e5peci- p\icOlogos pcdiátricos, porqlic en su historia los pri-
ficti para la $it~iriciOn.Uri iiiñci pucdc. ser callatio c meros han tcriido que tratar casos pciquíátncos con
iritroverticlo eri cas;i, pero nci cciri sus hemejante\. inayor frecuencia. Scgiindo, el DSM-FV incorpora el
Otro pii~rlcser suriiiro cori las figuras de autoridad, interti creciente en Im trastornos dc la infancia. Hay
pCrQ hostil coii otros nifioi. Esto no significa que diez grupos prinr-ippales de trastornos quc por lo gc-
lo5 factores ~enerrilescle clisliosici0n n o sean im- neral se diagnostican por primcm r w cn la infancia,
portante$. M i s tiien, para crinceptualizar de modo niñez o adolescencia. Estos grupos, con ejemplos de
ndecciada el [irotilerria (n prequntci problema) de un diagniistico de cada uno, se listan en la tabla 20-3.
niño, quienei trahnjan crin 61 deben poncr a k n - Rcsulta importante hacer notas dos cosas: tocEos
ci6n a la iriteracciiin entre los factorer en el am- los trastornos dc dicha tabla cstán codificados en
biente d e este y las caracteristiciis de personalidad el Eje 1, excepto los subtipos dr rcirnsn mr~ital,y
generalizadas. que los niños y adolcsccnlcs p~~erlrrrrrcibir Ckiag-
nii~ticcisquc n o Corrncn partc dc rsc listado (por
iQuii.n es el paciente? En nuestra exposición cjcmplo, trastorno depresivo mayor, trnrtorno
anterior sobre t e ~ a p i aFamiliar (Cap. 15), hicimos distimico o biiliniia riervosa). No ohstaiite, cori
notar que en ocasiones ec dificil determinar quién frccilcncia Pos critcrios o iittibralcs dcl dingrií>stic.o
es el verdadero paciente e n eF gmpci. '\a nbscrva- sc modifican a fin dc adcciiarlos rricjor a niijcir o
ción ta~ril>i&n es cierta en el contexto de este capi- adolcsccnlcs. Pcir cjcmplo, para ribtcrirr uri d iag-
tulo. En muchos casos, el tratamientu ma\ efectivtl nii5tico dc traslorno distf~itico,iin riiiio o un ado-
esth dirigidti a los padres, porque ellos tiencn cn Icsccntc piicdc prcsciiiar i i r i cstado dc áriimo
gran medida el control de1 nino. Adcmir, estos n o iiritablc (opiicsto al dcprcsivo) y la idiiracióri d e
van stilcis en busca dc ~valuaciiino tcrapia; son cn- todos los sintoinas puedc ser de sOlo i i r i aiio (freri-
viados por los padres, niklicos, prr~ferorcsr) inclu- tc a dor aíior para los ndtiltos).
n T A BLA 2 O - 3 Trastornas del DSM-IV que suefen diagnosticarse par primera vez durante la
infancia, la niñez e la adolescencia

Grupo
-

Ejmpro de diagnóstico

Retardo mental Retarda mental leve, moderado o grave


Trastornos del aprendizaje Trastorno de lectura, trastorno de matemáticas
Trastorno de las habilidades motoras Trastorno de coordinación del desarrollo
Trastornos de c~rnunicacfón Trastorno de lenguaje expresivo, tartamudeo
Trastornos profundos del desarro-ollo Trastorno autista, trastorno de Asperger
Trastornos de deficiencia de la atencihn Trastorno por déficit de atención con hiperactividad,
y comportamiento perturbador trastorno de la conducta
Trastornos de la alimentación Pica, trastorno de rumiaci6n
y comida de la infancia
Trastornos d e tics Trastorno de Tourette, trastorno de tic transitorio
Trastornos d e eliminación Encopresis, enuresis
Otros trastornos de la infancia, Trastorno de ansiedad de separación, mutismo selectivo
la niñez o la adolescencia

Fuente: DSM-IV (APA, 1994) Derechos reservados 1994 por la Arnerican Psychiatric Association. Reimpreso con autorizaci6n.

Para dar al lector un mejor sentido de L ~ I tipos


I ~ por déficit de ntericlbn con hiperi~ctividad.Una va-
de crirnportamientos y problemas se incluyen en un riedad de rriPtodris y tecnicas de cvaluaciiin -que
conjunto de criterios de diagnóstico para un trastcir- incluyen e n t r c v i ~ t a i ,ohservncioi~~s
~oi~r~~~ctriril~~,
no de la infancia del DSM-IV, la tabla 20-4 presenta c'uestjoriariris y listas de coinprohacifin, pruebas
los criterios de diagniistico para el trastorno de con- de inteligencia y dc rcndimicntn, y priicbar ncii-
d ~ c t n&e
. es unti de los diagnósticos que se encuen- ropsicoliigicas- pucdc utilir.arl;c para idcrifificar
tran con Iriayor frecuencia en establecimientos con estos tjpos de prublernas eri riiños y ndcilesccntes.
pacientes interrios, así como en los de consiilta ex- En la siguiente seccirít~se expone crin más tlctiillc
terna, que tratan niños y adolescentes. Además, la evaliiacióri.
como se verá a lo largo del capitulo, varios de los
enfoques de evaluaiiiin y tratamiento se han desa-
rrollado para abordar los problemris de conducta Evaluación
que abarca este trastorno. La evaluación de ~iiííosy adolcsccntc\ dificrc cn
Cori frecuencia, los problemas psicológcos que variar maneras importantes tlc la cvaluñcihn d c
experimentan los niños y aclolescentes se wbdivi- adultos. En ctiritrristc con fil;tris, Ifis niAos y adri-
den en trastornos internalizados y externalizados. lesceri tes rara vez tiuscan tratamiento por su
1.0s tr~rtorriiisintcrnalizadob se carac?erizan por sin- cuenta. Adcmás, con cllris casi sirmpre cs ncccsarlo
tomas de ansiedad, depre\ión, timide7 y aislainiciito buscar inícirmacibii a pnrlir dc niras personas: pa-
social. Ejemplos de trastornos i~~titernalizaclossor1 los dre?, prrrfesores, tral>njiidorcssocialrs, psicálogris
trastornos del estado cle Animo {cnrr~ciel trastcirrio efcrilares, rn+dicos y dcrndx. Aunquc sc rcquicrc cl
depresivo mayor) y los trastornos d e arisiedacl conieritirnieritci de 10s priclrcr, rcsultir tirmhifin
(como el trastorno de ansiedad de separaciiin). Los importante contar con cl pcrrnisti dcl rncnor para
trnsturnor t,xtrrnnlizados 3e caractt~iizanpur con- recabar informacicin d c csta? otras ~ ~ I ~ I I Ksta
~ C F .
ductas agresivas, impulsivax y problemar de condiic- aytidar; miicho cn la Cormaci6ri de i i r ~ aatmosfe-
ta. Ejemplor de trastorntis extcrnalizadris \o11 cl ra dr confianra y rcspcto. Por íiliiino, los iiirios y
trastorno de la ctinducta (tabla 20-4) y el trastorno adrilcsccntcs conoccn mcnos acrrcñ dc las f i i nclo-
536 1 PEDIÁTRICAY C L ~ N I C AINFANTIL
CAP. 20 PSICOLOG~AS

a-.T A 2I LA 20-4
-
Criterios d e diagnbstico para el trastorno de la conducta
.

A. Un patrón de conducta repetitivo y persistente en que se viola el derecho básico de otros o las principales
normas o reglas sociales adecuadas a la edad, según se manifiesta por la presencia de tres (o más) de las
siguientes criterios en los últimos 12 meses, con por lo menos un criterio presente en los últimos seis meses:
Agresión a personas o onirnakr
1. Con frecuencia pelea, amenaza o intimida a otros
2. A menudo inicia riñas físicas
3. Ha utilizado u n arma que puede causar daños físicos graves a otros (por ejemplo, un bate, ladrillo,
botella rota, cuchillo, pistola)
4. Ha sido cruel físicamente con la gente
5. Ha sido cruel físicamente con los animales
6. Ha robado mientras confronta a la víctima (por eiernplo, asalto, arrebato de bolsos, extorsión, robo a
mano armada)
7. Ha forzado a alguien a tener actividad sexual
Destrucción d~ propiedad
8. Ha participado en forma deliberada en actos incendiarios con la i n t e n c i ~ nde causar daños graves
9. Ha destruido con deliberación la propiedad de otros (que no sea prendiendole fuego)
Engado o robo
10. Ha entrado abruptamente en l a casa, el edificio o el auto de alguien más
11. Miente con frecuencia para obtener bienes o favores o para eludir obligaciones (por ejemplo, "tima"
a otros)
12. Ha robado cosas de poco valor sin confrontar a la víctima (por ejemplo, roba en autoservicios, pero
sin entrar por la fuerza; falsifica documentos)
Violación grave de los normas
13. Con frecuencia se queda fuera por las noches, a pesar de las prohibiciones de los padres, desde antes
de cumplir 13 años
14. Ha escapado de la casa paterna (o de padres sustitutos) a deshoras de la noche por lo menos un par
de veces (o una vez sin regresar por un periodo prolongado)
15. A menudo se escapa de la escuela, desde antes de haber cumplido 13 años
B. La alteración del comportamiento ocasiona deterioro importante desde el punto de vista clEnico en el
funcionamiento social, académico u ocupacional.
C. Si el individuo tiene 18 aiios o más, los criterios no califican para trastorno de personalidad antisocial.

Específiqu~el tipo basado en la edad de inicio:


Tipo de inicio en la infancia: comienzo de al menos un criterio característico de trastorno de la conducta
anterior a los 10 años
Tipo de inicio en la adolescencia: ausencia de cualesquiera criterios caracterirticos d e trastorno de la
conducta antes de los 10 años

Especifique la gravedad:
Leve: si acaso, presenta pocos problemas de conducta adicionales a los requeridos para realizar el
diagnóstico y los problemas de la conducta causan solo dan05 menores a otros
Moderada: el número de los problemas de la conducta y el efecto en otros es intermedio entre "leve" y
"grave"
Grave: muchos problemas de conducta adicionales a lo5 requeridos para el diagnóstico o los problemas
de l a conducta causan daños considerables a otros

Fuente: American Psychiatric hssociation (1 994). Diognostic and Statisticol Munuol of M ~ n t oDi~orrlers
l (4a. ed.). Washington,
D. C.:Author, pp. 90-91. Reimpreso con autorización.
Actividades principales 1 53 7

ncs dc los profesionalei de la ralud mental, y ello con algunos dc los métodos de cvraluación quc los
pilcdc hacerlos abrigar resistencia o i n c l l ~ s a psicíilog-os pediátricos y e n clínica infantil utilizan
temor. de mariern rriás común.
Ertc problema de fuentes de informacihn
miiltiplcs en la evaluacihn de nifios y adolescen- Entrevista. Ln el. capítulo 6 tratamos en forma cx-
tcs obliga a iin c o r n c n t a ~ i opostericir. ilebería re- tenrn el prncesn de entrevista; ese rnaterial es de inu-
CQIlOCcrSc qiic estas Fuentes de i n f o r m a c i h n chri itnportaricin aquí. Eri aras de la brevedad, esta
rniiltiples tal vez no siempre concuerden entre secciíin siilo se coricentrará en cómo entrevistar a
ellas. I'or ejernpto, hay qiiicncs h a n s u g e ~ i d o Iris piddr~syY" ~riifio.[.os psicíilogris ~)diAtricosy en
qiie las madres deprimidas tienden a exagerar la clinica infantil entreviqtan a los padres para 1)obte-
nattiralcza y gravcdad de los problemas de un rier infiirrriacihn acerca del co~nportamiento,los
riifio en comparación con o t r o s i n f o r m a n t e s acontecin~icritcisy las iittiaciones;2 ) medir los senti-
(Richters y I'ellegrini, 1992). Aunque pruebas mientos y ];ir ernocicines cte Irx paclres, y 3) estable-
m6s recientes hari piicsto cn d u d a esta a f i i - cer lai ha~espara relaciones cle terapia subsecuentes
rnaciiin (Tarullo, Richardson, Radke-Yarrow y (Yulc, 1989). las cntrevixtac con lor menores y ado-
Martincz, 19951, c n la actualidad no hay con- lescentes les permiten "contar stt propia historia". El
senso nccrca dc chrnri un clinicrr o un investi- psichlogo formula preguntas orientadas a la pexcep-
gador dchcria inlcgrar información diagnóstica ción que tiene el individuo dc si mismo, de los otros
discrepante (Shcr y Triill, 199h). Este problema y de la existencia y la natiiralcza del problema.
se agrava en el Arca de la psicología clínica A l entrevistar a ninos, es importante recordar
infantil, en qiic las fucntps dc informaciíin múl- que no siempre se les ha dicho por qiie se ha bus-
tiples se utiljzan dc mancra halsituaf. Por fortu- cado ayuda, de lo contrario q~iixisólo entiendan
na, los invcstigadorcs cmpíczan a indagar la de manera imperfecta lo qiic sc Ics ha dicho. El
mejor forina dc integrar los dato%d e evaliiactón simple hecho dc estar e n una clínica qin entender
p r o v e n i c n t c s dc míiltiplex informantes ( p o r por qué, o sin habérsclcs pcrmiticlo dccidir accrca
ejemplo, Piaccntinl, Cohcn y Cnhcn, 1992). del tratamiento, puede ser una fticntc dc mriclia
Al evaluar niños o adolcsccntcr, cs muy impor- ansiedad para los nirios (o para ciialquiera). En
tante estimar la natiiraleza y la gravedad dcl pro- consecuencia, es i m p o r t a n t e dercuhrir chmo
blema desde el principio. EI padcci m icnlo puede se siente el menor y lo que entiende coriio cl pro-
ser tan específico como víimitn 0 temor de ir ri la pósito real de la visita. En la ~nedidadc lo ~iosiblc,
escuela a pie, o tan gcncral corno unii "ilepresihri" el clíriico debe establecer uii torio tranqtiiIi7ador
o €atta de interés en las tarcar cscolarrs. El cxarrii- para la entrevista y luego, dentro de los limikcs dc
nador querrá averiguar por quC sc esth busciindti eritendirriiento del sujeto, explicarle lo que cst5
ayuda, por cuánto tiempo ha cxistido cl prrihlema por ricursir. En algunos casos, por ejemplo, qriizi
y qué otros pasos se han dado para rcsolvcrlo. h mi necesaria subrayar que el niRo i r i a casa de%
partir de todas las fuentes disponibles, se generar6 p~iésddela visita a la clínica o qiie los procedimicti-
uiia historia clínica para lograr la cornyrensiúri tos dc diagnóstico tsptcífico no scrán dolorosos.
cxacta dc la forma en que se desarrollii el prohle- Puedc resultar muy difícil entrevistar nilios.
ma. Dc nuevo, todo esto se hace para determinar h t o s n o siempre puedcn comunjcar sus scli-
la riat~iralczadel problema y la mejor manera tlrnietitos y pensamieritos con precisión. Iie
clc tratarlo. igual importancia es qiie los n i ñ o s s o n muy
JJII la mayor partc de los problemas, una evalua- irrfIuenciatiles o tenierosos. En consecuencia,
cibn cornplcta por lo general incluir5 Wformaci6n pueden clccir al cxamiriador lo que piensan que
dc mÚlti]~lcsinformantes (del paciente, padres, com- este qii icrc cscucliar o lo quc otror Ics han dicho
pañeros, profesor) y de diversos métodos de eva- quc digan. Pucdcn llcgar a cstar tan intimidados
luación (cwalas de informe personal, Listas de o rierviasos qiic rcvuelvcn sus historias. La dura-
verificación dcl comportamiento, entrevistas, pme- ciOn de i i r i a entrevista con tiri nifio piicdc dc-
bas de intcligcncia o dc habilidad). FA las siguientes pencler d e factores como la edad y el nivel de
scccioncs prcscntarcrnasvaritis problemas asociados inteligencia. Karifcr, t,.ybrrg y Kralin (1992) han
N TA BLA 2O- 5 Consejos para entrevistar a niños
- -

Habilidades de comunicación general


1. Utilice afirmaciones descriptivas (por ejemplo, "Te ves feliz el día de hoy").
2. Use afirmaciones reflexivas para ayudar a aumentar la cantidad de intercambio verbal.
3. Emplee elogios.
4. Evite declaraciones críticas.
5. Emplee preguntas abiertas (las q u e no pueden responderse con un simple sí o no).
6. Utilice oraciones y palabras adecuadas a la edad.
Como dirigir lo entrevista
1 . Preséntese con el padre o los padres y el niño.
2 . Proporcione al padre (padres) y al niño información acerca del plan de la sesión.
3. Dé a3 nino una estructura para tranquilizar su ansiedad (por ejemplo, "Oye, n por qué no comenzamos
con algunos dibujos?").
4. Emplee u n formato d e organización para recabar información que se centre en el menor y 1) su
entorno (relaciones con sus semejantes, escuela, familia), 2) s i mismo (anhelos, intereses, temores} y 3 )
el problema o los problemas presentes.
5. Al concluir la entrevista, es importante resumirla para el niño, reforzar sus esfuerzos, preguntarle si hay
información adicional que quizá quiera proporcionar y darle información acerca de lo que el entrevistador
planea hacer de ese punto en adelante.

Fuente: adaptado de Kanfer, R. Eyberg, S. M. y Krahn, G.L (1 992). "Interviewing straiegies in chrld assessment". En C. E.
Walker y M.C.Roberts (eds.), Handbook of clinical child psychology (2a. ed.). Nueva York: Wiley.

proporcionado algunos buenos consejos sobre tas clínicas no estnictiiradas. Son útiles en particu-
entrevistas con niños (tabla 20-5). lar en situaciones eri que hay una íuestihn de ciiag-
Se dispone de varias entrevistas de diagniistico niistico diferencial.
estructuradas para evaluar niños y adolescentes a
fin de determinar tanto trastornos internalixados Obscrvacioncs conductualcs. Como se señaló en
(Silverman y Seraftni, 1998) como extcrnaliza- cl. capitulo 6, resulta útil realizar observaciones
dos (Eram y Gross, 1998). Entre ellas se incluyen cl conductualcs durante la cntrcvista. Además, cuan-
l'rograma de entrevista de diagnóstico para niños do sea posible, deberían reali7arse observaciones
(Diagnostic Interview Schedule for Children; DISC; directas del niño en casa y en la esruela (Cap. 9).
Costello, Edelbrock, Dulcan, Kalas y Klaric, 19841, d Existe una variedad de métodos de observacjón.
Programa de evaluación de niños (Child Arsesment Por ejcmpIo, hay tecnicas dc observación naturalis-
Schedule; CAS; Hodges, Kline, Fitch, McKnew y ta, análoga, participativn y d e autoobservacíón, y se
Cytryn, 1981) y la Entrevista revisada dc diagnóstico dispone dc tina. divcxsidad de sistemas de codifica-
para nifios y adolescentes (Diagnostic InteMew for ción para estimar el comportamiento (La Greca y
Children and Adolescents-Revised; DTCA-R; Kaplan Stone, 1992). Como ocurrc con todas las obscrva-
y Reich, 1991). Se hallan disponibles tanto en ciones conductuales, los psicblogus pcdiitricos c
versiones para niños como para padres (informan- infantiles ncccsjtan tcncr prcscntes problemas
tes). Estas entrevistas estmcturadas ticncn la vcnta- como la confiabilidad de las mismas, la reacción a
ja de estar estandarizadas (a todos los niños se la observación y la validez d e la información re-
hacen las mismas prebvntas), tcncx una cobcrtiira sultarite d e la observación (La Greca y Stone,
más completa y ser mas confiables qrie las cntrcvis- 1992).
Actividod~rprincipales 1 539

En cl capihilo 9 dimor varios ejemplos de méto- adicionalcs. !.a WISC-111 cnrisi stc cn diez suhprue-
dos y sislcmas d e observación iitilizatlr~l;en la evii- has obligatciriai y tres ccirriplcineritnrias. Incluye
Iuacihri de niñm y adolescentes. U r ~ oera el S i ~ l c m a suhpriictins verbales (tnformacibn, ivrnejaii-
cle ccicii f icacióli conducttial ( S C X ) , dcsarr~lliiiloy zas, aritniética, voc;itiulario y cornprcnsiói~)y
etiipleado por lfatterscin (197 1) y mi colcgas (loties, siitspruetiai de reticl irnicn to (fig~iral,i ncompletax,
Iieid y Fattcrson, 1975; Paticrsort y Forgarch, 1995). orclenamiento cle figuras, d í r e l ~ r con
i cubos, rn-
El SCC fue rliseriado piiT;i uso en los hogares de samblaje de ohjctos y clavcs). Coino ocurre con
niños pred~lincuenresa)ri problemas clc agrcsividnd titras rnedicioncs d e inteligt ticia, lo:, resultados de
y dcsobcdiericia. Oh~cwaclorescapacitaclos pasaban la W1SC:-111 pucderi utilizarw para caTcir lar el nivel
iina o rloi horas eri el hogar observrirido y rqistraridri de inteli~cnciatotal rlc u n iridivlduo (Il%calaLI trr
las iiiteraccionc$ dc Ia faniilia. ~mplearicloel ~isicrna tal), las habilidades cn ciertas áreas de funcionri-
d p codificación SCC (véase 1;i Fig. 9-2 cleF Cap. 9 miento (C1 verbal, C1 de ejecutiii~i)o nivelc., dc
para una miieitra de la hoja Jc codífícacióri SCC). funcioriamiento cri áreas m;is cs~iedficas(com-
lIacc poco, 1';itterson y Ihrgritch (1995) iriftimaron prensihn vcrbal, organixaciiiri perceptiial, dis-
qw las putituacioncs dcl cumportamictito aversivo tractiblidad, velocidad d e proccsamientc~).En la
de los niños (derivarlas del SCL) pretlrbcíari arresten prhctica, la WISCl-ITI siielc rmpl~arscconio Iiaric de
fiitiiros clurantc liri ~ i e r i o d odc wguimienio de una I-iatcria de pmrhas qiie incluys prtic,har dr rew-
dor anos. dirniewio, p a r a rvalliar si una iricapacidad d e
Otro sistenia dc observacibn iitilizada dc ina- aprendizaje particular puede haIliirie presente, 1.4
riera com íiri -también conieritado cn cr! capitu- fixiira 7-7 (Cap. 7) presenta ejcmplos de reactivos
lo Y- es cl 1:orrnato de ohscrvación dircclñ (1:OD) de si inilares a 10s (tc la W1SC:-111.
ABienb;ich, de la Lista dc comprribacibii de com-
portamiento infan ti1 (I,C:C:I). El FC3U se emplea pam Pruebas rle rendimiento. Sc usan p;ir;i rvatiiar el
evriluar comportiimicn tos problcmii que se puedan aprendizaje pasado, rrri particiilar el ;i.;cicíado con
otiwrvar c n la escuela ri cn otros escenarios. kxis cib-
programas escolnrcs o de capacitación. Puedcn
srrvadores estiriiari cada rcactivo de conductas
abrirciar varias rnatcrias acadbmicas, desde Irctiira
protilemlticas (96 en total) de acuerdo con su fre-
hasta aritmttici. Tres dispositivos de examcn crn-
cuencia, tiurñción e interisidad durarite u n periodo
pIeados dc manera amplia sori 11i Prucba de Ilendi-
de observiicihn específico (por e je~nplo,10 minu-
miento individual de Pcabody Revisada, la Batería
tw). Ia tabla 9-2 (Cap. 9) propcirciona iina rnue\lra
psicricdticativa de Woodcock-Johnsoii y la Prucba
de r~rictivostomacior clrl FOU.
de Rendimiento dc Aniplio Fspcctro-3 (WRAT-3).
Otras baterías de prueba emple;idsr dc mariera
I'niehas de inteligencia. Cuando se incliiycti pre-
giiritas de rrndimiento inlclcctiial, de drficlcricias ioniún son Las I'rutbbasIowa clc I labilidades R:iri-
académicas o dcl desarrollo dc un plan clc cduca- cas, la Series rle Rcndimietitci SRA, la Pru~kiad e
ción para el niño, con frecuencia rc citiplean pruc- Rcndimientr) (Ic Stanford y la Itiatería Mctropollta-
bas dc inteligenciii. [,as más utilizadas son las na de I'rtieha.; tie Rcndirriicnto.
r Inteligencia paca Niños, tercera
Escalas W ~ h s l cdc
ctliclón (WTSC-IIE), la Batería de Bvaluacion pata Priithas ~irriyectivas.Aunquc el iiui de pruebas
Niños de Kaufmnn (K-ABC:), la Escala Wechslcr de proyectivar; en nificis cs controvertido de alguna
Inteligencia para Preescolar y Primaria ltevisada rn;incra, algunos clinícos argumentan que p u r d c ~ i
(WPPSI-R), la Ph:,scaladc Inteligencia Stanford-Rinet, rcsiiltar útiles ciiando se rrquicre Lin retrato rna5
cuarta etiicihn, y la Prucl,;i I'cahdy de Vocabulario dinamicu dc la personalidad (por ejemplo, Levitt
llustradci llevisada. h a s y otras medidas son misy y French, 1992). Un argiimctito para la utilizaciiin
adcciiadas para hiitcrias de prueba dc cvaluacihn dc d e t k n i c a i proyectiva3 cn la evaluaciiin de niños
iincapacidades dc aprendizaje, retardo mental, y adnlcscentes es qur la amtiigürdad de los estírnu-
dikfunción neiirolí)gica o tñastrlrnos profiindor dcl 10s cn estas pruchas o el uio qiic haccn de aninialer
desarrollo cn riifios (Sattlcr, 1992). ~ 0 1 1 1 0 tema piiede ser rncncsr ;imcnazador para
Ya cxpiisimos la WTSL-IlI en el capitulo 7, 105 jóvcnes ciiyíi nivel de arhaicdad es alto. 'Tari-

asi que siilri haremria unos pocos ctimcntarios tci la TAT círtrin la Rorsctiach sc emplean con
frecuencia, así como la Prueba de apercepción de Felicia (quien completó la lista de verificacihn)
para niiios, frases incompletas y la Prrieba del di- está preocupada pri ncipalmcnte por los problemas
bujo de la figura humana. N o obstante, como de su hija relativos al retraimiento social, a la an-
mencionamtis en el capitulo 8, los clínicos que siedad, deprcsión, padecimientos somáticos y pro-
utilizan tkcnicas proyectivas deben considerar la blemas sociales.
confiabilidad y la validez de sus interpretaciones y En ocasiones, se aplican mediciones de informe
protegerse de ser presas de errores de interpreta- personal de manera directa a los niños cuando se
cián basados en correlacione~. ilusorias. siente que son capaces de entender instrucciones y
de reportar en forma adecuada sus sentimientos,
Cuestionarios y listas de cornprohacihn. Mu- pensamientos o coinyortamiento. Algunos ejem-
chas escalas, listas de ccirriprohación y cuestiona- plos son el Tnventario de depresión para niños (del
rios pueden aplicarse a adultos, a los que se les cual se dice que pueden leerlo niñcis cie primer gra-
pide responder eri función d e sus observaciones e do), las Escalas de competenfa percihida y, para los
inferencias acerca de los problemas y el compor- adolescentes, el MMPI-2 y la Prueba de informe
tamiento dcl niño. Padres, profcsorcs y otros quc personal iilvenil. McConaughy (1992) proporciona
esthn en contacto frecuente con el niño pueden un panorama dc ksios y otros cuestionarios y listas
brindar informaciori general o en niveles muy es- de verificacibn.
pecíficos, y en función de las características de Ea
personalidad. Con frecuencia, las mediciones uti- Evaluación neuropsicológica. El reciente creci-
lizadas incluyen el Inventario de Personalidad miento de la neuropsicología irifantil como espe-
para Niños, la Lista de Verificacihn de la Conduc- cialidad pucde atribuirse a una crecicnle atención a
ta irifantil, el Formato de informe del profesor, la las ixast$irnosdel desarrollci neur{ilOgico que sigui0
1,ista de Verificación de Conductas Proh1em;iticas a la promulgación de la ley para la educación de to-
revisada y las Escalas Conners de Evaluación. dos los niños con impcdirnentos (Ley Pública de
La Lista de Verifícaúón de la Conducta Infantil, o Estados Unidos 94-142, Fcderal Register, 1976), así
LVCI (Achenbach, 1 994) es una de las mtidjciones como a los avances en la atención mPdica que han
más empleadas para evaluar problemas de compor- disminuido la mortalidad debida a enfermedades
tamiento en niños y adolescentes. Sus principales devastadoras a la vez que han incrementado la nece-
ventajas son sus fuertes propiedades psicométri- sidad de cvaluar por completo sus cfcctos neuro-
ras, su cobertura total de los problemas y su iitilidad lbgicos en los ninos que han sobrevivido a ellas
clínica. Por estas razones, clinicos e investigadores la (Hooper y Hynd, 1993). areas recientes de investiga-
emplean por iguaI. Pueden calcularse varias pun- ción para neurnpsicologcis infantiles incluyeri eva-
tuaciones a partir del LVCI. Primero, hay iina luación de las correlaciones neuropsicol~~cas del
puntuación total del problema que cia al pricblogo Pcdstorno del comport~miento(Lahey, Hart, Pliska,
una idea de la importancia de los problemas genera- Applegate y McRurnetr, 1993), de la falta de aren-
les de comportamiento del individuo. AdernAs, re cicin/hiperactividad (McRusnett y cols., 19931, de
calciilan ocho puntiiaciones de síndrome: retrai- agresión/desafío (McDurnett y cols., 1093), de tras-
miento, padecimientos somhticos, ansiedadtdepre- tornos d e ansiedad (Kusché, Cook y Grecnberg,
sión, problemas sociales, problemas de pensamiento, 1993) y un sinnúmero de condiciones médicas (por
problemas de atención, cornpoxtamicnto dcliclivo ejemplo, R.T. Rrciwn y ccils., 1993; Taylor, Rarry y
y comportamiento agresivo. Por último, se puede Schatschneider, 1993; Wills, 1993).
estimar una puntuación total de problema inter- Miichos de los problemas, preguntas y métodos
nali7.ado y una puntuacihn total de problema de la evaluaciOn neuropsicolhgica se abrirdaron en el
externalizado (cada una integrada por resultados de capítulo 18. Las pruebas que se iisan con freciiencia
ciertos sindromes). 1.a figura 20-2 presenta una en niños incluyen la Ratería Reitan-Indiana, la Rate-
muestra de un perfil de puntuaciones de la LVCI ría Neuropsicológica Halstead para Niños, la WISC-
para Felicia, una chica d e 1 3 años llevada por Iil y la Batería Neuropsicolo~icaLuria-Nebraska.
sus padres debido a depresión, negativa a ir a la es-
cuela, retraimiento social y problemas d e sueño Evaluacion cognoscitiva. Cada vez más nos he-
(Mash y Wolfe, 1999). Como puede verse, la madre mos dado cuenta de que en esta área muchos pro-
F I G Y R A 2 O - 2 El perfil de Felicia, una niña deprimida y aislada de 15 anos, segun la Lista
de Verficacion del Comportamiento Infantil (LVCI)
Fuente: Mash, E. E. y Wolfe, D. A. (1999). Abnormal Child Psychology. Pacific Grove, CA: Brooks/Cole-Wadcworth, p
112 .
lnternalizado Externalizados

I II Ill IV v VI VI1 Vlll


Aislamiento Enfermedades Ansiosa1 Problemas Problemas Problemas Cornporta- Comporta-
sornáticas Deprimida sociales de de atención miento miento
pensamiento delictivo agresivo

blernas de comportamiento, emocior~alese incluso tamiento de los niños a situaciones que provocan
mkdicos en los niños son mediados por factores ansiedad. Se estiman tres situaciones, elegidas por el
cciposcitivos. Por ejcmplo, los niños con probleiiias evaluador y el niño (por ejemplo, dormir en mi habi-
mkdicos r;uclcii no cntcndcr los hcchos de su condi- tación, tener amigos nuevos). Existen dos versiones
ci6n ni aprecian el tratamiento que sc les prescribe. de esta medición: para padres y para nilios. Otra
puede tener un impactu importante en su rcni- medición es el Ci~estionuriode Awtodrclara~i6t~ Ilr
pesad6n. Asimismo, la autoeficacia del niño puede Afecl ividad Negnriva (Negative Affectivi t y Self-
influir en un sinníimcro de r~accioncsa los proble- Statement Questionnaire; NASSQ; Roaan, Kendall
mas y tratamientos médicos. Por último, la valora- y Rowe, 1994), el c ~ i amide
l pnsamientos y declara-
cibn cognoscitiva del menor puede rerultar vital cn ciones personales que el niño experimenta frente a
la afectación del comportamiento y las sentimien- la ansiedad y la depresión (afectividad negativa). Cada
tos. Por ejemplo, 10s niveles de estres de los niños o menor estima la frecuencia de 70 pensamientos
sus rerpuestas al tratamjento pueden controlarse durante la semana previa. 'ianto la mediciiin CQ
en forma pa~ciafpor la manera en quc proccsan la corno la NASSQ pueden emplearse en el tratamicn-
información. Rcsulta decisivo que los psicólogos to de trastornos de ansiedad de la niñez. Por ejem-
pediátricos y en clínica infantil sean capaccs de plo, Levin, Ashmore-Callahan, Kendall e Ichii
entender y medir estas variables cognoscitivas. (1996) demostraron cbmo se integran las medicio-
Para dar al lector una probada del objetivo de nes CQ y la NASSQ en un tratamiento cognoscitivo
estos instrumentos cognoscitivos, describiremos conductual contra el trastorno de ansiedad p o ~
de manera breve dos mediciones cognoscitivas separación en niños.
que se utilizan en la evaluación de ninos y ado-
lescentes. El Curstionario de afroritamiento (Coping Evaluación de la familia. En gran medida, los
Questionnaire; CQ; Kendall, 1994) evalúa el afxon- problemas de los nifios están inserto? en el con-
icxto tle la familia. B1 riifio v a moldeado p o r esta, sori diversos y, por
dc Im nir'los, los u~foqiiestn~rilii~ii
la cliic a su vez r 5 inalclciicla por cl niño. I'or con- lo gti~mE,similares a los utíli7ados cori ¿idiiltos.Sin
si~uicnrt.,para eritcndcr los prtili1em;i.s d d iriertor cmlinrgo, la tcrapia itifriiitil ia~iibiéries difcrcnte, al
c interven¡ r de ni;inera adcciiada, cl lisícólogo i~icrioípcir dos rn7rirle\ yuc ya sc hicicroii notar: I o c
dcbe entendcr Iiiiiibie~iel sistrma iíirriiliar. Exislrn nri acuden stiIos a tratamientu
riiricis, por lo ct~riiii!~,
varios instrurrirnLcis de merlicicín para este propb- rri Emsecn In rni~riidcapacidad piir;i Iii ititrospeccií>ny
\ito. Algiiriar rIc Iai medíci«ric\ cliic sc emplean cn el infonrie ~iciuiiialque Irr rniiyoríri de los aílulios.
formii corrizíri .ion la F,rcala rlt. Amhienlc Faniiliiir Kn~clit~ (1988) ha calrul;ido de minera conserva-
(Farriily Ilnviroiirnent Scalc; 1 4 3 ; Moox y Moos, dor,] quc w smpleari rnii í I c 2.30 tkmicar tcrapi'~lticiir
198 1 ), Iris li\caTa~dr Iiv,~Iuacibndc la Adnptahili- e n cl triitamlcnto de niños o adolescentcr. Qiii/As ti?jtc.
dnc! y la Cohesiiiri 1:;iiniliar (l.arriily Achpirlbility níisrierti se haya hcrerticntndo. La maycir ~iattede es-
arid CÁ~hesiotiIkaliiirtion Scascs; l,,\C:l:S ITl; Olsori, t o tralamientos
~ n o xc ha sometido a iriveitigacíón
I'ortrier y Iavrc, 1085) y la Mrdícibri de la F,valiia- empírica acerca (kb sil eficacia y cfrclividdd ( k d i n y
ción 1:arriill;ia / Family Assesimcaiz Measure; FAM; Wcísz, 1898). Prirncro, anali7arcmos de rnancra brevc
Skinner, Strinliaircr y Saritii-A;irhara, 1983). algrinrn tlc 10s crifoyues m á iitili~itdta.
~ ncspuéi, cxñ-
Una tcridencia rfcicrrte liíi consistido cti corrrkií- minrii emm cl apoyo quc lia Inindado La itivestig-
riar mc-dicioritis cle la f~irniliaexistentes en una rciopi- cihri ri 1;is intcrwencicincs cri general, así corriii :i lo<
laciiirl rle datos y Iiiegri rctc*ncr sólo los reactivo\ qiir trataanicnlos de ~mihIcmasesrwcificos.
dctriiie~twnun biicti griado de crinfiabilidad y validcz
para que sirvan como iiria rriediciiin f i n a l corriliueita Terapia rle oricnta~i(>npicoanalítica. Aunque Iris
dc varios asyicacir dcl Flrncioriamicnto dt la farriilia Iratarnienlor dc orieritación psico¿in¿iliticri con frc-
(por ejeniplo, C;ontfnli y Jacob, 199:3;Trilan, Gonnari- cuencia qc clriplean cn cl tratiimicnto de niños y
Srnith, Flircsiliariri y Zelli, 1997). I'or ejernplo, Tdan y adolesccntcs, wele requerirse lii inodificaciiin dc las
colalitiriirlorí~s(1977) aplic:min varias medicionci dcl ttcnicas torlicirinalcc. Es poc.o probable qur los me-
funciorianiicn to de la fnmiIi;i, incliryendo las 1:AC:F-7 norcs eriticnclnn o sea11 ca1i;iccs de adherirse a lo\ rrt
y la FAM, a trna rniicxtra dc iíwnes urbanos y cl pro- qiiisití)\ c\trictos de uri iindlisis ortodoxo tal como 10
genitor que h n g vtimti ciiidador y~rimiirici(por lo ge
fi;iccii los adultoh. Por lo comirn, los riiñol: y adoiesr
ncv-i~lla madre). I x i i ;iiitorcs ídentificarori scís cscalas c c i i ~ c sno saben tratar la naturaleza ;al tamcnte ver-
principalcs confomadas por rcactivos liri~venientcs
lid, abstracta c. i i i t respectiva dcl proccw. [,os riiños
de medicionc'; dc la fardia. Btas cscalas fueron clc-
que poseen iin yo debil en particular o que vivcii
norninadaa C:rccncias sobre I n 1:nrnilia (propósitcr y
en situacioaics caseras en extrcrnci anienamtforns
desarrollo), C:iihesicin, C ~ c t i c i a lhwiadas
t rainl)ar-
ctin padrcs que n o los apoyan, no suelen Fcr liiie-
tidas, Apoyo, Organizaciiin y Coniunicaciiin . Los
nos tandirlatris para proceclim icritos ~isicoaiiatiticos.
análi~isfactoriales ccinfi rmatorios adicionalc\ idcn-
N o ribstan tc, los enfoqiics psiccianalítictis mo-
tificnrtin tres dimeriricinei principalcs su13yacente~:
dific$ticis sc han aplicado de manen atrililia cn ni-
cohesibn (grado dc cercanía y seriedad, apoyo y
rlos. Aunquc Anria I:rt5ud (1946h) crcyiJ que los
comunicaci6n ~ b r ide i la familia), crrcriciris familiam
rrienores en tcrapia drbíari lograr iina perspicacia
(exptic-tativas accm del propCisito dc la Eamilia y del
rle sus scntir~iicntcisy deferi?iri\ a l ribrilatios, otros
desarrolk~dc Iris nífios) y estruchi!zi Ep~adode oqarii-
zacióri y rlc prdecibilidad de la familia accrca de la5 anaJístas rri~nristradicionales hari procedido rlc
expectativa5 y lunciori~s).'lblan y colaboradores diferente modo ('ruma, 1389). 1.a írcciiencia dc las
hallnrori que los resultados cti estas tres dimcnsiories citai auclc reducirse a iina o dos vcces por \cinaria.
principales se relaciciriitlian iic manera significativa C! rwfriqiie esd más oricritiido a los aintriinaq y
eat5 díscñado para cnseñar al nifiri qiir ciertos
cvri el funcioriamieiitci d e la niiicz; cii este caso,
agrcsión y depre\iOri. ctirnportamientn? sori defcnsas contra la ansic-
dad. 'l'odo csio puede aytidarle a iicgociar cierta
etapa de drsarrollo antes que "ciirarle" una fija-
Intervenciones c i h , por ejemplo. En general, lac difcrcncia.\ vil
En los w ~ i í t u l o i1 1-15 dc este lilirri cubrinios riria los crifoqiit~stiti d e grado y rio cle tipo. I'or cjcm-
varirdad dc erifoquei dc t ratamierito. En caso pln, podrían inducirse s~icfioscliurnos a titc?: quc
sueños nocturnos. En una rlesviaclóri mayor, piac- de hahil idades de arrontarnic-nto adaptativci, cain-
de utili~arsccl juego mis áaquc la verbaliziiciíiri di- bici cog~iosritivocorntinicaclo dc manera indirecta
recta ccirno vchíciilo dc cnmunicacibiz, ~ c g h n por mcdio del jucg-o y Iirovccr oporturiid¿idcs (de
veteiriuz en la siguiente sección. nuvvo, por mcdio del juego) para que el paciente
represente las situncicincs problema y logre domi-
Terapia de juego. tln vez de u s a r los wefios o ncirlas. Por ejernptci, Knell (1998) cxpusr~ccimo se
asociaciones lihrris, algunos terapcii t a s han elesi- utilizó la terapia dc juego cognosci tiva conductiial
do cstudirir la vida psíquica del nifio por medio cn el cabo dr ii na niría de cari S año5 coi1 ansiedad
del juego, ya sea de una vasicilad libre o estrtic- por separacihn:
turada. Sc conctuce al mcnor a un cuarto de jtic- Ta niiia lloraba de lnancra inconsolatilc y sc
gos quc coaitierie u n a variedad de materiales abrn~ablia su madre sicmpre que l a wpara-
corno una caja de arena, arclllri, marionetas, niu- cihri r[hsrrltabainriiincnte. Durantc In -11
írecac, y jugiretes de todo tipo. La rnaiicra en que
[terapia de iiiego] sc !e animaha a cxpresar sus
jucga, los objetos q i ~ cclige y la naturale~ade sus scritimientci5 iiccrca de Ios tcmorcs a la
verbal izaciones rriicn t ras juega pnedcri ser reveIa- wparación a trisvfis de dibujo?, cueritos y
dores, catárticos y Icrap6uticos. Algiinas veces el juegos de titcrcr. En esto? ÚItirnos, el terapeu-
terapeuta participa en el juego y Iiacc comenta- ta Ia ayud0 a experimentar criri el tcmor de rin
rios, sugerencias r) guía al riiíio tiacia ciertas áreas títere a ser abaiidrinado en lii erciicla, guián-
conflictivas o prrihlcrnáticas. 1,:i naturaleza del
dola a travts dc una serie <le discusionc~.Estas
juego del tiifici puedc transtr~itirla forma en que
discusiones incluían la clñboración dc tiria
se relaciona con otras figuras importantes cn su lista de los tcmores dcsl Iílicre (por eivrnl~lo,
vida, corno maneja s i ~ arisiedades
s y aspectos si-
que ru marni no rcgrcsara), asi ctirno listas de
milar~~ Lri. esencia, rl jriego se convicrte en un
afirmaciones pcisi tivas (por ejemplo: "I'uedri
sustititto de Ia verhalizacibn.
pcnsar en algo [cliz", "Puedo pcnsar en mi
Uri ejemplu dc t p x ~ t p i ade j u q o cs el enfoqiic
marni, que rcgrcsñd pronto"). 1I1 terapeuta, a
dc Solornon (1 355). E1 lleva al n ifio a una habita-
t r a v b dc la "voz" del títcre, rric.iclclótiabilida-
ciOn cun una tnesa stihre la qtre se han colocado
des de afrontamiento adapriitivo para la niha
varias rniiñecas. El terapcuta elige una y luego Ic
y, ctinforme avanzaba la terapia, la niña
pregunta aE raifio que hacer con ella. En ocasiorie~,
comcnzd a incorporar estas habllidacfes cn sus
las muñeca3 se acomoda11 rtc modo que reprcsen-
cuaitos, en e3 juego con iiicres y, pcir Ultimo,
ten a la famirla del menor. Coiiforrne éste acomoda
eri su comportarsiicnto etl la escuela. (p. 30)
las muñccas y juega, el terapeuta interpreta lo que
el nino está haciendo, lo nial facilita la expresiiin
dc sentimientos de parte del paciente. CJiiizli se cx- Terapia del cornportlimiento. Las tí~nicasconduc-
prcsen durante el proceso las expcricncias, anhclos liiales (revisadas cri el Cap. 14) han ~ustituídoa los
c iriduso los impulsos inconscicntes de la familia mPtodos psicodinámicos como cl tratamiento dc
concreta. No ol,stali2er en gencral, 13 terapia de jue- elección para Im prnbternas de la infancia. En manto
go ha evalucionade en un conjunto de técnica%y a los niños, siemprc ha parecido pvidente que sus pro-
procedimientos más bien eclí~zicoy amorfo. blemas stin la consecu.c.ncia directa dc los facto-
La terapia de juego yri no se asocia siilo cori res ambientales o de la gcnte que controla varios
una orientaci6n psicodindmica, sino quc tambien aspectos de su vida. Tanto los p~ncípíosrespondien-
ha sirlo utilií-ada con un enfoqire cogrroicitivo tes (cl cornportamicnto se adquicrt a travcs del
cnnductual (Knell, 199X). Aungiic piiede ser que ~~indicionnmientn clAsico) como los principiíis opc
los niños no sean capaces de pTocesar las sutilezas rantes (el crimportamientci re mantieriu por 511scon-
vertiales que caracterizan Ia terapia cognor;citiva secuencia~)parecen muy adecuaclo~para explicar
para adultos, Knell (1 998) afirma que la terapia de muchos cornporiamientos infantiles. M i s aún,
juegci cognoscitiva condirciiial ~iuecfeprodiicir padres y prtifí*sorcspueden aplicar estos principios
camhíor ro~noscitivosy c-ondtictuales en lor ni- con facilidad cerrio parte rlcl plan tertipbrrtico.
ños por mctlio de técnicas como el model:imiriito La mayor parte de estos proccdirnientrii, sean de
desensibilizricifin ~istcinhtica,lrrapia aversivn conducta. [.a idea bii~jci~ cs mejorar la solución de
o tíicnicas de mancjo r2e cí~ntiiigencias,rcsulta~i probletnai y aurneritar la planificricihn y la demora
muy cfidentes si sc comparan con rnétodos psico- d~ la ,iptificac¡bn. Se crce qiie por niedio cic rva-
dinámicos miis antiguos y tradicionales. I,ri'; cain- luaciones internas y autciafirmacionex s r tnseíra a
tiici5 que algtina vez req iiiricicin meses c. incluso Ir)< rihfios a poncr bajo ctintrtil racional 711 atiterio~
anos para octirrir, pueden lograrse en 20 ucsiones (3 ccirnportam icnto ~irriihlcrnátlcot i angiistinio. El ve-
inerios. Lor padres y los ~irotcsorespucdcn capaci- Iiículo por rnedio del ciinl se logra rsto es In altrra-
tarse pririi ~nciorarla d'c:dividad alc las técriicris y I las cop,niciciiics y el ahjctivo último es la
C ~ Ó T de
ayudar ii asegurar r~uc*10s car~itiioi~c generaliccii creaci¿m dc u n "p;itriiri de afrrininmiento" niicvo y
hicra del consultorio del teral~ciita. m65 arIaptativo (KeiidaII, 19'13).
E! rrttrerinrflirrrfo purrr cl rriritirjo pairriio abarca
ii ri co~ijwntorlc procedimirntos terapCui icos dist' 'I'erapia farriitiar y de grupo. Muchos tlc los en-
ñados para "capacitar" ;i los padre\ a modificar foqucs esbn~adoscn el ciipitulo 15 como terapia
el coni~iorliiiniento dc z i n i niño o aclolcscente en d e p ~ i l p oo familiar sori aplicables a los proble-
casa. [.o\ padres dominan los priricil~iosb6sicns del m a i d r niños y adnlescentes. M i i ~ h o sdc estos
a p r c ~ i d i ~ a (maricjo
je de cnnt iiifiericias, r c f o r ~ a - prahlcmas se aprcndcn e inclrisn alimentan cn el
micrito) y Euego los poriem cn prirtica en casa. Iri- scrici familias; criri frccuericin, remediarlos rcqiiie-
volucrar a 10s liadres eri el proceso de tratiiiiiicnto rc la crioperacihn y VI entendimiento dc la iini-
hace que sea inhs proliri1)lc íliic ocurrii cl cambio dad familiar. Dekiidii a que los niños están miiy
del conipciitnmicnto eri cl niño o riilolciccn te. l'or influido? por sus familia5 y son prodiictri dc ellas,
ejemplo, Ilarkley (19871 h a dahorado uii progra- e n algunos casas shlci tiene i e n t i d o tratar a la
ma para ensenar lia'tiilidades dc nianejo del niño farriilia. No obstante, la relativamente escasa c v i -
palbqmcirecde sujcios desafiail tcs y desobedicn t es. dencia de la eficacia global de lii tcrapia familiar
In tabla 20-6 rnucxlra un frillc.t<idc este Iirtigraina (tabla 15-1) siifiicre que podría utilizarse de ma-
que instruye ti Icis padres acerca de la forma de dar nera selectiva cn lor casos a trastornos en quc la
iirdenes efectivas. evidencia apoya su efectividad. Por ejeinplo, xeyi-
siones rccícntes sugierrn que ciertas modalidadps
Pediatría condiictual. psicólogor cn clínica de terapia familias tratan de forma efectiva los
infantil y los psicblogos pediátricos también pue- trastornos de ansiedad y de coridiicta en niño5 y
d r n contribuir cii gran medida al manejo dc los adolescentes (Rrestan y Evbera, 1998; Cillendick
niños duraritc 511 estancia en cl hospital. Ello in- y Klng, 1998: v6ase la tabla 20-8, mas adeIantc).
cluye ayudar a prepararlos para ptocctiimlentos Por lo que respecta a In terapia de grupo, iin
médicos particulares y asisrir al nientir y sil familia metaaniilisis reciente indica que, en conjunto, los tra-
para afrontar despzies lo5 problemas mkdicos. Las tamientcrs de p p l i para n 5 o s y adolescentes resulta-
técnicas empleadas aquí varían desde el ensayo ron rtiis efectivos quc los grupos dc control placcho y
condiictual y la inociilaciiin contra el estríis hasta dc Iista de espem (Hoag y Rurlingame, 1997). U tama-
varios métodos dc rcvaloraciím cegnoscí t iva. Ya ño del efecto total a h largo de los tratamkntos fue en
sea que el p r o h l ~ m aconsista cii iin simpIe temor a promedio dc .61, lo que indica que, w promedir), un
las agujas o en estrés p dolor asociados al rcpetido nino o adolescente que rccibló uno dc cstoq trata-
cambio de vendas e n pacientes cori qucmadirras, mientos estaba mucho mcjor que 7.7'Ui de Iris intc-
los m6todos cr)nductuales puedcn ser cle utilidad. pantes de los grupos cnntrol. Aunque cl bajo nurnr~a
El mancjo del dolor y las jaquccas y asegurar el dc cstiidior lomados ccimo muestra por Hoag y
cumplimiento d e regímenes medicos tambien son Burlingame ( 1 997) imposibilit6 realizar priiehas
compctcncia de los pediufr~rsc.orrductuales. adecuadas de la cficacia de difcccntes tipos dc trnta-
micntos de grupo y de tipm de problemar clínicos
Terapia co~nt.jrcitivaconductwal. En afios recien- abordados, parece probable cliic algunas formas de tra-
tes la terapia crignoscitiva crinductilal se ha aplica- tamiento dc grupa contra determinados pproblemar
do cada vez m6s a problema5 como impulsividad, clinlcos (ccimo trata~nientode grupo cognoscitivci
hiperactividad, ansiedad, depsc$iAii y trastornos de condiictual para la dcpresirin) son rnAs efectivas.
N TA BL A z o - 6 Folleto para padres de niños desafiante5 o derobedientes
Folleto poro padres:
Cómo dar ~rdenpselectivas
-- - -

Durante nuestro trabajo con muchos niiios con problemas de comportamienta, hemos
descubierto que con sólo modificar la manera de dar órdenes a sus hijos, a menudo los
padres obtienen mejoras significativas en la obediencia de aquéllos. Cuando esté a punto de
dar una orden o instrlrcsión a su hijo, asegúrese de hacer lo siguiente:

1. iAsegzírpse de hoblar en serio! Es decir, nunca de una orden a la que no tenga la intención
de darle seguimiento hasta su cumplimiento. Cuando pida algo, planee respaldarb con
sus respectivas consecuencias, sean positivas o negativas, para demostrar que es verdad
lo que ha dicho.
2. No formule la orden en forma de pregunta o favor. Dé la orden de manera simple y directa
y en el tono de voz que se utiliza en u n ambiente de trabajo.
3. No dé demasradas ordenes al mismo tiempo. La mayoría de los ninos son capaces de seguir
sólo una o dos instrucciones a la vez. Por lo pronto, trate de dar 5610 una orden concreta
cada vez. Si la tarea que quiere que haga su hijo es complicada, descompóngala en varios
pasos más pequenos y pida que haga un paso a la vez.
4. Asegúrese de que el niño /e está poniendo atención. Asegúrese de tener contacto visual con
el niño. De ser necesario, vuelva de manera suave el rostro del niño hacia el suyo para
estar seguro de que le escucha y mira cuando le da la orden.
5. Reduzco todos los drstracciones untes de dar la orden. U n error muy cornUn que cometen
los padres e3 tratar de dar instrucciones mientras esta encendido el televisor, el estereo o
el juego de video. Los padres no pueden esperar que los ninos les hagan caso cuando
algo mas entretenido está ocurriendo en la habitación. Apague estos distraclores o pida
al niño que los apague antes de dar la orden.
6 . Pida al niño q u repita
~ la orden. No se requiere hacer esto con cada peticidn, pero puede
hacerlo si no está seguro de que su hijo haya escuchado o entendido la orden. De igual
manera, hacer que los niños con periodos breves de atención repitan la orden parece
aumentar la probabilidad de que la seguirán hasta el final.
7. Elabore tarjetas de quehaceres. Si su Rijo tiene edad suficiente para asignarle labores en el
hogar, quizás encontrará práctico elaborar una tarjeta de quehaceres para cada labor. La
tarjeta puede ser una sencilla ficha de cartulina de 7 x 12 cm.En ella estará la lista de
pasos necesarios para eE correcto cumplimiento de esa labor. Luego, cuando quiera que
su hijo la realice, sólo déle la tarjeta y dígale que eso es l o que usted quiere que se haga.
Desde luego, resulta 5610 con niños que saben leer. Estas tarjetas pueden reducir en gran
medílda las discusianes que surgen después acerca de si un niño ha efectuado bien una
labor e quehacer. Podría indicar también en la tarjeta cuanto tiempo debería tomar al
niño realizar la labor y luego echar a andar un reloj de cocina para medir este periodo, de
modo que el menor sepa con exactitud cuándo concluir.

Si sigue estos siete pasos, notará alguna mejoría en la obediencia de su hijo a sus peticiones.
Cuando las utilice con otros métodos que su terapeuta le enseñará, pueden ocurrir mejoras
notables en lo bien que su hijo escucha y se comporta.
-.

Twnte: Barkley (1 987). M i n t Children. Porent-Teacher Assignments. Nueva York: Guiltord, página 43.
Utilizado con autorización.
n TA BL A Z O - 7 Tamaño promedio del efecto (TE) y equivalente porcentual para
intervenciones psicoilogicas utilizadas para tratar niños y adolescentes

Esludfo de metaanolisir
-- -- -
TE Equivalen te porcentual*

Carcy y Berman (1 985) .71 76%


Weisz y cols. (1 987) .79 79%
Kardin, Bass, Ayers y Rodgers (1 9901, .88 81%
sin control del tratamiento
Kazdin y cols. (1 990), control activo .77 78%
Weisz, Weiss y cols. (1 995) .71 76%
.- - --

'El equivalente porcentuat indica el porcentaje de los que no están recibiendo tratamiento cuyo
resultado es superado por quienes sí reciben el tratamiento en cuestión.

Tratamicnto pricofarrnacologico.T.os mcdicamen- las cstirnacioncs dcl tarnaiio del efeari a lo largo
tm pueden utilizarse como auxiliares de la psicotera- dc estos tl\;tlidio\son muy consirtcnrcs y comparables
pia en d tratamiento del niño. Los más utilffiidos son co11 los irifonnados liara el twtarniento psicoliigicti dc
I<K que *atan d basttimti por d&fi.ficitde atenciiin ctln adultor (Wciw, Wcirr y cols., 1995). Ibmados cti con-
Iiiperactivídad o TDAH (PeFham y Hinshaw, 1992). jiinto, estos resultados metaanalítico5 sugieren que el
El mcdicnmen to contra el TDAH m á s recetado cs cl ~ nprotncdio que recibe tra-
pacicntc riifio D a t l o l c ~ c tc
psicoestimulante rnelllfenidata (Piitaliri). Aunque los tamiento psicolbgicri funcicinii mejor que más dcl
eitudios han dernristrada los efectos pcisitivr~sdel 75% dde quicncr nri lo rccihcn.
Iütaifin en el tratamiento de los shtonias del l'E3AI-E, Aunque cstos dcsciihrimicntos son cstiniulari-
no todos los niños y adolescenles responden d e tes, se rieceritn, por difercnter razonel;, más invcs-
manera positiva (Ptilham y ETinshaw, 1992).El prcu-io. tigaación de sesultndn~.Primera, se ha realiyado uti
en forrna de efectos secundarios, puede superar los níirnero desproporcionadamente mayor de estu-
beneficios y ha habido prxas demostraciones de be- dios dc rcstiltados dc tratnmicnto en adultos que
neficio a largo plaza en manto iin proraóstico de me- en ninos t i adoleiccntci. Exta cicarcz rclativa dc
jora (Pelham y T-Jinihaw, 1992). F*~trii mismos puntar estiidios de resultado$ en niiiios y adolescentes n o
se aplican a otras fonnas de meclicacióri que utili- ptrmitc anslisis mits deaallados dirigidos a cornpa-
mn para tratar el cspcaro de problcnias clínicos qiie rar la cfcctividad de formas d e ttatamiento en
presentan ninos y adolescentes. mmpctcncia para cl mismo problema clínico (por
ejcmplo, icrapia crignn~itivacondtictual frente a
terapia de juego para la depreriiin infantil), ni
i Son efectivas las intervenciones analiris qiic idcntifiqiien las variables de! paciente
psicológicas para nihiños y adolescentes? o del icrapcuta que piicdan inoderar los efectos
Hemos descrito varias de las intervenciones psico- dcl tratiimicnio. 1,o que cr más, cierta evidencia
lógicas para niños y adolescentes qiie sc emplean preliminar sugiere qiie la "terapia clínica" m'as na-
con mayor frecuencia. ¿Cuan cícct ivas rcsiil tan? turalista es menos efectiva que la "terapia de in-
Recientes rcvisioncr dc la literatura scilsrc cl rrsiil- vesti~acibn"(MFeisz, Donenherg y cols., 1995). La
tado del tratarnierito concuerdan en que, en gcncralización a partir de resultadas metaaria-
general, son efectjvns (por ejemplo, l'ctcrson y litictis para situaciones quc aiañcn a la psjcoterapia
Rell-Dolan, 1995; Wcisz, noncnbcrg, Han y Wciss, tal como suele conducirse puedc ser problemática,
1995). Esta cnnclusicin sc basa cn lor rcsultatiris debido a que la literahira publicada suele informar
convergen te\ de varios metaaniÍli\is importan tcs accrca de estiidios qiie emplean pacientes reclutador
de la literatura sobre el resultado del tratorriientci. (y no rclcridos a la clínica), un enfoque de problema
La tabla 20-7 resiinie los resultados de ctiatro estu- estrcclio (y n o amplio o múltiple) del tratarnierito,
dios metaanalíticos irnportantts. tratamier~tosbreves y de tiempo limitado, y sobre
todn t rritamícntoi conductuiiles. IJor vjeinplo, rrii dad p~liárrica,asma dcscticiidcnndii rlc manea rhmo-
ediirlio reci~ntrdiseñado para prolmr si era efcciiva la cional y cf~cftr; sec~iiiclarin\derivado\ de la qiiiiriicite-
p$icoterrtliia infantil tal coitici s~iclcaplicanc cri las aapia cotitra el cánccr.
~linicas,rin piido halliir nideric.i;i para dernci~tnrsu En síritesir;,la litcranrña sotinLIa inre~tig;i:;lción su-
sulxrloriditd sobre una coridicicín de coriti'ol (Weisr, giew qiic, eri gcncrai, son cfcctivor Ins trat¿imicritoi
Catrtm, 1 larris y I'liiing 199'6). psicnlUgiccis roritra I<ii protilemas dc Iii niñcz y la
1,a invmtig~ciiinfiitisrn v h r e ititenlencionci psi- atlcitcscenciii. A d e m b la5 revisirincs recien 1c5 Iidn
col6gicas para riifios y adrilescentcs debería atciicler idcn tificrtrlo i r i tcrvericiotics esrirbr.ificas contra pro-
Crtos y rilrtis protilenias rnetodolhgicos (K;i7díri y blemas csliecíficns Jc iiiñns y ,irlolcsceritri qiie tie-
Weisz, l c ? W ; Peterstin y Rell-llolan, 1 W 5 ; Weísx, nen apriyci erxipí~irn.
nonet~liergy colr,, 1995). MAs aun, estor reiulindos
sugicreri que los mfucrzos dckwnan diri~irwhacia el
dss,~rrolloy la insriumrntacihn dc t ratn~riienlospfec- Prevención
tivos eri e~tablecimir.~itos clínicos tradicionales 'liimando uiia página del libro clc Ea psictilogia co-
(Ka7din y Wciw., 13998; Wciss y coli., 1999). ~~iunitañia (Cap. 1 Ti), lor psichlrigoi pcdiátricos y eri
Apni'tc de la pregunta general actrca de si las in- clíriica infantil ha11 estadri prcoczipador por la pre-
tervcncionei para riifios y adolesccn tct ion efccii- vencihn de lm ~ir»bIetria\dc In riifiw. I leide Iiic~o,
vas, r e ~ u l t ad e ccinsidernliIc in tere$ evaltrar las la 1)wvcnci6rr y cl tratarriic.nto con actividariri; que
niéritos de las intcrvencioncs psicoliigicas ~apccifi- sc mc?clari v \e Cusiorian. Recortlcnios del c;iliitulo
c a i para c j e ~ t r problemas
i~ tratado5 por pi;icíilogns 16 que 1;i prevenciirri inicial c r t i dcfiiiilla con10
~icdiátrico\y c n clíriica ínfaritil. El lector cliii7á contsai'rcstar 10% prcibleina5 aiites dc qiic tengan In
recucrde que en el capítulo 11 prescntarriol infor- oportunidad de dcwrrollaruc, y la prci~cnciíinscciiri-
rnacióri acerca dc tratamientos apoyados de rnancra daria iiicluyc cl tratamiciitii expedito dc los protilc-
empírica para vario\ prohlcinas tratados por psic6lo- mar a fin d r ininimizar $u impacto. úertn rliic el
os (tabla 11-6). Pocas intervenciones para nirios p~ic61ngopcdiitrim O e11 clínica infantil yuicrc pre-
o adolesceritta\ aparecen en csa Iista. En parte como venir los problemas arites, dc qlie riciirrati o , por lo
respuesta a ccte moviinicnto para evaluar el apoyo tlienri\, icle~itificrirlocante? <Fcque %csalgan dc cori-
cmpiricci de las iritervcncíones psicológlc;is, los p ~ i - tfol. I:ii cual~luicrcaso, 1;i actitud rlcl psicálogo
có1ogcx pdEátricris y cn clínica infantil han comen- prdi5trico o dci psichlogci en clítiica infantil clr de
7~dc)a evaltiaa en forma sistemái ica sus re5pcctivas tipo proactivo (l'eter~on,Zink y Farriier, 1992).
literaturas a fin de íderitificar las intervenciorics para En el coritexto dc la ~~rácticn pediitrica, Rolierts
estas poblacicincs que tiencn apoyri cinpíricci. 11986) giista de iitilizar el tgrm iiio o r i ~ ~ ~ i t ~prcvi~o-
(~iijr~
H e n i r ~rcsurniclo los hallaxgos de lar revisiotres ro: el t*nipleo del ascsoram icnto y ediicaciOn aritcr
recientes de la Iitcrtltura de iritcwcnciíiri iaiito eri [ni- de las tlificultatlcs. Por ejrni plo, cahr asmirar n los
cologin clínica irifantíl corrio en psicotogíia pcdidtrica padres acerca de tencr i i ~ hogar
i "a prueba de niñor"
eri las tablas 20-8 y 20-9, respectivarriente. Coriici se c11 varias ct apas del dcsarrtillo de! rnenor. Ilsto po-
13~1culc apreciar, se han jclentifjcadovarias intcrvencic- dría abarcar casi todo: desde ciitirir los contactos
ncs psicoliigicas apoyadas de ninncra empírica para eléctricos hasta evi lar el ~ i a x ai las escaleras. En iin
problemas como dcprcsión, fobia, trastorno de ansie- nivel mhs psicrdh~íco,podría iiicluir proveer infor-
dad, trastorno du conducta y trastorrio pcir d6ficit dc maciiin sobre cómo prelxirtir al ~iifiopara el naci-
atcncíón con hiperactiviclatl (tabla 20-8). Casi todas mierito d c iiri hermanci o la muerte de iina dc los
6ta5 intervericiones mi cle orientaciOn condtichial o iibuelos. FTICI caso dc 1111 nifin cori fibrosis quistica,
cognoxitiva cundiictual. Dc maricra similar, los trata- podría ntiquirir lii forrtia de arcsoramien ta al pqirc-
mientos condiictiiale+ y cogtioscitivos coiiduchrales ño acerca dc corrio responder a las hrtiinas de 511s
domiriiin la lista de los tratatliientm apoyiiclos dc ma- coiilpaiíerus incitadas por las 1iinjt;icioncs tí\icar
nera cmpirica en la pskología pcdiátricn (tabla 20-9). quc imponc la enfermcdad.
Este tratamie~itoesta dirigidci a problemas cnnio Uno de 10s pvincifiio\ de la ]nia>logídcu)ilii~nitaria
jarluecas rerurrcntes, dolor a'bdoriiinal reciirrcnte, do- siemprc tia dclo la idcntificaciúri rlc la ge~eritcuti riesgo
lor relacicirindo mtr cl prriced i rn ientci mcdico, obmi- de dc~nrroIlarp ~ n l ~ l ~ tsubrecuenies,
nüs U t i clcrnplo es
n TA BLA 2O-8

Problema
Ejemplos de intervenciones psicológica5 para niños y adolescentes que tienen
apoyo ernpirico para su eficacia
Tratamiento
- . --
.-

Revisión donde se cita

Depresión (infantil) Terapia cognoscitiva conductual Kas'Fowy Thompson (1 998)


Depresión Terapia cognoscitiva conductual Kaslow y Thompson (1 998)
(adolescente)

Fobias Desensibilización sistemática Ollendick y King (1 998)


Modelamiento (filmado y en vivo) Ollendick y King (1 998)
Condicionamiento operante (práctica Ollendick y King (1998)
reforzada)
Terapia cognoscitíva condwtuai Ollendick h King (1 998)

Trastornos de ansiedad Terapia cognoscitiva conductual VCC) Ollendick & King (1998)
TCC y manejo de ansiedad familiar Ollendick & King (1 998)

Trastorno de la conducta Programa de entrenamiento paterno Brestan k Eyberg (1998)


(Patterson)
Videocinta para modelar Brestan y Eyberg (1998)
e! entrenamiento paterno
Entrenamiento para el control de la ira Brestan y Eyberg (T 998)
con inoculación contra el estrés
Entrenamiento de la asertividad &restan y Eyberg (T 998)
Programa de prwencion de la delincuencia Brestan y Eyberg (1 998)
Terapia multisistémica Brestan y Eyberg (1 998)
Terapia de interacción padre-hijo Brestan y Eyberg (1 998)
Entrenamiento paterno Brestan y Eyberg (1 998)
Entrenamiento de habilidades Brestan y Eyberg (1998)
para la solución; de problemas
Terapia racional ernotiva Brestan y Eyberg (1998)
Tratamiento de tiempo fuera Brestan y Eyberg (1 998)
más colocación de señales

Trastorno por d6ficít Entrenamiento paterno conduclual Pelharn, Wheeler y Chronis (1 998)
de a t e n c i ~ ncon Modificación del comportarnienZo Pelham, Wheeler y Chronis (1 998)
híperactividad en el salán de clases

Neta: los tratamientos citados cubren los criterios para tratamientos "bien establecidos" o "con probabilidad de ser
eficaces" de acuerdo con las directrices en Task Force on Prornotion and Disseminationof Psychological Procedures (1 995).
Vea el capítulo 1 E para más detalles.

el niño hospitalirado. Corno exp~simo\cn cl contex- más, como se mencionó erl cl capíttilo 17,tamhitri se
to de los pediatras conductuales, hay mucho que hari desarrollado nuii-icroras películas y cintas de
liacerprcsm niAos.Se han dirrilado programas para vidco para ayudar a lo? niños a afronyar lar intcrven-
proveer infnrinación a los mennrck hocpi talizados ciozies mbL2icas.
a fin de cstirnular la exprcrión dc siis emociones, para Para ayudar en la prcvencion dt. prnhleniai fixi-
ofrecerles estrategias d e afron i a m i e t i t o o síiln cos, los programar de semridad dírigirlcis Iiacia los
para ayiidarles a formar rclaciotieq de confian7a. /\de- niños han cni~signadoproblemas qiic abarcan desde
LA 2O- 9 Ejemplos de tratamientos con apoyo empírico en psicología pediatrica
N TA - --

Problemo Tratornfento Revisión donde se cito


-.- - -.

laqueca recurrente Relajación/autohipnosis Holden, Deichmann y Levy (1 999)


Retroalimentación biolkica térmica Holden, Deichmann y Levy (1 999)

Dolor abdominal recurrenle Terapia cogrwscitiva conductual janicke y Finney (1 999)


Dolor relacionado con Terapia cognoscitiva Powers (1 999)
procedimientos médicos conductual
Obesidad pediátrica Modificación del cwmpo7tamiento jelalian y Saelens (1 999)
Asma desencadenada por emociones Retroalimentaci6n biotógica EMG McQuaid y Nassau (1 999)
Relajación McQuaid y Nassau (1 999)
Efectos secundarios por Imágenes con sugestión McQuaid y Nassau (1 999)
quimioterapia contra el cáncer
Distracción con relajación McQuaid y Nassaw (1 999)

cíirno cruzar la calle con seguridad hasta crímo evitar (1937) de 177 lsrogramas d r prrvrnciiiil f,riii'~;iriadi-
ser secuestrados o molestados. larnbiéri se han desn- scñados para prevenir p~oblernn5de 5;iliitl iiicnt;il rn
rrollacio programas para eciucar a los llamados "ni- niños y adrilcsccnics iiidicaroti qiic, rn pronirdiv, cr-
fios encerrados".* La irivestigación propone que liis tos programas rle iriteni'ericiiin rcsiiliartin rfí%ctivo\
recomcndacioncs cspecííi cas y cl ascsoraiiiicnto en la rcdiicci<in (Ir piLoblcii-iasy lo? cf~ctorlicrdi~rn-
pediatnco con los padres incrementarhn el u s r l de Foi rori con el tiempo. la in;iyor p;irir d r rsias intcrvrii-
asientos seguros para automóvil. Cri fechas rnas re- cioncs no ociirrió en iin estnhlecimientci rrrfidico. I'or
cientcs sc han hecho intentos para integrar la invcs- tanlo, la prrvcncióri no cs corripetericia exclusivii íIc
tigacihn sokire las heridas de la infancia crin l a los pdr'iilogus 1iedi;itricr)i;taiirhifiii lo$ prichlngos cii
investigación acerca dcl abuso o la negligericia cori clínica inFaiit il cstán cada vez t n i ~irrvoliicriidos. Iin-
lor niños porque se pueden utilizar inttin~encicincssi- tre tris ejemplrii de prtigramar dc l>tcvcriciiirif ~ i c ndc
milares para prevenir daños eri anibas áreas (l'etersori establecirnieritos médicos ertá uri ])iogxairiri tlc prc-
y Urowri, 1994). La tabla 20-10 prcscnta uti modelo de vcncihn c intcrvcncihn icinprana para rcdiicir los
una seciicncia de intttrvenc"I11 dirigida a lirevcnir c l trastornos de nrisiedaci en riiños dc 7 ii 1 4 iilio!, qiic
abuso o la negligencia con los niños eri farnilins estaban el1 iirsge dc crifxcritar cstcir ~itoblcirias
de alto riesgo (Pctcrson y Rrown, 1994). Éslas son siilo (Daddi; y crih., 1999) y cl l'rograma dc Int crvcrici61i
unas cuantas muestras de los rriuchos enfoques para la para Niños de IJaclres 1)ivtiiciados (l'cdro-C:ario!l,
prevención que wractcri7ii a la pricologka pcdiitrica 1997) dirigidti a rnrjorar la adapl;icibri dc nlrios y
cn la actualidad. adolescentes al divoirio dc siia patlrrs.
Para que el lector no piense que sólo los psicólo-
gos pediátricos (y n o los psiciilogos cii clínica inCati-
Consulta
til) re preocupan por la prevención, vale la pena
recordar parte de la investigación qiic se prcscntó en [>uriirite mucho ticiiipti, las rrlricirincs vinculada$
c1 capitulo 16. Corno se clescribicí en el recuadrri con la mrisu lta Iiriri sido corniincs cn la$ vid;il; Iiro-
16-3, un metaanálisis realizado por rii~rlaky W e l l s fesioriiiles de los psiciilcigris ~-ictli;itricos.Tirolar
(1995) y I<ciihcrts(1YXh) han dcwitci cl proccrci dc
consulta c r i n cicrta cxtcn$iíin y ntiqolrrir expon-
*La expresión "niño encerrado" hace referencia a los hijos p- drcmci$ en c m rccribii lor modclos qiic c l l o s rcrai-
queños de padres que trabajan que deben pasar parte del día
tan. Aunquc aquí \c pondr5 atcncihn al psiciilogo
sin supervisión. En inglés se les denomina latchkey child, literal-
mente "niño de la llave del picaporte", pues d menudo llevaban pecliritrico, muchos piin tor sc a p l i c a n por igual a
la llave de su cam colgada al cuello. (Nota del traductor.) l o s 1isici)logcis r n clínica iníaritil.
T A B L A 2 0 - 1 0 Plan de tratamiento propuesto para la prevenci6n de8 abuso infantil
o negligencia en niiios de familias de alto riesgo
---
Sesión h a s de contenido
-. -.

1 Introducci0n: orientación para el formato, metas, reembolso, reunion y conocerse


2 l. Solucibn de problemas básicos (es decir, reconocer y definir los problemas de vida típrcos,
anotar una meta, desarrollar opciones, plan d e entrada, evaluar resultados)
II. Paternidad positiva: cómo disfrutar de sus hijos
3-4 1. Volver a enfatizar el desarrollo norrnatrvo y cómo disfrutar las capacidades que desplie-
ga el niño
2. Actividades recíprocas: juego guiado por el niño y reforzamiento mutuo
3. Cómo ver el mundo a través de los ojos del niño
III. Habilidades paternas
A. Habilidades generales
1. Definición de comportamientos y objetivos
2. Reconocimiento de objetivos de desarrollo adecuados
3. Identificación de antecedentes y consecuenciar
4. Identificación de recompensas
5. Identificación de un nivel de control razonable
B. Habilidades requeridas
1. Cómo hacer peticiones para asegurarse de que serán cumplidas (órdenes alfa)
2. Peticiones razonables
C. Reducción d e la respuesta
1. Ignorar
2. Recompensar la ausencia de comportamientos negativos
3. Tiempo fuera
4. Superar la fase de "poner a prueba los limites"
D. Aumento de la respuesta
1 . Empleo del eloqio
2. Recompensas explícitas: recompensas adecuadas, economía de fichas
IV. Como ampliar la paternidad
A. Seguridad infantil
1. Disciplina y abuso: cómo la disciplina puede convertirse en abuso; resultados del abuso
2. Responsabilidad en la selección de agentes para el cuidado que n o sean abusadorer;
3. Otro tipo de lesiones "a prueba de niños"
4. Supervisidn
5. El nino como ser invaluable para la madre: trabajo para protegerlo
12 B. Cómo enfrentar los desafíos d e la paternidad: cómo mantener las habilidades paternas
y otros cambios sin grupo
13-14 V. Manejo de la ira
A. Verse a través de las ojos del niño
1. Recuerdo de los padres que uno tuvo, así como de su ira
2. Caracteri7ación de cómo ser el núcleo de los sentimientos de enojo
B. Programación neurolinguística
1 . El enojo como sentimiento, color o estado
2. Poder para alterar ese estado
C. Tratamiento conduclual
1. Relajación
2. Percatarse de los desencadenadores de la ira
3. Válvulas de seguridad
4. Autoestima
D. Paternidad exitosa al reducir la ira
16 VI. Casa abierta y revisión

Fuente: iornado de "lntegrating Child lnjury and Abuse-Neglect Res~arch:Common Histories, Etialogies, and 5olutions", de
L. Peterson y D. Brown, $994,Psychologfcol Bulletin, 1 16, pp. 293-315. Derechos reservados Q 1 994 por American
Psychological Association. Reimpreso con autorización.
Dados 10% prol-Ailcmas presentados c n cl escenario Modelo de con~ulteindirecta. En p ~ t ecaso, cl
~"diátrico,b cnn~ulia.sc ha convertido cri parte u i t ~ prdiatra conserva l a responsabilidad ~iri~icipal
pj-al de la funciiin dc los psicóIogt~s.la consulta se cla dcl nianejo del paciente. El psici>logot icrie, cuando
a los padres, pediatras, persorial mkdico, sistemas miicbo, contacto limitado con rl paciente real y
escolares, a ~ e n c i de
a ~beneficenciii, si~temaspcidic-ialc\ hace su cnntriliución a través dc aiiálisis de infor-
juveniles y otras dependencias dc scrviúos o de ~ i l i i d . niación que provee el ~ i e d i a t r ;(11
~ otro especialis-
Jms terilrts de la coi~strltaprieclen variar desde ~iroble- ta). llste tipci d e consiilra cs característico dc
mas ~iciquiátricos,psicostirniticos o del desari.ollo centro5 mCdicos en qiie E;! cnrcñanza es un;i fiin-
harta cualquier tipo de dificulñadcs relacionadas ci6n principal. Con frecuencia, la funciciti dcl psi-
mil los padecimicn los comunes en los cstablecj- cíilogo es de tipo cdiicativo o de siipcrvisir'in, en
inientos de atenciiin a la salud. En partinilar, los psi- csppcíal cuando participan pediatras residentes.
cólogos pediiitricos consultan con l-icdiatras,quienes liste tipo de consiilta puede abarcar: 1 ) contactos
acuden con los psirh!ogos tantri romo podrían con- breves, c o m o llamadas telcíón icéis o consultas
sultar cori citros especialistar, como cardiólogos u informales cn cl pasilh; 2) prrscntacihn de i~iíor-
oncblogoq. Debido a qiie los lsrdiat ras encuentran inacion c i ~?cminarjos, con lcrcncias, talletcs o
iina ga~iiaamplia de niños tarito sanos como crifer- en capaci taciíin en el servicio para otros profcsici-
mos (qliizii mas quc ciralquier otro espccialistri clu- nalrs, o 3) situaciones eri que otros profesionülcs
rante las primeras ctapris ciei deia~rollo),suelen llrva n a cabo intcrvenciories psicológica^ o cnn-
cnfrentar problemas los clüiles ticncri poco m- diictiiales especificas recomendadas por et psi-
trcnamientci, conocimiento o intcriis cn tratar. Por c6logo. Por ejcrnplo, éste desarrolla djrectrices
le tanto, recurrcn al psicólogo. crpccíficas y se las da al pediatra, qiilcn las pone
h consiilta puede darse en la práctica hospitala- en práctica o supervisa a los padrci q iie efectiian
ria o cn establecimientos dc corisiiltzi externa. Piiedc la intenirnciiiri real. Estas djrectricci quizás inclu-
incluir peticiones de ayuda inmediata y muy hrcve yan cOmo manejar problcinas como los berrin-
o dc intervenciones a largo plazo. Las peticiones pue- ches, mojar la cama, problemas ii la hora de comer
den adquirir la h a dc conversaciones rn cl pasillo o mancjo del comportamiento en general. ltohert~
y llamadas telefíinicar rtípidas o de un estudio interi- (1 986) ha proporr-ionado iiria lista de directrices
rivo de diagnóstico ric casos e informcs escritos. Al- dc muestra o psotoco!os para la evaluacibri y el
g n a s intemencicirics se haccn en forma d i r ~ r l acon tratamiento de prt~lilcinasd e la nifiez.
los niños; otras iricluyen trabajo con la familia o Como stiñaló Drotar ( i 9 9 5 ) , es mrí\ probable
con el personal del pediatra. Dc tiecho se han ofrcci- que la consirlta indirecta sea bjen recihEda y efecti-
do varios tnoclelr~de consulta (por ejemplo, Drotnr, va si la atcncihn se centra en la importancia clíni-
1995). Vanios a considerarlos atiora. ca y hay aplicaciones prácticas que la sigan. No
obstanlc, larribien h a y algurias limitaciones e
Modelo de funciones independientes. Aquí, el psi- inctiiivcnlerites (Drotar, 1905). Este modclo puede
ciilogo funge ctimo especialista y realira dc iiianera ct>nsiimir miicho tieml-ia y puede ser virto coirio
independiente actividades d e diagniist ice y trata- detractor por el tierrilio invertido en servicio clini-
miento con pacientes remitidos por c? pediatra (u co dirccto. Además, los pediatras y otro pcrsonal
otro profesional). Fste puede dar la üpnrkncia relati- mkdico con frecuencia quieren soluciones inme-
va de no ser u n a colaboración. No obstante, se diatas, a las que n o ricmpre se prestan los proble-
Intercam hia inforrnacibn eri trc las partes antes y mas clínjcos complejos.
despiih de que se atiende al paciente. Est? modelo
tjerie varias ventajas (Llrotar, 1995). Los profesirirla- Modelo de equipo intexdisciplinario.Un tercer mo-
Ics riiédicos, a l m o los pcdlatras, lo encucntmn fami- dclo rcpreqenta lo que la mayoría considera una
liar y confortahlc. Adcrrii5s, el modelo cs eficiente y verdadera colaboración. Aqui, el pxliatra, el ~iiictiItr
de costo efectivo. Sin etribargo, cl contacto limitadti go, la enfermera 11 otros trabajan juntos y coinparten
puede conducir a consirttas mentir; completas y a la responsabilidad y la toma de decisionr<.I'odriarnos
menores opcirt u n idades de capacitación (Drotar, referirnos a esto como "manejo con jurito de caso".
1995). Aquí, 10s profesionales itnplicad(~ actiian corno i p a -
552 1 Y CL~NICA
CAP. 20 P ~ I C O L O G PEDI~TRICA
~A~ INFANili

les funcirinal~s.I>csdcIiiego que tal modelo rio sieni- (intelectual, de lii personalidad, ctindiictual,
prc es posihlc en mbblccirnirntoc, quc tio w dedicati familiar, del coritextrr socicicuItura1) cluc siie-
a la erisefianza o investigaciíin por varias ra7.ories leri tililimrse can nino%y acicilr<ceritei.'Inrn-
práctica? y íina ~icicras.Si ti c i n b a r ~ o cste
, rriodclo hícti deberían coriccritrarse eri evalzinciuiles
es miiv iid~aiadripara los c a m eti los que intcrvie- ron a p y o empírico y a~ircciarcle qir6 Irianera
nen de forma cliira caracterfslicasiniulicas y lisicolrígi- pucderi intliiir eri cllas lo.*iin tecerlen tcs étnictis
cas. L? consulta efcacliva del cq iiipo dc colahoracilin .ri cul t tirales n los impcdinitintos firicus.

c~~oluciona con e3 iicrnpo entre los quc h a n traba jade 4. Esmtiyirrs irrt~n~t~cirjt
d/(g 1. QuIetics sc est6n capa-

juntos en forma csirccha, qiic respetar1 la ojiniiin de citündo ~Sehcriariconducir ir1 t crvmci cines con
ttsos y que ofrecen cxyxriencia que coinplementa IJ riiños y ado!esct-ntes, padres, familia, escucla y
qijc po"se11 otrcis miembros del eq~rilici(nrotar, coniunidad, así como ctliiswltar Iri liieraturii de
1095). El iiiri\ gatidc de los desafio5 es que los rtiiem- invcstigaciiin acerca dc su efeciividad.
bros dcl equipo alirenclan unos dc otnis, ddcsr7rrriIlcn S. Ev~ilitrzciorir~s (le w icitodos y si.strJ~i ~ a rlr*
c íri iit.s!i~fi-
nuevas habilidacle:, profcsirinalcs y man tctigan siis iióir. Qriicne:, sc cstan capacitandn clehexíari
idcnticiader prrifesicinales (Drotar, 1995). Camiliarimrse con inétoclcl\ de irivcrtigaciii~ide
iricidci qtie lt% resulte pcisible haccr valnraciones
de la evaiuadiin, los tratamiento5 y los servicios.
Enseñanza Adeinhi, dcberian scr capacrs cle real i7ar invnti-
L o s 1~obleni;iide enicfianzd t;into eri la ~,sicologia gacioncs sr~bretetnas importaiites.
clínica i~ifaritilconio cn la psicología ~icdiátriciiha11 ti. l?r~hk'rnusprofrrionalcs, ~Tircjry Iíip~ilcs.Qiiieries
llegado a la Iinea del frentc cn anos rccientcc. Ello se csrái~caliiicitando dcben F;iiniliarir;~rsccon
i e dchc eil parte al crcciciite intcrér en los problemas
problerniis propiris dc riiños, adolwcrites y fa-
de uliid y mí.dicos y cn el desarrollo de la colahrira- ~iiiliar.I!ritre estos problcmif.\ estríii e1 inforrric
dc aliu5o dc riiricis, la custodia, coilfidericia-
ciiin cntre rriediciria y psicología.
lidad, obligación de proteger y lai lcycs ~ { t a -
Roberts y coliilioradorcs (199X) preseritaron
hacc poco tirtnpo un inodelo dc e n s c n a n ~ apara talei y federales relacionadas.
7. Pmblm?iuv ([E di~jirnitlrid.Cruicnes se cstliri capaci-
psicíilogos cluc propirclonarrin servicios a ~ i i ñ o sy
tando clehen rccoricmr el ~iiipclde Ea ctníciclad
aclolcscentc\. Estas recomentiariarie\ se aplican
y la cultiira y la mnncra en quc las cliversas
ii los que htismn ctinvertínc rti psictifg~esw clínica
crcc~iciasy cxpectaiivas afectan la rvaluac"ióii,
infaritil ri en psic6logos pediátricris, arinrluc eri
iritervcraciiiri e intcracción cntre los ~ i ~ t t t mrlc as
ambos casos qiriza se rqiiiera alguna ensvññriza mpc-
silrniriiht~ode servicios y Ior niricis ri adolescpr~-
ciali7ada adicional. Roherts y colaboradores (19g8)
t& y SUS familias.
hicieron uriii lista de \us mctimendacicincs por Arca
8. P l i r iplinrrs
~ tiiijltipl~';y sir tewirrr rlc szirniriistro
temática.
\cbrvicior-.1.mservicios Darii niíios v adolescent cc
1. Psico!o,y;lr Jel desl~rro!!od d irlo lo (k*v i f k ~ .Q~liis- se han hecho d c iiaturalc?~m á ~iriterdiscipli-
ncs se cilán ca~iacitaridodcberían adquirir naria y aharcati dilerente\ risteni;is clc sunilnis-
ctinocirnienlo y expcrienciü cn proccsas d e trri {le seniíciris. Qtiiencs se est6n cacapacitrindo
desarro!lo (wcial, cogt~oscitivo,erriocional, dckn expotiem a otras diwipliriar (~xdiatr'ny
conduct ~ i a l físico)
, y en chino pucdcri influir prácsica familiar, trabajo social) y ;i 1;i manera
cstos ]irticesos ttn la evaluación, cl diagliíi\ti- en que los prtifcsionalcr d e eqtas disciplirias
co, cl tratamiento y cl resultado. huwan abordar los problemar.
2. P\icopatoloayilr dedel d(~u~rrullri ili21 ciclrj dc vida. 9. Pm~eiicióri,cipoyo [IP Iii f~rnilf n y prornockíti d~ Icr
Q~licncs\e cstári ciipacitnndo deben cstar salud. Qiiicnes s r cstán wpacitandn requicrcii
expuestcls a informacicjn sobre traqtorrios mcn- experiencia cn otras lorrnas de ixitenrenciiin
tales, cmmiot~iilcsy del (icsarrollii y desarriillo que mcjoreri la catidad dc vida y puediili a y -
anormal. dar a prt17cnirprohlcinas fuiiiros.
3 . MI:tudos i k ~r valrmrirjri rle nirío\, uJolee~crnt~s y frs- 10. Skjblet~iu.?SIK.-~RIPS ~ / ~ d i~, f f l i t tCI~riiños, s,ritlolescenir~r
~nilius.Quienes se están ciipacitanrlo deberían y fnniiliris. Varias circunstan~iassociiilcs (dmas-
apreri<lcra aplicar e interpretar lar evaluacio1ie5 tres ~iatriralc\,abuwi y iiegligrncia, violer~cia)
FI futuro de los pficologíos clínico rnhtit y p~dirjtrico 1 553

pueden trrncr un gran impacto m el bien esta^ de (Ciilbcr\rriri. 1993). 1,ar tcridencias dcmugráfi-
nifios, adnlwentes y sus larniIias. C)uiciirs sc. m- cris sugicrcbtiiiniigran c$c;i\cz cle profcsicinalei
tan capricitantlci deber1 tcricr rnnoci~riicriiode ]>aracatisfaccr Izis riecesidadcr tlr esta ~ioblaciih.
estas advcrsid;tdtis potenciales y apreciarlas. I x i i prograina\ tic erisefianza rictriitriri propor-
1 1. Exyirrierrcio tBs/wriulizurlu eti ci-nlirrrció~i,ititl'r- cioniir la i~istriicticin)I la expericricía rcquericla
vrirciriii y corisult~~.(liiienes sc rstán capaci- para ptcparar de Iririilcra ariecuadn n los futu-
tando cteben adrliiirir una gama miis amplia ros p\icí>logos periiitricoq y cri clinicn irifantil a
dr cx1)criericias aplicacnclas a tina vaii;icla selec- fin dc satisfacer estas ntrc5iclades.
cióii clc niños, adrilescerites y sus fattiilias. 2. Jtti~srigrrckiri,I:oino ya sc rne~iciorió,sc rc-r~uie-
F.stci sigriid~cntrabajar e n snrioi escer~arios re más inrrrstigciciOn sobrc I;ts intervericirinci
(coina hosliitalrs inPdicos, dcpcndencias d r rriár frecuen tc5 cti niños y i i d r i l ~ s ~ e ~ i t1';iin-
es.
salud mental dcl srctrir público). b1i.n rewlta criici;il i ealizar inis i iivestigaci~ri
Rohertl y colaboradores (1988) creeri qite la cnsc- que cv;ilúe la fiiriciím (le la etnicidiid, I n raza y
ñanza en estar áreas debería darse por medio dc cur- la cvltzira. cn el trataniicn t o de nirlo5 y adoles-
stls didácticos, cihsenracibn cn u n esta blccimiento centes. JYo?l rr y Martítl~7(1 99.51 proporcionan
aplicado o dc invcfti~acióny sziministro dc scwicios un panorama agradable dc problemas coticcp-
t uñles y metcicitilOgicos qiic iicccsitan conridc-
suyiervisado. Estas uxlieriencias ~iiiedeno b t c n c w en
lar f x e s dc la enseñatiza preYia al doctoradn, en el rarsc ctesde esta liiica de invc5iigacii~n.Lle
internado y desputc deI doctoraclo. acttcrdri con las predicciones clc los cxpertos,
Por lo que respetsta a la ensefianza cspccializiida jcualcs scriin las Areas dr investigación más im-
en psicología pdiibica, Drritar (1998)scR¿ilaque sor1 portantcs cn e1 futuro? [.a tabla 20- 11 iriiicstra
complejas las necesidades dc quienes se esiin capci- los resultatl(is tomados dr una enciitcta crin
tarido en la disciplina. Por lo menos, los p~icOlogos pricólogos pcdiitricos y en clínica infantil.
nedihtricos deben aurcnder a dar consulta v a co- 3. híodelo$ iri~iovurlcirfidr trulut~rirrito.Las intcx-
laborar con medicos para rccrinixer y manejar Iris vet~rionertradlcionalcr (terapia lino a u n o )
prol~lemasclinicos cltic sr cnmentrati en cstableci- cluiza no sean las m i s prácticar o efectivas cn
mieiitos pcriiiitricos, a cnseñar a qtiicnci proveen el tratamiento de riifios o adolcsccntes. Hace
cuidados primarios los principios dcl crimpor- poco, u n iriformc de un equipo c r p c c i a I i ~ d o
tatniento y cl desarrollo, y a vincularrc c o n la dc trabajo Eiiro las sígriien tes rccomcndaciones
irivestigaciOn intcrdisciplinarla. Estos objetivos ccspccto de lo5 servicios de salud mental pata
de lii enseñanza pueden cumplirse por medio de nirios, adolcsccri tec y siis TamiIEiis (Henggclrr,
curso%didácticos, otirervación de psicólogos peciii- 19941:
triccis eti rstas situiicioncr y en experiencia directa a. Rcducir el liso dc servicios de pacientes iri-
en el campo. ternos y d e tratamiento residencial. e iricre-
mentar el emplco dc ~crviciosbasadcn en el
hogar y [a comunidad.
13. Capacitar a In?proveedores en cl ruminirtao
El futuro de las psicologías clínica de servicios dc corto efectivo c incrementar
infantil y pediátrica su responsabiiidad.
c. Aumentar la intcgrriciiin de servicios (salud
que hav mits adelante Iiaia la psicología clínica jn-
mental, educaciiin, atención primaria).
fa~itily pctliAttica? Para wrrnr, seííalarcmof varias
d. Proveer scrvicins individrralizacioc flexibles
tendencias y prolileinas que confrontarán estas es-
y obtener cl apoyo de las familias.
pecialidades conforme entren en el siglo XXI.
4. ,Wyor con(-pnWrlricíri en ILJ pr~vrr~rihn de !l'~iíIil?,?
1. Plnhlrmrfi relncicinados cori lu ctnicidacl, ruzu u ciif- y fJn En prevar~ciriritic ahaso 0 nqpl(yencia con rii-
trir[~.Confonnc la población de I'stados Unidcis fias. 1 . a ~lesioncs ron la causa principal de
se diversifica, clínicos e investigadores por igual muerte entre los niiior;, v la segurid;irl y salud
deben comprometerse a brindar sus señvícros ii d e @%tos están recihiencfo tnás atcnción de par-
niños y adcslcwmtes dc giupci~subteprcrcntados te de psichlogor y tegos por igual. A meniido,
554 1 CAP 20 PSICOLOC~AS Y ACL~NICAINFANTIL
PED~~TRIC

M T4 -
BLA 20 -71
-
Clasificación de las tendencias de investigación importantes para el futuro
- -

Cluslficacíón Experiencia pediátnico Experiencia en clínica infantil


- p
. - - p
. .
- -

1 Enfermedad crónica Abuso sexual


2 Prevención Depresión/suicidie infantil
3 Intervenciones costolbeneficio Psicopaltologia del desarrollo
4 Efectividad del tratamiento Prevención
5 Seguimiento de las indicaciones médicas Tratamiento de trastornos del comportamiento
6 Neuropsicología Custodia y arreglos de vida alternativos
7 Problemas manifiestos Influencias paternas en el desarrollo
8 Intervención temprana con niños en riesgo Sistemas de diagnostico para niños
9 Estrategias de investigacibn Efectividad d e la terapia
1O Abuso y negligencia con niños Neuropsicología infantil

Fuente: tomado de "Future Directions in Pedialric and Clinical Child Psychology", de K. L. Kaufrnan, E. W. Holden y C. E.
Walker, Profmsionnl Psychoiogy: Reseoích ond Pmctic~,F 989, 20, 148-1 52. Derechos reservados 1989 por Amerícan Psycho-
logical Associarion. Reimpreso con autorización.

la f r o ~ ~ t c rcntre
a las lesiones invriluntarias o hilemar dc 1,7 descripcibri genera[ cEe las fun-
inadvertidas y las que resul~tnde la ncgligen- ciones y actividades de los psicúlogos pediát ricos
cia o el abuso cs corifusa (I'eterson y I i r o w ~ i , y cn clínica infantil, csic capitulo sc ha enfocado
1994). C:ad;i vez máh, los psic<ílo~osestán cn la evidcncía quc comprucha la eficacia de
dcsarrollarido y aplicarirlo intervericicincs diri- dcterrninadas intervcnciones eri proldeinaa cipccí-
gidas tanto a qtiieries proporciorian cuidado5 ficos cnccmtrada tanto por 10% ~isicólogosrn clínica
como a los nifios (I'eterson y Rotierts, 1992), y infantil como 30s pediátricos. T a m l ~ i t nhcmos
es miiy prohahlc que esta lrndencia coiillriue. dado un panorama de Iris modelos dc ensefian7.a
para estor psicólagris. Por último, hcrnos rerallado
varios temas importiintes que cn cl futuro dcben
abordar psicólogos pcdiátricos y cn clínica infan-
til, como los problemas dc diversictad íitnica,
Resumen del capitulo racial y cultiiral. E.as areas impartaritcs para la
Los psicíilo~osppecliGtricos se conccntrari más e n investigacihn futura incluyen intrtrvencioncr,
la rcIaciiin entrc el bienestar psictil6gíso y físico abuso sexiial, prevencihn y prohlciiias medicos,
dc niños y adolescentes, ticriden a scr de oriwtn- modelos dc tratamiento inn{ivadorcs y prcvrnción
cibn más conductual, dcstacan las problemas mii- de lesiorics, abuso y negligericia.
dicos y hinlhgicos y cs inás prohable que dcri
consulta a pediatras y otros rnedicos que sus cole-
gas e1t clínica infantil. No obstante, tarnhicn hay Términos clave
gran canridad de supcrposicioner cntre ello?.Tan-
consulta hctn mediante e1 .al itna persona q ~ i cpro-
to los pedi5tricos como lo$ pxicólogos en clínica
porciona ~crviciosa otros consigue la ayuda de un
infaritil adoptan una pcrspectíva dc desarrollo
experio con el propásito de mejorar esoi scrvicior.
acercade los problemas, participan una variedad Varias dcpcndpncias dc sprvjcios de salritl, socialcs y
d e actividades de evaliiacibn (entrevistas, obser-
vaciones ~ o n d u c t u a l c s ,prtichas ~sicolí)gicas),
lrnnlps
,,
ton nricblorrusnrda,itricos
c, . cri
. .
cliriica iníantil sobre dificrrltatles n~iaui5tricns.dcl
t r a t a n Lin abanico amplio de problerrias y están desarrollo, p%icosomdticasu otras iclacionarlas con
involucrados cn iniciativas cle prevcrrcihn. padccirrii~ntos.
r - r f ~ ~ , ~ í i r i i i a r iyr iIistas
de vrriffcación Mcdicinncs oh-
,h observaciún cundcrrtual Método en cl ciial i i r i irrtlivi-
jet ¡vas dcl cornportamiento o 1;i personalidad. En el duo cf oti5ervado rlv nianerri dircclri liara nhicricr uri
crinlcxtn d c la cvaiuaciiill infantil, se wiek p ~ d i ar 105 mejor cntcndiniierito rlel ctirtil)orl;irnici~tciprohlcina,
adul lo<q u r cstári cri coritacto freciientt. con el niño así como de Iris tactrircs rpic lo tri;iriticncri. 1x1s tiiños
qtic coinplctcri crcalai, liqtas de cornprobaciún o y adolcsccntcs pucclcn n!i\crvarlc iitiliz;indci cstratcgias
circstion;lricis Iin~adoscti su obwrvaciiin de los m m - naturalistas, análogas, parti i ilwtivii!, o de iiiitoobser-
portamicntos dcl fiacic!itc. I:uando se cree que +stt. wción. 'I'arnhicn s r disliotic clc iiriii v;triedarl de siste-
es c;ipitz d e brindar un informe cnnfiahle, puede ntas CIP wclificíl~ií~npara cqt iiri;ir rii icitripr>rtrimit.iltu
;iplicársele una medición objetiva dc mancra directa. rn rl hogar IF en CL sa,IIOndc clawr.
etrtwt~art~i~rito
para el manejo pntrrno Conjunto dc pt*dintriit c.ciridurriral Aplicacinri de tkriicas con-
[xricedirnie~itristerapeuticos que enseñan a los lia- ductiialcs y / o ~~~~~~~~~~i-itiv;is a tal ~irolilcniascriccintra-
dre\ i i modificar el comportamiento de iin niño n do5 jiiw I t i i i i i f i t ) , cti cxsccnnrini niCClic~~ (crjrrio
adnlescente eri casa utilizando técnicas conduct~inlcs prcl'ararrc para ~~rticwtiinirntos niiulicos, niancjo del
cnnio el rnanejo de contingencias. dol(ir, ciiiri~iliiiiicritc)de regímenes dc trntamierito,
entrevistcrs estru~turadasde diag.ricisfico Cicr la C~¿IFC clcéicra).
de eritreviitas que evalúan los critericis qiir sc d a n cn m fir~vcnc*iriri
Pririci~i~u que afirma que, a larga plazo,
cI manual de diagnó5tico rri~liantela furrni11:iciriil dc la5 actividadci ~ir~vwitivits serán m á s eficicntcs y
las mismas prcguritas a todris los eritrrvistados en la cCeclivar q ~ i cel tratamiento individua1 administrado
misma secuencia. Se dislioti~de algiirias eritrevistah dcspu6s dc la aparicihn de la enfermedad o los pro-
dc diagnóstico mtructuradas para rv:iliiar eri riiños y Iilcma~.IAap-iicolngia pediátrica y la clínica infantil
adolcrccntm tanto los traftorriui iritrrrrali~?;idor
coniri sc colicciitraii cn la prevenciim de los problcrnas
los extcrnalizridn~. de 107 niños por rncdio de (por ejemplo) proporcim
walarrcián cognnscilivrr r,rr la li\ir ologiw prdiiiiríca narles educacióii, citablcccr programas de sepiridnd
y cn la pricolngía ~Iíiiicainfar~til,cvaliiaciiin de lcis P identificar y tratar de mancra proactiva a Irn niaios
Iactorcr cogno~citivri5quc ~>ircdcnrt,~iilarItis proble- en peligro.
niai del comportaniietitri, priiociotiiilcs o mkiicos .,pruebasde inteligencia Pruchai que rriiden la r;ipiari-
, ~ ~ i i t i ttIteoatttriefic-riciacle un
dcl riiíio. Fnr v j r n ~ l i l nd dad mental general o cl nivcl dc caliacidadcs de iiria
tiiíio n la f n l t ~rlt' eritriiriiniicnt<irle iin prciblrma o persona. En Ea psicología pcdíátrica y eri la cliriiua i r i -
uti trataniictitn piirtlc tcricr i i r i irripcto irriportante fantil, las pruebas de inlcligcncia rc uti!ii.ati para
cn cl nivrl dc rrtrC\ dcl ~ i i c i i r i sn cii e1 Pxit~i(le! tra- responder preguntas que se rclicrcn a tiaIiilidnd ititc-
Inmicnlo. lecttial, deficie~iciasacadbmicas (i el desarrollo dc un
cvulirucirin clr= sislemu.~ fimiliures Erifcque de evaSua- [)lar1 de educacibn individiializado.
cióii tiasario cn la idea de qirr los problemas rle un pruebas d r r ~ n d i m i c n t c iIJructia~quc rvalíiari el
riifio FC iriscrtari ibil CI contexto familias, de rnrirlo que aprend~zajepasado a trnví.5 dc itna varirtlod tlc tfrrias
para rntciidcr y tratar d~ niariera adenieda sus probl+ diferrntes, en particular el aprcndi7ajc qiic sc aqncia
mar hay quc rntcridcr tarnhicri ct %istrinafamiliar. mil programai rle capacitaciOn r i acarlfiniictii;.
cvulircrcí(in nei~rripcicol@icuRrifnque de evaluación psEcoloxh clíriica infantil [<amadc la psicrilofiia quc
I~aqadricn las rclacioncs cntrc cl cerebro y cl mmpor- tierie qrie ver cciri lñ uv;iliiaciOri y cl tr;itamicnto dc ni-
tninicnio cstablccidas dc mnncra empírica que valora nos y adnlescrtitei tras el clciarrtillo dc síntomas
las debilidades y fortalezas rclalívas. de una pcrsona ~icopatolhgicoi.C:nn frcr-tithticiarstv tr;ihajo sc realiza
cn diversas áreas. La neiiropsicología infantil ha cm- cn cstat>lccirnicntn.~ dc pdctira ~iriv;irl;ici cri clínicas d e
cido como especialidad en los años recicntcs dchido pacicntcs rxtrrrim. A I ~ ~ I C Ii;iy
~ I P I T I I I C . ~ I riiperp~jciún
B
a tina mayor concentraciún en los trastornos del dc- cntrc lar sukpccialidatlrr. 10s prit0lri~o.irn cIínic-a in-
sarrollo neurológico, así como a la reducción de la fantil ~iiclcnwr mis v;iria(trn rri sil\ onrntricionrs t&-
mortalidad debida a condiciories devastarloras. rica3 dc 10 quc w n im p i c i i l q o ~pcdiátricns,
. y tienden
fortal~zaTérmino que se refiere a las cnracicrísticas de a pciilcr mayor Critari~cn la cnrcfian7a de la cvalua-
Iii persona, la familia o el entornt] cxtrafamiliar (por
cifin, lo, prriccsor dc dcrnrrollo y la terapia familiar.
e jernplu, sociabilidad, ventajas socioccoiláinicas, rcln- prico!qyi(# f~diúlricu(Tambien clinmda como psico-
tiones enechas y de cuidado con adiiltos prosricialcs logía clc la ralud infantil.) Rama de la psicologia que
fuera de Ia famiIia) que e5tán asuciaclos con la capaci- licnc quc vcr coii C! tratamiento dc niñm y adolexentes
rlacl de un indiwdrio parrt vencer la atlversidarl y olltc- iiritcr o duratiic la primcra ctapa del desarrollo de la
ner h e n o s resultadoi. psicripatología. Los pacicnlci de 3a pricologia pedia-
556 1 CAP. 20 P ~ ~ C ~ L O PEDIÁTRICA
G~AS Y CL~NICAINFANTIL

ttica siiclcn Ter remitldns por prdialras y el. tiahajo trastorno de! curnpnrtliwiiento 17aitorno en cl cirnl
mele rcalizane en r\'t;~blccirni~ntcn médico$. F,ri ctim- nino o adnl~rccntcviola dc manera r e i t ~ r a d ag
riri
p~raciíincon los ~iric-Olcigosen cliriica infan ti 1, 105 psi- ~irr\irtentcIOF drrrchos básicos d e otros t i 1:is prin-
cólo~ocpediálricof tirnden a iitilrzar eslratcgias cIe cipales normas t i reglalas socíalrr.
intcrvencibn iniiiediatas y dc cnrtn plazti, arí ccirrio a
frastarnn.$ i~xforriuliz~rlns
'I'rastornoc rlc 111 iiifancia
sutirayar Ir15 prot~lenlnsinGdicoi o liiulhglcni en sus
(como cl irastorno dcl ccirriporianiictito o el traitnr-
crifoqurs dc invcstigaviiin y iratnmit.nto.
no por tlfificit d e atcncihn con Iiilicractividad) qiitLh e
terapia rritywoscitívnrritiductual Siitcma de teriilila rarnctcrixari poi prnhlciria~de cnndiicta u conipcirtii-
qiw eiiliraya la funciiin d d perisiin~iclitoeri lii etirilo- m~criloqagrr3ívcis o i~riliirlsivos.
gía y cl iiiantcnitiiicntu dc Inr. protilenias. A l enseñar
a Ior niños a a!tcr¿ir sus conocimñentor a trnves d e t r t ~ ~ l o r n oíwtcrnrilixados
s 'I'ractornos d e Iíi i ri tantin
cvaliiarione~in tcrnas y aiiloaf irniacioncs, la terapia {coiiio el trastorno del hiinicir o de la ansicdaii) que
sc caracterizriil por iintom¿ir de angiisti'i, dcpresiíin,
apunta a incjorar la suluciri~iy la pliinidicacibn clel
prolilemii del Irienor, a avudarlo a retrasar la griiti- tiinidez y iiislüniictito soaal.
ficaciím y a potifr bajri control racioriiil cualcrquiern
conduct,is problcmiticas.
t~rupiude j u r p I:ori junto ccléctico de técnica< rliie
rc valen del iiicgn expresivo cnliin custit~iioo com- SitFos web de interés
plemento de I;is vcrbalitiacirincs. 1.3 rnancra cn que
jucgan Iris nihui, Ins objetos quc cligeri y I;i naturale-
za dc ciialqiiier vcrhalii.;ición quc ti;icrn m i c n t r a ~
juega t i 111ictknser rcvclndores ca táaticm, tesapé~iti -
LWS, O arnt)cls.
20-2 Ricología clínica infantil {I)ivisión 5 3 )
de oriewtncjrírt pricnnnnliticu Eri psicología
tc~rtaf~ia
r~ctliiitrica y eri ~~sicología
clitiicii infantil, modifica- www.psy.fsu.cdii/-ctiiiical-cliilcl
ciiin ílel cnfoqiie psicoatialítico a fín de explicar la 20-3 11.1 fiitiiru dc los n i i ~ o s
incapacidad dc los niños liara adherirw n 10% reclueri-
mientos tradicionaler dc ariálisis o para tratar con la
naturaleza altanierit~iihstracta del sndlisii acostiirn- 20-4 Lincairiicntos dc la APA para proveedores rlc
bracio. Cn gcncral, chte enfoque eriwña a los nlñus wrvicioi p3ictiliigicor a prilil;iciorics i.ttiic;i,
quc ciertos comportamientos ron defensas contra la lingiiística y ciiltiiralrncr~tcdiversas ( Al'A
nngiictia y les ayudan a silpeinr cnri éxito sri clayia de Giiidelincs fnr providcts nf Psycholngical
dctarrcillo. Sesvicei: io Ethnic, Cin~iiistlc,and Culturally
terrtpia del rri#rnportuwiirrttoI'íiliular 5iiitci?in para tra- Div~r\eI'opulationi}
lar trastornos, cl cual se !i¿isa en princiliicis operante5 íi www.a~~a.rirg/pi/oenia/giii~le.htnil
de rcTliiirsta. Las tkcriicac conduciualc~suelen scr cl
20-5 Lxxamcn 1i5ir'cilOgicodc tiiiios clc minoriaa
tratniriiento que ~cclijie pdra prolilciiias de la infancia
Iingüísticas y [ir ctiltkirns diferentes
debido a que d;in ciicnta de mtichos coniportarnien-
to$ cie la nifiez, sor1 eiicicntm y los puedcn apliciir con w~w.apa.org/pi/íiern~psycli.
t~trnl
facilidad padrcí y profesorex. 20-6 Oficina tle Infrirmacibn de la Cienci~z
tcrnpiu farnilinr Forma dc psicoterapia cri que el tc- dc la I'rrvención (Prevention Scicrice
rapeuta vc a varios rnicmtiros de la familia, además dcl Clcaririghoiise)
paciei-itcidcritificado. L*l terapia familiar FC liau en la www.~~rlc.~rg/ecpn/~~scY7.
html
ideii dc que n i u ~ h o sdc 10% problemar cxliibidu\ por
niiios o adolescetites se aprender] y aun rcfurri.an en 20-7 Sociedad para la Investi~aciOnde la 13-rvcri.
cl serici iamiIiar, CIP modo quc ni resoluci~nrcqiiiere la ci6n (Soc~clyfor Prevcniiori Research)
cooperación de la uriidad familiar. r ~ w . o s l c . u i ~ ~ J ~ ~ i r / ~ ptrnl
rh~mc.h